Monición de entrada
Buenos días queridos hermanos. En el quinto domingo del tiempo
ordinario nos complace recibirles en la casa de Dios para la
celebración eucarística.
Estamos aquí porque hemos sabido escuchar la voz de Dios, ya
que también nosotros somos llamados y elegidos para seguir al
Señor y continuar la tarea de tantos testigos gozosos que han
anunciado las maravillas de Dios.
Comencemos con alegría esta celebración, cantando juntos. De
pie…
Moniciones a las lecturas
Monición única para todas las lecturas
Las lecturas de este día giran en torno a la llamada de Dios, que
siempre sorprende: a Isaías, a Pablo, a Pedro y a los primeros
discípulos. Todos ellos descubren, ante la misión tan
desproporcionada que reciben por parte de Dios, su indignidad e
incapacidad. Escuchemos muy atentos este mensaje, Por eso
busca Jesús compañeros para la misión y envía a “remar mar
adentro”. Ese llamado es para nosotros hoy y debemos
escucharlo muy atentos.
Oración de los fieles
Por el papa, los obispos y los sacerdotes, para que el partir
cada día el pan de la Palabra y de la Eucaristía transforme
gradualmente su vida, acercándolos cada vez más al Señor
que los ha llamado a ponerse al servicio de la Iglesia.
Oremos…
Por los hombres de gobierno, llamados a dirigir los destinos
de los pueblos, para que acojan la tarea que Dios les ha
confiado de custodiar y hacer fructificar la creación, de
promover y defender la vida humana con su dignidad y de
proteger el núcleo de la sociedad, que es la familia.
Oremos…
Por los que sufren la ausencia de ministros que les
prediquen y transmitan la buena nueva de salvación, para
que Dios envíe obreros a esas ovejas sin pastor. Oremos…
Por todos nosotros, que hemos escuchado el mensaje de
salvación, para que Dios nos siga fortaleciendo en este
camino vocacional, y podamos cumplir en nuestras
diferentes realidades sociales la misión que Él nos ha
confiado. Oremos…
Acción de gracias.
La misión que Dios nos ha encomendado hoy no puede ser
postergada para mañana. Urgen pescadores de hombres y cada
uno de nosotros se convierte en uno de ellos. Con ese
compromiso nos retiramos a nuestros hogares.