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Hora INHABIL

El documento es una reflexión sobre la fe en la presencia eucarística de Jesús, destacando la importancia de la caridad y el servicio en la vida cristiana. Se menciona la esperanza que Jesús representa para la humanidad y se invita a los fieles a vivir en amor y unidad, siguiendo el ejemplo de María. Además, se hace un llamado a la oración constante y a la perseverancia en la fe, en línea con los deseos del Papa Francisco para el año 2025.

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El documento es una reflexión sobre la fe en la presencia eucarística de Jesús, destacando la importancia de la caridad y el servicio en la vida cristiana. Se menciona la esperanza que Jesús representa para la humanidad y se invita a los fieles a vivir en amor y unidad, siguiendo el ejemplo de María. Además, se hace un llamado a la oración constante y a la perseverancia en la fe, en línea con los deseos del Papa Francisco para el año 2025.

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ACTO DE FE EN LA PRESENCIA EUCARÍSTICA

“Jesús verdad eterna, creemos que tú estás realmente presente en la


Eucaristía. Tú estás aquí con tu cuerpo, sangre, alma y divinidad.
Escuchamos tu invitación: - “Yo soy el Pan de vida eterna.” (Juan 6, 35).
El santo Padre nos enseña: “En la Eucaristía está todo el sabor de las
palabras y de los gestos de Jesús, el gusto de su Pascua, la fragancia de
su Espíritu.” (Papa Francisco).
RESPONDEMOS: Creemos, oh Señor y Maestro, aumenta nuestra fe.
ADORAR A JESÚS EN VERDAD….
Pidamos al Espíritu Santo que prenda fuego en nuestro corazón con
amor, a fin de que su luz nos ayude a ver de una nueva manera y su
calor funda nuestra resistencia a la invitación de Jesús a servir…. Dice la
Sagrada Escritura: “Nunca dejen de ser diligentes. Antes bien, sirvan al
Señor con el fervor que da el Espíritu.” (Romanos 12, 11).
RESPONDEMOS: Creemos, oh Señor y Maestro, danos la gracia de servir a
tiempo y con alegría.
ACTO DE FE EN EL AMOR DE JESÚS POR NOSOTROS…
Jesús Maestro divino, damos gracias y alabamos tu amabilísimo corazón,
que te llevó a dar tu vida por nosotros, tu sangre, tus heridas, los azotes,
los clavos, la cruz, tu cabeza doblegada, todo dice a nuestros corazones:
“No hay amor más grande, que el dar la vida por los demás.” (Juan 15,
13).
También nosotros queremos consumir nuestras vidas por Ti. Concédenos
que siempre en todo lugar y en todas las cosas podamos buscar Conocer
tu voluntad en nuestras vidas.
Inflama nuestros corazones con un profundo amor por Ti y por los
demás.
RESPONDEMOS: Creemos, oh Señor y Maestro, permite que nunca exista el
odio, que amemos siempre a los demás.

SEGUIR A JESÚS CAMINO…


Tomemos unos minutos para agradecer a Jesús Maestro, por las muchas
maneras como Él nos ha demostrado su amor a lo largo de la vida.
Pidámosle la gracia de ser buenos laicos, hombre y mujeres,
eminentemente caritativos con nuestra forma de ser y tratar a los
demás. El Salvador del mundo nos recuerda: “Pidan lo que quieran y lo
conseguirán. Mi Padre es glorificado cuando ustedes producen
abundantes frutos.” (Juan 15, 7-8).
Nuestro lema debe ser: SI NO TENGO CARIDAD, NADA SOY.
Démosle gracias a Dios con el siguiente Himno °°°
1. Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no
tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
2. Aunque tenga el don de profecía, y conozca todos los misterios y toda
la ciencia; aunque tenga plenitud de fe como para trasladar montañas,
si no tengo caridad, nada soy.
3. Aunque reparta todos mis bienes, y entregue mi cuerpo a las llamas,
si no tengo caridad, nada me aprovecha.
4. La caridad es paciente, es amable; la caridad no es envidiosa, no es
jactanciosa, no se engríe;
5. Es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el
mal;
6. No se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.
7. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.
8. La caridad no acaba nunca. "Las profecías perderán su razón de ser,
callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado" (1 Corintios
13, 1-8).
CANTO LITÚRGICO
“Si yo no tengo amor, yo nada soy Señor” (2)
El amor es comprensivo, el amor es servicial, el amor no tiene envidia, el
amor no busca el mal.
>>Coro>>
El amor nunca se irrita, el amor no es descortés, el amor no es egoísta,
el amor nunca es doblez.

DETENGAMOS NUESTRO PENSAMIENTO


EN LA ESCUCHA Y MEDITACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS
JESUCRISTO ES MOTIVO DE ESPERANZA
“Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran
muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea,
del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran
muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él.
Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan
una pequeña barca, para que no le aplastaran. Pues curó a muchos, de
suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para
tocarle.
Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú
eres el Hijo de Dios». Pero él les mandaba enérgicamente que no le
descubrieran.” … palabra del señor. Marcos 3, 7-12

NOS QUEDAMOS EN SILENCIO UNOS MINUTOS


MEDITANTO LA PALABRA QUE HEMOS ESCUCHADO

ESCUCHEMOS LA SIGUIENTE REFLEXIÓN.


Desde el momento en que el profeta Isaías anuncia el nacimiento de
alguien que viene a salvar la humanidad, nace la esperanza de todos
aquellos que esperan la redención del mundo. El profeta anuncia que
viene la paz y la justicia para siempre. (cfr. Isaías 7, 14). Ese mismo
Mesías es luz para los gentiles. (cfr. Isaías 49, 6-7). El Mesías presenta
señales para que nos demos cuenta que él ya está presente. Por
ejemplo: Abrirá los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos, los cojos
saltarán, etc. (cfr. Isaías 35, 4-6).
Jesús, en la vivencia de su ministerio, experimentó la alegría de la
cantidad de personas que lo seguían, que le creían, que se maravillaban
de su sabiduría, que reconocían su poder. Jesucristo se convierte en un
motivo de esperanza para la humanidad. Razón suficiente para educar a
los pueblos para que guarden el equilibrio y no vean en el hijo de Dios
un milagrero sino un enviado de la esperanza de Dios. Advierte el
Maestro: “No digan a nadie lo que yo soy” (Marcos 3, 12).

María Santísima es un buen modelo de fe y esperanza. María le creyó a


Dios y acogió a su enviado en su seno. La respuesta misma de Isabel
confirma el gozo de María, la fuerza de su fe, el convencimiento de su
obra: “Dichosa tú, que has creído”. (Lucas 1, 45). María Santísima, con
su vida y con su fe, transmite ese modelo que ha recibido de Dios.

COMO CATÓLICOS PENSEMOS UN MOMENTO


LOS DESEOS DEL PAPA FRANCISCO QUE TENIA PARA NOSOTROS
EN ESTE AÑO 2025.

¿CUÁLES SON LOS DESEOS DEL PAPA?


Que la virtud de la esperanza, sea el tema del jubileo de todos
nosotros los católicos para el año 2025
El lema es: “La Esperanza no defrauda” (Romanos 5, 5).

Que pueda ser para todos unos momentos de encuentro vivo y personal
con el Señor Jesús, «puerta» de salvación. (cfr. Juan 10, 7.9)

¿QUÉ NOS ENSEÑA EL APÓSTOL SAN PABLO?


De acuerdo a lo escrito en la carta a los Romanos podemos pensar en
las siguientes ideas:
La esperanza efectivamente nace del amor y se funda en el amor que
brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz.
La esperanza cristiana, de hecho, no engaña ni defrauda, porque está
fundada en la certeza de que nada ni nadie podrá separarnos nunca del
amor divino.
Si existe la esperanza en nuestro corazón nadie podrá apartarnos de
Cristo. “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la
angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?,
¿la espada? (Romanos 5, 35.
Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.
(Romanos 5, 37)

Tenemos conciencia que los momentos difíciles de la vida pueden


lastimar nuestra esperanza. Dice el apóstol: sabemos que la tribulación
produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud
probada, la esperanza» (Romanos 5, 3-4). (cfr. Papa Francisco, Bula,
Spes non confundit, Números 1-4)

El Papa Francisco insistía en que los católicos logremos ser personas


perseverantes en la oración. Una buena recomendación es hacer eco al
consejo del apóstol san Pablo: “Oren constantemente, en todo, den
gracias a Dios”. (1 Tesalonicenses 5, 17-18). La oración es una especie
de pentagrama musical, donde nosotros colocamos la melodía de
nuestra vida. (cfr. Audiencia, 9 de junio 2021).
El apóstol san Pablo considera la oración como un aspecto esencial de la
vida cristiana: hay que orar constantemente y darle gracias a Dios (cfr. 1
Tesalonicenses 5,18); hay que perseverar en nuestra oración (cfr.
Romanos 12,12); hay que orar con el espíritu y con la mente (1 Corintios
14,15); hay que cantar agradecidos a Dios (cfr. Colosenses 3,16); hay
que orar con unas manos piadosas, sin iras ni discusiones (cfr. 1 Timoteo
2,8).

CANTO LITÚRGICO
DONDE HAY CARIDAD Y AMOR
Donde hay caridad y amor, allí está el Señor, allí está el Señor /2
Una sala y una mesa, una copa, vino y pan,
los hermanos compartiendo en amor y en unidad.

Nos reúne la presencia y el recuerdo del Señor,


celebramos su memoria y la entrega de su amor.

Donde hay caridad y amor, allí está el Señor, allí está el Señor /2
Invitados a la mesa del banquete del Señor,
recordamos su mandato de vivir en el amor.

EXPRESEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS AL SEÑOR…

Por las veces que he sido impaciente… Señor ten piedad

Por las veces que he sido insensible… Señor ten piedad


Por las veces que he obrado con envidia… Señor ten piedad
Por mi ostentación Señor ten piedad
orgullosa...
Por las veces que he obrado de una forma Señor ten piedad
egoísta...
Por responder con ira a los Señor ten piedad
demás...
Por mis cavilaciones sobre errores Señor ten piedad
pasados…
Por las veces que he abandonado a los Señor ten piedad
demás…
Por mi falta de fe y de esperanza… Señor ten piedad
Por poner límites al amor y la Señor ten piedad
caridad…

PIDÁMOSLE AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


QUE NOS CONCEDA SU BONDAD Y SU AMOR.
Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies, renovamos alegremente la
Consagración de nuestra familia a tu Divino Corazón. Sé, hoy y siempre,
nuestro Guía, el Jefe protector de nuestro hogar, el Rey y Centro de
nuestros corazones.
Bendice a nuestra familia, nuestra casa, a nuestros vecinos, parientes y
amigos. Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de
nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de
nuestro trabajo y de nuestras diversiones.
Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y
sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.
Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén
presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades.
Queremos ser instrumentos de paz y de vida. Que nuestro amor a tu
Corazón compense, de alguna manera.
BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Tan sublime Sacramento veneremos, reverentes: Y el antiguo documento


ceda al nuevo rito; Que la fe suplante la falta de los sentidos. Al Padre y
al Hijo, alabanza y júbilo; Salvación, honor, virtud también, sean
bendición; Al Espíritu Santo que procede de ambos, sea dada alabanza
igual. Amen.
LES DISTE SEÑOR EL PAN DE CIELO
QUE CONTIENE EN SÍ TODO DELEITE.
Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de
tu pasión: te pedimos nos concedas celebrar de tal modo los sagrados
misterios de tu cuerpo y de tu sangre, que experimentemos
constantemente en nosotros el fruto de tu redención, Tu que vives y
reinas por los siglos de los siglos. Amén.

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