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Impacto del colonialismo en Asia Oriental

Historia básica de corea
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Clase 5 de Corea

Presentación:
En esta clase veremos cómo cambia todo el contexto regional del noreste asiático a partir de
la irrupción de las potencias colonialistas occidentales en la región. El punto de inflexión fue
la entrada por la fuerza de Gran Bretaña a China tras la Primera Guerra del Opio, o Primera
Guerra anglo-china que culminó en 1842 con la firma del tratado de Nanjing tras la derrota
china, iniciándose lo que en la historiografía china se conoce como la ‘era de los tratados
desiguales’, y que terminó repercutiendo en Corea y Japón a los pocos años. Los sucesos
posteriores a la guerra anglo-china, iniciaron un cambio en las relaciones de fuerza y jerarquía
en la región que dejó de funcionar con una lógica sino céntrica, para transformarse en una
zona en disputa entre las potencias occidentales y un reordenamiento regional donde en pocos
años se subvirtieron las relaciones de poder, y por ejemplo Japón pasó a convertirse en una
potencia que ganó la primera guerra sino japonesa en 1895 y terminó ocupando a Corea como
protectorado en 1905 y como colonia definitivamente en 1910.

1- La llegada de occidente a la zona del Este de Asia y 2- La pérdida de independencia


de China a partir de la 1° guerra del opio y de Japón luego de la llegada del Comodoro
del Perry.

1800: 2º Revolución Industrial en Europa que busca abrirse a Asia y África para obtener
materias primas y vender sus productos terminados industrialmente.
1839-42: 1ª Guerra del Opio, o 1ª guerra anglo-china. Apertura del mercado China a
Inglaterra desde 1839.
1842: Tratado de Nanjing. China le cede Hong Kong a Gran Bretaña, les otorgan 5 puertos y
ventajas arancelarias, y les pagan además una indemnización de 21 millones de dólares plata.
1894-95: 1ª Guerra sino-japonesa por el control de Corea, Japón invade la península coreana,
(antiguo vasallo y lo pierden).
1895: Tratado de Shimonoseki China le cede Corea y Taiwán a Japón.

Durante la última dinastía china, la Qing, de origen étnico manchú (1644-1911), no podemos
hablar de un estancamiento absoluto, entre los siglos XVII y XVIII se desarrolló un período
rico tanto en las artes como en la ciencia, la intelectualidad china reaccionó ante la presencia
extranjera manchú (occidentales) y se verificó un gran auge de los conocimientos
tradicionales, proliferaron las academias, las bibliotecas, se desarrolló la actividad editorial,
la pintura, la artesanía y en particular la porcelana. Fue la época del gran auge del
Neoconfucianismo que se convirtió en el sostén ideológico del Imperio, y varias academias
2

se convirtieron en centros tanto de desarrollo científico y filosófico como de oposición


política. No obstante, los emperadores manchúes a comienzos del siglo XIX fueron
perdiendo el control de la política interna, hubo grandes revueltas campesinas y de diversas
sectas a lo largo de todo el territorio, a lo que se sumaron las presiones de los nuevos
extranjeros, occidentales, que arribaron a las costas con nuevas técnicas y fundamentalmente
con políticas agresivas en lo comercial y diplomático a las que la dirigencia no supo
responder. Quizás por no ser una dinastía autóctona, no impulsó el crecimiento todo lo
posible con un ritmo que pudiera dar alcance al desarrollo que se había producido en Europa
en los últimos años y que le permitiera hacerle frente de igual a igual, centrándose más en
defender los intereses del grupo manchú en el poder que los de la propia Nación.

Es importante recordar que desde 1750 en Europa se había producido la llamada revolución
industrial, a partir de la cual los países europeos buscaban nuevos mercados para obtener
materias primas y colocar sus mercancías, de modo que empezaron a presionar a China e
iniciaron lo que se ha llamado la era de los tratados desiguales1, mediante los cuales
Occidente logró que China terminara cediéndole territorios y, en gran medida, el control
económico de la Nación. Posteriormente, con la penetración del imperialismo occidental
desde mediados del siglo XIX, la realidad se complejizó y ni la dirigencia ni la sociedad
misma supieron canalizar efectivamente la tradición ante la llegada de nuevos conocimientos,
técnicas y paradigmas.

China arribó al siglo XX en una compleja situación política, con un gobierno débil e incapaz
de controlar la situación interna, y con una economía dependiente. En suma aunque no estaba
bajo el dominio total de un país (como en el caso de la India bajo la colonización de Gran
Bretaña), diferentes potencias occidentales, a saber: Gran Bretaña, Francia, los Estados
Unidos ([Link].), Alemania, Holanda, Portugal, Rusia y Japón, tenían zonas de influencia a
lo largo de sus costas y las explotaban económicamente. Las potencias extranjeras
controlaban la economía nacional, así como el transporte marítimo y terrestre, mientras que
el poder nominal correspondía al nieto de la Emperatriz Viuda, Pu Yi, quien sólo tenía dos
años de edad.

1
En ese proceso podemos señalar como principales sucesos: La primera guerra anglo-china que estalló en 1839,
conocida como la Primera Guerra del Opio, en la que Inglaterra obtuvo mediante el tratado de Nanjing en 1842,
cinco puertos donde tenían la posibilidad de comerciar libremente fuera de la jurisdicción china y la isla de
Hong Kong junto con ventajas arancelarias, y ya en 1843 obtuvo el estatus de nación más favorecida para el
comercio. A ello le siguió la presión del resto de las potencias, en 1844 Francia y los [Link]. obtuvieron el
estatus de naciones favorecidas, y mediante el tratado de Aigún, Rusia obtuvo territorios en Manchuria e impuso
la frontera en el río Amur (1858). Entre 1856 y 1860 se produjo la Segunda Guerra del Opio que concluyó con
el tratado de Pekín, en virtud del cual los franceses e ingleses impusieron el establecimiento de embajadas en
la capital, reabrieron diez puertos más, fueron autorizados a desarrollar la actividad misionera sin obstáculos y
además, China tuvo que cederle a Inglaterra la península de Kowloon frente a las costas de Hong Kong. En 1871
Rusia se anexó territorios en la frontera común noroccidental en la zona del río Ili. En 1894 se produjo la
Primera Guerra Sino-japonesa por el control de Corea y en 1895 China le cedió al Japón la administración de
Corea y Taiwán mediante la firma del tratado de Shimonoseki. En 1897 Alemania terminó de ocupar la totalidad
de la península de Shandong y se fortaleció el control de Macao por parte de Portugal. Al año siguiente, Rusia
tomó el Puerto Arturo (Lu-shun) buscando una salida al mar y Francia obtuvo el arriendo de Kwang-si, al sur
del país.
3

La dinastía se fue desgastando a consecuencia de los numerosos problemas que tuvo que
encarar debido tanto a la presión occidental, como a los movimientos internos de rebeliones
y conflictos sociales, todo lo cual llevó a que en 1911 estallara la revolución que dio fin a la
dinastía e instauró la Primera República China basada en los ideales de Sun Yat Sen.
En el caso de Japón los sucesos se precipitaron a partir de la entrada de Gran Bretaña a China,
en 1854 se verificó la apertura de los puertos japoneses cuando la flota, en este caso
estadounidense al mando del Comodoro Perry, lleva a cabo por coacción la apertura de Japón
con la firma del Tratado de Kanagawa por el que se le otorgó amplias concesiones a los
[Link]. en dos puertos con jurisdicción propia, aduana y funcionarios, al tiempo que el
shogunato realizó acuerdos comerciales con Inglaterra, Francia y Rusia. La política interna
en Japón inició un proceso complejo de cambios que culminó en 1868 con la llamada
Restauración Meiji2, la caída del shogunato, y el inicio de una modernización que condujo
al país a un gran desarrollo técnico y militar que le permitieron enfrentarse a China entre
1894/95 y ganarle la primera guerra sino japonesa instalándose posteriormente como una
nueva potencia en la región, la primera asiática, que terminó imponiéndose sobre Corea.

2
En 1867 el último shogún Keiti, abdica a favor del mikado Mutsu Hito, durante su reinado ‘época de la luz
del emperador’ o ‘Meiji Tenno’ nació el Japón moderno.
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Una reunión entre oficiales japoneses y funcionarios coreanos, un episodio de la guerra entre China y Japón,
de finales del siglo XIX (impresión en color de bloques de madera)
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2- Nuevas relaciones de fuerza en la región.


Como hemos mencionado el Este de Asia cambió las relaciones de poder de modo drástico
a partir de la apertura forzosa de los puertos de China, Japón y Corea y la imposición de una
nueva relación de poder militar, político y diplomático por parte de potencias occidentales.
En el mencionado proceso Japón supo incorporarse de modo más ágil tomando la iniciativa
de modernizarse al estilo occidental, tomar como modelos varias de sus instituciones y los
aspectos fundamentales de su ciencia y la técnica3, mientras que en China y Corea diferentes
grupos se debatieron entre el cierre o la apertura y si mantenerse fiel a la tradición o
incorporaban elementos de la modernidad occidental. El proceso mencionado llevó a un
desarrollo más rápido de Japón que en el año 1905 se enfrentó en una guerra con Rusia por
una disputa territorial en la zona norte insular de su territorio y ganó, considerada la primera
victoria de una potencia regional sobre Europa. Desde ese momento Japón inició un proceso
de alianzas con Gran Bretaña, [Link]. y otras naciones occidentales que terminaron
consumándose con el establecimiento del protectorado sobre Corea ese 1905 y la posterior
ocupación colonial efectiva en 1910.
El caso de China es interesante ya que dejó de ser en muy poco tiempo el egemón regional
para convertirse en una nación en lucha con las distintas potencias occidentales y con un
nuevo modelo internacional que la dejó excluida. La situación de Corea estuvo marcada por
los sucesos que se desarrollaron en las vecinas naciones de Japón y China, esta última
fundamentalmente al ser el país con el que históricamente habían sostenido una estrecha
relación de vasallaje, habiendo sido el modelo a seguir en toda la región.
A Corea ya habían llegado desde China las primeras ideas de la cultura occidental, entre ellas
el cristianismo de inicios del siglo XVIII, incluso se formó una pequeña comunidad católica
que en 1801 fue reprimida por atentar contra la oficialidad. Posteriormente llegaron
embarcaciones, tanto comerciales como de guerra, de Gran Bretaña, Rusia y Francia
pretendiendo abrir el comercio que, como sucedía en China en ese momento, estaba cerrado,
de hecho, era ya conocido como menciona Bruce Cummings (2004:96), como el ‘Reino
ermitaño’.
En la próxima clase veremos a profundidad los procesos de debates internos y las soluciones
que encontró a Corea, que la ubicaron en una nueva situación hacia el inicio del siglo XX.

3
A partir de 1895 construyen una gran flota de guerra con cuatro acorazados y 8 cruceros de combate, e
intervinieron con los occidentales en el conflicto chino de los bóxers en 1900. Hacia 1902 establecieron una
alianza con Gran Bretaña y entre 1904 y1905 tras la guerra ruso-japonesa que ganaron, ocuparon Corea y
avanzaron sobre Manchuria en China. En las negociaciones de la Paz de Portsmouth, con mediación de los
[Link]., obtuvieron el protectorado sobre Corea en 1905 y Manchuria meridional, pasando a ser una nueva
Gran Potencia Internacional. En 1907 firmaron tratados de amistad con Francia y Rusia y en 1910 lograron la
anexión de Corea como colonia. Durante la 1º GM ampliaron su marina de guerra y su flota mercante y con el
aumento de la exportación su economía se integró a la internacional. En 1919 La Sociedad de la Naciones en
mandato, pasó a Japón las posesiones de Alemania en China y en el Pacífico y Japón se convirtió en la 3º
potencia naval del mundo.
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