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De La Teoria de La Seduccion a La Seduccion Traumatic A

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De la teoría de la seducción a la seducción traumática teorizada

(*)
Juan Eduardo Tesone (**)

Seductio: la palabra latina indica separación, llevar a. ¿A través de qué caprichoso recorrido la seducción llegó a significar la atracción o la fascinación que un objeto o un ser llegan a ejercer a tal punto que no se le puede resistir? En el caso particular de la seducción traumática ¿no habría que retener el sentido etimológico, como un llamado que viene del exterior, una intrusión, una efracción que divide al ser humano respecto a él mismo? ¿Que lo lleva fuera de sí? En la primitiva teoría de la seducción el sujeto infantil padecía pasivamente de parte de un adulto una escena, real o imaginaria, en la cual se lo sometía a abuso sexual. Esta teoría elaborada por Freud entre 1895 y 1897 atribuye al recuerdo de escenas reales de seducción un rol determinante en la etiología de las neurosis, es bien sabido. Hablar de la teoría de la seducción no implica tan sólo reconocer una función etiológica importante a las escenas
(*) Conferencia realizada en la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo, Departamento de Familia, el 20 de Mayo de 1999. (**) Miembro de la Sociedad Psicoanalítica de París, Docente de Psicología del D.U.E.F.O. de la Facultad de Medicina de la Pitié-Salpêtrière Universidad de París VI, Profesor Libre de la Facultad de Psicología de la UNMP y docente de la Maestría en Psicoanálisis de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de San Luis. Córdoba 3359 7600 Mar del Plata-Argentina. Telefax : (0223) 4953223 E-Mail : jetesone@cpsarg.com

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descubrimiento correlativo a la psicosexualidad infantil y a la puesta en perspectiva del complejo de Edipo. Esta escena no es reprimida. El proton pseudos (la primera mentira) de la histérica no es por lo tanto simulación. En esa renuncia. una segunda escena. no creo más a mi neurótica” y en la misma carta agrega un poco más adelante: “la convicción de que no existe en el inconciente ningún índice de realidad de tal manera que es imposible distinguir una de la otra. produce su evocación.sexuales respecto a otros traumatismos. sino efecto de la trampa de la cual ella misma es la víctima. lo que le dará la verdadera dimensión traumática a la primera escena. Es el après-coup. caso Dora). 196 . Tres semanas después de esta carta. en realidad parcial. Este abandono. Freud da su primer enunciado del complejo de Edipo (carta del 15-10-1897). El recuerdo produce un efecto mayor que el incidente mismo. en ese juego de balanceo entre las dos escenas. deviene preponderante para explicar el origen del mecanismo de represión. la verdad y la ficción investida de afecto”. Como es sabido. es decir que la declaro hoy no tanto falsa como incompleta”. El primer tiempo de la seducción propiamente dicha es una escena en la cual el sujeto no puede integrar la experiencia. en virtud del aflujo de excitaciones desencadenado por el recuerdo. de la psicosexualidad infantil y del complejo de Edipo. Fragmento de análisis de una histeria. la vía quedará abierta a la aparición de las nociones de fantasía. insistirá sobre la importancia de la realidad psíquica. atestigua que no deja de lado la teoría de la seducción. no necesariamente sexual pero ligada asociativamente al recuerdo de la primera. Solamente en un segundo tiempo. En la carta 69 del 21-9-97. Es sabido que posteriormente Freud descubre que las escenas de seducción son a menudo el producto de reconstrucciones fantasmáticas. de la neurótica (“fui más lejos en esta teoría sin abandonarla. Supone que existen dos escenas separadas por la pubertad. Freud escribe a Fliess: “tengo que confiarte un gran secreto. la resignificación a posteriori.

transfert et autres tran(es)”. es un hecho universal. inscripta en la situación misma. París. Gracias “a los cuidados que le prodiga –dice Freud– la madre deviene la primera seductora”. Etudes freudiennes. ni por la penetración. o de la seducción precoz en virtud de los cuidados del cuerpo. Se trata de una seducción necesaria. traduction. 1986. La pasividad de la seducción generadora del trauma interno no es la pasividad gestual o del comportamiento. Univ. propone una reinterrogación sobre el par actividad-pasividad. ni por una actitud de comportamiento. París. La pasividad está dada por la inadecuación para simbolizar lo que sobreviene en nosotros de parte de otro. Y recuerda que 1 2 3 Masson. 41. En esta perspectiva teórica. mediante el cuidado corporal que prodiga al niño. 197 . Psa. “Le réel escamoté”. 11. El niño que mira ávidamente la escena originaria es tan pasivo como aquél que es masturbado por su madre. Nº 27. Laplanche. París. Freud dirá en las Nuevas conferencias sobre el psicoanálisis (1931) que la seducción materna. Aubier Montaigne. Laplanche 2 habla de la teoría de la seducción generalizada posicionando a la madre (y en ese sentido no hace más que retomar a Freud como bien lo subraya Green) en el lugar del agente de la seducción originaria. en la medida en que hay una inadecuación fundamental de su comprensión al mensaje propuesto. J. J. 1984. Y Laplanche3 subraya que “la pasividad y la actividad no se definen ni por la iniciativa del gesto. “De la théorie de la séduction restreinte à la théorie de la séduction généralisée”. “Traumatisme. Laplanche. 1986. que incluyen la lactancia y el contacto estrecho entre el cuerpo de la madre y el del niño. dice Laplanche. permitiendo así a este último libidinizar su cuerpo.Pero no hay que confundir como lo hace Masson1 entre los hechos reales de seducción que pueden padecer los niños y la teoría de la seducción como una teoría elaborada destinada a explicar la emergencia de la sexualidad y el mecanismo de la represión. Su manifestación cultural más clara la encontramos en algunas tribus africanas donde durante el primer año de vida las madres masajean con aceite todo el cuerpo del niño. J.

¿podemos ignorar su investidura sexual e inconciente mayor por parte de la mujer? ¿Se puede suponer que esta investidura “perversa” no es sospechada-percibida por el lactante como fuente de ese oscuro cuestionamiento: qué es lo que él (el seno) me quiere?” (traducción personal). sino más bien todo lo contrario.E. los hechos reales de seducción y la teoría de la seducción son una sola y misma cosa. órgano aparentemente natural de la lactancia. Nº1. “El seno. aquello cuya significación es inconciente. “Notas psicoanalíticas sobre el incesto consumado: ¿el triángulo deshecho?”. cuando la sexualidad del adulto hace irrupción en el cuerpo del niño quebrando la barrera de para4 Tesone. TXVII. en la medida en que a menudo propone imágenes. Laplanche entiende la situación fundamental en la cual el adulto propone al niño significantes no-verbales y verbales impregnados de significaciones sexuales inconcientes. y los llama significantes enigmáticos. 198 . fragmentos de argumentos traumatizantes.para Masson (The assault of truth. J. Y concluye que es el enigma. Laplanche incluye en la seducción situaciones o comunicaciones que no constituyen el clásico atentado sexual. lo que es seducción en sí mismo. propongo ahora que los hechos de seducción traumática que padece un niño por parte de un adulto no forman parte de la teoría de la seducción. Por el término de seducción originaria. Freud’s supression of the seduction theory) y muchos otros. la escena primaria es ella misma seducción originaria. La teoría de la seducción generalizada que propone Laplanche y que Freud ya había anticipado es constituyente y fundante de la psicosexualidad. inasimilables en tanto parcialmente oscuros para los actores mismos. 1994. Revista de Psicología y Psicoterapia de Grupo. Buenos Aires. De la misma manera. Por el contrario. Así como en un trabajo anterior4 había sostenido que el incesto no es el Edipo. de la represión y estimulante de la representación y la fantasía.

La imagen es fuerte y destaca. El acto abusivo no libidiniza el cuerpo del niño como lo hacen las caricias parentales de la seducción primaria.excitación. las caricias son portadoras de la pulsión de vida. provocando una efracción de su envoltorio. el curso de su organización libidinal puede verse orientado a pesar suyo. que la violencia no consiste en la necesidad de traducción que se impone al niño. Lo cuantitativo también tiene su importancia.. Por el contrario. Le Moi-Peau. se provoca un verdadero traumatismo. en la cual el agresor imprime sus pulsiones. será un sentido a deconstruir. Pienso. constituyendo para el niño un demasiado lleno de significación. El perverso inscribe una traza en la topología de la superficie corporal del niño. lo impele a la compulsión a la repetición. París. Además del aspecto puramente económico en función de la sobrecarga pulsional que se ejerce en el niño. Dunod.)en realidad ha sobrevenido una transferencia. En la seducción primaria. por el contrario. a diferencia de Laplanche. y tienden a ligar las pulsiones parciales. 199 . Si bien el niño no es una tábula rasa. lo congela. En estos casos diría que los significantes no son ya enigmáticos como en el caso de la seducción originaria. 5 Anzieu. “(. lo petrifica y si por ventura lo desencadena. alterando dramáticamente el curso de su organización libidinal e induciendo una sobrecarga pulsional que desgarra la barrera de para-excitación. están demasiado cargados de significación que viene desde el afuera. un plus de significancia que el niño deberá más tarde deconstruir para no quedarse atrapado en la geografía libidinal que le impone el agresor. hay una sobrecarga semántica. D. Como diría Piera Aulagnier. El significado inoculado que el abusador le impone al niño. una infección en la niñez” por parte del adulto.. En Etiología de la Histeria (1896) Freud llega a decir. hablando de escenas de abuso. la idea de invasión y permanencia de algo del abusador en el abusado más allá del efecto traumático por sobrecarga de estímulos. 1985. sino en la necesidad que tendrá el niño de deconstruir ese plus de sentido que no le pertenece. ese sentido injertado por el adulto en la vida pulsional del niño constituye una violencia mayor. El enigma es un sentido a construir. me parece. de su yo-piel como diría Anzieu5 siguiendo a Esther Bick.

No necesariamente es un objeto ajeno. Si la pulsión de muerte es desobjetalizante para el otro. “Pulsion de mort. 1979. no está enlazado originariamente con ella. 200 . como bien lo destaca Green. domeñar al objeto como una tentativa desesperada de conservar su unidad. 1940. también puede ser una parte del cuerpo propio. más querrá dominar. Se podría decir que en esa tentativa el sujeto se muerde la cola.. 1993. París. El niño no tiene un estatuto de sujeto sino de objeto parcial. para el sujeto del cual emana. Ed. T.C. O. E. Amorrortu. XIV. narcissisme négatif. Ed. tiene una función que Green llama “la función desobjetalizante de la pulsión de muerte” 6. S.Gallimard. En la seducción traumática se trata de una pulsión impregnada de pulsión de muerte que en lugar de favorecer un esbozo de unidad yoica en el niño. S. sino que se le coordina sólo a consecuencia de su aptitud para posibilitar la satisfacción. Freud. en Le travail du Négatif. (1915) “Pulsiones y destinos de pulsión”. En la traducción francesa aparece con mayor insistencia el carácter “contingente” del objeto. La sexualidad se convierte no ya en fuente de vida y de ligazón sino en un objeto persecutorio que desliga y mortifica.(1915) “Pulsions et destins des pulsions”. Más sentirá su yo amenazado por un narcisismo vacilante y que flaquea. fonction désobjetalisante”. en Métapsychologie. Encontramos en la traducción francesa8 que el objeto: “Puede ser reemplazado a voluntad a lo largo de los destinos que conoce la 6 7 8 Green.dando la posibilidad al niño de esbozar movimientos integradores de un yo corporal rudimentario. prácticamente intercambiable por cualquier otro objeto. A. En el curso de los destinos vitales de la pulsión puede sufrir un número cualquiera de cambios de vía”. París. también lo es. círculo cerrado en el cual se va a debatir infructuosamente. simultáneamente. Freud. de Minuit. Y aquí la clínica plantea a la teoría psicoanalítica una pregunta que es la siguiente: ¿el objeto de la pulsión es siempre contingente? En Pulsiones y destinos de pulsión7 Freud dice que “el objeto es lo más variable en la pulsión.

como emanación narcisista que los sitúa entre una parte de su propio cuerpo y un objeto externo. Es interesante citar a Claude Balier10. En el caso particular del incesto. “Inceste. máximo exponente de la relación narcisista. sino que constituyen una categoría particular de perversión donde el objeto de sus pulsiones debe tener una relación necesaria de filiación. ¿Y por qué hablo de pulsiones y no hablo de amor o eventualmente de odio dado que se trata de relaciones entre padres e hijos? Y bien. Aún no estamos en el clon. como pseudópodos.. París.. el niño-objeto parcial me parece que no es contingente para las pulsiones parciales del padre abusador. Green9 piensa.” en Psychanalyse des comportements sexuels violents. el niño o la niña no tienen un estatuto de sujeto sino de objeto parcial de las pulsiones parciales del padre abusador. exige un lazo de filiación. 3. 1996.. París. 201 . pero en el modelo de la melancolía la pérdida del objeto es la pérdida de un objeto irremplazable y sólo la identificación del yo con el objeto perdido puede limitar ese trauma. sus propios hijos. Balier. El objeto de la pulsión en estos casos no me parece contingente. A. La contingencia del objeto es quizás particularmente cierta en el modelo de la perversión.fusion. C.. Lo cual atestigua que los padres incestuosos no entran en la calificación general de paidofilia. LX. 1996. justamente porque creo que en ese reino de la pulsión parcial no se puede hablar ni de amor ni de odio. La problemática narcisista tan frecuente en los padres incestuosos requiere como objeto parcial aquél que se le aproxima más desde el punto de vista de su exigencia narcisista: es decir. sin embargo. pero ya vamos a llegar.pulsión” (traducción personal). psicoanalista con experiencia en el medio carcelario. En Pulsiones y destinos de pulsión Freud dice que “los vínculos de amor y de odio no son aplicables a las relaciones 9 10 Green. PUF. que señala que la mayoría de los autores de incesto que se encontraban en la prisión no habían cometido delitos de carácter paidofílico. “La sexualité a-t-elle un quelconque rapport avec la psychanalyse?” RFP. que Freud no propuso un sistema cerrado que negara la importancia del objeto. Y en este particular vínculo incestuoso.

la de la organización pregenital sádico-anal. PUF. le vampiriza su sexualidad naciente. esta forma y etapa previa del amor es apenas diferenciable del odio. el intento de alcanzar el objeto se presenta bajo la forma del esfuerzo de apoderamiento. al que le es indiferente el daño o la aniquilación del objeto.” El niño es por lo tanto un objeto no contingente sino necesario para el frágil andamiaje narcisista del padre abusador.LXII. En un trabajo anterior12 preguntaba ¿qué sucede durante el intercambio corporal entre un padre incestuoso y su hija. una modalidad del amor compatible con la supresión de la existencia del objeto como algo separado. La primacía de lo genital lo confrontaría con la angustia de castración que quiere evitar a cualquier precio. Sólo con el establecimiento de la organización genital el amor deviene el opuesto del odio. sino que están reservadas a la relación del yo-total con los suyos”. Tesone. J. pero sobre todo niega la existencia del niño como separado de los padres. Por su conducta hacia el objeto. y que por tanto puede denominarse ambivalente. París. Y más adelante agrega: las “Etapas previas del amar se presentan como metas sexuales provisionales en el curso del complicado desarrollo de las pulsiones sexuales. El vínculo incestuoso. No libidiniza al niño o a la niña. dado que la función del vínculo carnal establecido con la hija estaría reducido 11 12 Idem 4.E. T. decía en un trabajo anterior11 niega la diferencia de sexos y de generaciones. formar uno con ella. Discernimos la primera de ellas en el incorporar o devorar. es decir.de las pulsiones con sus objetos. Y en el mismo trabajo proponía que el acto incestuoso “adquiere con frecuencia un valor de equivalente masturbatorio. “Une activité peu masculine: l’inceste père-fille”. En la etapa que sigue. pretende controlar en el niño lo que no logra sintetizar en su propia organización libidinal. qué quiere el padre incestuoso? Y adelantaba la hipótesis según la cual “el hombre incestuoso intenta fundirse en el cuerpo de su hija. Es decir que la sexualidad del hombre incestuoso permanecería profundamente autoerótica. 202 . robarle la feminidad para poseer entonces los atributos de los dos sexos”. la anarquía pulsional y la amenaza que la misma impone a su narcisismo tanto más grandioso cuanto más precario. en Revue Française de Psychanalyse. 1998.

París. Green. 1973. No me detendré en este trabajo ampliamente conocido. París. Es la experiencia de la falta del objeto lo que desencadena la activación de la pulsión y permite tomar conciencia de las exigencias de la misma. PUF. Th. “Es imposible –sostiene Green16– considerar aisladamente las pulsiones o el objeto. El objeto es el revelador de la pulsión”. aunque en realidad no posea un verdadero estatuto de objeto total. “Auto-erotisme et troubles de la sexualité” en Les Troubles de la sexualité. Gantheret. Green. 1993. conviene recordar otra cosa que subraya Green 15 y es que “el estatuto del objeto será determinado por la pulsión. aunque es más mortífera todavía. Ed Lanctot. y en el mismo trabajo agrega que la teoría de la pulsión tiene que ser revisada incluyendo el rol de la respuesta del objeto. F. Tan sólo citaré una observación que hace Gantheret17 que me parece interesante para lo que estamos tratando: “El 13 14 15 16 17 Bokanowski. ese malentendido entre el pedido de ternura por parte el niño y la respuesta erotizada por parte del adulto. Gallimard. Este tipo de autoerotismo se diferenciaría por un lado del autoerotismo de tipo objetal. sino más bien un valor de apéndice narcisista. en su famoso artículo sobre la confusión de idiomas entre lo que él llama el lenguaje de la pasión del adulto y el lenguaje de la ternura del niño. “L’intrapsychique et l’intersubjetif en psychanalyse”. Pero también en parte aunque le está más próximo del autoerotismo antiobjetal. “Le discours vivant”. destacó magistralmente ese qui pro quo. tal como lo describe Thierry Bokanowski13. 1984. PUF. “Incertitude d’Eros”. La relación podría aproximarse a lo que sucede en el autoerotismo antiobjetal. Monréal. desprovisto éste de la capacidad de ligazón y de libidinización. Monographie de la RFP. 203 . A. 1998. A. y que previamente se ha beneficiado de las cualidades de la relación del sujeto con su objeto. París.a la satisfacción de un autoerotismo anobjetal. Ferenczi. Idem 15. La “pulsión –dice Green14– es menos un lazo que un circuito” y desde ese punto de vista. autoerotismo caracterizado por su valor de ligazón y de libidinización. En el caso del incesto el objeto está presente. La verdadera relación pone en relación un Ello constituido de pulsiones y un objeto”. por el aporte de una excitación no elaborable ni semantizable por la niña.

lo separa de su condición de sí mismo. El niño incestado es un niño solitario y desamparado frente al mundo de sus pulsiones y al mundo externo. Ese adulto será considerado eventualmente por las instancias judiciales. la violencia de la intrusión en el niño de una sexualidad cargada de una significación que no le pertenece. ¿Pero cómo Ferenczi. No hay que confundir entre los hechos reales de seducción que pueden padecer los niños y la teoría de la seducción como una teoría elaborada destinada a explicar la emergen204 . lo separa de su condición de sujeto. o sea separar. En la efracción de la seducción traumática... Al traumatismo del incesto se agrega el traumatismo de la pérdida de la función parental ejercida por sus progenitores.lenguaje de la pasión que profiere el adulto. Es por eso que me permito decir que el niño incestado es un niño que simultáneamente se convierte en un niño huérfano. que recordaba al inicio de mi intervención. hace efracción –nos dice– en la ternura infantil. nos confrontamos con la polimorfa perversidad infantil de su organización libidinal. puede en esa situación reducir el adulto. y en el caso particular del incesto reencontrar nuevamente la función simbólica parental que fue tachada por sus propios progenitores. Como paso previo a poder emerger como sujeto deberá deconstruir el plus de significancia que el abusador le inoculó a su sexualidad en devenir. dado que no es la condición de adulto en el sentido temporal del término lo que debemos tener en cuenta desde el psicoanálisis. que en el caso de la seducción traumática adquiere todo su valor semántico: del latín seducere. Desde el punto de vista del funcionamiento pulsional. La observación me parece justa. lo separa de la función parental que pueda contener su propia pulsionalidad y le permita emerger como sujeto del deseo. Resumen En este texto se plantea la diferencia entre la teoría de la seducción y el impacto en el niño de la seducción traumática. que insistió tanto sobre el niño en el adulto. y aún más gravemente en el caso del incesto. al adulto?”. Volvamos al sentido etimológico de seducción.

sino en la necesidad que tendrá el niño de deconstruir ese plus de sentido que no le pertenece. El significado inoculado que el abusador le impone al niño. A diferencia de lo que plantea Laplanche con su teoría sobre el significante enigmático. The perverse imprints a trace on the topology of the corporal surface which may impress a particular direction to the libidinal organization of the child . Unlike Laplanche. el autor considera que en el caso de la seducción traumática no se trata solamente de traducir lo ignorado por el niño. El perverso inscribe una traza en la topología de la superficie corporal que puede inscribir una particular orientación a la organización libidinal del niño. 205 . Summary This work points out the difference between the seduction theory and the impact of traumatic seduction on the child. The inoculated meaning that the abuser places upon the child. que la violencia no consiste en la necesidad de traducción que se impone al niño. The author considers that in the case of traumatic seduction. the author asserts that violence is not due to the need of translation that is imposed to the child. The enigma is a meaning to be built. will become a meaning to be deconstructed. The author states that those real seduction facts that children might undergo should be distinguished from the seduction theory as a theory devised in order to explain the emerging sexuality and the mechanism of repression. A specific point of divergence with Laplanche’s statements in his theory of the enigmatic significant. De su deconstrucción dependerá el porvenir pulsional del niño. El autor propone. but to the need that the child will have to deconstruct that plus of meaning which does not belong to him. The child’s future drive will depend on such a deconstruction. será un sentido a deconstruir. it is not just the translation of what is ignored by the child. is hereby emphasized. a diferencia de Laplanche. El enigma es un sentido a construir.cia de la sexualidad y el mecanismo de la represión.

sera un sens à déconstruire. que la violence ne corresppond pas au besoin de traduction qui est imposé à l’enfant. De sa déconstruction dépendra l’avenir pulsionnel de l’enfant. l’auteur considère que dans le cas de la séduction traumatique. mais au besion que l’enfant aura de déconstruire ce plus de sens qui ne lui appartient pas.Résumé Dans ce texte est soulignée la différence entre la théorie de la séduction et l’impact chez l’enfant de la séduction traumatique. L’énigme est un sens à construire. L’auteur propose. D’une manière différente de ce que propose Laplanche avec sa théorie du significant énigmatique. Le pervers inscrit une trace dans la topologie de la surface corporelle qui peut inscrire une particuliére orientation à l’organisation libidinale de l’enfant. à différence de Laplanche. il ne s’agit pas seulement de traduire ce qui est ignoré par l’enfant. La signification inoculée que la personne qui a abusé impose à l’enfant. 206 . avec la théorie de la séduction en tant que théorie élaborée et destinée à expliquer l’émergence de la sexualité et du mécanisme du refoulement. Il ne faut pas confondre les faits réels de séduction que les enfants aient pu subir.

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