TEMA El Imperialismo (Libro Digital 2.
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2. Imperialismo
2.1¿Cuáles fueron las causas económicas?
En la segunda mitad del siglo XIX, algunas potencias europeas, Japón y Estados
Unidos, llegaron a dominar extensos territorios del planeta, dando lugar al
imperialismo moderno.
Las explicaciones sobre las causas son diversas. Autores como Rudolf Hilferding, Rosa
Luxemburg o Lenin interpretaron que las principales motivaciones eran de índole
económica: el imperialismo sería consecuencia lógica del capitalismo en su búsqueda
de materias primas, fuentes de energía, nuevos mercados y capital.
2.2. ¿Qué bases ideológicas lo sustentan?
Dos ideas tuvieron un papel fundamental en la justificación, sobre todo ante la opinión
pública, del imperialismo:
• El nacionalismo de la época, que cifraba el progreso y prestigio de un país en su
extensión territorial.
• La extendida creencia en la superioridad de la raza blanca, que justificaba el
imperialismo como una misión civilizadora sobre los pueblos indígenas.
Dicha justificación procedía de dos fuentes: la teoría del progreso y el darwinismo
social, según el cual la civilización occidental estaría en la cúspide del desarrollo
evolutivo de la humanidad. Este punto de vista desembocó en un marcado
paternalismo —al considerar como “menores de edad” a los pueblos indígenas— y en
el racismo, como se observa en numerosas narraciones de la época, como las de
Rudyard Kipling.
2.3. ¿Cuáles fueron las bases demográficas?
Europa había experimentado un sostenido crecimiento de población como efecto de
los cambios sociales, económicos y tecnológicos relacionados con la transformación
agraria e industrial. La posibilidad de disponer de territorios hacia los que dirigir los
excedentes de población resultó clave en la expansión imperialista y provocó la
emigración de millones de europeos a territorios ultramarinos en busca de mejores
oportunidades de vida y trabajo. En ocasiones, fueron estos colonos los que
demandaron apoyo de sus gobiernos para ocupar y colonizar territorios.
2.4. ¿Cuáles fueron las causas políticas?
La posesión de extensos dominios se asociaba con prestigio nacional. Muchos
gobiernos se lanzaron a políticas imperialistas, y la rivalidad entre ellos llevó con
frecuencia a la ocupación de territorios para evitar que lo hicieran los rivales.
• Francia. Tras la derrota en la guerra franco-prusiana (1870-1871), el
colonialismo fue el medio para recuperar el prestigio perdido, lo que explica la
intensificación de la expansión imperialista durante la Tercera República,
sobre todo a iniciativa del estadista Jules Ferry.
• Alemania. El nuevo Estado consideraba la expansión como consecuencia de su
estatus de gran potencia mundial. A pesar del rechazo inicial de Bismarck, se
terminó por configurar un gran, aunque fragmentado, imperio en África.
• Reino Unido. La necesidad de poseer enclaves de apoyo a la marina y el
comercio tuvo un importante papel en el caso del imperialismo británico.
3. ¿Cómo era África antes del siglo XIX?
Al comenzar el siglo XIX, el interior del continente africano era prácticamente
desconocido para los europeos. En aquel entonces se distinguían en África tres
regiones:
• Norte. Durante la Edad Media, el islam se había ido extendiendo a través de las
rutas comerciales. Destacaban el reino de Marruecos o los imperios Kanem-
Bornu y Wadai.
• Centro. Se desarrollaron los reinos del Congo o el tutsi. Mención aparte
merece el reino de Etiopía, de tradición cristiana y con 2.000 años de historia.
• Sur. Desde el siglo XV había factorías costeras europeas, en especial
portuguesas, que entraron en contacto con los pobladores de la zona. En 1840,
los bóeres, colonos de origen holandés, fundaron la colonia de Natal en
Sudáfrica.
3.1. ¿Cómo se inició el colonialismo?
El camino de la expansión colonial fue emprendido en la década de 1830 por Francia,
que inició la ocupación de Argelia, a la que siguió el control sobre Túnez.
A mediados del siglo XIX, los nuevos sistemas de comunicación y los avances
médicos (como el descubrimiento de la quinina, que combatía la malaria) hicieron que
exploradores, misioneros y médicos se adentraran en el territorio en expediciones
que despertaron gran interés por el continente africano y sus recursos.
En 1869 se inauguró el canal de Suez, lo que propició la colaboración entre Francia y
el Reino Unido para hacerse con el control de Egipto, que en el año 1882 quedaría
definitivamente bajo protectorado británico.
En África central, el impulso colonizador lo dio Leopoldo II de Bélgica, que logró
controlar parte de la cuenca del río Congo desde 1879; su maniobra dio origen a
numerosas controversias con otras potencias, especialmente con Francia, que
también estableció intereses en la región.
Las rivalidades aumentaron por el creciente interés de Alemania por expandir sus
dominios hacia África central.
3.2. ¿Cómo se repartió África?
Las crecientes rivalidades entre las potencias llevaron a la convocatoria de la
Conferencia de Berlín. Se celebró entre 1884 y 1885 y a ella acudieron representantes
de quince Estados con la intención de reglamentar la expansión europea sobre el
continente africano.
Se acordaron dos aspectos fundamentales que enfrentaban a las potencias:
• La libertad de navegación y comercio por los ríos Níger y Congo, lo que
aseguraba los intereses comerciales.
• El reconocimiento del Congo, que pasó a denominarse Estado Libre del
Congo, como dominio personal del rey belga Leopoldo II, evitando que este
gran territorio engrosara las posesiones de las grandes potencias.
Otros aspectos destacados fueron el control francés sobre el territorio al norte del
río Congo y la aceptación de las reivindicaciones coloniales alemanas. Asimismo,
se declaró la abolición del tráfico de esclavos, si bien cientos de miles de nativos
fueron sometidos a una arbitraria y cruel explotación. Por último, se proclamó el
principio de ocupación efectiva, según el cual ninguna potencia podría reclamar
territorio si no lo ocupaba de manera efectiva, lo que provocó que las potencias
iniciaran una carrera de expansión territorial desde la franja costera que dominaban
hacia el interior del continente.
• África occidental. Francia logró el control de una extensa área, desde
Marruecos hasta la cuenca del Níger.
• Congo. El llamado Estado Libre del Congo fue administrado por el rey belga a
título personal. Su gestión se convirtió en un ejemplo de colonialismo
depredador, por la explotación descontrolada de los recursos naturales y el
trato cruel e inhumano hacia la población nativa.
• África oriental. La potencia más beneficiada fue el Reino Unido, que controló
un área desde Egipto hasta el lago Victoria. Las pretensiones francesas de unir
Somalia con sus dominios centroafricanos desencadenaron el incidente de
Fachoda (1898), que dio a los británicos el control del valle del Nilo.
• África del sur. La expansión británica siguió la iniciativa del político y
empresario Cecil Rhodes, que tenía el sueño de poner toda África oriental
("de El Cabo a El Cairo") bajo dominio británico. La colonización alemana de
Tanganica se interpuso en este proyecto.
4. ¿Cómo era Asia antes del siglo XIX?
Asia destacó como la cuna de grandes civilizaciones. Sus contactos con Europa, de
naturaleza comercial, eran antiguos. Pero a partir de la expansión europea del siglo
XVI, los comerciantes buscaron la forma de controlar de manera más directa el
comercio de las riquezas asiáticas.
• Indostán. Hasta el siglo XVIII, la región había estado dominada por el Imperio
mogol. Su decadencia permitió el establecimiento de un poderoso Estado de
religión hindú, conocido como Imperio mahrata, que consiguió someter parte
de la zona.
Desde el siglo XVI, portugueses, ingleses, neerlandeses y franceses
establecieron bases comerciales en la India. En este sentido, destacó la
Compañía Británica de las Indias Orientales, que dominaba Bombay,
Madrás y el golfo de Bengala.
• Sudeste asiático. Desde el siglo XVII, Indonesia había sido explotada por la
Compañía Holandesa de las Indias Orientales y, a comienzos del siglo XIX, la
Corona neerlandesa se hizo con el control del territorio.
Sus intereses chocaron con los del Reino Unido; los británicos se
establecieron en la península de Malaca, donde fundaron el importante
puerto de Singapur (1819), lo que les permitiría controlar el tráfico entre la
India y el sudeste asiático.
Desde el siglo XVII, el imperio estaba gobernado por los emperadores de la
dinastía Qing, que había mantenido un férreo control sobre el acceso de los
extranjeros (solo el puerto de Cantón estaba abierto al comercio). Los
europeos iniciaron una campaña de penetración comercial, que desató
frecuentes enfrentamientos. Al este de China, Corea y Japón mantenían
también una situación de aislamiento, resistiéndose a establecer relaciones
diplomáticas y comerciales con Occidente.
• Pacífico. La colonización no encontró resistencia, por la diferencia de poder
entre las potencias y los pueblos nativos. El Reino Unido y Francia habían sido
los únicos Estados presentes hasta que Estados Unidos y Alemania ocuparon
algunas islas, lo que obligó a delimitar las zonas de influencia y a establecer
acuerdos comerciales.
4.2. ¿Cómo fue la colonización de Asia?
Expansión europea en Asia y el Pacífico en el siglo XIX
Los europeos intensificaron su presencia en Asia y el Pacífico durante el siglo XIX.
• Asia Central: Reino Unido consolidó su control sobre la India, mientras Rusia
avanzó desde Siberia. Para evitar conflictos, ambas potencias acordaron
mantener Afganistán como Estado tapón.
• Asia Sudoriental: Francia conquistó Indochina en 1869, mientras Siam se
mantuvo independiente como zona de separación con el Imperio británico. Los
Países Bajos consolidaron su dominio en Indonesia.
• Asia Oriental: La debilidad china llevó a una lucha por su control entre varias
potencias. Reino Unido impuso los Tratados de Nankín (1842) y otros acuerdos
tras las Guerras del Opio, obteniendo Hong Kong y privilegios comerciales. La
revuelta de los bóxers (1899-1901) fue sofocada por una coalición internacional.
Rusia expandió su influencia en Vladivostok y Sajalín.
Japón emergió como potencia regional tras derrotar a China en la guerra chino-
japonesa (1894-1895), obteniendo Taiwán. Luego venció a Rusia en la guerra ruso-
japonesa (1904-1905), asegurando su dominio sobre Corea y Manchuria mediante el
Tratado de Portsmouth.
5. La administración colonial.
5.2. ¿Cómo se organizó?
Aspectos como la explotación de minas, la inversión de capitales, el cultivo de
tierras, la construcción de infraestructuras o la seguridad hacían necesario
mantener en las colonias una administración permanente. El modelo implantado fue
el del Imperio británico.
En función del tipo de colonia, se pueden distinguir varios tipos de administración
colonial:
Colonia de explotación. Territorio dominado por una potencia, cuya función principal
era el aprovechamiento de los recursos naturales y humanos. La autoridad recaía en
un gobernador originario de la metrópoli, que ejercía el poder rodeado de una élite
de funcionarios.
Colonia de poblamiento. Se crearon para acoger a la población que emigraba desde
la metrópoli. En algunas de ellas, como Sudáfrica, Canadá, Australia y Nueva
Zelanda, se establecieron dominios. En ellos, los nuevos habitantes disponían de
cierta autonomía de gobierno, aunque sin romper los lazos con la metrópoli.
Concesión. Eran enclaves estratégicos en los que la metrópoli conseguía permiso
de asentamiento y explotación comercial. Los casos más notables fueron los de
algunos enclaves en China, como el puerto británico de Hong Kong o la base
alemana de Tsingtao.
Protectorado. El gobierno indígena subsistía de manera formal y se encargaba de la
política interior, mientras que la administración europea intervenía en la política
exterior, las finanzas y el ejército. Esta fórmula fue aplicada en países con
instituciones propias.
6. Impacto del imperialismo
La expansión europea modificó profundamente los territorios colonizados en varios
aspectos:
• Económico: Se expropiaron tierras para los colonos blancos, desplazando a la
población local. Se impusieron monocultivos, un sistema monetario ajeno y
políticas tributarias restrictivas. Mientras una minoría indígena prosperó, la
mayoría sufrió un empeoramiento drástico de sus condiciones de vida.
• Cultural: La imposición de lenguas y religiones occidentales provocó la pérdida
de identidad y la aculturación de los pueblos indígenas.
• Social: Se ignoraron las estructuras tribales, generando fronteras artificiales
que llevaron a la división o fusión forzada de grupos étnicos. Esto causó
conflictos que persisten hasta hoy y sustituyó las jerarquías tradicionales por
una sociedad de clases con componente étnico.
• Demográfico: La colonización trajo guerras y enfermedades que diezmaron a la
población nativa, llegando al exterminio casi total en lugares como Australia y
Nueva Zelanda. Además, el traslado de población blanca desestabilizó la
subsistencia de los indígenas.
Consecuencias para las metrópolis
Las colonias ayudaron a los países europeos a resolver crisis económicas. Gran
Bretaña, por ejemplo, equilibró su balanza de pagos gracias a la explotación de la India.
Además, las colonias ofrecían oportunidades de ascenso social y mano de obra barata,
facilitando la acumulación de grandes fortunas mediante la explotación de recursos y
poblaciones.
6.1. ¿Qué ocurría en Gran Bretaña?
Con el siglo XX terminó la época victoriana. Las reformas electorales ampliaron el voto
masculino, y la política británica se equilibró con la alternancia entre conservadores
(Disraeli) y liberales (Gladstone). En 1900 nació el Partido Laborista, voz de la clase
obrera, y en 1911 se recortaron los poderes de la Cámara de los Lores, avanzando
hacia la democratización.
El principal problema interno fue la cuestión irlandesa. Tras el rechazo de los proyectos
de Gladstone, el conflicto se intensificó. En 1902 se fundó el Sinn Féin, y en 1916 lideró
una revuelta brutalmente reprimida. La guerra de independencia (1919-1922) culminó
con la separación de Irlanda, aunque el norte de la isla de Úlster permaneció en el
Reino Unido, perpetuando el conflicto.
6.2. ¿Qué pasó tras la caída del Segundo Imperio francés?
La derrota en la guerra franco-prusiana supuso la caída del Segundo Imperio. Se
proclamó entonces la Tercera República bajo la presidencia de Adolphe Thiers. En
marzo de 1871, una revuelta popular instauró la Comuna de París, en la que
trabajadores y miembros de la Guardia Nacional (milicia ciudadana) se hicieron con
el control de la capital para exigir una república democrática. En mayo, el gobierno
recuperó el control y ordenó una dura represión contra los sublevados.
La Francia rural eligió, por sufragio universal masculino, una Asamblea Nacional
claramente conservadora. La república se institucionalizó con la Constitución de
1875 y el régimen se mantuvo hasta pasada la Primera Guerra Mundial.
En materia económica, la industrialización se extendió a nuevas zonas, como Lyon y
Lille, y se reactivó la expansión imperialista, concentrada en África. En el plano
social, se estableció la educación primaria gratuita y obligatoria, se prohibió la
educación religiosa y se legalizaron los sindicatos, buscando bajar la tensión
social.Dos grandes escándalos salpicaron a la Tercera República, el escándalo del
canal de Panamá y el caso Dreyfus, que evidenció el antisemitismo del Ejército
francés.
6.3. ¿Cómo evolucionaron los imperios europeos?
Mientras que los imperios ruso, austrohúngaro y otomano representaban el
inmovilismo, el nuevo Imperio alemán se desarrollaba como gran potencia industrial y
gozaba de un creciente protagonismo.
• Rusia zarista. El zar Nicolás II mantenía intacta la autocracia zarista, que
descansaba en el poder absoluto de los zares de la dinastía Romanov y que
estaba respaldada por la burocracia del Estado, el Ejército y la Iglesia ortodoxa.
No obstante, el descontento por la derrota ante Japón (1905) y el surgimiento
del proletariado favorecieron los anhelos de reformas, que culminaron en el
estallido revolucionario de 1905.
• Imperio austrohúngaro. Bajo la dinastía de los Habsburgo, el Imperio
austriaco había sido el exponente máximo del absolutismo en la Europa de la
Restauración y el Congreso de Viena. Con el cambio de siglo, la monarquía dual
mantenía una apariencia de estabilidad y fortaleza bajo el emperador Francisco
José, sin que, por el momento, la diversidad étnico-lingüística de su población
representara un peligro de disgregación.
• Imperio otomano. El denominado "enfermo de Europa" se veía impotente
frente a la emancipación de las nacionalidades balcánicas, con la
complacencia de rusos y austriacos.
Jóvenes Turcos y reformas en el Imperio Otomano. En 1906, los Jóvenes Turcos
promovieron la reanudación del programa reformista del Tanzimat, forzando al sultán a
promulgar una nueva constitución. En 1909, tras un golpe de Estado, derrocaron al
sultán y colocaron en el trono a Mehmed V, quien impulsó reformas como el sufragio
universal masculino, el servicio militar obligatorio y la expansión de la educación.
El Segundo Reich Alemán. Tras la unificación de 1870, Alemania se consolidó como la
gran potencia continental gracias a su desarrollo industrial y militar. Gobernada por el
emperador Guillermo I y su canciller Bismarck, estableció un régimen parlamentario
conservador con un sistema bicameral: el Reichstag (Cámara Baja) y el Bundesrat
(Cámara Alta). Su industrialización superó a la del Reino Unido en algunos aspectos,
mientras que su legislación social moderó las demandas obreras y sindicales.
7. La escalada de tensión internacional
7.1. ¿Qué fueron los sistemas bismarckianos?
La política imperialista aumentó las rivalidades internacionales en Europa. Hasta
1890, la habilidad del canciller Bismarck evitó los enfrentamientos mediante la
creación de una compleja red de acuerdos y alianzas, conocida como sistemas
bismarckianos. Su estrategia se basaba en:
• Aislar diplomáticamente a Francia.
• Reducir la tensión entre el Imperio austrohúngaro y Rusia por el control de
los Balcanes.
• Mantener la neutralidad de Gran Bretaña.
La estrategia se fundamentó en la constitución de tres sistemas:
• Primer sistema (1873-1878) Basado en la Liga de los Tres Emperadores,
constituida por Alemania, Rusia y Austria-Hungría. Se rompió por el Tratado
de Berlín, que entregó a Austria-Hungría la administración de Bosnia-
Herzegovina.
• Segundo sistema (1879-1882)Se creó la Dúplice Alianza (1879) entre
Alemania y Austria-Hungría. Luego se renovó la Liga de los Tres Emperadores
(1881) y se formó la Triple Alianza (1882) con la integración de Italia.
• Tercer sistema (1887-1890). Se renovó la Triple Alianza. Se firmó el Tratado de
Reaseguro, un acuerdo secreto en el que Alemania apoyaba los intereses
rusos en los Balcanes a cambio de su neutralidad.
7.2. ¿Qué quebró el sistema bismarckiano?
En 1890, el nuevo emperador, Guillermo II, cesó a Bismarck y puso en marcha la
Weltpolitik ("política mundial"), caracterizada por un expansionismo decidido y una
escalada armamentística.
Este cambio de política exterior alemana modificó el sistema de alianzas en Europa
y aumentó la tensión internacional.
Reacciones de los principales países:
• Francia. Firmó un acuerdo militar con Rusia (1892) y un pacto con Italia
(1902), acabando con su aislamiento diplomático.
• Reino Unido. Volvió a implicarse en asuntos europeos ante el ascenso de
Alemania como gran potencia y buscó alianzas para contrarrestar su poder.
• Rusia. Su expansión en Asia aumentó su rivalidad con Japón y el Reino
Unido. En los Balcanes, mantuvo su enfrentamiento con Austria-Hungría y el
Imperio Otomano.
• Imperio austrohúngaro. Aprovechó la debilidad otomana para incrementar
su influencia en los Balcanes, lo que lo enfrentó con Rusia y Serbia, que
buscaba unir a todos los eslavos del sur en una Gran Serbia.
7.3. ¿A qué se le llamó la Paz Armada?
La creciente tensión provocó una carrera de armamentos en una atmósfera cada vez
más tensa, conocida como Paz Armada (1905-1914). En ella se cernía el peligro de que
un conflicto local pudiera desembocar en un enfrentamiento a gran escala. En
previsión de un choque así, se configuró un sistema de alianzas que definiría los
bandos de la Primera Guerra Mundial.
En 1904, Francia y el Reino Unido formaron la Entente Cordiale, a la que en 1907 se
sumó Rusia para formar la Triple Entente. Era la respuesta a la Triple Alianza de 1882,
integrada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, en la que esta última aparecía, no
obstante, como un socio poco seguro. Aunque la sociedad europea estaba confiada en
que nada grave sucedería, el clima prebélico se expresó a través de varios conflictos
localizados en Marruecos y en los Balcanes:
• Marruecos. El káiser intentó debilitar a Francia apoyando la independencia
marroquí.
Primera crisis marroquí (1905): Se solucionó en la Conferencia de Algeciras (1906),
que reconocía la supremacía francesa sobre gran parte de Marruecos y otorgaba a
España un protectorado en el norte (el Rif).
Segunda crisis marroquí (1911): Surgió por el intento francés de ampliar su dominio,
ante lo cual Alemania envió un cañonero al puerto de Agadir. La crisis finalizó
cuando los alemanes recibieron compensaciones en el Congo.
• Balcanes. La confluencia de intereses austriacos, rusos, turcos y serbios
convirtió la región en un polvorín.
Primera crisis balcánica (1908-1909): Se originó cuando el Imperio austrohúngaro se
anexionó Bosnia-Herzegovina, que administraba desde 1878, lo que incrementó la
hostilidad de Serbia y Rusia. Segunda crisis balcánica (1912-1913): Estalló cuando la
Liga Balcánica (Serbia, Bulgaria, Grecia y Montenegro) atacó al Imperio
Otomano.Bulgaria, descontenta con el reparto de Macedonia entre Grecia y Serbia,
atacó a sus antiguos aliados, lo que desencadenó una nueva guerra, en la que
Bulgaria fue derrotada.