Introducción
Introducción
Introducción
Es esencial considerar el concepto de reconocer nuestra necesidad de Dios. Nunca
probaremos la plenitud de la suficiente gracia de Dios hasta que aprendamos a vivir
humildes, reconociendo nuestra necesidad y debilidad ante el Señor. Muchos de
nosotros tenemos miedo de parecer débiles y nos desgastamos trabajando para sentirnos
suficientes dentro de nosotros mismos. El único camino hacia la libertad es aceptar
nuestra necesidad y nuestra carencia. Que experimentes esa libertad y esa fuerza de
Dios hoy.
Salmos 19:12 Dice: ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me
son ocultos.
El ser humano tiende a no aceptar sus errores, y cuando los pueden identificar, los
justifican. Eso es algo común y normal en el ser humano. ¿Qué pasa cuando no somos
valientes en reconocer nuestra condición ante Dios? Tratamos de hacer entender al otro
que lo que hace mal no está mal, y decimos que quien está mal es el otro por el hecho de
centrarse en la paja que está en el ojo de su prójimo. Jesús corrige esta actitud en Mateo
7:3-4 Dice: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver
la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: ¿Déjame sacar la paja
de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
Un fariseo religioso
Siendo una persona religiosa es mucho más difícil aceptar que hay una viga en nuestro
ojo. El espíritu religioso hace que seamos experto en acusar a otro y no ver nuestra
propia falta. La Biblia en Lucas 18:11 Dice: El fariseo, puesto en pie, oraba consigo
mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Este fariseo era muy religioso, y se fijaba en la falta de los demás sin reconocer sus
propias faltas. Jesús enseño que al que el fariseo veía, que estaba mal, fue justificado
porque pidió perdón, mientras el fariseo no arregló su asunto con Dios y no fue
justificada.
Hay que ser valiente para reconocer sus faltas y así recibir el perdón de Dios. Lo bueno
de reconocer el pecado, el error, la falta, es que podemos ser perdonados, de lo contrario
recibiremos las consecuencias de lo que no queremos aceptar o arreglar.
Hay que ser valiente para reconocer en lo que estamos fallando, ya que el mismo
orgullo se levanta en nuestra contra, el miedo de ser avergonzado, el miedo de lo que
puedan decir o ser menospreciados. Pero es la única forma que Dios empezara a
restaurar lo que él quiere ver en nosotros.
Al igual que el hijo pródigo podemos ser restaurados si reconocemos nuestros pecados
delante de Dios.
El salmista dijo: Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis
transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Salmos 32:5
El pecado que se guarda en el alma nos hace daño por dentro, es mejor echarlo fuera por
la confesión sincera y la decisión de no volverlo hacer. La Biblia dice: 3Mientras callé,
se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se
agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. 5 Mi pecado te
declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
Salmos 32:3-5
Conclusión
El mejor lugar para nuestros corazones es en el reconocimiento constante de nuestra
necesidad de Dios. Nuestro Dios nunca nos impone su ayuda. Él nunca nos obliga a
seguir su perfecta y agradable voluntad, y nunca nos obliga a los encuentros con él para
los que fuimos creados. Pero, tan pronto como reconocemos nuestra necesidad de él, su
amor viene corriendo, satisfaciendo cada lugar seco y cansado de nuestro corazón.
Es por eso que debemos tener la valentía de reconocer nuestros fallos para que, como el
hijo pródigo, el Padre nos levanté como él quiere vernos.
Lección 2. Cediendo a Dios el control de tu vida
Base bíblica: Salmo 46:10 «¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación
me honrará. Seré honrado en el mundo entero».
Introducción
Todos los días, decide quién va a tener el control de tu vida: tú o Dios. Esa elección es
una batalla porque hay cosas en la vida que quieres controlar. Quieres hacer tus propias
reglas. Pero el alivio al estrés siempre comienza con dejar que Dios sea Dios. Siempre
comienza diciendo: “Dios, te estoy cediendo el control, porque solo tú puedes controlar
las cosas que están fuera de control en mi vida”.
El Salmo 46:10 dice: «¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación me
honrará. Seré honrado en el mundo entero» (NTV).
Una vez Jesús estuvo en la barca con sus discípulos, se produjo una situación
inesperada.
“En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca.
Pero Jesús se había dormido.” (Versículo 24).
Las dificultades, que emergen cuando menos las esperamos, roban nuestra tranquilidad
y es probable que nos lleven a pensar que no hay esperanza, que todo está perdido. Pero
no se deje embargar por el temor. ¡Todavía hay esperanza!
Los discípulos, ante lo complejo del momento, fueron en su búsqueda: “Entonces sus
discípulos fueron a despertarlo, diciendo: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!”
(Versículo 25).
Las dificultades no deben movernos de nuestro lugar. Por el contrario, si tenemos fe,
debemos tener la certeza de que saldremos airosos, que nada ni nadie nos podrán
derrumbar.
El texto bíblico sigue diciendo que fueron en busca del Señor Jesucristo, “Él les
contestó: –¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y
dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.” (Versículo
26).
Es probable que atreviese un período de crisis tan profundo, que haya perdido la
esperanza. Sin embargo ¡cuidado! Todavía hay oportunidad. Está en Jesucristo. Vaya a
Él en oración. Clame por ese milagro. ¡Sin duda ocurrirá! Hoy es un nuevo día… Hoy
es el día de milagros…
¡Ahí es donde está el poder! El poder viene cuando entregas a Dios todo lo que has
estado tratando de controlar. Y eso te llevará a vivir una vida de serenidad.
Conclusión
¿Qué significa en la práctica vivir “un día a la vez”?
¿Cómo reaccionas normalmente ante el estrés en tu vida? ¿Cómo crees que Dios quiere
que respondas?
¿Cuáles son los resultados—físicos, emocionales y espirituales—cuando entregas a
Dios las cosas que quieres controlar?
Si todavía no has confiado en Jesús y no te has comprometido a seguirlo, ¿por qué
esperar más? Si estás listo para cruzar esa línea y tomar la decisión de creer en
Jesucristo y seguirlo.
haz esta oración.
Admito que nunca pensé que necesitara un Salvador, pero hoy quiero recibir el regalo
de la salvación. Confieso que he pecado, hice cosas que no fueron correctas ante tus
ojos. Te pido perdón y agradezco que hayas enviado a tu hijo Jesús para salvarme de
todos mis pecados, y limpiarme a través de su sacrificio en la cruz. Te pido que me
salves de mis remordimientos y errores. Necesito que quites de mí el estrés, la carga del
pecado y me llenes con tu amor. Necesito estar en paz contigo y necesito que pongas tu
paz en mi corazón.
Lección 3. Toma tu cruz y sigue a cristo
Introducción
«Llamando Jesús a la multitud y a Sus discípulos, les dijo: “Si alguien quiere venir
conmigo, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su
vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de Mí y del evangelio, la
salvará”». Marcos 8:34-35
Jesús está mostrando en toda su realidad el alto costo de seguirlo; en vez de bajar el
estándar para que todos lo siguieran, Cristo definió lo que es en realidad un discípulo,
identificando a los verdaderos seguidores de entre aquellos que querían seguirle solo por
conveniencia personal.
Cuántas personas y jóvenes quieren seguir el éxito que el mundo les ha vendido y
deciden seguir a Cristo y también al mundo. El problema es que Cristo no admite
competidores, ni comparte Su trono. O es a Él al único a quien quieres agradar y rendir
señorío o no eres Su discípulo. El evangelio no se puede rebajar a nuestra conveniencia.
Debes estar dispuesta a decirle no a ese joven, a ese trabajo o a esa carrera si te apartará
de Cristo. Debes quitar todo aquello en tu vida que no da gloria a Dios.
Hoy en día, tomar tu cruz no significa sobrellevar una enfermedad o enfrentar los
problemas del día a día (todas las personas hacen eso). Tomar tu cruz se refiere a la
decisión que has tomado de seguir las pisadas de Cristo y estar dispuesta a llevar el
costo que esto implica al vivir una vida de obediencia y fidelidad a Dios a pesar de las
tentaciones, tribulaciones y padecimientos por Su causa.
Cuando Dios es lo más valioso para ti, ves todo lo demás como insignificante y como
una pérdida. Este mundo pierde su encanto y belleza porque ahora lo único que
persigues es la expansión de Su reino y que Su nombre sea exaltado con tu vida sin
importar lo que eso te cueste. Ya no se trata de ti, sino de Él.
Para nosotras que vivimos en un tiempo donde podemos compartir la Palabra de Dios
sin ser perseguidas, podemos llegar a vivir el cristianismo de una manera superficial;
pero para los hombres que escuchaban estas palabras, ¡seguir a Cristo les podría costar
sus vidas!
Ahora me pregunto, ¿qué tanto amamos nuestra vida? Es aquí donde llegamos a nuestra
parte final.
«Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por
causa de mí y del evangelio la salvará»
Por más jóvenes y vigorosos que nos veamos, tarde o temprano todos nos tendremos
que enfrentar con la muerte. No importa cuánto nos cuidemos, esta vida no se puede
retener; así que sería muy tonto de nuestra parte querer aferrarnos a algo que se nos
quitará. Es sabio el que ha aprendido a rendir todo a Dios.
Es una pena ver cuán distraídas vivimos, hemos sido engañadas con las mentiras de este
mundo que nos dice que nos merecemos todo, que debemos buscar ser felices, pero
¿qué es ser feliz? ¿Ser ricas? ¿Casarnos? ¿Tener todo lo que deseamos? ¡Nada de eso
nos puede satisfacer!
Si por servir o seguir a Dios tienes que pasar vergüenza, dolor o dejar tu comodidad,
aún más, si tienes que perder tu vida para que Cristo sea conocido, ¡hazlo! Si entregas tu
vida por la causa de Dios, la estarás en realidad ganando.
Me pregunto, ¿dónde están esas jóvenes con corazones que arden por Dios, que anhelan
a Dios más que a la vida? Yo anhelo tener un corazón así y ver una generación joven
dispuesta a perderlo todo aquí, sabiendo que lo que se entrega no se compara con la vida
que nos aguarda.
Conclusión
Pido a Dios que levante jóvenes con la fe de los amigos de Daniel que estuvieron
dispuestos a ir al horno de fuego antes que serle infiel a Dios. Quizás no te toque una
prueba así, pero sí puedes escoger en tu día a día decirle no al pecado, muriendo a ti
misma y decidir seguir a Dios sin importar el costo. Eso es lo que significa tomar tu
cruz: tomar decisiones para el beneficio de Dios y Su causa, sin reparar en el costo.
Oro a Dios que nos use donde Él quiera, como Él quiera, sin importar lo que nos toque
entregar o dejar, porque Él lo vale. No desperdicies tu juventud y tu vida.
Lección 4. Dios da esperanza a los corazones atribulados
Base bíblica:
Introducción
Vivir no siempre es fácil, pero la oportunidad de hacerlo es una bendición que escapa a
nuestra comprensión. En el proceso de vivir, haremos frente a dificultades, muchas de
las cuales nos harán sufrir y padecer dolor. Muchas personas tendrán dificultades
personales, mientras que otras sufrirán al ver el dolor de sus seres queridos.
Una de las partes más difíciles de la vida cristiana es el hecho de que ser un discípulo de
Cristo no nos hace inmune a las pruebas y las tribulaciones de la vida. ¿Por qué un Dios
bueno y amoroso nos permitiría pasar por cosas tales como la muerte de un niño,
enfermedades y daños a nosotros mismos y nuestros seres queridos, dificultades
financieras, preocupación y temor? Ciertamente, si nos amara, quitaría todas estas cosas
de nosotros. Después de todo, ¿no significa el amarnos que Dios quiere que nuestras
vidas sean fáciles y cómodas? No, no es así. La Biblia enseña claramente que Dios ama
a aquellos que son Sus hijos, y “todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28). Eso
debería significar entonces que las pruebas y tribulaciones que Él permite en nuestras
vidas son parte de todas las cosas que nos ayudan a bien. Por lo tanto, para el creyente,
todas las pruebas y tribulaciones deben tener un propósito divino.
Sin embargo, debemos tener cuidado de nunca hacer excusas por nuestras “pruebas y
tribulaciones” si son el resultado de nuestra propia maldad. "Así que, ninguno de
vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo
ajeno" (1 Pedro 4:15). Dios perdonará nuestros pecados porque el castigo eterno para
ellos ha sido pagado por el sacrificio de Cristo en la Cruz. Sin embargo, todavía
tenemos que sufrir en esta vida las consecuencias naturales por nuestros pecados y
malas decisiones. Pero Dios usa incluso esos sufrimientos para moldear y formarnos
para Sus propósitos y nuestro bien supremo.
Conclusión
A través de todas las pruebas y tribulaciones de la vida, tenemos la victoria. “Más
gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”
(1 Corintios 15:57). Aunque estamos en una batalla espiritual, Satanás no tiene
autoridad sobre el creyente en Cristo. Dios nos ha dado Su Palabra para guiarnos, Su
Espíritu Santo que fortalecernos, y el privilegio de venir a Él en cualquier lugar y en
cualquier momento, a orar por todo.
Lección 5. Nuestra vida debe mostrar que Dios está trabajando
Base bíblica: romanos 7:4
Introducción
Mientras vivamos de este lado del cielo, estaremos siempre luchando entre el deseo de
obedecer a Dios y el deseo a seguir nuestros instintos pecaminosos. Hasta el apóstol
Pablo sabía lo que era luchar contra el pecado.
En estos versículos, él describe seis claves para ganar esta batalla y vivir una vida que
no sólo agrada a Dios, sino que muestra que Dios está trabajando en nuestro corazón:
Si fallamos en percibir nuestra debilidad potencial, seremos más vulnerables para ceder
a ella.
La Biblia nos advierte contra tal actitud, diciendo: “Si ustedes piensan que están firmes,
tengan cuidado de no caer.” (1 Corintios 10:12)
2) Reconoce que no tienes poder para cambiar tu propio ser (Romanos 7:18)
Conclusión
La única manera de no cometer acciones pecaminosas instintivas es dejar de vivir
dominado por esa naturaleza pecaminosa y empezar a vivir por el poder del Espíritu
Santo.
¿Cómo puedes hacerlo? El versículo 6 indica que debes ceder el control de tu mente al
Espíritu. Cuando lo haces eres controlado por el Espíritu Santo y piensas en las cosas
que agradan al Espíritu. (Romanos 8:5)
Lección 6. Ríndete a Dios Permite que te amé y te perdone
Base bíblica: Lucas 19:5-6,9-10
Introducción
El desafío de rendirse: ¿Qué imágenes vienen a tu mente cuando escuchas la palabra
“rendirse”? A menudo la asociamos con el final de una guerra, cuando una de las partes
depone las armas, ondea una bandera blanca y se rinde ante sus oponentes. Si somos
nosotros los que nos estamos rindiendo, lo asociamos con perder frente al enemigo.
Pero en la vida espiritual, rendirse a Dios no significa darse por vencido o ser derrotado
por un enemigo. Significa caminar por la senda de la santidad, entregándole nuestras
alegrías, esperanzas, tristezas y cruces. Significa escuchar su llamado, hacer su voluntad
para nuestra vida y confiar en que él nos da su gracia para hacerla. Finalmente, significa
hacer lo que Jesús hizo: Ponernos en las manos de nuestro Padre amoroso y confiar en
que él sabe lo que es mejor para nosotros y en que cuidará de nosotros.
Dios está de nuestro lado y nos ama sin medida. Es tan misericordioso con nosotros que
envió a su Hijo al mundo para salvarnos. Debemos creer en estas verdades porque
debemos confiar, en lo profundo de nuestro corazón, que cada vez que nos rendimos a
Dios, él nos da un sentido más profundo de su amor. Muchos relatos de los Evangelios
dejan evidencia de esto.
Otro recaudador de impuestos era el apóstol Mateo quien sabía que Jesús era un hombre
santo. Probablemente creía que Jesús nunca se interesaría en él. Pero Jesús le demostró
que estaba equivocado. Un día Jesús se acercó y le dijo: “Sígueme” (Lucas 5, 27).
Conmovido por la invitación, Mateo “se levantó, y dejándolo todo siguió a Jesús” (5,
28). Al hacerlo, no solo se estaba entregando a la misericordia de Dios sino que también
entregó su forma de subsistencia y modo de vida.
El hombre tenía que tomar una decisión: Entregar sus posesiones y unirse a los
humildes y pobres discípulos de Jesús. Pero lo que es más importante, tenía que decidir
si quería rendirse al amor de Jesús. Se entristeció cuando comprendió que no estaba
preparado para entregarse de esa forma, y se alejó.
Este relato podría haber terminado diferente si el joven rico hubiera permitido que la
mirada cariñosa de Jesús cautivara su corazón. Le habría ayudado a dejar de lado sus
objeciones y le habría dado el valor de dar el siguiente paso. Le habría ayudado a
confiar en que vivir en el amor incondicional y duradero de Dios valía mucho más que
todas sus posesiones.
En cuanto a nosotros, sabemos que Dios nos ama. Entonces, ¿qué nos impide rendirnos
y entregarle nuestro corazón? Quizá dudamos de que Dios nos ame incondicionalmente.
Tal vez tememos que si nos rendimos, él descubrirá cómo somos realmente y nos
rechazará. Pero si no nos rendimos, no le damos al Señor la oportunidad de mostrarnos
de que él nos recibe con los brazos abiertos a cualquier persona que lo busque.
Da ese primer paso. El primer paso para rendirse a menudo puede ser el más difícil. Un
hombre que se encontraba en prisión había abandonado su fe varios años antes. Pero
cuando se unió a un estudio bíblico, comenzó a hacerse una pregunta crucial: “Si Dios
puede perdonarme, ¿por qué yo no puedo perdonarme a mí mismo? Si soy
suficientemente bueno para Dios, ¿por qué pienso que no soy suficientemente bueno
para mí mismo?” Esto se convirtió en “un punto de inflexión” para su vida, según dijo
más adelante. Finalmente fue capaz de dejar de lado su enojo y dolor y rendirse a la
misericordia que Dios siempre había querido darle.
Rendirse al amor y la misericordia de Dios no es algo que solamente hacemos una vez
en nuestra vida. Cada vez que acudimos al Señor en oración, debemos dejar de
centrarnos en nosotros mismos —incluyendo nuestros sentimientos de indignidad o
duda— y permitir que Dios nos ame.
Conclusión
De manera que, cada día, entrégale tu vida a Dios. Entrégale tus alegrías y tus
bendiciones, tus pecados y tus cruces, y tus relaciones difíciles. Entrégale todo lo que
está en tu corazón. No permitas que la vergüenza o la culpa te alejen de él. Dile: “Padre,
yo creo que tú eres un Dios de amor y misericordia. Aunque no soy digno, sé que tú
entregaste a tu único Hijo para que yo pudiera ser libre. Así que me rindo a tu amor que
me cura, y me rindo a tu misericordia que me perdona. Señor, ¡te entrego mi vida!” Al
continuar rindiéndote al amor y la misericordia de Dios, él te pedirá que des el siguiente
paso. El Señor te pedirá que lo sigas y realices su obra en el mundo.
Lección 7. ¿Cuáles son las habilidades de satanás para engañar?
Base bíblica: 1 de pedro 5:8
Introducción
El engaño es una de las estrategias principales que Satanás usa para alejar a las personas
de la verdad y la luz de Dios. Según la Biblia, los métodos de engaño de Satanás son
multifacéticos, sutiles y a menudo están envueltos en medias verdades que pueden
fácilmente engañar a aquellos que no están vigilantes. Entender cómo Satanás engaña a
las personas según las Escrituras es crucial para los cristianos que buscan proteger sus
corazones y mentes contra sus maquinaciones.
La oración
La oración también es un elemento crítico para discernir y superar el engaño de Satanás.
Jesús enseña a Sus discípulos a orar: "Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del
maligno" (Mateo 6:13, NVI). Esta petición destaca la necesidad de asistencia divina
para reconocer y resistir las tentaciones y engaños de Satanás. Además, Santiago 4:7-8
anima a los creyentes a someterse a Dios, resistir al diablo y acercarse a Dios,
prometiendo que el diablo huirá de aquellos que lo hagan.
Conclusión
Satanás engaña a las personas a través de una variedad de métodos, incluyendo
cuestionar y torcer la palabra de Dios, hacerse pasar por un ángel de luz, promover
enseñanzas y profetas falsos, tentar a los individuos, fomentar una perspectiva mundana,
acusar y condenar a los creyentes, e influir en naciones y sistemas. La Biblia
proporciona una guía clara sobre cómo reconocer y resistir estos engaños a través del
conocimiento de las Escrituras, la vigilancia espiritual, la armadura de Dios y la oración.
Al adherirse a estos principios bíblicos, los creyentes pueden mantenerse firmes contra
las maquinaciones de Satanás y permanecer firmes en su fe.
Lección 8. Jesús nuestro Refugio.
Pasaje clave: hebreos 4.12-16
Introducción
En general, ¿a dónde o a quien acudimos en tiempos de necesidad?
vayamos a un rincón en nuestra casa en el cual podamos estar a solas; llamemos a
un familiar o a un amigo o asumamos actitudes y conductas que nos conforten al
instante, pero más adelante nos hagan sentir culpables. Quisiera hablarle acerca de un
lugar donde sus necesidades serán siempre satisfechas. Hebreos 4.16
:― , pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y
hallar gracia para el oportuno socorro‖ A Señor con nuestras cargas podemos
estar seguros de que Él nuestras necesidades más prof como hacer
frente a toda circunstancia de la vida.
DESARROLLO
Cristo conoce todas nuestras necesidades A veces nosotros sabemos precisamente
orar; en otras no estamos muy seguros. La lectura de la Biblia nos revela nuestros
pensamientos inquietantes, actitudes secretas y congojas personales, como la
perspectiva de Dios al respecto. Hebreos 4.12 afirma : ―L palabra de Dios es viva y
eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos: y penetra hasta partir el alma, y aun
el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones
del corazón‖ ― están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien
‖( nuestros caminos (Salmo 139.1-4). A más de eso, Él sabe todo lo que
necesitamos (Mateo 6.8) y tenemos confianz ― más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según
el poder que actúa en nosotros‖ (Efesios 3.20).
Cristo es nuestro sumo sacerdote ante el trono de Dios
En el Antiguo Testamento leemos que solo el sumo sacerdote podía entrar una vez al
año al Lugar Santísimo tras de haber ofrecido un sacrificio para pagar el precio por el
pecado del pueblo (He 9.1-7). Cuando Cristo en la cruz, Él fue quien b el camino
para que el ser humano pudiera tener relación personal con Dios y en la actualidad Él
sigue siendo nuestro sumo sacerdote, el único mediador entre Dios y el hombre para
quienes han recibido a Cristo como su salvador (He 4.14).
Por todo eso, quienes rechazan a Cristo no tienen el privilegio de acercarse al Padre con
sus necesidades, mucho menos con toda confianza en que serán escuchados. Por
supuesto que ellos podrán experimentar lo que parece contestación de sus oraciones,
pero Dios no promete contestar las peticiones de aquellos que rehúsen aceptar su oferta
de salvación. Cristo se compadece de nuestras necesidades
Nuestro Señor tentación, no solo estando en
oración en el desierto, sino durante toda su vida terrenal. Él
―f según nuestra semejanza, pero ‖ (H 4 5 ― podero
‖ (H 7-18). También f b b
pecado. Por consiguiente, no importa cuál sea nuestro dolor, sufrimiento, aflicción o
tentación, Él sabe exactamente lo que sentimos en todas nuestras experiencias adversas.
Cristo sacia nuestras necesidades con gracia y misericordia Podemos
acercarnos al trono de la gracia de Dios con toda confianza, solo si hemos aceptado sus
dones de gracia y misericordia. ¿Cuál es la diferencia entre los dos términos? En la
misericordia el Señor no nos da lo que merecemos. En otras palabras, Él impide que
recibamos el castigo que merecíamos por nuestros pecados. Además, por medio de la
gracia, Él nos da lo que no podemos ganarnos por nuestros méritos: la vida eterna y la
oportunidad de tener relación íntima con Él.
El simple hecho de poder acercarnos a Dios con toda confianza no implica que
tengamos permiso de ser irreverentes, sino que debemos hacerlo con humildad y
sumisión. Y podemos demostrarlo al arrodillarnos delante de Él, si nuestra condición
física nos lo permite. ¿Eso quiere decir que no nos si no lo hacemos? No, pero
arrodillarnos delante de Él es señal de humildad, de que reconocemos su santidad, su
justicia y perfección, como la omnipotencia de nuestro Dios todopoderoso que puede
cambiar cualquier circunstancia que confrontemos.
CO
E b b necesitar la ayuda de nadie para
abrirse paso en la vida. Q aun haya actuado en su relación con Dios. Pero Él
concede la plenitud de su bendición solo a quienes estén dispuestos a depender de Él en
todos los aspectos de la vida. La invitación para todo
― f trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el
oportuno socorro‖ (H 4 6 Él presto a ayudarnos en cualquier momento que lo
necesitemos.
Y no olvide que si usted no ha aceptado el don de la salvación que el Señor ofrece a
toda persona que lo busque, el privilegio de acercarse a Él todavía está a su disposición.
Usted necesita recibir al Señor Jesucristo como su salvador personal, pues solo usted
disfrutar de los beneficios de tenerlo como el sumo sacerdote y cada una de sus
necesidades resuelta oportunamente y conforme a la voluntad de Dios, que es lo
mejor que cualquier humano pueda recibir. Sin embargo, el hecho de rechazar a Cristo
es lo mismo que negarse a recibir la única solución real, satisfactoria y permanente.
Preguntas de reflexión
1- ¿Por lo general donde acude la gente primero cuando se encuentra en problema?
Introducción
Muchas personas han tratado de definir, a lo largo de la historia de la humanidad, qué es
la oración. Lo que han escrito se aproxima, pero aún sigue haciendo falta algo más por
decir. Para nosotros, una definición sencilla, es decir: "Orar es hablar con Dios".
Cuando oramos abrimos el corazón al Padre celestial como a un amigo. Nos elevamos a
Su presencia, sin necesidad de pedir audiencia; todo, gracias a que Él nos lo permite.
Dios responde a nuestras oraciones. No hay ninguna solicitud que elevemos, que se
quede sin respuesta. Y si por alguna circunstancia no se produce contestación inmediata,
es porque Dios tiene su propio tiempo para actuar.
Ahora bien, hay unas recomendaciones para que el proceso de orar sea eficaz:
1.- Arrepentimiento de nuestra condición de pecadores.
2.- Obediencia a Dios.
3.- Diligencia y perseverancia en el clamor.
4.- Humildad para aceptar la respuesta del Señor.
El apóstol Pablo recomendó que el clamor sea constante, al escribir: "Orad sin cesar" (1
Tesalonicenses 5:17). Deja claramente establecido que debemos mantenernos en una
actitud de oración. La Biblia nos refiere historias de hombres que oraron a Dios y
recibieron respuesta de Él:
1.- Cuando huía en el desierto, Jacob oró a Dios y Él lo escuchó.
2.- Josué oró a Dios y Él le permitió la conquista de Jericó.
3.- Sansón, en poder de los filisteos, oró a Dios y Él lo escuchó permitiendo que el
enemigo fuera destruido.
4.- Aunque mediaba un decreto contrario, Daniel continuó con su costumbre de orar tres
veces al día. Dios lo guardó del peligro que se cernía sobre él.
5.- Jonás fue escuchado por Dios cuando oró desde el vientre de un gran pez.
6.- El Señor Jesús dio ejemplo de oración siempre.
7.- Cuando estaban en la cárcel, Pablo y Silas oraron a Dios en Filipos y las puertas se
abrieron de par en par.
¿Qué hacer en medio de las crisis?
Muchas personas se preguntan, en medio de las crisis, ¿qué hacer? Y buscan muchas
alternativas, muchas de las cuales improductivas y hasta traumáticas.
El apóstol Pablo dejó claro que la oración no es solo para pedir provisión sino también,
resolución de las dificultades. Anota en uno de sus textos célebres: "Por nada estéis
afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y
ruego, con acción de gracias" (Filipenses 4:6).
Orar es muy importante para la vida del cristiano. En toda circunstancia y en todo lugar.
Te animamos a crecer espiritualmente mediante la oración, cada día, delante de Dios el
Padre, de su Hijo amado Jesucristo y del Espíritu Santo.
Preguntsa de reflexión
1- ¿Qué significa orar sin cesar?
2- ¿Porque debemos de orar si Dios conoce nuestras peticiones?
3- ¿Cuáles cosas estorban nuestras oraciones?
4- ¿Cuál es la mejor posición para orar?
Introducción
Si nos enfocamos en nuestras circunstancias, podemos encontrar razones para tener
temor.
En estos tiempos nos preocupemos porque corremos el riesgo de perder el trabajo o
por no poder pagar la renta o la hipoteca o por ver que se esfuman nuestros ahorros de
retiro. Es natural estar alarmados cuando la economía sufre descalabros.
Es posible experimentar momentos de ansiedad, pero usted y yo debemos confiar en
nuestro soberano Dios, no en nuestras circunstancias. No cabe duda que todo seguidor
del Señor Jesucristo puede escoger entre andar en fe o en temor. Nuestra relación con Él
nos permite hacer frente a la adversidad confiando en que, como hijos de Dios, podemos
descansar en la promesa que nuestro Padre celestial todo lo que nos falte.
Desarrollo
1-El temor no concuerda con nuestra realidad como hijos de Dios.
En Isaías 41.10 el Señor hace una promesa extraordinaria a su b : ―N temas, porque
; D f ;
‖ S descansar en la noche o nos impide obedecer al Señor, no estamos
demostrando nuestra confianza en Él. Es Cierto, que muchos tenemos numerosas
razones para sentir temor, pero solo hay dos respuestas posibles: o andamos en el
sendero del temor o en el sendero de la fe; o en obediencia parcial o verdadera, sujetos a
la voluntad de Dios. Al respecto, el apóstol P b b T ― D
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio pro ‖ ( T 7
impide conciliar el sueño o nos imposibilita para obedecerlo, es porque no tenemos
plena confianza en Él. La fe genuina y el temor abrumador son incompatibles.
2- Dios no quiere que andemos en el sendero del temor.
En Isaías 41.8-13 leemos lo que podríamos decir que es una combinación de promesas y
exhortaciones para todos los creyentes. Principia recordándonos que Dios nos para
ser siervos suyos y no nos ha desechado. A esto añade la primera exhortación, :
―N temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que f ‖(
9-10a) para luego proseguir con promesa f : ―
‖( b
Introducción
La esclavitud de rechazo le hará creer que usted no es digno de ser amado. Va a pensar
que otros lo están rechazando aun cuando en realidad no lo es, usted se sentirá inseguro
acerca de su relación con Dios.
Desarrollo:
1- La naturaleza de rechazo
Un espíritu crítico
Dificultad para dar y recibir amor
Sentimiento de inferioridad
El perfeccionismo
La ira y la amargura
Inseguridad
Baja autoestima
Intentos desesperados por encontrar el amor
Conclusión: No importa cuál ha sido su pasado o lo que otros dicen acerca de usted,
decide cambiar su forma de pensar de acuerdo con la verdad de Dios. Como su hijo, que
está incondicionalmente amado, perdonado por completo, y aceptó en su totalidad. Esto
los hará libres de la esclavitud del rechazo recuerde que aun Cristo fue rechazado.
Preguntas de reflexión
Introducción
Estas palabras fueron pronunciadas por nuestro Señor Jesucristo y es muy importante
que notemos cuándo las dijo. Era un momento muy extraño para hablar de gozo y
alegría, porque al cabo de poco tiempo estaría en el oscuro Getsemaní, y poco después
se vería frente a sus acusadores y escuchando las burlas e insultos de quienes le odiaban.
Sí, fue justo antes de las agonías del Calvario cuando Él habló de “mi gozo…” y es muy
significativo que, en las Escrituras, esta es la única ocasión en que habló de Su gozo.
¡Qué extraordinario habrá sido el gozo del Señor para permanecer en Él en unos
momentos de prueba tan duros! Y su deseo y provisión para nosotros (es decir, para
cada creyente) es que su gozo, que es tan diferente al del mundo, sea nuestro gozo: “…
que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo”.
(2) Es plenitud de gozo: “…que vuestro gozo sea completo” (Juan 15:11). Hay una gran
diferencia entre gozo y plenitud de gozo. La vasija puede estar medio llena o
completamente llena. El deseo de nuestro Señor para nosotros es que experimentemos
plenitud de gozo continuamente: mire el Salmo 16:11, Juan 17:13 y 1 Pedro 1:8.
(3) Es un gozo permanente: “…que mi gozo esté en vosotros” (Juan 15:11). Note la
palabra “permanecer” en estos versículos: 4, 5, 6, 7, 9 y 10. “Permanecer” en Él y Él
“permanecer” en nosotros significa que su gozo siempre estará en nosotros. Nuestro
gozo no es una experiencia intermitente, sino permanente. Es un gozo que no se ve
afectado por las circunstancias: vea lo que el Señor le dice a sus discípulos en Juan
16:22. Estos primeros seguidores de Jesús habían de pasar por muchas pruebas y
tribulaciones, pero Él les dijo que nada podría arrebatarles su gozo, Su gozo en ellos.
Considere las siguientes tres ilustraciones de la naturaleza permanente del gozo
cristiano y del hecho de que el gozo de Cristo en nosotros no se ve afectado por las
circunstancias externas:
(i) Juan 15:11 – como hemos visto, el Señor experimentó este gozo bajo la
sombra de la cruz: compárese con Juan 17:13.
(ii) Lucas 10:20 – parece claro que el Señor les estaba diciendo: “No dejéis que
vuestro gozo dependa de ninguna cosa terrestre o temporal, sino que dependa de lo que
permanece… en el Cielo”.
(iii) Hechos 16:25 – Pablo y Silas, estando en grandes dificultades, estaban llenos
del gozo de Cristo mismo y por eso pudieron cantar alabanzas a media noche:
compárese con Isaías 61:3, 2 Corintios 8:2 y Hebreos 10:34.
(3) Sometiéndonos a Él. Nota en Lucas 10:21 que se nos dicen dos cosas: la primera,
que “Jesús se regocijó…”, y la segunda, que se sometía completamente a la voluntad de
su Padre. Su gozo era el gozo de una total y continua sumisión a la voluntad de su Padre
celestial. En palabras de Madame Guyon, “¡Oh, la bendición de un dolor aceptado!
Cuando aceptemos el sufrimiento de su mano, los dolores tanto como los placeres,
entonces nuestro gozo será verdaderamente pleno”.
(4) Por el Espíritu Santo. La traducción literal de Lucas 10:21 es “Jesús se regocijó en
el Espíritu Santo”, y otra traducción dice “en aquel mismo momento, el Espíritu Santo
llenó de alegría a Jesús”: mire y compare con Romanos 15:13.
Conclusión
Ahora mismo Jesús está exaltado en el Cielo, el Hombre perfecto en un perfecto cuerpo
humano. Su deseo es que Su gozo sea completo en nosotros. ¿Cómo será esto posible,
estando el allá y nosotros acá? ¡Él está en el Cielo y nosotros en la tierra! La respuesta
es: por el Espíritu Santo. “El fruto del Espíritu es… gozo”: mire Gálatas 5:22, y
compárelo con Hechos 13:52 y Efesios 5:18.
Introducción
Jericó estaba Rodeada por una muralla de ladrillo doble, con un muro exterior de dos
metros de espesos, un espacio de 4.5 metros vacío alrededor y un muro interior de
cuatro metros. Su altura, en la época, era de nueve metros. La casa de Rahab (Josué
2:15) se encontraba en el espacio vacío de las dos murallas. Era humanamente
inexpugnable. En manos de Dios, en cambio, era vulnerable. Igual los problemas que
enfrente. El Señor los derribará porque nada hay imposible para El. Si le buscamos,
absolutamente nada permanece en pie porque todo tiembla ante su poder ilimitado.
Desarrollo
1.- Para Dios no hay nada imposible (versículos 2 al 11).
¿Cómo derribar los problemas que encontramos al paso diariamente? La respuesta la
ofrece el texto bíblico objeto de análisis en esta lección cuando Israel –al mando de
Josué y bajo la guía de Dios-- toma a Jericó. Primero, someternos a Dios. Segundo,
obrar conforme a sus instrucciones específicas. Tercero, dejar de lado toda sombra de
duda.
2- Es necesario descansar en las promesas de Dios. "Pero el Señor le dijo a Josué:
«¡He entregado en tus manos a Jericó, y a su rey con sus guerreros!" (v.2). Una de las
características de cristianos que experimentan el mover milagroso del Creador en sus
vidas es la confianza en las promesas de Dios. Algunos toman su biblia y resaltan, con
marcadores de color, aquellas porciones que tienen especial significación para su
existencia y que han visto corroboradas en oración.
3- Es necesario obedecer a Dios aunque no comprendamos las razones de Dios.
(vv.3-5). Las instrucciones del Señor --aunque no las entendían plenamente porque su
lógica se fundamentaba en la imposibilidad de cruzar los enormes muros, pero la fe les
decía que era posible lograrlo-- ameritaban obediencia. En todo momento los guerreros
debían ir acompañados por los sacerdotes y el Arca del Testimonio. ¿Se da cuenta? Si
tenemos en cuenta a nuestro amado Padre en lo que hacemos, aseguramos la victoria.
"Cuando Josué terminó de dar las instrucciones al pueblo, los siete sacerdotes
marcharon al frente del arca del pacto del Señor tocando sus trompetas; y el arca del
pacto les seguía."(v.8). Obedecer glorifica a Dios. Es la fe ciega de quien camina en la
cuerda floja: tiene la certeza de que soportarán su peso. O la del niño que se arroja en
brazos de su padre: sabe que lo recibirá y no permitirá que sufra tropiezo.
4.- el buscar la presencia de Dios debe ser nuestra primera actividad en el día (versículo
12).
A Josué le correspondió asumir el papel principal: guiar a los israelitas. “Al día
siguiente, Josué se levantó temprano, y los sacerdotes cargaron el arca del
Señor."(v.12). Ejercer el liderazgo no es fácil, pero podemos hacerlo si dependemos
total y absolutamente de nuestro Hacedor. No importa lo difícil de la tarea, si buscamos
a Dios primero encontraremos la victoria en su presencia.
5.- Toda sombra de duda desaparece ante la fe (versículos 15 al 20).
Es frecuente que, cuando esperamos un milagro de Dios, nos asalten pensamientos de
duda o quizá de incertidumbre. No es otro que Satanás bombardeando nuestra mente
para que, mediante la incredulidad, levantemos obstáculos al mover del Supremo
Hacedor. Cuando nos embarguen pensamientos peligrosos, volvamos la mirada a
Jesucristo y recordemos que por su sacrificio en la cruz nos hizo hijos de Dios, y en fe,
obtenemos lo que pidamos.
"Entonces los sacerdotes tocaron las trompetas, y la gente gritó a voz en cuello, ante lo
cual las murallas de Jericó se derrumbaron. El pueblo avanzó, sin ceder ni un
centímetro, y tomó la ciudad."(v. 20).
6 – Conclusión
La vida nos presenta retos constantes que debemos asumir. Algunos son el producto del
crecimiento espiritual o secular que nos obliga a asumir otras responsabilidades. Están
en el marco de lo previsible, es decir, sabemos que llegarán y en algunos casos, hasta
los esperamos. Otros, por el contrario, están fuera de nuestras previsiones y pueden
sorprendernos cuando tocan a la puerta. Fueren cual fueren las circunstancias, debemos
estar preparados para asumir esos retos con la ayuda de Dios.
Preguntas de reflexion
1 - ¿Cuáles son los retos que está enfrentando hoy?
2 – ¿Que está haciendo para vencer y superar estos Retos?
3- ¿Porque crees que Dios lo está permitiendo?
4- Tres recursos que Dios nos provee para vencer
La biblia: Mateo 4:4 Efesio 6:17 Romanos 10:9
La fe: Mateo 17;20 Hebreos 11:1
El Espiritu Santo: Hechos 1:8 Juan 14:15-18,26
Lección 16. Un futuro de esperanza
Introducción
Ningún cristiano puede progresar mucho en la vida cristiana ni ser eficaz en el servicio
cristiano si no le da mucha importancia a la Biblia. Desafortunadamente, muchos no la
valoran realmente. ¿Qué lugar ocupa la Palabra de Dios en su vida? Tal vez una de las
mayores necesidades hoy en día sea la de volver a poner énfasis en la naturaleza, el
mensaje y el poder de este maravilloso Libro. En Hechos 17:1-12, hay varias referencias
a las Escrituras que provocan y responden a tres preguntas.
1. ¿QUÉ ES LA BIBLIA?
La Biblia es un libro, pero ¿qué contiene y en qué consiste? En Hechos 17:2 y 11 se nos
dice: “las Escrituras…”
La Biblia está formada por las Escrituras. Aquí se hace referencia a las Escrituras del
Antiguo Testamento, pues los libros del Nuevo Testamento estaban apenas en proceso
de ser escritos. Para nosotros, la Biblia está formada por el Antiguo Testamento y el
Nuevo Testamento, y cada Testamento puede dividirse en cuatro secciones. El Antiguo
Testamento está formado por el Pentateuco (o los Libros de Moisés), los Libros
Históricos, los Libros Poéticos y los Libros Proféticos; y el Nuevo Testamento está
formado por los Libros Históricos, las Epístolas Paulinas, las Epístolas Generales y el
Libro del Apocalipsis.
La Biblia es la Palabra de Dios. ¿Qué queremos decir con esto? Queremos decir que
Dios ha hecho que se escribiera toda la Biblia, y como Él ha dictado sentencia en su
redacción, es por lo tanto autoritativa, exacta y totalmente confiable. Hay dos escrituras
que afirman con toda certeza la inspiración completa de la Biblia. La primera es 2
Timoteo 3:16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Así como Dios sopló en el
hombre aliento de vida para que se convirtiera en alma viviente, así también Dios sopló
en las Escrituras e hizo de la Biblia un libro viviente: Génesis 2:7. La segunda
referencia es 2 Pedro 1:21: “…los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados
por el Espíritu Santo”. Hubo cuarenta escritores de los libros de la Biblia; eran hombres
de todos los ámbitos de la vida: desde reyes y profetas hasta pescadores y pastores.
Estos escritores escribieron sus escritos durante un período de unos 1600 años, y sin
embargo, lo maravilloso es que cuando se reúnen los 66 libros de la Biblia, se produce
una unidad, una armonía y una coherencia en la verdad. Esto sólo pudo haber sido
posible gracias a una acción sobrenatural del Espíritu Santo en las mentes de estos
escritores, de modo que sus escritos no fueran simplemente sus propias palabras, sino
las palabras de Dios.
La Biblia es única. Es interesante notar que en el versículo 13 se utiliza el artículo
definido: “ la Palabra de Dios”, no “ una palabra”, sino “ la Palabra”. Por supuesto, si la
Biblia es inspirada y respirada por Dios, entonces debe ser única. El salmista dijo:
“Entre los dioses no hay nadie como tú” (Salmo 86:8), y podemos decir con certeza:
“Entre los libros no hay nadie como este Libro”. Así como el Señor Jesús fue y es único
entre los hombres, así también este Libro es único entre los libros.
2. ¿CUÁL ES EL MENSAJE CENTRAL DE LA BIBLIA?
El versículo 3 nos dice que el ministerio de Pablo consistía en “explicar y demostrar que
era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos”. Así, vemos que
el mensaje central de la Biblia es Cristo, el Hijo de Dios encarnado, crucificado,
resucitado, exaltado y vivo por los siglos de los siglos.
Este libro nos habla de los orígenes de las cosas, de la creación del mundo y del hombre
– y recordemos que sin el relato bíblico de la creación no tenemos ningún otro relato
válido. Los evolucionistas pueden negar la historia de la creación en Génesis, pero ¿qué
pueden darnos en cambio? La Biblia también nos habla del futuro, de la eternidad, y sin
ella nos quedamos en la oscuridad. Nos habla de los patriarcas y los profetas, y del trato
de Dios con los hombres y a través de ellos. La Biblia es histórica, psicológica,
científica, arqueológica, biológica, genealógica y geográficamente exacta en todas sus
afirmaciones. Pero el mensaje central del Libro es Cristo, crucificado, resucitado,
exaltado y que viene de nuevo. ¡Cuán significativa es la declaración acerca del Señor
Jesús en Su conversación con los dos discípulos en el camino a Emaús – Lucas 24:27!
Debemos creerlo. “Muchos de los judíos creyeron” (versículo 12). La enfermedad más
mortal hoy en día es la incredulidad; busque las palabras del Señor Jesús en Juan 5:46.
Debemos escudriñarla. Los bereanos “examinaban cada día las Escrituras” (versículo
11). Debemos investigar la Palabra de Dios y hacerlo diariamente. ¡Vea lo que dijo el
Señor Jesús en Juan 5:39!
Debemos recibirla. Los bereanos “recibieron la palabra con toda solicitud” (versículo
11), y esto significa que debemos aplicar la Palabra a nuestra vida de modo que no la
creamos meramente con nuestra cabeza sino con nuestro corazón – vea Hebreos 4:2 y
compárese con Santiago 1:22.
Debemos proclamarlo, como lo hizo Pablo (versículos 2-3), de labios para afuera, de
palabra (ver Hechos 4:33).
Pasaje clave: hebreos 11:1. "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve"
Introducción:
¿Cómo definir la fe? Resulta altamente complejo tratar de definir la fe. Muchos han
tratado de hacerlo pero han errado en su propósito, porque la fe ante todo es práctica.
Por esa razón podemos decir que la mejor definición es la que hace el autor de la carta a
los Hebreos: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se
ve" (Hebreos 11:1).
La Escritura señala que una actitud de fe honra a Dios. "Pero sin fe es imposible agradar
a Dios" (Hebreos 11:6). Por esa razón encontramos que a lo largo de la historia, los
hombres de la Biblia se caracterizaron por tener fe.
Desarrollo.
La mujer que creyó
El capítulo 5:25-34 del evangelio de Marcos contiene una interesante historia que nos
habla respecto de la fe. En ella y mientras el Señor Jesús andaba a orillas del mar de
Galilea, se le acercó una mujer que había invertido una cuantiosa fortuna en procura de
ser sanada de un flujo de sangre, pero los médicos la habían desahuciado.
1- No te des por vencido en adquirir tu milagro ? versículo 25-26
La mujer del flujo de sangre había sufrido por 12 años y había gastado todo lo que tenía,
pero no se desanimo estaba determinada a buscar su sanidad
2- Jesús puedes sanarte. Versículo 27
Cuando oyó hablar de Jesús activo su fe, cuando siente que pierdes todas esperanza para
tu necesidad, ve a la biblia y mira lo que Jesús puedes hacer por ti, la fe viene por el oír
y oír la palabra de Dios Romanos 10:17
3- Confeso el milagro
Si tan solo tocare el borde de su manto seré salva,
La confesión y la fe van juntas, la confesión es una declaración de fe para recibir el
milagros, si está pasando por algunas circunstancias difíciles, confíe el milagro esta
sobre tu vida.
Introducción
El perdón Es la solución de Dios para la amargura, el resentimiento y hostilidad. Usted
y yo tenemos la libertad encontrada sólo a través de una sincera actitud de perdonar a
los demás.
D. Miedo: Algunos resisten a perdonar para evitar parecer débil, ser malentendido,
o sentirse rechazado.
F. parcial perdón: La gente trata de escoger y elegir qué delitos pueden ser
perdonados.
A. Nuestra comunión con Dios sufre cuando nos negamos a liberar a otros de sus
pecados en contra de nosotros (Mateo 6:14-15).
B. Debemos perdonar y otra vez. En Mateo 18:22, Jesús dice a Pedro que debe
perdonar a su hermano "setenta veces siete" para ensenarnos que le perdón no tiene
límites.
D. Es posible que nunca perdonará si usted espera hasta que "lo sienta."
A. Reconozca que han sido totalmente perdonados. Dios lo salvó por la gracia no
porque se lo merecía. Él ha ofrecido gratuitamente su perdón por toda su vida.
D. Pida a Dios que te perdone. También es necesario admitir que la actitud hacia la
otra persona, él o ella estaba mal.
E. deshacerse de la ira. A través del poder del Espíritu Santo y por un acto de su
voluntad, decide dejarlo ir.
6- guía de ayuda
A. Las emociones fuertes que ha tenido hacia los demás serán reemplazados por la
compasión.
B. Usted será capaz de aceptar a los demás sin tener la sensación amarga, aunque
nunca vayan a cambiar. Va a tratar de entender por qué actuaron como lo hicieron.
C. Usted se sentirá agradecido de que Dios le permitió que esa difícil experiencia le
enseño más sobre las riquezas de su gracia.
Conclusión:
No podemos aferrarnos a la falta de perdón, amargura y resentimiento. Podemos
escapar de las cadenas de auto-destrucción que enredan a los que se niegan a mostrar
misericordia. Cuando el Espíritu Santo te recuerda a la gente que debe perdonar, debe
hacer caso de a su voz. Es mi oración que con valentía y sabiduría elija hacer frente a
esos sentimientos que nos dañan cuando no perdonamos.
Preguntas de reflexión
4- ¿A quién le toca pedir perdón cuando hay ofensa entre dos hermanos?
Introducción
La gracia es la única fuente de la cual fluye la buena voluntad, el amor y la salvación de
Dios para sus escogidos. “Es el favor eterno y totalmente gratuito de Dios, manifestado
en la concesión de bendiciones espirituales y eternas a las criaturas culpables e
indignas”.
Conclusión
La vida eterna es una dádiva, y por, lo tanto, no puede conseguirse por las obras, ni
reclamarse como un derecho. Si, pues, la salvación es una dádiva, ¿quién tiene derecho
alguno para decir a Dios a quien debería concederla? Y no es que el bendito Dador
niegue este don a quien lo busca con todo el corazón, y según las reglas que él ha
prescrito. No, él no rechaza a nadie que vaya con manos vacías y por el camino que ha
establecido.
Y el hecho de que la gracia separa a los que quiere para hacerles objeto de sus
favores provocan las protestas acaloradas de los rebeldes orgullosos. El barro se levanta
contra el Alfarero y pregunta: “¿Por qué me has hecho tal?” El rebelde desaforado se
atreve a disputar la justicia de la soberanía divina.
Fue esta gracia la que salvó a “publicanos y pecadores”, y dijo de los fariseos
religiosos “dejadlos” (Mat. 15:14). La gloria de la gracia gratuita y soberana de Dios
brilla de manera visible más que en ninguna otra parte, en la indignidad y diversidad de
los que la reciben. “La ley entró para agrandar la ofensa, pero en cuanto se agrandó el
pecado, sobreabundó la gracia” Rom 5:20.
La gracia de Dios fluye para sus elegidos sólo a través de Cristo el Mediador.
“Mucho más abundó la gracia de Dios a los muchos, y el don por la gracia de un
hombre, Jesucristo… mucho más reinarán en vida por Jesucristo los que reciben la
abundancia de la gracia, y del don de la justicia… la gracia reine por la justicia para
vida eterna por Jesucristo Señor nuestro” (Rom. 5:15-17,21).
Conclusión
De ahí que podamos decir: “La gracia es la provisión para hombres que están tan caídos
que no pueden levantar el hacha de justicia, tan corrompidos que no pueden cambiar sus
propias naturalezas, tan opuestos a Dios que no pueden volverse a él, tan ciegos que no
le pueden ver, tan sordos que no le pueden oír, tan muertos que él mismo ha de abrir sus
tumbas y levantarlos a la resurrección”.
Lección 26. ¿Por qué debemos tener Un Corazón agradecido con Dios?
Pasaje clave: Salmo 100.1-5
Introducción
La Biblia nos dice que el corazón es la sede de nuestras emociones, pasiones, decisiones
morales, actitudes y pensamientos; de toda nuestra vida. Además D
ro, amoroso, generoso y bondadoso. También afirma que en muchos sentidos es
engañoso y perverso (Jeremías 17.9). Pero es indudable que su condición es de vital
importancia para nuestro bienestar emocional y espiritual. Por ahora concentremos
nuestra atención en que el corazón del que habla la Biblia es agradecido.
Desarrollo
2-¿A qué crees que ponemos más atención a los problemas o a las bendiciones?
3-¿Has agradecidos a Dios alguna vez por los problemas o solo te quejas?
Lo que no es el quebrantamiento
A) El quebrantamiento no es juicio destructivo. Si el Padre celestial nos reprende es
con el propósito de que confrontemos algún rolando nuestra vida en un
momento dado.
B) El quebrantamiento tiene como mira el futuro. Dios confronta actitudes tomando
en cuenta nuestro futuro y servicio a fin de someternos a su voluntad y convertirnos en
siervos útiles. Cuando fuimos salvos Él al Espíritu Santo a morar en nosotros a fin
de que sujetemos nuestra voluntad a la suya, que Cristo lleve a cabo su vida por medio
de nosotros, que nosotros ejecutemos sus planes y que influyamos en los que nos
rodean.
C) El quebrantamiento no es castigo. Dios aplica este tipo de disciplina para
reivindicar su justicia solo a los que le han rechazado. En cuanto a los suyos, Él nos
reprende para demostrarnos su amor y su anhelo de que podamos ser instrumentos útiles
en sus manos al someternos a sus designios.
El proceso del quebrantamiento
Dios se enfoca en aspectos de nuestra mente que debemos corregir. Por ejemplo, en la
vida de Moisés, de Pedro y de Pablo, Él tuvo que eliminar sus actitudes destructivas
antes de utilizarlos para actuar por medio de ellos.
En el caso de Moisés, Dios no a un militar para liberar a su pueblo de la esclavitud
egipcia sino a un pastor de ovejas que durante 40 años había aprendido a sortear los
rigores de la vida en un desierto desolado. Él enseñaron a ser
obediente para ser el caudillo que liberara a ese pueblo.
En repetidas ocasiones Pedro ser impulsivo y el Señor Jesús tuvo que corregirlo
(Mateo 14.24-31; 26.33-35; Lucas 22 54-62; Juan 13.5-10; 18.1-11). El Señor
presión a fin de que Pedro llegara a ser líder en la iglesia y predicador poderoso el día
de Pentecostés (Hechos 2.14-47).
Por su parte, Pablo tenía motivos para enorgullecerse como fariseo destacado, verdadero
erudito, como denodado misionero la resurrección de
Cristo sufriendo persecución, azotes, encarcelamientos e innumerables sufrimientos (2
Co 11.22-33). Pero también :― que la grandeza de las
revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado (por Dios) un aguijón en mi
carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca s b ‖( C
7
Lo mismo sucede con nosotros: podremos ser instrumentos útiles para Dios solo si le
obedecemos. Gracias a su amor Él permite que surjan dificultades en nuestra familia,
nuestras finanzas o nuestra salud a fin de que lleguemos a la madurez espiritual que sea
efectiva en su Reino. nos resistimos a ser quebrantados?
Conviene recordar que el quebrantamiento es el requisito de Dios para que seamos
útiles al máximo. Por eso debemos reconocer que somos presa de:
A) Orgullo. Deseamos hacer nuestra voluntad. I Ignorancia. Nadie nos ha enseñado
el Verdadero significado del quebrantamiento.
B) Temor, N D más desagradables.
C) del mundo, Nos involucramos en situaciones de las que parece imposible
desligarnos.
D) Relaciones nocivas. Elegimos entre Dios y cualquier otra persona.
E) Rebeldía. Escogemos actuar a nuestra manera.
H) Ataduras de Satanás. El pecado nos atrapa y no podemos escapar de sus garras.
Consecuencias de rehusarnos a ser quebrantados
A) Obstaculizamos nuestra relación con el Señor.
B) Posponemos el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas.
C) Hacemos sufrir a nuestros seres queridos.
D) Limitamos el poder de Dios en nuestras vidas para usarnos.
E) Dios podría hacernos a un lado.
2- ¿Cuáles son las áreas más comunes donde necesitamos ser quebrantados?
Introducción
Basaremos este estudio en la pregunta que se hace Saulo de Tarso en el momento
mismo de su nuevo nacimiento: “¿Qué haré, Señor?”. ¿La conversión de Saulo fue algo
“casual”? ¿Fue una conversión repentina en el camino a Damasco o fue un plan y
propósito divino? Hechos 9:15 nos dice que ciertamente fue “conforme al plan” – el
plan de Dios. Pero ¿tiene Dios un plan para mi vida? Si es así, ¿cómo puedo saberlo y
qué implica encontrarlo? Estas y muchas otras preguntas exigen una respuesta.
Es un plan personal. Observa los pronombres personales: “tú” y “yo” en Hechos 9:4. No
hay nadie más en el mundo como tú, y por lo tanto, el plan de Dios para ti es único y
personal: ¡solo para ti! Él tiene un propósito que cumplir en y con tu vida que no puede
cumplirse en y con la vida de ninguna otra persona.
Es un plan perfecto. En Romanos 12:2 (que sólo debe leerse en conjunción con
Romanos 12:1), se nos dice que la voluntad de Dios, o el plan y propósito de Dios en la
vida de Sus hijos, es “su buena voluntad, agradable y perfecta”.
Es un plan práctico, viable y que está íntimamente relacionado con la vida y el servicio
cotidianos. No es un plan que sólo suene “bueno, agradable y perfecto” en un sentido
teórico, ¡sino que se demuestra que lo es en la experiencia!
2. LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA, POR TANTO, ES DESCUBRIR EL PLAN
Y EL PROPÓSITO DE DIOS PARA NUESTRA VIDA.
Esto es obvio, pero es tristemente cierto que algunos cristianos no logran descubrir el
plan y el propósito de Dios para su vida, y en consecuencia toda su vida está llena de
desilusión y derrota, frustración y fracaso. ¡Qué maravilloso es sentir que estamos
logrando algo que realmente vale la pena y saber que lo estamos haciendo, no para
nosotros mismos, sino de acuerdo con la voluntad de nuestro amoroso Padre celestial!
Toda persona no convertida vive una vida planificada por sí misma, como Saulo hasta el
momento de su conversión (ver Hechos 9:5); pero también es tristemente cierto que
muchos cristianos planifican sus propias vidas. Tomamos decisiones y elecciones que
luego resultan ser muy equivocadas (compara Juan 21:3). No hay nada más grande ni
más reconfortante que saber que estamos en el centro de la voluntad de Dios, y cada uno
de nosotros puede saber exactamente eso.
Comunión con Él en oración. Una oración apropiada está registrada en el Salmo 27:11;
y es cuando sabemos lo que es entrar regularmente en el lugar secreto que el Señor nos
revela bondadosamente Su plan paso a paso.
Estudiando y escudriñando Su Palabra. ¡Cuán maravillosamente han sido guiados todos
los santos de Dios al leer y someter sus vidas a los mandamientos y la guía de la Palabra
de Dios! – Busque el Salmo 119:105.
Obediencia inmediata e incuestionable. Dios revela su voluntad cuando lo obedecemos
(consulte 1 Samuel 15:22). Solo lo hace paso a paso; Saúl tuvo que entrar en la ciudad
antes de que el Señor le dijera el siguiente paso que quería que diera (Hechos 9:6).
Confianza total e implícita. Rara vez podemos ver la acción de Dios en nuestras vidas,
porque vivimos por fe y no por vista. Esto significa que tenemos que confiar en Él. El
Señor eligió a Saulo para que fuera “instrumento escogido”, y Saulo tuvo que confiar en
Él en todo lo que Él permitió en su vida: sufrimientos, privaciones, lapidaciones,
prisiones… (2 Corintios 11:24-28). Debemos recordar que el plan de Dios incluye Su
permiso para las pruebas de la vida: consulte 1 Pedro 4:12-13 y 19.
5. EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRA VIDA ES ETERNO
Tal vez, al llegar a este último punto de nuestro estudio, usted diga: “¡Qué tema tan
emocionante para los jóvenes que tienen toda la vida por delante!” Pero es un tema
igualmente emocionante para el cristiano más anciano, porque todos los que
pertenecemos al Señor tenemos una eternidad gloriosa por delante, y el plan de Dios
tiene una parte terrenal y una celestial. La parte terrenal es como el cimiento del
edificio; la parte celestial puede compararse con la estructura del edificio. Tendemos a
tener una concepción muy limitada del plan de Dios. Cuando un cristiano muere a la
edad de 30 o 40 años, decimos: “¡Qué tragedia!” –lo cual es cierto desde el punto de
vista limitado de la tierra; pero el plan amoroso de Dios para sus hijos es un plan eterno
–vea Efesios 2:10; 1 Juan 2:17
y 2 Timoteo 4:7-8.
Lección 31 ¿A quién debemos amar primero?
Lección 32 Cualidades que edifican la relación matrimonial las adversidades
Introducción
En este estudio, basado en 1 Samuel 30:1-6, vamos a considerar un período de la vida
de David en que se encontró inmerso en la angustia y la turbación, y veremos lo que
hizo en este tiempo de turbación y la manera maravillosa en que el Señor obró en su
vida. Los problemas no pasan a nadie por alto (Job 5:7; 14:1). Quizás usted esté ahora
pasando por un tiempo de dificultades. Si es así, hay ayuda para usted en este estudio, y
si no, le servirá de preparación por adelantado para el futuro, porque a todos nos llegan
tiempos difíciles y es bueno saber qué hacer cuando vengan. Mire 1 Samuel 30:1-6 y
verá que:
¿Qué hizo David en medio de sus tribulaciones? El versículo 6 dice que “se fortaleció
en el Señor su Dios”. Es bueno nuevas fuerzas en el Señor personalmente, pero a veces
necesitamos la ayuda de otros para encontrar esas fuerzas. ¿Cómo podemos hacerlo?
Conclusión
Reconozca Su bondad (versículo 23): mire Salmos 9:9; 27:5; 46:1; 143:11 y Nahúm
1:7.
Lección 34 ¿Cómo deben los padres mostrar el amor hacia los hijos?
Lección 35 ¿Para qué sirven las pruebas?
Lección 36 ¿Cómo puedo tener un corazón limpio y puro?
Lección 37 ¿Que es el dominio propio?
Lección 38 La sequía espiritual en nuestra vida
Lección 39 Cuidado con la ansiedad (estrés)
10- Rechazar consejos que no sean bíblicos. Por bien intencionados que estos sean,
no concuerdan con los planes específicos que Él ha preparado para cada uno de nosotros
en particular.
11- Mantenerse en oración constantemente y escuchar las instrucciones divinas. A
veces Dios usa las pruebas, el dolor o el sufrimiento para acercarnos a Él a fin de que
crezca nuestra dependencia y aumente nuestra relación estrecha con Él.
12- Obedezcamos a Dios y dejemos las consecuencias en sus manos. Pase lo que
pase, sabemos que el Padre nos ama y que Él sigue controlando la situación.
Conclusión
Si usted confronta una crisis el Señor desea cambiarla en una oportunidad singular para
que usted desarrolle nuevas aptitudes, fortalezca su carácter y se acerque más a Él. Mi
oración es que con gozo usted se entregue a la gracia y el amor del Padre aun en medio
de la adversidad.
Preguntas de reflexion:
1- ¿Cuál fue la clave principal para que la promesa de Dios se cumpliera en la vida
de José?
2- ¿Qué me sucede cuando guardo rencor con aquellos que me traicionan?
3- ¿Hay alguna promesa que Dios me hizo que todavía no he visto cumplir?
Introducción
Muchos usan la cruz como adorno de joyería, para decorar su hogar o como amuleto de
la buena suerte; pero muchos no se dan cuenta de su origen ni de su verdadero
significado. En realidad, la cruz representa el evento más significativo de la historia de
la humanidad, por lo que el apóstol P b : ―L nuestro
Señor J f ‖ (G 6 4 En otras palabras, todo lo
que Pablo había recibido como herencia o logrado en la vida no valía nada en
comparación con su relación con Dios por medio de su Hijo Jesucristo. Posición social,
riquezas, influencia, reputación y comodidades, todo eso carecía de significado al
reflexionar sobre la redención que había recibido gracias a la crucifixión.
Desarrollo
Es símbolo de vergüenza, sufrimiento y muerte
Los barbaros inventó este método para ejecutar la delincuencia de la manera más
cruenta y prolongada que fuera posible. Después, los griegos y tras ellos los Romanos,
lo adoptaron y lo utilizaron por todo su vasto imperio. Sin embargo, los Romanos
consideraron que era tan atroz y despiadado que ningún ciudadano Romano fue jamas
crucificado, excepto en casos de traición imperdonable.
Por su parte, los judíos también aborrecían ese castigo, pues todo aquel que era colgado
en un madero ― D ‖ (Deuteronomio 21.22- 23). Aun , los enemigos de
Cristo incitaron a la multitud a pedir a gritos que Pilato lo crucificara para castigarlo
porque decía que era el Hijo de Dios (Juan 19.7).
Es símbolo de salvación y vida eterna
Aunque para el mundo en general haya sido absurdo creer que alguien que haya muerto
ignominiosamente podría ser objeto de la fe que salva de la condenación P b
― b ; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros
D ‖ ( C losenses 1.18). Asimismo, no solo los primeros creyentes sino que desde
entonces millones de personas han sido perdonadas de sus pecados y con gozo
Se han acogido a la promesa de vida eterna ofrecida por el mismo Cristo (Juan 3.16).
p p Señor Jesús
Él mismo sabía que el propósito para descender del cielo era morir por el pecado del
mundo (Mt 20.28) y N Moisés levantara la
serpiente en el desierto, Él mismo debía ser levantado (Juan 3.14).
Más discípulos que debía sufrir, morir y resucitar al tercer día. Además,
sabía ―sería entregado por el determinado consejo y anticipado conocimient D ‖
― ‖ Pedro en su sermón del día del Pentecostés (Hechos 2.23). O
sea, que esa ejecución fue llevada a cabo conforme al plan del Padre celestial para la
redención de todo pecador, como había quedado establecido desde antes de la fundación
del mundo (1 Pedro 1.19-21).
3. Servir a Cristo con nuestro tiempo, talentos, energía y recursos, agradecidos por
habernos recibido gratuitamente en la familia de Dios como hijos amados y herederos
de sus promesas.
4. Hablar a otros de Cristo, reconociendo que hemos sido salvos por su gracia e
invitándolos a formar parte de los que Él de la
condenación eterna.
Preguntas de reflexion
1- ¿Porque no pudo Dios perdonar al mundo sin el sacrificio de la cruz?
2- ¿Qué quiere Dios decir con tome su cruz cada día y sígame?
La tumba vacía nos ofrece el verdadero consuelo que nuestro Padre celestial ha
preparado, su Hijo ha cumplido los requisitos necesarios y su Santo Espíritu nos ha
dado a conocer en la Biblia. Ese consuelo puede convertirse en realidad para quien
todavía alberga interrogantes sobre su destino por la eternidad, creyendo en la obra de
Cristo en el Calvario. Más aún, confirma su deseo expresado en su petición poco antes
de morir, al
: ―P ro que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para
que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación
del mundo.
Preguntas de reflexión
1- ¿Porque los hombres temen a la muerte?
4- ¿Qué pasa con los que no han muerto cuando Cristo venga?
Lección 44. La venida de Cristo
Pasaje clave: 1 Juan 3.1-3
Introducción
¿Cuándo
Esa es la pregunta que muchos me hacen cuando hablo acerca del fin del mundo. Los
creyentes desean saber si el Señor b todavía suceder algunos
eventos proféticos. Quienes no creen en el mensaje bíblico dicen que si no ha regresado
todavía es porque se trata de una idea absurda. Por su parte, la Biblia relata que los
discípulos de Cristo también se preguntaron cuando volverían a verlo. En distintas
ocasiones se lo preguntaron y aunque Él no les dio una respuesta defin
regresaría. Y nosotros podemos estar absolutamente convencidos de que lo veremos
cara a cara. Si recordamos y no dudamos que Él puede regresar de un momento a otro,
tendremos la perspectiva bíblica de la vida, basada en el principio que afirma que el
deseo ferviente del regreso del Señor nos mantiene viviendo productiva mente.
Desarrollo
Promesas bíblicas acerca del regreso del Señor
1- La segunda venida conocida en todo el mundo.
He b ron; y todos los linajes de la tierra
harán lamentación por él‖ (A ocalipsis 1.7). De eso no puede caber la menor duda, pues
se trata de la promesa del Dios eterno y fiel a todo lo que ha prometido.
2- Cristo ha preparado un hogar eterno para ca
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy,
pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar,
otros también estéis‖ (Juan 14.2-3).
Esta promesa ― b ‖ Cristo (Fil 2.13).
3- Nadie sabe el día
―N otros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola ‖
(Hechos 1.7). Ya se los había dicho, pero ahora les su sometimiento incondicional
a las disposiciones soberanas del Padre celestial.
4- Su regreso puede ser en cualquier momento.
“V pro ‖ (Apocalipsis. 7 ; ―V b ‖( ; b Pb :― sabéis
perfectamente que el día del Señor como ladrón en la
‖ ( Tosalonisense 5 ; f ― b ‖
(1 Colosense 5 5 S f
2- ¿Cuales son las condiciones que debo tener para irme con el en su regreso?
Introducción
La tentación está siempre a la puerta. No es algo nuevo. Siempre ha sido así y sin duda,
seguirá ocurriendo. Por esa razón estamos llamados a permanecer firmes, tomados de la
mano del Señor Jesucristo quien nos fortalece. Bajo Su poder, nada ni nadie nos
derrotará.
Desarrollo
1.- El Espíritu Santo nos fortalece para vencer la tentación.-
Cuando leemos el pasaje con detenimiento, descubrimos que si el Espíritu Santo se
mueve en nosotros con poder, porque le dejamos actuar, podremos vencer la tentación
(versículo 1). Ese mismo Espíritu de poder estaba en el amado Jesús, en su condición
cien por ciento divina y cien por ciento humana.
Ahora, cuando abordamos el tema de la tentación, es necesario que consideremos
algunos aspectos prácticos como el hecho de que Satanás aprovecha la debilidad de la
carne (versículo 2). Cuando el Maestro tuvo hambre, inmediatamente vino a traer
tropiezo, tentándolo para que cediera a los deseos físicos. No podemos desconocer que
todos estamos expuestos a situaciones en las cuales la carne puede ser tentada.
Recordemos siempre que el Tentador se aprovecha de la naturaleza humana débil.
Ahora, la tentación no es pecada; pecado es ceder. Transgredir los principios que el
amado Padre celestial ha trazado para su pueblo. Nuestra actitud permanente debe ser
estar en guardia frente a las tentaciones que pone el diablo en nuestro camino.
2.- Las tres dimensiones de la tentación. (1juan 2:15-17)
Como usted y yo, el amado Señor Jesús fue tentado en todo, pero venció. "Por tanto,
teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios,
retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra
semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,
para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." (Hebreos 4:14-16).
Cuando miramos la tentación, vocablo que proviene del griego peirasmos que traduce
pruebas, es necesario que miremos que podremos enfrentar:
a.- Tentación física (versículos 3, 4).- Fue la que experimentó el Señor Jesús cuando
Satanás le hizo notar que podría superar el hambre con solo pedir a las piedras
convertirse en pan. El amado Salvador le respondió asido de la Palabra, que es una
espada de dos filos (Cf. Efesios 6:17) y le hizo notar que es la Palabra alimento para el
pueblo de Dios (Deuteronomio 8:39. Resaltó tácitamente que en la balanza entre lo
físico y lo espiritual, prima lo espiritual. Tal vez en su vida lo tiente Satanás en el plano
económico, en la salud o en la necesidad de aceptación. b.- Tentación de poder
(versículos 5-7).- Aunque Dios prometió guardar a sus siervos por obra de sus ángeles
ministradores (Salmo 91:11, 12), el amado Señor Jesús dejó sentado:
a.- Que cumpliría en sujeción, el plan de Dios.
b.- Que el poder espiritual sería para honrar y glorificar al Señor.
Hay quienes pretenden que el poder de Dios sea utilizado para bien propio y mal de los
demás. ¡Tremendo error! En todo milagro que ocurre, debe ser Dios quien honre y
glorifique su Nombre.
c- Tentación de gloria (versículos 8-11).- Satanás tiene dominio sobre el mundo, a
través del pecado (versículo 8). También y fruto del mover pecaminoso que hay
acendrado en el género humano, el diablo se glorifica porque hombres y mujeres, con su
comportamiento, se rinden a él. Ahora, él ofrece gloria pasajera a quienes le tributan
sujeción. Ha ocurrido con gobernantes, políticos, artistas, empresarios y con infinidad
de personas que quieren poder, sin medir el alcance de las consecuencias que traerá su
decisión. Frente a esa nueva tentación de adorarle, que le hiciera el enemigo, el Maestro
le resistió (versículo 10) y el tentador tuvo que huir (versículo. Santiago 4:7).
3.- Preguntas de reflexión
1.- ¿Dependo de Dios y de Su Espíritu para vencer la tentación?
3.- ¿He dejado que Satanás traiga desaliento a mi vida cristiana mediante pensamientos
de derrota?
4.- ¿He buscado la gloria de los hombres antes que agradar a Dios?
Introducción
La tentación es la atracción seductora de Satanás al creyente, para que vivan de un
modo contrario al plan de Dios, la tentación nunca procede de Dios pero el permite que
Satina pueda tentar nuestras vidas con la intención de que nosotros podamos crecer
mientras aplicamos la palabra en medio de la pruebas.
Desarrollo
Origen de la tentación
1-viene del maligno, mientras juegas con nuestros propios malos deseos (Santiago1:14)
2-usa a otros pecadores para seducirnos (Proverbios 1:10)
Conclusión
Satanás nos tienta porque quiere destruirnos, quiere que deseemos pecar para evitar que
seamos instrumentos de Dios, pues mientras estamos firmes somos una amenaza para el
reino de las tinieblas, recuerda que ningún deleite carnal será mejor que la satisfacción
el gozo y la paz que producen el ser le fiel a Dios.
Preguntas de reflexión
1-¿Cuál es la diferencia entre la tentación y las pruebas?
2-¿Puedo yo ser tentado más de lo que puedo soportar?
3-¿Qué debo hacer cuando estoy vulnerable?
4-¿Debo confesarle a otros mis luchas?
Lección 47 Tus pensamientos revelan lo que tú eres porque tu siembra determina
tus cosechas
Pasaje clave: Gálatas 6.7-10
Introducción
Toda decisión tiene consecuencias.
Si tomamos decisiones sabias y agradables a Dios, podemos esperar que el Señor
recompense nuestra fidelidad. Pero si nuestras decisiones son precipitadas o
pecaminosas, podemos anticipar consecuencias negativas. En general el fruto, bueno o
malo, no es evidente de inmediato, pero un día seremos recompensados por haber
observado una vida recta o segaremos las consecuencias de nuestra rebeldía contra
Dios. En Gálatas 6.7-8, la Biblia declara el principio de la siembra y la : ―N os
engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
P b para corrupción; mas el que siembra para el Espíritu,
del Espíritu ‖ E b “Cosechamos lo que sembramos, más de lo que
sembramos, después de sembrarlo”. Aunque el principio utiliza términos agrícolas, se
aplica a las cosas espirituales, como a casi todos los otros aspectos de la vida en
general.
Desarrollo El pasaje comienza : ―N os engañéis D b ‖
El engaño más común que muchos cometen es que pueden rebelarse contra el Señor y
quedar impunes. Ernst H f f b L
b versión blasfema del Padre Nuestro. Al entregarse a los placeres de este mundo
parecía que podía burlarse de Dios, pero suicidándose. El ateísmo no pudo pro
Q decir burlarse de Dios? Es menospreciarlo, tenerlo en poco. También implica
insultarlo, mofarse de sus leyes, ser arrogante y rebelde. Algunos creen que si no creen
en Dios, lo que dice la Biblia no les afecta en lo absoluto. No obstante, los principios
espirituales se aplican a todos, aunque no los acepten (Números 32.23; Éxodos 18.20).
Explicación de términos.
1) Carne – Parte de nuestra naturaleza que desea ser independiente de Dios. Al
creer en Cristo como nuestro salvador, Él nuestros pecados y el Espíritu Santo
vino a vivir en nosotros; pero una parte de nosotros D A
― ‖ (G 5 7 :― fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias,
homicidios, borracheras, orgias y cosas semejantes a
‖ (G 5 9-21).
2) Sembrar para la carne es Ceder a demandas y deseos pecaminosos. Es decir,
permitir, absorber y aceptar conductas y actitudes o entretenimientos inmorales. Por
ejemplo, algunos se concentran en su apariencia, en atesorar riquezas, o en ver películas
inmorales.
3) produce ruina y destrucción. En última instancia, el pecado conduce a una forma
de muerte que ocurre progresivamente (Romanos 6.23), pero como no sucede en un
instante, algunos creen que pueden quedar impunes.
a) Sembrar para el Espíritu Hacer lo que agrada al Señor. Llenar nuestra mente de
la Biblia y de las enseñanzas D (G 6 8-10). La obediencia a Dios aumenta la
influencia del Espíritu en toda persona que se entrega a obedecerle.
b) Eterna Duradera, de alta calidad. Al sembrar para el Espíritu, la cosecha
(G 5 -23). Si sembramos semillas de rectitud cosecharemos paz, integridad, relaciones
benéficas de gran calidad y de valor permanente.
La promesa. Quienes continúan sembrando para el Espíritu D (G
6 9 E apóstol Pablo había sufrido persecución, azotes, naufragio, apedreamiento y
encarcelamiento (2 Co 4.9-10; 11.23-28) pero exhortaba a los creyentes ―f
b Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor ‖ ( C 5 58 P
razón los creyentes han esperado recibir recompensa material por su obediencia a Dios.
Eso no con Pablo, aunque en general sus necesidades fueron suplidas. No
obstante, gracias a su perseverancia, sus cartas siguen alentando e instruyendo a
millones de creyentes, por lo que su recompensa celestial enorme. La promesa de
Gálatas 6.9 nos recuerda a los que sirven a Dios con toda fidelidad aun sin recibir
reconocimiento terrenal alguno. Además, no olvidemos a quienes en la actualidad
sufren persecución en distintos países b ― ‖ P
creyentes sigue vigente la exhortación de no desmayar, pues recibirán su recompensa y
descubrirán que vale la pena seguir fieles al Señor.
Conclusión.
Sembrar para el Espíritu es un acto de fe aunque solo es posible mientras estemos en
este mundo. Por esa razón Pablo b :―A que, según b
f f ‖ (G 6 T privilegio de sembrar semillas en las vidas de nuestros
semejantes: amigos, parientes, hijos, nietos y compañeros de trabajo. Estas pueden
consistir en actos pequeños, como decirle a alguien que Dios le ama, orar por algún
enfermo o dar apoyo a un extraño b
Preguntas de reflexión
1- ¿En general usted busca agradar al Espíritu Santo, o con cierta frecuencia se deja
dominar por la carne?
2- ¿Se puede sembrar en la carne y en el espíritu?
3- ¿Si reflexiono en mi vida podría darme cuenta en cual terreno estoy sembrando?
4- ¿Qué debo hacer para cambiar los resultados de mi vida presente?