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El sueño que nos advirtió a todos

Todos hemos tenido sueños a lo largo de toda nuestra vida. Sueños


hermosos y encantadores. En los que soñamos con, ¿qué podría decir?
La paz mundial, ver a una persona querida que está difunta en el cielo...

Pero siempre, hay un lado oscuro y siniestro de los sueños: las pesadillas.
Podemos soñar con cosas que odiamos o que nos dan miedo, como una
guerra mundial, que abramos una puerta y nos encontremos a un
desconocido con una pistola apuntándonos en la cabeza...

Siempre las pesadillas nos traen sueños en los que en cuanto despertamos
nos damos un alivio sabiendo que solo era un sueño o gritamos más fuerte
que nunca si la pesadilla ha sido extremadamente horrible.

Pero la pesadilla que tuvo este niño no fue normal, porque era un sueño de
advertencia avisando de algo que, en el futuro, ocurriría algo catastrófico.
El niño del que hablo se llama Víctor y tenía 6 años cuanto tuvo el sueño.
Era un día cualquiera, había buen tiempo y Víctor no sabía que un terrible
sueño le sorprendería.

Todo comienza ese día por la mañana. Víctor se despertó a las 8 de la


mañana y se fue a desayunar seguidamente.
Como todos los días, desayunó pan con aceite, que le gustaba mucho.
Después, cogió su mochila y bajó al sótano de su casa para ir al colegio en
el coche de su padre.
En el momento en que llegaron, su padre le dio un beso en la mejilla a su
hijo y Víctor se fue corriendo hacia la puerta de entrada.

Víctor dio sus clases hasta las 2 de la tarde y su madre le recogió


llevándolo a su casa. Después de preparar su madre la comida, llamó a
Víctor y a su hermana, María.
En el momento que terminaron, Víctor de fue a su habitación a jugar con
sus juguetes.

Y, finalmente, llegó la noche. Víctor estaba muy cansado de haber jugado


tanto y, rendido por el sueño, se echó a la cama, se tapó y se durmió.
Pasó toda la noche y Víctor comenzó ya a captar el sueño.
Y ahora, contaré las imágenes del sueño:

''Era el atardecer, Víctor y María jugaban en el porche de su casa a algún


juego popular, pero lo veo borroso. Víctor fue a dormir pero, mientras
dormía, se podía ver una luna llena con cara de pocos amigos y la ciudad
estaba destruida, de repente, Víctor tal vez se levantó pero cayó sobre la
cama de lado derecho con la boca abierta. Y no solo él, sino todo el
mundo, veo también que Víctor tenía sábanas calientes y suaves, así que
era invierno. Y lo demás, lo veo demasiado borroso...''

En ese mismo instante, Víctor se levantó y dio un suave grito dándose


cuenta de que sólo era una horrorosa pesadilla.
Ignoró este sueño y siguió durmiendo.

2 años más tarde...


Víctor ya tenía 8 años. Nos vamos al lunes, 28 de enero de 2008.
Es de noche. La madre de Víctor, él y su hermana iban a saber el gran año
del Apocalipsis mediante un documental sobre las predicciones de
Nostradamus.

Vieron teorías y dibujos de Nostradamus que mostraban catástrofes que


irían ocurriendo desde el siglo XVI hasta el año 3000 donde, según él, será
el fin del mundo. Pero en este documental no dirían lo mismo.
Dijeron simplemente, que el fin del mundo será en...
2012
En el momento en que dijeron esto, su hermana se puso en estado de alerta
y se puso a llorar, Víctor, en cambio, estaba dispuesto a investigar sobre el
asunto.
En ese mismo año, Víctor descubrió información más detallada, el fin del
mundo será el...
21 de diciembre de 2012
Otros 2 años más tarde...
En 2010, Víctor pensó y pensó repetidamente, y de repente, un día, vio que
encajaron todas las piezas.
El 21 de diciembre era invierno y las sábanas que tenía en el sueño eran
calientes y suaves.
Entonces se dio cuenta, Dios le había elegido para salvar al mundo de la
catástrofe que ocurrirá en 2012.

Un día, Víctor fue a pasear por la calle preguntándose:


-¿Y cómo puedo salvar yo al mundo?-.
Entonces, un hombre desconocido le dijo:
-¿Eres el elegido? Yo sé adónde puedes ir para que sepas tu misión-.
Víctor preguntó con curiosidad:
-¿Dónde?-
Y el hombre le dio un papel y salió corriendo.

El papel ponía:
''Eres el elegido, enhorabuena. Para saber tu misión, debes ir a la
Residencia Tibetana de Budistas (R.T.B.) Allí el budista jefe te dará tus
instrucciones. Para ir, debes coger el avión RL 6049 de Spanair que va
hacia allí''.

El papel hablaba claro, Víctor debía coger un avión hacia la R.T.B.


Después de los preparativos, Víctor emprendió el viaje hacia el Tibet.
Después de más de 8 horas de vuelo, apareció en el sitio acordado.
Allí había muchos budistas dando consejo a personas que necesitaban su
ayuda. Y Víctor vio gracias a un cartel al budista jefe.

Víctor dijo maravillado:


-¡Hola, encantado de... de conocerle!-
-Soy Víctor, el elegido.-

El jefe de los budistas dijo:


-Ah, sí. Tú salvarás al mundo. Seré breve: Tu misión debes empezarla el
día de tu cumpleaños, el 20 de noviembre de este año. Debes pedir un
deseo cuando soples las velas y ese deseo es:
''Deseo que el fin del mundo no sea en 2010, 2011, 2012 ni ningún año del
siglo XXI.''
Víctor preguntó:
-Perdone, ¿por qué ha dicho 2011 y 2010?-
El budista contestó:
-Hay predicciones que dicen que el fin del mundo será el 21 de mayo de
2011, así que también debes decir eso. Además, también he dicho 2010
porque, ¿quién sabe? Puede serlo.

Víctor dijo:
-Entendido. Ha sido un placer conocerle. Adiós.-

Finalmente, llegó el día de su cumpleaños y estaba a punto de soplar las


velas, pero de repente el budista jefe apareció corriendo ante todas las
miradas de la gente. Tiró la tarta de cumpleaños al suelo y su madre dijo:
-¡Oiga! ¿Qué está haciendo?-
El budista contestó:
-Señora, esa tarta tenía mucha grasa era muy peligrosa-.
La mujer dijo:
-Bueno, en eso no me puedo quejar, pero, ¿por qué era peligrosa?
El budista continuó con Víctor:
-Víctor, no soples las velas. Me equivoqué. Si lo pides, ya no podremos
salvar al mundo. No hay tiempo para explicaciones. Tienes que esperar
hasta la Semana Santa. Pide otro deseo pero no ese.-

Víctor pidió:
-''Que mi hermana sea más dulce''-
Y sopló las velas.

Y el budista se fue y ambos esperaron a la Semana Santa de 2011.

Llegó el Viernes Santo, y el budista apareció delante de Víctor:


-Vamos, corre que falta poco para que sea el fin.-

El budista y Víctor cogieron un avión y se fueron hacia el Vaticano.


Allí se encontraron con el Papa y una estatua de Jesucristo.
Primero el budista se saludó con el Papa, porque eran muy amigos y le
presentó a Víctor. El Papa dijo:
-Hijo, ¿que deseo quieres pedir?-
Y Víctor, nervioso, dijo:
-''Deseo que el fin del mundo no sea en 2010, 2011, 2012 ni ningún año
del siglo XXI.''-

El Papa dijo:
-Vaya, me he... conmocionado. Pero no te preocupes, tu deseo será
cumplido. Pero para que Dios entienda completamente tu deseo, debes
pedírselo también a la estatua que está a mi derecha.-

Víctor se dirigió a la estatua, se arrodilló y, llorando desesperado, pidió el


deseo y le besó ambos pies.

El Papa le dijo:
-Chico, buen trabajo. Ahora solo debes esperar para ver si Dios te ha
escuchado. Ha sido un placer conocerte.-

Al budista le dijo:
-Amigo, nos vemos pronto. Cuando toda esta muchedumbre termine de
pedir deseos. Ah, a ver si Dios los cumple todos.

El budista y Víctor se despidieron del Papa y se dijeron mutuamente:


-Bueno, creo que esta es la despedida. Nos veremos el 21 de mayo. Hasta
entonces.-

Los 2 se alejaron y, finalmente, llegó el 21 de mayo de 2011.

-Hola, Víctor. Es el día. Vamos a ver qué pasa.-


Todos conmocionados por el fin del mundo y todos los corazones
palpitaban a una velocidad incalculable.
Y, cuando llegó la noche, no pasó nada.

Todos se pusieron muy contentos y ahora, había que esperar al 21 de


diciembre de 2012.
El budista, Víctor y todo el planeta estuvieron conmocionados y al final...
¡NO OCURRIÓ NADA!
¡¡Sí, el deseo se había cumplido!! El sueño se equivocó y Nostradamus
también.

Víctor y el budista saltaban de alegría y todo el mundo entero se puso


increíblemente contento. Y Víctor dio miles y miles de gracias a Dios.
Dios le escuchó y dijo desde el cielo:
-De nada-.

Y así, Nostradamus, tal y como dijo, tuvo razón. Pero los documentales de
Hollywood sobre Nostradamus recibieron miles de protestas y dejaron de
emitirse. Así, las leyendas sobre el fin del mundo dejaron de difundirse.

Y, así, el fin del mundo no fue en 2012, sino en el año...


3000

Y hasta ese momento, pasarían muchos años.


FIN
Una parte de esta historia es real, pero la mayoría no.

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