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Ni con reservas, ni con nada, a pesar de los

engaños del “progresismo”


NO HAY QUE PAGAR LA
DEUDA
Lo que es necesaria es una urgente y amplia
convocatoria que involucre a todos los sectores que
estén en contra del pago de la deuda y contra la
oposición de derecha.

El gobierno kirchnerista parece empeñado con su soberbia y


su torpeza en legitimar cada vez más a la derecha más
rancia. Por supuesto que él mismo forma parte de esa
derecha, pero con una forma que parece no ser ya la
adecuada para las necesidades de las clases dominantes,
aunque mucho se esmere, con constantes actitudes serviles,
para quedar bien con ellas.
Es imposible desde la perspectiva de las mayorías populares
defender a Redrado, a quien los medios de comunicación y la
oposición de derecha quieren hacer aparecer como el héroe
defensor de los intereses de la Nación. Redrado en realidad
forma parte de esa miserable troupe de técnicos y
funcionarios públicos que han armado la arquitectura de la
entrega de la riqueza del pueblo argentino en las últimas
décadas. Pero no podemos olvidar ni por un momento que
fue este gobierno quien lo puso en sus funciones, y que
avaló sus antecedentes y su desempeño hasta ahora. Ni que
nunca se había quejado de la carta orgánica del Banco
Central. Vale la pena mencionar que el pretendido
reemplazante propuesto por el gobierno para ocupar la
presidencia de esa institución, Mario Blejer, es otro
representante de las políticas de saqueo a nuestro pueblo
(baste con recordar que fue por más de 10 años funcionario
del FMI). Y que fue el decreto presidencial que dio forma al
“Fondo del Bicentenario” el que habilitó a los acreedores de
los fondos buitres para accionar judicialmente y así poder
congelar cuentas de las reservas que, paradójicamente,
están en EEUU. Respecto de las normas y procedimientos de
la institucionalidad burguesa, sobre el funcionamiento del
Congreso o el reemplazo de los funcionarios, tampoco vamos
a defenderlas porque no estamos de acuerdo con ellas,
porque son el fundamento que legaliza la explotación del
pueblo trabajador.
La Deuda Externa no hay que pagarla, y ese es el meollo de la
cuestión. Ademàs ya fue pagada con creces a costa de la sangre, sudor y
lágrimas de nuestro pueblo.
Todas las reservas, todos los recursos, toda la riqueza
producida por el pueblo trabajador argentino, LE
PERTENECEN A ÉSTE, y deben volcarse para pagar la
Deuda Interna con las mayorías populares,
merecedoras de una realidad bien distinta a la que
vivimos
Indigna que la administración kirchnerista, enarbolando en el
discurso banderas del “progresismo” (lo que para bastos
sectores de la población los hace aparecer como “zurdos” o
de izquierda), quiera instalar la idea de que es necesario
pagar la Deuda, ilegal, ilegítima y fraudulenta (como lo
demostró ese notable y honesto investigador Alejandro
Olmos, y lo ratificó el juez Ballesteros), haciéndole creer a las
mayorías populares que es la única forma de remediar sus
males.
¡El peor instrumento del capitalismo contra
nuestro pueblo ES LA DEUDA ILEGAL, ILEGÍTIMA
Y FRAUDULENTA CON LOS ACREEDORES
EXTERNOS!
Que la presidenta CFK haya llamado “Fondo del
Bicentenario” a un instrumento que sirve para seguir
perpetuando la entrega y el endeudamiento es el colmo del
cinismo. Encima, vuelven a la carga con el latiguillo de que
“pagar es la única forma de ser soberanos” - algo por
supuesto falso y ruin-, tal como habían declamado Kirchner y
su entonces ministro de economía Lavagna cuando le
pagaron 10.000 millones de dólares al contado al FMI. Hoy
seguimos tan o más dependientes que entonces. Lo cierto es
que la necesidad de liquidez del gobierno para enfrentar sus
últimos dos años de administración lo lleva a tomar estas
cartas desesperadas.
Este gobierno es tan nefasto que ha logrado, en este caso,
que la oposición de derecha apareciera a su izquierda.
Porque tampoco hay que olvidar que quienes hoy cacarean
contra el pago con reservas, han avalado el endeudamiento
público con los acreedores externos cuando fueron
oficialismo.
Ninguno de los dos sectores de la burguesía y el
imperialismo en pugna pueden ser solución para las
necesidades de la clase trabajadora y las mayorías populares
en nuestro país. Y en este caso, al menos hace falta una
oposición que aglutine a todos los sectores que no estén ni
con el gobierno que pretende pagar la Deuda, ni con la
oposición de derecha. Estamos convencidos que no sirven
las convocatorias sectoriales que licuan y dispersan la
protesta contra el pago de la Deuda. Es necesario una
convocatoria donde todos podamos debatir la forma y ser
convocantes, para intentar lograr un movimiento de masas
contra el pago de la deuda. Sólo a partir de la unidad sin
autoproclamaciones esto podrá ser posible.
Invitamos a todas las organizaciones hermanas del campo
popular a considerar esta idea, para debatir fraternalmente
de forma urgente la convocatoria a una movilización masiva
y unitaria contra éste que es uno de los mayores flagelos
contra nuestro pueblo

PARTIDO COMUNISTA de los Trabajadores

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