1.
Dedicatoria:
2. Prólogo.
3. Capitulo 1: Volviendo a ver al profesor Parker
4. Capitulo 2: Gabriel el nuevo estudiante
5. Capitulo 3: ¿Que haces con ella, profesor?
6. Capitulo 4: En la oficina del profesor Parker (parte I).
7. Capitulo 5: La oficina del profesor Parker (parte II)
8. Capitulo 6: Aturdida por Hades
9. Capitulo 7: Profesora Pompis
10. Capitulo 8: El club Placer
11. Capitulo 9: ¡Fuera, Satanás!
12. Capitulo 10: Mi especie de ex
13. Capitulo 11: No hubo día que no pensara en ti (Parte I)
14. Capitulo 12: No hubo día que no pensara en ti (Parte II)
15. Capitulo 13: El desastre de Andrew
16. Capitulo 14: La otra chica.
17. Capitulo 15: Profundo placer
18. Capitulo 16: Alguien sabe el secreto
19. Capitulo 17: Alguien descubrió el secreto
20. Capítulo 18: Día para terminar a Andrew
21. Capitulo 19: La cita con Gabriel
22. Capitulo 20: Pelea de Andrew.
23. Capitulo 21: Un detalle exageradamente hermoso.
24. Capitulo 22: Cena de adultos.
25. Capitulo 23: Amor en 10 idiomas.
26. Capitulo 24: La pelea de celos
27. Capitulo 25: Eras demasiado perfecto
28. Capitulo 26: Conversaciones nocturnas.
29. Capitulo 27: El robo del Lamborghini
30. Capitulo 28: Satanás enojado
31. Capitulo 29: Volviendo al cuarto rosa.
32. Capitulo 30: El otro hermano
33. Capitulo 31: ¿Quién es Gabriel?
34. Capitulo 32: Las excusas de Andrew
35. Capitulo 33: Industrias (Parte I)
36. Capitulo 34: Industrias (Parte II)
37. Capitulo 35: ¡Feliz cumpleaños Hades!
38. Capitulo 36: La cagué
39. Capitulo 37: Haciendo enojar a Hades.
40. Capitulo 38: Sexo manipulador
41. Capitulo 39: Eres muy importante para mí
42. Capitulo 40: El amigo de Luciano
43. Capitulo 41: Ubícate Luciano
44. Capitulo 42: La ira de Satanás
45. Capitulo 43: El amo Hades (Parte I)
46. Capitulo 44: El amo Hades (Parte II)
47. Capitulo 45: Ella es Kora.
48. Capitulo 46: El lado oscuro de la hipnosis (parte I)
49. Capitulo 47: El lado oscuro de la hipnosis (parte II)
50. Capitulo 48: No me dejes
51. Capitulo 49: Durmiendo con Hades
52. Capitulo 50: En la cama de Hades Parker
53. Capitulo 51: El regalo de Hades.
54. Capítulo 52: Aurora (Parte I)
55. Capitulo 53: Aurora (Parte II)
56. Capitulo 54: El desastrozo almuerzo.
57. Capitulo 55: Catástrofe
58. Capitulo 56: Hades estaba muerto
59. Capitulo 57: Profundamente tuya
60. Capitulo 58: El ascensor de la lujuria
61. Capitulo 59: Se le ven los cachos
62. Capitulo 60: Nos vigilan
63. Capitulo 61: El anillo de promesa
64. Capitulo 62: Me estás engañando
65. Capitulo 63: El misterioso regalo de Hades
66. Capitulo 64: Llamada erótica (parte I)
67. Capitulo 65: Llamada erótica (parte II)
68. Capitulo 66: el plan de la excursión a la playa
69. Capitulo 67: La excursión (parte I)
70. Capitulo 68: La excursión (Parte II)
71. Capítulo 69: Juego de voleibol
72. Capitulo 70: Amor prohibido (Parte I)
73. Capitulo 71: Amor prohibido (Parte II)
74. Capitulo 72: Intentado solucionar las cosas
75. Capitulo 73: La presentación de ballet
76. Capitulo 74: Hora del desastre
77. Capitulo 75: Nunca debí confiar en ti (Parte I)
78. Capitulo 76: Nunca debí confiar en ti (parte II)
79. Capitulo 77: Quiero el mundo contigo
80. Capitulo 78: Intento ser mejor para ti
81. Capitulo 79: La decisión más difícil
82. Capítulo 80: Al final no fuiste tú
83. Epílogo
84. EXTRA CORTO (LA DESPEDIDA DE NUBE)
85. Eternamente tuya
Dedicatoria:
A todos los que apoyan esta historia con
todo su corazon.
A todos los que apoyan esta historia extraña donde se habla de un
amor psicologico al borde de la toxicidad.
A todos los corazones que se entregan sin pensar al amor del misterioso
Hades Parker y le entregan su mente.
A todos los que no le temen a caer en la
hipnosis del amor.
A todos ustedes, va dedicado este libro.
Se les ama con el higado y mi pulmon,
Ysaris Areinamo.
Libro 2 de "10 veces tuya" saga "Hipnosis de amor"
Prólogo.
Prólogo.
Llegue a la universidad intentando luchar con el cierre de mi bolso que se
había quedado trabado mientras me apresuraba a subir por las escaleras,
como se me hizo costumbre el ultimo tiempo, iba tarde.
De repente mi zapato resbaló con la cerámica del piso congelado y metí las
manos al frente de mi cara antes de golpearme y mis cuadernos se salieron
de mi bolso cayéndose al suelo.
Maldita sea.
La lluvia y el frio que lo ponía todo resbaloso.
Era enero.
Mediados de enero para ser exactos. Seguía lloviendo, el ambiente estaba
frio, habían algunas cosas casi congeladas y aun estaban los adornos de
navidad.
Un nuevo año en general, un nuevo año en la universidad; el primer día del
inicio del 3er año de mi carrera como ingeniera y aquí estaba esparramada
en el piso, los libros esparcidos en el suelo y mi vergüenza saliendo a
relucir.
—Hey, ¿estas bien?
Escuché al mismo tiempo que unos zapatos deportivos se acercaron a mi
para tomar mis libros, alcé la vista encontrándome con unos ojos verdes
nada familiares, él me ofreció una sonrisa, tenia ortodoncia en los dientes,
su cabello muy oscuro y abundante cubría toda su cabeza, orejas y frente
casi como un hongo.
—Sí, gracias —murmuré levantándome limpiando un poco mis rodillas
sobre la tela del pantalón humedo.
—Tus libros —se levantó ofreciéndomelos y uhm, era bastante alto, los
sostuve, él me mantuvo la sonrisa y yo comencé a reírme sin poder evitarlo.
—¿Qué pasa? —dijo alzando una ceja pareciendo entretenido— ¿De que te
ríes?
—Es que parece la escena de un libro —dije, había leído miles de libros así
donde el amor era instantáneo solo... que ya yo no estaba disponible
sentimentalmente.
—Uhm —dijo entretenido—, hubiera sido una escena completa si hubieras
venido corriendo y te hubieras tropezado conmigo, yo solo vine a ayudarte.
En eso tenia razon.
—Gracias. —dije metiendo nuevamente los libros a mi bolso y como no, el
cierre se deslizo con facilidad.
—¿Gracias? —repitió el chico— Mis favores no son gratis.
Lo miré, él seguía con ese ligera sonrisa entretenida.
—¿Ah, no? —dije algo confundida.
—Nop —dijo enfatizando la "p" al final—. Puedes darme tu número como
forma de pago.
Oh.
Sentí mis mejillas sonrojarse un poco, no me esperaba que me pidiera esto.
Abrí la boca para decir algo cuando Andrew salió de la nada y se acercó.
—Hey, Cariño —dijo Andrew pasando un brazo por encima de mis
hombros en un medio abrazo.
Evidentemente estaba marcando territorio.
—Hola, Cariño —le respondí a Andrew y miré al chico—, él es mi novio
Andrew, Andrew él es un chico que acabo de conocer, me ayudó a
levantarme cuando... me caí.
Andrew sonrió un poco, siempre era algo en él ser simpático, en especial
cuando había chicos cerca de mi, bueno, en esos momentos parecía en
realidad un chicle; siempre pegado de mi.
—Yo sé que a veces mi novia parece ser un imán para el piso —bromeo
Andrew— Gracias, amigo.
El chico afirmó con la cabeza dando un paso atrás.
—No hay problema —dijo el chico—, soy Gabriel.
—Un placer. —dije y Gabriel se fue entendiendo que no podía seguir
coqueteando conmigo.
Andrew y yo comenzamos a caminar, como era costumbre deslizo su mano
a la mía para caminar de la mano.
—Muy amable Gabriel —dijo Andrew con cierto sarcasmo—, uhm.
—Solo me ayudo a levantarme. —dije como única explicación.
—Oye, desde diciembre no nos vemos —dijo—, feliz año nuevo, cariño.
—Feliz año cariño. —le sonreí levemente cuando se acerco rozando
rápidamente mis labios con los suyos para continuar nuestro camino; no era
permitido los besos en los pasillos de la universidad.
Creo que tenia algunas cosas que explicar, bueno, Andrew y yo estuvimos
saliendo el resto del año desde que Hades se fue, luego en diciembre me
pidió ser su novia y yo... acepte porque me gustaba tenerlo cerca, no
teníamos ni un mes juntos saliendo como pareja, pero es que Andrew
siempre estuvo y solo me acostumbre a que siempre estuviera, ahora
empezar clases y ser parejas era definitivamente muy extraño, creo que
siempre lo vi como mi amigo con quien podía hablar de lo que fuera o
desahogarme, ahora tenia que acostumbrarme a verlo como mi novio.
—¿Donde tenemos la primera clase? —Dijo Andrew sacando su teléfono
del bolsillo para ver el horario de nuestra primera clase.
—Esta al revés —le dije y comencé a reírme, él también se rio un poco,
cruzamos el pasillo y me frené en seco cuando casi tropecé de frente con el
pecho de alguien.
No.
No era cualquier
alguien.
Sentí que la sangre se drenó de mi sistema cuando alcé la vista
encontrándome con unos ojos dorados con toques verdosos, mi corazón se
detuvo.
No.
Creo que la tierra se detuvo cuando me encontré de frente con el mismísimo
Hades Parker.
Capitulo 1: Volviendo a ver al
profesor Parker
Doble actualización (1/2)
Capitulo 1: Volviendo a ver al profesor Parker
Todo a mi alrededor pareció paralizarse, el tiempo pasó tan lento que
apenas pude pestañear o respirar.
Había soñado tantas veces que lo veía, que lo tocaba, que estaba con él, que
me susurraba cosas al oído mientras follábamos, había anhelado tanto verlo
que cada musculo de mi cuerpo lloró su ausencia porque solo me enfrasqué
en las practicas de ballet dejándome agotada, solo intentando olvidarlo...
Pero ya había pasado casi un año entero desde la ultima vez que nos vimos.
Un año donde muchas cosas cambiaron en mi vida.
Ya ni siquiera recordaba el sonido de su voz, la intensidad de su mirada, la
alegría indescriptible que me invadía cuando estaba con él...
Siempre esperé que Hades apareciera en mi puerta, y que me diría que todo
había sido una pesadilla, que me tenia abrazada llenándome de besos toda la
cara; pero era una fantasía, porque Hades nunca fue así de empalagoso ni
mucho menos expresaba su amor de esa forma, lo que me hacia volver a
recordar que solo tuve sus fragmentos, no su versión completa.
Por eso tuve que empezar a olvidarlo el año que estuvimos separados,
cambié mi numero, cerré mis redes sociales (solo para evitar ver las suyas)
y solo me enfoqué en mi carrera, pasé el luto soltera, sin nadie y me
encontré conmigo misma, salí con muchos amigos y claro, Andrew se
encargo de siempre estar cerca, de sacarme una sonrisa y de cuidarme
cuando salia tarde de alguna practica de ballet.
Para nadie era un secreto que Andrew estaba enamorado de mi, él me lo
había dicho ese día de febrero cuando me dio el regalo de no cumpleaños;
al abrirlo tenia una carta donde me declaraba su amor, pero yo le dije que
no estaba preparada y realmente solo quería o mas bien necesitaba estar
sola para no hacerle daño a nadie, curarme y solo volver a estabilizarme...
...Pegar los trozos de mi corazón roto sin ayuda de nadie.
Por eso en diciembre; casi 10 meses después de lo sucedido con Hades, fue
cuando logré sonreír otra vez sin que doliera y cuando Andrew dio el
valiente paso de pedirme ser su novia sabia que si le decía; "no" iba a
alejarse de mi, y la verdad no veía razones para negarme, es decir, no lo
amaba, pero me acostumbre a su compañía, a que me tratara con esa
dulzura constante y donde no traía secretos oscuros, ni mucho menos muros
que derribar, Andrew era un libro abierto y un chico muy soñador, sus
padres eran humildes su madre trabajaba a medio tiempo de obrera en una
empresa y su padre como empleado en una bodega.
Ese día que acepté ser su novia no pasó a mas que solo un beso y vaya que
se sintió muy extraño besar otra boca que no fuera la de Hades, luego nos
vimos otros días de diciembre hasta que me fui con mi familia a pasar las
festividades pero nunca dejamos de escribirnos, siempre estaba muy al
pendiente de mi y eso me gustaba, su atención conmigo.
No diría que saqué un clavo con otro clavo, ni mucho menos tuve
dependencia emocional, porque estuve sola, pasando mi luto, hasta que
decidí seguir con mi vida resignándome a que no volvería ni funcionaria.
Pero ahora estaba el hombre que destruyó mi corazón frente a mi.
Mirándome.
Haciéndome sentir exactamente como esa vez que lo vi entrar al aula de
clases y presentándose como mi profesor o cuando entré a su consultorio
por error desnudándome y diciéndole que era virgen.
-Disculpe profesor Parker -dijo Andrew rompiendo el embrujo al que nos
habíamos ido donde estábamos muy cerca por casi haber tropezado,
unicamente con la mirada fija en el otro viéndonos.
No sabia cuanto tiempo había pasado, pero esperaba que no hubiera sido
tanto tiempo como para levantar sospechas.
Aclaré mi garganta y di un paso atrás.
-Si, uhm, lo siento profesor... -no pude decir su nombre porque se me ahogó
la voz- no lo vi.
Sentía que todo en mi mundo se comenzaba a revolver como todo un
torbellino con recuerdos del pasado, mi corazón latiendo desenfrenado y me
dio calor, lo cual era extraño porque estábamos a muy baja temperatura y
con el tiempo nublado.
Satanás.
Así lo había apodado cuando me dejo el corazón hecho pedazos, y es que
yo lo había dejado, pero se sentía como si él me hubiera terminado a mi.
-Tranquila -dijo Hades y entonces pude recordar el tono de su voz, mordí el
interior de mi mejilla, casi me dieron ganas de llorar porque realmente no
recordaba como era el sonido de su voz, profundo y algo intenso.
Sus ojos fijos en los míos haciéndome olvidar como respirar y tuve que
apartar la mirada antes de que todos mis sentimientos salieran a la vista.
Necesitaba huir de aquí.
Y es que todo este tiempo me convencí de que no era tanto, que lo idealice
como un ser inmortal y que lo había montado en un pedestal de oro cuando
en ese pedestal debí ponerme yo.
Claro, lo hice, lo deje, pero aun sintiendo que las cosas podían funcionar si
cambiaba, si me buscaba para solucionar las cosas y tendríamos nuestro
final feliz... Pero no fue así, y me resigné a que algunas cosas simplemente
no funcionaban por mas que lo desearas con todo tu corazón.
Solo tuve que convencerme de que su voz, sus manos, su boca, no eran mi
adicción cuando en realidad tuve que abstenerme a la fuerza, olvidarlo a
como diera lugar antes de destruirme a mi misma con su recuerdo.
-Que bueno verlo profesor, pensé que había renunciado -dijo Andrew ajeno
a todo lo que sucedía aquí.
Hades lo miro sin expresión aparente, como tanto podía recordar.
-Estaba de permiso -se limito a decir Hades y entonces sus ojos dorados
vieron nuestras manos agarradas, sentí todo mi rostro sonrojarse por
completo y tuve el impulso de soltarme del agarre de Andrew porque me
incomodé, solo quería que me tragara la tierra, pero luego pensé en que no
debía de sentirme así, es decir, fue mi decisión seguir adelante, Andrew y
yo estábamos saliendo, eramos novios y no teníamos que estar ocultándolo.
-En la gira por sus libros ¿no? -dijo Andrew pareciendo emocionado- vi que
saco un nuevo libro, es decir salio en todas las redes, ¿era un nuevo libro de
psicología?
No entendía por que Andrew tenia de repente tanta curiosidad por Hades, lo
peor es que lo veía como todo un héroe. Yo en cambio me encargué de no
saber nada de él, me obligué a olvidarlo a como diera lugar, así que era una
sorpresa para mi que Andrew supiera todo esto como todo un fan.
-Un novela -afirmó Hades-, la primera novela que escribo.
Lo mire, no sabia que escribía novelas, solo libros de psicología y
crecimiento personal.
-Oh, no sabia que escribía novelas. -dijo Andrew pareciendo ser eco de mis
pensamientos, uhm, tal vez los 2 eramos fans del trabajo de Hades.
Que irónico.
-Tuve mucha inspiración el año pasado -dijo Hades y sus ojos orados en
toques verdosos y bronces me vieron.
Un momento.
¿Hablaba de mi? ¿De que novela era esa?
No.
No iba a volver a sentir curiosidad por Hades Parker, solo tenia que huir de
aquí.
-Deberíamos ir a clases... -comencé a decir, pero Andrew me interrumpió
diciendo:
-Me encantaría leer uno de sus libros, en serio.
Hades estiro una de la comisura de sus labios.
-La señorita Queen tiene uno de mis ejemplares, debería pedírselo prestado,
ella tuvo dudas que le aclaré y creo que cambio su forma de mirarme -dijo
Hades como si no hablara con doble intención-, hasta luego.
Hades se fue por fin dejándonos solos.
Me quede sin habla, no sabia si eran ideas mías, pero pareciera que fue una
sutil indirecta de nuestra relacion pasada.
¿O no?
¿Si?
¿Me imaginaba cosas?
Apreté los ojos, joder, nuevamente Hades se las arreglaba para invadir mis
pensamientos pero ahora tenia la cabeza revuelta y las preguntas con las
que alguna vez me quedé por no tener un cierre volvían a mi cabeza.
¿Por que te fuiste Hades?»
-No sabia que tenias un libro de él -dijo Andrew sacandome de mis
pensamientos.
Tenia ganas de vomitar.
-Si -dije aclarando mi garganta-, lo compre hace un tiempo y me respondió
unas preguntas del libro.
Claro que obviando que de hecho me respondió mas que preguntas y me
enseñó muchas cosas mas.
-El señor Parker es mi héroe, realmente desearía ser como él.
No dije nada.
-Lo mejor es que nos dará clases -dijo Andrew como si estuviera
emocionado por eso.
Yo sentí que el suelo se abria bajo mis pies.
-¿Nos dará clases? -repetí incrédula, no lo vi en el horario, si lo hubiera
visto de seguro que hubiera retirado la materia.
-Si -dijo Andrew-, uno de los profesores de procesos de fabricación tuvo
que retirarse y metieron al profesor Parker.
Maldita sea.
-¿Por que yo no sabia? -dije en un hilo de voz, joder, me iba a dar un paro
cardíaco de tantas impresiones.
-Lo dijeron por el grupo de facebook -explico- y tu cerraste tus redes
sociales.
Oh.
-Cierto. -dije.
Entramos al aula a ver nuestra primera clase juntos, suspire y pase una
mano por mi cabeza acomodando mi cabello. Este año crei que ya había
olvidado a Hades Parker pero ahora apareció y sentía que había
desestabilizado mi mundo solo con una mirada.
.
*******
Dobleee actualización porque tamos felices tamos celebrando y el que
no vote no tiene torta ❤❤❤
Capitulo 2: Gabriel el nuevo
estudiante
(Actualización 2/2)
Capitulo 2: Gabriel el nuevo estudiante
-¿Estas bien? -pregunto Andrew cuando tomamos asiento y yo comencé a
sacar mis cosas.
-Si -dije atreviéndome a mirarlo forzando una ligera sonrisa- ¿por que?
Andrew tambien saco sus cosas del bolso.
-Has estado muy silenciosa -comentó, bueno, tampoco es que era la mejor
conversadora del mundo, pero sabia que había estado un poco fuera de mí
desde que nos encontramos al profesor Parker hace unos minutos atrás.
De verdad que no me lo esperaba.
-Solo estoy pensando -me limité a decir.
-¿Que piensas? a ver -sonrió.
Créeme que no querrás saber».
-Nunca vas a adivinarlo -dije guiñándole un ojo, era un juego de nosotros
que intentaramos adivinar lo que la otra persona pensaba, era algo tonto,
pero al pasar tanto tiempo juntos estudiando y esas cosas, se convertia en un
buen entretenimiento.
-A ver -dijo Andrew-, piensas en que vas a tener que verle la cara a Satanás
otro año mas.
Para mi suerte, todo el mundo pensaba que el profesor Parker alias; Satanás
me caía mal, una forma de mantener todo sin sospechas, ademas de que la
muerte de mi padre era suficiente justificativo para mi estado triste, pero
claro, ya mi padre estaba en un lugar mejor sin sufrir...
-En realidad el año pasado solo vimos clases con Satanás unos meses -
comenté sin querer darle tanta importancia.
-¿Entonces si era lo que pensabas? -preguntó.
-Si -suspiré-, de verdad que me cae de la patada.
-Pero si tienes hasta un libro de él -dijo Andrew.
Oh.
Soldado caído, repito, soldado caído».
-Me lo regalaron -mentí, no quería explicar que compré un libro de él solo
para intentar acercarme y comprenderlo un poco.
-Si no lo quieres me lo regalas -dijo Andrew-, yo si lo quiero leer.
Si supieras que lo he leído casi 20 veces y lo guardo como un tesoro...»
Me hacia sentir incluso conectada a Hades por tonto que sonara.
-Claro -dije como si no fuera la gran cosa pero por dentro sabia que eso no
iba a pasar.
-Tranquila cariño -dijo Andrew-, estas conmigo, y ya vamos a mas de la
mitad de la carrera, no tienes que preocuparte por nada, mucho menos por
Satanás, solo ignóralo.
Casi me reí, pero solo me limite a sonreír mientras Andrew me tomo la
mano para besar el reverso de la misma, ignorar a Hades fue lo que intente
hacer desde que lo conocí y solo funcionó cuando él se fue de viaje no tuve
mas elección.
Este seria el año mas difícil de mi vida.
No sabia por que me sentía asi, pero era como si tuviera miedo porque sabia
que algo terrible iba a pasar.
Uhm, si, creo que era ansiedad, comencé a sentirla después de que mi padre
murió y Hades se fue, hacia que me mordiera las uñas y hasta las cutículas.
De repente Gabriel (el chico con el que había tropezado antes) entró al
salón, parecía tener un aura oscura a su alrededor, como de chico malo que
llamaban mucho la atención incluso su forma de caminar confiada era
amenazante, algunas personas lo seguían con la mirada y cuando sus ojos
verdes me vieron pareció sorprenderse y alzo una mano para saludarme
antes de acercarse a nosotros.
-Ay no, ¿de verdad? -susurró Andrew, sabia desde el primer instante que no
se la habian llevado nada bien con él porque me estaba coqueteando.
-Sé amable -le susurré a Andrew justo antes de que Gabriel terminara de
acercarse y se sentó a mi lado acomodando sus cosas.
-Que bueno que me toca con al menos 2 personas que conozco -dijo
Gabriel.
Vi que a Andrew se tensó.
-Nunca te había visto en las clases de ingeniería -dijo Andrew a Gabriel.
Todos los de la carrera ya fueran de grados inferiores o superiores al menos
nos habíamos visto una vez el los pasillos de la universidad y a él jamas lo
habíamos visto.
-Soy de intercambio, vengo de Europa. -dijo Gabriel.
-Ah, es que hasta eres Europeo -dijo Andrew entre dientes con cierta ironía.
-Que bueno -le dije a Gabriel para que no se sintiera incómodo -, te gustará
esta universidad.
Gabriel me sonrió mostrándome la ortodoncia que adornaba sus dientes.
-Gracias -dijo Gabriel-, por cierto, no me dijiste tu nombre.
Oh.
-Soy Nube, Nube Queen -dije.
-Y yo soy su novio Andrew -dijo Andrew forzando una sonrisa amable que
por lo que conocía no era nada real.
Nunca lo había visto celoso por nadie, me parecía algo entre raro y tierno
porque no crei que Andrew fuera de ese tipo de chicos.
-Un placer -se limito a decir Gabriel pareciendo indiferente.
Llegó la profesora asi que dejamos de hablar, vimos la clase pero mi mente
solo estaba en Hades, sus ojos fijos en los míos, la manera en la que sentí
exactamente lo mismo que sentí la primera vez que ahora cuando lo volví a
ver, ¿es que realmente lo había olvidado o solo me convencí de que lo había
hecho siendo mentira?
Mi cabeza iba a explotar.
Al culminar la clase estábamos por salir del aula cuando la profesora me
llamó, así que me acerqué a ella.
-Nube -dijo ofreciéndome una carpeta-, necesito que entregues la carpeta a
coordinación.
-Claro. -dije tomándola.
Aun no habíamos elegido al nuevo presidente de la clase, pero a nadie le
interesaba realmente serlo, era la responsabilidad de estar pendiente de las
informaciones y pasarlas, realmente no me pesaba, me aumentaba el crédito
y tenia mas posibilidades de optar por mi beca en el extranjero, mi sueño
era ese, participar en el intercambió, pero aun no tenia respuesta.
Entré a coordinación para entregar la carpeta a la profesora.
-Buen día profesora -dije-, aquí esta la carpeta de la profesora Ana.
-Gracias. -dijo recibiéndola, me iba a ir pero continuo diciendo:- Espera,
necesito que entregues otra carpeta.
Como no, siempre me mandaban de un lugar a otro haciendo mandados.
-Claro. -dije.
Me la entrego para continuar diciendo:
-Necesito que entregues esta carpeta a la coordinación de psicología.
-Okey. -dije.
Salí de la oficina y me detuve de golpe cuando recordé quién estaba a cargo
nuevamente de la coordinación de psicología.
El profesor Hades Parker.
************
SE PRENDIO ESTA MESA QUE MAS APLAUDA okey no,
espero les haya gustado la doble actualización de "Profundamente
tuya" libro 2 de "10 veces tuya" habra muchas emociones y tranquilas
que solo se pondra peor jahsjsks el Andrew celoso por Gabriel y
amando al que tiene el corazon de Nube ay Deosssss😂❤
Recuerda votar, eso me anima a seguir❤
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Capitulo 3: ¿Que haces con ella,
profesor?
(Actualizacion 1/3)
Capitulo 3: ¿Que haces con ella, profesor?
Tomé una profunda respiración, y caminé hacia la oficina de Hades Parker
sintiendo todo mi cuerpo tembloroso de los nervios, mentalizándome en
actuar indiferente cuando hablara con él y lo viera nuevamente de frente;
como si ya lo hubiera superado.
No.
Es que ya yo lo había superado así que no tenia que actuar...
«¿A quién quieres engañar, Nube?»
Joder, creí haberlo superado pero creo que solo me engañé a mi misma para
sobrevivir a su ausencia esperando volver a verlo.
Solté un suspiro.
Esto iba a ser difícil.
«Calma, tranquila Nube».
Cuando crucé el pasillo casi me tropecé con mis propios pies cuando me
detuve en seco al verlo afuera de su oficina, él estaba hablando con una
profesora que no sabia su nombre, pero la había visto y había escuchado a
varios estudiantes hablar de ella porque llamaba mucho la atención por su
increíble personalidad graciosa y amable, era la profesora de matemáticas,
su cuerpo era muy voluptuoso y era muy bonita con su cabello rubio
oxigenado corto a la altura de los hombros y sus grandes ojos marrones.
Me oculté nuevamente en la pared antes del cruce, pero aun así paré la oreja
para escuchar lo que estaban hablando, mi rostro comenzó a calentarse,
podía percibir mis mejillas muy rojas no sabia si era enojo ni porque
sentía...
Celos.
Celos, de que estuviera hablando con la profesora mas linda de la
universidad con tanta familiaridad.
—En serio, mi padre tiene un cultivo de café —decía la profesora—, yo lo
llevo a mi casa y lo muelo es el mejor café del mundo.
Soltó una ligera carcajada dulce de esas que hacen las chicas cuando están
hablando con un chico que les gustaba.
Nunca tuve nada en contra de ella, pero ahora sentía que comenzaba a
odiarla.
—Gracias —dijo Hades siempre educado.
—No le coloqué azúcar —comentó la profesora.
Que asco el café sin azúcar.
—Esta bien —dijo Hades—, no lo tomo con azúcar.
Ah.
Me asomé un poco para ver como la profesora le daba un vaso con café y
Hades lo sostenía en sus manos, él tenia la mirada fija en ella, sus labios
estirados en esa ligera sonrisa que tanto me encantaba.
No le sonrias, Hades.
«Calmate Nube, eso no debería molestarte, tu estas con otra persona».
La profesora se rio y pasó su delgada mano por el hombro de Hades,
retrocedí pegando mi espalda de la pared, mi corazón arrugándose, apreté
los ojos sintiendo las ganas de llorar atorándose en mi garganta pero es que
aunque lo había soltado, no había pensado que me dolería tanto verlo con
alguien mas.
«No lo has superado, Nube».
Me mantuve ahí contra la pared hasta que no escuché mas sus voces, uhm,
creo que ya ella se había ido, me asomé nuevamente para ver si mis
sospechas eran ciertas y poder ir hacia él, pero de repente alguien apareció
cruzando el pasillo y chocamos de frente, ahogué un gemido echándome
hacia atrás cuando sentí el liquido caliente del café empaparme la camisa,
miré al frente la camisa blanca de la otra persona también estaba empapada
de café y el vaso se había caído al piso, alcé la vista al mismo tiempo que él
y me quedé de piedra al ver que era Hades.
Le había lanzado el café encima.
Pro... profe... profesor yo... yo...
—maldición no podía parar de tartamudear— Perdón no lo vi.
«Joder Nube,
es que nunca vas a dejar de ser torpe?».
Hades relamió sus labios primero miró mi camisa y luego miró su camisa
completamente manchada de café, al menos no estaba tan caliente.
—Venia a entregarle una carpeta —continué casi sin respiración y es que
había olvidado respirar, mi corazón latiendo tan desenfrenado que casi
podía escucharlo.
—Desastroso. —fue lo único que dijo Hades mientras se daba media vuelta
y agregó:— Ven.
Comenzó a caminar.
Tragué pesadamente saliva siguiéndolo a su oficina.
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Hoy triple actualizacion celebrando que tenemos vida y salud :Dx pero
recuerda votar o te dara diarrea xD
Capitulo 4: En la oficina del
profesor Parker (parte I).
(Actualizacion 2/3)
Capitulo 4: En la oficina del profesor Parker (parte I).
Solo podía ver que Hades seguía tan guapo como podía recordarlo, claro
que ahora tenia un corte diferente en su abundante cabello, los músculos de
su espalda ancha contrayéndose mientras caminaba, su culo redondo
resaltando en su pantalón, mordí mis labios recordando las veces que lo vi
desnudo sobre mi, las veces que nos reímos juntos, las veces que susurraba
a mi oído haciéndome gemir en mucho placer; un placer completamente
intenso.
Basta Nube, no deberías recordar esas cosas
».
Todos esos recuerdos los había dejado al fondo de mi cabeza bajo llave,
pero de alguna forma comenzaban a salir con libertad invadiendo mi mente
en melancolía, recordando todo lo que fuimos, lo que pudimos ser y...
...Lo que nunca seriamos.
Solo me torturaba.
Llegamos a la oficina, entré y Hades cerró la puerta a sus espaldas, podía
ver el lugar exactamente como lo recordaba, y es que desde que Hades se
fue; el profesor de recursos humanos asumió su lugar y nunca se volvió a
entrar aquí, porque el profesor de recursos humanos decía que no le gustaba
estar en la oficina de Hades porque tenia muchos objetos raros.
Ahora volvía a estar aquí y sentía que volvía al pasado, cuando me tocó en
el piano, cuando me tocó
el cuerpo
y lo hicimos sobre su escritorio.
Maldición.
Muy mal momento para recordar todo esto.
Dejé la carpeta en su escritorio.
—Necesitan que firme esto —dije, aquí estaba yo evitaba a toda costa su
mirada.
Hades no respondió así que volteé para ver por qué no respondía y lo vi
cuando estaba terminando de quitarse los botones de su camisa y
quitándosela por completo, dejándose unicamente la camiseta de abajo, los
grandes músculos de los brazos al descubierto, me quedé sin aliento.
Joder, si antes estaba luchando con mi mente, ahora luchaba con mis ojos
para que dejaran de desnudarlo con la mirada, y para cerrar mi boca al
sentir que se me iba a salir la saliva.
—¿Pero que hace? —dije en un hilo de voz casi sin aliento.
—Me ensucié —se limitó a decir dejando la camisa sucia bien doblada a un
lado de la repisa donde tenia esos objetos de hipnotismo como el reloj de
bolsillo y libros de psicología, Hades tomó otra camisa que tenia ahí
repuesto.
Como no, Hades siempre siendo un hombre prevenido teniendo una camisa
de emergencia.
—Esta vez no veremos psicología —comenté porque el silencio me parecía
torturante e incomodo.
—Ahora daré proceso de fabricación. —dijo.
Eso ya me lo había dicho Andrew.
—¿Esta facultado para dar eso? —la pregunta salio de mis labios sin saber
por que quería provocarlo.
Hades se volteo hacia mi alzando una ceja en desdén y respondió:
—Soy ingeniero, obvio que lo estoy.
Claro que lo estaba, era ingeniero, doctor, escritor, aviador, abogado y todo
lo que existiera.
Hades se iba a colocar nuevamente la camisa, pero pareció ver que la
camiseta de abajo que tenia puesta también estaba manchada, de repente se
quedó por un momento pensativo y me miró, me quedé casi completamente
congelada cuando sus ojos dorados mantuvieron el contacto visual
conmigo.
Así estábamos unicamente viéndonos fijamente él uno al otro sin decir
nada, mis piernas comenzaron a temblar, la tensión comenzaba a agravarse
entre ambos haciendo del ambiente algo mas intenso, como si quisiéramos
decirnos miles de cosas pero ninguno tuviera el valor para hacerlo.
—No has usado el carro —comentó Hades por fin.
Tragué pesadamente saliva.
Al parecer se había dado cuenta de que el auto que me regaló no estaba en
el estacionamiento.
—No —murmuré.
—¿Por qué? —preguntó.
No quería decir que me recordaba a él.
Después del accidente, alguien llegó a mi residencia diciéndome que el auto
ya estaba reparado, me dejó las llaves y cuando bajé noté que estaba en el
estacionamiento como nuevo.
Pero no me atreví a usarlo, en mi proceso de sanación, solo quería evitar
cualquier cosa que me recordara a él.
—Tengo algo de miedo al volver a manejar —dije, aunque no era del todo
mentira, una vez quise usar el auto porque iba muy tarde, pero recordé el
accidente, y luego el mal recuerdo de sentimientos y casi me dieron ganas
de vomitar, así que preferí llegar a pie.
Creo que había desarrollado un pequeño trauma.
—Puedo tratar eso con terapia —propuso Hades.
—¿Terapia de piano? —pregunté y no sabia exactamente por que la idea me
emociono.
Porque eres estúpida y no tienes dignidad, Nube
».
Sabia que esa terapia siempre me hacia sentir bien pero pensar en estar
cerca de él otra vez me daba algo de miedo.
Miedo
de volver a desenterrar esos sentimientos que intenté con todas mis fuerzas
ocultar.
—La terapia que quieras —respondió sin hacer otra expresión de la neutral.
Uh?
Me quedé sin aliento al sentir que hablaba en otro sentido; un sentido sexual
pero como no había ningún rasgo que delatara sus pensamientos no podía
juzgarlo, tal vez de verdad hablaba en un sentido profesional.
«
No Nube, deja de tergiversar lo que te dice, si jamas te busco es porque no
le interesaste mas
».
Dolía pero era la verdad.
De repente Hades se quitó la camiseta que tenia debajo que también estaba
manchada con un poco de café dejando ahora todo su torso musculoso
completamente al descubierto.
«Ay pero Santas vacas de los dioses reencarnados del olimpo».
Abrí la boca sorprendida, todo mi rostro y hasta mis orejas se había
sonrojado y se sentían calientes, sentía mi garganta reseca porque había
quedado con la boca abierta.
Era tan perfecto como podía recordarlo.
Me obligue a cerrar la boca y aclare mi garganta.
—Oiga... —susurré sintiendo todo mi cuerpo temblar, él me miró alzando
una ceja, noté que una de la comisura de sus labios se alzó, evidentemente
lo había hecho apropósito, quería causar este efecto en mi o...
...Quería que supiera de lo que me estaba perdiendo.
Hades caminó hacia mi a paso lento lanzando la camiseta al suelo en el
proceso.
Ay, santas vacas...
.
.
**************
Jijiji, recuerda votar wuajaja!!!!!!!!!!!
Capitulo 5: La oficina del profesor
Parker (parte II)
(Actualizacion 3/3)
Capitulo 5: La oficina del profesor Parker (parte II)
Me quedé completamente congelada, no podía moverme, no podía respirar,
no podía pestañear. Sentía que era el enorme dragón queriendo atacar al
león que se había vuelto un manso gatito. Todas las emociones que pude
ocultar, ahora estaban atacándome haciéndome olvidar cualquier
pensamiento coherente.
Se detuvo frente a mi, alcé la vista encontrándome con sus ojos dorados
entrando a mi alma como tanto temí, porque cada vez que me miraba así
sentía que nada mas existía; solo él y yo.
SANTAS VACAS.
Tragué pesadamente saliva, ni siquiera me tocaba y ya sentía que todo mi
cuerpo estaba caliente esperando por él.
—¿Quieres tocar? —preguntó Hades en un susurro tan bajo que me
estremeció por completo—, sabes muy bien que te gustará.
Su aliento mentolado chocando contra mi rostro, mi lengua se me había
desconectado del cerebro.
Seguía teniendo el mismo efecto en mi, ¿acaso era eso lo que quería
demostrar?
—¿Por qué haces esto? —dije, mi voz quebrándose, todo el esfuerzo que
hice para volver a estar bien, se estaba yendo por la borda porque él me
desestabilizaba.
Hades dio un paso atrás viendo como me afectaba.
—No quise hacerte daño. —dijo Hades.
—Lo hiciste —repliqué—, me rompiste en miles de pedazos.
Inclinó la cabeza a un lado como si no me comprendiera y dijo:
—Tu me dejaste, ¿no te acuerdas?
Me quedé sin decir nada, las lagrimas salieron de mis ojos deslizándose por
mis mejillas, Hades pareció ligeramente mortificado, dio otro paso atrás
hacia el escritorio, tomó la pluma y firmó la carpeta.
Yo solo me quedé muy quieta, limpié mis lagrimas rápidamente, odiaba que
esa parte tan sensible de mi siempre me dominara.
Quería reclamarle, quería decirle miles de cosas, pero no valía la pena, él
tenia razon, por esas miles de cosas fue que lo dejé, pero el problema era
que... mi mente lo entendía;
mi mente
sabia por qué no podía involucrarme con Hades Parker, mi corazón no.
Terminó de firmar y fue a colocarse la camisa limpia, apreté los labios, no
quería responderle, no quería decirle nada, pero como no, mi impulsividad
siempre dominaba mi cuerpo así que ahora algo irritada dije:
—¿Por que simplemente te fuiste y nunca me buscaste o intentaste cambiar
por mi? ¿Acaso tan insignificante fue lo nuestro para ti?
Hades pareció congelarse por medio segundo antes de terminar de
abrocharse los botones y luego murmuró:
—Tenia compromisos.
Que respondiera como si no fuera la gran cosas solo me entristecía aun mas.
Creo que ese siempre era el problema, yo esperaba demasiado de alguien
que no estaba dispuesto a ponerme en primer lugar o en ningún lugar.
—Okey —susurré, tomé la carpeta sintiendo mis ojos cristalizarse y fui
hacia la puerta, apenas coloqué la mano en el pomo, escuché que dijo:
—Nube.
Me detuve volteando a mirarlo, él me observaba parecía ligeramente
molesto también conmigo.
—Nunca contestaste. —cuestiono y creo que era la primera vez que Hades
Parker me cuestionaba.
Fruncí el ceño sin comprender.
—¿Yo? —pregunté confundida, él abrió la boca para hablar, cuando de
repente tocaron la puerta y me eché a un lado cuando la puerta se abrió.
—Hola —dijo un chico que no había visto antes ni siquiera por los
alrededores de la universidad, tampoco me parecía familiar.
Al parecer la puerta había estado sin seguro.
—No te dije que entraras —dijo Hades ligeramente irritado, el chico miró a
Hades y luego volteó a verme pareciendo ligeramente apenado.
—Oh, perdón no sabia que había alguien —dijo el chico.
No importaba, ya yo tenia que irme de aquí antes de perder la poca cordura
que me quedaba.
—Permiso —dije al chico, miré a Hades, él también me miró, creo que
ambos teníamos resentimiento y yo ni siquiera lo sabia.
Necesitábamos hablar pero este no era el momento.
Ademas de que necesitaba recuperarme de esto.
Salí de su oficina directo al baño encerrándome en un cubículo, tomando
ligeras respiraciones para poder recomponerme, si Andrew me veía así
corría el riesgo de desahogarme con él y era un secreto imposible de contar.
Solo me tenia a mi para salvarme.
Me coloqué los audífonos a todo volumen para intentar despejar mi mente
con la música de
The irrepressibles
con
In this Shirt.
//...Pero digo, me atrevo a decírtelo
que te amo, que nunca termina
y ahora me desangro casi día
por un a
o, por un a
o...//
Limpié mis lagrimas y salí para retocarme maquillaje sabiendo que tenia
que ir a mi siguiente clase, pero sabia que Hades y yo teníamos una
conversación pendiente.
Una que me daba miedo enfrentar por que no sabia como iba a terminar.
.
.
*************
AAAAAAAAAAAAAAAAH, nos leemos el miercoles con otra
actualizacion, ya vieron que Hades tambien esta molesto con Nube?
jajajshasjn se va a prender xD me gusto mucho esta cancion de in the
shirt creo que va muy bien con el libro 2 asi que lo bautizo como el
himno eh xD
Recuerda votar :D
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Nos leemos pronto :Dx
Capitulo 6: Aturdida por Hades
(Actualizacion 1 de 2)
Capitulo 6: Aturdida por Hades
Regresé al salon de clases cuando ya estuve completamente calmada, ya la
profesora estaba ahi impartiendo la clase, pedí permiso y entre sentándome
nuevamente entre Andrew y Gabriel, me parecía gracioso porque Andrew
me agarró la mano sobre el escritorio durante toda la clase como si quisiera
enfatizarle a Gabriel que yo estaba con él.
Que chiste de la vida.
Después de varias horas salimos por fin de la ultima clase y nos dirigimos a
la salida de la puerta principal de la universidad, a esa hora ya casi todo el
mundo se había ido, los lunes salimos casi de noche.
—¿Oye que te pasó en la camisa? —Dijo Gabriel de repente alzando un
dedo y tocándome el abdomen sobre la tela en el lugar donde estaba
manchada de café.
—Hey, cuidado mano larga —dijo Andrew dándole un manotazo para que
dejara de tocarme.
En realidad no me incomodó, sabia que no lo había hecho con malas
intenciones.
Gabriel pareció algo mortificado apartándose un poco.
—Lo siento no quise ofenderte —dije—, solo me dio curiosidad, en mis 29
años aun no lo entiendo.
Oh...
¿29 años? No era común ver a gente de su edad todavía cursando la carrera.
—Bro, casi hablaste con los dinosaurios —dijo Andrew también impactado.
Por primera vez, los 2 se rieron.
—Empecé un poco tarde la carrera —admitió Gabriel— luego me traslade
aquí a esta ciudad y después de unos meses quise volver a empezar.
¿Uh?
—Pensé que eras estudiante de intercambio. —dije sin comprender mucho
su argumento.
—Habías dicho que eras estudiante de intercambio —dijo Andrew
corroborando mi sospecha.
—¿Lo dije? —dijo Gabriel—, oh, debió de ser para salir del paso, no quería
dar toda una explicación de mi vida.
—Uhm —murmuró Andrew podía saber que significaba esa expresión, que
algo no le encajaba pero no iba a preguntar nada al respecto, solo mirar
significativamente con escrutinio.
—Ya me voy, trabajo medio tiempo en una cafetería —explicó Gabriel.
¿Mentira o verdad?
Se notaba que Gabriel tenia problemas o era una especie de mentiroso
compulsivo.
—Adiós —le dije.
Gabriel bajo las escaleras principales hacia su auto, uhm, al parecer tenia un
auto, no era un ultimo modelo pero lo mantenía conservado, él se fue y
Andrew y yo nos miramos aun de pie en la entrada de la universidad.
—No me cae bien —dijo Andrew entrecerrando los ojos.
Si, había algo raro con él pero algo que no quería seguir discutiendo.
—Olvidemos a Gabriel —dije, no queria seguir en el tema porque
evidentemente a Andrew no le caía bien desde el principio y a mi me estaba
pareciendo alguien raro.
—Pues —dijo Andrew mirándome— ¿qué pasó con tu camisa?
Oh.
Obviamente Andrew no iba a dejar el tema ir.
Tal vez tenia que enfatizar mi odio hacia el profesor Satanás para que no
sospechara de que algo había pasado.
Aunque en realidad no pasó nada, solo... miradas intensas, palabras intensas
y...
Quieres tocar?»
Apreté los labios, joder, no tenia que pensar en eso ahora.
—Me pidieron que llevara una carpeta a la oficina de psicología —comencé
a explicar— tropecé con el profesor Satanás y me echó el café encima...
—Permiso.
Esa voz detrás de nosotros interrumpió mi argumento, me tensé cuando
reconocí esa voz justo a nuestras espadas.
Hades alias; Satanás, estaba detrás de nosotros.
Mierda.
.
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Doble actualizacion, pero recuerda votar por este para que tengas
mucho dinero ehehehe
Capitulo 7: Profesora Pompis
(Actualizacion 2 de 2)
Capitulo 7: Profesora Pompis
Sentí todo mi rostro enrojecerse, esperaba que no me hubiera escuchado
llamarlo Satanás.
Andrew y yo nos apartamos a un lado y entonces Hades pasó dejando su
fragancia hipnotizante justo detrás de él alertando todos mis sentidos y
revolviendo mis hormonas, entonces justo detrás de él siguiéndolo iba la
profesora de matemáticas moviendo las caderas mientras caminaba, y
apreté la quijada al ver que los dos se dirigían a la super camioneta del
profesor Parker.
No...
¿Se iba a ir con él?
Hades le abrió la puerta como el caballero que es montándola en el puesto
del copiloto y luego la cerró para dar la vuelta y montarse en el puesto del
conductor.
Sentía como si me estuvieran retorciendo el estómago de los celos, ¿por qué
tenia que llevarla?
—Uhm, el profesor Satanás al parecer esta saliendo con la profesora
Pompeye —comentó Andrew.
Pompeye
».
No tenia que odiarla porque ni siquiera la conocía, pero... casi sentía los
humos salir de mis orejas de la rabia de verlo con otra chica.
Calma Nube, recuerda que debes actuar normal, como si no te afectara
».
Force una sonrisa entretenida en mi rostro.
—La profesora
Pompis
querías decir —dije en broma porque es lo que usualmente hubiera dicho en
una situación normal, bromear acerca de eso.
—No lo dije por respeto a ti —dijo Andrew pareciendo de repente serio.
Lo miré, bueno, para nadie era un secreto que ella tenia buenas curvas, de
hecho el apodo le iba genial.
—¿De qué hablas? si le ponemos apodos graciosos a los profesores —dije,
era hasta un pasatiempo, no solo nosotros,
todos
los estudiantes.
—Es que eres mi novia —dijo Andrew como si fuera un impedimento.
A veces se me olvidaba que eramos novios y no solo amigos.
—No tiene por qué cambiar la amistad —dije, era divertido decir bromas y
que el otro la siguiera, creo que era lo que mas me gustaba de tener a
Andrew cerca, que nos comprendíamos, al menos cuando eramos amigos
era así.
—Somos novios —dijo Andrew—. No me gusta decir cosas de otras
mujeres frente a ti.
—¿Y a mis espaldas si? —dije alzando una ceja.
—Cariño, respeta —dijo Andrew.
¿Que respetara? ¿Cuando le falté el respeto?
No le dije nada mas, porque discutir con Andrew era como discutir con la
pared siempre que pensaba que algo era lo correcto nadie lo movía de esa
posición.
Voltee nuevamente a ver a Hades arrancar la camioneta e irse con la
profesora de matemáticas haciéndome sentir esos oscuros celos de que
hubiera salido con ella, no quería sentirme así es decir él también tenia que
seguir con su vida porque ya no estábamos juntos, pero me hervía la sangre
verlo con otra.
***
Llegué a mi casa luego de tomar el autobús, al menos hoy no tenia practica
de ballet para varias, las presentaciones estaban para mediados del año y
estaban creando nuevas rutinas, así que estaba un poco mas libre para poder
concentrarme en la universidad.
Me preparé algo para comer y me senté en el mueble viendo una película,
luego encendí la computadora mientras hacia un trabajo y a la vez veía la
película, en realidad no le estaba prestando atención a la película, solo
quería escuchar un poco de ruido de esa forma no me sentía tan sola.
Aun así...
...Teniendo la mente enfocada en el trabajo que hacia y mis oídos distraídos
por las voces de la televisión, sentía que los recuerdos de Hades venían a mi
mente.
Pensar en cuando se acercó a mi en su oficina y cuando me dijo que yo
nunca le contesté antes de que nos interrumpieran, es decir ¿cuando me
llamó?, ¿ademas quien lo entendía? El estaba saliendo con la profesora
Pompis en mis narices subiéndola a su auto como alguna vez hizo conmigo
cuando quería que yo fuera su Mártir o su conejita... bueno, su
victima
para jugar ese juego erótico.
«Puto, puto, puto».
Me arrugaba el corazón pensar en que ahora quisiera probar con ella la
hipnosis erótica, que le sonriera malvadamente bajo las oscuras luces, que
le ordenara cosas a su oído y todo su cuerpo lo obedeciera...
Dejé la computadora a un lado y pasé una mano por mi cabeza, esto fue lo
que me temí desde un principio, por eso nunca quise aceptar, temía el día
que pasara de mi y lo viera con otra, pero acepté, y aquí estaba molesta
porque eso estaba pasando.
«Tu estas con otro Nube».
Maldición, me sentía como la mujer mas egoísta y estúpida del mundo
estando con un hombre que me quería e hirviendo de celos por con otro que
nunca me quiso.
«Te amo Nube».
«Revélame».
¿Acaso todo fue mentira?
—Mentiroso —gruñi a la nada cruzándome de brazos, él me dejó así sin
mas, sin demostrarme que estaba dispuesto a cambiar porque funcionara;
por nosotros, solo se fue.
Tu nunca contestaste
».
Hades nunca me buscó o llamó, o sea, ¿de qué hablaba?
Mi celular sonó haciendo que me sobresaltara por el sonido que le había
puesto para llamadas, lo tomé y miré la pantalla, era...
===========================================
Capitulos un poco turbios jdbjsnjnsdj odio a la profesora pompis, en
fin, disculpenme lo corto, pero se los compensare, el viernes les traigo
capitulos wuajaja estaran muy buenos, solo dire algo, hay un borracho,
una discoteca y un satanas sjhndsjsdnsjns nos leemos el viernes =D
Recuerda votar =D
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Capitulo 8: El club Placer
Actualización 1/2
Capitulo 8: El club Placer
Andrew.
Solté un suspiro, yo pensando en Hades y la profesora Pompis y mi novio
Andrew llamándome, maldita sea.
—Hola amor. —dije al contestar.
—Hola amor —dijo Andrew—, ¿te interrumpo?
Si, estaba muy ocupada pensando en el estúpido profesor que me tiene la
mente revuelta
».
Cálmate nube, ¿pero qué pasa contigo?
».
Tenía que dejar de pensar en Hades, pensé haberlo superado pero que
estuviera con ella siendo amable solo tocó esa membrana en mí de celos
fervientes que me hacia sentir al borde de explotar.
—No —dije simplemente—, estaba terminado unos trabajos para que no se
me acumularan.
Lo peor que podía ocurrirte en la universidad era acumular trabajos para
último momento.
—¿Quieres salir mas tarde? —preguntó Andrew.
¿Uh?
—¿A donde? —pregunté.
—A una fiesta —dijo—, bueno, no una fiesta, es el cumpleaños de uno de
los del gym y vamos a ir al club Placer.
—¿Esa es una discoteca? —pregunté, creía haber escuchado de esa
discoteca.
—Si. —dijo Andrew.
—Uhm, no lo se —dije, realmente era día de semana, mañana había clases
muy temprano y lo que menos me apetecía era salir de mi casa con este
estado de ánimo.
—Vamos —me incitó Andrew—, ¿harás algo mejor que estar conmigo?
«Pues comer palomitas de
maíz
mientras leo un libro».
Esa idea me parecía más tentadora que ir a una discoteca porque ni siquiera
tenia ganas de festejar nada, usualmente ellos bebía solo cerveza y tan solo
el olor me daba náuseas.
Aunque pensándolo mejor era mejor salir que quedarme en casa pensando
en Hades toda la noche atormentándome con la idea de lo que hizo con la
profesora Pompis cuando la montó en su camioneta y le hacia lo que me
hizo a mi...
Pensar en que si tal vez era su nueva
C
ejita
... No, Mártir él las llamaba Mártir.
—Uhm, si claro —murmuré.
—Pero no nos vamos a venir temprano —dijo Andrew.
Entrecerré los ojos.
—Andrew hay clases mañana. —dije como si se le hubiera olvidado.
—¿Cómo me llamaste? —dijo.
Cariño
—me corregí—,
cariño
hay clases mañana no me vendré tan tarde.
A él no le gustaba que lo llamara Andrew.
De verdad que algo que apreciaba eran las horas de sueño que pasaba y
dormir 2 horas para ir a clases por estar en una discoteca toda la noche era
lo que menos me provocaba.
—Vale cariño, nos vendremos temprano, yo me encargo de buscarte y
traerte ¿va? —dijo Andrew.
No quería ir, pero tampoco quería negarme, es decir era mi novio y si me lo
pedía era porque realmente queria que fuera...
...Y tampoco queria quedarme pensando en Hades, realmente.
—Va —dije, solo necesitaba olvidarlo, convencerme de que no me
importaba como pensé que venía estado haciendo.
Al parecer me convencí de una mentira, porque cuando lo volví a ver, todo
mi mundo se me desestabilizó.
Me vestí con un conjunto blanco que resaltaba mis curvas, un top que
dejaba uno de mis hombros al descubierto y una falda con una abertura algo
sexy en la pierna, unos deportivos cómodos por si me apetecía bailar, un
maquillaje fresco pero a la vez llamativo, perfume y ya estaba lista.
Me miré en el espejo, sí, creo que arreglarme y sentirme hermosa me
cambiaba el estado de animo.
Si tan solo Hades me viera ahora...
Basta Nube, deja de pensar en él
Andrew me vino a buscar en taxi y llegamos a la discoteca Placer, él
también estaba guapo con su suéter color café, jeans rasgados y zapatos
deportivos. Entramos a la discoteca agarrados de la mano y nos acercamos
al grupo de chicos que eran amigos de Andrew, ya yo los conocía había
compartido en otras oportunidades con ellos, no me caían del todo bien
porque eran narcisistas y solo preocupados por su físico, también tenían
novias muy hermosas y de buen cuerpo pero me veían de arriba a abajo y
podía percibir la mala vibra de la envidia.
No entendía por qué realmente me tenían envidia si eran hermosísimas
pero... suponía que era simplemente inseguridad.
Yo solo estaba sentada al lado de Andrew e intentaba sonreír y reírme ante
algunas bromas que decían, la música que sonaba de
Kendrick Lamar, SZA - All The Stars
al menos me hacia despejarme un poco.
—¿Quieres un cóctel de fresas? —preguntó Andrew, ellos andaban
bebiendo cervezas y yo realmente no quería de eso.
—Sí —dije—, sin mucho alcohol.
Tuve una mala experiencia en la ultima fiesta a la que fui, donde aun seguía
dolida por Hades y bebí muchísimas botellas de cerveza y luego lo mezclé
con tequila, ron y elementalmente todo lo que me encontraba, ese día
vomité tanto que creí que moriría, y ya no podía oler la cerveza, el hecho de
pensar en emborracharme me daba asco.
Había prometido no beber más, pero ya había pasado bastante tiempo, uno
más no haría daño.
Trajeron mi cóctel de fresas y apenas bebí un sorbo me di cuenta de que sí
tenía mucho vodka, pero no estaba mal, solo tenía que beberlo lento, en
cambio Andrew estaba bebiendo como si no hubiera un mañana, cerveza
tras cerveza, ya su risa se escuchaba muy alta, sus mejillas sonrojadas, sus
ojos achinados, bueno, no solo Andrew, todos sus amigos estaba borrachos
ya.
—Cariño —le dije tomándole el brazo cuando abrió otra cerveza— debes
calmarte.
—No me digas cuanto puedo beber —soltó de mala manera; una manera
que no me gustó, me eché hacia atrás mirándolo sorprendida, nunca me
había hablado así.
Andrew pareció darse cuenta de lo que dijo y se rió un poco avergonzado.
—Perdón, perdón, es broma, es que estoy borracho —dijo y de repente se
levantó—. Vente, bailemos.
Ni siquiera le había respondido cuando me tomó la mano y prácticamente
me jaló con él a la pista de baile, todavía tenía el cóctel en mis manos, él
comenzó a bailar y se tragó casi medio contenido de la botella.
Bueno, suponía que estaba bien que se divirtiera pero parecía no tener
control con la bebida y era algo que no había notado nunca; él nunca se
emborrachó antes frente a mí.
Me volteó para que bailara dándole la espalda y yo comencé a mover las
caderas, podía sentirlo muy cerca de mí, elementalmente me estaba
restregando la cremallera de mi culo. Me intenté distanciar un poco porque
me incomodaba, pero él se siguió pegando a mí y su mano en mi cintura
bajó a mi trasero, me separé volteándome hacia él algo enojada.
—Oye, ¿que te pasa? —dije, nunca se había propasado conmigo en intentar
tocarme, apenas si nos habíamos besado, siempre me había respetado, no
entendía que le estaba pasando.
—Lo siento no quise tocarte no fue mi intención —dijo Andrew
acercándose a mí para que lo escuchara sobre la música, su aliento a
cerveza me dio asco.
—Estas demasiado borracho Andrew —repliqué aun algo molesta—, no
entiendo para que me trajiste aquí si solo ibas a emborracharte y actuar
como borracho sin control.
No me sentía ni cómoda ni segura aquí con él.
—Ay ya, malhumorada... —dijo, su lengua se le enredaba— que me
perturbas.
—Deja de beber y vámonos ¿bien? —dije.
Andrew me miró con desdén.
—Tú déjame en paz —dijo—, no eres mi mamá para prohibirme cosas.
Bueno, en eso tenía razón, pero no me gustaba verlo así.
—Soy tu amiga y me preocupo por ti —dije.
—Ese es tu puto problema —me gritó de repente alterado—, eres mi novia
no
mi amiga así que deja de tocarme los cojones,
malhumorada.
Abrí la boca sorprendida de lo que me decía.
—Me voy a ir, Andrew —lo amenacé, realmente no estaba para aguantar a
un borracho que dijera estupideces.
—Vete —dijo Andrew simplemente—, ni sé para que te traje,
malhumorada.
Apreté los labios cuando se tomó el resto de la cerveza y se fue dejándome
en mitad de la pista con la gente bailando alrededor.
Guao.
Increíble que Andrew eligiera el peor día para emborracharse y comportarse
como todo un cretino.
Me había dejado sola.
Tomé una profunda respiración y me bebí el cóctel de fresa de un solo
sorbo, sentía el vodka relajar mi sistema al menos estaba muy rico.
Ya solo me largaría de aquí.
Me voltee entre las personas que bailaban dejando la copa sobre una
bandeja de un mesonero que pasaba y entonces me quedé congelada cuando
en la distancia bajo las distintas luces de colores del club lo vi.
Él solo me miraba, como si tuviera una luz a su alrededor que lo hacia
resaltar entre las personas o tal vez ante mis ojos siempre resaltaría, sus ojos
dorados fijos en los míos.
Satanás.
**********************
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH
COCTEL PARA TODAS LAS QUE VOTEN
DOBLE ACTUALIZACION PERO RECUERDA VOTAR!!!!!!!!!!!!!!
Capitulo 9: ¡Fuera, Satanás!
Actualización 1/2
Capitulo 9: ¡Fuera, Satanás!
Hades lucía una gorra negra tal vez para pasar más desapercibido entre las
personas, pero indudablemente para mí; era él.
Solo nos vimos como si de alguna manera nuestras miradas estuvieran
conectadas; y entonces mis pies comenzaron a caminar hacia él como si me
atrajera; como si yo fuera el imán y él el metal, no había preguntas, solo la
necesidad de acercarme, Hades también se acercó a mí lentamente, su
manera de caminar donde parecía modelar para una pasarela de Calvin
Klein me hacia sentir mucho más atraída hacia él; creo que siempre que
estaba cerca de él caía en un embrujo donde no podía dejar de verlo ni
ningún otro hombre existía, solo él.
Nos detuvimos cuando estuvimos frente a frente en medio de las distintas
luces, la gente y la oscuridad, de repente la música que comenzaba a sonar
con
One Dance
de
Drake
parecía más pegajosa, hipnótica, profunda, como si nos envolviera, no
dijimos nada solo comencé a mover las caderas y los hombros acercándome
aun más a él, Hades me tomó de la cintura pegando su torso al mío, y él
también comenzó a moverse a mi ritmo, bailando de esa forma íntima,
balanceándonos al mismo ritmo, como si la conexión nos llevara y nos
hiciera fluir, su mirada fija en la mía, se inclinó de modo que su barbilla
tocaba mi frente de una manera mucho mas profunda que antes, mientras
seguíamos moviéndonos al mismo tiempo, como si fuéramos los únicos en
la pista de baile, todo mi cuerpo reaccionando ante su cercanía, sintiendo
que se calentaba, sus dedos acariciando mi cintura hasta detenerse en mi
cadera para seguir mis movimientos.
Estaba tan cerca...
Si me alzaba de puntillas podía tocar sus labios, podía recordar las veces
que estuvimos así de cerca y como lo extrañaba...
Pero también recordé las veces que se alejó de mí para evitar que lo besara
y como se fue de mi vida sin decir nada; solo desapareciendo.
Eso me hizo aterrizar en tierra rompiendo el momento hipnótico.
Di un paso atrás separándome de él y entonces me escabullí entre las
personas para salir de ahí.
No vas a llorar
Esta vez mis ojos estaban secos, tal vez porque ya no tenia lagrimas qué
derramar por él o puede que el alcohol del cóctel en mi sistema me hiciera
más dura.
Tenía que tomar un taxi para irme rápido, solo quería acostarme y organizar
mis sentimientos.
Estaba echa todo un revoltillo de emociones, es decir, lo odiaba, ese hombre
solo aparecía para confundirme.
A demás de que estaba con otra chica tal vez haciéndole lo mismo que me
hizo a mí.
No quiso cambiar o luchar por nosotros, solo se fue; abandonándome.
«
Puto, puto, puto
Salí del club directo a la oscura noche de la calle donde habían varias
personas, no podía ver autos pasar, tal vez si caminaba a la otra calle de la
otra cuadra...
—Nube, detente.
Tragué pesadamente saliva al reconocer esa voz.
Me voltee hacia él sintiendo que estaba con las emociones a flor de piel.
—¡Fuera, Satanás! —le grité.
Joder, ¿pero que dije?
Hades pareció pasmado.
—¿Que? —dijo incrédulo, creo que eran contada las veces que lo veía así
de desconcertado.
Sentí todo mi rostro rojo y negué con la cabeza, joder, no debí beberme ese
cóctel.
—¿Que haces aquí, Hades? —dije llevándome las manos a mi cintura
esperando una respuesta, Hades se acercó a mí lentamente y se detuvo
guardando una distancia prudente entre los dos.
—¿Ya no soy Satanás? —preguntó estirando una de la comisura de sus
labios en una ligera sonrisa.
Uhg.
—¿Prefieres que te llame así? —pregunté cruzándome de brazos y alzando
una ceja.
Hades dio otro paso hacia mi invadiendo mi espacio personal, me quedé sin
aliento, su mirada fija en la mía.
—Vine a hablar contigo —dijo.
—¿No crees que es muy tarde? —dije sintiendo un nudo en la garganta.
—Nunca es tarde para solucionar algo. —respondió.
Apreté los labios, odiaba que este hombre solo viniera y volcara
nuevamente mi mundo de cabeza cuando apenas logré superarlo.
No era justo.
—Claro que si —dije alterándome—. ¡Yo estoy con Andrew, tú con la
profesora
ompis
Me aguanté la lengua después de que lo dije.
¿Qué carajos Nube?
»
.
—Perdón —dije—, la profesora
ompeye
Hades alzó una ceja pareciendo entretenido.
—Ella y yo no estamos juntos. —dijo.
¿Ah, no?
Lo miré tragando pesadamente saliva.
—La llevaste en tu auto. —lo acusé.
Es decir, los vi ir en el auto, lo vi con mis propios ojos hablar con ella de
manera amable, ¿Acaso lo exageré?
Hades inclinó la cabeza a un lado, sus ojos dorados escudriñando mi rostro.
—¿Estas celosa? —preguntó.
—No. —dije rápidamente cuando por dentro solo la odiaba porque solo le
sonreía a Hades.
—Sabes que puedo saber cuando lo estas, Nube. —murmuró Hades, alzó
una mano y apartó un mechón de cabello que irrumpía en mi rostro hasta
detrás de mi oreja.
Ese gesto... joder, removía todo dentro de mí.
Tragué saliva.
—¿Cómo sabias donde estaba? —pregunté.
Hades miró alrededor.
—¿Te parece si hablamos mejor en otro lugar? —preguntó.
—No. —dije, no quería ir a ningún lugar con él, porque sentía que me iba a
descontrolar.
Siempre que estaba con él parecía que no pensaba con claridad.
De repente salió una banda de borrachos del club gritando y lanzando
botellas, los de seguridad los estaban echando.
Joder...
Esa banda de borrachos
era Andrew y sus amigos.
Sentí mi rostro sonrojado de vergüenza de que él fuera mi novio, es decir
quise por medio segundo restregarle a Hades lo buen novio que Andrew
era, pero hoy no se estaba comportando como tal.
—¿Segura? —dijo Hades— Seria bueno hablar en un lugar donde nadie nos
moleste.
—Vale, vale si quieres vamos a mi residencia —dije, solo queria largarme
de aquí antes de que Andrew se le aclarara el juicio y me viera—, Saraelí
no llega hasta pasada la media noche.
Después de que lo dije, me di cuenta de que eso sonó como un
ofrecimiento.
Uhg.
—Vale. —dijo Hades, me tocó la espalda para guiarme y que comenzara a
caminar con él hacia su camioneta.
Era hora de hablar.
.
¡*************************
HELLOW CHICAS BELLAS! perdonme la hora, pero si supieran, les
cuento, estoy desde las 6 am despierta trabajando creí que no
alcanzaria a actualizar, pero aquí esta, gracias, gracias, gracias por
esperar. Leo sus comentarios y teorias jiji me encantan.
Recuerden votar, eso me anima mucho a seguir. Heyyy llegamos a los 2M
en el libro 1, estamos felices bailando como Nube y Hades eh *epic
moment* lo ameeeeeeee, nos leemos el miercoles, ya voy saliendo de viaje
y llego el domingo si Dios quiere, se les ama con el higado y mi pulmon.
Redes sociales:
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Nos leemos pronto :D
Capitulo 10: Mi especie de ex
(Actualización 1/3)
Capitulo 10: Mi especie de ex
Hades me abrió la puerta de la camioneta y me ofreció la mano para que
subiera, yo dudé por un momento pensando en que hizo eso con la
profesora Pompis y que tal vez lo hacía con todas, pero finalmente acepté,
es decir la camioneta era enorme y casi se necesitaba como de un trampolin
para poder subir, además de que me estaba ayudando e íbamos a hablar,
tampoco quería actuar como una completa inmadura que rechazaba su
simple apoyo por ego o celos.
Se suponía que tenía que actuar como si lo hubiera superado aunque
evidentemente una parte —una gran parte— de mí no lo había hecho.
Ya estaba decidida a enfrentarlo y saber qué había pasado.
—Gracias —susurré, Hades no me respondió nada, solo esperó a que me
acomodara, cerró la puerta y dio la vuelta para montarse en el puesto de
conductor y encender el auto, la música del reproductor sonó con la melodía
de piano de
Starry Night
, él le bajó un poco el volumen pero aun así solo recordé las veces que lo vi
tocar el teclado y la sensación de melancolía se aferró en mi pecho porque
por un momento desee regresar al tiempo a cuando estábamos juntos.
Basta Nube, recuerda que le terminaste por el amor propio y el muy bobo
no te buscó nunca porque nunca le interesaste
»
.
Extrañamente eso en este momento no parecía importar, no cuando apareció
sacándome de la discoteca justo cuando lo necesitaba, y era eso, recordaba
que siempre aparecía cuando lo necesitaba; era un hombre que resolvía y
con él siempre me sentía a salvo como si todo estuviera bien.
Extrañaba esa sensación en mi vida, la de poder confiar ciegamente en
alguien porque siempre sabía qué hacer y a la vez me aterraba volver a caer
a esa dependencia emocial.
Tuve que poner de todo mi auto control para no mirar como sus músculos
de sus brazos se contrarían mientras giraba el volante, pero fue inútil, lo
miré de reojo, creo que una parte de mí quería recordar lo mucho que me
atrajo desde el primer momento que lo conocí.
Supe que
querer
olvidar a alguien no era lo mismo que hacerlo, porque los recuerdos
siempre llegaban a atacar tu mente, ¿y como controlar los recuerdos? Era
imposible.
—¿Estas bien? —Preguntó Hades rompiendo el silencio.
Tragué pesadamente saliva.
—Mi novio me dejó botada en medio de una discoteca y me dejó claro que
estando borracho es un idiota que prefiere estar con sus amigos que
conmigo, claro que no lo estoy—después de que lo dije me mordí el labio
inferior.
¿Por qué le decía todo esto? Es decir tal vez el alcohol tenía algo que ver
con que la lengua se me pegara al cerebro pero tampoco es que había
bebido tanto solo un cóctel...
Entonces lo supe.
Hades siempre fue mi zona de confort, con él me sentía tan cómoda que
podía hablarle de mis problemas sin sentir que hablaba de más.
Que triste que mi zona de confort fuera mi ex, bueno, no ex,
especie de ex
porque nunca fuimos nada formalmente ni al público, solo en secreto.
Eso debía de ser el doble de patético.
—Perdón —dije pasando una mano por mi cabello—, no debí hablar de él.
Hades se quedó en silencio unos segundos y murmuró:
—No parece ser una buena persona para ti.
Eso era lo más extraño para mí, porque realmente creí que conocía a
Andrew, nunca lo vi así de borracho, es decir siempre se controlaba él era
más bien el que me cuidaba siempre, pero justo hoy decidió ser un
completo cretino.
Solté un suspiro.
—Sí —susurré—, fue... toda una decepción.
Noté como la comisura de los labios de Hades se estiraron en una ligera
sonrisa de esas que siempre me parecieron malévolas, en especial por la
tenue luz de la calle que alumbraba su rostro en sombras.
—Obviamente todo va a parecer una decepción si estas con otra persona
que no sea yo. —dijo Hades.
Lo miré necesitando refutarle pero entonces supe que no podía encontrar
argumentos para hacerlo, él tenia razón, me incomodé cuando sentí que
algo puntiagudo pulsaba mi espalda en el asiento.
—¿Qué es esto? —pregunté metiendo la mano atrás y sacando una pequeña
pluma.
Hades me miró de reojo.
—Debe ser que se cayó de mi maletín —dijo.
Entrecerré los ojos al ver que era una pluma personalizada y leí que decía:
"Miss Pompeye"
en letra cursiva.
Sentí todo mi rostro calentarse y una fea sensación se pegó a mi garganta.
Los malditos celos al saber que ella estuvo aquí, montada en este mismo
asiento.
—Es... de la profesora Pompeye —dije en un hilo de voz, quería reprimir
estos celos pero joder, tomaban el control de mi cuerpo sin permiso.
—Debió haberlo dejado aquí —dijo Hades.
—Oh —dije intentando disimular mi estado— ¿La llevas muy frecuente?
—No —se limitó a decir y no dijo mas nada al respecto empeorando mi
tranquilidad, y nuevamente pensé en ellos dos juntos, en él jugando con ella
la hipnosis erótica y susurrándole cosas al oído.
No, basta Nube, no te tortures
—Uhm. —murmuré tal vez delatando mi molestia.
—¿Que ocurre? —dijo.
Yo podía intentar disimular mis celos pero me salían subtitulos en la cara
demostrando mi molestia.
Yo no le respondí, solo le coloqué la pluma en la mano que él tenía
reposando sobre la palanca de cambios con tranquilidad y él la tomó
mirándome de reojo como si no supiera qué estaba pasando para volver a
fijar la vista en la calle.
— ¿La prefieres a ella? —pregunté recordando lo que alguna vez me dijo
cuando Andrew me regaló una flor.
—No —dijo frunciendo débilmente el ceño.
—¿Entonces por qué me la restriegas en la cara y le das a entender a todos
que estas con ella? —dije tal vez sacando mi lado resentido.
—Solo fui amable —dijo Hades—, no tengo nada con ella.
—¿Entonces qué harás con su pluma? —pregunté.
Hades estiró la comisura de sus labios pareciendo recordar que yo le decía
lo mismo que él me hizo.
No dijo nada, solo bajó un poco su vidrio y lanzó la pluma a la calle
subiéndo el vidrio nuevamente.
—Podrías continuar diciendo que el auto huele a ella y a su sudor —dijo
Hades evidentemente tentándome, recordando lo que ocurrió después,
cuando todo se descontroló y me folló en el auto para de algún modo
marcar territorio y recordarme que era completamente suya.
Santas vacas
.
Me estremecí al recordarlo.
Sabía que era una sugerencia sexual y el solo hecho de pensar en hacerlo
aquí en su camioneta me hizo acalorar todo el cuerpo y apretar las piernas,
pero la parte que seguía cuerda en mi cabeza me impedía aceptar el resto de
su coqueteo porque no era correcto.
Recuerda que tienes orgullo
Recuerda que tienes novio
Recuerda que Hades te abandonó y no volvió
Pensar en eso siempre me hacía aterrizar en la tierra, no podía volver a caer
en el mismo pozo sin fondo que caí una vez y del cual apenas logré
sobrevivir.
Pero aquí estaba llevándolo a mi residencia donde no había nadie para
hablar.
«
¿Pero qué estas pensando Nube?
Estas jugando con fuego y estaba tentada a quemarme por mas que me
negaba a aceptarlo.
Esperaba poder ser fuerte.
Yo no le dije nada, no podía.
Llegamos a mi residencia y él se estacionó afuera apagando el auto.
Era hora.
*********************
3ple actualizacion porque me inspiré y escribí mucho xD recuerda votar :D
Capitulo 11: No hubo día que no
pensara en ti (Parte I)
(Actualización 2/3)
Capitulo 11: No hubo día que no pensara en ti (Parte I)
Entramos a la residencia y subimos el ascensor en completo silencio, el
poco espacio que nos separaba me hacía morderme los labios algo nerviosa
pensando en las mil cosas que podían pasar y luego en el por qué no podían
pasar.
Mi mente era un caos.
De repente las puertas del ascensor se abrieron y salí tan rápido que tropecé
con mis propios pies cuando salí apresuradamente de ahí, Hades me sujetó
por la cintura con reflejos rápidos, su torso pegado a mi espalda, su boca a
centímetros de mi oído, mi mente traicionera me llevó a cuando estuvimos
en esa misma posición en su cama varias veces.
Muy mal momento para pensar en eso, Nube
Aclaré mi garganta acomodando mis pies mejor en el piso y murmuré:
—Gracias.
Nos separamos, no me atreví a volver a mirarlo mientras buscaba mis llaves
recuperando el aliento y entrábamos a la casa.
—¿Quieres un poco de agua o vino? —dije dejando mi bolso a un lado y
entrando a la cocina directamente a la nevera donde estaba el vino que
había sobrado de la navidad.
Necesitaba calmar mis nervios.
Hades entró detrás de mí a la cocina.
—Tu deberías tomar un poco de agua creo que el alcohol que ingeriste te
está afectando un poco.
—No estoy borracha. —dije y se me cayó el vaso de plástico sobre la
encimera, por suerte no tenía nada, pero hizo todo un escándalo contra el
mármol.
Uhg.
—Se me cayó porque tengo manos de mantequilla. —dije intentando
justificar mi torpeza, al ver que no entendió mi chiste expliqué:— Ya
sabes... todo se me resbala.
Él solo me observó, sus ojos dorados pareciendo brillar un poco y estiró una
de la comisura de sus labios para decir:
—Que ocurrente, Nube.
No sabía por qué de repente todo mi rostro se llenó de un intenso sonrojo
solo porque me estaba mirando mientras decía eso, creo que eran los
recuerdos que atormentaban mi mente trayendo el pasado y la melancolía
de lo que pudimos ser; de que funcionara.
Me serví una copa de vino y me lo tomé todo como si fuera agua.
Maldición, tenía que calmarme.
Me iba a servir un poco más pero Hades se acercó y me quitó la botella de
la mano.
—Oye, dame —dije intentando agarrarla pero él la alzó en toda su altura y
ni saltando podía tocar su mano, tragué saliva al ver que habíamos quedado
demasiado cerca, sus ojos fijos en los míos entrando a mi alma como
siempre lograba hacer.
De repente me había quedado más congelada que una estatua.
—Hablemos —susurró Hades—. Emborracharte no hará que se te quiten
los nervios, solo hará que te vuelvas más impulsiva de lo que eres.
Quería refutar pero él tenía razón, si era intensa de por sí, borracha era peor.
Di un paso atrás para guardar algo de distancia, aun me parecía algo irreal
tenerlo frente a mí en mi cocina después de tantas noches llorando aquí
deseando que apareciera.
Recordar eso me hacia recordar por qué no debía volver a caer por él.
Ya le había llorado lo suficiente.
—¿Que hacías en el club Placer? —pregunté pero sonó más como una
acusación como si lo acusara de espiarme.
—Me daba una vuelta —se limitó a decir mientras dejaba la botella en la
encimera, su rostro sin expresión aparente como era común en él;
inescrutable.
—¿Cómo es que puedes saber exactamente donde se supone que estoy
siempre y te apareces de la nada? —dije entrecerrando los ojos—, es decir,
eso hacías antes de abandonarme e irte sin ninguna puta razón de mi vida y
ahora llegas y te tomas la tarea de aparecerte hasta en la sopa.
Detuve mi lengua porque noté que él se perturbó, estaba alterándome, tenía
que mantenerme calmada, se suponía que era una conversación para aclarar
las cosas, no una pelea y reproches.
—Lo siento —dije—, es... es que no debí beberme esa copa.
—En primer lugar soy el dueño el club Placer —comenzó a decir Hades—,
te vi por las cámaras de seguridad.
¿Qué?
Oh.
Por un momento se me había olvidado que a demás de tener el titulo de casi
todas las carreras profesionales, también era empresario.
Muy mal Nube, elementalmente tú te apareciste en su club sin saber, él no
te acosa.
—Y en segunda —continuó Hades—, ese día en el hospital que fue la
ultima vez que te vi, te pedí que no me alejaras de ti, pero ya habías tomado
la decisión de dejar lo de nosotros hasta ahí y lo respeté, no podía seguir
insistiendo en algo que solo iba a dañarte, no era justo para ti.
Apreté los labios, en eso tenía razon, en ese momento estaba muy segura de
terminarlo todo solo para que él recapacitara y quisiera cambiar; ser más
accesible que evitara hacerme sentir desplazada siempre, pero él no decidió
cambiar, solo irse y creo que eso dolió más, que yo realmente no quería
dejarlo.
—Nunca mencionaste que te irías de gira antes —dije pasando una mano
por mis brazos sintiendo de repente que tenía frio.
Hades lo pensó por un momento.
—Al principio no planeaba que lo de nosotros fuera algo más allá del
acuerdo —dijo Hades—, luego estaba tan ocupado cuando ocurrió tu
accidente que no recordaba el viaje hasta que mi agente me dijo que estaba
esperándome en el aeropuerto, tuve que irme en seguida.
—¿Cuando tu agente te dijo que debías irte? —pregunté entrecerrando los
ojos.
—Ese día de la entrevista que viste —dijo—, donde después discutimos.
Recordaba ese día, cuando descubrí que él no quería una familia, hijos ni
nada parecido.
—¿Y por que no me dijiste que te irías la ultima vez que me viste? —
pregunté sintiendo un nudo en mi garganta.
Él me mantuvo la mirada diciendo:
—Te lo iba a decir pero... me terminaste y solo me fui.
—¿Así sin mas? —dije incrédula, aun no me hacia la idea de que todo lo
nuestro no significó tanto para él como para que cambiara e insistiera en
funcionar.
—¿Que mas podía hacer? —dijo— Solo te hacia daño.
Entendía su punto de vista, pero no hacía que doliera menos.
—Nunca más me escribiste —mencioné.
—Quise hacerlo cuando estuve en el avión, al menos avisarte que me iba,
pero sucedió el incidente con el avión que casi se estrella —explicó—, y se
me perdió el teléfono en medio del caos.
Recordaba ese día de la noticia cuando dijeron que el avión había
desaparecido y luego la inexplicable paz cuando dijeron que encontraron a
los pasajeros vivos.
Miré a Hades con otros ojos al saber que casi lo perdí para siempre, pero
aquí estaba nuevamente frente a mí, hablándome, tomándose el tiempo de
explicarme lo que pasó.
—Cuando logré conseguir otro teléfono y tener comunicación —continuó
— no podía encontrarte, desapareciste literalmente de Internet, después
entendí que no debía seguir buscándote porque ya no querías saber de mi.
Oh.
Yo desaparecí para evitar verlo a él, pero no creí que intentaría contactarme.
—Hades tú —dije sintiendo un nudo en la garganta, mis ojos cristalizados
—, no supiste amarme, cada vez que quería entrar y traspasar el muro me
empujabas. Yo, es decir, quería entrar en tu corazón y solo me empujabas a
un lado y luego te volvías distante, eso estaba destruyéndome, te terminé
pero con la esperanza de que cambiaras y volvieras.
Después de que lo dije me reí sin gracia negando con la cabeza y limpié una
fastidiosa lagrima que se escurrió por mi mejilla.
Odiaba no saber expresarme sin que mis ojos decidieran botar lágrimas.
—Sé que suena estúpido —continué— pero cuando acepté que se había
terminado y no volverías, ya no quería saber de ti.
Hades inclinó la cabeza a un lado, sus ojos analizando mi expresión.
—No pensé que querías que te buscara —admitió—. Nube, cuando me
dijiste que ya era tarde yo de verdad pensé que no había esperanzas y es
decir hasta te confesé que te amaba y nunca me respondiste, además de eso,
cuando intenté contactarte no contestaste... ni siquiera las cartas, lo tomé
como un punto y final.
Viéndolo desde su punto de vista, hasta ahora me daba cuenta de que
ninguno de los dos supo encajar con el otro.
—Yo... —comencé a decir, pero de repente recapacité lo que dijo y
murmuré:— ¿Cartas? ¿Qué cartas?
Él frunció el ceño sin entender.
********************
Ya va, ya va queeee? jajajajaj recuerda votar para tener mucho dinero
buena suerte en el amor :D falta una actualizacion maaaassss
aaaaaaaaaaaah!
Capitulo 12: No hubo día que no
pensara en ti (Parte II)
(Actualización 3/3)
Capitulo 12: No hubo día que no pensara en ti (Parte II)
—Las cartas que te envié, las encomiendas, los regalos —dijo, al ver que yo
lo miraba cada vez más confundida alzó una ceja—, ¿las flores? ¿Nunca lo
recibiste?
Negué con la cabeza, desde ese día jamás me llegó ningún paquete de él.
—Nunca me llegó —dije incrédula.
—Oh —fue lo único que expresión pareciendo algo confuso.
Entonces sí intentó contactarse conmigo hasta por señales de humo y nunca
lo supe.
¿Que había ocurrido entonces?
Hades mantuvo su ceño fruncido acercándose a mí, me quedé muy quieta
cuando se detuvo frente a mí, lo suficientemente cerca para percibir su olor
e intimidarme con su mirada, pero lo suficientemente lejos para no tocarme.
—Nube —susurró con la mirada fija en la mía—, no hubo ni un día en el
que no pensara en ti, o en el que no quisiera remediar las cosas, solo quería
que todo dejara de ser complicado y solo fuera simple, que me quisieras y
ya.
—Es difícil cuando intentaba acercarme a ti y solo me encontraba con un
muro con el que me estrellaba, Hades —dije—, a veces podías ser mas frio
que el hielo.
Me miró pareciendo querer decirme algo, pero solo apretó los labios.
—¿Que ocurre? —pregunté dándole toda mi atención.
—Yo... no suelo hablar de esto —dijo—, pero tengo que hacer el doble de
esfuerzo para intentar encajar contigo, no soy una persona precisamente
social, y de experiencias en relaciones sentimentales.
Negué con la cabeza.
—Para ser la persona mas inteligente del mundo es curioso que no sepas
abrirte o intentar esforzarte para que una relación funcione —refuté—, es
cuestión de querer hacerlo.
—Lo intento yo... —tomó una profunda respiración— tengo Asperger, el
síndrome de Asperger se puede decir que es una forma de autismo, eso
dificulta las relaciones sociales y la comunicación, me cuesta realmente
sentir a veces empatía hacia los demás, y en las relaciones de pareja a veces
no entiendo a la otra persona o lo que quiere o necesita, por eso me enfoco
tanto en el lenguaje corporal, en los detalles, para intentar saber como te
sientes, porque muchas veces no logro controlarlo.
Tragué pesadamente saliva.
¿Hades tenía Asperger?
Eso no me lo esperaba, por un momento me sentí avergonzada por haber
sido tan insistente y exigente con él cuando era algo en su propio ser que le
impedía ser más abierto, pero él nunca me lo dijo, no era adivina.
—Gracias por compartir esto conmigo —dije, sabía que para él no era fácil
hablar de sus cosas personales; eso siempre lo supe, pero que por fin
explicara el por qué me hacía comprender muchas cosas.
Relamí mis labios.
—¿Por eso la hipnosis erótica? —pregunté— ¿Por eso siempre quieres
controlarlo todo?
—Si. —admitió— Es una forma de estar en completo control conmigo
mismo.
Vaya.
Tragué pesadamente saliva dando un paso atrás y evitando su mirada.
Amaba que hubiéramos aclarado las cosas y que ahora comprendiera el por
qué de sus actitudes pero claro... era como aclarar un capitulo de un libro
sin cierre, ya me encontraba en otra página, una de la que tenía mucho
miedo de retroceder.
—Igual eso ya es el pasado —dije— ya yo estoy con Andrew y tu con la
profesora pompi...
pompeye
Claro, él ya m había dicho que no estaba con ella, pero aun me quedaba esa
sensación amarga de celos.
Hades se volvió a acercar a mí como era costumbre invadiendo mi espacio
personal, su mano tocó mi barbilla obligándome a que alzara la vista, sus
ojos dorados clavados en los míos casi traspasando mi alma y por un
momento me sentí completamente expuesta, porque por más que odiara
admitirlo él seguía siendo mi debilidad.
—¿Te ha tocado? —preguntó Hades, su aliento rozando mi rostro,
estremeciéndome.
Tragué pesadamente saliva.
Piensa con claridad, Nube.
—No te incumbe —susurré encontrando mi voz frágil, él estiró una de la
comisura de sus labios probablemente notando mi nerviosismo inclinándose
un poco de modo que su nariz rozó la mía.
Sentía que mis piernas se volvían débiles y el vapor caliente inundaba todo
mi cuerpo.
—¿Te ha hecho venir como lo hago yo? —susurró sobre mis labios.
Santas vacas, me iba a venir solo porque me tenía agarrada así.
—Hades... —murmuré en un hilo de voz.
Él rozó su nariz con mi mejilla hasta llegar a mi oreja y toda la pie se me
erizó.
—¿Te ha hecho venir solo hablándote? —susurró a mi oído antes de morder
el lóbulo de mi oreja y gemí sin poder evitarlo, ya estaba perdiendo el
control de mis pensamientos lucidos cuando de repente tocaron el timbre de
la puerta.
—Ignóralo —susurré sin querer que se despegara de mí, quien fuera podía
esperar.
—¡CARIÑOOOO!
Me separé de Hades mirándolo llena de pánico.
Era Andrew.
Pero no era eso lo que me daba miedo, sino que él tenía una copia de la
llave de mi residencia y abrió la puerta.
Mierda.
.
***********************
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!!!!! Espero les
haya gustado la 3ple actualizacion jajajajaja! SE VA A PONER PEOR
TRANQUILAS JAJAJAJAJAJA! Nos leemos el fin de semanaaaa! se
les jama con jamon y queso y mi pulmon.
Oigaaaaaaaan, las que me siguen aquí en wattpad y en mis redes
(Instagram, twitter, facebook: Ysaris Areinamo) sabran que he
comenzado a subir videos a youtube, este trata de 10 veces tuya y en
qué me inspiré por si les interesa verlo, comentar, dar like y asi jiji, lo
dejaré aquí. Tengan una hermosaaa semanaaaaaaaaaaaaaaa
[Link]
Capitulo 13: El desastre de Andrew
(Actualizacion 1/3)
Capitulo 13: El desastre de Andrew
De entre todas las cosas que podían pasar, jamás se me pasó por la mente
que Andrew viniera a mi casa a interrumpir este perfecto momento que
estaba teniendo con Hades.
—Tiene que ocultarte —susurré entrando en pánico de que Andrew lo viera
—, ve a la habitación.
—Échalo —replicó Hades—, si
no
lo echas, lo haré yo.
Lo miré, ¿hablaba en serio?
Obviamente, Hades siempre hablaba en serio.
Pero lo decía porque Hades era nuestro profesor en la universidad, él y yo
nos podíamos meter en graves problemas si Andrew nos descubría y
hablaba.
Me desconcertaba que Hades parecía muy tranquilo con todo esto, yo era la
que estaba completamente en pánico sintiendo que si se encontraban iba a
ser un completo caos.
No recordaba hasta ahora que le había dado una copia de la llave a Andrew
cuando me fui en las vacaciones de navidad a mi pueblo porque Saraelí
también se iba a ir, así que se la di por si acaso sucedía algo de gravedad en
la residencia, era una forma de mantener todo en orden y es decir Andrew
era una persona en la que confiaba ciegamente... hasta hoy, que me dejó
botada en una discoteca en medio de la noche.
Salí a la sala rápidamente topándome con Andrew de frente.
Ay, Mierda
».
Su rostro completamente enrojecido su mirada de párpados caídos,
borracho y perezoso, apenas podía caminar aguantándose de las paredes.
Joder, ¿pero como pudo llegar hasta aquí en este estado? Mínimo hubiera
imaginado que hubiera amanecido en una plaza pasando la pea.
—Andrew —dije— ¿que haces aquí?
Él apenas me miró, alzó su mano para tocarme el hombro pero casi se cayó
al piso así que lo sostuve para ayudarlo, sin embargo dejó caer todo su peso
sobre mí mientras caminaba arrastrando los pies, lo guié al sofá más
cercano y lo tiré ahí, él cayó sentado, su ojos entreabriéndose, su cabeza sin
poder sostenerse, se iba hacia atrás en el sofá.
Me daba realmente mucha lástima verlo en ese estado, jamás lo había visto
así.
—Oye, Cariño —murmuró comenzando a hipar de la borrachera—, perdón
por lo que te hice en la discoteca, realmente no sé qué me pasó, yo... yo...
yo... sí te quiero no eres malhumorada.
Relamí mis labios, realmente por más que odiara admitirlo, me daba igual
sus disculpas, solo tenía en mi mente que Hades estaba aquí y que mi
cuerpo se había encendido como incendio forestal cuando apenas me besó
la oreja; cosa que jamás me pasó con Andrew ni cuando nos besábamos.
«
Muy mal Nube, se supone que es tu novio y tú estas pensando en otro chico
».
—Ya, eso da igual —dije—, anda a tu casa, te voy a llamar un Uber.
Lo intenté acomodar con las almohadas de modo que no se cayera de lado,
temía que vomitara y se ahogara con su propio vómito, al menos eso era lo
que hacía Andrew las veces que tomé de más, él se aseguraba de que
vomitara o al menos tener una buena posición para que no me ahogara.
Tenía que recordar que Andrew estuvo para mí siempre cuando Hades no
estuvo, solo que hoy... no y posiblemente era cuando más lo necesité.
Lo terminé de acomodar en el sofá, Hades salió de la cocina, miró a
Andrew con mala cara, le hice seña con los ojos para que fuera a la
habitación es decir, Andrew estaba de espaldas, pero no quería que de
repente tuviera un momento de lucidez y lo viera.
Hades negó con la cabeza, no me gustaba que me viera como si estuviera
decepcionado de mí por haberme juntado con algo tan mediocre comparado
a él.
Pero joder, ¿Quién podía compararse a Hades Parker? Nadie.
Además de que en el peor momento Andrew se decidió comportar como un
completo idiota.
Mi cabeza era un completo remolino.
Hades caminó dándose todo el postín de una pasarela hasta que entró a la
habitación cerrando la puerta de un golpe, Andrew ni siquiera pareció darse
cuenta.
—No, nou... Cariño, no llames un Uber, vi...ne a hablar contigo y a...
pedirte que me perdonaras —dijo Andrew arastrando las palabras.
Tomé una profunda respiración.
—Ya —dije—, pero borracho no vas a solucionar nada.
Porque realmente no me provocaba solucionar nada en este momento,
realmente estaba enojada con él.
—No quise llamarte malhumorada —susurró.
Obviamente sí quiso hacerlo, lo dijo como 10 veces frente a las personas
que estaban ahí.
—Ya —dije solo porque hablar con un borracho era como hablar con la
pared, probablemente en su estado no recordaría nada de esta conversación
por la mañana.
Andrew arrugó la cara pareciendo al borde del llanto, negó con la cabeza y
susurró:
—Es que no puedo quitármela de la cabeza.
¿Qué?
**************
Hola hola ya llegué traje 3 capitulos pio, pio :D recuerda votar para
que seas feliz.
Capitulo 14: La otra chica.
(Actualización 2/3)
Capitulo 14: La otra chica.
Fruncí el ceño al escuchar decir a Andrew que no podía quitarse de la
cabeza a otra chica.
—¿Uhm? —dije sin comprender, entonces Andrew se dejó caer hacia atrás
completamente inconsciente, su boca se abrió soltando fuertes ronquidos
haciéndome notar que se había quedado completamente dormido.
¿Quitarse a quien de la cabeza? ¿de verdad había escuchado bien?
¿Había otra chica?
Nunca me hizo sospechar de otra chica porque en realidad siempre estaba
conmigo dándome toda su atención probablemente porque yo no le hacía
caso, así que realmente me había tomado por sorpresa, aunque tal vez la
otra chica... uhm ¿su madre? ¿otra novia?
No, no tenía cabeza para pensar en esto, no ahora.
Tomé mi bolso y entré a mi habitación para llamar al Uber y ver si Hades
estaba bien o si solo había sido una loca alucinación de mi mente.
Ahí estaba.
Lo vi de espaldas, mis ojos repasaron su pantalón que se aferraba muy bien
a sus caderas y enmarcaban su perfecto culo, su camisa resaltaba sus
músculos, no sé si eran ideas mías pero se veía mucho más guapo y
ejercitado que antes, él estaba en mi closet pareciendo ver mis accesorios.
—¿Por qué no lo echaste? —preguntó Hades sin voltearse, como si supiera
que mi atención estaba completamente fija en él.
No sé por qué de repente mis mejillas comenzaron a sonrojarse.
—Está roncando en el sofá, voy a llamar a un Uber —le expliqué sacando
mi teléfono del bolso.
Hades no se inmutó.
—¿Por qué no lo echaste? —repitió como si yo no hubiera entendido su
pregunta.
—Hades, está completamente borracho —le expliqué—, me dan miedo los
borrachos, es decir, puede meterse frente a un auto por error o lo pueden
asesinar para robarlo, no lo sé.
Es decir, antes de ser su novia era mi amigo, así que tenía un sentido de
protección hacia él.
—No tienes que tenerle miedo a tu ex novio —comentó Hades.
—¿Ex novio? —repetí, es decir, aún no habíamos terminado.
Hades se volteó hacia mí fijando sus ojos dorados en los míos, tenía una de
mis cadenas en sus manos, solo que no sabía cuál.
—¿Piensas seguir con él después de que
literalmente
te hizo salir con él y luego se desentendió de ti allá —comenzó a caminar
lentamente hacia mí acortando la distancia— y llegó borracho pidiendo
perdón?
Se detuvo frente a mí, automáticamente mi corazón salió disparado y
sopesé lo que dijo, evidentemente, hoy había comprobado que no quería a
Andrew como mi novio, solo como mi amigo, porque él no me hacía sentir
ni siquiera una cuarta parte de lo que Hades me hacía sentir con solo
mirarme.
—No —susurré—, obviamente no.
Hades inclinó la cabeza ligeramente a un lado, sus ojos recorriendo todo mi
rostro como si quisiera analizarme.
—Entonces, es tu ex —dijo Hades y bajó el tono de voz agregando:— Así
que estás soltera.
Para ti obvio que lo estaré siempre, mi Hades
».
Contrólate, Nube, se supone que apenas están arreglando las cosas no
puedes ser tan fácil
».
Tragué pesadamente saliva.
—Supongo. —admití.
Noté que la comisura de los labios de Hades se estiraron en una ligera
sonrisa.
—Deberíamos celebrarlo. —dijo Hades.
Mi mente se fue a muchos conceptos de celebración que incluían una cama
y muchas posiciones sugerentes.
Basta Nube, parecer desesperada
».
—¿Cómo? —murmuré, mi garganta se sentía de repente reseca.
Me mostró su mano abriendo la palma para mostrarme la cadena que había
tomado de mis cosas, no era cualquier cadena, era la cadena con el dije de
una llave que él me había regalado, ese que me indicó usar cuando me
invitó a jugar por primera vez.
—Después del malentendido —dijo Hades—, todavía lo conservas.
Me encogí ligeramente de hombros.
—Nunca pude botar algo que significó tanto —admití porque era verdad,
además de que era un collar de oro, sería una completa idiota si lo botaba.
Hades mantuvo esa ligera sonrisa en sus labios, esa que me parecía
malévola para murmurar:
—Si lo usas, puedes volver a entrar al juego, solo si quieres.
Me quedé sin respiración cuando volvió a mirarme, sus ojos pareciendo
traspasar mi alma.
Santas vacas
».
Me estaba invitando a volver a estar con él, todo de mí me pedía que no lo
hiciera, que tuviera dignidad y lo hiciera rogar, pero... por el malentendido
donde en realidad sí me buscó creo que lo había hecho rogar demasiado, y
sinceramente yo no quería esperar tampoco.
No seas cobarde, Nube, la vida es una sola y sabes que deseabas este
momento desde que se fue
».
Estaba quemándome solo por la idea de volver a estar con él.
Tomé una profunda respiración llenándome de valor, entonces estiré mis
labios en una sonrisa y susurré:
—Solo si tú me lo colocas.
Hades pareció complacido de mi respuesta e hizo una ligera afirmación de
cabeza.
Tomé mi cabello en un moño improvisado con mi mano para desnudar mi
cuello y me volteé dándole la espalda a Hades, él se acercó, podía percibir
su ligera respiración en mi piel, me colocó la cadena sobre mi cuello; estaba
algo fría, sus dedos rozándome la piel estremeciéndome.
—Volteate —pidió Hades cuando terminó.
Le obedecí volteándome nuevamente hacia él y solté mi cabello, Hades
llevó la mano a mi cuello acomodando el dije justo en el centro; camino a
mi escote, su cercanía, su respiración tranquila, su leve roce, joder, la
tensión estaba matándome.
Solo quería saltarle encima.
De repente me tensé cuando su mano comenzó a descender por mi brazo
lentamente en una caricia torturante, erizando mi piel, lo miré, él me
observaba con fijeza, entonces tomó mi mano, sus dedos entrelazándose
con los míos y sentí una extraña sensación en todo el cuerpo sabiendo lo
que significaba ese simple gesto.
—¿Recuerdas qué significa que te tome de la mano, Nube? —susurró
Hades.
Tragué pesadamente saliva.
—Es placer —susurré—,
profundo,
placer.
.
****************
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HH recuerda votar para más 3ples actualizaciones :D
Capitulo 15: Profundo placer
(Actualización 3/3)
Capitulo 15: Profundo placer
Hades se inclinó hacia mí, la mano que no sostenía mi mano fue a mi
mandíbula acariciándome la barbilla, su dedo pulgar acariciando mi labio
inferior estremeciéndome, sentía que mis piernas flaqueaban ante la intensa
sensación de la tensión sexual, sus ojos bajaron a mis labios para luego
subir a mis ojos otra vez.
—Quédate quita —susurró Hades—, solo cierra los ojos.
Tragué pesadamente saliva y lo hice, cerré los ojos confiando plenamente
en él, dejé de respirar cuando percibí como su nariz rozó la mía y entonces
rozó mis labios, parecía ligeramente tenso antes de volver a rozar mis labios
en solo un toque; fue simple pero que me dejó con ganas de más. Me
incliné hacia adelante correspondiéndole el beso en otro leve roce de sus
labios, y entonces pareció agarrar fuerzas en besarme pegándose más a mí,
su lengua abriendo mi boca, haciéndose paso a mi boca; profundizando el
beso.
Esta vez Hades no tenía algún tipo de restricción, él me había besado sin ni
siquiera yo pedírselo.
Pareció que le costó, pero lo hizo.
Nuestras respiraciones echas un completo caos cuando todo comenzó a
descontrolarse, sus manos recorriendo mi cintura hacia la abertura de mi
falda para llegar al botón y lo soltó dejándome en mis bragas blancas, yo
me pegué a él sintiendo que lo necesitaba más cerca, me sentía más
incendiada que una fogata, mis manos fueron a los botones de su camisa
quitándole los botones con desesperación, su boca fue a mi cuello
esparciendo besos y llenándome de miles de sensaciones gloriosas.
Parecía que ambos estábamos completamente desesperados.
Yo
estaba completamente ansiosa, desesperada y caliente porque tenía
demasiado tiempo sin follar y sentía que me iba a morir si no lo hacía
ahora.
Él me atraía tanto que me hacía volar la cabeza sin ningún pensamiento
coherente; tanto que nada importaba solo el calor de nuestros cuerpos
fundiéndose en uno solo.
Terminé de soltar los botones de su camisa apartándosela por los hombros y
él me ayudó a lanzarla a algún lugar de la habitación, Hades pasó la mano
por el dobladillo de mi top alzándolo hasta que logró quitarlo sobre mi
cabeza, dejando mis pechos al descubierto, ahora solo estaba cubierta por
mis bragas.
Quería más.
Esta vez fui yo la que agarró la iniciativa y besó su cuello bajando en una
caricia torturante, pasando la lengua por su abdomen descendiendo
lentamente escuchando su respiración descontrolada y sintiendo su
abdomen contraerse, me gustaba que estuviera así por mí.
Me arrodillé frente a él, soltando su correa y luego los botones de su
cremallera bajando su pantalón, su miembro saltó a la vista completamente
erecto, lo sostuve en mi mano sintiéndolo completamente caliente, casi me
dieron ganas de saludarlo y preguntarle como estuvo en mi ausencia.
Alcé la vista mirando a Hades, él me observaba fijamente, sonreí y pasé la
lengua por toda su longitud antes de meterlo a mi a mi boca observando su
reacción, él echó su cabeza hacia atrás silbando entre dientes, sonreí
complaciente y comencé a mover mi cabeza hacia adelante y hacia atrás
moviendo la lengua en la punta acelerando mis movimientos, no sabía si era
el licor que ingerí pero me sentía completamente desenfrenada solo quería
más de él y entre más lo veía disfrutarlo, más me excitaba. Hades acarició
mi cabello agarrándolo con su mano en un moño improvisado para que no
me estorbara en la cara, sus caderas moviéndose en un lento vaivén para
profundizarse un poco más, hasta que comencé a toser porque realmente
todo no entraba en mi boca y él se apartó, yo relamí mis labios recuperando
el aliento.
—Lo siento —susurró Hades—, me emocioné al recordar lo bueno que se
siente volver a follar tu boca.
Me ayudó a levantarme otra vez y no perdió tiempo, su boca fue a mis
pechos haciéndome gemir, acaricié su cabello y me arquee contra él cuando
sus manos bajaron mis bragas y lo ayudé a quitármela con mis piernas;
ahora ambos estábamos completamente desnudos, su mano fue a mi
entrepierna sus dedos deslizándose y casi resbalándose cuando probaron mi
humedad.
Ya estaba completamente lista para él.
—Te extrañaba Conejita —susurró a mi oído—. Sujetate de mí.
Le obedecí como un reflejo aguantándome de sus hombros y Hades me
alzó, envolví mis piernas alrededor de sus caderas como reflejo, porque era
esto, parecíamos fluir como uno solo estando en la intimidad. Él me sujetó
besando mi cuello; caminando conmigo hacia la venta de mi habitación y
pegando mi espalda del frio vidrio.
Temí por un momento, es decir tenía vidrios oscuros pero aún así temía que
la sombra se viera del otro lado.
A la mierda, en este punto no me importaba nada.
De repente Hades me sujetó por las piernas y me subió como peso muerto,
coloqué mis piernas sobre sus hombros de modo que mi feminidad quedó
en toda su cara, se notaba que Hades estaba mucho mas fuerte, bueno, antes
también lograba cargarme, pero podía sentir que sus músculos estaban más
desarrollados y me cargaba con menos esfuerzo. Su lengua caliente
comenzó a lamerme y maldición como extrañaba su boca haciéndome un
oral, su lengua moviéndose con rapidez, eche mi cabeza hacia atrás
acariciando su cabello sin tener de donde sujetarme y puse los ojos en
blanco cuando sentí todo de mi estremecer, mi vientre y el resto de mi
cuerpo llenándose de un intenso vapor caliente cuando el orgasmo me
invadió con fuerza haciéndome soltar una especie de gemido convertido en
grito.
Estaba demasiado sensible, de hecho, creo que estaba más sensible de lo
normal porque había guardado castidad casi un año.
Me bajó con cuidado y aún así sentía mis piernas temblorosas y mi
respiración hecho un caos, apenas enfoqué mi mirada en él, Hades me
observaba con fijeza, sus ojos dorados oscurecidos en deseo.
Creo que ahora recordaba por qué me dolió tanto que se fuera, porque él es
el tipo de personas que no se repiten 2 veces en tu vida; de esas que te
hacen subir al cielo y permanecer ahí.
—¿Sigues tomando la pastilla? —preguntó Hades.
—No —admití, la había dejado cuando terminé el primer paquete desde que
él se fue porque realmente no pretendía estar con nadie más y regular mi
periodo tampoco se me hacía importante.
Hades se separó de mí para ir a buscar el condón en el bolsillo del pantalón,
creo que me quedé en las nubes cuando solo admiré su desnudez y es que
tenía un cuerpo de dios griego que me hacía morderme los labios con
lujuria necesitando tenerlo dentro de mí. Él se acercó nuevamente, su
mirada clavada en la mía, me tomó una pierna para ponerla a la altura de
sus cadera y tener mejor acceso, pero yo la alcé aún más dejándola sobre su
hombro de modo que estaba completamente abierta en un split de ballet
hacia él.
—Eres tan flexible —susurró rozando su nariz con la mía.
Acomodó su miembro en mi entrada, y aguanté la respiración ante la
anticipación cuando empujó llenándome por completo.
—Ah... —gemí, dolía un poco lo cual era raro porque estaba más húmeda
que una fuente en un día lluvioso.
—Estás bastante cerrada —susurró Hades comenzando a moverse, primero
lento, adaptándonos y entonces comenzó a acelerar sus movimientos,
pareció cansarse de estar algo agachado y me sujetó de las caderas
alzándome para que él estuviera más cómodo, clavándose aún más rápido
contra mí.
Mierda, mierda, mierda.
Todo se sentía intenso y profundo.
Quería ahogar mis gemidos pero era imposible, estaba que me rompía en
miles de pedazos, ya no había dolor, solamente placer, comencé a sentir un
intenso cosquilleo en mis piernas y entonces el intenso vapor caliente
inundó todo mi cuerpo y puse los ojos en blanco cuando me dejé ir en mi
segundo orgasmo, y casi en seguida Hades se estremeció soltando un
profundo gemido varonil cuando disfrutó de su propio placer.
Nuestras respiraciones echas un completo caos, él salió de mí y me bajó,
pero aun así nos quedamos cerca, sin decir nada, solo existíamos él, yo y la
lujuria desenfrenada del momento que habíamos acabado de vivir.
—Te extrañé —susurré sin poder evitarlo.
Todo mi cuerpo había estado tenso y ahora solo sentía una paz
increíblemente reparadora.
Hades apartó un mechón de mi cabello para que no estorbara en mi rostro,
la comisura de sus labios alzándose en una leve sonrisa perversa.
—Así estés con otras personas, sabes que soy el único que te podrá dar
tanto placer que te volverás adicta, Conejita —susurró.
Sonreí, como no, el arrogante Hades siempre diciendo verdades.
Que me dijera "Conejita" otra vez era como abrir el baúl de los recuerdos
que intenté enterrar.
Creo que desde que lo conocí, me consideraba una adicta al placer.
—Nunca estuve con alguien más desde que te fuiste —confesé.
Hades me observó por varios segundos sin decir nada y luego susurró:
—Yo tampoco.
*********************
Holaaaaaaaa conejitas sexys, ¿como estan? aquí les traigo otra 3ple
actualizacion, ¿pueden creer que ya vamos por 15
capituloooosss??????? es muy rapidoooooooo aaaaaaaaaah! hey hey
pero el lunes les intentaré traer otros capitulos porque amo esta
historia y las amo a ustedes :D fue un capitulo muy hot uhm? jnsdjndsj
ahora es que empieza lo bueno con los juegos jsjdsnjd y bueno les dejo
un adelanto:
Chan, chan, chaaaaaaaaaaaaaaaan
Nos leemos el lunes :D
Estas son mis redes, sigueme porque siempre ando subiendo contenido,
¿no ven que soy hiperactiva? no puedo estar quieta jansjdnjdj
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Sigueme aquí en wattpad :D
Se les ama con mi pulmón y mi higado ENORME. :D
Capitulo 16: Alguien sabe el secreto
Actualización 1/3
Capitulo 16: Alguien sabe el secreto
Compartimos una leve sonrisa porque era como si nuestro amor hubiera
sido puesto en "pausa" y ahora estaba puesto en "play".
Claro que cuando terminamos hace un año no fue nuestro mejor momento,
no supimos amarnos o más bien, no supimos encajar con el otro, creo que el
peor momento de una relación era cuando intentabas amar por primera vez
porque querías entender todo de la otra persona, cuando en realidad tenías
que dejar que todo fluyera y fuera paulatinamente, cosa que hasta ahora
comprendía.
Siempre fui impulsiva y quería saber todo rápido acerca de una persona
cerrada que se le dificultaba la comunicación por su condición.
Sí definitivamente ahora sabía que debía dejar que todo fluyera despacio y
que él mismo se sintiera cómodo para hablar, no presionarlo.
Nos separamos para comenzar a vestirnos, quisiera pasar toda la noche con
él, pero es decir, Andrew estaba en la sala.
Muy mal Nube, tu novio roncando en el mueble de la sala mientras Hades
te daba como cajón que no cierra en la habitación
».
Fui al closet para colocarme algo cómodo, pero entonces me quedé por un
momento pensativa y comencé a morder la uña de mi pulgar al pensar en
Hades montando a la profesora Pompis en su carro, es decir ella era
bellisima y estaba segura que él no le daba aventones a todos los profesores
de la universidad.
Por más que me dijera que no había pasado nada, eso me hacía ruido y me
hacía sentir otra vez celosa.
Tal vez era porque... era lo que me pasó con mis experiencias pasadas en las
relaciones, cada vez que Rafael hablaba con otras mujeres siempre me decía
que no era nada, pero al final sí lo fue, me engañó y de la peor manera.
No quería que este fuera el caso porque confiaba mucho en Hades, pero...
no quería que me vieran la cara de estúpida otra vez.
—Hades —dije volteándome mientras me terminaba de poner la camisa de
la pijama—, ¿puedo preguntarte algo?
Hades se había terminado de abrochar el botón del pantalón y me miró
mientras se colocaba la camisa.
—Lo que quieras —dijo.
Arreglé un poco mi cabello y me abracé a mi misma antes de mirarlo y
preguntar:
—¿Por qué fuiste amable con la profesora Pompeye? Y no me digas que
solo "eras amable", tu no eres amable con todo el mundo.
Ya eso me lo había dejado muy claro, Hades a veces era incómodamente
pesado y poco sociable como lo comprobé con su familia o cuando veíamos
clases con él, eso de ser amable por cortesía con todos no era lo suyo...
...¿Entonces por qué con ella sí lo era?
Hades se encogió de hombros ante mi pregunta y respondió simplemente:
—Para darte celos.
Entrecerré los ojos sopesando lo que me había dicho, ¿para darme celos?
—¿Por qué querías darme celos? —dije afinando la voz completamente en
shock.
Hades terminó de abotonarse la camisa y alzó la vista fijando su mirada en
la mía, su rostro inescrutable cuando dijo:
—Para que entraras en razón.
Me acerqué a él aun completamente sorprendida de que de verdad hubiera
usado a la profesora más hermosa de la universidad para causarme celos.
Bueno pues, había funcionado.
—¿Razón de qué? —pregunté alzando una ceja cuando me detuve frente a
él, observé como una de la comisura de sus labios se estiraron en una leve
sonrisa, esta no parecía malévola, sino... dulce.
—De saber que al que amas es a mí. —respondió simplemente.
Pestañee tantas veces que casi se me salieron las lágrimas, recordé lo que él
me había dicho alguna vez de los celos y esta vez alcé el mentón con
superioridad y le dije:
—Lo celos no son buenos si vamos a iniciar esto.
Sentí mis mejillas sonrojarse al decírselo, noté que sus ojos brillaron porque
elementalmente acepté que volveríamos a estar juntos, claro tenía la cadena
colgando de mi cuello, me lo había follado, seguía sintiendo las mismas
cosas, y realmente quería volver a intentarlo, esta vez teniendo más
paciencia, solo que... aun no se lo había dicho a mi novio Andrew.
¿Cómo decirle que después de que estuvo casi un año entero detrás de mí
ya no quería estar con él? Claro lo que hizo hoy era mi excusa perfecta,
tenía que usar eso como pretexto para terminarle.
—A veces un poco de celos no hacen daño. —dijo Hades.
Quise refutarle diciéndole que odiaba sentir celos pero... yo también le
había hecho lo mismo restregándole mi relación con Andrew en la cara,
creo que ahora podía sentir como él se sintió.
No le dije nada más, solo tomé mi teléfono en el bolsillo de mi bolso y le
comencé a buscar un Uber a Andrew.
Lo dejaría dormir en el sofá hasta mañana pero después de estar con Hades
lo que menos me apetecía era verle la cara y luego terminarle, primero tenía
que pensar muy bien lo que iba a decirle.
—¿Quieres ir a mi casa? —preguntó Hades de repente.
Alcé la vista de mi teléfono, él ya estaba vestido y me miraba en espera de
una respuesta.
—Yo, tengo clases en la mañana, uhm —respondí porque era la verdad, era
día de semana y no quería que se me comenzaran a acumular trabajos.
—Todos tenemos que haceres. —dijo Hades, claro, él también tenía que
pararse muy temprano, pero estaba segura de que si me iba a su casa no
íbamos a dormir, además comenzaba a sentir un poco de remordimiento por
Andrew, es decir aun no habíamos terminado formalmente y sentía que le
estaba faltando el respeto... claro que él me trató horrible pero, aun no
habíamos hablado al respecto para poder acabar lo que teníamos, me sentía
una horrible persona porque le estaba haciendo lo que me hicieron;
traicionar mi confianza.
Aunque...
Él había dicho que no se podía sacar a alguien de la cabeza, ¿acaso me
había engañado también?
—Yo... debo descansar —dije, mi mente estaba como un torbellino porque
mi corazón siempre le iba a pertenecer a Hades y lo seguiría hasta el fin del
mundo sin dudar, pero mi mente era más coherente y me decía que primero
tenía que solucionar las cosas con Andrew para avanzar en lo que quería
con Hades.
Hades caminó hacia mí de modo que se quedó justo en frente, alcé la vista
para verlo, sus ojos analizando mi rostro con detenimiento e inclinó la
cabeza a un lado para decir:
—No estás segura de estar conmigo.
Más que una pregunta, era una afirmación porque él sabía leer mi lenguaje
corporal.
Tragué pesadamente saliva y negué con la cabeza apresuradamente.
—No es eso Hades —dije—. Paso a paso ¿si? Es decir acabas de volver a
mi vida literalmente esta mañana.
Hades se quedó por un momento pensativo y luego murmuró:
—Quieres tiempo.
En este preciso momento no tenía ningún pensamiento o idea clara en mi
cabeza, solo quería que él no se alejara de mí, pero también debía
solucionar este desastre con Andrew.
—No —me apresuré a decir—, es decir... solo un momento para asimilarlo,
hablar con Andrew cuando no esté borracho y seguir nosotros en esto.
Hades no hizo ninguna expresión que delatara sus pensamientos.
—Comprendo —se limitó a decir, pero me hacía sentir mal que él pensara
que no lo quería cerca.
—Quiero estar contigo —dije mirándolo fijamente—. Pero no he hablado
con Andrew, y él estuvo cuando tú no estuviste, estuvo mucho tiempo
siendo mi amigo, fue paciente y cuando decidí intentarlo con él, apareciste
tirando todo su esfuerzo por el piso, realmente no quiero hacerle daño,
¿vale? Quiero terminarlo bien y empezar nosotros bien.
Hades afirmó con la cabeza, como no, siempre siendo un caballero sin
armadura comprendiendo mi argumento.
—Vale, te daré tu espacio —dijo alzando una mano para acariciar un
costado de mi rostro—. Solo recuerda que eres mía.
Sonreí sin poder evitarlo.
—Siempre seré tuya Hades —susurré—, pero solo si eres mío, sin secretos,
ni mucho menos teniéndome en secreto.
—Estoy intentando ser abierto contigo para avanzar —dijo Hades—, pero
no podemos exponer nuestra relación, no por ahora.
Fruncí el ceño.
—¿Por qué? —pregunté casi ofendida.
Hades me miró como si no comprendiera mi cuestionamiento.
—Soy tu profesor. —explicó.
Oh, cierto.
Bueno, que trabajáramos entre nosotros por ahora estaba bien hasta el
momento para mí.
—Vale, paso a paso. —le ofrecí mi meñique, él me miró sin comprender—
Tienes que juntarlo con tu meñique, es una promesa.
Después de que lo dije me sentí algo estúpida e infantil, sin embargo Hades
estiró sus labios en una ligera sonrisa y me siguió el invento uniendo su
meñique con el mio, me causó gracia que su dedo fuera casi 3 veces el
tamaño del mío.
—Paso a paso. —Contestó Hades.
Compartimos una sonrisa y entonces salimos de la habitación, me frené de
golpe ocasionando que Hades que venía detrás de mí casi chocara conmigo,
me quedé paralizada y creo que por esos segundos la tierra dejó de girar
cuando la vi ahí.
Saraelí.
Ella estaba viendo a Andrew en el sofá durmiendo y todo pasó en cuestión
de segundos cuando alzó la vista y miró a Hades y luego a mí saliendo de la
habitación, sin darnos tiempo de ocultarnos o de salir corriendo.
Su boca se abrió ligeramente y sus ojos se ampliaron.
Mierda.
*******************
Es lunessss traje 3 capitulos, espero lo disfruten :D
Capitulo 17: Alguien descubrió el
secreto
Actualización 2/3
Capitulo 17: Alguien descubrió el secreto
Nos quedamos por lo que a mi parecer fue 1 minuto entero unicamente
congelados en una guerra de miradas.
Nunca desee tanto tener el poder de volverme invisible o de tener la capa de
invisibilidad de Harry Potter.
Saraelí reaccionó pasó una mano por su frente soltando una ligera risa
nerviosa que en lo que había conocido de ella, sabía que significaba que se
sentía entre lo vergonzada y con ganas huir del lugar para desaparecerse.
—Yo me voy a encerrar porque estoy muy cansada —dijo Saraelí por fin
rompiendo el silencio evitando el contacto visual con nosotros— y fingiré
que es un sueño.
Saraelí caminó a paso rápido del lugar encerrándose en su habitación y
pasándole seguro a la puerta.
Voltee y miré a Hades, él me miró.
—Ella no va a decir nada —susurré por consideración a Andrew que seguía
roncando en el sofá, no quería que se despertara.
—¿La conoces la suficiente? —preguntó Hades.
—Sí —dije, realmente conocía que Saraelí era de las que prefería no
meterse en los asuntos de los demás, además Hades la había ayudado el año
pasado cuando tuvo el problema con su novio, así que dudaba que fuera a
decir algo para perjudicarlo a él o a mí.
De igual forma tenía que hablar con ella, porque dijo que iba a fingir que no
vio nada pero... sí lo hizo, sí nos vio.
Caminamos hacia el ascensor para poder hablar mejor.
—Ya el Uber debe de venir —dije—, voy a despertar a Andrew para que se
vaya.
—Voy a mandar a Demetri para que te ayude a bajarlo. —dijo Hades.
Era la mejor forma porque si Andrew veía a Hades aquí en mi casa
entonces sí sería peligroso.
—Vale.
Nos detuvimos cuando llegamos al ascensor y apenas toqué el botón este
abrió sus puertas, ambos nos miramos, yo no me inmuté, no sabía
exactamente qué hacer si besarlo o abrazarlo porque pues, antes me había
rechazado esas cosas, claro tenía que ver con su condición de Asperger y
sus traumas, pero... aun así no sabía qué hacer.
Pero Hades me sorprendió.
Se inclinó dándome un beso en la frente y yo me reí un poco sintiendo que
todo mi rostro se sonrojaba, él también estiró la comisura de sus labios en
una leve sonrisa que ahuecaba sus hoyuelos.
Este hombre...
—Adiós, Conejita. —susurró y entró al ascensor.
—Adiós, doctor Parker —susurré.
Él alzó una ceja para mirarme y decir:
—Creo que tienes que buscar un mejor apodo para mí.
—¿Cuál? —pregunté y agregué con algo de sarcasmo:—
¿Dulce amorcito?
Divino ser supremo
estaría bien —dijo y tocó el botón del ascensor, lo miré esperando que se
riera o algo pero se mantuvo serio porque al parecer no bromeaba.
Su ego era más grande que su...
...Mente.
Me reí obviamente no le iba a decir así, pero sí tenía que buscar algún
nombre dulce como el que él me tenía, uhm ¿conejito? No, no... ¿amor?
Muy común, ya tendría tiempo para pensar.
Entré nuevamente a la casa, ya me había llegado un mensaje de que el Uber
había llegado y esperaba afuera.
—Andrew —lo llamé moviendo su hombro, él apenas movió la boca.
—¿Uhm? —murmuró antes de volver a roncar, su boca completamente
abierta su rostro grasoso e hinchado... ew.
Lo moví otra vez por el hombro.
—Andrew tienes que irte —dije—, ya llegó el Uber.
Lo ayudé a levantarse pero era inútil se volvía a caer al sofá, Demitri llegó a
la puerta de mi residencia, volver a verlo se sentía muy extraño como
volver a ver a un familiar, le mostré una ligera sonrisa como saludo.
—Hey, ven, ayúdame que no quiere pararse —dije.
Demitri entró y sujetó a Andrew por las piernas y espaldas, cargándolo
como todo un bebé o una damisela en apuros, para Demetri que era enorme
parecía ser algo insignificante cargar a Andrew.
De repente Andrew entreabrió los ojos apenas mirando lo que sucedía, su
rostro frunciéndose en un mueca confundida mientras miraba a Demitri
evidentemente sin reconocerlo.
—¿Y este quién es...? —musitó Andrew en un murmuro apenas audible,
cuando Demetri comenzó a caminar fuera del apartamento.
—El transporte —dijo Demitri con sarcasmo, su voz profunda y
atemorizante intentando bromear me parecía hilarante así que me reí. Los
acompañé hacia el ascensor y bajé con ellos para asegurarme de decirle al
Uber donde dejar a Andrew, Demetri lo dejó en el asiento de atrás del carro
y cerró la puerta para que el Uber por fin se fuera.
—Gracias Demitri. —dije.
Demitri se volteó hacia mí haciendo una leve inclinación de cabeza como
respuesta.
—¿Cómo ha estado señorita Queen? —preguntó.
Era muy extraño, como si también lo hubiera extrañado por su ausencia y es
que verlo a él me hacía saber que estaba Hades y que todo era real, no un
cruel pensamiento de mi cabeza.
Hades había vuelto.
Sonreí alzando ambas cejas, si alguien me hubiera dicho como sería mi día
hoy, y que terminaría dándome un revolcón con Hades jamás lo hubiera
creído.
—He tenido día locos y este que se lleva la corona —admití—, ¿y usted?
Demitri sonrió.
—Ya sabe, cargando un borracho como todos los días —dijo con sarcasmo
y se rió un poco, yo también me reí por su broma.
—Gracias —volví a decir.
—Nos vemos luego —dijo.
Se fue a la camioneta de Hades montándose de copiloto, Hades manejaba,
vi sus ojos dorados viéndome a través del vidrio y ambos sonreímos
levemente como si fuéramos un reflejo del otro.
Me di media vuelta metiéndome nuevamente a la residencia y Hades se fue.
Solté un suspiro subiendo el ascensor y entrando a mi apartamento
nuevamente, riéndome de lo loco que había sido este largo día, de repente
fruncí el ceño al ver que la ventana estaba abierta.
Uhm, ¿yo la había abierto?
Fui a cerrarla y le pasé el seguro, a lo mejor Saraelí la abrió para que
ambientara la sala.
Raro.
Toqué el collar y luego fui a mi habitación a dormir con una sonrisa en mi
rostro.
Ahora mi tarea era terminar con Andrew intentando quedar en buenos
términos y empezar mi romance secreto con Hades...
Se escuchaba fácil, solo que no sabía que sería mi perdición.
*******************
Falta un capitulo más, pero recuerda votar, de esa manera me ayudas mucho
a ser feliz :D
Capítulo 18: Día para terminar a
Andrew
Actualización 3/3
Capítulo 18: Día para terminar a Andrew
Me desperté muy temprano como todos los días preparando café, pero hoy
en particular me tardé un poco más para ver si salía Saraelí, busqué su
horario, al parecer hoy tenía clases a las 10 am, así que de seguro se
despertaría muy tarde, aun así estaba algo nerviosa, es decir, era un grave
secreto que absolutamente nadie podía saber en la universidad y es decir
confiaba en Saraelí, vivía con ella, de hecho a veces nos contábamos cosas,
pero...
...Mis amistades pasadas me enseñaron a que no se podía confiar
ciegamente en nadie.
Fui a clases, justo cuando entraba a la universidad las gotas de lluvia
comenzaban a caer así que me apresuré a entrar y fui directo al salón donde
vería clases. Lo primero que mis ojos vieron cuando crucé el pasillo fue a
Andrew, estaba afuera del salón se había bañado pero las ojeras alrededor
de sus ojos eran muy notables, cuando me miró, su rostro se sonrojó
notablemente y se metió la manos en los bolsillos mientras se acercaba a
mí.
Joder, ¿donde estaba mi botón de desaparición cuando lo necesitaba?
—Cariño. —dijo Andrew deteniéndose frente a mí.
—Permiso —dije intentando esquivarlo, pero me tomó de la muñeca.
—Hablemos —dijo.
Joder...
Esta era una conversación que no quería tener ahora en esta hora de la
mañana.
Vamos Nube, tienes que enfrentar esto, no estás enamorada de Andrew no
es justo para él
».
Solté un suspiro.
—Hay que entrar a clases —murmuré enfrentándome a su mirada.
—Aun la profesora no ha llegado —refutó Andrew sin soltar su agarre,
supe que no iba a dejarme ir hasta que habláramos.
Maldita sea.
—Vale —me limité a decir volteándome hacia él y cruzándome de brazos
para que no siguiera tocándome.
Andrew tomó una profunda respiración y comenzó a hablar diciendo:
—Con respecto a lo de ayer, lo siento, sé que estuvo mal, es decir, no debí
gritarte, no sé por qué no te hice caso cuando me dijiste que parara de beber,
yo... lo siento.
No le dije nada solo lo observé mientras hablaba intentando a que mi mente
reprimiera lo que ocurrió en mi habitación con Hades mientras él dormía.
—Y... —continuó diciendo— perdón por dejarte abandonada en la
discoteca, es que estando con los muchachos me dejé llevar, la estábamos
pasando muy bien.
Sí ya de eso me había dado cuenta, pero para nada justificaba que me
hubiera abandonado con puros desconocidos y se hubiera emborrachado
con sus amigos a tal punto que los sacaran de la discoteca.
No es que necesitara protección porque podía defenderme sola, pero era
bueno confiar en que la persona con la que estabas te iba a cuidar.
La profesora entró al aula, yo me voltee e iba a entrar con ella, pero Andrew
me agarró del brazo.
—¿No vas a decir nada? —preguntó.
Negué con la cabeza, ya estaba aburrida de esta conversación y realmente
no encontraba la manera de terminarle en este momento porque ya íbamos a
entrar a clases.
—No tengo nada que decirte —dije—, me decepcionaste mucho.
Ya estaba, el primer indicio de que no iba a querer seguir con él.
Evité ver su rostro de tristeza y me solté de su agarre para entrar a la clase,
por suerte conseguí un lugar alejado de Andrew. Es decir, lo que me hizo ni
siquiera me importaba, bueno, sí, es decir me molestó como me trató
después de que me hiciera acompañarlo a una discoteca pero...
Yo me follé a Hades.
Pensar eso me sacaba una sonrisa en vez de darme remordimiento y
realmente eso debía de estar jodidamente mal.
Ya no quería estar con Andrew de ninguna forma, solo tenía ojos para mi
tormento personal, lo supe desde que lo conocí.
Luego de unas horas, salimos del aula para ir a ver la otra clase, alguien me
tomó la muñeca y no tuve que voltear para saber quién era.
—Cariño —dijo Andrew.
Que me dijera cariño ya me estaba comenzando a irritar.
—Voy al baño —me limité a decir.
—Hablemos —dijo Andrew.
Giré los ojos y me voltee hacia él para encararlo.
Vamos Nube, es ahora o nunca
».
—Escucha Andrew —dije— ya yo... sabía que lo nuestro no iba a funcionar
más que una amistad.
Andrew pareció consternado asimilando lo que le estaba diciendo.
—¿De que hablas? —dijo Andrew— Si las mejores relaciones son cuando
son mejores amigos.
Pues yo no lo consideraba mi mejor amigo, un amigo sí... pero aun así
nunca pensaría estar con alguien que no fuera Hades, es decir, estar con él
se sentía como estar en la cima del mundo, estar con Andrew era como... no
lo sé, estar en una plaza un día nublado; algo sin emoción.
—Nunca te habías comportado así —dije— y no me gustó.
Esa era la verdad, Andrew siempre se había comportado como un 10, pero
su actitud de ayer lo bajó a un -1. Algo que sabía era que el alcohol sacaba
el verdadero "yo" de las personas y Andrew me había asomado quién era en
realidad.
—Perdón por abandonarte en la discoteca —dijo Andrew—, ¿como te
fuiste? ¿llegaste bien?
Entrecerré los ojos, uhm, ¿es que él no recordaba que había llegado
borracho a mi casa y que lo mandé en un Uber?
Al parecer no lo recordaba.
Creo que eso era un punto a mi favor.
—Sí, llegué bien. —dije y tomando una profunda respiración gregué:—
Pero, yo ya no quiero seguir contigo.
Andrew me miró incrédulo por lo que me pareció una eternidad, asimilando
mis palabras.
—¿Por esto? —dijo Andrew.
—Sí —respondí simplemente.
Él negó con la cabeza y se rió irónicamente para decirme:
—¿Sabes cuantas veces te saqué de fiestas borracha o al menos la última
vez que te emborrachaste? —dijo— ¿Si la recuerdas?
Claro que la recordaba, me emborrachaba pero era consciente de todo,
incluso de las veces que me emborraché por despecho de que Hades hubiera
desaparecido de mi vida, Andrew siempre cuidaba que ningún chico se me
acercara posiblemente por celos, jamás se despegaba de mi lado.
—Y gracias por eso —dije sinceramente—, pero no por eso te traté mal y ni
mucho menos quise manosearte.
Andrew negó con la cabeza.
—En algún momento sabes que eso será normal, ya sabes... Que te toque —
dijo Andrew, uhm, claro era normal con los novios que se deseaban y tenían
química sexual, pero nosotros
no
teníamos química sexual, por lo menos por mi parte no.
Además de que la manoseadera en publico me hacía sentir incómoda.
—Me pasé lo entiendo —dijo Andrew por fin al ver que solo lo miré
decepcionada.
—Sí —me limité a decir.
Andrew negó con la cabeza al ver que no me movía de mi decisión por
terminarle.
—Pero me parece que estás exagerando —dijo— porque siempre he estado
para ti, estuve desde el primer momento en que tu padre falleció, estuve
para protegerte y solo 1 cosa borra las 1000 buenas cosas que he hecho por
ti.
Eso lo recordaba, pero no quería estar con él en esta relación, y si eso
significaba que ya no estuviera en mi vida, entonces, tendría que soltarlo.
Lo pensé por un momento, este era un ataque muy bajo pero a la mierda, lo
miré y le pregunté:
—¿Tienes a otra?
Esa era mi ultima carta recordando lo que me había dicho borracho; que no
la podía sacar de su cabeza.
Andrew dio un paso hacia atrás su rostro pasando de la incredulidad al
miedo y luego pareció ofendido.
—¿Qué? —dijo.
—Que si tienes a otra, Andrew —insistí.
Él frunció el ceño pareciendo enojado.
—Ahora vas a acusarme —dijo con ironía en su voz—, ¿sabes qué? Ahora
mismo siento que te odio y antes de decir algo que no quiero decir me voy a
ir y hablaremos en otro momento.
Andrew se dio media vuelta y se fue sin ni siquiera responderme o
defenderse dejándome aun más dudosa por su actitud.
¿Entonces sí tenía a otra?
.
.
**************
Holaaa conejitas lindas, espero esten bien, sé que había dicho en
instagram que haría maraton hoy, pero solo alcancé a editar 3 capitulos
porque apenas logré bajar la fiebre, no he podido escribir tanto como
me hubiera gustado y de verdad espero puedan disculparme, de todas
formas el miercoles les traeré nuevos capitulos :D esta historia esta
apunto de dar un giro muy sexy jiji, adelantaré algo: Va a haber pelea
a puños jajaja chan chan chaaaaaannnn!
Nos leemos el miercoles, se le ama con mi higado y con mi pulmón:D
Estas son mis redes por si desean hablar conmigo:
Instagram: Ysarisareinamoo
Twitter: Ysarisareinamo
Facebook: Ysaris Areinamo
Capitulo 19: La cita con Gabriel
MARATON
Capitulo 19: La cita con Gabriel
Creo que más decepcionada de Andrew no podía estar.
El resto del día él me evitó a toda costa y era gracioso porque de hecho
veíamos TODAS las clases juntos, así que me parecía completamente tonto
que se desapareciera en cuanto podía y ni siquiera hiciera el intento de
hablar conmigo como si me tuviera miedo o no lo sé tal vez enfatizando que
estaba molesto conmigo, yo en cambio hablaba con los demás compañeros
de clases porque es decir los conocía a todos y estar sola no era opción
cuando eras la representante de la sección.
Ya estábamos viendo la última clase del día en horas de la tarde porque la
siguiente a esta la profesora avisó que no vendría así que saldríamos mas
temprano, Gabriel se sentó justo a mi lado, me parecía tierno que quisiera
ser mi amigo pero sabía que a Andrew no le gustaba él y sentía los ojos de
Andrew clavados a nuestras espaldas cada vez que Gabriel me decía algo.
Realmente esto de que Andrew me evitara no me estaba gustando nada,
principalmente porque ya quería terminar todo y en segunda, porque me
comenzaba a dar cuenta qué tipo de hombre era; un cobarde.
Para variar el profesor de física nos mandó a hacer un trabajo en grupo de 3
o 4 personas.
—Oye —dijo Gabriel—, ¿nos juntamos para hacer el taller?
—¿Uhm? —Murmuré, realmente no sabía como era él en esto de hacer los
trabajos y la idea no me convencía tanto, me gustaban personas que me
ayudaran, no que estorbaran.
—Que si nos juntamos —dijo Gabriel—, tú, yo, Andrew y cualquier otro
que quiera.
Oh...
No quería decirle que no estaba con Andrew ya, ni que era lo que menos me
apetecía; formas grupos con mi casi ex, esto era incómodo.
—Si no quieres entiendo —dijo Gabriel, sé que no le caigo tan bien a
Andrew.
Me dio algo de lástima, no quería que se sintiera rechazado porque pues, el
sentimiento de que te rechazaran de un grupo era horrible.
—No, no es eso —dije—, está bien, claro, hagamos grupo.
Gabriel sonrió, una chica llamada Stella me pidió tambien meterse y acepté,
ella era también aplicada, quería decirle a otra de las chicas también, de ese
modo evitaría estar obligada a estar con Andrew, cuando de repente unas
manos se colocaron sobre mi mesa y me sobresalté al ver a Andrew al lado
mío.
—Hola chicos —dijo Andrew como si no hubiéramos discutido y no
hubiera estado evitándome todo el día.
—Hey. —dijo Gabriel ajeno a todo.
—¿Formamos grupo? —Dijo Andrew mirándome.
Joder.
Claro, Andrew sabía que yo era doña responsable y que siempre los trabajos
los entregábamos a tiempo.
—Por supuesto —dijo Gabriel— justo eso le decía a Nube, ya también está
Stella, así que estamos completos.
—Perfecto —dijo Andrew sonriendo; una sonrisa que no llegó a sus ojos y
luego se fue otra vez a su puesto.
—Es muy raro Andrew ¿verdad? —dijo Gabriel probablemente notando su
actitud extraña.
—Un poco —admití, este Andrew que comenzaba a conocer no me estaba
gustando nada.
—¿Cuánto tiempo llevan de relación? —preguntó Gabriel.
El profesor nos pidió atención así que nos callamos.
Por suerte.
Porque realmente no quería hablar de eso.
Luego de unos minutos el profesor nos dejó ir, tomé mis cosas y salí de
primera esperando a Andrew para por fin terminar de hablar y dejar atrás
todo esto, solo quería, librarme y... estar con Hades sin nada de culpa,
Gabriel salió y fue el primero que me interceptó.
—Hey, ¿que esperas? —preguntó.
—A Andrew. —dije.
Él alzó ambas cejas pareciendo conmovido.
—Que lindo. —dijo.
Ah claro, él lo veía como si fuera una novia perfecta de esas que esperan a
su novio para ir juntos de la mano, no como la novia que yo era, que lo
esperaba para terminar nuestra relación.
No le dije nada en respuesta, solo veía que salían casi todos y él no.
—Me gusta esa sensación de estar enamorado ¿sabes? —dijo Gabriel—
Cuando cierras los ojos y solo pensar en esa persona te saca una sonrisa, y
entonces, solo piensas en por qué no la conocí antes, y... no te imaginas una
vida sin esa persona.
Lo miré por un momento, en eso él tenía razón.
Pero el problema era que eso lo sentía con Hades, no con Andrew.
De repente vi que Andrew salió, él me vio pero fingió no verme y aceleró el
paso perdiéndose entre los estudiantes.
¿De verdad?
—¡Oye, Andrew! —le gritó Gabriel, pero Andrew no volteó.
Evidentemente debía de tener problemas si prefería huir antes de solucionar
esto.
—¿Qué le pasa? —dijo Gabriel mirándome confuso— ¿Será que no te vio?
Oh, evidentemente sí lo hizo.
—Uhm —fruncí los labios— debe ser.
—Deberíamos hacer el trabajo ahora ¿no crees? —dijo Gabriel— Es decir
salimos temprano, nos podemos ir en mi auto.
—No es mala idea —dije—, vamos a alcanzar a Andrew.
Ahora sí quería tener a Andrew cerca para hablar.
Salimos con Stella, ya estábamos los tres; Gabriel, ella y yo, pero no había
rastro de Andrew en ningún lado cuando salimos del estacionamiento.
—Intenta llamarlo —dijo Stella, lo intenté pero aun así como toda la
mañana no me contestaba.
Ya me estaba fastidiando intentar rastrear a ese hijo de puta.
—Nada —dije—, no contesta.
Nos montamos en el auto de Gabriel.
—Uhm, ¿están peleados? —preguntó Gabriel.
—No —me limité a decir, realmente no quería decir nada al respecto frente
a Stella ni Gabriel de lo que realmente estaba ocurriendo.
—Pues se asoma una pelea. —dijo Stella, claro, para todos era evidente que
algo estaba pasando entre Andrew y yo porque literalmente me evitó todo el
día y ahora no me agarraba el teléfono.
Fuimos a un café, como tenía mi computadora comencé a escribir las cosas
técnicas mientras Gabriel buscaba información en la otra computadora de
los problemas que solucionaríamos y Stella comenzó a resolver los
ejercicios prácticos en una hoja a mano, sí creo que eramos buen equipo,
terminamos en menos de 2 horas todo.
—¿Lo vamos a poner en el trabajo? —Dijo Gabriel guardando sus cosas.
—¿A Andrew? —dijo Stella—, pero si él no hizo nada, no le voy a regalar
mi nota y me disculpas que sea tu novio, Nube.
¿Novio de quien? Casi ex; por favor...
Pero aun así me daba algo de remordimiento no meterlo al trabajo, es decir,
era como una traición cuando fuimos amigos tanto tiempo, o al menos así
se sentía.
Iba a decirle algo cuando de repente sentía que mi telefono comenzó a sonar
en una llamada, lo tomé y alcé ambas cejas.
Era Andrew.
—Es Andrew —anuncié a todos alzando ambas cejas, es decir, se aparecía
después de que habíamos terminado el trabajo, pero por otro lado sentía
algo de nerviosismo de que algo le hubiera pasado y por eso se había
desaparecido y que por eso estuviera actuando tan raro.
No me juzguen, fuimos amigos muy cercanos hasta elementalmente ayer,
que todo se fue a la mierda, no podía dejar de preocuparme por él de la
noche a la mañana.
—¿Aló? —Contesté— ¿Andrew? ¿estás bien?
Silencio y de repente escuché:
—¡ME DIJERON QUE TE VIERON CON GABRIEL BESÁNDOTE EN
UN RESTAURANTE! —me gritó tan fuerte que tuve que separarme el
teléfono del oído— ¡¿PERO QUÉ MIERDAS TE PASA?!
*********
Holaaaaaaa HOY HAY MARATON NOCTURNA JUJUJUUUUU
RECUERDA VOTAR PARA MAS MARATONES
Capitulo 20: Pelea de Andrew.
MARATON
Capitulo 20: Pelea de Andrew.
Me alejé el teléfono y miré la pantalla para verificar el nombre como si no
pudiera asimilar que de verdad era él.
Pero sí, era él.
¿Qué le picaba a este hijo de...?
—¿Disculpa? —pregunté molesta— ¿por qué me gritas?
Era el colmo que se desapareciera y se apareciera solo para gritarme.
—PORQUE —Andrew se detuvo y respiró profundamente para agregar
conteniendo su ira:— ¿Dónde se supone que estás?
—Con Gabriel y Stella en el café de la transversal haciendo el trabajo de
física. —dije.
No fue hasta ese momento que noté que Stella y Gabriel me miraban
fijamente sin decir nada, atentos a que Andrew estaba gritándome.
Nunca sentí tanta vergüenza en una llamada en mi vida; una llamada donde
mi supuesto novio me estaba tratando mal.
—Se suponía que estábamos juntos en ese trabajo. —replicó.
—¿Acaso no viste las 100 llamadas que te dejé? —refuté—Salimos de
clases y te fuiste corrí...
Me colgó.
Miré la pantalla casi queriendo lanzar el teléfono al piso sintiéndome
completamente enojada.
El muy hijo de perra solo apareció para gritarme hacerme desequilibrarme
de mi paz mental...
De verdad que ya esto no duró nada de lo hermoso que empezó y se
convirtió en una completa mierda.
Primera vez que alguien me llamaba para gritarme.
—¿Que pasó? Bueno —dijo Stella—, creo que en realidad escuché lo que
pasó así que mejor no me digas nada, no me gustan esas peleas de novios
por tonterías. Pero sí te diré que tu no eres sorda ni bolsa de boxeo para que
te estén gritando y tratando a los golpes.
Mi rostro enrojeció de vergüenza.
Evidentemente yo estas cosas jamás iba a tolerarlas en mi vida, y me
avergonzaba que ellos creyeran que estaba en una relación tóxica y
masoquista.
—Le dijeron que me había estado besando con Gabriel en un restaurante.
—dije.
—¿Qué? —dijo Gabriel en shock de que la pelea fuera por él.
—Sí. —dije tomando una profunda respiración terminando de guardar mis
cosas y cerré mi bolso.
—¿Por eso estaba tan molesto? —dijo Gabriel incrédulo— ¿Por mi?
—Sí. —dije alzando ambas cejas.
—Que demente —dijo Gabriel levantándose—. Vámonos, rápido.
—¿Por que? —pregunté.
—Sí, por como te trató es capaz de venir hasta acá a partirle la cara a
Gabriel —dijo Stella.
—Yo que apenas estoy intentando hacer amigos en la escuela, ya me gané
un enemigo de gratis —dijo Gabriel.
—Es la universidad. —dijo Stella.
—Bueno, a eso me refería. —dijo Gabriel como si fuera lo mismo.
Nunca había visto a Andrew pelearse con nadie o más bien no creía que
Andrew fuera de esos chicos que se peleaban, pero es que últimamente se
había comenzado a comportar demasiado raro, siendo un Andrew muy
diferente que con el que me junté y conocí al principio.
Algo le estaba pasando solo... que no sabía qué.
Mi teléfono vibró en mi mano y miré que entró un mensaje de un número
desconocido, lo abrí confusa.
Desconocido:
¿Cenamos?
Relamí mis labios frunciendo el ceño confusa levantándome con los
muchachos de la mesa para salir del café y respondí:
Nube:
Indentificate.
Casi enseguida respondió:
Desconocido:
Divino supremo.
Hades.
Mi corazón se aceleró y es que había estado con la mente tan revuelta en
Andrew y en las clases que el hecho de que me escribiera fue como un
completo respiro.
Con él se sentía como si todo lo demás perdiera importancia.
Sentí mis mejillas sonrojarse y justo mi estomago gruño de hambre.
Nube:
Claro, tengo mucha hambre.
Aunque... comida no era exactamente lo que tenía en mente.
Registré el nombre de Hades en mi teléfono, no entendía como había
conseguido mi número, aunque claro, estando en la universidad no era tan
difícil, la matricula de estudiantes tenía los números.
Hades:
¿Dónde estás?
Nube:
En el café de la transversal.
Hades:
Ve a la esquina, ahí estaré.
Suspiré.
Realmente mi corazón se aceleró al saber que iba a verlo ahora mismo.
Alcé la vista, Gabriel y Stella me estaban mirando fijamente y no fue hasta
ese momento que me di cuenta que tenía una boba sonrisa en mi rostro por
estar texteándome con Hades.
Ohg.
—¿Te llevo? —Preguntó Gabriel.
—No, no yo... —murmuré.
Joder, ¿ahora qué invento?
».
No tranquilo quedé en verme con mi amante, Gabriel, gracias
».
No, evidentemente eso no.
—Uhm, quiero decir que yo vivo muy cerca —dije— y me iré caminando
para despejar mi mente de tantas cosas de física.
—Vale, nos vemos mañana. —dijo Gabriel.
—Adiós —dijo Stella.
—Adiós —los despedí con la mano y los observé irse, solo hasta que se
perdieron entre los autos de la calle, comencé a caminar hacia la esquina
justo donde estaba la camioneta de Hades.
*************
Hades mi amorch!!!!!! Recuerda votar :D
Capitulo 21: Un detalle
exageradamente hermoso.
MARATON
Capitulo 21: Un detalle exageradamente hermoso.
Lo vi.
Hades estaba recostado de su deslumbrante camioneta con las manos
metidas dentro de sus bolsillos, vestía pantalones oscuros, una camisa
casual de color rojo y zapatos negros lustrosos imponía mucho por su
simple postura, cualquiera que pasara no podría evitar mirarlo porque así
estuviera simplemente parado sin hacer nada, llamaba muchísimo la
atención porque parecía todo un
divino supremo
, él tenía la mirada fija en mí mientras me acercaba y yo solo me enfocaba
en no enredarme con mis propios pies y caerme al piso.
Mis manos temblaban, mi corazón latía tan rápido que los escuchaba en mis
oídos.
¿Algún día dejaría de sentirme así por solo mirarlo?
Cuando me detuve frente a él, su perfume me embriagó por completo,
además de guapo, olía divino y me trataba como una reina, creo que eso era
el paquete completo.
—Hola. —murmuré.
Él estiró la comisura de sus labios en una leve sonrisa de esas que me
enloquecían porque parecía prometer miles de cosas indecentes.
—Hola, Conejita —susurró en tono bajo y profundo, tragué pesadamente
saliva al sentir que ya mi cuerpo comenzaba a calentarse solo al escuchar su
voz.
Maldición Nube, cálmate
».
Hades abrió la puerta del auto y me ayudó a subir al asiento del copiloto.
Dio la vuelta y se subió a su asiento acomodándose el cinturón para
arrancar. Solté un suspiro y hasta ahora me daba cuenta que no había parado
de sonreír como una completa boba.
De verdad que con todo lo que pasó en este día, este momento se sentía
como unas vacaciones.
—¿A donde vamos? —pregunté.
—A un buen sitio que te gustará. —dijo.
Esa era suficiente información para mí.
La música del auto armonizaba el ambiente hasta que por fin llegamos a lo
que parecía ser un portón privado de metal en un gran terreno, apenas
identificaron el carro el portón se abrió y entramos a un sitio lleno de
arboles alrededor.
—Uhm, si vienes a dejar mi cuerpo aquí... —susurré en broma y a la vez
algo confusa de saber a donde íbamos.
—Se me ocurren muchas otras cosas que hacer con tu cuerpo, Nube —dijo.
Sentí mi rostro sonrojarse más cuando lo vi estirar la comisura de sus
labios.
En realidad, a mí también se me ocurrían muchas cosas más y si era en un
bosque, pues... no tenía problemas.
Joder Nube, ya no tienes nada de frenos cuando estás con Hades
».
Al finalizar el recorrido en auto nos detuvimos frente a una enorme muralla
de vidrio transparente que parecía tener adentro muchas flores enormes de
distintos colores y distintas luces.
Hades se bajó y me abrió la puerta ofreciéndome su mano para ayudarme,
me bajé agradeciéndole y miré nuevamente el muro de vidrio, era hermoso.
Él tomó mi mano y lo seguí cuando caminó hacia la puerta, solo en ese
momento me di cuenta de hecho el muro transparente no era transparente,
era una pantalla digital que mostraba esas imágenes de esas flores.
Oh.
Alguien abrió la puerta y entramos, todas las paredes eran de color oscuro y
la luz morada nos iluminaba hacia un único camino que eran unas escaleras.
—¿Qué es este lugar? —pregunté a Hades, él no me respondió como si
quisiera sorprenderme, y solo subimos.
Guao.
Me quedé con la boca abierta cuando a mi alrededor habían planetas,
estrellas y elementalmente toda la magnitud del universo en este espacio,
los colores completamente vivaces me hipnotizaban, bajé la mirada a mis
pies, no parecía haber fondo, era como si camináramos o flotáramos en el
espacio, si Hades no me tuviera la mano aguantada juraría que podía
caminar hacia uno de esos lugares y tocar un planeta porque se veía tan
cerca y realista que... alcé una mano cuando veía una estrella y mi mano la
traspasó.
—Son hologramas en 3D —dijo Hades al ver mi inútil intento de tocar
algo.
—Es asombroso —admití.
Hades nos llevó para subir otras escaleras y subimos saliendo a lo que
parecía ser la azotea al aire libre, aun así el tema de los planetas adornaba
toda la habitación en hologramas, en una esquina había una orquesta donde
todos los instrumentos se tocaban solos, o al menos eso pensaba hasta que
también me di cuenta que no eran reales.
—¿Sí estamos al aire libre o esto también son hologramas? —pregunté.
—Al aire libre —dijo Hades algo entretenido.
Hades nos guió a la mesa y uno de los meseros me acomodó el asiento,
Hades se sentó frente a mí, en este ambiente, en este clima, todo era
perfecto y realmente me hubiera gustado al menos cambiarme antes de
venir a un lugar así de bonito y tener la ropa con la que había estado todo el
día en la universidad.
—Esto está... estoy sin palabras. —murmuré con sinceridad.
En primer lugar ni siquiera sabía que un lugar así de hermoso podía existir
y en segundo lugar, nadie me había impresionado tanto como Hades, claro
que me daba lo mismo estar con él donde fuera, incluso comer frente a la
televisión si lo hacía con él, pero esto era un detalle exageradamente
hermoso.
—¿Que tal estuvo tu día? —preguntó Hades.
Trajeron la comida y enseguida sentí mi estómago contraerse un poco del
hambre cuando el olor de la comida pegaron en mi nariz.
Olía divino y se veía divino.
—Uhm —alcé ambas cejas—, un poco intenso y raro, ¿y el tuyo?
Me comí un bocado y luego sufrí un poco porque estaba caliente, lo pasé
con un poco de agua.
—¿Por qué intenso y raro? —preguntó Hades—, ¿Andrew no tomó bien
que terminaran su relación?
Uhg.
¿Como decirle que no habíamos exactamente terminado aun?
—Es... —bajé al mirada a mi plato para que no pudiera descifrar mi rostro
— lo que pasa es...
—No le has terminado aun —dijo Hades.
Lo miré, él me veía fijamente, maldición, pero si ni siquiera lo estaba
viendo supo lo que intentaba ocultarle.
Maldita sea.
—Ehm, pues, algo así —dije—, se lo dije, que no quería estar más con él,
pero entonces literalmente dijo que hablaríamos en otro momento porque
estaba molesto y pues... Después huyó el resto del día de mí y no hablamos
más.
Hades no dijo nada haciendo del silencio algo torturante porque sentía que
estaba decepcionado de mí.
—Es decir, sí lo iba a hacer pero huyó de mí, Hades —continué como si él
estuviera reclamándome algo.
Él comía su comida muy tranquilo con el tenedor y el cuchillo.
—Entiendo—dijo Hades y no sé por qué aun sentía la necesidad de
explicarle que sí quise hacerlo pero que no me dejó.
Tal vez era su inexplicable calma que me ponía intranquila.
—Me gritó ¿sabes? —continué—, estaba haciendo un trabajo en el café con
los chicos, él solo llamó para gritarme y reclamarme y luego me colgó el
teléfono.
Negué con la cabeza, realmente recordar eso me hacía sentir muy molesta
otra vez.
—Ya no hablemos más de él ¿bien? Te está robando tu paz mental. No
tienes que gastar energía ni tiempo con personas que no valen la pena —
dijo Hades por fin alzando la vista—, y él definitivamente, no vale la pena.
Sus ojos dorados fijándose en mí y entonces supe que él tenía razón, esas
eran cosas donde no valía la pena desperdiciar energía.
Ahora me sentía estúpida por estar en una espectacular cena con el hombre
de mis sueños hablando de Andrew.
¿Pero qué pasa contigo, Nube?
».
—Tienes razón —dije, usualmente no hablaba de estas cosas con nadie
pero, con Hades sentía que podía decirle todo.
Hades era mi sitio seguro donde sentía que podía ser realmente yo.
De repente mi teléfono comenzó a sonar en mi bolsillo, lo saqué y miré la
pantalla era Andrew, giré los ojos y colgué la llamada colocando el teléfono
en la mesa, pero volvió a llamar, al colgarle otra vez casi enseguida envió
como 5 mensajes y entonces volvió a llamar.
—¿Quién es? —preguntó Hades con interés.
Oh.
—Andrew. —dije algo incómoda.
Hades extendió la mano y yo supe lo que quería, así que le di mi teléfono
sin saber qué él iba a hacer.
***********
Hades pero que vas a hacer? :O recuerda votar para mas maratones!!
Capitulo 22: Cena de adultos.
MARATON
Capitulo 22: Cena de adultos.
Hades miró la pantalla de celular por un momento y entonces lo apagó, me
volvió a entregar y yo lo tomé guardándolo en mi bolsillo.
Bueno, esa había sido una solución rápida y eficaz que no se me había
ocurrido.
—¿Cómo fue tu gira por Europa? —pregunté para cambiar el tema a algo
más interesante.
—Fue muy buena. —admitió.
No le pregunté mas nada porque pensé que no quería seguir hablando del
tema pero para mi sorpresa, él continuó diciendo:
—Me encontré a un viejo amigo —estiró ligeramente sus labios en una
sonrisa—, es mi amigo más cercano.
Ah, entonces esto de no hablar para que la otra persona hablara sí
funcionaba.
—No sabía que tenías amigos —dije, al ver que eso sonó terrible, agregué
rápidamente:— es decir, amigos
cercanos
Ay por Dios, callate Nube
».
Pero era la verdad, no sabía que Hades tenía amigos con los que él pasara el
rato, nunca me los presentó.
—Está en el país —dijo Hades—, en algún momento lo conocerás.
Oh bueno, conocer a un amigo de Hades me emocionaba muchísimo porque
me hacía sentir que yo era bastante importante para él.
Me gustaba esta fase de él más abierto conmigo.
—Vale —dije con una sonrisa—, ¿que más hiciste?
Hades parecía estar tan animado como yo a hablar y es que hasta ahora me
daba cuenta que desde que volvió no habíamos hablado tanto, lo de ayer
más bien fue un desenfreno de pasión, hoy nos estábamos reencontrando.
Terminamos de comer y los mesoneros se llevaron los platos trayéndonos
un postre, pero realmente yo ya estaba satisfecha cuando me tomé el resto
del agua, tampoco me gustaba quedar exageradamente llena.
—Promocioné el nuevo libro —dijo Hades—, y ha tenido buena aceptación
en Europa y en latinoamerica.
Que Hades me hablara de sus cosas desactivaba en mi un nuevo nivel de
completa admiración hacia él.
—Es una novela, tengo entendido ¿no? —dije echándome hacia atrás en el
asiento y acomodando un poco mi camisa al ver que se me había
desacomodado un poco el escote, cuando lo volví a mirar, Hades veía el
escote de mi camisa, sus ojos oscurecidos cuando volvieron a mirar mi
rostro.
Santas vacas
».
Era fan de su mirada cuando me miraba con deseo, porque él era capaz de
encender mi cuerpo y tenerme de rodillas con ese simple gesto.
—Sí. —dijo Hades echando su silla un poco hacia atrás y agregó:— Ven.
No era necesario que me lo dijera dos veces.
Me levanté de mi asiento y fui hacia él para sentarme en sus piernas, su
cercanía me daba calor, antes las distintas luces parecía mucho más
atrayente, tenía una mano en mi espalda baja, otra en mi pierna y con eso ya
sentía que se me estaba quemando la piel, su mirada fija en la mía a la corta
distancia.
—¿De qué trata la novela? —pregunté en un susurró.
Sus dedos comenzaron a acariciar mi espalda sobre la tela de mi camisa
erizando mi piel.
—De una muchacha de facciones delicadas —comenzó a decir Hades sus
ojos paseando alrededor de mi rostro—, labios en una perfecta forma
simétrica con una sonrisa muy dulce, pero que en otro contexto, se vuelve
una sonrisa sensual, ojo muy amplios con una mirada vivaz y el gris de sus
iris, como si fuera el humo que botara el incendio de mi corazón que late
por ella.
¿Ojos grises?
Se inclinó hacia adelante y yo dejé de respirar cuando continuó diciendo:
—Piel delicada y cuerpo tan sensual que es capaz de ponerme de rodillas si
solo lo pidiera y ella apenas parece notar que tiene mi mundo a sus pies.
Tragué pesadamente saliva porque sentía que sus ojos estaban entrando a
mi alma y sus palabras tatuaban mi corazón.
Me había quedado muda.
Él estiró sus labios en una ligera sonrisa para continuar diciendo en un
susurro:
—A ella la representa el fuego —de repente los hologramas alrededor
cambiaron a llamas de distintos colores completamente hermosas y
llamativas—, porque es impaciente como para esperar que algo ocurra; ella
hace
que ocurra, atrevida porque no espera que le des permiso de hacer tu mundo
arder, impulsiva porque no se controla cuando consume todo a su paso, y
valiente porque nada puede detener su impulso arriesgado...
Se inclinó de modo que sus labios besaron la piel de mi hombro, sentí que
todo mi cuerpo reaccionó a su tacto en cuestión de segundos, tuve que
apretar las piernas.
—Pero... tan frágil —continuó— que cuando le susurras gotas de amor al
oído, es capaz de reducir su incendio caótico a tan solo una cálida fogata.
Sentía que se me había olvidado como hablar, mi corazón latiendo
frenético.
—No sé si me lo dices a mí o si me estás contando el libro. —susurré con
una ligera sonrisa nerviosa.
Hades me miró fijamente cuando respondió:
—El libro trata de ti, Nube. Así que supongo que te estoy contando el libro.
¿Qué?
¿El libro trataba de mí?
Sentía que iba a desmayarme.
—¿La novela trata de mí? —repetí incrédula, ¿que habría escrito acerca de
mí? Además de estas cosas hermosas que estaba diciéndome, tenía mucha
curiosidad por saber el resto de la novela.
Él me sonrió como única de respuesta, esa sonrisa que tanto extrañé y era
definitivamente mi favorita. Alcé una mano acariciando un costado de su
rostro y murmuré:
—Sabes que he estado pensando que tu me llamas conejita, yo aun no sabía
como llamarte, pero ahora...
—¿Qué se te ocurrió? —dijo Hades algo entretenido, sus dedos en mi
espalda acariciándome me hicieron apretar aun más las piernas, no sabía si
él era consciente o no de que me estaba calentando con ese simple gesto.
Creo que sí él era muy consiente de eso.
Dos podía jugar este juego.
Me incliné a su oído y susurré:
—Llamarte Helado.
—¿Helado? —repitió, descendí mi boca besando su cuello, y lo sentí
tensarse un poco, podía sentir su cremallera debajo de mí comenzar a
endurecerse.
—Ya sabes —susurré nuevamente a su oído—, es que eres muy rico y me
encanta cuando me lo meto a la boca.
Mordí el lóbulo de su oreja y él aferró sus dedos a mis caderas, pude sentir
su cremallera arder de lo caliente que se tornó, pero yo no me quedaba
atrás, yo ya estaba derritiéndome del fuego que brotaba por todo mi cuerpo.
—Conejita —susurró Hades—, te gusta jugar con fuego.
Me acomodé sobre él de modo que coloqué una pierna a cada lado de sus
caderas y pegué mi pecho al suyo con una ligera sonrisa para decir:
—Podemos incendiarnos juntos.
.
.
.*************
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Capitulo 23: Amor en 10 idiomas.
MARATON
Capitulo 23: Amor en 10 idiomas.
Hades pasó su dedo por el escote de mi camisa, sus ojos dorados
oscurecidos fijos en mí.
—Deberíamos ir a otro sitio —sugerí.
—Aquí solo estamos tú y yo —murmuró, miré hacia donde vi salir a los
camareros temprano y noté que la puerta estaba cerrada.
Oh.
Él no perdió tiempo, sus manos fueron al escote de mi camisa y lo bajó con
el sostén exponiendo mis pechos, ahogué un gemido de la impresión y él
comenzó a lamerme los pezones, adentré mis dedos en sus cabello y
comencé a mover las caderas sobre él en un lento vaivén sintiendo que su
bragueta iba a explotar. Sus manos se aferraron a mis caderas para que
siguiera moviéndome sobre él más rápido.
En esta suave seducción donde nuestros cuerpos hablaban, sentía que
estábamos más unidos que nunca.
Sus boca subió a mi cuello y me estremecí poniendo mis ojos en blanco
ante la increíble sensación.
—Eres muy sensual, Liebe. —susurró a mi oído erizando mi piel.
Lo miré, él me mantuvo la mirada y sin quitar el contacto visual, mordí mis
labios y me levanté apoyándome de sus piernas para colocarme de rodillas
frente a él, noté como la esquina de sus labios se estiraron en una ligera
sonrisa que desde este angulo parecía malévola. Me sentía completamente
atrevida con él y es que la ausencia solo me dio imaginación de las miles de
cosas que podía hacer con él y ahora lo podía hacer.
—¿Qué es Liebe? —pregunté mientras acariciaba su entrepierna y solté el
botón bajando su cremallera, él se acomodó de modo que se bajó el
pantalón y el interior de modo que su miembro saltó completamente erecto.
Cada vez que veía su miembro se me hacía agua la boca.
Lo tuve en mi mano y entonces me lo metí a la boca, porque me pertenecía,
era mío, así me sentía en este momento que él era mio y yo era suya, sin
restricciones, no había nada más solo él y yo en nuestro mundo.
Comencé a mover la cabeza de arriba a abajo moviendo la lengua y él me
agarró del pelo para que no me estorbara siguiendo mis movimientos cada
vez mas rápido.
—Liebe es "Amor" en Alemán. —susurró en un gemido en respuesta a mi
pregunta.
A mi incluso se me había olvidado lo que le había preguntado.
Me separó por los hombros y yo relamí mis labios cuando me instó a
pararme, sus ojos oscurecidos me dijeron lo que sus labios no, así que les
hice caso.
Me levanté soltándome el botón de mi pantalón y bajándomelo lentamente
por mis piernas, su mirada era suficiente para que me sintiera adorada, y era
esto, me aprendí a amar tanto que ahora tenía una confianza increíble en mí
misma, me sentía una diosa...
...Una diosa sexual en este caso.
—¿Sabes más idiomas? —pregunté mientras me quitaba la camisa junto
con el sostén quedándome unicamente cubierta con mis bragas negras.
Sus ojos dorados me recorrieron mientras se tocaba su miembro de arriba a
abajo mirándome como todo un animal en celo. Recosté las manos detrás de
mí en la mesa y él se levantó acercándose a mí como imán al metal, su
mano se deslizó por mis bragas comenzando a tocar mi húmeda feminidad,
su boca en mi mentón, su mirada fija en la mía, estaba tan jodidamente
sensible y caliente que no tardé nada en aferrarme a sus hombros y entonces
el orgasmo se manifestó en mí como un completo torbellino que hizo poner
los ojos en blanco.
Solo él sabía tocarme así.
Solo él sabía exactamente qué hacer para derretirme.
—Quítate las bragas —ordenó.
Le obedecí deslizándomelas por mis piernas mientras lo veía colocarse el
condón, se acercó a mí tomándome de las caderas para montarme sobre la
mesa y me abrió de piernas para acomodarse en mi entrada, su nariz
rozando la mía viéndome fijamente a los ojos cuando entró en mí.
—Ah... —gemí echando la cabeza hacia atrás de la sensación placentera.
—Mírame —ordenó.
Le obedecí mirándolo y él comenzó a moverse contra mí, el sonido de
nuestras pieles chocando, nuestros gemidos, nuestras respiraciones echas un
completo caos, yo sentía que me estaba deshaciendo, cuando comenzó a
acelerar sus estocadas contra mí no podía pensar con claridad, Hades besó
mi cuello y llegó a mi oído para susurrar:
—Amour, amare, kärlek, amore, grá, dragoste, dashuri, kocham...
¿Qué?
Aun así no le entendía y no podía pensar más que en lo que sentía mi
cuerpo.
Puse los ojos en blanco echando mi cabeza hacia atrás cuando llegué a mi
segundo orgasmo quedándome en la completa nebulosa y Hades susurró
mientras se estremecía llegando a su propio placer sobre mí:
—...Amor.
Ambos nos quedamos en silencio muy quietos por varios segundos
recuperando el aliento, hasta que nos vimos con ligeras sonrisas antes el
desenfreno de nuestra pasión.
—¿Me dijiste amor en 8 idiomas diferentes? —pregunté alzando una ceja
con incredulidad.
Hades negó con la cabeza para decir:
—Fueron 10 idiomas.
Oh.
Él tomó mi mentón y se inclinó para rozar su nariz con la mía susurrando
sobre mis labios:
—En los 10 idiomas siempre sigues siendo mía.
Sonreí y dije:
—Solo si en los 10 idiomas, tú sigues siendo mío.
Él rozó sus labios con los míos, fue algo muy breve, solo un ligero roce,
pero que me hizo sentir que subí al cielo.
Me gustaba este Hades que intentaba con todas sus fuerzas ser más
romántico conmigo, así fuera forzándose a besarme en los labios.
Sabía que en algún momento superaría ese trauma.
Luego de unos minutos nos volvimos a vestir y salimos de ahí a su
camioneta. Definitivamente después del caótico día de hoy, esto era justo lo
que necesitaba.
Una buena revolcada de Hades Parker.
Me dejó frente a mi residencia y por un momento no quise bajarme, pero
mañana tenía clases y también estaba muy cansada.
—El fin de semana te pasaré buscando para ir a mi casa. —dijo Hades.
Como no, Hades Parker no preguntaba, él informaba lo que haría.
Pero no me molestaba porque realmente nada me gustaría mas que pasar el
fin de semana con él folland...
compartiendo
todo el día.
—Vale —dije arreglando mi bolso.
Lo miré inclinándome un poco midiendo su reacción, al ver que no se echó
hacia atrás o se apartó, le di un beso en la mejilla notando que sí se tensó
pero luego se relajó.
Paso a paso...
Sonreí sintiéndome completamente alegre y abrí la puerta para bajarme.
—Adiós, Conejita. —dijo Hades
—Adios, Liebe. —respondí guiñándole un ojo.
Hades estiró sus labios en una ligera sonrisa y me bajé entrando a mi
residencia, sintiendo que flotaba en las nubes.
***
El otro día me levanté con más ánimos que nunca, el día se sentía alegre,
los pájaros cantaban, ni siquiera me molestaron los mensajes de Andrew
que vi por la mañana reclamándome saber por qué no le contestaba el
teléfono, todo era paz y felicidad.
Quería hablar con Saraelí otra vez, pero ella nuevamente tenía clases tarde
así que de seguro se tardaría en despertar, así que tendría que ser otro día de
esta conversación pendiente.
Me fui a la niversidad, había mucho color en el ambiente y solo quería
lanzar flores por todo el camino a la universidad cantando que amaba a
Hades.
Todo parecía más bonito cuando en al menos una parte de tu vida existía el
amor.
De repente tocaron una bocina a mis espaldas, voltee justo cuando un auto
se orilló a mi lado.
Gabriel se asomó moviendo su mano en forma de saludo.
—Hola —dije.
—Hey, ¿te acerco? —preguntó, bueno faltaba una cuadra, pero estaba bien
para mí.
—Sí, gracias. —dije subiéndome de copiloto.
Yo debía de ser la única mujer en el mundo entero que tenía un lamborghini
estacionado en su casa y se iba a pie.
—¿Cómo estás? —preguntó Gabriel.
—Muy bien. —dije con una deslumbrante sonrisa, creo que ya mis mejillas
dolían de lo feliz que estaba.
—Te veo resplandeciente —dijo Gabriel—, ¿arreglaste las cosas con
Andrew?
Oh.
Mierda.
Andrew.
Mi novio.
Verdad que no podía estar vomitando arcoiris si se suponía estaba dolida
por mi novio.
Soldado caído, ¡soldado caído!
—Eh... —murmuré mientras él se estacionaba y nos bajábamos del auto,
haciendo tiempo de responder inventando algo o que se le olvidara la
pregunta.
Él me miró e iba a inventar que habíamos hablado cuando de repente
escuchamos que alguien gritó:
—HIJO DE PUTA.
Andrew salió de la nada y le saltó encima a Gabriel dándole un puñetazo en
la cara que lo tumbó al piso.
Mierda.
**************
Holaa conejitas lindas, espero esten bien, perdonenme la hora estaba
trabajando en este maratón que no pude subir el lunes y me quedé con
las ganas de hacerlo! así que lo hice jajaja, sinceramente amé lo que le
dijo Hades en todo momento y la actitud de Nube, se ve como ella es
más segura de sí misma y como Hades es más abierto, y bueno los
daños colaterales que son Andrew y Saraelí jajajajaj ya lo veremos el
sabado que es la siguiente actualizacion, estara bien interesantes
porque por fin Nube hablará con Saraelí jajajjansjnjsnjds.
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Nos leemos pronto, se les ama con el higado y mi pulmón.
Capitulo 24: La pelea de celos
(Actualización 1/3)
Capitulo 24: La pelea de celos
Me quedé en completo shock observando a Andrew encima de Gabriel
dándole puñetazos de puño cerrado directo a su rostro, pero Gabriel no se
quedó como una pobre víctima, sino que le metió el pie por el pecho
tumbando a Andrew al suelo y se le montó encima para comenzar a
golpearlo con agresividad.
Maldición.
Se iban a matar entre ellos.
De repente los estudiantes comenzaron a aglomerarse alrededor para ver lo
que estaba ocurriendo como una colmena alrededor de la miel, y es que no
era nada común ver estudiantes universitarios pelearse a puños dentro de la
universidad.
A continuación, la camioneta de Hades entró al estacionamiento haciéndose
espacio entre los estudiantes y los vigilantes entraron a través de ese
espacio para separar a Gabriel y Andrew que parecían revueltos en la tierra
y agitados con la mirada ensangrentada queriendo caerse a puños
nuevamente.
Yo no podía quitar la mano de mi boca porque sentía que se me iba a salir el
corazón por ahí.
Lo peor es que sentía que todo era mi culpa.
Hades bajó de su camioneta, los estudiantes se esparcieron casi enseguida
como si se tratara del mismísimo decano que había entrado, yo me quedé en
mi sitio observando a Hades, su semblante serio mirando a Andrew con
decepción pero para nadie era un secreto que no se caían nada bien,
entonces sus ojos dorados miraron a Gabriel y noté que algo en su mirada
cambió; fueron por apenas unos segundos pero lo noté, como si lo hubiera
reconocido, Gabriel también lo miró y noté que sonrió de forma burlesca.
¿Se conocían?
Hades lo dejó de mirar y ordenó a los vigilantes:
—A decanato.
Ellos se los llevaron a dentro de la universidad, por un leve segundo Hades
me miró y yo me sentí aun más culpable de haber ocasionado esto, pero
joder, no era mi culpa que Andrew se hubiera transformado a un impulsivo,
toxico, neandertal que se iba a los golpes por celos.
Hades volvió a entrar a su camioneta para poder estacionarla mejor y yo
entré a la universidad a paso rápido, por más que quería hablar con Hades y
explicarle lo que acababa de pasar o preguntarle si conocía a Gabriel no era
el momento, entre menos familiaridad tuviera con él en la universidad
menos sospechas de nuestro romance levantaríamos.
Todo había pasado tan rápido que apenas había reaccionado, pobre Gabriel,
si él solo me acercó a la universidad y terminó molido a golpes por el idiota
de mi casi ex.
Entré a clases intentando despejar mi cabeza, Stella se sentó a mi lado
diciendome que eso lo vio venir desde la llamada que me hizo Andrew ayer
por celos pero que no lo justificaba para nada.
Yo jamás justificaría la violencia.
Gabriel y Andrew no volvían, esperaba que no los expulsara, pero hacer
algo así de violento dentro de la universidad era una amonestación segura.
De repente a mitad de la clase, la profesora Rosio de coordinación
interrumpió la clase.
—Permiso —dijo la profesora—, por favor la alumna Nube Queen.
¿Uh?
Alcé la vista, todos estaban mirándome.
Maldita sea.
Me levanté tomando mis cosas y fui a acompañarla comenzando a
tensarme.
Daría lo que fuera por volver a tener la paz que tenía ayer cuando Hades me
folló sobre la mesa.
—¿Que ocurrió? —le pregunté a la profesora— ¿Es por la pelea?
—Sí —dijo la profesora—, creo que quieren entrevistar a los involucrados
directos o indirectos.
Bueno, yo no tenía la culpa de que Andrew fuera bruto y le saliera con
puños en celos absurdos a Gabriel.
Ni Rafael que era un idiota se atrevió a tanto.
Andrew definitivamente debía de tener algo mal, porque su cambio fue de
hacer unos días para acá; un cambio que a mi parecer era anormal, pero
claro, mi padre decía que nunca terminábamos de conocer a las personas.
Entré a la dirección de bienestar estudiantil y esperé en la sala de espera
hasta que me permitieran pasar, bajo la suave melodía de
Adele
cantando con
I drink wine
Al menos eso me calmaba un poco, fundirme con la música.
Me permitieron pasar y tomé una profunda respiración entrando al
despacho del trabajador social que segun la ficha sobre su escritorio se
llamaba Sr. Keller. Ya lo conocía porque nos habíamos vistos por los
pasillos, pero nunca cruzamos palabras, era un señor algo mayor de cabello
canoso y barba blanca cuidada, su mirada era algo triste por sus parpados
caídos.
—Hola, Nube —dijo el señor Keller cuando me ofreció sentarme, le hice
caso.
—Hola —dije— ¿Qué ocurre?
—¿Que ocurrió allá afuera? —preguntó—, ¿qué viste?
—Pues venía caminando —dije—, Gabriel me dio un aventón y Andrew de
repente le cayó encima dándole un puñetazo en la cara.
Literalmente, eso fue lo que pasó.
—¿Andrew y tú...? —dijo juntando las manos como si quisiera simular que
estábamos juntos.
—Es... mi novio —dije para mi mucha vergüenza.
—¿Sabe por qué él reaccionó así? —preguntó.
Lo pensé un poco.
—Ayer estaba reunida con Stella y Gabriel —expliqué—, alguien le dijo a
Andrew que estaba engañándolo con Gabriel y por eso tal vez creyó no lo
sé que lo engañaba, peor nunca le di indicios de estar engañándolo...
...Con Gabriel, porque en realidad sí lo hacía pero con Hades.
Joder Nube, mal momento para pensar esto
».
—Deberías pensar en que esas actitudes que tiene no son nada sanas —dijo
el señor Keller.
—Lo sé —dije sin dudas—, por eso ya he decidido terminarle.
Me parecía vergonzoso que la gente creyera que estaba en una relación tan
tóxica como esta.
—Vale, gracias por tu tiempo —dijo el señor Keller mostrándome una
ligera sonrisa.
Le respondí con una ligera sonrisa y salí de ahí yendo a mi siguiente clase,
ahí en uno de los asientos estaba Gabriel con la mejilla amoratada y más
allá Andrew.
Ouh.
Busqué un puesto vacío, desgraciadamente al lado de Rafael, solo lo ignoré
sacando mis cuadernos.
—Cuidado con sentarte a mi lado, que después me parten la cara por celos
—dijo Rafael en burla.
—Contigo realmente me daría igual —me limité a decir sin mirarlo.
—Me sorprende que creí que eras una santa, pero realmente eres toda una
loba —dijo Rafael, lo miré y me guiñó un ojo, le giré los ojos e hice una
barrera invisible entre ambos para que no me siguiera perturbando con su
comentarios.
Salimos de la clases en horas de la tarde, ya me sentía realmente agotada y
lo peor era que tenía que ir a clases de ballet. Iba hacia la salida cuando de
repente alguien me tomó del codo, voltee, era Andrew.
Oh, al parecer por fin quería hablar.
—Nube... —dijo, tenía un ligero corte en la ceja y un morado evidente en el
mentón.
Ahora era Nube, nada de cariño, esperaba que eso fuera algo bueno.
—Ven —dije tomándolo del brazo para ir a la plaza de la universidad donde
podíamos sentarnos a hablar con tranquilidad, creo que ambos lo
necesitábamos.
Tomé una profunda respiración, él mantenía la mirada gacha como un perro
que comete algo malo.
—¿Ahora te dignas a aparecer después de que me evitaste y luego querías
explotarme el teléfono en la noche? —pregunté.
—Lo siento —dijo sin alzar la vista.
—Andrew —dije— ¿Que te está pasando?
Él no me dijo nada, ni siquiera alzó la vista.
—Andrew —dije—. Más que tu novia he sido tu amiga, ¿qué pasa contigo?
Ese comportamiento no es normal, siento que cambiaste bruscamente de
hace casi 3 días hasta acá.
Andrew de repente comenzó a llorar dejándome completamente paralizada
porque en el tiempo que nos conocíamos jamás; JAMÁS lo había visto
quebrarse de esta forma. Afincó su cabeza de mi hombro sollozando.
—Basta, basta —dije tomando su rostro entre mis manos para poder mirarlo
al rostro y ver si fingía o era en serio, uhm, al parecer era en serio—,
Andrew tu... ¿estás confundido? ¿drogado? ¿O... es que te duele el corazón
y estas despechado por otra?
Porque parecía actuar raro antes de que yo decidiera terminarle.
Andrew tragó pesadamente saliva.
—Nube yo... lo siento. —dijo sollozando otra vez.
—Pero...
Andrew se soltó de mi agarre y se levantó.
No, iba a huir otra vez.
Me levanté tomándolo de la muñeca, pero el se soltó bruscamente, ahora
parecía molesto, su rostro enrojecido y di un paso atrás pensando que me
iba a golpear.
—Déjame en paz por una puta vez en tu vida —me habló entre dientes
lleno de rabia—, porque así eres, pretendes ser perfecta pretendes ser mejor
que yo, pero lo cierto es que eres una puta y no sabes hacer más que ser
irritante.
Lo miré en shock por lo que estaba diciéndome.
Me había llamado puta en mis narices.
—¿Todo en orden?
La voz de Hades nos sobresaltó robando nuestra atención cuando nos
interrumpió.
—Sí, profesor Parker —dijo Andrew rápidamente al darse cuenta de que
estaba a nada de que lo expulsaran, se dio media vuelta y se fue del lugar.
Que cobarde.
Tragué pesadamente saliva sintiendo mis ojos cristalizarse, me dolió lo que
me dijo, porque parecía no solo estar enfadado conmigo, sino con todos, lo
peor es que no me decía qué le ocurría para ayudarlo.
No se puede ayudar a alguien que no quiere ser salvado.
Pero alguien destruido solo era capaz de destruir todo a su paso.
—¿Estás bien? —preguntó Hades.
Negué con la cabeza, no podía ni siquiera hablar, porque es decir
consideraba a Andrew mi amigo antes de relacionarnos, y solo las personas
cercanas tenían el poder de afectar nuestras emociones si se lo permitíamos.
—Ven —dijo Hades y comenzó a caminar, yo lo seguí sabiendo que íbamos
a su oficina.
***********
Hoy tres capitulos :D recuerda votar :D
Capitulo 25: Eras demasiado
perfecto
(Actualización 2/3)
Capitulo 25: Eras demasiado perfecto
Entramos a la oficina y yo sentía que me quedaba cada vez más sin
respiración.
No basta Nube, que no te afecte
».
Pero era imposible, es decir, de verdad que Andrew me dijera eso, me dolió
porque parecía decírmelo solo para que me doliera, quería herirme
apropósito.
Me senté en la silla frente al escritorio intentando tomar una profunda
respiración que me calmara, no entendía por qué me sentía tan mal, como si
fuera responsable de su cambio de actitud cuando evidentemente él tenía
problemas.
Era él, no yo.
—¿Qué ocurrió? —preguntó Hades cerrando la puerta de la oficina y
caminando hacia donde estaba yo apoyándose del escritorio, que estuviera
ahí me tranquilizaba, porque sabía que todo estaría bien.
Negué con la cabeza sintiendo que si hablaba iba a llorar, tenía una mezcla
se sentimientos, me sentía culpable por nunca corresponderle a su amor,
pero era mi amigo y me dolía su actitud hostil.
—¿Qué te hizo, Nube? —preguntó Hades al ver que no le respondí— ¿Por
qué fue la pelea?
Alcé la vista, su mirada estaba fija en mí, su rostro enrojeciéndose
pareciendo algo molesto de que algo realmente grave me hubiera pasado.
—Por celos —dije—, le dijeron que estaba engañándolo con Gabriel, y por
eso se descontroló. Cuando me intenté acercar a él, me llamó puta y como
si estuviera enojado no solo conmigo, con todos.
Hades apretó la quijada, sus manos empuñándose.
—Ya sabes que tipo de hombre imbécil puede ser, solo tienes que saber que
él es el del problema, no tú —dijo—. No tienes la culpa de sus cambios de
actitudes porque es un inestable emocional.
—Vale —susurré, Hades tenía razón, ya esas actitudes las había visto antes
en Rafael, claro que Andrew era más extremista, ambos solo me querían
hacer sentir culpable apropósito porque eran narcisistas y egocéntricos.
La diferencia era que sí le fui infiel a Andrew, claro que nadie tenía que
enterarse de eso.
—Al menos ya lo dejaste, ya no será tu dolor de cabeza —dijo Hades.
Sentí mi rostro enrojecerse de vergüenza.
—No hemos hablado de eso —admití—, pero evidentemente por mi parte
sí.
—Tendrás que decírselo en un mensaje —dijo Hades—, si no quiere hablar,
te tocara hacer eso.
—Vale. —dije, era lo mejor, simplemente dejar todo claro por un mensaje
porque Andrew estaba demasiado a la defensiva como para hablar de frente.
—Nube —dijo Hades acaparando nuevamente mi atención—. No quiero
que estés cerca de Andrew, ni de Gabriel.
Lo miré pestañeando varias veces ante lo que me decía.
Lo de Andrew lo entendía porque no parecía ser una persona
emocionalmente sana, pero gabriel...
—¿Por qué? —pregunté.
Él no flaqueó su mirada de la mía.
—Porque Andrew no es bueno —dijo— y si tuvieras algo de sentido común
solo te alejarías.
Bueno, en eso tenía razón.
—¿Y Gabriel? —pregunté sin comprender, es decir, hasta estábamos juntos
en algunos trabajos.
Hades se quedó callado.
—Vi como lo miraste y como él te miró. —dije, se notaba que había algo
más... como burla o sorpresa no estaba segura, pero había
algo
—No quiero que te le acerques. —se limitó a decir Hades.
—¿Pero por qué? —insistí.
—Porque no, Nube —dijo.
Lo miré incredula.
—Porque no, no es una respuesta —repliqué.
Hades solo se mantuvo en su lugar, yo me levanté de mi asiento para poder
mirarlo de frente, aquí estaba viendo como retrocedíamos al pasado y él
volvía a encerrarse sin decirme lo que estaba ocurriendo, porque estaba
muy segura de que había más.
Habían cosas que él no estaba diciéndome.
—¿Otra vez vamos a volver a ese muro donde no vas a decirme qué pasa?
—pregunté intentando no alterarme, solo quería respuestas— ¿O es que
quieres espacio y tiempo para inventar una explicación?
Silencio nuevamente por su parte.
Otra vez
».
—Joder Hades íbamos tan jodidamente bien —dije volteandome y
caminando por la oficina—, todo se sentía como todo un sueño y ahora
recuerdo por qué me alejé de ti.
Silencio nuevamente, Hades solo me miraba.
Vamos Nube, recuerda que no tienes que sufrir por su actitud, cambiaste o
al menos intentas cambiar
».
Su condición, no está en él ser abierto
».
—Yo entiendo que estoy muy alterada por el día de hoy ¿bien? Ha sido un
día muy largo —dije—, así que me iré porque tengo que ir a mis prácticas
de ballet, y cuando te sientas bien para explicarme, me llamas, estaré para
escucharte.
Salí de la oficina y me fui de ahí.
Perfecto Nube, estoy orgullosa de ti por no alterarte ni hacer toda una
pataleta
».
Claro, había actuado como una mujer madura que intentaba aguantar a su
león interno para que no atacara, pero aquí estaba sintiendo mi cabeza arder.
Sentía que Hades estaba ocultándome algo peligroso y que no hablara
conmigo seguía doliendo tanto como antes.
*****************
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Capitulo 26: Conversaciones
nocturnas.
Actualización 3/3
Capitulo 26: Conversaciones nocturnas.
Fui a las prácticas de ballet sintiendo que mi cabeza estaba revuelta, al
menos esto me ayudó a despejarme, fundirme en la música mientras
también lo hacia mi cuerpo era la mejor sensación en el mundo, siempre
sería uno de mis lugares seguros. Había una presentación de ballet para la
próxima semana de ballet y teníamos que viajar a una ciudad cercana, había
otro evento en otro país pero eso ya sería para finales del año.
Caminé a mi casa, me sentía agotada de este día tan enredado, llegué a mi
residencia, fui a bañarme tomándome mi tiempo para dejar toda la carga de
mi estrés en el agua, no quería pensar en nada, pero evidentemente los
pensamientos siempre vendrían a mi cabeza diciéndome que Hades me
ocultaba cosas y que Andrew era un idiota, le escribí un mensaje a Gabriel
preguntándole si estaba bien y como se sentía, de eso sí me sentía muy
culpable, porque él no tenía la culpa de que Andrew le saltara encima, no
me respondió.
Solo quería dormir para hacer que el tiempo pasara un poco más rápido y
entonces ya esto quedaría en el pasado.
Salí del baño envuelta en una toalla y lo primero que vi fue la ventana de la
sala abierta.
¿Uhm?
Estaba muy segura de que yo la había cerrado.
Me tensé yendo a la ventana y la cerré, comprobé el seguro; sí funcionaba,
qué raro, entonces no entendía por qué se abría de la nada.
—¿Estás bien?
Grité sobresaltándome cuando escuché esa voz venir a mis espaldas, Saraelí
estaba detrás de mí en la entrada de la cocina batiendo huevos en un envase.
Llevé una mano a mi pecho completamente asustada, casi se me había caido
la toalla.
—Joder ¿pero qué haces aquí? —dije sin aliento.
—Aquí vivo. —dijo entretenida de mi reacción.
—No me digas —dije con sarcasmo—, me refería a qué haces tan temprano
aquí, tú no llegas hasta pasada la media noche.
—Oh —dijo—, hoy no tuve trabajo porque estaban fumigando, muchas
cucarachas.
—Ah. —murmuré.
Ella entró a la cocina y yo la seguí sabiendo que tenía que hablar con ella.
—¿Qué cocinas? —pregunté.
—Galletas —me miró probablemente sabiendo que estaba algo inquieta—
¿Tienes algo que decir?
—Pues —alcé ambas cejas—, en realidad creo que yo soy la que debo
preguntarte eso, ¿tienes algo qué decir?
Saraelí comenzó a echar la mezcla de galletas en el molde.
—Bueno —lamió la crema de su pulgar para mirarme—, me parece muy
interesante que Andrew estuviera casi inconsciente en el mueble y salieras
con el profesor Parker de la habitación.
Tomé una profunda respiración.
—¿Entonces eso no fue un sueño? —dije midiendo su reacción, ella negó
con la cabeza.
—Dije que fingiría porque estaba muy cansada —dijo— y evidentemente
no me darías el chisme completo si me quedaba ahí por explicaciones, así
que esperé hasta este momento y ahora soy toda oídos.
Me reí un poco.
—Vale, ¿qué quieres saber? —dije.
—Lo evidente —dijo— ¿Cómo es que estando tu novio dormido en el sofá
te follabas al profesor Parker en tu habitación?
Sentí mi rostro sonrojarse.
—En primera —dije—, Andrew estaba borracho, y en segunda, ya no
somos novios, no después de lo que pasó ese día ni los siguientes hasta hoy
que hasta me llamó puta y se peleó con alguien.
Saraelí abrió la boca sorprendida.
—¿Qué pasó es día? —dijo— ¿los descubrió?
—No —dije—. Se emborrachó, me trató mal y me dejó abandonada en el
club placer, después de ese día ha estado actuando rarísimo y creo que hasta
me engaña.
—Que hijo de puta —dijo negando con la cabeza.
—Ajam. —dije.
—Entonces —dijo Saraelí entrecerrando los ojos— ¿cómo terminó el
profesor Parker en tu habitación?
—Tienes que prometer que no vas a decirle a nadie. —dije.
—Obvio —dijo—, no lo he hecho hasta ahora, además ya sabes que no me
gusta meterme en asuntos de la gente, pero de esto es algo que desde el
principio me dio curiosidad.
¿Desde el principio? La miré incrédula.
—¿Lo sabías? —pregunté.
Ella terminó de llenar la bandeja con la masa de galletas y la metió al horno
cerrando la puerta.
—Algo así —dijo volteando a verme—. Era más que evidente, es decir,
cuando me ayudó a poner la denuncia, la forma en la que ambos se miraban
era tan intensa que hasta yo la sentí, además de que cuando se fue a su gira,
tú estabas completamente destrozada, nunca te vi tan mal, estabas tocando
fondo.
Tragué pesadamente saliva.
Sí, fue muy difícil cuando mi padre murió y luego Hades se fue, sentía que
me habían arrancado el corazón y lo habían hecho polvo.
Pensarlo me daba una sensación muy agria en la garganta.
—Es que fueron muchas cosas —admití—, la muerte de mi padre y luego
él...
—Lo sé —dijo Saraelí—, por eso, no pensé que lo fueras a perdonar tan
fácil.
Sonreí levemente algo triste.
—Aun no lo he perdonado del todo —dije—, es decir, yo tengo que ser un
poco más comprensiva con él y él tiene que ser mas... abierto conmigo, de
esa forma veremos si logramos funcionar.
Se fue por un año, y según él nunca dejó de pensar en mí pero... ahora tenía
dudas, porque por como Hades había actuado hoy me hacia entender que el
esfuerzo que hacía por estar conmigo no era suficiente si íbamos a seguir en
lo mismo.
—Uhm. —dijo Saraelí apretando los labios.
—¿Qué ocurre? —pregunté al ver que parecía incómoda.
—No creí que le darías mas oportunidades, por eso... —admitió.
—¿Qué? —dije sin comprender de qué me hablaba.
—Creo que metí la pata —dijo Saraelí pasando una mano por su cabeza.
—¿Por qué? —pregunté sin comprender.
—Yo... —tomé una profunda respiración— hice algo que no va a gustarte.
La miré sin comprender.
—¿Qué...?
Entonces algo que me había dicho Hades encajó en mi cabeza cuando me
dijo que me enviaba cartas y regalos que nunca vi.
—Tú tienes las cartas. —comprendí.
Saraelí salió de la cocina y volvió casi enseguida cargando una caja donde
podía ver que se asomaban arreglos de regalo y muchos papeles.
—Disculpa —dijo Saraelí—, algunos chocolates si te los di, otros me los
comí. Pero creí que te protegía, no quería verte sumergida en la mierda
cuando parecías estar mejor.
Me acerqué a la caja observando los papeles en forma de cartas sin abrir,
todas dirigidas a mí.
Miré a Saraelí con los ojos cristalizados.
Hades no me mintió, siempre pensó en mí.
Podía entender las razones de saraelí pero aun dolía que me ocultara todo
esto.
—Lo siento. —dijo Saraelí.
—Vale —susurré tomando la caja—, iré a mi habitación a leerlas.
Necesitaba leer cada una de ellas.
—Está bien. —dijo Saraelí.
Fui a mi habitación cargando la caja con las cartas y los arreglos, cosas que
Hades me había enviado cuando se fue y presuntamente nunca me llegaron,
pero fue por la culpa de Saraelí que pensó que me protegía.
Hades no mentía, confirmaba que siempre estuvo al pendiente de mí, y
ahora... Habíamos discutido.
Tomé la primera con manos temblorosas cuando de repente mi teléfono
sonó en un mensaje, lo tomé mirando la pantalla y mi corazón se aceleró al
ver que era Hades, en seguida abrí el mensaje.
Hades:
Te lo explicaré todo mañana, prometí que sería más abierto y te lo mereces.
Sonreí levemente y las lagrimas escurrieron de mis ojos.
Creí que estaba lista para explicaciones de lo que ocurría, pero nunca me
imaginé que sería de hecho peor de lo que imaginé.
************
HOLA CONEJITAS BONITAS. Espero les haya gustado la
actualización, ahora vemos quien tenia las cartas ocultas y vemos que
Hades por fin le va a decir a Nube que le pasa eh? POR FIN. jajajaja,
les dejo un adelanto? alguien esta de cumpleaños jiji Nos leemos el
miercoles.
Estas son mis redes sociales por si desean hablar conmigo:
Instagram: Ysarisareinamoo
Twitter: Ysarisareinamo
Facebook: Ysaris Areinamo
Nos leemos pronto :D
Capitulo 27: El robo del
Lamborghini
Actualización 1/2
Capitulo 27: El robo del Lamborghini
Limpié mi rostro empapado en lágrimas con una camisa vieja y dejé el
teléfono a un lado para colocarme algo de ropa antes de ponerme a leer
todas las cartas, mi corazón latía desenfrenado al pensar en que Hades
Parker se tomó la molestia de escribir cada una para mí aún cuando le dije
que no quería estar con él...
Me hacía saber que sí le importé, que no me abandonó nunca y que esta
distancia fue buena para nosotros porque...
...Parecíamos ser el uno para el otro, pero no era el momento correcto de
estar juntos.
Me levanté de la cama acomodándome la toalla para buscar algo cómodo
qué ponerme cuando de repente me detuve en seco al escuchar un
estruendoso ruido como cuando el vidrio cae y se estrella contra el suelo
rompiendose en miles de pedazos, Saraelí gritó.
Mierda.
—¿Saraelí? —dije alzando la voz mientras me diría a la puerta de mi
habitación— ¿Estás bien?
Lo primero que pensé era que se había quemado con la bandeja y se le
habían caído las galletas al piso rompiendo algún objeto de vidrio en el
proceso.
Pero no me preparé para esto.
Abrí la puerta saliendo de la habitación y me quedé en estado de shock, al
ver a 2 personas encapuchadas y vestidas de negro en la sala, la ventana
estaba abierta y estaba entrando otra persona por ahí, tenían a Saraelí
aguantada cubriendo boca, podía ver sus ojos acuosos en lagrimas que
comenzaban a derramarse por los costado de su rostro.
Están robando
».
¿Pero qué nos iban a robar? No teníamos casi nada de valor aquí, solo las
viejas computadoras y la vieja tv que aun tenía la caja atrás.
Sabía que no debí descuidarme cuando vi la venta abierta tantas veces, esa
daba a una escalera de emergencia, pero nunca tuve la malicia de pensar
que algo malo sucedería, era una ciudad "segura".
Retrocedí queriendo entrar otra vez a mi habitación pero el último que entró
me apuntó con un arma.
—No te muevas —me amenazó, su voz estranguladora por la malla de su
cabeza me hizo imposible reconocer su voz, pero creo que no lo conocía.
Se acercó a mí agarrándome del cabello con dureza, apreté los ojos presa
del miedo.
—Por favor no nos hagan daño —susurré, entreabrí los ojos justo cuando vi
que guardaba su arma en la parte baja de su pantalón e hice algo estúpido,
lo intenté empujar para soltarme forcejeando con él, el sujeto me dio un
cabezazo con fuerza ocasionando que mi visión se tornara borrosa, y caí al
suelo aturdida.
Me van a matar
».
—Maldita puta —me gritó enojado arrodillándose frente a mí, apenas pude
reaccionar tapándome los pechos cuando me sacó la toalla dejándome
completamente desnuda y expuesta.
Va a violarme
».
Y es que todo pasaba demasiado rápido.
Intenté cerrar las piernas lo mejor que pude mientras él me agarraba de las
rodillas intentando abrirlas, aproveché el momento para darle una patada
directo a la cara y escuché su nariz crujir cuando se echó hacia atrás.
—¡Mira hijo de puta! —dijo uno de ellos que al parecer era una chica
empujando al sujeto para que se me quitara de encima— no vinimos a eso.
Me cubrí rápidamente con la toalla otra vez, el sujeto se levantó al juzgar
por sus jadeos al parecer le había partido la nariz.
—¡ENFOCATE! —le gritó el otro sujeto que sujetaba a Saraelí— ¡LAS
LLAVES!
¿Llaves?
Aun en el suelo tomé un jarrón que estaba cerca y me levanté dispuesta a
estrellarlo contra cualquiera a la cabeza.
—No —dijo el chico que sujetaba a Saraelí apuntándome con un arma— no
te atrevas, baja eso y solo retrocede, Nube.
¿Uh?
Me quedé sorprendida, se sabía mi nombre.
Solté el jarrón a un lado y alcé las manos completamente temblorosa, me
tenían apuntada, no podía hacer más nada estúpido ni arriesgado, dejaron
claro que querían algo; no hacernos daño y algo que sabía era que ningún
objeto valía más que la vida.
—¿Donde están las putas llaves? —dijo la chica apuntándome con un dedo
como si quisiera intimidarme, claro era muy alta y atlética, le alcancé ver un
tatuaje de araña en un espacio entre el cuello y la camisa, esta mujer no iba
a dudar en golpearme.
—¿Las llaves de qué? —Dije sin comprender.
—Del Lamborghini, zorra —replicó.
Oh.
Claro, se me había olvidado que tenía un costosísimo auto en el
estacionamiento que no conducía desde hace un año.
—Están colgados en el llavero —dije—. Por favor solo tómenlo y no nos
hagan nada.
La chica fue a buscar las llaves y el sujeto que intentó violarme se acercó
dándome una sonora bofetada que dolió aun más por sus guantes,
ocasionando que se me volteara la cara y me desestabilizara, dejando un
intenso cosquilleo picoso en la piel.
—Hija de perra —soltó y me escupió, su saliva me cayó en el cabello.
Maldito
».
—Déjala, idiota —dijo el sujeto que al parecer se sabía mi nombre en una
advertencia y el que me abofeteó solo se alejó de mí.
—Vamos —dijo la chica con las llaves de mi precioso Lamborghini en sus
manos cubiertas por guantes.
—No se atrevan a llamar a la policía —dijo el sujeto que se sabía mi
nombre soltando a Saraelí corriendo a la ventana mientras no nos perdía de
vista apuntándonos con el arma.
Todos salieron por la escalera de emergencia, yo estaba presa del pánico,
todo mi cuerpo estaba temblando y las lagrimas corrían como un rio casi
nublándome la misión cuando corrí y cerré la ventana trabándola con un
hilo grueso de modo que ahora era imposible de abrir. Esto fue lo que debí
hacer cuando la vi abierta tantas veces, pero nunca me imaginé que esto
podía pasar, vivíamos en el piso 14 por Dios...
Saraelí tomó su teléfono.
—¿Qué haces? —dije viendo a Saraelí.
—Llamar a la policía —dijo colocando el teléfono en su oído y mordiendo
su labio inferior en forma de nerviosismo.
—Ellos dijeron... —comencé a murmurar presa del pánico porque supiera
que habíamos llamado a la policía y volvieran por nosotros.
—Me sabe a mierda —me interrumpió—, te robaron el carro y casi te
violan, mira mis manos estoy temblan... Hola, ¿policía? Sí quiero reportar
un robo.
Ella se metió a la cocina, estaba completamente alterada al igual que yo,
tragué pesadamente saliva y me metí a mi habitación, lo primero que hice
fue tomar mi teléfono con manos temblorosas y le marqué a Hades, atendió
casi enseguida.
—Parker.
Escuchar su voz me hizo calmarme y a la vez desesperarme.
—Se metieron a robar, se... se robaron el carro —solté.
—Despacio, Nube —dijo Hades—, ¿qué ocurrió?
Tragué pesadamente saliva sintiendo que se me trancaba la respiración.
—Se metieron a mi residencia a robar el carro —expliqué— ya la policía
viene.
Hades se quedó unos segundos en silencio y luego dijo:
—¿Dónde estás? ¿qué te hicieron?
Parecía que había puesto el teléfono en alta voz y escuché que tecleaba algo
en su computadora.
—En la residencia —dije.
—No salgan hasta que llegue la policía —dijo—, estaré en 10 minutos.
—No, no Hades yo...
Colgó.
Claro obviamente no le iba a decir algo así e iba a esperar a que se quedara
tranquilo.
*****
Buenas buenasss, traje do capitulossss! espero esten bien :D recuerda
votar por este capitulo y tendrás mucho dinero :D
Capitulo 28: Satanás enojado
Actualización 2/2
Capitulo 28: Satanás enojado
Metí a bañar de los nervios rápidamente lavándome el cabello de su
asquerosa saliva y lavándome la piel como si pudiera sacar sus rastros con
jabón, me estremecí al recordarlo sobre mí y lo que intentó hacer, me salí de
la ducha solo para vomitar en el váter.
Asqueroso de mierda
».
Salí tomando lo primero que encontré en el closet, una franela que me
quedaba grande porque era de mi papá y un pantalón deportivo muy ancho
para el frio, realmente no me importaba como estaba vestida, solo me
importaba vestirme por completo.
Mi teléfono sonó otra vez y contesté sin ver pensando que era Hades y que
ya había llegado.
—¿Estás afuera? —pregunté al atender.
—Cariño.
Uhm, esa voz no era de Hades.
—No, no estoy afuera pero, me he sentido muy mal por como te he tratado
—continuó diciendo Andrew.
No, no tenía cabeza para esto ahora.
—Andrew, no es un buen momento, acaban de...
—Shhh —me calló—, escúchame, sé que no me quieres hablar solo...
—Andrew —lo interrumpí pero él me volvió a interrumpir diciendo:
—Déjame hablar, intento disculparme, maldita sea.
No, definitivamente estaba con los nervios de punta y muy alterada por todo
esto como para estar escuchándolo ahora y que de paso no me escuchara
cuando quería decirle lo que ocurrió.
—Vete a la mierda y no me escribas más. —solté molesta.
Le colgué la llamada, claro, era la conversación que había estado esperando
pero justo ahora ya sentía que la relación que pudo existir entre Andrew y
yo se había pasado de la linea y no tenía por qué aguantar esto.
Llegó la policía casi enseguida, Saraelí y yo bajamos a hablar con ellos y
darles detalles de lo que ocurrió enseguida otras patrullas comenzaron a
movilizarse por la ciudad, Andrew me intentó llamar otra vez pero le colgué
y apagué el teléfono porque realmente no tenía cabeza para él ahora.
Hades llegó en su camioneta y con 3 camionetas más donde venían sus
escoltas, todos caminando detrás de él, parecía el presidente o no lo sé un
rey, su mirada amenazante su caminar era aplastante, la policía lo miró
abriéndose paso y llegó a donde estaba yo, sus ojos dorados fijos en mí.
—¿Estás bien? —preguntó, su mirada paseó por mi rostro y pareció aun
más enojado cuando notó el moretón de mi frente y de mi mejilla.
Obtuve esos moretones por estúpida porque debí hacer como Saraelí
quedarme quieta y hacer lo que decían.
—Sí —dije—, solo se querían robar el Lamborghini, probablemente ya
salieron de la ciudad.
Hades tomó una profunda respiración y miró a Saraelí.
—¿Tú estás bien? —le preguntó.
—Sí, sí —dijo—, no me hicieron nada.
Hades volvió a mirarme la mejilla y la frente, pocas veces se le notaba
cuando estaba enojado pero ahora era claro, su quijada apretada la vena de
su frente brotaba en tensión.
Satanás enojado
».
Hades se volteó y se fue hacia los policias para hablar con ellos, sus
escoltas también estaban conversando con ellos.
—¿Qué crees que le esté diciendo? —preguntó Saraelí.
Hades hablaba y el policía que parecía ser el jefe de todos solo afirmaba
con la cabeza.
—No lo sé —admití— pero el policía parece intimidado.
—Creo que el policía esta viéndole la boca —dijo Saraelí, me reí un poco
por lo que dijo y ella también, porque era cierto, todos los policías parecían
verlo como si fuera alguna especie de ser supremo divino, pero claro, Hades
era un hombre poderoso porque tenía dinero y era jodidamente inteligente;
y el dinero y la gente inteligente movían al mundo, por eso siempre parecía
tener las cosas bajo control.
Ahora que él estaba aquí no me sentía nada asustada.
Hades se acercó nuevamente a nosotras, los policías se movilizaron
montándose en sus autos junto con los escoltas de Hades.
—¿Qué ocurrió? —Pregunté.
—Ya encontraron el auto —dijo Hades—, los sujetos huyeron.
Oh. Lo encontraron rápido.
De repente lo pensé mejor, los sujetos habían huido y de seguro volverían
por venganza.
—Quiere decir que vendrán por nosotras —dije en un hilo de voz mirando a
Saraelí, ella parecía ser un reflejo de mi mirada asustada.
—Voy a dejar unos agentes de seguridad para que se sientan protegida —
dijo Hades fijando sus ojos dorados en los mios—, ¿está bien?
Negué con la cabeza.
No.
No iba a quedarme aquí con esos sujetos libres.
—No, yo... ¿puedo quedarme contigo? —miré a Saraelí y luego a él otra
vez, no podía dejarla a ella sola— ¿Podemos?
—Habla por ti —dijo Saraelí con la mirada fija en los agentes de seguridad
de Hades que se habían quedado—, yo estoy muy cansada y no hay nada
que me puedan robar más que la virginidad, Uhm, no, no eso tampoco.
Ella solo miraba al alto agente de tez morena musculoso, su rostro
completamente serio pero pareció flaquear un poco a la incredulidad
cuando Saraelí le guiñó un ojo.
Oh, ya entendía por qué de repente ella se quería quedar aquí.
—Bueno, yo no me quiero quedar —dije mirando a Hades, sentía un nudo
en la garganta al pensar en volver a la residencia.
—Vale, ven conmigo —dijo Hades.
Sonreí y afirmé con la cabeza.
—Iré por ropa —murmuré, mañana había clases y debía buscar mis cosas.
—Tienes ropa —refutó Hades, lo miré sin comprender y fue cuando entendí
a que se refería; a la habitación rosa donde todo era mío.
Pensar en volver a su casa me hacía mucha ilusión.
—Vale —dije, pero de igual manera fui a buscar mis cuadernos y mi
computadora, me despedí de Saraelí que parecía entretenida con los escoltas
que la cuidarían esta noche y me fui con Hades a la camioneta, él me ayudó
a subir y luego dio la vuelta para subirse y arrancar en la calle, me quedé
mirando por la ventana las distintas luces de la ciudad mordiendo la
cutícula de mi pulgar.
—¿Por qué querían robarse mi auto? —murmuré de repente rompiendo el
silencio donde solo sonaba la melodía de
Hans zimmer
en
interstellar
de fondo.
—Es un auto muy ostentoso para tenerlo estacionado ahí. —dijo Hades.
De repente Hades me tomó la mano para que dejara de morderme las
cutículas envolviéndola con la suya y la colocó sobre mi pierna que sin
darme cuenta se estaba moviendo de forma nerviosa, lo miré pero él
continuó manejando con la mirada fija al frente.
—Pero digo, ¿por qué lo robaron y lo dejaron abandonado? —dije—,
entonces ¿qué estaban buscando?
No tenía mucho sentido que fuera a robarme el auto y luego lo dejaran en
medio de la nada huyeran.
—Lo importante es que lo tendrás de vuelta —dijo Hades— y podrás
manejarlo otra vez.
Suspiré.
—Ya le habrán quitado las piezas —comenté, porque si lo dejaron de
seguro era que lo habían desmantelado.
—Ellos querían vender el carro —dijo Hades—, al ver que simplemente se
apagó posiblemente solo huyeron del lugar asustados.
—¿Qué? —dije sin comprender— ¿cómo sabes que se apagó?
—Yo lo apagué desde mi teléfono con la alarma antirobos —explicó.
Oh.
Mierda.
Ni sabía que eso existían entonces todo cobraba sentido, me lo robaron pero
el auto simplemente se apagó y ellos tuvieron que huir despavoridos.
Comencé a reírme sin poder creerlo supongo que en realidad estaba
drenando el terror del momento.
Más razones para que los hijos de perra estuvieran aun más enojados.
—Creo que ya habían estado intentando entrar —dije luego de un momento
—, vi varias veces la ventana abierta, uno de ellos sabían mi nombre.
—Estaban de seguro observándote. A ambas —dijo Hades.
Claro, estaban esperando el momento.
—Uno de ellos... —tragué pesadamente saliva— quería tocarme, pero el
otro sujeto le dijo que no lo hiciera, el sujeto que sabía mi nombre.
Hades apretó la quijada y lo no dijo nada más, pero algo me decía que esto
no iba a quedarse así, que era apenas el inicio de una guerra.
Mis ojos se cristalizaron y mordí mi labio inferior tomando una profunda
respiración al recordarlo golpeándome.
—Hay que vender el Lamborghini —dije luego de un momento—, es decir
nunca más lo usé y ahora sé que es peligroso tenerlo ahí estacionado.
Hades me miró de reojo.
—No puedes vivir aterrorizada, Nube —dijo—, tienes que vencer el miedo
que tienes de manejar.
Tomé una profunda respiración, claro él veía que no me sentía cómoda
desde que le dije que no lo manejaba, pero es que desde el accidente nada
volvió a ser igual.
Quedé traumada.
—No lo sé, Hades —murmuré, pensar en volver a manejar me daba cierto
terror.
De repente Hades se estacionó bruscamente a un lado de la calle y me
aguanté de la guantera asustada.
—¿Qué haces? —dije, estaba con los nervios de punta, Hades se quitó el
cinturon y apagó la camioneta.
—Ven —dijo abriendo la puerta—, maneja.
¿Qué?
Por la madre de las santas vacas
».
—Hades es de noche —dije exaltada— y estoy demasiado nerviosa como
para manejar, tengo casi 1 año sin hacerlo.
Hades notó que estaba entrando en pánico y se inclinó hacia mí, su mano
acariciando mi mentón, cuando sus ojos dorados en una mezcla con el verde
y el bronce se fijaron en mí, en la tenue luz parecía mucho más atrayente,
me quedé callada y me había quedado sin aliento.
—Esto va a ayudarte —susurró, su aliento rozando mi rostro.
Tragué pesadamente saliva, esta noche había sido todo un sube y baja de
emociones...
...Y ahora estaba más caliente que un volcán al borde de hacer erupción,
porque Hades simplemente me tocó el mentón.
¿De qué hablas Nube? Siempre estas caliente cuando estás cerca de él
».
Sentí mi rostro sonrojarse.
—Vale —susurré tragando pesadamente saliva.
Hades estiró una de la comisura de sus labios y me soltó para bajarse, tomé
una profunda respiración y me solté el cinturón para pasarme al puesto del
conductor saltando el asiento, el cojín estaba algo tibio, todo se veía muy
diminuto a mi alrededor, incluso yo me sentía diminuta en esta
monstruosidad de camioneta.
Hades se subió al puesto de copiloto.
—Déjame ajustarte el asiento —dijo Hades y se acercó para acomodar el
asiento, él quedó tan cerca de mí que tuve que aclarar mi garganta al
percibir su fresco olor corporal.
Bueno, Hades era una buena terapia para olvidar todo lo que pasé hace unas
horas atrás.
—Listo —dijo Hades acomodándose otra vez en su asiento y colocándose
el cinturón.
Ahora me sentía más comoda.
Encendí el auto y el motor rugió, mi corazón estaba demasiado acelerado
miré los retrovisores, sentía que si arrancaba, un auto iba a llevarme por el
medio, mi respiración comenzó a descontrolarse.
—No puedo —susurré con un nudo en la garganta.
Hades colocó una mano sobre mi pierna, lo miré, me observaba fijamente.
—Sí puedes, atenta a mi voz —dijo y enseguida me tensé prestándole toda
mi atención ante esas familiares palabras—, eres capaz de esto, puedes
hacerlo.
Tragué pesadamente saliva y afirmé con la cabeza, no sabía si me estaba
hipnotizando, pero sí funcionaba, me sentía con más valor porque él creía
en mí.
—Puedo hacerlo —susurré.
—Despacio, no hay prisa —dijo y entonces volví a fijar mi mirada en la
carretera arrancando lentamente—, eso es.
Me pasé al carril lento, y la verdad es que todo parecía insignificante a esta
altura, y al auto ser tan grande parecía mucho más seguro.
Comencé a manejar y todo mi cuerpo comenzó a relajarse recordando lo
mucho que me gustaba conducir, la carretera se sentía como todo un paseo,
todo parecía ser más relajante.
Crucé hacia la casa de Hades y dudé un poco porque el portón de afuera era
muy estrecho y aun no divisaba la magnitud de la camioneta, es decir
siempre había manejado autos pequeños.
—Por aquí dale despacio —dijo Hades.
Eso hice, le di despacio pero aún así no calculé bien que me metí mal en el
lugar y solo frené cuando pegué la esquina de la parte de adelante de la
camioneta con el portón.
Oh- oh.
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Nube pero jajajajajaj xD Un raro vuelco ¿eh?, ¿quienes habran
robado? ¿Quienes eran? querrán venganza? no se lo pierdan en el
proximo capitulo que esto se pondrá mucho peor wuajajaja :D saben
que me confundí con lo del cumpleaños xD eso sucede pero en unos
capitulos más... jiji
Recorda votar
, uhm, ¿un adelanto? habrá una revelación de Gabriel chan chan
chaaaaaaaaaaaan
Nos leemos el fin de semana :D
Estas son mis redes sociales por si desean hablar conmigo, por favor
recomienden la historia si les gusta, las amaria aun más y puede que
me anime a hacer otro maraton :D
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se les ama con mi higado, mi pulmon y jamón y queso :D
Capitulo 29: Volviendo al cuarto
rosa.
Actualizacion 1/2
Capitulo 29: Volviendo al cuarto rosa.
No podía creer lo que había hecho por no haber podido calcular bien las
medidas.
—Mierda —dije entre dientes volteando a mirar a Hades con el corazón en
la boca— Perdón.
Sabía lo preciada que era su camioneta para él y sabía que era muy malo.
Primero le tiras un cohete encendido y ahora la chocas, ¿pero es que no
puedes ser más torpe?
Hades se quedó por unos segundos sin decir nada, no hizo ninguna
expresión que delatara sus pensamientos.
—No te preocupes. —murmuró por fin.
Su tranquilidad me ponía mucho más nerviosa, porque sentía que solo
estaba intentando no hacerme sentir mal.
Moví la palanca de cambios y miré el retrovisor para echar hacia atrás y
despegarme del portón, creí que el golpe no había sido tan fuerte pero uno
de los focos de enfrente de la camioneta se apagó probablemente porque lo
había roto.
«
Por la madre de las santas vacas, tengan misericordia de mí
».
Miré a Hades, él apretó los labios, su rostro enrojeciéndose un poco.
—¿Me odias? —susurré, sintiendo que mis mejillas ardían de vergüenza.
Hades no me dijo nada, su silencio comenzó a aturdirme porque sabía que
esto lo había molestado.
—A veces creo que cuando te quedas en silencio es porque estas gritando
internamente. —comenté.
Podía imaginarlo entrando en caos y el satanás interno de su cabeza
encendiéndose en fuego.
—Solo entra —se limitó a decir Hades con voz calmada—, después me
ocupo de que lo arreglen.
Tienes suerte de que Hades te quiera Nube
».
Porque debía de quererme demasiado para hacer algo así y quedarse
tranquilo, aunque claro, Hades no era de los que perdía la cordura, creo que
la única vez que lo vi alterarse fue cuando discutió con su familia en su casa
la primera vez que me llevó.
—Vale. —retrocedí.
Retrocedí y entré mejor esquivando el portón de mejor forma, dejé el auto
enfrente de la casa de Hades, noté que tenía mucho más equipo de
seguridad, todos armados alrededor de la casa, ¿cuantas personas trabajaban
para él? Es decir llegó con otro equipo a mi residencia con la policía.
¿Acaso... Hades estaba en peligro?
Iba a preguntar algo referente a eso cuando apagué la camioneta, pero
Hades se bajó casi enseguida y fue al frente de la camioneta a ver lo que le
había hecho, me bajé también abrazándome a mí misma mientras veía lo
que había hecho.
El foco estaba estrellado y se terminó de caer al piso, aguanté la respiración,
también se había rayado la pintura del frente.
—Lo siento —murmuré tal vez por décima vez mirando a Hades, como
siempre él no tenía expresión en su rostro que lo delatara, solo observaba
los daños.
Le di la llave de la camioneta y él tomó guardándola en su bolsillo.
—Entremos, ya se hace tarde —dijo Hades por fin, miré la hora en mi
teléfono, era casi media noche y de verdad que el día había sido demasiado
estresante, al menos ahora estando con Hades sabía que todo estaría bien.
Entramos a la casa, miré alrededor, estaba exactamente igual a como la
recordaba y volver aquí traía miles de recuerdos del año anterior; miles de
recuerdos que me erizaban la piel, porque fue la vez que no dudé en perder
la virginidad con él y acepté jugar por primera vez a a hipnosis erótica.
De repente escuché:
—Señor.
Voltee, Demetri entró a la sala donde estábamos, su mirada fija en Hades,
era evidente que quería hablar con él, así que Hades se acercó a él y ambos
salieron de la casa entrecerrando la puerta.
¿Qué iban a hablar que yo no podía escuchar?
Me asomé porque mi curiosidad muchas veces es más grande que yo y aún
así no pude escuchar nada porque parecían hablar en murmullos.
Me alejé a la sala otra vez, no quería que Hades me encontrara espiado una
conversación que no podía ni siquiera entender.
Esperé unos minutos y entonces Hades regresó, parecía de repente más
cansado, no me había dado cuenta de las bolsas oscuras debajo de sus ojos
hasta ahora.
Claro, es que si mi día fue estresante, no podía imaginar lo que vivía él día
a día atendiendo todos sus negocios e inversiones.
—¿Qué ocurrió? —pregunté levantándome para acercarme a él, Hades me
miró y apartó un mechón de mi cabello que estorbaba en mi rostro hasta
detrás de mi oreja, parecía dolido al ver los moretones en mi piel, solo
esperaba que aclaran pronto.
—Tienen el auto —dijo Hades—, está en la comisaria, ya lo mandé a
buscar.
Sentí que podía respirar de alivio, al menos esos ladrones no se había salido
con la suya, pero el hecho de que no se salieran con la suya, me ponía más
intranquila de que volvieran a atacarme.
—¿Descubrieron quienes eran? —pregunté.
Hades se quedó callado y comenzó a caminar hacia la cocina ignorando
deliberadamente mi pregunta cuando dijo:
—¿Comiste?
Lo miré incrédula, ¿de verdad iba a ignorar mi pregunta? Obviamente él
debía de saber más, odiaba que me mantuviera ajena a todo como siempre.
—No, no tengo hambre —dije molesta—, quiero respuestas.
Hades me miró, de seguro mi rostro estaba completamente rojo de
frustración.
«
Tranquila Nube, ha sido un día estresante no solo para ti
».
Tenía que meter a mi leona interna a la jaula y armarme de pasciencia, más
aun cuando Hades había hecho tanto por ayudarme.
—Lo siento, a veces me desespero—tomé una profunda respiración
pasando una mano por mi cabello—, pero Hades, si lo sabes dime, quiero
saber.
Porque sentía que esto era grave.
Hades tomó un poco de agua y tomó una profunda respiración.
—Estas muy alterada, Nube. Te lo diré por la mañana... todo —dijo
acercándose a mí, deteniéndose a solo unos paso, podía notar que estaba
agotado, no quería seguir molestándolo, creo que ambos necesitábamos
descansar, aunque la curiosidad comenzara a intranquilizarme.
—¿Lo prometes? —pregunté alzando el dedo meñique hacia él,
inevitablemente todo mi rostro se sonrojó al sentirme como una niña que
pide confirmación de una promesa.
Hades estiró una de la comisura de sus labios en una ligera sonrisa y con su
dedo meñique cruzó el mío.
—Lo prometo. —murmuró.
Compartimos una ligera sonrisa y me soltó el dedo tocándome de la espalda
para guiarme a mi habitación rosa, por un momento quise decirle que
durmiera conmigo, pero sabía que no iba a aceptar y ya estaba muy cansada
como para insistir en algo, solo quería dormir.
Entré a la habitación observando todo alrededor, estaba todo intacto a como
lo dejé la ultima vez, incluso la ropa que alguna vez dejé, seguía doblada
aun lado resaltando entre todo lo rosado.
Bueno, una parte de mí le aliviaba que no hubiera realmente nadie mas, que
Hades de verdad solo pensó en mí desde que se fue.
Me senté en la cama estaba cómoda y me llamaba a acostarme y a cerrar los
ojos, Hades se quedó en la puerta mirándome, sus preciosos ojos solo me
observaban sin ninguna expresión aparente.
—Si te quieres cambiar, sabes que todo es tuyo. —comentó por fin— Hasta
yo.
Esas palabras ocasionaron que sonriera ampliamente sintiendo que mis
mejillas se sonrojaban.
—Gracias. —susurré— Por todo.
Porque desde que volvió a mi vida sentía que había vuelto un complemento,
una estabilidad, sabía que siempre que lo llamara iba a estar para mí y eso
me reconfortaba, saber que podía contar con alguien de manera
incondicional.
Hades sonrió levemente como única respuesta y entonces salió de la
habitación cerrando la puerta.
Paso a paso
».
Es decir, Hades estaba poniendo de su parte en esto, yo también tenía que
dar mi mejor esfuerzo.
Solté un suspiro y me acosté sacando mi teléfono para escribirle a Saraelí y
saber si todo estaba en orden en la residencia.
Nube:
¿Todo bien?
No tardó ni un minuto en contestarme, cuando escribió:
Saraelí:
Más que perfecto imposible.
Me reí un poco, podía notar que estaba de muy buen humor.
Nube: ¿
qué estas haciendo con el de seguridad?
Ella respondió casi enseguida solo un emojin pervertido:
Saraelí:
Me reí un poco y dejé el teléfono a un lado, cerré los ojos pero no pude
conciliar el sueño pensando en todo lo que había ocurrido, así que me
levanté para ir a la cocina para tomar un poco de agua, pero apenas salí el
sonido del teclado capturó mi atención, seguí el resonar que venía de la
habitación blanca y empujé la puerta un poco para asomarme, ahí estaba
Hades, de espaldas a mí, sus dedos deslizándose por las teclas en una
melodía suave de
Ludovico Einaudi
en
Oltremare
Lo reconocía porque en la ausencia de Hades, me volví fan de la música de
Ludovico Einaudi, tal vez porque de esa manera me sentía cerca de Hades;
él siempre lo escuchaba cuando estábamos juntos, para mantener su
recuerdo la escuchaba día y noche sin parar, y ahora escucharla venir de los
dedos de Hades la hacía sentir mucho más personal y hermosa que antes.
Entré sin decir nada y me senté a su lado, él no me dijo nada, apenas me
miró, yo solo cerré los ojos disfrutando de la melodía y lentamente recosté
mi cabeza de su hombro dejándome consumir por su olor y la melodía;
calmandome, hasta que me quedé dormida...
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Holiiiiiii ¿como estan? doble actualización pero recuerda votar para que no
te de diarrea con hipo :D
Capitulo 30: El otro hermano
Actualización 2/2
Capitulo 30: El otro hermano
No podía respirar.
Hacía el intento de tomar aire por la nariz, por la boca pero sentía que
alguien estaba ahorcándome, mi visión borrosa solo me hacía ver sombras
del sujeto que me sujetaba del cuello apretándome cada vez más.
—No lo hagas —susurré con la voz estrangulada.
Entonces cuando la luz le iluminó el rostro y mi visión se aclaró, noté el
rostro de Andrew enrojecido, sus ojos completamente vacíos, solo reinaba
en él el odio.
—PUTA —me gritó escupiéndome en la cara.
—¡Hades!, ¡Ayúdame! —grité sintiendo que ya el mundo se me iba y solo
podía rogar por ayuda, él comenzó a reírse de mí y finalmente me soltó para
sacar un arma de su bolsillo, apenas pude recuperar el aliento y entonces me
colocó la boca del arma en medio de los ojos, grité sintiendo el verdadero
terror y él sin borrar la sonrisa de su rostro jaló del gatillo...
Abrí los ojos sentándome en la cama recuperando el aliento, miré alrededor,
era el cuarto rosa, todo estaba bien...
Solo fue un sueño
».
Hades abrió la puerta de la habitación, parecía recién bañado a juzgar por su
cabello húmedo, no llevaba camisa solo unos pantalones colgando de sus
caderas, se acercó a mí a paso lento evaluando que no estaba en peligro.
Mi respiración hecha un caos, apenas pude volver a regularizar mi
respiración, fue un sueño horrible.
—Solo fue una pesadilla, tranquila. —susurró Hades sentándose a mi lado
en la cama.
Mis manos estaba temblando, de mi rostro se escurrieron las lagrimas y me
apresuré a limpiarlas.
—¿Estás bien? —preguntó Hades.
Negué con la cabeza, sentía que mi cabeza palpitaba, me dolía mucho, creo
que los hechos de ayer y la pesadilla de hoy me tenían con los nervios de
punta.
—No —susurré.
Me acerqué a él y sin dudar lo abracé envolviendo mis manos a su cuello y
mis piernas a cada lado de su cabello como un oso panda, y es que ni
siquiera me había despertado completamente para dudar de hacerlo; solo lo
hice. Hades se quedó rígido por un momento y entonces luego de unos
segundos, reaccionó envolviendo sus manos alrededor de mi cintura, así
permanecimos tal vez por una eternidad, hasta que logré recuperar el aliento
y calmar mi corazón desenfrenado, entendiendo que era solo una pesadilla.
—Nunca había tenido pesadillas tan feas. —susurré por fin echándome un
poco hacia atrás para poder mirarlo al rostro, parecía más descansado pero
las ojeras debajo de sus ojos seguían algo oscuras.
—Podemos tratar eso con...
—¿Piano? —pregunté interrumpiéndolo, porque cada vez que tocaba me
hacía olvidarme de todo.
Bueno, cuando tocaba el teclado y cuando me tocaba a mí.
«
¿Desde cuando te volviste tan pervertida Nube?
Desde que conocí a Hades, seguro.
—No —Hades estiró una de la comisura de sus labios—. Terapia, que
hables de lo que ocurrió, ¿qué viste en el sueño?
Tragué pesadamente saliva.
—El sujeto estaba ahorcándome y su rostro se convirtió en el de Andrew, se
me hacía muy difícil hablar, no podía defenderme y entonces sacó un arma
y me disparó.
Hades alzó su pulgar y acarició un lagrima solitaria que escurrió de un
costado de mi rostro.
—¿Has hablado con él? —preguntó.
Uhm.
Sabía el trasfondo de su pregunta; que si le había por fin terminado.
Sentí mis mejillas sonrojarse un poco.
—No... sí, bueno, algo así —dije—, me llamó y le dije que no me llamara
más.
Esperaba que con eso fuera suficiente para que Andrew no me preguntara
nada al respecto, pero sabía que iba a querer hablarlo en persona y eso me
inquietaba un poco.
Mi teléfono comenzó a sonar en mi bolsillo y lo tomé al ver que era la
alarma de las 6 de la mañana.
—Debería arreglarme para ir a clases. —comenté, iba a separarme, pero
Hades no me quitó las manos de la cintura y en el gesto, noté la dureza de
su cremallera rozarme.
Oh.
—Quédate. —pidió.
Nada me gustaría más que estar con Hades ahora mismo y todo el día, pero
tenía una evaluación a la 3ra hora en clases.
—No puedo. —sonreí levemente y agregué:— Hoy tengo clases con un
profesor que está bien guapo a primera hora.
Hades estiró la comisura de sus labios ahuecando sus hoyuelos, su mirada
fija en la mía levemente oscurecida, entrando en mi alma y derritiéndome
aún más si eso era posible.
—¿Puedo pedirte algo? —preguntó Hades de repente.
—Sí, claro que sí —dije sin poder creer que Hades Parker me pidiera algo a
mí.
Él pareció ligeramente más serio cuando dijo:
—No te acerques a Gabriel y si es posible tampoco a Andrew.
¿Uh?
Bueno de todas las cosas que me pudo pedir, no me hubiera imaginado que
me pediría esto, es decir, me lo había dicho antes, pero que insistiera me
hacia sentir algo dudosa.
—Solo si me dices un; por qué. —dije.
—Son problemáticos, Nube. —dijo simplemente, su rostro inescrutable y
sin expresión que delatara lo que pensaba; como siempre.
De Andrew lo entendía porque parecía que se le había zafado un tornillo,
pero ¿de Gabriel por qué?
—Sabes que hay algo que no me has dicho de Gabriel, Hades. —dije.
Hades no dijo nada, solo me observó.
—Dijiste que me lo dirías hoy. —continué.
Lo vi tomar una ligera respiración y dijo por fin:
—Es el hijo de la esposa de mi papá.
Me quedé por un momento procesando lo que me dijo, ¿el hijo de la esposa
de su papá?, ¿como Zeus y Hércules?
Mierda.
De verdad eso no me lo esperaba.
Ni de asomo y es que cuando fui, no lo vi, él no estaba.
—¿Qué? ¿Tu medio hermano? —dije por fin, pero creo que tenían casi la
misma edad.
Hades continuó diciendo:
—No lo considero nada de mi familia, ella lo tuvo antes de casarse con mi
padre.
Oh.
—¿Es mayor que tú? —pregunté.
—Por un año.
Entonces eran hermanastros pero no de sangre, eso justificaba que fuera
mayor que Hades, porque la esposa de su papá lo tuvo antes.
Ahora recordaba que cuando se vieron en la universidad; cuando Andrew y
Gabriel se pelearon Hades pareció ignorarlo y hasta despreciarlo.
—Pero pareciera que no se la llevan bien... —comencé a decir sin
comprender lo que ocurría, pero mi voz se perdió cuando Hades deslizó sus
manos por mi cintura hacia mis glúteos.
Me estremecí.
—Intentas distraerme. —lo acusé, es decir quería respuestas ahora que se
comenzaba a abrir conmigo y sabía que había mucho más aquí, pero Hades
continuó diciendo:
—Solo pienso en lo mucho que me gustaría jugar y en lo mucho que nos
relajaría.
Bueno, en eso tenía razón, habíamos estado muy estresados.
—No hay tiempo ahora. —dije, íbamos a llegar tarde a clases.
Sus ojos dorados vieron mis labios por medio segundo antes de volver a mis
ojos dejándome sin aliento y calentándome en cuestión de segundos solo
por mirarme así.
—¿Confías en mí? —preguntó.
¿Qué clase de pregunta era esa?
Por Dios, si hasta dejé que manipulara mi cerebro en el juego hipnótico,
evidentemente confiaba en él con cada partícula de mi cuerpo.
—Sí. —dije sin dudar.
Él estiró la comisura de sus labios y con su pulgar acarició mi labio inferior,
mi corazón latiendo desenfrenado cuando susurró:
—Cierra los ojos.
Lo hice y él continuó diciendo:
—Atenta a mí voz.
En seguida sentí como toda mi atención estaba en él, a pesar de que me
quedé rígida y con los ojos completamente cerrados, mi cuerpo entero
estaba preso a su voz y solo anhelaba su orden.
En este punto, no me importaba llegar tarde.
Era la mejor excitación del mundo.
—A partir de este momento —dijo—, cuando diga la palabra
industria
, sentirás el placer de las luces llenar tu cuerpo.
—Sí. —susurré.
—Atenta a mi orden. —continuó: — 1, 2, 3, 4... 5.
Abrí los ojos y él me ayudó a que me levantara de encima de él dejándome
a un lado para levantarse de la cama.
¿Uh?
Ahora estaba completamente confundida.
—¿A donde vas? —pregunté sin entender por qué me había hipnotizado
con una palabra tan rara para luego solo irse.
—A vestirme —dijo simplemente—, tengo que dar clases.
Pareció entretenido y hasta algo impaciente cuando salió de la habitación.
¿Uhm?
No sabía que tramaba pero sabía que se traía algo entre manos.
Bueno, Hades Parker siempre fue raro, al menos me había dicho algo de
Gabriel, pero sentía que había más en todo esto, tendría que sacarle la
información paso a paso otra vez.
Fue a bañarme, vestirme y arreglarme, tenía un conjunto de color rosa muy
claro que en realidad me quedaba muy lindo, en este tiempo entendí a amar
el color rosado, acomodé mi cadena de la llave en mi cuello y salí a la
cocina, ahí estaba Hades, andando su teléfono con el ceño débilmente
fruncido, ya estaba vestido con una camisa blanca a cuadros negros, olía
esplendido como siempre.
Alzó la vista deslizando sus ojos desde mi rostro hasta la punta de mis pies
en un escaneo indisimulado, cuando sus ojos volvieron a conectarse con los
míos, parecían débilmente más oscurecidos.
—Te ves hermosa, Conejita —susurró.
Sentí que todo mi rostro, mis orejas y hasta mi cuello se encendieron en
sonrojo.
—Gracias —dije—, usted también profesor Parker.
Él estiró la comisura de sus labios pareciendo disfrutar nuestro coqueteo de
palabras, de verdad que desde esta mañana me mataban las ganas de follar
con él, pero creo que así estaría todo el día hasta que por fin estuviéramos
solos porque la hora nos jugaba en contra.
—Desayuna. —dijo Hades, como siempre una orden, no una petición.
Le hice caso acercándome a la mesa para sentarme en el taburete frente al
sándwich y café humeante, olía delicioso.
De repente saqué el teléfono de mi bolsillo al escuchar que comenzaba a
sonar, apenas miré de reojo quién era y le colgué, pero llamó otra vez
insistentemente.
—¿Quién te llama? —preguntó Hades, lo miré, él tenía la mirada fija en mi
en espera de mi respuesta.
Uhg.
—Andrew. —dije.
Hades extendió la mano pidiendo mi teléfono, se lo di, es decir creí que
como la última vez que me lo pidió solo lo apagaría, pero en cambio
contestó.
Mierda.
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Wuenas, wuenasss!!!! ¿como estan Conejitas lindas? espero les haya
gustado la actuacion, el siguiente estar bien bueno jajajaj solo diré que pues,
industria será una palabra muy interesante en la clase de Hades WUAJAJA!
Estas son mis redes sociales, Instragram, facebook, twitter: Ysaris
Areinamo
Tengan un hermoso día, se le ama con mi higado y mi pulmón.
Nos leemos, el miercoles.
Capitulo 31: ¿Quién es Gabriel?
Actualización 1/2
Capitulo 31: ¿Quién es Gabriel?
Me quedé sin aliento cuando Hades se colocó el teléfono en la oreja.
—¿Qué? —dijo Hades sin tener ni pizca de simpatía, incluso su rostro
gélido tenía el ceño fruncido, parecía algo enojado porque Andrew
estuviera llamándome.
—¿Quién habla? —escuché que dijo Andrew evidentemente sin reconocer
su voz más profunda y amenazante de los normal; el audio de mi teléfono
estaba alto y la casa de Hades en silencio hacía que pudiera escuchar la voz
de Andrew con claridad.
Hades estiró la comisura de sus labios en una ligera sonrisa que me pareció
siniestra cuando respondió:
—Su novio, ahora déjala en paz si no quieres que... —entrecerró los ojos—
haya consecuencias.
Sin dejar responder a Andrew, Hades colgó la llamada y me devolvió el
teléfono.
—¡Hades! —dije sorprendida de que le hubiera dicho eso a Andrew cuando
de hecho... teníamos apenas unos días de haber terminado.
Andrew iba a odiarme porque ya tenía otro novio.
Claro no era como si me importara mucho lo que él pensara pero no quería
que Andrew pensara que lo había engañado mientras seguía con él; aunque
en realidad sí había pasado.
—No me gusta que esté metido en el medio de nosotros —dijo simplemente
—, con esto te dejará en paz.
Tomé una profunda respiración.
—O tal vez busque una explicación. —repliqué.
Conociendo a Andrew podían ocurrir 2 cosas, o buscaba explicaciones o me
dejaba en paz.
Que buscara explicaciones me ponía nerviosa porque evidentemente no
podía decirle quién era mi novio actual.
—No tienes por qué darle explicaciones —dijo simplemente—. Come, se
hace tarde.
Bueno, él tenía razón, Andrew y yo desde ese día en la discoteca, todo
cambió y empeoró.
Comí el pan con el café caliente y Demitri entró a la cocina pidiendo
permiso y dijo a Hades:
—Señor el auto esta listo.
—Gracias. —dijo Hades.
Terminé de comer y me levanté tomando mis cosas.
—Vamos. —dije y agregué con una ligera sonrisa:— Mi novio va a darme
clases.
Hades estiró la comisura de sus labios, sus ojos dorados fijos en mí
mientras se levantaba, dejé de respirar cuando comenzó a acercarse a mí a
paso lento como un enorme dragón cazando a un león asustado, su sonrisa
se amplió un poco más cuando profundizó su mirada en la mía y susurró:
—¿Impaciente señorita Queen? —alcé la vista, él estaba muy cerca de mí
pero aún así no me tocaba— Yo también.
«
Santas vacas
».
Me estremecí y no pude decir nada cuando me esquivó continuando su
caminar hacia la salida sabiendo que me tenía impaciente porque ya
estábamos de salida.
Obvio que estoy impaciente, estaba más caliente que una fogata siempre
que estaba con él
».
Creo que era la primera noche que pasábamos juntos y no follábamos,
bueno;
casi
juntos porque estábamos en habitaciones separadas.
Estaba el triple de calenturienta ahora.
Maldición, mis hormonas estaban completamente revueltas.
Salimos no veía la camioneta en ningún lado, pero me quedé ligeramente
confundida al ver el deslumbrante auto de enfrente, era un Bugatti, me
acerqué y Hades me abrió la puerta del copiloto.
—¿Y este auto? —dije completamente impactada.
—Mio —dijo Hades simplemente—. La camioneta está en el taller.
Oh.
¿Es que Hades tenía aún más autos?
«
Evidentemente Nube, Hades es millonario
».
Hasta su equipo de seguridad tenía camionetotas.
Me subí, todo parecía deslumbrante, como estar en otro mundo desde
dentro del auto, Hades dio la vuelta y se montó en el puesto de conductor.
—Este auto es... —me quedé sin palabras, incluso el auto hablaba con el
asistente del reproductor.
—Sí —dijo Hades orgulloso—, es el Bugatti La Voiture Noireuno.
Bueno, sonaba muy caro.
—¿Por qué no lo habías llevado antes? —pregunté, no lo había visto en otro
auto además de la camioneta.
—Intento no llamar tanto la atención en la universidad llevando un auto
diferente —dijo—, ahora no tenemos opción.
Ah.
Eso tenía mucho sentido porque de hecho Hades tenía una camioneta
costosa y ahora ibamos en otro carro igual de costoso. Manejaba y se sentía
como flotar en el aire, el reproductor sonando con
The Neighbourhood
en
Sweater Weather,
era muy extraño escuchar música con Hades que no fuera clásicos en piano
.
—¿Qué dirán cuando vean que llegué contigo? —pregunté recordando la
vez que llegué con Gabriel y Andrew le saltó encima, claro que
evidentemente Andrew no iba a caerle a golpes...
Esperaba.
—Que te di un aventón. —dijo Hades simplemente.
Admiraba la manera en la que Hades parecía ver todo simple y sin
complicaciones; para alguien tan enredada como yo causaba paz.
—Vale. —murmuré, quedé por un momento en silencio queriendo
quedarme callada pero había algo que seguía carcomiendo mi cabeza y
quería respuestas.
Relamí mis labios.
—Hades —murmuré—, ¿quién es Gabriel?
Lo miré, él continuó manejando con la mirada fija enfrente, creí que no iba
a responderme, pero de hecho para mi sorpresa contestó luego de unos
segundos:
—Es el hijo mayor de la esposa de mi padre.
Bueno, eso ya me lo había dicho.
—No me refería a eso —repliqué—, me refería a qué ocurre entre ustedes,
porque siento que no me estas diciendo algo importante, es decir apenas se
vieron supe que algo andaba mal... es... ¿acaso él sabe que tú y yo...?
Si Gabriel sabía que Hades y yo teníamos una relación, de seguro que todo
iba a irse a la mierda.
—No, no lo creo —dijo Hades—, creo que solo quiere estar cerca y
vigilarme.
Que Hades admitiera que Gabriel quería estar cerca y vigilarlo me
levantaba muchas sospechas.
—¿Pero que le hiciste? ¿Te odia? —pregunté.
Hades se quedó callado.
Bueno, habló más de lo que pensé en realidad.
Respondí solo quedándome en silencio llenado por la música, y para sumar
a mis sorpresas del día Hades continuó diciendo:
—Yo tenia negocios con él cuando vendía drogas hace muchos años y... él
tuvo un incidente, se metieron a robar a su casa, asesinaron a su novia, me
echó la culpa después de eso, yo solo me salí de ese negocio, de consumir,
de todo, mi padre y mi madrastra lo mandaron a Europa porque solo se
sumió a la depresión y a la ira.
Oh.
Nunca me hubiera imaginado eso de Gabriel que parecía tan despistado,
tenía un pasado muy feo.
—¿Y por qué esta aquí? —pregunté.
Pensé en el auto rojo y en la gente que se metió a robar a mi casa, ¿acaso
todo estaba relacionado?
—¿Él es el que nos persigue? —continué preguntando.
—No, no lo sé. —dijo Hades, que él no lo supiera me demostraba que había
un misterio más grande del que era ajena y que Hades no se atrevía a
decirme.
—Pero... ¿es malo? —indagué— ¿que intenciones tiene para haber vuelto?
Hasta ahora me daba cuenta de que no sabía en donde me estaba metiendo
con Hades, al igual que antes; tenía miles de secretos donde no sabía qué
tan grave era.
—No sé qué trama —dijo Hades—, él ha estado intentando molestarme, sé
que también me vigila, cuando llegó al país supuestamente había replantado
su vida, pero, no sabía que empezaría la universidad, ni mucho menos que
se hiciera tu amigo.
Ahora que lo pensaba, Gabriel no parecía tampoco muy bien saber dónde
estaba parado, siempre decía muchas cosas sin sentido de su vida o de
comentarios en general.
—Gabriel a veces no dice completamente la verdad. —comenté.
Hades alzó ambas cejas y dijo:
—Empezando con que su primer nombre es Arcángel, no Gabriel.
¿Qué?
—Oh. —murmuré iba a agregar algo al respecto cuando de repente mi
teléfono comenzó a sonar, lo saqué y noté que era una llamada de Gabriel,
de seguro era por el trabajo que tenía en mi computadora.
—No le contestes —dijo Hades.
Lo miré, él seguía mirando a la carretera pero estaba segura que me había
visto desde su mirada periférica, al parecer Hades tenia mirada de halcón.
—¿Por qué? —dije—, es decir Hades, estamos en trabajos juntos.
Hades se mantuvo inexpresivo con la mirada fija al frente y respondió:
—No me gusta que trabajen juntos.
¿Uh?
De repente se me ocurrió una idea.
—Escucha él no sabe que tú y yo estamos vinculados —dije—, puedo
incluso meterme para investigar qué hace aquí o qué pretende.
Hades negó con la cabeza.
—No me gusta esa idea. —respondió.
—¿Por qué? —dije sin comprender, era perfecta porque Gabriel nunca
sospecharía de mí.
—Porque no, Nube, eres bonita y él puede... —Hades se calló de repente un
momento pareciendo procesar lo que estaba diciendo; que su argumento no
era el adecuado.
Oh.
¿Es que él creía que Gabriel podía enamorarse de mí?
—¿Estás celoso? —pregunté confundida.
Hades se quedó en silencio sin decir nada más.
Me parecía muy dulce los celos de Hades, a veces me daban miedo pero la
mayoría del tiempo me gustaban.
—El único que me gusta de la familia Parker eres tú. —dije— No tienes por
qué preocuparte.
—Él no es un Parker —replicó—, es un hijo que la esposa de mi padre tuvo
antes de casarse con él.
Oh, entonces no llevaban la misma sangre.
—Pero ya entiendes el contexto. —giré los ojos.
Llegamos a la universidad y Hades estacionó el auto, pareció pensativo
hasta que finalmente me volteó a mirar, sus ojos dorados fijos en mí.
—No quiero que te haga daño —dijo Hades—, temo no poder protegerte si
se te acerca en un momento donde no pueda defenderte, él no está bien de
la cabeza.
Me parecía muy dulce su preocupación.
Tomé su mano y le sonreí para decirle:
—Puedo defenderme, Liebe, tú tranquilo, nada va a pasarme.
Hades de igual forma no pareció tranquilo.
Tomé mis cosas y me bajé del auto diciendo en voz alta al darme cuenta que
habían muchas personas alrededor:
—Gracias por el aventón profesor Parker, tenga un buen día.
Comencé a caminar rápido y de forma indiferente, intentando que se viera
casual, pero creo que fingiría mejor si gritaba como una histérica y le decía
a todos que el profesor Parker me había traído, creo que era lo que haría
cualquiera de las chicas de aquí.
Fui al salón donde vería clases cuando de repente alguien me agarró
bruscamente del brazo deteniéndome enseguida, me voltee y me quedé sin
aliento.
Era Andrew.
**********
Doble actualización, pero recuerda votar o te comerá el coco :D
Capitulo 32: Las excusas de
Andrew
Actualización 2/2
Capitulo 32: Las excusas de Andrew
Sus ojos marrones claros estaban envueltos en unos círculos negros de
ojeras, su rostro parecía más demacrado que antes, parecían querer
traspasarme de lo enfadado que estaba.
Mierda, mierda, mierda.
Necesitaba un botón para desaparecerme en este momento y volver mañana.
—¿Con quién pasaste la anoche? —preguntó Andrew sin ánimos de ser
amable.
—¿Qué? —dije soltándome de su brusco agarre en mi brazo.
Me había quedado en blanco sin saber qué decirle.
Pues estaba con Satanás, él sí me hace hervir como olla de presión a punto
de explotar
».
Evidentemente, no le podía decir nada de eso.
Andrew apretó la quijada, sus ojos pareciendo inyectados en sangre
diciendo:
—Un hombre me contestó tú teléfono, Nube.
Noté que sus pupilas estaban muy dilatadas casi hacía que sus ojos se vieran
completamente negros.
—Andrew —dije entrecerrando los ojos—, ¿estás consumiendo?
Él pareció ligeramente contrariado, pero era lo que tenía sentido, que la
droga estuviera consumiendo todo su organismo y por eso estuviera tan
decaído.
Me preocupaba.
—¿De qué me estás hablando? —replicó— Estoy así porque no he dormido
en varios días.
Oh.
¿Cómo iba a saberlo si me alejó de su vida precisamente hace varios días?
—¿Por qué? —pregunté.
—¿Ves que ni siquiera te preocupas por mí? —replicó molesto.
Lo miré pestañeando varias veces, de verdad que ya la situación con
Andrew me estaba fastidiando, solo sabía tratarme mal, estar a la defensiva
y estar molesto conmigo.
—Andrew sí lo intenté, pero solo me rebotabas —dije alzando una ceja—,
nunca debí aceptar ser tu novia, debimos ser solo amigos.
Andrew tomó una profunda respiración, sus ojos cristalizándose.
—Puedo cambiar Nube —dijo—. Es... es que me despidieron del trabajo,
mi dinero ahorrado se me escurrió de las manos como agua, todo es porque
todo en mi vida pareció irse desmoronando de apoco y ahora solo estoy
frustrado.
Bueno, evidentemente estaba frustrado por como me había estado tratando
pero... ¿Lo habían despedido del trabajo? Pensé que trabajaba por Internet
en juegos Online que le generaban buenos ingresos.
Además ¿cómo esperaba que lo supiera si siempre me atacaba cuando
intentaba hablar con él estos días?
De igual forma, ya me daba cuenta que esto entre nosotros no iba a ningún
lado.
—Yo no quiero estar contigo —dije—, ya nos faltamos el respeto, y no hay
vuelta atrás.
Habían pasado demasiadas cosas, y nunca lo quise realmente más que como
un amigo, le di una oportunidad para cerrar el ciclo pero... terminé
follándome al ciclo.
Andrew entrecerró los ojos dando un paso hacia mí sin dejar el tema morir.
—¿Estabas con otro? —preguntó.
Lo imité entrecerrando los ojos y repliqué en respuesta:
—¿Tú estabas con otra?
Obviamente, tenía que estar a la defensiva de una manera inteligente para
ocultar mi mentira.
De repente Andrew dio un paso hacia mí invadiendo mi espacio personal
pareciendo más molesto, temblé dando un paso atrás sin saber qué podía
hacer, cuando él iba a decir algo, el profesor Hades se interpuso en medio
de los dos caminando como si nada; como si no nos hubiera interrumpido y
no hubiera ocasionando que nos separáramos aún más para decir:
—Pasen.
Hades siguió caminando entrando al salón y sin perder tiempo entré,
Andrew también, la clase estaba llena y el único puesto lejos de Andrew
que vi disponible era el de Karen.
Giré los ojos internamente y solo me senté saludándola para no ser
descortés, ella me saludó de vuelta con una ligera sonrisa, después del año
pasado nuestras charlas se redujeron a ser puntuales, llevábamos por así
decirlo... una relación formal, evidentemente no volveríamos a ser amigas.
Hades dejó sus cosas en el escritorio y escuché más de una chica suspirar,
mi rostro enrojeció un poco de celos y tuve que enfrascarme en mirar mi
cuaderno para que no se me notara en mi rostro los celos ni las inmensas
ganas que le tenía al profesor Parker.
Es mío
».
—Buen día clase —empezó a decir—, soy su profesor Hades Parker,
bienvenidos a la clase de procesos de fabricación, los objetivos los enviaré
al correo de la presidenta de la clase, la señorita Queen para que ella se los
distribuya a todos ustedes.
Más trabajo para mí
».
Suspiré, ahora tenía que enviar el objetivo a todos, claro que al tener el
grupo online era más fácil, solo era seleccionar el archivo y enviarlos a
todos.
—Hoy vamos a empezar desarrollando el primer objetivo —continuó
diciendo Hades.
Alcé la vista porque fui debil y quería tener un poco de colirio para la vista
viendo al papi Hades impartir la clase, él solo estaba de pie ahí hablando
siendo completamente sexy.
Me encantas
».
De repente como si Hades hubiera escuchado mis pensamientos giró sus
ojos dorados hacia mí, como si me buscara con la mirada y prosiguió
diciendo:
—Hoy hablaremos de las industrias.
Industrias
».
El vapor caliente cubrió todo mi vientre y apreté los labios cuando jadee
aferrándome a la mesa, todo mi cuerpo reaccionando en placer.
Mierda.
****************
JAJAJAJAJJAJAJAJAJ! El proximo capitulo va a estaaaaaarrrr
UFFFFFF! jajajaj! espero les haya gustado la doble actualización,
perdonenme la hora, hoy salí al odontologo y recien llegué a editar y
publicar. Recuerden votar, ustedes hacen que todo esto valga la pena :D
Estas son mis redes por si quieren hablar conmigo:
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Nos leemos el fin de semana :D
Capitulo 33: Industrias (Parte I)
Actualización 1/2
Capitulo 33: Industrias (Parte I)
A partir de este momento, cuando diga la palabra industria, sentirás el
placer de las luces llenar tu cuerpo
».
Por lo que recordaba "Luces" era placer en sus estado más puro, solo
placer
como el que sentía ahora calentar mi cuerpo por completo.
Hades Parker estiró la comisura de sus labios en una sonrisa malévola por
lo que ocasionó en mí mientras se voleaba a la pizarra y le sacó la tapa al
marcador para comenzar a escribir en ella. Aclaré mi garganta disimulando
con que me dolía la muñeca del brazo moviéndola en algunos círculos y
tomé mi lapicero para comenzar a escribir en mi cuaderno.
Esperaba que Hades no dijera más esa palabra, apenas había logrado
regularizar mi respiración.
Tranquila, solo respira, Hades no puede ser tan malo
».
Contradiciendo mis pensamientos, Satanás se volteó y comenzó a decir:
—El propósito de las
industrias
es transformar las materias primas en productos elaborados...
Industrias
».
Joder.
Apreté las piernas y me incliné hacia adelante al volver a sentir la calentura
en todo mi cuerpo, el vapor comenzó a llenarme el vientre y mi respiración
comenzó a acelerarse sintiendo mi rostro completamente enrojecido, las
ganas de gemir me las tragué para no dar todo un show aquí.
No tenía el control de mi cuerpo, se sentía como si Hades me estuviera
tocandome con sus propias manos en todos lados, solo que no me tocaba,
era solo su voz.
Su voz estaba calentándome como olla de presión a punto de explotar.
—Hey ¿estás bien? —susurró Karen probablemente notando mis mejillas
ardiendo y mi respiración echa un desastre.
Creo que hasta los latidos de mi corazón se podían escuchar.
—Sí —susurré aclarando mi garganta—, sí, es que... tengo cólicos.
Volví a mirar al profesor Parker, él estaba muy tranquilo anotando cosas en
la pizarra y hablando.
—Para su desarrollo la
industria
necesita materiales —continuó diciendo Satanás—, maquinaria y recursos
humanos organizados habitualmente en empresas por su especialización
laboral...
Mierda, mierda, mierda.
Me mordí la lengua y eché mi cabeza hacia atrás dejando de respirar para
ver si de ese modo lograba controlar mi organismo de la ola de placer que
me invadía y se hacía cada vez más intensa, tenía demasiado calor y lo peor
es que apenas podía moverme, estaba al borde del orgasmo.
Me acomodé en el asiento y solo eso empeoró la situación porque cada
movimiento que hacía con mis piernas me daba más placer, bajé mi cabeza
cubriéndola con mis brazos en mi escritorio queriendo teletrasportarme a
otro lado.
Como su cama por ejemplo.
Necesitaba que fuera su boca, sus manos, su pe...
No, no, no, esto era insoportable.
Estaba tan caliente que no me extrañaría que de mi piel comenzara a botar
fuego.
—Tengo una pastilla para el dolor menstrual si quieres —dijo Karen en un
susurro preocupada de que parecía miserable.
Me logré calmar teniendo dominio propio y me volví a levantar
acomodándome en mi asiento y tragué pesadamente saliva para susurrar:
—No, no yo...
—Existen diferentes clases de
industrias
en virtud del propósito ético fundacional de su actividad —dijo Satanás
aumentando la voz con la mirada hacia nuestra dirección en un regaño
indirecto para que nos calláramos en la clase—
Industrias
ecológicas: fundamentos ecologistas e
industrias
con tipos que la demarcan en ámbitos sectoriales según sean los productos
que fabrican las
industrias.
Puta madre de las Santas Vacas de las industrias
».
Jadee volviendo a meter la cabeza entre mis brazos sobre el escritorio sin
poder controlarme, mis cuerpo entero temblaba, no podía apretar más las
piernas de lo que ya estaban, mi respiración completamente desastrosa y mi
sentido común estaba nublándose porque estaba realmente al borde del
orgasmo solo que aún no lograba tocarlo.
Esto era solo placer.
Tormentoso placer.
Maldito el día en que Hades Parker aprendió a hipnotizar.
Todo mi cuerpo estaba de a toque, estaba tan jodidamente excitada que si no
estuviéramos rodeados de gente le saltara encima al profesor Parker para
follar ahora.
—Por ejemplo —continuó diciendo Hades—, la
industria
alimentaria se dedica a...
Puto, puto, puto Satanás
».
Intentaba convencerme de pensar en otra cosa pero no podía porque Hades
Parker había secuestrado mi cerebro en este juego de hipnosis donde era
esclava del placer.
Un juego donde yo acepté entrar voluntariamente.
No podía más, iba a terminar metiéndome mano para complacerme si no
salía de aquí.
—Voy al baño a ver si me manché —le susurré a Karen en un intento de
hacerle creer que de verdad estaba así por los cólicos y no porque estaba
ansiosa por follar.
—Toma —dijo dándome la pastilla que sacó de su bolso.
—Gracias —dije tomándola en mi mano, no eramos amigas como antes,
pero entre chicas nos entendíamos.
Me levanté sintiendo todo mi cuerpo tembloroso y bajé las escaleras
intentando no tropezarme sin alzar la vista, solo con la misión de salir de
aquí.
—Disculpe, ¿a donde se dirige señorita Queen?
La voz de Satanás me hizo paralizarme cuando estaba a tan solo unos pasos
de ir a la puerta y salir, enseguida fui el centro de atención de todos los
estudiantes, claro que algunos estaban concentrados era en copiar todo lo
que el profesor Parker tenía en la pizarra.
Lo miré y
gran error
sus ojos dorados clavados en los míos detrás de sus lentes de aumento
estaban oscurecidos demostrándome que disfrutaba de hacer esto; que él
también estaba deseoso.
Solo quería saltarle encima y consumirme en su cuerpo como si fuera el
extintor que necesitaba para apagar mi incendio.
—Pro... profesor Parker —aclaré mi garganta—, voy al baño.
Por favor solo déjame ir
».
Él alzó una ceja manteniendo su rostro inexpresivo a sabiendas que
estábamos en plena clase.
—¿Y no pide permiso? —replicó Hades— Estamos en medio de la clase de
las
industrias.
Hijo de pu...
».
Me incliné un poco hacia adelante soltando un suspiro y me crucé de brazos
como si de ese modo pudiera sostenerme, lo miré relamiendo mis labios.
—Es... es que tengo la menstruación —susurré con voz ronca.
Él alzó una de la comisura de sus labios en una sonrisa malvada para decir:
—Faltan solo 30 minutos de la clase de
industrias
, ¿no puede esperarse? Como presidenta de la clase debe absorber todo el
contenido de
industrias.
Maldita sea
».
Jadee aguantándome de mis rodillas encogiéndome y fingí cara de dolor
aguantándome el vientre para disimular el hecho de que estaba así porque
las ganas de follar que me tenían al borde.
Ahora comprendía que al activar el hipnotismo el efecto duraba 1 hora,
exactamente su clase, no podía aguantar otros 30 minutos, ni siquiera
entendía como había aguantado todos los minutos anteriores.
—Perdón profesor Parker —dije en un hilo de voz—, no puedo aguantar
más.
Hades amplió un poco más sonrisa y entonces se volteó para seguir dando
la clase como si nada.
Como si no me estuviera torturando.
No sabía si me había dado permiso o no, pero solo me voltee hacia la puerta
desesperada por salir.
Hades Parker era mi tortura placentera.
Salí directo al baño a recuperar el aliento había gente en el baño esperando
por entrar a los cubículos, retocándose el maquillaje, otras hablando sin
darme nada de privacidad. Me miré en el espejo, mi rostro, orejas y cuello
estaban rojos, los moretones de ayer se estaban disipando en mi rostro por
suerte no fueron tan fuertes se disimulaba con el maquillaje. Estaba
demasiado excitada y lo peor es que no podía hacer nada al respecto más
que calmarme.
No podía volver a esa clase bajo ninguna circunstancia.
Salí del baño con dirección hacia la plaza, cuando iba a cruzar por el pasillo
tropecé de frente con alguien que venía igual de distraído que yo, la
diferencia era que yo intenté esquivarlo y lo hice fue enredarme con mis
propios pies y apoyar mis brazos del piso para evitar darme en la cara.
Siempre torpe Nube
».
—¿Estas bien? —Dijo la chica con la que había tropezado arrodillándose a
mi lado, tenía un estilo un poco gótico creo que la había visto por la
universidad solo de vista.
Me senté recuperando el aliento, la piel de mi antebrazo me ardía lo eché a
un lado para no verlo sabiendo que en cualquier segundo saldría la sangre,
no podía ni olerlo ni verlo.
—¿Qué ocurre? —Dijo la chica mirando en busca de una explicación.
—Por favor solo ponme agua en el raspón —dije— y tápalo con este
pañuelo.
Saqué un pañuelo de mi bolsillo ofreciéndoselo, apartando mi rostro para
no verlo.
Ella no me preguntó ni cuestionó nada, solo me obedeció sacando agua de
su bolso y empapándome el brazo, me ardió unos segundos pero después
me calmé, colocó el pañuelo encima.
Demasiadas emociones juntas y apenas era media mañana.
—¿Eres sensible a la sangre? —preguntó.
—Sí —susurré—. Gracias.
Me levanté y ella me ayudó, me aguanté el pañuelo en mi antebrazo.
—Tranquila —la chica me sonrió amablemente y se fue.
Solté un suspiro de alivio, alguien amable para variar.
La sangre cuando me hería así fuera levemente le provocaba a mi cerebro
una alerta de peligro y eso me hacía marearme y desmayarme, al menos en
mi periodo no me sucedía eso porque mi cerebro no lo detectaba como
peligroso.
Me quedé recostada de la pared y entonces comencé a caminar por el
pasillo haciendo tiempo, de repente escuché pasos detrás de mí y Hades
pasó por mi lado diciendo:
—Señorita Queen, a mi oficina.
Continuó su camino cargando su maletín.
¿Había terminado la clase más temprano?
Al parecer sí.
No dije nada, solo lo seguí a su oficina.
**********
Aclaraciones:
Luces: Placer.
Luces intensas: Orgasmo.
Luces intermitentes: Se desespera por incrementar el placer inigualable que
la embarga hasta lograr el orgasmo.
Capitulo 34: Industrias (Parte II)
actualización 2/2
Capitulo 34: Industrias (Parte II)
Hades entró y luego le seguí yo cerrando la puerta a mis espaldas, mi
mirada lo seguía mientras iba al escritorio a dejar su maletín, por más que lo
viera era imposible acostumbrarme a su belleza de dios del olimpo, creo
que mi deseo incrementaba aun más porque seguía completamente caliente
de su clase.
Estaba al borde,
muy
al borde como un volcán a punto de hacer erupción.
Él se volteó hacia mí como si lo hubiera llamado con mis pensamientos
pervertidos, sus ojos dorados fueron a mi brazo donde me sostenía el
pañuelo contra mi piel.
—¿Qué te ocurrió en el brazo? —preguntó Hades.
—Me caí. —dije acercándome a él, no sabía por qué pero me sentía
completamente temblorosa cuando me detuve cercar de él.
—A ver. —dijo tocando mi brazo, su simple toque me hizo tensarme y
aguantar la respiración.
Basta Nube, debes calmarte antes de saltarle encima
».
Aparté la mirada cuando me quitó el pañuelo, no quería ver sangre y
desmayarme de la nada.
—Ya no tienes nada. —dijo Hades observando mi raspón, seguidamente
tomó un pequeño envase de alcohol etílico y lo esparció en un algodón para
pasarlo por mi herida.
Gemí cuando sentí que me ardió pero luego me calmé cuando no dolió más,
alcé la vista y dejé de respirar cuando noté que Hades tenía clavado sus ojos
dorados en toques verdosos y bronces en mí, estaban levemente
oscurecidos.
Pero no me mires así que me aumentas el placer doctor
».
Una de la comisura de sus labios se alzó un poco y murmuró con voz
profunda:
—No aguanta nada, señorita Queen.
Dejé de respirar porque simplemente me habló en un susurro y fue
necesario para que el sonrojo llenara por completo mis mejillas.
Aclaré mi garganta y dije:
—Debería hipnotizarlo yo, a ver que tanto puede aguantar las ganas de
follar en plena clase, profesor Parker.
Él amplió su sonrisa y guardó el alcohol y los algodones nuevamente.
Me levanté sintiendo que debía alejarme un poco de él para que me bajara
el deseo al menos un poco, tenerlo cerca me resultaba torturante, pero
escuché sus pasos detrás de mí, me voltee retrocediendo al ver que no tenía
intenciones de detenerse y mi espalda pegó de la pared, él me atrapó con su
cuerpo.
«
Santas Vacas industriales
».
Estaba tan cerca que olvidé como respirar o pensar como era común cuando
lo tenía así de cerca siempre.
Hades relamió sus labios y se inclinó de modo que su nariz rozó la mía.
—Dime qué tantas ganas tienes, señorita Queen.
Su aliento chocando con mis labios estremeciéndome, sus labios rozaron mi
mejilla y el borde de mi barbilla para descender por mi cuello, me aferré a
sus hombros soltando un gemido echando mi cabeza hacia atrás, estaba
muy segura de que iba a incendiarme en cualquier momento.
—Señor Parker —murmuré sintiendo que me fallaba la voz—, estamos en
la oficina.
—Eso no nos detuvo antes. —susurró a mi oído antes de morder el lóbulo
de mi oreja, gemí arqueándome sin poder evitarlo, estaba harta de prolongar
el deseo, mis pezones dolían de lo hinchados que estaban pegándose a la
tela de mi camisa, podía sentir la dureza de su cremallera rozar mi ombligo.
Quiero más
».
—Industrias —susurró Hades.
Mierda.
Gemí fuerte echando mi cabeza hacia atrás, mi corazón latiendo
desenfrenado cuando el vapor caliente se extendió por todo mi cuerpo
haciéndome temblar por completo otra vez.
—Por favor... —susurré sin poder encontrar mi voz.
—¿Qué quieres, Nube? —preguntó Hades— ¿Otra clase de
industrias
Satanás
».
Gemí aferrándome a sus hombros y oculté mi cabeza en su cuello
estremeciéndome, él se tensó su respiración también se había había tornado
más rápida.
Sentía que se estaba desquitando por haberle chocado la camioneta, creo
que de alguna forma, esta era su venganza; hacerme casi retorcerme del
placer.
—Hades... —susurré.
—Dime lo que quieres —susurró a mi oído pasan la mano por mi cintura
descendiendo hasta apretar mi trasero contra él.
—A ti —gemí.
Hades pareció complacido de mi petición.
Sus mano fueron a mi cremallera soltando al botón de mi pantalón y lo
ayudé a bajármelo rapidamente junto con mis bragas a la altura de mis
rodillas, Hades metió la mano entre mis pliegues vaginales y comenzó a
tocarme; sintiendo mi humedad, mi respiración estaba echa un desastre y
comencé a mover las caderas a su ritmo buscando más fricción y gimiendo
ante la gloriosa sensación.
—Luces —ordenó Hades.
—Ah... —jadeé echando mi cabeza hacia atrás — mierda...
Me hizo abrir un poco más las piernas de modo que introdujo 2 de sus
dedos en mí que se deslizaron con facilidad, estremeciéndome.
No puedo, no puedo, es demasiado
».
Sentía que iba a deshacerme como toda una galleta mojada.
—Luces intensas —ordenó Hades.
Por fin
».
Me estremecí gimiendo casi en un grito y Hades me cubrió la boca con su
mano para que nadie que pasara cerca escuchara, pero es que no podía
controlarme sentía que tenía un terremoto interno cuando el orgasmo me
barrió dejándome completamente empapada, apenas pude recuperar el
aliento.
Mierda, eso fue... increíble
».
Siempre que estaba con Hades lo era.
—¿Te siente bien? —preguntó apartando algunos mechones de mi rostro,
apenas pude enfocar mi mirada en sus ojos dorados completamente
oscurecidos.
—Sí —susurré apenas encontrando mi voz.
—Mira cómo me tienes —Hades me tomó mi mano colocándola sobre la
tela de su pantalón en su cremallera, la deslicé de arriba a abajo, estaba tan
duro como una roca.
Relamí mis labios preparándome para devolverle el placer cuando de
repente su teléfono vibró en una llamada, Hades lo sacó de su bolsillo
apenas mirando la pantalla y lo apagó dejándolo a un lado, no alcancé a ver
quién era.
Hades me tomó de la barbilla para que volviera a enfrentarme a su mirada y
acaparar mi atención, su aliento rozando el mío, relamí mis labios
nuevamente y su pulgar acarició la silueta de los mismos.
—Soy tu rey —susurró, su aliento chocando con mi boca estremeciéndome.
¿Algún día iba a cansarme de Hades?
Creo que no.
Nadie iba a ser como él.
—Sí —respondí en un susurro.
—De rodillas —ordenó Hades.
Sentí el
déjà vu
de sus palabras de cuando jugamos la primera vez, sonreí levemente
mientras lo tocaba encima de la camisa y descendía hasta estar de rodillas
solté el botón de su cremallera y le bajé el cierre para bajar su pantalón él
me ayudó y su miembro saltó a la vista casi enseguida completamente
erecto, lo tomé en mi mano sintiéndolo caliente y palpitante, las venas se le
marcaban, sin dudar ni un poco lo lamí desde el tallo hasta la punta jugando
con mi lengua hasta que lo metí a mi boca y alcé la vista hacia él para
observar su expresión de placer, sus ojos dorados estaban completamente
oscurecidos con la pupila dilatada en deseo, parecía un completo dios
sobrenatural.
Me estremecí cuando nuestras miradas se cruzaron, y estiró la comisura de
sus labios en una ligera sonrisa.
Me fascinas, Liebe
».
Continué mi trabajo moviendo mi cabeza más rapido hacia adelante y hacia
atrás, su boca levemente abierta soltando ligeros jadeos y comenzó a mover
las caderas buscando profundidad, evité las arcadas cuando me tocaba el
fondo de la garganta pero no me detuve, solo aceleré mis movimientos
disfrutando completamente que él lo disfrutara.
Su placer era mi placer.
—Detente —ordenó Hades estremeciéndose un poco, sabía que estaba a
punto de llegar.
Pero en este punto ya no estaba bajo su hipnosis, creo que desde que me
arrodillé no lo estaba, ya se había cumplido la hora así que no me detuve, lo
sujeté de las caderas y seguí moviendo mi cabeza hacia adelante y hacia
atrás.
—Nube, si no te detienes voy a venirme en tu boca —dijo con voz ronca—
y vas a tener que tragártelo.
En respuesta lamí la punta de su miembro con mi lengua y lo miré
sonriendo antes de volver a meterlo a mi boca continuando mi trabajo,
Hades me acarició el cabello, sus jadeos más rápidos y luego se separó
dando un paso hacia atrás para continuar con su mano, yo saqué la lengua
aceptando lo que venía y él me tomó del mentón colocando la punta en mi
boca lo vi apretar los ojos y se dejó ir empapando mi boca con el líquido
tibio, no respiré, solo acepté todo lo que me dio, se sentía muy raro pero no
me di tiempo de pensarlo, solo me lo tragué antes de arrepentirme o que me
diera arcadas.
Hades recuperó el aliento y me miró, limpié las esquinas de mis labios y
sonreí levemente, él también estiró la comisura de sus labios en una sonrisa,
esta era una pasión desenfrenada que no pudimos aguantar, y es que cada
vez que estábamos juntos parecía mágico, estábamos muy conectados.
Él me tomó la mano ayudándome a levantarme y se arregló el pantalón, yo
me arreglé también el mío tenía que ir a mi otra clase, lo volví a mirar
mientras arreglaba mi cabello y Hades fijó sus ojos dorados en mí, su
mirada profundizándose en la mía y es que no era necesario decir nada, la
tensión y atracción hablaba cuando comenzó a agravarse otra vez.
Lo amo, realmente lo amo
».
Creo que ambos compartíamos la idea de que esto no era suficiente, que
necesitábamos más, me acerqué alzándome de puntillas lo más que pude y
rocé su nariz con la mía, Hades se tensó pero no se movió, sabía que se
controlaba por mí; vencía su trauma. Rocé su labios, su aliento chocando
con el mio, lo sentí estremecerse antes de pegar mis labios a los suyos y él
me correspondió en un beso que comenzó a volverse cada vez más fogoso,
su lengua me obligó a abrir la boca y gemí rindiéndome al deseo que no se
había disipado aún.
Quería más.
De repente la puerta de la oficina se abrió, Hades y yo nos separamos
enseguida pero era evidente que nos habían encontrado con las manos en la
masa.
Mierda.
.
.
**************
Holaaa conejitas sexys jajajajaj hace calor o solo soy yo??? xD Dios
mido ¿pero quien los encontró? el que adivine le dedico el proximo
capitulo :D recuerda votar, espero les haya gustado la doble
actualización quise editarlo con cuidado.
Estas son mis redes sociales por si desean hablar conmigo y seguir
contenido de la historia :D
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Las amo con mi higado y mi pulmón :D
Nos leemos el miercoles.
Capitulo 35: ¡Feliz cumpleaños
Hades!
actualización 1/2
Capitulo dedicado a Sofiolmos03 por atinar:D
Capitulo 35: ¡Feliz cumpleaños Hades!
—¡Feliz cumple...! —el hombre se interrumpió cuando procesó la imagen
frente a él de nosotros con rostros de completa sorpresa por su interrupción
— Oh, lo siento, es... es que no creí... ¿interrumpí cierto?
Sus ojos azules se ampliaron pareciendo apenado, era una persona que no
había visto antes, parecía mayor tal vez de casi 40 años, terminó de entrar a
la oficina cerrando la puerta a sus espaldas, en su mano tenía lo que parecía
ser una pequeña caja de regalo.
—¿Por qué no tocas, Taylor? —dijo Hades separándose de mí, pasando una
mano por su cabello para arreglarse un poco.
¿Lo conocía?
Bueno, que Hades estuviera tranquilo me tranquilizaba a mí porque me
hacía pensar que no estábamos en problemas.
—Venía a entregarte algo que te mandaron por tu cumpleaños
Hulk
—dijo Taylor—, no creí que estabas aquí con alguien.
¿Hulk?
¿Cumpleaños?
¿Hades Parker estaba cumpliendo años hoy?
Estaba tan confundida que apenas pude recomponerme, pero cuando lo hice
me arreglé un poco el cabello y la ropa para acercarme a ellos, Hades me
miró y le dijo a Taylor:
—Ella es Nube Queen.
¿Me estaba presentando? Parecía que le indicaba que era yo porque era
alguien de quien ya habían hablado.
—Nube —repitió Taylor con una sonrisa extendiendo su mano hacia mí—,
mira eso, por fin te conozco, la chica que hizo que el
Hulk
se pusiera sensible.
¿El Hulk?
Al parecer ya habían hablado de mí entonces.
Estaba completamente confundida sin comprender muy bien de donde había
salido este hombre y que tuviera tanta familiaridad con Hades, de hecho
Hades parecía cómodo con él, nada que ver ni comparar como cuando
trataba a sus hermanos; distante.
Le estreché la mano correspondiendo su presentación sintiéndome aun algo
confundida.
—Oh, mucho gusto, tú ehm, ¿me conoces? —dije y miré a Hades— ¿estás
cumpliendo años?
No sabía como sentirme exactamente al saber que Hades estaba cumpliendo
años y no me había dicho nada.
Aun claro, Hades Parker era tan expresivo como un pepino.
—Como no —dijo Taylor girando los ojos—, evidentemente no va a decirte
cuando es su puto cumpleaños, pero sí, es hoy, ¡Hades está cumpliendo 27
años!, y pues claro que te conozco Nube, soy un amigo muy cercano al
Hulk
, me ha hablado de ti, de como le rompiste el corazón y de como...
—Taylor. —lo interrumpió Hades.
—En fin, soy amigo de Hades —continuó diciendo Taylor—, no sé si te ha
hablado de mí, pero yo sí he escuchado de ti, es decir hay una novela que te
describe... y sí, de hecho eres muy guapa.
¿Amigo de Hades?
Podía recordar que Hades de hecho sí me había hablado de uno de sus
amigos más cercanos que visitó en Europa en su gira y que ahora estaba
aquí, solo que no sabía que de hecho sí existía.
—Sí, sí se me habló de ti —murmuré.
Taylor pareció complacido de que Hades si me hubiera hablado de él.
—¿Qué haces aquí Taylor? —preguntó Hades.
Taylor tomó una profunda respiración pareciendo algo apenado otra vez
porque nos hubiera interrumpido.
—En mi defensa te llamé pero no contestaste —dijo Taylor—, recuerda que
vamos a la clínica a hablar con los inversionistas.
Oh, ¿entonces además de amigos eran socios?
—Estaba ocupado. —dijo Hades, sus ojos dorados me miraron por medio
segundo y sentí mi rostro entero sonrojarse al recordar lo que había
ocurrido aquí minutos atrás.
Pero es que estando cerca de Hades era imposible controlar las ganas que
me generaba.
—Vale, lo siento —dijo Taylor otra vez pero no parecía tan sincero—. En
fin, también vine a entregarte el regalo, no es mío, te lo mandaron.
Le dio la pequeña caja negra con cinta blanca y elegante en un lazo, Hades
lo tomó en sus manos.
Me sentía tan tonta por no haberle dado nada en su cumpleaños...
—¿Quién? —preguntó Hades frunciendo débilmente el ceño.
—Kora. —dijo Taylor.
¿Kora? ¿Quién era Kora?
Hades se tensó al escuchar ese nombre y sin dudar ni un poco botó la caja a
la basura, Taylor y yo proseguimos en un intenso silencio sin comprender
por qué Hades había botado el regalo, Taylor fue el primero en romper el
silencio diciendo:
—Oye, eso no fue muy cortés, dijo que esperaba que lo usaras debe de ser
un costoso reloj...
¿Costoso reloj? ¿entonces esta tal Kora tenía mucho dinero? Claro que a
Hades le daba igual botar cosas costosas o no, él era millonario, pero me
dejaba la duda.
¿Acaso era una de sus Mártires?
—¿Quién es Kora? —pregunté mirando de Hades a Taylor en busca de una
explicación porque me sentía ajena a todo lo que hablaban.
—Es... —comenzó a decir Taylor, evidentemente no tenía restricciones para
hablar como todo un loro.
—Taylor —interrumpió Hades callándolo—, en este preciso momento estoy
por pegarte cinta adhesiva a la boca.
Por supuesto, Hades no quería que supiera nada de nada siempre y eso me
molestaba.
Controla el león Nube, respira
».
Ahora que estaba conociendo a Taylor me daba cuenta de que al ser el
amigo de Hades sabía cosas, por lo que tenía que preguntarle esas
cosas
a él cuando Hades no estuviera cerca.
—Lo siento —dijo Taylor soltando una ligera carcajada por lo que le dijo
Hades—. En fin, cambiando el tema, también el señor Ángel Parker me
llamó, quiere que vayas a cenar esta noche a su casa de lo contrario irá a la
tuya y creo que te molestará más.
Ángel Parker era el papá de Hades.
—Sí. —confirmó Hades a que evidentemente iba a molestarle que su padre
viniera a su casa.
—Anda a su casa entonces —dijo Taylor—, te quedas unas horas comiendo
rica comida por tu madrastra Patricia que es chef profesional y luego te vas,
no es tan complicado, me dijo que también si querías llevaras a tu novia,
pensé que aun no estaban juntos pero ahora sé que sí, así que... ¿vamos?
Creí que Hades le diría algo al respecto por mencionar que Patricia fuera su
madrastra pero Hades no le dijo nada parecía de hecho mareado por Taylor,
podía ver que ambos eran muy diferentes, Taylor era muy parlanchín,
expresivo y alegre, Hades en cambio era... callado, serio y no le gustaba
expresarse.
Que extraña amistad de polos opuestos.
—Puede ser —dijo Hades finalmente.
Vi la hora en mi teléfono ya estaba por iniciar la segunda hora, tenía que
irme.
—Yo debo ir a clases —comenté.
—Vale, nosotros también debemos irnos —dijo Taylor señalando a Hades,
me imaginaba que era lo que habían mencionado antes de tenían una
reunión con inversionistas.
De repente tocaron la puerta y Taylor abrió, la señora Pompeye entró a la
oficina cargando un pequeño pastel de glaseado de chocolate con una vela
encendida encima en medio, miró a Taylor, luego a mí y finalmente a Hades
pareciendo más feliz cuando sus ojos brillaron.
Me irritas tanto profesora Pompis
».
—Permiso —dijo ella—, vengo por el doctor Parker.
¿Más o menos?
Ella se detuvo frente a él con esa deslumbrante sonrisa de comercial
mientras movía sus pestañas en un obvio coqueteo mirándolo con adoración
absoluta y le ofreció el pastel.
—Feliz cumpleaños al profesor más divino que ha pasado por esta
universidad. —continuó ella para terminar de irritarme aún más en su obvio
coqueteo.
«
Divino cuando me da como cajón que no cierra
».
Hades tomó el pastel pareciendo no ser descortés. Taylor me miró como si
quisiera ver mi reacción y yo puse todo mi auto control para no decir nada
ni hacer nada comprometedor frente a la profesora pero de seguro mi rostro
estaba completamente rojo de molestia.
—Oh, gracias Paula —dijo Hades—, pero sabe que no consumo azúcar.
—Lo sé mi profe divino —dijo Paula guiñándole un ojo mientra pasaba una
mano por su brazo—, está libre de azúcar lo endulcé con mi cariño cuando
lo hice para usted.
Si le seguía diciendo "profe divino" otra vez iba a vomitar.
Dejé de respirar, seguro mi rostro, mis orejas, mi cuello debían de estar
completamente rojos e hirviendo de celos por el simple hecho de que la
profesora Pompis sí supiera su cumpleaños, tuviera el detalle de aparecerse
con un pastel y de paso le coqueteara en mis narices.
Ya no podía más tenía que irme de aquí antes de agarrarla por los cabellos
reclamando que Hades era mío.
**********
Holiiiiisss doble actualización, pero recuerda votar :D
Capitulo 36: La cagué
Actualización 2/2
Capitulo 36: La cagué
Respira Nube, respira guarda a la leona
».
Una parte de mí quería irse y otra quería quedarse a ver qué tanto iban a
hablar.
Pero tampoco podía demostrar que estaba celosa, eso sería peligroso para
ambos.
—Gracias. Ya iba de salida —dijo Hades—, tengo que atender otros
asuntos.
Yo me di media vuelta yéndome de ahí para no seguir torturándome a mi
misma y evitar meter la pata, es decir no sabía ni de asomo que hoy 17 de
enero Hades Parker estaba de cumpleaños.
Fui por el pasillo directo al salón sintiendo que casi botaba humo por las
orejas, por más que Hades me hubiera confirmado que no tuvo ni tenía nada
con ella, solo recordaba cuando la montó en el auto.
Basta Nube ¿de verdad sigues teniéndole ideas a la profesora Pompeye
solo porque Hades una vez la llevó para darte celos?
».
Sonaba estúpido, pero sí, seguía molesta por eso porque era evidente de que
ella estaba enamorada de él.
De repente escuché pasos a mis espaldas y casi dejé de respirar cuando noté
que de hecho era Hades Parker el que me había alcanzado en el pasillo,
caminaba a mi lado, su mirada fija al frente.
—No tienes por qué ser tan evidente —dijo Hades en un susurro—, intenta
disimular al menos un poco.
¿Disimular?
Claro el humo saliendo de mi orejas y nariz de enojo como un dragón a
punto de soltar fuego debía de ser evidente para cualquiera.
—Estaba coqueteándote, tocándote y te trajo un pastel —repliqué en un
susurro también mirando al frente para no hacer evidente ante los
estudiantes que estaba por ahí que hablábamos de algo importante y
personal.
Hades no dijo nada, como si mis celos no estuvieran justificados y eso me
molestó aún más porque pensé por un momento que sí le gustaba la
profesora Pompeye y su atención.
—¿Acaso la prefieres a ella para que seas tan caballeroso? —continué—
¿en algún momento te la follaste en la oficina y la tocaste como a mí o
habías quedado con ella para cuando terminaras de darme clases?
Porque no estaba en los planes venir después de su clase a su oficina, fue
todo improvisado, si Taylor y yo no hubiéramos estado ahí, ellos hubieran
estado solos.
Nuevamente Hades se quedó en silencio, y me atreví a mirarlo, su rostro
enrojeciéndose un poco sin detener su caminar, su expresión inescrutable
pero lo percibía algo molesto por mi cuestionamiento.
Uh.
No fue hasta que recapacité lo que dije que me di cuenta de que había
metido la pata acusándolo de estar con otra al mismo tiempo que conmigo
como una celópata insegura.
Hades me había demostrado todo este tiempo que estaba para mí, que
estaba al pendiente de mí y que nunca dejó de pensarme; aun cuando lo
dejé.
La cagué
».
¿Cómo borraba las palabras que imprudentemente salieron de mi boca
como vómito verbal impulsado por los celos?
—Nube —dijo Hades— ¿Le correspondí en algún momento su coqueteo?
—No. —respondí apretando los labios sabiendo que Hades apenas le
respondió a la profesora Pompeye.
Yo exageré y me sentía muy tonta ahora.
Hades continuó diciendo:
—Entonces no comprendo tu actitud, hablamos más tarde de esto.
Él continuó caminando hacia la salida y yo tragué pesadamente saliva ante
lo que dijo.
Hablaríamos más tarde de esto.
No sabía si era bueno o malo.
Más atrás de él le siguió Taylor despidiéndome con un gesto de la mano y
una ligera mueca apenada.
Por primera vez en la historia, sentía que Hades Parker estaba molesto
conmigo por mis celos irracionales.
Y lo peor es que tenía razón, no debí decirle eso, pero mis celos de que una
mujer le diera un regalo, luego pompeye se apareciera con un pastel,
sumado a eso, Hades no me dijo quien era esa famosa Kora que le daba
regalos y me ponía más pensativa en el conjunto de cosas.
Es su cumpleaños, debes calmarte, evidentemente va a recibir regalo de
muchas
».
Ahora yo tenía que busca un regalo, ¿pero qué podía regalarle a Hades
Parker, el hombre que lo tenía todo?
Ya calmate Nube, demasiadas emociones solo para media mañana
».
Fui al resto de las clases intentando dejar de pensar tantas cosas, presenté la
evaluación de la 3ra hora y por fin en horas de la tarde salí directo a mis
clases de ballet, estaba bajando las escaleras cuando Gabriel me alcanzó y
dijo:
—Hey ¿te llevo?
La voz de Hades diciéndome que no me acercara a Gabriel apareció en mi
cabeza, pero... lo veía como una oportunidad de saber qué hacía Gabriel
aquí, por qué se había venido de Europa o qué quería.
Sabía cuidarme, podía con esto.
—Uhm, sí gracias, voy a mis clases de ballet. —dije acompañándolo a su
auto subiéndome de copiloto, él se montó en el puesto de conductor y
arrancó.
—Estuvo fuerte el examen ¿uh? —dijo Gabriel.
—Sí —murmuré, aunque en realidad no me pareció así, las respuestas
fueron muy simples, solo conceptos, intentaba buscar la forma correcta de
iniciar una conversación acerca de su vida.
Solo que no encontraba cómo.
—Oye ¿puedo decirte algo? —dijo Gabriel cambiando el tema.
—Sí, claro —lo miré, él mantenía la mirada fija en la carretera.
—Sí Andrew te golpea puedes denunciarlo —dijo—, esos moretones en tu
rostro...
Oh.
Se me había olvidado retocarme el maquillaje.
—Oh, esto no fue Andrew —expliqué—, ayer se metieron a robar a mi casa
y... me golpearon.
Se sentía como si hubiera sido una eternidad, pero creo que lo superé rápido
porque estaba Hades conmigo.
—¿Qué? —dijo incrédulo.
—Ujum.
—¿Denunciaste? —preguntó.
—Sí, ya se hizo el proceso —dije—, ya estoy bien.
Él se mantuvo por un momento en silencio hasta que por fin dijo:
—¿Sabes quienes fueron?
Relamí mis labios, estaba tentada a asomarle que sí, que de hecho sí sabía
pero no quería dar detalles, porque no sabía si él o alguien cercano a él
tenían que ver con todo esto.
—No —dije—, no tengo idea de qué ocurrió.
Gabriel afirmó con la cabeza.
—Creí que Andrew...
—No —lo interrumpí—, ya no estamos juntos definitivamente.
Gabriel no pareció sorprendido, como si ya lo supiera, y es que para
cualquiera que pusiera tan solo un poco de atención hubiera visto lo
desastroza que terminó nuestra relación, como si se hubiera quitado una
máscara.
—Entiendo —dijo Gabriel y agregó con algo de broma:— Entonces ¿estás
libre y soltera?
—Uhm, algo así —mentí—, ya sabes, quiero disfrutar mi soltería; sola.
Quería dejar en claro que no le estaba coqueteando de alguna forma.
—Te invitaría a disfrutar la soltería juntos pero de seguro Andrew me salta
a puños otra vez —dijo y se rio un poco sabiendo lo que había pasado antes.
Eso no me pareció gracioso pero igual me reí para empatizar.
Creo que era el momento perfecto para comenzar a indagar lo que en
realidad quería saber.
—Oye —dije—, ¿puedo hacerte una pregunta?
—Claro que sí —dijo.
—¿Por qué te fuiste a Europa y ahora regresaste? —solté.
Él se quedó por un momento en silencio como si no hubiera esperado que le
preguntaría algo así.
Aclaró su garganta y murmuró:
—Cuando estaba aquí me sucedió algo muy feo, alguien que creí mi amigo
me traicionó y asesinó a mi novia.
¿Uh?
¿Por ese amigo se refería a Hades? Me contó que antes eran amigos.
—¿Cómo te traicionó? —pregunté intentando fingir horror— ¿era un
asesino?
—Tenía una aventura con mi novia a mis espaldas —explicó—, un día
estaba por descubrirlos cuando llegué a la casa pero él se las arregló para
dispararle y solo se fue.
Me ponía dudosa porque Gabriel evidentemente no decía nada de la droga,
y usalmente parecía mentir con facilidad, además de que dudaba realmente
que Hades se hubiera metido con su novia.
Pero...
¿Acaso Hades de verdad estaba involucrado en esto del asesinato?
De repente mi teléfono vibró en mi bolsillo, lo saqué mirando la pantalla y
me quedé fría al ver que era un mensaje de Hades, cuando lo abrí leí que
decía:
Hades Parker:
Solo te pedí 1 cosa, Nube.
Dejé de respirar al saber que de alguna forma Hades sabía que estaba con
Gabriel
.
Me llegó otro mensaje.
Hades Parker: Iré por ti cuando salgas del ballet y hablaremos.
Tragué pesadamente saliva, sabía que estaba en problemas.
*************
Premio o castigo? ok no xD jajajajajaja! Pronto se va a revelar una
bombaaa! chan chan chaaan, tiene que ver con Andrew, leeré sus
teorias wuajajaja. las amo mucho con mi pulmón y mi higado, tengan
un hermoso dia!
estas son mi redes sociales, las que no me sigan le huelen los pies :D
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Nos leemos el fin de semana :D
Capitulo 37: Haciendo enojar a
Hades.
Actualización 1/2
Capitulo 36: Haciendo enojar a Hades.
Me quedé fría.
Ya de por sí Hades estaba molesto por lo que le había dicho esta mañana de
follarse a la profesora Pompis y ahora de seguro lo empeoré al aceptar el
aventón de Gabriel cuando él me dijo que no me le acercara.
Eres la peor novia del mundo Nube, haciendo enojar a Hades el día de su
cumpleaños
—¿Estás bien? —preguntó Gabriel probablemente al notar que me había
quedado callada de repente.
—Sí, sí. —Aclaré mi garganta— Es que noté que voy tarde.
Guardé el teléfono sin responderle a Hades porque realmente no sabría qué
decirle, vine para ver si podía sacarle algo de información a Gabriel cuando
Hades específicamente me dijo que no lo hiciera porque no le agradaba la
idea de que lo tuviera cerca porque Gabriel no estaba bien de la cabeza y
podía hacerme daño.
Y aquí estaba yo, montada en su auto por voluntad propia.
Pero en mi defensa, Hades nunca me decía bien las cosas, no me decía todo;
tenía el presentimiento que ocultaba mucho más de lo que me hacía saber y
mi curiosidad solo me llamaba por respuestas.
¿Acaso Hades sí tendría que ver con la muerte de la novia de Gabriel y por
eso Hades no quería que me acercara a él? Muchas especulaciones sin
respuestas.
Gabriel me dejó en la academia de ballet, le agradecí y por fin me fui para
empezar mis practicas intentando olvidarme de que dentro de unas horas iba
a enfrentarme a Hades Parker y eso me daba terror.
Claro que no sabía por qué exactamente si Hades siempre era respetuoso
conmigo, pero pensar en que había hecho cosas para molestarlo por mi
impulsividad me dejaba intranquila.
Creo que era la vergüenza que tenía que no me dejaba actuar como una
persona serena y madura que enfrentaba sus terribles metidas de pata.
Tanto así, que cuando terminamos las prácticas fui la primera en irme
saliendo por la otra puerta; la trasera, di una vuelta entera en la cuadra y me
fui a paso rápido a mi residencia mirando alrededor para ver si Hades estaba
siguiéndome, no había rastro de él.
Estás metiendo aún más la pata hasta el fondo, Nube
Me sentía que volvía al pasado a cuando vivía con mis padres y me metía
en graves problemas con mi papá, huía quedándome en patio por horas
hasta que cuando caía la noche volvía y el regaño no era tan grave.
Debía de estar mal que pensara en Hades como mi papá.
«
Daddy Issues, Nube
Solté un suspiro y llegué a mi residencia, al menos había logrado llegar sin
encontrarme a Hades, me prometí que después de bañarme le escribiría
diciendo que no había visto el mensaje y me disculparía por todo.
Mañana llegaría con un regalo a su casa, tenía que ver qué iba a comprarle.
Abrí la puerta de mi residencia, y encendí la luz de la sala, solté un grito
echándome hacia atrás de la impresión al ver a Hades sentando en el sofá,
sus piernas cruzadas, sus brazos abiertos a lo largo del espaldar y su mirada
de ojos dorados resplandecientes, fija en mí.
—¡Hades! —aclaré mi garganta al darme cuenta que mi voz había salido
como un chillido— pero... ¿Qué haces aquí?
¿Cómo había entrado?
—¿Acaso pensabas que podía huir de mí, Nube? —respondió tan tranquilo
que me estremecí al sentir que seguía enojado.
Y con muchas razones para hacerlo, elementalmente me encargué de
molestarlo hoy.
—Hades yo... —murmuré sin encontrar una respuesta porque era eso; yo
había intentado huir de él fallando en el intento.
Hades se levantó caminando hacia mí a paso lento, su mirada clavada en la
mía, mi corazón estaba desenfrenado y dejé de respirar cuando se detuvo
frente a mí, tuve que alzar la cabeza para poder verle el rostro, sus ojos
oscurecidos.
Mi leona interna se había metido a la cueva creyendo que el león iba a
quemarla con su fuego.
—¿Qué? —preguntó Hades su aliento chocando con mi rostro mandando a
todas mis hormonas a alborotarse.
—No estaba huyendo, es... es...
Nuevamente me había quedado sin argumentos y solo empezaba a
balbucear incoherencias.
Necesitaba un botón para reiniciar el día y hacer todo diferente.
Alzó una mano apartando un mechón de cabello de mi rostro hasta detrás de
mi oreja, si simple toque ocasionándome casi un infarto, más que miedo...
comenzaba a incendiarme por su cercanía, el calor subiendo a mis mejillas.
—Estás temblando —comentó Hades paseando la mirada por mi rostro,
relamí mis labios sintiéndolos resecos, sus ojos deteniéndose por un
momento ahí agravando la tensión que comenzaba a sentir que me incitaba
a abalanzarme a sus brazos.
No pude hablar, no encontraba mi voz.
—¿Me tienes miedo? —continuó Hades en un susurro, una de sus manos
acarició mi cintura mientras se inclinaba hacia mí de modo que sus labios
rozaron mi oreja cuando murmuró:— Deberías, Conejita.
Mordió el lóbulo de mi oreja y gemí aguantándome de su pecho como un
reflejo al sentir que todo mi cuerpo se estremeció por completo.
¿De qué momento pasé a querer huir de él a querer tocarlo y que me hiciera
gemir a gritos?
Solo pensaba en que lo que pasó en su oficina no fue suficiente, quería más.
—Hades, no te entiendo —susurré, él comenzó a lamer y besar mi cuello en
un tortuosa caricia.
—¿Por qué? —susurró a mi oído antes de morder el lóbulo de mi oreja.
Gemí otra vez sin poder evitarlo poniendo los ojos en blanco sintiendo que
me deshacía como una galleta de soda.
—Creí que estabas molesto —susurré aferrándome a su pecho sin querer
que se despegara de mí.
—Lo estoy —susurró Hades—, lograste provocar mi enojo.
Santas vacas
La punta de sus labios rozaba mi piel, pero esta vez no me tocaba, solo
sentía su aliento caliente pero eso era suficiente para mantenerme en un
incendio forestal.
—Confiesa lo que hiciste, Nube —continuó Hades echándose hacia atrás de
modo que ahora su nariz rozaba la mía.
Tragué pesadamente saliva.
—Fui con Gabriel cuando me dijiste que no querías que estuviera cerca —
susurré.
Observé como una de la comisura de sus labios se estiró un poco en una
sonrisa malvada y murmuró:
—¿Y por qué lo hiciste?
—Quería indagar por qué vino —confesé.
—Cuando te dije que no. —completó Hades, sus manos me aferraron más
fuerte la piel de la cintura en una deliciosa caricia que me hizo
estremecerme y gemí sobre sus labios.
Noté que sus ojos se oscurecieron y me tomó la mano, en seguida me tensé
al saber lo que significaba este gesto.
No tuvimos que decir nada, porque cuando nos miramos, parecíamos
comunicarnos en silencio en que era placer; intenso y profundo placer.
En un movimiento Hades me giró colocándome de espaldas, me quedé
apoyada de la fría pared, jadee de la impresión inesperada cuando se acercó
de modo que pude sentir el roce de su cremallera contra mi trasero, estaba
completamente duro contra mí, Hades se inclinó de modo que dejó leves
besos en la piel descubierta de mi hombro ocasionando que me estremeciera
hasta que llegó a mi oído y susurró:
—¿Por qué me desafías, señorita Queen?
Relamí mis labios y respondí:
—Porque puedo, señor Parker.
Hades mordió el lóbulo de mi oreja y gemí cuando una de sus manos se
metió dentro de mi pantalón deslizando sus dedos dentro tocando
directamente mi feminidad...
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Doble actualización, pero recuerda votar para la buena suerte :D
Capitulo 38: Sexo manipulador
Actualización 2/2
Capitulo 38: Sexo manipulador
Sus dedos se deslizaron y sentí que mi rostro entero aumentó el sonrojo,
estaba tan empapada y húmeda que hasta me daba vergüenza.
—Estás justo como me gusta encontrarte —susurró Hades, sacó su mano
solo para abrirme el botón del pantalón y lo ayudé a bajármelo junto con
mis bragas quedando desnuda de la cintura para abajo.
Necesitaba tenerlo ahora.
—No voy a ser gentil, Nube —dijo Hades, su voz profunda me estremeció
y una de sus piernas se metió entre las mías para indicarme que las separara,
le obedecí separándolas y me tomó de las caderas para alzármelas un poco.
—No quiero que lo seas —susurré y jadee cuando metió dos de sus dedos
en mí que se deslizaron con completa facilidad, comencé mover las caderas
en busca de más profundidad y él comenzó a mover sus dedos cada vez más
rápido, pegué las manos de la pared sin poder resistir la intensidad, el vapor
caliente inundándome en placer cuando mis cuerpo entero se estremeció, no
tardé nada en llegar a mi orgasmo dejándome sin aliento.
Joder qué intenso
Giré mi cabeza sbre mi hombro para mirar a Hades mientras recuperaba el
aliento, pero aún así mi corazón no calmaba sus latidos, estaba
desenfrenado y quería más, él se separó un poco para sacar un condón de su
bolsillo, rompió la envoltura con sus dientes y se lo colocó sobre su
miembro completamente erecto.
—Necesito sentirte piel con piel sin este plástico —comentó tomándome de
las caderas para acomodarse—, tómate la pastilla.
En eso tenía mucha razón, tenía que ir nuevamente con mi ginecólogo para
llevar nuevamente el control.
—Vale —dije—, empezaré a tomar... ah.
Me embistió de un solo empujón llenándome por completo y comenzó a
moverse como toda una bestia, rápido, sin contemplaciones, y yo fui toda
una confusión de jadeos ante la intensa sensación de sus movimientos
fuertes contra mí.
Él tenía razón, ahora él no era nada gentil.
Me estaba dando duro pero me encantaba.
Me agarró del pelo con una de sus manos en un moño improvisado
provocando que me me moviera con más ganas contra él, el sonido de
nuestras pieles chocando rápido llenaba todo el apartamento al igual que
nuestros jadeos desenfrenados.
—Dime —dijo a mi oído, su respiración agitada—, ¿vas a volver a
acercarte a él?
—Ah... ah, no. —susurré sin poder enfocarme en hablar.
—Necesito confiar en ti Nube —dijo—, júralo.
No dije nada, apreté los labios sintiendo que estaba a nada de venirme.
—Júralo. —insistió.
No le respondí, el cosquilleo se extendió por toda la zona de mis piernas y
mi vientre.
Hades se salió de mí interrumpiendo mi momento.
—Oye... —susurré en un hilo de voz, la piel de mis piernas cosquilleando
reclamando que estuve al borde de explotar.
Él pasó la punta de su miembro por mi entrada en una caricia desesperante.
—Júralo —dijo Hades.
—Eso no es justo —susurré echando mis caderas hacia atrás en busca de
introducirlo pero no me dejó; se alejó.
—¿Tan difícil es que te diga algo y lo cumplas? —dijo Hades.
¿Entonces todo este sexo era un castigo?
—No puedes estar hablando en serio —dije con voz ronca.
Quería hacerme jurar esto a cambio de llegar, eso por alguna razón me puso
de mal humor.
—Hablo muy en serio. —dijo Hades.
Me voltee hacia él, sus ojos oscurecidos, su miembro aún completamente
erecto afuera de su pantalón, él seguía aun completamente vestido
observándome como si no comprendiera mi reacción molesta...
...Como si no comprendiera como era que no me dejé manipular con sexo.
Pero yo no era la misma niña virgen de hace un año, tocar fondo te vuelve
diferente, dura y hasta algo inflexible, cuando mi padre y Hades me
dejaron, algo en mí se fue también.
—Hades, tú siempre exiges —dije—, no hables con él, no hagas esto, no
hagas aquello, eres controlador e intentas manipularme ahora.
Él alzó una ceja.
—Solo te dije de Gabriel y Andrew que no son buenos para ti. —refutó
Hades.
Me subí el pantalón, ya hasta las ganas de follar se me habían ido por la
molestia, mis piernas cosquillosas y mi vientre quejándose por no poder
haber llegado a su punto máximo.
—Estudiamos juntos —dije—, y seguirá siendo así por 2 años más, a
menos que me aprueben el intercambio extranjero, así que como tu
necesitas confiar en mí, yo necesito confiar en ti.
Hades parecía perplejo.
—¿No confías en mí? —preguntó sin comprender.
Claro que lo hacía, pero que me ocultara tantas cosas solo me hacía sentir
desconfiada, como si a veces no lo conociera.
—Hades me ocultas muchas cosas e intento ir a tu ritmo para no presionarte
y me digas lo que ocurre cuando te sientas cómodo —dije—. Pero son
muchas cosas también, al menos tú también debes poner limites con las
demás chicas, no solo prohibirme que me relacione con otros chicos por
celos.
—No son celos, Gabriel es una persona inestable que puede hacerte daño —
dijo Hades—, y Andrew, él es evidentemente una mierda de persona y no
me gusta que te llame, ni que mucho menos hablen porque puede también
hacerte daño, Nube.
Tomé una profunda respiración, relamí mis labios y le sostuve la mirada.
—Al menos quiero que si tú me pides que te respete diciendo que tengo
novio a los demás chicos y guardando distancia —dije luego de unos
minutos—, tú también debes decir que tienes novia y guardar distancia.
Hades frunció el ceño como si no lo comprendiera.
—¿A quien le interesa mi vida personal? —dijo.
—A la profesora Pompis...
Pompeye
—me corregí—, ella se desvive por ti, te adora y no me gusta, no cuando ya
me diste celos con ella, le tengo ideas.
Su rostro inexpresivo, su mirada fija en la mía como si procesara lo que le
decía y finalmente dijo:
—Vale, comprendo, esto será de parte y parte.
Suspiré aliviada de que pudiéramos tener una conversación donde
discutiéramos lo que no nos gustaba como gente civilizada y nos
entendiéramos, como si lo construyéramos.
No con sexo manipulador.
—Eso fue muy bajo —dije—, estaba al borde de venirme y solo elegiste
hacerme sufrir.
Hades pareció comprender que eso estuvo mal cuando relamió sus labios.
—Lo siento —murmuró para mi sorpresa.
Estaba tan acostumbrada a que yo fuera la que siempre metía la pata que
escuchar a Hades dísculparse era raro.
Creo que yo también le debía una disculpa.
—Yo también siento lo que te dije de la profesora Pompeye por celos —dije
—, y por intentar investigar las cosas por mi cuenta con Gabriel cuando me
advertiste que no lo hiciera porque era peligroso.
Hades afirmó con la cabeza, creo que ahora estábamos a mano.
De repente entrecerré los ojos algo dudosa.
—Y otra cosa —dije—, ¿como entraste a aquí? ¿y como sabías que iba a
estar aquí o que estaba con Gabriel? Siempre pareces saber donde estoy, es
que no lo entiendo.
Hades pareció de repente incomodo y sacó el condón de su miembro y lo
guardó en su bolsillo para luego acomodarse el pantalón aun la erección era
muy evidente se le marcaba en la tela, actuaba como si me evitara el tema.
—Es que desde el año pasado cuando empezamos en esto... —continué al
ver que no me decía nada— Apareciste siempre, aun cuando intenté
alejarme de ti, es decir... como si me rastrearas pero...
Un momento...
Algo en mi mente hizo clic.
—Como si me rastrearas. —repetí.
Hades fijó sus ojos dorados en mí, parecía ahora realmente incómodo, él no
lo negaba, lo que me hacía sentir aún más en shock.
—¿Me rastreas? —le pregunté— Es decir... ¿mi teléfono?
—No te rastreo el teléfono —dijo Hades por fin— eso es tu privacidad.
Relamí mis labios sin comprender.
—¿Entonces como sabes? —insistí.
—Yo... —murmuró y divagó su mirada como si lo tuviera entre la espada y
la pared, pocas veces veía a Hades Parker quedarse sin palabras.
—¿Qué? —dije sin comprender.
—Esto fue para protegerte. —admitió por fin.
Abrí la boca en asombro.
¿Entonces sí me rastreaba? ¿pero si no era por el teléfono entonces cómo
sabía?
—Me tienes confundida. —solté con sinceridad.
Hades aclaró su garganta y por fin dijo:
—El collar tiene un microchip y eso me permite a mí y a mi equipo de
seguridad saber dónde estás.
¿El collar?
Me quedé en shock tocando el collar que colgaba de mi cuello el dije en
forma de llave preciosisimo, por eso me lo dio, por eso insistía en que me lo
colocara.
—Hades pero... —dije sintiendo que estaba a punto de iniciar una nueva
guerra mundial, creo que mi mal humor aumentaba porque Hades me había
dejado con las ganas de venirme en mi placer, pero de repente me
interrumpí cuando se escuchó una puerta rechinar, era la habitación de
Saraelí y salió a la sala evitando el contacto visual con nosotros.
—Perdón es que tengo hambre, ignórenme. —dijo Saraelí.
—¿Estaba aquí todo el tiempo? —dije incrédula.
—Si, hoy no trabajo —dijo Saraelí— ¿como crees que tu amado profesor
entró?
Ella entró a la cocina, evidentemente ahora no podía discutir con Hades, no
quería que Saraelí escuchara ni descubriera mi frustración sexual y el
hecho de que Hades me tenía rastreada todo el tiempo para saber dónde
estaba.
Hades aclaró su garganta acaparando nuevamente mi atención y dijo:
—Ven a mi casa conmigo, te lo explicaré, todo y también... —sus ojos
bajaron a mis labios susurrando:— te compensaré todo.
¿Cuantas veces ya había escuchado eso de que me lo diría todo y siempre
me dejaba con explicaciones a medias?
—No. —dije molesta, no podía creer que de verdad me hubiera rastreado
todo este tiempo como un obsesivo del control.
Estaba muy molesta.
Creo que mi molesta aumentaba por mi frustración sexual que me impedía
asimilar lo que él decía de que fue por mi seguridad.
De repente Hades dio un paso hacia mí, sus ojos dorados fijos en los míos
dejandome sin aliento, haciéndome recordar lo hermoso que era, como un
dios del olimpo reencarnado.
Nube, estás molesta, recuérdalo
—Es mi cumpleaños. —dijo Hades y por un momento vi una expresión de
Hades que no había visto nunca antes, me hizo ojos de perrito, mirándome
sobre sus pestañas— Compláceme.
Que dijera que era su cumpleaños era una jugada muy baja.
Tomé una profunda respiración.
—Quiero saber de qué me estas protegiendo, Hades —dije.
—Te lo diré —dijo—, ¿vamos?
Dejé que me tomara de la mano y salimos fuera de la residencia a su auto.
Pero no sabía en ese momento que para mi sorpresa descubriría muchas
cosas, y descubriría otras, que no debí saber...
.
***********
Holaaa conejitas hermosas, ¿como estan? jajajaja ¿Hace calor o soy
yo? xD Hades le tenía un microship wtf? xD las que leyeron 10 veces
MIA ya lo sabian pero aun así jajajaj no se pierde la emocion. En otra
cosas, el capitulo del miercoles estará bien intenso con el cumpleaños de
Hades y unas escanas bien cadelassssss!!!!!!! :D recuerda votar para
que encuentres al amor de tu vida.
Estas son mis redes sociales, sigueme en todas para que te vuelvas
millonario (comprobado que sí funciona xD)
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Se les ama con mi higado y mi pulmón.
Capitulo 39: Eres muy importante
para mí
Actualización 1/2
Capitulo 39: Eres muy importante para mí
Hades aún no me soltaba la mano cuando entramos al estacionamiento de
mi residencia y me quedé sorprendida cuando vi que ahí estaba la
camionetota de Hades estacionada, el foco estaba ahí reparado, parecía
recién pintada.
Me aliviaba que ya estuviera bien después del desastre que hice.
Hades siempre solucionaba.
Di la vuelta para montarme de copiloto cuando me sorprendí de ver el
Lamborghini rosa ahí, mi rostro se iluminó en una sonrisa de alivio de
volverlo a ver, es decir no lo usé durante un buen tiempo pero perderlo se
sintió como perder a un familiar cercano.
—Margarita —dije sobresaltada de alegría abrazando al auto como si fuera
mi propia hija.
Creí que después del robo nunca más lo volvería a ver, mis ojos se
cristalizaron y lo revisé, estaba perfecto, no le había ocurrido nada.
Hades se acercó, podía sentir su mirada sobre mí, lo miré él tenía el ceño
fruncido como si no comprendiera por qué lo había llamado así.
En realidad se me había acabado de ocurrir llamarlo Margarita, pero sentía
que era tan especial que necesitaba un nombre.
—Lo bauticé Margarita —le expliqué a Hades—, creí que debía de tener un
nombre, es decir es lindo y delicado como una Margarita, claro que es rosa
y las Margaritas amarillas, pero Margarita es un nombre más bonito...
Detuve mi explicación cuando me di cuenta de que debía parecer tonta
poniéndole nombre a los carros, sin embargo Hades estiró la comisura de
sus labios levemente, su mirada clavada en mí logrando remover todo como
siempre lograba hacer.
—Que ocurrente, Nube. —se limitó a decir y abrió la puerta de su
camioneta para ayudarme a subir, le acepté la mano sintiéndome ahora
completamente e inexplicablemente feliz.
Creo recordar que estaba enojada con Hades por rastrearme sin mi
consentimiento y ocultarme cosas, solo que ahora no estaba tan enojada
como antes, Hades me recuperó el carro que de hecho él me regaló y de
paso arregló su auto que yo choqué.
Creo que más motivos tenía él de estar molesto.
Hades se subió al puesto de conductor y sacó algo de sus bolsillos para
darme mis llaves del Lamborghini, las tomé y las guardé en mi bolsillo.
—Gracias —susurré, ahora tenia una mezcla de emociones, desde que
conocí a Hades siempre me molestó que pusiera un muro donde me impedía
entrar a su realidad y a su vida en general, claro que ahora estaba siendo
más comunicativo y eso lo apreciaba porque por su condición era algo que
no se le hacía nada fácil, sin embargo que me rastreara para mi seguridad
me hacía pensar que habían cosas muchas más peligrosas que aun
desconocía de Hades.
¿Quién era realmente Hades Parker?
—No me gusta verte caminar ni tomando el autobús —dijo Hades—,
espero que ahora comiences a usar a Margarita.
Me reí un poco de que estuviera usando el nombre que le puse a mi auto.
—Creo que puedo intentarlo. —dije, después de la terapia sentía que
manejar se sentía como antes; normal, sin miedos.
Hades arrancó la camioneta saliendo del estacionamiento y me sorprendí al
ver que había vigilancia, en todo este tiempo aquí no había visto que
hubiera vigilancia, pero al menos así la residencia se sentiría más segura no
solo para mí; para todos tras lo que ocurrió.
—Sigues molesta —más que una pregunta; Hades lo afirmaba porque
estaba en completo silencio solo estábamos envueltos en la música de
Oltremare de Ludovico Einaudi.
—Sí —dije aunque realmente ya no lo estaba tanto.
Solo quería explicaciones.
—Lo hice por tu seguridad —explicó Hades.
—Hades, me diste un collar con un rastreador todo este tiempo —dije—,
eso es pasar la linea.
Sentía que nunca tuve privacidad de nada, al menos hasta que me lo quité
que fue cuando dejé de verlo.
Hades no dijo nada, solo continuó manejando, solté un suspiro, claro lo
peor es que para él no parecía ser malo que estuviera resguardándome todo
este tiempo, pero a mí me parecía una invasión.
—Solo quiero explicaciones —solté por fin—, no soporto que me tengas
como ignorante, como si no lo sé... no me consideraras a tu altura.
Ya estaba lo había soltado.
Hades Parker me hacía sentir a veces como la única mujer en el mundo,
pero de un momento a otro podía hacerme sentir como una completa cero a
la izquierda cuando levantaba el muro entre los dos.
No me gustaba nada.
—No quería hacerte sentir así —dijo Hades.
—Entonces no lo hagas más —dije—. Quiero que seamos un equipo;
cómplices, no enterarme de que me rastreas por mera casualidad de una
conversación.
—Es por tu seguridad. —repitió Hades.
—Ya lo dijiste —dije—, pero no sé de qué me proteges, Hades.
Él se detuvo en un semáforo y colocó una mano en mi pierna, voltee a
mirarlo, él estaba observándome, sus ojos dorados pareciendo más intensos
en medio de la tenue oscuridad del carro.
—Nube —dijo—, te quiero proteger de todo y a la vez de nada, no sé si
logras comprenderme.
Negué con la cabeza en respuesta porque en realidad no lograba hacerlo,
creo que casi nunca lograba comprenderlo.
Cambió la luz y Hades se volteó hacia el frente para continuar manejando
pero no quitó la mano de mi pierna.
—Si estas con alguien como yo —explicó—, puedes ser un blanco fácil,
Nube, algo para llegar a mí.
Hola señor engreído
».
Pero él no mentía, era millonario, ahora podía comprender que no era lo
mismo estar con una persona normal que con alguien de mucho dinero y
que de hecho tenía escoltas.
—Pero se supone que lo nuestro es un secreto —dije sin entender, casi
nadie lo sabía, muy pocas personas en realidad.
—No para algún buen observador que intente llegar a mí —dijo Hades,
sentí de repente que todo esto no era nada seguro, que de hecho él tenía
razón.
Había gente observando a lo lejos pero más cerca de lo que creía, como lo
que ocurrió con el robo de mi auto, ellos debían de tener tiempo acechando
mi casa y yo ni cuenta me había dado.
—Necesito saber que siempre estas a salvo —dijo Hades—, a muy pocas
personas les tengo aprecio y... eres importante para mí, Nube, no quiero que
nada te pase.
No quiero que nada te pase
».
Lo miré, él seguía con la mirada fija en la carretera pero la mano que
mantenía en mi pierna tembló un poco, sentí mi corazón acelerar su ritmo al
escucharlo decir tal cosa.
El señor Hades Parker me había confesado que yo Nube Queen era
importante para él.
Estaba gritando internamente porque por fin seguía expresando sus
sentimientos, abriéndose conmigo.
—Tú también eres muy importante para mí, aunque la mayoría de las veces
no te entiendo —contesté acariciando la mano que mantenía en mi pierna,
lo vi sonreír un poco.
Hades me tienes enloqueciendo
».
—Estas personas trabajan en complot, al menos las que intentaron robar a
Margarita —explicó Hades—, aun intentamos averiguar donde están.
Fruncí el ceño.
—Creí que ya los tenían. —dije.
—Sabemos quienes son —dijo Hades—, pero no los hemos conseguido.
¿Sabía quienes eran?
Saber que andaban sueltos me preocupaba, temía que pudieran volver por
mí en cualquier momento.
—¿Y quiénes son? —pregunté.
Hades se quedó en silencio, la música seguía sonando llenando el ambiente,
y mi pregunta perdiéndose en el aire.
No quiere decirte
».
Al parecer hasta aquí llegó el Hades comunicativo y aquí estaba yo,
mordiéndome mi lengua para no presionarlo para que me dijera, tenía que
recordar que él lo haría cuando estuviera preparado.
¿Pero por qué no quería decirme? ¿acaso yo los conocía?
Sentía que internamente hervía como una olla de presión al borde de
explotar, pero ya conocía a Hades, tenía que tener paciencia con él, claro
que realmente mi paciencia no era mi mejor virtud.
Mi teléfono vibró en mi bolsillo, lo saqué mirando la pantalla.
Era mi hermano Luciano.
¿Qué querría?
.
.
***********
Doble actualización, recuerda votar :D
Capitulo 40: El amigo de Luciano
Actualización 2/2
Capitulo 40: El amigo de Luciano
Contesté llevando mi teléfono a mi oreja.
—Hey —dije, me parecía raro que me llamara, aunque siempre me llamaba
cuando necesitaba que le averiguara algo o cuando quería que le cuidara a
Erin.
—¿Estás en tu casa? —preguntó Luciano.
Como no, de seguro iba a salir con su novia y quería que le cuidara a Erin.
—No, ¿pero qué ocurrió? —pregunté, tal vez Saraelí podría hacer el favor
de cuidarla unas horas.
—Nada grave, es que Erin se siente mal porque se comió un labial que
encontró —me explicó, se oía realmente preocupado—, y llamaba para
saber si aun tienes esas pastillas estomacales.
Bueno, de hecho tenía varios medicamentos de emergencia pero los de
niños se habían acabado la ultima vez que cuidé a Erin.
—Esos medicamentos son de adultos —dije—, tienes que comprarle otros
de niños.
—Pero tengo que tener prescripción médica y todas las consultas están
cerradas a esta hora. —dijo Luciano.
Oh.
—Dile que la lleve a mi consulta —dijo Hades de repente, lo miré, al
parecer había estado escuchando nuestra conversación, tenía la costumbre
de poner el teléfono a alto volumen en llamadas.
—¿Seguro? —le pregunté a Hades, sabía que debía de estar cansado.
Hades afirmó con la cabeza en respuesta.
—¿Estás con un doctor? —dijo Luciano evidentemente escuchando
también la otra voz que me acompañaba.
—Sí, uhm, llévala a la clínica donde me hospitalizaron cuando me
atropellaron —le dije a Luciano—, el doctor la atenderá.
—Vale, estoy en 5 minutos. —dijo Luciano ahora algo confuso y colgó,
claro él aun debía de creer que estaba con Andrew y que estuviera a esta
hora con otro hombre debía de ser sospechoso para él.
—Gracias —le dije a Hades, él solo afirmó con la cabeza y no me dijo más
nada, solo dio la vuelta a su consultorio.
Ahora temía lo que fuera a decir Luciano de verme con el doctor a estas
horas, de seguro iba a tener muchas preguntas qué hacerme. No tardamos
mucho en llegar ya ahí estaba Luciano con Erin en brazos, apenas me vio
pareció alegrarse un poco, pero se notaba que le dolía la barriga por su
mirada triste y su rostro descompuesto.
—Tia esponja —susurró.
Me partía el corazón verla así.
—Hola pequeña —dije—, ya viene alguien que te hará sentir mejor.
Erin solo cerró los ojos en respuesta.
Hades se acercó saludando a Luciano con un asentimiento de cabeza y le
pidió saber qué le había pasado a Erin, ellos se quedaron conversando,
entonces noté la presencia de alguien atrás de Luciano, él me sonrió y noté
que de hecho era Justin que andaba con ellos.
—¡Justin! —dije sorprendida y alegre acercándome a él.
—¡Bebé! —dijo Justin, sus ojos azules se iluminaron abriendo los brazos
para abrazarme, le correspondí y él me alzó dándome vueltas en el aire con
cariño.
Justin era uno de los amigos más cercanos de Luciano desde la escuela
cuando vivíamos con mis padres, eran tan cercanos que Justin se quedaba
en la casa casi siempre, era muy amable conmigo y siempre me daba
gomitas de fresa, lo quería como un hermano más y él también, claro que
todo cambió después de que Luciano se fue de casa para casarse con su
error; Rosmer, luego yo me fui a la universidad y dejé de ver a Justin por
largo tiempo, creo que la ultima vez que lo vi fue en el cumpleaños numero
2 de Erin.
—Tenía mucho tiempo sin verte, bebé —dijo Justin sin parar de abrazarme
como si quisiera asfixiarme.
—Lo mismo digo, te extrañé mucho —dije sintiendo mis ojos cristalizarse.
Justin me bajó dándome un beso en la frente y después fue que aterricé a la
realidad de lo que ocurría, me voltee encontrándome de frente con la mirada
gélida y fija de Hades, su rostro serio sin expresión solo mirándonos, pero
percibía que sus ojos dorados no estaban contentos por nuestra
demostración de afecto, sus ojos como si me taladraran.
Uhg.
Tenía que presentarlos.
—Eh, Hades él es Justin —dije y Justin le sonrió extendiéndole una mano a
Hades—, Justin, él es...
—Soy su novio —dijo Hades, estrechando su mano con la mirada fija en él.
Me quedé en blanco, no pensé que de verdad Hades quisiera presentarse
como mi novio si se suponía que éramos discretos.
—Mucho gusto —dijo Justin pareciendo ligeramente incomodo.
—Justin es como mi hermano, nos conocemos hace mucho —le expliqué a
Hades, aún así él no cambió su expresión seria.
Oh, creo que no debí ser tan expresiva con Justin que era alguien que Hades
no conocía, pero es que actué sin pensar que eso podía provocar los celos de
Hades.
Hades entró con Luciano y Erin a la consulta y yo me quedé afuera con
Justin pero me sentía algo incomoda por Hades es decir, aún no sabía muy
bien qué él pensaría al respecto de que estuviera con Justin y tuviéramos
esta familiaridad pero a la vez me sentía tonta por sentirme así, es decir
entre Justin y yo no había nada, no tenía culpa que Hades actuara tan...
posesivo.
—Creí que estabas con Andrew creo que se llama ¿no? —dijo Justin
cuando me senté a su lado en la sala de espera.
—Ex novio —le corregí, claro que Justin debía de saber de Andrew, es
decir este último había estado tan pegado a mí que conoció a mi familia y
me publicaba en todas sus redes sociales como si marcara territorio, él no
me tenía oculta ni mucho menos le interesaba que fuéramos un secreto.
Creo que cuando intentó que fuera su novia se comportó como un príncipe
pero cuando lo fui se transformó en el sapo que siempre fue.
—Oh, lo siento. —dijo Justin.
Yo no lo sentía en realidad.
—¿Sigues con las practicas de ballet? —continuó Justin evitando los temas
incomodos al saber que había cambiado de novio en un abrir y cerrar de
ojos.
—Sí tenemos una presentación pronto. —comenté.
—Me gustaría ir a verte. —dijo Justin, le sonreí, él siempre iba a mis
presentaciones con mi hermano cuando era apenas una estudiante novata de
ballet.
—Puedo decirte cuando vendan las entradas.
—Ah excelente —dijo emocionado—, dame tú número.
—Claro —le dicté mi número y justo en ese momento abrieron la puerta,
Hades salió con Erin en brazos dormida, sus ojos dorados se fijaron en
nosotros y me separé un poco de Justin levantándome, no quería que Hades
se enojara por nuestra familiaridad.
Pero creo que estaba molesto.
Luciano me hizo una seña para que me acercara a él, así que lo hice, él me
apartó a un lado parecía también enojado.
Joder, hoy era el día de tener cara de culo.
—¿Estás saliendo con él? —dijo Luciano intentando hablar en un susurro
para que no nos pudieran escuchar.
No tenía que especificar quién, sabía que hablaba de Hades.
—Si. —dije encogiéndome de hombros.
—¿Qué carajos Nube? —replicó Luciano dándome un lepe en la cabeza que
me desordenó el pelo.
—¿Te importa? —dije arreglándome el cabello, no entendía cuál era su
problema.
—Sí, si estabas saliendo desde hace nada con Andrew —replicó—, me
llamó la otra noche, diciéndome que si sabia qué había ocurrido contigo,
porque lo botaste sin ninguna razón, eso estuvo muy mal, que lo cambiaras
a cambio de...
—¿De qué? ¿de alguien que sí me respeta? —refuté— ¿acaso me
preguntaste qué nos ocurrió? Él comenzó a ser un verdadero imbécil
conmigo.
—¿Y por eso tuviste que cambiar de novio en una abrir y cerrar de ojos? —
dijo molesto— No puedes estar dependiendo de un hombre para sentirte
acompañada o no lo sé, debes aprender a estar sola.
Yo no dependía de Hades ni de ningún hombre, recién habíamos vuelto a
estar juntos.
—No sabes nuestra historia —repliqué—, tal vez no te parezca pero él es
perfecto para mí.
Luciano puso los ojos en blanco como si fuera una niña tonta que no sabía
nada de la vida.
—Estuvo muy mal lo que hiciste. —dijo Luciano.
—Hades me trata muy bien y Andrew no. —me limité a decir.
Luciano se acercó más a mí mirando al rededor para asegurarse de que no
nos escucharan y entonces susurró más bajo:
—Hades no me cae bien, siento que no es bueno para ti.
¿Qué no era bueno para mí?
Hades a mis ojos era perfecto, a veces me hacía obstinar pero la mayoría del
tiempo era perfecto. Pero claro Luciano y Andrew siempre se la llevaron
bien desde el primer momento que se conocieron, Andrew supo ganarse a
mi hermano y a mi madre, solo que a mí me perdió en el camino y solo se
ganó mi desprecio.
—Que bueno que yo soy la que elige no tú. —repliqué y me separé de él
para irme con Hades, sin embargo Luciano volvió a tomarme del brazo, me
detuve y me voltee para mirarlo, parecía más molesto cuando dijo en un
susurro:
—¿Qué diría el decano si les digo que tienes un romance con tu profesor?
.
.
***************
Holaaaa conejitas sexys! jajaja ahora vemos otra parte, donde Luciano
al parecer sabe lo qué está pasando aquí y va a echar paja xD les dejo
un adelanto de los capítulos del fin de semana, Hades va a explotar de
celos con Justin WUAJAJA! tambien digo que pues van a estrenar la
camioneta de Hades *Inserte emojin pervertido*
Las amo mucho, les cuento que ando con una alergia horrible, creo que
estoy refriada porque me mojé ayer en la mañana cuando fui al
gimnasio, ahora ando muy mal :c pero denme unos dias y listo.
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Capitulo 41: Ubícate Luciano
Actualización 1/2
Capitulo 41: Ubícate Luciano
Tuve que hacer memoria, recordaba que yo le había dicho a Luciano que
Hades era mi profesor cuando Erin se dislocó el hombro el año pasado y fue
el doctor Hades que la atendió, no pensé que se acordara de eso ni mucho
menos lo tomara para amenazarme.
Fruncí el ceño sintiendo la molestia llenarme.
—¿De verdad estás amenazándome? —dije pestañeando muchas veces
incrédula sin poder creerlo— ¿a mí?
Luciano pareció recapacitar de que estaba llevando su enojo de sobre
protección muy lejos, sus ojos grises entrando en razón cuando bajó la
mirada.
—Lo siento —dijo—, eso fue muy bajo.
—Sí —repliqué—. Más te vale que lo sientas, eres mi hermano mayor; mi
único
hermano.
Me solté de su agarre, no podía creer que de verdad hubiera intentado
manipularme porque simplemente no le parecían buenas mis decisiones, es
decir, Luciano tomó peores decisiones que yo a lo largo de su vida, pero no
por eso me metía en sus asuntos.
—¿Todo bien? —Dijo Justin alzando la voz a donde estábamos nosotros
posiblemente observando nuestras malas caras.
—Sí. —le dijo Luciano y me tocó del hombro para que nos acercáramos un
poco más de modo que no nos vieran, ahora parecía bajar un poco la
guardia y dijo:— Oye, Nube lo siento ¿bien? Pero no quiero verte
dependiendo de un hombre ni mucho menos saltando de hombre en hombre
como si tuvieras la necesidad de buscar amor, quiero que seas
independiente como nos enseñó papá.
Claro, Luciano se preocupaba como mi hermano mayor, pero él no sabía
que de hecho estuve todo un año sola; curando mi corazón roto antes de
intentarlo con Andrew; solo que después... llegó Hades a mi vida y lo dejé
entrar otra vez.
No me arrepentía de esa decisión en lo absoluto.
—Entiendo —dije—, pero no sabes nuestra historia.
Luciano me sostuvo la mirada, sus ojos grises analizando los míos, podía
ver arrugas demostrando que a pesar de que no era tan mayor, el estrés y la
preocupación estaban constantemente en su vida, criar a una niña solo no
era nada fácil para él.
Finalmente mi hermano afirmó con la cabeza abrazándome y dándome un
beso en la frente, pero no me soltó sino que susurró a mi oído:
—Ten cuidado ¿bien?, recuerdo que en una conversación que tuve con
Andrew él mencionó que una de las profesoras de la universidad mantenía
una relación con Hades y que de hecho estaban saliendo.
¿Qué?
¿Que Andrew le había dicho que una profesora de la universidad mantenía
una relación con Hades? ahora podía ver de donde venía la preocupación de
Luciano.
Pero... ¿Por qué Andrew le diría eso?
—¿Cuando te dijo eso? —pregunté confusa.
—Hace varios días supongo —dijo Luciano.
Hace varios días Andrew y yo estábamos teniendo problemas.
—¿Pero por qué salió al tema Hades? y ¿qué profesora? —pregunté, aún no
podía encajar todo esto en mi cabeza.
—No lo sé —dijo Luciano—, pero solo me lo comentaba porque una
profesora estaba dándole asesorías y decía que le molestaba que a cada rato
hablara de Hades.
¿Qué? Ahora tenía dos grandes dudas en mi cabeza.
La primera: No tenía ni idea de que Andrew estuviera recibiendo asesorías
de una profesora de la universidad, nunca me dijo nada al respecto.
La segunda: ¿De qué profesora me hablaba? ¿Pompeye?
Era la única que conocía que era muy evidente su obsesión con Hades, pero
dudaba realmente que Hades estuviera mintiéndome mientras salia con ella
en secreto.
Odiaba esta etapa de mi vida donde tenía muchas dudas con respecto a todo
sin respuestas, creo que todo este tiempo había estado demasiado ocupada
en mis asuntos; intentando evadir el mundo todo este tiempo.
—Ten cuidado, no quiero que ese doctor
Aves
juegue contigo —dijo Luciano.
Me reí cuando escuché que le dijo "doctor Aves" y no Parker,
evidentemente lo hizo apropósito.
Si supieras que en realidad jugamos a la hipnosis erótica y que me encanta
».
Pero entendía su contexto, él no quería verme destruida con el corazón roto.
—Vale. —me limité a decir, entendía su preocupación pero sabía que Hades
era el indicado para mí, no Andrew.
—Hey —dijo Luciano y me dio otro beso en la frente antes de separarse—,
te amo, ¿okey?
—Okey. —dije.
Luciano frunció los labios.
—Nube. —dijo.
Giré los ojos.
—Yo a ti. —respondí, ambos sonreímos y nos acercamos nuevamente hacia
donde estaba Justin y Hades, este último aún tenía a Erin en brazos
completamente dormida y abrazada a su cuello como un pequeño monito.
«Aw
».
La imagen de Hades con una niña en sus brazos me dio mucha ternura
pensando en que algún momento tendríamos un hijo y que él lo cargaría de
esa manera dulce como todo un padre; mi esposo.
Basta Nube, si apenas volviste con él y ya estas pensando en bebés y en
casarte
».
Hades me tenía tan mal... nunca nadie despertó este sentimiento en mí.
Luciano miró a Hades apretando los labios en una ligera sonrisa incómoda.
—Realmente muchas gracias doctor —dijo Luciano tomando a Erin para
cargarla ahora él mismo, ella apenas se dio cuenta estaba completamente
dormida, fuimos al ascensor para empezar a bajar a planta baja, al menos no
sentía tanta tensión como antes.
—¿Qué tenía Erin? —pregunté preocupada— ¿Es grave?
—No. Solo era una irritación estomacal —dijo Hades—, se quitará en unas
horas con unos antibióticos.
Suspiré aliviada, al menos no era nada grave.
Que Hades supiera qué hacer y como solucionar estas cosas elevaba mi
admiración por él, como si fuera un super héroe y era verdad, los doctores
salvaban vidas; eran héroes.
—¿Cuánto le debo? —dijo Luciano.
—Está bien. —dijo Hades evidentemente sin querer aceptar el pago.
—Tranquilo, sé que cargo efectivo —dijo Luciano intentando buscar en sus
bolsillos pero con Erin cargada se le hacía difícil.
—Yo tengo —dije, me quité el zapato de mi pie y saqué un billete, como
siempre mi zapato siendo una buena billetera.
—No voy a cobrarles —dijo Hades sin aceptar mi billete.
—Vale, muchas gracias —le dijo Luciano y me miró para decir:—Nube,
después se lo compensas.
Me guiñó un ojo de manera cómplice, le saqué mi dedo medio en respuesta
sintiendo mi rostro sonrojarse, Luciano se rió, Hades no dijo nada al
respecto, cuando salimos del ascensor fue a decirle algo al recepcionista
que pareció entrar en nerviosismo cuando apenas Hades fijó la mirada en él.
Este era el hombre de mi vida, el que a pesar de tener siempre una
expresión seria y atemorizante que hacía a todos temblar también tenía un
lado dulce y sensible; le gustaba ayudar a los niños.
—¿Aún haces eso de guardar un billete en tu zapato, Bebé? —dijo Justin
riéndose al ver que volví a colocar el billete en mi zapato y me lo colocaba
otra vez para comenzar a caminar con ellos fuera de la clínica.
—Sí —dije—, es que es muy cómodo cuando no llevas cartera.
No entendía por qué a la gente esto le parecía algo anormal, a mi me
parecía la mejor idea del mundo.
—Sigues siendo mi pequeña Bebé —Justin me desordenó el cabello
echándomelos hacia adelante y me abrazó por la cintura dándome besos en
la cara mientras me cargaba en el aire otra vez de ese modo demasiado
afectivo que me hacía reír como una histérica, pero entonces todo pasó muy
rápido...
Me aguanté de sus hombros para no caerme y acerqué demasiado mi cara a
la suya, Justin de los besos incontrolados que me daba y pegó sus labios a
los míos justo cuando Hades venía saliendo de la clínica.
****************
Oh... oh... Doble actualización, pero recuerda votar para que no te de
diarrea :D
Capitulo 42: La ira de Satanás
Actualización 2/2
Capitulo 42: La ira de Satanás
Mierda.
Mierda, mierda, mierda.
—Eh... —me separé de Justin empujándolo por los hombros para que me
soltara, él lo hizo enseguida al darse cuenta de mi incomodidad.
—Lo siento. —dijo Justin su rostro sonrojándose notablemente apenado,
pero fue una equivocación, un simple roce accidental.
Miré a Hades deseando que de alguna forma no nos hubiera visto, pero sus
ojos dorados estaban clavados en los míos, su rostro completamente rojo
que a la distancia era muy evidentemente.
Ay mierda
».
Es decir, Hades siempre parecía tener cara seria y de enojado pero ahora
que comenzaba a conocerlo más, podía identificar cuando estaba
realmente
molesto porque la vena de un lateral de su frente se hinchaba y todo su
rostro enrojecía como el mismo diablo.
—Ya deberíamos irnos —dijo Luciano probablemente percibiendo que era
un momento incómodo y que esto podía empeorar, aunque lo dudaba,
Hades no era una persona agresiva y dudaba que fuera a responder con
fuerza bruta como un neandertal reclamando territorio.
Hades tenía clase.
—Adiós —dije despidiéndolos con un gesto de mi mano.
—Adiós, un placer —dijo Justin alzando la mano para despedirse de Hades,
pero Hades a pesar de que lo vio, no le respondió, solo comenzó a caminar
hacia su camioneta completamente enfurecido como un dragón a punto de
echar fuego; casi podía ver el humo emanar de él.
Mierda.
Había provocado la ira de Satanás.
Calma Nube, fue un accidente, de seguro él lo entenderá además fue solo
un roce de labios amistoso, Justin es como tu hermano
».
Pensar eso aún no me tranquilizaba, porque desde el primer momento
percibí que Hades no le agradaba la familiaridad que tenía con Justin.
Estás haciendo una cagada el cumpleaños de Hades, Nube
».
Abrí la puerta y me monté en el asiento del copiloto, Hades no decía nada,
su ceño fruncido, su quijada apretada cuando apenas cerré la puerta y me
coloqué el cinturón, él arrancó la camioneta derrapando por la calle
haciendo los cauchos rechinar.
—Hades yo... —comencé a decir, pero Hades me interrumpió alzando la
mano para subirle todo el volumen a la música de
Finding Melody
de
Gavin Luke
al reproductor.
Evidentemente no quería escucharme y posiblemente escuchar la música
más alta era como una clase de terapia para calmarse, así que esperé unos
minutos hasta que la música acabó y empezó otra, entonces le bajé un poco
el volumen, ya sus manos no estaban tan aferradas al volante y había bajado
la velocidad, pero la vena de su frente seguía marcada al igual que la
quijada estaba apretada.
—Hades —dije—, no fue realmente para tanto, es decir Justin es como mi
hermano.
Se quedó en ese silencio torturante que tanto me erizaba la piel.
Tragué pesadamente saliva.
No sabía qué hacer para enmendar esto.
Todo el día de hoy fue como un sube y baja de emociones, estábamos
aprendiendo a estar juntos y eso involucraba que nos molestáramos por las
acciones y actitudes del otro, pero esto era demasiado, creo necesitábamos
espacio para pensar las cosas.
—Bueno —continué diciendo—, tal vez deberías dejarme en mi residencia,
es decir...
De repente Hades se desvió a una entrada de tierra donde estábamos
rodeados de árboles, y luego de varios minutos se detuvo y apagó la
camioneta.
Va a matarme y enterrar mi cuerpo
».
No, no digas estupideces Nube, Hades nunca te haría daño
».
Solo estaba enojado.
Comenzaba a entrar en pánico sin saber por qué Hades se había estacionado
en medio de la nada. De repente sin decirme nada se bajó cerrando la puerta
y lo vi caminar hacia atrás de la camioneta por el terreno llevando las
manos a su cintura como si tomara aire.
Oh.
Me bajé también acercándome a él a paso lento, con cautela, no sabía si iba
a explotar de lo molesto que estaba.
—Hades —murmuré—, ¿estás bi...?
De repente se volteó, su mirada fija en mí clavándose como dardos en mi
alma y me estremecí, a la luz oscura de entre los arboles parecía un ser
sobrenatural y temible, sus ojos dorados resaltando como reflectores,
comenzó a caminar a paso decidido hacia mí sin apartar su mirada de la
mía, dejé de respirar y retrocedí por reflejo temblando hasta que mi espalda
pegó del maletero de la camioneta, y él aprovechó para detenerse frente a
mí, no me tocaba pero su mera cercanía hacia que mi corazón estuviera
completamente desenfrenado y me quedara sin aliento.
—No me mates por favor —susurré.
Hades estrechó los ojos.
—¿Quieres que te mate, Nube? —preguntó inclinándose hacia mí, su nariz
rozando mi mejilla, me estremecí jadeando cuando mordió el lóbulo de mi
oreja, erizando mi piel, todo mi cuerpo se calentó en cuestión de un
nanosegundo.
«
Me encanta de la misma forma en que me da miedo
».
—Puedo hacerte morir de placer. —continuó susurrando a mi oido.
—Pensé que estabas molesto —susurré en un hilo de voz, su nariz rozó la
mía, su aliento caliente rozando mi boca cuando dijo:
—Estoy muy molesto, Nube.
Creo que era la primera vez que Hades Parker confesaba que estaba
molesto.
—¿Por qué estas molesto? —pregunté— ¿Por sus muestras de cariño? Es
como mi hermano, siempre nos hemos tratado así.
Hades se separó un poco colocando sus manos a cada lado de mí en el
maletero del auto de modo que me tenía aprisionada, tragué pesadamente
saliva, su rostro enrojecido, su quijada apretada cuando dijo:
—Dejaste que él te besara.
Tomé una profunda respiración.
Claro, evidentemente él estaba enfadado por eso, yo también lo estaría si
Hades se hubiera besado con otra.
—Fue un accidente, un roce que no me hizo sentir nada de lo que tú me
haces sentir —dije negando con la cabeza—. No existe ningún interés
amoroso entre Justin y yo, somos casi familia.
Hades se quedó en silencio, solo me observaba analizando mi reacción.
—Estás muy alterado —dije tocando su pecho para que me diera espacio—,
mejor...
Hades me tomó la mano sobre su pecho y pegó su torso al mío de forma
inesperada, su nariz nuevamente rozando la mía y haciéndome olvidar de
todo pensamiento coherente ante su proximidad.
Es que este hombre apenas me tocaba y ya hacía mi mundo voltearse de
cabeza.
—Dejaste que tocara lo que me pertenece —dijo Hades—, tu boca es mía,
Nube.
Sentí todo mi rostro sonrojarse ante lo que me decía y tragué pesadamente
saliva.
—Igual no te gusta besarme, Hades —dije—. No puedes reclamar algo que
no usas.
Sabía que era un golpe bajo sacar algo donde él tenía un trauma pero no
hacía que me doliera menos que los besos que me daba se pudieran contar
con una mano, cuando me besaba mi mundo entero cambiaba y se
paralizaba, pero eran destellos que disfrutaba muy pocas veces.
Hades alzó una mano deslizándola por mi cuello; envolviéndolo mientras se
inclinaba hacia mí, ya ni siquiera respiraba ante la intensa tensión sexual
que me creaba su simple toque.
Debía de estar mal que quisiera que me follara ahora cuando me agarraba
de esta forma dominante.
—No quiero que nadie más te bese. —susurró sobre mis labios.
Santas vacas
».
Su boca devoró la mía en un beso imprevisto que me dejó sin aliento
porque no me lo esperaba, su lengua abriéndose paso para jugar con la mía
profundizando el beso salvaje que nos fundía en una pasión posesiva.
Hades mordió mi labio inferior y gemí estremeciéndome cuando se separó,
mi respiración y la suya echa un completo caos aún mantenía su cercanía y
el agarre en mi cuello, su frente pegada a la mía, sus ojos dorados
oscurecidos clavados en mis ojos.
Quiero más, esto no es suficiente
».
—Eres mía, Nube. —susurró sobre mi boca antes de besarme otra vez,
quedé rendida ante el desenfreno y me aferré a sus hombros alzándome de
puntillas queriéndolo aún más cerca, una de sus manos fue a mi cintura
hasta envolver mis glúteos apretándome contra él ocasionando que rozara la
dureza de su cremallera, rompió el beso, su mano en mi cuello apretando
ligeramente su agarre mientras pasaba su boca por mi oreja y mi cuello
mandando demasiadas sensaciones a todo mi cuerpo, aún estaba
jodidamente sensible por lo que había pasado en mi residencia horas atrás.
Ni siquiera nos habíamos quitado la ropa y ya quería que me hiciera suya
ahora.
Deslicé una mano hacia su pantalón acariciando de arriba a abajo la
evidente erección de su entrepierna, Hades Jadeó a mi oído y susurró:
—Nube, estás tentándome a follarte aquí mismo.
Relamí mis labios y dije:
—No te detengas, Liebe.
.
.
**************
¡Holaaaaa Conejitas hermosas, bellas, preciosas! No me maten por
dejar esto hasta aquí pero es que ya van a empezar los vuelcos, así que
pónganse sus cinturones que empiezan a revelarse cosas, a ver, un
adelanto del proximo capitulo: Kora que apenas
a sido mencionada
(aunque las que están leyendo 10 veces MIA donde narra Hades ya sabrán
quién es)
aparecerá, y el cumpleaños de Hades chan chan chan, Hades le cederá
el poder a Nube WUAJAJA!
Nos leemos el miércoles con estos capitulos repontenciados, estoy
emocionada jajsnjs, ya estoy mucho mejor de salud por cierto, gracias por
siempre estar pendientes. Entre otras cosas
les pido que me sigan
más que todo en twitter y facebook que también subo contenido, ya casi
vamos a los 3M de leidas andamos felices, entre más rapido lleguemos más
rapido habrá maratón :D
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Aquí en wattpad.
Se les ama con jamón y mi higado, bechos de chaliva :D
Capitulo 43: El amo Hades (Parte
I)
Actualización 1/3
Capitulo 43: El amo Hades (Parte I)
Hades estiró la comisura de sus labios y entonces se separó enseguida
extrañé su ausencia. Él abrió el maletero del auto en un simple movimiento
dejando toda la parte de atrás al descubierto.
¿Lo haríamos en la parte de atrás de su camioneta?
La idea me emocionaba, más aún en mi estado sensible.
Hades volvió a fijar sus ojos dorados en mí, a la luz de la luna lucían mucho
más llamativos; todo de Hades lucía condenadamente atrayente como un
dios del inframundo.
Estás completamente loca por él, Nube
».
—¿Confías en mí? —preguntó.
—Sí. —dije sin dudar.
—Me apetece jugar —continuó diciendo y preguntó:— ¿Quieres jugar
conmigo?
¿Ahora?
Aguanté la respiración, quería jugar a la hipnosis en medio del bosque.
«
Santas vacas
».
Tragué pesadamente saliva, la idea me asustaba y a la vez me excitaba aún
más, confiaba tanto en Hades que no dudé cuando murmuré en respuesta:
—Juguemos.
La ligera sonrisa en sus labios se estiró pareciendo malvado.
—Cierra los ojos —ordenó—, atenta a mi voz.
Le obedecí cerrando los ojos, todo mi cuerpo tensándose ante las primeras
palabras que me ordenaba, mi respiración completamente acelerada al igual
que los latidos de mi corazón. Hades se inclinó hacia mí ocasionando que la
piel de mis brazos se erizara cuando ordenó a mi oído:
—Te encanta el sadomasoquismo, a partir de ahora eres mi sumisa y yo soy
tu amo.
—Sí. —susurré sintiendo que comenzaba a abrir mis sentidos y mi mente se
enfocaba en su orden, ya no tenía el control.
—Atenta a mi orden —continuó diciendo—, 1,2,3,4... 5.
Abrí los ojos bajando la cabeza y colocando mis brazos a mis costados,
Hades se quitó la correa del pantalón juntándola para hacerla sonar frente a
mí, me sobresalté pero aun así no alcé la cabeza solo respiré profundo ante
la anticipación de lo que haría.
—Manos al frente. —ordenó.
Le obedecí alzando mis manos y juntando mis muñecas para ofrecérselas.
Hades me acercó la correa de cuero amarrándome una muñeca, hizo un
cruce y me juntó la otra muñeca ajustando la correa en un simple
movimiento ocasionando que me quedaran presas como si fueran esposas.
—¿Te duele? —preguntó Hades.
—No. —respondí.
—¿No qué? —dijo, podía sentir su simple cercanía incendiarme entera ante
la anticipación, ni siquiera me tocaba y ya sentía que estaba completamente
húmeda.
—No, señor. —respondí, lo percibí sonreír.
—Nada de esto va a dolerte —dijo—, solo será placer.
Me estremecí cuando dio un paso hacia mí quedando justo enfrente, los
dedos de sus manos acariciaron la piel de mi cintura estremeciéndome
cuando comenzó alzar mi camisa hasta exponer mis pechos.
—Tienes unos pechos hermosos, Nube —susurró a mi oído acariciando con
uno de sus pulgares mis pezones, una de sus manos descendió por mi
cadera y gemí de la impresión cuando me alzó con una sola mano como si
fuera peso muerto hasta colocarme encima de la camioneta, sin darme
tiempo de recomponerme su boca fueron a mis pechos metiéndoselos a la
boca, eché mi cabeza hacia atrás jadeando ante la intensa sensación de
sentir su boca caliente contra mi piel.
Que no pudiera mover las manos me aceleraba el corazón en una mezcla de
placer y miedo porque estaba enteramente a su merced.
Se separó y dejé de respirar cuando su nariz rozó la mía, sus ojos dorados
encontrándose con los míos casi entrando a mi alma.
—Hacia atrás —ordenó.
**************
3 capitulos hoy porque estamos felices, recuerda votar :D
Capitulo 44: El amo Hades (Parte
II)
Actualización 2/3
Capitulo 44: El amo Hades (Parte II)
Relamí mis labios y sus ojos cayeron en ellos, este hombre me tenía
embrujada. Me eché hacia atrás en la parte de atrás de la camioneta y Hades
se subió caminando hacia mí como un león cazando a su presa; lento, sin
romper el contacto visual solo disfrutando del terror que emanaba de cada
poro de su piel.
—Recuéstate.
Lo hice, me eché hacia atrás pegando mi espalda del frio suelo de la
camioneta, el cielo apenas se veía y es que estábamos completamente
rodeado de arboles, Hades se subió sobre mí, sus ojos dorados observando
mi rostro cuando tomó las esposas improvisadas sobre mis muñecas y guió
mis brazos hacia arriba de mi cabeza, sentía que no podía respirar con
normalidad, todo lo que me estaba haciendo estaba prendiéndome más que
un incendio forestal y ni siquiera me había quitado la ropa.
Me terminó de subir la camisa hasta cubrir mis ojos de modo que ahora no
veía nada ni tampoco podía mover los brazos, completamente desnuda de la
cadera para arriba, Hades rozó su nariz con la mía y sus labios rozaron los
míos brevemente antes de bajar por mi cuello su boca en mis pechos
lamiendo y mordiéndome ligeramente los pezones en una caricia erótica;
solo lo suficiente para que la linea entre dolor y placer se inclinara al placer
puro y me hiciera gemir.
Me encantaba lo que me estaba haciendo.
Una de sus manos me soltó el pantalón y se alejó de mí unos segundos, solo
entonces terminó de quitarme el pantalón y las bragas dejándome
puramente desnuda al aire libre.
Nunca me había sentido tan expuesta y a la vez me encantaba.
Hades me tomó las piernas para comenzar a darme besos ligeros y
torturantes desde la planta de mis tobillos subiendo hasta mi rodilla, pero
esto se sentía diferente, tenía algo en la boca que ocasionaba que ese pedazo
de mi piel que tocaba se contrajera como si se congelara, era como si él
llevara un caramelo mentolado.
La sensación era jodidamente fuerte e intensa; placentera.
Fui todo un coro de gemidos cuando llegó al reverso de mis muslos
anticipándome con su aliento frio y mentolado.
Era una placentera tortura.
Ocasionando que quisiera mucho más, cuando su boca tocó mis labios
inferiores me arquee sin ser capaz de sostenerme de nada; solo sentir que
estaba casi rozando el abismo o el cielo no estaba segura; solo que era algo
de otro planeta, sus dedos comenzaron a abrirse paso entrando y saliendo de
mí.
Era demasiado intenso.
Sentía que su boca estaba recorriéndome entera.
El vapor caliente no tardó nada en llegar, me inundó por completo las
piernas subiendo por el resto de mi cuerpo junto con un intenso cosquilleo
que anunció mi arrebatador orgasmo dejándome sin aliento y echa todo un
desastre en mi respiración.
Maldición, eso había sido glorioso, mi piel estaba completamente
temblorosa.
Pero quería más, nunca iba a tener suficiente.
Su boca subió por mi ombligo y mis pechos hasta mi cuello eso que llevaba
en la boca me despertaba miles de sensaciones diferentes. Rozó mi barbilla
y entonces su lengua obligó mi boca a abrirse y sentí el dulce mentolado del
caramelo que llevaba cuando lo dejó en mi boca y se separó de mí, podía
escuchar la envoltura del condón mientras lo abría para colocárselo, yo
mastiqué el caramelo sintiendo la menta llenar mi boca mientras me lo
comía; era jodidamente mentolado.
Una de sus manos tocó mi pierna para alzarla y estirarla hasta mi hombro.
—Tu flexibilidad —susurró colocándose en mi entrada, y entonces empujó
llenándome de solo empujó, comenzando a moverse rápido, contra mí, su
boca fue nuevamente a la mía sin dejar de moverse dándome otro profundo
beso que me dejó rendida ante él y con la respiración echa un desastre.
Estaba flotando en la infinidad del placer.
De repente salió de mí de forma inesperada y en un simple movimiento me
giró colocándome boca abajo, mi corazón desenfrenado cuando me alzó de
las caderas, me apoyé de mis antebrazos porque aun mis manos seguían
presas y era incapaz de ver nada, Hades pasó la mano por la piel de mi
trasero y entonces me dio una nalgada de que me hizo jadear en un grito
cuando volvió a entrar en mí de una sola estocada, joder, sentía que se me
iba a salir el corazón por la boca ante el dominio que llevaba este hombre
en mí, el sonido de nuestras pieles chocando y de nuestros jadeos
consumiéndose perdiéndose en el sonido de entre los árboles.
—Luces intermitentes —ordenó.
Mierda.
Algo dentro de mí comenzó a dominarme y comencé a mover las caderas
contra él buscando más, desesperándome, no era dueña de mis impulsos, mi
cuerpo tenía vida propia, me movía como si no hubiese un mañana, Hades
también se movía contra mí de modo que nos consumíamos en la lujuria
pura del momento, de repente mi cuerpo entero se llenó de un fuerte vapor
caliente que se extendió desde mi vientre, estaba al borde, estaba perdiendo
fuerzas, Hades comenzó a clavarse aún más duro en mí metiendo la mano
entre mis piernas para tocarme mi clítoris hinchado y palpitando, fue como
si me borrara del mundo por un instante cuando me rendí entregándome al
puro placer estremeciéndome por completo.
Hades no tardó en llegar, jadeando en su máximo punto de placer antes de
separarse de mí, ambos con la respiración echa un desastre por lo que
habíamos acabado de vivir.
Había extrañado mucho jugar a la hipnosis con él.
Luego de un momento me acosté boca arriba y Hades se movió para
quitarme la correa de las manos moví un poco las muñecas aun sintiendo la
sensación de tenerlas presas, entonces me bajó la camisa apartándola de mi
rostro, mis ojos lo primero que vieron fue su rostro, sus ojos dorados en
toques bronces y verdes frente a mí analizándome, no dijimos nada por
varios segundos, solo nos observamos, creo que ya había pasado la hora del
hipnotismo, pero aún así sentía que me encontraba en una burbuja fuera de
este planeta.
Hades tenía el rostro más hermoso que hubiera visto en mi vida.
—¿Eres mía? —preguntó en un susurro.
—Soy tuya. —contesté.
Hades acarició un costado de mi rostro, su pulgar siguiendo la silueta de mi
labio inferior y murmuró:
—Revélame.
Relamí mis labios haciendo memoria de la última vez que escuché esa
palabra hasta que lo comprendí.
Revélame lo que me confesó tu corazón
...
».
Sin dudar ni un poco dije:
—Te amo.
****************
AYYYY!!!!!!!!!!!!! recuerda votar! :D falta un capitulo mas :D
Capitulo 45: Ella es Kora.
Actualización 3/3
Capitulo 45: Ella es Kora.
Compartimos una ligera sonrisa y nos tuvimos que ir porque se estaba
haciendo tarde, Hades no me había dicho nada en respuesta a mi "te amo"
pero por su expresión creo que se merecía mis palabras, supongo que era mi
regalo de cumpleaños para él. Hades colocó una mano sobre mi pierna y yo
coloqué una mano sobre la suya mientras él manejaba sintiendo que era
todo perfecto.
No quería hablar, sentía que si lo hacia podía arruinarlo, su teléfono sonaba
mucho pero me imaginaba que era debido a su cumpleaños él no contestaba
solo lo ignoraba, recordé cuando Taylor dijo que el señor Ángel; (el padre
de Hades) le había dicho que quería hacerle una cena con su familia y que si
no iba ellos irían a su casa.
—Uhm, ¿tu familia por fin te va a hacer la cena? —pregunté.
Miré a Hades, él tenía la mirada fija en la carretera pero noté como la
comisura de sus labios se estiró un poco en una ligera sonrisa.
De verdad este era el hombre que amaba.
Es perfecto, todo es perfecto
».
—¿Tienes hambre? —preguntó.
Fruncí el ceño.
—No —lo pensé un poco, en realidad no había comido y sí tenía hambre—,
bueno, sí, pero lo preguntaba por lo que dijo Taylor de que tu padre quería
compartir contigo.
Él se quedó en silencio y yo no le dije más nada, si no quería hablar no iba a
presionarlo, ya había aprendido que eso no funcionaba con él.
Sin embargo para mi sorpresa Hades dijo:
—Mi padre me llamó en la tarde para insistirme de la cena, le dije que tenía
planes el resto de la noche pero que mañana podría ir a almorzar con ellos.
Guao, que Hades hubiera aceptado ir con sus padres me asombraba y no iba
a mentir me emocionaba tener el resto de la noche solo para nosotros, el
simple hecho de imaginar volver a la habitación secreta o a la piscina...
Basta Nube, te has convertido en una ninfómana
».
En realida desde que volvimos solo pensaba en estar con Hades y
consumirme en él.
Aclaré mi garganta intentando enfocarme en la conversación.
—Oh, eso está bien. —dije.
Hades acarició mi pierna un poco, su toque siendo como fuego traspasando
la piel de mi pantalón y dijo:
—Quiero que vayas conmigo.
Oh.
Relamí mis labios, no pensé que querría que lo acompañara después de lo
que ocurrió la última vez.
—Está bien —dije pero luego lo pensé un poco—, oye pero... ¿y Gabriel?
Se suponía que era hijo de su madrastra y que podían estar juntos en esa
cena, no quería que de repente nos encontráramos y él realmente se diera
cuenta de todo; de que Hades y yo salíamos.
—Él evidentemente no está invitado, Nube —dijo Hades.
Claro debí de suponer que Hades no era loco ni despistado para invitarme y
ponernos en riesgo.
A veces haces preguntas muy tontas Nube
».
—Vale, claro que sí te acompañaré —dije.
Hades sonrió levemente y dijo:
—Gracias.
¿Por aceptar su invitación? Casi yo fui la que sentí la necesidad de
agradecer que quería que lo acompañara.
Definitivamente, una persona que realmente ama a alguien era capaz de
cambiar todas esas actitudes que dañaban a la otra persona solo para
avanzar en la relación.
Su teléfono comenzó a sonar otra vez con insistencia.
—Deberías contestar —dije—, puede que sea importante.
Hades miró la pantalla del reproductor donde interceptaba la llamada en
manos libres no se veía quien era, pero estaba muy insistente, Hades tocó la
pantalla aceptando la llamada.
Ah, Hades Parker me había hecho caso.
—Parker —dijo.
—Señor —dijo, era la voz de Demitri—, la señora Kora Mitchell se
encuentra estacionada a una cuadra de su casa desde hace más de una hora.
¿Kora Mitchell?
¿Qué hacia en su casa?
Recordaba que Taylor había mencionado a una tal Kora, al parecer ya tenía
un nombre y apellido para buscar.
Hades se tensó.
—¿Se tomaron medidas? —preguntó Hades, parecía querer hablar en clave
para que yo no lo comprendiera, pero evidentemente sí lo hacía.
Esta mujer era algo de Hades; más que una simple conocida, ¿acaso tuvo
algo con ella el año que él se fue a Europa? Pensar eso me hizo sentir celosa
y algo molesta es decir él me dijo que no tuvo nada con nadie ni que estuvo
con nadie más.
Calma, aun no sabes quién es esa persona
».
¿Pero qué carajos hacía esperando a mí hombre?
—La hemos persuadido de que se vaya —dijo Demitri— pero...
—Hablaré con ella —lo interrumpió Hades y tocó nuevamente la pantalla
para colgar la llamada.
Uhm.
—¿Quién te espera? —pregunté.
Hades no dijo nada, y no insistí tenía el presentimiento de que no iba a
responderme cualquier pregunta porque parecía algo desestabilizado por la
noticia de que esta mujer estuviera esperándolo.
Apreté los labios sin querer sentir celos, pero era inevitable.
Solo esperaría a ver qué iba a pasar.
Cuando llegamos a una cuadra de su casa, efectivamente estaba un
deslumbrante auto deportivo a un costado de calle, tragué pesadamente
saliva cuando Hades se orilló apagando el auto.
—Espera aquí —me dijo mientras se bajaba y cerraba la puerta.
Mi mirada estaba clavada en el auto deportivo con curiosidad e intriga, la
puerta se abrió y una despampanante mujer que parecía sacada de una
revista de super modelos, vestida de rojo con altos tacones del mismo color
que me imaginaba era Kora Mitchell se bajó.
La presión se me subió y casi boté humor por las orejas.
No.
No iba a quedarme aquí.
Abrí la puerta.
******************
SE PRENDIO ESTA MIERDAAAAAAAAA! Kora jajaja ¿creen que
sea buena o mala? Bueno chicas un adelanto del proximo capitulo;
habrá una discusión y sabrán de qué trata esto de que Hades le cederá
el poder a Nube Wuajaja! espero les haya gustado los capitulos,
recuerda votar :D
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Nos leemos el fin de semana, se les ama con mi higado y mi pulmón :D
Capitulo 46: El lado oscuro de la
hipnosis (parte I)
Actualización 1/3
Capitulo 46: El lado oscuro de la hipnosis (parte I)
Intenté no hacer mucho ruido porque comencé a escuchar lo que estaban
hablando y me interesaba saber qué era lo que estaba pasando aquí.
Respira Nube, respira, tal vez solo sea su tia o su prima
».
¿Pero por qué llevaba tacones rojos si era tan atractivo a los ojos de Hades?
¿casualidad?
Estaba que botaba humo de las orejas.
—Venía solo a advertirte —escuché que decía la mujer Kora—, él salió
hace varios meses pero está trabajando desde las sombras.
—No tienes que venir a advertirme cosas Kora. —dijo Hades pareciendo
indiferente, al menos es me tranquilizaba un poco, que Hades no parecía
interesado en ella.
—Me preocupo por ti. —dijo Kora.
Apreté los labios y me acerqué a ellos justo para ver como Kora alzó una
mano para tocar el hombro de Hades, él pareció estar a punto de alejarse de
su toque pero volteó la cabeza para mirarme cuando me acerqué, casi lo vi
palidecer, Kora fijo sus ojos en mí como dos dardos traspasándome.
—Hola, ¿qué ocurre aquí? —dije intentando aparentar estar tranquila pero
de seguro tenía los subtitulos de enojo leyéndose en mi cara.
—¿Y tú eres? —dijo Kora en tono petulante mirándome de arriba a abajo
sin disimulo como si quisiera enfatizar que ella era muy superior a mí.
—No te incumbe. —le respondió Hades y me miró para decir:— Vuelve al
auto.
No, no iba a volver, quería saber lo que estaba ocurriendo aquí.
—Le hablaba a ella, Bombón. —dijo Kora volviendo a mirarme con
desdén.
¿Bombón?
Creo que mi cerebro comenzó a hacer cortocircuito al escucharla llamarlo
Bombón, sentía que mi leona interna estaba molesta y rugía como todo un
animal salvaje al borde de atacar.
Ponla en su lugar
».
Alcé la barbilla con superioridad.
—Soy Nube su no... —comencé a decir con orgullo pero Hades me
interrumpió diciéndole a Kora:
—Es mi Hermana.
¿Qué?
Me quedé shokeada de que Hades Parker me hubiera interrumpido solo para
decir que yo era su hermana.
«
Te está ocultando
».
Era evidente, ¿pero por qué me estaba ocultando de ella? Me irritaba que
ella parecía verme como si yo fuera la extraña y Hades le perteneciera.
Lo miré como si me hubiera traicionado, eso dolió.
—Vuelve al auto por favor. —continuó diciendo Hades ahora más serio.
Para colmo te está echando de aquí
».
—Oh, al parecer creo que ella es algo más porque se molestó —le dijo Kora
a Hades en tono burlón y a la vez algo molesto—, ¿me la querías ocultar,
Bombón?
La ira comenzaba a hacer que mi rostro comenzara a arder de lo rojo que se
encontraba.
—¿Quién eres tú? —solté, nunca en mi vida desee tanto agarrar por los
cabellos a alguien y lanzarla en el piso.
Controlate Nube, eres mejor que ella, no te rebajes a su nivel
».
—Nube vuelve al carro. —repitió Hades casi como si quisiera evaporarme
con la mirada.
Entre más Hades insistía que me metiera al carro, más ganas m daba de
quedarme para saber por qué me quería lejos.
—Soy Kora —dijo mostrándome una deslumbrante sonrisa en sus labios
rojos que a mi parecer era venenosa—, ¿acaso Hades no te ha hablado de
mí y de todas las veces que follamos?
Me quedé en blanco procesando lo que esta mujer me había acabado de
decir solo con la intención de que me doliera; de marcar su territorio.
Se folló a Hades
».
¿Acaso era una de sus mártires? Sentí de repente un nudo en la garganta al
pensar en que Hades me hubiera mentido y de hecho se la hubiera follado
en Europa.
No, él te dijo que no estuvo con nadie, no te ha dado motivos para
desconfiar
».
Precisamente por eso dolía más, porque no me dio nunca motivos para
desconfiar, pero nunca me contó de esta mujer y eso me hacía sentir dudosa.
Hades no respondió ni lo negó, dejándome claro que era verdad.
—Fijate que eres tan cero a la izquierda en su vida que ni sabía de tu
existencia —solté molesta en su mismo tono burlón.
—¿Segura? Porque, querida Nube —dijo Kora enfatizando mi nombre—
dijo que eras su hermana,
chiquita.
Mi cabeza iba a explotar, la amarga sensación de sentir que había sido
engañada se aferró a mi pecho, se sentía exactamente igual a la vez que
descubrí que Rafael me engañó con mi mejor amiga,
amargo, desagradable, insoportable.
—Porque es mi hermana, así que ya deja de meterte con ella. —dijo Hades
mirando a Kora, seguidamente me miró, su rostro rojo, sus ojos inyectados
en sangre de la furia cuando me dijo con voz apenas moderada:— Nube por
una vez en tu vida hazme caso y metete al puto auto.
Tragué pesadamente saliva.
Vete Nube, te estas humillando tu sola
».
Sentí mis ojos cristalizarse pero no fui capaz de decir nada, solo me di
media vuelta antes de que me vieran en mi momento de debilidad donde de
la rabia comenzaba a llorar. No quería irme a su auto, quería salir a algún
otro sitio lejos de él, pero esta era una calle desolada, no tenía salida, mucho
menos a esta hora de la noche. Solo me fui a la camioneta y cerré la puerta
dejando que resonara duro para enfatizar mi enojo cruzándome de brazos.
Su hermana.
Hades le había dicho a esta mujer despampanante que actuaba de manera
posesiva hacia él que yo era su hermana.
Estaba fúrica.
Aún así me quedé escuchando qué estaban diciendo, sus voces se
escuchaban apenas como susurros.
—Espero que cuides muy bien a esta niña Nube —dijo Kora—, sería una
lastima que algo le pasara.
¿Que algo me pasara?
¿Lo estaba amenazando?
Hades dio un paso hacia ella de manera amenazante, Kora pareció
intimidada de repente pero lo disimulo alzando la barbilla.
—No vuelvas pronunciar su nombre. —dijo Hades.
—¿Te da tanto miedo? —dijo Kora en ese tono burlesco que tanto me
estaba irritando—, Bombón, sabes que yo no te haría daño, fui la que salvé
tu vida, en cambio esta niña Nube, pareces defenderla mucho, eso no me
agrada.
—No me provoques, Kora. —dijo Hades.
—Bombón —sonrió—, sabes que tú eres solo mío, yo no comparto.
Aguanté la respiración cuando ella se acercó a él de manera seductora,
sentía que la cabeza se me iba a prender fuego de los celos, en cambio algo
cambió, un suceso que no me esperaba.
Todo ocurrió en cuestión de segundos, Hades dio un paso hacia ella y como
un reflejo alzó el brazo y le dio con la palma de su mano en la frente en
medio de las cejas en un golpe seco a Kora, seguidamente Hades le tocó
con la palma de la mano el pecho en otro golpe seco, todo fue tan rápido
que apenas reaccioné cuando Kora pareció contrariada como si estuviera en
fuera de sí, sus ojos sin enfocar, su postura muy rígida, como si algo dentro
de ella estuviera perdido.
¿Le quitó el alma?
».
—Domino tus sentidos. —dijo Hades en un susurro apenas audible que
logré escuchar, entonces se acercó más a ella, susurrándole algo al oído,
Kora no reaccionaba, como si estuviera dormida pero a la vez... de pie ahí
despierta.
«
La está hipnotizando
».
Me quedé perpleja sin saber qué era lo que estaba sucediendo y entonces
Hades chasqueó los dedos frente a sus ojos y Kora pestañeó muchas veces
como si hubiera reaccionado y nuevamente volvía a su postura altiva.
¿Pero qué mier...?
».
Oficialmente dejé de respirar, se me bajó la presión, y creo que iba a
desmayarme del terror de lo que había acabado de ver.
No sabía qué le había hecho ni por qué, pero le hizo algo.
—Adiós Bombón, debo irme. —dijo Kora agitando sus dedos y se montó
en su auto deportivo para arrancar y alejarse a toda velocidad por la
carretera.
¿Qué había acabado de pasar?
Sentía que mi mente estaba completamente revuelta procesando esto, Hades
se devolvió a la camioneta y se subió arrancando sin decir nada, yo
tampoco le dije nada, me había quedado muda por primera vez en la
historia, presa del pánico.
Este era el lado oscuro de la hipnosis y Hades Parker dominaba estas artes
oscuras.
.
.
*********
YAAAAAA VAAAAA QUEEEEEEEEEEEEEEEEE???????
3 capitulos pero recuerda votar o te dará diarrea con hipo y sin papel. :D
Capitulo 47: El lado oscuro de la
hipnosis (parte II)
Actualización 2/3
Capitulo 47: El lado oscuro de la hipnosis (parte II)
Cuando llegamos a su casa, solo me bajé siguiendo a Hades cuando abrió la
puerta de la casa, él seguía sin decir nada y yo tampoco quería decir nada.
Seguía perpleja y procesando todo esto.
Quería irme de aquí pero ya era muy tarde como para llamar un uber y
tampoco quería crear una discusión con Hades, no después de lo que había
acabado de pasar, seguía presa del miedo sin saber qué era lo que le había
ocurrido a Kora.
¿Le sacó el alma?
».
Mi mente estaba completamente perturbada, solo tenía que descansar para
que este largo día por fin acabara, me prometí que por la mañana mientras
Hades dormía me iba a ir de aquí.
Es Hades, jamás te haría daño
».
¿O sí?
Hades ocultaba tantas que ahora podía en duda todo lo que había conocido
de él.
Hades no me dijo nada, solo atendió una llamada y entró a su habitación, yo
fui directamente al cuarto rosa para bañarme y cambiarme a un pijamas, mi
mente entera revuelta en todo lo que había acontecido hoy, es decir lo que
había ocurrido en la camioneta en medio del bosque se sintió como estar en
el mismo cielo, pero ahora...
Sentía que estaba viviendo con el demonio.
Apenas toqué la cama estaba tan cansada por el largo día de hoy que caí
casi muerta en los brazos de Morfeo.
****
Me desperté por un momento saliendo de mi ensoñación y los sucesos de
anoche vinieron a mi cabeza, el cumpleaños de Hades no pudo haber sido
más perturbador, miré la hora en mi teléfono, eran las 4:30 am, creo que era
la hora perfecta para irme de aquí antes de que Hades se despertara.
No quería verlo.
Tenía una mezcla entre miedo e incredulidad.
Sentía que el hombre que amaba era un completo desconocido.
Me lavé la cara, vestí un poco más presentable y tomé mi teléfono para
pedir un uber, sin embargo no fue hasta ahora que me di cuenta de que no
tenía saldo y la red wifi no llegaba bien a mi teléfono desde esta zona, salí
de la habitación en silencio intentando que la red aumentara la señal,
alzando el teléfono como si fuera una bandera hasta que encontré que la
señal llegaba más fuerte a mitad de la sala cerca de la televisión y por fin
pude abrir la app.
—Bueno días.
Me sobresalté ocasionando que casi soltara el teléfono de la impresión, mi
teléfono saltó en mis manos hasta que finalmente acabo en el piso.
Mierda.
Me voltee observando a Hades en el sofá, frente al televisor, la
computadora en sus piernas, los lentes de aumento sobre su rostro luciendo
condenadamente guapo haciéndome olvidar por medio segundo que
intentaba evitarlo a toda costa.
Pero que madrugador era este hombre.
Tragué pesadamente saliva.
—Bu... bueno días —dije aclarando mi garganta al ver que estaba
tartamudeando.
Evité su mirada y con manos temblorosas tomé mi teléfono notando que se
había roto toda la pantalla.
Maldita sea.
—Estás nerviosa —dijo Hades dejando la laptop a un lado quitándose los
lentes y se levantó.
—No —dije intentando que mi voz sonara firme pero fallaba en el intento.
—No fue una pregunta Nube, lo veo —dijo Hades continuando su caminar
lento hacia mí, llevaba una franela blanca que resaltaba los músculos de sus
brazos y unos cortos pantalones que mostraban sus piernas bien formadas,
sus ojos observándome con fijeza pareciendo ligeramente preocupado.
Tragué pesadamente saliva cuando se detuvo frente a mí su perfume
inundado mis fosas nasales haciéndome recordar que este era el mismo
hombre al que le entregué mi cuerpo tantas veces, relamí mis labios
atreviéndome a enfrentarme a su mirada de ojos dorados que entraban a mi
alma desestabilizándome.
Mis manos comenzaron a temblar porque le temía, sentía que no lo conocía
en lo absoluto.
—¿Qué intentas hacer? —preguntó Hades frunciendo el ceño, su voz era
dulce haciéndome temblar.
—Quería... voy... yo... llamaré un uber —dije enredándome con las palabras
—, pero no tengo señal.
Hades dio un paso hacia mí y yo me alejé dando dos hacia atrás, teniendo
un
flash back
a cuando él le tocó la cabeza y el pecho a Kora como si le sacara el alma.
Hades mantuvo la mirada fija en mí, como si ahora comprendiera que
estaba muerta del miedo por su culpa.
—Nube —murmuró—, yo nunca te haría daño.
Tragué pesadamente saliva.
—No lo sé Hades —susurré.
En este punto sentía que era un completo desconocido, que apenas estaba
rozando su superficie del mar de profundos secretos que él tenía.
—Habla conmigo —dijo Hades pareciendo ver en mi cara que estaba al
borde de querer huir de aquí.
—Le dijiste que yo era tu hermana —solté, sentía un nudo en la garganta al
pensar en que me hizo un desplante.
Hades negó con la cabeza.
—Kora es una persona peligrosa Nube —dijo—, no podía decirle que eras
mi novia, fue para protegerte.
¿Para protegerme?
—¿Protegerme de qué? —dije— Hades, quedaste en que ibas a decírmelo
todo, pero nunca terminas de hablar.
Hades apretó los labios, esperé sin decirle nada a ver si se animaba a
hablarme, pero él no lo hizo, solo me observó.
Como siempre, no quería decirme qué era lo que estaba ocurriendo,
poniendo un muro entre ambos, manteniéndome ajena y con muchas más
preguntas que antes al dejarme fuera de su vida.
Tragué pesadamente saliva al darme cuenta que no iba a hablar.
—Me hablaste feo frente a ella también —continué diciendo.
Hades tomó una profunda respiración.
—Lo siento si te hablé de mala forma —dijo—. No me hacías caso, te dije
específicamente que esperaras en el auto.
Sentía que él le tenía alguna especie de miedo a Kora, pero no entendía por
qué.
—¿Quién es ella? —pregunté.
¿Acaso era la que me había mandado a robar el Lamborghini? No, no creía
eso, es decir, esa mujer parecía estar nadando en dinero.
—No es nadie —dijo Hades.
Entrecerré los ojos ahora algo molesta, ¿por qué me decía que no era nadie
si evidentemente le afectaba tanto el simple hecho que ella me viera?
Incluso ella actuaba como si tuviera derecho sobre Hades.
Me enfurecía.
¿Era alguien del pasado? ¿del presente? ¿por qué le afectaba tanto?
—¿Te la follaste? —pregunté en un hilo de voz.
Hades se quedó en silencio, su rostro inescrutable como siempre guardando
sus emociones, sus ojos dorados observándome.
Creo que su silencio hablaba por él, evidentemente sí lo había hecho.
—Quiero saber qué le dijiste cuando la golpeaste —dije recordando ese
momento en el que parecía que su alma había salido de su cuerpo.
—No la golpee —dijo Hades—, la hice entrar en
trance.
Por lo que sabía el trance era cuando la persona se sumía a un estado como
de sueño pero estando consciente como cuando Hades me hipnotizó la
primera vez, solo que conmigo fue muy delicado y dulce.
—¿Por qué? —pregunté sin comprender.
—Para que olvidara tu nombre —dijo Hades—, no puede saber tu nombre.
¿Por qué no? ¿acaso yo era la otra mujer y esto que teníamos era un
secreto?
Mierda, ¿acaso Kora era la esposa de Hades?
—¿Es tu... esposa o qué? —dije en un hilo de voz, ni siquiera pude respirar.
Hades se quedó en silencio y yo ya estaba harta de interpretar su silencio o
acciones sin explicaciones dándome más dudas y desconfianza.
Esto era un limite; algo que no iba a tolerar más.
Tuve paciencia, lo intenté, sin embargo no podía jalar a alguien para que
saliera del abismo si esa persona no quería salir de ahí.
Tragué pesadamente saliva y comencé a caminar hacia la puerta.
.
.
********************************
Ayyyy ay!!!!!! otra cap mas :D por cierto, las musicas que aparecen son
las que escuché mientras escribía el cap, las pueden encontrar en la
lista de reproducción "profundamente tuya" en mi canal de youtube:
Ysarisareinamo
Capitulo 48: No me dejes
Actualización 3/3
Capitulo 48: No me dejes
Escuché sus pasos y él me tomó la muñeca con firmeza deteniéndome, mis
ojos estaban cristalizados, en este punto no sabía qué creer, sin embargo
Hades dijo:
—Ella era una mujer casada dándonos un taller de hipnosis, fue en la
universidad, yo tenía 17 años, estaba sumido en drogas, y ella me pagó la
rehabilitación mientras me hacía su mártir, me hizo surgir y dejar la mala
vida atrás.
Procesé lo que me dijo, ella lo sacó de las drogas. Me voltee encontrándome
con sus ojos dorados.
—No es mi esposa —continuó—, no tengo nada con ella.
¿Ella lo hizo su mártir? Eso quería decir que Kora fue la que lo introdujo en
el mundo de la hipnosis, sin embargo el alumno superó al maestro, porque
Hades la hipnotizó a su antojo ayer.
—Eras menor de edad —murmuré incrédula.
—Me salvó la vida —dijo Hades.
Claro ella logró sacarlo del mundo de drogas pero... abusó de él, a la edad
legal era un niño, estaba en la universidad porque era un niño prodigio pero
seguía siendo menor de edad.
—¿Y por qué siguen viéndose? —pregunté sin comprender.
—Ella me buscó —dijo, bueno, en eso tenía razón pero sentía que había
algo más.
—También te envió un regalo —refuté.
—Lo boté —replicó y recordé cuando literalmente Hades ni siquiera lo
abrió, solo lo dejó en la basura.
Entrecerré los ojos, él mantenía sus ojos dorados fijos en mí, su agarre en
mi mano enfatizando que no quería dejarme ir.
—Hades, ¿por qué sigue viéndote? —pregunté.
Hades evitó mi mirada nuevamente pareciendo incomodo de hablar.
—La hiciste entrar en trance —continué diciendo— para que olvidara mi
nombre.
Quería repetirle lo que me dijo para que entendiera lo espeluznante que eso
era.
Prácticamente borrar el recuerdo de una persona.
—Es el lado oscuro de la hipnosis —dijo Hades—, manipular el cerebro de
la otra persona a tu conveniencia.
Se me erizó la piel y sentí de repente mi garganta reseca ante lo que estaba
diciéndome.
Él volvió a fijar sus hermosos ojos dorados en mí el toque del bronce y el
verde pareciendo querer entrar a mi alma.
—Entonces cuando descubra algo que no te guste de mí —dije en un hilo
de voz—, solo me harás olvidarte.
Me daba miedo pensar en que Hades pudiera manipular mi mente y mis
recuerdos, la ciega confianza que le tenía estaba amenazada por la duda.
—No soy un hombre imprudente Nube —dijo—, nunca hago eso que le
hice a Kora, a menos que sea estrictamente necesario como lo fue.
Tragué nuevamente saliva.
Tenia la mente revuelta con todo esto y el hecho de que él no me dijera por
qué Kora Mitchell era peligrosa me estaba comenzando a intranquilizar.
—¿Por qué Kora es peligrosa? —cuestioné— ¿tiene algún control sobre ti?
Hades solo me miró sin decir nada.
Yo estaba gritando internamente por no tener ninguna clase de respuesta a
esa pregunta.
—Hay cosas que es preferible que no sepas Nube —dijo finalmente Hades.
Que se privara de decirme todo lo que estaba pasando y solo me alejara de
él era lo que me partía el alma, porque ponía ese muro alta que era incapaz
de pasar y solo nos dividía.
Hades Parker era capaz de manipular el cerebro de la otra persona y hasta
de omitir sus recuerdos, era como el lado oscuro al que siempre fui ajena y
ahora lograba ver la fina linea de peligro de todo esto.
—Necesito que me digas quién eres Hades —dije en un hilo de voz—
Porque siento que me estas ocultas muchas cosas de tu vida.
—Lo intento —dijo Hades, sabía que lo hacía, estaba siendo más
comunicativo, sin embargo no era suficiente para mí.
—Quiero más —dije sintiendo que tenía el corazón en la mano, mis ojos
completamente cristalizados.
—No me presiones —murmuró.
Sentía que nuevamente retrocedíamos.
No quería esto, no lo necesitaba, no cuando ya lo había vivido.
No iba a tropezar otra vez con la misma piedra.
—Lo siento Hades —suspiré—, pensé... pensé que podía hacer esto...
Una lágrima se escurrió de mi ojo sin poder evitarlo, Hades frunció el ceño.
—¿Qué dices? —dijo sin comprender.
—Lo siento —susurré con voz entrecortada.
Me intenté soltar de su agarre para irme pero él no me soltó.
—Nube, no —dijo— no te vayas.
No podía pasar por lo mismo otra vez, no quería estar nuevamente un año
entero reparando los trozos de mi corazón roto por el mismo hombre que
me empujaba fuera de su vida.
Lo miré, Hades me observaba con angustia, no recordaba la última vez que
realmente vi esta expresión en su mirada; de real aflicción.
—Lo siento —dije con el dolor de mi alma— no puedo estar con alguien
que solo me deja ver una sola parte de él.
Además de que el lado oscuro de Hades parecía ser algo profundamente
abismal, me aterrorizaba y que no me diera explicaciones me
intranquilizaba aún más. Era el lado oscuro de la hipnosis.
Amaba a Hades la primera vez que lo dejé y lo amaba ahora que quería
dejarlo otra vez, pero esto me agotaba mentalmente y me amaba mucho más
a mí por más que doliera.
—No me dejes —susurró Hades, su mirada fija en mí—, por favor.
Me quedé sin aliento al escuchar que me lo estaba implorando, nunca lo
había visto tan angustiado a como lo estaba ahora.
Me partía el corazón verlo así, pero no había vuelta atrás.
—Hades... —dije negando con la cabeza.
—Por favor, no lo soportaría otra vez.—insistió, y entonces sin soltarme la
muñeca se arrodillo ante mí, sus ojos dorados levemente cristalizados fijos
en los míos.
—Levántate —dije sin comprender qué hacía, mi rostro entero
sonrojándose las lágrimas invadiendo otra vez los costados de mi rostro.
Él no se inmutó, solo permaneció de rodillas ante mí y dijo:
—Te cedo el poder de dominar mi mente, Nube.
Pestañee muchas veces sin comprender casi queriendo saber si se trataba de
un sueño.
—¿Pero qué dices Hades? —repetí incrédula sintiendo mis manos temblar.
Él no dudó ni un segundo al decir:
—Seré tu Mártir.
**********************************
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH *tose
al tragarse un mosquito por andar gritando como una loca* jajajajaj Ay ay
ay! espero les haya gustado los 3 capitulos, ¿qué opinan? ¿qué piensan?
¿qué creen que pase? leeré todos sus comentarios ya sea aquí en los
comentarios del libro o en facebook, twitter e instagram en todas aparezco
con mi nombre: Ysaris Areinamo, jajajaj me emociona esto de verdad XD
Nos leemos el miercoles, se les ama con mi higado y mi pulmón :D
Capitulo 49: Durmiendo con Hades
Capitulo 49: Durmiendo con Hades
Me quedé en shock procesando lo que había acabado de decirme.
Mi Mártir.
Que yo Nube Queen dominara la majestuosa mente de Hades Parker.
Que lo manipulara a mi antojo tal y como él hacía conmigo en el juego de
la hipnosis erótica.
Sentía que me había metido en un mundo paralelo, ni en mis más locos
sueños hubiera imaginado esto.
Si alguien me hubiera dicho que Hades Parker estaría de rodillas frente a mí
pidiéndome que no lo dejara el día que vine a su casa para entrar por
primera vez en este mundo de la hipnosis erótica nunca lo hubiera creído.
—¿Pero qué estas diciendo Hades? —dije sin aliento— ¿estarías dispuesto
a eso por mí?
Hades no apartó sus ojos dorados ligeramente cristalizados fijos en mí
cuando dijo:
—Estaría dispuesto a entregar mi vida entera por ti, Nube.
Santas vacas
».
Iba a desmayarme ahora mismo, me quedé sin aliento, mis manos
temblando.
Hades acarició mis manos y continuó diciendo:
—Nunca hice nada fuera de la hipnosis erótica hasta que te conocí, nunca
me atreví a corresponder un beso, nunca sentí... esto que siento por ti, sé
que no soy el mejor expresando lo que siento, de hecho soy terrible
haciéndolo, pero espero que mis acciones te lo demuestren porque no
quiero perderte.
Tragué pesadamente saliva y relamí mis labios, mi rostro entero caliente del
sonrojo cuando las lagrimas llenaban mis ojos, lo incité a levantarse y
Hades me hizo caso levantándose pero aún así no apartó su mirada de la
mía ni me soltó las manos, tuve que alzar la cabeza para poder mirarlo al
rostro.
No podía dejar a este hombre ahora que por fin estaba hablando, esto era
justo lo que quería, que fuera comunicativo pero quería más, necesitábamos
hacer que esto marchara bien y que nos comunicáramos mejor; ser un
equipo.
—Quiero que cambien 2 cosas. —empecé a decir.
Hades no dijo nada, pero me miraba con atención a lo que le fuera a decir.
—La primera es, que quiero que me digas quienes son estos sujetos
peligrosos que parecen perseguirnos —continué diciendo— y la segunda,
quiero que compartamos la cama.
Hades frunció ligeramente el ceño como si no o comprendiera.
—¿La cama? —repitió incrédulo.
—Sí —dije—, quiero que durmamos juntos cuando me quede aquí contigo,
es decir... sé que tú amas tu soledad y tu espacio pero...
—Dormir juntos —repitió como si aun procesando la idea.
—Sé que de seguro no te guste la idea, pero...
—¿Por qué lo dices? —me interrumpió.
¿Qué por qué lo decía?
Por Dios, la última vez me sacó de su cuarto y me dijo que no volviera a
entrar a su habitación.
Eso fue doloroso.
—Hades, tú no eres nada expresivo —dije— y realmente a veces solo me
quedan tus demostraciones de afecto porque de resto siento que amas mas
quedarte en tu propio mundo lejos de mí.
Hades relamió sus labios y con la mirada fija en mí murmuró:
—Nube, tú eres mi mundo.
Me quedé sin aliento ante lo que había acabado de decirme.
«Santas vacas, Hades Parker me acaba de decir que yo soy su mundo».
—Eres tan despistada —continuó diciendo Hades al ver que me quedé
muda— que no te has dado cuenta de que tienes todo mi mundo a tus pies
desde el día en que te vi.
Sentía que se me había salido el alma del cuerpo y tuve que apartar la
mirada de la suya al sentir que era demasiado intenso el sonrojo que ahora
llenaba todo mi cuerpo.
Él alzó una mano tocando mi barbilla para que volviera a mirarlo a los ojos,
relamí mis labios y murmuré:
—¿De verdad dejarías que yo te hipnotice?
Mi hipnotista oscuro estiró una de la comisura de sus labios y afirmó con la
cabeza diciendo:
—Solo para que sepas que también tendrías dominio sobre mí.
No iba a mentir, realmente no me interesaba tener dominio sobre él, me
gustaba que ambos tuviéramos mente propia y disfrutaba mucho cuando me
hipnotizaba y tuviera el dominio en la cama.
—Ven. —dijo Hades de repente envolviendo mi muñeca con su mano, lo
seguí sin refutar y es que estando separados aumentaba mi ansiedad,
estando juntos sentía que todo estaba bien; controlado, en paz.
Hades era mi paz.
Caminamos por el pasillo hacia la habitación de Hades, él abrió la puerta y
me permitió pasar, era extraño para mí estar en la habitación de Hades otra
vez, todo mantenía ese aire serio en colores oscuros.
—¿Qué hacemos aquí? —pregunté confundida.
—Quiero que compartamos la cama —dijo Hades—, aun es algo temprano,
¿que tal si dormimos unas horas juntos?
Claro no eran ni las 5 de la mañana.
Al menos quería consentirme en una de las 2 condiciones, pero aun no se
me olvidaba que no me había dicho nada al respecto.
Paso a paso, Nube
».
Lo vi acercarse a la cama y acostarse, yo con algo de reservas de que se
tratara de uno de mis locos sueños me quité los zapatos y me acosté a su
lado ambos distanciados por una ligera distancia, el ambiente algo extraño
porque de hecho ambos estábamos viendo el techo sin decir nada, solo
acostados.
Vamos, no seas tímida Nube
».
Tomé una profunda respiración y me voltee hacia Hades colocando mi
cabeza sobre su pecho y reposando una de mis manos sobre su estómago,
llevaba la franela pero podía sentir su torso ejercitado debajo, podía
escuchar los latidos de su corazón, estaban completamente acelerados, él
estaba algo tenso pero finalmente pareció relajarse un poco, cerré los ojos
percibiendo su olor, procesando que por primera vez estaba durmiendo
junto a Hades Parker.
Bueno.
No precisamente durmiendo porque de hecho, no podía dormir al tenerlo
tan cerca de mí con medio cuerpo desnudo, todo de mí estaba comenzando
a incendiarse y el hecho de estar en una cama puede que me diera miles de
ideas.
Cuenta ovejas, Nube
».
Comencé a imaginarme a las ovejas saltando una valla.
Una oveja, dos ovejas... tres Hades... en cuatro me tiene Hades...
».
Joder mal intento por bajar la calentura del momento.
No podía concentrarme en dormir y estaba segura que Hades sí quería
descansar un poco porque él se mantenía tranquilo, su respiración subiendo
y bajando mientras sus ojos estaban cerrados.
Eres una ninfómana Nube
».
Hades me había convertido en una ninfómana.
Me voltee del otro lado para ver si conciliaba el sueño; dándole la espalda a
Hades y dejando de tocarlo a ver lograba concentrarme en otra cosa que no
fuera el hecho de tenerlo cerca, cuando de repente Hades se volteó hacia mí
y me quedé rígida cuando pegó su torso de mi espalda.
Calma Nube, solo respira, inhala, exhala
».
Todo iba bien, solo estábamos muy cerca.
De repente Hades se acomodó mejor de modo que pude sentir su brazo
envolver mi cintura y su mano tocar mi abdomen, tragué pesadamente
saliva.
Maldición.
Apenas me tocaba y ya sentía que estaba por incendiarme otra vez, intenté
en solo enfocarme en que me estaba abrazando, pero de repente su mano
comenzó a acariciar mi abdomen y automáticamente dejé de respirar
cuando continuó acariciándome hacia mi vientre, tragué pesadamente saliva
al sentir su aliento en mi oreja, y entonces su mano se deslizó por mi muslo
para comenzar a alzar el ruedo de la tela de mi vestido.
Ay, santas vacas
».
Capitulo 50: En la cama de Hades
Parker
Actualización 2/2
Capitulo 50: En la cama de Hades Parker
Sus dedos comenzaron a acariciarme sobre la tela de mis bragas metiéndose
entre mis piernas, jadee arqueándose contra él de modo que rocé mi trasero
contra su pantalón sintiendo lo duro que se encontraba, al parecer yo no
había sido la única con un deseo completamente incontrolable de calentura
por estar tan cerca.
«Lo deseo demasiado».
Abrí un poco las piernas para que tuviera mejor acceso hacia mí y Hades
apartó las bragas para tocar directamente mi feminidad, puse los ojos en
blanco, estaba tan húmeda que me daba vergüenza cuando sus dedos se
deslizaron con completa facilidad, mi rostro completamente caliente al
igual que todo mi cuerpo, él continuó tocándome en círculos mientras su
boca lamía mi oreja esclavizándome al placer, estaba tan ansiosa y caliente
que sentía que estaba a nada de tocar mi orgasmo.
Coloqué una de mis brazos hacia atrás tocando el bulto sobre la tela de su
pantalón, acariciándolo con mi mano de arriba a abajo, él jadeo a mi oído y
comenzó a acelerar los movimiento de sus dedos en mí clítoris, comencé a
mover las caderas sin poder evitarlo y entonces el intenso vapor caliente
invadió mi cuerpo por completo junto con el cosquilleo que se extendió por
mis piernas dejándome toca temblorosa y sensible.
Quería más.
Me voltee hacia él quedando de frente, Hades me observaba, sus ojos
levemente oscurecido, coloqué una mano sobre su pecho de modo que lo
hice acostarse quedando boca arriba y le sonreí subiendo sobre él, me
acerqué a sus labios analizando su expresión; no quería incomodarlo,
cuando noté que no se inmutó besé sus labios para continuar bajando por su
cuello, por su pecho y entonces finalmente finalmente a su cremallera, él
me observaba, sus ojos oscurecidos, sus labios levemente estirados en una
sonrisa malvada mirándome, parecía todo un dios del inframundo.
Besé el bulto sobre la tela de su pantalón sin quitar la mirada de él y
entonces pasé la lengua por encima, lo vi relamer sus labios y me estremecí
ante la excitación que me provocaba el hecho de provocarlo. Bajé su
pantalón junto con su ropa interior y su miembro salió a la vista
complaciéndome, lo tomé en mi mano sintiendo que se me hacía agua la
boca.
Hades se rió un poco entre dientes, cuando lo miré pareció conservar esa
sonrisa malvada y ligeramente arrogante observándome.
—¿Qué? —dije confundida, muy pocas veces Hades se reía y que lo hiciera
ahora me parecía extraño.
—Tu expresión al ver mi pene, siempre es un poema. —confesó.
Sentí mi rostro sonrojarse, es que yo era muy expresiva con mi cara, no me
intimidé, solo me encogí de hombros.
—Me impresiona el tamaño —confesé—, ¿cuanto te mide?
Él estiró una mano apartando un mechón de cabello hasta detrás de mi oreja
y seguidamente acarició mi mentón hasta acariciar con un pulgar mi labio
inferior.
Me estremecí, era este Hades confiado y ligeramente engreído que tanto
parecía atraerme como avispa a la miel.
—Los suficientes para complacerte, solo a ti —susurró Hades.
«Me encantas».
Le sonreí en respuesta y entonces lo metí a mi boca sin pensarlo, moviendo
mi lengua en la punta para seguir moviendo mi cabeza hacia arriba y hacia
abajo. Hades me aguantó del cabello, haciendo un moño improvisado con
su mano para que no me estorbara y comenzó a seguir los movimientos de
mi cabeza, lo miré cuando echó su cabeza hacia atrás soltando un ligero
suspiro, causarle placer me llenaba de satisfacción y aumentaba mi deseo.
Comencé a acelerar más los movimientos de mi cabeza cuando su mano
comenzó a empujarme más profundo, pero era imposible, casi me ahogué
porque no me entraba todo. Hades se estremeció un poco y me detuvo.
—Ven —dijo—, te quiero montándome.
Hades se acomodó mejor y se quitó la camisa, lo vi sacar un condón de la
gaveta de al lado y lo abrió para colocárselo.
Tenía que ir con el ginecólogo para empezar a tomarme la pastilla, no
quería esperar más para sentirlo piel con piel y estaba segura de que Hades
también pensaba lo mismo.
Me terminé de quitar las bragas y me subí encima de él colocando una
rodilla a cada lado de sus caderas, Hades me subió el vestido hasta la
cintura y yo me lo terminé de quitar lanzándolo algún lado de la habitación
de modo que ambos estábamos completamente desnudos ahora. Su boca fue
a mis pechos metiéndoselos a la boca, primero uno y luego el otro mientras
yo acomodaba su miembro en mi entrada con su ayuda y entonces descendí
poco a poco llenándonos; acoplándonos.
—Llega mas abajo, nena —susurró Hades antes de empezar a besar mi
cuello.
Nena.
Le obedecí descendiendo más, sin temor, sintiendo que estaba al borde de
partirme en dos hasta que él alzó las caderas y jadee al sentirlo aún más.
—Ah... —gemí.
—¿Te gusta? —dijo aferrándome de la espalda entrando un poco más hasta
que por fin nos acoplamos.
—Sí —jadee.
Comencé a mover las caderas sobre él y Hades alzó las caderas clavándose
más profundo en mí, necesitaba más, me moví cada vez con más rapidez
sobre él y Hades también se acopló a mi ritmo haciéndome jadear tan alto
que casi parecían gritos retumbando en la habitación, no podía moverme
más sentía que era demasiado placer más sostener el ritmo, pero Hades
continuó moviéndose duro contra mí.
Joder, este hombre iba a despedazarme.
Mi piel entera se llenó de un fuerte vapor caliente y entonces me estremecí
cuando me vine sobre él dejando todo mi cuerpo entero en las nubes del
placer entero. Hades me siguió casi enseguida, estremeciéndose, llegando a
su propio placer.
Ambos nos quedamos por un momento paralizados así; abrazados,
recuperando el aliento y entonces Hades me soltó, me dejé caer a un lado de
la cama sin poder dejar de sonreír, Hades se quitó el condón envolviéndolo
y lo colocó sobre la mesa de noche, me imaginaba que para botarlo después,
y se acostó a mi lado.
Luego de unos segundos sin darme cuenta, me quedé completamente
dormida.
****
Abrí los ojos algo desenfocada, pero luego recordé que me encontraba en la
habitación de Hades, en la cama de Hades; junto a Hades.
Ahí estaba mi hipnotista oscuro, acostado a mi lado, sus ojos cerrados
mientras dormía, su nariz perfilada, sus labios en esa forma perfecta, su
respiración completamente calmada, su pecho subiendo y bajando con
tranquilidad, eran tan hermoso; más aún viéndolo así; dormido, parecía
incluso más joven.
«Lo mejor de todo es que este hombre me ama».
«¿Segura que te ama? No te lo ha dicho».
«Uhg».
Claro, no lo había dicho pero me lo demostraba es decir, habíamos dormido
juntos...
De repente Hades pareció arrugar un poco los ojos y entonces abrió los ojos
posiblemente percibiendo mi mirada fija en él.
«Muy mal Nube, eres toda una acosadora que lo observa dormir».
Yo cerré mis ojos de golpe fingiendo que dormía.
—Sé que me estabas viendo, Nube. —dijo Hades con voz ligeramente
ronca.
Abrí un ojo y lo volví a cerrar rápidamente.
Hades se rió un poco con entretenimiento y sentí sus dedos acariciarme el
cabello.
Lo percibí tomar una profunda respiración y comenzó a decir:
—Yo estuve con Kora cuando era una mujer casada, fue algo menos de un
mes cuando me enseñó todo lo de la hipnosis hipnótica —comenzó a decir
Hades—, mucho tiempo después que se divorció, su esposo se enteró de
que tuvimos una aventura, él tiene problemas psicológicos y me ha
amenazado, Kora no se queda atrás, también está algo fuera de sí.
Oh.
Sin esperarlo, por fin Hades Parker estaba hablando, cumpliendo la
condición que le impuse, diciéndome qué era lo que estaba ocurriendo.
¿Entonces lo habían estado amenazando? ¿por eso era todo esto?
—¿También Kora está loca? —pregunté confusa sin querer abrir los ojos;
sin querer acabar con el momento.
—Es un poco más complicado que eso —dijo Hades—, Kora sufrió mucho
abuso domestico por parte de su exesposo, dejó un trauma profundo a nivel
psicólogico, tampoco es que ha recibido terapia para tratarlo, puede ser
capaz de cualquier cosa.
Por eso no quería que supiera de mí y le dijo que era su hermana.
Ahora todo cobraba sentido.
—¿Por qué no me contaste de las amenazas? —pregunté abriendo los ojos,
él veía el techo.
—Temía que te alejaras de mí —dijo Hades—, pero ocultártelo estaba
ocasionándolo.
Me quedé en silencio, eso era muy cierto me estaba alejando de él porque
no me decía lo que ocurría pero ahora que lo sabía tenía temor por Hades,
claro, tenía guardaespaldas y todo eso, pero... que un loco estuviera
persiguiéndolo elevaba mi ansiedad.
—No quiero que te preocupes ni mucho menos te involucres en esta
situación. —continuó diciendo Hades.
Relamí mis labios.
—¿Él esposo de Kora sabe de mí? —pregunté— ¿fueron los que robaron
mi auto?
—No lo sabemos con certeza —dijo—, pero no hay que levantar sospechas,
por eso dije que eras mi hermana.
Oh.
Entonces ellos sospechaban de otras personas, tal vez ¿Gabriel?
—Tenemos sospechas de las personas involucradas —explicó—, pero aun
no tenemos pruebas, así que es mejor que te mantengas al margen ¿bien?
Necesito realmente que confíes en mí, me aseguraré de que nada te pase.
Tenía mucha fe de eso.
—Confío en ti —dije—, pero uhm, ¿de quienes sospechan? ¿de Gabriel?
—Puede ser —dijo Hades.
De repente el teléfono de Hades comenzó a sonar, él lo tomó y contestó.
—Hulk —escuché que dijo en el eco de la casa silenciosa.
—¿Qué ocurre Taylor? —dijo Hades.
—Estoy en la casa de tus padres —dijo— por el almuerzo que te harán en
honor de tu cumpleaños, así que más te vale que vengas.
—Vale —dijo Hades y colgó sin decirle nada más, era extraño para mí
como parecía tenerle tanta estima a Taylor, incluso más que a su hermano .
—¿Por qué te dice Hulk? —le pregunté a Hades.
—Pregúntale —dijo con una ligera sonrisa y se sentó en la cama—. Vamos
a vestirnos.
Suspiré, pero finalmente me levanté buscando el vestido para cubrir mi
desnudez y salí de la habitación de Hades para ir al cuarto rosa a bañarme,
apenas entré vi una pequeña caja sobre la cama, sobresalía porque era una
caja amarilla en medio de todo el rosa.
—Me gustaría que lo usaras. —dijo Hades apareciendo detrás de mí en la
habitación, me voltee a mirarlo.
—No voy a jugar nuevamente a eso de las bragas vibradoras. —refuté.
Hades estiró sus labios en una ligera sonrisa entretenida sus ojos brillando
ligeramente para decir:
—No son bragas.
Fruncí el ceño con curiosidad y tomé la caja sintiéndome algo nerviosa y
con el corazón acelerado, cuando lo abrí vi que era...
**********
Bueeeeeeeeeeeenaaaa! conejitas bellas y hermosas por fin pude
publicar aqui en wattpad, tenia ansiedad, espero se encuentren bien y
que les haya gustado la doble actualización :D ¿qué creen que era lo
que le dio Hades a Nube? las leo :D
Estas son mis redes sociales por si quieren hablar conmigo: Twtter: Ysaris
AreinamoFcbook: Ysaris AreinamoItagram: Ysarisareinamoo
Capitulo 51: El regalo de Hades.
Capitulo 51: El regalo de Hades.
Una llave.
Parecía una llave de esas antigua que usaban para abrir las grandes puertas
de madera, de color gris.
—¿Y esto? —pregunté tomándola en mi mano confundida.
Hades mantuvo la mirada fija en mí y con una ligera sonrisa sacó lo que
tenía detrás de su espalda entre sus manos, un cofre color vinotinto muy
bonito y detallado.
—Abre este cofre.
Lo miré entre confusa y encantada porque realmente no sabía lo que se traía
entre manos con estas pistas.
Sentía que estaba buscando a la búsqueda del tesoro.
Me lo entregó en mis manos y yo metí la llave en la apertura girándola llena
de curiosidad, abrí la tapa del cofre y miré lo que había adentro, metí la
mano observando que se trataba de un libro, dejé el cofre en la cama y
detallé el libro en mis manos, la portada era elegante y detallada con el
titulo de
10 veces mía
en la portada y el nombre de Hades Parker como autor.
Era su novela.
—Lo escribiste. —dije pasando una mano por encima de su nombre como
si fuera algo completamente precioso y delicado.
—Es la novela que escribí inspirado en ti —dijo Hades—, es... un ejemplar
de la primera edición.
Ay santas vacas, agárrenme que me desmayo
».
Esto era demasiado bueno como para ser real.
Es decir, que me regalara un libro ya casi me hizo desmayarme de la
alegría, pero que me regalara un libro escrito por mí en el que yo fui su
inspiración casi me hizo flotar en la infinidad.
—Guao —dije quedándome sin respiración mis ojos cristalizándose—,
muchas gracias, Liebe.
No podía creer que fui su musa para escribir un libro que se convirtió en
todo un best seller.
—Hay más. —dijo Hades, sus ojos viendo el cofre.
¿Uh?
Dejé el libro a un lado en la cama y volví a tomar el cofre para ver lo otro
que estaba ahí, el libro había acaparado toda mi atención, por eso no lo
noté.
—¿Y esto? —susurré tomando la cadena dorada del collar con un dije de
color dorado con la forma de la estrella de David y una joya color rosa en
todo el medio, parecía muy costoso, como lo que usaría una reina.
—Para ti. —dijo Hades.
Lo miré detalladamente sin poder creer que de verdad fuera todo mío.
—Es hermoso. —dije y lo miré entrecerrando los ojos— ¿Tiene algún
rastreador también?
Hades estiró sus labios en esa leve sonrisa ladeada que tanto me encantaba
pareciendo entretenido, sus ojos dorados fijos en mí.
—No, no tiene nada para rastrearte —explicó Hades—. Este collar era de
mi madre, mi padre me lo dio en su funeral y lo guardé hasta ahora, siempre
me prometí dárselo a alguien que valiera la pena.
Sentí mi rostro completamente enrojecido al escucharlo decir tal cosa, es
decir, era su madre; alguien que él amaba y me entregaba esto.
—Es como si me presentaras a tu mamá. —murmuré.
Él afirmó con la cabeza como única respuesta, me sentía honrada porque
estaba compartiendo algo muy importante para él conmigo.
Me estaba derritiendo con sus muestras de cariño, estaba muy segura de que
era la primera vez que él hacia esto de demostrar sus sentimientos.
Se estaba esforzando.
Estaba que lloraba.
—Que pena, si fue tu cumpleaños y en vez de yo darte algo, tú me lo das
regalos mí. —comenté.
Hades se encogió de hombros acomodando un mechón de mi cabello detrás
de mi oreja para decir:
—Mi mejor regalo eres tú.
Santa madre de las vacas sagradas
».
Sentí que iba a desmayarme por sus muestras de cariño.
Él me mantuvo la mirada por un momento logrando cautivarme y dejé de
respirar cuando sus ojos se deslizaron hacia mi boca, nuevamente caía en su
embrujo por el simple hecho de mirarme como lo hacía; como si fuera la
única en el mundo.
—Báñate y vístete —ordenó Hades dejando una ligera sonrisa en sus labios.
—Vale. —dije sin aliento, él me mantuvo por un momento el contacto
visual hasta que salió de la habitación, solo entonces pude volver a respirar.
Hades Parker tenía la cualidad de ser completamente intenso y atrayente,
desde que lo conocí nunca nada volvió a ser igual.
Dejé las cosas en la cama y me metí a bañar, luego busqué algo lindo para
ponerme un conjunto rosado muy claro con un corte que me favorecía, unos
tacones y un maquillaje suave, tampoco quería verme tan esforzada por
verme bien, aunque sí me esforcé bastante, la idea era que no se notara.
Me quité el collar rastreador y me coloqué el que me dio Hades, era muy
sofisticado, no podía dejar de sonreír, miré el libro y abrí la primera página
pero tuve que detenerme porque se iba a hacer más tarde y no quería que
Hades se atrasara para el almuerzo con su padre.
Salí de la habitación a la sala, Hades estaba distraído en una llamada,
proveché de mirarlo, llevaba un pantalón oscuro que le ajustaba
perfectamente a su trasero y una camisa en tono azul claro que se amoldaba
perfectamente a los músculos de sus brazos y su torso ejercitado.
A veces Hades Parker me parecía todo un sueño del que temía despertar.
Lo mejor es que este hombre era mio y me amaba.
No te ha dicho que te ama
».
Pero me regaló un collar de su madre
».
Igual, no te lo ha dicho
».
Claro Hades demostraba con sus acciones que me amaba pero no me lo
había dicho... ¿qué quería decir eso?
Ya deja de pensar tanto Nube
».
Cuando Hades colgó se volteó hacia mí, sus ojos dorados levemente
oscurecidos viéndome desde la punta de mis tacones hasta mi rostro
ocasionando que mis mejillas se encendieran en sonrojo, maldición ni
siquiera recordaba respirar con normalidad, él siempre lograba hacerme
sentir adorada y desnuda cuando me miraba de esa forma de absoluta
adoración.
Caminé hacia él intentando no caerme en el proceso, de repente me sentía
muy intimidada.
—Estás hermosa, conejita —dijo Hades cuando me detuve frente a él, sus
ojos vieron el collar en mi cuello con orgullo.
Relamí mis labios con una ligera sonrisa.
Creo que más enamorada no podía estar, a pesar de todos los altibajos que
habíamos pasado anoche, Hades se encargó de compensarlo todo.
—Tú pareces algo fuera de este planeta. —susurré.
—¿Un extraterrestre? —dijo Hades y me sorprendí por su broma, me reí, él
sonrió un poco.
—Sí, pareces un extraterrestre —dije—, el extraterrestre Hades Parker.
Para mi sorpresa Hades se rio dejando esa deslumbrante sonrisa
encantadora donde mostraba sus dientes y los hoyuelos de sus mejillas se
ahuecaba.
Santas vacas, realmente es un dios
».
Me lo quedé mirando más tiempo del necesario hasta que Hades dijo:
—Voy a empezar a cobrarte cada vez que me mires por prolongado tiempo,
Nube.
Aparté la mirada de él sonriendo.
—Quebraría. —admití.
Él me tomó la mano y fuimos al auto, creí que iríamos a la camioneta pero
Hades me abrió al puerta de
Bugatti,
me subí y él cerró dando la vuelta para subirse de piloto arrancando, la
radio del auto se encendió en automático y se escuchó la música de
Bad Bunny (ft. Jhay Cortez)
en
Tarot
, me reí era muy extraño relacionar la música de Bad Bunny con Hades
Parker, él le bajó volumen pero no lo quitó, simplemente arrancó.
—¿Estás nervioso? —pregunté mirando como pasaba una mano libre por
sus labios mientras se concentraba en manejar sumido en sus pensamientos.
Él pareció recordar que iba con él pero no apartó la mirada de la carretera.
—Cuando voy a la casa de mi padre siempre estoy incómodo. —comentó.
Recordé la ultima vez que estuvimos ahí, todo terminó en desastre.
Coloqué mi mano sobre su pierna acariciándolo un poco.
—Solo intenta mantener la calma, yo estoy contigo —dije y agregué en
broma:— y si lanzas un puño a alguien yo lanzo dos en apoyo a ti.
Hades estiró sus labios en una leve sonrisa ante lo que acababa de decir
para decir:
—Que ocurrente, Nube.
Me tomó la mano que tenía sobre su pierna mientras manejaba con la otra y
no la apartó de ahí hasta que llegamos a la casa del señor Ángel Parker.
Quería que esta fuera una buena experiencia, solo... que no conté que
descubriría algo muy grave.
.
***************
HOLAAA CONEJITAS! Les traje 1 solo capitulo pero realmente
espero puedan perdonarme y esperarme hasta el miercoles que traiga
otro con una revelación SUPER GRAVE que hará que esto tiemble
jajaja! no me encuentro muy bien, pero HEYYYY ESTAMOS EN
NAVIDAD MIS PEQUEÑAS HERMOSAS CONEJITAS! FELIZ
NAVIDAD! Si logro sentirme mejor les juro que les regalo el otro
mañana.
Recuerda votar y dejarme sus comentarios lleno de especulaciones, sé
que los comentarios buenos son más que los malos, pero soy obsesiva y
leo todo, eso duele :(
Instagram, facebook, twitter:
Ysaris Areinamo.
Las amo mucho.
Capítulo 52: Aurora (Parte I)
Actualización 1/2
Capítulo 52: Aurora (Parte I)
Nos bajamos frente a la casa del señor Ángel Parker; el padre de Hades,
observé la casa cuando empecé a caminar Hades me tomó la mano, pude
sentir lo tenso que estaba por volver a aquí más aun cuando nos detuvimos
en la puerta y esta se abrió sin siquiera tocar, como si nos hubieran estado
esperando, el señor Ángel Parker nos recibió parecía algo nervioso y
sorprendido también, con una ligera sonrisa algo incómoda en sus labios.
Nuevamente me sorprendía del parecido con Hades, era como ver como
sería en el futuro pero con los ojos profundamente azules, bueno, todos los
hermanos Parker en general se parecían un poco.
Todos eran increíblemente guapos.
Buenos genes
».
—Hijo —dijo el señor Ángel mirando a Hades—, feliz cumple... uhm
bueno, felicidades por tener un año más de vida.
Claro felicitarlo hoy después de su cumpleaños era muy raro.
Hades no le dijo nada, ni siquiera hizo algún gesto en su rostro que delatara
sus pensamientos, el señor Ángel dudó un poco ante el incómodo momento,
pero finalmente envolvió a Hades en un abrazo cálido.
Era tierno verlos abrazarse.
Hades se quedó rígido sin corresponderle hasta que el señor Ángel se
separó de él.
Era algo incomodo.
—Hola, ¿Nube, cierto? —dijo el señor Ángel volteando a mirarme.
—Sí ¿cómo se encuentra? —le sonreí y él se acercó abrazándome, le
correspondí el abrazo y luego él se separó.
—Bien, bien —dijo—, vengan pasen.
Hades volvió a tomar mi mano y entramos a la casa, ahí estaba el hijo de
Dionisio; Sebastian y Emiliana, Hades se acercó y me los presentó,
Emiliana era una niña muy hermosa y tranquila usando la laptop con los
audífonos puestos jugando videojuegos.
No podía creer que en un momento de mi vida realmente celé a Hades con
su sobrina Emiliana.
Que horror.
En mi defensa, la había visto de reojo y estaba también algo predispuesta en
pensar de que Hades era así con todas.
Pero no, Hades me había demostrado que solo era así conmigo.
Pasamos al patio donde habían instalado una linda fuente de agua con luces,
reconocí a varias personas que estaban ahí, estaba Taylor (el mejor amigo
de Hades), Dionisio (su hermano menor por parte de mamá), Patricia (la
madrastra de Hades), y Hércules, el más pequeño de todos los Parker que
era un adolescente, todos se acercaron a saludarnos, Hades solo era cortés
con una ligera sonrisa, Dionisio apartó a Hades y a Taylor para enseñarles
unas remodelaciones que había hecho en el patio y la señora Patricia me
pidió que la ayudar en la cocina a dar los toque finales a los postres, me
gustaba involucrarme con la familia de Hades para variar.
Fui con ella a la cocina, colocando las sombrillas a los ponquecitos de
vainilla, cuando terminé con la primera bandeja ella la fue llevar a la mesa,
mientras yo continuaba con la segunda, mientras tanto el señor Ángel
Parker entró a la cocina metiendo las manos en sus bolsillos mirándome con
una ligera sonrisa.
—¿Cómo estás, hija? —dijo el señor Ángel.
Me había acabado de llamar hija, sentí mis mejillas sonrojarse y mi corazón
latir desenfrenado de la emoción.
Santas Vacas, ya soy parte de la familia
».
Bueno, así me hacían sentir.
—¿Bien y usted? —pregunté continuando mi trabajo de colocarle las
sombrillas decorativas a los ponquecitos.
—Sorprendido de que Hades viniera en realidad, siempre queremos pasar el
cumpleaños junto a él pero nos evita —confesó—, es como si no quisiera
bajar el muro con nosotros.
Entendía eso de los muros, es decir Hades parecía estar acostumbrado a
alzar muros con las personas para que no entraran a su vida, y recién estaba
esforzándose para que yo entrara porque no quería perderme.
Creo y estaba casi segura que la única persona con la que no tenía muros
era con su amigo Taylor y creo que era de hecho su único amigo más
cercano.
—¿Nunca se la han llevado bien? —me arriesgué a preguntar.
El señor Ángel soltó un suspiro.
—No del todo —admitió—, Hades me guarda mucho rencor.
Claro de eso ya me había dado cuenta, Hades decía que no le guardó nada
de luto a su madre, se casó con Patricia y que nunca se la llevaron bien.
—¿Puedo contarte? No quiero que pienses que soy un hombre horrible y
desagradable porque Hades me odie —continuó diciendo el señor Ángel,
me imaginaba que quería darme su punto de vista de toda la situación.
—Claro. —dije, siempre querría saber y de hecho quería preguntar, solo
que no quería verme sedienta del chisme ni mucho menos parecer
entrometida.
¿Qué puedo decir? El chisme me buscaba por sí solo.
El señor Ángel tomó unas sombrillas y comenzó a ayudarme a colocárselos
a los ponquecitos mientras comenzaba a contarme:
Capitulo 53: Aurora (Parte II)
Actualización 2/2
Capitulo 53: Aurora (Parte II)
-Conocí a Patricia desde que era un niño, era mi vecina, íbamos a la escuela
juntos y nos acompañábamos siempre. Yo siempre estuve enamorado de
ella, pero nunca me atreví a decirle nada, luego nos separamos cuando
fuimos a la universidad y cuando nos volvimos a ver, ella estaba
comprometida con otra persona.
Lo miré cuando hizo una breve pausa, él tenía una ligera sonrisa triste en
sus labios cuando continuó diciendo:
-Yo conocí a Aurora cuando empecé mi negocio, tengo una librería en el
centro de la ciudad, no sé si Hades ya te lo habrá dicho.
Uhm.
No, de hecho nunca me dijo nada de esto, pero no le dije nada al señor
Ángel, dejé que continuara hablando.
-Ella pintaba y vendía sus cuadros en medio de la calle, era graciosa porque
siempre parecía estar llena de pintura en todos lados y... siempre la veía
pintando, le gustaba ser observada, de hecho lo disfrutaba, llamaba la
atención de muchas personas que pasaban y vendía muchos cuadros, una
vez estaba lloviendo y la ayudé a meter sus cuadros en mi negocio para
resguardarlos, le ofrecí un poco de vino, una cosa llevó a la otra y...
Su voz se perdió en el recuerdo, sus labios en una sonrisa más amplia
pareciendo recordar lo que ocurrió esa noche.
-Era algo muy casual -continuó-, pero hice espacio y dejé que expusiera sus
cuadros dentro de mi tienda, además le di su espacio para que pintara ahí
dentro, nos beneficiaba a ambos, teníamos mucha clientela. Ella era muy
libre solo le gustaba pintar eramos muy distantes y diferentes solo nos
entendíamos en la cama, no me mal interpretes, sí le tenía afecto y cariño...
Se quedó callado unos minutos, parecía procesar que me había acabado de
decir que la quería, pero no lo suficiente como para llegar a amarla.
-Cuando salió embarazada le propuse casarnos -prosiguió-, yo ni siquiera
sabía que su familia era millonaria, nunca me lo dijo y sinceramente ella era
tan humilde que nunca lo hubiera creído hasta que sus padres se aparecieron
para la boda ofreciendo pagar todo, al parecer ella no tenía una buena
relación con sus papás. Cuando Aurora murió dando a luz a Dionisio, me
volví a encontrar con Patricia en el funeral, ella ya se había divorciado para
ese entonces y decidimos intentarlo. Entiendo que tal vez fue muy rápido
pero creo que nunca dejé de estar enamorado de ella.
-Guao -susurré ahora comprendiendo la historia entre Ángel y Aurora; los
padres de Hades, él ni siquiera le guardó luto, sino que decidió intentarlo
con otra persona en el funeral de su esposa.
Eso me parecía de mal gusto, solo que... claro, yo no era nadie para juzgar.
Él señor Ángel suspiró y finalizó diciendo:
-Creo que Hades nunca perdonó que yo no amara a su mamá.
Tragué pesadamente saliva, definitivamente Hades era muy pequeño en ese
momento, pero él no era normal, su super cerebro desarrollado captaba todo
y de seguro que eso también, que Ángel cuidó de Aurora, pero solo por
responsabilidad.
-Supongo -dije-, si me acepta un consejo, tal vez debería pedirle una
disculpa a Hades, hacer las pases para limar las asperezas y dejar todo en
paz después de tanto tiempo.
El señor Ángel me sonrió un poco, tal vez esperaba que yo le saliera con
reproches o más preguntas, pero estaba acostumbrada a escuchar y
guardarme mi opinión con personas que aun no conocía del todo que me
contaban cosas personales.
-Eres una buena chica. -dijo el señor Ángel-. Ven, déjame llevar esto.
Le sonreí en respuesta y él se llevó la bandeja de ponquecitos, me lamí un
poco de crema pastelera en mis dedos e iba a salir de la cocina cuando de
repente casi tropecé con Zeus de frente, di un paso atrás y él me sonrió, noté
que tenía grandes ojeras oscuras y profundas debajo de los ojos irritados y
enrojecidos, su piel ligeramente opaca, estaba mucho más delgado.
Aún después de 1 año no parecía haber salido de las drogas.
-Nube ¿cómo estas? -Dijo Zeus sin borrar la sonrisa de su rostro.
-Hey -murmuré-, yo bien, ¿y tú?
Él se encogió de hombros.
-Ya sabes dejé la droga -dijo con orgullo como si de verdad alguien fuera a
creerle-, vine con mi novia, es una pelirroja ruda.
Por favor, incluso a juzgar por sus pupilas dilatadas se notaba que estaba
drogado justo ahora. Me daba mucha lastima saber que seguía en el mismo
camino sin querer arreglar su vida.
¿Acaso su novia será también drogadicta?
».
-Qué bueno. -me limité a decir, en realidad me alegraba que estuviera
saliendo con alguien.
-Intento cambiar mi vida. -continuó diciendo- me siento mucho mejor.
¿A quien quieres engañar?
».
-Eso es bueno. -fingí una sonrisa, iba a continuar mi camino pero él me lo
interrumpió con su cuerpo y tuve que dar un paso atrás.
Uhg.
-Debo admitir que sí me asusté cuando tuviste el accidente del
Lamborghini. -comentó, sus ojos azules fijos en los míos como si quisiera
mostrar su empatía.
Uhm, ¿Como sabía que tenía un Lamborguini en primer lugar? Nunca se lo
conté ni mucho menos lo traje a las reuniones familiares, ni siquiera tenía
fotos del auto en mis redes sociales...
Iba a decirle algo al respecto cuando de repente Patricia nos interrumpió y
me dijo:
-Hija, ¿puedes llevar las jarras de frutas?
Me parecía muy raro que tanto como Patricia y Ángel me llamaran "hija"
pero me gustaba, me hacían sentir parte de ellos.
-Sí. -dije yendo a tomar las jarras, Zeus ayudó llevando otras cosas.
Salí al patio con la misión de colocar las jarras de vidrio en la mesa, pero
una mujer que no había visto antes robó mi atención, ella estaba de pie a un
lado de la mesa hablando por teléfono, tenía el cabello muy rojo y muchos
tatuajes.
La novia de Zeus
».
Pero no fue eso lo que llamó mi atención, sino que en su cuello estaba ese
tatuaje de araña en el cuello.
Tuve un
flash back
de la noche en la que se metieron a robar a mi casa, esa mujer con la cara
cubierta tenía ese tatuaje en el cuello.
Palidecí cuando comencé a ver que todo tomaba sentido, el hecho de que
Zeus supiera lo del auto que me dio Hades, que ella tuviera ese tatuaje.
Fueron ellos.
Ellos entraron a mi apartamento, por eso sabía mi nombre
».
Cuando la mujer se volteó y sus ojos cruzaron con los míos, sentí que la
piel se me erizó, me estremecí sin ser capaz de controlar mis movimientos
cuando solté las jarras de vidrio y ellas se estrellaron contra el piso
rompiéndose en miles de pedazos estridentes.
Mierda controlate Nube, espera
».
Retrocedí para no lastimarme cuando sin darme cuenta tropecé con la
fuente a mis espaldas golpeándome en la cabeza con la estructura y caí sin
fuerzas empapándome de agua mientras todo se volvía oscuro.
.
**************
HOLAAAAAA CONEJITAS BELLAS! espero se encuentren bien, un
secreto revelador, y tranquilas que solo se pondrá peor HAHAHAHAH
xD tengan un hermoso día :D leeré sus especulaciones.
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Existen grupos, me los pueden pedir y amablemente yo las agrego, las amo
con mi higado y mi pulmón. :D
Capitulo 54: El desastrozo
almuerzo.
Actualización 1/2
Capitulo 54: El desastrozo almuerzo.
Sentía un pitido intenso en los oídos cuando comencé a recuperar la
conciencia, presentía que alguien estaba agarrándome de los brazos,
entreabrí los ojos observando una figura nublada frente a mí, la luz le
pegaba alrededor como un ser divino, era hermoso, como un espejismo de
un ángel, sus ojos dorados atrayéndome como imán, su boca en una sonrisa
cálida.
Solo quería acercarme a él cuando lo comencé a idolatrar.
Mi hermoso Hades.
Le sonreí estirando mis manos sin pensar en nada, aferrándolo alrededor del
cuello para atraerlo a mí sin importarme que se tensara ni lo evitara, devoré
su boca necesitando que me hiciera suya ahora, mi lengua abriéndose paso
y él me correspondió de la misma manera.
Estaba de un momento a otro completamente caliente, llevé las manos a los
tirantes de mi vestido y comencé a bajármelos impulsándome para sentarme
en sus piernas, cuando de repente me tomó de los hombros deteniéndome
cuando estaba a punto de desnudarme.
—Nube —susurró Hades—, sigues algo adormilada, estamos frente a mi
familia.
Oh, mierda.
Mi rostro se encendió al ver que estaban casi todos alrededor de nosotros en
el sofá.
Me separé de Hades arreglando mi ropa volviendo a la conciencia de que
estábamos en la casa de los Parker, Hades me miraba algo extrañado y
divertido de mi arranque de pasión.
Es que creo que siempre que Hades estaba cerca estaba caliente y despertar
viéndolo no ayudaba.
—Lo siento —dije sin ser capaz de mirar a nadie.
—Nos preocupaste mucho —dijo Patricia—, te diste un golpe en un sitio
muy peligroso de la cabeza con la fuente.
—Casi te desnucaste —dijo Dionisio.
Los recuerdos comenzaron a venir a mi cabeza.
Me había golpeado con la fuente en la cabeza, pero antes de eso, había visto
a la mujer del tatuaje de araña; la que había entrado a mi casa para robarme
el auto, por eso mi reacción.
No la veía entre ellos, ni tampoco estaba Zeus.
No creía tampoco conveniente hablar ahora, no cuando ya había hecho todo
un escándalo cayéndome y rompiendo las jarras.
Joder no sabía qué hacer, no quería arruinar el almuerzo de Hades, ya había
hecho de su cumpleaños una mierda, no quería que la celebración fuera
igual.
—¿Estás bien? —dijo Hades sus ojos analizando mi rostro, esperaba que no
viera mis pensamientos, pero de seguro sabía que algo estaba mal.
—Sí, sí. —susurré— Estoy perfecta, no se preocupen.
Ellos me miraron aun algo temerosos, debía de verme horrible con el
cabello húmedo, la ropa y el maquillaje arruinados.
—¿Arruiné el almuerzo? —pregunté.
—No, no han pasado ni 10 minutos. —dijo el señor Ángel.
Oh, al menos no había pasado tanto tiempo inconsciente.
—Te ves algo pálida —dijo Dionisio.
—¿Que dice el doctor? —dijo Zeus acercándose a nosotros, detrás de él se
acercó la mujer del tatuaje.
Mierda.
Evité mirarla comencé a sentir taquicardia, mis manos y pies frios.
—Solo fue un pequeño golpe, no tiene traumas. —dijo Hades— Igual hay
que ver como evoluciona y si requiere placas.
—Volvamos al almuerzo, ¿no tienen hambre? Yo sí —dije sonriendo, no
quería que me siguieran viendo como un animal de laboratorio.
Todos comenzaron a salir al patio para mi alivio, Hades me ayudó a
levantarme del sofá, cuando iba a comenzar a caminar me tomó del brazo,
me voltee hacia él, sus ojos dorados escudriñadores mirándome con
preocupación.
—¿Qué ocurrió, Nube? —preguntó.
Dejé de respirar.
—Yo, uhm, tranquilo, Liebe —dije—, es que tuve vértigo.
Él no pareció creerme nada, evidentemente sabía mi lenguaje corporal pero
no quería arruinarle el almuerzo diciéndole algo tan horrible como que su
hermano fue el que se metió al apartamento a robarme el auto.
—Vale —dijo Hades al ver que no quería hablar de eso—, te daré espacio,
pero sé que ocurrió algo grave.
Evidentemente, él sabía leerme, pero no quería arruinarle su almuerzo, tenía
que buscar el momento adecuado para decírselo.
Nos sentamos en la mesa y comenzamos a comer, ellos hablaban pero yo
solo intentaba mantenerme al margen y actuar tranquila teniendo a estas
personas aquí, realmente me hacía quitar el apetito, no fue hasta que Hades
me colocó una mano sobre mi pierna, que me di cuenta de que estaba
moviéndola en un tic nervioso.
La ansiedad me delataba.
Intenté distraerme y alcé la vista cruzándome con la mirada de Emiliana; la
hija de Dionisio, ella apartó la mirada rápidamente, sonreí un poco.
—Y cuéntanos Jenny —dijo Patricia para hacer algo de conversación que
no fuera referente a los temas de negocios que hablaban—, ¿qué tal?
Al parecer la mujer del tatuaje de araña se llamaba Jenny.
—Oh todo excelente ya sabe —dijo ella—, en el centro de rehabilitación
fue espectacular, ahí conocí a mi Zeus.
Él le sonrió en respuesta.
Tenía nauseas.
Lo peor es que enfatizaban en que ambos habían dejado las drogas y en sus
rostros se evidenciaban que no lo habían hecho.
—¿En cuál estaban? —preguntó Patricia.
—En el centro de rehabilitación Renovar vidas —dijo Jenny.
—Oh, ese es el centro de Hades —dijo Ángel— ¿no?
Ella pareció comprender que había metido la pata, porque Hades podía
saber si era o no mentira, Hades se la mantenía muy tranquilo, observando
la situación, me pregunté si él acaso sabía de esto y se hacía el despistado.
A Hades nada se le escapaba.
—Dejemos de hablar de eso, es incómodo —dijo Zeus cambiando el tema
rápidamente—, cuéntanos Hércules, ¿que estudiarás en la universidad?
—Apenas estoy por entrar a mi ultimo año —dijo Hércules, parecía
obstinado como la mayoría de los Parker, pero aún así habló diciendo que
quería estudiar medicina y que Hades lo iba a ayudar a entrar en una de las
universidades de medicina más prestigiosas del país donde él tenía
influencia por donar gran cantidad de dinero.
Me gustaba que ahora Hades se la llevara mejor con sus hermanastros, solo
que... Zeus, joder, sentía que tenía una bomba en mis manos a punto de
explotar.
—Permiso. —dije levantándome, todos se callaron mirándome
preocupados, como si me fuera a desmayar otra vez así que agregué:— Voy
al baño.
Caminé dentro de la casa y fui al baño encerrándome ahí, recuperando el
aliento, aproveché de lavarme la cara quitándome el maquillaje corrido y
me retoqué el maquillaje, me peiné un poco el cabello con mis dedos, tomé
una profunda respiración mirándome, ahora tenía mejor aspecto, pero
seguía nerviosa por esta situación.
Podía recordar al que ahora reconocía como Zeus y la mujer que eran los
cabecillas del plan, y que de hecho guardaron algo de distancia conmigo
cuando entraron al apartamento, pero el hombre que quería violarme...
¿acaso también estaba aquí? No, no reconocía a otro drogadicto.
Tocaron la puerta.
—Está ocupado. —dije guardando las cosas en el bolso.
Insistieron tocando otra vez.
—Ya salgo —dije.
Siguieron tocando insistentemente, giré los ojos.
Joder, debía de ser alguien que le cayó mal la comida.
Terminé de guardar las cosas en mi bolso y abrí la puerta sobresaltándome
al ver que era ella...
Jenny.
La mujer del tatuaje de araña.
******
Aquí las cosas se ponen algo turbias, recuerda votar :D
Capitulo 55: Catástrofe
Actualización 2/2
Capitulo 55: Catástrofe
Su mirada era altiva y denigrante, evidenciando que no parecía tener
ánimos de empatizar conmigo.
Ella sabía que la había reconocido.
—Hola, Nube —dijo y giró la cabeza a un lado— ¿te dolió el golpe de la
cabeza?
—Estoy bien —dije tragando pesadamente saliva— Permiso.
Iba a irme del baño, pero me detuvo el paso con su cuerpo y me sonrió; una
sonrisa que no llegó a su rostro.
—El golpe puede ser peor si llegas a abrir la boca —soltó—, ¿crees que no
me di cuenta? Puedo oler el terror de tu cuerpo.
Parecía una serpiente venenosa a punto de morderme.
Mi corazón estaba desenfrenado alertando el peligro, pero no se lo
demostré.
—¿Te diste cuenta de qué? —repliqué haciéndome la desentendida al tema.
Ella se rió un poco y de repente tensó la cara en evidente enojo
agarrándome del cabello con su mano con fuerza, sus dedo enredándose y
jalándome dolorosamente probablemente siendo más doloroso por el golpe
que ya me había dado.
—¿Qué sabes ahora? —dijo Jenny entre dientes—, más te vale que te calles
la boca, sabes que sabemos donde vives, que sitios frecuentas, incluso... que
tu novio es de hecho tu profesor en la universidad, te hemos estado
siguiendo, podemos destruir tu vida y la de él, así que más te vale que
cierres la boca.
—Suéltame —dije apretando los dientes.
Me agarró más fuerte y jadee del dolor.
Debilucha
—soltó—, ¿dónde tienes el lamborghini? ¿eh? Tendrás que venderlo y
darnos el dinero si no quieres que entremos otra vez y dejemos que nuestro
amigo te folle a la fuerza.
Sus palabras llegaron al borde de mi cordura y sentí que mi visión se nubló
viendo todo de color rojo.
Sin detenerme a pensarlo apreté mis manos y le solté un puñetazo directo a
la nariz escuchando como crujió, ella pareció desestabilizada y le di otro
puñetazo a la cara recordando ese horrible momento que me hizo pasar, ella
cayó al piso cubriéndose el rostro y solo veía rojo junto con la vista
nublada, me subí encima de ella dándole golpe tras golpe con mis puños
cerrados, ella empezó a gritar intentando apartarme pero sentía que estaba
poseída. Sin darme cuenta alguien me separó de ella, y de repente caí en
cuenta de que estábamos rodeados de personas.
Cuando entré en mí otra vez, siendo consiente de mi alrededor, fue que
reaccioné de lo que hacía, me había denigrado a agarrarme a golpes con
esta mujer peligrosa frente a la familia de Hades.
Mierda.
¿Pero qué había hecho?
Sentía que tenía miles de emociones a flor de piel, no podía con la
vergüenza, me dolía demasiado la cabeza, sentía que ni podía pensar bien,
solo escuchaba zumbido a mis oídos, estaba muy aturdida.
Solo quería desaparecer, y estar sola.
Me solté de quien fuera que me sostenía y corrí hacia afuera de la casa
queriendo reaccionar o salir del transe en el que estaba, no sabía qué estaba
ocurriéndome como si no pudiera diferenciar nada a mi alrededor ni pensar
con claridad, escuchaba muchas voces muy lejanas llamarme cuando salí a
la avenida, pero no sabía de donde venían.
Bajé la mirada a mis manos temblorosas y me detuve en seco al ver que
estaban llenas de sangre, entonces el horrible chillido de un estridente pido
de un carro me hizo voltear con rapidez observando que estaba
impredeciblemente a punto de llevarme por el medio.
Todo pasó muy rápido.
Me empujaron del camino tan fuerte que caí de boca a la carretera y voltee
justo para ver como el auto frenaba en seco...
Pero ya lo había golpeado, el cuerpo cayó unos metros más allá, dejé de
respirar cuando vi que estaba en el piso sin moverse.
Hades.
***********
Y así murió Hades.
Fin.
Jbdjsnsdjnsdj
Feliz año nuevoooooooooo proximamente, que el año que entra esté
lleno de salud y prosperidad para todas ustedes conejitas :D No me
maten ajahssjnjsd pero es que vienen muchas escenas bien fueltes eh
xD
Instagram, facebook, twitter: Ysaris Areinamo
Nos leemos el año que entra 2023, las amo mucho.
Capitulo 56: Hades estaba muerto
Capitulo dedicado a las conejitas que siempre estan presentes en el
grupo de telegram y publicando en twitter: Arii'Fiorella Ochoa, Sophie
Alvarez, Sofía Guzman, muchas gracias por siempre hacer ruido, se les
ama mucho, al igual que a las admin que suben contenido y aman tanto
el libro como yo, se merecen el cielo. :D
Actualización 1/3
Capitulo 56: Hades estaba muerto
Me quedé perpleja observando lo que estaba pasando frente a mí, el
zumbido de mis oídos despejándose trayéndome a la realidad; a pisar tierra.
Los segundos parecían eternos, como si el tiempo de repente comenzara a
condensarse, mis ojos vieron el auto que se había estacionado en seco, y el
hombre que dio su vida por mí a unos metros más allá tirado en el suelo
completamente inerte.
Hades Parker estaba muerto, por mi culpa.
—Nube.
Esa voz resonó en mis oídos, era un tono de voz muy familiar, giré la
cabeza y busqué quien me había llamado.
El hombre de ojos dorados se acercaba a mí, su rostro en evidente
preocupación, a su alrededor parecía tener una luz dorada, como de un
angel de luz compleamente embriagadora.
¿Hades?
¿El espíritu de Hades?
Joder todo se sentía tan confuso.
—Nube —repitió mi nombre—, ¿puedes levantarte?
¿Es real?
».
Me tomó de los brazos y yo me levanté con su ayuda, su tacto se sentía muy
real como para ser solo un espíritu o una ilusión.
—¿Hades? —murmuré perpleja tocando sus brazos y su rostro, sin poder
creer que estaba bien, voltee a mirar al hombre que estaba en el suelo
rodeando de algunas personas que fueron a socorrerlo— Hades, pero ¿quién
es él?
—Tranquila, respira, mírame —dijo Hades tomando mi barbilla para que
enfocara mis ojos en los suyos, cada vez que lo veía se sentía como estar en
casa, se sentía que todo estaba bien y a salvo.
Afirmé con la cabeza, quise decir algo pero me sentía ahogada mis manos
empezaron a temblar al igual que mi quijada.
—¿Qué ocurrió? —preguntó Hades en un susurro preocupado, el olor a
sangre en mis manos comenzaba a marearme, temía que me desmayara en
cualquier momento y entonces dije:
—Hades —tragué pesadamente saliva—, Zeus y su novia fueron los que
entraron a mi casa y se robaron el lamborghini.
No me había dado cuenta de que alrededor de nosotros comenzaba a
acercarse la familia de Hades y todos escucharon lo que había dicho, miré a
Zeus y a Jenny con la nariz hinchada y ensangrentada, solté un jadeo y todo
mi cuerpo comenzó a temblar al ver toda esa sangre, Hades me sostuvo por
los codos, cuando lo miré Hades mantenía sus ojos dorados fijos en los
mios, lucía preocupado, como si yo estuviera perdido completamente la
cordura.
Creo que estaba a punto de vomitar o gritar pero no podía reaccionar, estaba
congelada.
De repente Hades susurró:
—Duerme —chasqueó los dedos frente a mis ojos y apenas pude pestañear
cuando todo mi cuerpo obedeció y todo se volvió oscuro.
******
Fruncí el ceño cuando desperté y abrí los ojos, estaba en una cama que no
me parecía nada familiar, miré alrededor, paredes blancas sin adornos, había
un televisor, luz tenuemente azul en medio de la oscuridad.
¿Pero donde estoy?
».
Me secuestraron
».
No, es decir, lo último que recuerdo era a Hades siendo arrollado pero al
parecer no era él y luego chasqueando sus dedos frente a mí para que
durmiera cuando empecé a entrar en pánico e hiperventilar usando la
hipnosis oscura.
Mi hipnotista oscuro, me había hecho caer en un profundo sueño.
Miré mis manos, estaban limpias, sin sangre, ¿me había duchado? Tampoco
tenía el vestido del almuerzo, solo una franela que olía a Hades Parker.
Me levanté con cuidado sintiéndome ligeramente mareada, pero esta vez en
mis cabales, completamente consiente.
Que horrible había sido ayer, era como si mi mente se hubiera nublado y no
pudiera tener ningún pensamiento fijo, era la definición de una mente
completamente revuelta.
Horrible.
Me acerqué a la ventana de la habitación arrimando las persianas y la luz
entró, me sorprendí al ver que estaba en un edificio muy alto, estábamos en
el tope.
Santas vacas, pero ¿qué?
».
Uhm, raro.
Salí de la habitación y fui al baño lavándome la cara y la boca con un
cepillo de dientes que encontré ahí, me miré en el espejo los moretones ya
casi eran invisibles, mis ojos ligeramente brillosos, sequé mi rostro y salí
del baño observando el departamento, este no lo había visto, no recordaba
estar aquí, el olor de comida me hizo hacer gruñir el estómago junto con el
ruido de la cocina.
¿Quién estaba afuera?
Me asomé a la elegante y moderna cocina, y abrí ligeramente la boca al ver
a...
**************
AAAAAH No estaba muerto, estaba de parranda jajajaja! hoy 3
capitulosss recuerda votar :D
Capitulo 57: Profundamente tuya
Actualización 2/3
Capitulo 57: Profundamente tuya
Hades.
Mi caballero hipnótico no llevaba más que unos cortos pantalones y un
delantal que dejaba su musculosa espalda y torso ejercitado a la vista,
mientras cocinaba de espaldas a mí.
Pareció percibir mi presencia o no lo sé, tal vez me vio con los ojos que
tenía en la espalda y se volteó hacia mí, sus ojos dorados cruzándose con
los míos a la distancia robándome el aliento, mi corazón desenfrenándose y
mis mejillas ardiendo en sonrojo.
¿Algún día dejaría de sentir esto por él?
Una de las comisura de sus labios se estiraron en una ligera sonrisa.
—Buen día conejita —susurró Hades—, ¿tienes hambre?
Uhm, ahora que lo veía, tenía hambre, pero no de comida precisamente.
Cálmate Nube, joder, siempre piensas en sexo
».
Era imposible evitar pensar en sexo con él.
—¿Sigo soñando? —murmuré— creo que nunca te había visto cocinar en
mi vida.
Él volteó los huevos con la espátula y luego lo colocó en un plato como
todo un chef profesional.
¿Había algo que Hades Parker no supiera hacer bien?
—Me relaja cocinar de vez en cuando —dijo—, hice un curso de cocina.
Por supuesto, evidentemente Hades Parker parecía haber estudiado todas las
carreras como Barbie.
Fui al taburete y me senté.
—¿Qué ocurrió? Es decir, siento que tuve el sueño más loco de mi vida —
dije—, me golpee en la cabeza con una fuente, golpee a alguien hasta
hacerla sangrar en la cara y luego vi que te arrollaron.
—No fue un sueño —dijo Hades arreglando los platos.
¿No?
Lo miré expectante, él se volteó hacia mí acercándome un plato hasta
colocarlo frente a mí, lucía muy apetitoso, se acercó a mi lado y se quitó el
delantal colocándolo en la encimera tomando asiento, coloqué una mano en
su abdomen desnudo sobre sus abdominales sintiendo su respiración
tranquila, él acarició mis mejillas con sus enormes manos, sentía que la
ansiedad se me iba, sus ojos observándome con fijeza.
Cada vez que nos tocábamos parecía como estar en casa.
—Estabas muy fuera de ti, tuve que tratarte con hipnosis —susurró Hades
—, temí que no volvieras a despertar.
¿Tanto me había descontrolado?
—¿Cuanto tiempo ha pasado? —pregunté.
—Es la tarde del domingo —dijo—, te llevé a hacer unas placas en la
clínica te vio un neurólogo, ya estas bien, necesitaras algunas vitaminas.
Oh, entonces solo una noche y gran parte del día.
Guao.
¿Todo eso había pasado?
—Pero... ¿qué ocurrió? —pregunté.
Necesitaba saber si todo lo que pensé que sucedió fue real, sentía mucha
confusión.
—Después de que golpeaste a Jenny corriste muy desorientada —explicó
Hades—, mi agente de seguridad te empujó antes de que te atropellara un
auto.
—Oh Dios mio —susurré sintiéndome culpable— ¿Él está bien?
—Lo estará, solo se dislocó el brazo y unos golpes —dijo y negó con la
cabeza—, es su trabajo, se le paga por resguardarnos.
—Creí que habías sido tú —confesé—, me asusté muchísimo.
—Iba a ir por ti, pero él me lo impidió.
Menos mal, si algo le hubiera pasado a Hades, no me lo perdonaría.
—Nuestro héroe, deberías aumentarle la paga —susurré, él sonrió y afirmó
con la cabeza, aunque claro, ese era su trabajo y debían de cobrar bastante
bien trabajando para Hades Parker.
—¿Y Zeus y su novia? —pregunté.
—Presos —soltó un suspiro—, se llegó al acuerdo de un año de cárcel si
entraban a un centro de rehabilitación esta vez de forma forzada, ambos
aceptaron.
Guao, ahora estarían tras las rejas un año.
Me había perdido de demasiadas cosas.
—Eran 3 personas las que entraron a mi casa a robar —comenté.
—La tercera persona la encontraron muerta hace varios días por sobredosis
—dijo Hades—, no hubo nada qué hacer.
—¿Quién era? ¿lo conocía? —pregunté.
Hades se mantuvo inexpresivo.
—No, solo era un drogadicto, bipolar —respondió.
¿Uh?
—¿Lo sabías? —pregunté—, ¿que Zeus y Jenny estaban involucrados?
—Había sospechas —murmuró Hades.
Lo miré, debía de ser muy duro para él que su propio hermano lo hubiera
traicionado de esa forma.
—Lo siento —susurré.
—Comamos —dijo Hades—. Te llevaré a tu casa, debes tener reposo
absoluto y mañana tienes clases.
Estaba bien para mí, solo tenía mucho sueño a pesar de estar tanto tiempo
dormida.
—Vale —murmuré.
Comimos, y tal cual lo creí, Hades tenía una sazón increíble en la comida.
¿Había algo que este hombre no hiciera bien?
Creo que no.
Después de desayunar, fui a bañarme, había ropa en la cama, un vestido
sencillo de color carmesí, y ropa interior, siempre Hades cuidándome.
Y vaya que tenía buen gusto.
Salí de la habitación, Hades se terminó de colocar una franela en medio de
la sala.
—No dormimos juntos —comenté.
Él me miró frunciendo débilmente el ceño.
—¿Quién dijo que no? —preguntó.
Ah, había asumido que no porque se vistió en la sala.
—Desde que empezamos a compartir la cama me gusta dormir con tu
compañía —continuó diciendo.
Sonreí un poco sintiendo mis mejillas sonrojarse.
—¿Dónde estamos por cierto? —pregunté mientras entrábamos al ascensor.
—Es uno de mis apartamentos, lo construí yo —confesó.
Ah.
Como no, debí suponerlo.
—Ya está habitado —supuse.
—Sí, el Penthouse es mío —continuó.
—¿Hay algo en lo que no seas perfecto? —solté.
Después de que las palabras salieron de mi boca, me di cuenta de lo que
dije y mis mejillas se sonrojaron.
Siempre desbordando amor, Nube
».
Él colocó la llave maestra para tocar el botón y se cerraron las puertas del
ascensor para seguidamente mirarme con una leve sonrisa ladeada.
—En intentar leer la mente. —confesó.
Estábamos a una buena distancia, pero sentía que en el espacio cerrado la
intensidad me impulsaba hacia él y nos atraía.
—Menos mal no puedes leer mi mente —confesé—, porque pienso muchas
cosas.
De verdad que si Hades leyera mis pensamientos, ya hubiera huido de mí
por acosadora sexual.
—¿Por qué? —Hades se acercó lentamente hacia mí— ¿qué piensas Nube?
Me quedé sin aliento cuando se detuvo frente mí, no me tocaba pero sentía
que el corazón latía desenfrenado a mis oídos, él se inclinó hacia mí, sus
ojos dorados profundizándose en los míos, robándome el aliento.
—¿Cosas sucias? —susurró Hades.
Dejé de respirar.
—Todo de ti me grita —continuó diciendo Hades— y me indica que te haga
mía una vez más.
Tragué pesadamente saliva.
—Pensé que yo estaba de reposo —susurré, joder, me encantaba su
seducción, que leyera en mi cuerpo todo lo que quería que me hiciera.
—Podemos romper las reglas un poco —se inclinó, sus labios rozando mi
cuello en ligeros besos y jadee.
—¿No será peligroso? —pregunté, no entendía por qué seguía hablando sin
sentido, necesitaba que alguien me tapara la boca con cinta.
—Tienes razón —dijo Hades y entonces se comenzó a separar de mí.
No.
Estaba en llamas, no podía alejarse de mí simplemente después de
calentarme por la torpeza de mis palabras.
Joder, debes aprender a callarte Nube
».
Lo sostuve de los hombros y pegué mi pecho al suyo, alzándome de
puntillas, solo que aun así apenas le llegaba al cuello, él inclinó la cabeza a
un lado, sus ojos deslizándose por mi rostro hasta detenerse en mis labios.
—No te aparte de mí, Liebe —susurré—, soy tuya; profundamente tuya.
Hades estiró la comisura de sus labios en una sonrisa que me pareció
siniestra y alzó una mano al numerador tocando el botón rojo deteniendo el
ascensor.
**********
Uuuuuuuuy papi Hades, me acaloras jajajaj falta un cap más, recuerda
votar para tener mucho dinero :D
Capitulo 58: El ascensor de la
lujuria
Actualización 3/3
Capitulo 58: El ascensor de la lujuria
Hades terminó de acortar la distancia entre los dos y me agarró de la cintura
pegándome a su cuerpo, su boca en mi cuello jadee poniendo los ojos en
blanco ante las miles de gloriosas sensaciones, acaricié su cabello, sus
manos acariciaron mi cintura y ahuecaron mi trasero alzándome en un
simple movimiento, el calor y la calentura incendiándonos.
No quería que parara, necesitaba tenerlo ahora.
Me estampó de la pared presionándome con su cuerpo, podía sentir la
dureza de su cremallera rozar mi entrepierna, la ropa siendo un completo
estorbo. Busqué su boca, por medio segundo nos detuvimos mirándonos,
nuestros alientos mezclándose, nuestras narices rozándose, cuando Hades
acortó la distancia y entonces me besó.
Un beso completamente apasionado que hizo que me derritiera aun más por
su boca.
Ahora Hades estaba perdiendo el miedo a besarme y eso me encantaba.
Quería más.
Mis manos se deslizaron hacia su cremallera y él rompió el beso
susurrando:
—Esto será rápido.
—Rápido me encanta —susurré.
Me bajó el escote del vestido exponiendo mis pechos en un simple
movimiento y los metió a su boca chupando cada uno de mis pezones,
acaricié su cabello echando mi cabeza hacia atrás, una de sus manos bajó a
mis bragas arrimándolas a un lado y deslizó sus dedos por mi humedad.
Gemí y me estremecí cuando mordió el lóbulo de mi oreja, estaba más
húmeda que una fuente un día lluvioso.
Lo ayudé abriendo su cremallera y sacando su miembro, acariciándolo en
mi mano de arriba a abajo, él jadeó a mi oído.
—Quiero sentir tu piel con la mía, Liebe —jadee desesperado porque
estuviera dentro de mí llenándome.
Me soltó y yo me estabilicé colocando mis pies en el suelo del ascensor
pero sin separarse de mí, ni dejar de tocarme.
—Conejita, sabes que lo que más me gusta es complacerte y disfruto mucho
sentirte así —dijo alejándose un poco buscando en su bolsillo sacando un
condón para colocárselo—, pero aún no has empezado con las pastillas y no
es momento de tener bebés.
Hice una mueca con mi labios.
Él terminó de colocarse el condón y volvió a alzarme envolví mis piernas
alrededor de sus caderas y sin perder tiempo metió su miembro en mí
profundo, todo, ambos jadeamos, comenzó a moverse contra mí sin piedad,
el eco de nuestras pieles y jadeos haciendo eco en las paredes.
Joder lo amaba.
Me tensé sintiendo que el calor me envolvió y no tardé nada en venirme
jadeando que me encantaba, Hades no tardó nada en seguirme y se
estremeció llegando también a su propio placer, eyaculando dentro del
condón.
El deseo libre que sentíamos y consumíamos nos unía más.
Ambos nos miramos y compartimos una ligera sonrisa.
De repente activaron el ascensor con el botón de emergencia, y ambos nos
acomodamos las vestimentas, Hades le hizo un nudo al condón y lo metió a
su bolsillo.
Que el hombre que amaba fuera mi cómplice de travesuras debía de ser
todo un premio.
Había ganado la lotería.
Cuando las puertas del elevador se abrieron nuevamente las personas que
esperaban por subir nos miraron raro, suponía que yo debía de tener la cara
más roja que un camarón.
Que vergüenza, pasé la mano por mi pelo y joder, estaba completamente
desordenado, lo intenté peinar.
Hades no dijo nada, como siempre parecía tranquilo e intacto, como si la
pasión desenfrenada de hace un momento no hubiera ocurrido, solo me
tomó la mano y comenzamos a caminar al auto, me llevó a mi residencia, el
edificio de Hades no estaba tan lejos, de hecho quedaba más cerca de mi
casa.
Al llegar iba a bajarme, pero me tomó la mano para detenerme, no
comprendía qué ocurría hasta que lo vi bajarse y me abrió la puerta
ofreciéndome una mano como todo un caballero, sus labios mostrando una
ligera sonrisa cuando la acepté.
Estaba al parecer de muy buen humor.
—¿Por qué sonríe, señor Parker? —dije entrecerrando los ojos— ¿Le alegra
deshacerse de mí?
Él no cambió su expresión y dijo:
—Me haces feliz, señorita Queen.
Oh.
«
Ya me tienes a tus pies
».
Joder, me estaba derritiendo.
—Tu a mí —dije—, me haces muy feliz.
Hades acarició mi cabello apartando un mechón de mi rostro hasta detrás de
mi oreja y luego me ofreció una bolsa con lo que parecían ser pastillas.
—Tomate las pastillas —dijo—, reposo absoluto.
Como no, el doctor reluciendo.
Sonreí.
—Vale, vale —me alcé de puntillas y dije:— Adiós
papi profe.
Pegué mis labios a los suyos en un ligero beso y me separé lentamente. Él
susurró:
—Descansa, Nube.
Me fui a mi residencia casi flotando o saltando no estaba segura.
Pero a pesar de todos los actos que ocurrieron estaba muy contenta, por fin
las cosas se estaban acomodando, y Hades estaba siendo todo mío.
Solo quería que todo siguiera así.
*****
Me levanté muy temprano en la mañana para ir a clases, también empecé
con las pastillas anticonceptivas porque no quería seguir usando condón y
las que me mandó mi doctor Parker de vitaminas.
Salí a desayunar algo, para mi sorpresa Saraelí estaba ahí haciendo café, era
raro coincidir temprano, siempre dormía hasta tarde.
—Buenos días —dijo Saraelí apenas mirándome para volver a clavar su
mirada en el teléfono, parecía algo rara, como si supiera un secreto que yo
ignoraba.
—Buenos días, uhm ¿qué pasa? —pregunté.
—¿No sabes los rumores que se están corriendo? —dijo tomando un sorbo
de su café dejando el teléfono a un lado.
Uhm, el chisme me buscaba.
—¿Que rumores? —pregunté tomando una taza y sirviéndome un poco de
café.
—De que un profesor de la universidad tuvo un amorío con un estudiante.
¿Qué?
Me quedé sin aliento, más pálida que un fantasma, dejé la cafetera a un lado
y comencé a temblar, me voltee hacia ella.
—Tranquila no tú ni Hades. —dijo al ver que estaba por desmayarme.
Suspiré aliviada.
—¿Entonces quienes? —pregunté sin comprender.
—La señorita Pompeye. —soltó.
¿La profesora Pompis?
Guao.
Eso no lo hubiera creído, no cuando evidentemente estaba tan babeada por
Hades Parker.
—No mames. —solté.
—Ujum. —dijo tomando más de su café.
—Pero ¿con quién? ¿qué estudiante? —tomé un sorbo e hice una mueca, a
Saraelí le encantaba el café puro, a mí no.
—Aquí viene la parte dificil. —dijo Saraelí.
La miré expectante y no pude prepararme cuando dijo:
—Se dice que estuvo con Andrew.
La taza se cayó de mis manos y se rompió en el suelo.
****************
Ya va Ya vaaaaaaaa! ustedes creen este rumor??? OMG! jajajajajja se
vienen ahora sí, la recta final, la más divertida y dramatica de la
historia chan chan channnn, muchas gracias por leer, recuerde dejar su
marca con un voto y un comentario para más triple
actualizaciooonesss, gracias por esperar esta primera semana de año,
necesitaba oxigenar el cerebro, ¡FELIZ JAÑOOOO! chamas del estres
se me estaba cayendo el pelo AJAJAJAJ! HORRIBLE! pero ya estoy
muy bien, gracias a ustedes porque me estuvieron apoyando, SE
MERECEN UN HADES :D
Mis redes sociales por si desean hablar conmigo:
Instagram,facebook,twitter: Ysaris Areinamo
Nos leemos el miercoles :D
Capitulo 59: Se le ven los cachos
Actualización 1/3
Capitulo 59: Se le ven los cachos
Ay mierda.
Me sobresalté echándome hacia atrás para que los trozos del vidrio de la
taza no me rompiera los pies, tomé una profunda respiración viendo el
desastre que había hecho y me agaché recogiendo los trozos con cuidado
pero aún pensando en lo que me había dicho y la volví a ver, ella me miraba
con atención pareciendo algo preocupada.
—Pero —dije— ¿quién está diciendo ese rumor?
Terminé de recoger los pedazos de vidrio y los boté en la basura para tomar
un trapo y secar el piso donde había derramado el café.
Andrew y la profesora Pompeye.
Nunca lo hubiera pensado.
—Se esta corriendo, ya sabes como son los rumores —dijo—, ayer salí con
unas amigas a tomarnos unos tragos y lo dijeron, sabes que Andrew no es
nada discreto, y al parecer había estado comentándolo por ahí, que se
acostaba con la profesora de matemáticas desde finales del año pasado.
¿Finales del años pasado?
A finales del año pasado estábamos saliendo y de hecho me pidió ser su
novia.
De paso el muy hijo de puta se jactaba de eso, de ponerme lo cuernos.
Estaba en shock.
—También se dice —continuó diciendo Saraelí— que estaba molesto
porque la profesora Pompeye lo cambió por el profesor Parker, según
Andrew ellos andan saliendo.
¿Qué?
¿Entonces Andrew pensaba que Hades y Pompeye salían? Bueno, era mejor
que pensara eso a que descubriera que de hecho Hades salía conmigo.
Llevé una mano a mi pecho, entonces por eso Andrew estaba tan enfadado,
porque al volver Hades él también cambió en su actitud hacia mí, no estaba
resentido conmigo, estaba despechado porque la profesora Pompeye lo
dejó.
Sí me había engañado.
Maldita sea.
Esto era una bomba.
Estaba algo molesta porque me terminó haciendo lo que me hizo Rafael,
pero a la vez estaba tranquila porque pues... yo también lo engañé con el
amor de mi vida.
—Estoy impactada —susurré terminando de secar el piso y lavé mis manos
para tomar otra taza de café y servirme un poco, de verdad que si no tomaba
café por la mañana se me desarrollaba un intenso dolor de cabeza el resto
del día.
—Lo siento —dijo Saraelí soltando un suspiro— aunque no creo que te
afecte tanto, es decir estás con Hades... uhm, oye, ¿sabes si Hades tiene algo
con Pompeye?
La miré como si hubiera dicho un disparate, no tenía dudas de que eso era
un rumor.
—No tiene nada con Pompeye. —dije casi riéndome, es decir Hades no me
dejaba dudas ni me hacía desconfiar de él, sentía que era la única en su
vida.
Saraelí entrecerró los ojos.
—¿Segura? —preguntó.
Claro, para ella que no había vivido algo tan intenso y comprometido como
lo estábamos nosotros se le haría difícil de creer, pero confiaba ciegamente
en Hades.
—Obvio —dije—, no dudo de él, no me mentiría.
Tomé un sorbo de mi café e hice mala cara al sentirlo muy amargo, así que
le eché un poco más de azúcar revolviéndolo con una cuchara.
—Es hombre —giró los ojos—, todos mienten.
—Él no —repliqué, Hades nunca sería capaz de mentirme y engañarme, de
eso estaba muy segura.
Hades no era un hombre común, era un dios ante mis ojos.
—Jum —murmuró Saraelí poniéndolo en duda, ella evidentemente no creía
en hombres ni en el amor.
Yo sí.
Hades me enseñó a amar.
—Estoy en shock por Andrew y ella. —suspiré, es decir, nunca los vi juntos
y... guao.
—Es solo un rumor —dijo Saraelí—, pero ya sabes... si el rio suena es
porque piedras trae.
Suspiré nuevamente.
—Vaya. —tomé el resto de mi café como si fuera whiskey.
Increíble como las personas podían quitarse la mascara que te habían
mostrado durante mucho tiempo de amor y confianza, para luego mostrar
quienes eran realmente, oportunistas y dañinas.
***
Hoy tomé por primera vez después de un año a Margarita, mi precioso
lamborghini rosa, al principio me dio miedo, pero luego recordé lo bien que
se sintió manejar y lo hice, manejé sintiendo que el miedo ahora se volvía
diminuto.
Hades me había ayudado a vencer mis traumas.
Al llegar a la universidad fui a mi clase y el tema de Andrew y la profesora
Pompeye estaba en todos lados, parecía ser un tema de moda, cuando
Andrew llegó se juntó con los muchachos que yo los catalogaba como los
fuckboys porque todos hablan a voz popular de sus aventuras sexuales y
tenían un aura rebelde, no había visto a Andrew relacionarse tanto con ellos
desde que salimos, pero la ultima semana parecía que eran sus mejores
amigos. Llegaron gritando y felicitándolo porque al parecer logró estar con
la profesora Pompeye.
Que asco de hombres podían ser algunos.
En un momento sus ojos marrones claros me vieron pareciendo
avergonzado de que ahora yo supiera la verdad, y seguidamente cambió la
mirada a sus amigos, no creía realmente que se sintiera mal por mí o por lo
que me hizo.
Saqué mis cosas para ver la clase y alguien se sentó a mi lado, apenas
voltee y vi que era Karen.
—Hola —dijo Karen.
¿Por qué se había acercado? ¿me tenía lastima?
—Hola —dije sin darle mucha importancia.
—Oye —dijo Karen—, todos hablan que Andrew estuvo con la profesora
Pompeye...
«
Guao Karen descubriste América
».
—Ya lo escuché también—dije— debe de decir que le encantó montarme
cachos como Rafael.
Ella frunció los labios sabiendo que fue también otra victima de Rafael y
que de hecho perdió mucho más que yo.
—No —dijo riéndose un poco—, creo que dicen que Nube tiene cachos de
reno adornando su cabeza.
Ah, entonces también estaban hablando de mí en los pasillos.
—Uhm —me reí un poco— ¿que más dicen?
—No —dijo Karen negándose a seguir hablando de lo que hablaban de mí,
probablemente sabiendo que ahora teníamos una relación cordial y no
quería arruinarlo.
—Dime —insistí porque pues, era curiosa por naturaleza y quería saber qué
más se estaba diciendo por los pasillos.
Ella dudó pero se dio por vencida diciendo:
—Que eres muy virgen, que no aflojas la
ya tu sabes
, y por eso te engañan tus novios.
Me reí porque realmente me dio gracia que estuvieran diciendo por ahí que
yo era demasiado virgen y que me engañaban porque me negaba a follar
con estos hombres que en realidad eran una porquería
—Uhm, bueno virgen no —dije—, pero en dado caso me alegro de no
haber aflojado con ellos, no lo merecían.
—Para nada —concordó Karen soltando un suspiro.
Compartimos una ligera sonrisa y Stella se acercó sentándose a mi otro
lado.
—Escuchaste lo de... —comenzó a decir alterada, la interrumpío diciendo:
—Sí.
—Pero... Pompeye, estoy en shock —dijo Stella—, por favor si se peleó en
la entrada de la universidad con Gabriel por ti, por celos, y estuvieron por
expulsarlo, no me lo creo.
Al parecer Andrew solo sospechaba que le hacía lo que él me hacía y por
eso temía que lo dejara.
Al final fue así, le hice lo que me hizo y lo dejé.
Suspiré y para mi suerte entró el profesor porque era el tema de
conversación que todos tenían y ya me estaba hartando.
Al terminar las primeras horas de clase fui al baño para refrescarme el
rostro y mi telefono vibró en mi bolsillo, lo saqué mirando la pantalla, era
Hades, sonreí sin poder evitarlo y mi animo cambió a uno más alegre, abrí
el mensaje rápidamente y leí:
Hades:
¿Entras a mi oficina?
Mordí mis labios, ya me sentía caliente y ni siquiera me había dicho nada
de doble sentido o algo sugerente, solo una pregunta normal.
Santas vacas, este hombre me tiene tan mal
».
Me apresuré a contestarle:
Nube:
Siempre.
Guardé mi telefono y salí del baño para ir a la oficina de Hades.
*******
Holiii holiii traje 3 capitulos :D pero recuerda votar o mato al mosquito
D:
Capitulo 60: Nos vigilan
Actualización 2/3
Capitulo 60: Nos vigilan
Llegué a la oficina de Hades y me detuve enfrente tocando la puerta con
dos golpes.
—Pase.
Esas palabras comenzaban a ser mi favorita.
Giré la perilla y entré, mis ojos se dirigieron sin dudar al profesor Parker, él
estaba detrás de su escritorio sentado, su ceño fruncido los lentes cubriendo
su rostro haciéndolo ver mucho más intelectual, la camisa que llevaba se
aferraba deliciosamente a su brazos musculosos.
Me quedé sin aliento.
Este hombre siempre me dejaba impactada, como si siempre llevara un
reflector de luz a su alrededor.
—Buen día, profesor Parker. —susurré.
Él alzó sus ojos dorados hacia mí y estiró la comisura de sus labios
haciéndolo parecer mucho más interesante y atractivo.
—Buen día señorita Queen, siéntese —me indicó señalando la silla de
enfrente.
¿Por qué tanta seriedad?
Me pareció raro.
Aún así le hice caso y tomé asiento frente a su escritorio, él se quitó los
lentes dejándolos a un lado del escritorio y se cruzó de manos inclinándose
un poco hacia adelante, su mirada fija en la mía.
Hazme un hijo
».
Calmate Nube ¿pero qué pasa contigo?
».
Estábamos a una corta distancia, sentados frente a frente y ya quería
abalanzarme encima de él, pero notaba que Hades no se inmutaba de su
asiento como si tuviera una restricción.
—¿Escuchaste lo que esta pasando? —preguntó.
—¿Lo de Andrew y la profesora Pompeye? —supuse, él afirmó con la
cabeza—, pues sí, todos hablan de eso. ¿Crees que es verdad?
Aún me preguntaba si todo era un invento de Andrew que estuvo con la
profesora Pompeye o si era real que los habían descubierto.
—Sí —dijo Hades, él parecía no tener dudas de que fuera mentira.
—No tienes dudas —comenté.
—No —respondió Hades.
—¿Qué le ocurrió a la profesora Pompeye? —pregunté con curiosidad.
—Está en auditoria —dijo—, creo que necesitará de un abogado.
—Oh. —murmuré, ella estaba en graves problemas.
Hades se mantuvo inexpresivo y callado pero este silencio era diferente,
como si se preparara para decirme algo.
Ay Dios mio.
—¿Qué ocurre? —pregunté confundida, me parecía raro que ni se acercara
a mí, solo estaba ahí sentado, mirándome siendo guapo, como si fuera una
estudiante más.
Él aclaró su garganta y sin inmutarse dijo:
—Hay cámaras en las oficinas.
¿Qué?
—Oh —susurré irguiéndome en el asiento sintiendo sonrojarme.
Un momento...
—¿Siempre lo estuvieron? —pregunté, mi corazón acelerándose, mi
respiración descontrolada al recordar todas las veces que follamos aquí.
—No, las instalaron esta mañana —dijo—, tampoco nos escuchan, solo nos
ven.
Solté un suspiro, me había asustado mucho.
—Okey —dije pasando una mano por mi cabello, Hades sonrió un poco.
—Pensaba renunciar, Nube —dijo— pero ahora las cosas están muy tensas.
—¿Renunciar a la universidad? —pregunté confundida.
—Sí —dijo y agregó ante mi rostro sorprendido:— No necesito la paga
realmente, y quería empezar una relación contigo sin tener que ocultarnos
más.
Sonreí sintiendo mis mejillas sonrojarse ante lo dulce de sus palabras,
Hades Parker realmente quería un futuro conmigo; ser una pareja normal,
sin correr el riesgo de que le ocurriera lo que le pasó a la profesora
Pompeye.
Espera... ¿por qué hablaba en pasado?
—¿Querías? —pregunté confusa.
Hades continuó diciendo:
—Se levantarían muchas sospechas en renunciar precisamente ahora y
luego vernos juntos, hay que esperar al menos un poco.
Entendía su punto de vista, esto de Andrew y la profesora Pompeye fue
todo un escándalo, es decir, pudimos haber sido nosotros.
Relamí mis labios, esperar no sonaba tan mal, es decir ya llevábamos un
tiempo haciéndolo y si solo esperábamos un poco más para poder empezar
realmente a formalizarnos, estaba bien para mí.
Me ilusionaba empezar una vida con Hades Parker, así fuera solo formalizar
nuestro noviazgo.
—Hay gente que sabe de nosotros, mi familia, Saraelí, tu hermano —
continuó diciendo Hades—, y es por eso que debemos guardar distancia.
—¿En clases? —pregunté, es decir, no comprendía por qué ellos
influenciaban en esto, no era como si fueran a decir algo de nosotros.
Pero Hades negó con la cabeza y dijo:
—En general.
No me gustaba por donde venía esto.
—¿En general? —repetí— No entiendo.
O más bien, no quería entender.
—No podremos vernos Nube, ni salir juntos —dijo Hades—, no al menos
por unas semanas hasta que este tema de Paula y Andrew pase al olvido.
Lo miré incrédula, dejé de respirar y sentía que me estaba dejando pidiendo
este tiempo y espacio.
Claro por razones de peso pero se sentía igual de feo.
—¿Semanas sin vernos? —susurré— ¿Estás jodiéndome?
Me sentía como si hubiera luchado mucho por llegar al oro y entonces me
lo arrebataban de las manos.
Hades evitó mi mirada echándose hacia atrás en la silla, no sabía si esto era
peor para mí o para él.
—Están evaluándonos —explicó atreviéndose a volver a mirarme—, así
que es preferible que mantengamos la distancia.
¿Por qué se sentía como si fuera una excusa?
—Estas dejándome —susurré sintiendo mis ojos cristalizándose.
—No —se apresuró a decir Hades—, nunca te dejaría, solo, tenemos que
darnos espacio.
Pareció querer levantarse para acercarse a mí pero recordó las cámaras y se
quedó quieto, aclaró su garganta pareciendo algo molesto y entonces se
quitó uno de sus anillos colocándolo en el escritorio, cuidándose de verse
muy disimulado ante las cámaras.
—Tómalo —dijo—, es un anillo de promesa, cuando todo esto acabe,
vamos a casarnos.
¿Qué?
.
.
*********
AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH falta uno más, recuerda votar
:D
Capitulo 61: El anillo de promesa
Actualización 3/3
Capitulo 61: El anillo de promesa
Lo miré completamente en shock, las lágrimas desbordaron mis ojos sin
poder evitarlo.
¿Casarnos?
Tomé el anillo en el escritorio, y lo miré, era su anillo de graduación de
medicina, ese que nunca se quitaba, era grande y evidentemente de plata,
sabía que era algo muy importante para él, y me lo había dado a mí.
Vaya, habla en serio
».
Me lo coloqué, pero en todos mis dedos me quedaba grande.
Me reí un poco sin poder evitarlo las lágrimas sin dejar de correr por mi
rostro.
Nunca me imaginé casada, pero ahora que Hades había expuesto la idea,
vaya que me atraía.
—Vale —dije—, ya se me hace tarde para la siguiente hora.
Él amplió su sonrisa, los hoyuelos de sus mejillas marcándose.
—Vale, te llamo—prometió Hades.
Ahora seríamos llamadas y mensajes por estos días, que tortura.
Nos miramos por un momento más, sus ojos dorados en toque verdes
atrayéndome a ir hacia él para besarlo, la intensidad siendo palpable y
torturándome pero es que siempre que estábamos solos todo lo demás
desaparecía.
Pero si lo beso ahora rápido...
».
No, las cámara Nube
».
Aclaré mi garganta y me levanté como un resorte saliendo de la oficina
antes de mandar todo a la mierda y rendirme antes mis deseos cayendo a los
brazos de satanás.
Más enamorada de Hades Parker no podía estar.
Ahora comenzaba la tortura estando lejos de él.
****
Era la mitad de la semana, la situación entre Andrew y la profesora
Pompeye seguía a flor de piel, y yo no había tenido contacto con Hades
Parker.
Y no, no me había llamado como prometió, tampoco me había escrito, yo
tampoco lo hice al menos el primer día, pero el segundo le escribí un simple
"hola" y él tardó muchisimo en contestarme otro simple "hola".
Me molesté y no le respondí más, me imaginaba que estaba ocupado y yo
también debía ocupar mi tiempo. Adelanté mucho trabajo de la universidad
y me preparé aun más con las practicas de ballet para la presentación que
tendríamos pronto. Además de que la universidad estaba planeando una
salida de excursión a una planta de procesos de enlatados para los
estudiantes de ingeniería de 3er año, como una forma de incluirnos en la
practica con las empresas, esa empresa quedaba cerca de una playa y
estaban convenciendo al coordinador para que extendiéramos la salida unas
horas más para quedarnos en la playa.
Espera realmente esa salida, quería bañarme en la playa a ver si me
elevaban las ganas de seguir estudiando y trabajando.
En la noche cuando llegué a mi casa no tenía muchas cosas qué hacer
porque de hecho ya había adelantado todos los trabajos y no tenía sueño, así
que empecé a arreglar mi habitación, cuando me encontré la caja con las
cartas de Hades Parker.
Sonreí y las tomé para empezar a leerlas, todas decían cosas diferentes, las
primeras fueron disculpas por su condición de asperger, las siguientes me
contaba como le iba en Europa y lo mucho que me extrañaba, y las ultimas
me decía que iba a volver pronto y que esperaba realmente que lo perdonara
porque despues de este tiempo se dio cuenta que quería un futuro conmigo
y que estaba decidido a cambiar por mí.
Me quedé acostada releyendo las cartas.
En efecto, fue así, Hades llegó y cambió muchas cosas solo para que lo
nuestro funcionara.
Mordí mis labios y tomé mi teléfono, lo llamaría, quería escuchar su voz
porque esta distancia solo me torturaba cada día más pensando en sus
manos, sus labios y su cuerpo junto al mío, lo extrañaba demasiado, toqué
el collar que ahora colgaba de mi cuello, mostrando el anillo que me dio.
De repente fruncí el ceño al ver que Saraelí me había enviado una foto, la
abrí confundida y me quedé pálida, sintiendo mis manos temblar.
Era una foto de Hades y la profesora Pompeye sentados en una mesa en el
bistro/restaurant de Frank's donde ella trabajaba.
¿Qué?
.
*********
Un momento, PERO QUE ESTAS HACIENDO HADES????
Tranquilas que esto se pone peor porque ya saben como soy jajajajajja
xD ok no, me duele, lloro :C Hades ama a Nube por favor. ¿Qué
piensan? las leo, adelanto del proximo capitulo: Playa, celos. jajajaj
Instagram, facebook, twitter: Ysaris Areinamo el ultimo en seguirme no se
baña :D
Nos leemos el fin de semana, probablemente el domingo o el sabado :D
Capitulo 62: Me estás engañando
HOY Mini maratón :D
Capitulo 62: Me estás engañando
Apreté la quijada sintiendo una fuerte presión en la cabeza y los oídos
cuando los celos y la molestia empezaron a florecer, pero esto fue
exactamente lo que sentí cuando ataqué a Jenny, tenía que respirar antes de
volver a ver todo rojo y que se me volaran los tapones.
Respira profundo, respira
».
Tranquila Nube, de seguro que tiene una buena explicación
».
Pero...
¿Entonces me ignoraba porque estaba con ella? Ahora tenía demasiadas
preguntas en mi cabeza, porque no nos habíamos visto ni hablado.
¿Y si me estaba engañando?
No, no quería pensar en eso de Hades, confiaba demasiado en él, pero...
Llamé a Sarelí y mordí mi pulgar mientras movía mi pierna algo nerviosa.
—Hol...
—¿Que se supone que significa esa foto? —la interrumpí cuando contestó,
se escuchaba música en el fondo, sin dudas creo que no me hubiera
imaginado a Hades en un lugar así, es decir... Frank's no era un sitio costoso
ni de etiqueta que representara a Hades.
Aunque si hubiera estado en un sitio y de etiqueta con Pompeye me hubiera
enfadado más.
¿O sí lo estuvo y no me enteré?
—Hey calma ¿okey? —dijo Saraelí— Es que vi que vino con ella y me
molestó mucho y por eso te pasé la foto.
—Ahora yo estoy molesta —dije apretando la quijada—, escucha iré para
allá, espérame con un café bien caliente para echárselo encima...
—¿Qué? —dijo Saraelí incrédula.
Me levanté de la cama botando humo por las oreja poniéndome los zapatos
aun con el teléfono en la oreja.
—Voy a ir a agarrarla por los cabellos porque... —me frené en seco
interrumpiéndome a mí misma.
No.
¿Pero qué estaba haciendo?
¿Hacerle una escena a Hades por celos? Es decir, nunca me dio motivos
para desconfiar de él, y de hecho estábamos teniendo una relación secreta,
no podía hacerle toda una escena frente a Pompeye y en Frank's donde
frecuentaban casi todos los universitarios.
¿Por qué fue a un sitio donde todo el mundo pudiera verlos?
Hades debía de tener una razón o más bien quería que tuviera una muy
buena razón para estar en ese lugar con una mujer con la que ya lo había
celado.
Tenía que aguantar mi impulsividad, pensar en frio.
—Nube —dijo Saraelí—, solo te pasé la foto porque me pareció raro que
estuviera justo aquí donde trabajo ¿sabes? Como si quisiera que todo el
mundo lo viera y murmurara que estaba con la profesora Pompeye.
Solté un suspiro, dolía que se mostrara así con ella cuando a mí siempre me
tuvo oculta, pero claro, eran situaciones diferentes.
—¿Qué están haciendo? —pregunté.
—Hades lee unos papeles —dijo Saraelí—, la profesora Paula parece algo
angustiada hablando por teléfono, creo... que uhm ¿tal vez la está
asesorando? No parece ser una cita romántica.
Para mi alivio, pero aun estaba algo ansiosa.
—¿Asesorando? —repetí algo confusa.
No me había puesto a pensar en que de hecho Hades la estuviera ayudado y
encubriendo, siendo una careta para que dejaran los comentarios de ella y
un estudiante.
De ese modo el chisme se disiparía...
Pero, ¿por qué la estaba ayudando precisamente él?
—Es decir parecen serios y no pidieron más que limonada y nuggets de
pollo con salsa. —dijo Saraelí.
—Vale. —susurré sintiéndome ahora molesta con Hades, porque si esto se
trataba de algún plan, él no me lo había dicho, como la mayoría de las cosas
que él hacía, solo me lo ocultaba.
Quería que fuéramos un equipo, pero con él era imposible trabajar juntos
porque estaba acostumbrado a hacerlo todo a su manera.
—¿Entonces te caliento el café o...? —comenzó a decir Saraelí pero le
colgué dejándome llevar mi molestia.
Quería estar sola.
Mordiendo la uña de mi pulgar caminé alrededor de a habitación y entonces
le mandé la foto a Hades que Saraelí me había enviado, esperé en su chat a
ver si lo abría y en cuanto lo hizo no me respondió.
Tomé una profunda respiración y le escribí:
Nube:
?????????
Hades vio mi mensaje insistente y respondió:
Hades:
Te llamo en 10 minutos, déjame terminar esto.
Ah, ¿es que la profesora Pompeye era más importante que yo? Me
molestaba demasiado que estuviera con ella y más aun que no me explicara
qué hacía con ella.
Nube:
Ni te molestes, no voy a contestarte.
Contestó casi enseguida:
Hades:
¿Por qué?
Me reí con ironía y le escribí explotando en mi orgullo:
Nube:
Me has ignorado deliveradamente todos estos días y apareces con la
profesora
Pomputa,
te juro que en este momento estoy muy triste contigo.
Tardó casi 1 minuto entero en responder diciendo:
Hades:
No estés triste.
¿Que no estuviera triste? ¿eso era todo lo que iba a decir? Le respondí:
Nube:
??????
Me dejó en visto.
Lancé el teléfono a un lado y pasé la mano por mi cabeza, basta no tenía por
qué estresarme por un hombre, me veía patética llorando por su atención
cuando evidentemente él no quería hablar conmigo.
*************
Hellooooww conejitas lindas, ayer estaba editando muchos capitulos y
decidí subirlos hoy para hacer una minimaratón :D Pero recuerda
votar o sales embarazada de gemelos :D
Capitulo 63: El misterioso regalo
de Hades
Mini maraton!
Capitulo 63: El misterioso regalo de Hades
Ocupa tu mente Nube, ocupa tu mente
».
Así como él estaba ocupado, entonces yo también estaría ocupada. Me
levanté a bañarme a ver si se me apagaba el fuego que empezaba a
quemarme la cabeza llena de teorías.
Que difícil era mantener una relación cuando eras peleona por naturaleza y
tu novio no se expresaba.
Recuerda su condición
».
Es el amor de tu vida, ya tendrá una excusa y más le vale que sea buena
».
Salí de la ducha envuelta en una toalla, al menos la ducha había logrado
relajarme mucho, me acerqué a la cama y miré mi teléfono cuando la
pantalla alumbró, tenía una video llamada perdida de Hades Parker.
Uhm, ¿Ya se había desocupado de estar con esa?
De repente tocaron el timbre del apartamento, mi corazón salió disparado y
aguanté la respiración.
¿Hades?
Fui a abrir la puerta casi corriendo, no podía con la emoción de que hubiera
venido a verme.
—Creí que los espacios... —comencé a decir pero me detuve al ver que no
era Hades, era un hombre de uniforme con gorra y una ligera sonrisa, tenía
rasgos asiáticos.
—Entrega para Nube Queen. —dijo.
—Sí, gracias —dije sintiendo que la decepción me azotaba y se me formó
un nudo en la garganta.
No era Hades.
Me hizo firmar un papel y tomé el pedido, era una caja.
—Pero ¿de quién...? —pregunté, pero el chico se dio media vuelta yéndose.
Uhm.
Entre a mi habitación con la caja misteriosa y la coloqué en la cama, iba a
empezar a abrirla cuando de repente vi que mi teléfono sonó en una video
llamada entrante, estuve muy tentada a colgar o dejar que sonara sin atender
al ver que se trataba de Hades Parker, pero tenía que recordar que tenía que
ser una mujer madura y entender que Hades a veces hacía cosas sin la
intención de lastimarme, sino que su condición lo hacía actuar de esa
manera indiferente y distante.
Había mejorado muchísimo, pero aún tenía esas actitudes difíciles.
Arreglé mi cabello y coloqué mi mejor ángulo para contestar como si no
estuviera gritando internamente cuando su hermoso rostro apareció, parecía
que también había acabado de bañarse y ahora estaba acostado en su cama.
—Hola señorita Queen. —murmuró, su voz profunda hizo que mi piel se
erizara y recordara lo mucho que amaba cuando me hablaba de esa manera
suave.
El maldito tono de su voz me encantaba tanto que era capaz de doblegarme
y alegrar mi mundo con una sola palabra.
Tragué pesadamente saliva y dije:
—Hola señor Parker, ¿se le ofrece algo?
—¿Por qué no contestaste antes? —preguntó, su mirada fija en mí a través
de la pantalla aún seguía siendo igual de intensa.
Fuera más fácil hacerme la fuerte si Hades fuera feo, pero parecía un semi
dios bajado del cielo.
—Pensé que estábamos respetando los espacios. —murmuré con cierta
ironía.
Él entrecerró los ojos.
—¿Estás molesta? —preguntó.
Claro que lo estaba pero no quería discutir y tragarme mi molestia solo
hacía que me molestara más.
—Estoy cansada —inventé—, voy a dormir.
—Vale. —dijo Hades como siempre sin comprender que en realidad estaba
enojada y por eso dije eso.
Que no me insistiera en hablar me hacia sentir mas molesta.
Su condición
».
Esto de ser evasiva no funcionaba, tenía que ser más directa entonces.
—¿Vale? —repetí incrédula— Me ignoras casi toda la semana y esperas
que este como si nada.
Hades alzó una ceja y dijo:
—Entonces si estas molesta.
Claro que a través de una pantalla no podía analizar todo mi lenguaje
corporal y analizar mi reacción.
—Obviamente —solté en un hilo de voz— ¿por qué estas saliendo con la
profesora Pompeye?
Él negó con la cabeza.
—No estamos saliendo. —dijo.
—Eso no dice la foto que me enviaron del lugar donde trabaja Saraelí. —
repliqué.
—Respira Nube. —dijo, su calma me hacía sentir aun más ansiosa.
—No quiero. No quiero verte con alguien que no sea yo. —refuté
sintiéndome como una niña que exige un juguete y estaba al borde del
llanto.
Maldición me sentía patética por estos celos que me carcomían y me hacían
mal.
—Me contrató para que fuera su abogado y lograr que la reincorporaran a la
universidad —explicó Hades—, es el único trabajo que tiene.
Uhm.
Como lo sospeché, es decir, me sentía más tranquila pero aún tenía algo de
molestia.
—Y la ayudaste. —completé y agregué con sarcasmo:— Que tierno de tu
parte ayudarla.
—No me interesa ayudarla realmente —dijo Hades—, me muevo por mis
intereses, reincorporarla hace que el rumor se detenga, además de que me
esta pagando y el dinero es lo único que me interesa.
—Ah ¿entonces el dinero te interesa más que yo? —solté resentida.
Hades frunció el ceño.
—Nube, deja tus celos a un lado —dijo—, me reuní precisamente en el
lugar donde trabaja Saraelí para que no se mal interpretara; un lugar
público.
Tomé una profunda respiración.
—No me gusta que salgas con ella en citas. —dije bajando un poco mi
intensidad.
—Una cita de trabajo —replicó—, tú sabes más que nadie que cuando me
interesa alguien no la llevo a un sitio tan de mala muerte como ese lugar.
Apreté los labios por como se expresó de Frank's, pero sí sabía que Hades
era muy elegante, al menos a mi me llevaba a sitios muy lindos.
—Pompeye no te llega ni a los talones conejita —continuó diciendo—, y yo
soy completamente tuyo, como tu eres mía.
Sentí mi rostro sonrojarse y tomé una profunda respiración.
—Mmmh. —murmuré, bueno, en parte se había bajado un poco mi
molestia.
—Te mandé algo. —dijo Hades.
Sonreí un poco viendo la caja frente a mí, y se lo mostré en la cámara.
—¿Qué es? —pregunté.
—Ábrelo. —dijo.
—Vale, vale —murmuré algo emocionada, dejé el teléfono a un lado de la
cama y como un niña pequeña que recibe un regalo inesperado abrí la caja y
saqué un artefacto algo largo y no tan grueso, la textura era suave como de
piel, sentí mis mejillas sonrojarse cuando entendí por las imágenes de las
instrucciones lo que era.
Le enseñé el artefacto a Hades que me veía atentamente desde la pantalla de
mi teléfono, me sentía completamente confundida.
—¿Es un vibrador? —pregunté incrédula.
—Que yo controlo. —dijo enseñándome un control en su mano— Y que me
encantaría probar contigo, si me lo permites, ahora.
Que me preguntara de manera caballerosa una propuesta tan indecente me
hacía gracia y a la vez ya me sentía caliente.
Me quedé perpleja y a la vez seducida por lo que Hades estaba
proponiendo.
Sexo telefónico.
Nunca lo había hecho y la idea me atraía.
Hades estiró la comisura de sus labios, sus ojos levemente oscurecidos
cuando preguntó:
—¿Quieres jugar conmigo?
Relamí mis labios y murmuré:
—Juguemos.
.
****************
AAAAAAAAAAAAAH Recuerda votar o embarazada sales eh xD
Capitulo 64: Llamada erótica
(parte I)
Capitulo 64: Llamada erótica (parte I)
Dejé la caja a un lado para acomodar el teléfono mejor sin tener que
aguantarlo y me senté en la cama frente a él tan solo cubierta con la toalla y
mi cabello humedecido, tomé el vibrador sintiéndome un poco insegura y
cohibida, sus ojos dorados fijos en mí mirándome con mucha atención.
Como desearía traspasar esa pantalla
».
—¿Y como lo haríamos? —pregunté algo tímida, es decir, me daría mucha
pena hacer esto de tocarme frente a él de manera descarada, era un terreno
desconocido e inexplorado.
Hades mantuvo esa ligera sonrisa ladeada que me fascinaba y murmuró:
—Con mi voz, conejita. Atenta a mi voz.
Esas palabras me mandaron a darle toda mi atención y todo mi cuerpo se
tensó esperando su orden, Hades pareció complacido de seguir manteniendo
ese efecto en mí.
Amaba cuando me dominaba en la cama.
Solo ahí, de resto siempre discutíamos porque no podía controlarme.
—A partir de este momento —continuó diciendo Hades— eres la dama que
elegí en el sitio web de forma privada, y a ti te encanta complacer mis
peticiones sexuales.
Tomé una profunda respiración encantada con la idea de jugar a los roles.
Todo mi cuerpo completamente complacido.
—Sí —respondí en un gemido.
—Atenta a mi orden. —prosiguió Hades: — 1, 2, 3, 4... 5.
Solté un suspiro y relamí mis labios sintiéndome completamente
empoderada, acaricié el vibrador en mi mano y fijé mis ojos en los suyo a
través de la pantalla, podía ver el deseo reflejado en su rostro.
Complacerlo iba a ser muy divertido, porque era un hombre completamente
sexi y atractivo.
—¿Qué desea que le haga señor? —susurré.
Observé como la comisura de sus labios se estiró y murmuró:
—Quiero que te quites la toalla.
La ideas me comenzó a excitar, que me viera completamente desnuda y me
deseara pero que no pudiera tocarme, solo morirse y derretirse ante el
intenso deseo.
—Uhm —dije con una ligera sonrisa—, ¿ya quiere desenvolver el regalo,
señor?
Me quité la toalla quedando completamente desnuda ante él, no sentía nada
de vergüenza, ni temor, sus ojos dorados oscurecidos y su rostro
completamente embelesado mientras me veía me prometían que me
admiraba como toda una diosa.
Me encantaba ser admirada por él.
—Quiero verte de piernas abiertas a mí —ordenó—, mientras te colocas el
vibrador entre tus piernas y lo deslizas por tu sexo.
Dejé de respirar, mi corazón latiendo desenfrenado gustosa por hacer lo que
me estaba pidiéndome que hiciera.
—Lo que usted desee señor. —susurré con una sonrisa coqueta.
Me eché hacia atrás acostándome en la cama entre las almohadas y empecé
a tocar mis pechos con el vibrador, cuando de repente me sobresaltó cuando
empezó a vibrar, era leve casi como un masaje que él manipulaba.
Me gustaba.
Lo empecé a pasar por mi abdomen, deslizándolo más abajo de mi ombligo
hasta mi vientre y entonces lo coloqué en medio de mis piernas sintiendo
como la intensidad comenzaba a aumentar justo en mi feminidad, encima
de mi clítoris, el calor comenzando a invadirme el cuerpo ante el deseo que
me causaba y el hecho de saber que él estaba viéndome con lascivia.
—Eres todo un placer para la vista. —susurró con voz ronca y aumentó la
intensidad del vibrador jadee moviendo mis caderas sin poder mantenerme
quieta ante las miles de sensaciones placenteras.
—Me gustaría verlo también, señor —susurré y jadee un poco más cuando
le disminuyó un poco y luego le aumentó.
—Ah ¿sí? —murmuró, entreabrí los ojos viendo la pantalla.
—Quisiera ver cuánto lo excito, señor... —pedí y él subió más a la
intensidad del vibrador, gemí arqueándome, era intenso, me encantaba.
Él se bajó el pantalón y sacó su miembro completamente erecto, no sabía si
era por estar en la pantalla pero se veía completamente enorme, mordí labio
inferior al pensar en que estaba así por mí.
—Señor usted está muy bien dotado. —murmuré con voz ronca.
—Y todo es para ti. —susurró pasando su mano por arriba y abajo de su
miembro.
Deslicé el vibrador por toda mi abertura y jadee al sentir que estaba al
borde, toda mi piel caliente, mis mejillas encendidas, quería más.
Capitulo 65: Llamada erótica
(parte II)
Mini MARATONN
Capitulo 65: Llamada erótica (parte II)
—Desearía que fueran tus manos tocándome y lamiéndome señor —jadee,
verlo a través de la pantalla solo me hacía ser muy consciente de que estaba
sola jugando con el vibrador.
Aumentó la intensidad y gemí metiendo mi cabeza entre las almohadas.
—Cierra los ojos —me ordenó—, estoy ahí contigo.
Apreté los ojos imaginando que el vibrador era su miembro y no un
artefacto.
—Sí. —susurré.
—Luces. —dijo.
—Ah... mierda —la intensidad me barrió en profundo placer inundado cada
parte de mi cuerpo en candela pura, no era que el vibrador no hacía su
trabajo, pero sin duda su voz tenía más efecto en mí que el artefacto
vibrando entre mis piernas.
Intenso, mucho más intenso.
Todo mi cuerpo temblaba ante la deliciosa sensación del placer.
—Son mis manos, soy yo tocándote —dijo él—, susurrando a tu cuello y
lamiendo tus pezones erectos.
Su voz diciéndome lo que me hacía me hacía pensar en que era verdad, que
me estaba haciendo todo eso.
—Sí —jadee echando mi cabeza hacia atrás sin atreverme a abrir los ojos
para no romper mi burbuja de placer.
—Quiero que pongas el vibrador en tu entrada —continuó diciendo— y
quiero que pienses que es mi miembro entrando en ti.
Sonreí levemente.
—Este vibrador es muy pequeño comparado a usted, señor —susurré en un
jadeo con voz completamente ronca, aferrando una de mis manos a las
sábanas.
—Haz el intento. —pidió.
Le obedecí deslizando el vibrador en mi entrada, estaba completamente
húmeda, de repente el vibrador pareció alargarse y retraerse como si
empujara adelante y atrás de manera automática, jadee de la impresión.
Mierda.
Eso no me lo esperaba, me gustaba, era suave, como si se acoplara a mí.
—¿Te gusta? —preguntó, podía notar su respiración agitada me imaginaba
tocándose mientras me veía, quería que él tuviera el mismo placer que yo,
igual de intenso.
Tenía que darle algo en qué pensar.
—Ah... me encanta, ah... —susurré— señor, me imagino estando encima de
usted, gritando, moviendo las caderas de arriba a abajo mientras se mete
mis pezones a su boca...
—Nena —susurró con voz ronca— sabes muy bien como complacerme.
Aumentó la intensidad del vibrador de modo que las estocadas comenzaron
a hacerse más rápidas contra mí, jadee arqueándome en la cama, no podía
con tanto, me lo quité sintiendo todo mi cuerpo cosquilloso y tembloroso.
—Colócatelo —ordenó—, quiero verte llegando.
Ay mierda, claro que yo también quería pero el hecho de ser mi mano
sosteniendo el artefacto lo hacía menos pasional.
Me lo coloqué otra vez solo porque me lo pidió y sentí como comenzaba a
moverse otra vez.
—Luces intermitentes. —dijo.
—Ah —gemí aferrándome con una mano a la sábana y la otra sosteniendo
el artefacto contra mí, el placer inundándome de manera mucho más intensa
necesitando más, mis jadeos de seguro se escuchaban del otro lado de la
pared o en todo el edificio pero no me importaba.
Apreté los ojos sin querer salir a la realidad fuera del placer.
Le subió la intensidad y ya sentía que iba a despedazarme, sin embargo no
puede llegar hasta que él dijo:
—Luces intensas.
Todo mi cuerpo se dejó ir en una explosión de sensaciones y jadee sintiendo
todo mi cuerpo tembloroso cuando el vibrador dejó de moverse.
Lo miré, cuando empezaba a secar el semen que había derramado con unas
toallas desechables cuando llegó él también a su propio placer.
Su rostro enrojecido, ambos recuperando el aliento.
—Vuelves a ser mía —ordenó— las órdenes que te di se han ido y ya no te
afectan.
Sentí como volvía a tener todo el domino sobre mí y mis acciones, dejé el
vibrador a un lado y me cubrí un poco con la toalla al sentir un poco de frio
y soledad.
Es decir, fue asombroso, pero no tanto como cuando sentía su cuerpo junto
al mío y su boca en mi piel.
Deseaba traspasar la pantalla.
—Te extraño, Liebe. —susurré sintiendo mis ojos cristalizarse.
Él apretó los labios y susurró:
—Yo a ti, conejita.
Capitulo 66: el plan de la excursión
a la playa
FIN DEL MINIMARATON
Capitulo 66: el plan de la excursión a la playa
—Todo será temporal —prometió Hades.
Eso esperaba porque estaba matándome la espera de volver a estar con él e
ir a su casa, solo quería verlo.
—¿Irás a la excursión de ingeniería? —pregunté, sería el viernes donde
iríamos a ver una empresa y luego haríamos una parada en la playa, creo
que todos estábamos emocionados más por la parada en la playa que la
excursión de la empresa.
—Sí —dijo Hades—, me pidieron que fuera.
Por fin lo voy a ver
».
Hades pareció algo contrariado de repente y frunció el ceño.
—¿Qué ocurre? —pregunté confusa ante su repentina seriedad.
—Necesito que confíes en mí —dijo.
¿Qué?
Por favor si a este hombre no solo le había entregado mi cuerpo, sino mi
mente y mi corazón.
—Con mi vida. —dije sin comprender.
Él continuó diciendo:
—He intentado que me vean cerca de la profesora Pompeye, de esa forma,
no sospecharían jamás de nosotros.
Ya de eso me había dado cuenta, que parecía que él quería que lo vieran con
ella.
—Te involucrarán con ella. —comenté.
—Es un beneficio de ambos —explicó—, a Pompeye la reincorpora por
falta de pruebas de estar involucrada con un estudiante, y no sospechan de
tu y yo, además de que el rumor se disiparía más rápido.
Al menos Hades me contaba su plan, tarde pero seguro.
—No me gusta verte cerca de ella —admití— ¿por que deben fingir ser
novios?
—No, nada de eso Nube —dijo—, literalmente solo es una relación
civilizada de profesores, pero que hará que todos olviden el tema de
Pompeye y Andrew y así podremos estar juntos.
Suspiré.
—¿Y ella sabe que es una estrategia? —pregunté, porque que Hades
estuviera siendo amable y ayudándola como abogado podía hacer que se
confundiera, además de que a ella se le notaba que estaba enamorada de él.
Me molestaba que estuvieran cerca.
—Sus sentimientos no me importan realmente. —confesó Hades.
Lo miré entrecerrando los ojos cuando algo hizo clic en mi cabeza.
—Espera —dije—, ¿estás diciéndome esto porque...? ¿acaso ella también
va a la excursión?
Hades tomó una profunda respiración y dijo:
—Sí, vamos como representantes, no solo los 2, van otros 4 profesores,
pero no quisiera que te entristecieras otra vez, ni mucho menos pensaras
algo equivocado si nos llegas a ver conversando o de manera amistosa, todo
es una estrategia.
Tragué pesadamente saliva.
—No me gusta. —susurré, es decir desde el principio la odié porque Hades
la usó para darme celos, ahora no la toleraba.
—Esto es temporal —dijo—, tenemos que dejar que todo el tema quede en
el olvido.
Hice mala cara y fruncí los labios sin estar nada de acuerdo en que le
prestara atención a esa mujer.
Pero entonces lo miré cuando se me empezó a ocurrir algo despiadado.
—¿Entonces yo también tengo que estar con otros chicos para evitar
sospechas? Digo, de esa forma estaríamos sobre seguros —pregunté
intentando parecer inocente, pero con la única intensión de ver su reacción.
Noté como su rostro enrojeció y apretó la quijada mientras fruncía el ceño.
—No. —respondió.
—Pero es lo que estás haciendo tú —repliqué.
Hades tomó una profunda respiración y murmuró:
—Quiero que toques el anillo que cuelga de tu cuello.
Relamí mis labios y toqué el anillo que él me dio colgando de mi cuello,
que ahora no me quitaba, lo miré sin saber por qué me había pedido que lo
hiciera.
—Recuerda mi promesa —continuó diciendo—, quiero estar contigo, no
como tu profesor, sino como tu esposo.
Dejé de respirar y mi rostro entero se sonrojó.
—Siempre sabes qué decir. —susurré.
—Solo quiero verte feliz. —dijo.
Hades pasó una mano por su rostro y noté que estaba cansado, yo sin querer
bostecé, ya era tarde y ambos estábamos cansados.
—Descansa, conejita. —susurró Hades.
—Descansa, Liebe —susurré y su imagen desapareció cuando colgó.
Suspiré y apreté los labios pensando en todo lo que me había dicho.
Aun seguía enfureciéndome que quisiera estar cerca de Pompeye para
despistar a las personas, es decir, claro, entendía que lo hacía por nuestro
futuro y que me amaba a mí, pero me seguía molestando.
Relamí mis labios y me levanté caminando hacia mi closet buscando entre
mis bikinis hasta que lo encontré, mi traje de baño blanco que tenía la
palabra "pecado" en todos lados, bragas de hilo y sostén sencillo, atrevido y
sexi, nunca lo usé, nunca me atreví, pero me negaba a que Hades Parker no
me diera toda su atención.
Él podría estar con ella, pero sus ojos no se despegarían de mí.
************
SE PRENDIO ESTA MIsa. JAJAJAJAJAJ OMG! ya llegamos a mi
parte favorita, creo que solo faltan unos capitulos mas y acabamos este
libro OMG NO RESPIRO, espero les haya gustado este minimaratón,
heyyy Hades cumpleaños el 17 o sea el martes así que atentas a mi
instagram: Ysarisareinamo para hacer una dinamica donde por 1 día
podrás hacerle preguntas y él contestará, será divertido jiji
Recuerda votar o la prueba de embarazo sale positivo :D
Las amo mucho con mi pulmón, nos leemos el miercoles :D
Capitulo 67: La excursión (parte I)
Actualización 1/2
Capitulo 67: La excursión (parte I)
Quisiera saber quién me dijo a mí que yo no era una chica celosa, es decir
con Andrew ni Rafael fui en lo absoluto celosa, creo que ni siquiera me
importaba que hablaran con chicas guapas, y de hecho sus engaños me
dolieron porque afectaron mi ego no por sentimentalismo.
Ahora, aquí estaba, botando humo por las orejas al ver a Hades Parker con
la profesora Paula Pompeye, es decir estaban 2 profesores más en esta
excursión en la empresa del mediterráneo, pero Pompeye buscaba cualquier
excusa para tocar a Hades y hablarle, noté más de una vez que Hades se
alejaba de ella porque evidentemente no era un hombre que le gustaba que
lo tocaran, pero ella lo seguía como perro en busca de cariño y atención.
Me irritaba.
Me irritaba demasiado que tocara lo que era mío.
—¿Anotaste eso, Nube? —Dijo Stella pareciendo fastidiada de que
estuviera tan distraida.
—Sí, sí —dije y garabatee cosas sin sentido en la libreta que tenía en la
mano.
—No escribiste nada —dijo Gabriel, los 3 estábamos en el equipo, no por
elección mía, sino por elección de Stella que me metió en el grupo sin saber
y era de mal gusto salirme.
Miré a Gabriel de manera molesta por haberme expuesto.
«
Shhh Gabriel... cállate la boca
—Concéntrate —dijo Stella— ¿que te distrae?
—Ves mucho al profesor Parker —comentó Gabriel.
Sentí mi rostro sonrojarse al saber que no había estado disimulando nada
—Sabemos que el chisme de que Pompeye ya no esté con Andrew y ahora
de hecho parezca querer saltarle encima al profesor Parker está interesante
—dijo Stella— pero de esto depende nuestra nota, así que concentrate.
Que pesada
».
Que dijera eso no me traía nada de tranquilidad, al menos pensó que era por
chisme y no por celos que estaba pendiente de Hades.
—Vale, estoy anotando. —dije.
Continuamos el recorrido, nos tocaba subir unos estrechos escalones,
apenas subí un poco resbalé un escalón y ya casi me veía con los dientes
rotos cuando de repente sentí unas manos en mi cintura sosteniéndome
antes de que me cayera, recuperé el aliento y voltee encontrándome con
unos claros ojos marrones.
Andrew.
Aclaré mi garganta estabilizándome en el piso y sintiéndome extraña de
volver a estar tan cerca después de tanto tiempo.
—Gracias —dije.
—¿Estás bien? —preguntó.
—Sí. —dije, se sentía muy raro e incluso incómodo estar nuevamente
hablando.
—Mmmh —dijo Andrew—, ¿podemos hablar?
Uhg.
Realmente, estuve tentada a decir que no, pero despues de todo íbamos en
el mismo camino en las escaleras, no era como si pudiera huir.
—Claro —dije—, pero seguimos subiendo para no atrasarnos, ¿te parece?
—Sí, por supuesto —murmuró Andrew metiendo las manos en sus
bolsillos.
Comenzamos a subir los escalones empinados a la parte arriba, eran
muchos, él parecía incómodo, bueno, no solo él yo también.
Todo parecía incómodo.
—Bueno, supongo que... uhm —empecé a decir—, al final sí tenías a
alguien más y por eso estabas tan raro.
Ya estaba, lo había soltado.
Él apretó los labios.
—Siento haberte hecho lo que te hizo tu ex —soltó.
Tranquilo, yo te hice lo mismo
».
«
No, eso no lo puedes decir Nube
».
Relamí mis labios.
—¿Me lo dijiste sabes? —dije.
—¿Qué? ¿lo de la otra?—dijo sorprendido.
—Sí, la última vez que salimos cuando llegaste a mi casa borracho —dije
—, me dijiste algo como "no puedo dejar de pensar en ella" antes de
dormirte.
Noté como su rostro se sonrojó.
—Supongo que estaba... muy borracho. —susurró Andrew, podía ver cierta
vergüenza en su rostro.
Por supuesto que lo estaba, tanto que ni se dio cuenta de que el profesor
Parker estaba también en mi apartamento; metido en mi habitación,
dándome como cajón que no cierra.
Recordar eso me hizo sonrojarme un poco.
Basta Nube, concentrate
».
Aclaré mi garganta y dije:
—Está bien.
—Uhm —dijo Andrew luego de un momento—, ¿y es verdad que tienes
novio o era alguien haciéndose pasar como tu novio?
Ah, ¿hablaba de la llamada que Hades atendió?
Mierda.
Está investigando
».
Si decía que tenía novio iba a investigar más y podría de alguna forma
llegar a la conclusión de que se trataba de Hades y no podía arriesgarme a
esto, no cuando se suponía que estábamos alejando las sospechas de
nosotros.
—Era alguien haciéndose pasar por mi novio. —me limité a decir.
—Entonces —dijo Andrew— ¿estás soltera?
Mordí mis labios.
—Sí, pero no quiero estar con nadie —agregué con seriedad para que
supiera que realmente no estaba para nada disponible, Andrew abrió la boca
para decir algo cuando de repente alguien dijo detrás de nosotros:
—Permiso.
La voz de Hades me heló la sangre y me quedé paralizada.
Mierda.
Andrew se echó a un lado y Hades pasó en medio de nosotros terminando
de subir las escaleras para perderse en el pasillo.
¿Nos había estado escuchando? Evidentemente, de seguro que hizo eso para
que notara que me escuchó.
Joder, esperaba que entendiera por qué lo decía.
.
.
******
Jsjdsnjsnjns Ay Nube xD doble cap pero recuerda votar :D
Capitulo 68: La excursión (Parte
II)
Capitulo 68: La excursión (Parte II)
Andrew no le dio importancia a la evidente interrupción de Hades para
pasar y se volteó hacia mí otra vez para decir:
—No merecías lo que te hice, ni que descargara mi frustración contigo.
Eso fue muy evidente, se comportó como un completo cretino.
—No... —concordé— y uhm ¿y siguen juntos? ¿tú y la profesora Pompeye?
Bueno no iba a mentir, me interesaba el chisme.
—No —hizo una mueca—, ella está enamorada del profesor Parker y los he
visto todo el viaje juntos, así que supongo que están saliendo.
Al parecer el plan de Hades funcionaba, el tema de su relación parecía estar
pasando ahora que ella se había reincorporado y la veían con Hades.
Al menos sabía que Andrew se iba a recuperar rápido de esto, chicas le
caían a montones.
Él estiró la mano hacia mí ofreciéndome su puño.
—¿Paz? —preguntó.
Sonreí un poco, era mejor simplemente cerrar nuestra historia así hubiera
terminado de mala manera.
—Paz. —dije chocando su puño con el mío de manera amistosa y luego me
separé de él para ir con los muchachos a tomar el resto de las notas de las
cosas que veíamos en la empresa.
Definitivamente nunca debí aceptar ser su novia.
Después de unas horas por fin nos fuimos de la empresa hacia el autobús y
los ánimos estaban por los cielos al saber que íbamos por fin a la playa, los
muchachos sacaron de la cava que trajeron llena de hielo muchas latas de
cerveza y empezaron a repartirlas, le subieron música al autobús y ya el
ambiente fiestero de playa empezaba a notarse en todos nosotros.
Realmente necesitaba bañarme o lanzarme 7 veces de espalda a ver si mi
buena suerte aumentaba.
—Nube —dijo Gabriel dándome una lata cerrada de cerveza—, toma.
La tomé pero la miré dudosa, es decir la ultima vez que bebí cerveza le
agarré mucho asco al sabor, aunque esta era otra marca.
—¿Qué pasa? —Dijo Stella quien estaba sentada al lado mío también
bebiendo.
—Yo no tomo... —empecé a decir.
—¿No tomas? —repitió Gabriel tal vez demasiado duro porque llamó la
atención de algunos.
Uhg.
—O sea —me expliqué rápidamente—, no bebo tanto.
—Vamos —me animó Stella—, disfruta este día como si no hubiera
mañana.
Me ofreció su lata para chocarla, miré por el rabito de mi ojo que la
profesora Pompeye estaba sentada al lado de Hades hablando hasta por los
codos, joder, si yo empezaba a disfrutar este día como si no hubiera mañana
de seguro que me lanzaría a los brazos de Hades y lo besaría sin
importarme nada frente a todos.
Abrí la lata y la choqué con la de ella y la tomamos casi todo sin respirar,
hice una mueca tragando.
Ahg.
Sabía muy dulce pero enseguida noté el cambio en mi cuerpo, todo se sentía
mucho más relajado y feliz.
Para cuando llegamos a la playa y nos bajamos ya estaba muy encendida y
alborotada como todos tomando otra lata de cerveza.
Mi teléfono vibró en mi bolsillo, y lo saqué mirando la pantalla, era Hades,
sentí que dejé de respirar, lo abrí rápidamente y leí:
Hades:
No abuses del alcohol.
Fruncí los labios y respondí:
Nube:
Tranqui papi profe.
Miré alrededor a ver donde estaba Hades hasta que lo vi, él estaba sentado
en una silla plegable con los lentes de sol puestos luciendo condenadamente
atractivo como siempre, su teléfono en sus manos, de hecho todos los
profesores estaban sentados en una parte cercana a la playa bajo una gran
sombrilla con su propia cava con hielo y bebidas, pero e imaginaba que no
eran alcohólicas.
Mi teléfono sonó otra vez y abrí rápidamente el mensaje que decía:
Hades:
No quiero que te emborraches, Nube.
Miré nuevamente hacia Hades sonriendo un poco porque a pesar de que
estábamos distantes siempre me cuidaba, pero observé como la profesora
Pompeye le acarició el brazo diciéndole algo y él se inclinó hacia ella para
escuchar mejor quedando demasiado cerca para mi gusto, maldita sea, mi
cabeza iba a explotar de los celos.
Ella aprovechaba cualquier oportunidad para decirle algo al oído o tocarlo.
Me irritaba.
Le respondí rápidamente:
Nube:
Créeme que necesito fuerzas para dejar de verte con la profe Pomputa.
Lo envié sin arrepentirme probablemente impulsada por el alcohol en mi
sistema y dejé el teléfono en mi bolso, necesitaba distraerme y divertirme
un rato pensando en otra cosa que no fuera Hades y la profesora Pompeye.
—Nube, vamos a cambiarnos —dijo Stella con otra de las muchachas.
—Vale. —dije tomando mi bolso y fui con ellas a un local cercano donde
pudimos cambiarnos.
Me coloqué el atrevido traje de baño blanco pero luego pensé en que era
muy mala idea hacer esto de llamar la atención de todos porque es decir...
Hades tenía un plan para despistar y me daba algo de pena ahora el hecho
de que todos los chicos de mi curso me vieran, cuando el único que quería
que me viera realmente era Hades.
Uhm.
Me coloqué una camisa ancha y unos cortos pantalones encima del traje de
baño y salí, las muchachas estaban en sus traje de baño no tan
exhibicionistas bonitos.
—¿Te vas a bañar así? —me preguntó Stella mirándome confusa cuando
volvimos a donde teníamos las cosas.
—Tengo el traje de baño abajo —le informé.
—Pues quitate eso, vamos a bañarnos —me insistió terminando de arreglar
sus cosas en el bolso.
«
¿Por qué se me ocurrió traer este puto mini traje de baño y ni siquiera
meter otro en caso de emergencia?
Ahora me sentía algo incómoda porque el de todas eran más conservadores
y normales, el mio era un arma mortal.
Los muchachos empezaron a jugar voleibol, la mayoría solo en bermudas,
la música ambientaba el sitio, y las bebidas sobraban.
—¿Vas a bañarte sí o no? —dijo Stella guardando sus lentes en el estuche
algo impaciente por ir a la playa una vez que dejamos nuestros bolsos en la
arena junto al de todos.
—Yo... —empecé a decir y me distraje cuando observé como Pompeye se
había cambiado unos cortos pantalones apretados y una franelilla de tirantes
con escote evidente.
¿Uh?
¿Acaso era legal que una profesora hiciera eso?
Bueno, estábamos en la playa lejos de la universidad....
Respiré profundo, con ese cuerpo que ella tenía lucía muy provocativa,
podía ver a varios estudiantes mirarla y murmurar entre ellos posiblemente
lo buena que estaba, Hades se mantenía serio hablando con otro de los
profesores, pero lo que me hizo realmente enojar fue cuando sirvió dos
bebidas y le ofreció una a Pompeye que aceptó gustosa aferrándose a su
brazo y elementalmente restregándole las tetas por la piel.
Mi leona interna salió de la jaula trasformándose a un enorme dragón que
botaba fuego.
Realmente sentí que se me volaron los tapones de que ella fuera el centro de
atención de TODOS o no, eso no me importaba, me importaba que fuera el
centro de atención de MI Hades y él la atendiera dándole bebidas.
No me acostumbraba a la idea en verlo en brazos de otra mujer, dolía, ardía,
aunque supiera que lo hacía por mí y nuestro futuro.
Si estaba fingiendo era demasiado convincente.
Nos dieron otras bebidas a Stella y a mí, y yo abrí la mía tomándola como si
fuera agua hasta acabarla y miré a Stella para decir:
—Vamos a bañarnos.
Aprovechando mi molestia y el alcohol en mi sistema, me quité la camisa
de encima quedando en mi provocativo sostén de traje de baño blanco y me
desabroché el pantalón mostrando mis diminutas bragas de hilo con
pedrería dorada.
Ya no había vergüenza.
Solo ganas de que lo mío, no quitara los ojos de mí.
Stella no me hizo caso, creo que ni me vio, solo se dio media vuelta
empezando a caminar al agua, yo la seguí moviendo las caderas lo mejor
que podía y agitando mi cabello, podía sentir como si de repente todo se
hubiera puesto en pausa y ahora todas las miradas de TODOS se dirían
hacia mí.
Pero a mí solo me importaba una mirada.
Miré de reojo a Hades quien parecía distraído hablando con Pompeye,
cuando uno de los profesores dijo algo y él volteó alzando la vista y sus
ojos dorados se clavaron en mí a la distancia pareciendo en shock, el vaso
que tenía en la mano resbaló cayendo en la arena del impacto de verme así.
Perfecto.
.
.
***********
JAJAJAJJAJA DIOS MIDO AQUI, JUSTO AQUI ES CUANDO EL
MUNDO VA A ARDER XD leo sus teorias WUAJAJAJ!
Nos leemos el fin de semana, puede ser sabado o domingo, muchas
gracias por apoyar esta historia, heyyy 1 MILLON en el libro 2 NPS
NO ME LO CREO, USTEDES SE MERECEN EL MUNDO bueno ya
me calmo xD
Este es mi instagram: Ysarisareinamoo
Twitter: Ysarisareinamo
Por si desean hablar conmigo, las amo mucho con mi higado y mi pulmón,
las amo.
Capítulo 69: Juego de voleibol
Capítulo 69: Juego de voleibol
Me quedé satisfecha ante la reacción de Hades porque realmente era muy
difícil tomarlo por sorpresa, pero esto era lo que quería, que no quitara sus
hermosos ojos dorados de mí y que recordara que yo era la única mujer de
su vida.
Estás siendo muy infantil, Nube
».
Entonces no quería actuar maduramente.
Estás jugando con fuego
».
No me importaba, no ahora que el alcohol y los celos eran los que me
dominaban.
Me hice la que no era consciente del atrevido traje de baño que vestía y la
mirada de todos, y me metí al agua salada con las muchachas,
divirtiéndome y hablando pero claro, mirando de vez en cuando a Hades; él
se había sentado, se había vuelto a colocar sus lentes oscuros pero percibía
que no quitaba la mirada de mí cuando se metieron casi todos los
muchachos al agua, intentaba mantenerme al margen con ellos, es decir mi
objetivo era que Hades me mirara, no que me celara ni mucho menos
molestarlo o ponerlo con inseguridad.
En un momento me distraje y cuando volví a mirar a donde estaba Hades
noté que no estaba, uhm, ¿a donde había ido? Busqué con la mirada a mi
caballero hipnótico y lo encontré jugando voleibol con otro de los
muchachos.
Oh vaya.
Lo veía saltando y manejando la pelota como todo un profesional, no pude
evitar notar que parecía muy joven junto a los demás muchachos y es que
Hades Parker tampoco era tan mayor, habían chicos de su edad apenas
estudiando la carrera y él ya había logrado muchísimos títulos,
definitivamente era una persona digna de admirar.
Me salí del agua para jugar con ellos, después de todo solo nos quedaríamos
unas horas hasta las 6pm, apenas eran las 4:20pm. Me parecía gracioso ver
a Hades jugar en el equipo de Andrew, no parecía haber celos entre ellos o
molestia, ni nada, solo un juego amistoso de competición, creo que Hades y
Andrew tenían eso en común; ambos eran competitivos y les gustaba ganar.
Me acerqué a Andrew porque era el que estaba más cerca de mí, después de
todo se suponía que habíamos hecho las pases.
—¿Puedo jugar? —pregunté a Andrew.
—Sí claro —dijo, su respiración irregular de tanto esfuerzo—, justo se iba a
anexar otra persona, juega con ellos.
Señaló el equipo contrario, afirmé con la cabeza y fui con el equipo
contrario, los ojos dorado de Hades me miraron pareciendo ligeramente
entretenido de que ahora fuéramos a competir.
Sentí mis mejillas enrojecer, pero es que cada vez que estaba bajo su mirada
fija, sentía que me traspasaba y todo mi cuerpo reaccionaba ante él.
Estaba completamente embrujada por Hades y pensar en que quería casarse;
formar una familia me llenaba de ilusión, porque yo también lo deseaba.
Mordí mis labios y tuve que quitar la mirada de él porque o sino le iba a
saltar encima.
Empezamos a jugar, estaba en el equipo contrario con Rafael.
Si pudiera retroceder el tiempo creo que no aceptaría tener novios en la
misma sección de clases, se volvía incómodo, aunque eso de salir con mi
profesor no me arrepentía.
Tal vez no fue una buena idea jugar con tantos hombres y mujeres
competitivos porque todos eran muy bruscos y rudos, pero es decir, yo
también era bastante competitiva y no me importaba adaptarme y ganar, la
pelota vino hacia mí y la logré golpear, Hades se metió y me la devolvió
también con fuerza, aquí no había dulzura, esto era guerra a muerte.
Rafael la tomó en el aire y la lanzó en otra dirección anotando un punto
para nosotros, estábamos en empate.
—Excelente Nube, no pensé que fueras tan ruda —dijo Rafael acercándose
a mí, sus ojos se deslizaron por mi cuerpo sin disimulo—. No puedo creer
que te puse los cuernos tantas veces.
¿Tantas veces?
Ah, ¿es que no había sido solo 1 vez?
Que hijo de puta.
Lo miré frunciendo el ceño, sus ojos y rostro enrojecidos demostrando que
estaba algo pasado de tragos.
—¿Disculpa? —dije.
—Que estas buenísima —se detuvo a un paso de mí y agregó en un susurro:
— Ya me tienes con una erección.
—Que asco me das —dije distanciándome de él cuando empezamos a jugar
otra vez, mi mirada se cruzó con la de Hades, él tenía la pelota, pero noté
que había algo diferente en su rostro y su mirada, lucía molesto y a la vez
como si estuviera a punto de hacer una maldad, no me miraba a mí, mirada
a otro lugar.
Daba miedo, como el mismísimo satanás saliendo de entre las llamas del
infierno.
Hades sacó; lanzando la pelota con fuerza, pegándole con el puño cerrado y
la pelota salió disparada sin control dándole directamente en la pecho a
Rafael como una bala.
Mierda.
Rafael se quedó sin aire y cayó de espalda pareciendo palidecer mientras se
recuperaba del golpe, pero se levantó casi enseguida para mostrarse fuerte,
anunciaron punto para el equipo donde estaba Hades y todos fueron a
celebrarlo con él porque era el punto ganador.
Me quedé sorprendida, es decir, estaban jugando de manera brusca pero
Hades pasó la linea a algo vengativo porque yo sabía que lo había hecho
apropósito, pero bueno, Rafael se lo merecía por hijo de puta y por decirme
cosas tan asquerosas.
Rafael se acercó llevando las manos a su cintura como si no pudiera creer la
derrota.
—¿Estás bien? —dije solo por cortesía, aunque en realidad no me
importaba mucho.
—Sí, es que resbalé —dijo Rafael como si la caída no hubiera sido
provocada por la pelota que le lanzó Hades.
—Entiendo —dije riendo internamente. Me di media vuelta y él me agarró
del brazo.
—Oye espera —dijo Rafael.
Me voltee hacia él confusa, aprovechó el agarre para jalarme contra él y
casi tropecé con su pecho.
¿Pero es que este hijo de puta de verdad pensaba que yo iba a caer en sus
brazos como si no le tuviera repulsión? No, definitivamente sabía que
cuando él tomaba alcohol hacía las cosas sin pensar.
Lo empujé con fuerza, separándome.
—No me toques. —dije molesta.
—Solo quería...
—No —repliqué, estaba apretando los puños dispuesta a pegarle.
—¿Estás bien? —dijo Andrew metiéndose en el medio de los dos, pero con
la mirada fija en Rafael, ambos viéndose como archienemigos.
Oh... oh...
Mis 2 ex discutiendo, esto era incómodo, más incómodo aún porque ahora
Andrew volvía a su papel de amigo sobre protector que desea algo más que
una amistad conmigo.
Yo definitivamente no querría nada con él, o ellos, o nadie que no fuera
Hades, pero agradecía su intervención.
—Sí, estoy bien, mejor voy a cambiarme —dije, ya este traje de baño
estaba alborotando las hormonas de los idiotas y sinceramente me estaba
empezando a dar frio.
Tomé mi bolso y fui al baño del local cercano para cambiarme, además ya
se acercaba la hora de irnos, obviando lo de Rafael el viaje había estado
divertido.
Entré al baño dejando mi bolso sobre la encimera cuando de repente
escuché pasos y alguien entró tambaleándose de la pea.
Rafael.
Maldita sea.
—Nube... —dijo caminando hacia mí sin intención de detenerse, tragué
pesadamente saliva, mi corazón latiendo desenfrenado al saber que estaba
sola aquí y él completamente borracho.
—No te atrevas a acercarte —Solté, al ver que no se detuvo, agregué:—
¡Detente!
El olor a alcohol desprendía de él, su cuerpo me llevó por el medio
empujándome hasta estamparme contra la pared.
******
Holaaa conejitas lindas, les traigo un solo capitulo pero mas larguito
porque son los capitulos finales y no quiero que se lo traguen sin
masticar jsjsnjsn quiero que lo disfruteeeeeen!!! leeré sus teorias
wuajajajaaaaaa, es que lo que se viene está fuelte,muy fueellte.
Mis redes por si desean hablar conmigo o ver contenido:
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El que me siga en todo se gana un chicle gratis xD las amo con mi higado y
mi pulmón, nos leemos el miercoles.
Capitulo 70: Amor prohibido
(Parte I)
Actualización 1/2
Capitulo 70: Amor prohibido (Parte I)
Me quedé completamente aturdida por lo que había hecho Rafael, el miedo
invadiéndome al mismo tiempo que la ira.
—Sé que me quieres —susurró, su asqueroso aliento a alcohol chocando
con mi rostro—, no te resistas.
—Estás borracho —dije empujándolo con fuerza de los hombros—, sal de
aquí.
Él apretó la quijada caminando nuevamente hacia mí pero yo reaccioné
como un reflejo alzado la pierna dándole justo en la erección de su pantalón
con fuerza. Él jadeó ahogadamente echándose hacia atrás mientras caía de
rodillas al piso y se aguantaba los genitales con evidente cara de dolor y
sufrimiento.
Esperaba que le doliera mucho.
Corrí tomando mi bolso rápidamente saliendo del baño completamente
despavorida estampándome de frente con Hades y casi rebotando contra su
pecho, él me sujetó de los brazos antes de que me cayera al suelo, nuestras
miradas cruzándose haciendo que por medio segundo el tiempo se detuviera
y me encontrara a salvo, sabiendo que con él cerca nunca nada iba a
pasarme.
—Amor —solté aliviada, después recordé donde estaba—, es decir...
—¿Qué ocurrió? —me interrumpió Hades, sus ojos dorados examinando mi
rostro probablemente notando mi terror y los gemidos de dolor viniendo del
baño.
—Olvídalo, era Rafael borracho —dije, solo quería largarme de aquí.
Él empezó a caminar hacia el baño su ceño fruncido, su quijada apretada en
evidente molestia, pero lo detuve metiéndome en el medio.
—No por favor, solo vamos —dije—, sácame de aquí.
Él me miró, sus ojos dorados pareciendo querer traspasarme, solo
necesitaba la serenidad y tranquilidad que él me daba, la que me hacía saber
que todo estaría bien.
—¿Qué te hizo? —dijo Hades, su quijada apretada.
—Nada —dije y era la verdad, no logró hacerme nada—, yo le di una
patada en la entrepierna, debe de seguir pasando el dolor.
Él alzó una ceja cuando el gemido de dolor de Rafael se escuchó otra vez
saliendo del baño gimoteando.
Sí, esperaba que le doliera muchísimo más.
—Puedo defenderme sola —continué diciendo con cierta satisfacción.
Hades finalmente estiró una de la comisura de sus labios pareciendo
orgulloso de mí y dijo:
—¿Vas a cambiarte?
Afirmé con la cabeza.
—Ven —continuó diciendo y empezó a caminar, lo seguí sin dudar.
Me fui con él a la parte de atrás donde era un salón que estaba solo y podía
cambiarme tranquilamente, intenté cerrar la puerta pero no tenía cerradura.
—Yo vigilo la puerta, cámbiate —dijo Hades a mi lado, apreté los labios y
miré sus preciosos ojos dorados.
Me sentía muy estúpida por mi comportamiento de hoy.
—No debí ponerme este puto bikini —dije—, solo quería que no vieras a la
profesora Pompeye, y que solo me vieras a mí.
Después de que lo dije me sentía patética por mis celos incontrolados, sin
embargo Hades estiró la comisura de sus labios en una ligera sonrisa que
ahuecaba sus hoyuelos y susurró:
—Solo tengo ojos para ti.
Por esta razón es que estoy tan enamorada de ti
».
Siempre me daba seguridad y confianza cuando la necesitaba.
Sonreí sintiendo que mi rostro entero se sonrojaba por sus dulces palabras y
él alzó una mano acariciando mi mentón, sus manos grandes dándome el
confort que tanto me gustaba que me diera y su simple roce ya empezando a
calentarme.
Amaba cuando me confirmaba que seguía siendo mío, y continuó diciendo
en un susurró:
—Puedes ponerte lo que quieras, pero nadie puede tocar lo que es mío o
habrá consecuencias.
Sonreí en respuesta, sus ojos se deslizaron a mi boca y su pulgar acarició la
silueta de mis labios, abrí la boca un poco con la mirada fija en él cuando
deslicé la punta de mi lengua por su dedo y lo metí más profundo a mi boca,
nuestras miradas se encontraron, sus ojos oscurecidos cuando susurró:
—Estabas enloqueciéndome, Nube, todos estaban viéndote, todos te
deseaban y yo no podía hacer nada al respecto, ni siquiera acercarme a ti.
Saqué su pulgar de mi boca y tomé su mano.
—¿Sabes qué es lo mejor? Que solo tú puedes tocarme —dije y coloqué su
mano en mi trasero para que me tocara con completo descaro.
Él mordió su labio inferior y me apretó contra él, jadee de la impresión, la
intensidad matándome por tanto tiempo en castidad, mi cuerpo entero
entrando en llamas.
—Nube... no me tientes —susurró Hades—, llevo deseándote todo el día.
Me pegué más a él de modo que le restregué los pechos por el suyo y mis
caderas por su bragueta, él apretó los ojos temblando ante la tentación.
—Yo llevo deseándote desde la última vez que te vi —susurré y jadee
cuando él me apretó más contra su cuerpo.
*****************
Nube con garras, doble capitulo, pero recuerda votar o te dará diarrea
y sin papel :D
Capitulo 71: Amor prohibido
(Parte II)
Actualización 2/2
Capitulo 71: Amor prohibido (Parte II)
Hades me colocó de espaldas a la pared en un simple movimiento que me
hizo jadear y sin perder tiempo empezó a besarme el cuello con deleite
hasta mi oreja, debía de saber salado porque no me había quitado el agua de
mar.
—¿Estoy salada? —jadee arqueandome, pegando mi trasero contra su
bragueta sintiéndolo.
—Estás lista para comerte —susurró a mi oído.
Jadee empezando a mover las caderas contra él mientras su mano acariciaba
mis pechos y me los apretaba.
Sentía que este era justo el lugar donde quería estar; con él muriendo de
calentura.
—Te gusta tentarme ¿cierto? —susurró Hades a mi oído.
—Me encanta. —gemí con una ligera sonrisa.
—¿Por qué Nube?, ¿por qué te gusta volverme tan loco? —mordió el lóbulo
de mi oreja.
—¿Te vuelvo loco? —sonreí, y sentí una de sus manos bajar al borde de
mis bragas sobre mi vientre, mi respiración volviéndose irregular.
—Eres la única capaz de enloquecerme. —dijo Hades.
Me volteó de modo que ahora quedé frente a él, nuestras miradas fijas en el
otro como una corriente eléctrica que nos conectaba, lo nuestro era algo
eléctrico porque cada vez que nos consumíamos en pasión de esta manera,
volaban chispas.
—Eres mía, solo mía. —dijo Hades inclinándose hacia mí, su nariz rozando
la mía y entonces metió una mano dentro de mis bragas.
—Soy tuya. —jadee echando mi cabeza hacia atrás y alcé una pierna para
darle más acceso, sus dedos deslizándose en mi humedad de una manera
deliciosa, mi corazón latiendo desenfrenado queriendo más de él.
—¿Te gusta? —susurró, su aliento chocando con mi boca, todo mi cuerpo
estaba completamente caliente y cosquilloso, al borde de probar mi primer
orgasmo.
—Ah... —jadee— sí.
Sus largos dedos empezaron a moverse más rápido dentro de mí, saliendo y
entrando, me estremecí y sintiendo que me inundaba del calor que me
causaba el profundo placer cuando llegué a mi primer orgasmo.
Amaba que fueran sus manos y no las mías, que fuera su calor y no mi
imaginación.
Bajé la mano y toqué su miembro encima del pantalón completamente duro
y abrí su cremallera, sacándolo, lo tomé en mi mano sintiéndolo
completamente caliente, quise agacharme para metérmelo a la boca, pero
Hades me sostuvo de los brazos, lo miré, sus ojos oscurecidos con una
ligera sonrisa.
—No tenemos mucho tiempo. —dijo Hades.
Apreté los labios, él tenía razón, esto tenía que ser rápido.
Hades sacó un condón de su bolsillo y no perdió tiempo, se lo colocó
cubriendo su miembro. Me tomó de la espalda baja para acomodarme
mejor, alcé la pierna y él arrimó mis bragas a un lado para colocar su
miembro en mi entrada empujando, llenándome, los dos jadeamos nuestras
miradas cruzándose y entonces me alzó acomodándome mejor contra la
pared, envolví mis piernas alrededor de sus caderas mientras él comenzaba
a moverse rápido y fuerte contra mí, su boca en mi cuello su respiración
agitada, yo no podía dejar de gemir.
Era demasiado intenso.
—Shh... —susurró Hades, no podíamos hacer tanto ruido en este sitio.
—Lo sien... —empecé a decir pero me ahogué un jadeo— ah...
El calor invadió mi cuerpo mientras seguía embistiéndome, aferré mis uñas
a su espalda, el sonido de mi espalda ahora sudada pegando de la pared al
igual que nuestras pieles chocando.
Este hombre me encantaba en todos los sentidos.
Nunca nadie me hacía sentir como él.
Hades me tapó la boca cuando mis jadeos se intensificaron y mis piernas
entraron en un intenso cosquilleo al mismo tiempo que el intenso calor
invadió mi cuerpo entero en una fuerte sensación placentera que me hizo
jadear ante el placer de mi segundo orgasmo. Hades no tardó nada en
venirse también estremeciéndose, ambos nos quedamos por un momento
recuperando el aliento en la misma posición, sabiendo que cuando
estábamos juntos todo parecía explotar en miles de llamas ardiendo.
Cuando de repente, la puerta del salón se abrió y vi que alguien entró
encontrándonos al descubierto con las manos en la masa, sus ojos verdes se
cruzaron con los míos y me tensé.
Gabriel.
.
.
*************
Capitulo dedicado a:
Yamileth Sandoval y a Sophia Alvarez, feliz cumpleaños.
......
Ya va, ya vaaaaa, KHE?! SE PRENDIO ESTO, bueno, bueno, faltan como
5 capitulos más, y si el libro 1 (10 veces tuya) llega a 3 Millones para el
sabado entonces los subo todos ¿les parece? sjsjndsjnsj yo aquí intentando
negociar, espero no me maten jahshsj
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Capitulo 72: Intentado solucionar
las cosas
MARATON DE 5 CAPITULOS.
Capitulo 72: Intentado solucionar las cosas
Antes de que pudiera decir algo, Gabriel estiró la comisura de sus labios en
una sonrisa que me pareció extraña y se fue por donde vino; igual de
sigiloso, creo que ni siquiera Hades se dio cuenta que entró porque estaba
aún con la cabeza metida en mi cuello, aunque a veces pensaba que Hades
tenía ojos en la espalda.
Solté un jadeo de sorpresa y empujé un poco a Hades por los hombros para
que se separara de mí.
Mierda.
—Estás asusada —dijo Hades, más que una pregunta, era una afirmación, él
lo veía en mí.
No fui capaz de verlo a la cara mientras me enfocaba en arreglarme el traje
de baño y me cambié rápidamente a algo que me cubriera.
Al parecer Hades no tenía idea de que Gabriel; el hijo mayor de su
madrastra, nos había visto.
Tampoco quería decirle, es decir sabía que ellos no se la llevaban bien y
esto podía hacerlo empeorar, así que yo hablaría con Gabriel; era mi amigo,
de seguro me entendería a mí y guardaría el secreto solo por mí.
De lo contrario no tendría opción.
No miré a Hades, de esa forma no leería las expresiones de mi rostro ni
tampoco mi lenguaje corporal.
—Yo... eh, nada —dije intentando parecer serena—, nada es, que la puerta
se abrió y me asusté.
Apenas me atreví a mirarlo, él solo estaba parado ahí mirándome como si
pudiera saber tan solo por el tono de mi voz que le ocultaba algo.
—Vale —dijo finalmente Hades—, sal tú primero y yo saldré después.
Apreté los labios acomodando mi bolso en mi espalda.
—Esta bien. —dije y sonreí un poco con coquetería porque era lo que
usualmente haría si todo estuviera bien.
Creo que esto de salir con alguien que te leía el lenguaje corporal solo me
estaba obligando a controlar más mi lenguaje corporal.
Uhm, tal vez por eso Hades era así de controlado con su cuerpo y sus
expresiones, porque no quería ser un libro abierto que se leyera con
facilidad.
Salí disparada como una bala del salón de donde estaba con Hades hacia
donde estaban los muchachos de mi clase arreglando sus cosas porque ya
todos nos íbamos. Busqué a Gabriel con la mirada sin éxito, pero en el
autobús no se iba librar de mí. Mis manos temblaban de los nervios al
pensar en que Gabriel estuviera en este momento hablando con el
coordinador o algo así de lo que vio.
Estábamos en graves problemas.
Todos subimos al autobús y lo primero que vi fue a Rafael; estaba tirado en
el pasillo del autobus completamente inconsciente de la borrachera.
Que asco que me daba ese hombre.
Miré a Gabriel sentado casi al fondo y fui hacia él, alguien se iba a sentar
pero lo empujé sentándome yo, la persona me lanzó una mirada confusa,
pero luego se sentó en otro lugar, miré a Gabriel, él se levantó con la
intensión de cambiarse de puesto pero lo sujeté de la muñeca y puse un
muro con mi cuerpo para que no saliera.
—Por favor —dije y él fijó sus ojos verdes en mí—, quédate.
Frunció un poco la nariz y se sentó soltando un suspiro.
—Mmh, presiento que hablaremos de algo profundo. —dijo Gabriel.
Miré alrededor, la música era lo suficientemente alta como para que nos
escucharan y todos parecían lo suficientemente borrachos como para
prestarnos atención. Volví a mirar a Gabriel, él me veía sin ninguna
expresión, casi percibía su ligera diversión.
—No digas nada de lo que viste por favor. —susurré inclinándome hacia él
para que nadie escuchara.
Gabriel se encogió de hombros alzando un ceja y dijo:
—No vi nada.
¿Qué?
Lo miré incrédula.
—¿En serio? —pregunté.
Gabriel miró hacia adelante cuando arrancaron el autobús y se encogió de
hombros nuevamente ampliando un poco su sonrisa.
—No voy a decir nada. —dijo.
Entrecerré los ojos, me parecía un poco rara su actitud tan relajada, había
algo que no encajaba.
—Gracias. —murmuré porque.. ¿que más podía decir?
Gabriel me miró, esta vez vi una mirada diferente; más seria en él, no
parecía nada relajado ni entretenido como antes cuando dijo:
—A cambio...
Uhm.
Al parecer su silencio no era gratis.
—¿Qué? —pregunté quedándome sin aliento.
Él volvió a sonreír un poco, su ortodoncia notándose en sus dientes cuando
dijo:
—Quiero que me des una entrada a tu presentación de ballet.
Ah.
¿Era solo eso? Realmente pensé que sería algo más grave.
—¿Qué? ¿Eso? —pregunté sin comprender.
Gabriel afirmó con la cabeza en respuesta pero había algo raro en su mirada
que no me dio buena espina, entrecerré los ojos.
Hay algo raro aquí
».
—Ah, claro —dije—, no hay problema.
Siempre me daban unas entradas gratis para las presentaciones, y de hecho
me quedaban 2 para la presentación de mañana, que le diera una a Gabriel
no me perjudicaba ni nada parecido.
—¿Está bien? —preguntó Gabriel.
—Está bien. —afirmé con una ligera sonrisa, prefería pensar en que Gabriel
de verdad solo quería ir a mi presentación de ballet y que no tenía malas
intenciones.
Pero como Hades lo tenía en la mira, yo también debía de tener motivos
para sospechar de él; los ojos abiertos.
Tragué pesadamente saliva sintiéndome algo intranquila porque cada vez
eran más personas que sabían del profesor Parker y yo.
Eso me aumentaba la ansiedad.
Alcé la vista hacia unos asientos más adelante, encontrándome con unos
ojos dorados fijos en mí, Hades me miró por medio segundo más como si
quisiera que me diera cuenta de que él me miraba y luego volteó al frente
otra vez.
Uhm.
No sabía si eso significó que no le gustaba que hablara con Gabriel o que él
sabía todo lo que estaba pasando con Gabriel.
Maldición, sentía que estaba ajena a algo, e ignorante de muchas cosas solo
que aun no sabía qué.
Al llegar a casa, lo primero que hice fue encerrarme en mi habitación y
llamé a Hades, pero me mandó directo al buzón de voz como si tuviera el
teléfono apagado, tal vez... se había quedado sin batería. Quería invitarlo a
la presentación de ballet y contarle lo que había hablado con Gabriel y todo
lo que había pasado.
Le dejé un mensaje así cuando encendiera su celular lo vería.
Nube:
Te enviaré un código de invitación por si quieres ir a mi presentación de
ballet, es mañana.
No le había dicho antes porque realmente no habíamos hablado nada estos
días hasta hoy... que entramos en el salón y follamos.
Esperé unos minutos pero no me respondió.
Suponía... que lo haría cuando estuviera desocupado.
Entré al baño a quitarme el agua salada para dormir, esperaba que Hades no
estuviera molesto.
*********
MARATON POR LOS 3 MILLONES en 10 veces tuyaaaaa!!!!! eehhh
pero recuerda votar o te dará diarrea :D
Capitulo 73: La presentación de
ballet
2/5 MARATON
Capitulo 73: La presentación de ballet
Siempre que teníamos las presentaciones de ballet era un caos dentro del
orden, es decir, la producción corría de un lado a otro organizando todo tras
bambalinas y nosotras estábamos en los camerinos terminando de
arreglarnos mientras nuestra instructora de ballet Angelina nos decía que
nos apresuráramos y nos ayudaba con los últimos detalles de nuestro
peinado, vestuario o maquillaje.
Siempre era así y no iba a mentir, me gustaba esa emoción de nervios antes
de salir al escenario.
Bailar era mi pasión y amaba este lugar.
No sabía nada de Hades Parker desde ayer, no me respondió el mensaje de
anoche donde le envié la invitación ni nada, era lo que no comprendía de él,
que no me respondía o escribía algún mensaje, creo que tenía que empezar
a decirle a Hades que me gustaría mucho recibir un mensaje de buenos días
o de buenas noches cuando no estuviéramos juntos, o simplemente que me
enviara un mensaje para saber si seguía vivo o no.
Hombres
».
Terminé de echarme fijador en el cabello para que no se me moviera ningún
mechón de mi moño alto, y Angelina me colocó un poco más de brillantina
en los pómulos de mi rostro en ligeros toques con sus dedos.
—Nube alguien en el pasillo de vestidores está buscándote —me informó
Angelina—, dijo que es tu doctor, si estas embarazada o estás sufriendo de
alguna enfermedad es mejor que me lo hagas saber ahora antes de que
salgas y arruines la presentación...
¿Uh?
Fruncí el ceño, ¿mi doctor? ¿enfermedad? ¿embarazada...?
Santas vacas un bebé no lo creo
».
—No, no estoy enferma —la interrumpí— ¿Mi doctor, dijiste?
—Está afuera —dijo Angelina y fue con otra de las chicas a retocarle el
maquillaje.
¿Afuera?
¿Pero quién había venido ahora para hablar conmigo?
Uhm... ¿Hades?
Sin poder evitarlo sonreí pensando en que se tratara de él.
Me di la vuelta y salí de los camerinos, apenas crucé el pasillo me frené en
seco al ver a Hades ahí.
Santas vacas de los dioses
».
Estaba de espaldas a mí atendiendo una llamada, mis ojos se deslizaron por
su cuerpo, vestía un elegante suéter oscuro que se aferraba muy bien a su
espalda ancha y musculosa, unos pantalones que resaltaba unas buenas
piernas y su elegante porte al pararse como si esperara una foto.
Que hermoso que eres mi adonis
».
Que hombre tan sexy... siempre parecía un colirio para la vista.
Me acerqué a paso lento hacia él, lo vi colgar volteándose hacia mí mientras
guardaba el teléfono en su bolsillo, su mirada de ojos dorados se clavó en
mí y mi corazón salió disparado como siempre me sucedía cuando solo me
miraba, sus labios se estiraron en una ligera sonrisa y dijo:
—Está hermosa, Nube.
Joder, pero es que siempre sabe qué decir para mantenerme boba
».
Me preguntaba si algún día, este sentimiento de alegría inmensa que sentía
cada vez que lo veía iba a cambiar.
Mi rostro entero se sonrojó por completo.
—Gracias, doctor Parker. —susurré casi quedándome sin aliento.
No, creo que nunca iba a superar esto que sentía por él, cuando me enamoré
de Hades no fue a medias, fue por completo, salté sin paracaídas y sin
miedo a estrellarme otra vez.
—Estás nerviosa —notó Hades y luego fue que me di cuenta de que yo
estaba jugando con mis dedos entrelazados.
«
Tienes que empezar a controlar tu lenguaje corporal, Nube
».
—Un poco. —admití.
—No lo estés —dijo Hades—, sabes lo que haces y lo harás excelente.
Le sonreí un poco sin poder evitarlo y me crucé de brazos sintiendo de
repente que la tela de mi traje de ballet me rozaba demasiado con mis
pezones endurecidos.
Mi cuerpo siempre reaccionaba ante él.
Qué desastre Nube, no llevas sostén
».
Sentí que el sonrojo se intensificó más en mis orejas y cuello. Hades miró
mi cuello, de seguro estaba viendo el collar donde colgaba el anillo que me
había dado y el dije de llave que también me había regalado él, ambas las
llevaba conmigo.
—Uhm, pensé que no ibas a venir. —comenté.
Él no apartó la mirada de mí y preguntó:
—¿Por qué no?
—No me respondiste. —solté, me quedé esperando literalmente casi toda la
anoche antes de dormirme que me respondiera el mensaje o al menos que
me escribiera en la mañana algo, pero eso no pasó.
Hades pareció comprender y afirmó con la cabeza.
—Oh, sí recibí el mensaje —dijo— solo que no pensé que debía de
responder.
¿Uh?
Entrecerré los ojos.
¿Acaso lo decía en serio? ¿no pensó que debía de responder o al menos
escribirme? Apreté la quijada molesta al borde de empezar a reclamarle,
pero es que Hades lucía como si no comprendiera qué había hecho mal y
fue cuando recordé que a lo mejor para él era normal todo esto, que él no
veía el por qué de mi molestia.
Su condición
».
Frené mi lengua y lo miré, él me miraba a la expectativa.
Respira profundo, no explotes
».
Me llené de paciencia y dije:
—Usualmente en una relación es normal escribir varios mensaje y
responder con otros, es... lo que hacen las parejas normales ¿sabes?
Hades pestañeó un par de veces como si procesara lo que le decía.
Interesante que el señor sabelotodo al parecer no lo sabía completamente
todo.
—Te he respondido mensajes —dijo como si no me comprendiera, claro, él
no lo veía como si los mensajes fueran algo cotidiano para pasar el rato y
saber de la otra persona.
—Me refiero a chatear por mensajes, enviar fotos, videos o notas de voz de
tu día —le expliqué.
Su ceño se frunció un poco pareciendo algo confuso ante mi explicación.
—¿Y con qué fin? —preguntó.
Uhm, evidentemente Hades no era de los que chateaba, claro es que era un
hombre muy ocupado.
Que rara sensación era la de tener que explicarle algo al hombre que me
había enseñado todo.
—A veces cuando se extraña a alguien se chatea por mensajes y hablan de
lo que sea, cosas cotidianas —dije—, llamadas y esas cosas, no solo una
video llamada inesperada a mitad de la noche para sexo.
No era como si no me hubiera gustado esa llamada inesperada de sexo, pero
quería sentirme cerca de él, así fuera por mensajes.
Hades pareció comprender mi punto.
—Nunca hice eso de chatear, lo veo como una perdida de tiempo —explicó
—, lo siento si te hice sentir mal por no hacerlo.
Sonreí un poco porque al parecer Hades no sabía, era muy novato en esto de
una relación.
Me encogí de hombros y dije:
—Gracias por haber venido.
Hades afirmó con la cabeza como única respuesta, y dijo:
—Vine a decirte algo.
Su repentino comentario me hizo mirarlo a la expectativa.
—¿Qué? —pregunté.
Él dio un paso hacia mí y acarició mi mentón, su simple toque me dio
calidez y tomé una profunda respiración, se sentía como estar en casa.
—Quiero que al finalizar la presentación —continuó diciendo Hades—
vayas directamente a camerinos y no salgas hasta que Demitri vaya por ti.
¿Uh?
Lo miré confundida, él se mantuvo serio e inescrutable como siempre.
—¿Por qué? —pregunté, parecía algo muy especifico, casi como si
estuviera en peligro.
—Porque te llevará. —respondió simplemente.
Algo no encajaba.
—Hades —dije— siento que hay algo que no me estás diciendo.
Hades ladeó ligeramente la cabeza a un lado sin dejar de mirarme.
—Al igual que tú. —soltó.
Tragué pesadamente saliva.
—¿Ah? —expresé confundida, Hades bajó el tono de voz y murmuró:
—Gabriel nos vio ayer, no quisiste preocuparme y hablaste con él.
Oh.
Entonces Hades sí lo había visto, y de hecho sí supo que hasta hablé con él
de eso.
Me quedé sin nada qué decir, pero es que se lo iba a contar solo que nunca
me contestó la llamada.
No era mi culpa que no me contestara ni me devolviera la llamada.
Iba a decirle esto a Hades pero de repente las muchachas empezaron a salir
del camerino y Angelina me llamó porque ya iba a empezar la presentación
y teníamos que ponernos en posición.
Me di media vuelta y me iba a ir, pero Hades me tomó de la muñeca, lo
voltee a ver, él mantenía la mirada fija en mí y preguntó:
—¿Confías en mí?
No dudé ni un poco cuando respondí:
—Confío en ti.
Hades afirmó con la cabeza y me soltó.
—Nos vemos luego. —dijo.
—Vale. —susurré aun algo confundida y fui con las muchachas hacia el
lado que daba hacia el escenario, sin embargo voltee hacia atrás para ver si
Hades ya se había ido y para mi sorpresa lo vi al fondo del pasillo hablando
con una mujer.
Pero no era cualquier mujer, la podía recordar, su aspecto gótico y extraño,
ella fue la chica con la que tropecé en la universidad y que me ayudó a
taparme la herida cuando me corté accidentalmente el brazo esa vez que salí
despavorida cuando Hades daba la clases de
industrias.
¿Se conocían?
Angelina me empujó para que continuara caminando al escenario, pero mi
mente solo pensaba en que algo extraño estaba sucediendo aquí.
.
.
************
MARATON! Recuerda votar :D
Capitulo 74: Hora del desastre
3/5 MARATON
Capitulo 74: Hora del desastre
Empezó la presentación de ballet bajo la música de
Tchaikovsky con El lago de los cisnes
y salimos en la primera fila en perfecto
dehors
me sentía como pez en el agua en cada movimiento fluido junto con la
suave música, la luz reflejándonos como si nos indicara a donde debíamos
de ir, haciendo de algo mágico toda la presentación.
Al concluir la primera parte salí del escenario para que entrara el segundo
acto, se suponía que yo entraría junto con los demás en la mitad, aproveché
de asomarme ligeramente para ver entre las personas y me llené de orgullo
al ver a mi madre ahí junto a Luciano, Erin y para mi sorpresa Justin;
realmente no pensé que vendría, Hades estaba en unas filas más adelante
sentado tranquilamente disfrutando del acto, me emocionaba que estuviera
aquí viéndome hacer lo que amaba.
Al culminar el acto los aplausos llenaron el escenario al igual que las rosas,
ver a mi familia que siempre me apoyaba viniendo a mis presentaciones me
llenaba de orgullo, pero ver a Hades de pie aplaudiendo con la mirada
orgullosa fija en mí fue algo completamente nuevo para mí que me hacía
sentir fuera de este planeta.
Salimos a los camerinos a cambiarnos, todas hablando de lo bien que salió
todo y las ideas para las próximas presentaciones, Angelina llamó la
atención de todas alzando la mano; siempre era su indicativo para
mandarnos a callar.
—Excelente presentación chicas —dijo Angelina—, recuerden tomar sus
cosas, tómense esta semana libre, la siguiente empezaremos otra vez con los
ensayos para la presentación internacional con
Chopin.
Una obra nueva y extendida con la melodía del pianista
Frédéric Chopin
eso me emocionaba, amaba su música.
Esperaba que eso no me perjudicara con las clases o que al menos lograra
hacer ambas cosas adelantando trabajos, ya vería lo que haría.
Me cambié de ropa a algo más normal y tomé mis cosas, quería ir con mi
familia, saludar a Erin, mi mamá, Luciano, Justin y a Hades, pero este
último me había dicho que me quedara en camerinos, así que tenía que
hacerle caso porque sabía que algo estaba pasando; algo de lo que aun no
estaba enterada.
Ahora que lo pensaba no había visto a Gabriel entre público ¿por qué me
había pedido que le diera una entrada si no era para venir? O... ¿sí había
venido pero no lo había visto?
—Nube, ¿que esperas? —Dijo Angelina al ver que me quedé en camerino
sentada cuando todos se fueron.
—Yo... ¿puedo esperar aquí? —pregunté.
Angelina alzó una ceja con una sonrisa sarcástica y dijo:
—No. Voy a cerrar —me mostró la llave—, ¿acaso vas a limpiar el teatro o
qué?
Uhm, me levanté acercarme a la puerta.
—A veces era muy odiosa. —comenté.
—Siempre querida. —dijo Angelina.
Salí de los camerinos y Angelina cerró la puerta yéndose por el pasillo, me
abracé a mi misma mirando a todos lados, Demitri no llegaba y todo el
pasillo estaba solo, así que caminé a la puerta trasera del teatro pensando
que a lo mejor Demitri no me encontraba y por eso no había llegado.
Me daba miedo estar en estos lugares sola.
Tranquila, no seas paranoica
».
Apenas salí un poco, el frio de la noche me hizo temblar, noté que todas las
personas a lo lejos estaban a las afueras del teatro, uhm, creo que tendría
que salir e ir con ellos a ver si encontraba a mi familia o a Hades, apenas di
un paso afuera cuando de repente, alguien me tapó la boca con un trapo
lleno de fuerte olor a desinfectante y sentí como se me empezaba a nublar la
visión, me maree empezando a perder el conocimiento, cuando me
arrastraron metiéndome dentro de lo que parecía ser un carro y entonces
solo escuché los chillidos de los neumáticos cuando arrancaron a toda
velocidad por la avenida y yo perdí el conocimiento.
**********
Ya vaaaa queeee? sbsjds RECUERDA VOTAR O SALES
EMBARAZADA! xD
Capitulo 75: Nunca debí confiar en
ti (Parte I)
4/5 MARATON
Capitulo 75: Nunca debí confiar en ti (Parte I)
Abrí los ojos pero todo estaba completamente oscuro y negro, todo olía a
humedad y me faltaba el aire, fue cuando me di cuenta de que tenía una
bolsa sobre la cabeza, intenté mover las manos pero noté que estaban presas
en las muñecas con cuerda.
Estaba secuestrada.
Iban a matarme, estaba en enormes problemas.
Mi respiración empezó a descontrolarse ocasionando que la bolsa se me
pagara a la nariz por el escaso aire que apenas entraba, casi asfixiándome.
Calma, calma, nada lograrás desesperándote Nube
».
Respira, lento, calmada
».
Tenía que controlar mi ansiedad y desesperación, tenía demasiada sed,
quería agua.
El auto no se movía.
Me quité la cuerda de las manos porque el nudo no estaba tan duro; como si
lo hubieran hecho de manera improvisada, me quité la bolsa del rostro
tomando una profunda respiración llenando mis pulmones. Miré alrededor,
estaba acostada en la parte de atrás de una camioneta cerrada, me asomé a
los demás asientos; no había nadie.
Raro.
Miré a través de los vidrios oscuros viendo que habían muchos arboles y
solo una casa de madera muy sencilla.
¿Pero donde estaba?
De repente la puerta de la pequeña casa se abrió y observé a dos personas
salir, entrecerré los ojos observándolos mejor, no conocía a uno de ellos, era
alto y lleno de tatuajes con barba blanca, pero cuando miré al otro sentí que
me quedé sin aire al reconocer quién era.
Gabriel.
El mismo del que Hades desconfiaba a pesar de ser de alguna forma
hermanastros aunque nunca lo admitiera.
Ahora estaba completamente confundida, ¿por qué...?
Noté que se empezaron a acercar y me escondí un poco preparándome para
atacar cuando vinieran a abrir.
—Ya sabemos que siempre va a acceder si se trata de ella —dijo una voz
que reconocí como la de Gabriel—, solo necesitábamos la oportunidad
perfecta.
—Más le vale. —dijo el otro hombre de barba blanca.
Tragué pesadamente saliva y me preparé encogiendo las piernas, en cuanto
abrieron la cajuela y se inclinaron hacia mí les dí una patada a los dos
directo a la cara, ambos jadearon de la impresión inesperada y yo no perdí
tiempo, salí como un trampolín del auto corriendo completamente
despavorida de ahí hacia los arboles porque no podía encontrar la carretera.
Era esto, no reaccionaba siempre con un instinto de supervivencia
desarrollado.
De seguro que en mi otra vida fui espía.
Corrí sabiendo que mi vida dependía de esto y empecé a descender entre los
arboles agarrando cada vez más velocidad y como no, mis pies se enredaron
entre sí cayendo sin control al piso y empezando a rodar hasta que me
estampé contra un tronco.
Auch.
Jadee adolorida entreabriendo los ojos y entonces escuché los pasos cuando
se acercaba Gabriel y el otro sujeto hasta donde estaba yo.
No era capaz de moverme, todo me dolía.
—¿Cómo pudiste? —solté mirando a Gabriel.
Él se mantenía serio, había algo diferente en su mirada de ojos verdes que
parecía calculador y vengativo.
—Nada personal Nube —dijo Gabriel—, tengo mis propios intereses.
Mordí mi labio inferior, maldición, tenía demasiada sed.
—¿Por qué? —pregunté.
—Porque Hades me lo debe —soltó Gabriel resentido—, él mató a mi
mujer, por él nos atraparon, por su culpa mi mujer está muerta, ahora haré
lo mismo con él, voy a destruir su vida y darle donde más le duele. Tú.
Este hombre estaba de mente, era un completo desquiciado, tal vez si lo
convencía de que Hades y yo no eramos nada, iba a creerme.
—No hagas esto, Gabriel —susurré—. De hecho lo que sucedió con el
profesor Parker fue cosa de una vez, esa en que nos descubriste.
—No trates de mentirme —dijo de forma burlesca—, sé de su relación
desde hace tiempo por Zeus, ¿por qué crees que me metí en la universidad?
Voy a destruirle la vida.
Mierda.
Apreté los labios, él lo sabía todo desde el principio.
—No lo hagas —susurré—, fui tu amiga.
Quería tocar alguna fibra de su corazón, sin embargo él no pareció
inmutarse.
—No me pidas piedad que no tengo —Gabriel sonrió—, nunca la tuve.
Se acercó a mí, pude notar que el otro sujeto tenía un arma, le vi la cara, no
lo reconocía de nada, tenía la nariz enyesada como si se la hubiera roto, y
entonces fue que recordé que de hecho el 3er hombre que entró a mi casa le
di una patada en la cara tan fuerte que le rompí la nariz.
Era él. Estaba aquí.
Pero... Hades había dicho que había muerto de sobredosis.
Me mintió, ¿pero por qué?
Joder, iban a asesinarme.
—¿Por qué ahora? —le susurré a Gabriel sabiendo que no tenía escapatoria.
Se encogió hombros.
—Necesitaba la oportunidad perfecta y un aliado perfecto —miró al de la
barba blanca diciendo:— Él quiere venganza y yo también. Luego de que le
quitemos todo el dinero a Hades dejándolo en la calle, le dejaré tu cuerpo
sin vida como regalo.
Este hombre hablaba de matarme como si fuera algo cotidiano.
El hombre de barba blanca se acercó a mí, su mirada era frívola, su arma
balanceándose en su mano.
—¿Quién eres? —pregunté.
Él me sonrió, todos los tatuajes de su cuerpo me atemorizaban, incluso tenía
tatuajes alrededor de la cara.
—Muchos me conocen como Titán —se presentó—, tu novio me debe una
muy grande, se metió con mi exesposa. No perdono que se metan con lo
que es mío.
De repente vino claro a mi cabeza, cuando Hades me dijo que cuando era
joven se había metido con Kora cuando estaba casada y su esposo loco se
enteró tiempo después siendo peligroso.
Él era el exesposo loco de Kora.
Al parecer las sospechas de Hades eran ciertas, Titán estaba junto con otras
personas más.
—¿Por qué quisiste robar mi auto? —dije sin comprender, él tenía cara de
loco demente pero no de drogadicto como Zeus y Jenny.
—No realmente —admitió Titán, su rostro enrojeciendo—, solo quería
entrar a tu casa y saber quién eras, pero terminaste rompiéndome la puta
nariz.
Él pareció de repente enojarse aún más, sus ojos casi saliendose de sus
órbitas mostrando que no estaba bien mentalmente.
—Eres linda, pero tu hermosura me molesta —continuó diciendo Titán.
De repente me dio una patada en el abdomen sacándome el aire, me protegí
colocándome en posición fetal para evitar que siguiera lastimándome con
las demás patadas.
—Basta, basta, contrólate —dijo Gabriel apartando a Titán de un empujón,
Titán perdió el equilibrio cayendo al suelo y esos segundos fueron lo que
necesité para ignorar todos mis dolores y me levanté sintiendo una descarga
de adrenalina que me impulsaba a huir corriendo con todas mis fuerzas.
Y me perdí entre los árboles del bosque.
**********
Instagram: Ysarisareinamoo
Capitulo 76: Nunca debí confiar en
ti (parte II)
5/5 FIN DE LA MARATON
Capitulo 76: Nunca debí confiar en ti (parte II)
No sabía por cuanto tiempo había corrido ya, pero lo único que lograba ver
eran arboles en todos lados, de repente escuché disparos y algunas balas
cayeron en la tierra a mi alrededor, grité completamente despavorida de que
ese desquiciado de Titán estuviera disparando desde lejos como si se tratara
de una cacería con el único objetivo de dispararme.
Mierda, mierda, mierda
».
—Corre conejita, corre por el bosque mientras el lobo te dispara —se rió
como un completo desquiciado y me oculté detrás de un enorme árbol que
funcionaba como escudo para que no me hiriera.
Joder, sentía que no iba a salir viva de aquí.
Cuando pareció que se le acabaron las balas, empecé a correr otra vez, pero
un auto se dirigió hacia mí en medio de la tierra dejándome sin salida más
que la inevitable muerte cuando me atropellara, me quedé paralizada
cayendo al suelo de culo cuando me escandalizó con la segadora luz.
Aquí fue
».
De repente el auto frenó en seco a tan solo unos centímetros de arrollarme.
Mierda.
Respiré sintiendo que no paraba de temblar, el corazón se me iba a salir por
la boca. Gabriel se bajó del auto mirándome con molestia, y Titán apareció
de entre los arboles recargando las balas de su pistola, empecé a arrastrarme
hacia atrás en la tierra presa del pánico.
—Creí que sería más divertido —dijo Titán y se acercó a mí—Yo quiero
divertirme y terminar de hacer lo que no hice lo última vez.
Quiere abusar de ti
».
Titán empezó a quitarse el pantalón mientras se acercaba a mí, seguí
retrocediendo.
Tienes que correr ahora Nube
».
Me giré preparándome para correr nuevamente cuando de repente se
escucharon las sirenas policiales venir de todos lados, las pisadas fuertes,
las linternas y los ladridos de los perros envolvieron todo a nuestro
alrededor.
Estábamos rodeados de policías armados y perros rabiosos.
No sabía si suspirar de alivio o de miedo.
Estaba con los nervios de punta.
—¡Policía! ¡manos arriba! —escuché que gritaron.
Gabriel y Titán se quedaron anonadados de que nos hubieran encontrado
tan rápido. Hades apareció de entre los policías, Demitri a su lado, si no me
fallaba la visión, tenía una gaza médica envuelta en la frente de seguro por
eso no se apareció por mí en el teatro.
—¡Hijo de puta!, ¡tú mereces que te la quite! —le gritó Gabriel lleno de
rabia a Hades, Titán parecía también enfadado de estar atrapado y entonces
todo sucedió en cuestión de segundos, alzó el arma con dirección a Hades
—¡NO! —grité con todas mis fuerzas.
Hades no se movió, no le dio tiempo ni siquiera a Demitri de apartarlo, y vi
como recibió el disparo directo al pecho cayendo al suelo, la policia corrió
tumbando a Titán y a Gabriel en el suelo esposándolos y otros policías
fueron a atenderme, pero yo me había quedado sin aliento y completamente
shockeada en dirección a donde Hades estaba tirado.
No...
************
JOLA CONEJITAS HERMOSAS! Les cuento, faltan creo que son 3
capitulos para terminar este libro, en vez de subirlos el miércoles, lo
subiré el martes, y el último capitulo junto con el 1er capitulo del 3er
libro "eternamente tuya" lo subiré el fin de semana, así que agreguenlo
a su lista de lectura que esto está candela :D ¿como creen que
terminará? las leo. HEEY! tambien hay un anuncio muy importante
que les daré el fin de semana, así que pondré la cuenta regresiva en mi
instagram para que no se les olvideee ¿ya saben de qué trata?
Espero les haya gustado mucho la maratón, gracias por tanto, recuerda
votar.
Instagram: Ysarisareinamoo
Facebook: Ysaris Areinamo
Twitter: Ysarisareinamoo
Las amo con mi higado y mi pulmón.
Capitulo 77: Quiero el mundo
contigo
(Actualización 1/2)
Capitulo 77: Quiero el mundo contigo
—¡HADES! —grité y corrí ignorando todos los dolores que podía sentir.
Ya nada importaba, solo él.
No, por favor Hades, tú no
».
Sentí un terrible dolor de cabeza cuando llegué al lugar donde estaba Hades
tirado en el suelo, Demitri estaba a su lado de rodillas, pero lo aparté de un
empujón sin ser capaz de controlar mis impulsos y mi desesperación por
atender a Hades.
Tenía demasiado miedo.
Lo vi ahí, sus ojos entre abiertos, su rostro fruncido en una mueca de dolor,
sus manos en su abdomen cubriendo donde parecía estar herido por la bala.
Empecé a temblar, mi pecho cayendo en ese horrible vacío que sentí cuando
mi padre falleció, no quería volver a sentir ese horrible dolor de perdida.
No otra vez.
—Mi amor —jadee, mis ojos cristalizándose—, por favor, no...
Hades alzó una mano y yo se la tomé sin dudar, sus ojos dorados girándose
hacia mí, mirándome.
—Lo siento —susurró Hades, se escuchaba algo adolorido.
—No me hagas esto —murmuré—, me dijiste que nos íbamos a casar, que
íbamos a tener hijos...
Mi voz se ahogó, las lágrimas desbordándose por mis mejillas, no quería
que esto estuviera pasando ahora, me rehusaba a aceptar la realidad.
Hades entreabrió sus ojos y noté que una de la comisura de sus labios se
estiró un poco en una ligera sonrisa.
—¿De verdad quieres eso? —preguntó en un susurro.
—¿El qué? —dije sin comprender, pasé el reverso de mi mano por mis ojos,
debía de tener el maquillaje corrido de tanto llorar.
Hades no apartó la mirada de mí diciendo:
—Casarte conmigo.
De verdad me parecía muy tonta su pregunta.
—Hades, quiero todo —dije en un gimoteo—, quiero el mundo contigo,
aun nos faltan muchas cosas por vivir...
Él no apartó la mirada de mis ojos para decir:
—¿Me amas?
—Con mi vida —respondí sin dudar—, te amo demasiado, no puedes...
dejarme.
Me quedé sin aliento sintiendo que iba a desmayarme cuando Hades cerró
los ojos, su ceño permanentemente fruncido sin moverse más.
«
No
».
—Hades... —susurré en un hilo de voz— No te mueras, por favor...
No dijo nada y fue que entendí que lo había perdido para siempre.
De repente abrió otra vez los ojos pero se notaba aun algo adolorido.
—Tengo un chaleco antibalas, Nube —explicó—, solo que el golpe duele.
¿Qué?
Se tomó el borde de su camisa y se la alzó revelando el duro chaleco negro
donde mostraba la bala atascada justo sobre las costillas, si Hades no
hubiera tenido nada de eso, de seguro que no hubiera logrado sobrevivir.
Joder, pero hubiera dicho eso desde un principio.
Casi me morí del miedo sin saber que él había tomado las previsiones.
Jadee de alivio y ahora empecé a llorar pero de completa tranquilidad
porque ahora estaba bien.
Va a vivir
».
—¡Hades! Hubieras empezado por ahí, creí que morirías —susurré y miré a
Demitri él se había apartado dándonos un poco de espacio unicamente
viéndonos, claro de seguro después del empujón que le di no se detuvo a
explicarme que de hecho Hades no estaba herido.
—Lo siento, estoy bien, ¿tú estas bien? —dijo Hades haciendo esfuerzo por
sentarse y lo abracé aferrándome a él como si fuera lo único que me
quedaba en esta tierra.
—Ahora lo estoy. —susurré en respuesta mientras él acariciaba mi cabello.
Todo estaba bien.
Ahora todo estaba bajo control.
Los policías se llevaron a Gabriel y a Titán esposados por intento de
homicidio y secuestro. Hades me comentó lo que ocurrió en el teatro, al
parecer le hicieron una emboscada a Demitri golpeándolo en la cabeza con
una pala (por eso ahora tenía la cabeza enyesada), y por eso nunca apareció
por mí, pero cuando Demitri tuvo conciencia de lo que ocurría movilizaron
a todo el mundo en mi búsqueda, rastreándome por el collar de llave que me
dio Hades (que por suerte me coloqué justamente hoy), de lo contrario de
seguro Gabriel y Titán hubieran logrado su plan de destruir la vida de
Hades.
Yo solo tenía algunos raspones superficiales, nada grave y Hades le había
salido un hematoma en el abdomen del golpe de la bala, pero se aclararía
con los días, por lo tanto, creo que todo esto del secuestro pudo ser peor,
pero de hecho salimos bien.
Por suerte.
Llegamos a la casa de Hades, me sentía muy cansada, estaba agotada
mental y físicamente lo primero que hice fue entrar al cuarto rosa para
darme un baño, luego me cambié a un vestido de pijama cómodo para
dormir, tenía mucho sueño. La puerta de la habitación sonó en dos toques
antes de que la puerta se abriera y Hades se asomara, sus ojos dorados me
vieron, su rostro sin ninguna expresión aparente.
—Hola —dije sin saber por qué estaba ahí de pie sin decir nada.
—¿Quieres dormir conmigo en mi habitación? —preguntó Hades.
Pestañee varias veces procesando lo que acababa de decir.
Hades me invitaba a dormir con él a su habitación; juntos.
Sonreí un poco, realmente si alguien me hubiera dicho el año pasado que
Hades Parker me pediría que durmiera con él porque simplemente le plació
hacerlo, no lo hubiera creído.
—Sí —acepté sin dudar, él pareció complacido con una ligera sonrisa y se
fue cerrando la puerta.
Como no, Hades siendo Hades en sus pocas pero lindas demostraciones de
afecto.
Fui a su habitación, la puerta estaba abierta, apenas entré, cerré la puerta a
mis espaldas y fui a la cama donde estaba Hades acostado vistiendo solo
unos cómodos y cortos pantalones, me acosté a su lado recostándome de él,
mi mano más abajo del golpe del hematoma que tenía en sus costillas y mi
cabeza cerca de su pecho donde podía escuchar el retumbar de los latidos de
su corazón.
Ahora que estábamos tranquilos, solo podía pensar miles de cosas como;
¿quién era esta mujer con la que habló en la presentación? o ¿por qué me
ocultó todo esto?
—¿Estás cómoda? —preguntó Hades.
—Sí —dije, nos quedamos por un momento sin decir nada y entonces me
arriesgué a preguntar:— Hades... ¿Quién era ella?
Hades se quedó por un momento sin decir nada, creí que se había quedado
dormido, hasta que él preguntó:
—¿Quién?
—La chica que se viste con estilo gótico —expliqué—, hablabas con ella en
la presentación de ballet después que hablaste conmigo.
Necesitaba respuestas porque tenía muchas dudas.
Recordaba claramente cuando me encontré a la chica gótica en el pasillo y
fue amable conmigo, pero no comprendía qué relación podía tener con
Hades o que de hecho se conocieran.
Hades acarició con sus dedos mi cabello, se sentía relajante estar juntos,
pero realmente sentía ansiedad de que esto no durara y que tuviéramos que
separáramos como todas las semanas anteriores.
Eso fue una tortura.
—Es la hermana menor de Jenny; la novia de Zeus —explicó Hades—, se
llama Nancy, ella fue a visitarla a la cárcel y Jenny le contó todo esto de los
planes que tenían Jenny y Zeus con Titán, antes de que este último los
traicionara huyendo y borrando sus huella.
—Titán fue el hombre que fue a mi casa y me golpeó —dije—, e intentó
abusar de mí.
Hades no dijo nada al respecto, suponía que en este punto, ya él lo sabía,
solo que no me dijo.
—¿Sabías que Titán estaba involucrado? —continué preguntando.
—Lo presentía, pero no tenía pruebas —dijo Hades—, Zeus solo me dijo
que la tercera persona que lo acompañaba había muerto de sobredosis, no le
creí, pero no quise preocuparte.
Entonces Hades no me mintió, me ocultó lo que pensaba y él prefería no
decirme nada de sus especulaciones para no preocuparme...
—Zeus quería encubrir a Titán —comprendí, por eso Zeus no dijo nada,
probablemente porque pensaba que Titán iba a sacarlo de la cárcel, pero
Titán solo era un loco egoísta que velaba por él mismo y que necesitaba
ayuda al igual que Gabriel.
Solté un suspiro.
—Titán es el esposo de Kora —dijo Hades—, algo que no pude predecir fue
que Titán trabajara con Gabriel.
Ambos trabajaron en conjunto para hacernos daño, bueno, a Hades a través
de mí.
Que enfermos.
—¿Ellos eran los que te preocupaban? —le pregunté a Hades.
Él afirmó con la cabeza.
—Gabriel siempre supo lo de nosotros —dijo Hades—, me envió unas fotos
de la cena familiar, debí suponer que nos espiaría en cuanto pudiera, me
pidió cantidades de dinero a cambio de silencio, pero al final eso no pareció
ser suficiente, quería venganza.
—¿Por qué me ocultaste lo de Titán? —pregunté.
—Creí que te protegía manteniéndote ajena a todo esto —admitió.
Oh.
Bueno, eso no funcionó.
Gabriel tenía serios problemas al igual que Titán, personas resentidas y
vengativas sin realmente ningún propósito más que joderle la vida a los
demás en vez de perdonar y superarse, la envidia podía sacar el lado más
oscuro de las personas.
Hades tomó mi mano que reposaba en su pecho y con su pulgar acarició
una diminuta marca que ya estaba cicatrizando en mi piel, debí hacérmela
mientras intentaba escapar antes.
—No me duele —susurré.
Hades me alzó la mano y besó la herida, el simple tacto de sus labios en mi
piel se sentía como fuego ardiente que me encendió y lo sentí en todo mi
cuerpo, mordí mis labios y alcé la vista hacia él justo cuando Hades se
inclinó hacia mí, vaciló por medio segundo mientras su nariz rozaba la mía
y entonces su boca tocó la mía, ambos consumiéndonos en un beso dulce
que comenzó a tornarse cada vez más intenso y apasionado, su lengua
jugando con la mía de una manera suave y adictiva.
Ya creo que definitivamente Hades había perdido el miedo de besarme,
habíamos superado demasiadas cosas para poder estar juntos, eso incluía
renunciar a una parte de nosotros y cambiar por amor.
El sentimiento de perderlo me hacía sentir mucho más posesiva hacia él
deseando que jamás nos separáramos.
Una de sus manos acarició mis muslos subiendo mi camisa con lentitud nos
separamos unicamente cuando lo ayudé a terminar de quitármela quedando
tan solo en mis bragas rosas, Hades bajó su boca besando mi cuello,
haciéndome jadear y acariciar su cabello, esta vez era diferente, era más
delicado, era suave... era distinto.
Hades se acomodó encima de mí y abrí las piernas para que se acoplara
mejor y encajara con mi cuerpo...
****************
2 Capitulos recuerda votar, son los capitulos finales :D
Capitulo 78: Intento ser mejor para
ti
(Actualización 2/2)
Capitulo 78: Intento ser mejor para ti
Su boca fue a mis pezones jugando con ellos, acaricié su cabello sintiéndolo
suave entre mis dedos echando mi cabeza hacia atrás de lo delicioso que se
sentía todo lo que me hacía con su boca.
No quiero que termine nunca
».
Él continuó descendiendo sus besos por mi abdomen hasta el borde de mis
bragas y continuó bajando besándome por encima de la tela, acaricié su
cabello con suavidad y él me agarró del borde de mis bragas y las bajó
quitándomelas, dejándome desnuda y expuesta ante él, nuestras miradas se
encontraron, sus ojos dorados oscurecidos mirándome con deseo por un
momento mientras me tomaba de mis muslos colocando mis piernas sobre
sus hombros, y se inclinó, su boca en mi feminidad besándome los labios
inferiores con deleite, su lengua moviéndose con agilidad y entonces lo
acompañó con dos de sus dedos metiéndolos en mí.
Mierda.
Me arquee aguantándome de las sábanas porque Hades siempre sabía qué
hacer en la intimidad para encenderme, estaba más caliente que un volcán
en erupción.
Jadee estremeciéndome cuando comenzó a mover sus dedos cada vez más
rápido dentro de mí, mis piernas cosquillearon y mi vientre entró en un
intenso calor; que se extendió por todo mi cuerpo cuando toqué mi
orgasmo.
Mi respiración echa un completo desastre al igual que los latidos de mi
corazón. Sentía que estaba en el cielo y no quería bajar de ahí.
Quería más.
Hades se levantó para quitarse el pantalón, su miembro completamente
erecto cuando tomó el condón de la mesa de noche y se lo colocó, sus ojos
dorados oscurecidos fijos en mí cuando volvió a inclinarse sobre mí entre
mis piernas, mordí mi labio inferior al sentirlo tan cerca, Hades no decía
nada, y no sabía por qué esta vez se sentía distinto, creo que siempre que
estábamos juntos, el deseo nos cegaba a follar como animales, esta vez
parecíamos tener todo el tiempo del mundo y él en este momento era el
hombre más dulce del mundo.
No puedo amarte más de lo que te amo, Hades
».
Colocó su miembro en mi entrada y empujó llenándome, ambos jadeamos,
su nariz rozando la mía, su respiración caliente mezclándose con la mía
dulcemente mientras empezaba a moverse, primero lento, luego cada vez
más rápido.
Me encantas, me encantas demasiado
».
Nuestras miradas se cruzaron, sus labios rozaron los míos y Hades susurró
sobre mi boca:
—Te amo, Nube.
Pegó sus labios a los míos en un beso que selló sus palabras y me
estremeció el mundo entero.
Me había dicho que me amaba sin presiones, ni amenazas, Hades dijo que
me amaba porque realmente lo hacía. Le correspondí el beso con la misma
intensidad y entonces empecé a jadear en su boca mientras se movía más
rápido contra mí, el sonido de nuestras pieles chocando, su respiración
agitada, su rostro se escondió en mi cuello, podía escuchar sus jadeos a mi
oído, y fue demasiado para mí, puse los ojos en blanco estremeciéndome
cuando me dejé ir en puro placer, Hades soltó gruñido varonil cuando
tembló sobre mí al eyacular, ambos quedándonos disfrutando el intenso
placer por hacer el amor en su cama, recuperándonos.
Me encantaba.
Hades se acostó a un lado de la cama quitándose el condón, le hizo un nudo
y lo dejó en la papelera al lado de la cama, para seguidamente quedarse
boca arriba pasando una mano por su cabello, me acerqué a él
recostándome de su pecho y Hades pasó un brazo alrededor de mis hombros
para abrazarme y acariciarme el brazo, lo observé sin decir nada, él tenía
sus ojos dorados fijos en el techo como si estuviera pensando y creo... que
de hecho todo este tiempo él tenía algo rondando por su mente.
—¿Qué ocurre? —pregunté algo dudosa luego de varios segundos.
Hades pareció salir de sus pensamientos cuando pestañeó varias veces y
murmuró:
—¿Por qué?
Me encogí de hombros un poco.
—Es que se sintió... como una despedida. —admití.
Era la verdad, con Hades siempre era muy intenso todo en especial el sexo,
siempre me decía muchas cosas sensuales, pero esta vez, estuvo muy
callado, claro que me dijo que me amaba y eso contaba muchísimo, pero
también me preocupaba en gran parte. Fue como si me hiciera el amor por
ultima vez, se tomó su tiempo en ser dulce y calmado, algo... extraño.
Me parecía muy confuso.
Hades no me respondió nada, su respiración volviéndose cada vez más
pesada mientras cerraba los ojos, y entonces antes de darme cuenta, yo me
quedé dormida, pero aun con el pensamiento rondando por mi mente de que
esto se sentía como una despedida.
***
Abrí los ojos notando que me encontraba aun en la habitación de Hades en
su cama, pero Hades no estaba acostado ni se veía rastro de él alrededor,
uhm, ¿a donde iría?, fruncí el ceño cuando mi mirada se fijó en su lado de
la cama, me quedé sorprendida cuando vi un tulipán de color blanco, la
tomé oliéndola; olía a manzanas, también había una pequeña nota de color
rojo, la tomé leyendo que decía:
Los tulipanes blancos
se asocia a la pureza y la paz, el amor y la bondad, y eso es todo lo que
tú me haces sentir solo con estar junto a mí.
Delirio por ti, Hades.
Releí la nota tantas veces que me lo aprendí de memoria, y sonreí como
toda una colegiala ante las dulces palabras de Hades Parker. Me levanté
para bañarme y cambiarme, a pesar de que hoy quería quedarme todo el día
aquí, tenía que adelantar trabajos de clases y estudiar para varios exámenes
que tenía esta semana.
A veces odiaba la universidad, pero ya iba a más de la mitad de la carrera,
no podía abandonar ahora.
Salí a la cocina, Hades estaba ahí sentado en su taburete vistiendo una
franelilla y unos cortos pantalones, su ceño fruncido mientras tecleaba
efusivamente sobre el teclado, al percibir mi presencia me miró y estiró sus
labios en una ligera sonrisa.
Santas vacas, este hombre me alegra la existencia solo por existir
».
—¿Tienes hambre? —preguntó Hades, le sonreí como un reflejo
acariciando el tulipán que me había dado.
—No —admití y señalé el tulipán—. Está hermoso.
Hades sonrió complacido como única respuesta.
Realmente podía ver un futuro junto a él, claro que aun todo estaba muy
revuelto y era evidente que teníamos que esperar un tiempo para mostrar
nuestro amor públicamente.
Esperaba que fuera un futuro cercano.
—Debo ir a mi residencia, tengo muchos trabajos que terminar para esta
semana —le dije.
Hades afirmó con la cabeza y dijo:
—Demitri te llevará a tu casa.
—Gracias —me acerqué a él— y gracias por todo.
Hades estiró un brazo envolviendo mi cintura y me acercó a él, sonreí y me
incliné dándole un ligero beso en los labios, ambos nos separamos
unicamente mirándonos la conexión siendo intensa, atrayéndonos a
consumir el deseo que empezaba a ser palpable, iba a volver a besarlo
cuando se escucharon pasos en el pasillo que robó nuestra atención.
Demitri estaba ahí pareciendo algo apenado por habernos interrumpido.
—Buen día, disculpen —dijo Demitri, aun tenía la cinta alrededor de su
cabeza.
—Tranquilo —dijo Hades y volvió a mirarme diciendo:— pase lo que pase,
confía en mí.
Fruncí debilmente el ceño sin comprender por qué me decía esto, pero
solamente afirmé con la cabeza y susurré:
—Confío en ti.
Compartimos una ligera sonrisa y me fui con Demitri a mi residencia, iba
muy pensativa, y de hecho cuando llegué a mi casa e hice todos los trabajos
pensaba por momentos en Hades y en que algo extraño estaba pasando.
Esperaba que solo fueran imaginaciones mías.
****
A la mañana siguiente, me levanté muy temprano porque tenía examen a
primera hora, fui a mi auto, frunciendo el ceño cuando vi que en los
parabrisas de Margarita había una especie de papel, lo tomé mirándolo y me
quedé de piedra al ver que era una foto de Hades y yo el día del restaurante
que fuimos lleno de hologramas, la foto era muy nítida, yo estaba sobre
Hades en una posición muy comprometedora.
«¿Pero qué...?»
Rompí la hoja en muchos pedazos sin saber si se trataba de alguien
queriendo hacerme saber que sabía el secreto. Metí los trozos de papel en
mi bolsillo y me monté en mi auto para ir a la universidad, estaba
intranquila, con los nervios de punta y mi ansiedad revolviéndome el
estómago.
Como si no fuera suficiente, preocuparme por los exámenes y el estrés de la
universidad, ahora tenía esto.
Al llegar a la universidad me bajé y caminé al salón, pero sentía que todos
me observaban, era muy extraño, sentía incluso que murmuraban a mis
espaldas y no fue hasta que entré al pasillo principal que me detuve en seco
al ver que habían muchos estudiantes amontonados viendo la pared, cuando
ellos me vieron hicieron espacio y mis ojos vieron el papel gigante de la
foto de Hades y yo que vi temprano en mi auto.
Mi rostro entero se sonrojó, sentí que caía en un enorme hueco al ver mi
secreto expuesto ante todos en la universidad.
Quité el papel de ahí pero no tenía caso, ya todos en la universidad la
habían visto y todos ahora sabían que Hades y yo eramos amantes.
***********************
MIER...coles! ah no, no, es martes je. Dejaré aquí el mundo ardiendo
mientras arreglo y edito el ultimo capitulo que subiré el fin de semana,
recuerden que también subiré el primer capitulo del libro 3
"profundamente tuya" esta en mi perfil por si lo quieren ir agregando
a su lista de lectura :D recuerda votar, ¿que piensan? las leo, esto está
candela.
En otras noticias, en mi instagram: Ysarisareinamo hay cuenta
regresiva para este fin de semana con una NOTICIA IMPORTANTE,
hey, tambien haremos live donde podrán preguntar todo lo que
quieran, no te lo pierdas :D
Las amo con mi higado y mi pulmón, gracias por tanto.
Capitulo 79: La decisión más difícil
Actualización 1/3
Capitulo 79: La decisión más difícil
—¿Tiene algo que decir con respecto a todo esto doctor Parker? El decano
Gerald miraba a Hades inclinándose hacia el frente y apoyando los codos de
la mesa.
Hades se mantuvo firme en su silla, como siempre, su rostro sin expresión
aparente que pudiera delatar sus emociones.
Yo era la que tenía el corazón a punto de salirse por la boca.
—No —dijo Hades sin ni siquiera vacilar un poco en su respuesta.
Hades se veía fuerte frente a los directivo y el decano Gerald, yo era la que
me estaba muriendo en vida, sentada en la silla casi al fondo mientras
Hades estaba frente a todos ellos y hablaba echándose toda la culpa de lo
sucedido.
Se sentía como una pesadilla de la cual aún no podía despertar, solo caer
más y más profundo en el sueño.
—No esperábamos realmente algo así de usted doctor Parker —continuó
diciendo el decano.
Hades no dijo nada, evidentemente no tenia nada que decir mas que asumir
que el secreto grave había sido revelado; un profesor con una carrera
exitosa metido con una estudiante sobresaliente.
—Puedo preguntar —dijo el decano Gerald entrelazando sus dedos— ¿por
qué arriesgó su reputación por algo que según usted fue algo pasajero de
una noche con una estudiante?
Eso era lo que había dicho Hades, que solo fue algo de una noche
descontrolada.
—Fui débil ante mi deseo—confesó Hades—, nunca dejé a la señorita
Queen en paz, y acepto toda la responsabilidad de mis actos.
—El intercambio extranjero queda en duda —dijo la coordinadora de
dirección de seccional, su rostro gélido.
—No quiero que la señorita Queen se vea afectada por mis decisiones
egoístas —dijo Hades—, ella es joven e ingenua, me aproveché de su
inocencia.
El decano se quitó los lentes y dijo:
—Debo admitir que quedamos decepcionados con usted señor Parker, sin
embargo es un espónsor muy fuerte en la universidad.
Como no, Hades daba grandes donativos a la universidad por ende no les
beneficiaba atacarlo o molestarlo, ni mucho menos expulsarlo.
—Y debido —continuó diciendo el decano— a que aun no hemos
establecido una norma en el reglamento oficial de la universidad donde
establezca que las relaciones de alumno y profesor deben ser profesionales
dentro y fuera de la universidad, tendremos que evitar sanciones con usted.
De eso había escuchado, que a Pompeye no lo destituyeron por esta misma
razón, porque no había reglas al respecto, pero de seguro que ahora que se
reunirían para establecer esta regla.
—Pero con respecto a la señorita Queen —dijo el decano Gerald—, debe
ser aplicado medidas, y creo que negarle el intercambio extranjero será...
Oh no.
—Mis donaciones no serán suspendidas a cambio de que la señorita Queen
quede exonerada de todo esto. —interrumpió Hades.
Los directivos pareciendo sobresaltarse, evidentemente no les convenía que
su mayor benefactor dejara de dar dinero.
—Tranquilo doctor Parker —dijo rápidamente el decano Gerald—, me
refería a que negarle el intercambio extranjero sería muy perjudicial, por lo
tanto quedará exonerada de esto.
¿Qué?
».
Santas vacas, el alma me volvió al cuerpo, estaba temblando.
—Está bien. —dijo Hades.
—Entenderá que no queremos despedirlo, queremos que continúe dando
clases —dijo el decano—, es uno de los profesionales mas capacitados que
tenemos.
—Lo entiendo —dijo Hades—, pero ante tal vergüenza de mis actos,
renunciaré.
Mierda.
El decano soltó un suspiro como si supiera desde un principio que Hades
Parker iba a renunciar y dijo:
—Se respeta su decisión.
Sentí que se abría un gran hueco bajo mis pies y caía sin control al vacío sin
poder creer todo lo que había pasado.
Hades había hecho lo que prometió; renunciar, sin embargo, ahora insistía
en que me aprobaran el intercambio, es decir, era algo que yo quería con
toda mi alma desde que entré a la universidad y supe que existía ese
programa; estudiar en extranjero, sin embargo ahora, a estas alturas, eso no
parecía emocionante si tenia que renunciar a Hades.
No quería.
Esta mañana después de arrancar ese enorme papel impreso de Hades y yo
en medio del pasillo, fui a presentar las evaluaciones con los murmullos de
todos alrededor mirándome sin disimulo, porque a la gente le encantaba el
chisme y ahora yo era el nuevo
boom
de momento con el cotizado profesor Parker. Stella fue la única que se
acercó a mi y me preguntó completamente conmocionada:
—Nube ¿eso es cierto?
—Es
photoshop
—inventé para salir del paso.
—Eso no es lo que esta diciendo Andrew —dijo Stella.
Fruncí el ceño incrédula y repetí:
—¿Andrew?
—Andrew —afirmó— fue el que hizo esto. Dijo que recibió una llamada de
Gabriel desde la cárcel y le contó todo y le envió pruebas. Se encargó de
divulgarlo.
—¿Habló con Gabriel? —repetí sin comprender.
—Te odia —me dijo Stella y fue todo lo que necesite para recordar lo que
había dicho Gabriel;
«Tú mereces que te la quite».
Después de ese examen el coordinador me llamó al decanato y no tuve más
opción que seguirlo bajo la mirada juzgadora de todos, claro, ¿quién iba a
imaginarse que la presidenta de la clase tenía una relación secreta con el
profesor más sexi de la universidad?
A veces ni yo misma me lo creía.
Cuando entré a decanato, vi a Hades en plena auditoría con las autoridades
de la universidad siendo entrevistado por todo este escándalo.
Nunca estuve tan asustada en mi vida, temiendo que me expulsaran y todo
esto fuera tiempo perdido, mis sueños, mis planes, todo a la borda por mis
decisiones.
En esa reunión me enteré que me habían aprobado el intercambio y que
estaban a punto de quitármelo y probablemente suspenderme de la
universidad si no hubiera sido por Hades quien se echó toda la
responsabilidad. Quise hablar, dar mi versión diciendo que lo amaba, pero
él me interrumpía y entendí a través de su mirada frívola que quería que me
quedara callada y confiara en él como tanto me lo dijo los días anteriores
como si supiera que esto iba a suceder.
Temblaba de terror, Hades dijo que solo fue cosa de una noche
descontrolada y que yo no signifiqué nada para él, que no existía interés
romántico de por medio, esperaba realmente que supiera lo que hacia, era
doloroso escucharlo pero sabia que lo decía por una buena causa; sacarme
de este aprieto y que no me expulsaran de la universidad. Al Hades ser uno
de los financiantes de la universidad evidentemente a ellos no les
beneficiaba tratarlo mal sino mas bien proteger su reputación para que no se
fuera de la universidad.
El interés era una cosa seria, pero al menos eso nos beneficiaba.
Joder, cuando creías que algo no podía salirse mas de control, las cosas
empeoraban.
Al salir de la auditoría y de la universidad fui a la casa de Hades
directamente en mi auto, no podía estar tranquila por todo esto, necesitaba
hablar con él, mi cabeza estaba revuelta, tenía mucho miedo por todos estos
cambio que estaban sucediendo.
Me había aprobado el intercambio y Hades había renunciado a la
universidad, ¿eso quería decir que se iría conmigo a Europa? Porque el
intercambio había sido aprobado para Amsterdam.
Pensar en que Hades se fuera conmigo me elevaba la esperanza de que de
verdad ahora todo se hubiera solucionado.
Necesitaba hablar con él ahora.
****************
Holiiiis chicasss!!! hoy les traje 2 capítulos y el epílogo :D celebrando la
noticia de la publicación del libro 1, recuerda votar :D
Capítulo 80: Al final no fuiste tú
Actualización 2/3
Capítulo 80: Al final no fuiste tú
Entré a su casa, sus agentes de seguridad ya conocía el carro así que no me
prohibieron el paso, sin embargo lo pensé por un momento, debí llamar
antes de llegar a su casa, porque tal vez no estaba aquí o tendríamos que
guardar distancia por unos días, fruncí los labios, pero ya se suponía que
tendría que irme la semana que entraba, así que no podía perder el tiempo
de esperar a llamarlo y que no me atendiera.
Aquí estaba yo, sintiéndome nerviosa por haber llegado a la casa de mi
novio de sorpresa sin avisarle antes, a pesar de que ya teníamos más
confianza y una relación más cercana, aun conservaba cierta restricción y
respeto hacia él.
Saqué mi teléfono y llamé a Hades, al segundo repique atendió diciendo:
—Parker.
Mordí la uña de mi pulgar al volver a escuchar su voz.
—¿Hablamos? —pregunté.
Hades lo pensó por un momento y dijo:
—Nube no podemos vernos.
¿Uh?
».
Relamí mis labios y apagué el carro porque yo de aquí no iba a moverme
hasta que habláramos de lo que ocurrió y de lo que íbamos a hacer.
—Tenemos que hablar esto —dije—, tienes que decirme qué es lo que
ocurrirá porque ahora me aprobaron el intercambio.
Hades permaneció por un momento en silencio, unicamente podía escuchar
su respiración del otro lado.
—Es tu sueño. —dijo por fin.
—Pero no es mi sueño si no estas tú. —repliqué.
Silencio nuevamente.
Tenía un muy mal presentimiento, porque en mi sueño ideal Hades iba a
proponerme matrimonio tanto como me lo prometió y nos iríamos casados a
Ámsterdam donde viviríamos felices por siempre.
Pero algo que nadie me dijo era, que a veces para vivir nuestros sueños,
había que renunciar a nuestros planes.
—Hades... —susurré al notar que se había callado.
—Nube —suspiró— ¿dónde estás?
—Enfrente de tu casa. —dije.
No dijo nada, solo colgó y entonces lo vi cuando salió de la casa, vistiendo
su ropa casual de jeans oscuros y camisa de vestir azul, me bajé del carro
sintiendo que el corazón me latía desenfrenado, sentía que había algo de lo
que no estaba enterada y tenía muchos nervios y ansiedad.
Me detuve frente a él, Hades no me sonrió, no parecía ni siquiera feliz, solo
me veía ahí parado sin decir nada más.
Eso aumentaba mi ansiedad.
—¿Qué ocurre? —pregunté tragando pesadamente saliva.
Hades tomó una profunda respiración y dijo:
—Nube, no va a gustarte lo que voy a decirte.
Ay no
».
Sentí mis ojos cristalizarse sin ni siquiera saber por qué, sus ojos dorados
fijos en los mías parecían ser lo de otra persona porque no brillaban ni
parecían ser los ojos dulces del hombre que me decía que me amaba.
—¿Qué? —dije en un hilo de voz.
—Vas a ir a ese intercambio —dijo Hades— y terminaras de estudiar tu
carrera, sin mí.
Lo miré por un momento como si no procesara lo que me decía, o más bien,
no quería aceptar lo que me estaba diciendo.
—No —dije—, no quiero separarme de ti, no después de todo lo que hemos
pasado.
Hades me mantuvo la mirada, sentía que el corazón se me arrugaba por lo
que me decía incrementando mi terror.
—Nube mis problemas te han afectado —dijo Hades pareciendo
mortificado— y no puedo seguir interfiriendo en tu futuro, no en este
momento.
Me quedé por un momento pasmada, claro, Hades lo veía como si todos sus
problemas me hubiera afectado; Gabriel, Zeus, Titán, Kora... que fue lo que
siempre quiso evitar, por eso intentaba mantenerme ajena, y casi me
asesinaron, viéndolo desde ese punto de vista sí fue muy grave, pero ya eso
había pasado, ya lo habíamos superado.
Me rehusara que me dejara ahora.
—¿Pero cuando va a ser el momento? —pregunté, porque me había
prometido casarnos, tenía el puto collar con su anillo colgando de mi cuello.
Sentía mi corazón comenzar a agrietarse en desesperación.
Hades negó con la cabeza y dijo:
—Algunas historias de amor se desarrollan en el momento equivocado
Nube, y yo te amo...
—Yo también. —lo interrumpí.
—...Pero es el momento equivocado. —continuó.
Di un paso atrás tragando pesadamente saliva, mis ojos cristalizándose sin
poder creer que esto de verdad estuviera pasando.
Sentía que caía en un hueco cada vez más y más profundo sin poder
aguantarme de nada, solo cayendo sin control para estrellarme.
—No puedes hacerme esto. —susurré quedándome sin voz y las lágrimas
desbordaron por mis mejillas sin poder detenerlas.
Después de luchar tanto ahora él quería dejarme.
De verdad esto está sucediendo
».
—Nuestras vidas van en distintas direcciones —explicó Hades—, pero
siempre te lograré encontrar.
¿Siempre me logrará encontrar?
No quería que volviéramos a separarnos, no cuando nos habíamos
reencontrado, además si me iba, estaba segura de que no volveríamos a
vernos, tenía demasiado miedo, las lágrimas no paraban de salir por mis
ojos como cascadas.
—Me rehusó, ¡No voy a dejarte! —repliqué— Voy a dejar el intercambio.
Hades negó con la cabeza.
—Es la única forma de que no te expulsen de la universidad; que te vayas
—me explicó Hades—, eso evitará el escándalo y mantendrá la reputación
de la universidad.
Mordí mi labio inferior.
—Entonces dejaré de estudiar. —repliqué, en este momento con el corazón
en la mano estaba dispuesta a hacerlo todo solo para no perderlo.
Hades negó con la cabeza en evidente desacuerdo y dijo:
—No digas estupideces, Nube.
Me quedé sin decir nada, las lágrimas corriendo por mis mejillas sabiendo
que esto era un adiós.
Hades suspiró y alzó una mano limpiando mi mejilla, su simple toque
siendo un enorme consuelo para mí, pero aun me dejaba un enorme hueco
en mi pecho.
Era curioso que solo encontraba consuelo de la persona que me estaba
rompiendo el corazón.
—Los corazones cuando están llenos de amor sincero —susurró Hades— se
vuelven a encontrar.
Dolía escucharlo decir esto.
—Hades, no, yo no quiero. —susurré, sus ojos dorados se clavaron en los
míos y noté que se cristalizaron cuando dijo:
—Lo siento.
—No me hagas esto. —dije en un hilo de voz.
Hades miró hacia el suelo separándose de mí, pareció recomponerse y
entonces luego de unos segundos me miró, sus ojos dorados levemente
oscurecidos asustándome porque sabía que tenía otras intenciones. De
repente alzó la mano y me dio un golpe en el pecho sacándome el aire.
No
».
Cuando me iba a colocar su otra mano en mi frente lo agarré de la muñeca
con reflejos rápidos, ambos nos miramos con fijeza quedándonos muy
quietos, él pareciendo sorprendido de que lo hubiera detenido con mucha
más rapidez.
Yo también estaba sorprendida, pero como había dicho antes; en situaciones
que mi cerebro notificaba como peligro accionaba rápido y con la intención
de huir.
Solo que estaba vez, no iba a huir.
—¿Ibas hacer que te olvidara? —cuestioné dolida.
—Sí —dijo Hades y apartó sus manos de mí—, si es la única forma de que
avances y dejes de ser terca, entonces sí, haría todo lo necesario para que no
detengas tus sueños por mí.
— Ibas a borrar todo lo que vivimos. —susurré, ya debía de tener la cara
hinchada de tanto llorar.
—Debes abandonar la idea de un futuro conmigo y madurar. —dijo Hades
finalmente.
¿Madurar por querer un futuro con él?
».
Sentía que me había roto las ilusiones, como un cristal que se parte en miles
de pedazos.
—No —repliqué con el corazón roto—, debo enfrentarme a la idea de que
eres un mentiroso y que todo lo que me prometiste fue mentira.
Me di media vuelta para irme, pero me detuve y lo voltee a ver otra vez, él
me seguía observando.
—Y si quieres que te olvide, lo voy a hacer —continué diciendo molesta—,
no volverás a saber nada mas de mí, señor Parker.
Ya basta, solo debes irte antes de seguir arrastrándote por alguien que te
dejó ir
».
Él solo me miró cuando me volví a dar la vuelta y apretando la quijada me
alejé, mi orgullo herido por rogar por algo que no iba a pasar se sentía
lastimado.
Solo me subí en mi auto para irme a toda velocidad a mi residencia siendo
un mar de lágrimas aceptando que Hades Parker, había decidido dejarme
esta vez por todo los problemas a nuestro alrededor y dejando mi corazón
hecho pedazos.
.
.
******************
Faltan un capitulo más, recuerda votar :D
Epílogo
Actualización 3/3
Epílogo
Aquí estaba, sin dejar de llorar, con mi equipaje de mano y mi boleto para ir
a la sala de espera del avión que despegaría en tan solo unos minutos.
—Será poco tiempo —le prometí a mi madre mientras ella lloraba porque
me iba a cumplir mi sueño de ser estudiante de intercambio y terminar mi
carrera de ingeniería.
2 años, pero esperaba al menos tener el dinero suficiente para venir en
navidades o en vacaciones.
Nos separamos y entonces Erin me saltó encima la agarré en el aire y la
abracé, cada vez estaba más grande.
—Tía esponja, te amo—susurró Erin.
—Yo a ti princesa —susurré, ya sentía que no podía llorar más.
Odiaba las despedidas.
Luego abracé a Luciano y a Justin; estos días la habíamos pasado muy
juntos porque Justin me ayudó con los trámites del viaje y el papeleo legal
con la visa de estudiante porque él ya había viajado bastante, todos me
preguntaron qué había pasado con mi novio, pero evitaba el tema, no quería
hablar de eso.
Era doloroso hablar de eso.
En cuanto al innombrable (Hades), tras esa discusión y que me terminara,
no habíamos vuelto a hablar más, por un momento fui débil y lo llamé, le
envié mensajes dejando mi dignidad y orgullo por el suelo, pero no me
contestó ni una sola vez poniendo ese horrible muro que tanto odiaba entre
los dos.
Estaba destrozada, tenia el corazón en mil pedazos y lo peor era que sabia
que él creía que era lo correcto y que por eso no volvería.
Como dijo él no era el momento de estar juntos y el amor desgraciadamente
no era suficiente si hay demasiadas cosas en contra; como mi carrera
profesional.
Era lo mejor para los dos, para él porque tenia que mantener un perfil bajo
tras este escándalo para que no se hiciera todo un chisme porque Hades era
una figura publica respetada, y para mi porque podía perder mi carrera,
gracias a Hades había cumplido mi mayor sueño que era ser una estudiante
de intercambio en Ámsterdam, pero perdiéndolo a él.
Eso dolía.
Pero había confiado en que Hades me amaba, y casi lloró cuando lo quise
dejar antes, así que si él me lo pedía, era lo mejor, así me doliera.
Me sentía como toda una contradicción, porque lo entendía y lo amaba, de
la misma forma que no lo comprendía y lo odiaba.
Dos partes de mí luchaban por buscar paz, solo eso quería; paz y dejar de
sentir mi corazón destrozado.
—No puedo creer que ya te vayas. —dijo Saraelí antes de envolverme en
sus brazos, tan dura que era ella y desde que salimos de mi residencia ella
no había parado de llorar porque me iba.
—Adiós amiga —susurré—, ninguna otra roomie será como tú.
—Consíguete un europeo, amiga —susurró con voz entrecortada a mi oído
sin dejar de abrazarme— y quédate en Europa.
—No voy pensando en eso. —me reí un poco, realmente tenía el corazón
demasiado destrozado como para estar pensando en eso.
Ella también se rió levemente, y luego dijo:
—Él se lo pierde.
Sonreí apretando los ojos sin querer dejar de abrazarla, este tiempo Saraelí
demostró ser una amiga leal, y quería creer lo que me decía; de que Hades
se lo perdía, pero la sensación de que era yo la que lo había perdido
estaba
y probablemente lo
estaría
hasta que volviera a amarme a mi nuevamente antes que a él.
Tenía que recobrar el amor propio otra vez.
Empezaron a anunciar mi vuelo para abordar y miré alrededor manteniendo
la esperanza de que lo vería, que vendría a despedirse de mí, pero no fue
así, Hades no estaba porque había decidido dejarme, todo lo que me dijo fue
una vil mentira.
Nuevamente se había alejado poniendo un muro entre los dos.
Ya basta, no pienses en eso
».
Pasé la mirada por todos los que vinieron a despedirme con una leve sonrisa
y despidiéndome con la mano pasé para la sala de abordaje.
Es hora
».
Una lágrima corrió por mi mejilla cuando me senté en mi puesto para
iniciar una nueva vida viviendo mi sueño, pero sin el hombre de mis
sueños.
Ya deja de torturarte, simplemente deja todo esto atrás
».
Tomé mi teléfono para ponerlo en modo avión porque ya íbamos a despegar
y me quedé confundida al ver un mensaje de un número desconocido.
Uhm, ¿Hades?
No, yo no había borrado su número, así que no debía de ser él.
Abrí el mensaje y mis manos temblaron al leer que decía:
Desconocido:
Feliz viaje Nube. Con amor, Kora.
FIN.
******************
Wueenasss conejitas lindas, y aaaaaquí llegó el fin del libro 2 de 10
veces tuya, muchas gracias por leer por sus votos, comentarios y
apoyar esta historia, de verdad, son lo máximo, celebrando que el libro
1 saldrá en papel AAAAAAAAAAAAAAAAH! como lo publiqué en
instagram, pronto les daré más información de como pueden
adquirirlo, muchisimas gracias por todo, de verdad, no tengo palabras.
En otras noticias, el miercoles subiré el capitulo extra y el primer
capitulo del libro 3 (Eternamente tuya), lo pueden ver en mi perfil y
agregarla a su lista de lectura mientras tanto :D
Instagram, facebook, twitter: Ysaris Areinamo
Las amo con mi hígado y mi pulmón.
EXTRA CORTO (LA
DESPEDIDA DE NUBE)
EXTRA CORTO (LA DESPEDIDA DE NUBE)
NARRA HADES PARKER
Nunca estuve tan molesto conmigo por haber tomado una decisión correcta.
Siempre era comedido, equilibrado y capaz de controlar mis emociones,
nunca me preocupé tanto por alguien, ni amé a nadie de la manera en la que
lo hacía con Nube. Ella llegó a mi vida siendo ese punto de luz en medio de
toda la oscuridad a mi alrededor, pero protegerla era lo primordial, lo
intenté mucho; mantenerla ajena y al margen de todos mis problemas
personales, pero fue inútil, todos ellos sabían que mi único punto débil era
ella; la conejita de mis ojos y lo usaron en mi contra.
Dejarla fue el acto de amor más doloroso que había hecho en mi vida
porque realmente nunca desee hacerle daño, ni mucho menos cancelar
nuestros planes, pero no mentí cuando dije que no era el momento de estar
juntos, no cuando su carrera profesional peligraba por mi culpa, yo quería
que ella creciera profesionalmente, se graduara y cumpliera sus sueños; no
ser un obstáculo, porque sabía que en un futuro se arrepentiría de hacerlo;
de dejar todo por mí y depender de mí.
No quería eso para ella.
No podía ser amor, si aceptaba que me amara más a mí que a ella misma.
La observaba a lo lejos mientras ella se despedía de su madre, su sonrisa
iluminando su rostro pero con una mirada triste, sus hermosos ojos grises
levemente enrojecidos e hinchados de probablemente haber llorado,
deseaba,
realmente
deseaba ir por ella, pero yo contenía mis impulsos, ella estaría mejor así; sin
mí.
Yo fui un enorme problema que empezó a arruinar su vida y ella ni siquiera
lo sabía porque estaba ciega de amor.
Casi la asesinaron.
Por esa razón no podía seguir en esto, algunas veces no podía ser egoísta,
algunas veces tenia que hacerlo por ella y su bienestar, porque casi muere, y
cuando creí que todo había acabado, Kora apareció tras el encarcelamiento
de su exesposo donde él le dijo todo lo que ocurrió cuando ella por alguna
razón que aun desconozco fue a visitarlo a la cárcel.
Eso fue un acontecimiento colateral que no había tomado en cuenta que
podía pasar.
En la hipnosis, cuando se borra un recuerdo de la memoria, cualquier
palabra o golpe podría hacer que recobraras la memoria.
Por eso cuando Titán habló con Kora al tan solo mencionar el nombre de
"Nube" ella recobró el recuerdo de haberla visto, y el domingo, mi equipo
de seguridad intentó detenerla cuando quiso pasar a mi casa, estaba tan
alterada que agredió a uno de mis agentes de seguridad rompiéndole la
nariz y la escuché cuando gritó que mataría a Nube si seguía con ella.
No, no iba a dejar a Nube porque Kora lo dijera o me amenazara, de hecho
la iba a buscar para meterla a la fuerza a un manicomio porque
evidentemente era un paciente psiquiátrico y tenía pruebas de que era
agresiva; un peligro para la sociedad.
Pero Kora desapareció, literalmente estaba dada a la fuga porque sabía que
iba a denunciarla, ella estaba mentalmente inestable y exponer a Nube a
esto para que alguien atentara contra su vida no estaba bien.
Por eso, esta vez tenia que dejarla en paz, tenia que dejarla crecer y tenia
que dejarla ir, porque definitivamente no era el momento.
No hasta que mi vida fuera segura para ella.
Me oculté un poco en el muro cuando Nube miró alrededor como si pudiera
percibir mi mirada sobre ella, como dos almas en una sola, ambos nos
sentíamos y nos buscábamos.
No podía amarrarla todo este tiempo a mí mientras yo solucionaba el caos
de mi vida, era creyente de que cuando algo es para ti, nadie puede
quitártelo, y sabía que en algún momento volvería a encontrar a Nube y esta
vez estaríamos eternamente juntos cuando le pidiera ser mi esposa.
Me asomé otra vez observándola irse en el avión y sentía el sonrojo
llenarme la cara, mis ojos algo irritados pero no quería desmoronarme.
Calmado Parker, esto es por ella. Si deseas verla feliz, entonces tienes que
dejarla ser feliz
».
Le deseaba lo mejor del mundo, así fuera sin mí.
**********
Aquí les dejo el capitulo extra, final contado desde el punto de vista de
Hades, así que no me lo odien tanto, todo es por Nube :'( HADES TE
AMO, okey me calmo.
Este libro va dedicado a todas mis conejitas bellas y conejitos porque vi
que hay algunos hombres jajaja, muchas gracias por leer, se les ama
con mi hígado y mi pulmón.
Ysaris A.
Eternamente tuya
Holaaaa conejitas hermosas!, Si llegaste hasta aqui solo quiero
informate que tienes una deuda conmigo porque debes regresarte (si no
lo has hecho) y votar en todos los capitulos anteriores jiji, eso me
ayudaria muuuchooo <3 Muchas gracias por leer, muchas gracias por
el millon de lecturas, y ahora que el libro 1 "10 veces tuya" saldrá en
fisico seguimos en shock.
El libro 3 esta disponible en mi perfil llamado
"Eternamente tuya"
recuerda seguirme aqui en
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para que no te pierdas de nada. Mis redes sociales: Instagram:
Ysarisareinamoo
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por si desean hablar, etiquetarme o solo ver contenido :D
Se les ama con mi pulmon, se les adora con mi higado, nos leemos pronto
. Ysaris Areinamo.