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Introducción

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Lección 1.

Reconociendo nuestra verdadera condición


Base bíblica: Salmos 19:12

Introducción
Es esencial considerar el concepto de reconocer nuestra necesidad de Dios. Nunca
probaremos la plenitud de la suficiente gracia de Dios hasta que aprendamos a vivir
humildes, reconociendo nuestra necesidad y debilidad ante el Señor. Muchos de
nosotros tenemos miedo de parecer débiles y nos desgastamos trabajando para sentirnos
suficientes dentro de nosotros mismos. El único camino hacia la libertad es aceptar
nuestra necesidad y nuestra carencia. Que experimentes esa libertad y esa fuerza de
Dios hoy.

Salmos 19:12 Dice: ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me
son ocultos.
El ser humano tiende a no aceptar sus errores, y cuando los pueden identificar, los
justifican. Eso es algo común y normal en el ser humano. ¿Qué pasa cuando no somos
valientes en reconocer nuestra condición ante Dios? Tratamos de hacer entender al otro
que lo que hace mal no está mal, y decimos que quien está mal es el otro por el hecho de
centrarse en la paja que está en el ojo de su prójimo. Jesús corrige esta actitud en Mateo
7:3-4 Dice: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver
la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: ¿Déjame sacar la paja
de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?

Un fariseo religioso
Siendo una persona religiosa es mucho más difícil aceptar que hay una viga en nuestro
ojo. El espíritu religioso hace que seamos experto en acusar a otro y no ver nuestra
propia falta. La Biblia en Lucas 18:11 Dice: El fariseo, puesto en pie, oraba consigo
mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

Este fariseo era muy religioso, y se fijaba en la falta de los demás sin reconocer sus
propias faltas. Jesús enseño que al que el fariseo veía, que estaba mal, fue justificado
porque pidió perdón, mientras el fariseo no arregló su asunto con Dios y no fue
justificada.
Hay que ser valiente para reconocer sus faltas y así recibir el perdón de Dios. Lo bueno
de reconocer el pecado, el error, la falta, es que podemos ser perdonados, de lo contrario
recibiremos las consecuencias de lo que no queremos aceptar o arreglar.
Hay que ser valiente para reconocer en lo que estamos fallando, ya que el mismo
orgullo se levanta en nuestra contra, el miedo de ser avergonzado, el miedo de lo que
puedan decir o ser menospreciados. Pero es la única forma que Dios empezara a
restaurar lo que él quiere ver en nosotros.

Recordemos al hijo pródigo:


El hijo pródigo tomó la decisión incorrecta de irse de su casa. Hay decisión que
tomamos pensando que estamos en lo correcto hasta que las consecuencias nos tocan
fuertemente. El hijo pródigo vivió perdidamente según Lucas 15:13 ¿qué pensaría el en
ese momento? Quizás decía: Esta es la vida que quería vivir. El hijo pródigo estaba
totalmente desconectado y cegado por la sensación de un falso bienestar hasta que
comenzó a perderlo todo.
Llego un momento que el hijo pródigo llego a comparar su estado actual con el que
tenía, y esto lo fue llevando a reconocer su error. El hijo pródigo tuvo que tomar la
decisión de levantarse reconociendo que lo hizo mal, esto es valentía. Me levantaré e
iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Lucas 15:18

Al igual que el hijo pródigo podemos ser restaurados si reconocemos nuestros pecados
delante de Dios.
El salmista dijo: Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis
transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Salmos 32:5

La valentía y la bendición comienzan cuando no somos cobarde en reconocer nuestras


faltas. El trato de Dios es de misericordia cuando reconocemos nuestras faltas.

El pecado que se guarda en el alma nos hace daño por dentro, es mejor echarlo fuera por
la confesión sincera y la decisión de no volverlo hacer. La Biblia dice: 3Mientras callé,
se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se
agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. 5 Mi pecado te
declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
Salmos 32:3-5

Los daños del pecado oculto y no confesado:


Va dañando nuestro interior.
Nuestra relación con Dios se va agravando.
Nuestra relación con Dios se va secando.

Conclusión
El mejor lugar para nuestros corazones es en el reconocimiento constante de nuestra
necesidad de Dios. Nuestro Dios nunca nos impone su ayuda. Él nunca nos obliga a
seguir su perfecta y agradable voluntad, y nunca nos obliga a los encuentros con él para
los que fuimos creados. Pero, tan pronto como reconocemos nuestra necesidad de él, su
amor viene corriendo, satisfaciendo cada lugar seco y cansado de nuestro corazón.
Es por eso que debemos tener la valentía de reconocer nuestros fallos para que, como el
hijo pródigo, el Padre nos levanté como él quiere vernos.
Lección 2. Cediendo a Dios el control de tu vida
Base bíblica: Salmo 46:10 «¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación
me honrará. Seré honrado en el mundo entero».

Introducción
Todos los días, decide quién va a tener el control de tu vida: tú o Dios. Esa elección es
una batalla porque hay cosas en la vida que quieres controlar. Quieres hacer tus propias
reglas. Pero el alivio al estrés siempre comienza con dejar que Dios sea Dios. Siempre
comienza diciendo: “Dios, te estoy cediendo el control, porque solo tú puedes controlar
las cosas que están fuera de control en mi vida”.

Solo Dios te pueda ayudar


La razón número uno por la que estás estresado es porque estás tratando de controlar
cosas que solo Dios puede controlar. No puedes controlar a tu cónyuge, tus hijos, tu
trabajo, tu futuro o tu pasado. Cuando tratas de jugar a ser Dios, te pones en oposición a
Dios. No solo perderás ese conflicto, sino que también estarás cansado y estresado.

El Salmo 46:10 dice: «¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación me
honrará. Seré honrado en el mundo entero» (NTV).

No sé a qué te enfrentarás esta semana. tú tampoco lo sabes. Pero ya puedo decirte lo


que Dios quiere que hagas: Suelta el control y confía en que Él tiene el control.

¿Qué Hacer en momentos Difíciles?


La peor decisión que podemos asumir es la de convencernos de que en los momentos de
crisis, podemos salir airosos sin ayuda de nadie. Que tenemos la capacidad suficiente
para sobreponernos a cualquier dificultad.

Una actitud así, autosuficiente, que excluye a Dios, generalmente termina en


frustración. La solución estriba en permitirle a Él que esté presente en todas las
circunstancias de nuestra vida, favorables o desfavorables.

El asunto lo ilustraremos leyendo un pasaje que se encuentra en el evangelio de Mateo,


capítulo 8, versículos del 23 al 26.

El versículo 23 dice: “Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron.” ¡Qué


diferente es todo cuando Jesucristo está en nuestra vida! No hay problema, por grande
que parezca, que no tenga solución.

Los problemas siempre estarán ahí


¿A quién le gusta estar inmerso en problemas? Sin duda que a nadie. No obstante, los
problemas siempre aparecen, aunque no los busquemos. Son algo inherente al ser
humano.

Una vez Jesús estuvo en la barca con sus discípulos, se produjo una situación
inesperada.
“En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca.
Pero Jesús se había dormido.” (Versículo 24).
Las dificultades, que emergen cuando menos las esperamos, roban nuestra tranquilidad
y es probable que nos lleven a pensar que no hay esperanza, que todo está perdido. Pero
no se deje embargar por el temor. ¡Todavía hay esperanza!

No se ahogue… busque al Señor Jesús


No se ahogue teniendo a mano la oportunidad de salvarse. Cuando aparezcan las
situaciones difíciles, préndase de la mano del Señor Jesús. Vaya a Él en oración.
Expóngale su problema. Permítale que le brinde ayuda.

Los discípulos, ante lo complejo del momento, fueron en su búsqueda: “Entonces sus
discípulos fueron a despertarlo, diciendo: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!”
(Versículo 25).

Las dificultades no deben movernos de nuestro lugar. Por el contrario, si tenemos fe,
debemos tener la certeza de que saldremos airosos, que nada ni nadie nos podrán
derrumbar.

Derribe los muros de la incredulidad


La fe es esencial para sortear todas las circunstancias dificultosas que salgan a nuestro
paso. Y la fe no toma origen en nuestras capacidades sino en el poder de Dios, que nos
hace fuertes, dispuestos para dar la batalla y vencer.

El texto bíblico sigue diciendo que fueron en busca del Señor Jesucristo, “Él les
contestó: –¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y
dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.” (Versículo
26).

Es probable que atreviese un período de crisis tan profundo, que haya perdido la
esperanza. Sin embargo ¡cuidado! Todavía hay oportunidad. Está en Jesucristo. Vaya a
Él en oración. Clame por ese milagro. ¡Sin duda ocurrirá! Hoy es un nuevo día… Hoy
es el día de milagros…
¡Ahí es donde está el poder! El poder viene cuando entregas a Dios todo lo que has
estado tratando de controlar. Y eso te llevará a vivir una vida de serenidad.

Conclusión
¿Qué significa en la práctica vivir “un día a la vez”?
¿Cómo reaccionas normalmente ante el estrés en tu vida? ¿Cómo crees que Dios quiere
que respondas?
¿Cuáles son los resultados—físicos, emocionales y espirituales—cuando entregas a
Dios las cosas que quieres controlar?
Si todavía no has confiado en Jesús y no te has comprometido a seguirlo, ¿por qué
esperar más? Si estás listo para cruzar esa línea y tomar la decisión de creer en
Jesucristo y seguirlo.
haz esta oración.
Admito que nunca pensé que necesitara un Salvador, pero hoy quiero recibir el regalo
de la salvación. Confieso que he pecado, hice cosas que no fueron correctas ante tus
ojos. Te pido perdón y agradezco que hayas enviado a tu hijo Jesús para salvarme de
todos mis pecados, y limpiarme a través de su sacrificio en la cruz. Te pido que me
salves de mis remordimientos y errores. Necesito que quites de mí el estrés, la carga del
pecado y me llenes con tu amor. Necesito estar en paz contigo y necesito que pongas tu
paz en mi corazón.
Lección 3. Toma tu cruz y sigue a cristo
Introducción
«Llamando Jesús a la multitud y a Sus discípulos, les dijo: “Si alguien quiere venir
conmigo, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su
vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de Mí y del evangelio, la
salvará”». Marcos 8:34-35

¿Qué significan estas palabras? ¿Para quiénes fueron escritas?


Lo primero es que estas palabras fueron escritas para la multitud que estaba escuchando
a Jesús, y de manera especial para aquellos que habían decidido seguirle o que estaban
evaluando hacerlo.

Jesús está mostrando en toda su realidad el alto costo de seguirlo; en vez de bajar el
estándar para que todos lo siguieran, Cristo definió lo que es en realidad un discípulo,
identificando a los verdaderos seguidores de entre aquellos que querían seguirle solo por
conveniencia personal.

«Si alguno quiere venir conmigo, niéguese a sí mismo»


Uno de los requisitos para ser Su discípulo es la negación del yo, es decir, a estar
dispuesto a rendir tus deseos y anhelos si Dios así lo requiere, y a quitar el reinado del
yo para darle a Cristo el señorío que le corresponde. Para esto se requiere un corazón
humilde, un corazón que ya no vive para sí.

Cuántas personas y jóvenes quieren seguir el éxito que el mundo les ha vendido y
deciden seguir a Cristo y también al mundo. El problema es que Cristo no admite
competidores, ni comparte Su trono. O es a Él al único a quien quieres agradar y rendir
señorío o no eres Su discípulo. El evangelio no se puede rebajar a nuestra conveniencia.
Debes estar dispuesta a decirle no a ese joven, a ese trabajo o a esa carrera si te apartará
de Cristo. Debes quitar todo aquello en tu vida que no da gloria a Dios.

«Tome su cruz y sígame»


En estos tiempos la cruz ha pasado a ser un adorno, algo que nos recuerda el amor
sacrificial de nuestro Salvador. Sin embargo, en los tiempos de Jesús, la cruz significaba
maldición, el pago a los criminales más despreciables. Un viaje sin retorno. ¡Imagínate
cuando Jesús les dijo que tomaran su cruz y lo siguieran!

Hoy en día, tomar tu cruz no significa sobrellevar una enfermedad o enfrentar los
problemas del día a día (todas las personas hacen eso). Tomar tu cruz se refiere a la
decisión que has tomado de seguir las pisadas de Cristo y estar dispuesta a llevar el
costo que esto implica al vivir una vida de obediencia y fidelidad a Dios a pesar de las
tentaciones, tribulaciones y padecimientos por Su causa.

Cuando Dios es lo más valioso para ti, ves todo lo demás como insignificante y como
una pérdida. Este mundo pierde su encanto y belleza porque ahora lo único que
persigues es la expansión de Su reino y que Su nombre sea exaltado con tu vida sin
importar lo que eso te cueste. Ya no se trata de ti, sino de Él.
Para nosotras que vivimos en un tiempo donde podemos compartir la Palabra de Dios
sin ser perseguidas, podemos llegar a vivir el cristianismo de una manera superficial;
pero para los hombres que escuchaban estas palabras, ¡seguir a Cristo les podría costar
sus vidas!

Ahora me pregunto, ¿qué tanto amamos nuestra vida? Es aquí donde llegamos a nuestra
parte final.

«Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por
causa de mí y del evangelio la salvará»
Por más jóvenes y vigorosos que nos veamos, tarde o temprano todos nos tendremos
que enfrentar con la muerte. No importa cuánto nos cuidemos, esta vida no se puede
retener; así que sería muy tonto de nuestra parte querer aferrarnos a algo que se nos
quitará. Es sabio el que ha aprendido a rendir todo a Dios.

Es una pena ver cuán distraídas vivimos, hemos sido engañadas con las mentiras de este
mundo que nos dice que nos merecemos todo, que debemos buscar ser felices, pero
¿qué es ser feliz? ¿Ser ricas? ¿Casarnos? ¿Tener todo lo que deseamos? ¡Nada de eso
nos puede satisfacer!

Si por servir o seguir a Dios tienes que pasar vergüenza, dolor o dejar tu comodidad,
aún más, si tienes que perder tu vida para que Cristo sea conocido, ¡hazlo! Si entregas tu
vida por la causa de Dios, la estarás en realidad ganando.

Me pregunto, ¿dónde están esas jóvenes con corazones que arden por Dios, que anhelan
a Dios más que a la vida? Yo anhelo tener un corazón así y ver una generación joven
dispuesta a perderlo todo aquí, sabiendo que lo que se entrega no se compara con la vida
que nos aguarda.

Conclusión
Pido a Dios que levante jóvenes con la fe de los amigos de Daniel que estuvieron
dispuestos a ir al horno de fuego antes que serle infiel a Dios. Quizás no te toque una
prueba así, pero sí puedes escoger en tu día a día decirle no al pecado, muriendo a ti
misma y decidir seguir a Dios sin importar el costo. Eso es lo que significa tomar tu
cruz: tomar decisiones para el beneficio de Dios y Su causa, sin reparar en el costo.

Oro a Dios que nos use donde Él quiera, como Él quiera, sin importar lo que nos toque
entregar o dejar, porque Él lo vale. No desperdicies tu juventud y tu vida.
Lección 4. Dios da esperanza a los corazones atribulados
Base bíblica:
Introducción
Vivir no siempre es fácil, pero la oportunidad de hacerlo es una bendición que escapa a
nuestra comprensión. En el proceso de vivir, haremos frente a dificultades, muchas de
las cuales nos harán sufrir y padecer dolor. Muchas personas tendrán dificultades
personales, mientras que otras sufrirán al ver el dolor de sus seres queridos.

Confiar en Dios y en Jesucristo


Para tener fortaleza en medio de nuestras dificultades, debemos tener una perspectiva
positiva de los principios del plan de salvación. Debemos darnos cuenta de que tenemos
un Salvador personal en quien podemos confiar y al que podemos acudir en los
momentos de necesidad. A fin de recibir la fortaleza que precisamos en medio de
nuestras penalidades, debemos también aprender y vivir los principios que el Señor nos
ha dado.

Una de las partes más difíciles de la vida cristiana es el hecho de que ser un discípulo de
Cristo no nos hace inmune a las pruebas y las tribulaciones de la vida. ¿Por qué un Dios
bueno y amoroso nos permitiría pasar por cosas tales como la muerte de un niño,
enfermedades y daños a nosotros mismos y nuestros seres queridos, dificultades
financieras, preocupación y temor? Ciertamente, si nos amara, quitaría todas estas cosas
de nosotros. Después de todo, ¿no significa el amarnos que Dios quiere que nuestras
vidas sean fáciles y cómodas? No, no es así. La Biblia enseña claramente que Dios ama
a aquellos que son Sus hijos, y “todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28). Eso
debería significar entonces que las pruebas y tribulaciones que Él permite en nuestras
vidas son parte de todas las cosas que nos ayudan a bien. Por lo tanto, para el creyente,
todas las pruebas y tribulaciones deben tener un propósito divino.

Una esperanza transformadora


Como en todas las cosas, el propósito final de Dios es que seamos transformados más y
más a la imagen de Su Hijo (Romanos 8:29). Esta es la meta del cristiano, y todo en la
vida, incluyendo las pruebas y tribulaciones, está diseñado para permitirnos alcanzar esa
meta. Es parte del proceso de la santificación, siendo apartados para los propósitos de
Dios y equipados para vivir para Su gloria. Se explica la manera en que las pruebas
logran esto en 1 Pedro 1:6-7: “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco
de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que
sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque
perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo”. La fe del verdadero creyente se reforzará mediante las pruebas
que experimentamos para que podamos descansar en el conocimiento de que es real y
va a durar para siempre.

¿Por qué es necesaria la prueba?


Las pruebas desarrollan el carácter piadoso, y eso nos permite “…[gloriarnos] en las
tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la
prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos
5:3-5). Jesucristo fue el ejemplo perfecto. “Más Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).
Estos versículos revelan aspectos de Su propósito divino tanto para las pruebas y
tribulaciones de Jesucristo como por las nuestras. El perseverar comprueba nuestra fe.
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Sin embargo, debemos tener cuidado de nunca hacer excusas por nuestras “pruebas y
tribulaciones” si son el resultado de nuestra propia maldad. "Así que, ninguno de
vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo
ajeno" (1 Pedro 4:15). Dios perdonará nuestros pecados porque el castigo eterno para
ellos ha sido pagado por el sacrificio de Cristo en la Cruz. Sin embargo, todavía
tenemos que sufrir en esta vida las consecuencias naturales por nuestros pecados y
malas decisiones. Pero Dios usa incluso esos sufrimientos para moldear y formarnos
para Sus propósitos y nuestro bien supremo.

Las pruebas y tribulaciones vienen con un propósito y una recompensa. “Hermanos


míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la
prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para
que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna… Bienaventurado el varón
que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de
vida, que Dios ha prometido a los que le aman"(Santiago 1:2-4,12).

Conclusión
A través de todas las pruebas y tribulaciones de la vida, tenemos la victoria. “Más
gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”
(1 Corintios 15:57). Aunque estamos en una batalla espiritual, Satanás no tiene
autoridad sobre el creyente en Cristo. Dios nos ha dado Su Palabra para guiarnos, Su
Espíritu Santo que fortalecernos, y el privilegio de venir a Él en cualquier lugar y en
cualquier momento, a orar por todo.
Lección 5. Nuestra vida debe mostrar que Dios está trabajando
Base bíblica: romanos 7:4
Introducción
Mientras vivamos de este lado del cielo, estaremos siempre luchando entre el deseo de
obedecer a Dios y el deseo a seguir nuestros instintos pecaminosos. Hasta el apóstol
Pablo sabía lo que era luchar contra el pecado.

En estos versículos, él describe seis claves para ganar esta batalla y vivir una vida que
no sólo agrada a Dios, sino que muestra que Dios está trabajando en nuestro corazón:

1) Admite el poder del pecado en ti (Romanos 7:14)


Reconoce que tienes una “naturaleza impetuosa” dentro de ti; una vulnerabilidad a las
tentaciones del pecado.

Si fallamos en percibir nuestra debilidad potencial, seremos más vulnerables para ceder
a ella.

La Biblia nos advierte contra tal actitud, diciendo: “Si ustedes piensan que están firmes,
tengan cuidado de no caer.” (1 Corintios 10:12)

2) Reconoce que no tienes poder para cambiar tu propio ser (Romanos 7:18)

Tu naturaleza pecaminosa es la fuente del problema.


Nunca vas a dominar al pecado ni vivir una vida agradable a Dios por tus propias
fuerzas. Separado de Dios, no puedes hacer nada.

3) No soportes más tu condición y clama por ayuda (Romanos 7:24)


No puedes controlar el mal que hay en ti simplemente por determinación. Cuando
llegues a lo más bajo de tu ser, pide la ayuda de Dios en tus luchas.

4) Acepta tu libertad (Romanos 7:25)


Toma la mano de ayuda que Jesús te está ofreciendo. Él siempre estará para ti

5) Acepta el perdón de Dios y que eres libre de condenación (Romanos 8:3-8)


A causas de tu unión especial con Cristo, Dios te perdona y no te condena si reconoces
tus fallas, luchas y promesas no cumplidas.

6) Corta las acciones instintivas de tu naturaleza pecaminosa (Romanos 8:3-8)


Vivir y estar sometido al Espíritu Santo de Dios nos garantiza la victoria sobre el
pecado, quedando sometido a los pies de cristo nuestra vieja naturaleza para que reine
en nosotros el hombre espiritual lleno del poder de Dios.

Conclusión
La única manera de no cometer acciones pecaminosas instintivas es dejar de vivir
dominado por esa naturaleza pecaminosa y empezar a vivir por el poder del Espíritu
Santo.
¿Cómo puedes hacerlo? El versículo 6 indica que debes ceder el control de tu mente al
Espíritu. Cuando lo haces eres controlado por el Espíritu Santo y piensas en las cosas
que agradan al Espíritu. (Romanos 8:5)
Lección 6. Ríndete a Dios Permite que te amé y te perdone
Base bíblica: Lucas 19:5-6,9-10

Introducción
El desafío de rendirse: ¿Qué imágenes vienen a tu mente cuando escuchas la palabra
“rendirse”? A menudo la asociamos con el final de una guerra, cuando una de las partes
depone las armas, ondea una bandera blanca y se rinde ante sus oponentes. Si somos
nosotros los que nos estamos rindiendo, lo asociamos con perder frente al enemigo.

Pero en la vida espiritual, rendirse a Dios no significa darse por vencido o ser derrotado
por un enemigo. Significa caminar por la senda de la santidad, entregándole nuestras
alegrías, esperanzas, tristezas y cruces. Significa escuchar su llamado, hacer su voluntad
para nuestra vida y confiar en que él nos da su gracia para hacerla. Finalmente, significa
hacer lo que Jesús hizo: Ponernos en las manos de nuestro Padre amoroso y confiar en
que él sabe lo que es mejor para nosotros y en que cuidará de nosotros.

Dios está de nuestro lado y nos ama sin medida. Es tan misericordioso con nosotros que
envió a su Hijo al mundo para salvarnos. Debemos creer en estas verdades porque
debemos confiar, en lo profundo de nuestro corazón, que cada vez que nos rendimos a
Dios, él nos da un sentido más profundo de su amor. Muchos relatos de los Evangelios
dejan evidencia de esto.

Rendirse a la misericordia de Dios.


Zaqueo, el jefe de los recaudadores de impuestos, sin embargo, cuando escuchó que
Jesús estaba de paso por el pueblo, se entusiasmó tanto por verlo que se subió a un árbol
para poder verle. Zaqueo nunca esperó que Jesús lo observara, lo llamara por su nombre
y se invitara a cenar en su casa (Lucas 19, 5), pero eso fue justamente lo que hizo. El
Señor transformó el corazón de Zaqueo que era un pecador, pero esto no le impidió
rendirse a la misericordia que Jesús le estaba ofreciendo.

Otro recaudador de impuestos era el apóstol Mateo quien sabía que Jesús era un hombre
santo. Probablemente creía que Jesús nunca se interesaría en él. Pero Jesús le demostró
que estaba equivocado. Un día Jesús se acercó y le dijo: “Sígueme” (Lucas 5, 27).
Conmovido por la invitación, Mateo “se levantó, y dejándolo todo siguió a Jesús” (5,
28). Al hacerlo, no solo se estaba entregando a la misericordia de Dios sino que también
entregó su forma de subsistencia y modo de vida.

A ambos recaudadores de impuestos, la invitación amorosa de Jesús los motivó a


arrepentirse de sus pecados y rendirse a su misericordia. Esto no siempre es fácil para
nosotros. La vergüenza y la culpa por nuestro pasado, o un sentido de autosuficiencia u
orgullo, pueden impedirnos siquiera acercarnos a Dios, mucho menos aceptar su
misericordia.
Pero acudir a él requiere que nos rindamos a sus caminos de amor y perdón. Puede
resultarnos difícil perdonar a alguien más o incluso a nosotros mismos. Pero Dios no es
como nosotros; él anhela perdonarnos y recibirnos, de la misma forma en que lo hizo
con Zaqueo y Mateo.
Rendirse al amor de Dios. Repasemos otro conocido relato de los Evangelios, el del
joven rico, Él mismo se acercó a Jesús y le preguntó qué debía hacer para heredar la
vida eterna. El hombre ya cumplía con los mandamientos, así que Jesús, “lo miró con
cariño, y le contestó: ‘Una cosa te falta: anda, y vende todo lo que tienes y dáselo a los
pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme” (10, 21; énfasis añadido).

El hombre tenía que tomar una decisión: Entregar sus posesiones y unirse a los
humildes y pobres discípulos de Jesús. Pero lo que es más importante, tenía que decidir
si quería rendirse al amor de Jesús. Se entristeció cuando comprendió que no estaba
preparado para entregarse de esa forma, y se alejó.

Este relato podría haber terminado diferente si el joven rico hubiera permitido que la
mirada cariñosa de Jesús cautivara su corazón. Le habría ayudado a dejar de lado sus
objeciones y le habría dado el valor de dar el siguiente paso. Le habría ayudado a
confiar en que vivir en el amor incondicional y duradero de Dios valía mucho más que
todas sus posesiones.

En cuanto a nosotros, sabemos que Dios nos ama. Entonces, ¿qué nos impide rendirnos
y entregarle nuestro corazón? Quizá dudamos de que Dios nos ame incondicionalmente.
Tal vez tememos que si nos rendimos, él descubrirá cómo somos realmente y nos
rechazará. Pero si no nos rendimos, no le damos al Señor la oportunidad de mostrarnos
de que él nos recibe con los brazos abiertos a cualquier persona que lo busque.

Da ese primer paso. El primer paso para rendirse a menudo puede ser el más difícil. Un
hombre que se encontraba en prisión había abandonado su fe varios años antes. Pero
cuando se unió a un estudio bíblico, comenzó a hacerse una pregunta crucial: “Si Dios
puede perdonarme, ¿por qué yo no puedo perdonarme a mí mismo? Si soy
suficientemente bueno para Dios, ¿por qué pienso que no soy suficientemente bueno
para mí mismo?” Esto se convirtió en “un punto de inflexión” para su vida, según dijo
más adelante. Finalmente fue capaz de dejar de lado su enojo y dolor y rendirse a la
misericordia que Dios siempre había querido darle.

Rendirse al amor y la misericordia de Dios no es algo que solamente hacemos una vez
en nuestra vida. Cada vez que acudimos al Señor en oración, debemos dejar de
centrarnos en nosotros mismos —incluyendo nuestros sentimientos de indignidad o
duda— y permitir que Dios nos ame.

Conclusión
De manera que, cada día, entrégale tu vida a Dios. Entrégale tus alegrías y tus
bendiciones, tus pecados y tus cruces, y tus relaciones difíciles. Entrégale todo lo que
está en tu corazón. No permitas que la vergüenza o la culpa te alejen de él. Dile: “Padre,
yo creo que tú eres un Dios de amor y misericordia. Aunque no soy digno, sé que tú
entregaste a tu único Hijo para que yo pudiera ser libre. Así que me rindo a tu amor que
me cura, y me rindo a tu misericordia que me perdona. Señor, ¡te entrego mi vida!” Al
continuar rindiéndote al amor y la misericordia de Dios, él te pedirá que des el siguiente
paso. El Señor te pedirá que lo sigas y realices su obra en el mundo.
Lección 7. ¿Cuáles son las habilidades de satanás para engañar?
Base bíblica: 1 de pedro 5:8

Introducción
El engaño es una de las estrategias principales que Satanás usa para alejar a las personas
de la verdad y la luz de Dios. Según la Biblia, los métodos de engaño de Satanás son
multifacéticos, sutiles y a menudo están envueltos en medias verdades que pueden
fácilmente engañar a aquellos que no están vigilantes. Entender cómo Satanás engaña a
las personas según las Escrituras es crucial para los cristianos que buscan proteger sus
corazones y mentes contra sus maquinaciones.

Engaña mezclando la verdad con la mentira.


La Biblia introduce por primera vez la naturaleza engañosa de Satanás en el Jardín del
Edén. En Génesis 3, Satanás, en forma de serpiente, engaña a Eva cuestionando el
mandato de Dios y torciendo Sus palabras. Comienza con una pregunta aparentemente
inocente: "¿De veras Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?"
(Génesis 3:1, NVI). Al hacer esto, Satanás siembra semillas de duda en la mente de Eva
sobre la bondad de Dios y la verdad de Su palabra. Luego contradice directamente la
advertencia de Dios sobre las consecuencias de comer el fruto prohibido, diciendo: "No
morirán" (Génesis 3:4, NVI). Esta mentira descarada, mezclada con la media verdad de
que sus ojos se abrirían y serían como Dios, conociendo el bien y el mal (Génesis 3:5,
NVI), finalmente lleva a la caída de la humanidad. Esta historia ilustra el método de
Satanás de mezclar la verdad con mentiras para crear un engaño convincente.

Engaña disfrazándose de bueno


Las tácticas de Satanás se elaboran más en el Nuevo Testamento. En Juan 8:44, Jesús
describe a Satanás como "un mentiroso y el padre de la mentira". Este título subraya la
naturaleza de Satanás y su arma principal: la falsedad. Una de las formas en que Satanás
engaña es haciéndose pasar por un ángel de luz. El apóstol Pablo advierte a la iglesia de
Corinto sobre esto en 2 Corintios 11:14-15: "Y no es de extrañar, ya que Satanás mismo
se disfraza de ángel de luz. No es sorprendente, entonces, que sus servidores también se
disfracen de servidores de justicia". Este pasaje destaca la apariencia engañosa de
Satanás y sus agentes, quienes pueden presentarse como justos o buenos para desviar a
las personas.

Engaña con los placeres del mundo


Satanás también engaña promoviendo una perspectiva mundana que es contraria a la
verdad de Dios. En 1 Juan 2:15-17, se advierte a los creyentes que no amen al mundo ni
nada en el mundo, ya que los deseos del hombre pecaminoso, la codicia de sus ojos y la
jactancia de lo que tiene y hace, no provienen del Padre sino del mundo. Esta
perspectiva mundana a menudo es impulsada por Satanás, quien es descrito como el
"dios de este siglo" en 2 Corintios 4:4. Él ciega las mentes de los incrédulos para que no
puedan ver la luz del evangelio de la gloria de Cristo.
Al fomentar el materialismo, el orgullo y la ambición egoísta, Satanás lleva a las
personas a priorizar asuntos temporales y terrenales sobre verdades eternas y
espirituales.
Armas para contrarrestar a satanás
La armadura espiritual
Para combatir el engaño de Satanás, la Biblia enfatiza la importancia de la vigilancia
espiritual y la armadura de Dios. Efesios 6:10-18 proporciona una guía completa para
resistir las maquinaciones del diablo. Se llama a los creyentes a ponerse toda la
armadura de Dios, que incluye el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el
evangelio de la paz, el escudo de la fe, el casco de la salvación y la espada del Espíritu,
que es la palabra de Dios. Este pasaje subraya la necesidad de estar fundamentados en la
verdad, vivir rectamente, estar preparados con el evangelio, mantener la fe, asegurar la
salvación y empuñar la palabra de Dios para resistir los engaños de Satanás.

La oración
La oración también es un elemento crítico para discernir y superar el engaño de Satanás.
Jesús enseña a Sus discípulos a orar: "Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del
maligno" (Mateo 6:13, NVI). Esta petición destaca la necesidad de asistencia divina
para reconocer y resistir las tentaciones y engaños de Satanás. Además, Santiago 4:7-8
anima a los creyentes a someterse a Dios, resistir al diablo y acercarse a Dios,
prometiendo que el diablo huirá de aquellos que lo hagan.

Conclusión
Satanás engaña a las personas a través de una variedad de métodos, incluyendo
cuestionar y torcer la palabra de Dios, hacerse pasar por un ángel de luz, promover
enseñanzas y profetas falsos, tentar a los individuos, fomentar una perspectiva mundana,
acusar y condenar a los creyentes, e influir en naciones y sistemas. La Biblia
proporciona una guía clara sobre cómo reconocer y resistir estos engaños a través del
conocimiento de las Escrituras, la vigilancia espiritual, la armadura de Dios y la oración.
Al adherirse a estos principios bíblicos, los creyentes pueden mantenerse firmes contra
las maquinaciones de Satanás y permanecer firmes en su fe.
Lección 8. Jesús nuestro Refugio.
Pasaje clave: hebreos 4.12-16
Introducción
En general, ¿a dónde o a quien acudimos en tiempos de necesidad?
vayamos a un rincón en nuestra casa en el cual podamos estar a solas; llamemos a
un familiar o a un amigo o asumamos actitudes y conductas que nos conforten al
instante, pero más adelante nos hagan sentir culpables. Quisiera hablarle acerca de un
lugar donde sus necesidades serán siempre satisfechas. Hebreos 4.16
:― , pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y
hallar gracia para el oportuno socorro‖ A Señor con nuestras cargas podemos
estar seguros de que Él nuestras necesidades más prof como hacer
frente a toda circunstancia de la vida.
DESARROLLO
Cristo conoce todas nuestras necesidades A veces nosotros sabemos precisamente
orar; en otras no estamos muy seguros. La lectura de la Biblia nos revela nuestros
pensamientos inquietantes, actitudes secretas y congojas personales, como la
perspectiva de Dios al respecto. Hebreos 4.12 afirma : ―L palabra de Dios es viva y
eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos: y penetra hasta partir el alma, y aun
el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones
del corazón‖ ― están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien
‖( nuestros caminos (Salmo 139.1-4). A más de eso, Él sabe todo lo que
necesitamos (Mateo 6.8) y tenemos confianz ― más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según
el poder que actúa en nosotros‖ (Efesios 3.20).
Cristo es nuestro sumo sacerdote ante el trono de Dios
En el Antiguo Testamento leemos que solo el sumo sacerdote podía entrar una vez al
año al Lugar Santísimo tras de haber ofrecido un sacrificio para pagar el precio por el
pecado del pueblo (He 9.1-7). Cuando Cristo en la cruz, Él fue quien b el camino
para que el ser humano pudiera tener relación personal con Dios y en la actualidad Él
sigue siendo nuestro sumo sacerdote, el único mediador entre Dios y el hombre para
quienes han recibido a Cristo como su salvador (He 4.14).
Por todo eso, quienes rechazan a Cristo no tienen el privilegio de acercarse al Padre con
sus necesidades, mucho menos con toda confianza en que serán escuchados. Por
supuesto que ellos podrán experimentar lo que parece contestación de sus oraciones,
pero Dios no promete contestar las peticiones de aquellos que rehúsen aceptar su oferta
de salvación. Cristo se compadece de nuestras necesidades
Nuestro Señor tentación, no solo estando en
oración en el desierto, sino durante toda su vida terrenal. Él
―f según nuestra semejanza, pero ‖ (H 4 5 ― podero
‖ (H 7-18). También f b b
pecado. Por consiguiente, no importa cuál sea nuestro dolor, sufrimiento, aflicción o
tentación, Él sabe exactamente lo que sentimos en todas nuestras experiencias adversas.
Cristo sacia nuestras necesidades con gracia y misericordia Podemos
acercarnos al trono de la gracia de Dios con toda confianza, solo si hemos aceptado sus
dones de gracia y misericordia. ¿Cuál es la diferencia entre los dos términos? En la
misericordia el Señor no nos da lo que merecemos. En otras palabras, Él impide que
recibamos el castigo que merecíamos por nuestros pecados. Además, por medio de la
gracia, Él nos da lo que no podemos ganarnos por nuestros méritos: la vida eterna y la
oportunidad de tener relación íntima con Él.
El simple hecho de poder acercarnos a Dios con toda confianza no implica que
tengamos permiso de ser irreverentes, sino que debemos hacerlo con humildad y
sumisión. Y podemos demostrarlo al arrodillarnos delante de Él, si nuestra condición
física nos lo permite. ¿Eso quiere decir que no nos si no lo hacemos? No, pero
arrodillarnos delante de Él es señal de humildad, de que reconocemos su santidad, su
justicia y perfección, como la omnipotencia de nuestro Dios todopoderoso que puede
cambiar cualquier circunstancia que confrontemos.
CO
E b b necesitar la ayuda de nadie para
abrirse paso en la vida. Q aun haya actuado en su relación con Dios. Pero Él
concede la plenitud de su bendición solo a quienes estén dispuestos a depender de Él en
todos los aspectos de la vida. La invitación para todo
― f trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el
oportuno socorro‖ (H 4 6 Él presto a ayudarnos en cualquier momento que lo
necesitemos.
Y no olvide que si usted no ha aceptado el don de la salvación que el Señor ofrece a
toda persona que lo busque, el privilegio de acercarse a Él todavía está a su disposición.
Usted necesita recibir al Señor Jesucristo como su salvador personal, pues solo usted
disfrutar de los beneficios de tenerlo como el sumo sacerdote y cada una de sus
necesidades resuelta oportunamente y conforme a la voluntad de Dios, que es lo
mejor que cualquier humano pueda recibir. Sin embargo, el hecho de rechazar a Cristo
es lo mismo que negarse a recibir la única solución real, satisfactoria y permanente.
Preguntas de reflexión
1- ¿Por lo general donde acude la gente primero cuando se encuentra en problema?

2- ¿Qué significa la palabra refugio?

3- ¿Porque debemos tener confianza y no temor?

4- ¿Si estoy en pecado me puedo acercar?


Lección 9. La oración como prioridad del creyente
Pasajes claves: 1 Tesalonicenses 3.12 | Efesios 5.15-16 - 2 Crónicas 20.3-5
Introducción:
nuestro tiempo, lo aprovechamos o lo desperdiciamos? Muchos se
quejan de que no les alcanza el tiempo para nada debido a tareas rutinarias o urgentes,
algo que atrae su atención o que les ocupa, pero que no es productivo. A menudo todo
eso les impide cumplir con los propósitos de Dios y luego se sorprenden de lo poco que
han logrado en la vida.
La Biblia habla de la brevedad del tiempo que disponemos, : ―E hombre es
semejante a la vanidad; sus días b ‖ (S 44 4 Cómo utilizar nuestras
vidas al máximo? El secreto radica en estar en contacto cada mañana con nuestro Padre
celestial y entregar en sus manos las actividades del día, siguiendo el ejemplo de nuestro
Señor Jesucristo, a fin de tener el mayor impacto para el entendimiento de su Reino
(Lucas 6.12). Él nos debidamente, al caminar tomados de su mano y obedecer sus
indicaciones estaremos seguros de cumplir todo lo que Él ha planeado para nosotros
pues no hay nada como la oración para ahorrar tiempo.
Desarrollo
El mejor uso de nuestro tiempo nos ayudara
Escuchar la voz de Dios y hablar con Él es el uso más productivo de nuestro tiempo.
1- Nos da dirección clara y oportuna que elimina las confusiones. Cuando el rey
Josafat supo que se acercaban tres ejércitos para atacar a Judá
Dios e hizo pregonar ayuno. El Señor debería b
( C -25). Si nosotros comenzamos nuestro día con Dios,
leyendo la Biblia y orando, Él a enfrentar cualquier situación inesperada y
nos al triunfo. 2-
Impide que tomemos decisiones equivocadas.
La oración nos ayuda a evitar errores que resulten en graves consecuencias. El apóstol
Pb b Señor no le que fuera hacia el oriente, sino que predicara
el evangelio en Macedonia (Hechos 16.6-9). Si nos sometemos a los planes de Dios en
lugar de seguir lo que nos parece lo mejor, nos sorprenderemos de las bendiciones que
Él tiene aparejadas tanto para nosotros en particular como para muchos otros que se
beneficiaran de nuestra obediencia.
3- Elimina nuestras preocupaciones y afanes. Filipenses 4.6-7 : ―P nada estéis
afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y
ruego, con acción D b ros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús‖ C no tenemos que afanarnos pues Dios
controla hasta el último detalle. Si nos sometemos a su voluntad, gozaremos de la paz
sobrenatural y si nos sentimos inquietos espiritualmente, Él nos advierta acerca de
algún peligro. La ansiedad es señal de que no estamos dependiendo de sus indicaciones
sino de nuestros impulsos. 4- Produce sensación de calma y paz. Si
comenzamos cada día con Dios, Él nos
roductividad. Cada mañana, al leer la Biblia, pidamos a Dios que nos permita ser
sensibles a la presencia y dirección del Espíritu Santo y nos libre de dejarnos seducir
por los engaños del enemigo de nuestras
almas (Sal 119.133).
5- Invita a Dios a intervenir en nuestras actividades.
Proverbios 3.5-6 : ―Fíate de J de todo tu corazón, y no te apoyes en tu
propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él
‖ D : ―Señor, te invito a que hoy tomes las riendas de mi vida y me dirijas en
todas las decisiones que debo tomar. Deseo que sean decisiones sabias, pues no quiero
b ‖ N Señor conteste favorablemente esa petición.
6- Nos da confianza.
Mediante la oración Dios nos da la confianza necesaria para seguir adelante sin titubear.
Nuestro Padre celestial conoce todo lo que encontraremos a cada paso y nos a fin
de que tomemos las decisiones más acertadas y satisfactorias.
7- Elimina la angustia. Podremos estar tranquilos porque el Señor nos y nos
su paz si nosotros lo buscamos. No obstante, debemos cuidar nuestro crecimiento
espiritual sabiendo que Dios quiere que disfrutemos de la vida, pero no a costas de
descuidar nuestra relación con Él.
8- Afina nuestro discernimiento espiritual.
La oración aumenta nuestra capacidad para impedir que participemos en actividades
infructuosas que son pérdida de tiempo. Podremos ver más de lo superficial y
detectar la importancia de compenetrarnos de la voluntad de Dios en cualquier
situación, por trivial que parezca.
9- Nos da la perspectiva de Dios en todo momento. La razón por la que debemos
mezclar la oración con la lectura de la Biblia es porque de esa manera el Espíritu Santo
controla nuestros pensamientos y nos lleva a comprender y ejecutar su voluntad y su
plan.
10- Nos imparte nuevas energías. Nos fortifica cuando estamos exhaustos y nos
alienta al recordarnos que el Señor es nuestra fuerza y que Él sus promesas
(Isaías 40:29-31).
¿Cuánto tiempo pasa usted conversando con su Padre celestial? Mi deseo
sincero es que la oración sea prioridad para usted. Comience cada día de rodillas delante
del Señor y encomiéndele sus actividades, suplicándole que dirija cada uno de sus
pasos, que le permita concentrarse y no distraerse de lo que debe hacer sino estar atento
a escuchar su voz. No hay mejor manera de invertir su tiempo que dedicarse a la
oración. Se de cuan fructífero y útil puede usted ser para el Reino de Dios.
Preguntas de reflexión
1- ¿Porque se nos hace difícil pasar tiempo en oración?
2- ¿Qué puedo hacer para dedicar más tiempo a la oración?
3- ¿Cuál es el tiempo mínimo para dedicarle a la oración?
4- ¿Qué dice la biblia al tiempo que debo dedicar a la oración?
Lección 10. Como resolver problemas con la oración
Pasaje clave: 2 Crónicas 20.1-31
Introducción
Ser creyente no resuelve todos nuestros problemas. No obstante, tenemos acceso al que
puede ayudarnos a resolver cualquier desafío que se nos presente. En lugar de luchar
confiando en nuestra propia fuerza y sabiduría, podemos fijar nuestra atención en
nuestro Padre celestial. A con el rey Josafat al saber que una gran multitud venia
en su contra (2 Cr 20.1-2). Inmediatamente él D ― reunieron
los de J para pedir socorro a J ; y también de todas las ciudades de
Judá vinieron a pedir ayuda a J ‖( 4
Del ejemplo de Josafat podemos aprender cuando menos ocho principios básicos sobre
cómo resolver problemas por medio de la oración.
Desarrollo
1- Dios se interesa por nuestros problemas
Tan pronto como Josafat supo que tres ejércitos atacarían a J ―
; rostro para consultar a J , e hizo pregonar ayuno a todo J ‖ (2 Crónicas
20.3). Sabía que Él vigilaba a su pueblo y su fe buscándolo en
oración. Dios desea ayudarnos a enfrentar todo lo que nos inquiete.
2- Dios es más grande que nuestros problemas
Josafat sabía que esos enemigos podrían no solo derrotarlo en el campo de batalla sino
también b N b
el profeta Jeremías: ―¡O Señor J !... no hay nada que sea difícil ‖ (Jeremías
32.17). ¿Creemos que Dios hacerse cargo de cualquier problema que
confrontemos? Nuestro Padre no se desconcierta si llegamos ante Él con una situación
difícil, pues sabemos que es competente para conducirnos a la victoria, como el mismo
Jeremías le :‖ H que yo soy
Je , Dios de toda carne; ¿ b algo que sea difícil para ?‖ (Jeremías 32.27).
3- Nuestra primera reacción debe ser buscar al Señor
Notemos que la reacción J f
J a la oración (2 Cr 20.3). Para él eso fue de lo
más natural, pues tenía por costumbre buscar a Dios (2 Cr 19.2). En momentos
críticos, Le recomiendo que primero busque a Dios. Como hijos suyos tenemos el
privilegio de acercarnos directamente a Él con nuestros problemas, preocupaciones o
cargas (He 4.16). Notemos como Él los pone en la debida perspectiva y luego vayamos
con un amigo que nos apoye en oración y consejo que proceda de Dios. 4- Tal vez
Dios desee involucrar a otros para orar por nuestros problemas A veces lo que
nos preocupa afecta también a familiares, iglesias, comunidades y, en algunos casos, a
países entero J f nación (2 Cr 20.13) para pedir la ayuda divina en
contra de sus enemigos. Uno de los mayores tesoros de la vida es tener amigos que
estén dispuestos a unirse con nosotros ante el Padre. No seamos tan orgullosos que nos
aislemos en nuestras luchas; compartámoslas con quienes nos
merecen confianza. La bendición es doble: nosotros nos beneficiaremos con la ayuda de
nuestros amigos y ellos crecerán en la fe al presenciar también la respuesta de Dios a
nuestras oraciones.
5- Dios nos la solución a nuestro problema
Al estar orando, el Señor b tendrían que pelear, pues Él lucharía por ellos
(2 Cr 20.15-18). Nosotros también f D ― ni a su pro H
nosotros‖ también ― con
Él ‖ (Romanos 8.31-32).
6- Nuestras oraciones deben centrarse en Dios y no en el problema
Si leemos con cuidado la oración de Josafat en 2 Crónicas 20.6-12 notaremos que se f
casi exclusivamente en el poder de Dios y sus promesa b b E b
años atrás su pueblo no había atacado a esos pueblos y ahora ellos querían destruirlos,
pero f J confiaba en Dios (v.12). Muchas veces al orar, nos enfocamos
en nuestros problemas y sus posibles consecuencias. Le garantizo que si dependemos de
los recursos de nuestro Dios esos problemas no serán tan importantes ni aterradores.
7- La solución de Dios generalmente requiere un acto de fe
En cierto grado, toda decisión importante es un desafío a nuestra fe. En 2 Crónicas D
quería que J combatiera sino que dijo: ―Paraos, estad quietos, y ved la salvación de J
con vosotros‖ ( 7 b de los enemigos estaba vivo; ¡se habían
matado unos a otros! (vv.21-25). Las instrucciones divinas no siempre nos parecen
lógicas, pero si en verdad la orden proviene de Dios, Él f
b situaciones que consideremos imposibles.
8- La solución de Dios es siempre la mejor
El Señor conoce todos los detalles específicos de la vida y la personalidad de los
participantes de nuestras batallas, como lo que nos depara el futuro. Nuestro
conocimiento es limitado, pero si estamos dispuestos a confiar en Él, disfrutaremos de
la mejor solución posible.
Conclusión
¿Cree usted que Dios se interesa en sus problemas y que puede ayudarle a
solucionarlos? Mi oración es que usted entregue todo eso en sus manos y concentre su
atención en su poder. En sus manos ninguno de ellos es un obstáculo, sino una gran
oportunidad para desarrollar una relación más estrecha y dinámica con Él.
Preguntas de reflexión
1- ¿Consultamos a Dios antes de hacer algo, o hablamos con un amigo?
2- ¿Porque debe ser Dios nuestra primera decisión?
3- ¿Cómo puedo confiar en Dios cuando las circunstancias dicen lo contrario? 4-
¿A través de que medio puede venir la respuesta de Dios?
Lección 11. La oración de poder
Base Bíblica: 1 Tesalonicenses 5:17
Versículo para Memorizar: Orad sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17)

Introducción
Muchas personas han tratado de definir, a lo largo de la historia de la humanidad, qué es
la oración. Lo que han escrito se aproxima, pero aún sigue haciendo falta algo más por
decir. Para nosotros, una definición sencilla, es decir: "Orar es hablar con Dios".
Cuando oramos abrimos el corazón al Padre celestial como a un amigo. Nos elevamos a
Su presencia, sin necesidad de pedir audiencia; todo, gracias a que Él nos lo permite.
Dios responde a nuestras oraciones. No hay ninguna solicitud que elevemos, que se
quede sin respuesta. Y si por alguna circunstancia no se produce contestación inmediata,
es porque Dios tiene su propio tiempo para actuar.

Ahora bien, hay unas recomendaciones para que el proceso de orar sea eficaz:
1.- Arrepentimiento de nuestra condición de pecadores.
2.- Obediencia a Dios.
3.- Diligencia y perseverancia en el clamor.
4.- Humildad para aceptar la respuesta del Señor.
El apóstol Pablo recomendó que el clamor sea constante, al escribir: "Orad sin cesar" (1
Tesalonicenses 5:17). Deja claramente establecido que debemos mantenernos en una
actitud de oración. La Biblia nos refiere historias de hombres que oraron a Dios y
recibieron respuesta de Él:
1.- Cuando huía en el desierto, Jacob oró a Dios y Él lo escuchó.
2.- Josué oró a Dios y Él le permitió la conquista de Jericó.
3.- Sansón, en poder de los filisteos, oró a Dios y Él lo escuchó permitiendo que el
enemigo fuera destruido.
4.- Aunque mediaba un decreto contrario, Daniel continuó con su costumbre de orar tres
veces al día. Dios lo guardó del peligro que se cernía sobre él.
5.- Jonás fue escuchado por Dios cuando oró desde el vientre de un gran pez.
6.- El Señor Jesús dio ejemplo de oración siempre.
7.- Cuando estaban en la cárcel, Pablo y Silas oraron a Dios en Filipos y las puertas se
abrieron de par en par.
¿Qué hacer en medio de las crisis?
Muchas personas se preguntan, en medio de las crisis, ¿qué hacer? Y buscan muchas
alternativas, muchas de las cuales improductivas y hasta traumáticas.
El apóstol Pablo dejó claro que la oración no es solo para pedir provisión sino también,
resolución de las dificultades. Anota en uno de sus textos célebres: "Por nada estéis
afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y
ruego, con acción de gracias" (Filipenses 4:6).
Orar es muy importante para la vida del cristiano. En toda circunstancia y en todo lugar.
Te animamos a crecer espiritualmente mediante la oración, cada día, delante de Dios el
Padre, de su Hijo amado Jesucristo y del Espíritu Santo.
Preguntsa de reflexión
1- ¿Qué significa orar sin cesar?
2- ¿Porque debemos de orar si Dios conoce nuestras peticiones?
3- ¿Cuáles cosas estorban nuestras oraciones?
4- ¿Cuál es la mejor posición para orar?

Lección 12. Como lidiar con el temor


Pasaje clave: Isaías 41:8-13

Introducción
Si nos enfocamos en nuestras circunstancias, podemos encontrar razones para tener
temor.
En estos tiempos nos preocupemos porque corremos el riesgo de perder el trabajo o
por no poder pagar la renta o la hipoteca o por ver que se esfuman nuestros ahorros de
retiro. Es natural estar alarmados cuando la economía sufre descalabros.
Es posible experimentar momentos de ansiedad, pero usted y yo debemos confiar en
nuestro soberano Dios, no en nuestras circunstancias. No cabe duda que todo seguidor
del Señor Jesucristo puede escoger entre andar en fe o en temor. Nuestra relación con Él
nos permite hacer frente a la adversidad confiando en que, como hijos de Dios, podemos
descansar en la promesa que nuestro Padre celestial todo lo que nos falte.
Desarrollo
1-El temor no concuerda con nuestra realidad como hijos de Dios.
En Isaías 41.10 el Señor hace una promesa extraordinaria a su b : ―N temas, porque
; D f ;
‖ S descansar en la noche o nos impide obedecer al Señor, no estamos
demostrando nuestra confianza en Él. Es Cierto, que muchos tenemos numerosas
razones para sentir temor, pero solo hay dos respuestas posibles: o andamos en el
sendero del temor o en el sendero de la fe; o en obediencia parcial o verdadera, sujetos a
la voluntad de Dios. Al respecto, el apóstol P b b T ― D
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio pro ‖ ( T 7
impide conciliar el sueño o nos imposibilita para obedecerlo, es porque no tenemos
plena confianza en Él. La fe genuina y el temor abrumador son incompatibles.
2- Dios no quiere que andemos en el sendero del temor.
En Isaías 41.8-13 leemos lo que podríamos decir que es una combinación de promesas y
exhortaciones para todos los creyentes. Principia recordándonos que Dios nos para
ser siervos suyos y no nos ha desechado. A esto añade la primera exhortación, :
―N temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que f ‖(
9-10a) para luego proseguir con promesa f : ―
‖( b

¿Cuál es el sendero de la fe?


a) Enfóquese solamente en Dios, no en sus circunstancias, pues corre el riesgo de
no captar la perspectiva divina. Debe tener presente la absoluta soberanía de Dios sobre
toda las cosas, porque Él controla todo el universo (Sal 103.19). Vale la pena, también,
apropiarse de lo que Él ha dicho en Romanos 8.28, pues si usted se esfuerza por vivir
rectamente, Él que todo resulte para su bien. Q surjan decepciones, pero Él le b
con el plan perfecto para su vida.
b) Al confrontar dudas y temores, conteste las siguientes preguntas:
1) ¿De dónde vienen sus dudas? Puesto que Dios dice que no nos ha dado espíritu
de cobardía, recuerde que esas dudas no provienen de Él.
2) ¿Le ha fallado Dios en el pasado? Q situación adversa, pero no olvide
todo aquello que Él le ha concedido en momentos difíciles.
3) ¿No promete Dios suplir todas sus necesidades? Filipenses 4.19 : ―M Dios,
pues, todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús‖
Biblia se puede ver que Dios sus promesas con aquellos que depositaron su fe en
Él y le obedecieron.
4) ¿No le dio Dios al Espíritu Santo para facultarle para hacer lo que ordene? Usted
y yo podemos depender de su poder, su apoyo y la dirección del Espíritu Santo, como
con los primeros creyentes de la era cristiana (Lucas 24.49; Hechos 1.8). 5) ¿No
prometió Dios estar con usted para siempre? Si usted ha creído en Cristo como su
salvador personal ya no solo. El Señor ha pro (H 5
6) ¿Hay algo demasiado difícil para Dios? No. Demuestre su aplomo confiando
plenamente en el Señor.

7) Aliméntese de la Palabra de Dios. Los creyentes se ven acosados por mentiras


que distraen su perspectiva y aumentan sus temores. Por eso, constantemente debe
recordar la Palabra de Dios (Salmos 119.97-105) No olvide que su relación con el Señor
anula todo temor (Isaias 41.10), ni la promesa de que el Espíritu S
(Juan 14.16-17). Dios le ama. Permita que la Biblia le dirija en tiempos de
incertidumbre.
2) Siga adelante sin importar lo que digan los demás. No permita que la adversidad
apague su entusiasmo por servir a Dios. El apóstol Pablo oposición, azotes,
naufragios, cárceles, hambre y sed, noches de insomnio, inclemencias del tiempo, y
muchas otras calamidades (2 Co 11.24-28). Pero a pesar de todo eso sirviendo al
Señor.
3) Obedezca fielmente a Dios con valentía y confianza. Si usted y yo hemos
decidido seguir al Señor Jesús no tendremos nada que temer. Si le obedecemos, Él nos b
y que todo resulte para nuestro bien.
Conclusión:
Si nos enfocamos en nuestras circunstancias encontraremos muchas razones para temer.
Pero S 9 ―J b en los cielos su trono
b ‖ N frontemos, nuestro Padre celestial controla absolutamente todo.
Él puede hacer frente a las situaciones más devastadoras y tornarlas en bendiciones.
Como creyentes e hijos suyos, estamos convencidos de que Dios siempre con
nosotros; que no tenemos temer porque Él nos fortalece, nos ampara y protege en
cualquier situación (Sal 46.1-2).
Preguntas de reflexión
1- ¿Un creyente debe permitir que su vida sea controlada por el temor?
2- ¿Q relación con Dios?
3- ¿Estoy dejando de hacer algo por causa del temor?
4- ¿Si hago las cosas aunque tenga temor eso es malo?
Lección 13. Como lidiar con el rechazo
Pasajes claves: Romanos 15:7 Isaías 53:3

Introducción
La esclavitud de rechazo le hará creer que usted no es digno de ser amado. Va a pensar
que otros lo están rechazando aun cuando en realidad no lo es, usted se sentirá inseguro
acerca de su relación con Dios.

Desarrollo:

1- La naturaleza de rechazo

Definición: el rechazo se niega a aceptar a una persona. Aquellos que se sienten


continuamente rechazado por tener un "síndrome de rechazo", lo que significa que
esperan que otros los rechacen. Estas personas pueden decidir que no puede sentirse
bien consigo mismos, a menos que ciertas personas los aceptan o estén de acuerdo con
ellos.

2- Características de una persona que experimenta rechazo:

Un espíritu crítico
Dificultad para dar y recibir amor
Sentimiento de inferioridad
El perfeccionismo
La ira y la amargura
Inseguridad
Baja autoestima
Intentos desesperados por encontrar el amor

3- Las causas de la esclavitud de rechazo:

Heridas del pasado


Abuso en la niñez
Abandono
Muerte
Divorcio
Los padres
La iglesia

4- ¿Cómo ser libre de la esclavitud al rechazo?


Para tener una vida emocional saludable, debemos creer que somos aceptados, que
tenemos un valor, y que somos personas competentes. A través de la muerte de Cristo
en el Calvario, Dios demostró cuánto nos ama y describe estas tres verdades.

Reconciliado con Dios (Col. 1:21-22). Ahora tenemos el privilegio de sentirnos


Aceptado por el Señor. Somos miembros de Su familia. (Romanos 8:15-17, Hebreos
13:5, Romanos 8:35, 38-39).
Nos dio valor por el precio que pago. A causa de la muerte de Cristo, somos tan santos
hoy, ya que estarán en el cielo. Cristo nos amó tanto que dio su vida por nosotros
(Romanos 5:5-8).
No nos dejó solo. El Espíritu Santo habita en nosotros y nos ayuda (Romanos 8:11; Juan
14:18; Juan 14:16, 26).

Principios que debemos recordar.


Afirmar su posición en Cristo todos los días
Amado incondicionalmente
Perdonado por completo
Aceptó en su totalidad
Completo en Cristo

Conclusión: No importa cuál ha sido su pasado o lo que otros dicen acerca de usted,
decide cambiar su forma de pensar de acuerdo con la verdad de Dios. Como su hijo, que
está incondicionalmente amado, perdonado por completo, y aceptó en su totalidad. Esto
los hará libres de la esclavitud del rechazo recuerde que aun Cristo fue rechazado.

Preguntas de reflexión

1- ¿Porque las personas rechazan a su prójimo?

2- ¿Qué debo hacer cuando otros me rechacen?

3- ¿Debo yo como cristiano complacer a todas las personas?

4- ¿Porque Jesús fue rechazado si era perfecto?


Lección 14. Lo que produce verdadero gozo
Versículo clave: “…para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo”
(Juan 15: 11)

Introducción
Estas palabras fueron pronunciadas por nuestro Señor Jesucristo y es muy importante
que notemos cuándo las dijo. Era un momento muy extraño para hablar de gozo y
alegría, porque al cabo de poco tiempo estaría en el oscuro Getsemaní, y poco después
se vería frente a sus acusadores y escuchando las burlas e insultos de quienes le odiaban.
Sí, fue justo antes de las agonías del Calvario cuando Él habló de “mi gozo…” y es muy
significativo que, en las Escrituras, esta es la única ocasión en que habló de Su gozo.
¡Qué extraordinario habrá sido el gozo del Señor para permanecer en Él en unos
momentos de prueba tan duros! Y su deseo y provisión para nosotros (es decir, para
cada creyente) es que su gozo, que es tan diferente al del mundo, sea nuestro gozo: “…
que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo”.

1. EL GOZO DE CRISTO DEBERÍA SER LA CARACTERÍSTICA


PREDOMINANTE DE LA VIDA DE TODO CRISTIANO
Demasiado a menudo estamos tristes, sombríos y abatidos; pero como cristianos
deberíamos estar llenos de gozo en todo: mire Filipenses 4:4 y 1 Tesalonicenses 5:16.
La vida del cristiano debería manifestar, de la A a la Z, el gozo del Señor: gozo en la
conversión (Hechos 8:39), gozo en la lectura de la Santa Palabra de Dios (Jeremías
15:16), gozo en la oración (Juan 16:24), gozo en las tribulaciones (Santiago 1:2), gozo
en el sufrimiento (Hechos 5:41), gozo en el servicio (2 Corintios 1:24) y gozo al final
del camino (Hebreos 12:22). Si pertenecemos al Señor, deberíamos estar siempre
regocijándonos.

2. ¿QUÉ ES ENTONCES EL GOZO CRISTIANO, EL GOZO CON EL QUE LOS


CRISTIANOS DEBERÍAMOS VIVIR?
(1) Es el gozo de Cristo : “…que mi gozo esté en vosotros” (Juan 15:11). “Mi gozo…en
vosotros…” La vida cristiana es la vida del Señor Jesucristo en un hombre o mujer: vea
Gálatas 2:20 y Colosenses 3:4. El gozo cristiano es el gozo de Cristo en un cristiano, y
esto quiere decir que este gozo profundo y permanente no se encuentra en nadie más
sino en Él. Hay otras clases de gozo con otros orígenes, pero Su gozo sólo se encuentra
en Él.

(2) Es plenitud de gozo: “…que vuestro gozo sea completo” (Juan 15:11). Hay una gran
diferencia entre gozo y plenitud de gozo. La vasija puede estar medio llena o
completamente llena. El deseo de nuestro Señor para nosotros es que experimentemos
plenitud de gozo continuamente: mire el Salmo 16:11, Juan 17:13 y 1 Pedro 1:8.
(3) Es un gozo permanente: “…que mi gozo esté en vosotros” (Juan 15:11). Note la
palabra “permanecer” en estos versículos: 4, 5, 6, 7, 9 y 10. “Permanecer” en Él y Él
“permanecer” en nosotros significa que su gozo siempre estará en nosotros. Nuestro
gozo no es una experiencia intermitente, sino permanente. Es un gozo que no se ve
afectado por las circunstancias: vea lo que el Señor le dice a sus discípulos en Juan
16:22. Estos primeros seguidores de Jesús habían de pasar por muchas pruebas y
tribulaciones, pero Él les dijo que nada podría arrebatarles su gozo, Su gozo en ellos.
Considere las siguientes tres ilustraciones de la naturaleza permanente del gozo
cristiano y del hecho de que el gozo de Cristo en nosotros no se ve afectado por las
circunstancias externas:

(i) Juan 15:11 – como hemos visto, el Señor experimentó este gozo bajo la
sombra de la cruz: compárese con Juan 17:13.

(ii) Lucas 10:20 – parece claro que el Señor les estaba diciendo: “No dejéis que
vuestro gozo dependa de ninguna cosa terrestre o temporal, sino que dependa de lo que
permanece… en el Cielo”.

(iii) Hechos 16:25 – Pablo y Silas, estando en grandes dificultades, estaban llenos
del gozo de Cristo mismo y por eso pudieron cantar alabanzas a media noche:
compárese con Isaías 61:3, 2 Corintios 8:2 y Hebreos 10:34.

Lo llamativo y maravilloso es que el verdadero gozo cristiano no sólo no se ve afectado


por las circunstancias adversas, sino que en realidad se ve incrementado en medio de las
pruebas y tribulaciones: mire Santiago 1:2.

3. ¿CÓMO PODEMOS TENER ESTE GOZO?


(1) Teniéndole a Él. Si este gozo profundo y permanente es el de Cristo, sólo podremos
tenerlo teniéndole a Él. En Hechos 8:8 leemos que “hubo gran gozo en aquella ciudad”
¿Por qué? El versículo 5 nos lo dice. Y el versículo 35 también. Para tener su gozo
hemos de tenerle a Él: vea Juan 17:13.

(2) Leyendo su Palabra. Cuando leemos la Biblia y aceptamos la verdad, sentimos un


gran gozo: mire 1 Juan 1:4. Esto es como tener “el corazón ardiendo” como resultado de
estar con Él y oírle: vea Lucas 24:32.

(3) Sometiéndonos a Él. Nota en Lucas 10:21 que se nos dicen dos cosas: la primera,
que “Jesús se regocijó…”, y la segunda, que se sometía completamente a la voluntad de
su Padre. Su gozo era el gozo de una total y continua sumisión a la voluntad de su Padre
celestial. En palabras de Madame Guyon, “¡Oh, la bendición de un dolor aceptado!
Cuando aceptemos el sufrimiento de su mano, los dolores tanto como los placeres,
entonces nuestro gozo será verdaderamente pleno”.

(4) Por el Espíritu Santo. La traducción literal de Lucas 10:21 es “Jesús se regocijó en
el Espíritu Santo”, y otra traducción dice “en aquel mismo momento, el Espíritu Santo
llenó de alegría a Jesús”: mire y compare con Romanos 15:13.

Conclusión
Ahora mismo Jesús está exaltado en el Cielo, el Hombre perfecto en un perfecto cuerpo
humano. Su deseo es que Su gozo sea completo en nosotros. ¿Cómo será esto posible,
estando el allá y nosotros acá? ¡Él está en el Cielo y nosotros en la tierra! La respuesta
es: por el Espíritu Santo. “El fruto del Espíritu es… gozo”: mire Gálatas 5:22, y
compárelo con Hechos 13:52 y Efesios 5:18.

Lección15. Llamados a vencer los obstáculos


Pasaje clave: Josué capítulo 6.

Introducción
Jericó estaba Rodeada por una muralla de ladrillo doble, con un muro exterior de dos
metros de espesos, un espacio de 4.5 metros vacío alrededor y un muro interior de
cuatro metros. Su altura, en la época, era de nueve metros. La casa de Rahab (Josué
2:15) se encontraba en el espacio vacío de las dos murallas. Era humanamente
inexpugnable. En manos de Dios, en cambio, era vulnerable. Igual los problemas que
enfrente. El Señor los derribará porque nada hay imposible para El. Si le buscamos,
absolutamente nada permanece en pie porque todo tiembla ante su poder ilimitado.
Desarrollo
1.- Para Dios no hay nada imposible (versículos 2 al 11).
¿Cómo derribar los problemas que encontramos al paso diariamente? La respuesta la
ofrece el texto bíblico objeto de análisis en esta lección cuando Israel –al mando de
Josué y bajo la guía de Dios-- toma a Jericó. Primero, someternos a Dios. Segundo,
obrar conforme a sus instrucciones específicas. Tercero, dejar de lado toda sombra de
duda.
2- Es necesario descansar en las promesas de Dios. "Pero el Señor le dijo a Josué:
«¡He entregado en tus manos a Jericó, y a su rey con sus guerreros!" (v.2). Una de las
características de cristianos que experimentan el mover milagroso del Creador en sus
vidas es la confianza en las promesas de Dios. Algunos toman su biblia y resaltan, con
marcadores de color, aquellas porciones que tienen especial significación para su
existencia y que han visto corroboradas en oración.
3- Es necesario obedecer a Dios aunque no comprendamos las razones de Dios.
(vv.3-5). Las instrucciones del Señor --aunque no las entendían plenamente porque su
lógica se fundamentaba en la imposibilidad de cruzar los enormes muros, pero la fe les
decía que era posible lograrlo-- ameritaban obediencia. En todo momento los guerreros
debían ir acompañados por los sacerdotes y el Arca del Testimonio. ¿Se da cuenta? Si
tenemos en cuenta a nuestro amado Padre en lo que hacemos, aseguramos la victoria.
"Cuando Josué terminó de dar las instrucciones al pueblo, los siete sacerdotes
marcharon al frente del arca del pacto del Señor tocando sus trompetas; y el arca del
pacto les seguía."(v.8). Obedecer glorifica a Dios. Es la fe ciega de quien camina en la
cuerda floja: tiene la certeza de que soportarán su peso. O la del niño que se arroja en
brazos de su padre: sabe que lo recibirá y no permitirá que sufra tropiezo.
4.- el buscar la presencia de Dios debe ser nuestra primera actividad en el día (versículo
12).
A Josué le correspondió asumir el papel principal: guiar a los israelitas. “Al día
siguiente, Josué se levantó temprano, y los sacerdotes cargaron el arca del
Señor."(v.12). Ejercer el liderazgo no es fácil, pero podemos hacerlo si dependemos
total y absolutamente de nuestro Hacedor. No importa lo difícil de la tarea, si buscamos
a Dios primero encontraremos la victoria en su presencia.
5.- Toda sombra de duda desaparece ante la fe (versículos 15 al 20).
Es frecuente que, cuando esperamos un milagro de Dios, nos asalten pensamientos de
duda o quizá de incertidumbre. No es otro que Satanás bombardeando nuestra mente
para que, mediante la incredulidad, levantemos obstáculos al mover del Supremo
Hacedor. Cuando nos embarguen pensamientos peligrosos, volvamos la mirada a
Jesucristo y recordemos que por su sacrificio en la cruz nos hizo hijos de Dios, y en fe,
obtenemos lo que pidamos.
"Entonces los sacerdotes tocaron las trompetas, y la gente gritó a voz en cuello, ante lo
cual las murallas de Jericó se derrumbaron. El pueblo avanzó, sin ceder ni un
centímetro, y tomó la ciudad."(v. 20).
6 – Conclusión
La vida nos presenta retos constantes que debemos asumir. Algunos son el producto del
crecimiento espiritual o secular que nos obliga a asumir otras responsabilidades. Están
en el marco de lo previsible, es decir, sabemos que llegarán y en algunos casos, hasta
los esperamos. Otros, por el contrario, están fuera de nuestras previsiones y pueden
sorprendernos cuando tocan a la puerta. Fueren cual fueren las circunstancias, debemos
estar preparados para asumir esos retos con la ayuda de Dios.
Preguntas de reflexion
1 - ¿Cuáles son los retos que está enfrentando hoy?
2 – ¿Que está haciendo para vencer y superar estos Retos?
3- ¿Porque crees que Dios lo está permitiendo?
4- Tres recursos que Dios nos provee para vencer
La biblia: Mateo 4:4 Efesio 6:17 Romanos 10:9
La fe: Mateo 17;20 Hebreos 11:1
El Espiritu Santo: Hechos 1:8 Juan 14:15-18,26
Lección 16. Un futuro de esperanza

Lección 17. El poder de la palabra de Dios


Hechos 17: 1-12)

Introducción
Ningún cristiano puede progresar mucho en la vida cristiana ni ser eficaz en el servicio
cristiano si no le da mucha importancia a la Biblia. Desafortunadamente, muchos no la
valoran realmente. ¿Qué lugar ocupa la Palabra de Dios en su vida? Tal vez una de las
mayores necesidades hoy en día sea la de volver a poner énfasis en la naturaleza, el
mensaje y el poder de este maravilloso Libro. En Hechos 17:1-12, hay varias referencias
a las Escrituras que provocan y responden a tres preguntas.

1. ¿QUÉ ES LA BIBLIA?
La Biblia es un libro, pero ¿qué contiene y en qué consiste? En Hechos 17:2 y 11 se nos
dice: “las Escrituras…”

La Biblia está formada por las Escrituras. Aquí se hace referencia a las Escrituras del
Antiguo Testamento, pues los libros del Nuevo Testamento estaban apenas en proceso
de ser escritos. Para nosotros, la Biblia está formada por el Antiguo Testamento y el
Nuevo Testamento, y cada Testamento puede dividirse en cuatro secciones. El Antiguo
Testamento está formado por el Pentateuco (o los Libros de Moisés), los Libros
Históricos, los Libros Poéticos y los Libros Proféticos; y el Nuevo Testamento está
formado por los Libros Históricos, las Epístolas Paulinas, las Epístolas Generales y el
Libro del Apocalipsis.
La Biblia es la Palabra de Dios. ¿Qué queremos decir con esto? Queremos decir que
Dios ha hecho que se escribiera toda la Biblia, y como Él ha dictado sentencia en su
redacción, es por lo tanto autoritativa, exacta y totalmente confiable. Hay dos escrituras
que afirman con toda certeza la inspiración completa de la Biblia. La primera es 2
Timoteo 3:16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Así como Dios sopló en el
hombre aliento de vida para que se convirtiera en alma viviente, así también Dios sopló
en las Escrituras e hizo de la Biblia un libro viviente: Génesis 2:7. La segunda
referencia es 2 Pedro 1:21: “…los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados
por el Espíritu Santo”. Hubo cuarenta escritores de los libros de la Biblia; eran hombres
de todos los ámbitos de la vida: desde reyes y profetas hasta pescadores y pastores.
Estos escritores escribieron sus escritos durante un período de unos 1600 años, y sin
embargo, lo maravilloso es que cuando se reúnen los 66 libros de la Biblia, se produce
una unidad, una armonía y una coherencia en la verdad. Esto sólo pudo haber sido
posible gracias a una acción sobrenatural del Espíritu Santo en las mentes de estos
escritores, de modo que sus escritos no fueran simplemente sus propias palabras, sino
las palabras de Dios.
La Biblia es única. Es interesante notar que en el versículo 13 se utiliza el artículo
definido: “ la Palabra de Dios”, no “ una palabra”, sino “ la Palabra”. Por supuesto, si la
Biblia es inspirada y respirada por Dios, entonces debe ser única. El salmista dijo:
“Entre los dioses no hay nadie como tú” (Salmo 86:8), y podemos decir con certeza:
“Entre los libros no hay nadie como este Libro”. Así como el Señor Jesús fue y es único
entre los hombres, así también este Libro es único entre los libros.
2. ¿CUÁL ES EL MENSAJE CENTRAL DE LA BIBLIA?
El versículo 3 nos dice que el ministerio de Pablo consistía en “explicar y demostrar que
era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos”. Así, vemos que
el mensaje central de la Biblia es Cristo, el Hijo de Dios encarnado, crucificado,
resucitado, exaltado y vivo por los siglos de los siglos.

Este libro nos habla de los orígenes de las cosas, de la creación del mundo y del hombre
– y recordemos que sin el relato bíblico de la creación no tenemos ningún otro relato
válido. Los evolucionistas pueden negar la historia de la creación en Génesis, pero ¿qué
pueden darnos en cambio? La Biblia también nos habla del futuro, de la eternidad, y sin
ella nos quedamos en la oscuridad. Nos habla de los patriarcas y los profetas, y del trato
de Dios con los hombres y a través de ellos. La Biblia es histórica, psicológica,
científica, arqueológica, biológica, genealógica y geográficamente exacta en todas sus
afirmaciones. Pero el mensaje central del Libro es Cristo, crucificado, resucitado,
exaltado y que viene de nuevo. ¡Cuán significativa es la declaración acerca del Señor
Jesús en Su conversación con los dos discípulos en el camino a Emaús – Lucas 24:27!

El mensaje central de la Biblia no sólo se refiere a la Persona de Cristo, sino también a


la obra de Cristo, pues el versículo 3 nos dice que Cristo fue crucificado y que resucitó.
La mancha de sangre del Calvario se encuentra en toda la Biblia. La vemos representada
en las pieles de los animales sacrificados que Dios proveyó para Adán y Eva (Génesis
3:21); en la ofrenda de Isaac sobre el altar por Abraham (Génesis 22:1-13); en la
Pascua, tan vívidamente descrita en Éxodo 12; en cada sacrificio ofrecido sobre cada
altar judío; y en declaraciones proféticas tan grandiosas como las que leemos en Isaías
53:5. El mensaje central de la Biblia es que la gloriosa Persona del Hijo de Dios, quien
no conoció pecado, fue a la cruz del Calvario para ser hecho pecado por nosotros.
Busque 2 Corintios 5:21. Ése es el evangelio, y el evangelio de la gracia de Dios
plenamente revelada en la Persona y la obra terminada del Señor Jesucristo es el
mensaje central de la Palabra de Dios.

3. ¿QUÉ DEBEMOS HACER CON LA BIBLIA?


El secreto es cuádruple y, para simplificar y aclarar, se puede expresar así:

Debemos creerlo. “Muchos de los judíos creyeron” (versículo 12). La enfermedad más
mortal hoy en día es la incredulidad; busque las palabras del Señor Jesús en Juan 5:46.
Debemos escudriñarla. Los bereanos “examinaban cada día las Escrituras” (versículo
11). Debemos investigar la Palabra de Dios y hacerlo diariamente. ¡Vea lo que dijo el
Señor Jesús en Juan 5:39!
Debemos recibirla. Los bereanos “recibieron la palabra con toda solicitud” (versículo
11), y esto significa que debemos aplicar la Palabra a nuestra vida de modo que no la
creamos meramente con nuestra cabeza sino con nuestro corazón – vea Hebreos 4:2 y
compárese con Santiago 1:22.
Debemos proclamarlo, como lo hizo Pablo (versículos 2-3), de labios para afuera, de
palabra (ver Hechos 4:33).

Lección 18. Determinarás una cosa

Lección 19. La importancia de tomar decisiones

Lección 20. Cuidado con el fracaso

Lección 21. La importancia de la fe

Pasaje clave: hebreos 11:1. "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve"

Introducción:
¿Cómo definir la fe? Resulta altamente complejo tratar de definir la fe. Muchos han
tratado de hacerlo pero han errado en su propósito, porque la fe ante todo es práctica.
Por esa razón podemos decir que la mejor definición es la que hace el autor de la carta a
los Hebreos: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se
ve" (Hebreos 11:1).
La Escritura señala que una actitud de fe honra a Dios. "Pero sin fe es imposible agradar
a Dios" (Hebreos 11:6). Por esa razón encontramos que a lo largo de la historia, los
hombres de la Biblia se caracterizaron por tener fe.

Desarrollo.
La mujer que creyó
El capítulo 5:25-34 del evangelio de Marcos contiene una interesante historia que nos
habla respecto de la fe. En ella y mientras el Señor Jesús andaba a orillas del mar de
Galilea, se le acercó una mujer que había invertido una cuantiosa fortuna en procura de
ser sanada de un flujo de sangre, pero los médicos la habían desahuciado.
1- No te des por vencido en adquirir tu milagro ? versículo 25-26
La mujer del flujo de sangre había sufrido por 12 años y había gastado todo lo que tenía,
pero no se desanimo estaba determinada a buscar su sanidad
2- Jesús puedes sanarte. Versículo 27
Cuando oyó hablar de Jesús activo su fe, cuando siente que pierdes todas esperanza para
tu necesidad, ve a la biblia y mira lo que Jesús puedes hacer por ti, la fe viene por el oír
y oír la palabra de Dios Romanos 10:17

3- Confeso el milagro
Si tan solo tocare el borde de su manto seré salva,
La confesión y la fe van juntas, la confesión es una declaración de fe para recibir el
milagros, si está pasando por algunas circunstancias difíciles, confíe el milagro esta
sobre tu vida.

4- Creyó y Recibió el milagro


Creyendo que sería sanada si tocaba el manto del Maestro, se le acercó y le tocó.
En aquel mismo instante quedó sana. Jesús le preguntó quién lo había tocado. "Entonces
la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se
postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva;
ve en paz, y queda sana de tu azote" (Marcos 5:33--34).

Como recibe tu milagros


Cree que Jesús te puedes sanar, confiesa el milagro sobre tu vida, y recíbelo haciendo
lo que antes no podía hacer.
Importancia de la fe
La fe desempeña un papel de suma trascendencia en la vida del cristiano. Es el soporte
que le ayuda a crecer en su vida personal y espiritual. Pone de manifiesto la posición de
honra en que tenemos a nuestro amado Dios.
En la Palabra leemos "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es
la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (1 Juan 5:4).
Si usted es hijo del Altísimo, debe poner de manifiesto su fe, creyendo que el poder de
Dios es ilimitado y puede obrar cuanto se proponga en su existencia.
Preguntas de reflexión
1- ¿Hay alguna situación en mi vida que ya me conforme a vivir con ella?

2- ¿Porque crees que la confesión de fe es importante?

3- ¿Porque perdemos la fe en algunas circunstancias?

4- ¿Para qué nos ayuda la fe?

Lección 22. La importancia de perdonarme a mí mismo


Lección 23. Debemos saber perdonar a los demás
Versículo clave: Efesios 4:30-32

Introducción
El perdón Es la solución de Dios para la amargura, el resentimiento y hostilidad. Usted
y yo tenemos la libertad encontrada sólo a través de una sincera actitud de perdonar a
los demás.

1- Algunas definiciones la ira y el perdón


A. la ira es un fuerte sentimiento de displacer intenso, hostilidad, indignación o
como resultado de una amenaza real o imaginaria, el insulto, la frustración, o de
injusticia son de las cosas que resultan en enojo.

B. El perdón es abandonar el resentimiento contra la otra persona, junto con su


derecho, sin medir la gravedad del insulta, no importa lo que se ha hecho el perdón
recibe no llevar record.

C. La falta de perdón. Es la decisión deliberada y voluntaria de negarse a perdonar,


con la actitud de que alguien debe pagar por lo que has hecho mal.

2- Obstáculos para el perdón


A. Falta de deseo: No quiero perdonar.

B. Ensayo de lo que sucedió: Algunas personas continúan hablando de la


experiencia dolorosa tratando de probar su inocencia.

C. Orgullo: Podemos creer que la otra persona debe iniciar la reconciliación.

D. Miedo: Algunos resisten a perdonar para evitar parecer débil, ser malentendido,
o sentirse rechazado.

E. Consejos negativos: Amigos bien intencionados no siempre ofrecen consejos


piadosos.

F. parcial perdón: La gente trata de escoger y elegir qué delitos pueden ser
perdonados.

G. Basándose en las emociones: No cometas el error de esperar hasta que sienta


ganas de perdonar.

H. esperar resultados rápidos: El perdón puede tomar tiempo.

I. La justificación de las acciones: Algunas personas racionalizan lo que sucedió


para convencerse que ellos no tienen que perdonar.

3- Lo que dice la biblia acerca del perdón

A. Nuestra comunión con Dios sufre cuando nos negamos a liberar a otros de sus
pecados en contra de nosotros (Mateo 6:14-15).
B. Debemos perdonar y otra vez. En Mateo 18:22, Jesús dice a Pedro que debe
perdonar a su hermano "setenta veces siete" para ensenarnos que le perdón no tiene
límites.

C. Usted y yo debemos estar dispuestos a extender la misericordia hacia aquellos


que pecan contra nosotros, porque Dios ha perdonado a cada uno de nosotros de muchos
pecados. (Mateo 18:23-35)

D. De manera deliberada debe alejarse de la ira y la malicia (Efesios 4:31-32).

4- principios que debemos recordar como creyentes

A. Como creyente, usted tiene la responsabilidad de tomar la iniciativa para hacer


frente a la falta de perdón.

B. El perdón no siempre será fácil ni rápido. Pero no se puede permitir que se


arraigue en su vida y convertirse en amargura.

Perdonar C. es difícil porque no es egoísta. Se trata de renunciar a los sentimientos y


derechos, por la liberación de la otra persona y su obligación de pagarte.

D. Es posible que nunca perdonará si usted espera hasta que "lo sienta."

5- Pasos para hacer frente a la ira

A. Reconozca que han sido totalmente perdonados. Dios lo salvó por la gracia no
porque se lo merecía. Él ha ofrecido gratuitamente su perdón por toda su vida.

B. Confiesa tu ira al Señor. Reconozca que su actitud no ha estado en lo correcto,


sea específico en la descripción de su hostilidad y el resentimiento.

C. Reconocer que la falta de perdón es pecado, sinceramente reconozca que es una


violación de los principios bíblicos.

D. Pida a Dios que te perdone. También es necesario admitir que la actitud hacia la
otra persona, él o ella estaba mal.

E. deshacerse de la ira. A través del poder del Espíritu Santo y por un acto de su
voluntad, decide dejarlo ir.

6- guía de ayuda

A. Dios revelará si usted necesita o no para confesar su falta de perdón a la persona


que te ofendió. Cuando ese es el caso, asegúrese de que sólo tiene que pedir perdón por
su actitud, sin entrar en por qué él o ella te ofendió.

B. Si la reunión en persona, no es posible, establezca dos sillas frente a frente.


Siéntese en una e imagine la otra persona sentada frente a usted. Entonces, confiesa tu
resentimiento. También puede utilizar esta técnica para practicar la confesión de una
actitud equivocada antes de intentarlo en persona.
7- Cómo saber si usted ha perdonado

A. Las emociones fuertes que ha tenido hacia los demás serán reemplazados por la
compasión.

B. Usted será capaz de aceptar a los demás sin tener la sensación amarga, aunque
nunca vayan a cambiar. Va a tratar de entender por qué actuaron como lo hicieron.

C. Usted se sentirá agradecido de que Dios le permitió que esa difícil experiencia le
enseño más sobre las riquezas de su gracia.

Conclusión:
No podemos aferrarnos a la falta de perdón, amargura y resentimiento. Podemos
escapar de las cadenas de auto-destrucción que enredan a los que se niegan a mostrar
misericordia. Cuando el Espíritu Santo te recuerda a la gente que debe perdonar, debe
hacer caso de a su voz. Es mi oración que con valentía y sabiduría elija hacer frente a
esos sentimientos que nos dañan cuando no perdonamos.

Preguntas de reflexión

1- ¿Qué áreas de mi vida afecta la falta de perdón?

2- ¿Si no perdono puedo entrar al cielo?

3- ¿Puedo recordar la ofensa aunque haya perdonado?

4- ¿A quién le toca pedir perdón cuando hay ofensa entre dos hermanos?

Lección 24. ¿Que es la gracia de Dios? (Primera Parte)


“Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si
por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”. (Rom. 11:6) Esta
perfección del carácter divino es ejercida sólo para con los elegidos. Ni en el Antiguo ni
en el Nuevo Testamento se menciona jamás la gracia de Dios en relación con el género
humano en general, y mucho menos en relación con otras de sus criaturas. En esto se
distingue de la “misericordia”, porque ésta es “sobre todas sus obras” (Sal. 145:9).

Introducción
La gracia es la única fuente de la cual fluye la buena voluntad, el amor y la salvación de
Dios para sus escogidos. “Es el favor eterno y totalmente gratuito de Dios, manifestado
en la concesión de bendiciones espirituales y eternas a las criaturas culpables e
indignas”.

¿Qué es la gracia divina?


La gracia divina es el favor soberano y salvador de Dios, ejercido en la concesión
de bendiciones a los que no tienen mérito propio, y por las cuales no se les exige
compensación alguna. Más aún; es el favor que Dios muestra a aquellos que, no sólo no
tienen méritos en sí mismos, sino que, además, merecen el mal y el infierno.

Es completamente inmerecida, y nada que pueda haber en aquellos a quienes se


otorga puede lograrla. La gracia no puede ser comprada, lograda ni ganada por la
criatura. Si lo pudiera ser, dejaría de ser gracia. Cuando se dice de una cosa que es de
“gracia”, se quiere decir que el que la recibe no tiene derecho alguno sobre ella, que no
se le adeudaba. Le llega como simple caridad, y, al principio, no la pidió ni la deseó.

La exposición más completa que existe de la asombrosa gracia de Dios se halla


en las epístolas del apóstol Pablo. En sus escritos, la gracia se muestra en directo
contraste con las obras y méritos, todas las obras y méritos, de cualquier clase o grado
que sean. Esto aparece claro y concluyente en Rom. 11:6: “Y si por gracia, luego no por
las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de
otra manera la obra ya no es obra”.

La gracia y las obras


La gracia y las obras no pueden mezclarse, como tampoco pueden la luz con las
tinieblas “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don
de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efe. 2:8,9). El favor absoluto de Dios
no es compatible con el mérito humano; ello sería tan imposible como mezclar el agua y
el aceite: veamos Rom. 4:4,5. “Al que obra, no se le considera el salario como gracia,
sino como obligación. Pero al que no obra, sino que cree en aquel que justifica al impío,
se considera su fe como justicia.”

La gracia divina tiene tres características principales.


En primer lugar, es eterna. Fue ideada antes de ser empleada, propuesta antes de ser
impartida: “Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme a nuestras obras,
mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los
tiempos de los siglos” (2Tim. 11:9).

En segundo lugar, es gratuita, ya que nadie jamás la adquirió: “Siendo justificados


gratuitamente por su gracia” (Rom. 3:4).
En tercer lugar, es soberana, puesto que Dios la ejerce y la otorga a quien él quiere:
“Para que… la gracia reine” (Rom. 5:21). Si la gracia “reina”, es que está en el trono, y
el que ocupa el trono es soberano. De ahí “el trono de gracia” (Heb. 4:16).

La gracia, al ser un favor inmerecido, ha de ser concedida de una manera


soberana. Por ello declara el Señor: “Tendré misericordia del que tendré misericordia”
(Efe. 33:19). Si Dios mostrara su gracia para con todos los descendientes de Adán, éstos
llegarían en seguida a la conclusión de que Dios estaba obligado a llevarles al cielo
como compensación por haber permitido que la raza humana cayera en pecado. Pero el
gran Dios no está obligado para con ninguna de sus criaturas, y mucho menos hacia las
que le son rebeldes.

Conclusión
La vida eterna es una dádiva, y por, lo tanto, no puede conseguirse por las obras, ni
reclamarse como un derecho. Si, pues, la salvación es una dádiva, ¿quién tiene derecho
alguno para decir a Dios a quien debería concederla? Y no es que el bendito Dador
niegue este don a quien lo busca con todo el corazón, y según las reglas que él ha
prescrito. No, él no rechaza a nadie que vaya con manos vacías y por el camino que ha
establecido.

Pero si Dios decide ejercer su derecho soberano de escoger de entre un mundo


lleno de pecadores e incrédulos un número limitado para salvación, ¿quién puede
sentirse perjudicado? ¿Está obligado Dios a dar por la fuerza su dádiva a aquellos que
no la aprecian? ¿Está obligado a salvar a los que han resuelto seguir sus propios
caminos?

Lección 25. ¿Qué es la gracia de Dios? (Segunda Parte)


Así y todo, nada hay que ponga más furioso al hombre natural y que más saque a la
superficie su enemistad innata arraigada contra Dios, que el hacerle ver que su gracia es
eterna, gratuita y absolutamente soberana. Para el corazón no quebrantado es demasiado
humillante el aceptar que Dios formó su propósito desde la eternidad, sin consultar para
nada a la criatura. Para el que se cree recto es demasiado duro el creer que la gracia no
puede conseguirse ni ganarse por el propio esfuerzo.

Y el hecho de que la gracia separa a los que quiere para hacerles objeto de sus
favores provocan las protestas acaloradas de los rebeldes orgullosos. El barro se levanta
contra el Alfarero y pregunta: “¿Por qué me has hecho tal?” El rebelde desaforado se
atreve a disputar la justicia de la soberanía divina.

La gracia distintiva de Dios se muestra al salvar a los que él, en su soberanía, ha


separado para ser sus predilectos. Por “distintiva” entendemos la gracia que distingue,
que hace diferencia, que escoge a algunos y pasa por alto a otros. Fue esta gracia la que
sacó a Abraham de entre sus vecinos idólatras, e hizo de él “el amigo de Dios”.

Fue esta gracia la que salvó a “publicanos y pecadores”, y dijo de los fariseos
religiosos “dejadlos” (Mat. 15:14). La gloria de la gracia gratuita y soberana de Dios
brilla de manera visible más que en ninguna otra parte, en la indignidad y diversidad de
los que la reciben. “La ley entró para agrandar la ofensa, pero en cuanto se agrandó el
pecado, sobreabundó la gracia” Rom 5:20.

La gracia de Dios se manifiesta en el Señor Jesucristo, por él y a través de él. “Porque la


ley por Moisés fue dada; más la gracia y la verdad por Jesucristo fue hecha” (Juan
1:17). Ello no quiere decir que Dios hubiera actuado sin gracia para con nadie antes de
que su Hijo se encarnara; Génesis 6:8, Éxodo 33:19, etc., muestran claramente lo
contrario. Pero la gracia y la verdad fueron reveladas plenamente y declaradas
perfectamente cuando el Redentor vino a esta tierra, y murió por los suyos en la cruz.

La gracia de Dios fluye para sus elegidos sólo a través de Cristo el Mediador.
“Mucho más abundó la gracia de Dios a los muchos, y el don por la gracia de un
hombre, Jesucristo… mucho más reinarán en vida por Jesucristo los que reciben la
abundancia de la gracia, y del don de la justicia… la gracia reine por la justicia para
vida eterna por Jesucristo Señor nuestro” (Rom. 5:15-17,21).

La gracia de Dios es proclamada en el Evangelio (Hech. 20:24), que es “piedra


de tropiezo” para el judío que se cree justo, y “locura” para el griego vano y filósofo.
¿Cuál es la razón? La de que en el Evangelio no hay nada en absoluto que halague el
orgullo del hombre. Anuncia que no podemos ser salvos si no es por gracia. Declara
que, fuera de Cristo, don inefable de la gracia de Dios, la situación de todo hombre es
terrible, irremediable, sin esperanza.

El Evangelio considera a todo descendiente de Adán como pecador caído,


contaminado, merecedor del infierno y desamparado. La gracia que anuncia es su única
esperanza. Todos aparecen delante de Dios convictos de transgresión de su santa ley, y,
por lo tanto, como criminales culpables y condenados; no esperando a que se dicte la
sentencia, sino aguardando la ejecución de la sentencia dictada ya contra ellos (Juan
3:18).
Quejarse de la parcialidad de la gracia es suicida. Si el pecador persiste en
valerse de su propia justicia, su porción eterna será en el lago de fuego. Su única
esperanza consiste en inclinarse a la sentencia que la justicia divina ha dictado contra él,
reconocer la absoluta rectitud de la misma, abandonarse a la misericordia de Dios, y
presentar las manos vacías para asirse de la gracia de Dios que el Evangelio le presenta.
La tercera Persona de la divinidad es el comunicador de la gracia, por lo cual se le
denomina el “Espíritu de gracia” (Zac. 12:10).

Dios Padre es la fuente de toda gracia, porque designó el pacto eterno de


redención. Dios Hijo es el único canal de la gracia. El Evangelio es el promulgador de la
gracia. El Espíritu es dador o aplicador. El es quien aplica el Evangelio con poder
salvador al alma: vivificando a los elegidos cuando todavía están muertos, conquistando
sus voluntades rebeldes, ablandando sus corazones duros, abriendo sus ojos
enceguecidos, limpiándoles de la lepra del pecado.

Conclusión
De ahí que podamos decir: “La gracia es la provisión para hombres que están tan caídos
que no pueden levantar el hacha de justicia, tan corrompidos que no pueden cambiar sus
propias naturalezas, tan opuestos a Dios que no pueden volverse a él, tan ciegos que no
le pueden ver, tan sordos que no le pueden oír, tan muertos que él mismo ha de abrir sus
tumbas y levantarlos a la resurrección”.
Lección 26. ¿Por qué debemos tener Un Corazón agradecido con Dios?
Pasaje clave: Salmo 100.1-5

Introducción
La Biblia nos dice que el corazón es la sede de nuestras emociones, pasiones, decisiones
morales, actitudes y pensamientos; de toda nuestra vida. Además D
ro, amoroso, generoso y bondadoso. También afirma que en muchos sentidos es
engañoso y perverso (Jeremías 17.9). Pero es indudable que su condición es de vital
importancia para nuestro bienestar emocional y espiritual. Por ahora concentremos
nuestra atención en que el corazón del que habla la Biblia es agradecido.
Desarrollo

1- Servimos al único Dios verdadero. Él es el soberano que rige el universo, que


nos ama incondicionalmente y por eso a su Hijo a morir por nuestros pecados. No
solo nos ha salvado, sino que sigue perdonándonos y limpiándonos de toda maldad cada
vez que se los confesamos (1 Juan 1.9).
2- Hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Ahora somos hijos de
Dios, herederos de las bendiciones de nuestro Padre y disfrutamos del privilegio de la
oración. De esa manera mantenemos relación estrecha con Él y tenemos acceso al trono
de la gracia (He 4.16).
3- Nos ha dotado de sus dones espirituales. Eso nos permite cumplir con los planes
específicos que Él tiene para cada uno de nosotros, que no solo son lo mejor sino que
siempre serán para nuestro bien,
Para demostrarle gratitud debemos hacerlo con corazón agradecido al:
1- Adorarlo. Con alegría, sirviéndole, viniendo ante su presencia con regocijo,
reconociendo lo que Él es y ha hecho, con acciones de gracias, bendiciendo su nombre
por su bondad, verdad y misericordia por todas las generaciones (Salmo 100 y Salmo
147).
2- Orar. Que siempre que hablemos con Él, la gratitud sea parte fundamental de
nuestra oración, como lo indica Pablo en Filipenses 4.6.
3- Ofrendar. ¿P ofrendamos, por obligación, por costumbre, por necesidad, o
por gratitud y reconocimiento de los favores recibidos de parte del Señor? Muchos se
concretan a expresarla entregando una cantidad de dinero o simplemente diciendo:
―M ‖ Pero Dios desea que lo hagamos según nos los permitan las
circunstancias, como demostración externa del reconocimiento sincero que brota de lo
profundo de nuestro corazón b ―D ‖ ( C 9 7 -12).
4- Confrontar las batallas espirituales. Debemos reconocer que el Señor nos
permite que contribuyan para que lo busquemos y lo sirvamos.
5- Nos ayuda a examinar si somos agradecidos en los momentos adversos. Con
frecuencia nos difícil agradecerle por nuestros sufrimientos, pues no nos agradan.
Él nos comprender que Cristo fue crucificado por nuestros pecados y que el
Padre ac f C b nosotros recibiéramos el don
de la vida eterna.

Cultivar un corazón agradecido no es una tarea fácil E más, usted jamás


f f b C personal. Entonces lo que
muchos ya hemos experimentado: saltar de gratitud por lo que hemos ido descubriendo,
pues Él b nosotros le hemos entregado el control de todo lo que
somos y anhelamos. Además, hemos experimentado el gozo inmenso de poder
llamarnos hijos de Dios y la satisfacción inigualable de saber que el Espíritu Santo guía
nuestros pasos para agradar a nuestro Padre celestial y poder anunciar a muchos otros
― de b b ‖ ( Pedro 2.9).
Preguntas de reflexion
1-¿Podríamos decir que tenemos un Corazón agradecido?

2-¿A qué crees que ponemos más atención a los problemas o a las bendiciones?

3-¿Has agradecidos a Dios alguna vez por los problemas o solo te quejas?

4-¿Cuál debería ser mi actitud todos los días hacia Dios?


Lección 27. El quebrantamiento
Pasajes bíblicos: 2 Corintios 12.6-10
Introducción
Dios nos quebranta para que seamos útiles en su reino
A como las uvas se prensan para hacer vino y el trigo se muele para hacer pan, Dios
quebranta nuestra voluntad para transformarnos en vasijas útiles en sus manos. Al
estudiar las Sagradas Escrituras encontramos que en las vidas de hombres y mujeres
a fin de transformarles en la clase de personas que Él deseaba y prepararles para el
servicio al que Él le había llamado.
Uno de los ejemplos destacados de cómo D b la vida de
Pablo. Durante su ministerio el apóstol experimento adversidades a grande.
¿P el Señor todas estas pruebas en la vida de Pablo? Porque Él actuaba por
medio de ellas a fin de que el apóstol pudiera decir años más : ―P lo cual, por amor
a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en
angustias; porque cuando soy débil f ‖( C puede suceder con
cada uno de nosotros en particular.
Desarrollo
El principio del quebrantamiento
El quebrantamiento es el método de Dios para resolver el problema de nuestra tendencia
a actuar independientemente de Él. En un momento u otro todos los creyentes estamos
expuestos a caer en esa tentación. No importa hasta donde ha llegado nuestra entrega a
Él, siempre lucharemos con ella. No debe sorprendernos, entonces, que el mismo
apóstol Pablo haya relatado su experiencia personal a este respecto, en el pasaje de 2
Corintios 12.6-10. Pero gracias a Dios, vemos que el mismo Cristo desea que todo
aspecto de nuestra vida sea sometido a su voluntad, por lo que Él procede a eliminar
todo obstáculo que impida nuestra entrega total y lograr que confiemos plenamente en
Él para que seamos dignos representantes suyos.

Lo que no es el quebrantamiento
A) El quebrantamiento no es juicio destructivo. Si el Padre celestial nos reprende es
con el propósito de que confrontemos algún rolando nuestra vida en un
momento dado.
B) El quebrantamiento tiene como mira el futuro. Dios confronta actitudes tomando
en cuenta nuestro futuro y servicio a fin de someternos a su voluntad y convertirnos en
siervos útiles. Cuando fuimos salvos Él al Espíritu Santo a morar en nosotros a fin
de que sujetemos nuestra voluntad a la suya, que Cristo lleve a cabo su vida por medio
de nosotros, que nosotros ejecutemos sus planes y que influyamos en los que nos
rodean.
C) El quebrantamiento no es castigo. Dios aplica este tipo de disciplina para
reivindicar su justicia solo a los que le han rechazado. En cuanto a los suyos, Él nos
reprende para demostrarnos su amor y su anhelo de que podamos ser instrumentos útiles
en sus manos al someternos a sus designios.
El proceso del quebrantamiento
Dios se enfoca en aspectos de nuestra mente que debemos corregir. Por ejemplo, en la
vida de Moisés, de Pedro y de Pablo, Él tuvo que eliminar sus actitudes destructivas
antes de utilizarlos para actuar por medio de ellos.
En el caso de Moisés, Dios no a un militar para liberar a su pueblo de la esclavitud
egipcia sino a un pastor de ovejas que durante 40 años había aprendido a sortear los
rigores de la vida en un desierto desolado. Él enseñaron a ser
obediente para ser el caudillo que liberara a ese pueblo.
En repetidas ocasiones Pedro ser impulsivo y el Señor Jesús tuvo que corregirlo
(Mateo 14.24-31; 26.33-35; Lucas 22 54-62; Juan 13.5-10; 18.1-11). El Señor
presión a fin de que Pedro llegara a ser líder en la iglesia y predicador poderoso el día
de Pentecostés (Hechos 2.14-47).
Por su parte, Pablo tenía motivos para enorgullecerse como fariseo destacado, verdadero
erudito, como denodado misionero la resurrección de
Cristo sufriendo persecución, azotes, encarcelamientos e innumerables sufrimientos (2
Co 11.22-33). Pero también :― que la grandeza de las
revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado (por Dios) un aguijón en mi
carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca s b ‖( C
7
Lo mismo sucede con nosotros: podremos ser instrumentos útiles para Dios solo si le
obedecemos. Gracias a su amor Él permite que surjan dificultades en nuestra familia,
nuestras finanzas o nuestra salud a fin de que lleguemos a la madurez espiritual que sea
efectiva en su Reino. nos resistimos a ser quebrantados?
Conviene recordar que el quebrantamiento es el requisito de Dios para que seamos
útiles al máximo. Por eso debemos reconocer que somos presa de:
A) Orgullo. Deseamos hacer nuestra voluntad. I Ignorancia. Nadie nos ha enseñado
el Verdadero significado del quebrantamiento.
B) Temor, N D más desagradables.
C) del mundo, Nos involucramos en situaciones de las que parece imposible
desligarnos.
D) Relaciones nocivas. Elegimos entre Dios y cualquier otra persona.
E) Rebeldía. Escogemos actuar a nuestra manera.
H) Ataduras de Satanás. El pecado nos atrapa y no podemos escapar de sus garras.
Consecuencias de rehusarnos a ser quebrantados
A) Obstaculizamos nuestra relación con el Señor.
B) Posponemos el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas.
C) Hacemos sufrir a nuestros seres queridos.
D) Limitamos el poder de Dios en nuestras vidas para usarnos.
E) Dios podría hacernos a un lado.

Q Señor? Sometámonos al proceso del quebrantamiento y dejemos que Dios nos lo


indique y que nos controle totalmente. Entonces podremos experimentar muchas cosas
maravillosas que Él tiene reservadas para quienes desean ser vasijas útiles en sus manos.
Preguntas de reflexion
1- ¿Cómo puedo identificar cuando lo que estoy pasando viene de Dios y no de
enemigo?

2- ¿Cuáles son las áreas más comunes donde necesitamos ser quebrantados?

3- ¿Cómo puedo identificar si el quebrantamiento me ha ayudado en mi carácter?

4- ¿Porque Dios nos quebranta?

Lección 28 La importancia de la compasión


Lección: 29 La importancia de la confrontación

Lección 30. Encontrando el plan de Dios para mi vida


Versículo clave: “¿Qué haré, Señor?”
(Hechos 22:10)

Introducción
Basaremos este estudio en la pregunta que se hace Saulo de Tarso en el momento
mismo de su nuevo nacimiento: “¿Qué haré, Señor?”. ¿La conversión de Saulo fue algo
“casual”? ¿Fue una conversión repentina en el camino a Damasco o fue un plan y
propósito divino? Hechos 9:15 nos dice que ciertamente fue “conforme al plan” – el
plan de Dios. Pero ¿tiene Dios un plan para mi vida? Si es así, ¿cómo puedo saberlo y
qué implica encontrarlo? Estas y muchas otras preguntas exigen una respuesta.

1. EL SEÑOR TIENE UN PLAN Y UN PROPÓSITO DEFINIDOS PARA LA VIDA


DE CADA UNO DE SUS HIJOS
Hay tres fuertes razones para creer esto:

Es razonable esperarlo. Dios es un Dios de orden y método. Si estamos construyendo


una casa o diseñando un vestido, trabajamos según un plan, un patrón. Dios hace lo
mismo.
Es según la experiencia. Pensemos en Abraham (Hebreos 11:8-10); Moisés (Hebreos
11:24-27); David (1 Crónicas 17:7); Isaías (Isaías 6:8); Jeremías (Jeremías 1:5-8); Pablo
(Hechos 9:15).
La Palabra de Dios lo enseña. Busque Efesios 2:10 y compárelo con Salmo 27:11;
37:23; 73:24; 148:8; Proverbios 3:6; 15:19; 16:3; Isaías 6:8-9; 30:21 y Santiago 1:5.
Observe las siguientes tres características del plan de Dios para nuestras vidas:

Es un plan personal. Observa los pronombres personales: “tú” y “yo” en Hechos 9:4. No
hay nadie más en el mundo como tú, y por lo tanto, el plan de Dios para ti es único y
personal: ¡solo para ti! Él tiene un propósito que cumplir en y con tu vida que no puede
cumplirse en y con la vida de ninguna otra persona.
Es un plan perfecto. En Romanos 12:2 (que sólo debe leerse en conjunción con
Romanos 12:1), se nos dice que la voluntad de Dios, o el plan y propósito de Dios en la
vida de Sus hijos, es “su buena voluntad, agradable y perfecta”.
Es un plan práctico, viable y que está íntimamente relacionado con la vida y el servicio
cotidianos. No es un plan que sólo suene “bueno, agradable y perfecto” en un sentido
teórico, ¡sino que se demuestra que lo es en la experiencia!
2. LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA, POR TANTO, ES DESCUBRIR EL PLAN
Y EL PROPÓSITO DE DIOS PARA NUESTRA VIDA.
Esto es obvio, pero es tristemente cierto que algunos cristianos no logran descubrir el
plan y el propósito de Dios para su vida, y en consecuencia toda su vida está llena de
desilusión y derrota, frustración y fracaso. ¡Qué maravilloso es sentir que estamos
logrando algo que realmente vale la pena y saber que lo estamos haciendo, no para
nosotros mismos, sino de acuerdo con la voluntad de nuestro amoroso Padre celestial!
Toda persona no convertida vive una vida planificada por sí misma, como Saulo hasta el
momento de su conversión (ver Hechos 9:5); pero también es tristemente cierto que
muchos cristianos planifican sus propias vidas. Tomamos decisiones y elecciones que
luego resultan ser muy equivocadas (compara Juan 21:3). No hay nada más grande ni
más reconfortante que saber que estamos en el centro de la voluntad de Dios, y cada uno
de nosotros puede saber exactamente eso.

3. ENTRAMOS EN EL PLAN DE DIOS CUANDO ACEPTAMOS Y


RECONOCEMOS A JESUCRISTO COMO NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR
Saulo entró en el plan de Dios cuando se sometió a lo que el Señor le dijo que hiciera –
Hechos 9:6, y comparar con el versículo 8. El Señor Jesús se reveló a Saulo, diciendo:
“Yo soy Jesús…” – es decir, “Salvador” – busque Mateo 1:21. Esto no quiere decir que
Dios no estaba interesado en Saulo y velaba por él antes de su conversión, pero es cierto
decir que Saulo sólo entró realmente en el plan de Dios cuando se inclinó a los pies de
Jesucristo y lo aceptó como su Salvador y Señor.

4. SEGUIMOS DESCUBRIENDO Y CONTINUAMOS EN EL PLAN DE DIOS,


MEDIANTE UNA SUMISIÓN DIARIA A ÉL Y A SU VOLUNTAD REVELADA
Él tiene todo el plan de nuestra vida delante de Él, pero sólo lo revela poco a poco (ver
Salmo 37:23). Él conoce el fin desde el principio (Isaías 46:9-10). Pero la condición
humana que se debe cumplir, si hemos de conocer y hacer la voluntad de Dios, es la
sumisión completa a Él y un fuerte deseo de obedecerle (ver Hechos 22:10). Esta
indagación sobre cuál es la voluntad de Dios implica cuatro cosas:

Comunión con Él en oración. Una oración apropiada está registrada en el Salmo 27:11;
y es cuando sabemos lo que es entrar regularmente en el lugar secreto que el Señor nos
revela bondadosamente Su plan paso a paso.
Estudiando y escudriñando Su Palabra. ¡Cuán maravillosamente han sido guiados todos
los santos de Dios al leer y someter sus vidas a los mandamientos y la guía de la Palabra
de Dios! – Busque el Salmo 119:105.
Obediencia inmediata e incuestionable. Dios revela su voluntad cuando lo obedecemos
(consulte 1 Samuel 15:22). Solo lo hace paso a paso; Saúl tuvo que entrar en la ciudad
antes de que el Señor le dijera el siguiente paso que quería que diera (Hechos 9:6).
Confianza total e implícita. Rara vez podemos ver la acción de Dios en nuestras vidas,
porque vivimos por fe y no por vista. Esto significa que tenemos que confiar en Él. El
Señor eligió a Saulo para que fuera “instrumento escogido”, y Saulo tuvo que confiar en
Él en todo lo que Él permitió en su vida: sufrimientos, privaciones, lapidaciones,
prisiones… (2 Corintios 11:24-28). Debemos recordar que el plan de Dios incluye Su
permiso para las pruebas de la vida: consulte 1 Pedro 4:12-13 y 19.
5. EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRA VIDA ES ETERNO
Tal vez, al llegar a este último punto de nuestro estudio, usted diga: “¡Qué tema tan
emocionante para los jóvenes que tienen toda la vida por delante!” Pero es un tema
igualmente emocionante para el cristiano más anciano, porque todos los que
pertenecemos al Señor tenemos una eternidad gloriosa por delante, y el plan de Dios
tiene una parte terrenal y una celestial. La parte terrenal es como el cimiento del
edificio; la parte celestial puede compararse con la estructura del edificio. Tendemos a
tener una concepción muy limitada del plan de Dios. Cuando un cristiano muere a la
edad de 30 o 40 años, decimos: “¡Qué tragedia!” –lo cual es cierto desde el punto de
vista limitado de la tierra; pero el plan amoroso de Dios para sus hijos es un plan eterno
–vea Efesios 2:10; 1 Juan 2:17
y 2 Timoteo 4:7-8.
Lección 31 ¿A quién debemos amar primero?
Lección 32 Cualidades que edifican la relación matrimonial las adversidades

Lección 33 ¿Qué hacer cuando vienen las tribulaciones?


Versículo clave: “David se angustió mucho… más David se fortaleció en el SEÑOR su
Dios” (1 Samuel 30: 6)

Introducción
En este estudio, basado en 1 Samuel 30:1-6, vamos a considerar un período de la vida
de David en que se encontró inmerso en la angustia y la turbación, y veremos lo que
hizo en este tiempo de turbación y la manera maravillosa en que el Señor obró en su
vida. Los problemas no pasan a nadie por alto (Job 5:7; 14:1). Quizás usted esté ahora
pasando por un tiempo de dificultades. Si es así, hay ayuda para usted en este estudio, y
si no, le servirá de preparación por adelantado para el futuro, porque a todos nos llegan
tiempos difíciles y es bueno saber qué hacer cuando vengan. Mire 1 Samuel 30:1-6 y
verá que:

1. Las dificultades de David eran muy reales.


Como vemos en estos versículos, sus problemas no eran nada imaginarios. En
comparación, ¿cómo son las dificultades de usted? ¿Están relacionados con alguna gran
pérdida? (versículo 1), ¿tienen que ver con sus seres queridos? (versículo 3), ¿le han
hecho llorar hasta no poder más? (versículo 4). ¡Qué reales son nuestros problemas! No
tienen nada de imaginarios y no hay nada malo en llorar para desahogarnos (Juan
11:35).

2. David tuvo problemas, aunque era un hijo de Dios.


Es muy importante que estemos conscientes de esto. El Señor amaba a David: mire
Hechos 13:22, y sin embargo David se encontró en medio de estas circunstancias tan
angustiosas. No debemos esperar que por el hecho de ser cristianos vayamos a ser
inmunes a los problemas. ¡Piense en lo mucho que sufrió el Señor (hebreos 13:12) y en
lo mucho que el apóstol Pablo tuvo que pasar (2 Corintios 11:23-30)! Es más, ¿puede
pensar en algún verdadero hijo de Dios que no haya experimentado algo de la amargura
de las pruebas y tribulaciones? No debemos pensar que Dios no nos ama cuando los
problemas se nos cruzan en el camino: mire 1 Pedro 4:12.

3. El Señor permitió las tribulaciones de David.


Dios permitió que ocurriera. Permitió que entrara la angustia en la vida de Su hijo, tal
como lo hizo con José (Génesis 39:20), con Jeremías (Jeremías 37:15), Pedro (Hechos
12:5-6), y como ha hecho con muchos de sus siervos de hoy.
Cuando Job estaba sumergido en la angustia, su fe estaba tan fuertemente arraigada en
el Señor y en la soberanía de Dios y en que nada de lo que ocurriera en su vida ahora o
en el futuro podía pasar sin el permiso y aparte de la gracia de Dios, que fue capaz de
decir las palabras de Job 13:15. El Señor podría haber evitado las tribulaciones de Job y
podría evitar todas las nuestras, pero no lo hace, y la mayor lección que quiere que
aprendamos es a confiar en Él cuando no podemos entender Sus “porqués” ni Sus
“motivos”. Lo que dice Romanos 8:28 es verdadero y siempre lo será.

4. Los problemas de David eran ciertamente por su culpa.


Esto es algo muy serio; David se había apartado de Dios y ningún hijo de Dios puede
hacer eso y escapar de Su disciplina. Parece claro que el Señor permitió las
tribulaciones de la vida de David para corregirle: mire el Salmo 55:19 y compare con
Deuteronomio 8:2-3 y Hebreos 12:6. Saúl, cuya historia nos encontramos en este mismo
Primer libro de Samuel, quiso quitarse de encima la autoridad de Dios, como hizo
también David, “pero en estos dos casos vemos la diferencia entre juicio y disciplina.
En el caso de Saúl la terminación de su vida y carrera fue el castigo por sus ofensas,
mientras que en el caso de David la vara se levantó para corrección y no para
destrucción, para traerle de regreso y no para apartarle para siempre, para equiparle para
servir y no para expulsarle”. ¿Es usted quizás el responsable de sus propias
tribulaciones?: mire Génesis 42:21 y fíjese en estas palabras: “por eso ha venido sobre
nosotros esta angustia”. Dios sólo permite las pruebas y tribulaciones de la vida para Su
gloria y para nuestro bien.

5. La tribulación de David era en realidad una bendición disfrazada.


Dirá usted: “¿Cómo es posible perder esposa, hogar y amigos?” Fue una bendición
disfrazada porque en el versículo 8 se nos dice que David consultó al Señor, y cualquier
experiencia que nos lleve al Señor es valiosa: mire el Salmo 119:67 y Hebreos 12:11.
Lo único que Dios requiere de usted y yo es una completa entrega de nuestras vidas a
Él. Quiere que le amemos, a Él y Su voluntad, y que confiemos en Él completamente

¿Qué hizo David en medio de sus tribulaciones? El versículo 6 dice que “se fortaleció
en el Señor su Dios”. Es bueno nuevas fuerzas en el Señor personalmente, pero a veces
necesitamos la ayuda de otros para encontrar esas fuerzas. ¿Cómo podemos hacerlo?

(1) Recordándonos que pertenecemos a Él. “David se fortaleció en el Señor su Dios”.


Descanse en la seguridad de esta relación personal.
(2) Recuerde Sus favores del pasado: la maravillosa manera en que en el pasado le ha
cuidado, dirigido, bendecido, provisto y usado (1 Samuel 7:12).
(3) Vuelva a Él: con confesión (1 Juan 1:9) y petición (Salmo 34:6); humillándose ante
Él y buscando liberación sólo en Él (Salmo 69:17).
(4) Consúltele (versículo 8). Pregúntele lo que debe hacer en su difícil situación.
(5) Obedézcale (versículos 9 y 10). David obedeció, “siguió adelante”.
(6) Confié en Él. Al final del versículo 8 leemos que Dios prometió a David una
completa victoria y David siguió adelante (versículo 9) confiado en que el Señor
cumpliría su palabra. Todas las promesas que Dios nos hace son para que le tomemos la
palabra y confiemos en que cumplirá en nosotros y para nosotros lo que ha prometido:
mire Salmo 37:5, Proverbios 3:5-6, Mateo 11:28, Romanos 8:28 y Filipenses 4:19.

Conclusión
Reconozca Su bondad (versículo 23): mire Salmos 9:9; 27:5; 46:1; 143:11 y Nahúm
1:7.

Lección 34 ¿Cómo deben los padres mostrar el amor hacia los hijos?
Lección 35 ¿Para qué sirven las pruebas?
Lección 36 ¿Cómo puedo tener un corazón limpio y puro?
Lección 37 ¿Que es el dominio propio?
Lección 38 La sequía espiritual en nuestra vida
Lección 39 Cuidado con la ansiedad (estrés)

Lección 40. Tema: Como transformar la crisis en oportunidad


Pasaje clave: Génesis 37, 39-50
Introducción:
Todos pasamos por problemas, perdidas y circunstancias lamentables; y aunque nos
resulte difícil aceptarlo, nuestro Padre celestial siempre tiene propósitos específicos para
permitirlas, lo que nos ayuda a sacarles provecho si reaccionamos correctamente. J ,
uno de los patriarcas del Antiguo Testamento, tuvo dificultades, pero manejarlas
y vencerlas hábilmente. Siguiendo su ejemplo, nosotros podremos aprender a
transformar nuestras crisis en oportunidades.
Desarrollo
Siete crisis en la vida de
1. Fue odiado por sus hermanos. S f al decirles que
un día todos ellos se inclinarían ante el (Génesis 37.1-11).
2. Ellos lo echaron en una cisterna para deshacerse de él. Pero él la promesa
de Dios y f en que no le permitiría morir (Génesis 37.18-24).
3. Fue comprado por unos mercaderes que lo llevaron a Egipto (Génesis 37.25-36).
No pero aunque era esclavo se en la cultura egipcia confiando en que Dios
podría usarlo como instrumento útil.
4. Fue vendido a Patinar, capitán de la guardia de Faraón. A ― J gracia en
sus ojos y le servía; y él tenía J b
J ‖ (Genesis 39. 1-6).
5. p A f D
tentación, sin preocuparse por las consecuencias. La mujer, en cambio, f ser víctima
de J f P f
6. Fue encerrado en la cárcel por largo tiempo. Aunque él fue víctima inocente, b
demás con amabilidad. Es muy significativo que el capítulo 39 de Génesis
termina : ―P J estaba con J y le su misericordia, y le dio gracia en
los ojos del jefe de la cárcel... y lo que él hacia J lo pro b ‖ ( -23).
7. Le pidieron que interpretara el sueño de Faraón.
para aprovechar los siete años de
abundancia que se avecinaban. Faraón dispuso que J fuera el segundo en el reino y
también lo puso a cargo de administrar el almacenamiento de víveres (Génesis 41.15-
16). A b que estuviera listo para asumir esa responsabilidad? A que el del
Señor preparación para llegar a ser una persona sensata, que
honraba a Dios. El Señor también desea usar la adversidad como oportunidad para
afirmar y consolidar nuestra relación con Él y prepararnos para los desafíos que Él
mismo ha planeado para el futuro.
Cómo transformar la crisis en oportunidad
1- Confiar en que Dios hace que todo sirva para nuestro bien. Romanos 8.28 es la
base firme en la cual podemos confiar al confrontar cualquier crisis que surja en nuestra
vida.
2- Aceptar que los pensamientos del Señor son más altos que los nuestros (Isaías 55
8-9 ; f la intervención oportuna de Dios
a nuestro favor.
3- No emitir juicios precipitadamente ni basarnos en conjeturas infundadas.
Debemos preguntar: Señor b momento?
4- Enfocarnos en Dios y no en la crisis. Meditemos en la Palabra de Dios, lo cual
nos estar conscientes del amor incondicional de nuestro Padre y del consuelo que Él
nos brinda ante la intensidad de la crisis, por difícil que parezca.
5- Evitar concentrarnos en el dolor. Lo normal es sentir dolor por el sufrimiento y
la pérdida, pero en lugar de fijar la atención en todo eso, vayamos a la fuente de nuestra
fortaleza, la Biblia (Salmos 9.9-10).
6- Recordar crisis pasadas, en las cuales vimos las manos de Dios. Al ver la obra de
Dios en las adversidades anteriores, cobraremos ánimo ante nuestra realidad en el
presente (Romanos 8.37) y sus implicaciones positivas para el futuro.
7- Confrontar nuestro enojo de inmediato. Aunque al principio nos contrariemos,
no debemos permitir que esa actitud se arraigue en nosotros (Efesios 4.26). El hecho de
expresar nuestra irritación b b el propósito de Dios
para obtener su objetivo primordial (Romanos 8.29).
8- Someternos a la voluntad de Dios. J confro b corazón dispuesto a
crecer y aprender. Si creemos en las promesas del Señor, nos someteremos gozosos a su
voluntad ante cualquier situación, por difícil que parezca.
9- Considerar que la crisis es una oportunidad para ver a Dios en acción. Él
actuando para que estemos donde Él quiere y podamos cumplir sus propósitos en
nuestras vidas y en nuestro entorno.

10- Rechazar consejos que no sean bíblicos. Por bien intencionados que estos sean,
no concuerdan con los planes específicos que Él ha preparado para cada uno de nosotros
en particular.
11- Mantenerse en oración constantemente y escuchar las instrucciones divinas. A
veces Dios usa las pruebas, el dolor o el sufrimiento para acercarnos a Él a fin de que
crezca nuestra dependencia y aumente nuestra relación estrecha con Él.
12- Obedezcamos a Dios y dejemos las consecuencias en sus manos. Pase lo que
pase, sabemos que el Padre nos ama y que Él sigue controlando la situación.
Conclusión
Si usted confronta una crisis el Señor desea cambiarla en una oportunidad singular para
que usted desarrolle nuevas aptitudes, fortalezca su carácter y se acerque más a Él. Mi
oración es que con gozo usted se entregue a la gracia y el amor del Padre aun en medio
de la adversidad.
Preguntas de reflexion:
1- ¿Cuál fue la clave principal para que la promesa de Dios se cumpliera en la vida
de José?
2- ¿Qué me sucede cuando guardo rencor con aquellos que me traicionan?

3- ¿Hay alguna promesa que Dios me hizo que todavía no he visto cumplir?

4- ¿Cómo voy a lidiar con los problemas de ahora en adelante?


5- ¿Cómo reaccionamos ante una crisis?

Lección 41. Cuidado con la lengua

Lección 42. El significado de la cruz


Pasaje clave Gálatas 6:14

Introducción
Muchos usan la cruz como adorno de joyería, para decorar su hogar o como amuleto de
la buena suerte; pero muchos no se dan cuenta de su origen ni de su verdadero
significado. En realidad, la cruz representa el evento más significativo de la historia de
la humanidad, por lo que el apóstol P b : ―L nuestro
Señor J f ‖ (G 6 4 En otras palabras, todo lo
que Pablo había recibido como herencia o logrado en la vida no valía nada en
comparación con su relación con Dios por medio de su Hijo Jesucristo. Posición social,
riquezas, influencia, reputación y comodidades, todo eso carecía de significado al
reflexionar sobre la redención que había recibido gracias a la crucifixión.

Desarrollo
Es símbolo de vergüenza, sufrimiento y muerte
Los barbaros inventó este método para ejecutar la delincuencia de la manera más
cruenta y prolongada que fuera posible. Después, los griegos y tras ellos los Romanos,
lo adoptaron y lo utilizaron por todo su vasto imperio. Sin embargo, los Romanos
consideraron que era tan atroz y despiadado que ningún ciudadano Romano fue jamas
crucificado, excepto en casos de traición imperdonable.
Por su parte, los judíos también aborrecían ese castigo, pues todo aquel que era colgado
en un madero ― D ‖ (Deuteronomio 21.22- 23). Aun , los enemigos de
Cristo incitaron a la multitud a pedir a gritos que Pilato lo crucificara para castigarlo
porque decía que era el Hijo de Dios (Juan 19.7).
Es símbolo de salvación y vida eterna
Aunque para el mundo en general haya sido absurdo creer que alguien que haya muerto
ignominiosamente podría ser objeto de la fe que salva de la condenación P b
― b ; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros
D ‖ ( C losenses 1.18). Asimismo, no solo los primeros creyentes sino que desde
entonces millones de personas han sido perdonadas de sus pecados y con gozo
Se han acogido a la promesa de vida eterna ofrecida por el mismo Cristo (Juan 3.16).
p p Señor Jesús
Él mismo sabía que el propósito para descender del cielo era morir por el pecado del
mundo (Mt 20.28) y N Moisés levantara la
serpiente en el desierto, Él mismo debía ser levantado (Juan 3.14).
Más discípulos que debía sufrir, morir y resucitar al tercer día. Además,
sabía ―sería entregado por el determinado consejo y anticipado conocimient D ‖
― ‖ Pedro en su sermón del día del Pentecostés (Hechos 2.23). O
sea, que esa ejecución fue llevada a cabo conforme al plan del Padre celestial para la
redención de todo pecador, como había quedado establecido desde antes de la fundación
del mundo (1 Pedro 1.19-21).

¿ la cruz sigue siendo tan importante?


Porque todos pecaron (Romanos 3.23) y la paga del pecado es muerte, tanto física como
espiritual (Romanos 6.23). Al morir en nuestro lugar, Cristo f el castigo por nuestros
pecados y mediante la crucifixión D f ― f f en Jesús‖
(Romanos 3.26). Esto quiere decir que Él fue el Juez justo de toda la humanidad al
determinar que su propio Hijo fuera el único pago aceptable por nuestros delitos.
Además, Cristo fue nuestro b P (Marcos 15.34) y ahora
nosotros podemos pedir a Dios que perdone nuestros pecados y rebeliones, ya que su
sacrificio hizo posible que nosotros fuéramos ―
‖( P 4
¿Cómo debemos proceder ante la cruz si no somos creyentes?
1. Pedir perdón a Cristo por nuestros pecados. Esto demanda admitir que somos
pecadores, arrepintiéndonos de nuestros pecados basándonos en que Él en nuestro
lugar y confiando en su victoria decisiva sobre el poder de la muerte demostrada en su
resurrección.

2. Aceptar a Cristo como nuestro Salvador personal, Dueño y Señor de nuestra


vida, tanto en el presente como por toda la eternidad. Es preciso entender que a partir de
ese momento el Espíritu Santo toma posesión de nuestra vida, nos transforma en nuevas
criaturas y nos habilita para vivir como a Él le agrada.

3. Servir a Cristo con nuestro tiempo, talentos, energía y recursos, agradecidos por
habernos recibido gratuitamente en la familia de Dios como hijos amados y herederos
de sus promesas.

4. Hablar a otros de Cristo, reconociendo que hemos sido salvos por su gracia e
invitándolos a formar parte de los que Él de la
condenación eterna.

Al principio de la era cristiana la cruz fue un símbolo de muerte, sufrimiento y


desgracia. Hasta la fecha muchos siguen sin poder comprender su verdadero
significado, pues les es difícil aceptar cómo es que haya sido necesario que Jesucristo
muriera crucificado para restaurar las relaciones entre Dios y los hombres. Para ellos es
absurdo que nosotros los creyentes tengamos seguridad absoluta de que la muerte de
Cristo y su resurrección sean garantía de vida eterna.

Preguntas de reflexion
1- ¿Porque no pudo Dios perdonar al mundo sin el sacrificio de la cruz?

2- ¿Qué quiere Dios decir con tome su cruz cada día y sígame?

3- ¿Puedo yo usar la cruz como un amuleto de suerte?

4- ¿Qué significa la frase con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo


yo más vive Cristo en mi Gálatas 2:20

Lección 43. La tumba vacía


Pasajes claves: Mateo 28.1-8 Mateo 27.62-66 | Marcos 15.46 | Lucas 24.5-6
Introducción
Desolación y triunfo insólito
Muchos hemos experimentado profunda tristeza cuando muere uno de nuestros seres
queridos. En esos momentos no sabemos cuál rumbo tomar ni cómo llenaremos ese
enorme vacío. Nuestra desolación es semejante a la que sintieron aquellas mujeres que
se dirigieron a la tumba en la que fue sepultado el Señor Jesús, para ungir el cuerpo de
su Señor amado. Grande fue su sorpresa al ver que la piedra del sepulcro había sido
removida y que un ángel del Señor :―P buscáis
?N ‖ (Lucas 24.5-6 R b A C
f f y fue sepultado, nos preguntamos: ¿Cuál fue el mensaje de la tumba
vacía? Fue y sigue siendo un mensaje glorioso porque el consuelo que trajo a quienes la
visitaron perdura hasta nuestros días como un evento insólito de alcances perdurables y
de gran valor para todo creyente en el Salvador triunfante.
Desarrollo
- Sus seguidores más cercanos fueron testigos de su crucifixión y de cómo
padeciendo agonía indecible. Vieron que lo bajaron de la cruz y que J de Arrímate se
― rodar una piedra a la entrada del sepulcro‖ (Marcos 15.46).
Luego, sus enemigos pidiero P rob
f (Mateo 27.6266) P f f f
( C losenses 5 -7 A f f b
la promesa f D
f b
A P intercediendo por nosotros. Este es el
primer mensaje de consuelo.
-
P
― b b esto el ‖ (H breo 9.27), es decir,
deberán rendir cuentas de sus actos. Además, hay promesa C
f aquel que lo ha recibido por fe. A que preguntémonos: ¿Estoy preparado para
lo que suceda después de la muerte?
3- Dios acepta el sacrificio expiatorio de Jesucristo en la cruz.
Q f ?E C 5: 7 : ― ( C
o, nueva criatura es; las viejas pasaron; he ‖ ( 7 añade: ―
ro D
C ‖( 8 E nuestro pecado nos de
Dios pero que Cristo fue nuestro P f Además, que
Dios acepta ese sacrificio al no tomar en cuenta a los hombres sus pecados; pero a
nosotros ― b ‖ A ― s embajadores en
nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros‖ ( 9- S b
― pecado (Cristo), por nosotros (Dios) lo hizo pecado, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en el‖ ( Él mismo b
gracia para tener comunión con nosotros y que nosotros lo amáramos y fuéramos
bendecidos por toda la eternidad.
3- Todos tendremos un cuerpo resucitado.
En 1 Corintios 15.35 formula una pregunta acerca del cuerpo físico : C
resucitaran?, que contesta enfocando su enseñanza en los versículos 42 al 44. Afirma
que el cuerpo humano muere en corrupción, en deshonra, en debilidad y en cuerpo
animal; pero que los creyentes resucitaran en incorrupción, en gloria, en poder y en
cuerpo espiritual. Este, a su vez, no b A Pb ( C
rometida con el Señor y vive bajo la dirección del Espíritu Santo para cualquier
propósito que Dios tenga para su vida.
Q ?T perfecto a la semejanza del que
tuvo el Señor
4- No debemos temer a la muerte.
Hay quienes temen que al morir rendiremos cuentas a Dios, pues no están preparados
debidamente. Pero el mismo Cristo dijo que fue a preparar lugar para nosotros sus
seguidores, porque Él ya ha cumplido todo lo necesario para nuestra salvación. Y
también : ― si me fuere y os preparare lugar, mismo, para
que donde yo estoy, vosotros también estéis‖ (Juan 14.3). La puerta al cielo es la cruz,
pero f único camino que conduce al cielo, como Él
:― ; P ‖ (Juan 14.6).

La tumba vacía nos ofrece el verdadero consuelo que nuestro Padre celestial ha
preparado, su Hijo ha cumplido los requisitos necesarios y su Santo Espíritu nos ha
dado a conocer en la Biblia. Ese consuelo puede convertirse en realidad para quien
todavía alberga interrogantes sobre su destino por la eternidad, creyendo en la obra de
Cristo en el Calvario. Más aún, confirma su deseo expresado en su petición poco antes
de morir, al
: ―P ro que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para
que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación
del mundo.
Preguntas de reflexión
1- ¿Porque los hombres temen a la muerte?

2- ¿Como derroto el Senor Jesus a la muerte?

3- ¿Como puedo estar seguro de la resurrecion?

4- ¿Qué pasa con los que no han muerto cuando Cristo venga?
Lección 44. La venida de Cristo
Pasaje clave: 1 Juan 3.1-3
Introducción
¿Cuándo
Esa es la pregunta que muchos me hacen cuando hablo acerca del fin del mundo. Los
creyentes desean saber si el Señor b todavía suceder algunos
eventos proféticos. Quienes no creen en el mensaje bíblico dicen que si no ha regresado
todavía es porque se trata de una idea absurda. Por su parte, la Biblia relata que los
discípulos de Cristo también se preguntaron cuando volverían a verlo. En distintas
ocasiones se lo preguntaron y aunque Él no les dio una respuesta defin
regresaría. Y nosotros podemos estar absolutamente convencidos de que lo veremos
cara a cara. Si recordamos y no dudamos que Él puede regresar de un momento a otro,
tendremos la perspectiva bíblica de la vida, basada en el principio que afirma que el
deseo ferviente del regreso del Señor nos mantiene viviendo productiva mente.
Desarrollo
Promesas bíblicas acerca del regreso del Señor
1- La segunda venida conocida en todo el mundo.
He b ron; y todos los linajes de la tierra
harán lamentación por él‖ (A ocalipsis 1.7). De eso no puede caber la menor duda, pues
se trata de la promesa del Dios eterno y fiel a todo lo que ha prometido.
2- Cristo ha preparado un hogar eterno para ca
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy,
pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar,
otros también estéis‖ (Juan 14.2-3).
Esta promesa ― b ‖ Cristo (Fil 2.13).
3- Nadie sabe el día
―N otros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola ‖
(Hechos 1.7). Ya se los había dicho, pero ahora les su sometimiento incondicional
a las disposiciones soberanas del Padre celestial.
4- Su regreso puede ser en cualquier momento.
“V pro ‖ (Apocalipsis. 7 ; ―V b ‖( ; b Pb :― sabéis
perfectamente que el día del Señor como ladrón en la
‖ ( Tosalonisense 5 ; f ― b ‖
(1 Colosense 5 5 S f

El enfoque de Cristo respecto a su regreso


C f S :― V todo ? D
b b ‖ E ro :― C b
f ?‖ (Mateo 24.1-3). Su respuesta fue el largo discurso sobre acontecimientos
futuro b b que
estuvieran preparados (vv. 42-44) y que fueran fieles para cumplir sus obligaciones
como siervos de Dios (vv. 45-51).
L M : ?P insta a vivir con rectitud. Por
otra, que nos mantengamos a la expectativa del cumplimiento de su promesa. Además,
no olvidemos que antes de regresar al cielo dijo a sus :― b poder, cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria, y hasta lo último ‖ (Hechos 1.8). Esta orden sigue vigente y
cada día vemos la importancia de llevarla a cabo en vista de las realidades que nos
rodean en todos los rincones del mundo. Debemos preocuparnos menos por cuando
y esforzarnos por extender su reino como Él nos ha ordenado que hagamos hasta que
regrese. Nuestra responsabilidad como seguidores de Cristo
a) Velar fielmente. Al estar a la expectativa de su regreso debemos poner atención
al estilo de vida que mantenemos cotidianamente. Nuestras decisiones, nuestros
placeres, nuestras costumbres en general deben ser testimonios vivos para los que no
creen en Él ni tienen la misma esperanza que nosotros.
b) Esperar en paz. Como creyentes no debemos tener ansiedad ante las noticias
inquietantes. No importa lo que suceda en la tierra, podemos confiar al saber que
tenemos vida eterna, que el Espíritu S b P que la
Biblia nos promete que tendremos paz si entregamos nuestras preocupaciones en las
manos de Dios y confiamos en Él (F 4 6-7 A b C
D perfecto (2 Pedro 3.1-9).
c) Trabajar diligentemente. S b esforzarnos por cumplir
su voluntad para cada uno de nosotros T b
Q
ro adultos, pero hay muchas otras tareas que requieren ayuda en muchos
otros aspectos de la tarea de la iglesia.
d) Cada semana nos reunimos como pueblo de Dios en su templo para alentarnos
mutuamente, orar los unos por los otros y exaltar a Dios todos juntos con gozo y
gratitud. Pero b b como característica de nuestras vidas el
resto de la semana.

¿Cómo demostramos que estamos a la expectativa de la venida del Señor? Como


creyentes, es nuestro privilegio estar plenamente convencidos de esa realidad y de la
importancia de su cumplimiento inminente, como de la urgencia de seguir ocupados
en lo que Él nos que hiciéramos hasta cuando Él regrese en gloria (Lucas 12.43).
Preguntas de reflexión
1- ¿Cuales son los beneficios de no saber el dia ni la hora?

2- ¿Cuales son las condiciones que debo tener para irme con el en su regreso?

3- ¿Hay algunas senales de sus venidas?

4- ¿Cuáles deben ser mis prioridades ante que el venga?


Lección 45. Poder para vencer las tentaciones
Pasaje clave: Mateo 4: 1-11."El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el
hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4: 5)

Introducción
La tentación está siempre a la puerta. No es algo nuevo. Siempre ha sido así y sin duda,
seguirá ocurriendo. Por esa razón estamos llamados a permanecer firmes, tomados de la
mano del Señor Jesucristo quien nos fortalece. Bajo Su poder, nada ni nadie nos
derrotará.
Desarrollo
1.- El Espíritu Santo nos fortalece para vencer la tentación.-
Cuando leemos el pasaje con detenimiento, descubrimos que si el Espíritu Santo se
mueve en nosotros con poder, porque le dejamos actuar, podremos vencer la tentación
(versículo 1). Ese mismo Espíritu de poder estaba en el amado Jesús, en su condición
cien por ciento divina y cien por ciento humana.
Ahora, cuando abordamos el tema de la tentación, es necesario que consideremos
algunos aspectos prácticos como el hecho de que Satanás aprovecha la debilidad de la
carne (versículo 2). Cuando el Maestro tuvo hambre, inmediatamente vino a traer
tropiezo, tentándolo para que cediera a los deseos físicos. No podemos desconocer que
todos estamos expuestos a situaciones en las cuales la carne puede ser tentada.
Recordemos siempre que el Tentador se aprovecha de la naturaleza humana débil.
Ahora, la tentación no es pecada; pecado es ceder. Transgredir los principios que el
amado Padre celestial ha trazado para su pueblo. Nuestra actitud permanente debe ser
estar en guardia frente a las tentaciones que pone el diablo en nuestro camino.
2.- Las tres dimensiones de la tentación. (1juan 2:15-17)
Como usted y yo, el amado Señor Jesús fue tentado en todo, pero venció. "Por tanto,
teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios,
retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra
semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,
para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." (Hebreos 4:14-16).
Cuando miramos la tentación, vocablo que proviene del griego peirasmos que traduce
pruebas, es necesario que miremos que podremos enfrentar:
a.- Tentación física (versículos 3, 4).- Fue la que experimentó el Señor Jesús cuando
Satanás le hizo notar que podría superar el hambre con solo pedir a las piedras
convertirse en pan. El amado Salvador le respondió asido de la Palabra, que es una
espada de dos filos (Cf. Efesios 6:17) y le hizo notar que es la Palabra alimento para el
pueblo de Dios (Deuteronomio 8:39. Resaltó tácitamente que en la balanza entre lo
físico y lo espiritual, prima lo espiritual. Tal vez en su vida lo tiente Satanás en el plano
económico, en la salud o en la necesidad de aceptación. b.- Tentación de poder
(versículos 5-7).- Aunque Dios prometió guardar a sus siervos por obra de sus ángeles
ministradores (Salmo 91:11, 12), el amado Señor Jesús dejó sentado:
a.- Que cumpliría en sujeción, el plan de Dios.
b.- Que el poder espiritual sería para honrar y glorificar al Señor.
Hay quienes pretenden que el poder de Dios sea utilizado para bien propio y mal de los
demás. ¡Tremendo error! En todo milagro que ocurre, debe ser Dios quien honre y
glorifique su Nombre.
c- Tentación de gloria (versículos 8-11).- Satanás tiene dominio sobre el mundo, a
través del pecado (versículo 8). También y fruto del mover pecaminoso que hay
acendrado en el género humano, el diablo se glorifica porque hombres y mujeres, con su
comportamiento, se rinden a él. Ahora, él ofrece gloria pasajera a quienes le tributan
sujeción. Ha ocurrido con gobernantes, políticos, artistas, empresarios y con infinidad
de personas que quieren poder, sin medir el alcance de las consecuencias que traerá su
decisión. Frente a esa nueva tentación de adorarle, que le hiciera el enemigo, el Maestro
le resistió (versículo 10) y el tentador tuvo que huir (versículo. Santiago 4:7).
3.- Preguntas de reflexión
1.- ¿Dependo de Dios y de Su Espíritu para vencer la tentación?

2.- ¿Qué hago cuando viene a mi vida la tentación?

3.- ¿He dejado que Satanás traiga desaliento a mi vida cristiana mediante pensamientos
de derrota?

4.- ¿He buscado la gloria de los hombres antes que agradar a Dios?

5.- ¿Resisto a Satanás cuando trae tentación a mi vida?


Lección 46. Como vencer las tentaciones
Pasajes claves Santiago 1:14 1 Juan 2:15-17

Introducción
La tentación es la atracción seductora de Satanás al creyente, para que vivan de un
modo contrario al plan de Dios, la tentación nunca procede de Dios pero el permite que
Satina pueda tentar nuestras vidas con la intención de que nosotros podamos crecer
mientras aplicamos la palabra en medio de la pruebas.

Desarrollo
Origen de la tentación
1-viene del maligno, mientras juegas con nuestros propios malos deseos (Santiago1:14)
2-usa a otros pecadores para seducirnos (Proverbios 1:10)

Las tentaciones vienen en tres formas básicas (1 Juan 2:15-17)


1-los deseos de la carne. (Génesis 39:7-12)
2-los deseos de los ojos. (Génesis 3:1-7)
3-la vanagloria de la vida. Orgullo (Daniel 4:30-34)

¿Cómo vencer la tentación?


1-con la palabra de Dios (Mateo 4:4)
2-velar y orar (Mateo 26:41)
3-huyendo de la tentación (2 Timoteo 2:22)
4-no dando lugar al diablo (Efesio 4:23-32)
5-no proveer para la carne (Romanos 13:14)
6-no andando solo (Eclesiastés 4:9)
7-sometiéndonos a Dios y resistiendo al diablo (Santiago 4:7) 8- vistiendo no de la
armadura de Dios (Efesios 6:10-18)

Conclusión
Satanás nos tienta porque quiere destruirnos, quiere que deseemos pecar para evitar que
seamos instrumentos de Dios, pues mientras estamos firmes somos una amenaza para el
reino de las tinieblas, recuerda que ningún deleite carnal será mejor que la satisfacción
el gozo y la paz que producen el ser le fiel a Dios.

Preguntas de reflexión
1-¿Cuál es la diferencia entre la tentación y las pruebas?
2-¿Puedo yo ser tentado más de lo que puedo soportar?
3-¿Qué debo hacer cuando estoy vulnerable?
4-¿Debo confesarle a otros mis luchas?
Lección 47 Tus pensamientos revelan lo que tú eres porque tu siembra determina
tus cosechas
Pasaje clave: Gálatas 6.7-10

Introducción
Toda decisión tiene consecuencias.
Si tomamos decisiones sabias y agradables a Dios, podemos esperar que el Señor
recompense nuestra fidelidad. Pero si nuestras decisiones son precipitadas o
pecaminosas, podemos anticipar consecuencias negativas. En general el fruto, bueno o
malo, no es evidente de inmediato, pero un día seremos recompensados por haber
observado una vida recta o segaremos las consecuencias de nuestra rebeldía contra
Dios. En Gálatas 6.7-8, la Biblia declara el principio de la siembra y la : ―N os
engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
P b para corrupción; mas el que siembra para el Espíritu,
del Espíritu ‖ E b “Cosechamos lo que sembramos, más de lo que
sembramos, después de sembrarlo”. Aunque el principio utiliza términos agrícolas, se
aplica a las cosas espirituales, como a casi todos los otros aspectos de la vida en
general.
Desarrollo El pasaje comienza : ―N os engañéis D b ‖
El engaño más común que muchos cometen es que pueden rebelarse contra el Señor y
quedar impunes. Ernst H f f b L
b versión blasfema del Padre Nuestro. Al entregarse a los placeres de este mundo
parecía que podía burlarse de Dios, pero suicidándose. El ateísmo no pudo pro
Q decir burlarse de Dios? Es menospreciarlo, tenerlo en poco. También implica
insultarlo, mofarse de sus leyes, ser arrogante y rebelde. Algunos creen que si no creen
en Dios, lo que dice la Biblia no les afecta en lo absoluto. No obstante, los principios
espirituales se aplican a todos, aunque no los acepten (Números 32.23; Éxodos 18.20).
Explicación de términos.
1) Carne – Parte de nuestra naturaleza que desea ser independiente de Dios. Al
creer en Cristo como nuestro salvador, Él nuestros pecados y el Espíritu Santo
vino a vivir en nosotros; pero una parte de nosotros D A
― ‖ (G 5 7 :― fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias,
homicidios, borracheras, orgias y cosas semejantes a
‖ (G 5 9-21).
2) Sembrar para la carne es Ceder a demandas y deseos pecaminosos. Es decir,
permitir, absorber y aceptar conductas y actitudes o entretenimientos inmorales. Por
ejemplo, algunos se concentran en su apariencia, en atesorar riquezas, o en ver películas
inmorales.
3) produce ruina y destrucción. En última instancia, el pecado conduce a una forma
de muerte que ocurre progresivamente (Romanos 6.23), pero como no sucede en un
instante, algunos creen que pueden quedar impunes.
a) Sembrar para el Espíritu Hacer lo que agrada al Señor. Llenar nuestra mente de
la Biblia y de las enseñanzas D (G 6 8-10). La obediencia a Dios aumenta la
influencia del Espíritu en toda persona que se entrega a obedecerle.
b) Eterna Duradera, de alta calidad. Al sembrar para el Espíritu, la cosecha
(G 5 -23). Si sembramos semillas de rectitud cosecharemos paz, integridad, relaciones
benéficas de gran calidad y de valor permanente.
La promesa. Quienes continúan sembrando para el Espíritu D (G
6 9 E apóstol Pablo había sufrido persecución, azotes, naufragio, apedreamiento y
encarcelamiento (2 Co 4.9-10; 11.23-28) pero exhortaba a los creyentes ―f
b Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor ‖ ( C 5 58 P
razón los creyentes han esperado recibir recompensa material por su obediencia a Dios.
Eso no con Pablo, aunque en general sus necesidades fueron suplidas. No
obstante, gracias a su perseverancia, sus cartas siguen alentando e instruyendo a
millones de creyentes, por lo que su recompensa celestial enorme. La promesa de
Gálatas 6.9 nos recuerda a los que sirven a Dios con toda fidelidad aun sin recibir
reconocimiento terrenal alguno. Además, no olvidemos a quienes en la actualidad
sufren persecución en distintos países b ― ‖ P
creyentes sigue vigente la exhortación de no desmayar, pues recibirán su recompensa y
descubrirán que vale la pena seguir fieles al Señor.
Conclusión.
Sembrar para el Espíritu es un acto de fe aunque solo es posible mientras estemos en
este mundo. Por esa razón Pablo b :―A que, según b
f f ‖ (G 6 T privilegio de sembrar semillas en las vidas de nuestros
semejantes: amigos, parientes, hijos, nietos y compañeros de trabajo. Estas pueden
consistir en actos pequeños, como decirle a alguien que Dios le ama, orar por algún
enfermo o dar apoyo a un extraño b
Preguntas de reflexión
1- ¿En general usted busca agradar al Espíritu Santo, o con cierta frecuencia se deja
dominar por la carne?
2- ¿Se puede sembrar en la carne y en el espíritu?
3- ¿Si reflexiono en mi vida podría darme cuenta en cual terreno estoy sembrando?
4- ¿Qué debo hacer para cambiar los resultados de mi vida presente?

Lección 48 La importancia de aprovechar bien el tiempo


Lección 49 La importancia de la verdad
Lección 50 La importancia de los valores
Lección 51 La verdadera adoración
Lección 52 El amor fundamento de la familia
Tema: El amor fundamento de la familia
Versículos Claves 1 Corintios 13 Gálatas 5:22, Gálatas 6:10
"Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también
haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas." (Mateo 7:12)
Introducción:
Lo más difícil en todo ser humano es establecer, conservar y tener un adecuado manejo
de las relaciones interpersonales. Es bastante complejo y, mucho más, cuando se trata de
la familia porque cada día interactuamos, Es un proceso que no se detiene, El esposo
con su esposa y a su vez, en su condición de padres con sus hijos. En esa dinámica los
gestos y las palabras son esenciales. Una mala expresión puede provocar profundas
heridas. Tenga presente siempre que la familia es como un delicado tejido en el que
dependemos unos de otros. Cuando actúan independientemente, surgen las dificultades.
Desarrollo
¿Cómo mejorar nuestras relaciones interpersonales al interior de la familia? Hay unos
principios que compartimos con ustedes.
1.- Aplique el principio del amor en las relaciones familiares
El amor es un principio universal. Lo enseñó el Señor a todos sus discípulos y también a
nosotros: "Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es
semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Mateo 22:37-39)
Todas las actuaciones del amado Maestro estuvieron marcadas por el amor en dos
direcciones, tal como debemos asumirlo también nosotros: a.- Amor a Dios. b.- Amor a
nuestro prójimo.
En nuestra familia, cada uno además de ser nuestro cónyuge o nuestros hijos, son
nuestro prójimo y lo que aprendemos de Jesucristo es que nuestra obligación es tratarlos
con amor.
2.- Permita que el amor de Dios lo domine
Un texto apasionante de las Escrituras tiene autoría del apóstol Pablo bajo inspiración
del Espíritu Santo: "Porque el amor de Cristo nos impulsa...
“(2 Corintios 5:14)
Aquí es importante aprender algo y es que cada persona debe medir cuidadosamente el
alcance de sus palabras. El rey Salomón lo recomendó en los siguientes términos:
"Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu,
que el que toma una ciudad." (Proverbios 16:32)
Observe que permitir que pase un margen de tiempo antes de reaccionar, generalmente
con rabia, parte de una disposición que nace de nosotros. Nadie nos obliga, es algo
individual, debe haber este principio en cada uno, Es una forma de "enseñorearse del
alma" como anota el autor sagrado. Y resalta que quien obra así, es más fuerte que el
guerrero que conquista pueblos y ciudades.
No podemos eximirnos y decir: "Yo no soy ofensivo" ¿La razón? Dice el apóstol:
"Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón
perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo." (Santiago 3.2)
Es necesario por tanto que nos cuidemos de cuanto decimos. Con las palabras herimos o
edificamos. La decisión está en nuestras manos. Nadie nos obliga. Es determinación de
cada uno.
3.- Aplique la comprensión a las relaciones familiares
Comprender es mirar el mundo desde la perspectiva del otro. Ver el universo con los
ojos del prójimo. Dejar de lado el orgullo que nos lleva a actuar como si nuestra opinión
fuera la única importante en el mundo. El Señor Jesús nos enseñó la regla de oro cuando
dijo a sus discípulos y también a nosotros: "Así que, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley
y los profetas." (Mateo 7:12)
El comprender está íntimamente ligado a oír. Por esa razón es de suma importancia. No
podemos reaccionar, bien ante lo que plantean nuestros hijos o esposa, sin antes
escucharles. Nuestro razonamiento debe partir del análisis desprevenido de lo que nos
dicen.
4.- Las sanas relaciones se cultivan en la dimensión espiritual, tales como orar juntos,
compañerismo, estudio de la palabra, y servirse el uno al otro Juan 13:1315.
No se puede concebir un matrimonio de éxito en donde no haya una vida devocional
cultivada con perseverancia. Es importante la oración y el estudio sistemático de la
Biblia como pasos para aprender y asimilar principios dinámicos que nos ayudan en
nuestro crecimiento personal y espiritual, como el servirnos el uno al otro, nuestros
servicios debe comenzar con nuestras familias.
Preguntas de reflexión
1- ¿Dónde debo poner en práctica el amor de Dios?
2- ¿Soy de los que tengo paciencias con las personas de afuera, pero no cuando se
trata de mi familias? ¿Porque?
3- ¿Porque es importante orar y leer la palabra con los que convivo diariamente?
4- Hay palabra que cambiaran la vida de tu familia si la practicas.
Perdón: reconocer tus errores siempre restaurara relaciones.
Por favor: ser gentil y no demandante Gracias: ser
agradecidos por los servicios aunque creas que te lo mereces. Te amo: afirmara tu amor,
y fortalecerás tus relaciones.

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