Índice
1. Qué es la contaminación del suelo y sus tipos
2. Causas de la contaminación del suelo
3. Tipos de contaminantes del suelo
4. Efectos y consecuencias de la contaminación del suelo
5. Cómo evitar la contaminación del suelo
INTRODUCCIÓN
El término “contaminación del suelo” se refiere a la presencia en el suelo de un químico o
una substancia fuera de sitio y/o presente en una concentración más alta de lo normal que
tiene efectos adversos sobre cualquier organismo al que no están destinados. La
contaminación del suelo con frecuencia no puede ser directamente evaluada o percibida
visualmente, convirtiéndola en un peligro oculto. El Estado del Informe Mundial sobre
Recursos del Suelo (SWSR) identificó la contaminación del suelo como una de las
principales amenazas para el suelo que afectan los suelos del mundo y los servicios a los
ecosistemas que éstos proporcionan. Las principales fuentes antropogénicas de la
contaminación del suelo son los químicos utilizados en, en producidos como subproductos
de actividades industriales, residuos domésticos, ganaderos y municipales (incluyendo
aguas residuales), agroquímicos y productos derivados del petróleo. Estos químicos son
liberados al ambiente accidentalmente, por ejemplo, por derrames petroleros o filtración de
vertederos o, intencionalmente, como sucede con el uso de fertilizantes y plaguicidas,
irrigación con aguas residuales no tratadas o aplicación al suelo de lodos residuales. La
contaminación del suelo también proviene de la deposición atmosférica de la fundición,
transporte, pulverización de aplicaciones de plaguicidas y de la combustión incompleta de
muchas sustancias, así como de la deposición de radionúclidos de pruebas de armas
atmosféricas y accidentes nucleares. Los riesgos para la salud humana surgen de la
contaminación de elementos como el arsénico, el plomo y el cadmio, de químicos
orgánicos como los BPC (bifenilos policlorados) y los HAP (hidrocarburos aromáticos
policíclicos) y productos farmacéuticos como antibióticos.
El presente trabajo es guía para dar a conocer las principales formas de contaminación del
suelo y cuales son sus causas para así ayudarnos a reflexionar sobre este tema tan
importante para los humanos.
Contaminación del suelo: causas, consecuencias y soluciones
La contaminación del suelo supone la alteración de la superficie terrestre con
sustancias químicas que resultan perjudiciales para la vida en distinta medida,
poniendo en peligro los ecosistemas y también nuestra salud. Esta alteración de la
calidad de la tierra puede obedecer a muy diferentes causas y, del mismo modo,
sus variadas consecuencias provocan serios problemas de salubridad que afectan
gravemente a la flora, fauna y a la salud humana. Lo hacen, por ejemplo, a través
de la agricultura o afectando al equilibrio del ecosistema, polucionando el agua
potable o el agua de riego, ya sea por entrar en contacto con estos lugares o por
el simple hecho de que proceda de ellos. Lamentablemente, no siempre puede
solucionarse el problema, y en ocasiones solo se recupera parcialmente, con la
consiguiente degradación del área.
Si quieres conocer los detalles sobre la contaminación del suelo, sus causas,
consecuencias y soluciones, desde EcologíaVerde te invitamos a leer este
artículo en el que hallarás las respuestas
Qué es la contaminación del suelo y sus tipos
La contaminación del suelo se puede definir como los cambios que alteran la
composición de la superficie terrestre o suelo de forma que se ve perjudicado.
Así, la contaminación de la tierra la empobrece, incluso provoca que pierda toda
su fertilidad y que sea imposible que crezca vegetación en él y lo habiten distintos
tipos de seres vivos. Por tanto, la contaminación de la tierra comporta que haya
resultados perjudiciales que ponen en peligro a los ecosistemas y la salud de
quienes los habitan. Además, existen diversos tipos y ejemplos de contaminación
del suelo. Estos son los principales tipos de contaminación del suelo:
Contaminación endógena o natural
Se trata del tipo de contaminación del suelo que se da de forma natural, ya que se
trata de la que ocurre cuando hay fenómenos naturales que arrastran y filtran en la
tierra elementos químicos naturales pero en concentraciones muy elevadas para
que ese suelo siga saludable y fértil.
Por ejemplo, encontramos lluvias ácidas o que arrastran materiales pesados,
como los metales pesados, y las erupciones volcánicas o los incendios, que
emiten altas concentraciones de gases perjudiciales y de azufres.
Contaminación antrópica, exógena o por el ser humano
Es el tipo de contaminación que producimos los humanos, es decir que se da
cuando a través de las actividades humanas introducimos agentes contaminantes
en la naturaleza. Se da en el caso de la contaminación vehicular o producida por
los coches, en el caso de las fábricas e industrias, el uso de aire acondicionado y
calefacción, la explotación indebida de los recursos naturales, etcétera.
Contaminación por sustancias químicas
Forma parte de la contaminación antrópica, ya que esta se presenta cuando
productos químicos sintéticos son introducidos en el medio ambiente. Es el caso
de los pesticidas y plaguicidas, los hidrocarburos y los solventes. Estas sustancias
afectan negativamente a todo el medio ambiente, por lo que contaminan el suelo,
pero también el aire y el agua y favorecen el desequilibrio ecológico del área.
Contaminación del suelo por infiltración
Que el agua que hay en la superficie se infiltra entre la tierra el suelo es un
proceso natural, pero resulta perjudicial en ciertas zonas (por el exceso de agua
que suelta demasiado la tierra) y siempre que esta está contaminada, pues se
deposita toda la contaminación del agua en el suelo.
Contaminación de la tierra por residuos
La acumulación de nuestros residuos, ya sean del hogar o de negocios o grandes
industrias, en un lugar concreto genera un nivel elevado de contaminación directa
del suelo, pues se da el proceso de degradación de los residuos por la exposición
al ambiente y su lixiviación. Es el caso de los vertederos de basuras.
Contaminación por escorrentía
La contaminación por escorrentía se da debido al arrastre por la tierra de ciertos
agentes contaminantes, como fertilizantes, plaguicidas, petróleo, etc. Esto se debe
al agua de la nieve y las lluvias que se filtra en el suelo y lo erosiona y contamina
con dichos agentes.
Contaminación por edificaciones abandonadas
El abandono de edificios e instalaciones que eran de alguna industria o, incluso,
poblaciones, también produce contaminación ambiental, sobre todo en el suelo.
Los terrenos baldíos quedan inútiles para los animales y plantas durante un tiempo
largo y en este periodo, además, no dejan de contaminar a través de los
elementos, entre los cuales incluso pueden encontrarse residuos peligrosos.
Causas de la contaminación del suelo
El contacto con el área polucionada no siempre es directo. Es lo que ocurre
cuando se entierran sustancias tóxicas bajo el suelo y estas acaban
contaminando aguas subterráneas que luego se utilizan para regar, para beber o
acaban intoxicándonos a través de la cadena alimentaria o trófica, al comer
pescado, aves o cualquier otro animal contaminado. El almacenamiento incorrecto
de residuos, su vertido intencionado o accidental, la acumulación de basuras en
su superficie o el enterramiento de los mismos, así como fugas en tanques
superficiales o subterráneos por averías o infraestructuras deficientes son algunas
de sus principales causas.
Sin embargo, la lista es mucho más larga. Podemos citar otras causas no menos
importantes, como las fugas radiactivas, el uso intensivo de pesticidas o
abonos químicos, la minería, las actividades de la industria química, los metales
pesados que salen del tubo de escape del tráfico rodado y las chimeneas de la
industria, los materiales de construcción, sobre todo por la escorrentía del agua
que disemina los productos nocivos, el alcantarillado antiguo en mal estado o, sin
ir más lejos, la misma lluvia ácida.
Habida cuenta de la variedad de los focos de contaminación, las causas a menudo
son difíciles de identificar, ya que los contaminantes pueden llegar hasta el suelo,
las plantas, los animales o el agua por muy diferentes razones que no siempre
resultan obvias. En todo caso, lo que sí que podemos decir es casi todas ellas
tienen que ver con la acción del hombre y la actividad industrial. Resumiendo, y de
modo esquemático, las causas de la contaminación del suelo son:
Vertido de residuos y basura.
Uso intensivo de químicos.
Fugas radioactivas.
Humo de coches e industria.
Alcantarillado viejo.
Tipos de contaminantes del suelo
Las fuentes de contaminación del suelo son muchas y muy diversas. A modo de
resumen, podemos destacar que los principales agentes contaminantes del
suelo son:
Residuos urbanos que contaminan el agua y el suelo.
Plaguicidas (insecticidas, herbicidas, fungicidas).
Minería.
Gran acumulación de basuras, tanto en zonas públicas o naturales como en
vertederos y zonas industriales.
En este otro post de EoclogíaVerde hablamos ampliamente sobre Cuáles son los
agentes contaminantes del suelo y, por ello, te lo recomendamos en caso de que
quieras ampliar esta información sobre la contaminación de la tierra.
Efectos y consecuencias de la contaminación del suelo
La pérdida de calidad del terreno supone una serie de consecuencias negativas
que van desde su desvalorización hasta la imposibilidad de uso para construir,
cultivar o, simple y llanamente, para albergar un ecosistema sano.
Las consecuencias pueden sufrirse de forma silenciosa, provocando un constante
goteo de víctimas, ya sean humanas o de especies animales y vegetales, como
manifiesta. En este segundo caso, se trata de una contaminación abrupta que
causa auténticas catástrofes ambientales y muchas víctimas.
La fuga radioactiva de la central japonesa de Fukushima es un claro ejemplo, pues
la contaminación de la tierra o del suelo ha afectado a la agricultura, la
ganadería y la pesca. Incluso se ha encontrado cesio radiactivo frente a la costa
de Fukushima, concretamente en el fondo marino terroso procedente de esos
mismos vertidos, según un reciente estudio del Instituto de Ciencias Industriales
de la Universidad de Tokio, la Universidad de Kanazawa y el Instituto Nacional de
Investigación.
Por otro lado, junto a un lógico deterioro del paisaje por el empobrecimiento del
ecosistema, a menudo una pérdida irreversible, la contaminación de la tierra
supone pérdidas millonarias al impedir la explotación de ese entorno natural por
parte de la población autóctona o de inversores industriales.
Así pues, entre las consecuencias de la contaminación del suelo encontramos:
Pérdida de la flora y su variedad.
Dificultades para la agricultura y el conreo.
Contaminación y pérdida de la fauna.
Deterioro del paisaje.
Empobrecimiento global del ecosistema, ya sea marino o terrestre.
Cómo evitar la contaminación del suelo
La prevención es la mejor solución, de eso no cabe duda, pero también es cierto
que no siempre se puede evitar este tipo de contaminación. En ocasiones se
producen accidentes o lo ocasiona la lluvia ácida, con lo que es difícilmente
controlable, cuando no imposible.
Yendo directamente a las raíces del problema, sería necesario un drástico cambio
del modelo productivo o una prohibición de determinadas prácticas como la
extracción minera, la actividad industrial que produce desechos tóxicos o, por
ejemplo, el uso de fertilizantes y abonos artificiales.
Así las cosas, esas premisas no son sino pura utopía. Por lo tanto, ante hechos
consumados, se buscan soluciones que van desde la limpieza de la zona hasta la
simple delimitación de la zona dañada y la prohibición de su uso para
determinadas actividades. En casos graves, como el de Fukushima, uno de
los lugares más contaminados del planeta, las áreas afectadas no son aptas para
la vida.
Y, puesto que la contaminación ha aumentado en las últimas décadas a
consecuencia de la industrialización y del desarrollo urbano, las soluciones
provienen precisamente del control de estos focos. Habitualmente, las actuaciones
se centran en la mejora de las plantas de reciclaje para reducir la contaminación
de la tierra o del suelo y, al mismo tiempo, del agua, pues aquella acaba
polucionándola.
La bioremediación de los suelos es una estrategia que busca restaurar
ecosistemas contaminados utilizando seres vivos, como bacterias, plantas,
hongos... Dependiendo del tipo de contaminación que se quiera combatir se
utilizará uno u otro agente bioremediador. Su aplicación es amplia, con resultados
interesantes en suelos contaminados por radiactividad o, por ejemplo, por
actividades mineras.
Como buenas prácticas, un adecuado reciclaje de basuras y depuración de
desechos, la promoción de las energías renovables y desechos a nivel industrial
y doméstico o el fomento de la agricultura ecológica ayudaría a mantener los
suelos libres de polución. Mantener las redes de alcantarillado en buen estado y
mejorar la depuración de las aguas grises o residuales, así como el tratamiento de
los vertidos industriales que se devuelven a la naturaleza.
Así las cosas, las soluciones de la contaminación del suelo pasan por:
La prevención y concienciación.
La prohibición de prácticas dañinas.
Mejora en los procesos de reciclaje.
Mejora en los procesos de depuración de aguas.
Uso energías renovables.
Renovar el alcantarillado.
Aquí puedes leer más acerca de Cómo evitar la contaminación del suelo y abajo
puedes ver un vídeo sobre este problema ambiental y además, después de este,
encontrarás más imágenes de contaminación del suelo
Más imágenes de la contaminación del suelo
En esta galería de fotos encontrarás algunos ejemplos de contaminación del
suelo con imágenes que hablan por sí solas.
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consecuencias y soluciones, te recomendamos que entres en nuestra categoría
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CONCLUSIONES
El suelo es muy importante porque participa en el ciclo del agua, carbono, nitrógeno y fósforo,
además sirve como soporte en parte de las transformaciones de la energía y de la materia de los
ecosistemas. Ø Puede renovarse, pero lo hace a un ritmo más lento de lo que se destruye, por lo
que para los humanos se convierte en un recurso no renovable. Ø La contaminación del suelo
puede deberse a varia causas: mala gestión de residuos, problemas industriales, accidentes con la
manipulación de productos químicos, empleo incorrecto de fitosanitarios, etc.