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EL USO DE LOS SIGNOS EN EL MAPA GEOLÓGICO.

Marius van Heiningen


http://espeleogenesis.blogspot.com

INTRODUCCIÓN.
Tengo que confesar que cuando acepté la propuesta de escribir un artículo acerca de,
cómo encontrar entradas de cuevas, no había pensado en la ingente tarea que me iba
suponer. Enseguida me di cuenta que debiera de diferenciar entre la preparación en casa
y el trabajo de campo. Empezando a escribir acerca de esta preparación me salió un
artículo entero tratando de la interpretación del mapa topográfico. El siguiente artículo
debiera de tratar el mapa geológico, pero mirando los mapas para buscar unos ejemplos
me di cuenta que para un laico solo la leyenda del mapa ya podía ser un obstáculo
infranqueable. Por esta razón el presente artículo trata de los signos más importantes de
un mapa geológico. Me doy cuenta que el contenido de este artículo no es suficiente
para poder realizar una correcta interpretación de un mapa geológico, por ser un labor
altamente especializada. Sin embargo, incluso un conocimiento somero puede ser de
una gran ayuda para interpretar el aspecto espeleológico/hidrológico del mapa, porque a
menudo se trata de áreas relativamente reducidas y aisladas, donde no hace falta un
entendimiento profundo de la geología regional (aunque, su conocimiento, claro está,
siempre ayuda).

Para poder usar el mapa geológico correctamente, primero hay que saber el significado
de los signos convencionales, es decir los símbolos usado en el mapa. La figura 1
muestra algunos signos convencionales usado en el mapa de Riaño (105) del Instituto
Tecnológico GeoMinero de España.
Se ha hecho una selección de los signos más importantes los cuales son:
Dirección y buzamiento
Buzamiento vertical e invertido
Terraza
Contacto normal y discordante
Falla, falla de desgarre y cabalgamiento
Anticlinal y sinclinal
Anticlinal y sinclinal con vergencia
Trazado de capas
La figura 1 muestra los signos convencionales más importantes para un espeleólogo.
Los signos se han tomado del mapa de Riaño (105) del Instituto Tecnológico
GeoMinero de España.
EL SIGNO DE DIRECCIÓN Y BUZAMIENTO.
El signo de dirección y buzamiento consiste en una raya larga que indica la dirección de
la estratificación (el rumbo) y una raya corta que indica hacia donde se inclinan los
estratos (figura 2).

La figura 2 muestra el signo que indica la dirección (rumbo) y el buzamiento (máxima


inclinación) de los estratos.

Si además el valor del buzamiento es conocido, se lo pone al final de la raya corta. La


parte superior de la figura 3 muestra un detalle de un mapa geológico con tres
formaciones (azul oscuro, rojo y verde oscuro). Se ve claramente que la raya larga del
signo es paralelo a la estratificación. Por la línea AB se ha levantado un perfil (alzado)
que es mostrado en la parte inferior de la misma figura. En el perfil se puede ver que el
número que acompaña el signo (en este ejemplo 45) indica el buzamiento de la
formación.
En resumen: El signo de dirección y buzamiento nos permite saber la colocación exacta
de los estratos, lo que nos ayuda para inferir estructuras geológicas más complejas.

La figura 3 muestra la colocación del signo de dirección y buzamiento sobre un mapa


geológico y el perfil que se puede deducir a partir de este dato.
LOS SIGNOS DE BUZAMIENTO VERTICAL E INVERTIDO.
La figura 4 muestra los signos de buzamiento vertical y buzamiento invertido. El signo
de buzamiento vertical nunca tiene un número para indicar la inclinación porque ya se
sabe que esta es de 90 grados. En el signo de buzamiento invertido si se puede indicar la
inclinación.

La figura 4 muestra los signos de buzamiento vertical y buzamiento invertido.

La mayoría de los sedimentos se depositan sobre un terreno más o menos horizontal y


por tanto la parte inferior de una formación suele ser de mayor edad que la parte
superior. Durante la formación de una cadena montañosa (orogénesis) estos sedimentos
son levantados, plegados y quebrados. El resultado es que hoy por hoy los estratos ya no
suelen estar en horizontal, sino que presentan una mayor o menor inclinación.
La figura 5 muestra un ejemplo de la formación de un pliegue y el aumento progresivo
de la inclinación de los estratos.
En la figura 5A no hay deformación y la posición de las formaciones es horizontal.
Las cifras 1, 2 y 3 indican las bases de las formaciones A, B y C, y el 4 indica el techo
de la formación C. La base de la formación A contiene las rocas más antiguas y el techo
de la formación C las rocas más jóvenes.
La figura 5B muestra la formación de un pliegue, causado por una fuerza desde la
derecha. Los estratos se han inclinado, pero como indica la línea X1-X2 (X1 está
situado en el techo y X2 en la base) los techos se encuentran por encima de las bases.
Los estratos se indicarían con el signo de dirección y buzamiento normal.
La figura 5C muestra el mismo pliegue en un estado más avanzado. La línea X1-X2
indica unos estratos en situación vertical y en el mapa estarían indicados con el signo de
buzamiento vertical.
La figura 5D muestra como con el plegamiento progresivo se ha formado un pliegue
con un lado invertido (el lado de la izquierda). La línea X1-X2 indica que la base de la
formación se encuentra por encima del techo, una situación que en el campo no siempre
es de fácil verificación. En el mapa se indicaría con el signo de buzamiento invertido.
La figura 5 muestra el desarrollo progresivo de un pliegue por una fuerza compresiva
desde la derecha. El flanco izquierdo del pliegue de las figuras B, C y D indican una
situación de buzamiento normal, buzamiento vertical y buzamiento invertido,
respectivamente.
TERRAZAS.
Las terrazas indican una acumulación de sedimentos, normalmente relacionada con
cursos fluviales (ríos y arroyos). Su importancia está en que por un lado hay muchas
cuevas cuyo desarrollo está íntimamente ligado con la formación de terrazas, y por otro
lado que las terrazas indican pulsos de sedimentación, lo que ayuda en descifrar la
historia geológica regional.
La figura 6A muestra el perfil de un valle con una terraza mientras que la figura 6B
muestra como esta situación quedaría representada en el mapa.

La figura 6 muestra un perfil de un valle con una terraza y su representación en el


mapa.

La figura 7 muestra un ejemplo de terrazas en el mapa geológico de Riaño (León). Estas


terrazas están situadas entre Valdoré y Aleje, entre 6 y 11 kilómetros al norte de
Cistierna (León), y en este caso, la existencia de terrazas se puede relacionar con un
evento de sedimentación dentro de la Cueva de Arvejales (Velilla de Valdoré).
A primera vista las terrazas no son muy útiles para encontrar nuevas cuevas, sin
embargo indican un nivel de base constante durante un tiempo relativamente largo y por
tanto un nivel topográfico con una mayor presencia de galerías. Además estas galerías
pueden estar mejor desarrolladas, aunque por otro lado pueden estar colmatadas por los
sedimentos.
La figura 7 muestra la presencia de terrazas en la orilla izquierda del Río Esla (el río
fluye hacia el sur).

CONTACTO NORMAL Y DISCORDANTE.


Un contacto normal indica que el cambio hacia la siguiente formación es gradual, sin
grandes interrupciones en el tiempo y que los estratos de ambas formaciones son
paralelos. Si el contacto es discordante normalmente hubo una gran interrupción en el
tiempo por una época de erosión y/o deformación tectónica. La distinción entres ambos
contactos no suele dar muchas pistas acerca de donde buscar cuevas, no obstante es
posible que esta época de interrupción de sedimentación haya causado cierto grado de
karstificación, lo que da como resultado un nivel preferencial para la formación de
cuevas.

LAS FALLAS.
Una falla es un plano de ruptura en la que existe un desplazamiento (relativo) de los
bloques a ambos lados. A menudo se indican las fallas con líneas o curvas negras sin
más, cuyo desplazamiento a veces se puede interpretar y otras veces no. Una falla de
desgarre indica un desplazamiento horizontal, normalmente sobre una distancia
considerable. Las flechas a ambos lados indican el movimiento relativo. Un
cabalgamiento es una falla donde un paquete de formaciones se ha puesto sobre si
mismo, de este modo duplicando la estratificación. Los triángulos apuntan hacia el
bloque que se ha superpuesto.
Las fallas son importantes porque pueden ser vías para los flujos subterráneos y además
es común que las fallas limitan a las formaciones, y por tanto pueden ejercer mucha
influencia sobre la localización de cuevas. Hay que poner especial atención a las fallas
en relación con manantiales.
La figura 8 muestra el desplazamiento de dos formaciones (rojo y amarillo) por una
falla de desgarre. El plano de la falla es vertical y está en morado. El desplazamiento es
igual a la distancia entre A y B.

La figura 8 muestra el desplazamiento de dos formaciones (rojo y amarillo) por una


falla de desgarre. El plano de la falla está en morado.

La figura 9 muestra el perfil de un cabalgamiento. Tanto la fuerza tectónica como el


desplazamiento son hacia la izquierda.
La figura 9 muestra el perfil de un cabalgamiento. Tanto la fuerza tectónica como el
desplazamiento son hacia la izquierda. La formación se ha quebrado por la falla A-B y
se ha puesto por encima de si misma. El punto A se ha desplazado hacia A1 y el punto
B hacia B1.

La figura 10 muestra la vista en plano (como en un mapa) de un desplazamiento de un


cabalgamiento por una falla de desgarre (F1-F2). El desplazamiento es igual a la
distancia entre C1 y C2. La parte al norte de la falla (parte superior) se ha movido hacia
la derecha y la parte al sur (parte inferior) hacia la izquierda, es decir que el movimiento
es en la dirección de las agujas del reloj. En este caso se dice que se trata de una falla
dexstral, y si el desplazamiento es al revés se trata de una falla sinestral. Se nota que el
cabalgamiento ha duplicado parte de los afloramientos (repetición de formaciones). El
bloque de la derecha se ha superpuesto sobre el bloque de la izquierda, como es
indicado por la dirección de los triángulos o “dientes”.

La figura 10 muestra el desplazamiento de un cabalgamiento por una falla de desgarre


(F1-F2). Es desplazamiento es igual a la distancia entre C1 y C2.

ANTICLINAL Y SINCLINAL.
Los anticlinales y sinclinales son pliegues, el anticlinal de forma convexo hacia arriba y
el sinclinal de forma convexo hacia abajo (figura 11). Un anticlinal lleva rocas más
antiguas en su núcleo mientras que un sinclinal lleva en su núcleo las rocas más
jóvenes. Un anticlinal y un sinclinal suelen ir de la mano, del mismo modo que lo hacen
una montaña y un valle, Es decir que generalmente van asociados, sucediéndose unos a
otros, donde un flanco pertenece tanto al anticlinal como al sinclinal.
La figura 11A muestra unos estratos plegados e indica un anticlinal y un sinclinal. La
formación 1 es la más antigua y la formación 4 la más joven. La figura 11B muestra la
misma situación, pero con gran parte de las rocas desaparecida por la erosión. En este
perfil se puede observar que el anticlinal tiene en su núcleo las rocas más antiguas,
mientras que el sinclinal lleva en su núcleo las rocas más jóvenes. La figura 11C
muestra el mismo perfil y además la representación sobre el mapa.

La figura 11 muestra un anticlinal y un sinclinal, tanto en perfil como sobre el mapa


geológico. Para más detalles ver el texto.

ANTICLINAL Y SINCLINAL CON INDICACIÓN DE VERGENCIA.


Cuando un pliegue se ha apretado tanto que uno de los flancos se ha invertido, entonces
los dos flancos inclinan en la misma dirección. Esta dirección se llama vergencia. Si se
examina el signo se ve que está compuesto de una flecha normal y otra flecha que indica
unos estratos invertidos y por tanto ambos apuntan en la misma dirección.
La figura 12A muestra en perfil un anticlinal y un sinclinal con un flanco invertido (el
flanco que tienen en común) y un anticlinal y un sinclinal normal. La figura 12B
muestra el mismo perfil y además como se quedaría la representación en un mapa
geológico.
La figura 12 muestra un anticlinal y sinclinal con vergencia y un anticlinal y sinclinal
normal.

TRAZADOS DE CAPAS.
Los trazados de capas indican ciertos niveles buen marcados dentro de una formación.
Muchas veces se han determinado con la ayuda de fotos aéreas y su importancia reside
en que nos indica la dirección y a veces el buzamiento de los estratos. Es verdad que en
una formación de poco espesor los estratos suelen ser paralelos a los contactos de la
formación, pero si la superficie de un afloramiento es grande, esta regla pierde valor y
las capas son muy útiles.

UN EJEMPLO DE UNA SITUACIÓN REAL.

La figura 13 muestra un ejemplo de un mapa geológico (Riaño, 105), donde se indican


algunas de los signos explicados. Acerca de la numeración con que se indican las
formaciones se puede decir lo siguiente: que cuanto más bajo es el número, más antigua
es la formación (los números se explican en la leyenda del mapa). Por esta razón se ha
podido determinar el anticlinal y el sinclinal, aún aunque faltaba su indicación. El
núcleo del anticlinal lo forma la formación 6 (y incluso una parte de la formación 5),
rodeado por la formación 7, es decir la formación más antigua se encuentra en el núcleo
y además coincide con el buzamiento indicado por el signo correspondiente. El sinclinal
consiste de las formaciones 8 y 9, rodeado por la formación 6, es decir que las
formaciones más jóvenes se encuentran en el núcleo. En el centro del sinclinal se
encuentra un cabalgamiento que ha superpuesto una formación más antigua (formación
0) sobre una formación más joven (formación 9). Hacia el sur todas las estructuras se
han cortado por una discordancia, lo que implica que esta discordancia representa un
evento más tardío que la formación del cabalgamiento y de los pliegues. En el norte se
puede ver una terraza fluvial y otro cabalgamiento.
La figura 13 indica varios ejemplos de signos geológicos. Para los detalles ver el texto.

CONCLUSIÓN.

Con un buen entendimiento de los signos geológicos se puede determinar la posición


real de las formaciones en el campo y su significado para la presencia de cuevas, lo que
será tratado en el próximo artículo.