100 años de soledad
1. “El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.”
2. “Consideraba como una burla de su travieso destino haber buscado el mar sin
encontrarlo, al precio de sacrificios y penalidades sin cuento, y haberlo encontrado
entonces sin buscarlo, atravesado en su camino como un obstáculo insalvable.”
3. “Había tenido que violar todos sus pactos con la muerte y revolcarse como un cerdo
en el muladar de la gloria, para descubrir con casi cuarenta años de retraso los
privilegios de la simplicidad.”
4. “En cualquier lugar en que estuvieran recordaran siempre que el pasado era mentira,
que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda primavera antigua era
irrecuperable, y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad
efímera.”
5. “Había perdido en la espera la fuerza de los muslos, la dureza de los senos, el hábito
de la ternura, pero conservaba intacta la locura del corazón.”
6. “De todos modos no entendía cómo se llegaba al extremo de hacer una guerra por
cosas que no podían tocarse con las manos.”
7. “El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para
mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”
8. “Entonces empezó el viento, tibio, incipiente, lleno de voces del pasado, de
murmullos de geranios antiguos, de suspiros de desengaños anteriores a las
nostalgias más tenaces.”
9. “Y se lamentaban de cuánta vida les había costado encontrar el paraíso de la soledad
compartida.”
10. “Pero la india les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la
imposibilidad de dormir, pues el cuerpo no sentía cansancio alguno, sino su
inexorable evolución hacia una manifestación más crítica: el olvido.”
11. “En cierta ocasión en que el padre Nicanor llevó al castaño un tablero y una caja de
fichas para invitarlo a jugar a las damas, José Arcadio Buendía no aceptó, según dijo,
porque nunca pudo entender el sentido de una contienda entre dos adversarios que
estaban de acuerdo en los principios.”
12. “Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra. Úrsula
replicó, con una suave firmeza: —Si es necesario que yo me muera para que se
queden aquí, me muero.”
13. “Vislumbró que no había hecho tantas guerras por idealismo, como todo el mundo
creía, ni había renunciado por cansancio a la victoria inminente, como todo el mundo
creía, sino que había ganado y perdido por el mismo motivo, por pura y pecaminosa
soberbia.”
14. “El mundo habrá acabado de joderse —dijo entonces— el día en que los hombres
viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga.”
15. “Aureliano, el primer ser humano que nació en Macondo, iba a cumplir seis años en
marzo. Era silencioso y retraído. Había llorado en el vientre de su madre y nació con
los ojos abiertos.”
16. “Casi siempre, entre amor y amor, comían desnudos en la cama, en el calor
alucinante y bajo las estrellas diurnas que el óxido iba haciendo despuntar en el techo
de zinc.”
17. “La ciencia ha eliminado las distancias, pregonaba Melquíades. Dentro de poco, el
hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier lugar de la tierra, sin moverse de su
casa.”
18. “Las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad
sobre la tierra.”
19. “En pocos años, Macondo fue una aldea más ordenada y laboriosa que cualquiera de
las conocidas hasta entonces por sus 300 habitantes. Era en verdad una aldea feliz,
donde nadie era mayor de treinta años y donde nadie había muerto.”
20. “Las cosas tienen vida propia —pregonaba el gitano con áspero acento—, todo es
cuestión de despertarles el ánima.”
21. «Le prometió seguirla hasta el fin del mundo, pero más tarde, cuando arreglara sus
asuntos, y ella se había cansado de esperarlo identificándolo siempre con los
hombres altos y bajos, rubios y morenos…»
22. “Porque tratando de que ella lo quisiera terminó por quererla.”
23. “Había estado en la muerte, en efecto, pero había regresado porque no pudo soportar
la soledad.”
24. “Era lo último que iba quedando de un pasado cuyo aniquilamiento no se
consumaba, porque seguía aniquilándose indefinidamente, consumiéndose dentro
de sí mismo, acabándose a cada minuto pero sin acabar de acabarse jamás.”
25. “Fernanda, en cambio, lo buscó únicamente en los trayectos de su itinerario
cotidiano, sin saber que la búsqueda de las cosas perdidas está entorpecida por los
hábitos rutinarios, y es por eso que cuesta tanto trabajo encontrarlas.”
Rayuela
1. “Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.
2. “Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente
nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma
defendiéndose”.
3. “Sólo viviendo absurdamente se podría romper alguna vez este absurdo infinito”.
4. “La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al
alcance del salto que no damos”.
5. “Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el
idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven
como los verbos y los adjetivos en el discurso”.
6. “Música, melancólico alimento para los que vivimos de amor”.
7. “¡Oh corazón mío, no te levantes para testimoniar en contra de mí!”.
8. “Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería
era necesario empezar por cerrar los ojos”.
9. “Total parcial: te quiero. Total general: te amo”.
10. “¿Quién está dispuesto a desplazarse, a desaforarse, a descentrarse, a descubrirse?”.
11. “Cuando los amigos se entienden bien entre ellos, cuando los amantes se entienden
bien entre ellos, cuando las familias se entienden bien entre ellas, entonces nos
creemos en armonía. Engaño puro, espejo para alondras. A veces siento que entre
dos que se rompen la cara a trompadas hay mucho mas entendimiento que entre los
que están ahí mirando desde afuera”.
12. “Pobre amor el que de pensamiento se alimenta”.
13. “Para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me
querés como yo no te quiero”.
14. “Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible
absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella”.
15. “Hacés demasiado caso de unas pocas metáforas”.
16. “Y así es cómo los que nos iluminan son los ciegos”.
17. “Vos no podrías, dijo. Vos pensás demasiado antes de hacer nada. —Parto del
principio de que la reflexión debe preceder a la acción, bobalina”.
18. “Me miras, de cerca me miras, cada vez mas de cerca y entonces jugamos al cíclope,
nos miramos cada vez mas de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se
superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran
y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los
dientes”.
19. “Usaba las haches como penicilina”.
20. “El alacrán clavándose el aguijón, harto de ser un alacrán pero necesitando de su
alacranidad para acabar con el alacrán”.
21. “¿A vos no te pasa que te despertás a veces con la exacta conciencia de que en ese
momento empieza una increíble equivocación?”.
22. “Pero lo malo del sueño no es el sueño. Lo malo es eso que llaman despertarse…”.
23. “Heste Holiveira siempre con sus hejemplos…”.
24. “No se puede querer lo que quiero, y en la forma en que lo quiero, y de yapa compartir
la vida con los otros. Había que saber estar solo y que tanto querer hiciera su obra, me
salvara o me matara”.
25. “La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer,
un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad”.
La ciudad y los perros
01.O comes o te comen, no hay más remedio.
[Link] cierto modo, tenía derecho; todos en el colegio respetaban la venganza.
[Link] zorros del desierto de Sechura aúllan como demonios cuando llega la noche; ¿Sabes
por qué? : para quebrar el silencio que los aterroriza.
04.Sólo la libertad le interesaba ahora para manejar su soledad a su capricho, llevarla a un
cine, encerrarse con ella en cualquier parte.
[Link] le daba miedo, era muy grande, uno podía perderse y no encontrar nunca su casa, la
gente que iba por la calle era desconocida.
06.(...) - Pero a mí eso no me importa. Yo estoy enamorado de ti, seas como seas. - Pero yo no.
Lo he pensado mejor y no estoy enamorada de ti.
[Link] en la guerra debe haber muertos inútiles. Usted me entiende, vaya al colegio y trate en
el futuro de que la muerte del cadete Arana sirva para algo.
[Link]ñaba toda la semana con la salida, pero apenas entraba a su casa se sentía irritado: la
abrumadora obsequiosidad de su madre era tan mortificante como el encierro.
[Link] el único amigo que tengo. Antes no tenía amigos, sino conocidos. Quiero decir en la
calle, aquí ni siquiera eso. Eres la única persona con la que me gusta estar.
10.-Teresa no me contesta -dijo el Esclavo-. Van dos cartas que le escribo. - ¿Y qué mierda te
importa? -dijo Alberto-. El mundo está lleno de mujeres. -Pero a mí me gusta ésa. Las otras no
me interesan. ¿No te das cuenta?
[Link] amor es lo peor que hay. Uno anda hecho un idiota y ya no se preocupa de sí mismo. Las
cosas cambian de significado y uno es capaz de hacer las peores locuras y de fregarse para
siempre en un minuto.
[Link] olvidado los hechos minúsculos, idénticos, que constituían su vida, esos días que
siguieron al descubrimiento de que tampoco podía confiar en su madre, pero no ha olvidado
el desánimo, la amargura, el rencor, el miedo que reinaban en su corazón y ocupaban sus
noches. Lo peor era simular...
[Link] sintió viejo; la vida era monótona, sin alicientes, una pesada carga. En las clases, sus
compañeros hacían bromas apenas les daba la espalda el profesor: cambiaban morisquetas,
bolitas de papel, sonrisas. Él los observaba, muy serio y desconcertado: ¿Por qué no podía
ser como ellos, vivir sin preocupaciones, tener amigos, parientes solícitos?
[Link], el recuerdo del colegio despertaba aún esa inevitable sensación sombría y
huraña bajo la cual su espíritu se contraía como una mimosa al contacto de la piel humana.
Sólo que el malestar era cada vez más efímero, un pasajero granito de arena en el ojo, ya
estaba bien de nuevo.
[Link] no olvide tampoco que lo primero que se aprende en el Ejército es a ser hombres. Los
hombres fuman, se emborrachan, tiran contra, culean. Los cadetes saben que, si son
descubiertos, se les expulsa. Ya han salido varios. Para hacerse hombre hay que correr riesgo,
hay que ser audaz. Eso es el Ejército, Gamboa, no sólo la disciplina.
16.(...) Robo de exámenes, robo de prendas, emboscadas contra los superiores, abuso de
autoridad con los cadetes de tercero. ¿Sabes lo que eres? Un delincuente. -No es cierto -dijo
el Jaguar-. No he hecho nada. He hecho lo que hacen todos. - ¿Quién? -dijo Gamboa-. ¿Quién
más ha robado exámenes? -Todos -dijo el Jaguar-. Los que no roban es porque tienen plata
para comprarlos.
[Link] mujer sonreía teatralmente y se había lanzado a hablar sin pausas. En el chisporroteo
de palabras, las fórmulas de cortesía que Alberto había escuchado en su infancia aparecían
como en caricatura, condimentadas con adjetivos lujosos y gratuitos, y a ratos comprendía
que lo trataban de señor y de don y lo interrogaban sin esperar su respuesta. Se halló
envuelto en una costra verbal, en un laberinto sonoro.
[Link] qué importaba el pasado, la mañana desplegaba ahora a su alrededor una realidad
luminosa y protectora, los malos recuerdos eran de nieve, el amarillento calor los derretía.
Mentira, el recuerdo del colegio despertaba aún esa inevitable sensación sombría y huraña
bajo la cual su espíritu se contraía como una mimosa al contacto de la piel humana. Sólo que
el malestar era cada vez más efímero, un pasajero granito de arena en el ojo, ya estaba bien
de nuevo.
[Link] olvidado también el resto de aquella noche, la frialdad de las sábanas de ese lecho
hostil, la soledad que trataba de disipar esforzando los ojos para arrancar a la oscuridad
algún objeto, algún fulgor, y la angustia que hurgaba su espíritu como un laborioso clavo. "Los
zorros del desierto de Sechura aúllan como demonios cuando llega la noche; ¿Sabes por
qué? : para quebrar el silencio que los aterroriza", había dicho una vez tía Adelina. Él tenía
ganas de gritar para que la vida brotara en ese cuarto, donde todo parecía muerto.
[Link] domingos en la mañana, después del desayuno, hay misa. El capellán del colegio es
un cura rubio y jovial que pronuncia sermones patrióticos donde cuenta la vida intachable de
los próceres, su amor a Dios y al Perú y exalta la disciplina y el orden y compara a los militares
con los misioneros, a los héroes con los mártires, a la Iglesia con el Ejército. Los cadetes
estiman al capellán porque piensan que es un hombre de verdad: lo han visto, muchas veces,
vestido de civil, merodeando por los bajos fondos del Callao, con aliento a alcohol y ojos
viciosos.
21.- ¿Usted es un perro o un ser humano? -preguntó la voz. -Un perro, mi cadete. -Entonces,
¿Qué hace de pie? Los perros andan a cuatro patas. Él se inclinó, al asentar las manos en el
suelo, surgió el ardor en los brazos, muy intenso. Sus ojos descubrieron junto a él a otro
muchacho, también a gatas. -Bueno -dijo la voz-. Cuando dos perros se encuentran en la
calle, ¿Qué hacen? Responda, cadete. A usted le hablo. El Esclavo recibió un puntapié en el
trasero y al instante contestó: -No sé, mi cadete. -Pelean -dijo la voz-. Ladran y se lanzan uno
encima de otro. Y se muerden. El Esclavo no recuerda la cara del muchacho que fue
bautizado con él. Debía ser de una de las últimas secciones, porque era pequeño. Estaba con
el rostro desfigurado por el miedo y, apenas calló la voz, se vino contra él, ladrando y echando
espuma por la boca y de pronto el Esclavo sintió en el hombro un mordisco de perro rabioso y
entonces todo su cuerpo reaccionó y mientras ladraba y mordía, tenía la certeza de que su
piel se había cubierto de una pelambre dura, que su boca era un hocico puntiagudo y que,
sobre su lomo, su cola chasqueaba como un látigo.