La Celestina, de Fernando de Rojas → “Contexto del siglo XV y géneros literarios” en Moodle +
presentación de powerpoint “La Celestina (presentación)” en Moodle + páginas 189 a 192 del
libro de texto
1. Breve resumen biográfico del autor
2. Problemas textuales y autoría
3. Género literario
4. Argumento
5. Temas
6. Fuentes
7. Personajes
8. Estilo
LA CELESTINA
1. Breve resumen biográfico del autor
La autoría de esta obra se le atribuye a Fernando de Rojas. Aunque el primer acto no fue
escrito por él, sino por un autor desconocido. Fernando encontró el fragmento y decidió
continuarlo, redactando quince actos para la primera versión de la obra, y otros cinco para su
segunda.
Fernando de Rojas, nacido en el año 1476 en Puebla de Montalbán, un pueblo de la provincia
de Toledo, estudió el grado de bachiller en la Universidad de Salamanca. Más adelante se mudó
a Talavera de la Reina, también en Toledo, dónde, además de vivir la mayor parte de su vida,
fue alcalde mayor. Aunque no se conoce mucho de su vida, se sabe que su descendencia
proviene de judíos conversos. Asimismo, era hidalgo, es decir, que pertenecía a la clase inferior
de la nobleza. Él tenía una versión renacentista de la vida, la cual refleja en sus obras, y era una
persona con gran cultura, un bibliófilo que tenía en su posesión una extensa biblioteca. Esto se
sabe gracias al número y calidad de fuentes utilizadas en sus libros. Por otra parte, su
fallecimiento ocurrió en 1541, y de él se conservan documentos de la época, su testamento y
sus restos mortales, que se localizan en Talavera de la Reina.
2. Problemas textuales y autoría
La obra La Celestina se convirtió en un éxito literario en el siglo XVI, de la cuál se pueden
encontrar múltiples ediciones, además de dos versiones diferentes. La primera cuenta con 16
actos, su título es Comedia de Calisto y Melibea, y sus autores son una persona anónima, como
hemos mencionado antes, que escribió el primer acto, y Fernando de Rojas, él cual continuó
con la obra hasta los 16 actos. Estos dos datos, no se encontraba en el ejemplar conservado de
la primera edición (Burgos, 1499), pues no contaba con la primera página, por lo que el autor y
el título no constaban en la obra. Gracias a las siguientes ediciones se releva el título, y la doble
autoría por medio de la Carta para un amigo. Además, contienen versos acrósticos (versos en
las que las primeras letras forman palabras), donde se expresa el nombre del autor. Por otro
lado, la segunda versión, cuenta con cinco actos más localizados entre el acto 15 y 16 (de la
versión anterior). Asimismo, se encuentran correcciones, interpolaciones, modificaciones y
supresiones, junto con un prólogo donde Fernando justifica estos cambios. El título de esta
versión, la cual data del 1502 es Tragicomedia de Calisto y Melibea, pero en 1569 cambia por
La Celestina, refiriéndose a uno de los personajes principales de la obra.
El problema de autoría se debe a que no se sabe si otorgar la totalidad del libro a Fernando de
Rojas o considerar una doble autoría, pues el primer acto fue escrito por otra persona.
3. Género literario
La Celestina es una obra que usa casi exclusivamente el diálogo en prosa, por lo que su género
es dramático. Al ser muy extensa, es imposible de ser representada. Esto genera dos opiniones
contrarias sobre su clasificación como obra dramática o novela dialogada.
Las personas que la consideran una obra dramática argumentan que no hay un narrador y que
los personajes hablan directamente. Gracias a esto, sus palabras generan la realidad que
envuelve a la historia, y ordenan el espacio y el tiempo de la acción. Además, exponen que esta
creada para la lectura colectiva entre unos pocos individuos, y no para ser representada
públicamente.
Por otro lado, los partidarios de su clasificación como novela dialogada explican que el libre
tratamiento del espacio y tiempo, la existencia de escenas no dramáticas y el diseño de
personajes, los cuales están retratados en la intimidad, sufren una evolución psicológica y
tienen un marcado individualismo, es más propio del género novelístico. También objetan que
la historia es irrepresentable.
En cambio, la opinión mayoritaria es que pertenece al teatro culto, aunque es una obra
particular. Esto se debe a las similitudes que presenta con las comedías humanísticas (obras
escritas en latín, realizadas para ser leídas por grupos reducidos cuyos miembros eran muy
cultos), como el tratamiento del tiempo y el espacio, la manera de representación y los
nombres grecolatinos de los personajes.
4. Argumentación
La obra empieza con Calisto, un noble joven, enamorándose perdidamente de Melibea, cuando
la ve por primera vez en su huerto, pero es rechazado por ella. Al llegar a su casa deseoso de
morirse por no poder tener a Melibea, su criado, Sempronio, le recomienda contratar a
Celestina, una vieja alcahueta y hechicera. Al final, mediante hechizos y malas artes, la
Celestina, junta a la pareja. Por otro lado, Sempronio y Pármeno, también criado del joven
noble, quieren beneficiarse económicamente e intentan que Celestina comparta la cadena de
oro que le ha dado Calisto, como recompensa, pero ella se niega. Debido a esto los criados la
matan y son ejecutados por ello, por dos matones mandado por Elicia y Areúsa, prostitutas
pertenecientes al burdel de Celestina, y con quién mantenían relaciones sexuales los dos
criados. Calisto fallece en el intento de salvarlos y Melibea se suicida tirándose por el balcón de
su casa, al divisar esta escena. Es así, como su padre descubre la relación entre ellos dos y
queda devastado por la pérdida de su hija.
5. Temas
Los temas tratados en la obra La Celestina son muy variados y los podríamos agrupar en dos
grupos distintos: temas medievales y renacentistas. Esto se debe a que ésta se escribió en una
época de crisis durante la evolución de un periodo al otro.
Para empezar los temas medievales son:
1. La muerte y el paso del tiempo: estos dos temas tienen una connotación negativa
sobre la existencia y como la muerte termina con la vida, las ambiciones, las
riquezas y las pasiones.
2. La magia: ésta es tratada a través de los embrujos, hechicería y brujería que realiza
Celestina para conseguir el enamoramiento de Melibea hacia Calisto. Además, se
hacen referencias al demonio y al dios Plutón, símbolos del poder mágico.
3. La fortuna: representada como una fuerza incontrolable de la vida, de la cual nadie
puede escapar, y aunque varios personajes intentan escapar de ella y cambiar su
suerte en el transcurro de la obra, ninguno lo consigue.
4. El amor cortés: su código se rompe al principio de la obra, pues Fernando de Rojas,
el autor, realiza una parodia sobre el amor cortés y los héroes de las novelas
sentimentales.
Por otro lado, los temas renacentistas presentes son:
5. El loco amor: este es el culpable de los hechos ocurridos en la obra y el
desencadenante de las múltiples tragedias. Se encuentra representado con el amor
de Melibea y Calisto, el cual es un amor ilícito, es decir, indebido y mal visto por las
normas del amor cortés y la religión cristiana. Es por la última razón por la que los
personajes son condenados con el infierno, pues fallecen sin confesión. Por otro
lado, también encontramos el amor sexual, presente en la relación de Calisto y
Melibea, pero sobre todo y de forma más directa, en las relaciones de los criados
de Calisto, Sempronio y Pármeno, y las prostitutas de Celestina, Elicia y Areúsa, por
la prostitución. Por último, como se ha mencionado, hay amor entre los miembros
de la clase baja, lo que resulta una gran novedad para la época.
6. La codicia: manifestada en varias escenas como la avaricia de la ganancia del dinero
por parte de los criados y Celestina, cuyo propósito es aprovecharse de la riqueza
de Calisto. También es el móvil que incita a Sempronio y Pármeno a matar a
Celestina, cuando decide no repartir las ganancias. Al final de la historia, los tres
fallecen con el mismo castigo que Calisto y Melibea, una muerte sin confesión, es
decir, pasar la vida eterna en el infierno.
7. El individualismo, la ambición y el ser humano elige su propio destino: los
personajes de La Celestina tienen objetivos en la vida que intentan alcanzar de
modo individualista, sin importarles los demás. Por ejemplo, Sempronio no duda
en traicionar a su amo para conseguir un beneficio económico.
Por último, hay dos interpretaciones diferentes sobre La Celestina. La primera expresa que la
intención del autor era moral y enseñar a los lectores cuales son las consecuencias y castigos
ligados a los malos comportamientos. En cambio, otro punto de vista, se basa en el origen
converso de Fernando Rojas y explica que con la obra expresa sus sentimientos de desengaño y
desesperación, con su concepción de la vida como una guerra.
6. Las fuentes
Como se ha comentado anteriormente en la presentación, Fernando de Rojas poseía una gran
cultura la cual explanó en La Celestina mediante el uso de un gran número y una muy buena
calidad de fuentes.
Las primeras, son las fuentes clásicas, como la comedia latina de Terencio y Plauto, las
comedias elegiacas latinas del siglo XII y el poema Ars amadi (el Arte de Amar) de Ovidio.
Asimismo, hace uso de fuentes italianas, por ejemplo, la Fiammetta, un relato de amores
adúlteros, es decir, de infidelidades, del autor Boccaccio, y los escritos humanistas y eruditos
de Petrarca.
Para finalizar, utiliza fuentes españolas, el personaje de la Celestina está inspirada en el
personaje del Libro de Buen Humor, de Juan Ruiz o también conocido como el Arcipreste de
Hita, Trotaconventos. Igualmente, Corbacho, del Arcipreste de Talavera, la peosía amorosa de
los cancioneros y la novela sentimental, donde destaca una novela que es parodiada en la
Celestina, Cárcel de amor de Diego de San Pedro.
7. Personajes
Los personajes de La Celestina tienen la función de representar dos visiones opuestas del
mundo. La primera es la visión ideal o renacentista, personificada por Melibea y Calisto, cuyo
único interés es su amor y simbolizan el tópico clásico del carpe diem, que se podría traducir
como “cosecha el día” y significa “aprovechar el tiempo y no malgastarlo”. Por otro lado,
representado a través de los criados y la Celestina, se encuentra la visión real o medieval,
quienes quieren sacar provecho de esa relación amorosa.
Además, se pueden clasificar los personajes en dos grupos, los ricos señores, dicho de otro
modo, pertenecientes a la clase social alta, y los criados o la clase popular. En el primer grupo
se encuentra Calisto, Melibea y sus padres, y son personas cultas y honestas. Por el contrario,
los encontrados en el segundo grupo, Celestina, los criados de Melibea y Calisto, las
prostitutas, etc, son retratados como individuos codiciosos, egoístas, e incluso, criminales.
Los personajes:
1. Melibea: una joven dama rica proveniente de una buena familia, caracterizada por ser
honesta, sincera, rebelde y tener sentimientos puros por Calisto, (lo contrario que él).
Además, es enérgica y hace la toma de sus propias decisiones. Igualmente, es un
personaje redondo, pues tiene una gran evolución, pasa de rechazar a Calisto, a
enamorarse perdidamente de él (aunque con la intervención de los hechizos de
Celestina). Por último, llega a cometer pecado, el suicidio, por la tristeza y
desesperación que invade su cuerpo tras el fallecimiento de Calisto, su gran amor.
2. Calisto: un joven rico, que tiene en posesión rentas y criados, aunque no tiene ninguna
autoridad sobre ellos, es más, la mayoría le odian por sus malos tratos hacia ellos.
También, se le puede clasificar como ocioso, pues está desocupado, egoísta e
individualista, ya que solo le importa su persona, e irresponsable, pues deja todas sus
obligaciones por su interés sexual por Melibea y no le importa recurrir a la magia y al
engaño con tal de conseguirla. Calisto hace uso del lenguaje retórico, bastante común
en la literatura cortesana. Por último, este personaje es lo contrario al héroe típico del
amor cortés, el cual posee un amor desinteresado y doliente por la amada.
3. Pleberio: padre de Melibea y esposo de Alisa, es un rico mercader y pertenece a una
clase social nueva del Renacimiento, la burguesía. Por otra parte, algunos estudios
exponen que su origen podría ser judío o converso.
Alisa: madre de Melibea y esposa de Pleberio, es altiva y orgullosa.
Estos dos personajes adquieren importancia al final de la obra, cuando descubren la
relación amorosa de su hija y se suicida.
Celestina: vieja hechicera y alcahueta (es la figura central de las relaciones amorosas entre
los otros personajes). Gracias a su gran conocimiento sobre la vida y el amor, consigue
persuadir y penetrar psicológicamente en las debilidades de otras personas, de las que
saca provecho, tal es el caso de Calisto, de quien se aprovecha por su enamoramiento, o de
Pármeno, a quién consigue engañar y termina pasando a su bando. Por otro lado, es la
representación del mal, pues es muy codiciosa y tiene una gran vitalidad. Además, su
personalidad es muy compleja, tiene rasgos contradictorios, y su forma de expresarse es
elocuente. Para finalizar, Fernando de Rojas convierte el estereotipo del personaje
“alcahueta”, muy popular en la literatura de la Edad Media (por ejemplo, Trotaconventos
del Libro de Buen Amor), en un personaje con individualidad, intimidad personal y vida
propia.
Los criados de Calisto: quienes además de odiar a su amo, lo engañan y traicionan movidos
por el beneficio económico y sexual, que caracterizan la gula, la codicia y la violencia
(matan a la Celestina por dinero).
Sempronio: él es quien le habla sobre los servicios de Celestina, y no duda en
traicionar a su amo.
Pármeno: él es fiel a Calisto al principio, hasta que por el pésimo comportamiento
y trato de Calisto hacia él, la atracción sexual hacia la prostituta Areúsa y las
palabras y promesas de Celestina, se vuelve en contra de su amo.
Elicia y Areúsa: prostitutas, que poseen una relación de amistad con la Celestina, aunque
están desvinculadas de ella. También son muy independientes para ser mujeres en esa
época.
8. Estilo
El estilo de La Celestina posee dos tipos diferentes comunes del siglo XV. Este depende de
la clase social del personaje. Los diferentes tipos de lenguaje se utilizan para engañar,
convencer, persuadir, además de para comunicarse y relacionarse entre personajes.
Los señores hacen uso de un lenguaje elegante y elevado, donde se destaca la prosa
clásica, en la cual se hace el uso del hipérbaton, de muchos latinismos y se hace referencia
fuentes literarias grecolatinas. También usan frases largas y colocan el verbo al final de la
oración. Este lenguaje es igualmente empleado por los criados, aunque con menos
frecuencia, cuando hablan sobre la antigüedad clásica y fuentes cultas.
Aun así, el lenguaje mayoritariamente utilizado es el lenguaje coloquial, pues sus diálogos
son vividos y cortos, además poseen humor, chistes, insultos, vulgarismos y múltiples
refranes.
Por último, Celestina cambia de lenguaje según al personaje al que se dirija, por ejemplo, a
Calisto y Melibea, al ser señores, emplea el lenguaje elegante, pero a los criados y
prostitutas, el lenguaje coloquial.
El teatro Medieval:
El teatro de la edad Media se puede clasificar en dos grupos, el teatro religioso y el teatro
profano.
El primero esta relacionado con el catolicismo y eran representaciones litúrgicas que formaban
parte de las celebraciones sagradas de la Navidad, la Pasión y Resurrección de Jesucristo. Al
principio eran albergadas en el interior de las iglesias, pero a medida que la escenografía se
vuelve más importante, pasan a representarse en los atrios de los templos, y más delante en
tablados fijos o en carros colocados en las plazas de los pueblos. La obra a destacar es: Auto o
Representación de los Reyes Magos de la Catedral de Toledo, la cual data de finales del siglo XII
y de la que solo se dispone 147 versos.
Por otro lado, el teatro profano consistía principalmente en espectáculos burlescos donde
participaban músicos, bufones, acróbatas, juglares… y eran representados en las calles y plazas
del pueblo. Estos espectáculos se llaman juegos de escarnio, pero también fiesta de los carros,
ya que los escenarios se encontraban en carros y eran muy populares entre el público popular
e incluso el cortesano, sin embargo, tenían múltiples prohibiciones y condenas legales y
eclesiásticas.
El pueblo castellano empieza a interesarse por el teatro medieval a partir de mediados del siglo
XV, del cuál pertenecen los autores Gómez Manrique (1412 – 1490) y Juan del Encina (1468 –
1592), cuyas obras importantes eran sus églogas religiosas y sus obras profanas que hablan del
amor.