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Al otro lado de la ventana.

Primera Edición:
Casa Nacional de las Letras Andrés Bello
Caracas 2007

Hecho el depósito de ley


Depósito legal: lf60520078004307

Producción:
Sistema Nacional de Talleres Literarios
Programa:
Literatura en espacios no convencionales
www.sistemanacionaldetalleresliterarios.com
sistemanacionaldetalleres@yahoo.com

Compilación y coordinación editorial:


Victoria Ardito

Diseño gráfico:
Coralia López Gómez

Corrección de textos:
Marianella Moreno
Sistema Nacional de Talleres Literarios

AL OTRO LADO DE LA VENTANA

LITERATURA EN ESPACIOS NO CONVENCIONALES


Cómo liberar la libertad

Ser libre es viejo y pertinaz sueño humano. ¿Somos siempre


libres? El hombre nace libre, pero vive confinado en la socie-
dad, sostiene Rousseau. ¿Acaso fue libre mientras flotaba en el
vientre materno, preso por el cordón umbilical? Cuando se nos
libera de ese apéndice, nuestra libertad individual tampoco es
tal. Nos espera otra prisión: nosotros mismos. Vivimos entre los
muros de nuestro cuerpo. Una reja ha quedado entreabierta: el
espíritu o el alma, que tanto se le parece. Tardamos en advertir
su hendija. Nos cuesta advertirla, pendiente como nos hallamos
de liberar nuestra apariencia real. Apenas descubrimos la liber-
tad -la libertad interior- que ha retirado el cerrojo que nos con-
fina a ser sólo cuerpo, conocemos la libertad libre, donde ceden
todos límites y caen todos los muros.
[] Muchos, casi incontables, son los modos de vencer nuestro
cautiverio, el verdadero y perdurable. El espíritu es una llave que
abre todas las puertas. Pero debemos aprender a usarla, porque
es una llave moral, una llave invisible. Hemos, pues, de crearla
con nuestros valores más puros en esa fábrica de plenitudes en
el que se forja nuestra sensibilidad, el material de que está hecho
el sentimiento de libertad que nos hace libres, llámese Dios, llá-
mese amor a alguien o a muchos, llámese palabra, lenguaje, el
muy pródigo lenguaje humano, no sólo nuestro idioma verbal,
sino el innumerable, el de la transfiguración en emoción y en
pensamiento, como el arte y como la escritura, la escrita, la oral,
la silenciosa.
No es, pues, el muro físico de nuestro cuerpo o el muro de
piedra lo que nos confina. El más penoso es el que levantamos
nosotros mismos cuando ignoramos o desdeñamos el valor li-
bertario del espíritu. De allí que debamos aprender a ejercitar-
nos en el conocimiento y en la práctica del espíritu.
Una de sus formas más visibles es la escritura, esa prolonga-
ción de nuestro ser profundo.
Aun cuando nuestro cuerpo se enferma o sufre castigo o pena
por culpa de nuestros errores, aún así, siempre hallaremos el
momento que espera nuestro espíritu para ofrecernos el gran
afuera de lo libre.
La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, con la realiza-
ción del Sistema Nacional de Talleres Literarios, ha emprendi-
do una labor colectiva en nuestros centros de reclusión penal
a fin de suscitar en los reclusos la fuerza liberadora del espíritu
mediante la escritura creativa, sea ésta producto de la fantasía o
de la propia confesión.
La lectura que sigue permite comprobar cuán eficaz resulta
el ejercicio de la escritura literaria para conquistar la libertad
duradera: la que nos eleva, la que nos hace volar por encima de
la cárcel de nuestra poquedad y nuestras miserias. []
Mostrar al lector estas voces humanas lastimadas, busca ade-
más, ofrecer mano fraterna a quienes sienten necesidad de verse
e imaginarse ennoblecidos por la escritura. Se quiere, asimismo,
con esta muestra, incorporar a la literatura nacional ya conoci-
da por nosotros, la olvidada o cuando menos, subestimada. Los
textos que conforman esta antología son, en su mayoría, escri-
tura en formación, pasos iniciales de un posible derrotero, de
un destino literario. El simple hecho de haber sido transcritos al
papel, nos contagia de emoción. Al publicarlos no sólo cumpli-
mos con un deber cívico, constitucional: es una apuesta contra
la exclusión y una esperanza.

Luis Alberto Crespo


Escribir desde las paredes, escribir desde las ventanas, escribir
desde la soledad, desde el frío que cala los huesos, al frío del alma.
Escribir desde el cautiverio, muestra la crudeza de ver la vida pa-
sar y no poderla alcanzar; si fue su culpa o no, ya no importa.
Pocas veces se tiene contacto con ese mundo, el del otro lado de
la ventana. Escribir para contarle al “otro”, “al de afuera”, cómo
es la vida adentro, para decir que extraña la mano del amigo o el
cariño del hijo, de la madre, de la compañera… La escritura del
cautivo, cautiva a su vez y es el estímulo que puede llenar el vacío
a quien privado de su libertad, ve en ella un escape. Se pregunta y
se quiere saber más “del afuera”. Encontrar un momento de paz
en el torbellino de emociones que se desatan cuando se toca un
libro, cuando se puede leer, cuando se puede escribir y regalar un
poema; es la puerta abierta hacia la libertad del espíritu y algún
día la libertad que traspasará la “reja” para no volver.
[] Escribir, escribir en la soledad, la soledad del poeta que se
abstrae para escuchar las voces internas que le hablan o gritan,
otrora la musa de los griegos, portadora del mensaje divino de
los dioses, soledad que vuelve taciturno y ermitaño al escritor,
tantas veces, tras la cual nace el texto literario, la obra de arte.
La soledad junto al espacio para crear la atmósfera precisa,
junto a un cigarrillo o una copa. Privilegios, sólo privilegios para
quienes cuentan nada más que con el espacio de su sombra y
el dolor enmudeciendo su garganta, inmersos en un ambiente
a veces infrahumano como las cárceles. ¡Sí, es verdad, grandes
obras como El Quijote, fueron escritas en cautiverio; pero, es
que el cautiverio no es sólo el espacio, también es la cárcel que
llevamos dentro, en las que están presos los miedos, las nostal-
gias, los rencores, las mismas alegrías y el cautivo es entonces
también aquel que por diversas razones no puede o no sabe có-
mo expresar el torbellino de emociones que aglomeran su pen-
samiento.
La cárcel del tiempo es más temible y profunda que la cárcel
del espacio, saber qué larga será la espera para la salida ¿cuál
salida? ¿Hacia dónde? Muchos de los que se encuentran en cau-
tiverio saben que jamás saldrán de ella porque siempre la lleva-
rán dentro.
¿Pero quién es ese que viene del otro lado de la reja? Trae un
mensaje de ese otro lado del mundo, trae un libro, ¡Otra voz!
¡Ah!, es entonces la Luz, es el maestro que trae las palabras, pa-
labras que van sonando en el rugir fuerte de los barrotes de las
rejas al pasar el maestro. La tensión prensa y detiene los cora-
zones… el silencio enmudece. El maestro abre el libro, las hojas
hablan solas. ¡Se ha abierto la ventana y el aire fresco entra en
las almas! ¡Hay una esperanza! A través del lápiz y el papel se
pueden expresar las emociones, las vivencias, las voces serán es-
cuchadas por aquellos que están afuera, ahora, todos conocerán
lo insufrible del cautiverio, el horror y la soledad que son compa- []
ñeras continuas, pero ahora es posible tomar agua, agüita fresca
cada vez que el maestro viene y enseña a leer y a escribir bonito
para que el mundo los escuche.

Victoria Ardito Mateo


Centro Penitenciario de la región insular
Estado Nueva Esparta

Facilitadora: Faviola Montilla


La participación colectiva de estas mujeres significó dar un
paso hacia adelante para enfrentar sus miedos y su insatisfac-
ción por el mundo que las rodea, teniendo, sin embargo, la espe-
ranza fundamentada en la fe de una posible mejora en su forma
de vida, la cual es producto de la constante zozobra a la cual se
ven sometidas diariamente en el penal por su misma condición
de presas.
A pesar de ello, existe, como en todo ser humano cuando está
sometido a una situación de reclusión, la necesidad de exteriori-
zar estos sentimientos de tristeza, odio, frustración y soledad, de
ser escuchadas sin declarar ante un juicio.
Permitirse entonces, un momento para distraer la idea de esa
condición, que embota sus sentidos, subestimando su capacidad
de crear e imaginar, es alcanzar de alguna manera, a través del
taller de Literatura, la libertad donde la palabra corre al filo de
su sensibilidad humana, magnificando su mundo interior por []
medio de la escritura; los recursos literarios utilizados durante
el taller facilitaron la participación espontánea de mujeres en-
tusiasmadas que manifestaron el haber descubierto capacida-
des posiblemente no antes experimentadas, donde la feminidad
latente, pero en ocasiones escondida, vuelve a descubrirse en
cada una de estas jóvenes, madres, esposas, que un día erraron
su proceder y cuyas consecuencias las llevaron a su estado ac-
tual, producto, si se quiere, de una situación familiar o personal,
carentes de afecto o visión de futuro, situaciones que algunas
veces, llevan al ser humano a un comportamiento errado ante
la sociedad.

Faviola Montilla Baptista


Luisa C. Villaruel
¡Mis hijos sueñan con mi libertad!

[11]
Jessica Rodríguez
Olas del mar

Olas del mar, que tanto me gustan,


cuando voy a la playa no quiero ni que me aguanten
porque tus maravillosas oleadas
y sus maraqueadas
me dejan estropeada.
Su olor me llena de alegría
con su tranquilidad, su armonía
y su mágico olor.
¡Qué bonito fuera si viviera en su interior!

[13]
Lizbeth Navas
Las olas del mar

Recuerdo cuando niña me bañaba en sus olas, me enrollaba


en sus brazos de blanca espuma, las olas golpeaban las rocas y
en la playa compartía con mi familia momentos tan hermosos.
Olas del mar ¿cuándo volveré a envolverme en tu espuma y a
sentarme en el malecón a ver tu hermoso oleaje? ¿Cuándo es-
taré en el mar de mi pueblo con mi familia viendo tus olas y el
atardecer de mi Litoral Central?

[15]
Kaishra Báez
Olas del mar

Sentada estoy en la orilla mirando a lo lejos


el sol, las nubes y mis pensamientos en un vaivén,
al igual que las olas del mar que van llenas de recuerdos.
Mis tristezas y mis alegrías
me miran al igual que ellas al llegar a la orilla.

[17]
Remembranzas de una mujer en desolación

Una calle en penumbra, abajo las luces en la avenida, tiendas,


carros y la gente caminando. Arriba la sombría esquina. La ca-
sa, adentro un cuarto y en él yo… con mis recuerdos. De pronto
entra él, fumamos y me escucha un poco, luego se va tan rápido,
que vuelvo a estar sola... Lloro al recordar.

[18]
Francis Guerra
Había una vez un señor que dejó su casa para ir a trabajar. Él
trabajaba mucho, luego le llegó el tiempo de jubilarse. Entonces
cuando le tocó cobrar el dinero de su jubilación, escuchó una
voz que le dijo:

-¿Qué prefieres, el dinero o tres consejos?

Y el señor le respondió:

- Yo quiero los tres consejos. ¿Cuáles son?

- Bueno... El primero es: no vayas por el camino más corto


hacia tu casa, vete por el camino más largo. El segundo: si escu-
chas unas voces no salgas y el tercero: no te metas en pleitos que
no conoces, no pidas prestado y no hagas negocios dentro de la
[20] prisión.
Milagros Marín
La vida tiene cuatro sentidos: Amar, Luchar, Sufrir y Vencer.
“Quien ama, sufre, quien lucha, vence. Por eso, amo mucho,
sufro poco y lucho siempre”.

[22]
Si los peces piden agua
los presos libertad
yo, para Francis pido...
paz, amor y felicidad.

Olvida lo pasado,
perdona lo que hice,
que a pesar de todo
es tuyo mi querer.
No creas que lo que te digan
lo siento aquí en el pecho
tan sólo fue el despecho
de no saber perder.

¡Qué bonito sería


cambiar alegría [23]
por risa,
tristeza
por alegría,
sueño por felicidad
y mi soledad
por tu compañía!
Falkely Borges
El amor

El amor es un sentimiento bonito, que poco a poco va cam-


biando tu vida y cuando te propones superar muchas circuns-
tancias, el amor crece y siempre alegrará tu vida.

[25]
La soledad

Todos los seres humanos tenemos miedo al estar solos, temor


a muchas cosas, que por error cometemos pero que por miedo
a caer de nuevo, no vuelves a hacer, pero de verdad. Al ver que
en tu vida ha reinado la soledad, la angustia y el rencor, la única
manera de actuar con todos tus miedos, es enfrentar la soledad.
Cuántas personas tratan de huir de ella, pero como todo en
la vida, Dios nos pone muchas pruebas y el que no aprende con
esas pruebas, no aprende nunca.

[26]
Luisa Chacón
Cada día Dios manda un ángel a tu ventana
para que tu día
esté lleno de luz,
sonrisa y esperanza.

[28]
El venado y el morrocoy

Un venado y un morrocoy hicieron una apuesta. A ver quién


llegaba primero a la meta final. El morrocoy dijo con voz firme:

-Sí quiero

El venado contó:

-Uno... dos... tres...

Corrieron los dos, el venado salió adelante corrió y corrió,


cuando llegó cansando a la línea, estaba el morrocoy sentado
con las piernas cruzadas:

¡Te engañé venado...! Dijo el morrocoy. [29]


Luz María Ramo
La palabra más bonita es Amor
La más triste es Adiós
La más tranquila es Paz y
Lo más importante es poder tener tu “Amor”.

[31]
Miriam Suárez
Quiero expresar algo que salga de mí...

Mi vida ha sido poco, quiero cambiar, ser algo que sea pro-
ductivo. No he sido ni buena ni mala, quiero que me escuchen
y aprender a observarme en este mundo, salir de esta oscuridad
que estoy con este curso de Literatura.
Gracias... Hoy empezaré y quiero terminar también.

[33]
Rebeca Castillo
Es señal de rectitud conservar por muchos años una amistad.
Si la tienes, cuídala y consérvala, porque así siempre, buenos
amigos tendrás.
De corazón...

[35]
Isabella Saligeri
Una poesía par mia mamma

Mamma, sei la mia vita


sei la forza que mi fa vivere
Sei la mia vita
Sei la mia sonrisa e
sei la mia lagrima
Mamma, ne in un segundo del dia
me olvido de ti
Mamma, sei il mio pensiero mas
lindo que tengo
Grasie que te tengo
sono in vite
Grasie que te sono
“VIVA”
Grasie que te tengo pasienzo, tengo [37]
questa forza por
sopravivere in
esto lugar.
Traducción

Una poesía para mi madre

Mamá eres mi vida,


eres la fuerza que me hace vivir,
eres mi vida,
mi sonrisa,
eres mis lágrimas.
Mamá, ni un solo segundo del día
me olvido de ti.
Mamá, eres el más bello pensamiento
que tengo.
Gracias a que te tengo
estoy viva.
[38] Gracias a que te tengo
estoy VIVA,
por tenerte soy paciente,
tengo la fuerza para sobrevivir
en este lugar.
Mamma, no me
abandones
Mamma, esperami
Falta poco e nunca te dejero sole otra ves
Mamma, necesito di te
Mamma, te extraño inmensamente
Mamma, sei lo unico
persone que mi fe
battere forte, forte
forte il cuore
Mamma perdonami por todo esto dolore que ti
ho causato
Mamma, lo se que mi perdoe mi
Mamma, un ultime cosa
no te olvides que “TI AMO”.
[39]
Traducción

Mamá, no me abandones.
Mamá, ¡espérame! falta poco
ya nunca te dejaré sola.
Mamá, te necesito,
te extraño inmensamente.
Mamá, eres la única persona
que hace latir fuerte, fuerte,
fuerte, mi corazón.
Mamá, perdóname por todo el dolor
que te he causado.
Mamá, sé que me perdonas.
Mamá, una última cosa,
no olvides que TE AMO.
[40]
Internado Judicial de Yaracuy
Estado Yaracuy

Facilitadora: Ana Da Silva


Nada es como parece, sino como lo queramos ver

A veces se lastima sin dar oportunidad a defensa, a veces se


culpa sin darnos cuenta que podemos ser partícipes algún día de
un delito, a veces creemos ser jueces pero odiamos ser juzgados;
la sociedad se desmorona entre el odio y la lástima. Si tan sólo
prestáramos atención a nuestra realidad, nos daríamos cuenta
que las verdaderas enseñanzas de la vida están donde menos las
imaginamos.
Fue aquí… en este taller, en donde me permití expandir mi
conciencia para poder percibir a una persona más allá de un
cuerpo físico y su experiencia terrenal, llegando así a su esencia,
la cual fue expresada a través de las letras y de un compartir
maravilloso, que en su momento nos colmó de dicha, sin dife-
rencias, sin barreras, tan sólo dejándonos ser.
[42] En honor a los seres, que sumergidos en una difícil experien-
cia, me han permitido ver la vida desde un ángulo más real…

¡Sencillamente, gracias!

Ana Da Silva
Robert José Torres
¿Quién soy?

Soy una persona muy tranquila.


Me gusta mucho la música y cantar,
tengo autoestima y soy alegre,
perseverante con mi novia;
Les apostaría mi suerte
sabiendo que voy a perder,
pero no perderla a ella.

[44]
Ronald Pacheco
¿Quién soy?
 
I
Soy un artista
que me gusta el teatro,
pero cuando salgo a la calle,
por una chica me desmorono.
 
II
Quiero ser un pintor,
y dibujar tu figura,
y en un lindo lienzo de rayón,
dejar marcada tu cintura.
 
III
[46] Soy sencillo en el amor,
audaz en la pasión,
pero cuando estás a mi lado,
pierdo hasta la razón.
Rubén Cibrian
¿Quién soy?

Soy alegre casi siempre,


siempre busco alegría,
hasta de noche y de día.

También tengo un amor ardiente,


que al verla me recuerda
la libertad, la dulzura y el amor,
y cuando se molesta… a la salmuera.

Sigo cautivo en otro mundo,


luchando y llenándome de valor
y aunque todo sea inmundo,
siempre existirá el calor humano,
[48] el que me ayudará a regresar a mi hogar.
Adrián Bello
¿Quién soy?

Soy una persona que andaba por el mundo, averiguando


quién soy; tenía que saber dónde nací, cómo me llamo, quiénes
son mi familia, quién era yo antes de sufrir esta pérdida de me-
moria, pero nadie me decía de dónde provenía, ni porqué soy
así, pero algún día tendré que saber quién soy, tengo que seguir
recorriendo el mundo, para saber algún día… quién soy.

[50]
Jorge Arturo López Castañeda
Las uvas nacieron verdes

Las uvas nacieron verdes,


el tiempo las maduró.
Mi corazón nació libre
y el tuyo lo conquistó.

Tú y yo nos encontramos
en un dislocado trance.
Tú cubierta de lejanía,
yo cubierto de soledad

Mientras la lluvia cae,


en el campanario de la tarde.
Mi mirada enamorada
[52] de tu carita de ángel.
Wilfredo Arias
¿Quién soy?

Soy un joven caminante,


que anda sin saber dónde va.
Días pasan
y no sé el final de donde.

Hubo una vez hace mucho tiempo,


un joven como tú, tan inquieto
como yo, él siempre quiso
a todos sorprender con su extraño poder
y exigir la realidad.

[54]
Luicester R. Botello Camacho
Lo que he vivido

Yo, Luicester Rafael Botello Camacho, he vivido durante mis


29 años muchas cosas y he visto muchas cosas malas más que
buenas; bueno, pero todo en la vida no es color de rosa; dicen
que cuando uno, el hombre, se consigue una mujer, es para vivir
feliz. Sí, el amor, cuando en verdad hay amor entre dos, todo es
bello, todo es hermoso. Yo me enamoré de una mujer que creí
que era la mujer que Dios me había enviado, pero no fue así esa
mujer. Sí, vivimos momentos felices y agradables, pero no era
la mujer que yo me imaginaba, ella me engañó y me traicionó.
A tal modo que por un momento de celos, de ira, la mujer que
amaba me entregó y estoy aquí en la prisión de nuevo, por con-
fiar en una mujer, pero… morimos y moriremos por ellas.

[56]
Héctor Manuel Ramírez
Yo he visto

Yo he visto caer la lluvia


Yo he visto crecer el río
Yo he visto crecer la fauna
Yo he visto crecer el amor.
Si el amor creciera como los ríos,
no estaría sin tu amor.

[58]
Luis Enrique Graterol Pacheco
Yo he visto

Yo he visto salir el sol en la mañana.


He oído el bello cantar de las aves,
pero nunca había visto algo tan feo como este infierno,
ahora quiero ver de nuevo mi libertad,
porque de verdad,
aquí he visto cosas que nunca pensaba ver.

[60]
Yinmis Navas
 
Yo he visto

Como una persona a través de los sentimientos,


expresa las cosas lindas que le han sucedido.
Todos los seres que se aman,
pueden retomar sus posiciones sentimentales
a través de palabras expresadas por sus emociones
que pueden y desean inspirar.
Todos podemos amar si así lo deseamos ¿Ok?

[62]
Luis Ochoa
Yo he visto

Un trinar de pajarillos
que con su canto pintaban una poesía.
Qué lindos cantaban todos
una linda melodía…

Le cantaban al amor,
y le cantaban a la pasión,
una linda melodía
cantada para el amor.

Cantaban desde una mata,


cantaban desde una rama,
les cantaban lindos versos
[64] para una bella dama
que lleva por nombre Ana.
MONÓLOGO

Mi reconciliación

Quizás cuando oigas estas palabras,


ya me hayas olvidado,
a pesar que no lo merezco.
Antes de continuar…
quiero pedirle a tu corazón
que se abra al perdón y la comprensión,
no hay algo más bello y hermoso,
que el amor que tú me inspiraste…
fuerza más poderosa que mis deseos de amarte
y hacerte mía. ¿Sabes qué?
Creo en ti,
porque tú fuiste la que me enseñaste [65]
a creer en lo más bello que tiene la vida…
El amor y la libertad.
Por eso te comparo con el cielo cubierto de estrellas
que ilumina al mundo entero;
así eres tú… un rayito de luz.
Un rayito de lucero
que ilumina mi corazón.
Tú y yo nos encontramos en un dislocado trance,
tú cubierta de lejanía, yo cubierto de soledad,
mientras la lluvia cae en el campanario de la tarde.

Recuerdo cuando te decía:


Que las uvas nacieron verdes y el tiempo las maduró.
Mi corazón nació libre y el tuyo lo conquistó;
pero ahora que ya no te veo,
y mi libertad he perdido,
ahora mi dolor es más fuerte
porque me encuentro cautivo.
Desde la celda en la que estoy,
de ti yo me he recordado,
pero el dolor se hace más fuerte
porque no estás a mi lado.
Añoro mi libertad y poder estar afuera,
lograrme reconciliar y hacer una vida nueva
junto a ti, mi sociedad...
¡He soñado un día con mi libertad!

[66]
Trabajo Colectivo

Rubén Cibrian
Adrián Bello
Arturo López
Jonathan Pérez
 
El regreso de mi amada

Amaneció y la mañana se veía despejada,


abierta a buenas y esperadas noticias.
Mientras yo esperaba a mi linda amada en mi letargo,
ahogada mi mente en sueños y esperanzas,
de que algún día regrese y seamos felices.

[68]
Trabajo Colectivo

Rubén Cibrian
Adrián Bello
Arturo López
Luis Graterol
 
Una fría desilusión

Una mañana salí a caminar,


y noté que una linda chica venía hacia mí;
comencé a sudar frío, las manos me sudaban.
Quería salir corriendo, pero luego sentí un frío en mi pierna
que me recorría hasta el tobillo.
Incliné mi vista y era un condenado perro,
que se había hecho pis en mi pierna
y cuando por fin la hermosa chica la tuve de frente,
me di cuenta que era un tremendo transformista.

[70]
Obra de teatro

La disputa por el amor de Petronila

Autores y Actores:

Rubén Cibrian
Luis Ochoa
Adrián Bello
Ronald Pacheco
Jonathan Pérez
La disputa por el amor de Petronila

Personajes:

Asdrúbal (chico de pueblo)


Kimber (buhonero de artesanía en la ciudad)
Flicer (borracho di ambulante)
Pancho (chofer de taxi)
Petronila (chica exageradamente estrambótica)

GUIÓN

Asdrúbal:
Nunca había salido a la ciudad,
pero un día me tocó
[72] y corrí con la buena suerte,
que una chica me enamoró.

Kimber:
Epa, yo soy un chico de la ciudad,
vendo prendas, vendo collares,
artesanías y algo más
y me gusta conquistar.

La chica te enamoró,
con dulce ternura.
Tu corazón se alegró
con sonrisas y dulzura.

Tanto te enamoraste
que le sonríes a la vida.
¡Quiere mucho a tu chica
que es la ilusión de tu vida!

Flicer:
Muchachos miren
yo les voy a dar mi parecer,
yo conozco a esa muchacha que te enamoró.
Ella vive en la casa de su mamá
pero ella va a tener un esposo,
y a mi parecer, es muy feliz.
Yo creo que no te tienes que enamorar de ella,
porque el esposo voy a ser yo.

Pancho:
¿Seguro que vive por esa dirección?
Yo soy chofer y he tenido en más de una ocasión [73]
que pasearme por allí,
y no ver más que colibrí,
pájaros paují y uno que otro maniquí.

Kimber:
¡Oye Asdrúbal!
El querer no es un delito
cuando se quiere en verdad.
Yo también he querido
hasta el punto que me he vuelto a enamorar.

Soy muy correspondido


por la joven que he soñado,
la quiero y la amo tanto
y de hecho la tengo a mi lado.
Asdrúbal:
¡Gracias muchachos!
Por lo que me acaban de hablar.
Yo me siento muy contento
y la voy a conquistar,
porque perdí mi libertad
y con ella la acabo de encontrar.

Flicer:
Sí, amigo… pero como te he dicho,
ella va a ser mi esposa,
porque dentro de un mes
nos vamos a casar.

Pues yo antes que tú


[74] la voy a conquistar,
de hecho el chofer ha pasado
por su casa y me ha visto
pasar varias veces con ella
tratando de enamorarla
y ya me falta poco,
en cuanto ella me dé el sí
para podernos casar.

Pancho:
Eso es verdad,
más de una carrerita le he hecho,
y llévame pa’ llá, tráeme pa’ cá.
Flores y chocolates,
hasta un escaparate
y nada de bajarte de la mula
Sólo pa’ ella ná’ más…
Kimber:
Epa Asdrúbal!!! No te aflijas,
por lo que acabas de escuchar,
el amor cuando se quiere
hay que saberlo luchar.

No te vayas a las primeras


y veras que vencerás.
Cuando la tengas entre tus brazos,
espero que la sepas valorar.
Quiérela, ámala y enséñale
a quererte a ti nada más.

Flicer:
Oye Kimber, cuál es tanta la insistencia
en que Asdrúbal se enamore de mi novia, [75]
ya les dije que ella va a ser mi esposa
y si le sigues diciendo que no decaiga,
te voy a meter una trompada;
más bien dile que hay otras mujeres en la ciudad,
de hecho le podemos ayudar.

Pancho:
Dos caballeros galantes
disputan el amor de una doncella,
Pero una vaina…
¿Ella sabe que ustedes
se irán a los guantes?
Qué ignorantes y petulantes,
más bien… págame la carrerita.
PASA LA CHICA…
(De cuerpo extravagante, exagerado y voluptuoso)

Pancho:
Alto, alto, caballeros,
vienen pasando las exageradas curvas
hechas mujer, ¡qué hermosa y qué golosa!
Señores no peleen con guantes,
tomen estos cuchillos
y salgan adelante.

Kimber:
Opino de esta manera,
por el bien de los dos,
decídanse de una vez por todas
[76] quién se queda con su amor.

En verdad es muy bonita


con un cuerpo extravagante,
o se deciden de una
o se la lleva este galante.
Centro Nacional de Orientación Femenina INOF
Estado Miranda

Facilitador: Ricardo Romero


Para muchas personas, escribir forma parte de su cotidiani-
dad, ya que algunos suelen ganarse el sustento de esa forma,
redactando documentos legales, cartas, memorandos, artículos
de opinión o periodísticos, tesis, transcripción de datos, balances
contables… en fin, la escritura es una rutina, una especie de ejer-
cicio autómata que hacemos por obligación. Así que podemos
ilustrar, que escribir puede ser considerado un encierro dentro
de la vicisitud diaria. Sin embargo, para aquel que está encerrado
o privado de su libertad física en una cárcel, centro correccional
o institución psiquiátrica, la rutina es otra cosa. Está impregna-
da de ocio y no es un ocio lúdico, al menos desde la perspectiva
de donde suelo observar las cosas cuando entro en una prisión.
Proteger la vida, parar la oreja, negociar, macaquear, afilar
el chuzo, preparar la piedra, atalayar en la puerta, can-
tar a los extraños que pasan frente al pabellón o que se disponen
[78] a entrar en él, esperar la visita conyugal los miércoles o “no es-
perarla nunca”, hablar, tener contacto y martillar a cualquier
persona que se acerca al recinto, traslados a tribunales, “maltra-
to de los autoritarios”… es la rutina. ¡Vaya rutina!
Ser preso, estar encanado equivale entonces a ser un tipo
rutinario, alienado, un institucionalizado del sistema. Y estar
alienado de esa forma los lleva a tener una reacción natural a
la institucionalidad. Siempre que voy a ofrecer los talleres de
Creatividad Literaria, poética o filosófica, son muchas las excu-
sas de la mayoría para no matricularse. “Profe, yo no sé nada de
eso” o “para qué voy a escribir si nadie me va a leer” o “eso es
pura paja” o… Lo cierto es que debo convencerles de hacer esta
actividad, de que descubran que hay un camino distinto en un
sitio donde no hay caminos aparte de la salida del penal, cuando
cumplan su pena. Cuando logran ese descubrir, ese amanecer
diferente, la creatividad literaria y poética rompe con su rutina,
pues para ellos (para los pocos que se inscriben en un taller de
creatividad literaria) escribir es un cisma en el sistema, en su mo-
do de vida. Es evidente el desahogo, la desesperanza, el resen-
timiento, el odio… pero también escriben de amor, esperanza
y vida.
En muchos de estos ejercicios de creatividad literaria, encon-
traremos lugares comunes, pero aún así, son lugares que para
ellos no han sido convencionales, porque lo común en ellos es
otra cosa. Lo común en ellos es el deseo de libertad, de salir de la
cana, de comer otra cosa diferente a la gorda (así suelen llamar
la comida del penal). He podido percibir en muchos de estos es-
critos que a través de la creatividad literaria se puede encontrar
“otra libertad”, otro camino, otra forma de ver el mundo…
Considero que las expresiones manifestadas por los internos e
internas en sus escritos, en sus cantos, en su oralidad, es el ejerci-
cio del libre pensamiento, sitio en el cual no hay barrotes, ni pa- [79]
redes de terracota, ni guardias apostados en las torres. Entremos
a una dimensión llamada por muchos “inframundo”, que no es
mundo distante para nosotros, porque de alguna forma todos
estamos en una celda, pero se puede salir de ella.

¡Veamos a través de esta poesía libertaria el camino


de las estelas en la mar…!

Ricardo Romero
Virginia de Mejías
La vivencia

Yo soy y he sido una mujer luchadora, emprendedora; ven-


go de una familia muy humilde. Por mi propia cuenta estudié
hasta el 1er. año de bachillerato y estudié enfermería y con mis
propios ingresos, eduqué a mis tres (3) hijas, gracias a Dios, hoy
profesionales, una abogado, otra ingeniero y otra secretaria. En
fin, he tenido que luchar mucho y en el transcurso de esta lucha
también siento la satisfacción de haber ayudado a muchas per-
sonas a levantarse, las cuales están muy agradecidas y se sienten
muy satisfechas y siempre que nos conseguimos, me dan las gra-
cias, pues yo me siento muy complacida.

[81]
Un cuento que me contaron

A un amigo taxista le pidieron una carrera dos (2) chicas muy


hermosas; que las llevaran a el Guarataro a las 11 de la noche;
él se dio cuenta de la hora que era, pero dice que las chicas eran
muy bellas; cuando llegan al sitio le dijeron: déjame aquí, tenían
dos (2) esperando y les dijo dame todo lo que tienes, le quitaron
todo, la plata; le dijeron, te vas. Él se fue y se regresó donde los
hombres: amigo, por favor, de lo que me quitaste dame algo
para la gasolina, le dijeron: estás obstinado, ¿quieres que te ma-
temos? Busco matarme, pero no tengo para la gasolina. Sólo a
un loco se le ocurre semejante cosa.

[82]
Liz Abreu
Cuento de mi mamá

Un día mi mamá me contó que cuando ella era una niña ha-
bía un muchacho que era bizco y que cada vez que pasaba por
su casa ella le decía tuerto, virolo, bizcocho sin sal, me miras
derecho y te doy un real; eso a mí me causó muchísima risa.
Pero mi mamá me comentó que eso era cuando ella estaba
pequeña, ahora uno no debe menospreciar a las personas.

[84]
La mujer

Yo como mujer me he sentido muy feliz, primero tengo mi au-


toestima por todo lo alto, estoy muy contenta porque soy madre:
esto es lo más bonito de ser mujer, poder traer niños al mundo,
de lo contrario la mujer es incompleta.
Pero hay un detalle, cuando yo aprendí a ser madre, fue que
empecé a valorar a mi madre, desde ese entonces vi lo que siente
una mujer por un ser tan querido como son los hijos.

[85]
Yolibeth Torres
La mujer

A pesar del tiempo, la mujer es considerada como inferior al


hombre, no tenemos el mismo derecho, ya que somos luchado-
ras, podemos obtener un título universitario, el cual nos puede
igualar al hombre o en otro caso, ser superior al hombre, ya que
por su confianza y por las ganas de salir adelante, tenemos la
posibilidad de ser grandes en la vida. Nosotras las mujeres no
debemos dejarnos influenciar por los demás, sino hacer lo que
es bien en la vida, no debemos dejarnos maltratar por ningún
hombre, ya que en estos tiempos hay muchas instituciones que
ayudan a la mujer que es maltratada físicamente y mentalmen-
te. Nosotras tenemos muchas responsabilidades, ya que nos en-
cargamos del hogar y del trabajo al mismo tiempo. Bueno, ser
mujer es una bendición.
[87]
Sueño

Deseo que todos mis sueños se hagan realidad, como obtener


un trabajo a lo que salga de aquí y poderlo compartir con mi
familia, que son lo más importante en mi vida. Ver a mi hijo
crecer junto a mí es uno de mis más queridos sueños y diría, el
más hermoso de todos. Y en el fondo de mí, tengo mucha fe que
mis sueños se van a hacer realidad, sólo le pido a Dios que me dé
otra oportunidad de poder recuperar todo lo que perdí, como el
no estar cerca de mi hijo hoy y de mi familia.

[88]
Ofir Stella Ramírez
El mundo en mi mirada

Es la esfera de agua y tierra, que viaja por el universo, llevan-


do una hermosa y a la vez, peligrosa carga que somos los seres
humanos. La que nos ofrece sus frutos para alimentarnos y para
que de ello obtengamos todo lo que necesitamos para vivir, la
que nos cobija con amor, llevándonos todos los días, con la belle-
za de sus paisajes, de sus amaneceres, de sus crepúsculos.
Un mundo llamado “Tierra” al que deberíamos cuidar y pro-
teger con mucho amor, pues es la única casa para vivir con que
contamos hasta el presente. Tan poco valorada.
En mi particular pensar, agradezco a quien me dio la oportu-
nidad de poder haber gozado y disfrutado y conocido este her-
moso planeta y de conocer también, algo del universo que nos
rodea, como este planeta, poder disfrutar de todas las biodiver-
[90] sidades que posee: sus mares, sus ríos, sus bosques, sus criaturas,
cualesquiera que éstas sean.
Una mirada en el espejo

Parada frente al espejo, intento mirar no lo que me muestra,


sino lo que no puedo ver y está dentro de mí.
No es fácil para mí, en este momento y lugar, escudriñar mi
verdadero yo; pero voy a intentarlo.
Siempre he sido muy sensible, tal vez demasiado por el dolor
ajeno, lo que me ha traído algunos problemas.
Soy cariñosa y compresiva y me gusta ayudar a mi prójimo.
Quiero mucho a mi madre, pues es lo único familiar con
quien cuento. Me hace mucha falta, pues siempre ha sido mi
apoyo moral y espiritual, más aún en los momentos que estoy
atravesando aquí. He tratado de ser buena hija.
Quisiera ser muy objetiva y sincera en cuanto a la que soy
hoy, pero no puedo. En verdad, no sé hasta qué punto esta expe-
riencia me haya cambiado. Aunque estoy intentando no dejar- [91]
me contaminar por las experiencias negativas que aquí me toca
vivir, estoy haciendo mi máximo esfuerzo por conservar todo lo
bueno que hay en mí.
Vivo leyendo, que es una de las actividades que más me gusta
y disfruto, al igual que el trabajo que realizo en esta biblioteca. Y
de hacer cursos y talleres que se imparten aquí.
La parte religiosa es también importante para mí, por ello
asisto a la iglesia siempre que puedo.
Luvis Envida Márquez
Mujer

Nosotras las mujeres necesitamos ser más luchadoras, que-


rernos más y no aceptar por ningún concepto, que nos humillen
por ser débiles y mucho menos, que nos golpeen.
La mujer es una rosa, yo por ser mujer me gustaría que fué-
ramos más emprendedoras, más triunfantes y por sobre todo,
mejores madres. Mi madre es buena mujer.

[93]
Mi abuelo

Mi abuelo un día nos contó, que los duendes existen. Que


hubo un niño llamado Andrés Barrio, que había desaparecido
cuando tenía 10 años y regresó cuando ya tenía 30 años.
Y ese señor contó que los duendes viven abajo del agua de un
río cristalino, ellos se lo habían llevado para llenarlo de conoci-
mientos para curar a las personas que estuvieran enfermas.
Un día la policía estaba recogiendo personas con problemas
mentales, luego cuando la patrulla estaba full de gente enferma,
llegó el señor Andrés y les colocó a cada una de las personas
una cinta de color morado y les rezó y para la sorpresa de to-
dos, quedaron totalmente curados. Al Sr. Andrés le iban muchas
personas a curarse.
Y que hubo una señora, de los Estados Unidos, que estaba
[94] en silla de ruedas y él con un pañuelo rezado la curó; otra que
dudaba de las curaciones y quiso probarlo y le llevó un orine
y el señor Andrés lo agarró, lo batió y le dijo a la señora que él
no sabía que su marido era un burro y que el no levantaba los
muertos de su tumba.
Pues, la señora se fue muy apenada porque se dio cuenta que
el señor Andrés sí sabía. Lo que pasó fue que ella le había lleva-
do el orine de un burro.
En mi pueblo la gente va a visitar su tumba, dicen que él hace
milagros después de muerto. Yo visité la tumba del señor Andrés
y la verdad que es impresionante su tumba, tiene muchas cintas
y pañuelos, placas de agradecimientos por los milagros.
Cuando murió, la prensa lo publicó como el mejor curandero
del mundo.
Lucrecia Andrina Lobo
¿Qué es para mí el ser humano?

El ser humano aparte de tener mente, alma, cuerpo, espíritu,


es un ser capaz, pues estamos hechos plasmados por una mente
divina. Somos seres que podemos tener conciencia; a todos los
seres de carne y hueso que contienen lo antes ya mencionado,
se les puede decir humanos, cuando son responsables, llenos
de conciencia, cuando tienen amor, cuando superan, cuando
aprenden, aun cuando cometen errores, cuando corrigen, cuan-
do respetan, cuanto tienen orden y espiritualidad, cuando son
caritativos y ayudan en lo bueno de enseñar a otra persona a ser
un ser humano, etc.

[96]
Mujer

Es madre cuidadora, luchadora, protectora, preocupada por


ella misma, detallista, ama, es apasionada, sensual, a la vez espi-
ritual y creativa.

[97]
Zulma Newton
El reflejo de mí

Bueno, comencemos por decir lo que vi en el espejo de mi


otro yo, vi a la mujer, ante todo, luchadora, forjadora del futuro.
Podría decir que soy conservadora de los valores que me ense-
ñaron mis padres.
Además, lo sensible y humana que nos volvemos con el pasar
del tiempo; a la enfermera que hay en mi otro yo, dulce, sensata,
capaz, valerosa, es la que no sólo te da la mano, es también la
que te presta el hombro para que sientas, no sólo apoyo moral,
también biosicosocial. Es la amiga incondicional, como traba-
jadora del bienestar de lo que son mis hijos, ya que cuando soy
enfermera, “soy una madre recién dada a luz”. Capaz de luchar
por el bien de la persona que me necesita en ese momento tan
crucial en su vida.
Por esto y muchas razones, le doy gracias a Dios y a mi madre [99]
e hija, que han sido durante mis 20 años de carrera como profe-
sional de la salud, la inspiración de mi dicha como tal.
Después de toda esta experiencia que estamos viviendo todas
y cada una de las demás aquí presentes, es para mejorar nuestras
perspectivas de vida, por lo menos eso es lo que yo pienso como
interna del I.N.O.F.
Espero y confío en Dios que todo esto sea aprovechado para
el bien común de la humanidad.
La propia inteligencia es una sociedad secreta.
¡Llamen a la puerta!
La vida; es el principio y el fin, el alfa y el omega, pues son so-
bradas las razones que me llevan a tener fe y creencias, así como
vivencias malas o buenas, son mías y me hacen más humana y
querer seguir luchando para salir adelante y ayudando a todos
aquellos seres que necesitan de mi apoyo, tanto en lo personal,
como en lo espiritual; es un placer, pues, para mí poder trascen-
der con alguien que ama la vida con sus defectos y virtudes.
Corta e irreparable es la duración de la vida humana, mas la
virtud asegura una vida inmortal en la memoria de los hombres.

[100]
Rosa María Díaz Castillo
La injusticia de la vida que me ha tocado

La injusticia de las mujeres que nos enamoramos de la perso-


na equivocada. No es justo que después que le entregamos todo
a nuestros esposos, nos maltraten; le damos amor, cariño, hijo
y después nos terminan negando a nuestro hijo. Sabemos que
nosotras también tenemos errores, pero sabemos que Dios hizo
a una mujer y un hombre para que compartieran y se dieran
amor.
No es justo que yo esté aquí sin poder darle amor a mi hijo,
verlo crecer, verlo aprender, no poder enseñarle de la vida.
Yo cuando era una pequeñita, viví tantas cosas en mi familia,
que no eran correctas. Pensaba que yo hacía lo correcto; a pesar
de que era una niña, hablaba con mamá, pero no me hacía caso
y hasta que empecé a trabajar. Salía cada quince días de mi tra-
[102] bajo, cuando llegaba a la casa siempre era una pelea hasta que
conocí a mi esposo. Al principio todo era lindo, pero después
él también me hacía daño, hasta que al final me quedé sola sin
mamá, no es justo porque yo lo que quiero es ser feliz.
Compartir con los niños

Los niños son la inocencia de la vida, la creación perfecta; na-


cen del amor de dos personas, son la maravilla del mundo plas-
mada en un ser humano; el compartir con un niño es recordar
los mejores momentos de mi vida, es recordar lo básico que Dios
nos dio un día y por cuestiones de la tecnología nos olvidamos la
esencia de nuestras vidas.
Hijo de mis entrañas, nunca olvido tu sonrisa, la veo reflejada
en cualquier esquina. Fuiste la marca que mejoró mi triste vida.
Te mando la bendición todos los días, cuando veo el sol y me
arrulla la brisa.

[103]
Leah Naomi Pugsley
¿Qué es la vida para mí?

Para mí la vida no es sólo estar aquí respirando, es experimen-


tar cosas y lugares y lograr nuevas cosas. Vivir no es sólo estar
aquí sobre la tierra, es vivir realmente. En este momento, estan-
do aquí, no siento que tengo una vida, aquí sólo estoy haciendo
las cotidianas cosas necesarias para permanecer vivos. La vida
también sucede alrededor de la gente que amo e interactúa con
ellos. Pero la vida no es sólo las cosas felices, es también el sentir-
se triste o solo y sentir lo malo de la vida pero aprendiendo. Para
mí la vida es, sobre todo, las experiencias que he tenido y por las
que deberé pasar.

[105]
¿Qué es el amor?

Hay muchas formas de amor: está el amor que sientes por tus
padres, tu familia, que es un amor eterno; está el amor que sien-
tes por una pareja, que puede ser muy fuerte y especial, pero ese
amor se marchita; existe también el amor entre amigos. El amor
es un nexo muy fuerte entre la gente, que en realidad jamás se
rompe. El amor es un sentimiento intenso hacia una persona,
cuando no sólo tomas en cuenta lo bueno de esa persona sino
también lo malo.

[106]
Yusinaslay Campos
Yusi es una persona sentimental y muy tímida, da mucho
amor para recibir lo mismo, expresa lo que siente de una ma-
nera transparente. Me gusta mucho compartir en grupo y tener
comunicación con las personas que tengo a mi alrededor. De esa
manera siento que pierdo un poco esa timidez que me impide
en ciertos momentos, expresar lo que siento.
Soy una persona a la que le gusta lo perfecto, lo pulcro, lo
ordenado. No me gusta lo injusto.
Me gusta ser clara y honesta en todos los sentidos, en hogar, en
amistad, en negocio, en todo lo que me rodea. Me gusta conocer
a las personas para saber a quién me enfrento o a qué tipo de
persona tengo enfrente. Me gusta el deporte y las cosas extrañas.
Aunque no conozco la experiencia de las cosas extremas, pero me
llaman la atención. Me gusta trabajar, para poder tener las co-
modidades en las que me gusta estar y comer lo que me provoca
[108] comer. En pocas palabras, darme satisfacciones personales.
Amo a mi familia y me gusta compartir siempre con ellos,
para demostrarles lo importante que son en mi vida. Mi familia
es mi bastón. Soy muy humanitaria, me gusta ayudar a los nece-
sitados que en algún momento pueden depender de mí.
Soy 100 x ciento católica y creo que Dios sabe lo que hace y lo
hace en el momento indicado.
De escribir, me inspiraría más un lugar abierto, natural, con
un paisaje que me lleve el alma, el corazón.
Soy muy poco expresiva, mi misma timidez me impide expre-
sar algunas cosas que en cierto momento quiero expresar.
La vida

La vida es experiencia y conocimientos. La vida es una opor-


tunidad que Dios nos da para tener vivencias y conocimientos
de todo lo que nos rodea, de lo bueno y de lo malo cada quien
sabrá cuál camino o cuál vivencia escoger. Y con cuál quedarse,
la que te dé alegría o la que te dé tristeza.
Sólo digo que así se haya tomado el mal camino, tienes de-
recho a rectificar y tomar de lo malo una buena experiencia y
corregir lo malo que hiciste. Sólo aprender de eso y continuar
con lo que es bueno, tratar de no caer en lo que ya caíste. Así la
vida te da una oportunidad de disfrutar, de reír y de gozar con
los seres que amas.
Sólo hay que saber que la vida son experiencias con oportuni-
dades y hay que aprovecharlas al máximo.
[109]
Darling Silva
Para: Un ser muy especial en mi vida
De: Alguien que lo anhela más que nadie

Bebé, en este momento lo que mas deseo es el estar contigo.


Mi cielo eres el sol que me alumbra mi camino, quiero que sepas
que estás siempre en mi mente y corazón… Aunque tu estés allá
y yo aquí, siempre mi presencia está a tu lado así como la tuya
está a mi lado, te quiero, te quiero, te quiero…
Hijo: No te preocupes, pronto muy pronto estaremos juntos
de nuevo porque Dios es grande y poderoso, Él todo lo puede,
para Él nada es imposible. Bueno hijo mío, ya viene tu gradua-
ción de preescolar, no sabes cuánto me gustaría estar a tu lado
en ese momento tan especial, tanto para ti como para mí. DE-
LINGER, te deseo lo mejor del mundo: la suerte, salud, felici-
dad, dinero, paz, amor, tranquilidad, armonía… Quiero que
seas el mejor hijo, mejor padre, amigo, compañero esposo y si [111]
algún día te llegase a dar un hermano, bien sea hembra o varón,
también me enorgullecería que seas el mejor hermano. Hijo,
pórtate bien, mira que yo estoy poniendo todo el esfuerzo de mi
parte para portarme bien; mi cielo, te extraño, no te imaginas
cuánto y más ahora que casi no te veo, no hablamos ni siquiera
por teléfono, me haces mucha falta a pesar de que yo no lo de-
muestre.
Te amo más que a mi propia vida porque saliste de mis en-
trañas.
Darling Silva.
La vida

La vida para mí es lo más preciado, lo más bello, es un regalo,


es como un don, un don que nos dio Dios a todos los que vivimos
en este mundo. Aunque tengamos inconvenientes, pero habe-
mos personas que se expresan de la vida que es mala porque su-
fren, que han venido a este mundo a sufrir, pues yo no, yo pienso
que todo lo que pasamos es parte de la vida, nuestra vida.

[112]
Cristina Papadionysiou
Para nosotras la vida es un sueño que dura pocos momentos
como todos los sueños, ésta es una ilusión. Creemos que du-
ra mucho (para siempre) pero en realidad el tiempo pasa tan
rápido que no nos damos cuenta; se parece como una pintura
que consista de muchos colores, porque la vida de cada persona
contiene muchas situaciones diferentes (buenas, malas). ¿Qué
es vida? es un tema, una opinión individual para cada persona,
que depende de muchas cosas (religión). Está muy (unpredic-
table) nadie sabe qué va a pasar por Andrea, la vida es lo que
nosotros hacemos, porque siempre tenemos opciones, para mí
es una combinación de las opciones que nosotros mismos aga-
rramos y de una energía que viene de Dios.

[114]
Estresada, preocupada, sola, aburrida, humillada, cansada
de la rutina, pero con esperanzas, confianza en mi personalidad,
carácter, a todo lo que me enseñaron en mi vida; conocimien-
to que tengo que estar en calma y mantenerme en situation
buena por mí misma y mi familia y para que no sea peor cuando
salga; trato, pero es difícil decir a mí misma que esa situation
es por el mejor, que hay situaciones peores; sorpresa, cómo la
vida se cambia.

[115]
Corina Hernández
“Cómo quisiera poder estar en mi hogar, junto a mis seres
queridos, poder cuidarlos, quererlos, consentirlos y protegerlos
de tantas cosas, de tantas injusticias y palabras mal dichas, de
las personas que tienen tantos malos deseos e intenciones. QUÉ
IMPOTENCIA se siente al ver que lo que uno protege con sa-
crosanto empeño es vejado, humillado, maltratado ante la vaga
mirada de un “OMNIPOTENTE” que todo “supuestamente”
lo cuida y protege; cómo quisiera que abriera sus ojos y los fijara
en ellos, que los protegiera y alejara del peligro y de los amigos
que son falsos y perdidos…
La impotencia de velar por los seres amados que se vive aquí
dentro día a día, termina a veces por absorber sentimientos,
pensamientos; logrando de algún modo, que el “amor al pró-
jimo”, poco a poco caiga en el olvido y que a veces, sin darme
cuenta me resulte indiferente, la tragedia o tal vez, por qué no,
la comedia de la vida de un vecino, conocido o simplemente de [117]
cualquier persona que en mi vínculo familiar no esté inmiscui-
do. Mi familia siempre ha sido mi sustento y apoyo, la que me da
el aliento vital para seguir adelante y sé que aún en esta horri-
ble circunstancia, todavía los tengo y que secretamente, poco a
poco, los voy perdiendo. Necesito correr a su lado y protegerlos
de esta vida y su pesadumbre, que los destruye, pero aquí estoy
atada de manos sin poder hacer nada por los angelicales seres
con los que ese Omnipotente ciego, bendijo mi vida”.
Lo desconocido

Todo aquello que no hemos visto, que no hemos aprendido


y/o vivido, todo lo que nos provoca curiosidad experimentarlo
por ser novedoso, tal vez diferente e inesperado, que por sólo ser
así excita al entendimiento. A veces, puede resultar tenebroso,
otras, una experiencia maravillosa o quizás un simple aconteci-
miento sin importancia en nuestra vida, el conocer una persona
parte del gran espacio que aún desconocemos”.

[118]
Jamileth Vargas
Para: Jamileth Vargas
De: Jamileth Vargas

Hola amiga
Te escribo en esta oportunidad para darte apoyo y fuerza, éste
es un momento circunstancial en la vida, pero no pierdas la fe; al
igual que tú, también estuve en este lugar y conozco tu tristeza,
pero así como salí de esa escuela, también estarás pronto junto a
mí y juntas haremos una nueva vida, llena de metas y triunfos.
Por más difícil que parezcan estas líneas, no te desesperes y
verás que con paciencia obtendrás lo más deseado de tu cora-
zón. ¡No llores! Sé fuerte, que siempre estaré a tu lado, no seré
como las demás personas que estuvieron a tu lado por un tiem-
po y después se olvidaron, estaré hasta la muerte, seré tu sombra
para darte apoyo y decirte ¡levántate! y mira adelante no hay
[120] que temer.
Cuando te sientas que vas a caer, que pierdes fuerzas y está os-
curo el horizonte, recuerda los momentos lindos que comparti-
mos y aprendimos a crecer; recuerda, eres la maravilla de Dios,
su obra maestra.
La vida

La vida es algo que no tiene sentido, no hay nada escrito, con


el pasar de cada momento vamos creando nuestra vida, este
mundo de colores y expresiones que le dan sentido a nuestras
ilusiones.
La vida es una hoja en blanco y somos nosotros quienes es-
cribimos en ella, lo que sentimos y esperamos, nuestras metas y
fracasos. Tu vida la decides tú, lo demás es complementario.

[121]
Katty Daniela Camacho Ferreira
La libertad

Éste es un mensaje para todo aquel que me quiere escuchar,


debemos tomar conciencia toda nuestra sociedad en general,
no queremos más muertos, ni más violencia; piénsenlo bien, no
vengan a este lugar, donde el corazón se nos seca y hasta pode-
mos cambiar de pensar, no queremos más niños solos en la calle,
valoren su libertad…
Pensando en los viejos tiempos, me encuentro en este lugar y
anhelo retroceder el tiempo, para tener otra vez entre mis bra-
zos la libertad, me arrepiento de todo lo malo que pude haber
hecho, pero es inútil, no se puede volver atrás…
Para todos mis allegados y mi familia en general, escuchen
estas letras y quizás comprendan lo duro que es verlos venir a
este lugar, verlos decaer y luchar para un día salir de aquí y recu-
perar la libertad… [123]
A pesar de estar aquí, tengo la esperanza de reintegrarme
otra vez en la sociedad, sin que me humillen por haber estado
privada de libertad y me den la oportunidad de demostrarle a
todos que soy una mejor persona; haber estado acá me hizo me-
jorar, ahora no dejaré ni por un segundo, escapar a mi amada y
apreciada libertad…
Si acaso desean escuchar este llamado que hacemos todos los
que estamos privados de nuestra libertad, la culpa no la tenemos
nosotros, la tiene la sociedad que está errada criando niños y
niñas, haciéndoles creer que esto es vida, pero no ven la realidad
de las cárceles en Venezuela, piénsenlo bien y enséñenles a valo-
rar su vida y su libertad.
El miedo al rechazo

A veces siento que soy una persona muy frágil, de unos senti-
mientos demasiados profundos, tanto que cuando ocurre cual-
quier cosa, por más pequeña que pueda ser, lo que hago es rom-
per a llorar y no es mi culpa, siempre ha sido así, yo creo que de
allí provienen mis miedos. El más relevante de todos es mi hijo
que tanto me necesita, ya que es tan pequeño y frágil, que ya ni
me recordará ni me verá como su madre, quisiera irme y cui-
darlo, protegerlo de tantas cosas malas que hay en este mundo.
Estar privada de tu libertad es lo peor que puede haber en este
mundo, te sientes impotente al saber tantas cosas que pasan con
tus familiares, pero a la final, no puedes hacer nada, sólo esperar
de brazos cruzados; recibes maltratos y convives con personas
que te gritan y te maltratan de una u otra forma. A veces siento
[124] miedo de no volver a ver a mi hijo más nunca por estar aquí y
ese es mi más grande dolor. Quiero irme rápido, tomarlo entre
mis brazos y olvidar este mal sueño. Lo único que deseo, de todo
corazón, es poder despertar ya.
Lisandra Machado
Yo, Lisandra:

Soy una persona espiritual, amante de los días oscuros y llu-


viosos, soy de esas personas orgullosas, irónicas y muy llorona;
sabes qué, Lisandra tú eres una mujer inteligente y llena de mu-
chas ideas, yo sé que tú quieres salir de este lugar, pero estás clara
de que te falta tiempo y muy poco; de verdad yo te quiero mucho
Lisandra, me gusta mucho como haces teatro, como pintas, pe-
ro te falta mucho por saber, no me gusta tu carácter, eres amante
de todas las cosas antiguas, griegas, romanas. Las cosas artesa-
nales y típicas de pueblos, ciudades y países; bueno me encanta
la relación que llevas con tu pareja, no tengo más que decir de
Lisandra.

[126]
El espíritu

Es mi amigo en el día,
enemigo en las noches,
él abandona mi cuerpo,
me deja desamparada,
volando por otros mundos.
Él es un gran compañero,
muy misterioso y sabio.
El espíritu siempre está intacto,
haya o no un cuerpo.
Siempre se mantiene.

[127]
Erika Matute
El reflejo de mí me hace ver como una mujer fuerte, me siento
audaz e inteligente, capaz de soportar las vicisitudes que se me
han presentado.
Considero ser una persona amable, comprensiva, con defec-
tos y virtudes, pero me siento la mejor, no más que nadie, pero sí
me siento bien conmigo misma. Aunque también lloro y extra-
ño personas, me entristece cuando pienso en mi bebé y en mis
familiares, pues no es fácil lo que vivo actualmente, pero sí tengo
muchas ganas de sobrevivir y si caigo en algún momento, me
levanto y sigo.
Soy independiente, me siento una buena hija, madre y amiga.
Mas sin querer soy desesperada, muchas veces, muchas veces,
irritante, impaciente, pero hasta ahora controlable.
A pesar de todo, me siento capaz de superar cualquier obstá-
culo y acepto lo que Dios quiera.
[129]
La vida

Para mí la vida es un regalo del Creador, una carrera que el


que la gane tiene la oportunidad de vivirla y disfrutarla.
La vida para mí es amor, canción, belleza, tristeza, etc.
Es aquella por la que podemos ver, soñar, reír y llorar.
Es un divino pensamiento, un amor que se va para dar opor-
tunidad a otro. El disfrute de mi hijo, el querer de una madre, la
muerte de un ser querido.
La vida es algo que después que la conocemos no queremos
que se vaya ni se pierda.

[130]
Solange Maribel Pérez
Autobiografía

Yo soy Solange M. Pérez, considero que objetivamente soy un


ser humano como cualquier otro, con virtudes y defectos como
todos, a lo más puntual para mí es muy difícil describirme, ya
que considero que lo que yo diga de mí misma es algo subjetivo
para los demás: primero, porque me gusta más saber lo que la
gente opina de mí, no porque me sea vinculante para mi vida
en general, pero sí lo tomo muy en cuenta en lo particular para
tratar de corregir los errores o fallas que pueda tener o seguir
ratificando los aspectos positivos de mi vida en particular.
Bueno, de mí misma podría decir que soy una persona muy
altruista; aunque no me identifico con ninguna religión en con-
creto, me inclino por la metafísica, considero que todos somos
dioses en el aspecto de que somos creadores como él; me gus-
[132] ta leer, aunque no me apasiona, pero sí me gusta; soy, si puede
decir, muy inteligente, ya que hago las cosas que me propongo
rápido, soy creativa, curiosa, me gusta innovar y me considero
que soy además de todo, muy ambigua, no por lo indecisa sino
que no sé. Puedo manejar varios aspectos de la vida muy normal
y no me gusta criticar a nadie para no ser criticada tampoco, ya
que no soy juez y no puedo considerar nada malo o bueno, ya
que es algo relativo.
Me gusta la buena vida, el confort, aunque cuando no se pue-
de soy conformista. Físicamente como es normal, me considero
que estoy muy bien, claro no soy bella pero tampoco fea, estoy
consciente de que soy de aspecto agradable. Soy lo que soy, no
soy una santa pero tampoco una diabla, estoy feliz con lo que
soy, confieso me gustaría ser mejor pero trato de mejorar cada
vez más.
En fin, soy yo, Solange P. y me amo como soy y listo, no sé…
Simplemente let it be. Lo que soy.
Lo desconocido

Para mí lo desconocido es simplemente eso… lo que desco-


nozco, es un universo que está más allá del plano físico, o sea,
metafísico. Yo pienso que el universo fue creado por Dios o
aquello que llamamos Dios y de ese universo desconocido de
Dios nos desprendemos todos los seres humanos con un libre al-
bedrío de hacer lo que queramos y asumir responsablemente las
consecuencias que ese libre actuar acarree. Ahora bien, para mí
lo desconocido me causa mucha curiosidad, es como una intriga
el no saber qué es ese mundo, que es desconocido para mí.
Según mi imaginación, me dice que es algo bello, hermoso,
lleno de luz, donde no existe ni el bien ni el mal, sólo es el mundo
de lo absoluto y no relativo como el mundo relativo que tenemos
aquí, o sea el físico, al cual considero que hemos venido a expe-
rimentar todo lo que ya sabemos de ese mundo desconocido, es [133]
decir unirnos a... ¿?
Nathaly Paredes
Autobiografía

Escribir de mi persona es como fácil y a la vez complejo, ya


que la autocrítica no es fácil. Soy muy pero muy sensible, socia-
ble, cariñosa, sencilla, consentida, pero también soy (dicen) que
malcriada. Desde que tengo conciencia me gusta estar en sitios
donde puedo conversar y compartir, me encanta hacer muchos
amigos. Creo que nací para ayudar a las demás personas, me
considero una trabajadora social nata. En algunos momentos
me gusta el orden pero en otros momentos no lo soporto.
Cosa que me ha marcado como mujer ha sido el hecho de ser
madre. Pero en este momento en el cual me encuentro, varío
mucho mi estado de ánimo y cosas, siempre estoy triste porque
extraño a mi familia, a mis hermanos, mamá, a mi hijo y a mi es-
poso, que es aparte de mi mami, una de las pocas personas que
me hacen reír. Gracias a Dios los tengo a ellos, aunque también [135]
me apoyo en mi trabajo, en algunas compañeras, en la fe y en mi
mejor amigo, Dios.
Amor

El amor es defender todo lo que para mí uno le tenga un sen-


timiento, no todo el tiempo puedo sentir amor, pero sí en este
momento siento un gran amor por alguien es un ser muy espe-
cial que está en mis sentimientos, pensamientos al despertarme,
al dormir, hasta cuando estoy molesta siento amor por ese ser y
es recíproco, adverso, inquieto, completo, complejo, justo, ami-
gable, sensible, sencillo, loco y ese amor es mi motivo de vida y
es… te amo. Tú sabes quién soy. Ah, pero aquí en este mismo
lugar hay un hombre que sin llegar a tratar mucho pienso que le
deben tener mucho amor porque es muy simpático.

[136]
Bárbara Johanna Pargas Cruzco
La soledad

Primero que nada pienso en mi familia y me siento muy sola


porque no tengo a mis hijos y a mi madre y familiares conmigo,
aunque ellos me están apoyando mucho para poder salir de este
problema que yo sola no lo puedo arreglar.
La soledad me está comiendo por dentro, por estar en esta
prisión porque no es igual estar con mis hijos, con mi madre, con
mis familiares, que estar aquí sola sin mi familia.
Yo, antes de estar en esta prisión estaba muy feliz, porque es-
taba con mis hijos, mi madre, mis hermanos y mis amigos, no sé
porqué pero la alegría se me fue muy, pero muy lejos, no sé para
dónde y en qué momento, pero cuando me di cuenta ya era muy
tarde para encontrarla o atraparla, yo la busqué y no la pude
encontrar, pero cuando yo salga de esta prisión la voy a buscar
[138] y la voy a encontrar y voy a seguir siendo la misma de antes, la
Bárbara de hace 8 años, la niña feliz y amable, la persona que se
sentía muy sola en la prisión y al salir de ella encontró su felici-
dad al lado de sus hijos y su madre, su familiares y amigos.
Glendy Nathaly Aranguren Belisario
Yo me considero que soy una persona con mucha paciencia,
para todo aquel que me trata mal, para toda persona que me
grita y para las personas que me quieren ver molesta; le pido
paciencia todos los días a Dios para salir adelante, porque en
la calle están mis seres queridos que me están esperando, a mi
madre y en especial a mis hijos. No le voy a dar el gusto a las per-
sonas que perturban mi paciencia, yo puedo salir adelante, por
eso me considero que soy una mujer con mucha paciencia. No
soy ni la cuarta parte de lo que era en un tiempo pasado, ahora
soy mejor y cada día que pase seré mejor, pero con paciencia.

[140]
Maryuris Cecilia Noriega Cano
La fe

Soy Maryuris Cecilia Noriega Cano, a quien apodan “Ma-


ryu”. Les voy a hablar de la fe, voy a comenzar desde el primer
momento en que me privaron de mi libertad. Recuerdo que fue
un 28 de enero del 2006, ese día fue fatal para mí, creí que me
iba a morir, pero el amor y la fe que tengo para con Dios me
llenó de mucha esperanza y hablando con él le pedía en todo
momento que aumentara mi fe y que no me abandonara nunca
y hoy 12-05-2006 siento que mi fe ha aumentado más, porque
sólo tengo tres meses de estar privada de libertad y Dios me re-
movió la fe y la esperanza y ya pronto voy a ser una mujer libre.
Pero ahora le pido a él que me aclare mis ideas para cuando yo
salga de aquí, en qué va a ser de mi vida, para dónde voy, qué
camino debo seguir. Pero sobre todo le pido mucho a Dios para
[142] que mi fe por él no se pierda y que perdure siempre en mí. Esto
es todo lo que tengo que escribir, aunque en realidad quisiera se-
guir escribiendo y expresando todo lo que estoy sintiendo, pero
creo que ni un periódico entero me alcanzaría para contar todo
lo que me ha sucedido en el transcurso de mi vida. Gracias por
su atención, hasta una próxima oportunidad.
ATT…
Maryu

Nota
La fe mueve montañas
y nunca hay que perderla.
Siempre debemos tener fe y
revivir nuestras esperanzas.
Aída Gutiérrez
Velada nocturna

Ayer… un viejo amigo me invitó a una velada.


A que le acompañara en su noctambular
a esperar a la luna, desde la ensenada
a admirar una mágica estrella fugaz.

Juntos caminamos a través de la niebla


tomados de la mano, yo me sentí volar.
Ignoremos al mundo, me dijo con voz queda
¡Qué importa que se mueran de envidia los demás!

Yo desplegué mis alas, era la mujer más libre.


Aún sabiéndome esclava de la virtud de amar.
Probé mieles antiguas, escuché violines,
[144] y me distrajo el canto de la brisa al pasar.

Despunta la aurora, mi amigo se esfuma,


se esfuma la noche ululando un cantar.
Yo me quedo sombría, transparentando espumas,
descabellando sueños sobre el inmenso mar.
Tinieblas

Es vida, es odio, es muerte,


es sombra, que entre la luz
busca huellas de una suerte
ante la arrastradora cruz.

Es odio encerrado en vida,


destilando en la amargura,
el veneno de una herida,
que no ha encontrado cura.

Es muerte de un despojo,
que se nutre de las penas
y sin lágrimas en los ojos,
se consume en su condena. [145]
Hoy, un día cualquiera

Hoy escribo desde un lugar incierto,


donde llegué casi equivocadamente,
cuando al correr tras el cometa de mis sueños,
me perdí, se me hizo tarde, irremediablemente.

Hoy es un día cualquiera de un intangible tiempo,


ignoro la época el año o la estación,
sólo sé que he vivido sumergida en un sueño,
siendo una pesadilla el mundo y su razón.

Hoy escribo tan sólo para dejar constancia,


que el tiempo de mi vida nunca me perteneció
igual que nuestros hijos son volátil fragancia
[146] que se esparce en el viento porque es libre su olor.

Hoy ya se ha hecho de noche,


no es posible el regreso,
la penumbra me absorbe,
es profundo el silencio.
Mi frágil corazón se ha dormido en mi pecho…
Casa de rehabilitación, reeducación y trabajo artesanal
“El Paraíso”
Distrito Capital

Facilitador: Ricardo Romero


Ronald Michel Enrique Gómez
Quiero pensar pero nada viene a mi mente, sólo la persona
que amo; donde Dios me escogió de su vientre para tener vida
y tener un propósito conmigo, hoy soy instrumento útil para la
mesa del señor Jesucristo y me siento fuerte y seguro de la vida,
que llevo espíritu de preservación, ruego a Dios por mí y llevaré
a hechos esta perseverancia porque es vida buena y sana, la me-
jor vida para una persona que ha conocido a la mala vida; algu-
nas veces me siento como una bestia, un animal salvaje que ha
sido privado de su libertad, él es inocente de lo que le aconteció,
yo también soy inocente, la culpable es la sucia muerte.
No puedo juzgarme ahora, lo que sí puedo es sacar lo mejor
de esto que es nuevo para mí y mi familia; todo lo que me acon-
tecido hasta ahora me edifica y me enseña a que lo malo que
había en mí esté siendo desechado por mis ganas de superarme
en la vida.
Si bien quisiera llegar a mi hogar siendo una nueva persona, [149]
debo luchar y preservar para que esta oratoria no se la lleve el
viento o el profesor que hoy Dios ha traído aquí a este penal,
donde yo y algunos de mis compañeros, decidimos de tomar
este taller, para edificación de nuestro bienestar.
Una carta a una persona especial

Querida y hermosa madre, te amo; hoy me siento dichoso de


que Dios me haya dado un día más de vida y a ti también por
medio de la fe, así lo creo; no te he visto hoy pero por la fe sé que
estás bien.
Yo me encuentro bien de salud, fuerte y gozoso en el Señor.
Dale mis saludos a mis hermanos, estoy trabajando duro para
la reducción de la pena, me encuentro ocupado la mayor parte
del tiempo.
Se acercan las navidades y pronto nos reuniremos para com-
partir, todos en familia, una hermosa cena; oraremos juntos y
daremos gracias al Señor Jesucristo por todo, porque todo lo que
Dios nos ha dado, ha sido para edificación del hombre, Amén.
¡Que Dios te bendiga!
[150]
Fernando Hernández
Concepto de Dios ¿Quién es?

El hombre nace de un hombre y una mujer y así sucesiva-


mente, pero nos vamos a la anterioridad, nuestros antepasados
nos hablan de un Dios vivo, de un Dios omnisciente, omnipre-
sente, el cual nos ha mostrado su infinito amor a través de su
misericordia.
Un Dios que ha tenido misericordia con esta humanidad, que
aún nosotros siendo pecadores, mantiene con vida, ya que sin
Dios nada somos en el mundo.
Dios es quien nos da el aire que respiramos, Dios nos da todo
lo que tenemos, nos protege y nos ha demostrado que es él quien
nos hizo y no nosotros a nosotros mismos.
Es tan misericordioso que envió a su único hijo a que mu-
riera por nuestros pecados y no solamente eso, sino que fuese
[152] torturado maltratado, como lo fue, para limpiarnos de nuestros
pecados.
Dios es todo amor, toda bendición;
Dios todo lo puede, todo lo quiere,
todo lo tiene, porque lo que está en la tierra, fuera de la tierra,
todo él lo ha hecho.
Gracias le doy por ser tan misericordioso con nosotros y le
pido que para siempre sea su misericordia.
El chuzo

Punzo penetrante, con fines de violencia


sin entender cualquiera que sea la meta.
Sin importar si haya coherencia, lo que importa
es su propuesta, sin interesar quién caiga en ésta.
Desenfunda el puñal y no es para enseñar,
porque es para desgarrar a quien con él acaba
de altercar y su propósito es la sangre sacar y si es
posible matar y también su propósito es mostrar,
porqué lo han de usar, para así entonces atemorizar
a los que con él han de estar.
En esta oportunidad hablamos de qué sentido tiene la vida, es un
ciclo por el cual damos gracias a la infinita misericordia de Dios.
Que es gracias a él que recibimos el privilegio de ser partici-
pantes del contorno de ella misma. [153]
Al venir a la vida recibimos una familia, la cual nos ayuda en
nuestra paternidad, nuestro crecimiento y ajuste al entorno y a
la vida misma.
Luego en nuestra etapa adulta, ya luego de que pagamos,
experimentado, vivido y aprendido de las etapas anteriores, es
cuando entramos en la etapa adulta, que es cuando tenemos
la responsabilidad de tomar decisiones con el deber de asumir
nuestro compromiso, sean cuales sean los resultados de las deci-
siones que hayamos tomado en un pasado.
Vivimos experiencias diferentes:
Malas: Son las que nos dejan la experiencia para no tener de
nuevo el mismo error.
Buenas: Son las que le dan el buen sentido y la armonía a
cada instante, cada segundo, son todas aquellas que nos dan
gratos momentos en nuestras vidas, siendo la vida la única y más
hermosa experiencia que puede experimentar ser alguno.
Jesús Alberto Martínez
Mirándome en un espejo y analizándome como soy en rea-
lidad y qué es lo que sentía y siento, hoy me puedo decir que he
cambiado, que la realidad de la vida no es como uno la piensa o
como esperaba que fuera.
Yo me creo una persona trabajadora y honesta, pero por cir-
cunstancias de la vida estoy preso, no es que me quejo de estar
aquí, porque uno mismo se busca su propio pago, pero deseo
salir de aquí estudiando y haciendo toda clase de cursos para
superarme y no salir a hacer lo mismo y demostrarme que sí
puedo ser una persona importante para la sociedad; por aquí
se aleja la persona de la familia, esposa, e hijos, empieza a vivir
otra vida.
Aquí la persona se acostumbra a aceptar la realidad pero
siempre buscando su libertad; en este espejo hay lados oscuros y
claros, pero los lados oscuros los estoy aclarando con la palabra
de Dios, porque analizándome esta palabra cambió mi vida, he [155]
dejado las malas costumbres, no de fumar, oler, porque no soy
ni me gusta destruir mi vida porque tengo por quien luchar, que
son mis hijos y esposa.
El espejo me muestra una persona luchadora y positiva siem-
pre tratando de superarse tanto física como espiritualmente y
lo espiritual lo hace Dios en nuestras vidas y poco a poco Él nos
transformará y nos dará la victoria de la libertad física y espiri-
tual, ése es el reflejo de mi vida

Dios: Es el hombre más revolucionario que ha existido en la


vida, ya que sus conceptos han transformado millones de perso-
nas y las han llevado a una vida mejor y han cambiado hábitos
y costumbres; el concepto Dios y las enseñanzas en el libro lla-
mado Biblia, han transcurrido los tiempos y hasta el día de hoy
permanece y sigue como si se hubiese inventado no hace mucho
tiempo.
Dios: Es una persona llena de amor y bondad, él tiene el po-
der de cambiar cualquier vida o situación por muy difícil que
sea, para Él no hay nada imposible, para Él todo es posible, sin
Él no somos nada y todo lo que se haga fuera de Él es para nues-
tra concupiscencia.
Dios: Ha cambiado mi vida, me hace sentir importante, nos
enseña a querernos a nosotros mismos, a demostrarnos amor y
poder dar amor al que lo necesita.
Dios: Nos da la felicidad y el gozo que nadie no los puede dar,
si tenemos fe en todo lo que se pide, Él no los concederá, porque
en Él todas las cosas nos ayudan a bien.
Dios: Me ha hecho ver a mi familia como uno de los tesoros
que debo cuidar y luchar por ella. Con la fe puesta en Dios pron-
to saldré de esta prisión y le daré las gracias a Dios primeramen-
te y después a todos los que me ayudaron.
[156] Amén, la religión no salva, lo que salva es la fe en Dios.
Dios es amor, Dios es todo.
Es la esperanza de nuestras vidas.
La causa de muchos males es creer que estamos haciendo lo
correcto cuando vamos por un túnel abajo cayendo, sin darnos
cuenta y cuando despertamos, de esa caída, vemos que podemos
perder lo que hemos conseguido y por lo que estamos luchando
y ahí vienen todas nuestras quejas y lloras, pero si nos damos
cuenta rápido, podemos luchar para recuperar algo y que no sea
tarde para empezar de nuevo y hacer lo que es correcto, así es
la vida. En el tiempo que he estado aquí me he dado cuenta de
muchas cosas, aquí el pensamiento puede volver locos a las per-
sonas, pero he puesto mi confianza en Dios, que cuando estoy en
los momentos que más lo necesito, confundido, le pido una res-
puesta, Él me la ha dado y por eso los momentos son más tran-
quilos, esto lo escribo con el corazón en las manos y pensando en
las cosas que pasan a nuestro alrededor y las que hemos perdido, [157]
sin valorarlas y las perdemos sin saber que las teníamos. Pero
hay que dar gracias por todo lo que nos sucede porque son ex-
periencias para nuestras vidas, pero debemos concentrarnos en
seguir siempre adelante y buscar oportunidades para empezar
una nueva vida y no cometer los mismos errores que cometiste
en el pasado y darnos cuenta quiénes están a nuestro lado.
Gracias doy a Dios por todas las cosas permitidas en mi vida
y creo que todos los días que pasan, nos ayudan a perfeccionar
nuestra forma de ser y actuar. Algún día alcanzaré la felicidad
completa que está en Dios y una familia que me acompañe toda
la vida que me queda.

Atentamente,

Hombre preso.
Abraham J. Salias J.
Dios: Es el ser supremo para todo el mundo, como lo es para
mí, ya que es el creador de todas las cosas.
Mi familia: Lo más importante que tengo.
La paz: es la mejor manera de tener una vida fuera de proble-
mas y vivirla de esa forma.
Triunfo: Es la meta a la cual debo llegar en esta vida.
El amor: Es el sentimiento más puro que puedo sentir hacia
una persona.
El deporte: Es la forma que me ayuda a crecer como persona
y a desarrollar mis habilidades.

[159]
Alfredo Montilla
Un día más en este monstruo de concreto, la misma rutina, el
mismo sentir.
Sigue la agonía de un preso que libre se encuentra, en espíri-
tu; fortaleza es el Creador, quien trae consuelo a nuestras vidas,
creyendo tener todo y no tener nada. Caminando por un rumbo
predestinado a la luz.
Constante es la lucha que existe en nuestro corazones, senti-
mientos encontrados que no entendemos, una vida social que
nos menosprecia, por el simple hecho de no entender que tam-
bién somos seres humanos.
¡Libertad! Es la meta de todos, constancia y optimismo es lo
que ayuda a esta legión de hombres a combatir el abatimiento
moral. ¡No decaer! Por muy mal que nos encontremos.
Sueños fugaces pasan por nuestras mentes, anhelos de un ser
diferente, que se frustran en la soledad; mirando nuestro alre-
dedor, nos encontramos solos entre tanta gente, amistades de [161]
mentira o tal vez inseguras, pero teniendo en cuenta también
que somos hermanos en una lucha y para poder entender lo que
aquí se está plasmando en esta hoja, hay que haber pasado por
todo esto.
Recordando que todo hombre es merecedor de una oportu-
nidad, bien sea inocente o culpable; no somos quienes para co-
locar una soga al cuello de una persona y decidir sobre su vida.
Surgimiento, evolución, amerita que esta corta pasantía por
este lugar nos haga meditar, en que el camino es largo y agota-
dor pero satisfactorio al final, que los días se hacen largos pero
llenos de victoria.
Eclesiastés. 9:4. Aún hay esperanzas para todo aquel que está
entre las villas; porque mejor es perro vivo que león muerto.
Estamos presos, pero vivos y no muertos, teniendo nuestra
esperanza viva en Dios, de que algún día no muy lejano, llegará
nuestra ¡Libertad!
Proverbios. 18:24. El hombre que tiene amigos ha de mostra-
se amigo y amigo hay más unido que un hermano.
Siempre que yo siento angustia o depresión,
postrado de rodillas elevo mi oración;
ya para terminar te quiero recordar,
que la llave de la victoria es la Oración.
Éste fue, es y será, hoy, mañana, su amigo y hermano en Cristo,
pastor

Alfredo Montilla.

[162]
Yelitza

Yelitza, primero que nada te saludo con la dulce y preciosa


paz de nuestro señor Jesucristo.
Yo, Alfredo, sé que te he fallado y faltado a la promesa de
casarme contigo y ahora estoy pagando las consecuencias, des-
pués de ocho años aproximadamente; todavía estoy pagando
cada gota de lágrima que brotaron por tus bellos ojos.
Yelitza, yo fui el primero en tu vida, no sabías casi nada de la
vida a tus 16 años de edad y hoy en día no te puedo olvidar y por
más que quisiera dejar de pensar en ti, no lo puedo hacer.
Mi princesita, a pesar de todo el tiempo que ha pasado, no he
podido olvidarte, ni mucho menos sacarte de mi corazón.
Lo que es imposible para el hombre, para Dios es posible y
creo con la fe de Dios, que un día no muy lejano te volveré a ver
y conquistar tu corazón de nuevo, ya que estoy seguro de que tú [163]
no me has olvidado por completo. Tu corazón quedó marcado
por mi gran amor y ese amor te devolverá a mí.
Yelitza, te amo por siempre y te extraño mucho, Dios te ben-
diga. Amén.
Rhenny Chirinos
La vida:

Es un proceso por el cual todas las personas pasamos reci-


biendo motivaciones, que van dando idiosincrasia a nuestra
personalidad. Compuestas por sentimientos como el amor,
sufrimientos, por los cuales cada quien tiene una inclinación,
llegando al momento en que nos centramos, escogiendo una
manera o forma según nuestras experiencias y gustos; de qué
manera llegar a incluir la felicidad y gustos; de qué manera lle-
gar a incluir la felicidad en la vida, que es un proceso y no una
meta, ya que siempre va haber algo que sumar, que nos da felici-
dad en sí. De nuestra felicidad depende nuestra vida y ya que es
el mejor estado de ánimo, no importa en dónde, cuándo, cómo
y por qué, lo que importa es cómo está tu ánimo, sé feliz y busca
la mejor manera de agregar la felicidad a la vida.
[165]
Ángel Leonardo Corro León
La vida para mí es un privilegio de Dios; él entregó a su único
hijo para que muriera por la salvación y la vida eterna; cuanto
más nosotros los humanos somos ignorantes, porque rechaza-
mos la vida que vale mucho. Como dice el dicho “la tiramos por
la borda”. La vida para mí, a pesar que estoy preso, vale más
que el oro fino, por eso les digo a mis compañeros, que vale más
perro vivo que león muerto, con esto les quiero decir que no ha-
gamos cosas malas, para no perder la vida, que es muy hermosa;
qué bello es ver el resplandor del día y la oscuridad de la noche.
Portémonos bien, para no perder la vida y busquemos más de
Dios, para que nos dé la salvación y vida eterna.

[167]
Tener amor es saber soportar, es ser bondadoso, es no tener
envidia, ni ser presumido, no ser orgulloso, ni ser grosero, ni
egoísta, es no enojarse ni guardar rencor, es no alegrase de las in-
justicias si no de la verdad, tener amor es sufrirlo todo, es creerlo
todo, esperarlo todo, soportarlo todo.
Por eso les digo: dejemos el chuzo para no matarnos más,
porque si te levantan un informe eso te perjudicará.
Dejemos el macaqueo porque así no me enseñó hablar
mi mamá, hablemos más con amor para podernos expresar y
aprender a hablar.
Oye, mira tú, hermanito, a ti te lo voy a dar, no manches más
tu rutina para que puedas vivir aquí con amor.
Ya me van a trasladar pa’ El Rodeo, no quiero ir, lo que les
quiero decir es que me saquen de aquí.
Me van a dar la libertad, de alegría me pongo a brincar, voy a
[168] hacer todo lo bueno para que no me vuelvan a encerrar.
Llegó toda la visita, la alegría de todo preso y si viene mi mu-
jer, rápido la pego del techo.
Los habitantes del mundo, dejemos todos las drogas para no
destruirnos más, dejemos también la violencia para no matar-
nos más.
Luis Gerardo Zea Blanco
Estas pequeñas líneas que te estoy escribiendo, son para decir-
te cuánto te amo y sobre todas las cosas y problemas que hemos
tenido y que mi corazón está dispuesto sólo para ti mi vida y mis
hijas, siempre pienso en todo momento, minuto, segundo, hora,
en ti y en mis hijas y le pido a Dios que muy pronto me saque de
esta prueba, que la sabré soportar. Para estar nuevamente con
mi familia que son todo. Recuerda que nuestro amor tiene que
envejecer y seguir hacia adelante.

[170]
La amistad

Hay amistades sinceras y amistades por conveniencia, perso-


nas a las cuales les brindas un apoyo y están contigo por lo que
tienes y no por lo que eres.
Después que les das de comer y beber, te ganan de sueño y
cuando te vienes a dar cuenta, te han robado y traicionado.
Es algo incomprensible y sin ningún sentido humano, no se
testifica, que viéndolo así se cumple el dicho que dice “el úni-
co animal que muerde la mano de quien le da de comer, es el
hombre”.

[171]
Alexander José Fernández Peña
Yo Alexander José, veo a una persona que desde niño ha que-
rido ser una persona de trabajo y de buenos sentimientos, pero
las piedras, los obstáculos, las malas relaciones y hasta la situa-
ción del país, que no es razón suficiente, han tropezado con ese
buen pensamiento. Bueno, hoy en día esos pensamientos han
vuelto a nacer, aunque he tenido que estar aquí en este mons-
truo de cuatro paredes, pero como dice el dicho, “no hay mal
que por bien no venga”. De esta locura que había en mi corazón
al que le estaban saliendo un poco de espinas, ya se le han caído
poco a poco, a causa de este monstruo de cuatro paredes.

[173]
Makaqueo

Primero que nada es la forma de expresarse, bien sea en una


alegría, agradecimiento y hasta para buscarte problemas; junto
con el aullido del perro, dentro del pabellón, eso es makaqueo
y solamente sé que el día que me pueda ir para la calle, así es
como le decimos a la calle, me llevaré un poco el makaqueo
del aullido, pero lo que más me gusta, es que me llevaré por lo
menos la noción de algo de poesía para la calle.

[174]
Bompal Mejías
No sé porqué razón estoy en este lugar, cuando no debería
estar, siempre fuimos precavidos en no entrar o conocer la delin-
cuencia, siempre estás en los caminos de Dios, pero me aparté y
ahora me arrepiento, pues mi vida no es la misma, ya todo pasó
a ser todo un desastre, pero estoy seguro que algún día voy a salir
de aquí, para proponerme metas, porque sé que no soy así, me
gusta enfrentar la vida y ser alguien, a pesar de que cometí un
error como todo hombre, pero la palabra de Dios me enseñó
que todas las cosas pasaron, todas son hechas nuevas.

[176]
Kelvin Ruiz
Lo que Dios quiere para mi vida

Yo por dentro, tengo sentimientos de alegría y tristeza, tam-


bién de las cosas de la vida de Cristo Jesús, de no hacer nada ma-
lo, que no robe, no mate, ni haga más daño a nadie. Dios quiere
en mi vida paz, tranquilidad. En la vida hay que sentirse saluda-
ble, entre las personas del Señor. Quiere Dios para mí un propó-
sito en mí: que quiera a Dios primero que nada, sea reverente,
temeroso con las cosas de Dios, Él dice también en su palabra,
estando presto debo castigar toda muestra de desobediencia,
cuando nuestra obediencia sea perfecta, también portarse bien,
cuidar nuestro cuerpo y mente, manteniéndolo aseado todos los
días, eso es lo que Dios quiere para mi cuerpo. Amén.

[178]
Jorge Luis Barrios Trias
Yo soy una persona muy amargada, pero también soy sensi-
ble, cometí un error en la vida que me ha costado mucho, soy
educado con las mujeres, soy un amor….

Quiero que sepan que quiero


cambiar mi vida totalmente
para cuando salga libre, pueda
brindar esa alegría a la humanidad,
ya que antes no veía ese privilegio.
Primeramente doy gracias a Dios
porque me mantiene con vida.
Lo único que puedo decirle
es que Dios ha cambiado mi vida.

[180]
Julio Jesús Mujica
Dios, es para mí el creador del cielo y la tierra.
Es bueno. Él es quien nos mantiene con vida.
Él es quien nos hace respirar.
Él es el que nos cuida.
Él es nuestro padre celestial.
Él es el que nos guía.
El que perdona nuestros pecados.
Por medio de él estamos vivos.
Él es nuestra esperanza y nuestra salvación.

[182]
Pablo Joseph Díaz Murga
Siempre era lo primero que tenía en los pensamientos o tal
vez sea el día o por la mañana, pero luego parecía un poco per-
turbadora la manera en que debía de tener.

[184]
Amado Rebolledo
Mientras más se acerca mi libertad física más constante es mi
desesperación por salir de esta mazmorra, pero aún anhelo más
mi libertad espiritual.

[186]
Madet Adel Villar Fuentes
Maravillas de la vida

Una de las cosas que más me gusta de la vida es ella misma.


Porque es lo más precioso que Dios nos brinda. También me
gusta la música, la música es mi vida y mi vida es la música, en
ella podemos expresar cosas increíbles pero que son verdad y no
hay nada que le guste más a la gente que escuchar música que
sean la pura realidad. Aunque lamentándolo mucho, feas sor-
presas te podrás llevar. Porque para que sepas, también estamos
viviendo cosas que asustan de verdad. Pero no te preocupes, vol-
viendo al tema de las maravillas de la vida, también hay cosas
bellas que podemos disfrutar de ella, como compartir con tu
familia sin meterte en problemas.

[188]
Asdrúbal Contreras
El amor

Decimos que amamos porque el amor es un sentimiento muy


hermoso que tiene muchas maneras de trasmitirlo y el amor es
como es una canción que te gusta y te la grabas, así es el amor, es
un sentimiento que sale de lo más profundo del alma.
El amor es amar
y dejarse amar.
Amor de madre, amor celestial,
amor fraternal.

[190]
Franklin Argueta
Yo soy un muchacho que está preso y algún día me iré para la
calle, voy asel tantas cosas buenas que me voy a poltal bien en
la calle y espero la calle pronto pol mi familia y pol todos ellos
tengo que estal preparado para ilme ahora a la calle. Pol mi
familia que son lo más grande que yo tengo en la vida y por eso
tengo que yo mismo querelme, de querel a mi familia, esa es
mi versión para la calle muy pronto estaré con ustedes.

Yo Franklin Antonio Algueta,


conocí a mi esposa hace cinco años
en mi pueblo llamado Coro, estado Falcón
y la conocí en la playa
un día de semana
y voy a hacer una familia
bonita y tengo un niñito
[192] y está embarazada, ya está
que pare para este mes
Eso es todo lo que yo pienso.
Manolo Eduardo Martínez
El poder del amor

Quien está que sube del desierto


recostada sobre su amado debajo de un manzano.
Te desperté, allí tuvo tu madre
dolores, allí tuvo dolores la que te dio a luz.
Ponme como un sello sobre tu corazón,
como una marca sobre el brazo,
porque fuerte es como la muerte
el amor puro como el sol de los cielos,
sus brasas, brasas de fuego.
Fuerte llama, las muchas aguas no podrán apagar el amor.

[194]
Poema

Un día en la playa estaba dormido


y una ola me pregunta
en dónde está tu querer.
Y una gota de lluvia me pregunta
en dónde está tu querer.
Y la luna triste me pregunta
en dónde está tu querer.
Gracias le doy a la estrella
porque como barco sin brújula, he conseguido
un puerto para anclar.

[195]
Félix Eduardo Ocando Trujillo
Voy a la realidad de la vida, sin motivo, para irme hacia la
calle para disfrutar, porque la vida es bella para ir a un campo y
disfrutar con mi familia de mi libertad y sentir que no ha pasado
nada, para realizar las metas propuestas como ir al campo y
disfrutar de la belleza de la vida como el amor de tu madre que
no consigues en nadie.

[197]
Lo que me gusta en este momento es mi libertad, porque es-
toy preso y también saco provecho de la vida, porque me siento
bien cuando estoy en las fiestas. Me gustan las mujeres, yo creo
que demasiado, también me gusta el placer, también la playa,
porque me despeja de los problemas y me relaja como si no pa-
sara nada.

[198]
Danny José Quintero
Si por un motivo, de ti se aleja, si es su capricho, vayas en
paz por el camino que va el desprecio, donde no hay fuerza ni
voluntad. Has destrozado mis sentimientos y no te culpo que
sea así, ya estoy pagando bien su desprecio y ahora soy yo quien
sufre por ti, desesperado busco en las copas valor y fuerza para
olvidar este dolor que llevo en mi alma, pero con mi vida no la
voy a pagar. Las gotas de cada copa taladran fuerte mi corazón
y el llanto brota por las mejillas que ella algún día va a besar con
ciega pasión.

[200]
Gerardo Cortón
Donde me encuentro me he dado cuenta que la vida, a pesar
de todo, es bella y hermosa, tiene sus altas y bajas; pero a pesar
de todo, es bella. Sólo le pido a Dios, salud y paciencia para así
pensar en mis errores, remendarlos y seguir viviendo.

[202]
Algo de lo que más me gusta de la vida, pero en especial, es
disfrutar con la familia, mi mujer, mis nietos, en un fin de se-
mana en la playa, especialmente un atardecer en la orilla de
la playa, ver las estrellas y luego una buena comida junto a mi
familia.
Algo que me gusta también, que le da significado a mi vida,
es llegar a casa y saber que hay alguien que me espera, por eso le
doy gracias a Dios.

[203]
Cristian Castro
Esta experiencia ha sido un poco fuerte para mí, pero yo ten-
go la esperanza de que voy a salir con bien de todo esto, si Dios
quiere. Algunas veces me entristezco, tan sólo pensar en mis pa-
dres y familiares, me da ánimo, pero a la vez una gran vergüenza
por ellos, saber que yo estoy aquí adentro. Sin embargo, tengo
fe que si yo me esfuerzo por ser una persona de bien, mis padres
y mis familiares se van a sentir orgullosos de mí y voy a poder
llevar esta enseñanza o esta experiencia a otros jóvenes como
yo, que por tan sólo un error o una tontería, están aquí en este
lugar.

[205]
Darwin Domínguez
Para mí el deporte es algo muy bello porque unifica naciones.
Todos somos hermanos. La vida es muy bella a pesar de las cosas
malas que nos pasen presos; sigo amando la vida, gracias Dios
mío por dejarme vivir, aunque esté aquí preso te quiero mucho,
mi Dios, por tantas cosas buenas que me has dado.

Paz para todo


el
mundo

[207]
La vida

La vida es muy linda por eso me gusta mucho, porque me ha


brindado muchas cosas bellas, también me ha dado amistades
sinceras. Por medio de la vida he conocido el mar, el sol, la luna,
las estrellas, a mi hija, el amor de madre, el perdón de Dios, el
abrazo de un hermano, el cariño de papá, la bendición de una
abuela, el cariño de un amor.

[208]
José Gregorio Hernández Espinosa
Aquí me encuentro encerrado en estas cuatro paredes sin po-
der ver a mis seres queridos, lamentándome; cada día que pasa,
más sólo me siento, porque como dicen aquí: “no le tengo miedo
a mi enemigo sino al falso amigo que me trata”. Eso es lo que
aquí se ve y para no tener problemas, es mejor estar solo, por
eso deseo estar en la calle con mi familia y con mi negrita que la
extraño.

[210]
Jobin Navarro Navarro
Sentimiento sin límites

Para: Bibiana
En las rosas encontré un buen aroma que exploré, pero la
belleza que en ti se expresa no se compara con el jardín que yo
vi, por eso decidí que un amor así nunca volvería a conseguir. Es
tan lindo y hermoso que en mi corazón se incrustó como una
daga de acero atravesada en el corazón, eso es el amor tan lindo,
puro y maravilloso expresado sólo para una persona tan especial
como tú, mi linda y hermosa princesa.

[212]
Moisés Solano Mijares
Esta prueba que me ha puesto el destino, ha sido muy fuerte
para mí como para mi familia, una prueba que poco a poco
estoy superando. Cuando termine, quisiera estar con mi hijo
que tiene unos días de nacido y con mi esposa y siempre estar
juntos en los momentos malos y en los buenos, para no volver
a cometer este mismo error. En esta prisión me he dado cuenta
que la vida es como una caja de sorpresas, que cada día nos pasa
algo diferente.

[214]
Poesía

Lo que más me gusta en este momento es la libertad,


también me gustaría estar con mi familia.
Yo anhelo cambiar y vivir mejor.

[215]
Luis Alberto Esparragoza
Yo voy a escribir sobre mi bebé o sea mi hijo.
Yo estoy muy contento porque mi esposa me dio un bebe pre-
cioso, es tan hermoso que cada vez que me lo trae los domingos
me pone tan contento que me llena de alegría, que me voy para
la calle cada vez que lo veo. Me siento orgulloso de mi bebé. Le
pido a Dios que me lo proteja y me lo cuide donde quiera que se
encuentre, que Dios me lo bendiga y me lo proteja. Es así lo que
escribí porque me nace del corazón y se trata sobre mi niño.

[217]
Arturo José Azócar Figuera
Un día estando en Ocumare de la Costa, estado Aragua, a
orillas del mar, decidí ir a dar una vuelta donde no transitaba
casi gente. En medio de la soledad y el sonar de las olas había
una dama morena, nos conocimos, hablamos por un buen rato.
Con el correr del tiempo fuimos buenos amigos, luego novios y
hoy día es la madre de mis dos hermosas hijas.

[219]
Germán Eduardo Camacho
La historia de mi vida

Mi niñez, 10 años, no fue muy buena, desde niño mi madre


y mi padre tuvieron muchos problemas y nosotros somos 6 her-
manos.
Al transcurrir el tiempo, fuimos creciendo y nos dimos cuenta
que eso nos hacía daño, tantas peleas, insultos. Casi nunca nos
sacaban a pasear por las peleas. Estudiábamos porque mamá
siempre nos apoya. 15 años, fue pasando el tiempo, crecí y se-
guían las peleas y por esas peleas la mente me cambió y empecé
a conocer gente del liceo y no entraba en el liceo y me iba al río
y de eso empecé a ver muchas cosas malas como robar. No robé
mucho porque no me gustaba, yo lo hacía cuando estaba solo.
Mi madre me decía que no era bueno, pero yo decía que mi
mamá hablaba mucho y de eso me arrepiento, porque uno no
escucha a los padres, pero qué importa porque ya pasó y no hay [221]
guelta atrás. Pero de todas maneras le pido a Dios porque a
pesar de que no tuve una guena vida le agradezco a mi mamá,
porque nunca me va a dejar solo y también le pido a Dios por-
que me ha ayudado mucho a mi madre.
Tengo muchas cosas que contar, pero en este momento no
tengo mente.
¡Gracias!
Junior José Ortega
Bueno, para empezar lo mejor que me ha pasado en esta vida
es estar con la mujer que amo y quiero, para mí es lo mejor.

[223]
Poesía

Lo que más deseo es disfrutar la vida,


porque en realidad mi vida ha sido un defraude,
pero nunca es tarde
para revisar una vida diferente a la que estamos o la estoy vi-
viendo.
Muchas veces prefiero la muerte, porque
en realidad ya estoy cansado de
sufrir.

[224]
Luis Alberto Céspedes Theran
Tema de poesía

Qué senifica el encierro, es una cosa demasiado fea, la cual


no se le desea a nadie, porque esto es el infierno y no se lo deseo
a nadie ni a mi peor enemigo, porque ningún ser puede estar
encerrado, todos tenemos que ser libres como las aves, porque si
tú las encierras se mueren de tristeza, porque ellas son libres, no
les gusta el encierro porque están acostumbradas a ser libres.
Bueno abemos muchos que estamos encerrados por no ha-
cer el bien. Toda persona merece una oportunidad de ser libre
de este encierro: Yo lo pienso así.

[226]
Algo de tu vida

Lo más bello de la vida es la libertad y que estamos vivos y la


familia es parte de la buena vida; si tú no tienes quien te quiera,
entonces no tienes vida.
Yo amo mucho a la gente, por lo tanto todos tenemos que
amar al prójimo, hay que amar a nuestro prójimo.
Yo pienso así porque amo la vida.

[227]
Francisco Mata
Mi nombre es Francisco, me gusta mucho el baile, claro, tam-
bién me gustan las mujeres; no es que sea aferrado a la vida,
pero la vida es bonita vivirla con las cosas que más te gusten. En
estos momentos no estoy muy contento en el lugar donde estoy,
pero sé que algún día me llegará la libertad y seguiré luchando
por lo que quiero. Aparte de todo, me gusta mucho también la
música y si quisiera y voy a hacer todo lo posible por cantar rap.
Me gusta mucho el campo, de hecho tengo familia en Bar-
lovento y siempre me voy en vacaciones. Le doy gracias a Dios
también por darme la esposa que tengo. Bueno, le voy a contar
una historia, era en realidad cuando yo tenía 14 años, estaba
estudiando 7mo. grado y había tenido varias novias y estaba con
ellas, pero estaba con varias de ellas y yo me daba cuenta, que
estaba con ellas por estar como hombre y yo decía será que toda
la vida será así y un día iba de el liceo para la casa y caminando
le empecé a pedir a Dios que me consiguiera una novia que yo [229]
quisiera de verdad. Estaba curioso por sentir lo que era el amor,
lo que era querer de verdad y dejé de pensar eso y el tiempo
corría y al poco tiempo fui a Higuerote y conocí a una chama,
la chama se mudó para Petare; nos conocimos, nos empatamos
y cada vez que la veía sentía como un susto, me preguntaba qué
me pasaba y me di cuenta que el amor sí existe, porque lo que
me estaba pasando era que estaba enamorado, le doy gracias
a Dios que hasta ahora seguimos juntos. Tenemos una niña de
1 año y dos meses y a pesar que estoy en el lugar donde estoy,
siempre me sigue queriendo y apoyando.
La prisión

La prisión: tormento, dolor, sufrimiento, es algo que llevas


en el pensamiento dentro. Es como un abismo sin salida. Pensa-
mientos, llamados, es lo único que te consuela, todo lo que aquí
se vive es peor que una novela, una novela, una novela donde no
sabes cuál será el capítulo final. Donde no sabes cuál será el fin.
Los sapos creen que eres como un delfín, es decir creen que eres
como un animal, pero las esperanzas están, pero las esperanzas
están.
Cuando llega el día de tu cumpleaños, te acuerdas de todo lo
bueno, pero es malo y da rabia acordarte en el lugar donde es-
tás, pero no importa porque las esperanzas están, las esperanzas
están.

[230]
Centro Penitenciario de Occidente (C.P.O.) Santa Ana
Estado Táchira

Facilitadoras: Gleisy Pabón Y Mónica Medina


“Del sonido nació el habla y del habla la palabra.
Si la letra dio vida al abecedario, también la dio al
poema, que se lee y oye en el universo.”
Mónica Medina

El taller Un Encuentro con la Sensibilidad desarrolla-


do en el Centro Penitenciario de Occidente en la localidad de
Santa Ana, estado Táchira, se realizó con base en el programa
La Literatura en Espacios no Convencionales, bajo la
coordinación de la Casa Nacional de Letras “Andrés Bello” en
convenio con la Coordinación de Post-grado de la Especializa-
ción de Promoción en Lectura y Escritura de la Universidad de
Los Andes “Dr. Pedro Rincón Gutiérrez”, estado Táchira y las
facilitadoras Gleisy Pabón y Mónica Medina, ambas estudian-
tes del quinto año de la carrera Educación mención Castellano
[232]
y Literatura de la ULA. El objetivo primordial fue promover
la inserción social mediante la creación de textos literarios y el
amor por la lectura.
La experiencia vivida durante este encuentro fue muy signifi-
cativa, ya que se logró en los participantes, rescatar la sensibili-
dad adormecida, debido a la situación en la que se encuentran
actualmente. Ellos mostraron gran entusiasmo e interés por las
actividades realizadas, pues se tomaba como referencia sus di-
versas experiencias, combinándolas con estrategias didácticas
que hacen del momento de la literatura un tiempo no perdido
por la amenidad y el placer obtenido a través de la palabra. El
trabajo con música, actividades lúdicas, artísticas y produccio-
nes escritas, sirvieron de motivación para el nacimiento del pro-
ducto en cada una de las sesiones del taller.
Para nosotras, como estudiantes universitarias y profesionales
de la docencia, fue una experiencia productiva y significativa,
personal e intelectual, en un acercamiento con los alumnos más
humano, siempre en torno al amor por la palabra y por la lite-
ratura. Se ha logrado una afectiva formación en los aprendices
pertenecientes a la Unidad Pedagógica del Centro Penitenciario
de Occidente.
La conciencia literaria desarrollada por Aníbal, Darío, Ed-
win, Jorge, Juan y Gerson, es la naciente orientadora de sus pro-
pias vidas y de su ahora estado pasivo, el cual se toma como la
máxima expresión de un ser humano; recordamos siempre que
nadie puede hablar de amor, libertad y esclavitud, sino aquel
que lo ha vivido en una prisión.

Mónica Medina y Gleisy Pabón

[233]
Gerson Orlando Hernández
No es fácil

No es fácil llegar a casa


después del tiempo recorrido,
con duda no se sabe qué pasa
y lanzaría un quejido.

Encontrar todo igual


no es posible con el tiempo recorrido.
Lo que importa es llegar a casa
con deseo de felicidad
y no afligido

Recoger pasos no dados


es tomar el sartén por el asa,
porque sobre la ausencia se habla, [235]
porque para llegar a casa
tengo que abrir la puerta de tabla.
…Y uno aprende

Después de un tiempo
cómo aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma
y uno aprende…

Que el amor no significa encolerizarse…


y una compañía no significa seguridad
que los besos no son contrastes
y que regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus devotos
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir.
[236] Todas sus canciones en el hoy
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes
y el futuro tiene una forma
de caerse a la mitad,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma
en lugar de esperar que alguien
le traiga flores…
Jorge Eliécer Caicedo Alegría
Cuando estamos presos

Cuando uno está preso nos aferramos tanto a las promesas


que nos dicen los de la calle, nos esperanzamos tanto, que aun-
que sabemos que nos están mintiendo, lo aceptamos como si
fuera una verdad; también me he dado cuenta que cuando esta-
mos presos estamos fuera de la sociedad, pero para los de la calle
somos lo peor que hay en el mundo, pero ellos no se dan cuen-
ta o se hacen los del oído sordo, que aquí como hay hombres
malos, hay hombres buenos, pero para la sociedad todos somos
malos, pero no es así. Por favor, entren y bríndennos su apoyo y
verán con sus propios ojos y oirán con sus propios oídos, que no
somos como ustedes piensan, nosotros también somos de la so-
ciedad, apartados de ella, pero somos de ella, razonamos como
ustedes, reímos y lloramos como ustedes, tenemos sentimientos
[238] igual que ustedes, porque somos seres humanos; todos comete-
mos errores, tarde o temprano, exagerado o sencillo, pero co-
metemos, así que por favor, las personas que lean estas letras,
que pongan un poquito de conciencia y no nos menosprecien, al
contrario, si pueden ayudarnos háganlo y no se dejen llevar por
las apariencias, porque ellas engañan.
Estar contigo

Estar contigo es algo maravilloso,


poder estrechar tu cuerpo con el mío,
convertirnos en una sola carne
como Dios manda, vivir para siempre,
siempre la envidia, los celos y la
discordia nos separan.

Viajan por el mundo, miran los paisajes,


las estrellas del firmamento,
pedir, dar deseos, el tuyo y el mío
y convertirlos en realidad, amarnos mutuamente.

Estar contigo es tocar el cielo,


navegar por los océanos sin rumbo fijo, [239]
marcar nuestros besos en la tabla de nuestro corazón
para que nadie los pueda borrar del libro del amor
y así poder escribirte
estas palabras con amor.

Vivir siempre contigo…


Edwind Yanguatin
Mis manos

Mis manos hoy vacías están,


sólo el teléfono me acerca a ti, tú ríes y lloras.
¿Es risa, amor lo que te causo? Ríes y lloras,
y dices que quieres verme. Verme metido en ti.
Yo quiero; pero que sólo lleve mi sentir hasta ti.
Es amor lo que llevo dentro, no sé si lo mereces.

[241]
Aún escribo… como si fuera ayer…
Como si sólo hubiese sido un parpadeo,
como si esa canción fuera nueva para mis oídos
como si nunca hubiese pasado de moda,
de hecho, aún me gusta.
Recuerdo aquellas expresiones
la lluvia jugando con mi cuerpo
y yo pensando que era el que jugaba con ella,
inocencia que quedó sepultada para siempre.
A veces me siento solo
en este cementerio de hombres vivos,
aprendiendo del silencio, de tantas cosas que me cuentan.

A veces me siento olvidado


y no me queda más que plasmar en una hoja
[242] lo que llevo dentro.
Es mejor ser olvidado que alabado con hipocresía.
Me siento en parte agradecido
porque aquí descubrí que uno no tiene amigos,
los amigos lo tienen a uno.
Respiro profundo, sereno, atento, agradezco,
encuentro la vida, en el fondo, más hermosa.
Recuerdo la montaña, el agua cristalina,
el canto de las aves, el sonido de la vida,
el eco de los gritos de mi hijo.

A veces quisiera vivir en la montaña,


construir mi casa al lado de un río,
sobre las ramas gruesas de un gigantesco árbol
donde no exista la maldad,
donde no tenga que soportar
las injusticias que los hombres hacen.
Donde pueda conversar con la ardilla,
con los peces, con el árbol, con la hormiga
que lleva una hoja más grande que ella.
Quisiera vivir en la montaña
y estar más cerca de las estrellas,
que me inviten a ser humilde,
porque soy un pequeño al lado de ellas.
Mi anhelo es un mundo mejor,
mi destino, el universo
donde viven mis hermanos de las estrellas…
Sé que existen, los he visto pasear
en sus esferas luminosas.

Además es imposible estar solos,


cuando el universo está compuesto [243]
por más de diez mil millones de galaxias,
cada una de ellas con más de tres mil millones de estrellas,
y cada estrella con muchísimos planetas.
Es lo que logró capturar el telescopio espacial Houble
y eso que sólo es un telescopio
que por ende tiene su límite de vista o distancia,
¿A dónde no puede llegar?

Algunos pensarán que estoy loco.


Les confirmo el diagnóstico:
Estoy loco, sí, loco de amor por la vida, por aprender
y por buscar algo que tal vez nunca encontraré.
Mientras tanto me quedo soñando
en un mundo sin maldad
que soñaban nuestros abuelos,
porque todos los que soñamos
somos el anticipo de este mundo que anhelamos.
Los quiero.

[244]
Juan Aponte
Desde muy chico mi vida ha sido un trajinar, entre golpes y
maltratos he tenido que luchar, como un ciego sin bastón, como
un barco sin timón, cayendo en hoyos profundos, sin saberme
superar, encallando aquí y allá como un mar en tempestad y
sin poder zarpar, de nuevo he tenido que claudicar. Ahora que
he querido volver de nuevo a empezar, me han traído a esta
prisión como un vulgar antisocial. Ya no entiendo este mundo
lleno de tanto dolor y aun de tanta maldad. No tuve una familia
sabia que me supiera fundamentar con bases sólidas para que
yo pudiera triunfar, no me quejo de lo que he sido, sino de lo que
no pude ser, será que mi Dios Todopoderoso se olvidó de mí al
nacer. A él le debo respeto, a él le debo el nacer, a él le debo que
aún viva en esta jungla de maldad, será que acaso mi estrella me
ha dejado de alumbrar. A mis hijos que tanto adoro, yo les quise
fue ayudar, porqué será que mi Dios no me ha querido escuchar
[246] pá’ sacarlos adelante sin que tengan que pasar por tantas tri-
bulaciones que a mí me ha tocado pasar. Sólo le pido a mi Dios
soberano que me dé una oportunidad de demostrarle que en mi
corazón lo que existe es puro amor de verdad. Ahora, estoy vien-
do distinto, nace una luz de esperanza, ya no quiero nunca más
pensar que soy un fracasado, viviendo y despertando a la reali-
dad, la que se me ha presentado en este monstruo de cemento,
he dejado mi alma volar y la he declarado en libertad, porque el
pensamiento nadie lo puede apresar, siendo sobre todo positivo,
emprendedor y lleno de ideales firmes. Ahora aprovecharé las
oportunidades… las oportunidades que me brinda esta estrecha
sociedad con sus limitaciones en las leyes. A mi Dios soberano,
le doy gracias por usar instrumentos humanos que sé que me
van a ayudar. Estimados ayudantes, hoy yo les quiero expresar,
lo maravilloso que es el mundo cuando uno se quiere superar, lo
digo lleno de optimismo, me trataré de preparar.
A esa hermosa dama

A esa hermosa dama, su blancura es hermana del lino, del


botón de los blancos rosales, en mi jardín se vería bella, radiante
y preciosa. Joven sentimental, sensible, sensitiva y tímida bajo
el mundo. La adoro por parecer tan especial, es digna de ado-
ración, eres ardor tan vivo, musa encantadora, pasión divina,
vigor natural sin falsía, muy moderna y audaz. Si por refrenar
este deseo loco, imposible, vano, temeroso y guarecer de un mal
tan peligroso, que es darme a entender yo lo que no creo. No me
aprovecha verme cual me veo o muy aventurado o muy medro-
so, en tanta confusión que nunca oso fiar, el mal de mí que po-
seo. Ven pues, oh diosa y mis anhelos cumple, libertad a mi alma
de su dura pena. Este amor que quiere ser, acaso pronto será…

[247]
Aníbal Montemayor
Desde que uno entra en este mundo de sombras, dudas y
odios, jamás vuelve a ser la misma persona, donde una cicatriz
producida por el olvido, la maldad, surcará el alma y serán sus
más fieles seguidores.
Seremos excluidos de una sociedad pobre de ideas escrupu-
losas, exigente, corrupta inmortal, exigente, corrupta, inmoral,
execrante, denigrante, excluyente, hijos de p… donde la impu-
nidad hacia la clase más pudiente son el hazme reír de la glorio-
sa justicia parcializada hacia los que tienen más recursos econó-
micos, si no, abran los ojos y vean dentro de la prisión para ver
quiénes formamos la población penal del país.
Esta impunidad que desborda el sistema, se convierte en odio
o lo mismo, en una forma de vida que día a día va en aumento
hasta llegar a la autodestrucción.
Cualquier semejanza con la realidad es pura casualidad
[249]
PD: Mis queridas profesoras, éste no es mi caso. OK
El día en que me busqué este problema

El día en que me busqué este problema tenía la idea formada


en mi mente de que todos eran responsables por lo que había
cometido y, por lo tanto, todos tenían que pagar, la comunidad,
mi familia, el heladero,… ¡Por mi error! Por supuesto, gran
error mío querer achacar mis problemas a los demás, me en-
contré con una población reclusa que, moral y mentalmente,
estaban tan ahogados en su desgracia que se dejaron arrastrar
y arrinconar por el vicio, sin darse cuenta que cometían gran
equivocación, al punto que parecían cadáveres caminando y
otros carcomidos y consumidos por el odio y la venganza. En-
contraron el sitio ideal para dar rienda suelta a sus ideas, pero a
pesar de los límites y las barreras, encontré por dónde canalizar
mi proyecto, que no era otro que el de tratar de llevar una vida
[250] alejada de los vicios.
Me decidí a mejorar aún estando en la condición de estar pri-
vado de libertad y no fue otro camino que el de estudiar. Éste me
dio la satisfacción de conocer nueva gente, de gente que se inte-
resa por los que más necesitan de ayuda y orientación. Personas
con una gran vocación de servir, de apoyar, que dio un vuelco
total a la forma que yo pensaba de los demás.
Bueno, empecé con el séptimo semestre, no pensé en terminarlo
y, así, pasó el período de estudio. Vino el octavo, el noveno y el déci-
mo y empecé a soñar con tomar una carrera universitaria. Y entre
estudios y sueños, pasó todo este largo tiempo que se convirtió en
el mejor aliado que puede una persona encontrar, para conseguir
un título de bachiller que me abrió el camino, la posibilidad de
emerger o surgir en la vida. Pero además de todas las expectativas
que tengo al salir, es justo reconocer y agradecer a todos los que
tuvieron que ver con toda mi formación de bachiller, que sin duda
son el grupo de maravillosos jóvenes del voluntariado de la ULA.
Nelson Quiroz
Libertad

Es el don maravilloso para obrar con un criterio original.


Puede ser libertad territorial, de transitar libremente por donde
plazca, siempre y cuando se pueda seguir la zona que está des-
pejada.
Libertad, libre albedrío, se relaciona con el principio de la
razón, conocimiento. Seguir los niveles de conducta social y ha-
cerlos efectivos por medio de los preceptos cabales del ser hu-
mano.
También nos trasluce la idea de no proceder a ciegas, por-
que sino respetamos la libertad de acción, nos sobrevendrán
situaciones negativas, que al final tendremos que reflexionar, si
obramos con fundamentos sanos y éticos en cuanto a las sanas
costumbres.
[252]
Carta al lector

Señor lector:

La presente es para dialogar y expresarte mi alegría porque tú


lees este texto y te pregunto si tú eres constante en la lectura y si
te apasiona este medio. Este noble escritor te admira si tienes ta-
lento para la literatura y el estudio, sea cual sea el tema, intelec-
tual, histórico o social. Sabes, te felicito si eres un asiduo lector y
respeto cualquier otra decisión de tu parte. Mejoré y escudriñé
todo lo relacionado a mí. Te estoy agradecido.

[253]
Darío López de La Roche
El amor

Pienso que lo mejor que le puede pasar al ser humano es ena-


morarse alguna vez en la vida.
Pero enamorarse poniendo los pies en la tierra también, por-
que de lo contrario resultaría negativo para la mente y para el
espíritu.
Me refiero a eso de poner los pies sobre la tierra porque no
debe darse al amor esa idea de amor platónico, idealizado a la
máxima potencia.
Me enamoré, recuerdo, por allá cuando contaba unos quince
años y fue algo como un cuento de hadas, ese amor de adoles-
cente que no deja espacio para nada porque sólo hay ojos para
el ser que se ama.
Terminó abruptamente esta relación por un accidente de mi
querido amor, que al poco tiempo le costó su hermosa vida, eso [255]
fue algo que me dejó por un tiempo muy mal emocionalmente,
pues son cosas que no se prevén.
Pasado un tiempo me volví a enamorar de una persona que
me dio dos hijos que tengo y que fue una relación muy fuerte
desde el comienzo y sigue siendo hasta hoy.
Por buscar dinero fácil
llevando droga al extranjero
he ganado lo que no quería,
llegar a la cárcel un día.

Pero toda esa aventura


no fue mal desde un comienzo
a pesar de su tarea dura
seguí insistiendo por eso.

En este intento he fallado


y por eso he ganado
ocho años de prisión.

[256]
Creación colectiva

Mónica Medina
Darío López
Edwind Yanguatin
Jorge Caicedo
Juan Aponte
Gerson Hernández
Gleisy Pabón
Cadáver Exquisito

Cuando aparece un NO nace el silencio, crecen las sombras, se


aviva la duda.

Mis manos hoy vacías están. Sólo el teléfono me acerca a ti


y trato de agarrarte, pero te pierdes como una estrella entre mis
dedos.

Cuando se dice la verdad, es cuando uno se confiesa. Está


tranquilo.

Me cuesta tanto romper el silencio que habita en mí,


pero si tan sólo dijeras a mi oído, Te Quiero, lo romperías.

[258] Sueño por amarte, morirme por tu ternura an-


gelical, porque tú eres mi contraparte.

Y mi corazón divinamente te ha de esperar.

De un sueño de felicidad eterno, de


amor y pasión.
Centro Penitenciario de la región Oriental
Cárcel “El Dorado”
Estado Bolívar

Facilitador: Nelson Chávez


Los relatos o testimonios que aquí se recogen, son el encuentro
del habla como primer acercamiento a la escritura literaria. Esta
pedagogía sin autoridad, es la idea robinsoniana para iniciarse en
la lectura desde su praxis escrita. Es a su vez, la vía más honesta
de trasvasar  la oralidad al papel, de capturar el ritmo de la jerga
hablada al escribirla. La intención, sensibilizar ante el lenguaje,
“para que si se siente, se entienda y si se  entiende, que interese”.
Palabras propias de lugares inhabitados se muestran alegres, sin
condiciones a  la cercanía de los libros, que salen desde las en-
trañas a contar historias propias. La verdad de la cárcel se enre-
da en signos que son atmósfera, beta, antenita, bataneo, arepa,
agua, azuquita, pendiente y vivo.  Todos signos de carne y hueso.
¡La vida aquí! se pasea por el filo del último acto. Y desde es-
te monstruo misterioso, los hombres, además del gesto, que es
una constante de comunicación a distancia, manejan nuevas
[260] semánticas que amplían el ser del lenguaje desde la comunidad
ausente. Muestra de la memoria de un pueblo que también es la
memoria de las cárceles.
Desnudez, claro está, no ausente de artificios, pero lengua-
je directo, cauce, puñal, bala. La palabra en fuga irrumpe
para mostrar lo humano de sus progenitores en el impacto.
Una muestra de hacedores “el carro de los originales”. El Do-
rado desde sus habitantes actuales, desde lo íntimo suyo trans-
puesto al papel, en el verbo que encarna lo que le pasó, lo que no
pasó, lo que le pasó a otro, lo que no, lo que vio, lo que no quiso
o no quiere ver, lo que no quiere que vuelva a pasar.
¡La cárcel está hecha vida! letra triste, vuelta, revuel-
ta, contradictoria. Vuelo esperanzado de sus demiurgos
en ellas, engaño al ocio convertido en nulidad de barro-
tes o muros impotentes  al destino de las resurrecciones.
Que hablen bien de sus creadores esperan. Que sensibilicen el oído
ajeno al canto disímil del penal. De la pena desde sus marcas tristes.
Canción de amor oculto tras la ira del concreto... Amor que
aquí es necesidad y ausencia... Que se escuche la voz ín-
tima de quienes acceden a compartir sus historias,  pa-
ra dejarse acompañar a caminar detrás las rejas, detrás
de los muros, detrás de las ventanas del alma de muchos
hombres reclusos dentro del “monstruo que quiere sangre”.
Frente a muchas situaciones absurdas, penetrar invisibles los
muros vigilantes, es sin querer, la más irónica invitación hecha
por ellos al pasar la página. Para poder enseñar, lo que se quiera
aprender… La cárcel es una posible puerta…

“A la memoria de Wladimir Millán”


Y sus bueno día…

“¡Váyalo Livia váyalo! [261]


“¡Regálame algo Livia!
¡Chávez, váyalo váyalo!

“Prohibido morir en prisión”


Marco Manuel Estrada Carrión
En la calle

Bueno, esta historia trata de un compañero, digo compañero


porque en realidad en la prisión es difícil encontrar un amigo.
Este compañero se llama Andrés: de estatura mediana, delga-
do, tez morena, siempre viste deportivamente porque, según él,
siempre hay que andar activo.
¡Es el orgullo de los malandros! Todos quieren ser como
él, pero yo no, yo quiero ser como soy. Digo que quieren ser
como él porque es el propio malandro, no come pinta de na-
da. Una vez le dio una puñalada a un guardia por negarle un
cigarro.
A él lo condenaron a cinco años y ahora está pagando doce
porque mató a otro preso delante de todos un día que se estaba
pasando el número; yo no se qué quiso conseguir con esto, lo
cierto es que un momento de arrechera te puede echar a perder [263]
tus planes y convertirte en carne de presidio.
Él me respeta porque yo siempre le hablo claro y lo aconsejo
mucho y soy diferente que él en todos los aspectos, pero siempre
que tenemos oportunidad conversamos. Y yo sé que él también
me respeta, eso es algo que él no tiene con los demás, ni siquiera
con el Pran. No le tiene miedo a nada y eso que el Pran se lla-
ma José y es más fuerte físicamente y también es malandro pero
Andrés no le teme.
Los demás no se explican porqué él me respeta, pero estoy
seguro que me he ganado ese respeto de Andrés. Yo soy un Pai-
sa como se dice en prisión, no me meto con nadie a menos que
alguien se meta conmigo. Andrés me dijo una vez que quería ser
como yo ¡pero que va!, su carácter es demasiado fuerte y muy
explosivo. Yo a veces pienso que necesita ayuda psicológica, pe-
ro en una prisión eso es muy difícil de recibir. Espero que Andrés
algún día recapacite de verdad antes que sea demasiado tarde y
enderece su vida, le tengo aprecio y no me gustaría que le pasara
nada malo.
Espero algún día encontrarme con él en la calle y de verdad
poder ser amigos...

[264]
Ten paciencia

Bueno, cuando estaba en libertad tenía una visión diferente


de las personas que estaban presas, como muchos quizás tam-
bién pensaban o piensan equivocadamente. Pero en realidad
hay muchas personas que estamos presos que merecemos estar
en la calle y muchas personas que están libres que en realidad
merecen estar presos.
Como por ejemplo: los jueces, fiscales, abogados y pare de
contar.
Yo tengo dos años preso y solamente he visto tres veces a mi
abogado, he tratado de hablar con el fiscal que tiene mi caso y
tampoco he podido hablar con él y del juez, ni hablar.
Yo no me explico cómo ellos estudiaron tantas carreras para
solamente decir “ten paciencia”. ¿Será que es tan difícil mencio-
nar esas palabras que se tiene que estudiar tanto para solamente [265]
decir eso?
Mi abogado nunca hizo una investigación, en realidad, ellos
no cumplen con su trabajo, ellos le roban al gobierno, al pueblo,
no justifican sus sueldos.
¿Pero qué podemos hacer nosotros? nadie nos cree, ni si-
quiera nos escuchan y cuando tratamos de reclamar algo ¡Oh
sorpresa! somos unos mala conducta que no sabemos en quién
confiar, no sabemos qué hacer y el tiempo va pasando. La mente
en muchos casos se distorsiona y al final, la realidad es la triste
y cruel realidad. Es que de preso nadie se regenera, se termina
peor, decepcionado del gobierno o de su gente, decepcionado
de las leyes, de los jueces, de los abogados. Pero en fin, sólo soy
un preso y esto que digo, quién me lo cree.
Simplemente nadie, soy un pobre preso y para esa gente soy
culpable...
Joel Brígido Medina Farreras
Consecuencias

Soy Joel Medina, un joven de veinte años que llevaba una


vida de perdición en la calle hasta que caí en la cárcel.
Provenía de una familia donde éramos cuatro hermanos y
yo era el segundo. Desde la edad de trece años mi mamá me
dejó trabajar en las minas y empecé a saber lo que era el dinero,
las fiestas y el licor. A la edad de diecisiete años me casé y tuve
una hija a la cual, con mis ganancias, podía darle todo lo que le
faltara. Pero mi mala cabeza sólo pensaba en gastarlo en licor,
mujeres y fiestas con mis amigos. No le brindaba el tiempo sufi-
ciente a mi familia.
Un ocho de diciembre del 2005 tuve un problema con un
vecino, el cual, con un grupo de personas, me dieron una paliza
que me quedó doliendo todo el cuerpo y a causa de eso me llené
de rabia: me decía yo a cada vez y a cada minuto ¡le voy a dar [267]
un tiro! pero no pensaba en las consecuencias que causaría si yo
hacía eso.
El diez de diciembre, a eso de las 8:00 a.m., me fueron a bus-
car a mi casa y yo estaba afuera y me gritaban provocándome
que saliera, no salí hasta que se fueron.
Salí a trabajar a la mina a las 8:30 a.m. Me llevé una escopeta
12mm con tres cartuchos y cuando iba como a trescientos me-
tros me salieron al encuentro y me decían que me parara. Pero
ellos venían con machete y palo y empezaron a correr tras de
mí. Y entonces me paré y saqué el arma. Y ellos se asombraron,
no se imaginaban que estaba armado.
Estaban a una distancia de veinte metros, detrás de ellos esta-
ban tres niños y yo les dije que se quitaran y entonces yo disparé
el arma contra ellos, pero no le di a nadie. Entonces ellos decían
que yo tenía ese solo cartucho y se me vinieron encima, pero
armé otra vez la escopeta y disparé dándole un tiro en el pecho a
uno de ellos, salí corriendo no sabiendo si había quedado muer-
to. Fui y me escondí en la casa de la mujer de un primo. Él no
estaba y le conté a ella; le dije que había matado un hombre y
que le avisara a mi familia que yo me quería entregar.
A eso de las 9:30 a.m. me encuentro con mi familia y les conté
todo. Ellos quedaron de acuerdo en que me presentara a la poli-
cía y entonces me presenté y quedé preso...
El once de diciembre de 2005 me trasladaron a los calabozos
de Guaiparo en San Félix. De allí en adelante empecé a saber lo
que era hambre, necesidad, sufrimiento, maltrato...
“Alguien podría pensar que hice mal en entregarme, que era
mejor huir” ¡Pero no! porque pensé que me podían haber mata-
do andando prófugo de la justicia”.
Hoy en día estoy cumpliendo mi condena y en cualquier mo-
[268] mento podría ser libre otra vez y compartir con mi familia y al
lado de mi hija y mi esposa que me están esperando.
La fama

Una tarde estando Luis con su novia y varios de sus compa-


ñeros en una fiesta de barrio, mientras bailaban un merengue
bien pegajoso, se intercambiaban las parejas y disfrutaban de
esa noche de alegría; se presentaron a la fiesta unos muchachos
apodados el Negrín, el Willi y el Cheo; los cuales días atrás ha-
bían tenido una fuerte discusión en la cual Luis amenazó de
muerte al Negrín. Luis, al notar la presencia del Negrín y sus
compinches, se puso serio y dejó de bailar colocándose a un lado
de las cornetas. Se sentó en su moto y prendió un cigarrillo.
Mientras pasaba la noche reían, tomaban licor, bailaban; am-
bos grupos se miraban con gran rabia. Pero a causa de la fama
que tenía Luis de peleador, asesino y de que siempre estaba ar-
mado, el Negrín y sus compinches se abstuvieron de buscarle
problema. Hay un dato que al final sería decisivo, los compa- [269]
ñeros de Luis no sabían lo sucedido entre ellos. Se pusieron de
acuerdo el Negrín, el Cheo y el Willi en caerle a tiros sin darle
tiempo de que sacara algún arma.
¡Se decidieron! y acercándose y quedando frente a él le zum-
baron varios tiros, pero Luis no sacaba arma sino que retroce-
día. Hasta que le dieron un tiro y dos en el pecho. La novia de
Luis y los compañeros, asombrados por los tiros, se escondieron
entre la multitud, pero asomándose a buscar a Luis, lo vieron
tirado en el piso sangrando y al Negrín que con pistola en mano
lo revisaba a ver si estaba armado. Entonces, el Negrín salió hu-
yendo con sus compinches y Luis murió en el instante.
Luis nunca se imaginaba que la causa de su muerte iba a ser
su fama de pistolero.
William Salvatierra
Carechivo

Hablé con mi pana Cheo y le dije para salir a buscar dinero.


Y él me dijo:
- Sí William, yo también necesito comprar unas cosas para la
casa.
Entonces quedé con él para salir el jueves en la mañana.
Cuando lo fui a buscar, él me estaba esperando en la esquina de
su casa y le dije:
- ¿Nos vamos hoy?
Él me dijo:
- Sí William ¿Por qué parte de Maracay vamos?
- Cheo, vamos para Santa Rita, que allí hay dinero en un
puesto de comida
Él me dijo:
- Vamos, pues, antes de que empiecen a poner las alcabalas. [271]
Ya cuando íbamos llegando al sitio le dije:
- Vamos a meternos aquí, yo tengo apuntada a la gente y tú les
quitas las pertenencias.
Entonces entré al lugar y tiré a todos al suelo y fue cuando él
entró y empezó a quitar todo.
Él me dijo:
-¡Ya William, vámonos, aquí está todo!
- Cheo, anda tú alante para que no sospechen nada los del
frente.
Para cuando yo salí, él me estaba esperando del otro lado y
le dije:
- ¡Vamos Cheo, que la gente se paró y empezó a gritar que los
asaltamos!
Allí salimos corriendo y una patrulla nos hizo frente cuando
corríamos.
Yo le dije:
- ¡Cheo vente por aquí, apúrate!
- Voy William, espérame
- Ven Cheo, vamos a meternos aquí, tírate.
- ¿William que hacemos con esto?
- ¡Tíralo!
Y en ese momento un policía nos decía:
- ¡Salgan!
Yo le dije:
- ¡Cheo no salgamos, nos van a matar, aquí no hay nadie!
- William, dispárale y seguimos corriendo.
- No Cheo, esperemos.
Entonces fue cuando salió gente con la bulla que tenía el poli-
cía y llegó más policía. Y empezaron a decir:
-¡Salgan!
[272] Y desde donde estábamos tirados yo le respondí:
- ¡Estamos desarmados!
- ¡Salgan con las manos arriba!
Cheo me dijo:
- William, yo voy a salir
- Está bien Cheo, vamos.
Y salimos con las manos en alto…
Guasa Guasa
29-8-06

Comienzo aquí hoy, 29-8-06 en la penitenciaría El Dorado;


me encuentro pagando unos delitos cometidos en un tiempo
pasado, quiero que sepan lo que ha sido de mi vida, en dónde he
estado y en qué problemas me he metido y lo que he tenido que
vivir para seguir viviendo.
Les cuento, no es la única vez que he estado preso: mi primera
vez fue cuando tenía catorce años, oríta tengo 20 y de nuevo es-
toy y sé que lo que estoy pagando orita, es todo lo que cometí en
el pasado y sé, porque en el pasado me porté bastante mal. Lo sé
porque lo mío era la droga, el alcohol, la pistola y las amistades
del malandraje, es decir, el grupo que estuvo siempre conmi-
go, lo recuerdo siempre, porque lamentablemente algunos no se
encuentran oríta, sin pensar y sin saber, se fueron. Y yo que en
aquellos días me preguntaba porqué se iban, sin pensar que era
la consecuencia de la vida, de lo malo que nos poltábamos.
Y quiero que sepan que los únicos que nos pueden ayudar son
los padres, pero en aquel tiempo, para nosotros no estaban y no
los escuchábamos; pero sé que en todo ese tiempo, hay un mo-
mento de reflexión, ese momento donde estamos solos, con difi-
cultades y problemas y sin el apoyo de un amigo o de tus padres
y sabiendo que nos encontramos en un mundo de falsedades.
Cuando nos damos cuenta que no contamos con nadie de los
que tenemos a nuestro alrededor, es porque nos damos cuenta
que cada persona tiene un valor diferente, que hasta llegamos a
pensar que esas personas no pueden ser tratadas con el mismo
respeto que las demás por su forma de ser. Y me he dado cuenta
que la vida no es como es, sino es como tiene que ser.
Porque el tiempo para mí es el que lo dice todo y el momento.
Siempre lo he visto así porque creo que para mí siempre ha
sido así la vida. Me ha enseñado tantas cosa que en mi punto de
vista he pensado en un misterio; no por saber cosas de un miste-
rio. Por todo lo visto y lo sucedido de la vida.
Lo que he visto y me he dado cuenta, es que el amor que ten-
go, me ama, lo amo, me quiere, lo quiero y sé que así he sido feliz
y todo esto lo hago por amor.

[275]
Ernesto Aguilera
La playa

Les voy a contar la historia de una muchacha que se enamoró


y no le importó nada…
Un día me encontraba en compañía de otros compañeros,
cuando de pronto oí una linda y hermosa voz que decía:

-¡Qué lacreo, qué lacreo; tengo una novia y no la veo! -Yo le


contesté:
-¡Hermosa, váyalo, váyalo mi niña!

Y empezamos a hablar y ella me decía que me quería volver


a ver. Y yo le dije que si me quería volver a ver no comiera de
nada y se dejara llevar por las olas del río y eran tantas las ga-
nas que ella tenía de verme y de abrazarme, que no comió de
nada y se dejó llevar por las olas del río y cuando me di cuenta [277]
la tenía a mi lado, rápidamente la abracé, la besé y me la llevé
pal’ monte a encaletala pa’ que los anormales no me fueran
a poder encontrar cuando me encontraba con ella tan emocio-
nao, porque pensaba que el mundo era de nosotros dos nada
más. ¡De pronto nos sorprendieron los anormales! A ella se la
llevaron, gracias a Dios y no hubo nada en contra de ella. A mí
me mandaron pa’ un castigo a pagar ese corazoncito que me
había robado.
Desde ese día el mundo para mí se había puesto diferente, ya
ni comía, ya ni dormía, lo que vivía era la imagen de ella aquí en
mi corazón, me dolió burda olvidala...
Por eso le digo a todo aquel que esté enamorao, que por
favor sepa valorar ese amor que le regala Dios, porque el amor
es buenísimo, se sufre de la injusticia, pero se goza de la verdad;
pero eso ya no importa, tuve un poco de dolor, un poco de sufri-
miento, lo único que puedo decir a todo aquel que se encuentre
enamorao, es que en el amor sólo manda Dios, pero cuando el
amor es sincero nunca es correspondido.
¡Qué viva el amor! Y el que esté en contra que se muera.

[278]
José Ernesto Díaz
Mala puntería

Desde un lugar donde la juventud, hoy en día, se encuentra


pagando y a la vez meditando un gran error que cometimos en
la sociedad…
Yo soy un hombre que cuando decimos que “Moral y Luces
son las primeras necesidades”. Esas son las que tenemos que
plantear, para que cuando llegue el privilegio de expresar sin
temor alguno, todos los sacrificios y los peligros que tienes que
sobrevivir para estar aquí, relatando estas cortas líneas sin im-
portar que pueda correr peligro la vida de muchos de mis com-
pañeros.
Un diez de noviembre del año 2003, cuando nos encontrába-
mos la población penal en el Internado Judicial de Vista Her-
mosa, esperando como era costumbre y a la misma vez rutina,
[280] el pase de número…
De pronto del área de observación se desplazó por el pasillo
del área administrativa, un compañero de apodo el Guasón;
era un tipo tranquilo que no tenía problemas con nadie. Apenas
tenía dos días de haber llegado de traslado de la cárcel de Gua-
nare…
Cuando de pronto se escucha un disparo.
Del área de mínima querían matar al Guasón, pero lamenta-
blemente el agraviado fue otro… ¡El Director!..¡Ahí comenzó
el bochinche!
Se oían muchos gritos, la gente corría desesperada en busca
de salvar su vida; había muchos guardias disparando hacia el
área de mínima y de mínima le respondían. Y de momento pa-
rece que cambiaron la estrategia y sin importar nada se metie-
ron disparando para observación, pero ahí no cayó nadie…
Luego nos reunieron a todos en el patio y empezaron a se-
leccionar personas; los evangélicos para un lado, los del carro
a otro, los paisas a otro y unos panas que habían matado un
guardia, a otro. Y luego empezaron a matar. En observación
cayó el Mato, el Breco, Richard Núñez y Javier, los rellenaron a
tiros; luego los puñalearon los mismos guardias…
Minutos después se escuchó una voz que gritaba:

- ¡Todos al campo!

En ese entonces no podíamos bajar para el campo porque


unos meses antes habíamos tenido problemas; pero a ellos no les
importó eso, opusimos un poco de resistencia…
Pero no sirvió de nada, porque de todas formas nos bajaron a
todos y en el corto trayecto vi cuando muchos compañeros caían
y al llegar al campo se oían gritos…

-¡Todos contra el suelo y el que levante la cara se muere!.. [281]

Todos acostados boca abajo recibiendo golpes sin cesar, sólo


oíamos los lamentos de nuestros compañeros…
Y entonces empezaron a sacar muchas personas de traslado
para múltiples partes y cuando casi caía la tarde, entonces los
guardias empezaron a tirar bolsas para que agarraran y el que
no agarrara lo volvían a joder…
Y todos desesperados corrían a agarrar por temor de morir o
recibir más maltrato…
Todo fue volviendo a la normalidad…
Cuando todos llegamos a nuestros pabellones, buscamos a
muchos de nuestros compañeros…
La mayoría de ellos estaban de traslado y otros habían muerto…
Sólo se veían charcos de sangre derramada por nuestros com-
pañeros.
Frandy Amaricua Romero
Juan Ilustre

Juan era muy malo, le gustaba matar por placer y robaba.


Su familia era muy rica. Todo el tiempo, cuando a Juan lo
encarcelaban, su familia lo sacaba porque tenían mucho dinero.
Desde pequeño era malo, golpeaba a sus compañeros y hasta
que un día cortó con una navaja a tres compañeros y la maestra
llamó a su papá y su mamá para decirles que Juan ya no podía
estudiar en esa escuela y que si no lo castigaban y no lo orienta-
ban, en un mañana iba a ser un asesino y muy malo.
Pero de la familia dijeron estas palabras: nosotros tenemos
mucho dinero para sacarlo cuando lo metan preso. Luego, ya el
niño escuchó estas palabras empezó a matar y robar para saciar
esa ansia de matar y robar.
En el caserío llamado Guanarito, estado Portuguesa, la gente
le tenía miedo; cuando escuchaban que Juan andaba por el ca- [283]
serío toda la gente se escondía, porque era implacable…
Pero un día, mató a un hijo del comisario del caserío y lo lle-
varon a la cárcel de Guanare, allí duró cuatro días porque su fa-
milia lo sacó porque tenía mucho dinero. Entonces, viendo que
salió rápido se abasó deso y se fue para la ciudad de Barinas
y allí se junto con tres más y empezaron a matar y a robar y en
cada robo, mataban tres y cuatro personas.
Se hicieron millonarios. Por un tiempo, la policía le tenía mie-
do y lo apodaban Juan Ilustre.
Eran tan implacables, que no se conformaron con las armas
que tenían, sino que se fueron para Colombia y allí compraron
muchas armas de mucha potencia y empezaron a robar a las
encomiendas y a los pagos de la alcaldía. Luego también roba-
ron el banco en Barinas, mataron a los vigilantes y a una cajera.
Porque la cajera estaba aterrada del miedo y no le podía dar el
dinero, luego Juan le disparó con un fusil en la cara…
Y viendo que todo les salía bien, pensaron que iban a robar en
todo el país, hasta que les llegó la hora…
Se fueron para la ciudad de Puerto La Cruz; robaron una
agencia bancaria y salieron; en la persecución hirieron a Juan
en un brazo y lo agarraron preso. Lo mandaron para la cárcel
de Barcelona, mejor conocida como el “Infierno de Puente Aya-
la”…
Luego, la familia de Juan fue un día a visitarlo, estaban muy
viejitos y le pidieron a Juan que se apartara de eso; les respondió
con arrogancia e ironía -¡Yo tengo mucho dinero! y ellos le di-
jeron: para qué te sirve el dinero si estás preso pagando treinta
años y él les dijo: pero pronto me voy.
Pasó el tiempo y los años y sus padres murieron y él se sentía
solo, triste y recordando las palabras de sus padres, las repitió:
¿para qué me sirve tanto dinero?
[284] Luego mataron en la cárcel a los tres que andaban con él y
llorando le pidió a Dios que lo ayudara a salir de allí, estaba muy
arrepentido…
Un día llegó una abogada y le preguntó que si él quería ella lo
sacaba y él le dijo que sí…
Pasó el tiempo y la abogada lo sacó y él llorando se arrodilló y
le pedía perdón a Dios…
Se dio cuenta que estaba equivocado, que había perdido a sus
padres por desobediencia y mal comportamiento…
Gaspar Holliger
Psilina

La veía pasar cada día, sentado sobre una rama del pino gran-
de, cerca del puente de bambú que cruza el río de oro.
Admiraba sus cabellos largos, rizados, con reflejo rojo.
Su cuerpo fino, vestido de una hoja de correhuela…
Sus ojos brillaban como dos esmeraldas bajo el sol del valle a
las mil maravillas…
Y para él la maravilla más bonita era ella; todas las mañanas
la observaba, se posaba en su árbol para que no lo viera. Ella
pasaba el puente y se alejaba en el camino adoquinado que lleva
a la montaña de los hongos violeta.
La cruzaba a veces en el mercado de yerbas mágicas o en la
feria de la luna llena. Aunque a veces cambiaron un ¡hola!, por-
que la conocía de vista desde pequeño…
[286] Cuando salía del bosque encantado con su tío, la veía en las
calles de la ciudad plateada. Pero nunca tenía la valentía de ir
más allá de este ¡hola!, solamente cruzaba su mirada y hacía latir
su corazón a cientos de kilómetros por hora, ruborizando sus
cachetes que ya estaban rosados normalmente.
Pero el destino le iba a obligar a vencer su timidez.
Una mañana de mayo, un perfume suave de flor invadió el
valle, las aves cantaban de todos lados celebrando la primavera,
la vuelta del calor.
Como cada mañana de cada día de la semana, el elfo joven,
con los ojos azules, como el más lindo de los azules del lago de
nueve colores, trepaba en su árbol preferido, saltando de rama
en rama con habilidad, utilizando su cuerpo modesto, pero
musculoso por la vida en la montaña.
Una vez llegando, en su sitio habitual, esperaba silbando el
aire que conocía de su tío.
Pero esa mañana una sorpresa lo esperaba; cuando vió, Psi-
lina se acercaba por el puente de bambú; ella no estaba sola
y todo su cuerpo se crispó porque estaba con otro elfo que no
conocía.
Decidió ir más lejos en la rama para escuchar la conversa-
ción, cuando estaban solamente a cinco metros, se sintió atraer
hacia abajo y crackk…
La rama se rompió y estaba en medio del camino, en el piso,
más rojo que nunca, delante de los pies de Psilina y de su compa-
ñero, que resultó ser un primo venido de los países del sur para
estudiar magia en las montañas sagradas…

[287]
La cuenta

Hacía dos días que me había ido de Bolivia, del lago Titicaca,
la isla del sol y de todos los amigos. Mi pensamiento todavía
estaba allá…
Había pasado una excelente navidad y pensaba estar en Co-
lombia para el año nuevo. Tenía un mes y medio en Suramérica
y no sabía cuánto dinero me quedaba…
Son las doce de la noche, el autobús entra en Lima, escucho
hablar de esta ciudad, no me tranquiliza. Martín, el amigo co-
lombiano con quien queremos ir a Colombia para el año nuevo,
me dice que tenemos que hacer cuidado y encontrar un hotel
rápidamente. Llegando al terminal, recogemos las maletas y nos
vamos a buscar un hotel. Aprovechamos que pasa un taxi para
pedir que nos lleve al terminal principal de autobuses. Tenemos
[288] suerte, hay muchos hoteles cerca, incluso un banco. Aprovecho
para quitar ochenta soles de mi cuenta. Elegimos el hotel, el
más modesto pero está bastante costoso. Después de una buena
ducha nos acostamos…
A las seis de la mañana, Martín está ya casi listo cuando yo
solamente abro los ojos, me propone despertar tranquilo y se va
a buscar el desayuno. Después de una buena comida, arregla-
mos nuestras cosas para estar listos y decidimos ir por el centro a
buscar todo el material que se necesita para la continuación de
nuestro viaje.
Afuera, aunque es temprano, hay mucha agitación, la gente,
el tráfico; se siente mucho el estrés de la ciudad. Mucho cam-
bio después de la calma de los Andes. La buseta nos lleva hasta
el centro. Afortunadamente, Martín conoce la ciudad y sabe
dónde quedan las tiendas de material de artesanía. Pero todo
está cerrado por la hora y solamente puedo mirar de afuera.
Empezamos a caminar para visitar y pasar el tiempo. Pasando
cerca de un banco, pienso quitar el dinero que se necesita para
comprar el material. Es éste el momento en que me di cuenta de
una cosa que podía asustarme pero que hace lo inverso.
¡Mi cuenta está vacía, se acabó mi plata!
Yo, francés de veinte años en la capital de Perú, a quince mil
kilómetros de mi país con sesenta soles nada más…
La aventura empieza aquí...

[289]
Wilfredo José Ascanio
La traición

El pana Carlos vino de Bolívar y estaba llevando una base;


pensaba que sus compañeros estaban claros con él, pero lo tra-
taban con falsedad.
Cuando, de pronto se dieron a demostrar que había un odio
hacia su persona.
Un día que estaba dormido, las personas en quien él confiaba
lo atacaron dormido con unas armas blancas, mejor conocidas
como cuchillos.
Al día siguiente lo corrieron de donde estaba viviendo…
Por eso la prisión es un maestro de cemento que se alimenta
de sangre humana, se ven las caras pero no los corazones.
Donde uno piensa que todo el que se ríe con uno es amigo de
uno, pero no es así; ese joven que pensaba que los panas que él
tenía eran amigos de corazón, pero la vida le enseñó que la pri- [291]
sión es una caja de sorpresa.
Que el que dice que es pana tuyo, es el que te puede matar…
El doce de septiembre, desafortunadamente la vida me dio
un gran golpe con quitarme lo más bello que existe para un
hombre, que es su libertad. Por primera vez fui a una prisión,
aunque no he cometido el delito del que se me acusa.
Cuando entré a ese horrible lugar me dije yo mismo: tengo
que darle la cara a la vida. Llegué, me acuerdo yo, a una base
llamada “Observación”. Había algunas personas que había
visto en la calle y traté de acercarme a la llamada de rutina, lo
más rápido posible, para no tener obstáculos en este sitio.
Al pasar el tiempo, a través de mi comportamiento, me me-
tieron a un grupo de presos que tenían el dominio de la parte
donde estaba viviendo llamado carro.
De ahí para adelante me aportaron un arma de fuego,
oquei todo marchaba bien; en este sitio se consigue amistad
sincera y también abunda la falsedad, pasaba el tiempo y pasaba
el tiempo…
Me sucedieron muchos obstáculos en la prisión. Aquellas
personas que comían conmigo y vivían en el mismo cuarto con-
migo, eran los protagonistas de quitarme la vida…
Todas las personas que dicen ser amigos en la prisión no es
así, solamente abunda la falsedad…
Por ejemplo; me trasladaron desde Bolívar a este sitio con
cinco compañeros de la prisión, nos metieron en un castigo lla-
mado “La Casa Amarilla”, todo iba marchando bien, el do-
minio lo teníamos unos, los bolivarenses…
Una noche me acosté a dormir yo y dos compañeros, cuando
de pronto sentí una gran multitud de gente que iban a matarnos
dormidos.
[292] Me desperté rápidamente y le pregunto a los otros compañe-
ros qué pasó; los vi con los rostros más cambiados…
Resulta que aquellas personas que uno pensaba que eran
amistad de uno, fueron los autores de mandarnos a matar dor-
midos; bien vi la muerte cerquita y le pedí a Dios para que no
dejara que me mataran y me sacaran en este sitio…
El día 24 de enero

A las tres de la tarde yo estaba en prisión, cuando en ese lugar se


puso la tarde muy nublada y el cielo totalmente negro y haciendo
muchos truenos; empezó a llover muy fuerte, yo estaba un poco
asustado porque pensaba que el mundo se iba a acabar…
Le pedía a Dios por mí y por mis compañeros; nos metimos a
un lugar donde nos refugiamos, cuando de pronto todo iba poco
a poco cesando y estaba dejando de llover, se estaba tranquili-
zando todo y estaba llegando a su normalidad, hicimos un canto
todos los compañeros para que no fuera a suceder algo así…

[293]
Hernanis Antonio Mata Rivas
El hijo

Había una vez, un hombre muy rico y de mucho glamur;


tenía un hijo que se llamaba Carlos.
Carlos, cayó en las drogas y su padre lo rechazaba por eso. Y
cuando los amigos de aquel hombre lo visitaban, él decía que el
hijo era un muchacho que trabajaba en su casa. Peor, el vicio de
Carlos continuaba avanzando. Le pedía dinero a su papá y él le
decía:
- Toma, pero no me molestes cuando esté con mis amigos,
andas muy indigente.
Y Carlos le decía
- Papá necesito más plata,
y él dijo:¡Hasta cuándo plata!
- ¡Pero papá yo para ti trabajo y necesito mi dinero!
-¡Ya está bueno, no hay más dinero!.. [295]

Entonces Carlos tomó la decisión de robar y cuando se metió


en una de las casas de los vecinos, fue sorprendido en el robo. Y
todos salieron al escuchar el alboroto; querían matarlo. Cuando
toman la decisión de matar a Carlos venía pasando aquel hom-
bre rico. Cuando ve que es Carlos, se metió en medio y grito a
gran voz

- ¡No lo maten!

Y gritó una mujer:

- ¿Tú, un hombre tan fino y lleno de glamur defiendes a este


indigente?
Y él gritó - ¡No lo maten! Este joven es mi hijo…

Y todos quedaron atónitos, se dio cuenta aquel hombre que


valía más el amor hacia su hijo que el dinero…

[296]
Wladimir Millán
Muchas vueltas

Llegué a “La Casa Amarilla” -El Dorado, el 22 de junio


del año 2000- a ese lugar a pagar tres meses de castigo. Ahí me
pasaron muchas cosas malas; fue algo muy terrible, sufría men-
talmente y físicamente.
Pasé mucha hambre y muchos golpes. Me trajeron con cua-
renta y tres compañeros y a ellos los sacaron cuando cumplimos
los tres meses. Pero a mí me dejaron en este terrible lugar…
Aquí conocí a Juan Avendaño, que en paz descanse y a Mar-
tínez Ojeda, el de la Megabanda; dos personas muy conocidas
en la delincuencia y a muchas personas más; duré cinco años en
la Amarilla, fue una injusticia por parte de las autoridades.
Pero el tiempo pasaba…
Se decidieron a reacondicionar esa instalación, sacaron a
[298] todo el mundo de ahí para su penal de origen y a mí me man-
daron para el estado Guárico, San Juan de los Morros y ahí mi
vida corría peligro, porque tenía problemas con la gente de allá.
Gracias a Dios me dieron una tregua de pelear a cuchillo. Lo
que escuchaba era -Wladimir, es triste, viste que el mundo da
muchas vueltas. Sentí miedo en todo momento, eso era feo, pero
siempre estuve pidiendo a Dios. Pelié once veces con diferentes
personas; pero después esa gente eran amigos míos. Tuve cua-
tro meses allá, después tuve cuatro meses en “la Pica” estado
Monagas. Ahí también estuve en problemas, me mataron cinco
amigos míos del mismo carro mío, creía que iba a morir tam-
bién. Pero gracias a Dios tenía un amigo ahí, que era uno de los
pranes y me sacó absuelto…

¡Prohibido morir en prisión!


José Daniel Torres González
Desiré

Hoy me tocará relatar una historia de un soldado venezolano


que en 1999, mes de enero, decidió ingresar a las filas del ejérci-
to venezolano.
Decidió presentarse a la circunscripción militar “Don Ró-
mulo Gallegos”, de ahí se fue para Puerto Páez, ubicado en el
estado Apure…
Ahí comenzó todo; cuando disfrutó de su primer permiso,
llegó a la población de Calabozo, estado Guárico. Ahí conoció
a Desiré García.
Desiré era una joven del estado Aragua, de Maracay; era una
muchacha bella, con los ojos rallados, su piel era canela…
Ellos se conocieron y nació el amor a primera vista. Todo iba
marchando bien hasta cierto día que cuando le tocó presentar-
[300] se. Le tocó irse a hacer una serie de exámenes médicos. El joven
confiado se hizo los exámenes, pero los exámenes de gonococo
le salieron positivos. Él se fue de inmediato para el baño cuando
vio que estaba botando una especie de pus hedionda por las
partes íntimas. Él nunca pensaría que Desiré era la que lo había
enfermado, no lo quería creer, el joven estaba enamorado. Le
dieron un permiso por causa de su enfermedad pero nunca se
imaginó la sorpresa que se llevaría…
Le habían dejado una carta de parte de Desiré donde explica-
ba, que se había marchado por el problema de su enfermedad.
Sufrió mucho, pero con el paso del tiempo fue olvidándola.
Le tocó presentarse porque el permiso se le había vencido,
pero por su comportamiento le otorgaron otro. Cómo él ya no
tenía mujer, decidió buscar una mujer de bar. Pero cuál fue su
sorpresa, cuando entró al bar la muchacha que lo atendía era
Desiré; él quiso morir por un instante, pero la reacción que to-
mó fue llevarla hasta la habitación y conversar con ella. Ella lo
entendió y él a ella.
La llevó hasta un médico para curarse ellos, como estaban
enamorados, Desiré decidió cambiar y él la ayudó…
Hoy día tienen un niño de cinco años y viven felices.

[301]
Absurda casualidad

Mi nombre es José Ramón Manrique Montenegro. Hoy he


tomado la decisión de contarles parte de mi vida.
En el año 2003 para el mes de marzo, el día 17 a las 6: 30 a.m.,
estaba saliendo de un calabozo donde me encontraba preso por
operativo.
Ahí conocí a Carlos David Aguilera, el cual fue mi compañe-
ro de prisión por el lapso de un año.
Todo sucedió así: Nos encontramos al salir juntos de la celda
de operativo y él habló conmigo diciéndome que si me quería
ganar una plata. Yo le respondí que sí, que qué había que hacer
y él me respondió que todo era fácil, que teníamos que apuntar
a un hombre con una pistola y despojarlo de nueve millones de
bolívares.
Tomamos una camioneta y nos dirigimos para el sitio.
¡Todo sucedió como queríamos!
Pero ya no teníamos carro para huir de aquel sitio, porque la
camioneta era de pasajeros y no llegaba para el lugar. Teníamos
que caminar como 30 minutos para poder salir hasta el sitio
donde podíamos tomar el carro nuevamente. Pero cuando sa-
limos para tomar el carro, venía uno detrás de nosotros. Era el
hombre al que habíamos robado y maltratado. Él se dirigió a un
comando de la Guardia y sin darnos cuenta nos atraparon. Nos
estuvieron dando golpes desde la mañana hasta la tarde y nos
llevaron a una sede policial donde yo le daba gracias a Dios de
habernos permitido vivir.
Al día siguiente, fui presentado ante un tribunal de control
para decidir sobre mi persona y mi compañero… Ahí duramos
tres meses; conocí a una linda mujer que hoy en día es mi esposa;
ella es María Isabel Rodríguez.
Tenía que acostumbrarme a estar preso, pero ya tenía la ayu-
da de mi Mari. Poco a poco me fui enamorando de ella y le
entregué mi vida.
Transcurrió un mes más y me mandaron para el penal de Vis-
ta Hermosa. Ahí duré un año y dos meses. Fui para el tribunal
pensando que me iba para la calle pero no fue así, porque fui
sentenciado a 3 años, 7 meses y diez días de presidio.
Pero lo que más me alegraba, era que iba a estar con mi novia
de nuevo, ya que tenía que esperar el traslado en el mismo reten
policial donde se encontraba ella.
Ahí celebramos nuestro cumpleaños juntos, ya que cumpli-
mos años el mismo día.
El 24 de febrero fui trasladado para las colonias móviles del
Dorado, donde duré siete meses, me dieron mi beneficio, me
soltaron para la calle y comencé a disfrutar con mi familia.
Y por errores cometidos, me encuentro tras las rejas de nuevo. [303]
Juan Carlos Rondón
Dicen

Dicen que soy especial…


Yo no sé lo que eso es,
tal vez es que yo me pongo los zapatos al revés
o quizás es que te aprieto muy duro cuando te abrazo
o puede ser que me quede quietecito en ti seguro.

Tal vez es que brindo mucho.


A lo mejor hablo poco.
Puede ser que no me entiendas lo que te quiero decir.

O necesito más besos cuando me voy a dormir


o será porque me cuesta un poco más aprender
o porque camino lento o que no puedo correr.
Porque no voy a la misma escuela que va mi hermano [305]
o porque al cruzar la calle necesito de tu mano…
José Cardozo Gregorio Katamay
La huelga de hambre

Esa noche no pude dormir.


Me dio una flatulencia espantosa que me asusté.
Me la pasé en el baño toda la noche y pensé que iba a morir.
Entre flatulencia y flatulencia recordé; que teníamos cinco
días sin comer, estábamos con galleticas o cualquier enlatado
que quedaba, el hambre era demasiado fuerte y nos estábamos
volviendo locos, no sabíamos qué hacer.
Todo empezó por las peleas entre presos. Nos quitaron la vi-
sita, nos quitaron la comida. No teníamos manera de alimen-
tarnos.
Por todo eso, a uno de los compañeros se le ocurrió algo que
al principio parecía una locura; pero peor, supusimos, era morir
de hambre.
Tiramos la cuerda con una carnada en un alambre estilo gan-
cho, en la punta llevaba un pellejo. Cuando mordió tiramos la
cuerda diciéndonos: -¡se acabó el hambre!-
Fue él más grande que pudimos ver; ya teníamos el agua hir-
viendo y lo echamos para que ablandara.
La receta es: Varios minutos para que ablande, luego le qui-
tamos la menudencia, (cabeza, patas, rabo) le quitamos el cuero
y lo metemos en otra agua hirviente; esta vez con sal para desin-
fectarlo. Luego se deja cocinar hasta que suelte una baba espesa
y transparente, se le saca un pellejito raro que trae y después
preparamos una salsita.
Aquí la hicimos con unos residuos que quedaban, le echamos
papa y lo acompañamos con arroz.
La primera vez para mí fue terrible, era un sabor extraño, pe-
ro tenía tanta hambre que lo ingerí. A los días volvió el hambre
y nuevamente, repetimos la operación.
José asegura que comió siete veces conejo, o sea, gato. Por
eso, no hay relato sobre dificultades alimentarias que lo impre-
sione…

[308]
Sueños

Con representaciones pictóricas diversas y una intensidad


manifiesta, recuerdo que las primeras semanas soñaba todos los
días con una variedad para mí asombrosa.
Soñé que incurría en actos de infidelidad con una ex novia de
un portentoso traficante de nombre Marcos. Mis proyecciones
de imágenes en ondas Beta también dieron cuenta de una ami-
ga que me preguntaba por la cantidad de agua rusa que estaría
circulando por diversos sistemas hidráulicos. Otro, tuvo que ver
con una brusca carrera que di al oeste de Caracas para evitar ser
atracado por una banda de menores.
En otra oportunidad, otra noche, me buscaba la policía de
inteligencia del gobierno nacional (Disip) porque supuestamen-
te estaba fugado; el escondite que seleccioné fue la casa de mi
mamá, siendo lo más dramático, que los funcionarios pasaban [309]
cerca de la puerta del cuarto donde me encontraba.
Dentro de los sueños, tuve en agenda un interesante viaje a
Washington, al que fui invitado por mi hermano, el dilema de
mi vida ante la duda sobre una posible prohibición de salida del
país y por tanto, la pérdida del viaje.
También me caí a disparos con unos antisociales que estaban
en un supermercado que al mismo tiempo parecía un hospital;
pero en medio de la persecución, para evitar el escape de los
malhechores, recorrí el negocio por dentro y resultó ser un canal
de televisión.
Ahora sueño que estoy preso…
Pequeño glosario

Acaba Trapo: Que no sirve para nada. Que roba poca cosa.
Ratero, ladrón de poca monta.
Acabarse el Hechizo: Fin de la condena, culminación del
sufrimiento. Final del tiempo en la cárcel.
Agua: Policía. Término que permite identificar a un funcio-
nario de custodia o un guardia; con el fin de ocultar cualquier
cosa o acción que pueda traer problemas. Alerta que sirve para
ocultar algo.
Amaña: Vasija, plato, taza. Suple estas palabras que aquí en
la cárcel son motivo de mofa.
Antenita: Datero, confidente.
Arepa: Persona de doble cara que no es digna de confianza
Atmósfera: Montar un complot. Es común la frase “me es-
[310] tán montando una atmósfera para joderme”.Ambiente es sinó-
nimo de atmósfera.
Azuquita: Buen trato previo a una traición. Es frecuente en
prisión que alguien dé un buen trato a una persona para después
robarla o estafarla.
Bacán: Recluso que tiene comodidades.
Barco: Bolsa de comida traída por una visita.
Batanear: Robar.
Batanero: El que roba. Ladrón de poca monta.
Beta: Relato largo, cuento, estilo película. Problema.
Bicho: Traidor
Borrarlo: Olvidarlo.
Bruno Díaz: Persona adinerada.
Cara de Chivo: Care chivo. Asalto, atraco, quieto.
Combinar: Regalar o invitar comida u otra cosa.
Criminal: Extraordinario, muy bueno, exquisito.
Criminales: Bollos sin aliño generalmente grandes, que se
hacen de forma rudimentaria para aplacar el hambre
Cuadrar: Satisfacer, acordar.
Culebra: Enemigo con quien tarde o temprano se encontra-
rá frente a frente para dirimir las diferencias. Porque la culebra
se mata por la cabeza.
Chancletuo: Persona de mal aspecto
Coro: Hablar por otro, abogar, promocionar.
Dar la Letra: Llevar el mando, indicar lo que se hace.
Donati: Persona que se da vida de rico
El Carro: El mando de un sector. Al carro se le pone nombre
y cuando se cambia el carro es que fue derrotado peleando el
carro anterior.
El dulce: Ano, las nalgas.
El número: Pase de lista al principio y final del día por parte
de la guardia y los custodios.
El mío: El socio, el amigo, compañero de causa.
El tuyo: Su enemigo
El Causa: Compañero de causa judicial.
En contra: Enemigo
Frito: Recluso pobre sin ningún tipo de recursos ni apoyo
familiar.
Garitero: El que va gritando por orden del carro, el mo-
vimiento de las personas en el penal, para anunciar cualquier
eventualidad.
Guisireo: Guisero, martillo, que te pide para timarte y pide
todo el tiempo.
Hablar Feo: Advertencia. Posible tono amenazante. Tam-
bién se utiliza para señalar a quien rompe una conversación
fluida.
Historia: Relato con visos de falsedad
Jamaica: Compañero de consumo de marihuana
Jugar vivo: Ganarse a los presos. Aprender la rutina carce-
laria. Estar pendiente, alerta.
Locutor: Loco, demente.
Metales: Armas blancas
Medio brazo: Chuzo mediano
Mentecita: Planificador, estratega. Persona que racionaliza
muy bien los procesos; talento que por lo general se utiliza para
hacer daño.
Paisa: Preso tranquilo, que no se mete en problemas. El que
no conoce muy bien la prisión.
Paja: Delación
Papilleo: Lucirse como atractivo. Lucir las mejores ropas.
Tirar físico, paveo.
Papilloneo: Esconderse algo en el ano.
[312] Pegabloques: Espaguetis pegostosos. Los pegabloques se
hicieron famosos en el internado Vista Hermosa, donde la ali-
mentación para la población penal era de muy mala calidad.
Peluche: Interno protegido por otro. Para tales reclusos
también se usa el término “muñeco”.
Pequecana: El sentimiento de lamento por estar preso.
Postura: Huevos.
Pran: El jefe de los presos. El que da la letra en el carro.
Rutina: Conocer la vida en prisión, saberse manejar entre
los presos de mala conducta. El que tenga más rutina carcelaria,
funge de líder, porque es él quien sabe soportar los rigores de la
prisión.
Vaquita: Leche
Centro Penitenciario de la región oriental
Cárcel “El Dorado”
Estado Bolívar

Facilitadora: Livia Montes


Oscar José González Caraballo
No tengo mucha prisa, porque el día tiene 24 horas, el mes 31
días y el año 12 meses.
No tengo mucha prisa, porque estoy sentenciado en 16 largos
años.
No tengo mucha prisa, tengo 40 años y estoy en la plena ma-
durez de la vida, aunque tengo 6 años en prisión y he visto mu-
chas cosas malas y horrendas.
No tengo mucha prisa, he convivido con la muerte en este
lugar donde muchos entran y pocos sobrevivimos.
No tengo mucha prisa porque la sangre ha corrido muchas
veces por los pasillos de los penales. La primera vez que vi correr
sangre y hombres moribundos, mi corazón se angustió.
No tengo mucha prisa porque todo vuelve a la calma. Se re-
cogen los cadáveres, después de los disparos unos hablan y se
preguntan ¿quién sería?
No tengo mucha prisa por saber quién fue el muerto, después
del silencio suena la música de nuevo. Muchos salen en la cami-
lla que rechina por los pasillos, unos se quejan, otros maldicen.
No tengo mucha prisa porque así transcurre el tiempo, por
las noches los murmullos de un delincuente maquinando: quién
será su próxima víctima.
No tengo mucha prisa porque algún día llegará su muerte.
No tengo mucha prisa, salen a relucir los chopos, mientras
unos afilan sus chuzos, otros preparan la comida.
No tengo mucha prisa, se está preparando el tabaco de ma-
rihuana.
No tengo mucha prisa porque viene la visita y en ese grupo de
personas puede venir mi amada.
No tengo mucha prisa, pronto llegará la libertad.
Ésta es la historia de un pueblo, un pueblo que vive en la mise-
ria o tal vez en la pobreza, un pueblo sin derecho.
En un pueblo diferente nací yo y ahora habito en este pueblo
donde las quejas y los problemas de sus habitantes nadie las oye.
Hambre, miseria, dolor, golpes, enfermedades y peinillazos, eso
es lo único que se ve en este pueblo.
De un pueblo hablo o escribo, me refiero a la población penal
de un país muy rico y petrolero, este pueblo no tiene comparación,
nadie quiere a nadie, lo mío es mío y no lo comparto con nadie.
En este pueblo los gobernantes no se preocupan por él, me re-
fiero a los jueces, fiscales y abogados que administran sin ningún
interés, retardos procesales y beneficios que no llegan.
En este pueblo donde no se cumple la ley y el pobre no tiene
derecho a reclamarlo porque su familia es de bajos recursos, en
este pueblo que nadie visita algunos parientes que están enfer-
[316] mos, otros han muerto ya.
En este pueblo no llegan las libertades, me refiero a la pobla-
ción penal de El Dorado donde los gordos enflaquecen y los
flacos desaparecen.
En este pueblo fue donde el diablo se le escondió al hijo para
no darle (casco de burro) la famosa catalina, en este pueblo la
llamamos así.
Al llegar la noche, se escucha la música del pueblo que queda
al otro lado del río. Es un pueblo minero donde el derroche, las
curdas, la prostitución, el homosexualismo y las drogas, corren
por doquier.
Les estoy hablando de un pueblo donde si tienes dinero vales.
En este pueblo ha muerto mucha gente y unos son forasteros
de otras ciudades.
La Casa Amarilla, un pueblo dentro de este pueblo, peor
todavía, donde los machetes y chopos son del que domina. Atra-
cos, puñaladas, esto es todo lo que se ve en ese pueblo.
Espero que te cuides en tus viajes y no vengas a este pueblo.
A este pueblo llegó el olvido, las calles agrietadas, las serpien-
tes con sus colmillos afilados van a morder a sus víctimas.
En este pueblo habitan las arañas monas, mosquitos y plagas
de todas clases de alimañas.
Pero la peor de todas es el hombre.
Este pueblo espera que algún día sean publicadas estas lí-
neas.

[317]
Roger Moreno
Roger es una persona tranquila y es claro en todo. Le gusta
estar solo y cuando va para la casa de su mamá le dice: ¿por qué
me dejaste solo sin tu amor, mira el camino que agarré. Él siem-
pre le dice a Dios, que lo bendiga y lo cuide porque nunca hizo
mal. Le da gracias a Dios por estar vivo, aunque lleno de tristeza
por el amor de sus padres.

[319]
Miguel Moyetones
La injusticia

Era la mañana del 15 de julio de 2005, gran cantidad de


hombres se congregaban en la Plaza Bolívar de un pueblo de
este país, todos a una sola voz solicitaban un empleo, todos eran
desempleados, salieron en lotes compartidos a los lugares de tra-
bajo.
Una vez en uno de esos lugares, se presentó una riña entre
los desempleados disputándose el control del área. Sucedió lo
inesperado, cayó una persona mortalmente herida, todos sus
compañeros lo abandonaron hasta que se calmó la reyerta. To-
dos vieron pero nadie acusó a los verdaderos responsables.
Solamente la codicia , la envidia, el ansia de poder iluminó la
mente de los que liderizaban, para acusar y enviar a la cárcel a
los que nada tuvieron que ver, a los inocentes y víctimas de un
poder judicial, que sin averiguar a fondo los hechos, ha dado [321]
dictámenes totalmente equivocados.
Yhonny
Relato de mi vida

Cuando niño pasé mucha necesidad, me crié en un ambiente


viendo cosas de drogas, mi madre era una mujer que se ganaba
la vida lavando ropa, no conocí a mi padre, conocí a un hombre
que vivía con mi madre y le daba mucha mortificación, tomaba
mucho alcohol; fui creciendo viendo la necesidad de mis herma-
nos, sufría mucho hasta que mi tía decidió hacerse cargo de mí,
viví otra vida diferente, fui creciendo, no me hacía falta nada,
estuve con mi tía hasta la edad de 18 años, ella decidió mandar-
me al cuartel, fue una experiencia para mí; estuve un año en La
Guaira estudiando, me gradué de policía naval, al año decidí
venirme para Ciudad Bolívar a seguir mi servicio militar como
escolta del Comando Fluvial; mi familia estaba muy contenta,
conocí una muchacha del barrio donde vivía, que estaba ena-
morada de mí, decidí vivir con ella sin hablar con sus padres me [323]
la llevé, cuando sus padres se enteraron no pudieron hacer nada
por el amor que sentíamos. Yo seguí cumpliendo con mi servi-
cio, tuve un hermoso niño, mi vida era otra al lado de mi mujer y
de mi hijo; cumplí el servicio. Después todo se me iba haciendo
difícil, fui agarrando malas juntas con compañeros del barrio,
caí en las drogas, ya no paraba en la casa aparecía a los dos o
tres días demacrado, mi pareja y mi tía me veían y me daba ver-
güenza, mi tía me aconsejaba pero yo no le paraba, hasta que mi
pareja decidió separarse, yo sabía que estaba en un error pero
seguía en lo mismo, hasta que mi tía me dio la espalda; me fui de
la casa y me eché al mundo de las drogas, me la pasaba robando
para mantener mi vicio, durante mucho tiempo mi familia no
supo nada de mí ni yo de ellos, vivía en un mundo perdido por
las drogas, iba de vez en cuando para la casa pero no era igual,
mi familia me rechazaba, me perdía más viendo el desprecio de
todos ellos.
Seguía robando y haciendo cosas malas hasta que un día caí
preso en la cárcel de Vista Hermosa donde vi muertes horribles
todos los días de mi vida en ese lugar, fui reflexionando un poco,
viendo tantas cosas, humillaciones, nunca llegué a ver a ninguno
de mis familiares, sólo a mi madre y a mi tía, veía aquel rostro de
mi mamá tan triste y eso me causaba dolor, me condenaron a 15
años de prisión por homicidio, yo nunca quise hacerlo, pero por
cosas de la vida ocurrió así, ahora me di cuenta de las cosas que
yo le hacía a muchas personas cuando andaba vagando en ese
mundo de drogas.
Pero a pesar de todo la prisión me ha servido mucho para
reflexionar, pasando necesidad, hambre, frío y soledad; a pesar
de todo le doy gracias a Dios y le pido que me saque de aquí con
otra mente a hacer una vida sin drogas al lado de mi familia y de
mis hijos y de una esposa que me quiera y yo a ella para hacer
[324] una vida mejor.
¿Saben una cosa? A nadie la deseo esto, es horrible todo lo
que ha pasado por mi vida, sobre todo cuando somos privados
de nuestra libertad. En las prisiones se dan tantas cosas que no
se lo deseo a mi peor enemigo. Es algo macabro, hay que dor-
mir con un ojo abierto y otro cerrado, porque uno nunca sabe
quién es el que lo va a matar, viendo desprecios y humillación
por aquellos que portan una pistola en sus manos.
Viendo a sus compañeros compartiendo con sus visitas, vien-
do la soledad cuando no se tiene a nadie quien lo visite, más le
pega la cana a uno, como quien dice, por eso le aconsejo a mu-
chos jóvenes que vienen abriendo los ojos a este mundo, que ha-
gan una vida sin drogas y sin hacerle daño a nadie, que trabajen
por una Venezuela sin drogas, que es un aguijón que destruye
a las personas. Sin más que decir, un amigo que ha pasado por
todas estas cosas.
Internado Judicial de San Francisco de Yare
Estado Miranda

Facilitadora: Livia Montes


Acercarse a personas en condiciones tan desfavorables como
los privados de libertad, requiere de unas características muy
especiales, que deben ir acompañadas del material de trabajo
que lleva el facilitador. Cuando ingreso a un penal lo primero
que desarrollo es el sentido del tacto, así tendré conciencia de
cómo se siente desde que pasas por la requisa hasta que llegas al
pabellón, las emociones comienzan a variar de un lugar a otro,
una vez que ingresas y caminas por el patio central, cruzas los
pasillos y entras al pabellón donde están familiarizados con tu
presencia, cambia la emoción al pasar por un espacio que no
conoces a escasos 20 mts de distancia del otro.
Al encontrarte frente a un alumno, que se ha expresado en
un ejercicio de escritura, ese que te ha entregado sin reservas
su visión o sus vivencias, se siente un gran respeto y un cariño
inmenso como la tierra misma, que cuando te despides al final
de la jornada, quisieras poder llevarlo contigo y seguro perma-
necerá mucho tiempo en nuestra memoria y lo leemos y lo re-
leemos y nos preguntamos si acaso, no será suficiente reconocer
y reflexionar.
Formar un grupo para disfrutar una lectura y compartir sus
trabajos, reconocer la poesía universal y la propia, con la misma
valoración, lograr la armonía en medio de la hostilidad, conocerse
más allá del saludo rutinario, es sentirnos irremediablemente…
Es el comienzo de una relación clara, afectuosa, de las pocas
que se consiguen en este lugar, dicho por ellos mismos, con la
convicción como estandarte que la palabra escrita es un acto de
liberación y de venganza, que también podría ser un archivo de
hechos o situaciones que guardan la historia no narrada públi-
camente, de lo que acontece significativamente en un penal.
Es a través del contacto permanente, que afloran esas confe-
siones, esos sentimientos, ese reflejo injusto de este segmento de
la sociedad.
Río humano, descanso tumultuoso,
divagación de pensamientos flotando en la atmósfera
orfandad que no cesa, hastío detenido en el tiempo,
desesperación amarrada al cielo,
vaivén de cuerpos etéreos.

Livia Montes
José Manuel Ramírez García
Desde este recinto donde solamente se ven las rejas y las pare-
des, aquí posa mi alma, el día y la noche.
Desde este recinto donde día a día se vive la misma rutina,
donde el malvado demonio vive tentando al hombre.
Desde este recinto que es un infierno, donde mi cuerpo cauti-
vo ruega a Dios por la anhelada libertad.
Desde este recinto donde abunda la violencia y los malos olores
cada vez son más putrefactos, quisiera ser un ave y elevarme.
Desde este recinto lleno de maldad y desgracias, la vida me
llama y grita ¡ven, ven, tengo un objetivo bien lindo para ti!
Desde aquí, desde este sitio en que me encuentro,
desde el monstruo de concreto que es la universidad de la
vida y que se alimenta de seres vivos,
desde aquí escribo para poder ser escuchado a través de esta
escritura,
desde aquí, en este lugar tan terrible y peligroso que no es más [329]
que la casa de Dios y las puertas de cielo.
Desde aquí nos encontramos, unos pagando una larga con-
dena, otros pasando un pequeño proceso de 24 meses.
Aquí donde realmente se aprende a sobrevivir en un mundo
como éste lleno de maldad, malicia y muchas cosas más que nos
conducen a querer ser unos más que otros, pero que no estoy
de acuerdo con eso, lo lógico es que si estamos aquí en este ce-
menterio de hombre vivos, deberíamos luchar, sí luchar, pero no
contra nosotros mismos, sino contra nuestros errores, para que
podamos corregirlos y así,
desde aquí unos a los otros ayudarnos y al llegar esa libertad
tan esperada, seamos personas que podamos ser tomados en
cuenta ante la sociedad,
no como un simple expresidiario que cumplió una condena y ya,
desde aquí les escribo una cruda realidad de las cárceles de
Venezuela.
Lisandro Ovando
Mis pensamientos

Hoy día expreso en este papel mis sentimientos, en esta gran


pocilga estoy pagando mis culpas, de todo corazón yo sé que
no he sido correcto en mi proceder, pero yo creo, igual que mis
otros compañeros, que tenemos derechos, como seres humanos
que somos también, no sólo por haber cometido un error en la
vida debemos ser tratados de esta manera, hoy día sólo le pido a
Dios, que nos den un trato más adecuado, un mejor sitio donde
vivir, no merecemos esta inmundicia viviente, porque esto es
como la enfermedad, que si te descuidas te vence, pero eso es lo
que ninguno de mis compañeros y yo queremos, por eso lucha-
mos día a día para que no suceda eso.

[331]
José Enrique Navarro
De esta prisión he conocido muchas cosas.
De este sitio son muchas las experiencias que no se olvidan.
Desde este lugar me siento solo.
De estas cuatro paredes son muchas las personas que sufren por
su familia.
De este lugar son tantas cosas feas.
De esta prisión muchos los sufrimientos que se reciben.
Desde este lugar es tanta la soledad que se siente.
Desde aquí quisiera salir volando.
De esta pocilga quisiera que fuera un sueño.
De este sitio me despido por la libertad.
Desde Yare loco.

[333]
Daniel Blanco
En este lugar

En este lugar donde nadie quiere a nadie.


En este lugar donde la rabia nace y se pone agria.
En este lugar donde el sol bota su furia.
En este lugar donde las caras son escasas.
En este lugar donde si duermes mucho, poco vives.
En este lugar donde las horas parecen días, los días parecen años
y los años ¡imagínate!
En este lugar donde todos luchan por una sola meta.
En este lugar donde las metas para muchos son tristes.
En este lugar donde los muertos se sienten.
En este lugar, San Francisco de Yare.

[335]
José Guillermo Baptista
Desde esta cárcel llamada Yare I hay amigos y enemigos de ver-
dad, como también autoridades repelentes, detractores altivos.
De este pueblo de Yare se dice que está maldito, que la her-
mosura se viste de llanto.
De esta cárcel el amor que teníamos se ha perdido y lo que se
ha creado es odio y dolor.
Odio tanto esta cárcel que deseo que se destruya toda, pero
¿quién lo puede hacer?
Sino nosotros mismos, porque la maldad se ha convertido en
hombre, en hombre que quiere generar vida para que vengan
bienes.

[337]
¿Qué es la libertad?

Como aquella vez que andaba por el centro de Caracas y


que comía una cachapa de queso, no con queso sino cachapa
de queso y caminaba y no descansaba y sus plazas, sus carros,
autobuses, sus gentes, niños, niñas, ancianos.
¡Qué bonita la libertad! no hay otra mejor que ella.

[338]
Carlos Eduardo García
En este lugar no abunda la alegría sino puras caras tristes.
En este lugar no existen amigos sino enemigos, porque dentro
de este lugar no hay amigos.
En este lugar no se vive una vida feliz, sino llena de amargura
y nadie cree en nadie.
En este lugar las noches son horribles.
Dile a todos tus amigos que siempre soy el mismo.
Dile que la amistad tiene en mi corazón un templo.
Un tribunal al cual consagro mis deberes y mis afectos.
Y por último, dile que la amistad es mi pasión.
José Gregorio Rodríguez
Me encontraba yo una mañana en la prisión del pabellón 2, a
eso de las 7:30 a.m. De pronto escuchamos unos gritos que de-
cían: ¡No me maten! ¡No me maten!, se escucharon siete impac-
tos de bala, después hubo un silencio, pero todos caminaban,
de pronto me acerqué donde sonaron los disparos, encontré al
hombre tirado, ensangrentado, rápidamente busqué de tender-
le ayuda pero ya estaba muerto.
Lo que pasó no me pareció justo, el muchacho llamó ¡no me
maten! Y quienes lo mataron lo hicieron por un plato de comida.

[343]
Néstor Jesús Rodríguez
El monstruo de cemento

Hay veces que quisiera que esta pesadilla que hoy vivo se aca-
bara lo más pronto, para despertarme y afrontar la realidad de
la vida que se vive día a día detrás de estas paredes, paredes que
no me canso de tratar de destruir o más bien quisiera abrir cier-
to agujero hacia la ventana de la calle y así poder enfrentar la
realidad que padecen todos y cada uno de los que viven y sufren,
los seres humanos de este planeta.
Pero cuando regreso a esta realidad y veo estas cuatro paredes
que oprimen mis sentidos, me doy cuenta que en donde estoy
es sólo un monstruo de cemento, que se alimenta de sangre hu-
mana, lágrimas y sufrimiento, llanto, risa y alegría que se acaba
cuando se termina el día de visita.
Lo único que nos da aliento y fuerzas para seguir viviendo
una realidad ficticia, es el amor de Dios y el amor hacia nuestra [345]
familia.
Gracias a Dios por ayudarnos a sobrevivir en el monstruo de
cemento.
Donde me encuentro

Desde donde me encuentro abro una ventana a la luz de mi


realidad y me acuerdo de lo bello que se veían mis hijos cuando
jugaban en la sala de nuestra casa.
Desde donde me encuentro solo, pienso en el momento que
llegue el día en que yo pueda ver la brillante luz que da el ama-
necer a tu lado.
Desde donde me encuentro, sólo le pido a Dios que me dé la
oportunidad de reunirme con mi familia.
Desde donde me encuentro.

[346]
Gabriel Toro Manrique
Cuando fuimos enviados a esta misión, no nos informaron
de qué se trataba, ni que perdería mi libertad por ella, ¡me dan
asco! Yo perdí mi reputación, mi carrera y mi vida por venir a
esta prisión; la libertad es una mujer desnuda y yo corriendo
tras de ella, ábrete, ábrete pared, ábrete pared, ábrete pared.
¡Ya basta de estas cuatro paredes y rejas, hierro ma-
cizo y muros! ¡estamos enterrados vivos! La filosofía de
la vida es caer y salir y mientras haya voluntad y vida hay que
salir de aquí. ¿Es que no se dan cuenta que estamos atrapados
entre cuatro paredes que nos están destruyendo el corazón y
oprimiendo nuestras mentes? Es bastante desesperante para to-
dos, mientras haya voluntad luchemos, no podemos dejar que lo
que hemos logrado durante tanto tiempo, se nos pierda por un
momento de desesperación, si de todas partes se sale, de aquí se
sale más rápido.
[348]
Omar Peñal
Estoy vivo pero no oigo nada del mundo.
Estoy vivo pero no veo nada del mundo.
Estoy vivo pero no siento nada del mundo.
Estoy vivo porque me alimento de ese amor que sentiré des-
pués que vuelva a nacer, de esa alegría que sentirá mi madre
estando yo a su lado, sintiendo la fragancia del amor de madre,
entonces sí estoy vivo, porque veo su cara, oigo su voz y siento su
calor entre mis brazos.

[350]
Un día viernes a las 12 de la noche me encontraba caminando
por esas calles frías y oscuras, esperando que me diera sueño pa-
ra irme a dormir. En eso veo sentada en un portal de un edificio
a una hermosa morena, en eso le pregunto qué hace una mujer
tan hermosa a estas horas de la noche sentada allí tan solitaria
y triste o es que no te da miedo. ¿En qué te puedo ayudar? Lo
único que te puedo ofrecer es mi casa para que pases la noche,
no tengas miedo de mí, sólo quiero ayudarte. Viendo ella mi
sinceridad, aceptó, me preguntó ¿Dónde vives tú? Yo vivo como
a una cuadra de aquí, entonces ¿qué estamos esperando para
irnos? Llegando a mi casa le dije con toda la confianza, puedes
dormir en mi cama que yo dormiré en el sofá. En la mañana ella
se levantó, se bañó, tomó café y se fue muy alegre, pero antes de
despedirse me besó. No supe más de ella. Pasó el tiempo y un día
31 de diciembre me encontraba triste tomándome un trago en la
platabanda de mi casa, viendo hacia el cielo, viendo las estrellas, [351]
en eso cayó una estrella fugaz, le pedí un deseo, que me quitara
esa soledad y esa tristeza que yo sentía en mi corazón y que me
llegara el amor de mi vida. Como cosas del más allá, en eso me
llamó mi primo ¡Omar! Te buscan aquí. Para mi sorpresa era
ella, no estaba soñando, estaba vivita y coleando y más hermosa
que la primera vez que la vi. Entonces ella me dijo: ¿Por qué te
veo tan triste? Porque me siento solo en esta vida. ¡No te preocu-
pes! Porque a partir de ahora no estarás solo, estarás conmigo y
yo te cuidaré. Esa mujer es mi esposa hoy.
Joel Sosa Williams
A nadie le importa

A nadie le importa nuestra vida en el lugar donde nos encon-


tramos, somos seres mal vistos por la sociedad, pero de todo esto
aprendemos a querernos nosotros mismos, para así mostrarle al
mundo que sí podemos seguir luchando y enseñar a la multitud,
que somos seres humanos.
A nadie le importa el trabajo que nosotros pasamos en este
lugar, los maltratos de las autoridades civiles y militares.
A nadie le importa nuestro pecado en la vida, sólo a Dios que
es el que todo lo sabe.
A nadie le importa que nosotros reflexionemos en este lugar
para dar un buen ejemplo a los que se encuentran en la calle.
A nadie le importa nuestra forma de vida, ni al gobierno.
A nadie le importa nuestra forma de ser sino a nuestros fami-
liares. [353]
A nadie le importan nuestros sentimientos hacia las personas.
A nadie le importa mi soledad en este lugar.
A nadie le importa si vivo o lloro.
A nadie le importa mi salud, ni mi operación.
A nadie le importa mi vida en este lugar pero yo sí me preocu-
po por la vida de mis hijos.
Efraín Romero Carrasquel
A nadie le importa qué vida lleve yo en este mundo, si esta
vida es mía y nada más, a quien le puede importar sino es a mí.
A nadie le importa si yo vivo o muero, a quién le puede im-
portar sino es a mí.
A nadie le importa si estoy bien o mal.
A nadie le importa mi forma de vida, porque a nadie le im-
porta lo que yo estoy viviendo en este momento.
A nadie le importa sino es a mi madre que me trajo a este
mundo.
A nadie le importa si sufro, si lloro, si río, si estoy triste o si
estoy alegre.
A nadie le importa sino es a mí y a mi madre.

[355]
José Enrique Navarro
Carmen, mi gran Amor

Yo me llamo José Enrique Navarro y me apodan El Chino,


tengo 33 años de vida gracias a Dios. Cuando tenía de 8 a 9
años, era muy apegado a mis padres, mi papá trabajaba de ope-
rador de máquinas pesadas en oriente, en un pueblo llamado
Guanapito; nosotros vivíamos en Valle Guanare. Un día que
esperábamos a mi papá, no llegó, vinieron unos tíos como a las
6:30 de la tarde con una noticia dolorosa que no esperábamos,
diciendo que mi padre había fallecido. Yo veía a mi madre llo-
rando desesperadamente y a mis hermanos mayores y me pre-
guntaba ¿qué pasaría? Mi madre habló con los vecinos y con su
comadre -¡hágame el favor y véame los niños!- Éramos 3 peque-
ños, la comadre le dijo: no se preocupe. Se fueron y esa noche
no regresaron, pensábamos qué pasaría, le preguntábamos a
mi madrina, ella no nos decía nada y nos mandó a dormir, yo [357]
pasaba las horas viendo hacia fuera por los huecos de la casa,
esa noche me quedé dormido en el sofá, cuando desperté aún
no habían llegado; mi madrina nos dio desayuno y nos dijo que
ellos estaban haciendo una diligencia, nos quedamos tranquilos.
Mi hermanita me dijo vamos a poner una música, a los cinco
minutos llegó mi madrina diciendo que apagáramos ese equipo,
porque mi mamá estaba enferma. ¿Si lo ponemos bajito? ¡Ni
bajito! Y como a la media hora llegaron unos carros con sillas
y unos cajones diciendo que si ahí vivía la señora Leticia, le di-
jimos que sí y preguntamos que si eso era para una fiesta, ellos
nos dijeron que era para un velorio que iba a haber en esa casa,
nosotros preguntamos quién era el muerto, ellos se veían las
caras. De repente llegaron mis tíos y mi madre llorando. -¿Qué
pasó mami? -Hijitos, su padre murió- -¿Y dónde está? Ya viene
en camino, hijos. Nosotros nos vimos las caras diciendo: murió.
Empezó a llegar mucha gente y familiares todos llorando y des-
de ese día todo se puso oscuro para mí, yo no entendía la muerte,
porque nunca se me había muerto un familiar.
Mi madre al tiempo vendió la casa y nos fuimos a Caracas
para la Carretera Vieja de La Guaira para el barrio El Limón,
yo tenía 14 años. Hice vida con una mujer de 24 años llamada
Carmen, yo tenía 16; ese amor fue fantástico, me dejó dos niñas
preciosas: Karina y Keilín. Mi amor con esa mujer comenzó
así: ella trabajaba y yo también y todas las tardes nos encon-
trábamos en la cola de los jeep o en la escalera del barrio. Un
día ella me convidó para una miniteca, acepté la invitación, en
ese tiempo yo era muy tímido, la primera noche que bajamos
para la miniteca me presentó como un primo, yo le reclamé, de
regreso nos sentamos a descansar en las escaleras eran las 2:30
a.m., allí nos empatamos. Me preguntó si quería vivir con ella y
[358] fuimos a la casa a buscar mis cosas. Ella vivía con su hermano de
13 años, era tan lindo ese amor que parecía un sueño, hacíamos
el amor en el baño, en la cocina, en la sala, en el cuarto, en el pi-
so. Íbamos para el cine, a la playa, nos esperábamos después del
trabajo, nuestro amor despertaba envidia en los vecinos. Un día
de agosto de 1997 me dijo: Papi, este fin de semana hay un tem-
plete, le dije: bueno bajaremos. Como de costumbre, antes de
salir hicimos el amor y bajamos como a las 8 p.m., bailamos dos
piezas, estaba sonando una salsa de Ismael Rivera “Las tumbas”
y de repente, se escucharon tiros por todas partes; ella gritaba,
yo la abracé, las personas corrían. Cuando se calmó todo, la sol-
té, ella se desmayó, cuando vi mis manos ensangrentadas, me di
cuenta que ella tenía tres tiros en la espalda, había varias heridos
que gritaban desesperadamente. Costó mucho tomar un jeep,
ninguno quería pararse, tuvimos que utilizar la fuerza. Cuando
me di cuenta que estaba en el Hospital de los Magallanes de
Catia, como a las dos horas salió una enfermera diciendo hay
una muchacha fallecida, pasen para que la reconozcan. Entra-
mos seis personas a la sala, ella estaba en una camilla la tenían
tapada, la destapé, la reconocí, la abracé y lloré, sentí que había
quedado solo y que había perdido todo, llamé a su familia, me
senté en la sala de espera: Carmen esto yo me lo cobraré, no se
va a quedar así. Más oscura se me puso la vida. Sufrir y sufrir.

La venganza

A la semana de haber enterrado a Carmen, hablé con mi


hermana Yudith, una de las mayores y le entregué las niñas,
me quedé viviendo en casa de una de mis cuñadas. Yo estaba
muy mal y sólo pensaba en vengarme de los asesinos, era una
banda llamada “Los Caliches”, que operaba en el barrio Ojo
de Agua. A raíz de esto me comencé a reunir con muchachos [359]
de mala conducta del barrio, pero que a sus amistades también
los habían herido. Me entregaron una pajisa y planificamos ir
a buscarlos sin creer en nadie, éramos ocho: el Pelirrojo, Mama-
dedo, Monito, Samuel, Nene, Wilfredo, Frank y yo. Salimos a
pie a las seis p.m, bajando las escaleras de El Limón. Eran cinco
minutos, cruzamos la calle y subimos la otra escalera de Ojo de
Agua; al llegar al lugar ya teníamos las casas ubicadas, llamamos
primero y preguntamos por los agresores, ellos nos estaban. En
las cuatro casas que entramos nos conseguimos con dos señoras,
una niña, un señor y un muchacho, les dijimos: pa´ fuera todo
el mundo. Una señora mayor, quizás la mamá de uno de ellos,
dijo: hijo por favor no nos hagan daño, que los problemas de
mi hijo son fuera de la casa, pero ya la decisión estaba tomada,
así que procedimos: pa’ fuera todo el mundo sino quieren que
haya un muerto y enseguida le disparamos a todo, nevera, coci-
na, lavadora, televisores, la idea era que si no los conseguíamos,
acabar con todo lo que consiguiéramos, las señoras lloraban y
gritaban: ¡malditos, malditos! Después de todo esto, estuvimos
alerta esperando por ellos, sabíamos que iban a regresar. A los
quince días el Monito y Mamadedo, fueron asesinados por los
Caliches, fue como a las siete de la mañana, iban para el traba-
jo, los arrodillaron cerca de la herrería y les descargaron dos
automáticas tirándolos por el cañaote que quedaba finalizando
la escalera del barrio de nosotros. Al enterarnos de la noticia
nos quedamos esperando que ellos subieran, después de media
hora nos dimos cuenta que ellos no subirían, decidimos bajar
armados todos disparando al aire para que ellos supieran que
estábamos ahí, para ver si tenían bolas de bajar. Cerca del barrio
había un módulo de la Policía Metropolitana, llegó el gobierno,
subimos rápido, ellos se encargaron del caso.
[360] A Samuel, Wilfredo, Frank, Nene, Monito y Pelirrojo los desa-
pareció el gobierno, quien tomó el caso por la denuncia realiza-
da por la Asociación de Vecinos, era el gobierno de Carlos An-
drés Pérez, del año 1997. Ese mismo año supe de la suerte que
corrieron “Los Caliches”, unos muertos por enfrentamientos y
otros sorprendidos en sus casas, yo soy el único sobreviviente de
esta tragedia y eso porque me fui de ahí. Esto me salió hacerlo
por la muerte de la mujer que yo más quería, por culpa de unos
delincuentes que le quitaron la vida. Me puse a pensar que en
cualquier momento me iba a pasar lo mismo, me di cuenta que
no iba a poder con esa gente y decidí dejárselo a Dios. Mientras
tanto pensaba mucho en Carmen, tomé aguardiente varias ve-
ces para olvidar, pero al ver que no me ayudaba, dejé todo eso y
decidí mudarme. Carmen era muy simpática, atenta, sonrien-
te. ¿Te acuerdas, Carmen? Cuando hacíamos los oficios juntos,
cuando íbamos al mercado, cuando íbamos a la playa en vaca-
ciones? Era tan divertido, te fuiste tan lejos y para siempre, Dios
te bendiga, Carmen siempre te recordaré con mucho amor.

[361]
José Manuel Ramírez
Desde un cuadrito que divido entre un amigo y yo por un
huequito que digo llamar mi ventanita, desde allí contemplo
cómo se va una tarde poquito a poco.
Empieza una noche llena de vientos como ventiladores hura-
canados que soplan y soplan fuerte, por allí mismo veo un cielo
totalmente alumbrado lleno de estrellas que brillan tanto como
el sol en el día y una luna en forma de empanada le da más luz a
la oscuridad de la noche.

[363]
Ronald Ramón Berríos
Me encontraba un día en Caracas en la moto y me conse-
guí unos amigos, nos fuimos a robar, bueno estuvimos viendo
donde íbamos a robar, vimos un agente autorizado Telcel en
Quinta Crespo, el cual nos pareció bien. Al otro día me fui con
mi hermano y otros dos amigos a robarlo, entramos al agente
autorizado, uno de los amigos y yo, mi hermano y el otro amigo
estaban esperándonos en la otra esquina.
Bueno, entramos y pegamos el asalto, todo iba bien, someti-
mos a todas las personas, logramos robar, pero de repente todo
se descontroló cuando pasaron dos motorizados de la PM, las
personas se comenzaron a alterar y buscaron la forma de salir.
Entonces a mi compañero le pegó la presión y salió corriendo.
Yo me quedé tratando de calmar a las personas, luego cuando
salí se me pegaron las personas atrás, lograron alcanzarme en
la esquina cuando me monté en la moto, me estaban linchan-
do. Llegaron unos policías que se encontraban cerca y lograron [365]
calmar a las personas que por poco me quitan la vida. Gracias
a ellos y a la misericordia de Dios, estoy vivo y me encuentro en
este recinto carcelario, pero con vida y por la fe me voy para la
calle pronto, ya que todavía no se me ha comprobado nada.
Creación colectiva

Hasta cuándo

Hasta cuándo soportar esos calabozos llenos de excrementos


en los tribunales.
Hasta cuándo ver tanto odio y maldad en este lugar.
Hasta cuándo tener que soportar que a nuestra familia la hu-
millen en la requisa.
Hasta cuándo tener que comer como animales.
Hasta cuándo tener que perdonar y nadie perdona, dicen: yo no
perdono quien perdona es Dios.
Hasta cuándo estar encerrado por algo que no vale la pena
como una recaptura que tiene muchas medidas para impedir la
privación de libertad.
[366] Hasta cuándo haciendo filas para bañarse, comer y hasta para
buscar agua para tomar.
Hasta cuándo mis días encerrado viendo los amaneceres des-
de aquí.
Hasta cuándo imponiéndome lo que debo y no debo hacer, si
ya tengo conocimiento entre lo bueno y lo malo.
Hasta cuándo nos mienten las autoridades.
Hasta cuándo no entienden que estoy arrepentido.
Hasta cuándo haremos sufrir a nuestros seres queridos.
Hasta cuándo seguir matándonos unos a otros.
Hasta cuándo sin el calor de la familia.
Hasta cuándo vivir con mucha gente y a la vez estar solo.
Hasta cuándo dormir en el piso.
Hasta cuándo somos despreciados por la sociedad, ¡Hasta
cuándo!
Índice

Centro Penitenciario de la región insular


Estado Nueva Esparta [8]

Internado Judicial de Yaracuy


Estado Yaracuy [41]

Centro Nacional de Orientación Femenina INOF


Estado Miranda [77]

Casa de rehabilitación, reeducación y trabajo artesanal


“El Paraíso”
Distrito Capital [147]

Centro Penitenciario de Occidente (C.P.O.) Santa Ana


Estado Táchira [231]

Centro Penitenciario de la región oriental


Cárcel “El Dorado”
Estado Bolívar [257]

Centro Penitenciario de la región oriental


Cárcel “El Dorado”
Estado Bolívar [307]

Internado Judicial de San Francisco de Yare
Estado Miranda [325]
Impreso en los Talleres de Anauco ediciones
Caracas. Octubre de 2007
Papel Ensocreamy, 55 gr
Fuentes: Baskerville y Helvética Neue

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