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Corrientes Pedagógicas Contemporáneas

Unidad II: J. Maritain – Síntesis de la actividad para el blog

I Saber sobre la Educación. Sin grupo

II. Concepto de Educación


Sofia M. Capurro- Andrea L. Trucco

La educación es un arte que pertenece por su misma naturaleza a los dominios de la moral y
de la sabiduría práctica. La educación es un arte moral o sabiduría práctica en la medida que se va
incorporando un arte determinado.
Cualquier arte es un impulso dinámico hacia un objeto que realizar, por lo tanto se podría
decir que la educación es un impulso dinámico con un fin determinado, un fin que da origen a dicho
arte.
La finalidad primera de ella es formar al hombre,es decir, guiar su desenvolvimiento
dinámico por el que el hombre se forma a sí mismo y llega a serlo. La segunda es guiar al
desenvolvimiento de la persona humana en la esfera social, despertando y fortaleciendo el sentido
de su libertad. Condición necesaria para conseguir dicha libertad (en la cual el hombre se determina
y para la cual fue hecho), es la necesidad de una disciplina y tradición que cargan pesadamente
sobre él (experiencias colectivas que las generaciones pasadas acumulan y conservan) y que a su
vez lo fortalecen en el sentido de que es capaz de luchar contra dichas disciplinas y tradiciones.
"La educación es manifiestamente el medio principal para mantener la convicción común en
la carta democrática."
La educación depende ante todo de la familia y la función de la escuela y del estado son
auxiliares en relación con el grupo familiar.
La familia no tiene como fin único engendrar nuevos seres vivos, sino engendrarlos y
criarlos en dos sentidos: espiritual y físicamente. Por lo tanto la función de la Escuela y el Estado
serían auxiliares a las funciones de la familia, en el sentido de que estas dos instituciones deberán
desarrollar no sólo los conocimientos, el saber y la sabiduría sino también alimentar en los futuros
ciudadanos una adhesión auténtica y razonada a la carta democrática.

III Concepto de Educando


Dolores Bengolea, Michelle y Daniela

El hombre es una persona que se gobierna a sí misma por su inteligencia y su voluntad.


No existe simplemente como ser físico, sino que posee en sí mismo una sobreexistencia
espiritual propia del conocimiento y del amor.
El espíritu que posee el hombre vale más que todo el universo físico. El espíritu es la raíz de
la personalidad.
Un niño es un hijo de un hombre.
El hombre es un animal de cultura (subsiste mediante el desenvolvimiento de la sociedad y
de la civilización) y es un animal histórico (es auxiliado por la experiencia colectiva).
El hombre tiene necesidad de disciplina y tradición que carga pesadamente sobre él, y a la
vez lo fortalecen - al punto de luchar contra ellas-.
Es un individuo que subordina su libertad al bien común.
El objeto de la educación es un niño determinado de un país determinado y perteneciente a
un medio social y a un momento histórico.

IV Contenido de la Educación:
Nerina, Paula Brieza y Sonia

Lo primero que contiene la educación es la formación del hombre, de tal manera que le
permita un desenvolvimiento de si mismo y llegar a ser un Hombre. Para lograrlo requiere de la
disciplina y de la tradición que le aportan los educandos. Por lo tanto, deben ser contenidos
presentes en educacion.
La educación intelectual en la actualidad se funda en el abandono de valores universales y
en el perfeccionamiento técnico o científico, por lo tanto, se profundiza en pocos conocimientos
dejando de lado la formación general que requiere el individuo. También, se forma a la persona
fortaleciendo el sentido de su libertad, obligaciones y responsabilidades. Dichos contenidos
permiten que el hombre lleve una vida normal, útil y de sacrificio comunitario. En este sentido, una
educacion liberal para todos, como contenido, es una educacion que libera y ensancha el espíritu,
segun el autor, es de mayor importancia que la enseñanza especializada o la especializacion técnica,
porque de estos libres recursos de la inteligencia humana surge la posibilidad de adaptarse a las
nuevas circunstancias y dominarlas.
La Escuela y el Estado deben no sólo desarrollar en los futuros ciudadanos los
conocimientos y saberes que responden al ideal de la educación liberal para todos, sino lograr una
adhesión autentica y conciente a la carta democrática que se requiere para la unidad política. Es
decir, tienen el deber de velar por la enseñanza de la carta democrática, defender y promover el bien
común y el estatuto fundamental del cuerpo político e incluir la fe secular que éstos implican. Ésta
enseñanza ha de despertar el interés profundo de las creencias morales ya formadas o esbozadas en
los contenidos.

V Agente Educador
Sofía del Pino, Diego y Magdalena Cardoner

El concepto de Agente educador incluye en sí mismo el papel del maestro, de la familia, y


del Estado (escuela). El primero será explayado individualmente, mientras que los últimos dos se
explicarán en conjunto.
Docente o maestro como agente educador: Maritain establece que el maestro no debe ser
considerado el agente principal de la educación, ya que de esta forma se estaría pervirtiendo la
naturaleza misma de la obra educativa. En cambio, propone que “el agente principal y el primer
factor dinámico no es el arte del maestro, sino el principio interno de actividad, el interior
dinamismo de la naturaleza del espíritu.” Por tanto, el maestro queda en un papel auxiliar, pero con
una función indispensable respecto a la educación. La importancia del lugar que ocupa en la obra
educativa radica en el hecho de ser autoridad moral, que implica “el deber del adulto para con la
libertad del niño.”
“… el maestro es también causa eficiente y un agente real, aunque auxiliar solamente y
cooperador de la naturaleza; que el maestro es una causa que da en verdad, y cuyo propio
dinamismo, autoridad moral y positiva dirección son indispensables.”
Familia y Estado como agentes educadores: Al referirse sobre las esferas institucionales
donde tiene lugar la educación alude a las entidades colectivas tradicionalmente conocidas, como
ser la escuela (por parte del Estado), y la familia poniendo en esta última el rol principal pues “…el
fin de la familia no es sólo el de engendrar nuevos seres…sino el de engendrarlos como a hijos de
hombres y criarlos tanto espiritual como físicamente.” En esta distribución de roles, el Estado y la
escuela son agentes auxiliares en relación con el grupo familiar, quedando claramente explicitado
que “La educación depende ante todo de la familia.”
Así “la escuela y el Estado tienen, no sólo que desarrollar en los ciudadanos los
conocimientos, el saber y la sabiduría que respondan al ideal de la educación liberal para todos, sino
también que alimentar en ellos esa adhesión auténtica y razonada a la carta democrática…”
O sea a través de la escuela y el Estado se trata de guiar al hombre en un desenvolvimiento que es
dinámico del contexto social y cultural, otorgándole al educando conocimientos, capacidad de juicio
y valores morales. En este sentido, el Estado da la posibilidad de una educación liberal, plural.
Enseñando la carta democrática, explicando y justificando sus artículos a la luz de una convicción
filosófica o religiosa, es como la escuela y el Estado logran actuar de una manera verdaderamente
eficaz. Esta enseñanza debe despertar en los alumnos la creencia moral que ya fue formada en ellos.

VI Fin de la Educación:
María Luján Medina, Paola Sanchez y Martín Vergara

El fin primario de la Educación es formar al hombre, o más bien guiar el desenvolvimiento


dinámico por el que el hombre se forma a sí mismo y llega a ser un hombre, atendiendo a su vida
personal y su progreso espiritual por estar en relación directa con el reino del ser, de la verdad, de la
bondad, de la belleza y con Dios. No obstante debe avanzar paso a paso; no puede el hombre
progresar en su propia vida específica, intelectual y moralmente a la vez, sino a condición de ser
auxiliado por la experiencia colectiva que las generaciones pasadas han acumulado y conservado, y
por una transmisión regular de los conocimientos adquiridos". ¿Qué significa esto? Que la cultura
juega un papel esencial en la educación, tanto en cuanto a su proceso como a sus fines. Y esto es así
porque la persona humana natural, esencialmente, se mueve en una "esfera social", donde hace uso
de su libertad, así como el de sus obligaciones y de sus responsabilidades. Se llega así al fin
secundario de la educación, que consiste en preparar al niño para desempeñar su papel
correspondiente en el grupo social, considerado como un conjunto de libertades humanas que
aceptan la obediencia y el sacrificio y una ley común para el bien común. Este fin no puede dejarse
de lado porque el ser humano, para vivir, debe subordinarse a un grupo, un grupo que
necesariamente debe estar al servicio del hombre. Ahora bien, la educación no es abstractamente
"formación", sino que se vale de medios para llegar a sus fines, muchas veces olvidados o ignorados
cuando sólo se busca la perfección de aquellos. Por esta razón, cuanto mayor importancia va
adquiriendo el perfeccionamiento científico de los medios y métodos pedagógicos, tanto mayor
necesidad hay de que vaya creciendo la sabiduría práctica y el impulso dinámico hacia el fin que se
persigue.