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El arbol del bien y del mal, Medardo Ángel Silva

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El Arbol del bien y del mal por Medardo Angel Silva
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El árbol del bien y del mal 1 3 3 7 7 8 8 9 10 10 11 12 12 14 14 14 15 15 16 16 17 17 18 18 19 19 20 20 21 21 22

La investidura (1915)
La investidura

Voces Inefables (1915-1916)
Al Angelus Crepúsculo de Asia Hora santa La respuesta Junto al mar Vesper marino La muerte perfumada Intermezzo Preces de la tarde

Estancias (1914)
Estancias: I Estancias: II Feuille d'album Estancias: IV Estancias: V En provincia Estancias: VII Estancias: VIII Estancias: IX Sueño en el jardín Estancias: XI Estancias: XII Estancias: XIII Velada del sábado Estancias: XV Estancias: XVI Estancias: XVII

Estancias: XVIII Estancias: XIX Estancias: XX Estancias: XXI Estancias: XXII Estancias: XXIII Estancias: XXIV Estancias: XXV Estancias: XXVI Estancias: XXVII Estancias: XXVIII Estancias: XXIX Estancias: XXX Estancias: XXXI Estancias: XXXII Estancias: XXXIII Estancias: XXXIV Estancias: XXXV

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Libro de amor (1915-1917)
El templo Tapiz Votos Velada Sin razón Citeres Pretérita Hoja de álbum Romanza de los ojos Voces en la sombra Amada Philosophia

Estampas románticas (1915)
Estampas románticas: I Estampas románticas: II Estampas románticas: III Estampas románticas: IV

Estampas románticas: V Estampas románticas: VI

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Divagaciones sentimentales (1915-1916)
Divagaciones sentimentales: I Divagaciones sentimentales: II Divagaciones sentimentales: III Divagaciones sentimentales: IV Divagaciones sentimentales: V

Otras estampas románticas (1916)
Otras estampas románticas: I Otras estampas románticas: II Otras estampas románticas: III Otras estampas románticas: IV

Baladas, reminiscencias y otros poemas (1916-1917)
Balada del infante loco Balada de la melancolía otoñal Reminiscencia griega Reminiscencia siglo XVIII Envío (Silva) Amanecer cordial Danza oriental Revelación (Silva) Un cuento La primera estrella Amanecer La libertadora Fiesta cromática en el mar La emperatriz Aparición (Silva)

Suspiria de profundis (1917-1918)
El tesoro Las hadas (Silva) El cazador Ofrenda a la Muerte Las alas rotas

De Profundis Clamavi Inter Umbra Poema de la carne Soneto de otoño El viajero y la sombra El alba de Jesús Lo tardío La noche (Silva) Canción de tedio Fin

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Referencias
Fuentes y contribuyentes del artículo Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 77 80

Licencias de artículos
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XIV .El árbol del bien y del mal 1 El árbol del bien y del mal El árbol del bien y del mal de Medardo Ángel Silva Índice La investidura (1915) Las voces inefables (1915-1916) Al Angelus Crepúsculo de Asia Hora santa La respuesta Junto al mar Vesper marino La muerte perfumada Intermezzo Preces de la tarde Estancias (1914) I .XX XXI .VIII .XVII .X XI .XIII .XXVIII .XXV XXVI .XXXIII .V VI .XIX .XXX XXXI .XXXII .XVIII .XXIX .XV XVI .VII .XXIV .XXXV Libro de amor (1915-1917) El templo Tapiz Votos Velada Sin razón Citeres Pretérita Hoja de álbum Romanza de los ojos Voces en la sombra Amada Philosophia Estampas románticas .II .XXIII .XXXIV .XII .XXVII .XXII .IX .IV .III .

reminiscencias y otros poemas (1916-1917) Balada del infante loco Balada de la melancolía otoñal Reminiscencia griega Reminiscencia siglo XVIII Envío Amanecer cordial Danza oriental Revelación Un cuento La primera estrella Amanecer La libertadora Fiesta cromática en el mar La emperatriz Aparición Suspiria de Profundis (1917) El tesoro Las hadas El cazador Ofrenda a la Muerte Las alas rotas De Profundis Clamavi Inter Umbra Poema de la carne Soneto de Otoño El viajero y la sombra El alba de Jesús Lo tardío La noche Canción de tedio Fin (1918) 2 .IV .II .II .III .VI Divagaciones sentimentales (1915-1916) I .IV Baladas.V Otras estampas románticas (1916) I .III .El árbol del bien y del mal (1915) I .IV .III .II .V .

. tu espíritu se deleita con la voluptuosidad literaria. rítmicas desfilaban las horas.. a las rosas. de blasfemia y de rugido. fáciles. tal un informe pulpo. por lóbrega y sin rutas. un terciopelo verde parecía la pampa y el cromo era lo mismo que una eglógica estampa. en mis carnes hundía sus ventosas el Miedo. y al desplegar la seda de sus galas. escucha. tal una ronda griega cincelada en un vaso. ¿Cómo me hallé de súbito en la selva —que fuera. suaves.. en un concierto de medio millón de arpas. inspirado por Hari. adorables. Como un niño temblaba de pavura. Flexibles bayaferas fingían las exóticas flores. hermana de la obscura selva que Dante viera—? Yo no sé. al león de aceradas zarpas y al Viento que sacude la orgullosa floresta y dirige en las sombras la polífona orquesta del bosque. Escuchaban los valles la Palabra Infinita con que Él habla a las cosas: a las humildes yerbas.. de cuyos pétalos obscuros se exhalaba un aliento de fragancias narcóticas . entonces. si el arte de los juegos de amor suscita tu curiosidad. esta serie de palabras. piedras preciosas con alas eran en la penumbra los insectos. al ocaso.3 La investidura (1915) La investidura Si. JAYADEVA — (El Gita-Govinda) Fue en un poniente mágico de púrpura y oros: con música de brisas en los pinos sonoros. Mil insectos charlaban en gangosos dialectos. Llegaba hasta mi oído un confuso remedo de llanto.

su voz. ¡Oh! Entonces contemplaron mis ojos extasiados la sacra maravilla del rostro de la Diosa y viéronla mis locos sentidos prosternados con la diadema augusta sobre la frente rosa. como un relámpago miré pasar tropeles confusos y oí los rudos gritos con que azuzaban en el bosque oculto sus ágiles lebreles los manes de la Envidia y el Insulto. prodigio celeste! Y en el aire sutil su acento indescriptible. en torpes convulsiones. ¡Su mirada vertía luz en los tenebrosos ventisqueros internos! ¡Oh. En el ambiente Cálido. de sus manos brotaban los designios eternos. Las lianas se envolvían a los troncos macizos. tomaba ante mis ojos aspectos inauditos cuando. Sus senos palpitaban como tranquilos mares de pentélico mármol. Y eso. como un remordimiento. como un lirio sobre un agua estancada. bajo el asombro mudo de la floresta. celeste prodigio! De fulgores solares tejió el Supremo Numen su inmaculada veste.. como no oyeran nunca oídos mortales. dando a sus movimientos perversas inflexiones y simulando. sobre ellos la silente piedad de una mirada. vibró tal un milagro de dulzura imposible en un triunfal repique de sonoros cristales: 4 .La investidura que a las bestias sumían en ensueños impuros. tal un Amadís de la moderna Gesta seguí. Tenía en sus pupilas toda sabiduría. los lúbricos espasmos del Deleite.. que a las bestias sumían en ensueños impuros. —un rumor de fermento. como un ave en su nido la sagrada Harmonía residía en sus labios... se escuchaba el reptar de invisibles gusanos. Y.. Pero triunfó mi espíritu en la artera emboscada y arrojé. a una lumbre lívida de lámpara de aceite. desplegando en sus curvas femeniles hechizos.. ¡Oh.

la Harmonía. al revolar. miré el encanto roto. respiraba la Tierra un como leve incienso. eternamente busca la Harmonía. y. sé divino por el alto don de la Lira. ¡Yo estaba de Ti lleno. ve a cumplir tus empeños. se posa sobre la carne rosada de las rosas carnales! Sé ingenuo. yérguete alto y sereno en la gracia del día rosa. la visión se esfumaba en la azul lontananza.. En éxtasis devoto mi espíritu escuchó la divina enseñanza. musicaliza tus ensueños. los dulces frutos de oro lloraban ambrosía.. que tu espíritu sea una candente pira. Y salvarás las duras verdades metafóricas del hondo abismo de Ti mismo y escucharás las claras músicas pitagóricas desde la noche de tu abismo.!" Así dijo la Diosa. mírate. La fuente de Hipocrene surte dentro de ti. La selva parecía un corazón inmenso. ¡como en un libro abierto de Verdad y de Vida! ¡Calla al interrogante del Porvenir que ofusca.. como el agua de las puras cisternas o el remanso que copia todo el celestecielo. lee en Ti. ¡Psiquis es una mariposa que. la Harmonía. augusta Poesía! Entre los arabescos de las ramas floridas en que el rocío era un diamantino lloro... Al levantar los ojos.La investidura "Lírico adolescente. En el rosado cáliz que aúreas mieles rebosa da de beber a tu alma sedienta de ideales. estaban las estrellas esparcidas como un reguero de átomos de oro. duerme Pan en el pecho noble del adanida auscúltate en la sombra. en toda cosa... y así verás triunfar la aurora de tu anhelo y será tuyo el reino de las cosas eternas. 5 ..

el río completaba aquella orquesta de ramajes. en la asechanza en la sombra asesina. consagrar mi existencia al apolíneo rito. para delectación de la floresta. al estrellar sus ímpetus en rocas. así tiene mi vida la harmonía de un verso y es rítmico sollozo lo que naciera grito.La investidura ¡Y. las manos temblorosas de melenudo orfebre— desdeñando las fútiles cosas del Universo. de brisas y de bocas. E indiferencia al Tiempo y al Dolor peregrina por la ignorada senda mi espíritu romero. ¡vanamente me envía sus flechas el Arquero! Regresar a El árbol del bien y del mal 6 <<<< >>>> . mientras.! La absorta muchedumbre desde entonces me ha visto —los ojos encendidos por la sagrada fiebre.. la frente coronada de espinas como Cristo..

inclinando la pálida cabeza. Se vio palidecer su faz de nardo hablaba de Eloísa y Abelardo el llanto que la fuente diluía. atravesó la obscura galería..7 Voces Inefables (1915-1916) Al Angelus Atravesó la obscura galería. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . La luz de un aceitoso lampadario delató su presencia en la crujía.... Al Angelus... En sus manos de nácar oprimía el viejo Kempis o el Devocionario.... la religiosa voz del campanario vibraba en la quietud de la Abadía. llamaban al rosario. Y la Sor que en el mundo fue princesa..

huyeron ritmos como sueños vanos. Flotó un perfume de yacentes lilas.. ¡Y era un triunfo de reinas diademadas en las Mil y Una Noches perfumadas del mundo sideral de tus sortijas! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Hora santa Los espejos de límpida mirada con una voluptuosa complacencia copiaban tu imperial magnificencia de blondes y de seda perfumada.. como anegadas en celeste llanto te contemplaron las estrellas fijas. ¡y ante la inmensidad de tus pupilas dejé mi corazón entre tus manos! Regresar a El árbol del bien y del mal . Un llanto largo y musical vertía Chopin en una rara melodía. los ojos de una fiera hipnotizada.. Trémulas al prodigio de tu encanto... Las bujías de ardiente llamarada... se proyectó la sombra de los tilos en tu balcón de vieja aristocracia.. Tal una araña que a la luz espacia las traidoras urdimbres de sus hilos. en el salón de asiática opulencia. fingían.. circundando tu presencia. por tus pupilas húmedas de gracia. intranquilos.Crepúsculo de Asia 8 Crepúsculo de Asia Vírgenes rosas inclinaron hacia tus cabellos la red de sus pistilos al beso de los astros..

con ademán de reina mancillada me clavaste el puñal de tu mirada. impasible y fría. muda a mis ruegos. se ocultaba en el mar. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . Y cuando. el divino Chopin su desconsuelo en un sollozo trémulo decía. en el sofá de rojo terciopelo un pálido jazmín hecho de hielo tu enigmático rostro parecía. por oír esa palabra que eternos lutos o venturas labra. te hablé de tu desdén y mi agonía.Hora santa 9 <<<< >>>> La respuesta Muda a mis ruegos. al dulce cielo. La hostia solar. impasible y fría. y. en roja eucaristía.

. Y soñando en tus manos irreales en las arenas deshojó la espuma una anemia de lirios otoñales.. un eco de lejanos burcelines rasgó los terciopelos de la bruma. Y me halló de rodillas el Poniente viendo abrirse los astros dulcemente en el cielo otoñal de tus pupilas. Hubo un silencio de éxtasis en todo. Regresar a El árbol del bien y del mal .. De pronto se borraron los confines. Joyas raras y sedas olorosas prestigiaban tu dulce primavera y al deshojarse tus palabras era cual si estuvieran deshojando rosas. el mar violento suspiró a su modo. al poner tu presencia en la ribera su gracia peculiar sobre las cosas.. lloraron en la niebla las esquillas.Junto al mar 10 Junto al mar Una anemia de lirios otoñales se deshojaba en la amplitud marina y la vibrátil onda cantarina recitaba exquisitos madrigales... Y era que en un arpegio de cristales elogiaba tus gracias de Infantina y tu perfil de emperatriz latina nimbado de fulgores ideales. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Vesper marino Rugió el lascivo mar a la manera de un sátiro de barbas temblorosas.

Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ... Cual destrenzada cabellera cana la llovizna ondeó tras la ventana. para el que sólo tú sabes la cura. como un fugado de la sepultura me vio la tarde.Vesper marino 11 <<<< >>>> La muerte perfumada Convaleciente de aquel mal extraño. Segó mis dichas la Malaventura como inocente y cándido rebaño y bajo la hoz de antiguo desengaño agonizaba mi fugaz ventura. fantasmal huraño... Y aquella tarde pálida y caduca sentí en mi dulce postración inerte la bella tentación de darme muerte tejiéndome un cordel con tu peluca.

.. la égloga suspirante de las cañas. a punto de elevar sus oraciones. tus labios se encendieron con las rosas divinas de las Transfiguraciones. Regresar a El árbol del bien y del mal . en la tarde de aúrea tinta. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Preces de la tarde Tules de nieblas sobre las campañas velaban los contornos de la quinta y ascendía.. la noche se durmió en tu cabellera y besando las lilas de tu ojera. un gemir de esquilas anunciaba las horas dolorosas. y. se perfumó una lágrima furtiva.. se detuvo el viento. vibró tu carne de escultura. a la maga caricia de su acento.. Para escucharla. Y.Intermezzo 12 Intermezzo La seda de tus lánguidas pestañas a proteger tus ojos descendía. ante la encantadora bicromía de las aristocráticas arañas.. Un solemne mutismo de campañas al Vesper nuestras almas invadía. Entre las sombras.. vagaron por el prado tus pupilas. viva.. Desenrrollaba su monstruosa cinta la negra procesión de las montañas y evocaba el temblor de tus pestañas nuestra felicidad por siempre extinta. de súbito habló la melodía con un dulzor de pastoriles cañas.

Preces de la tarde 13 <<<< >>>> .

. imprevista. inefable.. las finas carcajadas de los locos allegros! La agonía del sol pone de oro la estancia. los verdinegros árboles son vagamente rojos. en un lírico alarde. te perdiste al fondo de la calle. cuando sobre las teclas -lirios blancos y negrosinsinúan tus manos. Y perfumando la hora de lilas. el piano y tu cuerpo para hacerme morir de nostalgias fragantes. desde el corazón -búcaro de fragancia¡sube un dulzor de lágrimas que hace nublar los ojos! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . y.. irreal. ¡con la mirada triste que lanza un moribundo a la salud que pasa! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: II Se han unido la hora... JUAN RAMON JIMENEZ ¡Qué rosas de armonía deshojas a la tarde.14 Estancias (1914) Estancias: I Aquella dulce tarde pasaste ante mi vista soberbia. cual tras una áurea gasa. en el decoro de tu vestido rosa. mis ojos te seguían. melodiosa. como si abandonara su plinto alguna diosa..

como una visión prerrafaelita. (Mujer. Surgen tus manos breves. por los parques floridos de mis vagas canciones. Y si el cielo azulado tu mirar extasia cuando el poniente riega sus fantásticas flores.)..Feuille d'album 15 Feuille d'album Tienes esa elegancia lánguida y exquisita de las pálidas vírgenes que pintó Burne Jones. como lirios carnales. lánguidas y perdidas. dame a probar tus dulces maleficios. y así pasas.. ¡húndeme el luminoso puñal de tu mirada!. se ven en los retablos de los viejos pintores! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: IV Se abren tus dos pupilas como dos precipicios por los que ruedan almas al sueño y a la nada.... que alabando a María. para que con tus manos finas me las quitaras!) Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. eres como esos ángeles. de las batistas claras. (Yo pienso que gustoso te daría mil vidas.

Estancias: V 16 Estancias: V De la gasa inconsútil de tu rosa batista surges. dans la largueur matutinale G. (Y mientras me conmueve tu mirada de niña.. coronado de viña.. y el blanco sátiro. (¡Te juro que en la corte del gran Tetrarca hubieras obtenido la roja cabeza del Bautista!. vibrante. que decora la estancia....... cristales de agua clara... Suenan voces de niños. en la calle.. sonríe desde el ángulo.. bajo cielos que evocan los caprichos de Goya...) Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> En provincia En province... estremece mi carne tu lasciva fragancia..... en una danza de bayaderas. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . mueven los frescos árboles su ropa esmeraldina que el sol de primavera fastuosamente enjoya. RODENBACK Dulzuras maternales de la hora matutina. En esta hora parece que del azul bajara una sedosa lluvia de paz y de inocencia.. cruje la diligencia..) Bailas. trina el mirlo.

De profundis clamaré. igual a un niño ciego. ¡el mágico sendero que conduce al olvido! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . De todas las pasiones llevo apagado el fuego. no ha recorrido mi planta ni siquiera la mitad de la senda. como Lázaro. da a mi alma el fuego que hizo de la hetaira una santa. pastor de corazones. Mis labios están húmedos del agua del Letheo. que me digas: ¡Levanta! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: VIII Mon âme est un beau lac solitaire qui tremble. La muerte me anticipa su don mejor: la calma.Estancias: VII 17 Estancias: VII Señor. no soy sino una sobra de todo lo que he sido buscando en las tinieblas. ALBERT SAMAIN Ni una ansia. ni siquiera un deseo.. renueva los milagros de las resurrecciones. de que habló el Florentino y estoy en plena sombra y voy a la manera del niño que en un bosque no conoce el camino. espero. ni un anhelo. agitan este lago crepuscular de mi alma..

y. sobre el lecho de las ondas dormidas. dos rosas que confunden en una sus fragancias..... en la paz melodiosa de las tibias estancias son nuestros corazones..Estancias: IX 18 Estancias: IX Horas de intimidad y secreta armonía..) Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Sueño en el jardín Inmóvil duerme el agua del estanque aceituna bajo las melodiosas cúpulas florecidas. soñando en Ella. Las dos. va el cuerpo de la luna.. mis brazos la presienten y mi labio la nombra. ebrios de melodía.. como Ofelia en Hamlet...... por la avenida voy. inerte. qué lejos la existencia liviana!.. ¡Qué lejos está el Mundo de nosotros. (Las luces amarillas de las arañas doran el piano y los espejos. ¡Inútil idealismo! ¡si únicamente soy una sombra que busca las huellas de otras sombras! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ...

me adelanté a la cita. calla. muerte adorable y balsámica WALT WHITMAN Esposa Inevitable. deja que en el silencio blando de la extinguida tarde.. y dime la palabra santa y única... derroché mis tesoros como una reina loca.Estancias: XI 19 Estancias: XI Ven. al margen de la vida. ¡me sienta agonizar lentamente mirando cómo se llenan de astros los cielos y tus ojos! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . O. sobre divanes rojos. mejor. que al llevarnos dormidos en tu regazo blando nos das la clave de lo que dijo la Quimera y en voz baja respondes a nuestros cómo y cuándo.. y. ha dos siglos que espero los besos de tu boca! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XII Sur votre seine laissez rouler ma tête. como un mundo cargado de recuerdos sombríos. esa palabra que consuela mis perennes hastíos. PAUL VERLAINE Deja sobre tu seno que caiga mi cabeza. dulce Hermana Tornera. apenas si fulgura mi lámpara encendida.

. como un lobo. sin que nadie las toque se han cerrado las puertas. Es la hora en que atraviesa las alcobas el duende que despierta. por vez octava.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . se pronuncian los nombres de personas ya muertas... de súbito.....Estancias: XIII 20 Estancias: XIII Por donde ella pasaba la tragedia surgía... y una noche de otoño febril aparecía en sus ojos inmensos y oscuros retratada. pasea por la casa... llorando. ¡desde entonces padezco de este mal taciturno que hace una noche eterna del alba de mi vida! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Velada del sábado Marcha la luna trágica entre nubes de gasa. a los niños dormidos. se iluminan. Y fue bajo el auspicio del padrino Saturno que deshojé a sus plantas mi juventud florida... semblantes aturdidos. El abuelo las lámparas.. El miedo.. tenía la belleza de una predestinada.. prende..

como ella. pues. Y al mirarte parece que miro a Anadyomena. Y mi alma..Estancias: XV 21 Estancias: XV Como el aire se aroma con tu carne bendita. -sembradora impasible de mi angustia y mi pena. ya nada me entusiasma de cuanto me causara infantiles asombros y así voy por la vida. que creía la Primavera eterna al emprender sus locas y dulces romerías. podrirse lentamente los frutos de sus días! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . cual pálido fantasma que atraviesa las calles de una ciudad de escombros. hoy ve. por quien mi alma es un Cristo coronado de espinas!Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XVI Hastíos otoñales. como un leproso aislado en su caverna. fascinas. entre la ola sutil de flores y de gasas.. al influjo de tu mirar. mi corazón comprende por el lugar que pasas omnipotente como la divina Afrodita.

¿qué rubicunda aurora. di ¿qué senderos se gozan con tu paso? ¿cuáles los reyes magos a que sirves de guía?.. ¡Ah! ¡Si tu alba luciera para mi noche oscura! ¡Si mis rosas abrieran temblorosas a verte! ¡Se endulzaría el hondo cáliz de mi amargura con el néctar con que haces tan amable la Muerte! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . vida frívola y banal!¡si no es de nuestros labios la divina canción primaveral y matinal! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XVIII Amor. inútilmente suena tu pandero de histrión -¡o. que sonrosado ocaso vio tu carro de fuego en el triunfo del día?.. como un puñal sutil..Estancias: XVII 22 Estancias: XVII Para los que llevamos. dentro del alma una ponzoña para los que miramos nuestra ilusión de abril hecha una mísera carroña..

rugiendo. triste de haber pecado!.. -Tomó del árbol malo la flor concupiscente y el corazón se ha envenenado!. te invoca: al precio de mi sangre y al precio de mi alma. que a una alcoba de reina envuelve en su perfume.. Y eternamente oirás en tus noches sin calma mi sombría plegaria que... Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . ¡véndeme la limosna de un beso de tu boca! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XX -¡Qué lejos aquel tímido y dulce adolescente de este vicioso pálido.Estancias: XIX 23 Estancias: XIX Bendigo el sufrimiento que viene de tu mano y el vértigo radiante en que tu voz me sume. Mi amor es para ti como un jardín lejano.

Estancias: XXI 24 Estancias: XXI -¿Y la luz verdadera?. a cuyo beso se abren las madreselvas rosas del jardín interior... ¿Y la absoluta paz?.. ¿Y la cifra segura de la Sabiduría?. de alma blanca y de cielo! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. ebrio de luz divina. a la noche de las almas impuras. ¡ya entrarás al gran silencio donde llegaremos un día!. A tu voz se despiertan yo no sé qué dulzuras. una paz de campiña... venidas de ignorados países de consuelo y desciende. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXII En loor a Juan Ramón Jiménez. Príncipe de las Arias fragantes como rosas y el verso con fulgor de estrella vespertina. -Da tregua al Tiempo... iluso corazón.

Estancias: XXIII 25 Estancias: XXIII Un gato. Yo.. contemplando la rosa de la luna de enero con la viva esmeralda de su pupila verde.marcho con lento paso.. ¡y las fuentes parecen en la tarde dormida mujeres cuyas voces son de seda y de raso! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . sobre el vecino alero. en hipótesis magníficas se abstrae. Inclinada la testa como un Platón ideólogo e inmóvil. en yo no sé qué fina meditación se pierde... al caer. y sólo turba el hondo silencio del monólogo ¡la canción olorosa que alguna brisa trae! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXIV Rosas blancas deshojan los blancos surtidores. como un habitante pálido de otra vida -Lázaro espiritual... grave y frío. el ocaso los pétalos irisa y la fuente del Término coronado de flores modula un canto igual a una nerviosa risa.

que puede retornar el minuto abrileño.Estancias: XXV 26 Estancias: XXV Mi espíritu es un cofre del que tienes las llaves -¡Oh. que en la tiniebla actual palpita el alba pura. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXVI Dime que todo ha sido la sombra de un mal sueño. lo mismo que una virgen prudente. Pero mi alma -jilguero que canta indiferente a la angustia del tiempo y al dolor de la Vidate esperará. que sobre este dolor y esta melancolía arrojará la aurora su risa luminosa. con la devota lámpara de su amor encendida. las extinguidas horas colmadas de dulzura. incógnita Adorada. que nuestro amor es Lázaro. que aguardando su día espera tu palabra para olvidar su fosa. mi Pasión y mi Musa! Ya inútilmente espero tus dulces ojos graves y siento que me acecha en las sombras la Intrusa.

pero yo conocía qué vale su tesoro. en la noche más negra palpita el alba pura: lo sabio es esperar. que a la risa y el llanto ofrecen pronto fin: feliz quien pueda ver con la misma sonrisa la serpiente del bosque y el lirio del jardín. sonriéronme sus ojos impuros de esmeralda. Las horas en su danza llevan tan loca prisa. Y fue para volver: en su carroza de oro. ¡la miré indiferente y le volví la espalda! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXVIII No dicen los inviernos que no haya primavera. implorando extendí la mano suplicante. es fuerte quien espera -buen sembrador. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . ella me vio lo mismo que una reina ofendida y se perdió en la sombra de la noche fragante.Estancias: XXVII 27 Estancias: XXVII Al pasar la carroza dorada de la vida.velando la cosecha futura.

Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXX Bien haces. rey. para siempre dormiste el eterno cansancio de tus días fatales: hoy que la primavera nos devuelve su trino de pájaro. bien haces. me da sombra en el árbol y miel en los panales..Estancias: XXIX 28 Estancias: XXIX Ignorado viajero que una mañana triste. pordiosero. tu rol. siento que algo de ti me hace dulce el camino. sobre la tierra-madre. ¡comparsas! -Perfectos figurantes de un extraño Guiñol: ¡somos polichinelas de las divinas farsas! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . y los demás.. su sol y sus rosas nupciales. y tú también poeta.

¡Señor.. por cada Primavera de musicales hojas nuevamente vestido! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXXII Por inasible adoro la gala de los cielos...Estancias: XXXI 29 Estancias: XXXI Releyendo mis versos. jamás permitas que goce mis anhelos.. que nunca satisfaga la sed que me devora! Lo amargo es el hastío de los sueños hallados. el corazón ahíto de los bienes gozados que se pregunta: ¿qué voy a pedir ahora?.. una tarde dorada. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . -versos donde contuvo mi pena su alaridoimpasible a mi viejo dolor. Y comprendí el encanto del alma volandera -¡Árbol sonoro y libre. no sentí nada..

vuelve... donde mueren tus olas. hacia los cielos puros agita dulcemente. ¡Oh. ¡Dolor de la verdad sin velos!. cual un iluso viajero macilento que fue a calmar su sed a lejana cisterna..... equivocó el camino... Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estancias: XXXIV Es como un lento y triste retornar a la vida. ¡oh.. y es el inevitable cansancio de volver del borde de la negra playa desconocida. con ojos parecidos a las piedras preciosas-.. y ¡torna más sediento! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .Estancias: XXXIII 30 Estancias: XXXIII En tanto que la carne adormécese ahíta el ángel interior gime sus desconsuelos.. miseria infinita de la carne!. Y Psiquis -revestida de luz resplandeciente. río del No-ser! Y el alma. las alas armoniosas. -¿Todo esto es el amor?.. que creía mirar la aurora eterna. con un celeste ritmo.

que vierten sensuales embelesos. como niños que velan su tesoro. roba lo que ocultamos. temerosas.. del amor nuestras almas. Nutrimos su existencia con nuestra propia vida y sus labios.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .Estancias: XXXV 31 Estancias: XXXV En vano. juntan en una mezcla la caricia y herida el sabor de la sangre al sabor de los huesos. ¡Ay! presto nos descubren sus grandes ojos de oro y... guardamos. malhechor divino.

bello y frío. y. La luz de un sol eterno. que fueron para el vuelo infinito. se pierde en las montañas. solemne y armonioso. como un templo vacío. con plafones de cedros y altivas puertas de oro.. y el eco de su voz. el recuerdo suicida… ¡Y todo inútilmente! ¡El temor de perderte siempre ha podido más que mi horror a la vida! Bien puedes sonreír y sentirte dichosa: el águila a tus plantas se ha vuelto mariposa. de cisnes y palomas. de leves sedas blancas. cual si comprendiera. Dalila le ha cortado a Sansón los cabellos. y las alas. ¡el Sol se va ocultando! II Llamé a tu corazón… y no me has respondido… Pedí a drogas fatales sus mentiras piadosas… ¡En vano! Contra ti nada puede el olvido: ¡he de seguir esclavo a tus plantas gloriosas! Invoqué en mi vigilia la imagen de la Muerte y del Werther germano. ¡como alfombra de plumas están a tus pies bellos! Regresar a El árbol del bien y del mal .. A las puertas de tu alma mi amor está llamando. entre las columnatas.. y.. que sólo igualaría el tibio resplandor que velan tus pestañas.32 Libro de amor (1915-1917) El templo A Miguel Ángel Granado y Guarnizo I Oh Deidad impasible por quien blasfemo y oro: tu alma es como un palacio de mármol. En diáfanos ponientes hay la gracia de un vuelo... elevan hasta el cielo sus espiras sensuales humaredas de aromas. su claridad celeste difunde noche y día. mi alma es un pedestal de tu cuerpo exquisito.

El templo

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Tapiz
Los húmedos myosotis de tus ojos sugieren claros lienzos primitivos con arcángeles músicos de hinojos y santas de los góticos motivos. Copiaron esos místicos sonrojos los ingenuos maestros primitivos y dieron los myosotis de tus ojos a sus Evangelistas pensativos... Virgen de las polícromas vidrieras, los zahumerios y los lampadarios: velan tus sueños todas mis quimeras y, ante el cortejo de tus primaveras, dan su mirra y olor mis incensarios. Regresar a El árbol del bien y del mal

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Votos

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Votos
Al verte, sin pensar, se dice ¡Ave María...! Y pues es tuyo el reino de la estrella y la rosa y está en tu corazón la sacra Poesía por gracia de una antigua virtud maravillosa; que suenen tiorbas y arpas; y Psalmo y Letanía se digan en tu elogio; que la lira y la rosa y el ciego ruiseñor, al expirar el día, unánimes saluden tu aparición gloriosa. Que con voz auroral de fuente diamantina, y con luz vesperal de estrella cristalina y con apasionada voz de brisas y mares. Cielo y Tierra consagren tu venusino imperio... ¡O sonaré en tu gloria mi místico salterio en otro salomónico Cantar de los Cantares! Regresar a El árbol del bien y del mal

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Velada
Tú —cuyo amor ha sido como un lecho de plumas para mi corazón, en las difuntas horas o como un sol de invierno que ha dorado mis brumas— ángel anunciador de las nuevas auroras, mientras la lluvia pone su vaho en las vidrieras, hablemos en voz baja de los muertos queridos, y se abrirán las rosas de las falsas primaveras a la débil penumbra de los sueños huídos... Es nuestra alma lo mismo que una estancia desierta, de polvosas molduras, de raso desteñido y de espejos que copian una imagen ya muerta; por ella los recuerdos dejan sus sepulturas y en la alcoba sin nadie, ¡sus blancas vestiduras vierten un suave olor de ultratumba y olvido! Regresar a El árbol del bien y del mal

Velada

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Sin razón
Dime —¿qué filtro da tu boca en su divino beso cruento, que hace vibrar mi carne loca como a la débil hoja el viento? ¿Con qué fórmula cabalística mis penas rindes dulcemente, cual la celeste Rosa Mística hace inclinar a la serpiente? Di —¿dónde ocultas el secreto de esta maga fascinación? ¿Algún venusino amuleto me ha ligado a tu corazón? En vano quiero descifrar la causa de mi rendimiento; como la luna sobre el mar luz móvil es mi pensamiento... En tus leves manos estruja mi espíritu sin voluntad: ¡eres la playa a do me empuja la ola de la Fatalidad! Regresar a El árbol del bien y del mal

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Citeres

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Citeres
Con el frú-frú sedoso de femenil enagua deshilaba en la costa sus encajes el agua... ¡Oh, la isla melodiosa! surgía de las ondas como una enorme rosa primaveral, o el cuerpo de la niña; era la voluptuosa isla donde vendimia Amor su roja viña... ¡Oh, ingenuas albas! ¡Oh, inocencias! Era en la frescura de la Primavera blanca de lirios opulentos. Sobre el mar azul marchaba mi galera. Sonaba el viento sus eolias flautas y daba el mar su fragancia salobre que fue el incienso de los argonautas. Y sonó entonces el erótico llanto de las oceánides, en las rubias arenas soplaban caracoles rosados las sirenas; se cerraron los párpados por el influjo hipnótico... ¡Y el triunfo fue de las sirenas...! Al fin, dejé esas playas... (Descendía la noche Ulises, en la sombra, me daba su reproche...) Blancos miembros desnudos de mujeres, quedaban en la playa fragante; y teñidos de sangre vi sus brazos menudos al temblor luminoso de una estrella distante... Me incorporé... (Mordía en mis carros el frío...) Y miré un corazón palpitando en sus manos; llevé mi mano al pecho... y lo encontré vacío... ¡Y seguí, oyendo el ritmo de los astros lejanos...! Regresar a El árbol del bien y del mal

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por la embriaguez de olores que da tu cabellera. unánimes al ritmo de tu sonrisa suave charlaban las alondras en fresco abedul.. ni la cadencia rítmica del misterioso mar. ni el trino de la alondra que sonrosa su pluma en el parque de sol y aroma de azahar. se suicidó en el Rhin. Los nardos deliraban con tu cutis de azalia y un pajecillo rubio que llegara de Italia mirándote impasible. A ti vagaban trémulos cisnes estupefactos si tus pupilas de oro volvías al jardín.. al umbral del ocaso. con levedad de espuma o de aroma lunar. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Hoja de álbum Atraviesas la vida como un jirón de bruma —tan exquisita y tan crepuscular— celeste y vaporosa.Pretérita 37 Pretérita Te había soñado hija de un antiguo mar grave. ¡Y el corazón del mundo late bajo tu paso! Regresar a El árbol del bien y del mal .. Tu perfumada sombra cantaban los poetas (eran los bellos días de Erec y Parsifal) y tus ojos velados cual obscuras violetas causaron la locura de un príncipe feudal. Los nelumbos abrían a tus leves contactos. Es tuyo el melodioso imperio de la Aurora: el grupo de los cisnes que el estanque decora canta el advenimiento de tu azul primavera. la noche se detiene. No basta el verso diáfano para tu gracia suma.. en un negro castillo cerca del Rhin azul...

Pálida luz de sol convaleciente que cuida.Hoja de álbum 38 <<<< >>>> Romanza de los ojos Cálido estío de tus grandes ojos. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. que abre la reina de los claros ojos. el alba de las manos sonrosadas. Lámpara astral de tus miradas puras. un rubio serafín adolescente.. Otoño triste de tus ojos dulces. Negras flores. Crepúsculos de seda y pedrería que cierra el soplo de tus labios dulces tu sacra hemana la Virgen María. bajo sus dos alas puras. en selvas encantadas.

.. una hoja del lobo y Caperuzita Roja. sonrosada. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ." pensando en su blancor de estrella el negro bosque se ha callado. De una polífona armonía se puebla la selva sombría. Mas cuando dice una voz: "Ella. la luna de la madrugada.. del aúreo son del olifante del Rey de barbas de diamante habla la eufónica espesura donde claro eso perdura. el Ídolo ha pasado.. y al ligero trote lascivo del dios de las patas de chivo.Voces en la sombra 39 Voces en la sombra Al espíritu lírico de Abraham Valdelomar Está en el bosque.. temblando. cuenta el césped que fuera alfombra al paso de una leve sombra.. El negro bosque rememora lo que miró desde la aurora: Se recuerda.. la Diosa..

Regresar a El árbol del bien y del mal . una sonrisa.Amada 40 Amada ¡El duro son de hierro tornaré melodía para cantar tus ojos! —violetas luminosas— la noche de tu negra cabellera y el día de tu sonrisa. bendigamos el día y confiemos en El que hizo las primaveras. El tesoro mental pródigamente damos y no guardamos nada porque nada tenemos.. ¡dulce es el sol fugaz!. pues. y apareció la luna. a nosotros nos basta un beso... pura más que las puras rosas.. estaba de un viejo dolor convaleciente. Y menos nos inquieta el saber donde vamos pues el Amor nos dice que juntos marcharemos. con el olor de lirio azul de la pradera y con la alondra alegre y con la estrella triste. en el momento amargo y en la hora oportuna. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Philosophia Al borde de la vida sentémonos. La historia de mi alma es la del peregrino que extraviado una noche en un largo camino pidió al cielo una luz.. Tú vienes con el alba y con la primavera espiritual. con toda la belleza que existe. y llegaste lo mismo que una aurora naciente... ¡oh Mía! y miremos correr las horas pasajeras.. Comamos nuestro pan. bebamos nuestro vino y reciba el Señor nuestra diaria alabanza: podrá ser duro el golpe del adverso Destino pero quedan las alan: ¡nos queda la Esperanza! Dejemos el camino a los que tienen prisa.

Philosophia 41 <<<< >>>> .

42 Estampas románticas (1915) Estampas románticas: I Cuando en el clave lloran los antiguos motivos —esas pavantes gráciles. hasta el reloj inmóvil en la negra consola evocan tanto. duerme entre seda y púrpura en la estancia fastuosa y su alma delicada y exquisita se siente vagar en el silencio como una mariposa.... Esos vasos de Sevres. ¡A veces se mira en los espejos una Infanta que pasa con su traje de cola! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ..... esos perfumes viejos. Todo el noble Pasado secular y doliente.. aquellas pastorelas— en la aúrea cornucopia se ven rostros furtivos y se aspiran fragancias de olvidadas esquelas.

.. cree oír el rumor de tu enagua de seda.. hasta la luna suscita la ilusión de mágicos países. Pende. donde se admira un fresco de Mignar. y el alma ultrasensible.. ya desdorado. donde es tal el silencio que se escucha el ruido que hacen. (El jardín no parece ya un jardín de este mundo irreal. Como un niño extraviado.. de la pared desnuda el espejo que viera el mohín de Madama. las carcomas.. mientras algún abate decía un epigrama casi mordiendo el raso de su oreja menuda.. es la triste alameda. entre el perfume de almas ve mil espectros grises....) Tapiz descolorido de grandes rosas rojas y magnolias nevadas. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estampas románticas: III Encanto mustio. Del celeste plafond. Regresar a El árbol del bien y del mal . sin la voz de sus fuentes extintas. cuando suena la una.... al taladrar los muebles. El elegante osario del lindo tiempo ido. al caer de las hojas.. El jardín encantado. frío encanto versallesco del budoir.. mi pesar errabundo va por otras edades doradas y distintas...Estampas románticas: II 43 Estampas románticas: II El paisaje es de fábula.. cuelgan aúreos hilos de telarañas.. Empañado cristal de las arañas. hoy parece la estancia de esfumados aromas.... de ensueño.

... la flor que se estremece nos hablan dulcemente de una edad extinguida. ¡Y la blanca teoría fantástica desfila como el ceremonioso ritmo de una pavana! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . Y. Sobre todo hay un sitio —donde un Eros de piedra dispara eternamente sus flechas diamantinas— en que huelen a carne las hojas de la yedra y se ven dulces nombres en las viejas encinas.Estampas románticas: III 44 <<<< >>>> Estampas románticas: IV En este parque antiguo —¡que tanto se parece. se yerguen vagas formas de una época lejana. a la anémica luz del crepúsculo lila. por su abono y paz al jardín de mi vida!— el pájaro que canta..

Regresar a El árbol del bien y del mal .. y un rechinar de goznes de ventanas musgosas. pasan sobre la frente con dulce roce de alas.. como una fresca lluvia —rosadas.. al regar sus azahares el astro. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Estampas románticas: VI Mayo en el Huerto y en el cielo. va la luna arrastrando sus vestidos de novia... Sobre los sueños puros de nueva primavera.. las alas temlorosas.. idealiza las flotantes batistas. diseña en el azul de la noche armoniosa.. un júbilo de bronces en el aire se espacia. Voces que hacen pensar en magnolias y armiños conmueven el fastuoso silencio de las salas. Bajo el claro de luna.. María. con un rumor de seda. y se escuchan los pasos furtivos de las dueñas. el sol en un desmayo de lumbres. amatistas— descienden a las casas. ARTURO BORJA Las rosas del crepúsculo de la tarde de Mayo. Y la brisa errabunda parece que dijera: —Dios te salve. en los parques floridos.. las finas esbelteces de su silueta gótica.... llena eres de gracia.. un castillo que se alza sobre el feudo de antaño. Las horas. melancólicamente. Y a las doce. al desplegar las brisas..... enigmático y triste..... perfumadas de inocencias de niños.Estampas románticas: V 45 Estampas románticas: V Por las salas azules.. se esparce una fragancia de leyendas remotas..

Estampas románticas: VI 46 <<<< >>>> .

47 Divagaciones sentimentales (1915-1916) Divagaciones sentimentales: I Vida de la ciudad: el tedio cotidiano. la Soledad de blancos pensamientos florida y la torre interior abierta a lo Infinito más allá del Dolor. y duerma en tu regazo —¡oh. los dulces sueños muertos y el corazón partido. del Tiempo y de la Vida. Donde mi corazón —urna de melodía— vierta en un verso triste su lírico tesoro. vida falsa. sacra Poesía!— ¡frente al lirio. vida exterior y hueca. a la estrella. dadme el reino puro del Silencio exquisito. ¡océano en que mi alma es igual a un esquife perdido! No. al tibio ocaso de oro! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .

sin embargo. Esfinge. que por el lago azul de mis melancolías no pasará tu esquife blanco de reina loca. te amo desesperadamente y como un ciego voy tras tus amadas huellas. y. divina dueña. que vierten una suave luz purificadora. o elevo mis canciones..Divagaciones sentimentales: II 48 Divagaciones sentimentales: II ¡Sirena. ¡como un niño demente que alza las manos para alcanzar las estrellas! Regresar a El árbol del bien y del mal . Por la Nada huye el Tiempo en su carro triunfante —¿quién podrá detener el curso de lo Eterno?— ¡Abre. que alegras con tus labios risueños mis neuróticas noches de muchacho enfermizo. ni probarán mis labios lo dulce de tu boca. que nunca has de apagar la viva sed que siento. por quien deshojo todos los lirios de mis cánticos y hay en mis negras noches resplandores de aurora. Sé que tus manos leves no estrecharán las mías. la puerta de diamante: no importa que tu alcázar llame cielo al infierno! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Divagaciones sentimentales: III Princesa de los ojos floridos y románticos. que te yergues frente a mis locos sueños. que me niegas la entrada al Paraíso. cómo turba tu voz engañadora! ¡cómo haces dulce el lloro y agradable el tormento! fontana cristalina del parque de la aurora. Arcángel.. Atalanta.

. carne de nardos y de estrellas. Mujer.Divagaciones sentimentales: III 49 <<<< >>>> Divagaciones sentimentales: IV Toda mi inútil gloria no vale lo que el oro de tu risa o un rayo de tu mirar profundo. la risa. Mujer. que haces florecer jazmines en el lodo y siendo fuente humana das el divino verso. tienes por arma el llanto. mi corazón quisiera ser una roja acelfa a tu seno prendida. todo lo fragante y lo puro que tiene el Universo.. el beso. Diosa o Esfinge. Tú. tesoro celeste que ilumina la conciencia del mundo. ¡que tu boca —rosado vampiro— me sorbiera la nostálgica y pura fragancia de mi vida! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .

.Divagaciones sentimentales: V 50 Divagaciones sentimentales: V Como esos monjes pálidos de que hablan las leyendas. Tal ha de ser mi vida de paz.. ¡teniendo tu amarillo retrato entre mis manos! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. me encuentren los Hermanos moribundo a los pies de la Virgen María.. mi alma será un espejo que copie lo Infinito más allá del humano límite de las cosas. yo quiero abandonar las escabrosas sendas en que urde el Mal sus siete laberintos fatales. Encerraré en un claustro mi dolor exquisito y a solas con mis sueños cultivaré mis rosas. Hasta que un día en la devota celda. espectros de las negras crujías conventuales.

danzan llamas alegres en todas las cocinas. La sombra de las ramas. como un lobo con hambre y sin guarida.51 Otras estampas románticas (1916) Otras estampas románticas: I Daba el heno cortado su olor y su frescura y el sonámbulo río su monótona música. y aúlla a las cerradas puertas de la alquería.. luminosa escarcha. soñolienta y desnuda. que se mira entre las aguas palúdicas. Como el agudo llanto de una niña se oye la voz lejana del río que tirita. el sol es peso triste. en las aguas obscuras. sus mil danzas confusas. tiemblan las hojas de oro al respirar la brisa su congelado soplo sobre la tierra lívida. entre flores podridas. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Otras estampas románticas: II Como una sombra fría bajo la niebla lila... la luna sonrosada. el viento. Iba en el cielo azul.. como una reina impúdica... jugaba azul y triste.. y. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . sin color.. arrojaba la luna su polvillo de plata sobre las rosas húmedas.

Y son cosas de sueño melodías informes sonando en Penumbrosos laberintos. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Otras estampas románticas: IV La noche es un suspiro azul que tiembla sobre el obscuro sueño de la Tierra. la brisa negra. rumores que expiran como la luz del horizonte. Se corta la palabra de la fuente. roces de largos trajes. como un pájaro herido. aletea.. Se va a acabar la vida.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . temblando en los espejos amarillos. torpe. El parque es un silencio perfumado. sones que apagan las cortinas y los tapices. un puñado de tierra. leves como de apariciones. soñolientas las hojas cabecean.Otras estampas románticas: III 52 Otras estampas románticas: III Fantasmas blancos en los miradores y llanto de los pianos a las estrellas..... Y cae sobre el alma la tristeza igual que sobre un muerto. reseca en la taza de piedra. y voces de lo Desconocido que llegan con la Noche.

. Para curar su mal. Amarga era su vida hasta que. se acordó de la estrella. pero. El pálido Infante una extraña locura tenía.. el buen paje que persiguió su huella. No retornó jamás a sus jardines.. reminiscencias y otros poemas (1916-1917) Balada del infante loco A José María Egas M.53 Baladas.. al ver sus ojos de zafir. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . el pálido Infante poseer una estrella quería.. una mañana —sin criados ni mastines.. se dijo que iba a cazar a la selva cercana.. el Rey hizo venir de un imperio lejano a la Infanta más bella. el Príncipe... Y Carmín.. hallóle muerto frente al mar sonoro: en sus ojos azules se miraba la estrella como una lágrima de oro. el gerifalte al puño— lo vio pasar la gente cortesana.

entre tus sedas. —Dime..Balada de la melancolía otoñal 54 Balada de la melancolía otoñal A E.. no vendrá la Anunciada que esperas cuando la aurora derrama sus joyas. siempre más triste en la noche cercana. Hacia la noche voló nuestro sueño —blanca hipsipila con alas de gloria— ¡pero en el claro jardín del Ensueño velan las puras estrellas su gloria! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . Bustamante y Ballivian Ya en la otoñal y hermosa alameda vuelan los últimos cálices de oro y en tus nerviosas pestañas de seda queda temblando una lágrima de oro. Princesa. ¡Tú que obstinadas las albas esperas. tus joyas! Mas. tus rosas.. torna el mirar a la luz de la vida: viene a nosotros por místicas rutas la barca negra del mar de Ultra-Vida. Dime la vieja leyenda harmoniosa que habla de aquella Princesa difunta: así pondremos mortaja de rosa a la divina esperanza difunta. la historia que arrulla y hace olvidemos la Muerte cercana.. El surtidor su romanza masculla. Pálido amor que los sueños enlutas.

! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. Sombras desnudas temblando en la brisa siempre más fina.. una angustia imprecisible. ¡Y es un dolor armonioso.. como la sangre se va de la herida. mientras el agua la imagen precisa de piernas rosas y cuerpos de nieve.Reminiscencia griega 55 Reminiscencia griega A Wenceslao Pareja Pan recobró su otoñal caramillo y hace vibrar la dorada floresta y es en un claro del bosque amarillo danza rosada de ninfas en fiesta.. De lo más negro del bosque fragante. fluye la voz pastoril y galante del armonioso instrumento panida. más leve. más suave. Suave se riza la yerba menuda bajo el jazmín de los pies nacarados y va borrando la danza desnuda la sombra gris de los sueños pasados. una amargura ambigua ver tan lejana la dulce edad mustia y la belleza de esta tarde antigua.

donde marmóreo Sileno retoza. siglo lindo! —amarilla viñeta. risas. Eran los iris. Eran los mórbidos brazos de lira.Reminiscencia siglo XVIII 56 Reminiscencia siglo XVIII Vaga el olor por la antigua vereda. Erán Trianón y la Arcadia —artificio que hizo más suaves las ásperas horas— el pastorial y bucólico vicio de las divinas marquesas pastoras.. las joyas temblantes y las espumas de los surtidores: la sombra azul en los kioskos galantes y el sonreír de los lindos Amores. rasos. Era el idilio al sonar de la flauta del verde fauno de la barba hirsuta. perfumes. Ardiente roce de la mano cauta y acariciante boca diminuta.. del dieciochesco vestido de seda en la ducal y dorada carroza..— que tuvo un viejo y galante poeta: Pablo Verlaine que se encuentra en los cielos. ¡Oh. inclinaciones de blancas pelucas y Pompadour y la cruel Lindamira y los lunares en las rubias nucas. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .. terciopelos.

¡Y no abras la ventana todavía. no abras la ventana todavía. Un manantial melodioso de lloro tiembla en la flauta de risas paganas... Me fastidia el rumor con que despierta la gran ciudad.! La luz incierta conviene tanto a mi melancolía... Un beso más para mi boca inquieta.....? En la discreta penumbra de la alcoba hay otro día dormido en tus pupilas de violeta.... ¡es tan vulgar el sol.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Amanecer cordial A Aurelio Falconí Ah.! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .! Y ¿para qué la luz. Apolonida a las voces lejanas de la siringa del fauno sonoro.. ¡Es tan vulgar el día.Envío (Silva) 57 Envío (Silva) Apolinada a las voces lejanas de la siringa del fauno sonoro ponen oído las musas hermanas en el dormido crepúsculo de oro....

. Junta a los graves ademanes burla de los labios.. si bien se mira esa su gracia es un don de Buda.? Y tras el fino velo rosa sonríe Astarté.. ¡Salve Mahanaím. Es Occidente y es el Asia. de pavos reales.. Hipnotizados la ven los siete vicios —siete leopardos— Y..Danza oriental 58 Danza oriental A Víctor Hugo Escala Danza la danza caprichosa... mueren dos sedientos nardos. En el crepúsculo amatista llena la gracia del jardín Bablbul saluda la imprevista danza.. pálida y desnuda. (¿Tórtola. Regresar a El árbol del bien y del mal .. Acompaña a sus deliciosas maneras rituales.! Panderos y timbalería. en cada mano. y saben más que los brahamanes esos labios sabios. Como a compás de una rapsodia mueve las túnicas brillantes. Kaleidoscopio es el pie rosa vibrante de harmonía (Tórtola y Samolé).?) ¿Salomé. un desplegar de alas fastuosas. son su custodia ceremoniosos elefantes..

Y. ¡y algo de mi alma loca de aventuras partía en un esquife de oro con rumbo hacia la Aurora! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . el alba despeinaba su cabellera rosa. Un Yo nuevo del fondo de mi pecho surgía. al rumor apagado de la ronca sonata..Danza oriental 59 <<<< >>>> Revelación (Silva) Erraba por la orilla del malecón desierto. la luz que el albo encaje de las espumas dora. sangre bermeja digna de un corazón pirata. Las brisas matinales aromaban el puerto.. sentí una sangre nueva circular por mis venas. pescador de sirenas. Y ansié el himno que rugen los piélagos amargos. los sueños que impulsaron a los marinos Argos. interpretando el ritmo de la onda bulliciosa. o de un moderno Ulises.

¡Y cuando la negra mar delira.Un cuento 60 Un cuento Está Lisete. que yo me sé. dulce mohín. escuchando la sonatina crepuscular. Pero la niña era curiosa y. robósela un monstruo marino y Poseidón guardó a la niña en submarino terreón. Y ese divino tesoro era una hija linda. quiso mirar la espuma que el Alba sonrosa del viejo mar.. . Responde la niña con leve. Y sola fuese hasta la orilla. la Infantina. —El viejo Rey de la Isla de Oro poseía un rubio y cándido tesoro —luz y ambrosía—. alba risueña. porque al mirar tal maravilla en la ribera.. rojo chapín.. mejor no fuera. cerca del mar.. cierta vez. y ya impaciente mueve el breve. Mil Príncipes iban a verla y enloquecían apenas su faz color de perla rosa veían. celosa estaba la Primavera de la Princesa Rosalinda. Y una azafata dice: Dueña te contaré una leyenda.

rasgando su seno. como una vaga y dulce lira crepuscular! Regresar a El árbol del bien y del mal 61 <<<< >>>> La primera estrella ' Subió la Infanta a la terraza. en una nube de carmín. leve suspiro dejó su cárcel princesil. Irguió columnas de diamante el melodioso surtidor. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . Tomó el mensaje perfumado adolescente serafín y lo prendió como una estrella.Un cuento se pone a llorar. Para poder en sus pestañas de seda rubia. De pronto. y delataron su presencia mariposas de alas de tul. a la sombra del abedul. se asilar el crepúsculo tembloroso prolongaba su agonizar. soñanado serle blanda alfombra agonizó más de una flor. como una flecha de marfil hacia el azur.

E. Y mi alma espera.. hay un jardín de blancos lirios: son mis tristezas negras rosas. que el jardín va a quedar desierto y pronto no ha de haber ninguno.. Hay un jardín de negras rosas. ¡FIAT LUX. espera. ¡El Día.! Y la divina algarabía que predice las horas bellas truena bajo la cúpula dorada y apaga con su soplo las últimas estrellas. solloza el viento un miserere.. A veces en el aire azul. Y tantos son los que se han muerto. la gran lágrima de oro. . Mi alma romántica y sutil suspira.. huye un ave de alas de tul: es algún lirio que se muere. sonríe y se aburre...... calladamente. mis ilusiones blancos lirios. uno por uno.Amanecer 62 Amanecer ¡El Día.. Castillo y Castillo Desde mi torre de marfil miro la vida que discurre...! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> La libertadora A M. Ya queda de mi Primavera sólo un olor a rosa seca. sobre la faz sombría de la Noche.! Y una vez más el vocablo snoro hace rodar. espera. Y todo es una claridad rosada que anuncia el Día.

Ópalos. El mar.La libertadora hilando sueños de su rueca. al aúreo mediodía. Sobre los riscos y peñones se diría que alguien hubiera volcado las constelaciones o prendido la Primavera. la voz aguda del clarín de la Muerte. Caerán las duras cadenas. del cielo la comba inmedida. granas y berilos en las ondas aurirrizadas. es un tapiz de reina asiática. La móvil onda dice: ¡Vida! con femenil volubidad. al dulce final de su suerte. la gran sinfonía cromática. se abrirá la puerta de hierro: y. que a las rocas de duros filos dejan de luces consteladas. dice: ¡Eternidad! . sobre el divino mar del trópico pasa en su carro la Fortuna. ¡el alma saldrá de su encierro! Regresar a El árbol del bien y del mal 63 <<<< >>>> Fiesta cromática en el mar Desgranamiento de rubíes y crujidos de seda rosa. Espera oír en el confín. Materialízase un utópico cuento leído en las Mil y Una. en él vibra la sinfonía. entre un perfume de azucenas. romper de gasas carmesíes y de púrpura temblorosa. serena.

. ¡pondrá una estrella su perlino punto final! Regresar a El árbol del bien y del mal 64 <<<< >>>> La emperatriz A César E. Lagrimea una estrella en el cielo escarlata.... Huella la Emperatriz la escalera de jade y su traje de luna y aúreas constelaciones de un aroma inefable los jardines invade.Fiesta cromática en el mar El pobre espíritu suspenso... su carne macerada en ungüentos de Arabia. y en los sus diáfanos ojos se ve pasar un vuelo de vagamundos ibis havia reino). Sus ojos de luz tibia y de mirada sabia hacen palidecer astros y pedrerías.. Pronto esta fantasmagoría irá en la noche a fenecer y será luego.... Arroyo Mueven al aire rosa sus alas los pavones. sobre el azul plafond astral. de nardo ungieron siete noches y siete días. Reza el ángel del éxtasis su faz de terciopelo y un anhelo infinito su corazón dilata.... Y ya son mustias amapolas las que eran rosas de rubí. Ya el rojo es pálido. las olas toman un tinte turquí. Y en el crepúsculo marino.. su agonía un divino palidecer. Regresar a El árbol del bien y del mal .. estático y turbado está frente a las olas y al inmenso absoluto del Más Allá.. (Enlazan alma y cuelo pensamientos humanos.

. Rimaba un grillo su sonata abstrusa.. la Emperatriz de los celestes ojos.La emperatriz 65 <<<< >>>> Aparición (Silva) Lloraba perlas la fonta harmónica las dalias descubrían sus sonrojos. y me sonrió en un éxtasis de ensueño. Y se desvaneció en la luz del astro la Emperatriz de los celestes ojos. la Emperatriz de los celestes ojos. Lira y Musa. cuando pasó triunfal y salomónica la Emperetriz de los celestes ojos. agria a la luz de los ponientes rojos. Tornaba en mi divino clavileño de una excursión solar hollando abrojos. Y era Diosa y Esfinge. Iba hacia su blancura de alabastro cuando me victimaron sus enojos. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .

66 Suspiria de profundis (1917-1918) El tesoro Con nuestras propias manos temblorosas tejemos nuestro bien y nuestro mal.... cifré mi vida en tan livianas cosas que.. por mi futileza. El Odio abrió la herida carmesí.! Y depués. todo se fue con la mañana blanca. fui pródigo del oro de mis sueños con generoso gesto sembrador. sonrisa blanca. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Las hadas (Silva) Las hadas que tejían mis ensueños.. las hadas que tejían mis ensueños dulces... al mirar el alma pobre.. sonrisa franca. ¡Canción mujer.. es la angustia y desesperación de ver trocado en monedas de cobre todo el oro de nuestro corazón. ¡y deshojamos nuestras propias rosas como en un juego trágico y banal. rosas.. abandonaron su labor.. la perdí! Regresar a El árbol del bien y del mal . en la dulzura de mi abril en flor. Mujer.. En cortas primaveras y risueños días celestes de mi abril en flor. rosas canción.

viste llevar cautivas a las siete palomas de tus siete virtudes! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . ¡Y bien lo sabes tú. como un joven sátiro. que del cazador en las manos lascivas. suena la tentación de su flauta sutil. alondra cantarina en la clara harmonía del bosque donde pulsan los Coros sus laúdes. melodiosa alma mía. ni rasgando su carne poseída pudiera extirpar la ponzoña del hechizo fatal. en la dulzura agreste. ¡Ay. Urbina Satán es cazador furtivo en la celeste selva donde divaga el místico redil y. en las velludas manos. tú. del que oyera el canto del Malo!. quien oyera la perversa sirena del Pecado Mortal.Las hadas (Silva) 67 <<<< >>>> El cazador A Luis G.

Yo cantaré en mis odas tu rostro de mentira.Ofrenda a la Muerte 68 Ofrenda a la Muerte Muda nodriza. tus plantas que han hollado Erebos y Letheos. Tú. Pálidas majestades sombrías y ojerosas.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Las alas rotas En antiguas orgías cuerpos y almas servimos a los siete lobeznos de los siete pecados. de quietud y de olvido. en un mar de silencio.. llave de nuestros cautiverios. Emperatriz maldita de los negros imperios. ¡Y acabadado el festín –al ensayar el vuelo hacia el puro Ideal– como heridas gaviotas las almas descendieron al putrefacto suelo. y la serena gracia de tu mirar florido que ahoga nuestras almas exentas de deseos. asfixiadas de luz y con las alas rotas! Regresar a El árbol del bien y del mal . exprimió en nuestras bocas los vinos condenados. muro donde expiran sin eco de la humillada tribu las interrogaciones. la vid de la Locura de sus negros racimos. tu cuerpo melodioso como un brazo de lira. ¿oh. que a nuestro lado vas con paso de sombra. cuál es la talismánica palabra que te nombra? Punta sellada. así como no turba la tos de pecho hueco la perenne armonía de las constelaciones. lánguidos oficiantes de pintadas mejillas se vieron coronados de nuestras frescas rosas y en la Misa del Mal doblamos las rodillas.

A idolatrías locas nuestro amor ofrendamos. a tus pies. ved nuestras almas. Y hoy vamos hacia el puerto de tus brazos divinos. atados con la cinta de los sueños marchitos. pobres de voluntad y exangües de cansancio. aquellos despojos arrojamos. la ruta azul que lleva a la ideal Bizancio. por diversos caminos.... cuando Placer y Vida creímos infinitos. En vano no hemos buscado. en sus duros encierros donde no hacen la luz vagas filosofías. Y hoy.Las alas rotas 69 <<<< >>>> De Profundis Clamavi Señor.. vírgenes arrojadas desnudas a los perros cuando apenas se encienden las rosas de sus días.. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ..

. lirio. oh.. estrella. carne de Dios para la cena mística. carne de los mártires.. en vigilia perenne sepulta.. Gabriel mueve sus alas en el campo celeste. azucena... polar campiña donde no puso Amor a la llama de su planta! ¡Hostia.! ¡Oh. por el milagro de la gracia eucarística.! En el confín rosado ya se anuncia la hora. tú que eres toda luz y gracia y harmonía! ¡Gota azul de la sangre divina de los astros. ¡vuelve desde tu noche a la límpida aurora y que sepan los astros el color de tu veste! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Poema de la carne ¡Carne del asesino. que el Destino virtió en un ánfora pobre! ¡Arquitectura eximia de oros y alabastros hundida para siempre en el mar salobre. ¡en el fango del mundo hincada la rodilla.. a nuestra carne inmunda une su carne santa! Regresar a El árbol del bien y del mal .. carne de las vírgenes que la inocencia armiña. y que. maldita podredumbre que pende de las horcas en fúnebres racimos y muestra a las pupilas de ávida muchedumbre la malévola herencia que todos recibimos. que de nuestro Rey Cristo son divinas cosechas! ¡Oh. nieve.Inter Umbra 70 Inter Umbra ¡Cómo estás en tu negro calabozo de arcilla. alma mía!. Gloria in excelsis Deo.! ¡Oh. labios siempre abiertos al consuelo de un Creo! ¡Divina vestidura traspasada de flechas..

Pero sonó el Destino inexorable su hora y el brusco despertar nos anunció la aurora verdadera.. ¡Dios mío! Los años son guirnalda florecida –pensamos– una fiesta es nuestra vida.! Perdimos el sendero y la noche perdura –¡la noche!– y aún no brilla tu luminar... Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> ......Poema de la carne 71 <<<< >>>> Soneto de otoño A Amado Nervo ¡De nuevo son las rosas de Octubre. E hicimos una fiesta de toda ella. ¡Lacerante recuerdo de la extinta dulzura que torna vanamente al corazón vacío...! Han escondido el sol en una cueva obscura. y los pálidos dedos del inmortal Hastío estrujan –rosa seca– mi pasada ventura. Otoño mío. la aurora sin flor y sin estrella.

al ser como un navío. puesto que comprendimos. no puede darle ruta! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> . cautelosos. sin fin de la jornada. se nos cayó la venda y tenemos la ciencia de la sonrisa helada. ¡Pero el mayor suplicio es ignorar el puerto y.El viajero y la sombra 72 El viajero y la sombra A Ernesto Noboa y Caamaño A los que hemos mirado –en una noche horrenda– a nuestra cabecera la faz de la Ignorancia. en la tormenta hostil que nuestro sueño enluta. en nuestra ceguedad. Y vimos –presentimos más– la cosa estupenda y la tiniebla en que se hundirá nuestra nada y la noche absoluta en la perdida senda sin amores. cuyo piloto muerto y aferrado al timón.. sin albas.. No obstante. vamos hacia la fuente de Piedad y Verdad.

El alba de Jesús 73 El alba de Jesús Señor... ¿Dónde la claridad del nuevo día cuya luz inmortal fulgura dentro del corazón sin pena ni alegría? Tú eres la paz. a este amasar con lágrimas el pan de nuestro canto. porque tú estás en mí como en la sombra la luz celeste de la aurora nueva! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Lo tardío Madre: la vida triste y enferma que me has dado no vale los dolores que ha costado. con la flexible gracia de una mujer querida. al lento laborar del dolor exquisito del alma ebria de luz y enferma de Infinito! Regresar a El árbol del bien y del mal . Mis ojos. este brote de llanto y de melancolía! ¡Ay! ¿Por qué no expiró el fruto de tu amor. ciegos por la negra venda. en mí me busco y no me encuentro. madre mía.... me hubiera libertado del horror de la vida. tú eres la luz. a la sombra de las gasas sutiles. la noche va conmigo. no vale tu sufrir intenso. y yo soy la contienda. cuando soñaba mis sueños infantiles.? Más valiera no ser a este vivir de llanto. ¡Pero una voz en mi interior te nombra y dulcemente hacia tu fin me lleva.. no distinguen amigo ni enemigo.. así como agonizan tantos frutos en flor? ¿Por qué. de un ángulo del cuarto no salió una serpiente que. al ceñir sus anillos a mi cuello inocente.. en la cuna.

? Ansío paz. e igual a incautas mariposas queman sus alas en la luz..Lo tardío 74 <<<< >>>> La noche (Silva) Mi corazón solloza en su prisión sombría y endulza. la paz que tu evangelio augura.. Señor: ¿no saldrá mi alma de su prisión obscura.. vida inútil.. que no sabemos en qué emplear! Nos cansa todo lo que existe por conocido y por vulgar. ¡Nuestro mal no tiene remedio y por siempre vamos a sufrir la cruel mordedura del tedio y la ignominia de vivir! ¡Frívolos labios de mujeres nos brindan su hechizo fatal! ¡Infeliz del que oyó en Citeres la voz del Pecado Mortal! Vuelan las almas amorosas hacia los ojos de abenuz. Pero no tienta al alma mía dulce mirar o labio pulcro… Yo pienso en el tercero día . ¡Tan grande es mi cansancio de todo lo que existe! Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> Canción de tedio ¡Oh. mi alma es un ave lírica de un parque de Harmonía cuyas almas. la noche de su encierro. cautivas. vida triste..? ¿Nunca veré el celeste país que me ofreciste. golpean contra el hierro.. suspirando.

altera… mas la última hoja es conocida: una cruz y una calavera… Señor. cual Goethe no te pido la luz celeste con que asombras: dame la noche del olvido: yo quiero sombras. como nos dice la escritura. Tened de amor el alma llena y perderéis en la aventura: eso es hacer casa en la arena. se deshacen nuestros ensueños como palacios de ceniza. Idealiza. sombras… ¡Estoy sediento. para mi aflicción: quiero en el lirio de tu mano abandonar mi corazón! ¡Como una inútil alimaña que se arroja lejos de sí. anhelo arrancarme la entraña que palpita dentro de mí! Y con aquella calma fría del que un principio no ve. siempre es el viejo spleen eterno. ya volverás al duro suelo. sólo el fastidio. sombras. pero iré. iré a buscar mi paz sombría no importa a dónde…. Regresar a El árbol del bien y del mal 75 . ten el anhelo del águila o de las gaviotas. Invariable. no de humano consuelo. Tras de los éxtasis risueños con lunas y aves en la brisa. escribe. El negro lago del suicidio es la antesala del Infierno.Canción de tedio de permanencia en el sepulcro. Ícaro con las alas rotas… Un palimpsesto es nuestra vida: Dios en él borra.

la paloma los cierra. en las anubarradas noches de duelo y llanto. y. enmudece mi canto. así suena mi júbilo su caracol sonoro con la fragante risa de la mañana de oro. como una alondra tímida. Regresar a El árbol del bien y del mal <<<< >>>> .Canción de tedio 76 <<<< >>>> Fin Cuando la noche negra amenaza la Tierra el buho abre los ojos.

org/w/index.php?oldid=401565  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: VII  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=351703  Contribuyentes: Freddy eduardo Vesper marino  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.wikisource.org/w/index.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=401552  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXX  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.wikisource.php?oldid=401555  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXXIII  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401554  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXXII  Fuente: http://es.php?oldid=401535  Contribuyentes: Freddy eduardo Velada del sábado  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=401547  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXV  Fuente: http://es.php?oldid=401526  Contribuyentes: Freddy eduardo En provincia  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.Fuentes y contribuyentes del artículo 77 Fuentes y contribuyentes del artículo El árbol del bien y del mal  Fuente: http://es.php?oldid=401567  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XV  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.php?oldid=401563  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: IV  Fuente: http://es.php?oldid=401528  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: VIII  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.php?oldid=351713  Contribuyentes: Freddy eduardo La muerte perfumada  Fuente: http://es.php?oldid=401543  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXII  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=401550  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXVIII  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=401542  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXI  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index.org/w/index.org/w/index.php?oldid=401520  Contribuyentes: Freddy eduardo Feuille d'album  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=401549  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXVII  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.org/w/index.php?oldid=401561  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XI  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.org/w/index.php?oldid=401538  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XVII  Fuente: http://es.php?oldid=391401  Contribuyentes: Freddy eduardo Crepúsculo de Asia  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=401557  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXXV  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.org/w/index.wikisource.php?oldid=401531  Contribuyentes: Freddy eduardo Sueño en el jardín  Fuente: http://es.php?oldid=401544  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXIII  Fuente: http://es.php?oldid=377377  Contribuyentes: Freddy eduardo .php?oldid=401551  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXIX  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=401525  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: V  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=351702  Contribuyentes: Freddy eduardo Junto al mar  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.php?oldid=351720  Contribuyentes: Freddy eduardo Intermezzo  Fuente: http://es. 1 ediciones anónimas La investidura  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.php?oldid=401537  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XVI  Fuente: http://es.php?oldid=401519  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: II  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=401529  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: IX  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401534  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XIII  Fuente: http://es.php?oldid=401577  Contribuyentes: Freddy eduardo.php?oldid=401533  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XII  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=351698  Contribuyentes: Freddy eduardo La respuesta  Fuente: http://es.php?oldid=351723  Contribuyentes: Freddy eduardo Preces de la tarde  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.wikisource.org/w/index.php?oldid=401540  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XIX  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.php?oldid=401546  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXIV  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.org/w/index.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index. Taba1964 Al Angelus  Fuente: http://es.php?oldid=351727  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: I  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.org/w/index.php?oldid=394196  Contribuyentes: Freddy eduardo Votos  Fuente: http://es.php?oldid=401553  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXXI  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401539  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XVIII  Fuente: http://es.php?oldid=401556  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXXIV  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.php?oldid=401442  Contribuyentes: Freddy eduardo Tapiz  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=351695  Contribuyentes: Freddy eduardo Hora santa  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=391405  Contribuyentes: Freddy eduardo.php?oldid=401548  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XXVI  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401558  Contribuyentes: Freddy eduardo El templo  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=401541  Contribuyentes: Freddy eduardo Estancias: XX  Fuente: http://es.

wikisource.php?oldid=401441  Contribuyentes: Freddy eduardo Balada del infante loco  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=394105  Contribuyentes: Freddy eduardo La primera estrella  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=394040  Contribuyentes: Freddy eduardo Amanecer cordial  Fuente: http://es.php?oldid=382937  Contribuyentes: Freddy eduardo Voces en la sombra  Fuente: http://es.php?oldid=394123  Contribuyentes: Freddy eduardo Fiesta cromática en el mar  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.php?oldid=394028  Contribuyentes: Freddy eduardo Reminiscencia griega  Fuente: http://es.php?oldid=382961  Contribuyentes: Freddy eduardo Amada  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=394035  Contribuyentes: Freddy eduardo Reminiscencia siglo XVIII  Fuente: http://es.Fuentes y contribuyentes del artículo Velada  Fuente: http://es.php?oldid=351678  Contribuyentes: Freddy eduardo Soneto de otoño  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=394037  Contribuyentes: Freddy eduardo Envío (Silva)  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.php?oldid=382923  Contribuyentes: Freddy eduardo Hoja de álbum  Fuente: http://es.php?oldid=378188  Contribuyentes: Freddy eduardo Sin razón  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index.wikisource.wikisource.wikisource.wikisource.wikisource.php?oldid=401085  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: II  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.php?oldid=322530  Contribuyentes: Freddy eduardo El alba de Jesús  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.org/w/index.php?oldid=382891  Contribuyentes: Freddy eduardo Citeres  Fuente: http://es.php?oldid=394091  Contribuyentes: Freddy eduardo Un cuento  Fuente: http://es.php?oldid=394118  Contribuyentes: Freddy eduardo La libertadora  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.php?oldid=401439  Contribuyentes: Freddy eduardo Otras estampas románticas: III  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=382945  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: I  Fuente: http://es.php?oldid=351669  Contribuyentes: Freddy eduardo El cazador  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.php?oldid=394191  Contribuyentes: Freddy eduardo El tesoro  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=401128  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: V  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=401229  Contribuyentes: Freddy eduardo Divagaciones sentimentales: V  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.php?oldid=394079  Contribuyentes: Freddy eduardo Revelación (Silva)  Fuente: http://es.php?oldid=401201  Contribuyentes: Freddy eduardo Divagaciones sentimentales: IV  Fuente: http://es.php?oldid=401130  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: IV  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.wikisource.org/w/index.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.php?oldid=401282  Contribuyentes: Freddy eduardo Otras estampas románticas: I  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.wikisource.org/w/index.org/w/index.org/w/index.org/w/index.php?oldid=394140  Contribuyentes: Freddy eduardo La emperatriz  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=382942  Contribuyentes: Freddy eduardo Philosophia  Fuente: http://es.php?oldid=401127  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: VI  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.org/w/index.wikisource.php?oldid=322536  Contribuyentes: Freddy eduardo El viajero y la sombra  Fuente: http://es.php?oldid=351673  Contribuyentes: Freddy eduardo De Profundis Clamavi  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=394145  Contribuyentes: Freddy eduardo Aparición (Silva)  Fuente: http://es.wikisource.wikisource.wikisource.wikisource.php?oldid=394048  Contribuyentes: Freddy eduardo Danza oriental  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=351670  Contribuyentes: Freddy eduardo Ofrenda a la Muerte  Fuente: http://es.php?oldid=401440  Contribuyentes: Freddy eduardo Otras estampas románticas: IV  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.php?oldid=401435  Contribuyentes: Freddy eduardo Otras estampas románticas: II  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index.wikisource.php?oldid=382915  Contribuyentes: Freddy eduardo Pretérita  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.org/w/index.php?oldid=351668  Contribuyentes: Freddy eduardo Las hadas (Silva)  Fuente: http://es.wikisource.org/w/index.wikisource.php?oldid=394115  Contribuyentes: Freddy eduardo Amanecer  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=351680  Contribuyentes: Freddy eduardo 78 .php?oldid=351675  Contribuyentes: Freddy eduardo Inter Umbra  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.php?oldid=394025  Contribuyentes: Freddy eduardo Balada de la melancolía otoñal  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401170  Contribuyentes: Freddy eduardo Divagaciones sentimentales: II  Fuente: http://es.org/w/index.org/w/index.wikisource.org/w/index.php?oldid=382930  Contribuyentes: Freddy eduardo Romanza de los ojos  Fuente: http://es.php?oldid=401155  Contribuyentes: Freddy eduardo Divagaciones sentimentales: I  Fuente: http://es.org/w/index.php?oldid=401096  Contribuyentes: Freddy eduardo Estampas románticas: III  Fuente: http://es.php?oldid=401196  Contribuyentes: Freddy eduardo Divagaciones sentimentales: III  Fuente: http://es.wikisource.php?oldid=351677  Contribuyentes: Freddy eduardo Poema de la carne  Fuente: http://es.php?oldid=322524  Contribuyentes: Freddy eduardo Lo tardío  Fuente: http://es.php?oldid=351671  Contribuyentes: Freddy eduardo Las alas rotas  Fuente: http://es.

org/w/index.wikisource.wikisource.php?oldid=351683  Contribuyentes: Freddy eduardo Canción de tedio  Fuente: http://es.php?oldid=351684  Contribuyentes: Freddy eduardo Fin  Fuente: http://es.org/w/index.wikisource.org/w/index.Fuentes y contribuyentes del artículo La noche (Silva)  Fuente: http://es.php?oldid=392499  Contribuyentes: Freddy eduardo. 1 ediciones anónimas 79 .

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