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Cien años de soledad

Resumen por capítulos


1. La historia se inicia con un José Arcadio Buendía con muchos ánimos que salió de su pueblo natal,
Riohacha, en busca de una salida al mar para poder establecerse ahí. Su esposa Úrsula y otras
familias jóvenes lo habían seguido, pero la búsqueda duró tanto tiempo que hasta decidieron
establecerse en ese lugar.
José Arcadio Buendía y Úrsula tenían dos hijos. José Arcadio, el hijo mayor siempre fue muy serio y
tímido, y nunca daba muestras de interés en nada, en cambio su hijo menor, Aureliano, es muy
despierto y curioso, dicen que nació con los ojos abiertos y escudriñando todo a su alrededor.
La gente vivía muy en paz en el pueblo, cuando las cosas parecían tan recientes que algunas
todavía no tenían nombre. Un buen día llegaron al pueblo unas caravanas de gitanos ofreciendo
todos los productos nuevos y con cualidades "mágicas" a la gente que los veía asombrados por
como con un simple trozo de metal atraían hacia sí todas las cosas de fierro de las casas.
José Arcadio Buendía estaba tan asombrado como todos. En alguna visita conoció a un gitano
llamado Melquíades, que era poseedor de una sabiduría impresionante, y formó lazos de amistad
casi inmediatamente con él. José Arcadio Buendía empezó a comprarles los objetos mágicos a los
gitanos, gastándose hasta el último centavo que poseía, incluyendo los ahorros de la esposa.
Se hizo de una colección amplia de cosas de ciencia. Pasaba largos ratos encerrado, formulando
teorías alquimistas y de astrología que los absorbían durantes días y lo convirtieron en hombre sucio
y desarreglado. Descuidó a su familia y abandonó su trabajo en su afán de leer todos los libros y
textos que poseía, y de hacer todos los experimentos que pudiera con su rudimentario juego de
química.
Úrsula señaló a los gitanos como enviados del diablo pero no fue suficiente para hacer cambiar de
opinión a José Arcadio Buendía. Él se las había ingeniado para darles a conocer sus teorías y para
convencer a los hombres del pueblo, con la autoridad que imponía, a abandonar sus hogares y
seguirlo en un viaje en busca de una ruta que pusiera a Macondo cerca de los grandes inventos.
Al no encontrar nada más que el mar que por tantos años habían buscado, regresaron a Macondo.
José Arcadio Buendía entonces empezó a prestar más atención a sus hijos y les enseñaba los textos
y las máquinas que tenía en su "laboratorio", ahí inventaban fantásticas historias y oían las que
Melquíades contaba cada vez que iba al pueblo, hasta el día en que no volvió con los gitanos y les
dijeron que había muerto.
En esa ocasión José Arcadio Buendía y sus hijos, ya más grandes, van a las carpas de los gitanos y
conocen el invento más maravilloso: El hielo.

2. Capítulo I

José Arcadio Buendía y Úrsula siempre tuvieron remordimiento de conciencia por haberse casado,
ya que eran parientes. Siempre escuchaban que los hijos de parientes nacían con deformidades y
maldiciones, incluso el hijo de una tía había nacido con cola de cerdo y siempre tuvieron ese temor
con sus propios hijos.
Ellos salieron de Riohacha por un conflicto. En una pelea Prudencio Aguilar atacó la hombría de José
Arcadio Buendía, diciendo que no podía tener hijos, siendo la verdad que Úrsula no quería consumar
el matrimonio por lo temores infundados por su madre de poder parir iguanas. José Arcadio Buendía
mató al hombre y a partir de ese día se le aparecía por todos lados, obligándolo a abandonar el
pueblo.
Para esos tiempos José Arcadio y Aureliano empezaron a definir sus gustos, el primero mostraba
gusto por los textos de Melquíades, y el segundo comenzó a experimentar en su juventud. José
Arcadio empezó a tener encuentros sexuales ocasionales con una mujer, Pilar Ternera, y le contaba
todo a su hermano quien se emocionaba con las historias de su hermano. Tenían un estrecho
vínculo de complicidad.
Úrsula da a luz a una hija, Amaranta, al mismo tiempo la relación de Pilar con José Arcadio se hace
cada vez más intensa. Lo que al principio era un simple juego, se transforma en amor de todas las
noches, siempre tratando que ocultarlo frente a los padres, hasta que Pilar le avisa a José Arcadio
que está embarazada. Él no puede con el peso de la noticia y se refugia en la alquimia, se
transformó completamente, era huraño y casi no salía de la casa.
En una visita más de los gitanos José Arcadio va a sus carpas. Es ahí donde conoce a una gitana y
cree que se enamora de ella, días después, cuando nadie lo encuentra, Úrsula recibe la noticia de
que José Arcadio se había ido con los gitanos. Con sus sentimientos de madre, ella decide ir a
buscarlo, al principio nadie notó su ausencia, pero cuando lo hicieron trataron de buscarla por
caminos cercanos pero no la encontraron.
De algún modo José Arcadio Buendía presintió que Pilar era la culpable de la desaparición de su hijo
y de su esposa y la echó de la casa. José Arcadio Buendía y Aureliano pasaron más tiempo juntos
que nunca y junto con la bebé se pasaban horas enteras manipulando los metales y descubriendo
pócimas mágicas. Úrsula regresa 5 meses después con noticias que cambiaron el rumbo del pueblo.
La ruta que unía a Macondo con la civilización, y que su esposo había tratado de encontrar durante
tanto tiempo, se encontraba ahí frente a sus caras. Muchas personas nuevas legaron a Macondo
junto con Úrsula. Llegaban en caravanas grupos de hombre y mujeres comunes y corrientes
cargados de utensilios para vender e incluso algunos pensaban en establecerse en Macondo
1. Nació el hijo de Pilar y de José Arcadio: Arcadio. Pilar Ternera se lo hace conocer a Úrsula y desde ese
momento el niño se va a vivir a su casa aunque no fue acogido con mucho gusto. Arcadio quedó al
cuidado de Visitación, una india que llegó con su hermano huyendo de la peste de insomnio que azotó su
pueblo. Amaranta y Arcadio aprendieron primero el dialecto de los indios, que ya eran como de la familia,
que el español.
Con los extranjeros llega el progreso a Macondo. José Arcadio Buendía tuvo tanto qué hacer que
volvió a ser el hombre activo que era antes, se encargó de toda la organización del pueblo
designando tierras a los recién llegados y poniendo orden a todo. Todo el pueblo estaba en estado
de agitación y siempre había muchas cosas qué hacer.
Aureliano retoma el gusto por la alquimia y se queda ajeno a todo. Ni siquiera notó la llegada de
Rebeca, una supuesta prima en segundo grado de Úrsula que llegó un día con una bolsa con los
huesos de sus padres. La niña era muy seria y nunca hablaba, sólo comía tierra y cal de las paredes,
además nunca dormía. Al principio a nadie le pareció raro que ya no tuvieran sueño ni estuvieran
cansados ya que siempre había algo para hacer. Al paso del tiempo ya la gente empieza a notar que
el insomnio no era normal y Visitación les advierte que es la peste del insomnio de la cuál había
escapado en su pueblo. Los habitantes de Macondo no lo toman como algo grave y en cambio
buscan maneras de entretenerse, como juegos y pláticas interminables.
La peste del insomnio no era tan inofensiva como parecía y de pronto hizo que todas las personas
empezaran a olvidar. Primero fueron las cosas básicas, como los nombres de las cosas, y lo
intentaron remediar poniendo letreros en cada cosa, pero después se les empezó a olvidar para qué
servían esas cosas, hasta que olvidaron quienes eran y sus responsabilidades.
Un día los Buendía recibieron una sorpresa. Melquíades había regresado de la muerte porque no
soportaba estar solo y con él trajo una pócima que fue la cura para el insomnio del pueblo. Como
José Arcadio Buendía lo apreciaba mucho lo invitó a vivir en su casa, y ahí se quedaría para
siempre, como parte de la familia.
Aureliano era muy dedicado a su trabajo. Como había estado mucho tiempo en el laboratorio conocía
muy bien cómo manejar los metales, lo que le ganó una fama en los alrededores de orfebre, ganando
cada vez más dinero. Fue cuando llegó Francisco el Hombre, cantando las noticias, cuando
Aureliano fue a la carpa de Catarino a escucharlo y se encontró con una mujer, pero no pasó nada
por lo que él se frustró y se resignó a vivir sin mujer y a dedicarse a su trabajo.
Úrsula al ver que la casa se llenaba de gente dispuso una remodelación total, haciéndola la más
bella de Macondo. Para esos tiempos llegó un corregidor al pueblo, mandado por el gobierno, junto
con su familia, lo que no les gustó a nadie por considerarse un pueblo que se regía sólo.

2. Capítulo III
3. Capítulo IV
4. Captítulo V
5. Capítulo VI
En Macondo recibieron la noticia de que la guerra había acabado. Al principio la familia lo acogió con
alegría, pero fue pronto sustituida por la incertidumbre sobre qué le había sucedido a Aureliano
Buendía. Fue cuando recibieron noticias de que había sido capturado y sería fusilado en Macondo,
que esa incertidumbre se convirtió por un momento en esperanza.
Cuando Úrsula fue a visitarlo al cuartel en donde lo tenían preso encontró a su hijo totalmente
cambiado. Aureliano Buendía estaba conciente de su muerte y se sentía más sólo que nunca.
Buscaba en todos lados la posible manera en que la muerte se anunciaría, sin embargo, los días
pasaban y pasaban, y su voluntad de ser ejecutado en Macondo no parecía tener una fecha, por lo
menos cercana, para ser cumplida.
Lo que Aureliano no sabía era que había una especie de mito circulando en el pueblo. Se decía que
el que se atreviera a matar a Aureliano Buendía moriría también, así como el pelotón que lo fusilara,
por lo que nadie quería cargar con ese peso. A final de cuentas no lo ejecutaron porque ya estando
en la pared de fusilamiento su hermano, José Arcadio, lo rescató en el último momento y provocando
que todos los soldados que estaban ahí se dispersaran.
Los mismos soldados que lo iban a ejecutar, junto con los generales, se presentaron tiempo después
a la disposición de Aureliano Buendía. Todos ellos juntos emprendieron un viaje de vuelta a la guerra
en busca de otro general, Victorio Medina, que se encontraba también condenado a muerte en algún
lugar del país. Los mismos rumores de antes, sobre la muerte y vida de Aureliano, comenzaron a
circular de nuevo.
Ya la familia había crecido mucho. Cuando murió Arcadio, Úrsula se llevo a Santa Sofía de la Piedad
a vivir a la casa junto con sus hijos: Remedios, la bella, y los gemelos José Arcadio II y Aureliano II.
Amaranta se hizo cargo de cuidarlos a todos. Nadie recordaba, o no querían recordar, a Rebeca y
José Aureliano, que se habían ido a vivir a la casa que era de Arcadio, sólo los veían de lejos todos
los días, muy felices al parecer.
Un día sin esperarlo, José Arcadio es asesinado en su casa. La noticia de su muerte llegó hasta
Úrsula llevada por un hilo de sangre que penetró hasta la cocina. Rebeca estaba tan triste y
totalmente inconsolable que decidió encerrarse en su casa y en su sufrimiento y no salir nunca más.
Nadie supo nunca quién lo había matado, ni encontraron alguna herida ni arma, lo único que
prevaleció fue un penetrante olor a pólvora que quedó en el cadáver y en el cementerio para
siempre.
Aureliano estaba en una lucha que no consideraba propia. Se había dado cuenta, poco a poco de
que no luchaba por el partido liberal sino por orgullo y por encontrar algo que ni él sabía qué era, su
mano derecha Gerineldo Márquez pasaba tiempo en la casa, con un amor secreto por Amaranta.
Murió José Arcadio Buendía, ese día llovieron flores en Macondo.

6. Capítulo VII
7. Capítulo VIII

Ya con toda la familia viviendo en la misma casa, muchas cosas empezaron a suceder. Aureliano
José empieza a ver en Amaranta algo más que a una tía y la busca como mujer. Al principio ella lo
permitió y lo vio como algo inocente pero con el paso del tiempo pensó que y había sido suficiente y
lo empezó a alejar.
Mientras tanto Aureliano Buendía estaba todavía tratando de reconstruir el antiguo partido liberal,
aunque era casi imposible porque cada vez había menos gente dispuesta a seguir una causa
perdida. Fue para estos mismos tiempos que Macondo se convierte en municipio y se creó un
ambiente de confianza que por poco hace que todos se olviden de la guerra, se abrieron teatros y se
reinstauró la escuela.
Aureliano José estaba totalmente despechado por lo que decidió irse con su padre a la batalla. Esta
situación no duró mucho porque un día regreso porque no podía estar lejos de Amaranta pero al
verla igual de firme que antes decidió consolarse en los brazos de otras mujeres. Al enterarse de que
era hijo de Pilar, Aureliano José la busca y juntos comparten su soledad, ese día muere asesinado,
como lo había visto su madre en las cartas.
La economía de la familia Buendía empezaba a prosperar otra vez. Con el negocio de dulces de
Úrsula la casa volvió a ser la de antes, hasta que llegaron los diecisiete hijos de Aureliano para
buscar a su padre, presentarse con todos y para ser bautizados. Todo se anotó en una libreta para
sentar registro de los nombres y direcciones de los niños y de sus madres.
El gobierno federal anunciaba que la guerra había terminado y que habían recuperado el control del
país, sin embargo las noticias de nuevos y constantes levantamientos armados no permitían que la
gente estuviera tranquila. Aureliano Buendía Regresó a Macondo, ajeno como siempre, malo como
nunca. No permitía que la gente se le acercara a menos de tres metros, ni siquiera su propia madre,
por lo que hacía dibujar un círculo en el piso al que nadie debía entrar.
Aureliano Buendía estaba siempre en estado de alerta, no descansaba ni un momento. Llegó al
pueblo haciendo "justicia" y tratando de eliminar todo lo que pudiera estar en contra de sus intereses,
entre ellos a su alguna vez amigo y rival de ideologías el general José Raquel Moncada. A pesar de
los reclamos de Úrsula y de todas las madres del pueblo, esa noche, en consejo de guerra, el
general Moncada fue condenado a muerte.
Aureliano Buendía y el general Moncada tuvieron una última conversación. Hasta ese momento no
se había visto con el corazón pero al hacerlo se dieron cuenta de cuánto habían envejecido. El
General Moncada le dio a Aureliano sus pertenencias para que se las llevara a su mujer y le dijo que
lo más triste, más aún que su muerte, era que Aureliano se estaba convirtiendo en lo que más
aborrecía: en un militar. Aureliano se fue otra vez.
Gerineldo Márquez fue el primero en sentir los estragos de la guerra. Lo que al principio lo llenaba de
emoción y de gusto, ahora le parecía lejano e indiferente, por lo que decidió invertir su tiempo en
Amaranta. Comía en su casa casi todos los días y después la acompañaba a tejer en el jardín donde
platicaban de todo. La buscaba siempre que podía y procuraba que ella no olvidara su existencia.
Cuando Aureliano Buendía regresó a Macondo parecía aún más lejano y ajeno a todo lo que podría
beneficiar al pueblo. Se hizo cruel con la gente y parecía poseer una intranquilidad permanente que
se apaciguaba solamente si veía y sentía el sufrimiento de sus enemigos, por lo que buscaba
siempre con quién desquitarse. El poder que él poseía lo estaba consumiendo lentamente por dentro.
El día en que Aureliano Buendía sintió un frío que lo invadía hasta los huesos supo que era momento
de detenerse. Se cansó de la guerra y lo demostraba no respondiendo a los telegramas que le
llegaban de sus oficiales, siendo indiferente ante las noticias que le llevaban sobre las situaciones en
el frente y en general ante todo lo que pasaba a su alrededor y en el pueblo, se refugió en él mismo.
Aureliano Buendía mandó fusilar a su amigo y mano derecha Gerineldo Márquez por supuesta
traición, siendo que lo que en realidad había sucedido era que lo había contradicho en alguna de sus
decisiones. Úrsula le expresó a su hijo su desacuerdo ante este hecho y le dijo que ella misma lo
mataría en el momento en que viera el cuerpo de Márquez.
Aureliano decidió no fusilarlo, pero esto siempre dejaría en el recuerdo de Gerineldo Márquez un
amargo sabor. Aureliano ahora se dedicaba a unir fuerzas para ponerle fin, de una vez por todas, al
conflicto que algún día él mismo había apoyado. Buscaba establecer acuerdos para que todos
quedaran contentos, buscando al mismo tiempo la paz y la libertad, más que del país, la de él.
Cuando estaba en su casa, Aureliano trataba de poner orden a sus memorias. No conseguía hilar
recuerdos ni sentimientos de ninguna índole, y todo lo que fue su vida perecía de repente una visión
borrosa de lo que había sido. Él trataba de recordar y siempre se preguntaba cuál hubiera sido su
destino si no hubiera decidido hacer lo que hizo, si todo hubiera sido diferente, sin embargo, ya no
albergaba ninguna esperanza.
El pueblo lo veía más que como una persona reflexiva, como un traidor. El día en que se firmó un
tratado para poner fin a la guerra, dejando a los liberales en desventaja, él trató de suicidarse porque
no podía con su vida ni con lo que acababa de hacer pero no lo logró. Este hecho le devolvió el
cariño que la gente sentía por él y lo vieron a partir de ese momento como el mártir que prefería morir
a estar en un lugar dónde no existía la justicia.

8. Capítulo IX

Los gemelos Aureliano II y José Arcadio II eran iguales en apariencia. En la escuela los confundían y
ellos jugaban a hacerles bromas a las personas diciendo que eran el otro, siempre estaban muy
unidos. Úrsula pensaba que en alguno de sus juegos ellos mismos se habían confundido y se habían
quedado con el nombre del otro ya que estos no correspondían con sus personalidades.
José Arcadio II era muy diferente a los otros que habían llevado su nombre. Al principio se interesó
por las prácticas militares, hasta el día en que vio una ejecución y se convenció de que a los
fusilados los enterraban vivos, lo que fue su obsesión hasta el día en que murió. Empezó a buscar al
cura del pueblo, y junto a él aprendió el catecismo e hizo su primera comunión. Junto al párroco se
inició en las peleas de gallos y pronto descubrió que era muy bueno en eso.
Por otra parte Aureliano II empezó a interesarse por la ciencia, la alquimia y los manuscritos de su
abuelo y de Melquíades. Pasaba mucho tiempo en el viejo cuartito en el que sus antepasados se
habían refugiado tiempo atrás. Un día se encontró ahí con Melquíades y juntos se ponían a platicar
por mucho tiempo. Tiempo después empezó a tocar el acordeón en fiestas y reuniones, por lo que
Úrsula estaba preocupada por el destino de los dos hermanos.
Aureliano II empezó a tener mucho dinero con su negocio de animales. Esto sucedió más por un
golpe de suerte que por esfuerzo propio ya que su ganado se reproducía de una manera increíble, lo
que él le atribuía a su concubina Petra Cotes. Al principio los dos vivían pobremente y sólo buscaban
la manera de estar juntos y Aureliano II quiso aprender de Aureliano Buendía el arte de hacer
pececitos de oro para mantener a Petra pero no lo consiguió.
El dinero en la familia no faltaba, al contrario parece que hasta sobraba. Con el negocio de los
dulces, Úrsula ganaba mucho y cuando decidía que ya no quería más, las oportunidades seguían
apareciendo. Aureliano II, en el auge de sus negocios hacía fiestas a diario, derrochando comida y
vino, y a las que invitaba a todo el mundo. Llenó su vida de las más frívolas excentricidades, como
tapizar la casa con billetes y los baños con oro, a lo que su abuela le aconsejaba que guardara para
los tiempos de escasez, pero él no hizo caso.
Remedios, la bella, había crecido y su belleza era el secreto mejor guardado de la familia. Úrsula
trataba de evitar que los hombres la conocieran sin embargo los que lo hicieron jamás se
recuperaron. Muchos extranjeros iban a Macondo sólo para ver a Remedios cuya fama había
rebasado los límites de la región pero ella no aceptaba ninguno, hasta parecía que se trataba de una
persona fuera de este mundo.
Remedios era una persona ajena a los convencionalismos de la gente y no entendía ni las más
mínimas reglas, como la de usar ropa. Se creó entonces la creencia de que los hombres que la veían
se enamoraban de ella y como si fuera una maldición morían después. Aureliano II conoce a la que
sería su esposa, Fernanda, en el carnaval de Macondo.

9. Capítulo X

Aureliano II había ido a buscar a Fernanda hasta el lugar donde vivido guiado únicamente por pistas
y recomendaciones, ya que hasta ese momento desconocía su nombre. Él le declara sus deseos de
casarse con ella y ella lo acepta, vuelven juntos a Macondo. Aunque Aureliano II ya estaba casado
no dejaba de visitar a Petra incluso pasaba algunas noches en su casa, a pesar de que intentaba
controlar esa situación en repetidas ocasiones.
Fernanda del Carpio era de una ciudad lejana. En ese lugar ella no tenía acceso a las noticias del
mundo y vivía encerrada en un mundo lúgubre y gris. Su familia en algún momento tuvo mucho
dinero pero lo gastó todo en la educación de su única hija en las mejores escuelas de la ciudad con
la esperanza, más bien la determinación, de que algún día se convertiría en reina. Su padre era
lejano y no tenía amistades cercanas, por lo que Fernanda creció en un mundo regido por las reglas
sociales.
En esa misma fiesta llegaron de nuevo los 17 hijos de Aureliano Buendía para conocerlo. La familia
los invitó a que se quedaran en el pueblo pero sólo uno aceptó: Aureliano Triste y nada más porque
no tenía a dónde ir. Aureliano triste se encargó de la exitosa fábrica de hielo de Aureliano II junto con
su hermano Aureliano Centeno, que llegó a vivir al pueblo tiempo después.
Fernanda tuvo problemas con la familia desde que llegó. Con Amaranta se peleó porque se burlaba
de ella y hablaba siempre en una forma en que no entendía, nunca más se dirigieron la palabra y
trataban de evitarse a toda costa. Fernanda trató de imponer en la casa sus costumbres muy
formales que nadie obedecía y hasta su marido se burlaba de ella diciendo que se había casado con
una hermana de la caridad.
Nació su primer hijo: José Arcadio y desde el principio Úrsula se encargó de su crianza. Trató de
inculcarle valores y respeto y estaba convencida de que el niño no sería como los demás hombres de
la familia, es más, que algún día se convertiría en Papa. Tiempo después nació su segundo hijo, una
niña que se llamó Renata Remedios, pero todos la conocían con Meme.
Aparte de alegría, el carnaval de Macondo trajo a la familia recuerdos amargos. Con el pretexto de
aprovechar la fecha en que habría mucha gente, el gobierno decidió hacer un jubileo en honor a
Aureliano Buendía, del cuál él no quiso saber nada por considerarlo una gran burla e incluso una
ofensa por parte de quienes habían sido sus compañeros de batalla alguna vez.
En alguna ocasión la familia trató de entrar en la antigua casa de Rebeca y José Arcadio Buendía
para poder ocuparla. Se llevaron una gran sorpresa al ver que Rebeca estaba viva y trataron de
reincorporarla al mundo y de llevarla de regreso a vivir con la familia, sin embargo ella se negó y los
corrió, se quedó en su casa solamente con una criada que la había acompañado durante todo el
tiempo que había durado su encierro.
Aureliano triste llevó a Macondo la ruta del ferrocarril.

10. Capítulo XI

Con la llegada a Macondo del ferrocarril el progreso dio un salto más cerca al pueblo. Muchas
personas llegaron llevando consigo los avances más maravillosos, como la luz eléctrica, el teléfono y
el cine, entre muchas otras cosas, que dieron al lugar un nuevo aire de juventud. También llegaron
extranjeros atraídos por los misterios de Macondo.
Entre estos extranjeros llegó uno llamado Mr. Herbert quien fue recibido con hospitalidad por la
familia. En todas sus visitas comía con los Buendía, hasta un día en que probó un plátano y le
pareció el mejor que había comido en toda su vida. Tiempo después llegó con muchos aparatos y
después de hacer muchos estudios a la tierra y al ambiente trajo consigo a muchas más personas y
se establecieron allí indefinidamente.
Otros dos hijos de Aureliano Buendía, Aureliano Serrador y Aureliano Arcaya, llegaron a vivir a
Macondo por la simple razón de que todo el mundo estaba yendo para allá. Úrsula no dejaba que se
acercaran a Remedios, la bella, por temor a que se enamoraran de ella y tuvieran el mismo trágico
final que todos aquellos que lo habían hecho, por lo que se fueron a vivir a otra casa.
Los forasteros que llegaban en el tren siempre encontraban en la casa de los Buendía un buen
refugio para descansar de sus viajes. Siempre eran bien atendidos y la casa se veía más feliz que
nunca, la familia los atendía como a reyes y les daban de comer y beber a cuanto se apareciera por
ahí, incluso tenían que hacer turnos para poder darse abasto con las pocas mesas y sillas que
tenían. Muchos de ellos cayeron en el hechizo de Remedios, la bella, y por esto muchos más
perdieron la vida, reafirmando así lo que se decía de que el hechizo de Remedios la bella no era de
amor sino de muerte. La familia optó por desatenderse de ella, ya que nunca hacía caso ni parecía
entender nada, la dejaron libre.
Pronto los extranjeros de la compañía de plátanos empezaron a hacer su propia justicia. Se habían
establecido a las afueras de Macondo en casas con techos blancos y demostraban unas costumbres
que escandalizaban y al mismo tiempo fascinaban a todos en el pueblo. Ellos dictaron sus leyes y
pusieron varios policías afuera de sus terrenos y castigaban con mano propia a los que
desobedecían sus reglas.
Aureliano Buendía se proclamó contra la situación de los extranjeros. El gobierno federal tuvo miedo
a que considerara la posibilidad de en algún momento encabezar más movimientos armados, por lo
que mandaron matar todos sus hijos, pudiéndolos identificar fácilmente por una cruz que llevaban en
la frente desde el miércoles de ceniza y que nunca desapareció. Todos murieron excepto Aureliano
Amador que vivía en las montañas y había logrado escapar antes de que lo encontraran.
Aureliano Buendía al saber de esta situación se sintió muy enojado. Sus ansias del pasado por la
lucha revivieron y solamente buscaba la manera de juntar dinero para lanzarse en contra de quienes
habían asesinado a sus hijos.

11. Capítulo XII

Úrsula ya estaba vieja. Parecía ser que ya estorbaba por todos lados más de lo que podía ayudar y
se estaba quedando cada vez más ciega. De una forma u otra esto no fue un impedimento para su
vida diaria al contrario, con sus otros cuatro sentidos pudo captar y comprender muchas cosas que
por algún tiempo había pasado por alto.
Úrsula se pudo dar cuenta que los sentimientos que alguna vez había percibido en sus hijos y en la
familia no eran nada parecido a la realidad. Aureliano Buendía, en vez de triste y desilusionado, era
una persona soberbia. Por otra parte Amaranta, que a simple vista parecía una persona vengativa y
llena de rencor, lo único que hacía era luchar contra el miedo de vivir.
José Arcadio por fin emprendió su viaje al seminario. Con grandes esfuerzos y después de muchos
aplazamientos, la familia veía cumplirse su sueño más inalcanzable. Meme había sido enviada a una
escuela para monjas donde aprendería a tocar el clavicordio pero por su carácter alegre y
despreocupado, la familia temía que no lo lograra. Ella trataba de darles gusto sólo para no tener
sobre ella a su madre.
Aureliano II seguía haciendo fiestas que terminaban en parrandas todos los días de la semana. A
todos en la casa los cansaba ese estilo de vida y se lo reprochaban, por lo que él decidió irse a vivir
permanentemente a casa de Petra Cotes, abandonando a Fernanda. Fue un día en una de sus
fiestas cuando por exceso de comida sintió la cercanía de la muerte y decidió regresar a morir al lado
de su esposa, como lo había prometido, sin embargo al estar fuera de peligro, regresaba una y otra
vez a casa de Petra.
Fernanda estaba conciente de esta situación pero parecía no importarle mucho. Cuando Meme venía
de vacaciones, los dos se las arreglaban para parecer un matrimonio feliz y brindarle los mejores
recuerdos de su juventud, aunque en realidad casi no se hablaban. Cuando estaba sola, Fernanda
se dio cuenta de que viví en una casa habitada por sombras de las personas que parecían ya no
estar ahí
Todos en la casa parecían ser ajenos a lo que ocurría en el mundo. Aureliano Buendía nunca
abandonaba su taller, ni siquiera para comer; Amaranta por su parte pasaba días y días tejiendo su
propia mortaja, alistándose para el día de su muerte. José Arcadio II nunca estaba en la casa, en
realidad nadie sabía lo que pasaba en su vida.
Sólo José Arcadio II podía hablar con Aureliano Buendía. Los días en que estaba en la casa se los
pasaba hablando con él y discutiendo los textos de Melquíades. A pesar de que era un rostro familiar
y cercan a Aureliano, ni siquiera José Arcadio II pudo sacarlo de su rutina de hacer pesaditos de oro
y de nunca abandonar el pequeño taller.
Un día muere Aureliano Buendía. Lo hizo en silencio apoyado en el árbol en el que en algún tiempo
viviera su padre los últimos días de su vida.

12. Capítulo XIII

Meme terminó sus estudios en la escuela de monjas y regresó a Macondo. Ella quería vivir con su
familia y encontró con sorpresa a una nueva hermanita: Amaranta Úrsula. Por su aparente docilidad
y obediencia, Fernanda nunca le negó la oportunidad de divertirse. Meme era feliz en el lugar que
fuera, siempre y cuando su madre no estuviera ahí y ella pudiera reír y hacer cosas divertidas. Su
padre pensó que no le prestaba suficiente atención y decidió pasar más tiempo con ella.
La muerte de Amaranta trae nuevas precipitaciones a la casa de los Buendía que parecía haber
gozado por mucho tiempo de una paz increíble. Amaranta había vivido siempre aparte, atormentada
por sus propios recuerdos y privaciones, tratando siempre de huir de ellos. Ella ya estaba lista para la
muerte, años atrás se le había aparecido y le había dicho que moriría el día en que acabara de tejer
su mortaja, así sucedió.
Úrsula, después de la tristeza por la muerte de su hija no pudo levantarse. Solamente Santa Sofía de
la Piedad la ayudaba para que pudiera comer y bañarse, gracias a ella se enteraba de lo que sucedía
en el pueblo y nadie sospechaba de que ya estaba completamente ciega. Con este tiempo libre que
tenía fue cuando se dio cuenta de que Meme andaba en algo raro y siempre actuaba de una manera
sospechosa.
Lo que en realidad sucedía era que Meme se veía a escondidas con un muchacho del pueblo.
Mauricio Babilonia trabajaba en la compañía platanera y fue ahí donde la conoció porque él era el
mecánico de una de las amigas de Meme y en una de sus múltiples visitas al lugar dónde vivían los
extranjeros él les sirvió de chofer. Mauricio siempre estaba rodeado por mariposas amarillas.
Meme se enamoró perdidamente de él y él lo sabía. Mauricio Babilonia contaba con una altanería
natural que encantaba y al mismo tiempo molestaba mucho a Meme porque parecía que él adivinaba
sus pensamientos y siempre hacía comentarios sobre lo que no debía. No tenía los mismos modales
que ella pero lo compensaba con una simpatía inigualable. Casi sin darse cuenta iniciaron una
relación pero el día en que Fernanda los descubrió dejaron de verse, pero sólo por unos días.
Con el consentimiento de Aureliano II, Meme iba al cine sola. Ellos dos fingían que iban juntos, pero
al salir de la casa Aureliano II se iba a hacer fiestas a casa de Petra y Meme se encontraba en el cine
con Mauricio. En una ocasión, cansada de no ser obedecida, cuando Fernanda se da cuenta de que
Mauricio está en el baño de Meme llama a la policía. Los policías disparan en contra de lo que según
la acusación Fernanda era un vil ladrón de gallinas.
Mauricio Babilonia murió de viejo. Había quedado paralítico a raíz de la bala que le dispararon los
policías, Meme había sido obligada a no visitarlo. Hasta el último día de su vida tuvo que llevar a
cuestas la fama de ser un ladrón y a las mariposas amarillas que nunca lo dejaron sólo.

13. Capítulo XIV


14. Capítulo XV
15. Capítulo XVI

Después de que la lluvia cesó Úrsula se sintió muy bien. Parecía que la lluvia se había llevado
también lo malo y experimentaba muchos periodos de lucidez por lo que le estaba costando mucho
trabajo cumplir su palabra de que iba a morirse cuando pasara la lluvia. Úrsula vio su casa deshecha
por la lluvia, todo se estaba deshaciendo y trató de emprender una misión de rescate. Empezó a
limpiar todo pero cuando le llegó el turno al cuarto de Melquíades encontró ahí a José Arcadio II
sucio y más viejo que nunca.
José Arcadio iba a ir de visita antes de tomar los votos perpetuos para ser sacerdote. Por esta razón
Fernanda decidió ayudar a Úrsula a arreglar la casa para que su hijo pudiera encontrarla
presentable. Ella tuvo que vender lo poco de valor que le quedaba para comprar más cosas aunque
de menor calidad y decoró el jardín con plantas de todo tipo. Por más que lo intentó, Úrsula no pudo
convencer a Fernanda para que reabriera las puertas de las casa.
Petra Cotes había logrado conseguir algo de dinero con el dinero de las rifas. Con esto ella mantenía
a Fernanda y a la familia de Aureliano II, sacrificando muchas veces su propio bienestar para que
ocasionalmente Fernanda pudiera comprar un mantel. Incluso era ella quien vestía a Santa Sofía de
la Piedad, de la que todos en la casa parecían haberse olvidado. Poco a poco, Aureliano II y Petra se
estaban enamorando, esta vez era amor de verdad, no sólo la pasión que experimentaban antes.
Úrsula vuelve a perder su lucidez y estaba alucinando más que nunca. Santa Sofía de la Piedad
estaba segura de que moriría de un momento a otro. Úrsula falleció un jueves santo, con 120 años
de edad, en medio de un calor infernal. El padre atribuía este calor a la aparición del judío errante,
una mezcla entre macho cabrío y hembra hereje que traía desgracias al pueblo. Nadie creía la teoría
del padre hasta que lo capturaron pero parecía más un ángel que demonio. Lo quemaron en el
centro del pueblo.
Rebeca murió a fines de ese año. Macondo se había acabado, había envejecido y era como al
principio, seco y solo. Amaranta Úrsula parecía estar creciendo bien. La niña se dedicaba
arduamente a sus estudios y su padre, Aureliano II, estaba feliz. Por otra parte Aureliano nunca
había visto el mundo exterior a la casa y parecía no interesarse por eso. Inició una amistad con José
Arcadio II y de él escuchó la verdad de la masacre y adquirió una madurez impresionante.
Aureliano II despertaba todos los días con una especie de nudo en la garganta. Pilar Ternera lo
interpretó como un signo de brujería por lo que mató una gallina para desaparecer el mal,
desapareciendo el dolor momentáneamente. Aureliano II empezó a sentirse mal otra vez, se da
cuenta de que se estaba muriendo poco a poco, por lo que decide trabajar más que nunca para
poder mandar a Amaranta Úrsula a Bruselas como se lo había prometido.
Aureliano II murió. José Arcadio II cayó muerto también. Los enterraron juntos.

16. Capítulo XVII

Aureliano pasaba mucho tiempo en el cuarto de Melquíades. Siempre estaba leyendo o platicando
con él, que apareció poco después de la muerte de José Arcadio II y Aureliano II. Mientras más
avanzaba Aureliano en sus estudios, Melquíades parecía estar más y más ausente, hasta el día en
que despareció totalmente, dejando por primera vez su cuarto vulnerable al polvo y a las
inclemencias del tiempo.
Después de la muerte de Aureliano II, Petra Cotes seguía manteniendo a la familia, obviamente
desde el anonimato. Santa Sofía de la Piedad no paraba de trabajar tratando de arreglar las cosas y
de recuperar la antigua casa, sin embargo la muerte de Úrsula la había quebrantado. Tiempo
después se fue para siempre diciendo que ya no podía más con todo, fue la primera muestra de
determinación que mostró desde que degolló el cadáver de José Arcadio II para asegurarse de que
no lo enterraran vivo.
Aureliano y Fernanda no compartían ni siquiera la soledad. Fernanda estaba por fin tranquila, se
sentía como antes vivía en la casa de sus padres y poco a poco fue perdiendo la noción del tiempo.
Aureliano había traducido parte de los pergaminos de Melquíades, cosa que no habían logrado su
predecesores, pero no pudo descifrarlos por lo que le pidió permiso a Fernanda de salir a buscar
libros que lo ayudaran, ella se lo negó.
Fernanda se había hundido tanto en su soledad que Aureliano no había sabido nada de ella hasta el
día en que la encontró muerta. Cuatro meses después llegó José Arcadio vestido con sus túnicas de
sacerdote pero no quiso saber nada de Aureliano. Tiempo después este se enteró de que nunca
había ido al seminario y que había abandonado los estudios poco tiempo después de iniciarlos y que
ocultó la verdad porque pensó que iba a recibir una gran herencia.
José Arcadio también cargaba con sus propios fantasmas. Aún después de tantos años seguía
evocando a Amaranta y la veía como lo único bueno que había tenido. Desde que tenía memoria
siempre había tenido miedo a todo, a lo pasaba, a lo que no y a lo que podía o tenía que pasar. Su
único pasatiempo era invitar niños a jugar a la casa para poder sentir un poco de alegría. Los niños
se ocupaban de su cuidado personal pero hicieron muchos desastres, hasta que un día ya no
volvieron.
Aureliano finalmente se decidió a salir a buscar sus libros. Un día José Arcadio encontró el San José
de yeso lleno de monedas y mandó restaurar la casa. Esto fue hecho en vano, ya que cada vez
estaba más y más acabada, igual que ellos. José Arcadio y Aureliano se hablaban cada vez más y
juntos lograban sobrellevar mejor su soledad.
Llegó a la casa Aureliano Amador, el último hijo vivo de Aureliano Buendía. El joven estaba pidiendo
asilo pero como ellos no lo conocían se lo negaron, por lo que fue asesinado por dos policías que
llevaban años tras su pista. El día en que José Arcadio murió, Aureliano se dio cuenta de cuanto lo
quería.

17. Capítulo XVIII

Después de muchos años en Bruselas, Amaranta Úrsula llega a Macondo con su esposo. Estando
en su casa ella se pudo dar cuenta de cómo había pasado el tiempo y casi inmediatamente se puso
a arreglar la casa. Apareció con ropa llamativa y hablando en un tono de voz muy alto que no era lo
acostumbrado en Macondo. Ella poseía una gran alegría y un gran espíritu, por lo que se notaba que
no había estado en el pueblo durante gran parte de su vida.
Gastón su esposo pensó que la visita a Macondo era algo temporal, por lo que accedió a
acompañarla. Al principio ni siquiera desempacó, se limitó a ayudar a Amaranta Úrsula a arreglar los
desperfectos de la casa y a limpiar un poco. Gastón era por lo menos quince años mayor que su
esposa pero su aire juvenil y desenfadado recompensaban esto. Los dos se amaban mucho y eran
cómplices en sus locuras.
Gastón y Amaranta Úrsula se habían conocido tres años antes de casarse. Él la recogía en la
escuela y juntos pasaban mucho tiempo en el club y enfrascados en múltiples aventuras. Su esposa
le había hablado de Macondo como el lugar más maravilloso de la tierra, y donde ellos pasarían toda
la vida con sus hijos. Por esta razón el aceptó el viaje pero al paso de los años él empezó a
preocuparse y desesperarse porque ya no había nada qué hacer.
Aureliano disfrutaba mucho su recién adquirida libertad. Pasaba mucho tiempo en la librería donde
había hecho varios amigos, que serían lo únicos que tendría por el resto de su vida. Juntos hablaban
y discutían de muchos temas, y se pasaban tardes enteras estudiando a los autores más
reconocidos de la época, incluso hacían varias competencias para probarse unos a otros. Gabriel era
el más cercano a Aureliano, este lo apreciaba mucho por ser el único que parecía recordar a
Aureliano Buendía y conocer su historia.
Aureliano empezó a sentir una atracción por Amaranta Úrsula. Al ver que no podía expresar sus
sentimientos, trató de distraerse con una prostituta del pueblo, Nigromanta, pero lo único que
conseguía era pensar más y más en Amaranta Úrsula. Aureliano se mantenía de vender las últimas
cosas de valor que quedaban en la casa y cuando ya no tenía dinero iba pedir cabezas de pollo para
hacer caldos.
Aureliano poco a poco fue integrándose a las comidas familiares. A Gastón esto le gustó y se
quejaba con él de que sus socios tal vez lo estaban engañando porque había pasado mucho tiempo
y no había recibido el paquete que les encargó. Aureliano al principio pensaba que Gastón era tonto,
pero con el paso del tiempo se dio convenció de que era manipulador y perverso.
Cuando Amaranta Úrsula supo de boca de Aureliano lo que sentía por ella, se escandalizó. Le dijo
que se iría a Bélgica lo más pronto posible y Aureliano se refugió en el cariño de Pilar Ternera, quien
había pasado por el pueblo y lo había confundido con Aureliano Buendía. Sin embargo Amaranta no
se fue y al contrario, sucumbió ante las propuestas de Aureliano

18. Capítulo XIX

Pilar Ternera murió y su última voluntad fue que la enterraran sin ataúd, solamente sentada en su
mecedora. Después de esto, las prostitutas que llegaron al pueblo con ella se dispersaron como
parte de un rito luctuoso. En Macondo la vida parecía cada vez más difícil. El pueblo estaba
prácticamente abandonado y hasta costaba trabajo respirar. Parecía estar destinado al olvido.
El dueño de la librería se regresó a Cartagena. Antes de su partida él se encargó de dejar como
"herencia" sus libros a Aureliano y sus amigos, y se ocupa de escribirles cada vez que podía. En su
viaje perdió la noción de la realidad y se dio cuenta de que su pasado en Macondo no había sido
más que un recuerdo efímero y les recomendó se fueran de ahí lo más pronto posible. Alfonso,
Álvaro y Germán lo hicieron, sólo se quedaron Gabriel y Aureliano.
Gastón había vuelto a Bruselas con el pretexto de recuperar el aeroplano que había encargado a sus
socios, desconociendo totalmente el amorío de Amaranta Úrsula y Aureliano. Ellos estaban muy
felices. Parecían absortos en su pasión que por poco destruyen toda la casa. No les importaba nada,
ni siquiera que se estuviera cayendo por culpa de las hormigas que se habían apoderado de ella.
Poco tiempo después Amaranta Úrsula se embarazó y Gastón nunca más regresó. Aureliano quería
saber de dónde procedía para estar seguro que no era hermano de Amaranta Úrsula. Al no encontrar
ninguna pista sobre su origen, decidieron apegarse a la versión de que lo había encontrado
Fernanda flotando en una canastilla.
Eran los únicos sobrevivientes de la familia Buendía. Ellos se amaban y se hacían compañía tratando
de luchar en contra de la soledad y los recuerdos que parecían estar destruyendo la casa.
Llegó el día en que nació su hijo. Tenía los mismos ojos tristes de los Buendía y sus otras
características, sólo que en él se cumplió la peor pesadilla de Úrsula, había nacido con una cola de
cerdo. Al principio nadie se preocupó por pensar en eso que consideraban desaparecería con el paso
del tiempo. Por el parto, Amaranta Úrsula empezó a desangrarse y los intentos de Aureliano por
controlar la hemorragia fueron en vano porque perdió tanta sangre que se murió.
Aureliano vagaba con su hijo buscando una manera de regresar al pasado. Se desesperó tanto y
cayó en la tristeza que se olvidó por completo del bebé. Cuando recobró la conciencia lo buscó pero
no lo encontró, hasta que se dio cuenta de que se lo estaban llevando las hormigas y la verdad de
los textos de Melquíades se le reveló como por arte de magia: "El primero de la estirpe está
amarrado en un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas".
Aureliano entonces se dio cuenta de que los textos de Melquíades eran en verdad la historia de su
familia, contada con 100 años de anticipación y encontró su destino. Leyó lo que estaba haciendo y
diciendo en ese instante y se vio atrapado por un viento que lo atrapó en una casa de espejos y que
lo borraría de la memoria de los hombres.
La historia que había sucedido, la de su familia, era irrepetible:"Porque las estirpes condenadas a
100 años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra" (1).

19. Capítulo XX

García Márquez, Gabriel. "Cien Años de Soledad". Editorial Diana. México, 2002
Cien años de soledad
Gabriel García Márquez

Introducción
En 1967 el escritor y periodista colombiano, Gabriel García Márquez, entrega a la editorial Sudamericana de Buenos
Aires, en dos partes, una novela que escribió en México durante 18 meses previos de duro trabajo. Había pensado titularla,
en un primer momento, "La casa", pero para evitar confusiones con la obra de su amigo y coetáneo Cepeda Samudio, la
rotuló finalmente "Cien años de soledad", alcanzando el éxito inmediato y convirtiéndose en el símbolo y seña de un
movimiento literario que se ha dado en llamar Realismo Mágico.

En el marco del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en la localidad colombiana de Cartagena de
Indias en marzo de 2007, la Asociación de Academias de la Lengua presentó una edición popular de "Cien años de
soledad" para conmemorar el cuadragésimo (40) aniversario de la publicación de la obra y el octogésimo (80)
cumpleaños del escritor.

Macondo ha trascendido su mero papel de lugar de los hechos en esta novela para convertirse en un referente universal a
un mundo de fantasía habitado por los personajes inmortales de Cien años de soledad y de otras obras de García
Márquez: "Los funerales de la Mamá Grande", "La mala hora" o "El coronel no tiene quien le escriba".

Resumen del argumento de "Cien años de soledad"

El tema central de la obra "Cien años de soledad" es el surgimiento, desarrollo, esplendor, declive y desaparición de
Macondo, una localidad inventada por García Márquez, pero que, dados su descripción y contexto, se podría situar
perfectamente en la Colombia de principios de siglo XX. En esa villa irreal sucede la vida de varias generaciones de la
familia Buendía. El personaje que sirve para dramatizar ese eje narrativo es el de Úrsula Iguarán, el único miembro de la
familia que vivirá prácticamente durante todas las generaciones de los Buendía y hasta los últimos capítulos de la novela.

Aunque el primer capítulo nos presenta a los personajes principales del relato (el coronel Aureliano Buendía, Melquíades,
José Arcadio Buendía, Úrsula Iguarán) no es hasta el segundo capítulo cuando conocemos el origen de la trama de la
novela y el origen del pueblo donde transcurre.

José Arcadio Buendía se casa en la localidad de Riohacha con su prima Úrsula Iguarán, pese a los impedimentos por
incesto que tratan de hacer valer sus parientes y la superstición existente de que los hijos que nacieran de esa pareja
tendrían cola de cerdo, como castigo al incesto. Pese a los remedios anticonceptivos que trata de poner Úrsula y a los
remoridimientos, conciben un niño que nacerá en la selva durante el éxodo que se impone José Arcadio Buendía para huir
del fantasma de Prudencio Aguilar, que se aparecía en su casa por las noches y al que mató de un lanzazo por un
comentario sobre su prolongada infertilidad.

En esa travesía a la sierra nace, sin ningún defecto físico, José Arcadio Buendía, el primer hijo de José Arcadio Buendía
y Úrsula Iguarán. Una noche el patriarca sueña con una población cuyas casas tenían paredes de espejo. Entonces José
Arcadio Buendía decide poner fin a su búsqueda del mar y fundar en el lugar de la selva donde nació su primogénito, una
población con la ayuda de otras familias que les acompañaron en su viaje. Así nació Macondo, que era el nombre que
tenía la aldea en el sueño de José Arcadio Buendía.

Del matrimonio nacerán posteriormente Aureliano y Amaranta. La tranquila vida de la aldea se alborota cada mes de
marzo con la llegada de los gitanos que presentaban sus espectáculos y asombraban a los vecinos con inventos
desconocidos por ellos (el imán, la lupa, la brújula, el hielo). Entre los gitanos, José Arcadio Buendía desarrolla una
especial amistad con Melquíades, que atesora grandes conocimientos. Es precisamente cuando éste aparece un año en el
pueblo enseñando una espléndida dentadura postiza, cuando José Arcadio Buendía sufre repentinamente una fiebre por
viajar, conocer todas las cosas y emprender aventuras, fascinación que luego heredará su primogénito José Arcadio, quien
dará 65 veces la vuelta al mundo tras fugarse con los gitanos. Melquíades le regala al patriarca un juego de objetos
de alquimia y José Arcadio se vuelca en el intento de fabricar oro hasta el punto de llegar a perder la razón.

Macondo crece. En pocos meses llega a los 300 habitantes e insospechadamente de las honduras de la ciénaga van
llegando nuevas gentes que se asientan en el pueblo.

En esa época viene a la casa la niña Rebeca, con un taleguito de huesos de los restos de sus padres y la extraña manía de
comer tierra. Úrsula adopta a la huérfana y la integra como una hija más en la familia. Una india que vivía en la casa de
los Buendía reconoce en Rebeca los síntomas de la peste del insomnio, enfermedad que contagia a los habitantes de
Macondo. Como consecuencia de esta lacra llegará también la peste del olvido que hacía que los que la sufrían olvidaran
incluso el nombre de las cosas y en su extremo más riguroso hasta leer o hablar. El pueblo es salvado de estas plagas por
Melquíades, que regresa con un remedio de una de sus muertes.

Más tarde Pietro Crespi, un joven músico y afinador de pianolas se enamora de Rebeca, con quien se compromete.
Mientras, Amaranta se enamora de Pietro Crespi, lo que supone una rivalidad mortal con su falsa hermana, Rebeca. A su
vez, el amigo de la familia, Gerineldo Márquez, que será más tarde lugarteniente inseparable de Aureliano en las guerras
partidistas, se enamora de Amaranta y será fiel a este sentimiento el resto de su vida, pese a los desprecios crueles de la
menor de los Buendía. Por su parte, Aureliano Buendía, mantendrá relaciones con la concubina abandonada por su
hermano José Arcadio, llamada Pilar Ternera, ya presente en la fundación de Macondo y que leía el futuro en las cartas.
A pesar de llegar a tener un hijo con Pilar Ternera, Aureliano Buendía se enamora perdidamente de Remedios, la hija
menor de Apolinar Moscote, una especie de delegado del gobierno en la localidad, y, a pesar de ser una niña sin
menstruación, logra casarse con ella y alcanza la dicha, aunque por poco tiempo. La repentina muerte de Remedios sume a
Aureliano en la melancolía y en una incapacidad para el amor que le acompañarían el resto de su vida. Al estallido de la
guerra civil, Aureliano se une al partido liberal y participa en las batallas como Coronel de las fuerzas revolucionarias,
extendiendo con el correr de los años su lucha a otros países contra los regímenes conservadores. Durante sus escarceos
militares, Aureliano Buendía procreará 17 hijos de 17 mujeres distintas, hijos que eran llevados a Úrsula para que les
pusiera nombre y quienes se distinguían porque recibieron todos en la frente una cruz de ceniza imborrable. Esquivo a la
muerte, el Coronel se salvó de varias trampas de sus enemigos, libró varios atentados y emboscadas e incluso, sobrevivió
a un intento de suicidio cuando, acabadas las guerras y firmado el armisticio, convencido de la inutilidad de la lucha,
decidió pegarse un tiro en el pecho. El Coronel Aureliano Buendía deja de ser un héroe nacional para retirarse a una vejez
prolongada y solitaria dentro de la casa materna donde se consagra a la fabricación y venta de pescaditos de oro.

Cuando José Arcadio regresa de su periplo por el mundo, tatuado y hablando la lengua de los marineros, se une a Rebeca,
pero no pueden vivir en la casa paterna por el escándalo del incesto (aunque realmente no eran hermanos). Por su parte,
Pietro Crespi, dando por perdida a Rebeca, intenta el asedio de Amaranta, pero ésta, a pesar de amarle, le rechaza, por lo
que el músico decide cortarse las venas y muere. Esto provoca una gran amargura en Amaranta, que termina por
encerrarse en vida dentro de la casa con su sempiterna venda negra (se quemó un brazo) hasta que recibe el vaticinio de su
muerte: tendrá lugar el día en que acabe de elaborar su propio sudario, labor en la que emplea más de seis años. El
patriarca, Jose Arcadio Buendía, que había perdido la razón muere atado a un árbol del patio familiar.

Acabadas las guerras, la novela se centra en los diecisiete Aurelianos, destacando Aureliano Triste, que instala una
fábrica de hielo en Macondo y después, movido por el espíritu emprededor de su abuelo, decide hacer llegar el tren hasta
la Aldea. Con la llegada del ferrocarril sucede también la venida a Macondo de todo tipo de gentes y el asentamiento de
la compañía bananera. Es la época más próspera que viviría la aldea en toda su historia.

Entretanto Arcadio y Santa Sofía de la Piedad, una muchacha pagada por Pilar Ternera para acostarse con su hijo,
engendran a Remedios, la Bella, por cuya hermosura subyugante mueren varios hombres ante su completa indiferencia.
Arcadio se convierte en un regidor tirano y cruel de Macondo, legaliza usurpaciones de fincas realizadas por su padre, y
muere fusilado por el ejército con el desprecio de los suyos. Antes de morir también había engendrado con Santa Sofía de
la Piedad a los gemelos José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo.

Por parte, Aureliano José, el hijo del Coronel Aureliano Buendía con Pilar Ternera, vivió siempre enamorado de su tía
Amaranta y muere en el transcurso de una de las guerras civiles.

Posteriormente Macondo entra en una espiral de declive. La huelga y posterior revuelta de los trabajadores del banano es
reprimida por el ejército con una severidad inaudita que se salda con más de 3.000 muertos, mujeres y niños incluídos.
José Arcadio Segundo es testigo de los hechos y viajó en el tren con los cadáveres que iban a ser vertidos al mar, dado por
muerto por los soldados. Cuando regresa al pueblo y cuenta lo sucedido nadie lo cree. Aparentemente, nada ha sucedido,
pero el ejército sigue su labor de persecución y exterminio, por lo que José Arcadio Segundo es recluído y prácticamente
abandonado por Úrsula en una pieza de la casa. Su gemelo, Aureliano José, que en años anteriores había gozado de los
placeres de la vida con una lujuria sin contenciones junto a su concubina Petra Cortés, sufre una transformación de su
apariencia (pierde mucho peso) y un apaciguamiento de carácter durante los más de 4 años ininterrumpidos del diluvio
que inundó Macondo. Vive sin salir de la casa familiar, junto a su mujer legítima, Fernanda del Carpio, y a su
nieto Aureliano Babilonia (hijo de Meme, recluída finalmente en un convento con voto de silencio, y Mauricio
Babilonia, un menestral que era seguido siempre por cientos de mariposas amarillas).

Cuando termina el diluvio Úrsula, la matriarca muere y la familia, ya no tenida en cuenta por el resto de habitantes de ese
Macondo arrasado, se empieza a difuminar. Aureliano Segundo regresa con su concubina y experimenta el verdadero
amor de la convivencia madura y la felicidad que sólo puede dar la pobreza (en otros tiempos había regentado con Petra
Cortés el negocio ganadero más próspero y fértil de toda la región), dedicando todo el dinero que gana a pagar los estudios
de Amaranta Úrsula en Bruselas. Sin embargo, cuando siente que va a morir regresa con Fernanda del Carpio pues le
había jurado a su esposa que en ese momento estaría con ella. En el mismo momento que Aureliano Segundo muere,
también lo hace José Arcadio Segundo, su hermano gemelo, que siempre tuvo el terror de ser enterrado vivo, por lo que su
madre, Santa Sofía de la Piedad, lo degolla antes de enterrarlo. Muerta Úrsula y sus hijos, Santa Sofía de la Piedad
abandona la casa y nunca se volvería a saber de ella. Antes de morir, José Arcadio, encerrado en su cuarto, había
transmitido a Aureliano Babilonia, su sobrino nieto, la fascinación por los pergaminos de Melquíades. Éste se aparece a
Aureliano Babilonia, ya próximo a cumplirse el plazo de cien años a cuya finalización los pergaminos podrían ser
descifrados, para revelarle que están en sánscrito.

A la muerte de Fernanda del Carpio, regresa de Roma José Arcadio, su hijo con Aureliano Segundo. No se había
consagrado a la orden sacerdotal y había llevado una vida bohemia y de penurias engañando a su madre. José Arcadio y
unos niños que introduce en la casa encuentran el oro de Úrsula. Los niños acaban ahogando a José Arcadio, después de
que éste los maltratara y echara, y llevándose el oro, quedándose Aureliano Babilonia sólo hasta el regreso de Amaranta
Úrsula, de quien se enamora perdidamente, ignorando que es su tía y a pesar de estar casada con Gastón, un emprendedor
y aviador belga. Cuando éste decide regresar a Bélgica la pasión entre Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia se
consuma mientras la casa va siendo destruída por la vegetación y los animales, y Macondo va siendo abandonado por sus
habitantes. En ese contexto catastrófico engendran un niño con cola de cerdo, que termina siendo devorado por las
hormigas. Amaranta Úrsula se desangró como consecuencia del parto y Aureliano encuentra la clave para descifrar los
pegaminos de Melquíades: en ellos el gitano contaba la historia de Macondo y de la familia Buendía, así como, con cien
años de anticipación, del destino final de Aureliano y del pueblo: ser barridos por el viento, "porque las estirpes
condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra"

Personajes
La crítica suele agrupar los personajes de "Cien años de soledad" en función de las sucesivas generaciones de la familia
Buendía. Es una buena sistemática para distinguirlos, teniendo en cuenta que los nombres de los protagonistas se repiten
contínuamente. Nosotros ahondaremos en los personajes de las dos primeras generaciones y mencionaremos a los
protagonistas de las siguientes, así como a otros caracteres secundarios y coetáneos a cada generación de los Buendía.

Primera y Segunda Generación


José Arcadio Buendía-. Patriarca de la familia, esposo de Úrsula Iguarán y fundador de Macondo. Su carácter es abierto
y tiene espíritu emprendedor y curioso. Fraterniza con el gitano Melquíades quien le descubre los inventos que se
producen en el exterior de la aldea y le infiltra la locura por la ciencia. Es el primero de la familia en presenciar episodios
sobrenaturales: el fantasma de Prudencio Aguilar. Acaba hablando en latín. La familia lo toma por loco y lo ata a un
castaño del patio, donde a pesar de los cuidados diarios de Úrsula y su hija morirá. Después de su muerte se aparece y
conversa con los vivos, excepto al Coronel Aureliano, su hijo, que es incapaz de verlo.

Úrsula Iguarán-. Matriarca longeva de la familia, esposa de José Arcadio Buendía, menuda y muy activa. Sobrevive a
todas las generaciones de los Buendía, expecto a la última, por lo que se convierte en el personaje eje de la novela.
Preocupada únicamente del bienestar de los suyos y del cuidado de la casa, incluso cuando pierde la vista y hace todo lo
posible para que nadie lo note. Aguanta con resignación todos los envites de la vida, las plagas, y las desgracias incluída la
de sobrevivir a sus tres hijos y a la mayoría de sus nietos.

José Arcadio Buendía-. Primogénito del fundador de Macondo y Úrsula. Desde joven se consagra a la alquimia
ayudando a su padres. Se enamora de Pilar Ternera y es dichoso con ella, pero al comunicarle que van a tener un hijo se
siente agobiado y huye con el circo a recorrer el mundo, prendado de una muchacha gitana. Cuando años después regresa,
se casa con Rebeca y son felices labrando la tierra hasta que es asesinado en una cacería, perdurando en Macondo durante
años el olor a pólvora del fogonazo que lo mató.
Coronel Aureliano Buendía-. Segundo hijo de los fundadores de Macondo, José Arcadio y Úrsula. Tiene el don de
anticipar ciertos acontecimientos y es un personaje vivaz y dichoso hasta la muerte de Remedios Moscote, la niña con la
que se casa. Desde ese momento su carácter será meditabundo, despótico y, como su madre Úrsula percibe, "incapacitado
para amar". Comprendiendo la inutilidad de la lucha política abandona las guerras civiles que lo mantienen alejado
durante años de Macondo y su familia, deja el ejército y pierde el interés por todos los asuntos de la vida. Pierde su
capacidad adivinatoria, intenta suicidarse, pero no lo consigue. Condenado a la soledad se encierra en un cuarto de la casa
y se dedica a la orfebrería de pescaditos de oro que primero vende y luego funde y vuelve a rehacer interminablemente.

Amaranta Buendía-. La hija menor de los fundadores, José Arcadio y Úrsula. No fue una mujer bella y destaca por su
amargura y en una visión del conjunto de su vida por su carácter arácnido (mito de Aracne). Amó a Pietro Crespi hasta
llegar a sentir por su hermana adoptada, Rebeca, un odio mortal; de hecho, intentó matarla varias veces. Sin embargo,
cuando Pietro Crespi la cortejó, después de dar por perdida a Rebeca, Amaranta le mostró su desprecio. Amó
reposadamente y sin reconocerlo a Gerineldo Márquez, lugarteniente de su hermano, el Coronel Aureliano Buendía.
Recluída en la casa, recibe en sueños un mensaje de la Muerte. Ésta se la llevará el día que termine de tejer su sudario.

Pilar Ternera-. Deslenguada, provocativa mujer amiga de la familia Buendía, presente ya en la primera caravana de
gente que fundó Macondo. Un rasgo descriptivo constante es su olor a humo, además de su capacidad sobrenatural para
ver el futuro en las cartas. Es la concubina del segundo José Arcadio Buendía, con quien tiene a Arcadio, y de su hermano
el Coronel Aureliano Buendía, de quien engendra a Aureliano José. Pilar Ternera es uno de los personajes más longevos:
vive más de 145 años, siempre apartada de la familia, por la enemistad que le profesa Úrsula. Es enterrada sentada en su
mecedora de bejuco en un hueco abierto en el lupanar que regentaba.

Melquíades-. Es un gitano corpulento y de "manos de gorrión" que cada año llega a Macondo con nuevos inventos y
descubrimientos. Siembra en José Arcadio la inquietud por la ciencia y los viajes. Está revestido de un halo de misterio
sobrenatural ya que regresa de la muerte varias veces y se aparece a sucesivos miembros de la familia. Es el autor de unos
enigmáticos pergaminos, que descifrará cien años después Aureliano Babilonia, donde se contiene la narración de la
estirpe de los Buendía y el devenir de Macondo hasta su extinción.

Gerineldo Márquez-. Amigo de la familia y lugarteniente fiel del Coronel Aureliano Buendía en las guerras civiles. Se
enamora de Amaranta a quien espera pacientemente el resto de su vida, al igual que espera una pensión del gobierno que
nunca llega.

Rebeca-. Llega a la familia siendo niña. Portaba en un taleguito huesos de sus progenitores y llega a Macondo con las
manías de comer tierra y arrancarse el cabello, que sufrirá nuevamente cuando muera José Arcadio Buendía hijo, su
marido, encerrada en la soledad de su casa. Fue amada por Pietro Crespi y odiada por Amaranta.

Tercera generación
Arcadio-. Hijo de José Arcadio Buendía hijo y de Pilar Ternera, su concubina. Muere ajusticiado por el ejército tras
ejercer como tirano de Macondo.

Aureliano José-. Hijo del Coronel Aureliano Buendía y de Pilar Ternera. Amó a su tía Amaranta y murió en una campaña
militar.

Los 17 Aurelianos-. Hijos del Coronel Aureliano Buendía con distintas mujeres que pasaban con él una sóla noche
durante sus campañas militares (una costumbre que se seguía en la creencia de que mejoraba la raza). Todos ellos fueron
llevados a Úrsula para que les pusiera nombre. Se les distinguía por una cruz de ceniza imborrable que tenían en la frente.
Todos ellos murieron asesinados.

Santa Sofía de la Piedad-. Mujer (no se llegó a casar) de Arcadio Buendía. Era bella y se dedicó toda su vida
pacientemente a las tareas hogareñas en casa de los Buendía, hasta que muere Úrsula, momento en que decide abandonar
la casa e irse de Macondo para siempre.

Cuarta generación
José Arcadio Segundo-. Hijo de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad y gemelo de Aureliano Segundo. Presencia la mayor
masacre que hubo en Macondo y se refugia en un cuarto de la casa durante años. Infunde en Aureliano Babilonia el interés
por los pergaminos de Melquíades.
Aureliano Segundo-. Es el personaje más epicúreo de la novela. Disfruta de la vida y de todos sus placeres hasta el
extremo y tiene una relación desaforada con Petra Cortés, su concubina, a quien amará profunda y recíprocamente durante
la vejez, a pesar de estar casado con Fernanda del Carpio.

Remedios, la Bella-. Se la describe como la mujer más hermosa del mundo. Era tal su belleza que varios hombres se
suicidaron desesperados por su olor y presencia hechizantes. Asciende a los cielos en un episodio sobrenatural de
levitación mística.

Fernanda del Carpio-. Criada en un ambiente de alta burguesía, se casa enamorada de Aureliano Segundo. Siempre
inadaptada al hogar de los Buendía por sus aires de princesa malcriada, acabará pudriéndose en la casa familiar comida
por la nostalgia de su niñez y la añoranza de sus hijos.

Petra Cortés-. Concubina de Aureliano Segundo.

Quinta Generación
Meme (Renata Remedios)-. Hija mayor del matrimonio Aureliano Segundo y Fernanda del Carpio. Heredó el carácter
abierto de su padre. Se enamora de Mauricio Babilonia, un mecánico de la compañía bananera. Tras quedar éste
incapacitado al recibir un disparo, y tener un niño, Meme acabará siendo encerrada en un convento con voto de silencio.

José Arcadio-. Hijo de Fernanda y de Aureliano Segundo. Criado para ser Papa de Roma por Úrsula y su madre, las
mantiene engañadas mientras en realidad se dedica en Italia a la vida bohemia. Vuelve a Macondo a la muerte de
Fernanda y encuentra el oro guardado por Úrsula, pero unos niños a los que había introducido en la casa lo asesinan y le
roban la fortuna.

Amaranta Úrsula-. Hija menor de Fernanda y Aureliano Segundo. Es enviada a estudiar a Bruselas, de donde vuelve
casada con Gastón, un maduro emprendedor belga. Vive una relación apasionada y desquiciante con su sobrino, Aureliano
Babilonia. Muere en el parto del hijo de ambos.

Sexta Generación
Aureliano Babilonia (o Aureliano Buendía)-. Era llamado por Fernanda, el bastardo, a pesar de ser su nieto e hijo de
Meme y Mauricio Babilonia. Ocultado públicamente su nacimiento, es recluído en la casa y no descubre la calle y
Macondo hasta muchos años después, cuando muere Fernanda, consagrándose al estudio y a la lectura. Será quien descifre
los pergaminos de Melquíades después de mucho tiempo y trabajo. Entabló amistad con unos contertulios que
frecuentaban la librería del "sabio catalán" pero va perdiendo estos amigos una vez que deciden abandonar aquel
Macondo en ruinas. Mantiene relaciones esporádicas con Nigromanta, una prostituta antillana. Se enamora hasta el delirio
de Amaranta Úrsula con quien engendra un niño, llamado Aureliano. Unido al destino final de Macondo, desaparece con
el pueblo arrasado por el viento con fuerza de huracán. Es el último Buendía en morir.

Séptima Generación
Aureliano-. Hijo de la incestuosa relación entre Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia, nació con cola de cerdo.
Descuidado por su padre en el lamento de la muerte de Amaranta Úrsula es devorado por las hormigas apenas recién
nacido.

Comentario
Cien años de soledad es una obra de ficción del género narrativa y subgénero novelaque es contada por un narrador
omnisciente e insensible a los acontecimientos. Está estructurada en veinte capítulos no titulados, sin división interna en
títulos, y de duración desigual

La crítica considera esta obra como uno de los ejemplares por excelencia del llamado Realismo Mágico, un movimiento
literario caracterizado por combinar en la línea temporal del relato acontecimientos reales y episodios sobrenaturales o
fabulosos que caracterizan un universo mitológico propio.
El contexto en el que transcurre la obra tiene un respaldo histórico cierto. Así, podemos situar la acción de la novela en
la Colombia de finales del siglo XIX y principios del XXdada la mención de hechos coetáneos a la vida de los personajes
que realmente acaecieron en esa época (enfrentamientos armados entre liberales y conservadores, la construcción del
ferrocarril que recorría la costa del Atlántico, o la llegada de una compañía frutera norteamericana para la
comercialización de los bananos). La trama cuenta el devenir de la familia Buendía a lo largo de cien años, pero la
percepción que el lector tiene del tiempo transcurrido no es lineal, fiel a una cronología veraz contada año por año, sino
que responde a una estructura cíclica constituída por un "engranaje de repeticiones irreparables". Repeticiones de nombres
de los personajes, de ciertos hechos, de presagios y augurios, que rondan sistemáticamente a la familia protagonista.

Sin perjuicio de que la trama íntima de la novela sea la fundación, desarrollo, esplendor, declive y destrucción de la villa
de Macondo, convirtiéndola en una auténtica epopeya de principio a fin, el relato toca otros temas, que podemos resumir
en:

Lo sobrenatural. Sucesos irreales, inexplicables y mágicos frecuentan el devenir cotidiano de Macondo y de la familia
Buendía: los fantasmas de Prudencio Aguilar, del patriarca José Arcadio o del gitano Melquíades; fenómenos exhibidos
en el circo de los gitanos; la levitación del padre Nicanor o la de Remedios, la Bella; las dotes de adivinación de Pilar
Ternera o la facultad de anticipar acontecimientos del Coronel Aureliano Buendía; el enjambre de mariposas amarillas que
acompaña a Mauricio Babilonia; la forma en que nadie extraña las muertes de más de 3000 personas fusiladas por el
ejército y que sólo presencia José Arcadio Segundo; el último de los Aurelianos, que nace con cola de cerdo, como castigo
al incesto.

La religión-. Hay escenas en Cien años de Soledad que inevitablemente recuerdan pasajes de la Biblia (el abandono de
Riohacha y la expedición buscando el mar, al Éxodo; la peste del insomnio y la del olvido, la invasión de hormigas, a
las plagas de Egipto; el diluvio por más de 4 años al diluvio universal del que sólo se salvaron los pasajeros del Arca de
Noé; y el modo en que el pueblo es arrasado por una divinidad impenitente al cumplirse la profecía, recordaría a la
destrucción de Gomorra) Por otro lado, la levitación de Remedios, la Bella, recuerda a la experiencia de los místicos.
Pero, en general, los elementos religiosos y algunos fervores catolicistas configuran un ambiente opresivo y cerrado en el
que los personajes sufren con resignación las muertes de familiares, los embates de la naturaleza, las desgracias
económicas, las plagas.

La soledad-. Esta cualidad identifica tanto a Macondo, abandonado en medio de la selva y las ciénagas sin que se sepa su
geografía exacta, como a muchos miembros de la familia Buendía. En realidad son muchos tipo de soledad los que se
configuran en la novela: la soledad del patriarca, incomprendido por todos en su empeño de saber y conocer; la soledad de
una mujer centenaria, Úrsula, que ve como su esposo se vuelve loco, o éste y sus hijos y nietos van muriendo en
circunstancias desafortunadas; la soledad de Aureliano, incapacitado para amar; la soledad de Aureliano José, abandonado
por su familia por haber ejercido como tirano de Macondo; la soledad arácnida de Amaranta tejiendo su sudario o la de
Rebeca que se encierra en vida en su casa; la soledad de Pilar Ternera, abandonada por sus amantes y por sus hijos; la
soledad de José Arcadio cuando regresa de Roma y la casa está desolada; la soledad de Aureliano Babilonia descifrando
en su cuarto los pergaminos de Melquíades.

El amor y el sexo-. Ambos temas se configuran en un ambiente de religiosidad rancia o de supersticción mágica,
claramente marcado por el pecado y los presagios alrededor del mismo. En la novela hallamos personajes enamorados que
no encuentran correspondencia a su sentimiento: Amaranta y Pietro Crespi, al principio; Pietro Crespi con Amaranta,
después; Gerineldo Márquez y Amaranta; los que se enamoraban de Remedios, la Bella. Hay amores impedidos por otros
personajes: Meme y Mauricio Babilonia, por Fernanda del Carpio; Pietro Crespi y Rebeca, por Amaranta. Pero también
hay personajes dichosos del amor Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia viven una pasión desatada y agravada por el
desenfreno sexual en un Macondo agonizante, haciéndose eco del esplendor pasional que reinó en las relaciones
extramatrimoniales entre Aureliano Segundo y Pilar Ternera, cuyo disfrute hacía que las cabañas de ganado proliferasen
de forma desatinada y cuya relación se vuelve más sosegada pero más profunda cuando la pobreza y la madurez llegan a
sus vidas.

La guerra-. Presente en la parte central del relato siendo el eje de los acontecimientos bélicos el Coronel Aureliano
Buendía. De la narración podemos extraer que García Márquez considera la lucha armada como vacía e inútil, pues el
personaje central derrocha los mejores años de vida en una guerra civil que no cambiaría la situación inicial de
enfrentamiento político.

En el plano de curiosidades, se puede comentar que el autor, García Márquez, aparece en la obra. Es el Gabriel que
pertenece al grupo de literatos que se reunen en la librería del "sabio catalán" frecuentada por Aureliano Babilonia y que
son el trasunto ficticio del llamado Grupo de Barranquilla, al que Gabo perteneció durante su estancia en esa ciudad
colombiana. Igualmente, Amaranta Úrsula expresa su deseo de que sus hijos se llamaran Rodrigo y Gonzalo, nombre real
de los hijos varones de García Márquez. El apellido de Úrsula, la matriarca es Iguarán, es decir, el que tenía la abuela
paterna de Gabo, hipocorístico de Gabriel García Márquez.

Como ha escrito el crítico Pablo Herranz "...lo que prevalece de Cien años de soledad es una aureola de cuento, de
historia narrada por alguien que la ha vivido de primera mano y se decide a contarla al final del día, embelleciendo un
pasaje aquí y exagerando otro allá, hasta adquirir casi tintes legendarios".
Recursos
 Aitor Pérez. Temas de "Cien años de soledad"
 Sandy Perdomo. Breve análisis de "Cien años de soledad"
 Pedro Alejandro. Magia y misticismo en Macondo
 Manuel A. Roa. Caracterización literaria de "Cien años de soledad"
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Cien años de Soledad

1. Capítulo

Macondo era el pueblo de José Arcadio Buendía, un habitante con gran imaginación, casado con
Úrsula Iguarán, que solía comprar inventos a Melquiades, el cabecilla de un grupo de gitanos que
aparecían una vez al año con novedosos artilugios. Entre los objetos que le compró había un imán
para buscar oro, una lupa a la cual le pretendía dar aplicaciones militares, mapas portugueses y
instrumentos de navegación. La mayoría de sus experimentos se frustraron, como consecuencia
llevó a cabo una expedición para conocer otros pueblos, descubrió que Macondo estaba rodeada
por agua.
Los primeros dos hijos de José Arcadio y Úrsula fueron José Arcadio, el mayor y Aureliano, el
pequeño. Al año siguiente cuando volvieron los gitanos ya no estaba con ellos Melquíades, que
había muerto. La novedad que trajeron los gitanos aquel año fue el hielo.

2. Capítulo

Antes de vivir en Macondo, José Arcadio y Úrsula habían vivido en una ranchería situada en la
sierra con sus respectivas familias, se casaron a pesar de ser primos, un precedente indicaba que
de un matrimonio en el cual hubieran vínculos familiares podía surgir un hijo con cola de cerdo,
pero eso no ocurrió. José Arcadio mató a Prudencio Aguilar (un vecino del pueblo), en un duelo de
honor, pero este se le aparecía después de muerto. Estas circunstancias llevaron a José Arcadio a
abandonar la sierra junto con otras familias, se establecieron al lado de un río y formaron un
nuevo pueblo, Macondo. El primogénito, José Arcadio empezó a mantener relaciones sexuales con
Pilar Ternera, una mujer que se dedicaba a leer las cartas, no tardó en quedarse embarazada.
Cuando llegaron los gitanos, el primogénito vio a una joven gitana de la cual se enamoró
rápidamente. Al día siguiente este se había fugado con los gitanos y la chica. Úrsula al enterarse
fue en su busca, José Arcadio se hizo cargo de Aureliano y de nueva hija, llamada Amaranta. A los
cinco meses regresó Úrsula sin su hijo pero con gente de otros pueblos.

3. Capítulo

Úrsula y José Arcadio aceptaron al hijo de Pilar Ternera de mala gana. Le llamaron Arcadio. Los
niños de la casa eran cuidados por Visitación, una india que había llegado a Macondo huyendo de
una peste de insomnio. Regresaron los gitanos, pero no había ni rastro de José Arcadio. También
llegaron a Macondo unos traficantes de pieles que llevaron a la casa de los Buendía una niña y una
carta, la carta era de alguien que les conocía y pedía a Úrsula y a José Arcadio que la acogieran ya
que era familia lejana y no tenia padres. La llamaron Rebeca, esta trajo al poblado la enfermedad
del sueño, que afectó en poco tiempo a todo el poblado, pero que gracias a una fórmula de
Melquíades pudieron curar. Úrsula decidió ampliar la casa, la cual intento hacer pintar de azul un
corregidor que llegó a Macondo mandado por el gobierno. José Arcadio no solo se negó a pintarla,
si no que le impuso unas condiciones para quedarse en el pueblo.

4. Capítulo
Se organiza una fiesta para inaugurar las reformas de la casa, se compra un instrumento
desconocido en Macondo, es la pianola. Para instalar la pianola y enseñar su funcionamiento viene
Pietro Crespi, un italiano de refinados modales que se enamora de Rebeca. Esta le corresponde
pero por medio está Amaranta que también se ha enamorado del italiano. Rebeca y Pietro fijan
una boda que Amaranta intentará evitar, por eso Úrsula decide mandarla de viaje. Melquíades
había muerto ahogado en el río y había sido enterrado en medio del terreno destinado al
cementerio. Pilar Ternera cansada de esperar a José Arcadio se acuesta con Aureliano que va a
buscarla una noche a su casa para calmar el amor que siente por Remedios, la hija pequeña del
corregidor, después de confesárselo a Pilar esta lo arregla para conseguir fijar la boda. José
Arcadio Buendía se trastoca y tienen que atarlo a un árbol para que no destroce la casa después
de volver a ver a Prudencio Aguilar.

5. Capítulo

Aureliano y Remedios Moscote fueron casados por el padre Nicanor. Ese mismo día se tendrían
que haber casado Rebeca y Pietro Crespi si este no hubiera recibido el día antes la noticia de la
muerte inminente de su madre. La boda no se podía realizar hasta al cabo de tres años, ya que por
esos tiempos ya se habría acabado el templo. Pero el hecho que llevó al aplazamiento indefinido
fue la muerte de Remedios poco antes de cumplirse los tres años.
Vuelve a Macondo José Arcadio. Rebeca al verlo se enamora del y deja al italiano, tres días
después se casan. Amaranta intenta seducir a Pietro que le propone matrimonio pero ella le
sugiere esperar un tiempo. En Macondo tuvieron lugar unas elecciones en que Aureliano debido a
su amistad con el corrector descubre que los conservadores amañan las elecciones. Esto le lleva a
buscar la revolución en favor de los liberales. Aureliano pasa a ser el coronel Aureliano Buendía

6. Capítulo

El coronel Aureliano se va de Macondo para unirse a las fuerzas liberales y deja a Arcadio a cargo
de Macondo, este fue el peor de los gobernantes que tuvo Macondo y llevo a cabo diversos
fusilamientos. Úrsula evitó el fusilamiento de el corregidor. Arcadio busca tener relaciones
sexuales con Pilar Ternera, ya que este no sabe que es su madre. Pilar le manda al dormitorio a
Santa Sofía de la Piedad con quien tiene una hija. Arcadio acabo fusilado en la plaza del pueblo por
los conservadores.
El coronel Aureliano tuvo diecisiete hijos con diecisiete mujeres distintas durante la guerra.
Amaranta rechaza la propuesta de matrimonio de Pietro Crespi que acaba suicidándose.

7. Capítulo
La guerra terminó en mayo, el coronel Aureliano y Gerineldo Márquez (su hombre de confianza)
fueron hechos prisioneros. Aureliano fue condenado a muerte y su ultimo deseo era morir en
Macondo. Cuando se disponían a fusilarlo apareció José Arcadio con una escopeta y consiguió que
lo soltaran. El capitán Roque Carnicero (capitán del pelotón de fusilamiento) y sus seis hombres
intentaron salvar al general liberal Victorio Medina, pero cuando llegaron ya lo habían fusilado.
El coronel Aureliano consiguió reunir un ejercito y proclamó la guerra al régimen. Le nombraron
jefe de las fuerzas revolucionarias. Gerineldo Marquez fue nombrado por Aureliano jefe civil y
militar de Macondo. Gerineldo le expresó a Amaranta su intención de casarse con ella, pero
Amaranta lo rechazó. Aureliano mandó una carta a su madre avisando de que José Arcadio
Buendía se moriría pronto, por eso lo sacaron de debajo del castaño y lo amarraron a la cama. José
Arcadio tardó poco en morir.

8. Capítulo

Aureliano José intenta acostarse con su tía Amaranta pero esta lo rechaza. Aureliano visita
Macondo y se lleva a su hijo Aureliano José a la guerra. Posteriormente llegan a Macondo rumores
de que Aureliano ha muerto. El alcalde de Macondo es el general conservador José Raquel
Moncada, este es amigo de Aureliano que lo acabará fusilando cuando restablezca el control de
Macondo. Aureliano José deserta del ejercito para intentar conquistar a Amaranta pero esta lo
vuelve a rechazar ya que hecha en falta a Gerineldo Márquez. Mientras, Úrsula recibe en casa a
diez hijos de Aureliano, todos son Aurelianos. Aureliano José es asesinado por el capitán
conservador Aquiles Ricardo en medio de la calle.

9. Capítulo

Gerineldo Marquez vuelve a ser rechazado por Amaranta. Entretanto Aureliano regresa a
Macondo. Cuando Aureliano fue a entregar los objetos personales del gral. Moncada a su viuda, le
quemó y saqueó la casa.Teofílo Vargas se había apoderado del mando central liberal y Aureliano a
propuesta de un capitán decide matarlo para hacerse con el poder. Pero debido a los
remordimientos decide matar al capitán que se lo había propuesto. Aureliano recibe la visita de un
comisionado de su partido que le propone unas reformas contrarias al pensamiento liberal, pero
aun así las acepta. Gerineldo interpretó el acuerdo como una traición y fue condenado a muerte
por sus palabras. Después de la intervención de Úrsula, Aureliano rectifica e intenta acabar con la
guerra firmando la rendición. A continuación intento suicidarse pero se salvó.

10. Capítulo

Arcadio y Santa Sofía de la Piedad tuvieron gemelos. Uno era Aureliano II, que se casó con
Fernanda del Carpio y engendraron a José Arcadio. El otr! o era José Arcadio II. Las aficiones de los
dos hermanos eran muy distintas, José Arcadio II se dedicaba a criar gallos de pelea y Aureliano II
se dedicaba primero a leer libros y manuscritos y luego a tocar el acordeón. Los gemelos
compartieron sin enterarse a la misma mujer, Petra Cotes, pero fue Aureliano II quien tuvo una
hijo con ella que fue educado por Úrsula para que fuera cura en un futuro. También es Aureliano II
quien convive con Petra Cotes a pesar de estar casado con Fernanda, pero es que las relaciones
con Petra hacen que los animales se reproduzcan rápidamente.Remedios la bella, que es la otra
hija de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad, fue la reina del carnaval que se celebró en Macondo, en
que apareció una comparsa procedente de otro pueblo de la cual la reina era Fernanda del Carpio
,(que así se dio a conocer en Macondo). Pero a media noche la comparsa atacó el pueblo. José
Arcadio II salvó a Remedios y Aureliano II salvó a Fernanda.

11. Capítulo
Fernanda y Petra se encuentran enfrontadas por el amor de Aureliano II. Finalmente Fernanda
acepta la relación con Petra y decide vivir en casa de su marido. Al año de casados, tienen un hijo
al que ponen el nombre de José Arcadio, al cabo de un tiempo tuvieron a una hija que recibe el
nombre de Renata pero a la que todos llamarán Meme. Aureliano recibe la visita de sus diecisiete
hijos en el carnaval. El miércoles de ceniza el padre Antonio Isabel les marcó a todos con una cruz
de ceniza en la frente que resultó imborrable. Solo uno de los hermanos se quedó en Macondo,
fue Aureliano el Triste que quiso instalarse en una supuesta casa abandonada, en que encontró a
una vieja Rebeca, que todos creían muerta. En otra visita de los Aurelianos a Macondo, le
arreglaron entre todos la casa, que tenia muchos desperfectos. En esta visita se queda a vivir
Aureliano Centeno que ayuda a su hermano en una fabrica de hielo. Aureliano el Triste le pide
dinero a Aureliano para traer el ferroca! rril al pueblo, al cabo de medio año lo consiguió.

12. Capítulo

La llegada del ferrocarril provocó la llegada de diversos inventos y de todo tipo de gente.La belleza
de Remedios provoca algunas muertes accidentales y un día en que estaba plegando las sabanas
junto a Fernanda y Úrsula desaparece volando junto con las sabanas.Un cabo de policía mató a un
niño por derramar sobre el un refresco. Aureliano asistió a la matanza y dijo que cualquier día
armaría a sus hijos para acabar con los gringos. Durante esa semana asesinaron a todos sus hijos
menos al mayor, Aureliano Amador que consiguió escaparse. Aureliano quiere promover la guerra
total y busca la ayuda de Gerineldo Marquez que le dijo que había envejecido mucho.

13. Capítulo

José Arcadio se va de Macondo para ir al seminario y Meme se va a un colegio de monjas. Úrsula


empieza a perder la visión hasta quedar ciega pero intenta que la familia no se de cuenta. Úrsula
queda relegada a las tinieblas y pierde el control de la casa en favor de Fernanda, que decide echar
a José Arcadio II de la casa por trabajar en la compañía bananera.Aureliano II se va a vivir con
Petra Cotes y se vuelve gordo a causa de su gran apetito, come tanto que organiza concursos
gastronómicos. En una ocasión comió tanto que se encontró al borde de la muerte. Desde ese
momento Empezó a visitar a Fernanda cada día.Meme llevó a su casa a cuatro monjas y a sesenta
y ocho compañeras de clase a pasar una semana de vacaciones con su familia, en ese tiempo
destrozaron parte de la casa.Por ese tiempo reapareció José Arcadio II que basaba su tiempo en
hacer pescaditos de oro.

14. Capítulo

Muere Aureliano Buendía y se decreta el luto en la casa. Al cabo de un tiempo es Amaranta quien
lo hace después de predecirlo.Fernanda tiene un hija con Aureliano II que recibe el nombre de
Amaranta Úrsula. Cuando esto sucedió Meme ya había terminado los estudios y era concertista de
clavicordio. Pronto se enteró de que su padre solo estaba en la casa para guardar las apariencias
de su romance con Petra Cotes. Meme se aficiona a la bebida y una noche después de haber
estado bebiendo enferma. Tenia entre sus amigas a tres norteamericanas con las que pasaba
buena parte de su tiempo, pero conoce a Mauricio Babilonia, que era un mecánico de la compañía
bananera del cual no tardó en enamorarse. Un día Fernanda los descubre besándose en el cine,
Meme es castigada sin poder salir de la casa, pero sigue viendo a Mauricio, que se cuela en la casa
cada noche hasta que Fernanda lo descubre y lo denuncia a la policía como a un ladrón. Cuando lo
ven colándose le pegan un tiro y lo dejan in! valido.Entretanto Úrsula había cumplido cien años y
ya no se movía de su cama.

15. Capítulo

Después de la lesión de Mauricio Babilonia, Fernanda se lleva a Meme a un convento donde tiene
a un hijo de su antiguo romance con Mauricio. El niño se llama Aureliano. Meme no volvió a hablar
y se pasó el resto de su vida pensando en Mauricio hasta que ella muera en un hospital de
Cracovia. Al cabo de unos meses del abandono de Meme, Fernanda recibió en Macondo a una
monja que le entregó a Aureliano. Fernanda dijo a la familia que lo había encontrado en el río en
una canastilla y lo metió en una habitación de la casa.José Arcadio II organizó una gran huelga para
poder tener fiesta los domingos, este hecho produjo la llegada del ejercito a Macondo y se vio la
posibilidad de una guerra civil. Las autoridades concentraron a los trabajadores en una plaza de
Macondo y una vez allí y después de darles unos minutos para que se fueran, abrieron fuego. José
Arcadio II se despertó en un tren lleno de cadáveres después haber perdido el conocimiento a
causa del impacto de una bala. José Arcadio II bajó del tren y se fue andando a Macondo, una vez
allí se dio cuenta que las autoridades habían conseguido esconder la matanza de tres mil personas.
Los familiares de las víctimas dan por hecho que estos han regresado a sus tierras natales con la
compañía bananera. Los soldados registran la casa, y en el cuarto de Melquiades o de las
bacinillas, se esconde José Arcadio II, un soldado lo mira sin verlo.

16. Capítulo

Llovió cuatro años once meses y dos días. Durante este tiempo a Fernanda se le escapó de la
habitación el niño y cuando su abuelo lo vio decidió cuidarlo. Al ver que la lluvia no para Aureliano
II se va a casa de Petra Cotes donde se estará tres meses antes de volver a su casa. Una vez en su
casa Fernanda le dice que casi no queda comida pero este no se inmuta, pero debido a un a
discusión con Fernanda, Aureliano II decide ir a buscar comida.Úrsula se trastoca y Aureliano II
decide buscar el tesoro que se encontraba en un San José y que Úrsula había escondido esperando
el regreso de su propietario.Pasados ocho meses del final de la lluvia Aureliano volvió con Petra
Cotes.

17. Capítulo

Úrsula mejora con la llegada del buen tiempo y decide limpiar la casa, pero meses después muere
con unos 120 años.José Arcadio abandona Roma antes de hacer los votos perpetuos y regresa a
Macondo. Aureliano II y Petra cotes viven de las rifas muy felices hasta que el enferma, entonces
decide hacer una gran rifa para conseguir dinero y poder mandar a Amaranta a estudiar a
Bruselas. Después de la marcha de esta a Bruselas, muere Aureliano II a la vez que también lo
hacia José Arcadio II después de enseñar a leer y a escribir a Aureliano. El día de su muerte fue el
nueve de Agosto. En el entierro las tumbas se confundieron. También había muerto anteriormente
Rebeca.

18. Capítulo

Santa Sofía de la Piedad se va de la casa de los Buendía harta de limpiar y no se vuelve a saber
nada de ella.Fernanda había muerto cuatro meses antes de la llegada de José Arcadio, al llegar
mandó a Aureliano a su cuarto y recogió a niños del pueblo para que jugaran en la casa. Una
noche los niños vieron luz en el antiguo cuarto de Úrsula, la luz procedía de debajo de las losas,
donde se encontraba la cripta en que Úrsula había escondido el dinero del San José. José Arcadio
reformó la casa, pero hecho a los niños de ella y concede la libertad a Aureliano al enfermar. Pero
Aureliano se queda en la casa estudiando los pergaminos. En estos tiempos llega a la casa el único
superviviente de los Aurelianos, era Aureliano Amador, pero al no reconozerlo no le dejaron
entrar. En ese momento dos policías le dispararon en plena calle.José Arcadió fue asesinado por
los niños a los que había echado, estos le ahogaron y se llevaron tres sacos de oro mientras
Aureliano estudiaba.

19. Capítulo

Regresa a la casa Amaranta Úrsula casada con un flamenco llamado Gastón, los dos tenían un
acuerdo de no tener hijos antes de cinco años de casados. Al llegar a la casa la reformó con gran
ilusión. Gastón intenta establecer un correo aéreo.Antes de la llegada de Amaranta Úrsula,
Aureliano había conocido a Nigromanta, una negra con la que entabló amistad y que después de la
llegada de Amaranta Úrsula se convirtió en su amante. Aureliano también se había hecho amigo
de cuatro jóvenes que visitaban la misma librería, eran: Albaro, German, Alfonso y Gabriel. Su
amistad era mas fuerte con Gabriel ya que este creia en el Coronel Aureliano, porque su abuelo
era Gerineldo Marquez.Aureliano se enamoró de Amaranta Úrsula, a la cual le expresó sus
sentimientos un día, pero ella lo rechazó. Aureliano fue a un nuevo burdel donde conoció a Pilar
Ternera, esta después de que Aureliano le contara sus sentimientos, le dijo que Amaranta Úrsula
le estaría esperando en algún lado. Esa tarde Aurel! iano después de haber bebido hizo el amor
con Amaranta Úrsula después de una primera oposición por parte de ella. En la habitación de al
lado se encontraba Gastón que no se dio cuenta de nada.

20. Capítulo

El propietario de la librería al cual llamaban el sabio catalán se había marchado del pueblo. Por
carta recomendó a los cinco amigos que abandonaran Macondo y así lo hicieron uno por uno
menos Aureliano que se había quedado amando a Amaranta Úrsula, aprovechando que Gastón se
había ido a Bruselas a comprobar el funcionamiento de su correo aéreo. Cuando Amaranta Úrsula
se enteró del regreso de Gaston le mandó una carta explicándole sus sentimientos en favor de
Aureliano. La respuesta de Gastón fue de desearles la felicidad. Cuando Pilar Ternera murió la
pareja esperaba un hijo, Aureliano preocupado por la posibilidad de que Amaranta Úrsula fuera su
prima buscó en los archivos de la iglesia, al no encontrar nada decidieron aceptar la versión de la
canastilla. El hijo que tuvieron se llamó Aureliano, pero este nació con una cola de cerdo. No se
preocuparon porque no conocían la historia y pensaron cortársela mas adelante. Pocas horas mas
tarde moría desangrada Amaranta Úrsula. Au! reliano estaba desolado y estuvo deambulando por
el pueblo. Al amanecer regresó a casa y no encontró a su hijo en la canastilla donde lo había
dejado. Aureliano vio a su hijo llevado y comido por las hormigas que habían estado asaltando la
casa desde hacia meses. En aquel momento su mente desveló las claves de los pergaminos,
inmediatamente los pudo descifrar y descubrió su procedencia y que Amaranta Úrsula era su tía.
Los documentos resultaron ser la historia entera de toda su familia. Mientras leía los pergaminos
descubrió que en cuanto acabara de leer, él moriría y Macondo, con él, desaparecería.