El Enemigo
El Enemigo
desobedecer o rebelarse contra los mandatos de Dios. Según ésta traicion son ángeles
caídos:
Grigori
Lucifer
Lilith
Mefistófeles
Semyazza
Belia
timología
Relato en la Biblia
El libro del Génesis lo muestra como la serpiente que engaña a los humanos incitándolos a
que no sigan los preceptos establecidos por el Creador, para poder así llegar a “ser como
dioses”.
Y dijo el Señor a Satán: ¿De dónde vienes tú? Y respondió Satán: He dado la vuelta por la
tierra... (Job 1:7; 2:2)
el sumo sacerdote Yosuá estaba en pie ante el ángel del Señor, y estaba Satanás a su
derecha para oponérsele (Zac 3:1)
Mientras era vencido, el diablo (Satanás - la antigua serpiente-)2 perdía ese privilegio de
llegar hasta la presencia de Dios para oponerse y acusar a los humanos].
En el Capítulo 12 -versículos 9 y 11- el libro Apocalipsis indica que a causa “del sacrificio
de Cristo y la fidelidad de sus seguidores”, se logró que el diablo y los demás ángeles
rebeldes fueran confinados a Tierra definitivamente, esta vez sin posibilidad de retorno: el
versículo 8 dice ...no quedó ya lugar en el cielo para ellos. El Arcángel Miguel es el
encargado de expulsar del cielo a Satanás y la parte de ángeles rebeldes que arrastró
consigo (Ap. 12:4), por lo cual se lo reconoce como Ángel caído.
Los católicos en su catecismo, en el numeral 391 consideran que "El Diablo y los otros
demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a si
mismos malos", y en el numeral 392 del mismo catecismo que "esta caída consiste en la
elección libre de estos espíritus que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y a su
Reino". Es decir que para los católicos, Lucifer se condenó a sí mismo eligiendo
voluntariamente el mal, y las decisiones de los ángeles sean buenos o malos son
irrevocables según el numeral 393 del mismo catecismo.
Lucifer (del latín lux "luz" y fero "llevar": "portador de luz") es, en la mitología romana, el
equivalente griego de Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος) ‘el portador de la Aurora’ que
proviene de la antigua dama oscura Luciferina.
La caída de Lucifer, ilustración de Gustave Doré para El paraíso perdido de John Milton.
La primera vez que se cita el nombre de Lucifer es en un texto del profeta Isaías (Is 14.12-
14) de la Vulgata de San Jerónimo (siglo V), traducción que él hace de la Biblia, del griego
(Nuevo Testamento) y hebreo (Antiguo Testamento) al latín, para designar a la palabra
Lucero. En este texto se vislumbra el antiguo relato del ángel caído:
Español: "¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la Aurora! Has sido abatido a la
tierra dominador de naciones! Tú decías en tu corazón: "escalaré los cielos; elevaré mi
trono por encima de las estrellas de Dios; me sentaré en el monte de la divina asamblea, en
el confín del septentrión escalaré las cimas de las nubes, seré semejante al Altísimo"1
Latín: "Quomodo cecidisti de caelo, lucifer, fili aurorae?! Deiectus es in terram, qui
deiciebas gentes!, qui dicebas in corde tuo: 'In caelum conscendam, super astra Dei
exaltabo solium meum, sedebo in monte conventus in lateribus aquilonis; ascendam super
altitudinem nubium, similis ero Altissimo'"2
No obstante, además del sentido grecolatino del término, Lucifer ya era identificado por la
tradición veterotestamentaria con una estrella caída, ya que en el lenguaje bíblico las
estrellas representan a los ángeles.
"Hijo de hombre, entona una elegía sobre el rey de Tiro. Le dirás: Así dice el Señor
Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En
Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto:
rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en
oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu
creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte
santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el
día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por la amplitud de tu
comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del
monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego.
Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu
esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por
la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios.
Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la
tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están
pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre." (Ez 28.12-
19)
Puede apreciarse que en un mismo mensaje tiene doble destinatario: va dirigido a Satanás
pero también a un engreído rey humano. Aunque el mensaje va para el rey de Tiro, se dice
que era ‘querubín protector’, que estaba en el Edén, pero luego fue “precipitado a tierra”...
La soberbia fue lo que caracterizó todo el proceso de rebeldía. Satanás y los suyos
pretendían asemejarse a Dios. Precisamente la soberbia es considerada como el más grave
pecado (Salmos 18:14). De ella se derivaron todas las clases de perdición (Tobías 4:14).
“Ciertamente la soberbia creará contienda…” (Proverbios 13:10; Habacuc 2:5).
Puede resumirse que Lucifer era un ángel muy hermoso que por soberbia se rebeló contra
Dios, queriendo ser como él, y fue denigrado como castigo, junto con el ejército de ángeles
rebeldes que arrastró consigo, siendo desde ese momento reconocido como un Ángel caído.
Desde su rebelión es denominado "adversario" (en hebreo Satán -Satanás-).
“Y dijo el Señor a Satán: ¿De dónde vienes tú? Y respondió Satán: He dado la vuelta por
la tierra” (Job 1:7; 2:2)
Siglos después, en tiempos de Jesús, estaba siendo juzgado (Jn 16:11), pero aún no había
ocurrido lo fundamental. Jesús explica que el Reino de Dios tiene como fin contrarrestar "la
autoridad y poder de Satanás". Para confinarlo en tierra (sin retorno al cielo) era
indispensable el sacrificio de Cristo. Eso fue lo determinante.
“... la sangre del Cordero” determinó que “no tenga más lugar en el cielo”.
(Apocalipsis 12 lo expresa en los versículos 11 y 8). Luego, la acción de arrojarlo
por tierra es efectuada por el arcángel Miguel con sus ángeles. Las implicancias de
ese hecho se describen en Apocalipsis 12 versículos 7 al 11.
Para el diablo, lo trágico es que si antes podía subir al cielo (Zac 3:1), desde el triunfo de
Cristo ha perdido ese privilegio, o sea, no puede volver hasta aquél nivel como “acusador”
(Ap.12:8). Por eso la alegría celestial:
“alegraos, ¡oh cielos, y los que moráis en ellos! ¡Ay de los moradores de la tierra y del
mar! porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira...” (Ap. 12:12).
Por lo demás, Lucifer forma parte también del panteón de deidades vuduistas, hecho éste
que hace ostensible, una vez más, el carácter sincrético de este culto.
Yezidismo
Según varias religiones, Lucifer fue en un principio uno de los ángeles más bellos al
servicio de Dios.
Religión autóctona de Kurdistán seguida por unos 200.000 individuos, el yezidismo rinde
culto a los ángeles y en particular a Melek Taws, «Ángel Pavorreal» identificado por
algunos estudiosos con que, según la cosmogonía yezidí, se rebeló contra Dios para darle a
la Humanidad la sabiduría, tras lo cual Dios lo perdonó y lo restauró como su ángel
predilecto.
En D&C 76:25-29 dice: "...un ángel de Dios que tenía autoridad delante de Dios, el cual se
rebeló en contra del Hijo Unigénito, a quien el Padre amaba y el cual estaba en el seno del
Padre, fue arrojado de la presencia de Dios y del Hijo, y fue llamado Perdición, porque los
cielos lloraron por él; y era Lucifer, un hijo de la mañana.Y vimos; y he aquí, ¡ha caído, un
hijo de la mañana ha caído! Y mientras nos hallábamos aún en el Espíritu, el Señor nos
mandó que escribiésemos la visión; porque vimos a Satanás, la serpiente antigua, sí, el
diablo, que se rebeló contra Dios y procuró usurpar el reino de nuestro Dios y su Cristo; por
tanto, les hace la guerra a los santos de Dios, y los rodea por todos lados.
En Moises 4:1-4, se lee: "...es el mismo que existió desde el principio; y vino ante mí,
diciendo: Heme aquí, envíame a mí. Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, de
modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues, tu honra. Pero,
he aquí, mi Hijo Amado, que fue mi Amado y mi Escogido desde el principio, me dijo:
Padre, hágase tu voluntad, y sea tuya la gloria para siempre. Pues, por motivo de que
Satanás se rebeló contra mí, y pretendió destruir el albedrío del hombre que yo, Dios el
Señor, le había dado, y que también le diera mi propio poder, hice que fuese echado abajo
por el poder de mi Unigénito; y llegó a ser Satanás, sí, el diablo, el padre de todas las
mentiras, para engañar y cegar a los hombres y llevarlos cautivos según la voluntad de él,
sí, a cuantos no quieran escuchar mi voz.
Diablo
Para otros usos de este término, véase Diablo (desambiguación).
Según el cristianismo, el Diablo es un ser sobrenatural maligno, adversario de Dios y
tentador de los hombres; en el Nuevo Testamento se identifica a este ser con el Satán hebreo
del Libro de Job (1:6-8), con el Diablo del Evangelio de Mateo (4:8-10), con la serpiente
del Génesis (3:1-5) y con el gran dragón del Apocalipsis (12:9), todos como un solo
personaje.
Algunas corrientes de brujería moderna consideran que la figura del Diablo se ha tomado
de la figura del Dios pagano de los brujos, asimilada a Satán en los primeros siglos del
cristianismo. Pero son rigurosos al establecer que no existe ninguna relación fuera de la
etimológica entre su Diablo ―también llamado Divell― y el Diablo cristiano. Gerald
Gardner, el fundador de la Wicca, hace mención de este Divell convertido en Diablo en su
libro Witchcraft today (1951), como una forma mitológica del antiguo dios europeo de la
Naturaleza.
ara referirse a este ser sobrenatural, la Biblia hebrea utiliza el término satán (‘adversario’)
para referirse al acusador de los hombres ante Dios y aquel que incita al mal. Con esta
acepción aparece, por ejemplo, en Job 1:8-12.
En el siglo III, con la redacción de la Biblia de los Setenta, los traductores griegos del
Antiguo Testamento, sustituyeron el hebreo Satán por el griego Diábolos (Διάβολος), que
signifca ‘acusador’ o ‘calumniador’, sustantivo que proviene del verbo diaballein
(‘calumniar, difamar’) y este a su vez de las raíces día (‘a través’) y ballein (‘arrojar’).1
Otras versiones [cita requerida] plantean que las palabras «diablo», devil, djofull, divell, con todas
sus variantes, no tienen por qué haber derivado de diábolos, aunque el uso de esta variante
podría deberse a un juego de palabras similar al que convirtió al dios cananeo Baal Zebûl
(literalmente ‘el señor príncipe’) en Baal Zabub (‘el señor de las moscas’), el actual
demonio Belcebú.
Esta versión plantea que la palabra «diablo» derivaría del idioma protoindoeuropeo
*deiwos, adjetivo que significa ‘celestial’ o ‘resplandeciente’, una derivación
preindoeuropea de la raíz *diw (‘resplandecer’), relativa sobre todo al cielo diurno. Otra
posibilidad más remota es la raíz *diiv (‘jugar’).
La raíz *deiwos generó no solo la palabra divel o teufel en lenguas de Europa del Norte, que
son equivalentes al diablo de este idioma; también derivan de ella el griego theos, el
sánscrito deva, el lituano dievas, el germano tiwaz, el latín antiguo deivos y el latín
moderno deus. De esta misma raíz proviene la palabra española «Dios».
La palabra en castellano
La primera vez que aparece picooooo mentada la palabra diabolo en castellano es en las
Glosas emilianenses del siglo X en una glosa marginal que dice: "Elo tercero diabolo". En
los siglos siguientes de la Edad Media diabolo/diablo tiene un uso más extendido que su
sinónimo demonio, aunque lo usa Gonzalo de Berceo con el significado de geniecillo o
espíritu travieso y divinidad inferior. Precisamente es Berceo quien relata a principios del
siglo XIII la leyenda griega de Teófilo en forma de clérigo judío que para alcanzar un
mayor grado eclesiástico hace un pacto con Satán —que recibe los calificativos de "falso
ángel", "sutil adversario", "mortal enemigo", "cativa bestia" y "maestro savidor"— aunque
interviene la Virgen María que se apodera del papel que Teófilo había firmado. Referencias
al diabolo/diablo aparecen en el Libro de Apolonio, en el Libro de buen amor del arcipreste
de Hita —que también recoge la leyenda de Teófilo— y en el Conde Lucanor del infante
don Juan Manuel.2
En la Biblia
En el Nuevo Testamento se explica el origen del Diablo como uno de los ángeles de Yahvé
que se hizo malvado (Juan 8:44). Se infiere que es una criatura espiritual de la familia
Angélica de Yahvé Dios (Job 1:6). Según manuscritos antiguos (como la Biblia Vulgata
Latina de San Jerónimo), el nombre real de él en el cielo era Lucifer y se le cambió el
nombre a Satán (adversario) por estar en contra de Dios, a causa del deseo por la adoración
que todas las criaturas inteligentes rendían al Creador (Mateo 4:9).
Según la Biblia
El texto de Isaías (Is. 14:12-15) parece referirse a esta historia. El último versículo de este
texto muestra que este relato se aplica a un hombre (proverbios contra el Rey de Babilonia),
aunque indirectamente está dirigido a Satanás (ver Isaías 14:4). El relato habla de su
ambición por llegar más allá de las estrellas de Dios, en la Biblia se suele referir como
‘estrellas’ a los reyes de Israel (y posteriormente de Jerusalén) del linaje de David
descendiente de Jacob (Números 24:17).
Otro texto habla sobre este tema, y se encuentra en Ezequiel 28:12-19, en donde se profesa
una advertencia sobre el rey de Tiro; que describe muy bien el origen del Diablo o
"Lucifer" (portador de la luz). También habla que en un momento determinado de la
historia, "para siempre dejará de ser", dando a entender la victoria de Dios sobre el Diablo;
que tiene su punto fundamental en la crucifixión de Jesús y tendrá su culminación en el "día
de Yahvé", es decir, en la Segunda venida de Cristo (Jeremías 51:44; Hageo 2:6,7).3
Por un lado, encontramos que el hombre ‘fiel’ tiene a Dios en su interior y pasa a estar
«guiado por el Espíritu de Dios» (Romanos 8:14; Gálatas 2:20). «Quien ejercita la justicia
es justo […] y es de Dios» (1.ª Juan 3:2,7).
Pero, por otro lado, el diablo siempre intenta apoderarse de la conciencia de las personas:
Velad, porque vuestro adversario el diablo, [...] anda alrededor buscando a quién devorar.
No sea que ―llevado de la soberbia― venga a caer en la misma condenación en que cayó
el diablo.
Asimismo, Satanás (el ángel caído) parece actuar principalmente sobre las conciencias de
aquellas que tienen más poder (1.ª Samuel 19:9; 1.ª Crónicas, 21:1,7), y en muchos casos
consigue perdurar ya que:
Oseas 5:4
{{Desde su caída, el diablo continúa pecando [a través de los hombres que se dejan
influenciar por él].|1.ª Juan 3:8}}
1ª Juan 3:8
Precisamente cuando el diablo consigue ser el guía de una persona, esta hará su voluntad y
de esa manera, ambos pasan a actuar como una unidad (Juan 6:70). Esa ‘unidad’ era a la
que se refería el profeta cuando expresaba:
[Se puede agregar que tanto en Ezequiel 28:17 como en 31:10 se usa la palabra hebrea
gabahh,5 que se traduce como «soberbia». Por eso, las palabras dirigidas al rey de Tiro (o al
faraón, o al rey de Babilonia) están ―al mismo tiempo― dirigidas a Satanás.
Es quien crea y dirige a la Bestia (estructura de poder imperial). El número del diablo,
considerado la Marca de la Bestia, es el seiscientos sesenta y seis (666).
Generalmente era visto en el puente que quedaba aguas arriba del estero, lugar de muchos
accidentes de jinetes ebrios.
El Mandinga en Argentina
Desde la antigüedad existe la creencia de que las personas pueden obtener grandes premios
al pactar su alma con el Mandinga.2 Hasta ahora las páginas de los periódicos tienen
noticias de pactos con el Mandinga3 Desde muy antiguo existen antecedentes en tal sentido.
Eliphas Levi, sentadas las bases de su axioma , no rechaza en absoluto la posibilidad de
pactos infernales, aunque sí exprese sus dudas sobre algunas de las "recetas contenidas en
los grimorios para tal fin".
En la Demonología Cristiana, se pensaba que la persona que había hecho un pacto con el
demonio prometía a cambio sacrificarle niños o al menos consagrárselos al nacer (se acusó
a muchas matronas de hacer tal cosa debido a la gran cantidad de niños que morían durante
el nacimiento en la Edad Media y el Renacimiento). También se suponía que participaría en
aquelarres, tendría relaciones sexuales con demonios y concebiría descendencia con los
íncubos (o los súcubos si era mujer).
El pacto podía ser oral o escrito. El oral se realizaba mediante invocaciones, conjuros o
rituales: una vez que el nigromante cree que el demonio está presente, le pide el favor que
sea y ofrece su alma a cambio; de esta manera, no quedarían pruebas de lo sucedido. Sin
embargo, en los juicios por brujería siempre aparecían evidencias como la marca diabólica,
una señal indeleble causada por el toque del diablo al cerrar el pacto. Esta marca (que podía
ser desde una peca a una cicatriz) constituía prueba suficiente de que el pacto diabólico se
había producido.
El pacto escrito atraería al demonio de la misma manera pero incluiría un contrato firmado
con la sangre del hechicero o de la víctima sacrifical (o, más comúnmente, tinta roja o
sangre animal). Los inquisidores elaboraron sofisticados contratos falsos para acusar a sus
víctimas, aunque en último término afirmaban que bastaba con haber incluido el propio
nombre en un cierto Libro Rojo de Satán. Otros contratos pudieron ser escritos por
personas que creían tratar realmente con el diablo.
Satanás o Satán es el término con que las religiones abrahámicas designan a una entidad
suprasensible que representa la encarnación suprema del mal, personificada en el ángel
caído que desobedeció y se rebeló contra los mandatos de Dios, en el caso de la religión
cristiana, y en el caso de la religión musulmana Satán puede ser, tanto un genio o yinn que
desobedece las órdenes de Allah, como una persona que se realiza actos de rebeldía en
contra de la palabra de Allah.
Etimología
El nombre Satanás -o Satán- deriva del latín Satāna, y éste a su vez del arameo ַה ָּׂש ָט ן, ha-
shatán, «adversario, enemigo, acusador». Aunque luego se le menciona como un espía
errante de Dios sobre la Tierra, el sentido primario, de la raíz ( שטןštn, «impedir, hostigar,
oponerse»), sería simplemente el de «enemigo».1 2
Satán, como un ser que incita al pecado, que a la vez es sinónimo de perdición, destrucción,
malicia, y búsqueda del mal por parte de los hombres aparece en el Antiguo Testamento
varias veces (1Cronicas 21:1), en el segundo caso de manera más clara. También se
menciona en (Job 1:6-9), (Job 1:12) y en otros versículos.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en su doctrina describe a Satanás
como opositor al plan de salvación de Dios el Padre, deshechado después de un concilio y
batalla entre los partidarios del plan propuesto por Jehovah y el que habría propuesto
Satanás. Satán fue expulsado con un tercio de sus huestes a la Tierra en forma de espíritus
desincorporados y vaga desde entonces con ellos tentando a cuanto ser mortal sea afín y
proclive a provocar la miseria humana. Las huestes de Satanás, al quedar privadas de un
cuerpo terrenal, buscan ocupar cuerpos ávidamente, corrompìendo al espíritu humano,
causando el estado de "hombre caído".
Representación de Satán.
En la tradición de la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas señala que Satán es sinónimo
de Lucifer. El nombre Lucifer sería lo que en una época habría sido el nombre que recibió
de Dios en persona.
Antaño a la rebelión, Lucifer estaba por encima de todas las categorías de los ángeles, ya
que era el más hermoso de todos. El término "Lucifer" (Luzbel) significa "Portador de luz".
Pero desde que se puso en contra de Dios, su nombre fue cambiado a Satán (adversario).
La caída de Lucifer
Lucifer (del hebreo "HEYLEL" en latín "Portador de luz") era el ángel más hermoso de
todos, antes de caer era el querubín protector, músico, se cree que era el director de las
alabanzas a Dios. Su posición era la más encumbrada de todos los seres angelicales que
Dios creó. En Apocalipsis 12:4 se habla de un gran dragón rojo que arrastró la tercera parte
de las estrellas del cielo (interpretadas como los mismos ángeles rebeldes que combatieron
con Miguel y sus ángeles). Pero no prevalecieron, fueron echados del Cielo y arrojados a la
Tierra.3
En el Antiguo Testamento hay dos pasajes que relataban la caída de un rey arrogante, pero
los Padres de la Iglesia vieron en ellas la caída del Diablo:
"Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado
en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas
formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro,
malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas,
aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había
hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste
perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti
iniquidad. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has
pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de
en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido
tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como
espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio,
has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te
he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los
pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has
desaparecido para siempre."
Ez. 28, 12-19
Es un mensaje profético en lenguaje poético, que está dirigido tanto al rey de la dinastía
de Hiram el rey de Sidón/Tiro, como a su mentor: Satán. Así, el capítulo 28 de Ezequiel
claramente está prologado con la frase:
"...Entona un lamento por el rey de Tiro, y dile que así ha dicho el Señor Elohim..."
Ez. 28:12
En el Nuevo Testamento se presume que Jesucristo hace una pequeñísima mención de este
relato, cuando les dice a sus discípulos:
El término hebreo "Satán" aparece traducido muchas veces en múltiples versiones antiguas
y modernas de la Biblia.
Grigori
Los Grigori (del griego egrḗgoroi, que significa Observadores o vigilantes), también
conocidos como hijos de Elohim (en hebreo בני האלהים, bnei ha'elohim); son un grupo de
ángeles caídos de la mitología judeocristiana mencionados en algunos textos apócrifos
Bíblicos y en el Libro del Génesis.
En estos textos se menciona que los Grigori fueron seres que se aparearon con las "hijas del
hombre" (en hebreo banot ha'adam); naciendo de esta unión una raza de gigantes conocida
como los Nephilim.
Según el Libro de Enoc, los Grigori suman un número de 200 pero sólo sus líderes son
mencionados:
Estos son los nombres de sus jefes: Samyaza, que era su líder, Urakabarameel, Akibeel,
Tamiel, Ramuel, Dan'el, Azkeel, Saraknyal, Asael, Armers, Batraal, Anane, Zavebe,
Samsaveel, Ertael, Turel, Yomyael y Azazyel (también conocido como Azazel). Estos eran
los prefectos de los doscientos ángeles, y el resto eran todo con ellos.
Descripción
Algunos grupos de teólogos postulan que todos estos textos se refieren en general a estos
seres como un grupo de ángeles castigados por Yahvé (ángeles caídos) por haberse
enamorado y copulado con las mujeres de la Tierra, y por haber enseñado a los hombres la
creación de armas y el arte de la guerra principalmente, entre otros conocimientos, trayendo
un desequilibrio entre los hombres.
Cabe destacar que en la religión católica desde la interpretación de san Agustín de Hipona
se dejó de lado esta antigua definición como ángeles, indicándose desde entonces que la
expresión hijos de Dios se refiere a los descendientes de Set; y serían llamados así por su
amor de Dios.
En el Libro de Enoc: (libro que forma parte del canon de la Iglesia ortodoxa etíope,
pero ausente en el canon de la Septuaginta, así como considerado apócrifo y
seudoepigráfico por el judaísmo y las otras iglesias cristianas), Enoc además de
nombrar al número y los nombres de los principales Grigori, igualmente
mencionaría este relato más detalladamente; contando además el tipo de castigo que
sufrieron estos seres y sus hijos.
Al unir la historia de ambos textos se da a entender que el castigo de estos ángeles se habría
realizado después de la creación del hombre, a diferencia de los mitos cristianos que
relacionan estos hechos con Lucifer, personaje inexistente en el judaísmo; el cual habría
sido castigado antes de la creación del mundo.
Lilit o Lilith (del hebreo: )ליליתes una figura legendaria del folclore judío, de origen
mesopotámico. Se la considera la primera esposa de Adán, anterior a Eva. Según la leyenda ,
abandonó el Edén por propia iniciativa y se instaló junto al mar Rojo, uniéndose allí con Samael,
que se convirtió en su amante, y con otros demonios. Más tarde, se convirtió en un demonio que
rapta a los niños en sus cunas por la noche y se une a los hombres como un súcubo, engendrando
hijos (los lilim) con el semen que los varones derraman involuntariamente cuando están
durmiendo (polución nocturna). Se la representa con el aspecto de una mujer muy hermosa, con
el pelo largo y rizado, generalmente rubia o pelirroja, y a veces alada
Lilit en la mitología mesopotámica
El origen de Lilit parece hallarse en Lilitu y Ardat Lili, dos demonios femeninos
mesopotámicos, relacionados a su vez con el espíritu maligno Lilu. En los nombres de esta
familia de demonios aparece la palabra lil, que significa ‘viento’, ‘aire’ o ‘espíritu’. Los
judíos exiliados en Babilonia llevaron a su tierra de origen la creencia en esta criatura
maligna, cuyo nombre, adaptado a la fonética del hebreo como ( ליליתLilith), se puso en
relación con la palabra parónima hebrea ליל, laila, ‘noche’.
Lilit en la Biblia
La única mención en la Biblia de dicha criatura aparece en Isaías [Link] פגשו ציים את־איים
מנוח
׃ ושעיר על־רעהו יקרא אך־שם הרגיעה לילית ומצאה לה. En la Biblia de Jerusalén el
pasaje se traduce como: «Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al
otro; también allí reposará Lilit y en él encontrará descanso». En la Vulgata ליליתse
tradujo por Lamia, equivalencia que se conserva en algunas traducciones modernas, como
la de Nácar-Colunga: «Y las bestias monteses se encontrarán con los gatos cervales, y el
peludo gritará a su compañero: la lamia también tendrá allí asiento, y hallará para sí
reposo». Otras versiones, en fin, traducen el término como ‘criatura nocturna’ o ‘lechuza’.
Al tratarse de un término que aparece testimoniado en una sola ocasión (hápax legómenon),
no resulta posible saber con certeza si para el autor del texto ליליתera un nombre propio o
común, y en este último caso, si se trataba de una criatura sobrenatural o de una rapaz
nocturna.
El profesor G. R. Driver opina que la palabra hebrea (li·líth) deriva de una raíz que denota
“toda clase de movimiento de torsión u objeto retorcido”, tal como la palabra relacionada
lái·lah (o lá·yil), que significa “noche”, da a entender un “envolver o rodear la tierra”. 1
Blair (2009) sostiene que las ocho criaturas mencionadas en Isaías 34:13-16 son todas
animales naturales.2
La leyenda de Lilit
El origen de la leyenda que presenta a Lilit como primera mujer se encuentra en una
interpretación rabínica de Génesis 1, 27. Antes de explicar que Yahveh dio a Adán una
esposa llamada Eva, formada a partir de su costilla (Génesis 2:4-25), el texto dice: «Creó,
pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó». Si
bien hoy suele interpretarse esto como un mismo hecho explicado dos veces, otra
interpretación posible es que Dios creó en primer lugar una mujer a imagen suya, formada
al mismo tiempo que Adán, y sólo más tarde creó de la costilla de Adán a Eva. La primera
mujer a la que alude Gn. 1, 27 sería Lilit, la cual abandonó a su marido y el jardín del Edén.
Yahvéh formó entonces a Lilit, la primera mujer, del mismo modo que había formado a
Adán. De la unión de Adán con esta hembra, y con otra parecida llamada Naamá, hermana
de Tubalcaín, nacieron Asmodeo e innumerables demonios que todavía atormentan a la
humanidad. Muchas generaciones después, Lilit y Naamá se presentaron ante el tribunal de
Salomón disfrazadas como rameras de Jerusalén.
Adán y Lilit nunca hallaron armonía juntos, pues cuando él deseaba tener relaciones
sexuales con ella, Lilit se sentía ofendida por la postura acostada que él le exigía. «¿Por qué
he de acostarme debajo de ti? —preguntaba—: yo también fui hecha con polvo, y por lo
tanto soy tu igual». Como Adán trató de obligarla a obedecer, Lilit, encolerizada, pronunció
el nombre mágico de Dios, se elevó por los aires y lo abandonó.
Saliendo del Edén fue a dar a las orillas del Mar Rojo (hogar de muchos demonios). Allí se
entregó a la lujuria con éstos, dando a luz a los lilim. Cuando tres ángeles de Dios fueron a
buscarla (Snvi, Snsvi y Smnglof), ella se negó. El cielo la castigó haciendo que muriesen
cien de sus hijos al día. Desde entonces las tradiciones judías medievales dicen que ella
intenta vengarse matando a los niños menores de ocho días, incircuncisos.
El novelista italiano de origen judío Primo Levi pone en boca de uno de sus personajes esta
visión de Lilit:
A ella le gusta mucho el semen del hombre, y anda siempre al acecho de ver a dónde ha
podido caer (generalmente en las sábanas). Todo el semen que no acaba en el único lugar
consentido, es decir, dentro de la matriz de la esposa, es suyo: todo el semen que ha
desperdiciado el hombre a lo largo de su vida, ya sea en sueños, o por vicio o adulterio. Te
harás una idea de lo mucho que recibe: por eso está siempre preñada y no hace más que
parir.
Influencia cultural
La figura y leyenda de Lilit y sobre todo su rebelión hacia Adán ha llevado a
algunas feministas (feminismo radical, feminismo anarquista, etc.) a convertirla en
símbolo de la liberación sexual y de la lucha contra el patriarcado.
Por su naturaleza nocturna, algunos han querido ver en ella a la primera vampiresa,
por lo que constituye un icono de la subcultura gótica, que exalta su belleza
inquietante y siniestra.
(1181) Lilith es un asteroide.
Lilit en el anime
Lilit en el cine
Lilit en la narrativa
—A ella le gustaría que lo creyéramos —respondió él—, y en eso basa su pretensión de ser
reina. Pero no es hija de Eva. Desciende de la primera esposa de vuestro padre Adán —aquí
el señor castor realizó una inclinación de cabeza—, aquélla a la que llamaban Lilith, y que
pertenecía a la raza de los genios. De ahí es de donde proviene ella por una parte, y por la
otra, de los gigantes. No, no, no existe ni una gota de sangre humana en la bruja.
— Por eso es mala de los pies a la cabeza, señor castor —corroboró su esposa.
Lilit en la música
La canción de cuna "Didn't leave nobody but the baby" estaría basada una leyenda
del sur de los estados unidos, que cuenta sobre las creencias de Lilit.
Mefistófeles es presentado muchas veces como una figura tragicómica, atrapado entre su
victoria al lograr que las grandes masas dejen de considerar a Dios en el centro de todas las
cosas, y su derrota al perder relevancia él también por el mismo motivo. En el aspecto
gráfico, Mefistófeles ha sido mostrado como la representación más refinada del mal, siendo
caracterizado con ropas fastuosas dignas de la nobleza y con una mente fría, racional y con
un alto nivel de lógica, misma que utilizaría para atrapar mentalmente a las personas y
hacer que siguiesen sus designios.
En el arte
Mefistófeles es un personaje clave en todas las versiones de Fausto, siendo de éstas la más
popular la del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe. Sin embargo es en la obra de
Christopher Marlowe (anterior al Fausto de Goethe e inspiración de este) en donde aparece
este personaje por primera vez. En La trágica historia del doctor Fausto Mefistófeles se le
aparece al Dr. Fausto, un viejo científico, cansado de la vida y frustrado por no llegar a
poseer los conocimientos tan amplios que desearía tener, que decide entregarle a este diablo
su alma a cambio de alcanzar la cumbre de la sabiduría, ser rejuvenecido y obtener el amor
de una bella doncella.
En la literatura
Es citado por Magdalena Andreu en su libro Introducción a la Filosofía de la Ciencia, en la
página 18:
En la música
En el ámbito musical, también el grupo musical Enigma creó un tema llamado Dancing
with Mephisto (Bailando con Mefisto) en el año 2006, en el que este personaje, a través del
canto, busca tentar a su interlocutor diciéndole: «Sígueme, / ven y ve / la infinidad, la
eternidad».
El grupo de power metal Kamelot posee una canción llamada «March Of Mephisto» («la
marcha de Mefisto») en su disco The Black Halo.
Sting también lo cita en «Wrapped Around Your Finger» para aludir la oscura sabiduría del
personaje de su canción (The Police: disco «Synchronicity», 1983):
Mephistopheles is not your name [Mefistófeles no es tu nombre] / but I know that you're up
to just the same [pero sé que te propones lo mismo que él] / I will listen hard to your tuition
[Escucharé atentamente tu enseñanza] / and you will see it come to it's fruition [y verás que
da su fruto]
La banda sueca de death metal Arch Enemy tiene «Sinister Mephisto» en su segundo álbum
Stigmata escrita por su líder Michael Amott.
Trans-Siberian Orchestra, en su álbum Beethoven's Last Night (ópera rock en la cual relata
una historia ficticia de Ludwig van Beethoven) tiene dos canciones referentes a
Mefistófeles: El tema 5 del álbum («Mephistopheles») y el tema 22 («Mephistopheles's
Return»).
El personaje «Mr. MacPhisto» sería una versión presentada por Bono, el cantante de la
banda U2, durante la gira «ZOO TV» a principios de los años 90.
En los videojuegos
Mefisto es uno de los demonios a los que hay que vencer en el juego Diablo II y en su
expansión Diablo II: Lord of Destruction. En este juego se lo conoce como Señor del odio
que, junto a sus dos hermanos (Baal, Señor de la destrucción y Diablo, Señor del terror)
conforman los llamados demonios mayores.
Además, es posible encontrarlo en Devil May Cry 4 como uno de los subdiablos alados. Es
posible que aparezca en el Demon's Souls como enemigo o aliado dependiendo de el color
del alma del jugador. El nombre del personaje Mephiles The Dark, perteneciente al
universo de Sonic The Hedgehog, está basado en Mefistófeles (Mefistófeles en inglés se
escribe Mephistopheles)
En los cómics
En el manga Saint Seiya: The Lost Canvas es una de las puntas de lanza del ejército del
dios Hades: Youma de Mefistófeles, Estrella Celestial del Liderazgo. Su personalidad se
basa en la conocida manipulación del demonio sumado a que su poder es gigantesco al
punto de manipular el tiempo y el espacio.
Es también uno de los personajes principales del webcómic Soul Cartel, en el que se
reinterpreta la leyenda de Fausto 501 años después.2
Otras adaptaciones
En Argentina existe el personaje «Mefisto Félez», interpretado por el actor Casper Uncal.
Esta adaptación muestra una faceta contemporánea y en extremo capitalista de este
demonio, cuya característica es el discurso irónico y mordaz.
Semyaza, su jefe, les dijo: "Temo que no queráis que tal acción llegue a ejecutarse y
sea yo sólo quien pague por tamaño pecado". Le respondieron todos: "Juremos y
comprometámonos bajo anatema entre nosotros a no cambiar esta decisión y a
ejecutarla ciertamente".Entonces, juraron todos de consuno y se comprometieron a
ello bajo anatema. Eran doscientos los que bajaron a Ardis, que es la cima del
monte Hermón, al que llamaron así porque en él juraron y se comprometieron bajo
anatema. (Libro de Enoc, 6: 3-6).2
El Monte Hermón fue llamado Senir por los amorreos y Sirión por los fenicios
(Deuteronomio 3:9; Salmos 29:6; Crónicas 5:23; Cantares 4:8; Ezequiel 27:5), nombres
que aparecen en los textos ugaríticos hallados en Ras Shamra, Siria, y en los documentos
procedentes de Bogazkoi, Turquía. La montaña se consideró como el límite septentriona\
ron a la montaña como el "Monte Ba'al Hermón" (Jueces 3:3), situada a unos 30 Km. al
SSO. de Jerusalén y a más de 900 m. sobre el nivel del mar. También es llamado "Monte
Siyón" en Deuteronomio 4:48.
Una lista completa de los líderes del grupo se pueden encontrar en el Libro de Enoc 6:7.
Según el libro de Enoc Semyazza convenció a otros Grigori a unirse a él para fornicar con
las mujeres. Como resultado, él y los otros Grigori pecadores engendraron gigantes "de tres
mil codos de talla cada uno" (Enoc 7:2), llamados en el Génesis Nephilim palabra que
significa "los caídos", o "los que hacen caer" (del hebreo " ָנ ַפ לnafál": caer, derribar3 ), que
dominaron y se comieron, tanto a bestias como a humanos (Enoc 7:3-5). Otro pecado de los
Vigilantes fue enseñar a varios humanos artes creativas y ciencias ocultas - sobre todo
Azazel, que les enseñó los secretos de la guerra, lo cual llenó la tierra de violencia y causó
la ira de Dios (Enoc 8:1).
Dios mandó al ángel Gabriel a causa de los Gigantes para hacer la guerra con ellos:
Y a Miguel dijo el Señor: "Ve, informa a Semyaza y a los otros que están con él, los
que se unieron a las mujeres para corromperse con ellas en todas sus torpezas. Y
cuando todos sus hijos hayan sido aniquilados y hayan visto la perdición de sus
predilectos, átalos por setenta generaciones bajo los collados de la tierra hasta el
día de su juicio definitivo, hasta que se cumpla el juicio eterno. En ese día serán
enviados al abismo del fuego, al tormento, y serán encadenados en prisión
eternamente. Entonces, desde ese momento, arderá él y se deshará juntamente con
ellos, y quedarán atados hasta la consumación de las generaciones. (Libro de Enoc,
10:11-16).
Después de la destrucción de los Gigantes, Dios causó el Diluvio Universal para destruir a
los humanos que se habían corrompido. A excepción de Noé, su familia y las siete
individuos de cada especie de animales y aves «kosher» (ritualmente "apropiados" en la ley
hebrea) y un par de cada especie de animales y aves «no-kosher» (es decir "no apropiados"
en la ley ritual hebrea).
En el judaísmo en cambio "Satán" (opositor, resistidor) es solo un nombre genérico con que
se llamaría en la Tanaj (Antíguo Testamento) a los ángeles que ofician de fiscales u
"opositores" de los pecadores. En el judaísmo jamás ha ocurrido una expulsión primigenia
de satanás desde el cielo y el libro de Enoc es visto como un libro seudoepigrafico fuera del
canon y sin inspiración divina.
Algunos comentaristas dicen que Semyazza no debe ser confundido con otro nombre para
Satanás, que algunos creen que fue "expulsado" de los cielos previamente según una
interpretación de Apocalipsis 12 (por ejemplo, ver William Barclay, Comentario del Nuevo
Testamento, Editorial Clie, 1995). Según la versión musulmana la razón del exilio de
Satanás habría sido su negativa a inclinarse ante Adán (Al-Curan Taa-Haa: 116). Con lo
que para los teóricos se trataría de dos caídas separadas desde el cielo, uno de Satanás, otro
de los "Vigilantes" que habían querido bajar a la tierra para tomar esposas humanas.
En la cultura popular
Una invocación (eón) del videojuego Final Fantasy XII se llama Zhemhazai. Una canción
del grupo Daemonarch se titula "Samyaza". El actor Nick Nolte representa a Samyazza en
la película épica "Noah" (Noé) de Darren Aronofsky, estrenada en marzo de 2014.
Belial es también llamado Belhor, Baalial, Beliar, Beliall, Beliel. Su nombre se deriva del
hebreo bliya'al (bel-e-yah-al) que es el término #1100 del Diccionario Strong's.
Es una palabra compuesta por bliy (bel-ee') (#1097 del Diccionario Strong's) que tiene por
significado "corrupción". [Así se usa en Isaías 38:17] El segundo término es ya`al (yaw-al')
(#3276 del Diccionario Strong's) que significa "ganancia". [Así se usa en Isa 30:5; Job
21:15; Jer 7:8...] Por lo tanto muchos especialistas atribuyen a Belial el significado: "el de
ganancias corruptas". Belial, según La Biblia Satánica de Anton LaVey, es un poderoso
demonio que representa al elemento tierra, complementándose con Satanás, Lucifer y
Leviatán.
Se le da también los nombres de "señor de la arrogancia" o "señor de orgullo" y "el hijo del
infierno" (Baal ial). Desde la Edad Media ha sido considerado como príncipe de los
infiernos. En el judaísmo los hombres impíos son considerados los hijos de Belial.
(...)El último fue Belial. Nunca cayó del cielo espíritu más impuro ni más torpemente
inclinado al vicio por el vicio mismo. No se elevó en su honor templo alguno ni humeaba
ningún altar; pero, ¿quién se halla con más frecuencia en los templos y los altares, cuando
el sacerdote reniega de Dios, como renegaron los hijos de Elí, que mancharon la casa
divina con sus violencias y prostituciones? Reina también en los palacios, en las cortes y
en las corrompidas ciudades donde el escandaloso estruendo de ultrajes y de improperios
se eleva sobre las más altas torres y cuando la noche tiende su manto por las calles, ve
vagabundear por ellas a los hijos de Belial, repletos de insolencia y vino. Testigos las
calles de Sodoma y la noche de Gabaa, cuando fue menester exponer en la puerta
hospitalaria a una matrona para evitar rapto más odios.