TUTELA
REPORTE DE CONSULTA
RELEVANTE
SALA DE CASACIÓN CIVIL Y AGRARIA
ID : 698795
M. PONENTE : LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA
NÚMERO DE PROCESO : T 1100102040002020-00340-01
NÚMERO DE PROVIDENCIA : STC4213-2020
CLASE DE ACTUACIÓN : ACCIÓN DE TUTELA - SEGUNDA
INSTANCIA
TIPO DE PROVIDENCIA : SENTENCIA
FECHA : 06/07/2020
DECISIÓN : REVOCA CONCEDE TUTELA
FUENTE FORMAL : Constitución Política art. 53 / Declaración
Universal de Derechos Humanos / Pacto
Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales / Comité para la
Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer /
Convención Interamericana sobre la
Protección de los Derechos Humanos de
las Personas Mayores art. 6, 17 y 31 /
Ley 797 de 2003 / Acuerdo 049 de
1990 / Código Civil art. 1536
ASUNTO:
1. ¿Se vulnera el derecho a la seguridad social de una persona de la
tercera edad, al negarle el reconocimiento de la pensión de
sobrevivientes por incumplir los requisitos de la Ley 797 de 2003, vigente
al momento de la muerte del cónyuge cotizante, sin analizar su derecho a
la aplicación del régimen pensional previsto en el Acuerdo 049 de 1990?
2. ¿Se vulnera el derecho a la seguridad social de la accionante, al
negarle el reconocimiento de la pensión de sobrevivientes por
considerarla incompatible con la indemnización sustitutiva de la pensión
por vejez?
TEMA: ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL -
Sentencia de casación
DERECHO LABORAL - Derecho al trabajo y a la seguridad social -
Principios que lo rigen - Principio de la condición más beneficiosa:
fundamento constitucional
DERECHO LABORAL - Derecho al trabajo y a la seguridad social -
Pensiones - Principio de la condición más beneficiosa: alcance (c. j.)
DERECHO LABORAL - Derecho al trabajo y a la seguridad social -
Principios que lo rigen - Principio de favorabilidad: diferenciación con los
principios de la condición más beneficiosa e «in dubio pro operario» (c. j.)
DERECHO LABORAL - Derecho a la seguridad social - Pensiones- Pensión
de sobrevivientes - Normativa aplicable - Principio de la condición más
beneficiosa: el principio de favorabilidad no limita su aplicación en el
tiempo a la norma inmediatamente anterior al régimen legal vigente en el
momento de causarse la pensión (c. j.)
Tesis:
«El artículo 53 de la Carta Política, establece que la ley laboral deberá
tener como principio mínimo fundamental la “(…) situación más favorable
al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las
fuentes formales de derecho (…)”.
En palabras de la Sala de Casación Laboral el principio de favorabilidad
“(…) parte de la existencia de duda en la aplicación o interpretación de
normas vigentes (…)”, por tanto, excluye la posibilidad de comparar la ley
actual con disposiciones ya derogadas, pues “(…) no es viable dar
aplicación a la plus ultractividad de la ley, esto es, hacer una búsqueda de
legislaciones anteriores a fin de determinar cuál se ajusta a las
condiciones particulares del [caso] (…)”.
El acotado criterio ha sido flexibilizado en materia de pensión de
sobrevivientes, por cuanto, esa Corporación aceptó la posibilidad de
acudir a una regla sin vigencia, siempre y cuando sea la inmediatamente
anterior al momento de causarse dicha prerrogativa.
Bajo esa tesitura, se observa que existe duda sobre el alcance del referido
principio cuando lo debatido entraña la comentada prestación social,
debiendo el juzgador acudir a la interpretación más amplia y garantista de
acuerdo al postulado universal del “in dubio pro operario”.
Frente a lo discurrido, la jurisprudencia constitucional en sentencia T-084
de 2017, zanjó tal discusión, al exponer:
“(…) Esta [Corte] reconoce que, en efecto, pueden surgir dudas sobre el
alcance de la condición más beneficiosa como extensión del principio de
favorabilidad, en particular si se le interpreta de manera conjunta con
otros principios constitucionales y legales. Así, por un lado, en virtud de
los principios de legalidad de la legislación laboral y de seguridad jurídica,
podría argumentarse que el mencionado principio de favorabilidad en su
extensión a la condición más beneficiosa debe limitar su aplicación en el
tiempo solo a la norma inmediatamente anterior a la vigente al momento
de causarse la pensión. Pero también, con fundamento en otros principios
constitucionales como el respeto de la confianza legítima, solidaridad y
buena fe (artículos 58 y 83 de la Constitución), puede entenderse que el
alcance del principio de favorabilidad en la condición más beneficiosa no
limita su aplicación en el tiempo a la norma inmediatamente anterior a la
vigente al momento de causación de la pensión de sobrevivientes, esto
es, el régimen legal vigente al momento de la muerte del causante (…)”.
“(…) Frente a estas dos interpretaciones, una menos restrictiva que la
otra, considera la Corte que la interpretación más adecuada frente al
principio constitucional de favorabilidad, previsto en el artículo 53 de la
Constitución, será aquella que respete la “situación más favorable al
trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las
fuentes formales de derecho”. Como se aprecia, el principio de
favorabilidad opera en caso de duda sobre la interpretación de las
“fuentes formales del derecho”, las cuales incluyen no solo las normas
legales o infralegales, por lo que debe ser tomado en cuenta para
determinar el sentido y alcance de las normas laborales de la propia
Constitución. Por lo tanto, cuando una norma constitucional admita dos o
más interpretaciones razonables, el intérprete debe elegir aquella que sea
más favorable al trabajador. De no hacerlo, incurriría en violación directa
de la Constitución (…)”.
Así las cosas, al presentarse un conflicto de regímenes laborales para la
aplicación de la condición más beneficiosa como extensión del principio
de favorabilidad, esta Sala comparte el criterio del Tribunal constitucional
al afirmar que la aplicación de dicho postulado “(…) no se limita en el
tiempo a la norma inmediatamente anterior a la vigente al momento de
causación de la pensión de sobrevivientes, esto es, el régimen legal
vigente al momento de la muerte del causante (…)”».
DERECHO LABORAL - Derecho al trabajo y a la seguridad social:
contenido económico y social de los derechos laborales
Tesis:
«Los derechos laborales tienen un contenido económico y social que se
traducen pecuniariamente como retribución a favor del trabajador por vía
de los salarios, prestaciones, pensiones, indemnizaciones, auxilios o
subsidios de distinta naturaleza, con relación a la prestación de un
servicio personal, llámese empleado particular u oficial.
Para lograr cualquiera de estos derechos, esencialmente se debe cumplir
con un tiempo de servicio determinado o con un factor económico que en
el caso de la pensión de cualquier índole sea de sobrevivientes, vejez o
invalidez, y el mismo se causa y cumple en el régimen en vigor; previa
cotización de determinado número de semanas, por tanto, reunido ese
requisito, o habiéndose cumplido con la carga pecuniaria exigida en una
época determinada, estando vigente ese régimen prestacional,
indiscutiblemente se adquiere el derecho fundamental de aplicación del
respectivo sistema, así luego el mismo sea modificado o derogado, pues
una ley posterior, de acuerdo al artículo 53 de la Constitución Nacional, no
lo puede menoscabar; en síntesis, habiéndose cumplido con el número de
semanas cotizadas, surge indefectible un derecho adquirido al régimen
jurídico vigente, a la sazón».
DERECHO LABORAL - Derecho a la seguridad social - Pensiones -
Pensión de sobrevivientes - Personas de la tercera edad: persona en
situación de debilidad manifiesta
DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES - Personas de la
tercera edad: lectura con enfoque diferenciado de la Declaración
Universal de Derechos Humanos y del Pacto de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, en favor de los ancianos
DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES - Convención
Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las
personas mayores: importancia en el desarrollo de las leyes y políticas
internas para la población de la tercera edad
DERECHOS DE LAS PERSONAS DE LA TERCERA EDAD - Sujetos de
especial protección
DERECHO LABORAL - Derecho a la seguridad social - Pensiones -
Personas de la tercera edad: deber de cuidado con que los funcionarios
judiciales deben examinar cualquier solicitud de reconocimiento y pago de
la prestación
Tesis:
«Para la Corte, en el presente asunto, está acreditada la situación de
debilidad manifiesta de la quejosa, atendiendo a su avanzada edad (85
años) y a su estado de salud, siendo un sujeto de especial resguardo y,
por ese sólo hecho, merece un tratamiento especial en pro de
salvaguardar sus intereses.
Diversos instrumentos internacionales han consignado la especial
protección para los adultos mayores, en los cuales se establece la
necesidad de otorgarles unas especiales garantías para preservar la vida
de estos individuos en condiciones dignas, proscribiendo la
discriminación, los maltratos y buscando brindarles la atención en salud,
cariño y cuidados que, en general, requieren durante su vejez.
Las Naciones Unidas, a través de sus agencias, ha emitido numerosos
pronunciamientos de soft law sobre la materia, estudiando los tratados
universales de derechos humanos a través de un enfoque diferenciado
creado para favorecer a los ancianos. Como parte de esa labor, el Comité
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales hizo una lectura con esa
perspectiva de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en la
Observación General Nº 6 de 1995: “Los derechos económicos, sociales y
culturales de las personas de edad”.
Adicionalmente, el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, efectuó en 2010 la “Recomendación
General Nº 27 sobre la protección de las mujeres mayores y de sus
derechos humanos”.
En el ámbito interamericano, el 15 de junio de 2015 se adoptó la
“Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos
Humanos de las Personas Mayores”, la cual, aun cuando todavía se
encuentra en proceso de ratificación por el Congreso de la República,
constituye un instrumento de vital relevancia por su aporte conceptual al
tema, pues muestra los derroteros a seguir para desarrollar leyes y
políticas favorables a esta población.
El canon 6 de la citada preceptiva reza:
“(…) Los Estados Parte adoptarán todas las medidas necesarias para
garantizar a la persona mayor el goce efectivo del derecho a la vida y el
derecho a vivir con dignidad en la vejez hasta el fin de sus días, en
igualdad de condiciones con otros sectores de la población”.
“Los Estados Parte tomarán medidas para que las instituciones públicas y
privadas ofrezcan a la persona mayor un acceso no discriminatorio a
cuidados integrales, incluidos los cuidados paliativos, eviten el aislamiento
y manejen apropiadamente los problemas relacionados con el miedo a la
muerte de los enfermos terminales, el dolor, y eviten el sufrimiento
innecesario y las intervenciones fútiles e inútiles, de conformidad con el
derecho de la persona mayor a expresar el consentimiento informado
(…)”.
Además, el artículo 17 establece la obligación de promover “(…)
progresivamente, dentro de los recursos disponibles, que la persona
mayor reciba un ingreso para una vida digna a través de los sistemas de
seguridad social y otros mecanismos flexibles de protección social (…)”.
Finalmente, la regla 31 refiere la obligatoriedad de “(…) asegurar que la
persona mayor tenga acceso efectivo a la justicia en igualdad de
condiciones con las demás, incluso mediante la adopción de ajustes de
procedimiento en todos los procesos judiciales y administrativos en
cualquiera de sus etapas (…)”, para lo cual, han de “(…) garantizar la
debida diligencia y el tratamiento preferencial a la persona mayor para la
tramitación, resolución y ejecución de las decisiones en procesos
administrativos y judiciales (…)” y, además, “(…) [l]a actuación judicial
deberá ser particularmente expedita en casos en que se encuentre en
riesgo la salud o la vida de la persona mayor (…)”.
En el ordenamiento interno, la Carta Política consigna varios derechos a
favor de las personas mayores, tales como la dignidad humana, la vida,
igualdad y no discriminación, salud, seguridad social, familia y acceso a la
administración de justicia, entre otros muchos (arts. 1, 11, 13, 42, 46, 48
y 49).
En ese sentido, la Corte Constitucional ha dicho que por sus particulares
condiciones son “sujetos de especial protección”, por tanto, como ya se
dijo, es imperativo siempre brindarles unas óptimas condiciones de
existencia, materia sobre la cual hay numerosos pronunciamientos.
Tratándose del reconocimiento de pensiones, la prerrogativa a la
seguridad social adquiere una relevancia vital, por constituir un ingreso
económico a través del cual se garantiza la subsistencia de los adultos
mayores en sus últimos años de vida, así se ha dejado sentado en
múltiples fallos de tutela.
De esta forma, cualquier solicitud de reconocimiento y pago de una
prestación de esa índole, elevada por una persona de avanzada edad,
como la tutelante, debe ser examinada con sumo cuidado y diligencia, a
fin de adoptar la resolución que resulte más favorable a éste. Frente a ese
tópico, esta Sala comparte lo argumentado por el Máximo Tribunal
Constitucional, en el siguiente extracto:
“(…) Entre los sujetos de especial tutela constitucional se encuentran los
adultos mayores, quienes al alcanzar cierta edad ven disminuida su
capacidad física y con ello la posibilidad de ejercer en toda su dimensión
algunos de sus derechos. Dada esta pérdida progresiva de - entre otras
cosas- la fuerza laboral, es probable que la única fuente de ingresos que
puedan percibir sea la pensión. Es por esto que resulta especialmente
grave la no cancelación o la cancelación parcial de las mesadas
pensionales, pues ello puede menoscabar el derecho a disfrutar de
condiciones de vida digna, el derecho a la salud y el derecho al mínimo
vital, entre otros, de las personas ancianas”.
“Ha dicho esta Corporación al respecto: "Si una persona sobrepasa el
índice de promedio de vida de los colombianos (se estima en 71 años), y
ella considera que se le ha dado un trato discriminatorio en el reajuste
pensional y por tal motivo ha reclamado ante juez competente, pero se
estima razonablemente que el solicitante ya no existiría para el momento
que se produjera la decisión judicial, debido a su edad avanzada,
entonces, ese anciano no tiene otro medio distinto al de la tutela para
que, provisionalmente se ordene el respeto a su derecho (…)”».
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL - Vulneración por desconocimiento
del derecho del cónyuge supérstite a la aplicación del régimen pensional
previsto en el Acuerdo 049 de 1990, cuya exigibilidad sólo pendía del
cumplimiento de la condición
DERECHO LABORAL - Derecho a la seguridad social - Pensiones -
Pensión de sobrevivientes - Requisitos: cuadro comparativo de la
evolución normativa a partir de 1990
DERECHO LABORAL - Derecho a la seguridad social - Pensiones -
Pensión de sobrevivientes: compatibilidad con la indemnización
sustitutiva de la pensión de vejez (c. j.)
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL - Vulneración del derecho al
negarle a la accionante el reconocimiento de la pensión de sobrevivientes,
por considerarla incompatible con la indemnización sustitutiva de la
pensión de vejez
ÓRDENES IMPARTIDAS EN LA SENTENCIA - La Sala ordena a
Colpensiones, que en caso de conceder la pensión de sobrevivientes,
observe la prescripción trienal de las mesadas causadas
Tesis:
«La libelista cuestiona la providencia SL4538-2019 de 23 de octubre de
2019, donde la Sala de Casación Laboral casó la sentencia de 27 de
septiembre de 2018, emitida por el ad quem y, en sede de instancia,
revocó la providencia adoptada el 29 de enero de 2018, por el Juzgado
Diecisiete Laboral de Cali, para, en su lugar, absolver a la Administradora
Colombiana de Pensiones del reconocimiento y pago, a favor de la aquí
actora, de la pensión de sobrevivientes causada por su esposo, Antonio
Balanta Lasso.
2. La célula judicial confutada comenzó precisando que el tribunal, pese a
advertir que el causante no había cotizado ninguna semana en los tres
últimos años antes de su deceso y a evidenciar que aquél recibió una
indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, determinó la causación
el derecho a la prestación de sobrevivientes, por cuanto el afiliado había
cotizado más de las 300 semanas exigidas en el Acuerdo 049 de 1990,
antes de la entrada en vigencia de la Ley 100 de 1993.
Frente a lo anterior, y luego de analizar la situación fáctica, indicó que,
dada la fecha de fallecimiento del causante -8 de mayo de 2012-, la Ley
797 de 2003 era, sin duda, la norma que regía su situación jurídica, por
ser la vigente, y, ante el incumplimiento de los requisitos allí establecidos,
advirtió la improcedencia de la pensión reclamada por la demandante.
Al respecto anotó:
“(…) Ahora, como la parte actora edifica la demanda reconociendo la
ausencia de requisitos legales previstos en la norma que regía para el 8
de mayo de 2012, e invoca en su favor la aplicación de una regla plus
ultractiva, con el argumento de haber satisfecho las exigencias de
aquella, es necesario señalar que, si el afiliado no reúne las condiciones
exigidas en una determinada disposición, que varía por así decirlo el
legislador con la expedición de una nueva, la concesión de la pensión
queda supeditada a las exigencias reportadas en la última ley, por cuanto
así lo señala el artículo 16 del C.S.T., como regla general de la vigencia de
las leyes en el tiempo (…)”.
[…]
En el asunto subexámine, es incuestionable, Antonio Balanta Lasso,
compañero permanente de la aquí accionante, falleció el día 8 de mayo
de 2012, es decir en vigencia de la Ley 797 de 2003, la cual imponía
como requisito para otorgar la pensión de sobrevivientes a los miembros
del grupo familiar del afiliado al sistema que “(…) éste hubiere cotizado
cincuenta semanas dentro de los tres últimos años inmediatamente
anteriores al fallecimiento (…)” situación que no acontece en el sublite,
pues el causante había accedido a la indemnización sustitutiva de pensión
por vejez desde febrero de 1998.
Palmario resulta, la Ley 797 de 2003, al momento del fallecimiento de
Balanta Lasso, es desfavorable para los intereses de la promotora; no
obstante, resulta aplicable por virtud de la regla de progresividad
constitucional, el Acuerdo 049 de 1990 aprobado por el Decreto 758 de
1990, en atención al principio de la condición más beneficiosa “en sentido
lato”, pues el de cuius, al momento de la vigencia de esa disposición,
contaba con una densidad de más de 300 semanas cotizadas, en
cualquier tiempo, cumpliendo con la exigencia pecuniaria o temporal
establecida en ese instante, para acceder a la memorada prestación
social, pues restaba o pendía únicamente la condición, plazo o
contingencia que tornaba exigible el derecho, en el caso, la muerte del
cotizante. Entonces, se hallaba en suspenso “(…) la adquisición de un
derecho (…)” (art. 1536 C.C.), restando para su exigibilidad el
cumplimiento de la condición o el plazo.
Al respecto, se presenta un cuadro comparativo de las leyes ya derogadas
y de la vigente, al momento del fallecimiento de Antonio Balanta Lasso,
regulatorias de los requisitos para acceder a la pensión de sobrevivientes:
Acuerdo 049 de 1990 aprobado por el Decreto 758 de 1990
Art. 25. Cuando la muerte del asegurado sea de origen no profesional,
habrá derecho a pensión de sobrevivientes en los siguientes casos:
a) Cuando a la fecha del fallecimiento, el asegurado haya reunido el
número y densidad de cotizaciones que se exigen para adquirir el derecho
a la pensión de invalidez por riesgo común.
Artículo 6o. Requisitos de la pensión de invalidez.
b) Haber cotizado para el Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, ciento
cincuenta (150) semanas dentro de los seis (6) años anteriores a la fecha
del estado de invalidez, o trescientas (300) semanas, en cualquier época,
con anterioridad al estado de invalidez.
Ley 100 de 1993
Art. 46. a) Que el afiliado se encuentre cotizando al sistema y hubiere
cotizado por lo menos veintiséis (26) semanas al momento de la muerte, y
b) Que habiendo dejado de cotizar al sistema, hubiere efectuado aportes
durante por lo menos veintiséis (26) semanas del año inmediatamente
anterior al momento en que se produzca la muerte.
Ley 797 de 2003
Artículo 12. El artículo 46 de la ley 100 de 1993 quedará así:
Artículo 46. Requisitos para obtener la pensión de sobrevivientes. Tendrán
derecho a la pensión de sobrevivientes:
2. Los miembros del grupo familiar del afiliado al sistema que fallezca,
siempre y cuando éste hubiere cotizado cincuenta semanas dentro de los
tres últimos años inmediatamente anteriores al fallecimiento (…)”.
Parágrafo 1. Cuando un afiliado haya cotizado el número de semanas
mínimo requerido en el régimen de prima en tiempo anterior a su
fallecimiento, sin que haya tramitado o recibido una indemnización
sustitutiva de la pensión de vejez o la devolución de saldos de que trata el
artículo 66 de esta ley, los beneficiarios a que se refiere el numeral 2 de
este artículo tendrán derecho a la pensión de sobrevivientes, en los
términos de esta ley.
El monto de la pensión para aquellos beneficiarios que a partir de la
vigencia de la Ley, cumplan con los requisitos establecidos en este
parágrafo será del 80% del monto que le hubiera correspondido en una
pensión de vejez.
Así las cosas, se itera, en el subexámine la aplicación del Acuerdo 049 de
1990, otorga a la promotora el reconocimiento de la pensión de
sobrevivientes de su extinto compañero permanente, por cuanto aquél, al
momento de la vigencia de dicha normatividad, cumplía con el requisito
económico para la concesión de la mentada prestación social, quedando
únicamente pendiente la verificación del hecho generador (muerte) de la
obtención del derecho. En otras palabras, si Balanta Lasso, hubiese
fallecido en la época de vigor del memorado Acuerdo, no estaría en
discusión la pretensión invocada por la quejosa, por tanto, ineludible es
acudir a ese plexo legal por su “condición más beneficiosa”.
7. Ahora bien, respecto a la compatibilidad de la indemnización sustitutiva
de vejez, con la pensión de sobrevivientes, la alta Corporación
Constitucional, mediante Sentencia SU005 de 2018, sostuvo:
“(…) 5.1.2. La indemnización sustitutiva de vejez es compatible con la
solicitud de pensión de sobrevivientes.
214. De manera previa al análisis acerca de la procedencia o no del
reconocimiento de la pensión de sobrevivientes a favor de la tutelante,
por un presunto desconocimiento a su derecho constitucional
fundamental a la seguridad social], debe la Sala analizar si el hecho de
haber recibido el causante, Israel Villalba, indemnización sustitutiva de
pensión de vejez en el año 2001, le impide a su beneficiaria, María
Bernarda Mazo, solicitar y obtener el reconocimiento de la pensión de
sobrevivientes.
215. Se reitera la jurisprudencia constitucional en cuanto a que no existe
incompatibilidad entre la indemnización sustitutiva de pensión de vejez y
la pensión de sobrevivientes. Ha señalado la Corte que la causa y origen
de cada derecho es diferente: la primera es consecuencia del
cumplimiento de la edad legalmente establecida y la imposibilidad de
continuar cotizando para completar el número de semanas requeridas
para obtener la pensión de vejez en el Régimen de Prima Media con
Prestación Definida; la segunda, se causa por la muerte del afiliado. La
primera ampara el riesgo de vejez; la segunda el riesgo de muerte. Tal
como se señaló en el numeral 4.5.1 supra, las fuentes de financiación de
cada prestación son distintas; por tanto, no puede sostenerse que el
reconocimiento de una indemnización sustitutiva de vejez desequilibre el
sistema de tal forma que no pueda cumplir con el pago de la prestación
de sobrevivientes, también garantizada por el sistema. (subraya fuera de
texto)
“(…) Se aclara que la indemnización sustitutiva correspondía a la pensión
de vejez y fue recibida por el afiliado en vida, distinto sería si la
indemnización sustitutiva fuera de la pensión de sobrevivientes y hubiera
sido recibida por la accionante, caso en el cual sí procedería el descuento
correspondiente por amparar un mismo riesgo. (…)”.
Por tanto, la asignación de la indemnización sustitutiva al causante, de
ninguna manera permite colegir la imposibilidad de acceder a la
prestación de sobrevivientes ahora reclamada por la tutelante, máxime si,
como viene de exponerse, no hay duda del derecho que le asiste.
8. Expuestas, así las cosas, esta Corte concederá el resguardo, infirmará
la decisión del a quo, y dejará sin efecto el fallo de 23 de octubre de 2019
proferido por la Sala de Casación Laboral.
En consecuencia, se le ordenará a la Administradora Colombiana de
Pensiones -Colpensiones- que, dentro de los veinte (20) días siguientes a
la notificación de esta providencia, dicte una nueva resolución estudiando
el caso de la tutelante con base en las consideraciones aquí expresadas y
teniendo en cuenta la reciente y vigente jurisprudencia constitucional
atinente a la “condición más beneficiosa” en torno al derecho de los
cónyuges y compañeros supérstites a acceder a la pensión de
sobrevivientes.
Efectuado el anterior estudio, dicha entidad deberá establecer el
nacimiento del derecho reclamado a partir de la ejecutoria de esa nueva
decisión, observando la prescripción trienal que rige para esta clase de
prestaciones económicas, afectando las mesadas causadas, como se
itera, por cuanto es desde esa resolución que la misma adquiere alcances
constitutivos».
DERECHO INTERNACIONAL - Convención Americana sobre Derechos
Humanos: protección constitucional en ejercicio del control de
convencionalidad
DERECHO INTERNACIONAL - Convención Americana sobre Derechos
Humanos - Control de convencionalidad: obligatoriedad
Tesis:
«Deviene fértil abrir paso a la protección incoada por virtud del control
legal y constitucional que atañe en esta sede al juez, compatible con el
necesario ejercicio de control convencional, siguiendo el Pacto de San José
de Costa Rica de 22 de noviembre de 1969 (art. 8º de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos), a fin de garantizar las prerrogativas
invocadas.
El convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constitución
Nacional, cuando dice:
“(…) Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberanía
nacional, en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y en el
reconocimiento de los principios del derecho internacional aceptados por
Colombia (…)”.
Complementariamente, el artículo 93 ejúsdem, contempla:
“(…) Los tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso,
que reconocen los derechos humanos y que prohíben su limitación en los
estados de excepción, prevalecen en el orden interno”.
“Los derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretarán de
conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos
ratificados por Colombia (…)”.
El mandato 27 de la Convención de Viena, sobre el Derecho de los
Tratados de 1969, debidamente adoptada por Colombia, según el cual:
“(…) Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno
como justificación del incumplimiento de un tratado (…)”, impone su
observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo ha suscrito o
se ha adherido al mismo.
9.1. Aunque podría argumentarse la viabilidad del control de
convencionalidad sólo en decursos donde se halla el quebranto de
garantías sustanciales o cuando la normatividad interna es contraria a la
internacional sobre los derechos humanos, se estima trascendente
efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se debata la
conculcación de prerrogativas iusfundamentales, así su protección resulte
procedente o no.
Lo aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados
materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el ámbito
doméstico, a través de la verificación de la conformidad de las normas y
prácticas nacionales, con la Convención Americana de Derechos Humanos
y su jurisprudencia, ejercicio que según la Corte Interamericana se surte
no sólo a petición de parte sino ex officio.
No sobra advertir que el régimen convencional en el derecho local de los
países que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional
o de libre aplicación en los ordenamientos patrios; sino que en estos casos
cobra vigencia plena y obligatoriedad con carácter impositivo para todos
los servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal y
constitucional, sino también el convencional; con mayor razón cuando
forma parte del bloque de constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las
autoridades su gobierno».
DERECHO INTERNACIONAL - Convención Americana sobre Derechos
Humanos - Control de convencionalidad: finalidad
DERECHO INTERNACIONAL - Convención Americana sobre Derechos
Humanos: obligación de los Estados partes de impartir una formación
permanente en DDHH y DIH en todos los niveles jerárquicos de las fuerzas
armadas, jueces y fiscales
Tesis:
«El aludido control en estos asuntos procura, además, contribuir judicial y
pedagógicamente, tal cual se le ha ordenado a los Estados denunciados -
incluido Colombia-, a impartir una formación permanente de Derechos
Humanos y DIH en todos los niveles jerárquicos de las Fuerzas Armadas,
jueces y fiscales; así como realizar cursos de capacitación a funcionarios
de la rama ejecutiva y judicial y campañas informativas públicas en
materia de protección de derechos y garantías.
Insistir en la aplicación del citado control y esbozar el contenido de la
Convención Interamericana de Derechos Humanos en providencias como
la presente, le permite no sólo a las autoridades conocer e interiorizar las
obligaciones contraídas internacionalmente, en relación con el respeto a
los derechos humanos, sino a la ciudadanía informarse en torno al
máximo grado de salvaguarda de sus garantías.
Además, pretende contribuir en la formación de una comunidad global,
incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la
protección de las prerrogativas fundamentales en el marco del sistema
americano de derechos humanos».
ACLARACIÓN DE VOTO
LUIS ALONSO RICO PUERTA
DERECHO INTERNACIONAL - Control de convencionalidad:
innecesariedad de la mención genérica y automática de ejercer el control
DERECHO INTERNACIONAL - Control de convencionalidad: su ejercicio
sólo se predica en aquellos pronunciamientos donde se advierte
comprometido o amenazado el efecto útil de la convención
Tesis:
«Aunque comparto la decisión adoptada por la Honorable Sala, dado el
acierto en su motivación, respetuosamente aclaro mi voto con el exclusivo
propósito de resaltar que se torna innecesario en el ejercicio jurisdiccional
cotidiano, incluir de forma genérica y automática una mención sobre el
empleo del denominado “control de convencionalidad”.
Ciertamente, de conformidad con la propia jurisprudencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, cuando un Estado ha ratificado un
tratado internacional como la Convención Americana, surge, entre otros
deberes, el imperativo para sus jueces de examinar ex officio, en sus
decisiones, la vigencia material de lo pactado.
De esta manera, el “control de convencionalidad” comporta una actitud
de consideración continua que deberá acentuarse y manifestarse
expresamente, tan solo en aquellos pronunciamientos donde se advierta
comprometido o amenazado “el efecto útil de la Convención”, lo cual
acontecerá en los eventos donde pueda verse “mermado o anulado por la
aplicación de leyes contrarias a sus disposiciones, objeto y fin del
instrumento internacional o del estándar internacional de protección de
los derechos humanos”; todo lo cual resulta ajeno al presente caso.
En los anteriores términos dejo fundamentada mi aclaración de voto con
comedida reiteración de mi respeto por la Honorable Sala de Casación
Civil».
JURISPRUDENCIA RELACIONADA: CC SU005/18; T-084/17
SALVAMENTO / ACLARACIÓN / ADICIÓN DE VOTO: ACLARACIÓN DE
VOTO: LUIS ALONSO RICO PUERTA