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Ta1 Penaleconómico-1

El documento aborda los delitos contra el orden económico en Perú, destacando su impacto negativo en la estabilidad institucional y el desarrollo económico del país. Se analizan las deficiencias del sistema penal para perseguir estos delitos a pesar de contar con un marco normativo especializado, y se plantea la necesidad de reformas estructurales y fortalecimiento institucional. La investigación se centra en cómo las limitaciones operativas del sistema penal impiden una respuesta efectiva ante el aumento de delitos económicos.
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El documento aborda los delitos contra el orden económico en Perú, destacando su impacto negativo en la estabilidad institucional y el desarrollo económico del país. Se analizan las deficiencias del sistema penal para perseguir estos delitos a pesar de contar con un marco normativo especializado, y se plantea la necesidad de reformas estructurales y fortalecimiento institucional. La investigación se centra en cómo las limitaciones operativas del sistema penal impiden una respuesta efectiva ante el aumento de delitos económicos.
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“AÑO DE LA RECUPERACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DE LA

ECONOMÍA PERUANA”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS HUMANAS


ESCUELA PROFESIONAL DE
DERECHO

DERECHO PENAL ECONÓMICO

DELITOS CONTRA EL ORDEN ECONÓMICO

AUTOR/ES
ADVÍNCULA PONTE, BRENDA NICOLE
ENCARNACIÓN PUYCAN, ANTONELLA
MERINO RODRIGUEZ, JORGE ALEXANDER
PALACIOS ALEGRÍA, DANNA GISSELL
OBESO VILLENA, MILENE ANGELINA
ROJAS PAZ, YULIANA
VASQUEZ HERRERA, NISSY GIOVANNA

CHIMBOTE-PERÚ
2025
ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN........................................................................................................................................
II. DESARROLLO..........................................................................................................................................
1. Planteamiento del problema.................................................................................................................
2. Pregunta de investigación....................................................................................................................
3. Hipótesis...............................................................................................................................................
4. Marco teórico........................................................................................................................................
4.1. Definición de Delitos Contra el Orden Económico............................................................................
4.2. Clasificación y Tipos....................................................................................................................
4.2.1. Abuso del poder económico...............................................................................................
4.2.2. Acaparamiento....................................................................................................................
4.2.3. Especulación y alteración de pesos y medidas..................................................................
4.2.4. Adulteración........................................................................................................................
4.2.6. Fraude en remates, licitaciones y concursos públicos.......................................................
4.2.7. Corrupción en el ámbito privado.........................................................................................
4.2.8. Corrupción al interior de entes privados.............................................................................
4.2.9. Rehusamiento a prestar información económica, industrial o comercial
......................................................................................................................................................
4.2.10. Subvaluación de mercaderías adquiridas con tipo de cambio
preferencial...................................................................................................................................
4.2.11. Intermediación transaccional fraudulenta.........................................................................
4.2.12. Funcionamiento ilegal de juegos de casino y máquinas tragamonedas
o juegos o apuestas deportivas a distancia..................................................................................
4.3. Normativa Aplicable en el Perú....................................................................................................
5. Análisis de caso....................................................................................................................................
6. Propuesta de solución o mejora...........................................................................................................
III. CONCLUSIONES.....................................................................................................................................
IV. BIBLIOGRAFÍA........................................................................................................................................
I. INTRODUCCIÓN

Los delitos contra el orden económico se caracterizan por su naturaleza


pluriofensiva, ya que afectan tanto bienes jurídicos individuales como intereses
colectivos. Estos ilícitos comprometen desde la lealtad comercial hasta la integridad del
sistema financiero, configurándose como amenazas directas al equilibrio y funcionalidad
del entorno económico de un país. Ante su complejidad y creciente sofisticación, el
tratamiento legal de estos delitos ha experimentado una notable evolución, incorporando
normativas específicas y marcos regulatorios más rigurosos. Este proceso ha sido
impulsado, en gran medida, por la influencia de tratados internacionales y organismos
multilaterales que exigen mayor transparencia, trazabilidad y control en las operaciones
económicas.

El orden económico puede entenderse como el conjunto de principios, normas e


instituciones que regulan y garantizan el desarrollo equilibrado, justo y transparente de
las actividades económicas dentro de un Estado. Estos principios suelen estar asociados
a la libre competencia, la legalidad en los intercambios comerciales, la estabilidad del
sistema financiero, la protección del consumidor y la promoción del desarrollo económico
sostenible.

Cuando estos pilares fundamentales son vulnerados mediante delitos como el


lavado de activos, la evasión fiscal, el contrabando, el acaparamiento, la especulación,
los fraudes financieros o corporativos, no solo se generan perjuicios económicos
concretos, sino que también se erosiona la confianza pública en las instituciones, se
distorsionan las dinámicas del mercado y se debilita el Estado de Derecho. Frente a este
panorama, el Derecho Penal Económico enfrenta el reto urgente de responder con
eficacia y legitimidad a estas amenazas estructurales.

1
II. DESARROLLO
1. Planteamiento del problema

El aumento de los delitos de orden económico en el Perú representa un fenómeno


de gran preocupación para el orden jurídico, la estabilidad institucional y el desarrollo
económico del país. Estos delitos, que comprenden una amplia gama de conductas
ilícitas como la evasión tributaria, el lavado de activos, el contrabando, entre otros,
generan efectos negativos profundos tanto a nivel estatal como social. En primer lugar,
impactan gravemente la recaudación fiscal. La evasión y elusión tributaria privan al
Estado de recursos esenciales para financiar servicios públicos como la educación, la
salud, la infraestructura y la seguridad. Este debilitamiento de las finanzas públicas
impide el cumplimiento efectivo de los fines del Estado social y democrático de derecho,
consagrados en la Constitución Política del Perú.

En segundo lugar, el incremento de delitos económicos socava la confianza de los


ciudadanos en las instituciones. Cuando se visibiliza que funcionarios públicos o
empresarios privados participan en prácticas corruptas o de colusión, se deteriora la
legitimidad del aparato estatal y del sistema económico. Este descrédito puede traducirse
en desafección política, inestabilidad institucional y debilitamiento del Estado de derecho.
Además, la impunidad que a menudo rodea estos delitos refuerza una cultura de
ilegalidad, donde el cumplimiento de la ley se percibe como optativo y no como
obligatorio.

Desde la perspectiva del derecho penal económico peruano, el incremento de


estos delitos ha llevado a la creación y fortalecimiento de normas específicas para
perseguir y sancionar este tipo de criminalidad compleja. Así, se han promulgado leyes
como la Ley N.º 30424, que regula la responsabilidad administrativa de las personas
jurídicas por delitos como cohecho, lavado de activos y financiamiento del terrorismo,
constituyendo un intento del legislador por adaptar el sistema punitivo a las nuevas
formas de criminalidad organizada. Asimismo, se han reforzado figuras como la
colaboración eficaz y los mecanismos de decomiso de bienes, buscando desarticular las
redes ilícitas desde dentro.

No obstante, el aumento sostenido de estos delitos también pone en evidencia


deficiencias estructurales del sistema de justicia penal, como la lentitud procesal, la falta
de especialización de operadores jurídicos, y la limitada capacidad del Ministerio Público
y del Poder Judicial para investigar y sancionar estos delitos de alta complejidad técnica y

2
económica. En este contexto, se vuelve fundamental la implementación efectiva de
unidades especializadas, así como la cooperación interinstitucional e internacional.

El impacto negativo también se extiende al ámbito económico privado. Las


prácticas corruptas o fraudulentas distorsionan el libre mercado, desincentivan la
inversión extranjera y fomentan la competencia desleal. La existencia de un entorno
empresarial contaminado por delitos económicos puede llevar a la fuga de capitales, la
pérdida de empleos y la ralentización del crecimiento económico. De igual forma, la
penetración del crimen organizado en sectores formales de la economía, por ejemplo,
mediante el lavado de activos en inmobiliarias, financieras o comercio exterior crea un
sistema económico paralelo que escapa a la regulación del Estado y aumenta la
informalidad.

En resumen, el aumento de los delitos de orden económico en el Perú


compromete seriamente el desarrollo sostenible, la justicia social y la democracia. El
derecho peruano enfrenta el reto de adecuarse a estas amenazas mediante reformas
legislativas, fortalecimiento institucional, y una política criminal integral que combine
prevención, sanción efectiva y educación ciudadana. Solo así se podrá contener el
avance de esta modalidad delictiva y asegurar un Estado más justo, transparente y
eficiente para todos los peruanos.

2. Pregunta de investigación

Los delitos económicos representan una amenaza creciente y sostenida para el


orden institucional, la economía nacional y la estabilidad democrática. Conductas como la
evasión tributaria, el lavado de activos, el contrabando y, en especial, la corrupción, han
alcanzado niveles preocupantes que afectan directamente la recaudación fiscal,
distorsionan la libre competencia, perpetúan la informalidad y socavan la confianza de la
ciudadanía en las instituciones públicas. Estos delitos no solo impactan patrimonios
individuales o estatales, sino que tienen consecuencias sociales y estructurales,
dificultando el desarrollo económico y aumentando la brecha de desigualdad.

La persistencia de estos delitos evidencia que el problema no se agota en lo


normativo, sino que abarca una serie de deficiencias institucionales y operativas dentro
del sistema de justicia penal. Entre estas deficiencias se encuentran la escasa
especialización técnica del personal fiscal y judicial, la débil articulación entre entidades
como la SUNAT, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Poder Judicial, así como
una cultura de impunidad que debilita el efecto disuasivo de la norma penal.

3
Además, los delitos económicos presentan una complejidad estructural y técnica
que los distingue de los delitos comunes. Suelen ser cometidos por redes organizadas, a
través de mecanismos financieros y jurídicos sofisticados, muchas veces con conexiones
internacionales. Esta realidad exige que la respuesta penal no solo se base en la sanción
formal prevista en la ley, sino que también cuente con capacidades reales para investigar,
procesar y sancionar efectivamente este tipo de criminalidad. De no ser así, el Derecho
Penal Económico corre el riesgo de convertirse en un conjunto de normas simbólicas,
incapaces de revertir el daño real al sistema económico y al tejido institucional del país.

En ese sentido, el análisis de este fenómeno conduce a la formulación de la


siguiente pregunta de investigación, orientada a comprender el núcleo del problema:

¿En qué medida las limitaciones institucionales y operativas del sistema


penal impiden una persecución eficaz de los delitos económicos, a pesar de la
existencia de un marco normativo especializado y de reformas orientadas a su
combate?

Esta pregunta permite abordar el problema desde una perspectiva integral,


considerando tanto el diseño legal como la aplicación práctica de las normas. Además,
abre camino para una hipótesis explicativa que relacione la persistencia del fenómeno
delictivo con la insuficiencia de la respuesta estatal, lo cual resulta clave para el
desarrollo de propuestas de mejora estructural en el marco del Derecho Penal
Económico.

3. Hipótesis

La persistencia de delitos económicos como la corrupción, el lavado de activos y


la evasión tributaria pone de manifiesto una grave contradicción en el contexto jurídico y
penal de muchos países. Aunque existe un marco normativo especializado diseñado para
prevenir y sancionar este tipo de delitos, la realidad es que el Derecho Penal Económico
enfrenta grandes deficiencias en su aplicación efectiva. Esto revela que el sistema penal,
pese a contar con leyes y normativas bien estructuradas, no cumple con sus fines
preventivos y sancionadores de manera eficiente. En este sentido, la hipótesis que se
plantea no solo cuestiona la eficacia de la legislación vigente, sino que pone en evidencia
una profunda insuficiencia en las capacidades operativas y estructurales del Estado para
garantizar la correcta implementación de las normas penales.

A pesar de las reformas orientadas al combate de delitos económicos, se observa


que las limitaciones institucionales y operativas juegan un papel crucial en la

4
imposibilidad de una persecución eficaz de estos crímenes. La falta de recursos humanos
y materiales, la inadecuada capacitación de los operadores de justicia, así como la
insuficiencia de mecanismos de coordinación entre las diferentes entidades encargadas
de la lucha contra el crimen económico, contribuyen a que la normativa existente quede
desarticulada en su aplicación. De esta manera, el sistema de Derecho Penal Económico
se convierte más en un conjunto de normas simbólicas, con una fuerte presencia en los
discursos políticos y jurídicos, pero con poca efectividad en la resolución de los
problemas estructurales que estos delitos provocan en la institucionalidad y en el
desarrollo económico del país.

En otras palabras, mientras que las leyes están diseñadas para responder
adecuadamente a los delitos económicos y para frenar las conductas delictivas que
afectan a la economía nacional, la incapacidad del Estado para fortalecer sus
instituciones judiciales y de control impide que esas leyes logren el impacto deseado. La
falta de una implementación real y concreta convierte al sistema penal en un mecanismo
ineficaz para prevenir o sancionar adecuadamente los delitos económicos, y, como
consecuencia, no solo se generan perjuicios económicos, sino que se socava la
confianza de la ciudadanía en las instituciones encargadas de administrar justicia,
afectando a largo plazo el bienestar colectivo y la estabilidad del país.

Esta situación plantea una pregunta fundamental: ¿cómo es posible que, pese a
los avances normativos y a las reformas legislativas que se han adoptado en los últimos
años, los delitos económicos sigan siendo una amenaza constante para la economía y la
estabilidad política? Y la respuesta parece estar en que las limitaciones institucionales y
operativas del sistema penal son las que impiden una persecución eficaz de estos
crímenes, a pesar de que las leyes para enfrentarlos están presentes. La pregunta, por
tanto, es cómo lograr un sistema que no solo tenga buenas leyes, sino también las
capacidades y recursos suficientes para hacerlas efectivas.

4. Marco teórico

4.1. Definición de Delitos Contra el Orden Económico

Los delitos contra el orden económico son aquellos que amenazan con
desequilibrar la estabilidad económica o financiera y su funcionamiento adecuado. Estos
delitos incluyen una amplia gama de actividades en contra de la ley (ilegales), estos van
desde la manipulación dentro del rubro hasta el fraude fiscal, lo que afecta gravemente la
confianza en el sistema económico y comercial.

5
Son comportamientos escritos en leyes que dañan el orden financiero, según
Colchado (2004):

El comportamiento consiste en infringir la ley de la materia; abusando de su


posición monopólica u oligopólica con el objeto de distorsionar la libre
competencia; significa que aquella empresa o persona que esté en una posición
de poder abusa de él, discriminando precios o descuentos, o contratando
exclusividad (…) consiste en acaparar o sustraer del comercio bienes de consumo
o producción; con el fin de alterar los precios; provocar escasez u obtener lucro
indebido. (p. 2)

Podemos definir en base al concepto que constituye una infracción a la ley que
regula la libre competencia, ya que implica el abuso de una posición dominante dentro del
mercado. De misma forma, menciona el acaparamiento, orientada a alterar los precios,
generar escasez o lograr beneficios indebidos.

Así mismo, para el autor Bramont (1992):

El bien jurídico en los delitos económicos permite el adecuado funcionamiento del


sistema social, el cual supone dentro de sí, la existencia de otros bienes jurídicos.
Por esto se critica la calidad del bien jurídico, señalándose que los delitos
económicos defienden intereses creados por el Estado y no valores aceptados
socialmente; de esta forma, se sostiene que el bien jurídico en los delitos
económicos no es un bien jurídico real. (p. 4)

Este concepto dentro de los delitos contra el orden económico menciona que lo
protegido no es un bien jurídico real, sino que es una figura creada para defender una
estructura económica determinada.

4.2. Clasificación y Tipos

Según el Código Penal Peruano Título IX: Delitos Contra el Orden Económico y el
Decreto Legislativo 1106, estos son algunos tipos de delitos contra el orden económico:

4.2.1. Abuso del poder económico


El objeto de impedir, restringir o distorsionar la libre competencia (Presidencia de la
República del Perú, 1991, Artículo 232).

6
4.2.2. Acaparamiento
Provoca escasez o desabastecimiento de bienes y servicios esenciales para la vida y la
salud de las personas, mediante la sustracción o acaparamiento (Presidencia de la
República del Perú, 1991, Artículo 233).

4.2.3. Especulación y alteración de pesos y medidas


Comerciante que incrementa los precios de bienes y servicios habituales, que son
esenciales para la vida o salud de la persona (Presidencia de la República del Perú,
1991, Artículo 234).

4.2.4. Adulteración
Modifica la calidad, cantidad, peso o medida de algún bien, en perjuicio del consumidor
(Presidencia de la República del Perú, 1991, Artículo 235).
4.2.5. Venta ilegal de mercaderías
El agente transporta o comercializa sin autorización bienes fuera del territorio en el que
goza de beneficios provenientes de tratamiento tributario especial (Presidencia de la
República del Perú, 1991, Artículo 237).

4.2.6. Fraude en remates, licitaciones y concursos públicos


Solicitan o aceptan dádivas o promesas para no tomar parte en un remate público, en
una licitación pública o en un concurso público de precios. Intentan alejar a los postores
por medio de amenazas, dádivas, promesas o cualquier otro artificio (Presidencia de la
República del Perú, 1991, Artículo 241).

4.2.7. Corrupción en el ámbito privado


Beneficio indebido de cualquier naturaleza, para sí o para un tercero para realizar u omitir
un acto que permita favorecer a otro en la adquisición o comercialización de bienes o
mercancías (Presidencia de la República del Perú, 1991, Artículo 241-A).

4.2.8. Corrupción al interior de entes privados


Sociedades, que directa o indirectamente acepta ventaja o beneficio indebido de
cualquier naturaleza para sí o para un tercero para realizar u omitir un acto en perjuicio
de la persona jurídica (Presidencia de la República del Perú, 1991, Artículo 241-B).

4.2.9. Rehusamiento a prestar información económica, industrial o comercial


Indebidamente, rehúsa suministrar a la autoridad competente la información económica,
industrial o mercantil que se le requiera, o deliberadamente presta la información de
modo inexacto (Presidencia de la República del Perú, 1991, Artículo 242).

7
4.2.10. Subvaluación de mercaderías adquiridas con tipo de cambio preferencial
Recibe moneda extranjera con tipo de cambio preferencial para realizar importaciones de
mercaderías y vende éstas a precios superiores a los autorizados (Presidencia de la
República del Perú, 1991, Artículo 243).

4.2.11. Intermediación transaccional fraudulenta


Cuando una persona o empresa actúa como intermediario en una transacción
económica, lo hace con fines fraudulentos, es decir, engañando a una de las partes o
simulando operaciones para obtener un beneficio ilícito (Presidencia de la República del
Perú, 1991, Artículo 243-B).

4.2.12. Funcionamiento ilegal de juegos de casino y máquinas tragamonedas


o juegos o apuestas deportivas a distancia
Organiza, conduce o explota juegos de casino y máquinas tragamonedas, o
juegos o apuestas deportivas a distancia sin haber cumplido con los requisitos que exigen
las leyes y sus reglamentos para su organización, conducción o explotación (Presidencia
de la República del Perú, 1991, Artículo 243-C).
Además, el Decreto Legislativo N°1106 nos menciona que el lavado de activos es
un delito, que consiste en dar una apariencia de origen legítimo o lícito a bienes
dinerarios o no, que en realidad son productos o "ganancias" de delitos graves como:
tráfico ilícito de drogas, Trata de Personas, Corrupción, secuestros y otros.

4.3. Normativa Aplicable en el Perú

En el Perú, los delitos de orden económico se regulan en su mayoría dentro del


Código Penal Peruano, en el TÍTULO IX: DELITOS CONTRA EL ORDEN ECONÓMICO,
abarca sobre delitos de orden económico y la fe pública (Artículo 232 al 243)
Capítulo I: Abuso del poder económico (Artículo 232)
Capítulo II: Acaparamiento, especulación, adulteración (Artículo 233 al 236)
Capítulo III: Venta ilícita de mercaderías (Artículo 237)
Capítulo IV: De otros delitos económicos (Artículo 238 al 243)
Capítulo V: Desempeño de actividades no autorizadas (Artículo 243-B)
Estas reglas están destinadas a proteger la función correcta del sistema de
economía nacional, que garantiza la libre competencia, la transparencia de las relaciones
comerciales y el cumplimiento de las reglas del mercado.
También tenemos los Decretos Legislativos, como por ejemplo DL N°1104 de
Lucha Eficaz Contra el Lavado de Activos y otro Delitos Relacionados a la Minería Ilegal y
Crimen Organizado, DL N°1034 que aprueba la Ley de Represión de Conductas

8
Anticompetitivas, DL N° 1044 Ley de Represión de la Competencia Desleal. También son
útiles, especialmente en el campo administrativo y comercial, donde la unidad
responsable de su supervisión es Indecopi.
Con este sistema legislativo, el país está tratando de garantizar un entorno
económico transparente, efectivo y justo, aunque su uso eficiente sigue siendo un desafío
para nuevas formas de fraude y corrupción financiera. Por lo tanto, fortalecer el control, la
educación legal y la cooperación institucional es la clave para prevenir y castigar de
manera efectiva esta acción.

5. Análisis de caso

En el Perú, los delitos contra el orden económico representan una amenaza


constante para la estabilidad financiera, el desarrollo empresarial y la confianza en las
instituciones. Uno de los ejemplos más representativos es el lavado de activos, delito que
ha estado vinculado a múltiples casos de corrupción, narcotráfico, minería ilegal y otras
actividades ilícitas que distorsionan la economía formal.

El caso Lava Jato se originó en Brasil en marzo de 2014, como una investigación
de la Policía Federal sobre lavado de dinero vinculado a la estatal Petrobras, la mayor
empresa petrolera de Brasil. El nombre Lava Jato (en portugués, “lavado de autos”) viene
del lugar donde se inició la red de lavado: estaciones de servicio que servían como
fachada.

La investigación reveló una gigantesca red de corrupción y sobornos a través de


empresas constructoras como Odebrecht, que pagaban millones a funcionarios públicos
para obtener contratos con el Estado. Estas prácticas corruptas se exportaron a más de
12 países en América Latina y África, y el Perú fue uno de los más golpeados.

Odebrecht operaba en el Perú desde hace décadas, pero fue a partir de los
testimonios de sus ejecutivos (por el acuerdo de colaboración eficaz con la justicia
brasileña y estadounidense) que se destapó una red de corrupción que involucraba a
expresidentes, ministros, gobernadores, empresarios y altos funcionarios peruanos, entre
ellos están: Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y
Keiko Fujimori.

El modus operandi de Odebrecht en Perú, crearon empresas offshore y cuentas


en paraísos fiscales para mover el dinero sin dejar rastro, usaron un “departamento de
sobornos” interno llamado Sector de Operaciones Estructuradas, encargado de pagar
coimas, firmaban contratos sobrevalorados, simulaban consultorías, y usaban testaferros

9
para blanquear el dinero, y el objetivo fue ganar licitaciones multimillonarias de obras
como carreteras, hidroeléctricas, gasoductos y trenes.

Las consecuencias económicas y sociales fueron gastar millones en sobrecostos


pagados con dinero del Estado, las obras paralizadas que afectaron el desarrollo
económico regional, la desconfianza generalizada en las instituciones públicas y las
empresas peruanas (subcontratistas, financieras, consultoras) también salpicadas. Este
caso también tuvo consecuencias legales, entre ellas la ley N° 30737, que se aprobó para
asegurar el pago de reparación civil por parte de las empresas corruptas. También el
acuerdo de colaboración eficaz con Odebrecht: Permitió obtener pruebas a cambio de
beneficios penales y económicos y finalmente las reformas en contrataciones públicas y
en el sistema de justicia (fiscalía, procuraduría, Poder Judicial).

Otras consecuencias, fueron las reformas en contrataciones públicas y mayor


exigencia de transparencia. También se creó un equipo especial Lava Jato en la Fiscalía.
Se aplicó por primera vez en Perú de la Ley N.º 30424, que sanciona a personas jurídicas
por delitos como colusión o lavado de activos. Y las empresas como Odebrecht y Graña y
Montero enfrentaron procesos de colaboración eficaz, donde confesaron delitos a cambio
de reducción de penas.

Este caso muestra cómo una red empresarial delictiva puede alterar el orden
económico mediante: La manipulación del mercado público, la desviación de fondos
públicos para intereses privados, la competencia desleal contra empresas honestas y la
creación de una economía paralela basada en corrupción y lavado.

En el marco del escándalo de corrupción conocido como Caso Lava Jato, el


Estado peruano sentó un precedente jurídico trascendental al aplicar la Ley N.º 30424,
que regula la responsabilidad administrativa de las personas jurídicas por delitos de
corrupción, lavado de activos y cohecho transnacional.

Uno de los casos más emblemáticos fue el de la empresa Constructora Odebrecht


S.A., que, en el año 2021, aceptó su responsabilidad penal como persona jurídica
mediante un Acuerdo de Colaboración Eficaz suscrito con el Ministerio Público. La
empresa reconoció su participación en delitos como cohecho activo transnacional, lavado
de activos y colusión agravada, cometidos durante su intervención en megaproyectos de
infraestructura pública, entre ellos la Carretera Interoceánica Sur y la Línea 1 del Metro
de Lima.

10
Gracias a lo dispuesto por la Ley N.º 30424, la empresa fue condenada a pagar
una reparación civil ascendente a S/ 610 millones, distribuida en cuotas anuales durante
15 años, sin perjuicio de otras sanciones administrativas. Esta figura legal permitió que el
Estado no solo procese penalmente a las personas naturales involucradas (como
expresidentes, ministros y empresarios), sino que también responsabilice directamente a
las personas jurídicas que se beneficiaron de los actos ilícitos.

La aplicación de esta ley ha sido clave para preservar el orden económico, ya que
castiga prácticas empresariales corruptas que distorsionan la libre competencia, afectan
el gasto público y erosionan la transparencia del sistema económico nacional. Asimismo,
ha fortalecido el principio de “compliance corporativo”, exigiendo a las empresas adoptar
modelos de prevención y control frente a delitos económicos.

Actualmente, el caso está pasando por varios procesos que están en juicio oral o
en etapa preparatoria, como el caso de Ollanta Humala y Nadine están en juicio y la
Fiscalía ha pedido hasta 26 años de prisión. También a Alejandro Toledo que fue
extraditado en 2023 y afronta juicio en Perú, y, aunque Odebrecht cambió de nombre y
sigue enfrentando sanciones internacionales. Finalmente, se discuten reformas a la Ley
30424 para fortalecer el compliance empresarial, que, se refiere a un conjunto de
políticas y procedimientos internos que una empresa implementa para asegurar que sus
actividades se desarrollen de acuerdo con las leyes, regulaciones y normativas
aplicables, así como con sus propios principios éticos y estándares. Es como un sistema
de vigilancia y control que asegura que la empresa no solo cumpla con la legislación, sino
que también opere de forma ética y responsable.

Este caso refleja cómo la legislación penal peruana ha evolucionado hacia un


enfoque integral, que no solo busca sancionar a los agentes individuales del delito, sino
también a las estructuras empresariales que lo hacen posible, promoviendo así un
entorno de negocios más ético y equitativo.

6. Propuesta de solución o mejora

Como primera propuesta, debe de reforzarse la legislación penal, en donde se


actualicen las leyes para enfrentar nuevas formas de delincuencia económica, el
aumentar penas y facilitar la confiscación de bienes ilícitos para una mejor
concientización sobre los crímenes, donde se demuestre el apoyo directo por parte del
ordenamiento jurídico.

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Seguido de eso, es necesario una mejora de la cooperación internacional, con
promoción de la colaboración judicial y policial entre países, evitando así que existan
fugaz de las cuales los criminales tomen a su favor para seguir cometiendo más actos
delictivos que afecten la economía del Perú. Asimismo, es preciso tener acuerdos de
extradición y asistencia legal, buscando la eficacia de la aprehensión del criminal.

Además, se debe tener una rápida prevención y detección en los controles


financieros, buscando crear canales seguros de denuncia y fomentar la educación
ciudadana sobre estos delitos.

Sin embargo, esto no sería posible sin la aplicación efectiva de la ley, por lo que,
como propuesta, es obligatorio garantizar la independencia judicial, agilizar los procesos
judiciales y proteger a denunciantes y testigos, evitando el temor por parte de los
agraviados, teniendo como fin que se sienta protegido por la ley.

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III. CONCLUSIONES

La tipificación de los delitos económicos requiere un tratamiento legislativo


especializado, que contemple tanto la complejidad de los fenómenos económicos como
su dimensión transnacional. Esto exige normas claras, técnicas y sistemáticamente
articuladas, así como jueces y fiscales capacitados para comprender e interpretar
adecuadamente las dinámicas financieras y comerciales involucradas.

Los delitos contra el orden económico no solo generan pérdidas monetarias, sino
que deterioran la confianza de la ciudadanía en las instituciones, promueven la
informalidad y favorecen la desigualdad económica. En este sentido, combatir este tipo
de criminalidad es clave para promover un desarrollo económico justo, sostenible y
equitativo.

Dado el carácter transnacional de muchos delitos económicos; Como el lavado de


activos, la evasión fiscal internacional o la corrupción transfronteriza, se vuelve
indispensable la cooperación jurídica internacional, el intercambio de información entre
Estados y la armonización de legislaciones, conforme a tratados multilaterales y
estándares internacionales.

13
IV. BIBLIOGRAFÍA

Bramont-Arias, L. (1992). Delitos económicos y bien jurídico. IUS ET VERITAS, 3(5), 85-
92. [Link]

Colchado, M. (2004). El Derecho Penal Económico. Lex: Revista de la Facultad de


Derecho y Ciencia Política de la Universidad Alas Peruanas, 2(2), 76-80.
[Link]

Congreso de la República. (2018). Ley 30737, Ley que asegura el pago inmediato de la
reparación civil a favor del Estado Peruano en casos de corrupción y delitos
conexos. Diario Oficial El Peruano del 12 de marzo de 2018.
[Link]
v=1588010356

Presidencia de la República del Perú. (1991). Decreto Legislativo 635 de 1991. Código
Penal. Diario Oficial El Peruano del 8 de abril de 1991.
[Link]

Ugaz, J. y Rotta, S. (2024). El caso Lava Jato en Perú: Las lecciones aprendidas y un
ensayo sobre sus víctimas. La Voz Jurídica. Revista De Derecho De La UARM,
(4), 43-77. [Link]
392/257

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