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Cuatro Estados de Conciencia y Despertar

El documento aborda la importancia del Despertar de la Conciencia, destacando que la humanidad vive en un estado de sueño profundo y fascinación. Se describen cuatro estados de conciencia: Eikasia, Pistis, Dianoia y Nous, siendo este último el estado de perfecta iluminación. El texto enfatiza que solo aquellos que logran despertar su conciencia pueden alcanzar la verdadera comprensión y conexión con los mundos superiores.

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Cuatro Estados de Conciencia y Despertar

El documento aborda la importancia del Despertar de la Conciencia, destacando que la humanidad vive en un estado de sueño profundo y fascinación. Se describen cuatro estados de conciencia: Eikasia, Pistis, Dianoia y Nous, siendo este último el estado de perfecta iluminación. El texto enfatiza que solo aquellos que logran despertar su conciencia pueden alcanzar la verdadera comprensión y conexión con los mundos superiores.

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LOS CUATRO ESTADOS DE CONCIENCIA

Es necesario saber que la humanidad vive con la conciencia dormida. Las gentes trabajan
soñando. Las gentes andan por las calles soñando. Las gentes viven y mueren soñando. Cuando
hemos llegado a la conclusión de que todo el mundo vive dormido, comprendemos la necesidad de
despertar. Necesitamos el Despertar de la Conciencia.
Queremos el Despertar de la Conciencia.
Quien despierta la Conciencia puede estudiar, durante las horas de sueño, todas las
maravillas de los Mundos Superiores. Quien despierta la conciencia vive en los Mundos
Superiores como un ciudadano del Cosmos totalmente despierto. Entonces convive con los
grandes Hierofantes de la Logia Blanca.
Quien despierta la conciencia ya no puede soñar aquí en este plano físico, ni tampoco en los
mundos internos. Quien despierta la conciencia deja de soñar. Quien despierta la conciencia se
convierte en un investigador competente de los mundos superiores. Quien despierta la conciencia
es un Iluminado. Quien despierta la conciencia puede estudiar a los pies del Maestro. Quien
despierta la conciencia puede platicar familiarmente con lo Dioses que iniciaron la Aurora de la
Creación. Quien despierta la conciencia puede recordar sus innumerables reencarnaciones. Quien
despierta la conciencia asiste conscientemente a sus propias Iniciaciones Cósmicas. Quien
despierta la conciencia puede estudiar en los Templos de la gran Logia Blanca. Quien despierta la
conciencia puede saber en los Mundos Superiores cómo se encuentra la evolución de su
Kundalini.
Existen cuatro estados de Conciencia:
El primer estado de conciencia se denomina Eikasia.
El segundo estado de conciencia es Pistis.
El tercer estado de conciencia es Dianoia.
El cuarto estado de conciencia es Nous.
Eikasia (sueño) es ignorancia, crueldad humana, barbarie, sueño demasiado profundo,
mundo instintivo y brutal, estado infrahumano.
Pistis (vigilia) es el mundo de las opiniones y creencias. Pistis es creencia, prejuicios,
sectarismos, fanatismos, teorías en las cuales no existe ningún género de percepción directa de la
Verdad. Pistis es la conciencia del nivel común de la humanidad.
Dianoia (autoconciencia) es revisión intelectual de creencias, análisis, sintetismo
conceptual, conciencia cultural intelectual, pensamiento científico, etc. El pensamiento Dianoético
estudia los fenómenos y establece leyes,. El pensamiento Dianoético estudia los sistemas
inductivo y deductivo, con el propósito de utilizarlos en forma clara y profunda.
Nous (conciencia objetiva) es perfecta conciencia despierta. Nous es el estado de Turiya, la
perfecta iluminación interior profunda. Nous es intuición. Nous es legítima Clarividencia
Objetiva. Nous es el mundo de los Arquetipos Divinales. El pensamiento Noético es sintético,
claro, preciso, objetivo, iluminado. Quien alcanza las alturas del Pensamiento Noético despierta la
conciencia totalmente y se convierte en un Turiya.
La parte más baja del hombre es irracional y subjetiva y se relaciona con los cinco sentidos
ordinarios.
La parte más alta del hombre es el mundo de la Intuición Objetiva y Conciencia Objetiva
Espiritual. En el mundo de la Intuición se desarrollan los arquetipos de todas las cosas de la
Naturaleza.
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Sólo aquellos que han penetrado en el mundo de la Intuición Objetiva, sólo quienes han
alcanzado la alturas solemnes del Pensamiento Noético, están verdaderamente despiertos e
iluminados.
Ningún verdadero Turiya puede soñar. El Turiya jamás presume de su condición, nunca lo
dice, es su característica principal la humildad y sencillez, es puro y perfecto. Es necesario saber
que ningún Turiya es Médium, Pseudoclarividente o Pseudomístico, como todos esos que hoy en
día abundan como mala hierba en las escuelas espirituales, de estudios herméticos, ocultistas, etc.
El estado de Turiya es muy sublime y sólo lo alcanzan aquellos que trabajan en la Fragua
encendida de Vulcano durante toda la vida. El Kundalini es quien puede elevarnos al estado de
Turiya. es necesario advertir que las alturas del Turiya requieren muchísimos años de
ejercitamiento mental y Magia Sexual en Matrimonio Perfecto. Esto significa disciplina, estudio
largo y profundo, meditación interior muy fuerte y profunda, sacrificio por la humanidad, etc.
El estudiante gnóstico debe hacer una clara diferenciación entre Clarividencia y
Pseudoclarividencia: la primera se fundamenta en la Objetividad; la segunda, en la subjetividad.
Entiéndase por Objetividad la Realidad Espiritual, el mundo Espiritual; entiéndase por
subjetividad el mundo físico, el mundo de la ilusión, aquello que no tiene realidad. Existe también
la región intermedia, el mundo Astral, el cual puede ser Objetivo o Subjetivo según el grado de
desarrollo espiritual de cada cual.
Llámase Pseudoclarividencia a la percepción imaginaria, la fantasía, las alucinaciones
evocadas artificialmente, los sueños absurdos, las visiones astrales que no coinciden con los
hechos concretos, la lectura de pensamientos propios proyectados inconscientemente en la luz
astral, la creación inconsciente de visiones astrales interpretadas luego con auténticas realidades,
etc. También entran en esta clasificación el Misticismo Subjetivo, el falso Misticismo, los estados
Pseudomísticos que no tienen ninguna relación con el sentimiento intenso y claro, sino que se
acercan a la historia y a la pseudomagia; en otras palabras, falsas proyecciones religiosas
proyectadas inconscientemente en la luz astral y, en general, todo aquello que en la literatura
ortodoxa recibe el nombre de “belleza” (seducción).
Cuatro son los estados mentales que conducen al neófito hasta las cimas inefables de la
clarividencia Objetiva:
PRIMERO: dormir profundo.
SEGUNDO: dormir con sueños.
TERCERO: estado de vigilia.
CUARTO: Turiya o estado de perfecta Iluminación.
El gnóstico debe alcanzar primero la habilidad de detener el curso de sus pensamienos, la
capacidad de no pensar. Únicamente quien logre esta capacidad podrá realmente escuchar la Voz
del Silencio. Cuando el discípulo gnóstico alcanza la capacidad de no pensar, entonces debe
aprender a concentrar el pensamiento en una sola cosa. El tercer paso es la correcta Meditación.
Ésta trae a la mente los primeros relámpagos de la nueva Conciencia, el cuarto paso es la
Contemplación, éxtasis o Shamaddhí. Éste es el estado de Turiya (perfecta Clarividencia).
En el Movimiento Gnóstico sólo existen unos pocos Turiyas. Hacemos esta aclaración. Es
necesario saber que, con algunas excepciones muy raras, únicamente se dan a conocer personas
Pseudoclarividentes y Místicos Subjetivos. Acostumbran calumniar y desacreditar a otros,
asegurando que fulano es hechicero, que sultano es Mago Negro, que mengano se cayó, etc. El
auténtico Turiya no es orgulloso. Los que dicen: “- yo soy la reencarnación de......-” son
solamente orgullosos tontos, pseudoclarividentes ilusos, necios. Realmente es el Yo quien dice: “-
yo soy el Maestro tal...-”, “-la reencarnación del Profeta tal...-”, etc.
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Conciencia, Subconciencia, y Supraconciencia se resumen en una sola cosa: Conciencia
Humana.
Es necesario Despertar la Conciencia. Quien despierta la Conciencia se hace
Supraconciente, es decir, pasa a ser un Turiya, un verdadero Iluminado... para ello es preciso,
urgente, convertir el subconciente en conciente y despertar totalmente la Conciencia, mediante
trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.
La Humanidad vive con la Conciencia sumergida en un sueño muy profundo a causa de la
fascinación.
Las gentes están fascinadas por todas las cosas de la vida. Las gentes se olvidan de sí
mismas porque están fascinadas. El borracho en la cantina está fascinado por el alcohol, el local, el
placer, los amigos, las mujeres. La mujer vanidosa está fascinada ante el espejo, por el encanto de
sí misma. El rico avaro está fascinado por el dinero y las propiedades. El obrero está fascinado por
el trabajo en la fábrica. El padre de familia está fascinado por sus hijos. Todos los seres humanos
están fascinados y sueñan profundamente. Cuando manejamos un coche nos asombramos al ver a
la gente arrojarse sobre las avenidas y las calles sin importarles el peligro de que un vehículo los
atropelle. Otros, francamente, se lanzan bajo las ruedas de los automóviles.
Causa tristeza observar esas personas andando por las calles, como quien dice “en
automático” el físico y en su mente otro mundo, distinto al que transita en ese instante... Andan
soñando con peligro para sus propias vidas. Cualquier Clarividente puede verles los sueños,
aunque presuman estar despiertos.
La Humanidad, en su conjunto, es un órgano vital para la vida del Planeta; sin ese
órgano no tendría fundamento, motivo, su existencia. Pero es preciso comprender que ese
órgano está enfermo y aunque tenga carácter imprescindible en el organismo Planetario, le
está causando graves daños a causa de su propia dormidera, evidenciada en el accionar
inconsciente del hombre en todos los ámbitos donde se desenvuelve. Es loable el esfuerzo de
pequeños grupos de personas que han visualizado esta realidad y se han lanzado a buscar la
“concientización” de la Sociedad. Pese a ello sus esfuerzos son insuficientes, debido a que no
se puede hacer comprender a quien no tiene interés, por estar comprometido con sus
propias ambiciones, costumbres, etc. Esos armazones terribles que no van a dejarlo salir
fácilmente, mientras no exista una determinación férrea, ayudada por un cambio radical y
definitivo primero en sí mismo, desechando la Razón que esgrime el Ego. En síntesis, no es
posible - hoy por hoy -, un cambio de rumbo en las masas; la posibilidad existe en el individuo,
pero solamente lo logra quien de verdad quiera un cambio, despertar del sueño, liberarse de
la ilusión y buscar lo Real, Aquello que no es del Tiempo, de la materia, de los deseos, esa
falsa creación que por desgracia tiene su base en nuestro propio interior. Entonces no nos
queda otra salida que el Despertar de la Conciencia.

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