Agricultura familiar

:
La mayor proveedora de trabajadores del país
Ricardo Marapi1

Las cifras acerca de la importancia

a 15 541 000 personas, de las cuales
24 % (la mayor parte) laboraba en
la actividad agropecuaria y 19 %
(en segundo lugar) en el comercio,
superando largamente a actividades
como la manufactura (11 %), la
construcción (6 %), los transportes y
las comunicaciones (8 %), la pesca
(1 %), la minería (1 %), entre otras4.
Ese 24 % significa 3 756 000 trabajadores ocupados en labores agropecuarias en todo el territorio peruano;
de esa cifra, el 83 % (3 099 000 personas) proviene de hogares considerados como AF, evidencia de su actual
relevancia en la estructura laboral del
agro. Hay que resaltar que la gran mayoría de los ocupados agropecuarios
se desempeñaron como conductores
de sus parcelas (empleador/patrono o
trabajador independiente) y, también,
realizando labores (como trabajadores
familiares no remunerados) de apoyo
a los conductores, que son funciones
que toman lugar dentro del hogar.
No solo ello. Un aspecto interesante que se destaca en la publicación de
Eguren y Pintado es que la AF tiene
capacidad para generar empleo no
solamente en el sector agropecuario,
sino también en otras ramas de la

estratégica de la agricultura familiar
(AF) son concluyentes: en la actualidad, este sector concentra el 43 % de
la superficie agropecuaria del Perú, y
un abrumador 99 % de los productores
agropecuarios proviene de hogares de
AF. No solo ello; en los últimos años, la
AF ha consolidado su protagonismo en
la estructura laboral del sector agropecuario peruano de inicios del siglo XXI.
A pesar de estas cifras y de la influencia de la actividad agropecuaria
como generadora de empleo en el
ámbito nacional, por mucho tiempo
se ha ignorado en el país el aporte de
este sector en la estructura laboral
agraria2. Por ejemplo: ¿cuán grande
es la contribución de la AF en la
población económicamente activa
(PEA) ocupada agropecuaria? ¿Cuál
es el grado de importancia del sector
agropecuario —y, por ende, de la
AF— como generador de empleo?3

La AF es la mayor proveedora
de trabajadores
Para aquilatar la importancia de
la AF, recordemos primero cuántas
personas conforman la PEA ocupada
en el Perú: hacia 2012, esta ascendía

Gráfico 2

Gráfico. PEAPEA
ocupada
elsector
sector
agropecuario
por
hogarnatural,
y región natural,
ocupadaen
en el
agropecuario
por tipo
detipo
hogarde
y región
2012.

2012

(%)

92

100

Agricultura
familiar

83
80
60

Agricultura no
familiar

51

Hogares no
agropecuarios

47

40
20

2
0
Costa

2
Sierra

6

6

11

Selva

Fuente: Fernando;
ENAHO 2012.Pintado,
Elaboración:
Propia
Fuente: Enaho 2012. Elaboración: Eguren,
Miguel.
Contribución de la agricultura familiar al
sector agropecuario en el Perú.

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economía: los hogares de AF aportaron al empleo del sector minero el
26 % del total de ocupados en dicho
sector, el 18 % en pesca, el 15 % en
construcción, el 12 % en comercio y
manufactura, el 11 % en servicios, el
8 % en transportes y comunicaciones,
y el 7 % en otros servicios.

Mirando las regiones: la AF a la
cabeza
La gran contribución de los hogares de la AF como proveedores
de mano de obra en la PEA ocupada
queda plenamente demostrada si
enfocamos la mirada en cada una de
las regiones naturales. Los hogares
de AF están a la cabeza en las tres
regiones: 51 % en la costa, y, de manera mayoritaria, 92 % en la sierra y
83 % en la selva (ver gráfico).
En la región costa se observa una
participación balanceada entre la contribución de la AF y la de los hogares
no agropecuarios5, esta última con un
47 % a la PEA ocupada costeña. La
situación en esta región se explica debido a la expansión de la agroindustria
vinculada a la exportación de frutas,
hortalizas, etc., que implica una alta demanda de mano de obra principalmente
asalariada, eventual y estacional. Este
último proceso va acompañado de un
fenómeno que se observa sobre todo en
los principales centros agroindustriales
exportadores de la costa peruana: la
urbanización del trabajador rural.
Por ejemplo, en el caso de Ica,
el 51 % de los trabajadores son de la
región y el 49 % restante migra desde
las regiones andinas vecinas. Esta masiva presencia de población laboral ha
originado la formación de asentamientos poblaciones en los alrededores de
los complejos agroindustriales. Se
trata de ciudades-dormitorio que, en
LA REVISTA AGRARIA / 172

Foto Ricardo Marapi

generación de empleo de la agricultura
peruana es considerable y la AF juega
un rol protagónico. En este sentido, y
resaltando que estamos en pleno año
electoral, el sector agropecuario debe
ser calificado como estratégico por
aquellas políticas de gobierno orientadas a la generación de empleo. A pocos
meses de un nuevo proceso electoral
presidencial, los futuros candidatos y
sus partidos o movimientos políticos
tienen la responsabilidad de priorizar
la AF en sus planes de gobierno y de
dejar de lado el sempiterno olvido de
anteriores gobiernos.

Notas

muchos casos, han crecido de una
manera desorganizada y caótica6.

La feminización del trabajo
agrícola
Un aspecto interesante de la publicación de Eguren y Pintado es que destaca
la importante participación femenina
en labores agropecuarias, ya sea como
trabajadoras familiares, asalariadas o
como conductoras. En 2012, el 30 %
del total de productores agropecuarios
en el Perú fueron mujeres: 668 675
productoras. Por regiones, la sierra y
la costa tuvieron las tasas más altas de
presencia de conductoras (28 % y
35 %, respectivamente). En cuanto a la
distribución de género por tipo de agricultura, en el Perú la mayor presencia
femenina (productoras) se encuentra
en la AF: de cada 100 productores de
la AF, 31 son mujeres.
ABRIL de 2015

Finalmente, un dato destacable
es la presencia femenina en la PEA
ocupada en el sector agropecuario: el
38 % (1 444 000 mujeres). La mayor
parte de la PEA ocupada femenina
se concentra en la sierra (69 %),
precisamente, una región en donde
la contribución de la agricultura
familiar es mayoritaria (92 %). En la
sierra, más del 90 % de las mujeres se
desempeñaron como conductoras de
un predio o apoyando en las labores
agropecuarias como cónyuges del
conductor, como hijas o como otro
miembro con vínculo familiar.
El análisis de la actual situación del
empleo agrícola y de la contribución
de la AF —realizado por la mencionada publicación— es un significativo
aporte para comprender la realidad
rural y trazar las líneas para el desarrollo del país: en efecto, el potencial de

1 Periodista. Editor de La Revista Agraria.
2 El 14 de abril se presentó el libro Contribución
de la agricultura familiar al sector agropecuario en el Perú, del sociólogo Fernando Eguren,
director de LRA, y del economista Miguel
Pintado (investigador del Cepes). El libro
utiliza la información de la Encuesta Nacional
de Hogares (Enaho 2012) para analizar la
importancia de la agricultura familiar desde
distintos aspectos; en el presente artículo se
reflexiona acerca de uno de ellos: su influencia
en la estructura del empleo agropecuario. Los
otros aspectos son: la contribución en el PBI
agropecuario y su importancia en la ocupación
del territorio nacional.
3 En 2013, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que una
de las conclusiones del IV Censo Nacional
Agrario (Cenagro) es que la actividad agropecuaria proporciona 13 867 400 trabajos
eventuales y 180 500 permanentes (diario
La República, 23 de julio de 2013).
<http://bit.ly/1HVVZmL>.
4 Según un estudio de la Universidad del
Pacífico, para la creación de un empleo en
el sector minero (en la empresa privada) se
necesita invertir S/. 373 000, mientras que
sectores como pesca y acuicultura solo requieren S/. 35 000 para generar un puesto de
trabajo (diario La Primera, 20 de diciembre
de 2010). <http://bit.ly/1K6kZa6>.
5 En la publicación de Eguren y Pintado se
hace una distinción en la población económicamente activa ocupada en el sector
agropecuario clasificando el tipo de hogar
del cual proviene: hogares agropecuarios
y hogares no agropecuarios. Este último
comprende a las familias cuyos jefes de hogar no se dedican a labores agropecuarias.
6 Jackeline Velazco y Julia Velazco. «Características del empleo agrícola en el Perú», en
Cecilia Garavito e Ismael Muñoz (editores).
Empleo y protección social. Lima: Pontificia
Universidad Católica del Perú, 2012.

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