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¡GORDURA ES HERMOSURA!

Dario Fo y Franca Rame

Personajes

MATEA La gorda HOMRE Marido que se ha equivocado de puerta JOVEN Colaborador de Matea ANA Hija de Matea

ESCENOGRAFÍA El departamento de Matea.

lo necesario para prepararse café o té: tacitas. Sillas y sillones de oficina con ruedas. una enorme cama matrimonial. de modo que las siluetas de los huéspedes se proyectan aumentadas sobre el vidrio. el baño. mitad estudio-estancia. Tras la mesa en ele. Cada vez que los personajes entran. varias tacitas. cerrado por dos vidrios grande de opalina blanca. vasos y una caja de medicina: Intelect-X. en el extremo de la mesa. Disposición: en el espacio de la izquierda.Acto único Una habitación grande. una modernísima bicicleta fija. un termo con café. una agenda y todo lo que se necesite. las luces del interior del baño se apagan. Lámparas de pie y diferentes controles remotos. botellas. en la . una azucarera. Al centro. apenas visible. otra mesa con una lámpara. Al salir. Al centro de la pared del fondo. con computadora. una enorme mesa en ele. cigarros. cenicero. se encienden las luces. la puerta de entrada al departamento montada sobre carros. una lámpara. Al abrirse el telón. incluido un amplificador. A la derecha del proscenio. En el espacio de la derecha. alejada en segundo plano. En el proscenio. mitad recámara. de modo que divida la habitación en dos. que en el momento indicado será adelantada unos metros. repartidos por todos lados. con dos puertas laterales: una especie de quiosco hexagonal. sobre el fondo. burós a los lados. El lado derecho del escenario es recorrible y debe poder avanzar casi hasta el centro del escenario. en primer plano. una mesita de centro. impresora y todo lo necesario para grabar.

con alguien arriba de ella: ¿una persona? ¿Dos? No se sabe. usando tonos acariciantes.) Oh sí.) ¿Basculita? ¿Dónde estás basculita? Menos mal que tiene localizador electrónico… (Desde la izquierda. rechinando) Sí. otra vez… otra vez… amor… (7)VOZ DE HOMBRE: Despierta… despiértate. tesoro… hoy es un día afortunado… sé que estás cansada… y que te gustaría acurrucarte en mis brazos… pero tienes que levantarte… (8)MATEA: ¡Oh.) ¡Ciento veintitrés! (Da un patadón a la cama. Música durante algunos segundos. (2)MATEA: (Apenas se mueve. noooo! ¡Otra pestañita… te lo ruego! Besito… apapáchame… (3)VOZ DE HOMBRE: (Apurándola.) ¡Aquí estás! ¡Buenos días! (Intenta subirse en ella. amor… (6)MATEA: (Se abraza al Hombre. gramos más o gramos menos… peso ciento veintitrés kilos… (Se enciende un cigarro. Toma un control remoto de la mesita de centro.) ¿Y tú no dices nada? . luego una voz masculina. bajo el camisón distinguimos unas pantaletas color de rosa.) ¡Ya me levanté! (A medida que la mujer avanza hacia el proscenio aumenta la luz: nos encontramos frente a una Mujer desmesuradamente gorda.) ¡Oh. (1)VOZ DE HOMBRE: ¡Buenos días. Soy yo la que debería llorar… ¿Para qué me peso…? Total. que lleva puesto un elegante camisón blanco con encajes. Ruido de resortes que saltan y un lamento. mi amor. se percibe la cama matrimonial. alejándose hacia la parte de donde salió. sí. qué susto…! ¡Me explotó en los pies! (La báscula se va.) ¡Ay. dialoga con una voz femenina: Matea. cándida.) ¡Te amolé! (Se sube en ella. Dios. asustada. pero la báscula se escapa entre sus pies. tesoro.) ¿Qué haces? ¿Escapas? (La bloquea con el pie. ya son las nueve! Despierta. son las nueve en punto… hoy es jueves 18… levántate! (4)MATEA: ¡Eres malo! Anoche me destruiste y ahora pretendes… ¡Monstruo! (5)VOZ DE HOMBRE: ¡Sí. llora.escena semioscura. llega al proscenio una báscula. lleno de emociones agradables! ¡Levántate! (10)MATEA: (Levantándose. dulce. enciende la lámpara colocada sobre el buró. desordenada. sí… levántate ya! ¡Amor. soy tu monstruo! ¡Cuánto te quiero! Bella. llora. la Mujer salta.) ¡Sí. eres un tirano! (9)VOZ DE HOMBRE: ¡No digas eso! ¡Mi amor…! Ya son las nueve y cinco minutos… Hoy Marte está en la casa de Venus… ¡Será un buen día.

) ¿Por qué tomé dos tazas? ¡Los malditos reflejos condicionados! ¡No está! ¡Ya no está! ¡Lo echaste! ¡Ahora hazte tu desayuno tú sola! (Señala la cama. a la Teresina.) Luego luego se juntaba la bola de morbosos pervertidos… ¿Me escuchas. se baja las pantaletas.) Actividades: “Tomar el Intelect-X para la memoria…” Menos mal que lo escribí.) ¿Pero qué estoy haciendo? ¡Me fumo un cigarro recién levantada! ¡¡Solo!! ¡Sin café! ¡Ahorita me lo tomo! (Se dirige a la mesa y se sirve del termo una taza de café. se sienta en el excusado y orina.) El nuevo no . toquen”.) “Una en la mañana y una en la tarde…” Yo me tomo las dos juntas cuando me levanto… (se sirve un poco de agua) si no. (Retoma el discurso. (Ejecuta.) No. dos es la mitad de una… (Ejecuta.) Dos kilos por semana… (Vacía toda la azucarera directamente en la tacita mientras dice:) ¡Basta de privaciones! (Se toma el café y luego se dirige a la cama. “Toquen. lleva a la mesa dos tazas. Esa Montalcino tiene muy buena cabeza… ¡hicieron muy bien en darle el Nobel! (Levanta una cajita de la mesa y lee.) Tengo hambre… tengo hambre… ¿Cómo es que siempre me despierto como si no hubiera comido en dieciocho años? ¡Voy a comer! Me tomo un té… otro líquido… y luego me pasaré la tarde haciendo pipí. “¡entren y podrán tocar lo demás!” (Se levanta el camisón.. antes de que me haga efecto el remedio se me olvida la de la tarde. querido…? Todavía podría tener un chance… ¿Qué dices. está amargo! A ver. tú no te puedes acordar de ella… aún no habías nacido… La exponían en los barracones de las ferias… deslizaba entre los pliegues de la tienda un muslo así de gigante… (Levanta una pierna imitando.) Tres es apenas una. sin darse cuenta. querido! (Mira el cigarro.(11)VOZ DE HOMBRE: Te lo repito amor… no te preocupes… a mí me gustas así chonchita… (12)MATEA: ¡Barrigona. echa un ojo a la azucarera.? Pongo un bonito barracón… Se levanta y jala la palanca.) Una no es ninguna.) Ocho kilos al mes… (Refiriéndose al azúcar.. (Se prepara el desayuno. (Traga las dos pastillas.) ¡Mmmh.) Desmesuradamente gorda y rebosada. el hombre suspira. gritaba el merolico. son ya las nueve y cuarto! Consulta la agenda… (14)MATEA: (Sale del baño y consultar la agenda. subí dieciséis kilos en los últimos dos meses… como que puedo ponerle una cucharadita… Qué puede hacer una cucharadita en este corpachón… se pierde. panza de hule… llanta Michelín! ¡No exageres con tus adulaciones.) ¡Si sigo así llegaré a los doscientos en menos de lo que canta un gallo! ¡La Teresina del zooo… la mujer más gorda del mundo! (Da otra patada a la cama. Se trasluce si abundante silueta. (13)VOZ DE HOMBRE: ¡Amor. Matea entra al bañ0. sino se me hubiera olvidado.

) ¡Está muy buena…! ¡Está muy buena! ¡Dios bendiga a las abejas! (Directamente al público. perfume… lencería sexy… Y el marido: “¿A dónde vas. cama e iglesia! ¡Por mi bieeen! ¡Chocaaante! (Gime como si estuviera a punto de desmayarse.) Quién sabe por qué cada que sucede algo imprevisto decimos “mamá”… ¡O “mamá” o “chingado”! Claro. dí mamá. llena de sobresaltos… de expectación… Despertarse en la mañana… “¡Hoy-lo-veo-hoy-lo-veo!” Darse un buen baño.. (Deletrea. ponerse desodorante. por ejemplo. tesoro… dí papá…” Y cuando nos quedábamos solas: “¡Dí tía!. “Chingado” es la segunda. engaña! Imagínense qué vida tan interesante hubiera tenido… Agitada.) ¡Ay mamá…! (Lleva a la mesa en primer plano una tetera y un frasquito de miel. querida?” “¡Al súper… hoy pagas dos y te dan tres…!” Y vámonos: besos. es la primera palabra que aprendemos… Me refiero a “mamá”. besos… (Imita un besuqueo frenético) mi amor. Al trasero le decían “pompis”. sin tolerancia! ¡Los celos…! ¡Yo a mi marido le di una vida de perros! Le hacía escenitas… lo espiaba… le salía de las coladeras… ¡era una obsesión! Y los pequeños deslices que me permití… un sentimiento de culpa… una desesperación… N´hombre. a ser honesta. (Deletrea. me obligaste a reducir el matrimonio a una especie de jaula para parejas obligadas a vivir en cautiverio (Al hombre que esta en la cama) ¡ya estuvo bueno de dormir. nada… “¡Uvaaa…!” Con su horrible voz aguda.) Madre. mi amor… ¡Madre querida. toda casa. párate! (Levanta con fuerza las sábanas jalándolas . ¡Cuántas cosas me perdí por esa santa mujer que era mi madre! ¡Una gran señora mi madre. tesoro. dí tía” Y aquélla.. no le pongo. de enana… “¡Uvaaa…!” ¿Le pongo o no le pongo miel? No. (Al regresar la segunda taza a su lugar se le cae algo. moriré! ¡Mi madre… una santa! ¡Cuidado con hablar de sexo! El sexo no existía en mi casa: todos estábamos hechos como las muñecas. ¿Para qué. que chupa golosamente. luego se acerca a la cama. vuelve a colocar todo ordenadamente. si volviera a nacer: ¡tres! ¡Tres fijos! L0s llamaría a todos “mi chiquito” para no confundir los nombres… (Termina de desayunar.) ¡Si sigo así. a ver? ¡Tache! Me enseñó a ser fiel… ¡La fidelidad! Debió haberme dado la ideología del engaño junto con la leche… ¡Engaña.) Me siento mal… me falta azúcar… mejor tomo algo… (Toma del frasco una cucharada de miel. nunca podré perdonarte que me hayas embrutecido con este yugo de la fidelidad absoluta.) Mi sobrinita la primera palabra que dijo fue “Uva”… el nombre del perro.) Ma-má… ma-má… (Se sirve té. ¡Qué locura! Estábamos todos esperando: “Dí mamá. al final de la gira de veras voy a pesar ciento veintitrés kilos! “¡Mata más la gula que Salubridad!” ¡Paciencia. engaña.) Ma-mmmá.come nunca. rígida… sin rodeos. y al delantero “conchita”… Por muchos años cómo me dieron asco las conchas con chocolate… ¡Cuántas cosas me perdí por culpa de mi madre! Me enseñó puras cosas equivocadas… Me enseñó.

como se dice… Perecía como si me soplaran por dentro… y me inflaran… Por otra parte. no volvió! ¡Cómo me puse mal! Comencé a engordar de zopetón. estás aquí! (Levanta una voluminosa grabadora. (Sube en la bicicleta y pedalea con ganas.) Oh. me pasé veinte días con la oreja pegada a la puerta como un viejo indio… Esperaba… pensaba justamente que volvería… otras veces lo había echado… ¡y siempre volvía! ¡Pero esta vez.) Pero ni crean que nací gorda.hacia ella. hay mujeres que por penas de amor comienzan a beber y se vuelven alcohólicas. mangos.) ¿Qué haría sin ti. cuando le dije: “¡Ámonos pa’ la calle…!” Y aguas cuando una dice: “¡Ámonos pa’ la calle…!” ¡porque se van! Por otro lado. la de la luna… incluso me tragué una tenia. yo ya no aguantaba más… ¡Exploté! “¡Ámonos pa’ la calle…!” Cuando se fue. la besa emocionada y la coloca sobre la mesa de trabajo. tragacintas de mi corazón? Aprieta una tecla.) Ahora doy un hermoso paseíto en bicicleta… debo mantener ejercitados los músculos… ¡Quiero estar firme y como chinampina! Ya renuncié a adelgazar… no pienso más en eso. una solitaria. (17)VOZ DE HOMBRE GRABADA: ¡Cuánto te quiero! Te amo… aunque ayer en la tarde fuiste mala… Desnúdate… vamos bajo la ducha… ¡Quiero enjabonarte de la cabeza a los pies! (18)MATEA: (Apaga la grabadora. La Callas hizo esa dieta y quedó hecha un hilo… Yo me tragué la solitaria… me sometí a una dieta de faquir… No lo van a creer: ¡la solitaria murió de hambre y yo seguí engordando! No hay nada que hacer… es una reacción nerviosa. luego están las que se toman pastillas para dormir. (15)VOZ DE HOMBRE GRABADA: ¡Despierta… tesoro… ya son las nueve! (16)MATEA: ¡Ya me caíste gordo! Se dirige a bambalinas y lleva a primer plano una bicicleta fija.) Así reduzco ese mes y medio. para estar arriba y “muy arriba”… y acaban adictas… y terminan en el manicomio… y las que engordan… y yo engordé… He probado todas las dietas… la de los jockeys. (Directamente al público. no… ¡faltaba más! Era una varita… con la grasa en su sitio… engordé desde hace un año… La historia comenzó cuando eché de la casa a mi marido. la mediterránea. .) Me han robado al amante… o a lo mejor se escapó… ¡Me muero! ¿Dónde estás…? ¡Ah. Aparecen dos cojines dispuestos de modo que simulan a una persona. Se vuelve a escuchar la voz del Hombre. sí. Dios mío… ¿dónde estás? ¡No te hagas chistoso…! (Levanta los cojines y los avienta.

por delante y por detrás: perdí el sentido… coma profundo. haga asado… De repente se levanta una. ¡pero las proporciones! ¡Es justo un hecho estético! De verme estos muslos así de desparramados… que la mujer cuando se desparrama de los músculos. de traseritos sólidos… sépanse bien que.) ¡Pero por qué tienen que molestarme! Para mí que es él… ¡es él! Desde hace un año que no lo veo… llama de vez en cuando… sólo espera que yo le diga “vuelve”. el Día de Muertos. Les estaba diciendo que me acepté como soy. atentas… generosas… observando mi trasero… A veces entre las mujeres nacen grandes amistades.una cuestión psicológica… ahora yo… ya me acepté… Así de gordita soy un dechado de virtudes… (Suena el teléfono.) No se rían tanto. un buen día me dije. les debo contar de .) ¿Eres tú? Sé que eres tú… no trates de volver a casa… si eres tú… y si no eres tú… (Emite una trompetilla en la bocina y cuelga. “¿y a mí qué carajos me importa? ¡Estoy gorda…!” ¡La gordura tiene sus ventajas! Estoy calientita en invierno… si se me antoja dormir en el suelo ya tengo incorporado el colchón… total. no nací gorda. pasa. del cuarto piso. se desparrama… ¡pero yo me pasé! Y luego. es cierto…” Estaba desesperada. y ya estaba bastante melancólica… me desvestí y con valor me miré en el espejo. ¡puras habas! Ya veremos después.” Fue muy hermoso… todas las señoras estaban ahí. o entre veinteañeras y cincuentonas o coetáneas de cincuenta para arriba… antes no. es difícil hacer amistad… Claro siempre hay excepciones… todas dándome consejos… haga así.) Todas las tardes hay un aplauso en este momento… ¿Saben quién bate las palmas? Todas las mujeres con el trasero derrumbado que dicen “es cierto. méndiga… es la más méndiga del condominio… delgada… ¡que las delgadas son tremendas…! rabiosas… ¡porque siempre tienen hambre! Y me dice: “¡Camine de puntitas!” ¡Me aventé un periodo así! (Hace una caminata sobre las puntas. luego de los treinta y ocho hay un derrumbe de glúteos imparable! (Al público. beber hasta el fondo el cáliz amargo… Era el dos de noviembre. Pero yo por ahora. me derrumbé del trasero… ¡Queridas muchachas. estupenda… joven… delgaaada… delgaaada… ¡un hilo! Treinta y dos años. a pesar de todo.. Un día me dije: quiero afrontar la realidad… quiero verme enterita..) ¿Quién me habla a esta hora? (Levanta la bocina) ¿Bueno…? ¡Bueno…! ¿Y ora? ¿No hay nadie…? (Cambia de tono. Orden del día: “Derrumbe del trasero de la señora Matea. angustiada por tanto desbarajuste… Hice una encuesta entre todas las señoras del edificio… convoqué a una reunión de condominio. magnífica. acepté mi vida de chonchita… ¡La gordura es hermosura! Pero. Para que sepan quién soy.) ¡Parecía Rey Mago! ¡Y luego hasta gimnasia para endurecer el interior de los muslos. bella. llamada “de la rana”! (Ejecuta. que ya las estoy viendo por ahí mañana temprano caminando así… Lo intenté todo… luego. delgaaada. Lo que más me molestó… gorda. como les decía.

al envejecer. y luego. a mi vez. investigadora nuclear. Qué alegría verlos publicados en las revistas más importantes…. esposa del investigador nuclear… que no sé por qué chingadera mental renuncié a la carrera y me abandoné toda a los hijos… esposo e hijos… Mi trabajo lo abandoné poco a poco… trabajaba para él… feliz de sus éxitos. que sin embargo eran sólo suyos. Nací a la sombra… crecí. ya no comía… y de todos modos engordaba. Estuve casada con mi querido esposo investigador-nuclear-cuasi-Nobel durante treinta años. cuando vi que no regresaba. investigador nuclear de carrera. ¡qué hermoso leer su nombre bajo el ensayo que había hecho yo! ¡Qué hermoso…! ¡Qué pendeja! Pero entonces no lo sabía. buscaba y encontraba. Ya no dormía. como les decía. que yo había elaborado durante la noche. (Pausa. Luego. Pasé treinta años de mi vida así. ¡Me puse tan mal! Ya no tenía nada que hacer… los hijos estaban grandes… Veía películas día y noche… películas de amor de mi juventud… prendía mi videocasetera y me ensimismaba con la protagonista siempre traicionada y abandonada. perdió la cabeza. como todos saben. me cagó los huevos y le dije: bájate del pedestal que de ahora en adelante quiero caminar derecha y (levanta la voz) “¡ámonos pa’ la calle!” Y aquél se fue. Esta no es mía. (Se pone de perfil al público y se dobla hacia adelante hasta tocar el suelo con las manos.) ¿Saben por qué las mujeres rara vez se ganan el Nobel? Porque no tienen esposas que las ayuden. se levantan sobre un pedestal. Mi esposo es un gran investigador nuclear.) Como todos los imbéciles era feliz. pero es buena. cada vez más importante… incluso propuesto para el Premio Nobel… yo. Él se había vuelto importante… ¡importantísimo…! ¡Un monumento! Pero los monumentos.dónde vengo… Quiero que sigan y entiendan todos mis problemas de principio a fin… si no. ¡Y cómo encontraba! ¡Que como encuentran los investigadores nucleares no encuentran ningún otro! A cierto punto. tengo mis buenas razones. La única cosa que a cierto punto comenzó a cagarme los huevouus… si todos hablan inglés… tengo que adaptarme… fue que. Le di todo con verdadero y gran amor. no sé quién la dijo. viví. ya escritos a máquina. pero qué alegría entregarle al despertar sus apuntes. me eduqué y me casé a la sombra. Él. duro. en los últimos quince años. pero también es un más que asiduo investigador de… cómo decirles… de “conchitas”… Buscaba. Pasé un año en coma profundo… sufrí como un animal. creí que me moriría… pasé cada cosa… ¡un dolor! Nunca me hubiera esperado una reacción semejante de mi parte… de veras creí morir. a llorar como una Magdalena… ¡En mi casa no se caminaba… se nadaba! No sé cómo comencé a . contenta con lo que tenía: “¡su amoooor!” Cantaba día y noche… él se iba a la cama dos o tres horas antes que yo y se levantaba dos o incluso tres horas después de mí.) Si estoy gorda. ¿qué vinieron a hacer aquí? (Pausa.

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usted es un genio!”. me volveré rica… Pero. Sinatra. imagínense… a mi edad. deja que te aclare… (20)MATEA: ¡Ay. Marlon Brando… grababa. cortaba la cinta.) Ya se ha ido en otras ocasiones… ¡pero siempre ha vuelto! Verás que también regresa en esta. La noticia se difundió por el condominio. me fabriqué diálogos de amor para mi dosis cotidiana: el despertar con apapachos… la canción de cuna con halagos… ¡Con Frank Sinatra sí hago el amor…! Algunas escenas de celos para mantenerme en forma… Paul Newman de joven me gusta a morir. humana. Al perderme. querido. una victoria en la vida… salir victoriosa en algo… Si me va bien.) Estoy esperando el resultado de la investigación de mercado… estoy muy ansiosa porque. ¿les digo a la verdad? Esta ruptura con mi marido me ha pesado un poco… aun cuando me sienta libre… He pasado momentos de indecible dolor… soledad… es inútil negarlo… ¡Creí volverme loca! Quién sabe dónde andará aquél pobre güey… (Vuelve a subirse en la bicicleta.) ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? ¡Cálmate! ¡Vuelve a casa! (Con tono normal. Un hombre de edad avanzada toca el timbre. ¿me prestas tu despertar con apapachos? Así mañana me despierto muy bien y paso un hermoso día” luego un tipo me propuso un business: “¡Señora.) ¡También pongo música! Me hizo ver mi suerte… pero me gustaba… me hacía cumplidos de ciencia-ficción: “¡eres una astronave bellísima… llena de luces!”. no te he engañado…” y cosas por el estilo. Nunca me imaginé que dependiera tanto de un hombre… (Levanta la voz. aprieta un botón colocado en el manubrio y pedalea: musiquita de fondo. lo lanzamos al mercado. él ese está perdiendo algo gordo… No se rían… estoy hablando de la relación… hablo de mí como persona… de lo que llevo dentro. con el desparramamiento de muslos. te lo juro. de cómo soy yo… Soy una persona estupenda… sí. y el muy cabrón me apagó todos los foquitos… Ahora se volvió a encender uno que otro. Dios! (Baja de la bicicleta y se acerca a la puerta. plantada por el marido… tener triunfo. perdóname… estoy aquí otra vez contigo… ábreme. aunque tenga los brazos algo cortos… sí… créanme… tiene brazos cortos… “No. estupenda.” (Pausa. El primer cumplido en treinta años… “Este invento… el despertar con apapachos. generosa inteligente… (La sección de la puerta de la casa de Matea se adelanta un metro.) ¡Mi esposo! Me siento mal… ¿Eres tú? (21)HOMBRE: Claro que soy yo… (22)MATEA: (Con tono seguro. me dice. todas las señoras me pedían la cinta: “Mi esposo va a salir. si me permite.) ¿Quién es? (19)HOMBRE: (Muy afligido. Gary Cooper. Paul Newman.) Amor.grabar las voces de los actores. gorda como estoy.) Y para qué volviste… estoy bien sola… ya me adapté… . pegaba… en suma.

) ¡Déjame entrar o tiro la puerta! (28)MATEA: ¡Inténtalo! Mira que no estoy sola… ¡hay un hombre conmigo! Va a donde está la grabadora. para que volví a esta casa? . la prende.) ¡No me llames “señor”! Soy tu Aldo… ¡tu amor santo que toca a tu puerta! (39)MATEA: Escuche. también yo lo eché de la casa… la única diferencia es que yo no soy “tu” esposa. (40)HOMBRE: ¿Cómo que no eres mi esposa…? ¿Y entonces. ven aquí un momento… (31)VOZ DE HOMBRE GRABADA: Sí… aquí estoy… hagamos de nuevo el amor… Matea apaga la grabadora. (29)HOMBRE: ¡Te dije que no hagas bromas! ¡Cruel! (30)MATEA: ¡Ahorita lo llamo! Querido. señor Aldo-mi-amor-santo-que-toca-a-mi-puerta… ¡te equivocaste de puerta! También yo tengo un esposo que perdió la cabeza. (35)MATEA: ¿De veras? (36)HOMBRE: Bueno… tú y una que otra… ¡pero tú más que todas! (37)MATEA: Señor… (38)HOMBRE: (Fastidiado y al mismo tiempo impetuoso. no eres mi marido! (27)HOMBRE: No hagas bromas. me tratas como un extraño y ya estás con otro?! ¡E incluso le haces el amor! ¡Entiendo que quieras humillarme. ¡Váyase! (34)HOMBRE: Pero cómo… ¡¿apenas acabas de echarme de la casa. soy otro… ¡verás que estoy cambiando… irreconocible! (26)MATEA: ¡Si supieras cómo estoy irreconocible yo! ¡Pero tú…. pero esto es el colmo! Es cierto. Corre a prender otra vez la grabadora. perdí la cabeza… pero ahora sólo cuentas tú… Siempre has contado sólo tú.(23)HOMBRE: ¡Pero yo no puedo adaptarme! ¡Te juro que cambiaré… déjame entrar! (24)MATEA: Un momento… tú no eres mi esposo… no te reconozco… (25)HOMBRE: Claro. (Prepotente. (32)HOMBRE: ¿Quién habla? Oí allá adentro la voz de un hombre que… (33)MATEA: ¡Seguro! Es mi hombre.

se lo suplico… Estoy muy agitado… necesito hablar con alguien… a lo mejor me equivoqué de piso… Pero no… éste es el cuarto… ¿o no? (45)MATEA: Sí.) Siéntese aquí. eso no me incumbe… déjese enjabonar por quien se le antoje. de la cabeza a los pies… (42)HOMBRE: ¡¿Y quién es el cerdo ése que te quiere enjabonar toda?! (43)MATEA: ¡Óigame. Corre atrás de la pared divisora y habla desde allá. está abierto.) Bueno.) Pues sí… ésta no es la casa de mi esposa… (53)MATEA: ¡No se asome o grito! ¡Estoy desnuda! (54)HOMBRE: ¡¿Desnuda?! (55)MATEA: ¡Oiga. no haga la vocecita ésa del que ya está listo como el Nescafé! Cálmese y siéntese. pásele. (56)HOMBRE: No hay sillas… (57)MATEA: (Le pasa la bicicleta. tengo muchas ganas de conocerla… déjeme pasar… (49)MATEA: ¡Ni loca! ¡Imagínese si dejo entrar a mi casa a un desconocido temprano en la mañana! ¡Nunca! Por lo que a mí respecta. la vi… (51)MATEA: ¡Era tremenda! (Hace recorrer la pared de la derecha hacia el centro del espacio escénico. ahorita mismo la llamo! (44)HOMBRE: Tiene razón. ya me voy… De cualquier manera debo decirle que me hizo mucho bien desahogarme con usted… ¿Sabe?. (58)HOMBRE: ¡¿En una bicicleta?! . La puerta sale de escena. es el cuarto.) ¡No dormí en toda la noche! Al día siguiente fui a comprarme la cinta… (Toma un aparato parecido a un control remoto y lo dirige a la entrada de la puerta para abrirla. (46)HOMBRE: Entonces me equivoqué de edificio… a lo mejor hasta de calle… (47)MATEA: Sí. usted podría ser un maniático sexual que a la hora de la hora me salta encima como en aquella película… ¿Vio Un hombre en mi puerta? (50)HOMBRE: Sí.(41)VOZ DE HOMBRE GRABADA: Desvístete… Quiero enjabonarte toda. yo me dejo enjabonar toda del cerdo que me dé la gana! ¡Váyase o llamo a la policía! ¡Es más. ¡Ahora váyase! (48)HOMBRE: Sí. (52)HOMBRE: ¡Órale… está abierto! (Entra. pero no llame a la policía. de modo que se separe la recámara de la sala. a lo mejor hasta de ciudad.

paso días enteros en ella! Cuénteme su historia de amor… (60)HOMBRE: La mía es una tragedia de amor… (61)MATEA: ¿También la suya? (62)HOMBRE: Un hombre de mi edad… cincuenta y seis años. cantaba: “Y ahora te llamaré Pirinolita amorosa… tra lala lala…” “¿De quién te enamoraste esta vez?”. (67)MATEA: ¡¿Lo llamó Pluto…?! ¿El perro de Tribilín? (68)HOMBRE: ¡Qué Tribilín ni qué ojo de hacha! El dios Pluto… ¡el que raptó a la Primavera! (69)MATEA: Disculpe. mi relación por un tiempo a mi esposa. muy entusiasta… ¡Nos amamos con locura! Logré mantener escondido mi concierto… quiero decir.(59)MATEA: ¡Sí.” . es comodísima. El corazón me latía como mi tambor… ella era joven. me pregunta de zopetón. Pedalea sin darse cuenta. Formo parte de un octeto… tocábamos a Stravinski… Yo tocaba los timbales con las baquetas… chocaba los platillos… ¡y ella me miraba como si fuera un dios! “Pluto que golpea el tambor de los infiernos”. que se enamora de una muchachita… Se sube en la bicicleta. tambor y platillos. tra lala lala. déjate encima la camiseta de lana… No andes por ahí encuerado de culoalviento deportivo. (64)HOMBRE: Deliciosa… La conocí después de un concierto… el concierto lo daba yo. mientras hacía gimnasia. Pirinolita cabrona. (65)MATEA: ¿Ah. percusionista: timbales. me sorprendió en el baño cuando. tengo bloqueada toda la mitología. así me llamó. sabe leer cualquier gesto mío… Si estornudo. no me dice “salud”. sino: “Cuando hagas el amor con otra en turno. ¡Se había dado cuenta de todo! (71)MATEA: ¡Sopas… intuición superlativa! (72)HOMBRE: Sí. (63)MATEA: No he escuchado una historia semejante desde que estoy en este mundo. (70)HOMBRE: Luego de la percusión la invité a cenar. un día. usted es músico? (66)HOMBRE: Sí. luego.

(74)HOMBRE: Lo que no entiendo es cómo. mi esposa perdió los estribos… ya no quiso entenderme… (75)MATEA: Pase al otro cuarto. me pregunta de repente… “Diecinueve…” “Y apuesto a que también era virgen. “¿Cuántos años tiene tu viola d’amore?”.) ¡Ajá. busca algo que ponerse. a un cierto punto.) ¡Ah. Pirinolita… tra lala lala… tengo que vestirme y debo pasarme para allá… ¿Le molestaría cambiar de espacio? Espere mi señal. (77)VOZ DE HOMBRE GRABADA: ¡Ven bajo la ducha conmigo… quiero enjabonarte toda! (78)HOMBRE: (Da un salto hacia atrás. (76)HOMBRE: (Ejecuta. por fin reaccionó! ¡Bravo! (82)HOMBRE: Ni siquiera levantó la voz. a cincuenta kilómetros de Milán… Y sólo pasaban tráilers.” “Sí…” “¿Y si un hombre de tu edad le hubiera hecho lo mismo a tu hija. conque aquí está el cerdo! (79)MATEA: ¡Deje en paz a mi novio electrónico! ¿Decía que su esposa había perdido los estribos? (80)HOMBRE: Sí. mira tú! ¡Pues sí… ésta no es la casa de mi esposa! Quién sabe dónde fue a parar el tipo aquél… Sin darse cuenta se apoya en la grabadora y la prende. luego se da cuenta y apaga la grabadora. ¿qué pasó después? . por lo menos?” Terminé a pie. se dirige al armario. Entra al baño por la puerta que da a la sala. Sale del baño por la puerta que da a la recámara. Me dijo: “¡Bájate!” (83)MATEA: ¿Bájate de dónde? (84)HOMBRE: Se me olvidaba… Íbamos en coche… ella manejaba más de cien por hora… Le dije: “¿Te molestaría frenar antes un poquito. a un lado del acotamiento. (85)MATEA: Y con la muchacha. luego regresa al baño.(73)MATEA: ¡Qué graciosa! Hubiera hecho algo así con mi marido… Mire. cómo hubieras reaccionado?” (81)MATEA: ¡Ah.

pero yo no lo sabía. se sube en ella y posa como una estatua de Venus barroca. no me asusta. Siempre me decía que era su primo..) Oiga. soy árida. Así.(86)HOMBRE: Sucedió que… (Mira a su alrededor. no la miro… Los dos empujan la pared hacia la derecha. usted me está cotorreando… Usted no está gorda… ¡Tiene una voz muy jovial! (95)MATEA: ¡Sí… soy la Caperucita Roja! (96)HOMBRE: No. . (91)MATEA: ¡Estoy destrozada! Oiga. matea enciende la grabadora: una música triunfal. la historia terminó con un cadáver sobre el campo: el mío. cadáver sobre el campo suyo… ¿Lo molesto si se vuelve a pasar para allá? ¡Sin voltearse! (92)HOMBRE: Sí. tengo cincuenta años… y peso más de cien kilos sin hueso… (Pausa. me desparramo un poco. déspota. caminando “de cara al público”. casi sin darse cuenta. usted me da curiosidad… tan misteriosa… que no se quiere dejar ver… me intriga. acaso está en todas partes? (89)MATEA: Sí. sí. se sube en ella y pedalea. tipo Las cuatro estaciones de Vivaldi. se dirige a la pared divisoria. egocéntrica. acompaña a la Mujer. se apoya en la bicicleta y. con un mediocre maestrito de inglés con el que salía desde antes.. se me olvidaba: mido uno cincuenta. quien corre hacia la mesita de centro. Ah. además de estar decididamente cerrada a cualquier relación. ni mucho menos como mujer… aun cuando sea muy evidente… tampoco quiero ser la camita caliente de nadie. trae puesto un camisón negro ligero con encajes atado por delante y encima una blusa de terciopelo. Matea sale del baño.) ¡No me mire! (98)HOMBRE: Ta’ bien.) ¿Todavía tiene ganas de conocerme? (94)HOMBRE: No le creo. (Vuelve a la recámara.) ¿De dónde me habla? (87)MATEA: ¡No se voltee! ¡Mire que lo estoy viendo! (88)HOMBRE: ¡No me diga! ¿Qué. ¿No sería posible quitar de en medio esta especie de Muro de Berlín? ¡Quiero conocerla! (93)MATEA: ¡Nunca…! ¿Qué piensa que hay de este lado del muro…? Mire que yo. (90)HOMBRE: Sucedió que de repente ella también me plantó y se casó de blanco. No existo ni como persona. ¡No me iré de aquí sin haberla visto! (97)MATEA: ¡Pues entonces lo castigo! ¡Peor para usted! Ayúdeme a recorrer la pared… (Ejecutan.

se acerca cada vez más a Matea) Está también la amistad. (112)HOMBRE: ¡Nooooo! Sale corriendo. finjo tropezar. “¡¿Por qué me dejé engordar así?!” ¡Naco maleducado! Me pone también en predicamento. (104)HOMBRE: No. le caigo encima y lo aplasto! (106)HOMBRE: Ya me voy. (Lentamente. (100)HOMBRE: (Por un momento se queda sin aliento.) Los personajes cambian. voltéese. ¿eh? (102)HOMBRE: ¡Usted es… usted es… Usted tiene algo de majestuoso en esa abundancia generosa! (103)MATEA: Mis amigos me dicen la catedral. (113)MATEA: ¡Le bloquee la erección por veinte años! (Se vuelve a abrochar el camisón. Baja de la mesita y va a apagar la grabadora.) ¡Me desnudooo! De un tiro se desata el camisón y se muestra en toda su gordura.) Déjenme . pero las historias son las mismas. sale de escena también la puerta. ¡Imagínate! (Se pone un par de sandalias plateadas de tacón alto. Somos unos replicantes. ya me voy… pero permítame venir a verla… de vez en cuando. la inteligencia… la comprensión… un afecto profundo… sólido… (105)MATEA: Dijo una pendejada tras otra… ¡Váyase… si no. (107)MATEA: De veras quisiera usted… ¡Ya entendí. no diga eso. Transición. Aparte de que yo en realidad estoy hasta aquí de las muchachitas en busca de un padre. si no lo castigo… me desvisto toda! (110)HOMBRE: ¡Me voy…! Pero una última pregunta: ¿Por qué se dejó engordar así? (111)MATEA: (Grita. ¿qué está diciendo? (109)MATEA: ¡Váyase. cuánta humanidad! (101)MATEA: Se quedó de a seis. usted es del club “toda abandonada está perdida”! (108)HOMBRE: No.(99)MATEA: Ahora sí.) ¡Dios. Con él.

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. poderosos. me daría miedo que quisiera robarme la bolsa. la dentadura… viejos como nosotras… ¡pero no se ven! Y si se ven hacen como si nada. “¡la mujer se sostiene y el hombre nomás puja…!” También hay mujeres que pierden la cabeza… sobre todo en la menopausia… o que no pueden aceptar la vejez… pero generalmente la aceptamos. de setentones y más… no le hace que tengan los típicos problemas de próstata propios de la edad… enamoradas locamente. (Pausa. No es que nos guste… ¿Te gustaría a ti. pero del anciano rico… el gran industrial. Los hombres. . tenemos conciencia de lo que somos… de cómo somos. no te ofendas… ¿pero qué no ves? Si a mí se me acercara un muchacho de veinte años y me dijera ‘te amo’. ¡Malísimo! ¡Está anciano! Todo lleno de arrugas… ¡Está hecho una pasa! Avión personal. no se ven… decrépitos como nosotras. les decía.) No tienen cintura… no sé cómo le hacen para digerir… enamoradas locamente de setentones. Vamos. cantante. o porque nos vemos. Total. Sobre todo los ricos.” ¡Qué cosas! Nosotras las mujeres. Por otro lado. el gran político… que ésos son tremendos… el gran actor.) La cintura así… (Hace un círculo con los dedos. Leo en los periódicos historias de veinteañeras… ¡un cromo! Estupendas… yo me conmuevo… ves a estas chavas magníficas… dos metros de piernas… los pechos acá… (Señala la base del cuello. escritor… pintor…Locas historias de amor… Claro que no lees nunca la misma historia de la veinteañera despampanante con el trasero acá… que se escapa con un jubilado del Seguro. que me hacen ver más delgada. gordos como nosotras. continuar teniendo una vida amorosa o no? ¿Pero con quién…? ¿Quién te quiere…? ¡Nosotras aceptamos la vejez con dignidad! Tal vez porque no podemos hacer otra cosa.poner los tacones. ¡Podrido en billetes! ¡Tiene siempre a su alrededor a muchachas estupendas! Hace unos días me dice: “¡Estoy enamorado… locamente!” “¿Todavía de Ana?” “¿Bromeas? Con Ana terminé hace como dos meses… ahora tengo a Dorina… ¡Dio mío… es de oro! ¡Me ama perdidamente! ¡Me ama!” “¿Ah sí? ¿Cuántos años tiene esa Dorina?” “Veintiuno” “¡Está pendeja…! ¡Está pendeja! Qué te va a querer.) Miren qué cosa más increíble… ¿Se dieron cuenta…? ¡Faltaba más…! ¡Estaba listo! Casi lo llamo… ¡Qué cotorreo! Ya no quiero tener relaciones con nadie. también estas chavas tienen razón: ¿quieres fascinarte con un hombre realizado. tenemos mayor conciencia… dignidad. la verdad sea dicha. yate de trescientos metros de largo. Para los jóvenes es regular… pero los viejitos… De vez en cuando veo cada ruquito… ¡unos vejestorios! Ni a los cien años se claman. en cambio.. Bonitas-feas-jóvenes-viejasgordas-flacas… ¡no quieren que se les vaya una viva! En fin… Tengo un amigo que quiero mucho… setenta y cuatro años… Pero víctima de un mal. las chavas igual los aceptan.) El trasero aquí… (Señala la cabeza. ¡He terminado con el sexo! Los hombres están locos. mujer marchita. y no es que quiera hacer un feminismo facilón.

“Bueno. en la fuerza de su sexo. aun de edad avanzada. y el rico en particular. este término: ¡el falo! Yo lo veo siempre con la corona real en la cabeza. ¡El prepucio! Prepucio me da risa. pero si no tenemos el semen del hombre… no podemos hacer nada. magnilocuentes! ¡El falo! Oigan cómo es importante. Y esta seguridad deriva del solo hecho de que es macho. dos ojos.célebre. ¿está el señor Prepucio?” En cambio “glande”… escuchen la dulzura… glande… parece el nombre de una flor. La superioridad del hombre reside toda en “su” órgano sexual… Ahora que a mí la palabra “órgano” me saca de mis casillas… me viene a la mente la misa cantada… San Pedro… claro que si queremos mirarlo bien… desmitificarlo… ¿qué es este sexo del macho…? ¡Una colita…! El diablo la trae atrás. El hombre es superior a nosotras y él lo sabe… ¡Lo sabe…! Desde tiempos antiguos. áulicos. no se puede construir nada. con la terminología que nos enjaretaron a las mujeres. ¡Pero se puede! ¿Qué inspiración poética se puede encontrar en el término “vulva”? Parece el nombre de una bruja malvada: “Sé una buena niña… tómate la sopa. severo. cuando lo veo ahí… reposando… abandonado… tan indefenso… todo tambaleante… me da una ternura… ¡una simpatía! Me dan ganas de jugar con él como con la cola del gato… Luego. importante. ¡La erección! Yo las primeras veces… ¡estaba convencida de que adentro tenía un hueso! ¡La erección es un milagro viviente! Nosotras las mujeres hacemos cosas estupendas… los niños. Es criado en el culto. de repente… el milagro: trak. es muy seguro de sí. “¡Te ofrezco este ramo de glandes… guárdalos en tu corazón!” Con esta terminología se puede reconstruir tranquilamente un poema de Eurípides: “Vino al altísimo Hermione Prepucio invicto junto a su hermano Glande montando al relinchante Escroto…” Puedes seguir así hasta el día siguiente y ningún profesor se dará cuenta de la inclusión de términos tan insólitos. Ésta es nuestra cultura. En cambio. las orejas. (Transición. el hombre adelante. Sólo cuando uno quiere decir que tiene flojera… que tiene güeva… “me cargo una concha”. o con un viejo carcamán jubilado del Seguro…? El hombre en general.) Luego. el hombre ha tenido una gran consideración por su órgano sexual… ¡lo ha definido con términos épicos. por ejemplo… nos quedan muy bien… los ponemos todo: veinte dedos. si no llamo a la ¡¡¡vulvaaa!!!” Qué se puede crear con “útero”… ¿Y “ovarios”…? ¡Nada .

está abierto… ¿Tienes algún problema? (116)JOVEN: (Entra a la casa. la puerta se va.) No me digas así… ¡Oh.) ¿Hablas en serio? (118)JOVEN: Mira… (Le entrega una carta. ¿qué hay…? Pasa.) ¡Te sacaste la lotería! ¡Ya la hicimos! ¡Tu despertar con apapachos es un éxito increíble! (117)MATEA: (Sale del baño. seguida de un Joven que toca el timbre.más de pensar cuántos “ovarios” hay esta tarde en las gradas me siento mal! Con esta terminología puedes reconstruir cuando mucho un cuento de horror. Trae consigo un portafolios: es Marco. Dios. (121)MATEA: ¿Incluso los hombres sufren de soledad? ¿Tan poderosos? ¡Nunca lo hubiera imaginado! (122)JOVEN: Tu voz es un triunfo… ¡Ya eres una diva! (123)MATEA: (Muy halagada. “Los murciélagos volaban en el atardecer las ‘vaginas’ graznaban en el estanque era el momento en que depositaban los ‘ovarios’ un ‘útero’ tremendo se elevó en la noche ¡los ‘espermatozoides’ murieron de espanto!” No hay nada que hacer… Podría seguir así un poco más… pero… (se pone en la clásica pose de una mujer a quien le gana la pipí) ¡Ya me anda! (Se dirige al baño. el colaborador de Matea. Dios…! Me siento mal… tendré que pagar impuestos. ¿estás en casa? (115)MATEA: (Desde el baño. por tres años…! ¡Y mira la cifra! (119)MATEA: ¡Oh. son los que compran más cassettes.) Sí. (120)JOVEN: ¡La investigación de mercado fue un triunfo! (Saca del portafolios algunas hojas que muestra a Matea. ¿Y sabes cuál es la cosa verdaderamente increíble? Que los más fanáticos son los hombres.) ¡Es una propuesta de contrato en exclusiva.) En particular aquéllas con la alusión del amante en la cama lleno de frases tiernas y besuqueos.) ¡Orinita vengo! Entra la conocida puerta. una diva…! Los periódicos hablarán de mí… me invitarán a la televisión… Me voy a mandar hacer siete liftings… dos pinzas acá… (señala el trasero) un recorte acá… un bonito plisado… dos tirantes para el . (114)JOVEN: Matea.

les saqué el nombre de la empresa. (132)JOVEN: Ya. lo tienes en tu cabeza. (126)JOVEN: No te entiendo. cuando te sientes lisita. (Pausa.) ¿Saben…? y miren que esto no es cuento. Un sofá amante dotado de casco y conexiones… un televisor para cada ojo… Apenas te sientas empieza a funcionar. me ofrecí como cochinillo de indias y aquéllos me aceptaron. hacer el mandado… etc… ¡quedas relajada y feliz! (128)JOVEN: Pero qué disparates me estás diciendo… ¡es pura ciencia-ficción! (129)MATEA: Ciencia-ficción. Mejor entonces ilusionarse con una grabación de palabras e incluso imágenes de un amante prefabricado. importante… te compromete. ¡y te sucede cada cosa! Sensaciones nunca sentidas. Escribí al periódico. al que puedes apagar a control remoto. satisfecha… apagas y no hay ningún problema: nada de camisas que planchar. dar. a moverte… a dar.pecho… me mando quitar todo… me mando deshuesar… ¡y lo que sobre lo mando como caridad al tercer mundo! Total. estrujones lascivos… voces tiernas… “realidad virtual”. aséptico. quería enseñártelo. ¡Explícate! (127)MATEA: Si tanta gente compra mis cassettes. como la rata más miserable. dijiste. lo tengo en casa. dejarte probarlo… ¡pero toma! (El joven hace como que se va. eh… Peor para ti. diseñado por los japoneses… aún en fase experimental… un sofá anatómico… dentro del cual uno se acurruca. allá les mandad de todo… Estoy emocionada… Quién lo hubiera dicho… ¡¿un éxito así…?! Debería estar loca de felicidad y en cambio me siento culpable como la peor de las criminales. se llama… Te escoges el lugar a donde quieres ir. incluida yo. (131)MATEA: No. Es un futuro horrendo el que nos espera… de soledad… ¡Ciencia-ficción! Yo tengo en la casa el “sofá del amor”… ¿quieres verlo? (130)JOVEN: Sí. ondas cálidas. de la situación de angustia y frustración en que ha caído la mayor parte de la gente. te obliga a partirte en dos a favor del otro. (124)JOVEN: ¿Por qué. es cierto… a lo mejor ya lo leyeron en los periódicos… existe un sofá… se llama “el sofá del amor”.) ¿Y saben por qué? Porque en realidad tenemos “miedo”… de las voces verdaderas. Una relación de amor auténtico. las películas que quieras… puedes ser el personaje que prefieras… tener un duelo… volar… hacer el amor… Al final.) Espérate… debo ir a hacer una cosa que ellos (señala al público) saben… pero que no te puedo decir… que debía hacer antes… luego vuelvo y . qué dices? (125)MATEA: Me estoy aprovechando. no seas cuentera… (133)MATEA: Te burlas de mí. quiere decir que estamos muy alineados… Nos contentamos… nos contentamos con voces falsas… (Al público.

) Estoy en el baño… ¿qué pasa? (140)ANA: (Ídem.) ¡Cálmate! ¿Qué pasa? A contraluz vemos a la madre que está haciendo pipí. me muero… mamá… mamááá… me muero… .) ¿Quién es? (136)ANA: ¡Soy yo! (137)MATEA: ¡Está abierto! (138)ANA: (Entra sollozando desesperadamente.grabamos el despertar con apapachos personalizado… Tomamos el calendario y grabamos todos los nombres: Antonio. soy yo. (135)MATEA: (Gritando desde el baño. mentiroso! Oh. frente a la cual encontramos a Ana. pero se queda de pie. (144)ANA: ¡Es un desgraciado. Ana… (141)MATEA: ¡Lo sé. Sale de escena. (134)JOVEN: Voy a hacerme café. querida.) Mamá. Carla. Las dos mujeres se abrazan. la hija de Matea. cerdo. te reconozco! (Ana entra al baño. querida. Angelo… Entra corriendo al baño. quien toca el timbre. Dios. (142)ANA: ¡No la deja! ¡No la deja! ¡Estoy desesperada! ¡No hago más que pipí! Al decir esto se levanta la falda y se baja la pantaleta. (143)MATEA: Es normal. las lágrimas deben salir por alguna parte para que no te inundes.) Mammáááá… mamáááá… ¿dónde estás? (139)MATEA: (Desde el baño. Al mismo tiempo entra en escena la puerta.

Dios mío! ¿Pero cuándo pasó? ¿Por qué no me dijiste nada? (Descubre al joven y en voz baja le dice:) ¿Qué haces…? ¿Estás disfrutando las sombras chinescas de mi hija? ¡Vete pero ya a la cocina a hacerte un café! (158)JOVEN: ¡Pero si me lo acabo de hacer! .El Joven. Sonido de agua. se sienta y observa a las dos mujeres. (157)MATEA: (Sale del baño. posesivo… muy distinto culturalmente… dos mundos. (145)MATEA: Cálmate. mamá… Además.) ¡Oh. me sonó tremendo guamazo en la cabeza… ¡un mandarriazo! Caí como un costal contra el suelo… me llevaron a Urgencias con una conmoción cerebral… bueno. ¡El hecho es que con Domingo todo se acabó desde hace un buen rato! Se levanta y jala la palanca. (151)MATEA: ¿En qué sentido sales con él? Tu marido. como si estuviera en el cine. cuando le dije de mi intención de dejarlo definitivamente. a quienes vemos enormes a contraluz. toma una toalla y se la pasa a Ana. que ha regresado a la escena. querida… siéntate… no te vaya a dar un aire… haz tu pipí santa… explícate… ¿Qué pasó? ¿Quién es el cerdo mentiroso? (146)ANA: Fui a su casa… (147)MATEA: ¿A casa de quién? (148)ANA: De Carlo… (149)MATEA: ¿Qué Carlo? ¿Lo conozco? (150)ANA: No… salgo con él desde hace tres meses. ¿dónde está? (152)ANA: En casa… (153)MATEA: ¡Pero nunca me habías dicho nada de este Carlo! Estaba convencida de que aún andabas con un tal Domingo… (154)ANA: Nunca te hablé de él porque tenía miedo de que te enojaras. (156)ANA: Ya no lo aguantaba… tan celoso. casi. (155)MATEA: ¡Estás toda sudada! Date un baño… Ana se desviste y hace como que se está bañando.

a la clínica. (169)MATEA: ¡¿Lo esperaste en el café?! ¿Cuándo? (170)ANA: Apenas me dieron de alta… veinte minutos después… De conmoción cerebral… nada… (Sale del baño envuelta en una toalla o en una bata de baño. no está en condiciones de volver sola a casa”. luego… cuando lo esperé en el café. maldecías por la mojigatería de tu madre. “yo la acompaño. me imagino… (174)ANA: ¡Pero mamá.) ¡Mamá. un médico nunca es un extraño! (173)MATEA: Y también lo hiciste subir.” (171)MATEA: ¿Y te hiciste acompañar a tu casa por un extraño? (172)ANA: ¡Pero mamá. me dijo. de cualquier manera. el médico que me revisó… tomó mi caso tan a pecho… fue tan amable. tiene confianza en mí! Como sea. que espontáneamente me dieron ganas de contarle todo… (167)MATEA: ¿Mientras te hacía el encefalograma? (168)ANA: No.) ¿Por qué no me dijiste nada? (160)ANA: No quería que te preocuparas… Además de que cuando me llevaron a Columbus.(159)MATEA: ¡Hazte otro para mañana! (El Joven se regresa a la cocina. y ahora me estás haciendo la misma inquisición que te hacía ella! . me había visto desnuda! (175)MATEA: ¿Desnuda por la conmoción cerebral? ¿Pues dónde te aplicó los electrodos… en las nalgas… qué tienes ahí el cerebro? (176)ANA: ¿Pero qué dices? ¡Me había golpeado el muslo! ¡Un moretón de aquí (lo señala) a la ingle! (177)MATEA: ¡Concha con electrodos! (178)ANA: (Regresa al baño para volverse a vestir. no entendía nada… (161)MATEA: ¿Y tu esposo.) “Usted. dónde estaba? (162)ANA: En casa… le había dicho que venía a tu casa por dos días… que te habías dado cuenta de que habías rebasado los ciento treinta kilos y habías caído en una crisis depresiva terrible. estamos en el 2000…! ¡Me había revisado! ¡Y además. (163)MATEA: ¡Pero eres una inconsciente! ¡Piensa en el desbarajuste que hubieras hecho si me hubiera telefoneado! (164)ANA: ¿Telefoneado a ti? No había peligro… él no te soporta… ¡sabes que le das horror! (165)MATEA: ¡Tan amable este cabrón! (166)ANA: ¡Y además. poco después vuelve a entrar y se sienta en la mesa de trabajo. en la Columbus.

luego de haberlo pensado por días y días… (193)MATEA: Disculpa. como él siempre me decía: “No tengo el valor de decírselo… ya no aguanto… te amo… ¡con ella parece que estoy en la cárcel!”. pero en todo este enjuague… ¿te olvidaste de tu marido? ¿Le has mencionado algo? .(179)MATEA: Discúlpame… fue un reflejo condicionado… ¡Oh. no estaba en casa. ¿cómo lo supiste? ¿Los conoces? (187)MATEA: No. (188)ANA: Entonces estaban muy jóvenes… dos chavos. ¿Y tu marido qué dijo? (180)ANA: Nada. Dios. (191)MATEA: De manual. se asoma desde el baño. Vuelve a escena completamente vestida. Aquí está tu sandwich… Anda. Siguen juntos sólo por los hijos. ¿cómo le harían para ponerse los cuernos? (182)ANA: ¿Otra vez? ¡No seas malvada. mamá… Entonces. (181)MATEA: Pero si no tuvieran madre. mamá! ¡Estoy viviendo una tragedia! ¡Desde esta mañana no como…! ¡Es más. come. (184)ANA: Carlo y yo nos hemos visto varias veces… él está casado. Tienen tres. (189)MATEA: Claro que. porque su familia se lo impuso… (185)MATEA: Estaba embarazada… (186)ANA: (Maravillada. (192)ANA: Gracias. para uno que se casó por la fuerza… hacer tres hijos… ¡quién sabe qué sacrificio! (190)ANA: Son como hermano y hermana. es un clásico. Encontré una tarjeta en la que anunciaba que se había ido a casa de su madre porque no se sentía bien. qué vergüenza… hablé como presidente de Provida! Disculpa. Síguele. pero lo hizo por obligación. hazme un sandwichito que tengo hambre! (183)MATEA: Está bien… Va hacia la cocina y regresa casi inmediatamente trayendo un sandwich para Ana. Él nunca ha querido a su esposa… y ahora han llegado al punto en que cada uno se mueve sin tener necesidad de la excusa de que las madres siempre están mal.) Sí.

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con lágrimas en la garganta. alias el Alka-Seltzer erótico! Síguele. no te burles! ¡Estoy viviendo una tragedia! (199)MATEA: De acuerdo.) Ay. yo vuelvo a decir mis respuestas. Fuiste a casa de su mujer… (202)ANA: Sí. nada más para hacer la finta. si tú me repites lo que va diciendo la esposa. Yo siempre le confío todo. fue terriiible… ¡Una humillación! ¡Maldito! (203)MATEA: Anda.) Sí. claro. pobrecito… ¿para qué lo molesto? Pensaba: apenas Carlo deje a la mujer.) La hija de una madre genio sólo puede ser genial. sólo la puedes oír así. (205)MATEA: (Prepara la grabadora) ¡¿Grabaste el diálogo con la esposa?! (206)ANA: ¡Sí. mira esto… y algunos folletos de una agencia turística (toma de la mesa una revista).) ¡Mamá. cuéntamelo todo… (204)ANA: No. ¿cómo le hago para entender el diálogo? (210)ANA: Muy sencillo. mamá. la voz de la señora es perfecta… ¡la tuya es casi inexistente! Dime tú. (208)ANA: Me presenté con un tubo de arquitecto bajo el brazo (toma del carro un tubo portaplanos). (209)MATEA: ¡Qué lista! (Pone a funcionar la grabadora. Él me da los consejos. y me presenté… (Deja el sandwich y llora. De hecho. (197)MATEA: ¿Y desde hace cuánto vas a la cama también con Piero? (198)ANA: (Desesperada. no puedo contar nada… Escucha la grabación… ponte los audífonos. ¿vas a la cama con Piero o no? (200)ANA: (Dejando de llorar.(194)ANA: No. encima me toca hacer doblaje! . pero. algunas veces… cuando estoy deprimida… (201)MATEA: ¡Ya entendí… Piero. El micrófono se lo puse en la cima del tubo. ánimo. se lo digo a Piero… (195)MATEA: ¿Piero? ¿Qué tu esposo no se llama Giovanni? (196)ANA: Piero es un amiguísimo de mi esposo. para documentarlo! (207)MATEA: ¡Ah! Espionaje competitivo… Se pone los audífonos. de modo que se grabara bien su voz. (211)MATEA: ¡Mira nada más.

se interrumpe y se acerca a las dos mujeres.) ¡Oh. Yo toco el timbre: me abre una señora entre treinta y treinta y cinco años en bata. mamá. (215)ANA: Bueno. mamá… así me desanimas… (224)MATEA: ¡Ya quiero verte con esa voz que te habla al oído! ¿Crees que es fácil…? Deja al menos que me acostumbre. estupenda. sí… Buenos días. mi esposo! .) Si es para la beneficencia. si es discreto… (216)JOVEN: Pero no estoy de acuerdo con su madre… yo encuentro que usted. (212)JOVEN: ¡Oh.El Joven.) Ah. te toca… (220)MATEA: (Pone a funcionar la grabadora. señora. diez centímetros más alta que yo… con dos ojos espléndidos… haz de cuenta Robert Redford con peluca de mujer y aretes… quien gentilmente me dice… mamá. expresa una fascinación extraordinaria… señora Ana… Le besa la mano. sí… escuchemos esta representación! ¡Debe ser muy entretenida! (213)ANA: (Da un grito. (217)ANA: Gracias… (218)MATEA: (Aburrida. ¿qué desea? (221)ANA: Quisiera hablarle… (222)MATEA: (Repite a duras penas las palabras grabadas. él me la había descrito de tipo insignificante. ¡mi marido y yo no salimos sino hasta el jueves! (227)ANA: ¿Parte? ¿Con quién? (228)MATEA: ¡Con Carlo. que está trabajando en la mesa.) Lo siento pero ya cooperamos.) ¿Nos casamos en casa? Sigamos. disculpe… se trata de algo muy particular… (226)MATEA: Ah… usted es de la agencia de viajes… no había visto los folletos… Trajo los boletos… Pero no se hubiera molestado… hay mucho tiempo. en sus locuras. le advierto que ya cooperamos. un hombre! (214)MATEA: ¿Te asustas porque está vestido? No te preocupes… ya sabe todo de ti… es un colaborador muy discreto. (225)ANA: No. Dios. Nota bien. (219)ANA: Comenzamos. anémica… y en cambio me encuentro enfrente a una especie de top model. ¿no? (Continúa. (223)ANA: Pero lee mejor. sí.

sólo parte conmigo! (231)ANA: Disculpe. todas unidas en los grandes momentos históricos… aborto… divorcio… o después de los cincuenta años… pero en la vida de todos los días somos una hienas… bueno. Llevamos a cabo trampas y maldades todos los días… contra las demás mujeres… Qué digo “mujeres”… Las otras son sólo las de allá… ¡y las putas! Y luego se jacta una de la solidaridad… ¡de la hermandad! ¿Pero cuál? Somos hermanas. estamos muy bien juntos… nos queremos mucho… tenemos un gran establecimiento sexual… Pero este bendito señor tiene la mala costumbre de comprometerse fuera de casa. me propone un viaje… ¡y nos vamos! ¿Sabe que hemos recorrido casi todos los cinco continentes? (Se quita el audífono. pasiones gratificantes… yo lo dejo hacer… porque al final regresa siempre conmigo. Carlo. a poco si lo hubieras sabido…? Ya te estoy viendo: “¡Ah. el amor tiene siempre dos M… ¡e irresistible cuatro R! El de las otras no tiene ni M ni R… sólo un susurro de P y S… como pinche estrujamuslos. (232)MATEA: ¡Ah. mi marido me quiere mucho. historias de mujeres. mentiroso! ¡Tres hijos! ¡Rata! Mamá. ja… (Para sí. me da vueltas la cabeza… El Joven sostiene a Ana y luego la hace que se siente. a cada rato. no. señor doctor. ¿qué hago? (234)MATEA: (Luego de un momento de silencio. tranquila. ayúdame tú… Dime tú. váyase de aquí!” (237)ANA: (Molesta.) ¡Otra más…! Mira. mi esposo.) ¡Ésta es la pérfida Alexis! (233)ANA: ¡Qué oso… qué humillación…! ¡Cerdo asqueroso. las . ja. ¡Un poco de imaginación. otra vez! (Ríe. usted está casado. por Dios! ¿Pero es posible que una caiga siempre? ¿Es posible que sólo nos desesperemos cuando nos quitan a nuestros hombres.) ¡Pero mamá… a fin de cuentas… yo me enamoré! (238)MATEA: ¡Mírenla! ¡En nombre de la pasión que nos arrastra no miremos a la cara de nada ni de nadie! “¿Qué puedo hacer? ¡Es un amor irresistible!” Cuando nos atañe.) Ja. Y cada vez que se cansa de la novia en turno. no. Él es un bígamo natural… no puedo hacer nada… necesita aventuras. todas iguales… comprendida la mía.(229)ANA: ¡Pero él debía partir conmigo! (230)MATEA: ¡No. pero que no la pensemos ni un minuto cuando decidimos hacerlo con el marido de otra? (235)ANA: Pero yo no sabía que estuviera casado… (236)MATEA: ¿Qué. como para cambiar de página.) No hago más que escuchar.) ¡Ésta también ríe! (Vuelve a doblar.

) ¡Eres mi hija sólo cuando te conviene! Soy la mamá “por horas”… perdón. pero ya entendí… Y. Y te diré algo más: me vale madres tu tragedia de telenovela de Televisa. culta. no te di unas buenas nalgadas como merecías…! Embarazada a los quince años… con aborto anexo: ¡el primero! Convencida de ser no sé qué tan inteligente. (240)MATEA: Según el sapo es la pedrada. (239)ANA: Te estás poniendo un poco pesada. mi madre. claro! ¡Encontré un muy buen apoyo…! ¡Yo estoy hecha un completo desmadre y a ella.) Pienso que traje al mundo a un individuo de tercera categoría… pésimo… Siempre has hecho lo que te ha pasado por la cabeza… y siempre equivocándote… ¡y aquí la culpa es realmente mía. Tengo que hacer.hienas de vez en cuando descansan… ¡nosotras somos infatigables! ¿Sabes qué te digo…? Y lo digo con cierto disgusto… en tantos años de vida… de experiencias personales y de mujeres que conozco… me ha surgido una gran sospecha… Está bien la competencia… la precariedad… pero tengo la sospecha de que en ciertas situaciones la peor enemiga de la mujer… es la propia mujer. le vale. (245)JOVEN: Ahora me parece que… (246)MATEA: ¡Tú a tu lugar y callado! (De nuevo a Ana. me arroja a una telenovela de Televisa… me trata como a una puta histérica y no le importa un cacahuate si me siento mal. tu celulitis… las arruguitas… sólo te interesa dar la vuelta desde el día hasta la noche parloteando y diciendo pendejadas… “firmada” de la cabeza a los pies… cogiendo a diestra y siniestra… sin discernimiento ni moral… convencida sobre todo de que eres una mujer . la mamá por minutos. como si se presentara. sólo puedo ser pesadísima.) ¡Mucho gusto. señorita! (Muy seria. ahora hasta de Televisa! (242)MATEA: Sí. ¿decimos otra? ¡A ti nunca te ha importado nada tu mamá. amor” personalizado! ¡Mamá. Estoy firmando un contrato millonario… debo grabar mi despertar “Buenos días. que en nombre de una falsa libertad. nada! Me esforcé un poco. por esa madre de título de estudios que sacaste… Y en cambio eres ignorante como una burra… Te recibiste en cretinología comparada… ¿Y sabes por qué? Porque te faltan sentimientos. pero sin enfatizar.) Ya que estamos en un día de grandes verdades. amor” personalizado… (243)ANA: ¡Ah. a la mamá no le importa nada su hijita. No te conozco un solo gesto de generosidad… No tienes interés por nada más que por tu cuerpecito. son las más chafas: Canal 2… siempre lloran. (Fría. porque ella debe lanzar el despertar “Buenos días. a este punto. (241)ANA: ¡Ah. yo soy tu hija! (244)MATEA: (Le extiende una mano.

(253)MATEA: (Muy segura de sí. (Matea se queda inmóvil por un momento. sí. (Habla de prisa como si se saliera de sus casillas. claro… Discúlpame… (Retoma el dominio de sí.) ¿Qué quieres decir con “para siempre”? (254)ANA: Se va a casar. mamá… oh. te diré que estoy muy contenta… ¡estoy muy contenta…! Lo veía tan mal. y volverá… (Pausa. La liberación de la mujer es otra cosa totalmente distinta.) “¡Para siempre!” ¡No digas pendejadas! Él vuelve… siempre ha vuelto.) ¿Pero de qué hablas? (252)ANA: ¡De tus pleitos de infierno con mi padre! Tú nunca entendiste a ese pobre hombre… ¡En toda tu vida no hiciste otra cosa que crearle sentimientos de culpa… escenitas… dramas! Él te amaba… tú no… tú no amas a nadie. Dirigiéndose a Matea.) Sí. tan disperso… una chava tras otra… ¡Finalmente se ha casado! ¡Estoy contenta…! Ya no tengo sentimientos de culpa por haber arruinado la familia… . hija mía. Ana se le acerca. mamá… (255)MATEA: Vete. Discúlpame. (256)ANA: ¿Qué. luego da la espalda a Ana y al público.liberada… No. tú no eres una mujer liberada… cuando mucho eres una mujer disponible… cogible.) ¡Basta ya… estás exagerando! (248)ANA: (Turbada. querida. pero Matea la detiene con un gesto. mamá… quería decírtelo… pero no así… Es que no pude controlarme… se me salió… Discúlpame.) Y no pienses que me molestaste en lo más mínimo al venirme a contar que mi esposo se va a casar y que va a tener un hijo… Es más. no. da algunos pasos. está por derrumbarse.) ¿Pero qué está sucediendo. enciende y apaga un cigarro tras otro.) ¿Verdad que pasa… verdad que quieres a tu hija? (258)MATEA: (Sin convicción.) Discúlpame.) ¡Caray.) Claro que te quiere… es uno de esos momentos… pero luego pasa… (A Matea. mamá… tuvo un hijo. me echas? Mamá… ¿de veras ya no me quieres? (257)JOVEN: (Se acerca a Ana. (247)JOVEN: (Abraza a Ana. Dios… qué está pasando en nuestra casa? (249)MATEA: ¿Nuestra casa…? ¿Tenemos todavía algo en común? (250)ANA: ¿Crees que porque eres mi madre puedes insultarme así…? ¡¿Tú…?! ¿Yo soy cogible… disponible…? ¡Oigan de qué pulpito viene el sermón! ¿Qué te crees. que me he olvidado de tus historias? (251)MATEA: (Sinceramente maravillada. intenta abrazarla. cuántas idioteces dije en tan poco tiempo! Hiciste muy bien. Y luego te admiras de que tu esposo te deje… y se junte con otra para siempre. Cambia espontáneamente de tono. en ponerme en mi lugar… en contestarme como me contestaste… me lo merecía.

luces difusas que se encienden. es cierto… Yo la conozco… está feliz… Tranquilízate… (Sostiene a Ana. no… es el gusto por el teatro… No te preocupes.) Sí. (261)JOVEN: (A Ana. se está burlando una vez más. la que inmediatamente se abre: aparece un enorme sofá móvil.) Por eso me dan ganas de vomitar. le da dos fumadas y lo apaga. chiquita… vete a casa… y tranquilízate: estoy feliz. Llena de desesperación toma de la mesa un control remoto que dirige hacia la pared del fondo. irónica. lleno de aparejos electrónicos. querida… no llores… ¿Dónde está tu esposo? Salen. al centro de la escena. Apenas salen Ana y el Joven. . Matea se queda inmóvil por un momento. Se apagan lentamente las luces. te acompaño a casa… No llores.¡Finalmente estoy libre! Soy una mujer de éxito… me estoy realizando… Finalmente me encuentro sola. mientras una acariciante voz varonil dice: (262)VOZ DE HOMBRE: Oh. Enciende otro cigarro. (259)ANA: Ya viste. querida… ¿dónde estuviste este rato…? ¡Me hiciste tanta falta! Ven a que te abrace… sumérgete en mí… Espléndida criatura… te amo… déjate hacer… No pienses en nada… en nada. ¡rica y sola…! ¡Sola conmigo misma! (Cambia de tono. no logra detener unas silenciosas lágrimas. el cuál llega a primer plano. Matea se sume dentro de él y lo pone a funcionar: música. pequeños resplandores. (260)MATEA: No. que solloza) Ven.

¡Gordura es hermosura! Se estrenó en Ravenna el 26 de noviembre de 1991 con el siguiente reparto: Giorgio Biavati Elena Andreoli Yan Chizzini Fabricio De Giovanni Mariana De Juli Antonio Rucco Marco Zanni ESCENOGRAFÍA: Aurelio Barbato MÚSICA: Fiorenzo Carpi VESTUARIO: Sartoria Teatrale Pia Rame DIRECCIÓN: Darío Fo Las ilustraciones que acompañan esta obra son de Jacobo Fo. .

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