Tratamiento de Efluentes,
cont. III
ELECTIVA III – ING. PESQUERA
UTNRMDP
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La necesidad de implementar un tratamiento terciario depende
de la disposición final que se pretenda dar a las aguas residuales
tratadas.
El tratamiento de nivel terciario tiene como objetivo lograr
fundamentalmente la remoción de nutrientes como nitrógeno y
fósforo.
Usualmente, la finalidad del tratamiento de nivel terciario es
evitar que la descarga del agua residual, tratada previamente,
ocasione la eutroficación o crecimiento generalizado de algas en
lagos, lagunas o cuerpos de agua de baja circulación, ya que ello
desencadena el consumo de oxígeno disuelto con los
consecuentes impactos sobre la vida acuática del cuerpo de agua
receptor.
El uso del efluente de plantas de tratamiento de nivel terciario puede
aplicarse al riego de áreas agrícolas, la crianza de peces y otras
actividades productivas.
El efluente del tratamiento terciario también puede tener algunos usos
especiales, como la recarga de acuíferos, agua para uso industrial, etc.
Los procesos más usados son la precipitación química de nutrientes,
procesos de filtración, destilación, flotación, ósmosis inversa, entre
otros.
Desinfección
Se emplea para reducir el contenido de bacterias y virus presentes
en las aguas residuales tratadas, previo a su disposición final.
La desinfección consiste en la destrucción selectiva de los
organismos causantes de enfermedades. Los tres principales
métodos de desinfección en aguas residuales son la cloración, la
ozonización y la radiación ultravioleta (UV).
Cloración.
El uso de cloro para desinfectar aguas residuales es un método utilizado
por muchos municipios. Aunque es una práctica muy común, se debe
indicar que la materia orgánica remanente, presente en el agua residual
tratada, oxida el cloro reduciendo su acción desinfectante y permite la
formación de compuestos químicos organoclorados que pueden causar
problemas a la salud pública, con efectos cancerígenos, poniendo en
peligro la vida acuática y puede quedarse en el medio ambiente durante
períodos prolongados.
Por otro lado, cuando una planta de tratamiento no dispone de
unidades de desinfección, difícilmente puede lograr efluentes
con menos de 1,000 coliformes fecales/100 ml, parámetro de
calidad requerido para el reuso en riego de áreas agrícolas o
áreas verdes de contacto primario que pueden ser utilizadas por
el público.
Debido al interés de balancear los impactos ambientales de la
cloración con la necesidad continua de una desinfección efectiva,
muchas empresas de servicio han optado por seguir otros
métodos para la desinfección. La ozonización y la radiación UV
son dos opciones adicionales de desinfección, que no generan
sustancias químicas residuales en el agua tratada.
Intercambio Iónico
El intercambio iónico empleando minerales porosos naturales, como las
zeolitas, permite la separación de cationes metálicos en solución que se
difunden a través de intersticios del material, ocupando el sitio de iones
fácilmente permutables hacia la solución, como el Na+ y el K+, entre
otros.
Las zeolitas deben sus propiedades de intercambio a la carga en exceso
que se genera por la sustitución del Al+3 con Si+4 en el tetraedro básico
de su estructura.
En particular, la zeolita
con alto contenido de
clinoptilolita tiene
capacidad de remoción
selectiva de metales, aún
en bajas
concentraciones
Los sólidos en suspensión de las aguas residuales pueden obstruir el
proceso de intercambio, por lo que la filtración terciaria resulta un paso
previo indispensable.
En este proceso también es factible la aplicación de un material local de
bajo costo, como el tezontle, cuyas características físicas lo hacen
adecuado para su empleo como medio filtrante. Se considera que los
sólidos que provienen del tratamiento biológico en gran parte están
constituidos por flóculos de microorganismos que al ser separados por
filtración pueden constituirse en una biopelícula activa que se encargará
de la degradación de sustancias orgánicas residuales, como fenoles y
coadyuvará en la separación de metales pesados en bajas
concentraciones.
Vertido del líquido
El vertido final del agua tratada se realiza de varias formas.
La más habitual es el vertido directo a un río o lago receptor,
previamente neutralizado el pH.
En aquellas partes del mundo que se enfrentan a una creciente
escasez de agua, tanto de uso doméstico como industrial, las
autoridades empiezan a recurrir a la reutilización de las aguas
tratadas para rellenar los acuíferos, regar cultivos no
comestibles, procesos industriales, recreo y otros usos.
El proceso de tratamiento comprende los tratamientos convencionales
primario y secundario, seguidos de una limpieza por cal para eliminar
los compuestos orgánicos en suspensión. Durante este proceso, se crea
un medio alcalino (pH elevado) para potenciar el proceso.
En el paso siguiente se emplea la recarbonatación para volver a un pH
neutro. A continuación, se filtra el agua a través de múltiples capas de
arena y carbón vegetal, y el amoníaco es eliminado por ionización.
Los pesticidas y demás compuestos orgánicos aún en suspensión
son absorbidos por un filtro granular de carbón activado. Los
virus y bacterias se eliminan por ozonización. En esta fase el
agua debería estar libre de todo contaminante, pero, para mayor
seguridad, se emplean la segunda fase de absorción sobre carbón
y la ósmosis inversa y, finalmente, se añade dióxido de cloro
para obtener un agua de calidad máxima.
Ósmosis inversa
Es una tecnología de membrana en la cual el solvente (agua) es
transferido a través de una membrana densa diseñada para retener sales
y solutos de bajo peso molecular. La OI elimina prácticamente todas las
sales y los solutos de bajo peso molecular. Se considera una eliminación
prácticamente total de las sales disueltas y total de los sólidos en
suspensión. Debido a esto, las membranas de OI son la elección cuando
se necesita agua muy pura o de bebida, especialmente si la fuente es
agua salobre o agua de mar.
La ósmosis (O) y la ósmosis inversa (RO) son dos fenómenos que se producen
de forma natural en el interior de los seres vivos.
Por ejemplo, mediante la ósmosis las células de nuestro organismo, que están
envueltas por una membrana semipermeable, permiten el paso de nutrientes
dentro y fuera de la célula, favoreciendo así tanto la incorporación de nutrientes
necesarios para el metabolismo celular, como la expulsión de los deshechos del
mismo.
en el proceso de Ósmosis Inversa (RO), que de manera global consiste en
generar, mediante una membrana permeable al agua, una solución acuosa con
bajo contenido en sal a partir de otra con alto contenido en sal y que en ningún
caso se trata de un proceso de filtración a través de la membrana, como sería el
caso de la microfiltración o de la ultrafiltración, sino que el solvente difunde a
través de la membrana
La ósmosis inversa es una técnica muy eficiente y competitiva para
separar un solvente de los solutos que lleva disueltos, puesto que, aplicada
al agua, la membrana permite la separación del 95% de las sales disueltas,
lo cual permite la desalinización de aguas salobres o de aguas de mar.
Las membranas semipermeables, que dejan pasar selectivamente el
solvente e impiden el paso a los solutos, desempeñan un papel clave en el
proceso. Las primeras estaban fabricadas con acetato de celulosa, pero
después las de poliamida han desplazado a las primeras, al permitir
controlar el tamaño de poro y la permeabilidad.
Las membranas son poco permeables a los iones y a las moléculas con
cargas electroestáticas; a mayor carga, mayor será la retención. Por el
contrario, los gases disueltos (oxigeno, dióxido de carbono, cloro, etc.)
tienen una buena permeabilidad, igual que las moléculas orgánicas
neutras de bajo peso molecular.
Electrodiálisis
La electrodiálisis separa las moléculas o iones en un campo eléctrico
debido a la diferencia de carga y de velocidad de transporte a través de la
membrana. Las membranas tienen lugares cargados y poros bastante
estrechos (1-2 nm). En la célula de electrodiálisis se sitúa un cierto número
de membranas de intercambio catiónico y aniónico entre un ánodo y un
cátodo de forma que cuando se aplica la corriente eléctrica los iones con
carga positiva migran a través de la membrana de intercambio catiónico y
viceversa
Coagulación
La Coagulación y Floculación son dos procesos dentro de la etapa de
clarificación del agua. Ambos procesos se pueden resumir como una etapa
en la cual las partículas se aglutinan en pequeñas masas llamadas flocs tal
que su peso específico supere a la del agua y puedan precipitar. La
coagulación se refiere al proceso de desestabilización de las partículas
suspendidas de modo que se reduzcan las fuerzas de separación entre ellas.
La floculación tiene relación con los fenómenos de transporte dentro del
líquido para que las partículas hagan contacto. Esto implica la formación
de puentes químicos entre 4 partículas de modo que se forme una malla de
coágulos, la cual sería tridimensional y porosa. Así se formaría, mediante
el crecimiento de partículas coaguladas, un floc suficientemente grande y
pesado como para sedimentar.
Links de interes
https://www.youtube.com/watch?v=VpY5j-fVw8o
https://www.youtube.com/watch?v=4CydLjxdUM8
https://www.youtube.com/watch?v=0pLYFTZudW8
https://www.youtube.com/watch?v=bVwKDqs8OIg