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WILMAN BRITO Estudio de Funciones

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ESTUDIO DE FUNCIONES

Una breve introducción

Wilman Brito
Índice General

1 Introducción 1

2 Funciones 5
2.1 Relaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
2.2 Representación de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.2.1 Representación tabular . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.2.2 Representación gráfica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
2.2.3 Criterio gráfico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
2.3 Las funciones básicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
2.4 Transformaciones elementales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58
2.5 Operaciones con funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62
2.5.1 Operaciones con funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
2.5.2 Construyendo nuevas funciones . . . . . . . . . . . . . . 73
2.5.3 Funciones inversas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
2.6 Funciones hiperbólicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88
2.7 Funciones especiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96

3 Aplicaciones 115
3.1 Problemas de optimización . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
3.2 Funciones en el comercio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
3.3 Má ejemplos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123

i
ii ÍNDICE GENERAL
Capı́tulo 1
Introducción

Estas notas deben su existencia a un proyecto que nace de la necesidad de


enfrentar con seriedad algunas de las deficiencias en el área de Matemáticas
que padece desde hace mucho tiempo nuestra educación básica. Es un hermoso
proyecto que debe continuar para fortalecer esos conocimientos que algunos
detestan, otros ignoran, muchos no lo desean y ciertos espı́ritus creen conocer.
Cuando el Profesor Arı́stides Arellán, el gurú organizador de ”Las Escuelas
Venezolanas Para La Enseñanza De La Matemática”, me propuso la idea de
participar en dicho proyecto colaborando en la redacción de un curso sobre
Funciones a mi, en principio, me encantó la proposición. Por largo tiempo
habı́a tenido la idea de que un tópico dedicado única y exclusivamente al tema
de las funciones podrı́a ser de mucha utilidad a los estudiantes de las escuelas
básicas. Al tratar de organizar y desarrollar el contenido de dicho curso me
entró un pánico terrible. Me habı́a percatado lo difı́cil que es configurar un
curso a nivel básico sin las herramientas del Cálculo Diferencial e Integral.
¿Cómo hacer el enfoque?, ¿hasta dónde es posible avanzar sin caer en el acepta
tal o cual argumento como un gran acto de fe pues más adelante, si llegara el
caso, conocerás el por qué de ello?. . . Otro serio problema se presentó cuando
hubo que dibujar las gráficas de las funciones. Por suerte, el segundo problema
fue fácil de resolver gracias a la magia de LATEX, PsTricks y PostScript. El
primer problema sigue latente. Lo que aquı́ presentamos es tan sólo un asomo,
una sugerencia a dicho amplio y profundo aspecto de las matemáticas como es

1
2 Cap. 1 Introducción

el caso del tema de las funciones.


Como casi todo lo que produce cambios profundos en las actividades del ser
humano, la noción de función, catalogada como la hija orgullosa del Número
y del Espacio, fue presentida en la antigüedad a propósito de los lugares ge-
ométricos y en el Renacimiento a propósito de las ecuaciones algebraicas. Pero
realmente comienza a tomar fundamento bajo los impulsos de René Descartes,
Isaac Newton y Gottfried W. Leibniz. La Teorı́a de Funciones a partir de
ese momento empieza a fortalecerse, enriqueciéndose con los trabajos de ver-
daderos trabucos como Euler, Dirichlet, Lagrange, Gauss, Fourier, Cauchy,
Abel, Jacobi, Riemann y Weierstrass.
El tema de funciones es, por si sólo, un mundo, pero un mundo inmenso.
En casi todas las ramas del saber el concepto de función aparece de un mo-
do natural. Por tal razón dicha noción es una de las más importante y, por
consiguiente, de una gran generalidad. Esa generalidad le confiere una signifi-
cación especial. Eso hace que la noción de función ya no pertenezca al mundo
de las matemáticas sino que es patrimonio del conocimiento universal. Es tan
vasto el campo de la Teorı́a de Funciones que lo que aquı́ presentamos es una
pequeñez, el ápice de ese colosal iceberg.
Puesto que nuestra presentación está dirigida fundamentalmente a estu-
diantes de la Educación Básica Diversificada, haremos hincapié en la noción de
función de una variable real con valores reales intentando esbozar su gráfica
de un modo imperativo: ¡Esa es! Evidentemente que tal actitud no es la más
adecuada, pero intentaremos probar el por qué esto, en este momento, es ası́.
Serı́a sumamente interesante poder disponer de un mecanismo que nos per-
mitiera obtener la gráfica de cualquier función. Pero,. . . , no toda función ad-
mite una representación gráfica en el plano o en el espacio. ¿Podemos pretender
estudiar el tema de funciones prescindiendo de su representación gráfica? Eso,
a nivel básico, serı́a un verdadero rompecabezas para el estudiante. Pero, ¿có-
mo hacer tal estudio desde una perspectiva intermedia, al menos en el plano
cartesiano? Intentar hacer una presentación del tema de funciones sin las he-
rramientas del Cálculo Diferencial e Integral es una tarea harto difı́cil. Y es
difı́cil porque sin ese lenguaje se hace cuesta arriba justificar por qué la gráfica
de tal o cual función se comporta del modo como se presenta en el dibujo y no
de otra manera. Existe, por tanto, un abismo casi insondable en la presentación
de dicho tema sin la citada herramienta. Sin embargo, procuraremos hacer tal
presentación, practicando un argumento casi similar al del método axiomático;
es decir, asumiremos la existencia de ciertas funciones elementales junto con
sus gráficas para producir, a partir de ellas, nuevas funciones usando tan sólo
3

las reglas básicas del álgebra de funciones. Para algunas de tales nuevas fun-
ciones presentaremos sus gráficas sin fundamentar las razones de por qué ella
es ası́.
Esta notas son un intento por hacer un enfoque lo más simple, y de lo que se
encuentra en la superficie del tema de funciones haciendo énfasis en su repre-
sentación gráfica, sin caer en excesos pero tampoco siendo muy insubstancial.
Existen, como ya mencionamos, fuertes y poderosas limitaciones que impiden
hacer un estudio gráfico de las funciones en profundidad. Sólo espero que esta
presentación pueda ser de utilidad a algunas personas y que una discución más
amplia de ellas pueda ser llevada a cabo, si es necesaria, en el futuro.

A modo de gratitud. Fundamentalmente van dirigidas al Profesor Arı́stides


Arellán por sugerirme la escritura de este texto y por su empeño en conformar
un equipo de trabajo para la Enseñanza de las Matemáticas en la Educación
Básica Diversificada y al Profesor Juan Manuel Leal Garcı́a por leerse el texto
y hacerme las correcciones y sugerencias que acepté con mucho gusto.
4 Cap. 1 Introducción
Capı́tulo 2
Funciones

2.1 Relaciones
Una manera provisional de definir lo que es una función consiste en des-
cribirla como una regla que asigna a cada elemento de un cierto conjunto un
único elemento de otro conjunto. Si bién esta definición es una de las más
usadas, ella conlleva, en muchos casos, a suponer que esa regla puede ser ex-
presada mediante una fórmula, por lo que resulta muy común confundir o
dar por sentado que una función no es otra cosa que una expresión dada a
través de una fórmula. Pueden existir funciones, y de hecho existen, que no
son expresables mediante ninguna fórmula algebraica. Por ejemplo: si X es el
conjunto de todos los intervalos de longitud finita de R, Y es el conjunto de los
números reales no negativos y f la regla que asigna a cada intervalo de X su
longitud, entonces no hay ninguna fórmula que exprese esa regla. Por otro lado,
si bien es cierto que la mayorı́a de las funciones con las cuales uno se tropieza
en matemáticas suelen ser definidas por medio de una fórmula, debemos tener
claro, y esta es la lección a asimilar, que la regla en la definición de función
que mencionamos anteriormente no se expresa de modo general mediante una
fórmula.

Peligro. El abuso de las fórmulas, que con frecuencia son pensadas como ”fun-
ciones”puede, en ciertas circunstancias, jugarnos una broma pesada. En efecto,

5
6 Cap. 2 Funciones

con regularidad se nos pide que hagamos tal o cual cosa con una determinada
”función”, como por ejemplo: calcule su derivada, halle su dominio, determine
si crece o decrece en cierto intervalo, etc., pero puede resultar, en algunos ca-
sos, que la susodicha ”función” no es tal. Veamos un ejemplo. Nos piden que
calculemos el dominio de la siguiente ”función”:
 
cos x 
y = ln .
2

Sorpresa. ¡Es aquı́ donde se presenta el problema!. Cuando comenzamos a


analizar las funciones involucradas en dicha expresión nos damos cuenta, en
primer lugar, que −1 ≤ cos x ≤ 1, pero ya que ln u se define sólo si u > 0,
entonces ln( 12 cos x) tiene sentido únicamente para aquellos x que satisfacen
la relación 0 < 12 cos x ≤ 1/2. Pero, aún en este caso, resulta que como
ln( 12 cos x) < 0, entonces
 
cos x 
ln
2
constituye una expresión sin sentido en R. En conclusión, lo que creı́amos era
una ”función”, resultó ser, inequı́vocamente, una expresión carente de signifi-
cación.

Este y algunos otros hechos nos obligan a intentar una definición de función
que no involucre en su concepción general fórmulas o ecuaciones; es decir, la
noción de función debe ser independiente de su expresión analı́tica.
Para formular la definición precisa que requerimos de función, es menester
pasearnos por una noción muy general de relación entre conjuntos, para luego
particularizar ciertos aspectos de esa relación y obtener lo deseado.

Gran parte de la matemática tienen su razón de ser gracias a la existencia


de ciertas relaciones entre conjuntos. Una definición apropiada de relación se
formula en términos del producto cartesiano de dos conjuntos. Si A y B son
conjuntos no vacı́os y si formamos el producto cartesiano

A × B = {(a, b) : a ∈ A, b ∈ B},

entonces una relación R en A × B es cualquier subconjunto no vacı́o de A × B.


Si A = B, entonces hablaremos de una relación en A, en lugar de una relación
Sec. 2.1 Relaciones 7

en A × A. Resulta útil denotar a cualquier elemento (a, b) ∈ R por la expresión


aR b y decir entonces que a está relacionado con b por medio de R. El conjunto

D = {a ∈ A : (a, b) ∈ R para algún b ∈ B}

se llama el dominio de la relación.


Existen varias maneras de representar gráficamente a las relaciones: dos de
la más usadas son a través de los diagramas de Venn y el plano cartesiano. Por
ejemplo, si R es la relación definida por

R = {(1, a), (2, a), (2, c), (3, b)},

donde A = {1, 2, 3, 4, 5} y B = {a, b, c, d, e, f }, entonces la representaremos del


modo siguiente:

1 c + b

2 a
b + b
c
a + b b
3 b
| | |
1 2 3
Diagrama de Venn Plano cartesiano

Es el momento adecuado para formular la definición formal de función.

Definición 2.1.1 (Función) Sean X y Y conjuntos no vacı́os. Una función


definida en X con valores en Y es una relación f ⊆ X × Y que cumple con las
siguientes propiedades:
(a) para cada x ∈ X existe algún y ∈ Y tal que (x, y) ∈ f ,
(b) si (x, y) ∈ f y (x, z) ∈ f , entonces y = z.

Observemos que las condiciones (a) y (b) de la Definición 2.1.1 establecen que
para cada x ∈ X, existe un único y ∈ Y tal que (x, y) ∈ f . A éste único y se
le designa por f (x); esto es, y = f (x), y se le llama la imagen de x por f .
Esta definición de función puede, en principio, sonar algo complicado, pero
ella es justamente una nueva forma de pensar acerca de lo que es una función.
8 Cap. 2 Funciones

Recordemos que la manera usual de definir una función consistı́a en afirmar


que: f es una función si a cada valor x de su dominio se le asigna un único
valor f (x) en su rango. ¿Qué ocurre si asociamos a cada x del dominio con su
correspondiente imagen f (x) y formamos el par (x, f (x))? Podemos entonces
pensar a f como el conjunto de todos los pares ordenados (x, f (x)) siempre que
x recorra todos y cada uno de los elementos del dominio. Ahora suponemos
que el panorama comienza a hacerse más claro.
Según lo acabado de expresar, una función f definida en X y con valores
en Y será representada como

f = {(x, y) : x ∈ X, y = f (x)}

o mediante los sı́mbolos

f : X → Y, y = f (x)

o simplemente por y = f (x) cuando no exista lugar a confusión.


Hemos arribado a la definición de función que querı́amos. Es menester,
por lo tanto, darle nombre a los conjuntos utilizados en nuestra definición de
función. Sean X y Y conjuntos no vacı́os. Si f es una función definida en
X con valores en Y , entonces el conjunto X se llama el dominio de f , el
cual también denotaremos por Dom(f ), y el conjunto Y se le denomina el
codominio o rango de f . Por lo general, como la elección de los elementos
del dominio de f se hace de forma arbitraria, a dichos elementos se les denomina
variable independiente, mientras que a sus respectivas imágenes se les llama
variable dependiente. Usaremos, por la fuerza de la costumbre, las letras
x, t, s, θ, etc. para denotar a una variable independiente, mientras que las letras
r, w, y, z serán usadas por lo general para expresar una variable dependiente.
Similarmente, las letras f, g, h, F, G, H etc. se usarán para designar funciones.

Veamos ahora algunos ejemplos de funciones.

Ejemplo

Las siguientes relaciones son funciones.



(a) {(3, 2), (5, 0), (−1, 1), ( 2, 0), (π, 990)}
Sec. 2.1 Relaciones 9

 
(b) f = (x, y) : x ∈ R, y = 1 + x2
 √ 
(c) g = (x, y) : x ∈ [3, ∞), y = x − 3
(d) h = {(x, y) : x ∈ (−∞, 2), y = ln(2 − x)}
 
1−x
(e) F = (x, y) : x ∈ R − {−1}, y =
1+x
(f) Sea X el conjunto de todas las circunferencias y sea Y = R. Para cada
x ∈ X, definimos
f (x) = el radio de x.
(g) Sea X el conjunto de todos los intervalos de R de longitud finita y sea
Y = R. Para cada x ∈ X, definimos

f (x) = la longitud de x

(h) Sea X = R2 y sea Y = R2 . Para cada #x ∈ X, definimos

f (#x) = el punto situado 4 cm a la izquierda de #x

(i) Sea X = R2 y sea Y = R. Para cada (x, y) ∈ R2 , definimos

f (x, y) = x2 + y 2 − 4

(j) Sea X = [0, +∞) y sea Y = R. Para cada x ∈ X, definamos



f (x) = x

(k) Sea X = R y sea Y = R. Para cada x ∈ X, definamos

f (x) = 1 − 2x2 + 4x

(l) Sea X = R − {1, 2} y sea Y = R. Para cada x ∈ X, definamos


2x − 1
f (x) =
x2 − 3x + 2

A partir de este momento convenimos en usar la expresión: sea f una fun-


ción de X en Y o, sea f : X → Y una función, en lugar de: sea f una función
definida en X con valores en Y . También se acostumbra a usar las palabras
aplicación, transformación y operador como sinónimos de función. Cuando el
codominio Y de una función f es un subconjunto de R, entonces hablaremos
10 Cap. 2 Funciones

de funciones de valores reales. Casi la totalidad de estas notas estará regida


por el uso de funciones cuyo dominio y codominio son subconjuntos de R, las
cuales recibirán el nombre de funciones de valores reales de una variable real

Advertencia: Cuando uno trabaja con funciones definidas en R o en un sub-


conjunto de él y con valores en R, con mucha frecuencia uno se encuentra que
ellas están definidas mediante una fórmula o una ecuación. Ası́, por ejemplo,
uno habla de las funciones:

1−x √
y = 1 + x2 , y= , y= x − 3, y = ln(2 − x), etc.
1+x
Sin embargo, el dominio de tales funciones no se menciona por ninguna parte,
pero debe entenderse– y este es el punto fundamental– que el dominio, para cada
una de las funciones mencionadas, existe y está dado de manera implı́cita. La
tarea del estudiante consiste, esencialmente, en determinarlos. Más adelante
abordaremos ciertas técnicas para su obtención.

Importante es reconocer que una función queda completamente determinada


fundamentalmente por tres y sólo tres cosas:
(a) un dominio X,
(b) un codominio o conjunto de llegada Y , y
(c) una regla que asigne, inequı́vocamente, a cada elemento x ∈ X
un único elemento f (x) ∈ Y .
Otro aspecto importante que es preciso aclarar es lo referente a la variable
independiente. Mal interpretada, por la cotidianidad del uso del sı́mbolo x,
puede conducir a operar inadecuadamente el cálculo de la imagen de ciertas
expresiones. Por ejemplo, si nuestra función es,

3
f (x) = 3x − x2 + + 4,
x
entonces x es la variable independiente. Pero qué ocurre si nuestra función es
de la forma
√ 1
f (y) = x − x2 y + y − x + −1
x−2
Sec. 2.1 Relaciones 11

Lo que realmente importa aquı́ es saber que nuestra variable independiente no


es x sino y, por lo que calcular, por ejemplo, f (5), ahora es muy sencillo:
√ 1
f (5) = x − 5x2 + 5−x+ −1
x−2

Una vez que sepamos cuál es la variable independiente, calcular las imágenes
de los elementos del dominio no es una tarea difı́cil. Por ejemplo, usando la
función f (x) = 3x − x2 + x3 + 4 cuya variable independiente
√ ya sabemos es x,
entonces calcular f (−2), f (−y), f (y + x) y f ( x), es muy fácil. En efecto,
observemos que de lo que se trata es de sustituir la variable independiente x
por un valor particular, y evaluar f para dicho valor:

3 −15
f (−2) = 3(−2) − (−2)2 + +4=
(−2) 2
3 3
f (−y) = 3(−y) − (−y)2 + + 4 = −3y − y 2 − + 4
(−y) y
3
f (y + x) = 3(y + x) − (y + x)2 + +4
(y + x)
√ √ √ 3
f ( x) = 3( x) − ( x)2 + √ + 4
( x)

En términos generales, cuando una función es expresada por medio de una


ecuación, es fundamental saber cuál es la variable independiente y cuál la de-
pendiente. Por ejemplo, supongamos que nos dan la ecuación

2x − y = 6

y se nos pide que determinemos cuál es la variable independiente. ¿Qué dirı́a


Ud.? Una ecuación por si sola es sólo eso: una ecuación. Pero si se nos dice, por
ejemplo, que una de las variables, digamos y, es función de x, entonces pode-
mos afirmar que la ecuación dada define a y como una función de la variable
independiente x.

Ocurre a menudo que conociendo una función nos interesa estudiar su com-
portamiento sólo en un cierto subconjunto de su dominio. Esto nos conduce a
la siguiente
12 Cap. 2 Funciones

Definición 2.1.2 (Restricción de una función) Sean X y Y conjuntos y


sea f : X → Y una función. Si D es un subconjunto no vacı́o de X, entonces
la función g : D −→ Y definida por g(x) = f (x) para todo x ∈ D, se llama la
función restricción de f al conjunto D y la denotaremos por f|D .

La función restricción es, como lo indica su nombre, la función original re-


stringida a un subconjunto particular de su dominio. Este concepto, el de la
restricción de una función, es sumamente importante en matemáticas, pues a
partir de él se puede obtener una gama amplı́sima de nuevas funciones con pro-
piedades interesantes que no poseı́a la función original. Por ejemplo, nociones
tales como la inyectividad, sobreyectividad, crecimiento, decrecimiento, etc. se
pueden definir en algunos subconjuntos del dominio de ciertas funciones que
no poseen tal propiedad en todo su dominio. Ello conlleva al estudio de las
funciones biyectivas, de las funciones inversas, de la composición de funciones
y, por supuesto, al análisis de las gráficas de las funciones.

y y
f

x D x
fD
j

Figura 2.1 Restricción de f

Aprovechando la definición de la restricción de una función, podemos gene-


ralizar ese mecanismo para definir nuevas funciones a partir de la restricción
de otras.

Definición 2.1.3 (Función por partes) Sea X un conjunto no vacı́o y su-


pongamos que D1 , D2 , . . . , Dn son subconjuntos no vacı́os de X, disjuntos dos
a dos y cuya unión es X. Si fi : Di → R son funciones, i = 1, 2, . . . , n entonces
Sec. 2.1 Relaciones 13

podemos definir la función f : X → R por



 f1 (x) si x ∈ D1 ,


f2 (x) si x ∈ D2 ,
f (x) = .. ..




. .

fn (x) si x ∈ Dn .

a la que llamaremos función por partes

El concepto de función definida por partes es muy útil, pues a partir de él se
construyen muchas funciones importantes. Comencemos por mostrar algunos
ejemplos de funciones definidas por partes.

Ejemplo

Los siguientes son ejemplos de funciones por partes.


y
2-

√ 1-
(a) x si x ≥ 0 ,
f (x) = b x
−1
| | |
si x < 0. 1 2 3

c
b ;1

                    

(b) 1 si x ∈ Q,   x


f (x) =
0 si x ∈
/ Q.
14 Cap. 2 Funciones



x si x > 0,
(c)
f (x) = 0 si x = 0,


−x si x < 0. x

Observación.
¿Qué de particular tiene la gráfica (b) en este ejemplo? La intención de incluirla
en este momento es la de evidenciar que ejemplos muy sencillos de funciones
pueden tener gráficas muy difı́ciles de dibujar. Ud. se preguntará, ¿pero por
qué es difı́cil la gráfica de esa función si a mi me parece muy sencilla? La gráfica
de la mencionada función es difı́cil debido a que tanto los números racionales
ası́ como los irracionales son densos en R, lo cual quiere decir que cada vez
que fijemos dos números arbitrarios habrá entre ellos un número racional como
también un número irracional, de hecho, existirán infinitos números racionales
e infinitos números irracionales entre ellos independientemente de lo próximo
que ellos se encuentren. Este hecho nos revela que lo que estamos mostrando en
esa gráfica es sólo el dibujo de algunos puntos de la misma; es decir, sólo algunos
puntos son susceptibles de ser incorporados a la gráfica. Lo anterior nos sugiere
la idea de que existen funciones cuyas gráficas no ofrecen ninguna resistencia
al intelecto en lo referente a su comportamiento en algún subconjunto de su
dominio, pero cuyo dibujo exacto en el plano se hace imposible de realizar.
Los casos (a) y (c) pueden dar fe de esto. Tal vez sea propicia la ocasión para
comenzar a pensar un poco más sobre estos aspectos.

Asociada a toda función f existen, al igual que su dominio y su codominio,


otros conjuntos importantes conocidos como la imagen e imagen inversa de
un conjunto por medio de f .

Definición 2.1.4 (Imagen e Imagen Inversa) Sean X y Y conjuntos no


vacı́os y sea f : X → Y una función.
Sec. 2.1 Relaciones 15

(a) Si E ⊆ X, entonces el subconjunto f (E) de Y definido por


f (E) = {f (a) ∈ Y : a ∈ E}
consistente de las imágenes de cada uno de los elementos de E, se llama
la imagen de E por f . Cuando E = X, entonces a f (X) se le llama la
imagen de f y se denota por Im(f ).
(b) Si F ⊆ Y , entonces el subconjunto f −1 (F ) de X definido por
f −1 (F ) = {a ∈ X : f (a) ∈ F }
se llama la imagen inversa de F por f ; es decir, f −1 (F ) consiste de
todos aquellos elementos que están en X pero cuyas imágenes van a parar
a F . Si F = Y , entonces llamaremos a f −1 (Y ) la imagen inversa de f .

X f Y X f Y
E f (E ) f ;1 (F ) F

Figura 2.2 Imagen e imagen inversa

Observación.
En muchas situaciones sólo nos dan la regla que define a una función real a
valores reales, digamos, y = f (x), y nos piden que calculemos su dominio y su
imagen. ¿Cómo procedemos? Pues bien,
(a) para hallar el dominio de f uno debe obtener todos aquellos números reales
para los cuales f (x) exista; es decir, sea un número real, y
(b) para hallar su imagen se procede ası́:
(i) despejamos x de la ecuación y = f (x); esto es, representamos a x en
función de y, digamos x = h(y), y
16 Cap. 2 Funciones

(ii) determinamos los valores de y ∈ R para los cuales x = h(y) existe.


Ese conjunto será la imagen buscada.

Ejemplo

Halle el dominio y la imagen de cada una de las siguientes funciones.


(a) f (x) = 1 − x.

(b) f (x) = −x.

(c) f (x) = 4 − x2
x
(d) f (x) =
x+1
Solución.
(a) El dominio de f es R, pues para todo x ∈ R, f (x) = 1 − x existe; es
decir, es un número real. Para hallar la imagen de f , despejamos x de la
ecuación y = 1 − x, lo cual nos da x = 1 + y. Puesto que para cualquier
y ∈ R, x = 1 + y existe, concluı́mos que la imagen de f es R.
(b) Sabemos que la raı́z cuadrada de un número existe si dicho número es no
negativo. Por tal motivo, Dom(f ) = {x ∈ R : −x ≥ 0}. Pero −x ≥ 0
si y sólo si x ≤ 0. Por esto Dom(f
√ ) = (−∞, 0]. Para hallar la imagen de
f , observemos que como y = −x ≥ 0 para todo x ∈ (−∞, 0], entonces
Im(f ) = [0, ∞).
(c) El dominio de f es Dom(f ) = {x ∈ R : 4 − x2 ≥ 0}. Resolviendo la
desigualdad 4 − x2 ≥ 0, encontramos que su solución es [−2, 2], el cual es
el dominio buscado. Para calcular la imagen de f procedemos ası́:

Hacemos y= 4 − x2
Despejamos a x x= 4 − y2
2
Resolvemos la inecuación 4−y ≥0

desigualdad, como ya sabemos, es [−2, 2]; es decir, −2 ≤


La solución de la √
y ≤ 2. Pero y = 4 − x2 ≥ 0 para todo x ∈ [−2, 2], por lo que Im(f ) =
[−2, 2] ∩ [0, ∞) = [0, 2].
Sec. 2.1 Relaciones 17

(d) Como nuestra función es un cociente, debemos tener cuidado en no dividir


por cero. Pero resulta que el único número real que hace cero a nuestro
denominador es −1, por lo que el dominio de f no debe contener a ese
punto. Por esto, Dom(f ) = R − {−1}. Calculemos la imagen de f .
x
Hacemos y=
x+1
y
Despejamos a x x=
1−y

Los valores de y para los cuales x tiene sentido son todos los reales excepto
el número 1. Por esto, Im(f ) = R − {1}.

Relación entre A y f −1(f (A))


En ciertas circunstancias uno se enfrenta al siguiente problema:

(a) Sea f : X → Y una función y sea A un subconjunto no vacı́o de X.


Consideremos ahora la imagen f (A) de A. ¿Podemos recuperar A calculando
la imagen inversa f −1 (f (A)) de f (A); es decir, es

A = f −1 (f (A))?

La Figura 2.3 nos revela que la repuesta es en general no; sin embargo, siempre
vale la relación
A ⊆ f −1 (f (A))
En efecto, sea x ∈ A. Queremos probar que x ∈ f −1 (f (A)). Pero x ∈ A implica
que f (x) ∈ f (A) y, en consecuencia, por la definición de la imagen inversa de
un conjunto, tenemos que x ∈ f −1 (f (A)).

Importante es observar lo siguiente:


• si x ∈ A, entonces f (x) ∈ f (A) (por definición), pero
• si f (x) ∈ f (A), entonces no necesariamente x ∈ A. En efecto, tomando,
por ejemplo, f (x) = x2 y A = [1, 2], entonces f (A) = [1, 4] y claramente
f (−1) = 1 ∈ f (A), pero evidentemente −1 ∈ A. Esto es lo que muestra la
gráfica situada a la derecha de la Figura 2.3.
18 Cap. 2 Funciones

y y

f (A) f (A)
x x
A f 1(f (A))
Figura 2.3 La imagen de A y la imagen inversa de f (A)

(b) De modo enteramente similar, si f : X → Y es una función y si B es un


subconjunto no vacı́o de Y , entonces siempre se cumple la relación

B ⊇ f (f −1 (B))

La pregunta: ¿cuándo esas inclusiones se convierten en igualdad? depende de


las siguientes nociones.

Definición 2.1.5 (Inyectividad, Sobreyectividad y Biyectividad)


Sea f : X → Y una función. En general, f (X)  Y , pero si f (X) = Y ,
entonces diremos que f en una función sobreyectiva. En este caso, también
se dice que f aplica o transforma a X sobre Y . Diremos que f es una función
inyectiva si para cada par de elementos x1 , x2 ∈ X,

x1 = x2 implica f (x1 ) = f (x2 ),

o expresado de forma equivalente, dados x1 , x2 ∈ X,

f (x1 ) = f (x2 ) implica x1 = x2 .

Una función f que es a la vez inyectiva y sobreyectiva se recibe el nombre de


biyectiva.
Sec. 2.1 Relaciones 19

Como lo habı́amos manifestado anteriormente,

• para que se cumpla la igualdad A = f −1 (f (A)) para todo A ⊆ X, es ne-


cesario y suficiente que f sea inyectiva.
• para que se cumpla la igualdad B = f (f −1 (B)) para todo B ⊆ Y , es ne-
cesario y suficiente que f sea sobreyectiva.

Observación.
(i) ¿Cuándo una función no es inyectiva? Una función f : X → Y no es
inyectiva cuando uno logra detectar por lo menos dos elementos distintos,
digamos x1 , x2 , en el dominio de f , cuyas imágenes son iguales; esto es,
f (x1 ) = f (x2 )
(ii) ¿Cuándo una función no es sobreyectiva? Una función f : X → Y no es
sobreyectiva cuando uno encuentra al menos un elemento y ∈ Y , que no es
imagen de ningún elemento de X; es decir, f (x) = y para todo x ∈ X. Esto
es equivalente a afirmar la existencia de algún y ∈ Y tal que y ∈ f (X).

X f Y
y
b

f (X )

f (x) 6= y
para todo x2X

Figura 2.4 La imagen de f

(iii) Existe un criterio geométrico muy sencillo que permite determinar si una
función f no es inyectiva. En efecto, si nuestra función es simétrica
respecto al eje y, lo cual significa que f (−x) = f (x) para cada x ∈ Dom(f ),
entonces f no es inyectiva. De modo más general, si existe alguna recta
paralela al eje x que corta a la gráfica de f en más de un punto,
entonces f no es inyectiva.

1
20 Cap. 2 Funciones

(iv) Las nociones de inyectividad y sobreyectividad de funciones son, por lo


general, de carácter local; esto significa que para muchas funciones que no
son inyectivas o sobreyectivas en su dominio y rango natural, resulta que
restringiendo su dominio o su rango a ciertos subconjuntos de estos (del
dominio, del rango o de ambos), podemos hacer que ellas sean inyectivas
o sobreyectivas en tales subconjuntos.

Ejemplo

(a) Las siguientes funciones son inyectivas.


(i) f : X → Y , definida por f (x) = x − 3.
(ii) f : X → Y , definida por f (x) = x3 + 1.

(iii) f : [−1, ∞) → R, definida por f (x) = x + 1.
Demostración.
(i) Sean x1 , x2 ∈ R y supongamos que f (x1 ) = f (x2 ). Queremos de-
mostrar que x1 = x2 . En efecto,

f (x1 ) = f (x2 )
x1 − 3 = x2 − 3 (cancelando)
x1 = x2

lo cual prueba que f es inyectiva.


(ii) Sean x1 , x2 ∈ R y supongamos que f (x1 ) = f (x2 ). Queremos de-
mostrar de nuevo que x1 = x2 . En efecto,

f (x1 ) = f (x2 )
x31 + 1 = x32 + 1 (cancelando)
x31 = x32 (tomando raı́z cúbica)
x1 = x2

que es lo que queremos.


Sec. 2.1 Relaciones 21

(iii) Sean x1 , x2 ∈ [−1, ∞) y supongamos que f (x1 ) = f (x2 ). Probemos


que x1 = x2 . En efecto,

f (x1 ) = f (x2 )
√ √
x1 + 1 = x2 + 1 (elevando al cuadrado)
x1 + 1 = x2 + 1 (cancelando)
x1 = x2

esto demuestra la inyectividad de f .


(b) Las siguientes funciones son sobreyectivas.
(i) f : R → R, definida por f (x) = x − 3.
(ii) f : R → R, definida por f (x) = x3 + 1.

(iii) f : [−1, ∞) → [0, ∞), definida por f (x) = x + 1.
Demostración.
(i) Sea y ∈ R. Queremos probar que existe un x ∈ Dom(f ) = R tal que
f (x) = y. Aquı́ procedemos enteramente similar a como hicimos para
determinar la imagen de una función.

Hacemos y =x−3
Despejamos a x x=y+3

Ese valor de x es el que buscábamos. En efecto, f (x) = f (y + 3) =


(y + 3) − 3 = y.
(ii) Sea y ∈ R. Entonces, si

hacemos y = x3 + 1
y despejamos a x x= 3
y−1

tenemos que para ese x,


   3
f (x) = f 3
y − 1 = 3 y − 1 + 1 = y.

(iii) La prueba es similar y se deja como ejercicio al lector.


22 Cap. 2 Funciones

(c) La función f : N → Z definida por


f (2n − 1) = n, f (2n) = −n, f (0) = 0,
es biyectiva. Una prueba gráfica se muestra a continuación.

0 1 2 3 4    2n ; 1 2n    N
f:
0 1 ;1 2 ;2    n ;n    Z
Figura 2.5

(d) Las siguientes funciones son biyectivas, pues cada una de ellas, como ya
fue probado, es inyectiva y sobreyectiva.
(i) f : R → R, definida por f (x) = x − 3.
(ii) f : R → R, definida por f (x) = x3 + 1.

(iii) f : [−1, ∞) → [0, ∞), definida por f (x) = x + 1.
(e) Las siguientes funciones son sobreyectivas pero no son inyectivas.
(i) f : R → [0, ∞), definida por f (x) = x2

(ii) f : R → [1, ∞), definida por f (x) = 1 + x2
Solución
(i) Ya sabemos que f es sobreyectiva pues Im(f ) = [0, ∞). Para ver
que ella no es inyectiva, debemos hallar dos números distintos en su
dominio con idénticas imágenes. Ası́, tomando por ejemplo, x1 = −2
y x2 = 2, vemos que
−2 = 2 pero f (−2) = f (2) = 4

(ii) Se prueba de manera análoga al ejemplo anterior.


Si bien las dos funciones anteriores no son inyectivas en sus dominios nat-
urales, podemos hacer que ellas sean inyectivas en ciertos subconjuntos de
sus dominios. En efecto, si restringimos, en ambos casos, f al intervalo
[0, ∞) vemos que las nuevas funciones si son inyectivas.
Sec. 2.2 Representación de funciones 23

y y

x x

f con dominio R f con dominio [0


; 1)
Figura 2.6 Inyectividad en la restricción

2.2 Representación de funciones


A partir de este momento, salvo mención explı́cita de lo contrario, todas
nuestras funciones serán consideradas funciones de valores reales de una variable
real.
Una vez que uno sabe que una cierta relación es una función, uno puede
intentar obtener una representación gráfica de ella. Existen, para tal propósito,
dos escenarios posibles para hacer tal representación: una es la tabular y la otra
es la gráfica.

2.2.1 Representación tabular


La representación tabular es muy utilizada sobre todo por aquellas personas
que comienzan a tener sus primeras experiencias con las funciones. El método
consiste en disponer de una tabla de valores colocada horizontal o verticalmente,
donde se muestran, para algunos valores x del dominio, su correspondiente
imagen y = f (x). Esta representación resulta muy apropiada cuando el dominio
de la función es un conjunto finito y ”pequeño”, como por ejemplo, el número
de conejos o ratones en un determinado ensayo. La siguiente figura ilustra una
representación tabular.
Una de los inconvenientes de la representación tabular es cuando el dominio
de nuestra función consta un número finito pero muy grande de variables o
cuando él es infinito. En este caso puede resultar un tanto inapropiado hacer
un análisis exhaustivo del comportamiento de la función, salvo que se disponga
de otros mecanismos que lo hagan posible.
24 Cap. 2 Funciones

x 2 4 6 8 10 12 14 16 18

y 1 9 11 15 28 100 150 230 380

Figura 2.7 Representación tabular

2.2.2 Representación gráfica


En muchas ramas del conocimiento humano en donde interviene el concepto
de función, ésta se representa, en general, en forma gráfica. Por ejemplo, en
Medicina, un electrocardiógrafo registra un electrocardiograma el cual no es
otra cosa que el gráfico que se obtiene eléctricamente como consecuencia de
la variación de los látidos del corazón de un paciente a través del tiempo.
Similarmente, un sismógrafo detecta y registra gráficamente las ondas sı́smicas
originadas en un terremoto. Una vez obtenidas esas gráficas, ellas son objetos
de análisis.
La importancia fundamental en la representación gráfica de una función es
poder analizar su comportamiento en todo su dominio o en algún subconjunto
particular de él.
Pero, ¿qué es la gráfica de una función? Si f : X → R es una función, donde
X es un subconjunto de R, entonces ella puede ser escrita, como ya sabemos,
en la forma
f = {(x, y) : x ∈ X, y = f (x)}
Puesto que cada elemento (x, f (x)) ∈ f es un punto de R2 y como R2 se
identifica con el plano cartesiano-xy, entonces el trazado de la curva por cada
uno de los puntos de f es lo que llamaremos la gráfica de la función f . Por
esta circunstancia, no haremos distinción entre una función y su gráfica.

Un par de observaciones al lector. La primera tiene que ver con el trazado


de la curva. Por regla general, el estudiante una vez obtenido algunos puntos
pertenecientes a la gráfica, casi siempre intenta el trazado de la curva uniendo
cada dos puntos contiguos por medio de un segmento, de modo que la curva
da la apariencia de estar formada por pequeños segmentos rectilı́neos. Esta no
es la manera correcta de dibujar la gráfica, salvo que dicha gráfica esté, efec-
tivamente, compuesta de tales segmentos. En efecto, si recordamos el Ejemplo
Sec. 2.2 Representación de funciones 25

f
y

(x; f (x))
f (x) b

x
x

Figura 2.8 Gráfica de una función en R2

1.1.2 de la página 13, vemos que dicha gráfica no es susceptible de tal proced-
imiento. La forma precisa de hacer el gráfico de una función se aprende en los
cursos de Cálculo Diferencial e Integral, herramientas éstas que están más allá
de los objetivos de este curso, por lo que nos conformaremos, por el momento,
de aceptar las gráficas tal y como se nos muestran en los dibujos.
Lo segundo es que, si bien las gráficas de las funciones constituyen, en mu-
chos casos, una herramienta de gran ayuda en el análisis de su comportamiento
en un determinado conjunto, debemos hacer énfasis en que ellas son sólo bue-
nas guı́as para dicho estudio. Una de las razones para no considerar el gráfico
de una función como un metódo obligatorio para su análsis es examinar, por
ejemplo, funciones cuyo dominio es R3 o un subconjunto de él y con valores
reales. En esta circunstancia es imposible generar un gráfico para una tal
función. Otro aspecto a considerar es que muchas funciones, de acuerdo a la
complejidad de su definición, son difı́ciles de graficar y, finalmente, una in-
finidad de ellas son susceptibles de que sólo una porción de su gráfico pueda
dibujarse. Con todo estas particularidades en contra dedicaremos, sin embar-
go, buena parte de estas notas en mostrar, hasta donde sea posible, la gráfica
de una función.

2.2.3 Criterio gráfico para determinar si un subconjunto


del plano es o no una función
Supongamos que Ud. traza en el plano una ”curva” y ahora Ud. se pregunta
si esa ”curva” es la gráfica de alguna función; es decir, ¿existirá alguna función
f cuya gráfica coincida con la ”curva” que Ud. dibujó? La repuesta, como era de
esperarse, depende de la forma de la ”curva”. Recordemos que la definición de
26 Cap. 2 Funciones

función contiene una limitación expresa: no se permite que dos puntos distintos
de la gráfica de la función tengan idéntica la primera coordenada, o expresado
de modo equivalente: una relación deja de ser función si existe al menos un
punto de su dominio con dos o más imágenes. Por lo tanto, si queremos que
una ”curva” represente la gráfica de alguna función, ella no debe violar las
reglas que hacen de una relación una función. Lo expresado anteriormente nos
permite, gráficamente, conocer si un determinado subconjunto del plano es o
no el gráfico de alguna función.

y
c
b

x=a

S b

c
b

c
b x

Figura 2.9 Subconjunto de R2 que es una función

En efecto, si S es un subconjunto no vacı́o del plano y si cada recta vertical


-paralela al eje y- que intersecta a S lo hace en uno y sólo en un punto de
S, entonces estamos en presencia de un subconjunto del plano que es el gráfico
de alguna función f . Observemos que si la recta vertical x = a no intersecta a
f , entonces f no está definida en a y en consecuencia dicho punto no pertenece
al dominio de f . (Véase la Figura 2.9). Si, por el contrario, existiese al menos
una recta vertical que interséctase a S en dos o más puntos, entonces con toda
seguridad S no es el gráfico de ninguna función (Véase la Figura 2.10).
Una vez que hallamos determinado con toda certeza que un subconjunto S
del plano es el gráfico de una cierta función, uno está en la obligación de pre-
guntarse, amparado en la definición de función: ¿cuál es su dominio, cuál es su
imagen?, y si es posible describirla a través de una fórmula; esto es, expresarla
en la forma y = f (x). La repuesta a las preguntas sobre el dominio y la imagen
son, por lo general, no tan complicadas de responder. Aceptando que nuestra
gráfica es sólo la porción de la curva que aparece dibujada en la Figura 2.11,
Sec. 2.3 Las funciones básicas 27

y y y
S S
b b

b
x x b x

Figura 2.10 Subconjuntos de R2 que no son funciones

uno halla su dominio, el cual denotaremos por Dom(f ), proyectando los pun-
tos de la gráfica sobre el eje x, mientras que la imagen, en notación Im(f ), se
construye proyectando los puntos de la gráfica sobre el eje y. Por otro lado, si
la gráfica S proviene de alguna función f , su descripción en términos de una
fórmula y = f (x) es, salvo casos muy sencillos, una tarea casi imposible de
realizar.
y y
c
b

Im(f )
f f
b

x x
Dom(f )

Figura 2.11 Proyectando a f sobre sus ejes

2.3 Las funciones básicas


Como ocurre con casi toda la matemática actual, donde se presupone la
existencia de ciertos entes que se aceptan como verdaderos y, a partir de ellos y
28 Cap. 2 Funciones

de ciertas definiciones, se comienza por construir nuevos objetos que enriquecen


la teorı́a, vamos a comenzar nuestro estudio de funciones partiendo del hecho
de que existen algunas funciones básicas o elementales que nos servirán de
punto de partida para la construcción y análisis de funciones nuevas y más
generales. Nuestro objetivo consistirá entonces en hacer una presentación de
las funciones básicas lo más transparente posible de modo que no ofrezca mucha
resistencia el análisis de las nuevas funciones que construiremos a partir de
las elementales, usando sólo las operaciones algebraicas usuales. Para cada
función básica mostraremos: la regla que la determina, su dominio, su imagen,
su gráfica y algunas de sus propiedades relevantes. En lo referente a la gráfica
de cada función básica no haremos ningún estudio pormenorizado de cómo se
obtienen, sólo la presentaremos y Ud., amigo lector, tendrá que aceptarlas tal y
como se muestran en las figuras correspondientes, haciendo para ello, acopio de
un gran acto de fé. La razón fundamental para proponer lo anterior radica en el
hecho de que para tener una noción precisa de su comportamiento, es necesario
el conocimiento de ciertas herramientas del Cálculo Diferencial que incluyen,
entre otras cosas, derivadas de primer y segundo orden, algunos criterios sobre
crecimiento y decrecimiento, máximos y mı́nimos, concavidad y convexidad,
puntos de inflexión, etc., las cuales no tendremos ocación de estudiar en estas
notas.
Para poder tener una idea más exacta del comportamiento de las funciones
elementales vamos a requerir de las siguientes nociones.

Definición 2.3.1 Sea f : X → R una función.


(a) Diremos que f es par en X si para cada x ∈ X se cumple que

f (−x) = f (x).

Geométricamente, una función es par si su gráfico es simétrico respecto al


eje y.
• La función f : R → R definida por f (x) = x2 es par. En efecto,
f (−x) = (−x)2 = x2 = f (x) para cualquier x ∈ R.
x2
• La función f : R → R definida por f (x) = − es par, ya que
4 + x2
para cada x ∈ R,

(−x)2 x2
f (−x) = − = − = f (x).
4 + (−x)2 4 + x2
Sec. 2.3 Las funciones básicas 29

y
f (x)=f ( x)

b b

x
x x

Figura 2.12 Función par

(b) Diremos que f es impar en X si para cada x ∈ X se cumple que

f (−x) = −f (x).

Geométricamente, una función es impar si su gráfico es simétrico respecto


al origen.

y
f (x)=f ( x)
b

x
x
x

Figura 2.13 Función impar

• La función f : R → R definida por f (x) = x3 es impar. En efecto,


f (−x) = (−x)3 = −x3 = −f (x) para cualquier x ∈ R.
• La función f : R → R definida por f (x) = x5 − 4x3 + x es impar, pues
30 Cap. 2 Funciones

para cada x ∈ R,
f (−x) = (−x)5 − 4(−x)3 − x = −x5 + 4x3 − x
= −(x5 − 4x3 + x) = −f (x).

Nota. Sean f y g funciones con el mismo dominio.


• si f y g son ambas pares o ambas impares, entonces f g y f /g son
pares,
• si f es impar y g es par, o si f es par y g es impar, entonces f g y
f /g son impares.

(c) Diremos que f es creciente en un subconjunto D de X si para cada par


de elementos x1 , x2 ∈ D,
x1 ≤ x2 implica f (x1 ) ≤ f (x2 ).
Si ocurre que las desigualdades son estrictas, entonces hablaremos de una
función estrictamente creciente.
y
f (x1 ) < f (x2 )

b
x1
x2 x
b

Figura 2.14 Función creciente

• La función f : R → R definida por f (x) = x3 es estrictamente cre-


ciente.
En efecto, sean x1 , x2 ∈ R tal que x1 < x2 . Entonces
f (x1 ) = x31 < x32 = f (x2 ).
Sec. 2.3 Las funciones básicas 31

• La función f : R → R definida por f (x) = x5 −4x3 +x es estrictamente


creciente. En efecto, si x1 < x2 , entonces

f (x1 ) = x51 − 4x31 + x1 < x52 − 4x32 + x2 = f (x2 ).

• La función f : R → R definida por f (x) = x2 no es creciente en todo


su dominio, sin embargo, es estrictamente creciente en el intervalo
[0, ∞). En efecto, si 0 ≤ x1 < x2 , entonces f (x1 ) = x21 < x22 = f (x2 ).

(d) Diremos que f es decreciente en un subconjunto D de X si para cada par


de elementos x1 , x2 ∈ D,

x1 ≤ x2 implica f (x1 ) ≥ f (x2 ).

Si las desigualdades anteriores son estrictas, entonces hablaremos de una


función estrictamente decreciente.

y
f (x1 ) > f (x2 )

b
x2
x1 x
b

Figura 2.15 Función decreciente

• La función f : R → R definida por f (x) = −x3 es estrictamente


decreciente.
• La función f : [0, ∞) → R definida por f (x) = −x2 es estrictamente
decreciente.

(e) Diremos que f es monótona en D, (resp. estrictamente monótona)


si ella es creciente o decreciente en D, (resp. estrictamente creciente o
estrictamente decreciente).
32 Cap. 2 Funciones

Nota: Toda función que es estrictamente monótona es inyectiva y recı́-


procamente.
(f) Diremos que f es no negativa, (respectivamente, no positiva) si
f (x) ≥ 0, (respectivamente, f (x) ≤ 0)
para todo x ∈ X. Si la desigualdad es estricta, diremos entonces de que f
es estrictamente positiva, respectivamente, estrictamente negativa.

y y

f (x) 0 f (x) 0
x x

Figura 2.16 Funciones positivas y negativas

• La función f (x) = x2 es no negativa para todo x ∈ R.



• La función f (x) = x2 + 1 es estrictamente positiva para todo x ∈ R.
• La funcióm f (x) = −2−x2 es estrictamente negativa para todo x ∈ R.
• La función f (x) = −x3 es no positiva en el intervalo [0, ∞).

(g) Diremos que f es periódica si existe un número T = 0, tal que


f (x) = f (x + T )
siempre que x, x + T ∈ X. El valor más pequeño de T se llama el perı́odo
de la función.
• Si f (x) = sen x, entonces f es periódica de perı́odo T = 2π.
• Si g(x) = 2 cos x3 , entonces f es periódica de perı́odo T = 6π.
Sec. 2.3 Las funciones básicas 33

(h) Diremos que f se anula o que corta al eje x en el punto (x0 , 0) si f (x0 ) =
0. En este caso también se dice que x0 es un cero o una raı́z de la ecuación
f (x) = 0.
y

Figura 2.17 Ceros de una función

• Si f (x) = x2 − 1, entonces f se anula o corta al eje x en los puntos


1 y −1.
x−1
• Si f (x) = , entonces f se anula en x = 1.
x+1
34 Cap. 2 Funciones

Las funciones básicas

Estamos ahora en condiciones de mostrar la funciones elementales y hacer


un pequeño análisis de su comportamiento. En todos los casos que siguen,
supondremos que X es un subconjunto no vacı́o de R.

1 La función constante. La función f : R → R que asigna a cada elemento


x ∈ R un mismo valor c ∈ R, se llama la función constante.

f : R → R, f (x) = c para todo x ∈ R

f (x) = c ( 1; c) (2; c)
Dom(f ) = R b b b

I m(f ) = fg c

x
1 0 2

Figura 2.18 Función constante

Su gráfica es una recta paralela al eje x. Cuando c = 0, a la función


constante f = {(x, y) : y = 0 para todo x ∈ R} se le llama la función cero y
su gráfica coincide con el eje x.
Caracterı́sticas. La función y = c
• es simétrica respecto al eje y; es decir, es par,
• no es ni estrictamente creciente ni estrictamente decreciente en todo su
dominio, aunque es creciente y decreciente al mismo tiempo,
• coincide con el eje x si c = 0,
• no corta al eje x si c = 0,
• siempre corta al eje y,
• no es ni inyectiva ni sobreyectiva.
Sec. 2.3 Las funciones básicas 35

2 La función identidad. La función f : R → R definida por f (x) = x para


cada x ∈ R, recibe el nombre de función identidad.

f : R → R, f (x) = x para todo x ∈ R

Su gráfica es la recta bisectriz del primer y tercer cuadrante; es decir, la recta


que pasa por el origen y forma un ángulo de 45o con el eje positivo de las x,
medido en sentido contrario a las agujas del reloj. Si X  R, entonces a la
función identidad restringida a X: f|X : R → R se le llama función inclusión.

(x; x)
b

f ( x) = x

Dom(f ) = R
I m(f ) = R 45o
x
x

Figura 2.19 Función identidad

Caracterı́sticas. La función y = x
• su dominio y su imagen es R,
• es simétrica respecto al origen; esto es, impar,
• es estrictamente creciente en todo su dominio,
• corta a ambos ejes en el punto (0, 0); esto es, pasa por el origen,
• es biyectiva.

3 La función opuesta o identidad negativa. La función f : R → R defini-


da por f (x) = −x para cada x ∈ R, recibe el nombre de función opuesta o
identidad negativa.

f : R → R, f (x) = −x para todo x ∈ R

Su gráfica es la recta bisectriz del segundo y cuarto cuadrante; es decir, la recta


36 Cap. 2 Funciones

que pasa por el origen y forma un ángulo de 135o con el eje positivo de las x,
medido en sentido contrario a las agujas del reloj.

f (x) = x

Dom(f ) = R (x; x) b 135o


I m(f ) = R
x
x

Figura 2.20 Función identidad negativa

Caracterı́sticas. La función y = −x
• su dominio y su imagen es R,
• es simétrica respecto al origen; es decir, impar,
• es estrictamente decreciente en todo su dominio,
• corta a ambos ejes en el punto (0, 0); es decir, pasa por el origen,
• es biyectiva.

4 La función valor absoluto. La función f : R → R definida por

x si x ≥ 0,
f (x) =
−x si x < 0,

se le llama la función valor absoluto y ella no es otra cosa que la conjunción


de la función identidad restringida al intervalo [0, ∞) con la función opuesta
restringida al intervalo (−∞, 0). Usaremos la notación f (x) = |x| para denotar
a la función valor absoluto.
Caracterı́sticas. La función y = |x|
• su dominio es R, pero su imagen es el intervalo [0, ∞),
• es simétrica respecto al eje y; esto es, par,
Sec. 2.3 Las funciones básicas 37

( x; x) b b (x; x)

jj
x x
f ( x) = x

Dom(f ) = R
I m (f ) = [0; 1)
Figura 2.21 Función valor absoluto

• es estrictamente decreciente en el intervalo (−∞, 0) y estrictamente cre-


ciente en el intervalo (0, ∞),
• corta a ambos ejes en el punto (0, 0),
• no es biyectiva.

De la definición de valor absoluto, uno conoce que


(a) |0| = 0.
(b) |x| ≥ 0 para todo x ∈ R, lo cual dice que Im(f ) = [0, ∞).
(c) |x| = |−x| para todo x ∈ R.
(d) |x + y| ≤ |x| + |y| para todo x, y ∈ R.

La condición (b) establece que el valor absoluto de cualquier número es siempre


positivo o cero, mientras que la condición (c) se puede interpretar diciendo que
la distancia de un número x al origen es la misma que la distancia medida
desde −x al origen.

j xj jxj
| | |

x 0 x
Finalmente, a la condición (d) se le conoce como la desigualdad triangular.
38 Cap. 2 Funciones

5 La función cuadrática. La función f : R → R definida por la regla que


asigna a cada x ∈ R su cuadrado, esto es, f (x) = x2 para cada x ∈ R se le
llama la función cuadrática.

f : R → R, f (x) = x2 para todo x ∈ R

El gráfico de ésta es una parábola con vértice en el origen y con eje vertical
coincidiendo con el eje y.
y

2
f (x) = x

( 2
x; x ) b b 2
(x; x ) Dom(f ) = R
I m(f ) = [0; 1)

x
x x

Figura 2.22 Función cuadrática

Caracterı́sticas. La función y = x2
• su dominio es R y su imagen es [0, ∞),
• es simétrica respecto al eje y; es decir, par,
• es estrictamente decreciente en el intervalo (−∞, 0) y estrictamente cre-
ciente en el intervalo [0, ∞),
• corta al eje x en el punto (0, 0),
• no es biyectiva.

6 La función cúbica. La función f : R → R definida por f (x) = x3 para cada


x ∈ R, es llamada la función cúbica.

f : R → R, f (x) = x3 para todo x ∈ R

El gráfico de ésta función se muestra en la siguiente figura.


Caracterı́sticas. La función y = x3
Sec. 2.3 Las funciones básicas 39

b (x; x3 )

3
f (x) = x

Dom(f ) = R
I m(f ) = R

x
x

Figura 2.23 Función cúbica

• tanto su dominio como su imagen es R,


• es simétrica respecto al origen; es decir, impar,
• es estrictamente creciente en todo su dominio,
• corta al eje x en el punto (0, 0),
• es biyectiva.

7 La función raı́z cuadrada. La función f : [0, ∞) → R definida√ por la


regla que asigna a cada x ∈ R su raı́z cuadrada, esto es, f (x) = x para cada
x ∈ [0, ∞) se le llama la función raı́z cuadrada.

f : [0, ∞) → R, f (x) = x para todo x ∈ [0, ∞)

El gráfico de ésta es una semi-parábola con vértice en el origen y con eje hori-
zontal coincidiendo con el eje x. √
Caracterı́sticas. La función y = x
• su dominio ası́ como su imagen es [0, ∞),
• no tiene simetrı́a respecto al eje y ni con el origen,
• es estrictamente creciente en su dominio,
• corta al eje x en el punto (0, 0),
• es biyectiva.
40 Cap. 2 Funciones

f (x) =
p
1
y x

Dom(f ) = [0; )
I m(f ) = [0; 1)

b
(x;
px)

b x
x

Figura 2.24 Función raı́z cuadrada

8 La función parte entera. Dado cualquier número real x, existe un único


entero denotado por [x] tal que

x − 1 < [x] ≤ x

Notemos que [x] es el mayor entero menor o igual a x y se le llama la parte


entera de x.

La tabla en la Figura 2.25 muestra algunos valores de [x].

x 0 0:1 0:9 1 1:2 1:8 1 0:8 1:1

[x] 0 0 0 1 1 1 1 1 2

Figura 2.25

Una bonita aplicación de la parte entera de un número es el siguiente.

Ejemplo. (El Principio de Arquı́medes) Dados dos números reales positivos a


y b, entonces existe un entero positivo n tal que

na > b
Sec. 2.3 Las funciones básicas 41

Prueba. Puesto que b/a > 0, entonces 1 + b/a > 1. Si ahora definimos el
entero n por  
b
n= 1+
a
entonces vemos que n ≥ 1, y de la relación x − 1 < [x] ≤ x, tenemos que
 
b b
n> 1+ −1=
a a

Observemos que geométricamente el Principio de Arquı́medes lo que afirma es


que dadas dos longitudes a y b, entonces una de ellas, digamos b, es superada
por un múltiplo adecuado de la otra longitud; es decir, no importa cuan alejado
esté b de a, siempre es posible repetir a un determinado número de veces hasta
sobrepasar a b (véase el gráfico).

na > b
b
| | | | | | | |

0 a 2a 3a 4a 5a ::: na

Figura 2.26 Principio de Arquı́medes

Un hecho muy usado en análisis y que es consecuencia inmediata del Prin-


cipio de Arquı́medes es el siguiente: Dado ε > 0, existe un entero positivo n
tal que 1/n < ε. En efecto, basta con tomar a = ε y b = 1 en el Principio de
Arquı́medes para obtener el resultado.
La función f : R → R que asigna a cada número real x su parte entera [x],
se le llama la función parte entera y se denota por f (x) = [x]. Ası́,

f : R → R, f (x) = [x] para todo x ∈ R

El gráfico de ésta función se muestra en la siguiente figura.


Caracterı́sticas. La función y = [x]
• su dominio es R mientras que su imagen es Z,
• no es simétrica respecto al origen ni con respecto a los ejes,
• es creciente en todo su dominio, pero no estrictamente,
• corta al eje x en cada punto (x0 , 0), donde x0 ∈ [0, 1),
42 Cap. 2 Funciones

y
b c
b

f (x) = x
[ ]
Dom(f ) = R 3 b c
b

Im(f ) = Z
2 b c
b

1 b c
b

b c
b x
-5 -4 -3 -2 -1 1 2 3 4 5

b -1 c
b

b c
b -2

b c
b -3

b c
b -4

Figura 2.27 Función parte entera

• no es ni inyectiva ni sobreyectiva.

9 La función exponencial. Hasta ahora habı́amos estudiado funciones que


contienen una variable elevada a una potencia constante, como por ejemplo

f (x) = x, g(x) = x1/2 , h(x) = x2 , j(x) = x3 , . . .


f (x) = x−1 , g(x) = x−1/3 , h(x) = x−2 , j(x) = x−3 , . . .

La función exponencial es un proceso a la inversa; es decir, éste consiste en


tomar una constante no negativa y elevarla a una potencia variable. Ya tenemos
experiencia en evaluar, por ejemplo, expresiones del tipo

20 , 22 , 21/2 , 2−4/5 , . . .
x
√ dificultad es: ¿cómo evaluar 2 si x es un número irracional, por ejemplo
La
2 ? Pues bien, existen herramientas en Matemáticas que permiten demostrar
la existencia de ax cualquiera que sea x ∈ R, donde a > 0 pero distinto de 1.
Sec. 2.3 Las funciones básicas 43

Sea a ∈ R con a > 0 y a = 1. Se denomina función exponencial de base a a la


función f : R → R definida por f (x) = ax para cada x ∈ R.

f : R → R, f (x) = ax para todo x ∈ R

El gráfico de ésta función, para a > 1, se muestra en la siguiente figura.


y

f (x) = a
x, a > 1
Dom(f ) = R
I m(f ) = (0; 1)

b (1; a)

(0; 1) b

x
0 1

Figura 2.28 Función exponencial con a > 1

Caracterı́sticas. La función y = ax
• su dominio es R y su imagen (0, ∞),
• no es simétrica ni respecto al eje y, ni respecto al origen,
• es estrictamente creciente en todo su dominio si a > 1, pero estrictamente
decreciente si a < 1,
• no corta al eje x, pero si al eje y en el punto (0, 1),
• es biyectiva.
Cuando a < 1, la gráfica de f (x) = ax se muestra en la Figura 2.29.
En matemáticas existe un número muy especial, denotado por la letra e,
cuyo valor apróximado es 2.71828182845904523536 . . . y que es la suma de la
serie
1 1 1 1
e = 1 + + + + ···+ + ···
1 2! 3! n!
Se ha demostrado (Euler, 1737) que e es un número irracional. De hecho, e es
un número trascendental (Hermite, 1873); esto significa que él no es solución de
ningúna ecuación polinomial con coeficientes enteros. Fundamentalmente, e se
44 Cap. 2 Funciones

f (x) = a
x, a < 1
Dom(f ) = R
I m(f ) = (0; 1)

(x; ax ) b

x
x

Figura 2.29 Función exponencial con 0 < a < 1

usa como una base en√el estudio de las funciones logarı́tmicas y exponenciales.
Los números 0, 1, i = −1, π y e conforman la cofradı́a de los más importantes
y reputados en el clan de las matemáticas. La notable fórmula eiπ = −1 es
una de las más hermosas de todas las matemáticas. Un caso particularmente
interesante de la función exponencial f (x) = ax ocurre cuando a = e; esto
es, f (x) = ex . Ella es una de las funciones más importante y con una amplia
gama de aplicaciones en Matemáticas, Ingenierı́a, Economı́a, etc. Por ahora,
nos dedicaremos ha exhibir algunas de las propiedades más relevantes de la
función exponencial.

Propiedades de ax . Sean a, b ∈ R tales que 0 < a = 1 y 0 < b = 1. Si


x, y ∈ R, entonces se cumplen los siguientes hechos:
• a0 = 1
• ax+y = ax ay .
y
• (ax ) = axy .
• (ab)x = ax bx .
ax
• = ax−y .
ay
 a x ax
• = x = ax b−x .
b b
• ax = ay implica x = y. (Esto dice que f es inyectiva)
• Si a > 1 y si x < y, entonces ax < ay . (Esto dice que f es estrictamente
Sec. 2.3 Las funciones básicas 45

creciente)
• Si a < 1 y si x < y, entonces ax > ay . (Esto dice que f es estrictamente
decreciente)

Observemos la simetrı́a interesante entre las dos funciones exponenciales


 x
1 1
f (x) = ax y g(x) = = x = a−x
a a
para el caso a > 1.
y
a>1

y=a x y = ax

Figura 2.30 Las funciones ax y a−x

10 La función logarı́tmica. Sea a ∈ R con a > 0 y a = 1. La función


exponencial g = {(x, ax ) : x ∈ R}, como ya sabemos, es biyectiva y, en
consecuencia, posee una inversa (Véase la Sección 2.5.3). Se denomina función
logarı́tmica en base a a la función inversa de la exponencial; es decir, la función
logarı́tmica es la función f : (0, ∞) → R definida por f (x) = loga x para cada
x ∈ (0, ∞).

f : (0, ∞) → R, f (x) = loga x para todo x ∈ (0, ∞)

Observemos que, por definición,

y = ax si y sólo si x = loga y

por tal motivo, al logaritmo de un número x se le expresa diciendo que es el


exponente necesario en la base a para obtener el valor de x.
46 Cap. 2 Funciones

El gráfico de la función logarı́tmica, para a > 1, se muestra en la siguiente


figura.

f ( x) = loga x 1
1
a >

Dom(f ) = (0; )
I m(f ) = R (a;1)
b

b
1
x
0

Figura 2.31 Función logarı́tmica con a > 1

Dos casos particularmente importante de la función logarı́tmica ocurren cuando


a = 10 y a = e. En estos circunstancias escribiremos, respectivamente:
• f (x) = log x en lugar de f (x) = log10 x, y lo llamaremos el logaritmo
vulgar, común o briggsiano de x, en honor a Henry Briggs (1561-1631) y
• f (x) = ln x en lugar de f (x) = loge x, y lo llamaremos el logaritmo nepe-
riano o natural de x, en honor a John Nappier (1550-1617).

La invención de los logaritmos fue el mayor avance de la aritmética de los siglos


XV I y XV II, permitiendo entre otras cosas la aritmética de la navegación.

Cuando a < 1, la gráfica de f (x) = loga x es:

Caracterı́sticas. La función y = loga x


• su dominio es (0, ∞) pero su imagen es R,
• no es simétrica ni respecto al eje y, ni respecto al origen,
• es estrictamente creciente en todo su dominio si a > 1, pero estrictamente
decreciente si a < 1,
• no corta al eje y pero sı́ al eje x en el punto (1, 0),
• es biyectiva.
Sec. 2.3 Las funciones básicas 47

f (x) = loga x, 1
1
a <

Dom(f ) = (0; )
I m(f ) = R
b (a;1)

1
b x
0

Figura 2.32 Función logarı́tmica con 0 < a < 1

Siendo la función exponencial f (x) = ax y la función logarı́tmica g(x) =


loga x, para cada número real a, 0 < a = 1, una la inversa de la otra, entonces
f −1 = g y se obtienen ası́ dos importantı́simas identidades:

   
x = f ◦ f −1 (x)= f f −1 (x) = f (loga x) = aloga x ,
 
x = f −1 ◦ f (x) = f −1 (f (x)) = f −1 (ax ) = loga ax ,

es decir,
(a) aloga x = x. En particular, si a = e, entonces eln x = x.
(b) loga ax = x. En particular, si a = e, entonces ln ex = x.

Propiedades de loga x. Sean a, b ∈ R tales que 0 < a = 1 y 0 < b = 1. Si


x, y ∈ (0, ∞), entonces se cumplen los siguientes hechos:
• loga 1 = 0
• loga a = 1
• loga xy = loga x + loga y.
 
x
• loga = loga x − loga y.
y
• loga xy = y loga x.
√ 1
• loga m x = m loga x para cualquier m ∈ N.
• Si loga x = loga y, entonces x = y. (La inyectividad de f (x) = loga x)
48 Cap. 2 Funciones

• Si a > 1 y si x < y, entonces loga x < loga y. (Esto dice que f es estricta-
mente creciente)
• Si a < 1 y si x < y, entonces loga x > loga y. (Esto dice que f es estricta-
mente decreciente)
Una conexión interesante que relaciona a dos logaritmos con bases distintas
es la siguiente. Sean a, b ∈ R con 0 < a = 1 y 0 < b = 1. Si x ∈ (0, ∞),
entonces
logb x
loga x = .
logb a
En efecto, pongamos y = loga x. Entonces, por definición, ay = x y gracias a
una propiedad del logaritmo, tenemos logb ay = logb x. Usando de nuevo las
propiedades del logaritmo obtenemos
logb x
y · logb a = logb x de donde loga x = y = .
logb a
En particular, si a = e y b = 10, uno obtiene
log x
ln x = .
log e
Puesto que log e ≈ 0, 4343, entonces

ln x ≈ 2, 3026 log x

relación que permite convertir cualquier logaritmo común en neperiano y recı́-


procamente.

11 Las funciones trigonométricas. Las funciones periódicas forman una


amplia gama de funciones con muchas aplicaciones en la Fı́sica, la Ingenierı́a,
la Medicina, etc. Por ejemplo, el movimiento de un péndulo, las medición de las
ondas electromagnéticas, el voltaje de un circuito eléctrico que oscila constan-
temente entre valores positivos y negativos, etc. se modelan matemáticamente
por medio de funciones periódicas. De particular importancia en la categorı́a
de las funciones periódicas están las funciones trigonométricas seno, coseno,
tangente, sus recı́procas y sus inversas.
Existen, en trigonometrı́a, dos modos de medir los ángulos. Uno es a través
de los grados y el otro por medio de los radianes. Un grado es cada una de
las partes que resulta al dividir en 360 piezas iguales a una circunferencia. La
Sec. 2.3 Las funciones básicas 49

Puesto que la longitud de una


circunferencia de radio 1 es 2 ,
S= existen exactamente 2 radianes
 en un angulo de 360Æ ; esto es,
2 radianes = 360Æ , de donde
1
360Æ
1 radian =
2
 57Æ1704500

Figura 2.33

utilización de los grados es útil y conveniente en muchas partes. Sin embargo, en


el Cálculo Diferencial, necesitamos definir funciones trigonométricas con valores
reales, por lo que la medida en grados no es adecuada. Se precisa entonces del
uso de la medida en radianes, también llamadas medidas circulares. Para hallar
la medida en radianes de un ángulo θ, usaremos una circunferencia de radio 1
y centro en el vértice del ángulo. Esto determina un arco S en la circunferencia
cuya longitud es lo que llamaremos la medida en radianes del ángulo θ. Véase
la Figura 2.33
La tabla en la Figura 2.34 ilustra las equivalencias de las medidas
correspondientes en grados y radianes de algunos ángulos especiales conoci-
dos popularmente como ángulos notables.

Grados 30 45 60 90 120 135 180 270 360


    2 3 3
Radianes  2
6 4 3 2 3 4 2

Figura 2.34 Grados y radianes

Estamos ahora en capacidad para definir formalmente las funciones


trigonométricas de cualquier número real.

11.a Las funciones seno y coseno. Consideremos la circunferencia unitaria


50 Cap. 2 Funciones

(= la circunferencia con centro en el origen y radio 1) cuya ecuación en coor-


denadas rectangulares es
x2 + y 2 = 1.

u = cos x
P (u; v )
b v = sin x

1
v
x
x
0 u

2
x + y2 = 1

Figura 2.35 Circunferencia unitaria

Si a cada número real x le asociamos uno y sólo un punto P (u, v) sobre


la circunferencia unitaria, como lo muestra la Figura 2.3, entonces la primera
coordenada u de P define, para cada x ∈ R, una función a la cual llamaremos
coseno de x y la denotaremos por cos x; esto es,

función coseno de x = {(x, u) : x ∈ R, u = cos x}.

Análogamente, la segunda coordenada v de P define, para cada x ∈ R, una


función a la cual llamaremos seno de x, en notación sen x:

función seno de x = {(x, v) : x ∈ R, v = sen x}.

De estas definiciones se deduce que el dominio de cada una de ellas es R. Por


otro lado, al ser P (u, v) un punto de la circunferencia unitaria, se cumple que
u2 + v 2 = 1, de donde obtenemos la ya conocida e importantı́sima relación

sen 2 x + cos2 x = 1,
Sec. 2.3 Las funciones básicas 51

para cada x ∈ R. Esta igualdad implica, en particular, las desigualdades


sen 2 x ≤ 1 y cos2 x ≤ 1,

y como |x| = x2 , resulta finalmente que
|sen x| ≤ 1 y |cos x| ≤ 1,
es decir,
−1 ≤ sen x ≤ 1 y − 1 ≤ cos x ≤ 1,
lo que muestra que la imagen tanto de la función seno como de la función coseno
es el intervalo [−1, 1].
Las gráficas de las funciones f (x) = sen x y g(x) = cos x se muestran en la
siguiente figura.
y

g (x) = cos x f (x) = sin x

| | | | | | | x
 
2
0 
2


f (x) = sin x g (x ) = cos x


Dom(f ) = R Dom(g ) = R
Im(f ) = [ 1; 1] Im(g ) = [ 1; 1]

Figura 2.36 Funciones sen x y cos x

Caracterı́sticas. (1) La función y = sen x.


• Dom(f ) = R y Im(f ) = [−1, 1],
• es impar; es decir, es simétrica respecto al origen. Esto se expresa mediante
la identidad
sen (−x) = −sen x para todo x ∈ R,
• no es ni creciente ni decreciente en todo su dominio, pero es estrictamente
creciente, por ejemplo, en el intervalo [−π/2, π/2], y estrictamente decre-
ciente en el intervalo [π/2, 3π/2],
52 Cap. 2 Funciones

• es periódica con perı́odo T = 2π,


• corta al eje x en cada uno de los puntos (kπ, 0), k ∈ Z,
• no es biyectiva en su dominio.
(2) La función y = cos x.
• Dom(f ) = R y Im(f ) = [−1, 1],
• es par; es decir, es simétrica respecto al eje y. Esto se expresa mediante
la identidad
cos(−x) = cos x para todo x ∈ R,
• no es ni creciente ni decreciente en todo su dominio, pero es estrictamente
creciente por ejemplo en el intervalo [−π, 0], y estrictamente decreciente
en el intervalo [0, π],
• es periódica con perı́odo T = 2π,
• corta al eje x en cada uno de los puntos ((2k + 1)π/2, 0), k ∈ Z,
• no es biyectiva en su dominio.

11.b Las funciones tangente y cotangente. La función tangente es la fun-


ción definida por tan x = sen x/ cos x para cada x ∈ R, x = (2n+ 1)π/2, n ∈ Z.
sen x
f : R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z} → R, f (x) = ,
cos x
para cada x ∈ R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z}. Observemos que para cada n ∈ Z, el
valor x = (2n+1)π/2 es una solución de la ecuación cos x = 0. Por consiguiente,
al estar prohibida la división por cero y puesto que nuestra función tan x es un
cociente, resulta que los múltiplos impares de π/2 no pueden formar parte del
dominio de la función tangente ya que ellos anulan al denominador; es decir,
el dominio de f debe contener a todos los números reales excepto aquellos que
anulen a cos x; por esto,

Dom(f ) = R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z}


 
5π 3π π π 3π 5π
= R − ...,− ,− ,− , , , ,...
2 2 2 2 2 2
Aunque las funciones seno y coseno son periódicas, con el mismo perı́odo 2π,
resulta que la función tangente es periódica, pero de perı́odo π.

Caracterı́sticas. La función y = tan x:


Sec. 2.3 Las funciones básicas 53

 
3 |   | 3 x
2 2 2 2

f (x) = tan x
Dom(f ) = R f(2n + 1)=2 : n 2 Zg
Im(f ) = R
Figura 2.37 Función tan x

• Dom(f ) = R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z} y Im(f ) = R,


• es simétrica respecto al origen; esto es, impar: tan(−x) = − tan x,
• es estrictamente creciente en cada intervalo ((2n + 1)π/2, (2n + 3)π/2) con
n ∈ Z,
• es biyectiva en cada intervalo ((2n + 1)π/2, (2n + 3)π/2) con n ∈ Z,
• corta al eje x en cada uno de los puntos (kπ, 0), k ∈ Z,
• es periódica de perı́odo T = π.
La función cotangente es la función definida por cotan x = cos x/sen x para
cada x ∈ R, x = nπ, n ∈ Z.
cos x
f : R − {nπ : n ∈ Z} → R, f (x) = ,
sen x
para cada x ∈ R − {nπ : n ∈ Z}. Similar a la función tangente, el dominio
de f debe contener a todos los números reales excepto aquellos que anulen a
sen x; esto es,
Dom(f ) = R − {nπ : n ∈ Z}
La función cotangente es periódica de perı́odo π.

Caracterı́sticas. La función y = cotan x:


54 Cap. 2 Funciones

 3
2
|
3 
|
2
|  | x
2 2

f (x) = cotan x
Dom(f ) = R fn : n 2 Zg
Im(f ) = R
Figura 2.38 Función cotan x

• Dom(f ) = R − {nπ : n ∈ Z} y Im(f ) = R,


• es simétrica respecto al origen; esto es, impar: cotan (−x) = −cotan x,
• es estrictamente decreciente en cada intervalo (nπ, (n + 1)π) con n ∈ Z,
• es biyectiva en cada intervalo (nπ, (n + 1)π) con n ∈ Z,
• corta al eje x en cada uno de los puntos ((2k + 1)π/2, 0), k ∈ Z,
• es periódica de perı́odo T = π.

11.c Las funciones secante y cosecante. La función cosecante es la función


definida por cosec x = sen1 x para cada x ∈ R, x = nπ, n ∈ Z.

1
f : R − {nπ : n ∈ Z} → R, f (x) = ,
sen x
para cada x ∈ R − {nπ : n ∈ Z}. Observemos que para cada n ∈ Z, el valor
x = nπ es una solución de la ecuación sen x = 0. Por consiguiente, el dominio
de f debe contener a todos los números reales excepto aquellos que anulen a
sen x; esto es,
Dom(f ) = R − {nπ : n ∈ Z}

Caracterı́sticas. La función y = cosec x:


Sec. 2.3 Las funciones básicas 55

 -1 3
2
|
3 
|
2
|  | x
2 2
- 1

f (x) = cosec x
Dom(f ) = R fn : n 2 Zg
Im(f ) = ( 1; 1] [ [1; 1)
Figura 2.39 Función cosec x

• Dom(f ) = R − {nπ : n ∈ Z} y Im(f ) = (−∞, −1] ∪ [1, ∞),


• es simétrica respecto al origen; esto es, impar: cosec (−x) = −cosec x,
• no es estrictamente creciente ni decreciente en su dominio,
• no es biyectiva en su dominio,
• no corta al eje x ni al eje y,
• es periódica de perı́odo T = 2π.
1
La función secante es la función definida por sec x = cos x para cada x ∈ R,
x = (2n + 1)π/2, n ∈ Z.
1
f : R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z} → R, f (x) = .
cos x
Observemos que el dominio de f debe contener a todos los números reales
excepto aquellos que anulen a cos x; esto es,

Dom(f ) = R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z}


 
5π 3π π π 3π 5π
= R − ...,− ,− ,− , , , ,...
2 2 2 2 2 2

Caracterı́sticas. La función y = sec x:


56 Cap. 2 Funciones

-1
 
| 3 |  |  | 3 | x
2 2 2 2
- 1

f (x) = sec x
Dom(f ) = R f(2n + 1)=2 : n 2 Zg
Im(f ) = ( 1; 1] [ [1; 1)
Figura 2.40 Función sec x

• Dom(f ) = R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z} y Im(f ) = (−∞, −1] ∪ [1, ∞),


• es simétrica respecto al eje y; esto es, par: sec(−x) = sec x,
• no es estrictamente creciente ni decreciente en su dominio,
• no es biyectiva en su dominio,
• no corta al eje x ni al eje y,
• es periódica de perı́odo T = 2π.
Gracias al carácter periódico de las funciones trigonométricas, uno puede
obtener fácilmente la gráfica de cualquiera de las siguientes funciones:

y = a sen (bx) - y = a cos(bx)


y = a tan(bx) - y = a cotan (bx)
y = a sec(bx) - y = a cosec (bx)

Por ejemplo, la gráfica de la función y = a sen (bx) oscila entre −a y a.


Además, como bx = 0 cuando x = 0 y bx = 2π cuando x = 2π/b, concluimos
que la función y = a sen (bx) tiene un perı́odo de π/|b|.
Sec. 2.3 Las funciones básicas 57

Ejemplo

3
Dibujar las gráficas de y = 2 sen x y y = 2 cos(x − π/4).

Solución.
y
-3
y = 3 cos(x =4)
3
-2 y= 2 sen x

-1

| | | -| | | | x
 
2
0 
2

- 1

- 2

- 3

Figura 2.41

• La gráfica de y = 32 sen x oscila entre −2 y 2 y tiene como perı́odo T = 2π.


• La gráfica de y = 3 cos(x − π/4) oscila entre −3 y 3 y su perı́odo es T =
2π. Observe que para obtener dicha gráfica, primero trasladamos la curva
y = cos x hacia la derecha π/4 unidades y el resultado lo multiplicamos
por 3.

12 Una función especial. Cuando el dominio de una función de valor real


es el conjunto de los números naturales, ella recibe el nombre de sucesión; esto
es, una sucesión de números reales es una función

f : N → R.

La imagen f (n), de cada n ∈ N, se denota en general por xn y entonces uno


escribe (xn ) como un sinónimo de la función f . Los valores x1 , x2 , . . . , xn , . . .
se llaman los términos de la sucesión. Si D es un subconjunto de N no vacı́o e
infinito, donde todos sus elementos son distintos y dispuestos en orden creciente,
58 Cap. 2 Funciones

entonces la restricción de la función f : N → R a D se llama una subsucesión de


la sucesión f y se denota por, lo general, como (xnk ). Si D es un subconjunto
no vacı́o y finito de N, y f : D → R es una función, entonces llamaremos a f
una sucesión finita y la denotaremos por x1 , x2 , . . . , xn .

1 2 3 4  n 

f:
x1 x2 x3 x4  xn 

Figura 2.42

2.4 Transformaciones elementales


Una vez conocidas las gráficas de la funciones básicas, es fácil obtener otras
gráficas a partir de las anteriores tan sólo trasladándolas horizontal o vertical-
mente. Estos tipos de traslaciones las llamaremos transformaciones elementa-
les.
(1) Traslaciones horizontales. Sea f : X → R una función y sea h ∈ R,
h > 0.
(a) La función g : Xh −→ R definida por

g(x) = f (x − h)

para todo x ∈ Xh se llama una traslación horizontal de h unidades a


la derecha de f , donde Xh = {x + h : x ∈ X}.
(b) La función g :h X −→ R definida por

g(x) = f (x + h)

para todo x ∈ X se llama una traslación horizontal de h unidades a


la izquierda de f , donde h X = {x − h : x ∈ X}.
Observación
• Como lo indica su nombre, las traslaciones horizontales mueven el
gráfico de f hacia la derecha o hacia la izquierda, tantas veces como
se indique.
Sec. 2.4 Transformaciones elementales 59

• La imagen de la función trasladada es la misma que la de la función


original, sin embargo, su dominio puede variar.
• La traslación horizontal de cualquier función constante es ella misma.
Similarmente, la traslación horizontal de T unidades de una función
periódica de perı́odo T coinciden con la función original.

(2) Ejemplo

Conociendo las gráficas de las funciones F (x) = x2 , G(x) = cos x y H(x) =


2
e−x :
• Gráfique f (x) = (x − 2)2 y g(x) = (x + 2)2 .
• Gráfique f (x) = cos(x − π2 ) y g(x) = cos(x + π2 ).
2 2
• Gráfique f (x) = e−(x−1) y g(x) = e−(x+1)
Solución
• En el primer caso, la gráfica de F (x) = x2 la trasladamos a la derecha,
respectivamente, a la izquierda, 2 unidades, como se muestra en la
figura de la página siguiente.

y y

| x | x
0 1 1 0

f (x) = (x 1)2 g (x) = (x + 1)2

Figura 2.43

• La traslación de G(x) = cos x, π/2 unidades hacia la derecha y hacia


la izquierda son mostradas en el dibujo.
2
• La gráfica de H(x) = e−x se muestra en la página 107 y las de f y g
60 Cap. 2 Funciones

g (x) = cos(x + 2 ) f (x) = cos(x )


2
1
-

| | | | | | | x
 
2
0 
2

1-
=2

Figura 2.44

a continuación.
y y
1)2 (x+1)2
f (x) = e (x g (x) = e

| x | x
0 1 1 0

Figura 2.45

(3) Traslaciones verticales. Sea f : X → R una función y sea h ∈ R, h > 0.

(a) La función fh : X −→ R definida por

fh (x) = f (x) + h

para todo x ∈ X se llama una traslación vertical de h unidades hacia


arriba de f .
(b) La función fh : X −→ R definida por

fh (x) = f (x) − h

para todo x ∈ X se llama una traslación vertical de h unidades hacia


abajo de f .
Observación
Sec. 2.4 Transformaciones elementales 61

• Como lo indica su nombre, las traslaciones verticales mueven el gráfico


de f hacia arriba o hacia abajo, tanto unidades como se indique.
• El dominio de la traslación vertical es el mismo que el de la función
original, pero su imagen puede variar.
• Observemos que si f es la función identidad; es decir, f (x) = x,
entonces se verifica que
f (x ± h) = f (x) ± h
para cualquier h ∈ R.

(4) Ejemplo

Conociendo las gráficas de las siguientes funciones F (x) = x2 y G(x) =


sen x:
• Gráfique f (x) = x2 + 1 y g(x) = x2 − 1.
• Gráfique f (x) = sen (x) + 1 y g(x) = sen (x) − 1.
Solución.
• La gráfica de F se muestra con trazos punteados, mientras que las de
f y g son mostradas con trazos continuos en la Figura 2.46.

y y

b
1

x x
0 0

f (x) = x2 + 1 g (x) = x2 1 b
1

Figura 2.46
62 Cap. 2 Funciones

• La Figura 2.47 muestra los gráficos de G, f y g.


y
f (x) = sen (x) + 1
-2

-1

| | | -| | | | x
 
2
0 
2

- 1

- 2
g (x) = sen (x) 1

Figura 2.47

2.5 Igualdad de funciones y operaciones con


funciones
El objetivo que se persigue en esta sección es la de presentar las operaciones
usuales entre funciones para la formación de nuevas funciones a partir de las
elementales. Es un mecanismo similar al que se usa para la construcción de
los números racionales a partir de los números enteros utilizando para ello las
operaciones algebraicas usuales: la suma, resta, multiplicación y división.
Vamos a comenzar con la definición de igualdad de dos funciones.

Definición 2.5.1 ( Igualdad de funciones) Sean X y Y dos conjuntos no


vacı́os y sean f : X → R y g : Y → R funciones. Diremos que f y g son iguales
si cumplen las siguientes dos condiciones:
(a) X = Y ;esto es, sus dominios coinciden, y
(b) f (x) = g(x) para cada x ∈ X = Y ; es decir, sus reglas y sus imágenes
coinciden.
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 63

Antes de dar algunos ejemplos sobre la igualdad de funciones, debemos


recordar la advertencia que hicimos en la página 10 sobre las funciones de las
cuales conocemos su regla pero cuyo dominio no está explı́citamente definido.
Esa forma tácita del conocimiento del dominio de la función debe entenderse
como su dominio natural ; es decir, el subconjunto más grande de R para el cual
la función, en cada punto de ese conjunto, está bién definida.

Ejemplo


(a) Las funciones f (x) = |x| y g(x) = x2 son iguales. En efecto, del
conocimiento de√las funciones elementales sabemos que el dominio de f es
R y puesto que x2 siempre existe cualquiera que sea x ∈ R, entonces √ el
dominio de ambas funciones es R. Por otro lado, es fácil ver que |x| = x2
para todo x ∈ R.
(b) Las funciones

x3 + x2 x + x2
f (x) = y g(x) =
x x
definidas para todo x = 0, son iguales, ya que ellas poseen el mismo do-
minio R − {0} y para cualquier x ∈ R − {0} resulta que

x3 + x2 x + x2
f (x) = =1+x= = g(x).
x x

(c) Las funciones

x + x2
f (x) = y g(x) = 1 + x
x
no son iguales, ya que los dominios naturales de ellas son, respectivamente,
x + x2
R − {0} y R. Observe que si simplificamos la expresión resultará
x
1 + x, y Ud. se preguntará: pero si obtuvimos el misma función que define
a g, ¿por qué no son iguales las dos funciones?. La repuesta está en que
la cancelación que Ud. efectuó sólo es posible si x es distinto de cero; esto
64 Cap. 2 Funciones

es,
x + x2 x(1 + x)
f (x) = = = 1 + x sólo si x = 0,
x x
por tal motivo la función f se puede reescribir como

f (x) = 1 + x, x = 0

la cual es diferente de g.
y y

c
b

x x

f (x) = 1 + x g (x) = 1 + x
x=0
6

Figura 2.48 Dos funciones distintas

2.5.1 Operaciones con funciones


Sean D1 y D2 subconjuntos no vacı́os de R y sean f : D1 → R y g : D2 → R
funciones. Entonces se pueden definir la suma, diferencia, producto, cociente y
composición de ellas dos del modo siguiente:
(1) La suma f + g. Definimos la función suma f + g como la función cuyo
dominio es la intersección D1 ∩ D2 y cuya regla es (f + g)(x) = f (x) +
g(x) para todo x ∈ D1 ∩ D2 . Ası́,

f + g : D1 ∩ D2 → R, (f + g)(x) = f (x) + g(x)

para todo x ∈ D1 ∩ D2 .
(2) La diferencia f − g. En primer lugar definimos la función negativa de
g, la cual denotaremos por −g, como la función −g : D2 → R definida por
(−g)(x) = −g(x) para cada x ∈ D2 .

−g : D2 → R, (−g)(x) = −g(x) para cada x ∈ D2


Sec. 2.5 Operaciones con funciones 65

Ahora definimos la función diferencia f − g como la suma de las funciones


f y −g,
f − g = f + (−g).
Observemos que el dominio de f − g es D1 ∩ D2 y que

f − g : D1 ∩ D2 → R, (f − g)(x) = f (x) − g(x)

para cada x ∈ D1 ∩ D2
(3) El producto f · g. La función producto f · g es, por definición, la función
cuyo dominio es D1 ∩ D2 y cuya regla es (f · g)(x) = f (x)g(x) para cada
x ∈ D1 ∩ D2 .

f · g : D1 ∩ D2 → R, (f · g)(x) = f (x) · g(x)

para cada x ∈ D1 ∩ D2 . Si f = g, escribiremos f 2 como sinónimo de f · f .


(4) El cociente f /g. Similar a como hicimos con la diferencia de f y g,
definimos la función inversa de g, como la función 1/g con dominio D =
D2 − {x : x ∈ D2 , g(x) = 0} y cuya regla es (1/g) (x) = 1/g(x) para
todo x ∈ D .  
1  1 1
: D → R, (x) =
g g g(x)
para cada x ∈ D . La función cociente f /g se define como el producto de
las funciones f y 1/g; esto es,

f 1
=f·
g g
Puesto que el dominio del producto de dos funciones es la intersección de
sus dominios respectivos, resulta que el dominio de f /g es

D = D1 ∩ D2 − {x : x ∈ D1 ∩ D2 , g(x) = 0}

y por lo tanto
 
f f f (x)
: D → R, (x) =
g g g(x)

para cada x ∈ D.
66 Cap. 2 Funciones

Ejemplo

√ √
(1) Dadas las funciones f (x) = x y g(x) = 1 − x. Determine f + g,
f − g, f · g, f /g y gráfiquelas.

Solución:
Las gráficas de f + g y f · g se muestran a continuación.
y
f +g

g(x)=
p1 x
p
f (x)= x


fg

x
0 1

Figura 2.49

El dominio de f es

Dom(f ) = {x ∈ R | x ≥ 0} = [0, ∞),

mientras que el de g es

Dom(g) = {x ∈ R | 1 − x ≥ 0} = (−∞, 1].

Por lo tanto,
• el dominio de f + g, f − g y f · g es

(−∞, 1] ∩ [0, ∞) = [0, 1],

• el dominio de f /g es

[0, 1] − {x : 1 − x = 0} = [0, 1] − {1} = [0, 1).


Sec. 2.5 Operaciones con funciones 67

y
f =g

p1
g(x)= x
p
f (x)= x

f g

x
0 1

Figura 2.50

En la siguiente figura pueden verse las gráficas de f − g y f /g.


(2) Sean f (x) = sen x y g(x) = cos x. Entonces los dominios de cada

una de ellas es R y por consiguiente, los dominios de f + g, f − g y f · g


coinciden y es R. El dominio de f /g es el dominio de la función tangente,
el cual, como ya sabemos, es

Dom(f /g) = R − {(2n + 1)π/2 : n ∈ Z}

Nota. No mostramos la gráfica de f /g puesto que dicho cociente es la


función tangente y ya sabemos como es su gráfica. Las gráficas de f + g,
f − g y f · g se muestran a continuación.
(3) Conociendo las gráficas de f (x) = x3 y g(x) = x2 −1, dibuje las gráficas
de 13 f (x) y 2g(x).
Solución. La Figura 2.52 nos muestra los gráficos de las funciones que nos
piden.
(5) Las composiciones f ◦ g y g ◦ f . Si la imagen de g es un subconjunto
del dominio de f , entonces podemos definir la función compuesta f ◦ g de
f y g por
(f ◦ g)(x) = f (g(x))

para todo x ∈ D1 .
68 Cap. 2 Funciones

y
f g +
f g
p
2-

fg

- 12
x
1
2-

-
p2

Figura 2.51
y y
f (x)=x3

g(x)=x2 +1

x x
1 f (x)= x3 2g (x)=2x2 +2
3 3

Figura 2.52

Observación.
¿Por qué la imagen de g debe estar contenido en el dominio de f ? Si nos
fijamos en el gráfico, y tomamos un elemento cualquiera x en el dominio
de g y evaluemos g(x), entonces la expresión f (g(x)) tendrá sentido sólo
si el punto g(x) pertenece al dominio de f ; esto es, g(x) ∈ D1 . Esa es la
razón por la cual se exige que la imagen de g esté contenida en el dominio
de f si queremos definir f ◦ g.

La Figura 2.54 nos dice que de modo enteramente similar, podemos definir
la función compuesta g ◦ f por

(g ◦ f )(x) = g(f (x))

para todo x ∈ D1 siempre y cuando la imagen de f esté contenida en el


dominio de g: Im(f ) ⊆ Dom(g) = D2 . Por lo general, f ◦ g = g ◦ f .
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 69

D2 g D 1 f
Im(g )

xb
g(x)
b
f (g(x))
b

f Æg
Figura 2.53 Composición de funciones

D1 f D 2
g
Im(f )

xb
f (x)
b
g(f (x))
b

gÆf
Figura 2.54 Composición de funciones
70 Cap. 2 Funciones

Observación.
Si f ◦ g y g ◦ g existen, entonces tenemos que, en general,

f ◦ g = g ◦ f

Ejemplo

En los dos primeros ejemplos nos ocuparemos de calcular f (g(x)) y g(f (x)), sin

importar si ellas existen formalmente, mientras que en el último ejemplo, inves-


tigaremos si tales composiciones son posibles y de no ser ası́, cómo modificar
sus dominios y (o) sus imágenes para que ellas queden definidas.

(1) Dadas las funciones f (x) = x3 − 2x − 1 y g(x) = 2x + 3, calcule f (g(x)) y


g(f (x)).

Solución. Como f (x) = x3 − 2x − 1, tenemos que

f (g(x)) = (g(x))3 − 2(g(x)) − 1


= (2x + 3)3 − 2(2x + 3) − 1
= 8x3 + 36x2 + 50x + 20

y ya que g(x) = 2x + 3, entonces

g(f (x)) = 2(f (x)) + 3


= 2(x3 − 2x − 1) + 3
= 2x3 − 4x − 2.


(2) Dadas las funciones f (x) = x2 − 1 y g(x) = ln(x + 1), calcule f (g(x)) y
g(f (x)).

Solución. Siendo f (x) = x2 − 1, resulta que

f (g(x)) = (ln(x + 1))2 − 1 = ln2 (x + 1) − 1
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 71

Similarmente, teniendo en cuenta que g(x) = ln(x + 1), entonces

g(f (x)) = ln(f (x) + 1) = ln( x2 − 1 + 1).

(3) Hallar, de ser posible, f ◦ g y g ◦ f , con sus respectivos dominios.



(a) f (x) = x y g(x) = 1 − x.

(b) f (x) = x y g(x) = 9 − x2 .
(c) f (x) = |x| y g(x) = x2 − 4.
(d) f (x) = x2 − 1 y g(x) = sen x.
Solución. Recordemos que la composición f ◦ g es posible si Im(g) ⊆
Dom(f ). Similarmente, si Im(f ) ⊆ Dom(g) entonces se garantiza la existencia
de g ◦ f . Por esta razón, debemos determinar los dominios y las imágenes de
todas las funciones involucradas.
(a) El dominio y la imagen de f es [0, ∞), mientras que el dominio y la imagen
de g = R. Tenemos entonces que Im(f ) ⊆ Dom(g) por lo que g ◦ f existe
y se define como
√ √
(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = g( x) = 1 − x,

para todo x ∈ [0, ∞).


Observe que f ◦ g no se puede definir ya que no se cumple la condición
que determina su existencia, a saber que, Im(g) ⊆ Dom(f ). Sin embargo,
si uno restringe la función g al subconjunto (−∞, 1], y la seguimos deno-
tando por g, entonces la imagen de ésta restricción es el intervalo [0, ∞)
y se cumple que la Im(g) ⊆ Dom(f ), dando origen a la existencia de la
composición f ◦ g:

(f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f (1 − x) = 1 − x,

para todo x ∈ [0, ∞).


(b) Ya sabemos cuáles son el dominio y la imagen de f . Por otro lado, el
dominio de g es R pero su imagen es (−∞, 9]. De nuevo, como Im(f ) ⊆
Dom(g), entonces g ◦ f existe y se define como
√ √
(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = g( x) = 9 − ( x)2 = 9 − x,

para todo x ∈ [0, ∞).


72 Cap. 2 Funciones

La composición f ◦ g no existe por la misma razón esgrimida en la parte


(a).

Nota. Uno puede invocar el argumento de la restricción de la parte (a),


cuando ello sea posible, con el objeto de definir una composición. Sin
embargo, la elección del conjunto al que queremos restringir la función
no es, por lo general, detectable a simple vista, por lo que se sugiere el
siguiente argumento. Primero, aceptamos que tal composición existe, des-
pués la calculamos y finalmente hallamos el dominio de la composición.
Ese dominio será el conjunto al que debemos restringir la función.
Por ejemplo, en el caso (b), sabemos que f ◦ g no existe, pero restringiendo
el dominio de g podemos hacer que ella exista. La pregunta es ¿Cuál ha
de ser esa restricción? Pues bien, uno parte del hecho que f ◦ g existe y
entonces evaluamos
(f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f (9 − x2 ) = 9 − x2 .
Ahora calculamos el dominio de ésta función. Puesto que la raı́z cuadrada
de una expresión tiene sentido si dicha expresión es no negativa, resulta
que el dominio de f ◦ g es
Dom(f ◦ g) = {x ∈ R : 9 − x2 ≥ 0} = [−3, 3].
Por consiguiente, si restringimos el dominio de g al intervalo [−3, 3] y la
seguimos llamando g, se garantiza la composición f ◦ g.

Peligro. Ası́ como existen casos en cuales restringiendo el dominio de


una cierta función se logra definir una composición, también existen casos
en
√ donde ello no es 2posible. Por ejemplo, si tenemos las funciones f (x) =
x y g(x) = −1−x , entonces g ◦f existe por razones similares a los dados
en los ejemplos anteriores; sin embargo, f ◦g no existe y es imposible hallar
un subconjunto de R tal que g restringido a ese conjunto dé origen a la
existencia de f ◦ g. ¡Compruébelo!
(c) El dominios de f ası́ como el de g es R, mientras que sus respectivas
imágenes son [0, ∞) y [−4, ∞). De aquı́ se sigue la existencia de ambas
composiciones.
(f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f (x2 − 4) = |x2 − 4|
(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = g(|x|) = |x|2 − 4 = x2 − 4
para todo x ∈ R.
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 73

(d) Las composiciones f ◦ g y g ◦ f existen y se definen por

(f ◦ g)(x) = f (g(x)) = f (sen x) = (sen x)2 − 1 = sen 2 x − 1 = cos2 x


(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = g(x2 − 1) = sen x2 − 1

para todo x ∈ R.

Observación.
Cada una de las operaciones definidas anteriormente se puede extender a cual-
quier conjunto finito de funciones reales, digamos, f1 , f2 , . . . , fn , con sus re-
spectivos dominios D1 , D2 , . . . , Dn . Por ejemplo, la suma f = f1 + f2 + · · · + fn
se define como
f (x) = f1 (x) + f2 (x) + · · · + fn (x)
y su dominio es Dom(f ) = D1 ∩ D2 ∩ . . . ∩ Dn .

2.5.2 Construyendo nuevas funciones


La existencia de la funciones elementales junto con las operaciones alge-
braicas definidas entre funciones nos conducen a la construcción de nuevas
funciones. Como hemos supuesto que todas nuestras funciones son a valores
reales, nos ocuparemos sólo de los dominios de las nuevas funciones. Hemos de
señalar que en los casos que siguen escribiremos sólo las reglas de las funciones
elementales quedando por sentado el conocimiento de sus dominios.
(1) Las funciones lineales. Sean a, b ∈ R. Con las funciones elementales
g(x) = a, h(x) = b y j(x) = x se construye la función lineal f como

f = g·j +h

cuyo dominio es R. Observemos que

f (x) = (g · j)(x) + h(x)


= g(x)j(x) + h(x)
= ax + b

para todo x ∈ R.
74 Cap. 2 Funciones

Análisis. La gráfica de toda función lineal es una recta. Para graficarla


sólo se necesita conocer dos puntos por donde ella pasa. Esos dos puntos
se determinan dándole valores a la variable x, de modo completamente
arbitrario.
(a) Si a = 0, entonces f (x) = b es la función constante.
(b) Si b = 0, entonces f (αx1 + βx2 ) = αf (x1 ) + βf (x2 ) se cumple para
todo α, β, x1 , x2 ∈ R.
(c) Si a = 0, entonces f no es paralela al eje x por lo que ella corta a
b
dicho eje en el punto x = − . Al número a se le llama pendiente de
a
la recta y usualmente se denota por la letra m.
• si a = m > 0, entonces el ángulo que forma la recta y = mx + b
con el eje x es mayor de 0◦ pero menor de 90◦ , mientras que
• si a = m < 0, entonces el ángulo que forma la recta y = mx + b
con el eje x es mayor de 90◦ pero menor de 180◦ .

y y

m>0 m<0
(0;b) b

(0;b) b

b
b x b
b x
m m

Figura 2.55 Funciones lineales

(2) Las funciones polinómicas. Sean a0 , a1 , . . . , an ∈ R con n ∈ N y an =


0. Con las funciones elementales gi (x) = ai , i = 0, 1, . . . , n y j(x) = x se
construye la función polinómica o función polinomial de grado n del modo
siguiente:
f = g0 + g1 · j + g2 · j 2 + · · · + gn · j n
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 75

cuyo dominio es R. De esto se sigue que


f (x) = ao + a1 x + a2 x2 + · · · + an xn
para cada x ∈ R. A los números a0 , a1 , . . . , an se le denominan los coefi-
cientes de la función polinómica, siendo an el coeficiente dominante y a0
el término constante.

Ejemplo

(a) Las funciones lineales, cuadráticas, cúbicas, etc son ejemplos de fun-
ciones polimómicas.
(b) Determinando el grado de una función polinómica

• f (x) = 2x − x5 + 3 x2 + 7 polinomio de grado 5.
3 6
• f (x) = 1 − 2 x + x polinomio de grado 6.
• p(t) = 4t3 − 2 polinomio de grado 3.
• h(x) = −3 polinomio de grado 0.

(c) Otros ejemplos son los siguientes:


• p(x) = −3x2 + 1/3,

• g(x) = 1 − x + x3 − 2 x6 ,
x x2 x3 xn
• hn (x) = 1 + + + + para cada n ∈ N.
1! 2! 3! n!
• f (s) = 1 − s3 .

(d) Las gráficas de las funciones f (x) = x, g(x) = x2 , h(x) = x3 y


l(x) = x4 se muestran en la figura adjunta.
Aunque la gráfica de una función polinómica de grado n puede cortar al
eje x a lo sumo n-veces, siempre ocurrirá que cuando la variable x crece
hacia la derecha o hacia la izquierda sin limite, la gráfica de dicha fun-
ción subirá o bajará indefinidamente. En efecto, ese comportamiento se
establece dependiendo del signo del coeficiente dominante an y de si el
grado de la función es par o impar. En efecto, si an > 0 y el grado del
polinomio es par, entonces cuando x crezca hacia la izquierda o hacia la
derecha indefinidamente, entonces el polinomio subirá también indefinida-
76 Cap. 2 Funciones

y
g (x) = x2
h(x) = x3
f (x) = x
l(x) = x4

x
0

Figura 2.56 Funciones polinómicas

mente.
• El análisis de las funciones polinómicas dependiendo de si el grado
de dicha función es par o impar, cuando an es positivo o negativo, se
muestra en la figura:
y an <0 y
an >0 an >0

x x
an <0

n par n impar

Figura 2.57

(3) Las funciones racionales. Una función f se llama racional si es el


cociente de dos funciones polinómicas; es decir, si
p
f= ,
q
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 77

donde p y q son funciones polinómicas. Como ya sabemos, el dominio de


f es el conjunto

D = R − {x : x ∈ R, q(x) = 0}.

Ejemplo

1−x
(a) g(x) = es una función racional con dominio D = R − {−1}.
1+x
En efecto, el único cero de q, donde q(x) = 1 + x es x = −1, por lo
que D = R − {−1}.
2x3 + x − 1
(b) f (x) = es una función racional con dominio D = R −
x(x2 − 4)
{−2, 0, 2}.

Los ceros de la función q(x) = x(x2 − 4) se obtienen resolviendo la


ecuación

x(x2 − 4) = 0 hacemos q(x) = 0


x(x − 2)(x + 2) = 0 factorizamos
x = −2, 0, 1 los ceros de q

Por esto el dominio de f es D = R − {−2, 0, 2}.


1 1
(c) Dos funciones racionales muy comunes son f (x) = y g(x) = 2 ,
x x
cuyo dominio es R − {0}.
Las dos figuras siguientes: Figura 2.58 y Figura 2.59 muestran, respecti-
1 1
vamente, las gráficas de las funciones f (x) = y g(x) = 2 .
x x
78 Cap. 2 Funciones

Esta funcion tiene la particu-


1 laridad de que su gra co no
f (x) =
x corta a ninguno de los ejes de
coordenadas por mas que se le
prolongue. Cuando una curva
x se aproxima de ese modo a una
0 recta se dice que la recta es una
ntota de la curva. Como lo
as
muestra el gra co, ella decrece
estrictamente en todo su do-
minio.

Figura 2.58 Función racional

Esta funcion, similar a 1=x,


nunca corta a los ejes de coor-
1
( )=
g x
2
denadas. Ella es siempre pos-
x
itiva y ella crece estrictamente
en el intervalo ( 1; 0) y de-
crece estrictamente en el inter-
x valo (0; 1).
0

Figura 2.59 Función racional


Sec. 2.5 Operaciones con funciones 79

(4) La opuesta o negativa de una función. Si f : X → R es una función,


entonces la función opuesta o negativa de f , como ya sabemos, tiene el
mismo dominio pero no la misma imagen que f , y se define como

(−f )(x) = −f (x),

para todo x ∈ Dom(f ) = X.


Lo interesante de la función opuesta es que si conocemos el gráfico de una
función f , entonces la gráfica de su opuesta, −f , se obtiene transformando
la parte positiva de f en negativa y su parte negativa en positiva.

Ejemplo

En cada caso, dibuje la gráfica de −f .


• f (x) = x3 − 3x
• f (x) = cos x
• f (x) = ex
Solución. Las gráficas de f y −f se muestran en las figuras siguientes.
• f (x) = x3 − 3x

y
f (x) = x3 3 x
Dom(f ) = R
y = x3 3 x Im(f ) = R

y = x3 + 3x f ( x) = x3 + 3x
Dom( f ) = R
Im( f ) = R
80 Cap. 2 Funciones

• f (x) = cos x
y

f (x) = cos x f (x) = cos x

| | | | | | | x
 
2
0 
2


f (x) = cos x f (x) = cos x


Dom(f ) = R Dom( f ) = R
Im(f ) = [ 1; 1] Im( f ) = [ 1; 1]

• f (x) = ex
y

f (x) = ex
Dom(f ) = R
I m(f ) = (0; 1)
y = ex
x
y = ex
f (x ) = ex
Dom( f) = R
I m( f) = ( 1 0);


(5) Raı́z cuadrada de una función. Sea g(x) = x y sea f : X → R una
función cuya imagen está contenida en [0, ∞), entonces g ◦ f existe y se le
llama la función raı́z cuadrada de f . Además,

(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = f (x)

para todo x ∈ Dom(f ) = X. Observemos que el dominio de f está


conformado sólo por aquellos x ∈ R que satisfacen f (x) ≥ 0; es decir,
X = {x ∈ R : f (x) ≥ 0}.
Nota. Si el dominio de f , el cual es el mismo que el de g ◦ f , no está
dado explı́citamente y g ◦ f existe, entonces uno halla el dominio de g ◦ f
resolviendo la inecuación:
f (x) ≥ 0.
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 81

Ejemplo

Halle el dominio de cada una de las siguientes funciones.



(a) h(x) = x + 3.

(b) F (x) = x2 + 1

x
(c) G(x) =
x−1

(d) q(x) = ln x
Solución.
(a) El dominio de h es Dom(h) = {x ∈ R : x + 3 ≥ 0}.
y
f (x) =
px + 3

x
3

Resolviendo la inecuación x + 3 ≥ 0, obtenemos que el dominio de h


es [−3, ∞).
(b) El dominio de F es

Dom(F ) = {x ∈ R : x2 + 1 ≥ 0}.

Resulta que la desigualdad x2 + 1 ≥ 0 es válida para cualquier x ∈ R,


por lo tanto, el dominio de F es R.
(c) De nuevo, el dominio de G es
 
x
Dom(G) = x∈R : ≥0 .
x−1
x
La solución de la inecuación ≥ 0 consiste de todos los x perte-
x−1
necientes a (−∞, 0] ∪ (1, ∞), el cual es el dominio de G.
82 Cap. 2 Funciones

(d) Una vez más. El dominio de q es

Dom(q) = {x ∈ R : ln x > 0}.

¿Cuál es la solución de inecuación ln x > 0? Pues bien, como la


función exponencial E(x) = ex es estrictamente creciente y ln x > 0,
entonces E(ln x) > E(0); esto es

ln x > 0 implica
ln x 0
e >e (por ser ex estrictamente creciente)
x>1 (por las propiedades de ex )

Por esto, el dominio de q es, Dom(q) = (1, ∞).


(6) Valor absoluto de una función. Sea f : X → R una función y sea
g(x) = |x| la función valor absoluto. La composición g ◦ f existe y se le
denomina la función valor absoluto de f . Por definición,

(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = |f (x)|

para todo x ∈ Dom(f ) = X.


Nota. Gráficamente, la función |f (x)| transforma la parte negativa de f
en positiva, dejando inalterable la parte positiva de f . Observemos que si
f (x) ≥ 0 para todo x ∈ X, entonces |f (x)| = f (x).

Ejemplo

x
(a) La Figura 2.60 muestra los gráficos de f (x) = 2 y |f (x)| =
  x +1
 x 
 
 x2 + 1 .
(b) Halle el dominio de las funciones
(i) f (x) = |x3 − 2x + 1|.
 
 2 − x2 
(ii) f (x) =  .
1+x 
(iii) f (x) = |cos x|.
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 83

y y
f (x)= 2x x
x +1 x2 +1
j f (x)j=

x x

Figura 2.60

Solución.
(i) El dominio de f coincide con el de h(x) = x3 − 2x + 1 y el de éste
último es R.
2 − x2
(ii) El dominio de h(x) = es R−{−1} y, por lo tanto, también
1+x
el de f .
(iii) El dominio de f es R.
(c) La Figura 2.61 nos muestra los gráficos de f (x) = x2 − 1 y |f (x)| =
|x2 − 1|.

y y

x x

f (x) = x2 1 jf (x)j = jx2 1 j


Figura 2.61

(7) Descomposición de una función. Si f : X → R es una función,


84 Cap. 2 Funciones

entonces f se puede descomponer en la forma


f = f+ − f−
donde f + , f − están definidas, para cada x ∈ Dom(f ) = X, por

f (x) si f (x) ≥ 0, −f (x) si f (x) ≤ 0,


f + (x) = f − (x) =
0 si f (x) < 0, 0 si f (x) > 0.
Observemos que:
• f + y f − son ambas no negativas; esto es, f + (x) ≥ 0 y f − (x) ≥ 0
para todo x ∈ X.
• |f | = f + + f − .
A f + y f − les llamaremos, respectivamente, la parte positiva y la parte
negativa de f .

Ejemplo

La siguiente figura muestra las gráficas de f , f + y f − .


(8) Logaritmo de una función. Sea a ∈ R con 0 < a = 1. Si f : X → R
es una función cuya imagen está contenida en (0, ∞) y g(x) = loga x,
entonces g ◦ f existe y la llamaremos la función logarı́tmica de f . Su regla
es
(g ◦ f )(x) = g(f (x)) = loga f (x)
para cada x ∈ Dom(f ) = X. Observemos que el dominio de f consiste de
todos los x ∈ R para los cuales f (x) > 0; esto es,
X = {x ∈ R : f (x) > 0}.

Ejemplo

Halle el dominio de cada una de las siguientes funciones.


Sec. 2.5 Operaciones con funciones 85

y
f (x)=x4 x2

1 1
x

y y

f+ f

1 1 x 1 1 x

Figura 2.62

(a) f (x) = ln(2x − 1).


 
x+2
(b) g(x) = log .
x
(c) h(x) = ln(ln x).
(d) F (x) = ln(−x).
Solución.
(a) Para hallar el dominio de f debemos resolver la inecuación 2x − 1 > 0. El
resultado es el intervalo ( 12 , ∞). El dominio de f es, por lo tanto,
 
1
Dom(f ) = ,∞ .
2
x+2
(b) Ya que el dominio de la función racional q(x) = es R − {0}, entonces
x
el dominio de g será
 
x+2
Dom(f ) = x ∈ R − {0} : >0 .
x
Resolviendo la inecuación obtenemos que
Dom(g) = (−∞, −2] ∪ (0, ∞).
86 Cap. 2 Funciones

(c) El dominio de la función p(x) = ln x es (0, ∞), pero el de h es


Dom(h) = {x ∈ (0, ∞) : ln x > 0}
el cual ya sabemos que es (1, ∞).
(d) El dominio F es
Dom(F ) = {x ∈ R : −x > 0} = (−∞, 0).

2.5.3 Funciones inversas


Ya hemos visto, página 70, que la composición de dos funciones, digamos
f y g no es, en general, conmutativa; esto es, f ◦ g = g ◦ f . Pero si ocurre
que ellas son conmutativas; es decir, f ◦ g = g ◦ f , y dan como resultado a la
función identidad I; esto es, f (g(x)) = g(f (x)) = x, entonces diremos que una
cualquiera de ellas es la inversa de la otra.

Definición 2.5.2 (Función inversa) Sean X y Y subconjuntos no vacı́os de


R. Si f : X → Y es una función biyectiva, entonces el conjunto
{(y, x) : (x, y) ∈ f }
es una función que se le denomina función inversa de f y se denota por f −1 ,
la cual no debe confundirse con 1/f .

Observación.
• Notemos que si f : X → Y es biyectiva, entonces su inversa, f −1 , tiene a
Y como su dominio y a X como su imagen:
f −1 : Y → X
• Observemos que, por definición, un punto (x, y) está en la gráfica de f si
y sólo si el punto (y, x) está en la gráfica de f −1 . Es decir,
y = f (x) si y sólo si x = f −1 (y)
De esto se sigue las siguientes igualdades
f (f −1 (x)) = x para todo x ∈ Y
f −1 (f (x)) = x para todo x ∈ X
lo cual afirma que la composición es conmutativa.
Sec. 2.5 Operaciones con funciones 87

• Debemos advertir que puede ocurrir que dos funciones f y g cumplan con
la igualdad
f ◦g =g◦f
pero que ninguna de ellas sea la inversa de la otra. En efecto, si tomamos
p, q > 0, y consideramos f (x) = xp y g(x) = xq , se comprueba fácilmente
que f (g(x)) = g(f (x)) = xpq . Salvo que p = 1/q, entonces f ◦ g = g ◦ f y
f no es la imagen inversa de g.
• Si conocemos la gráfica de una función biyectiva f : X → Y , entonces
el gráfico de su inversa f −1 se obtiene por reflexión de la gráfica de f
alrededor de la recta y = x.

1
y = f (x)

y = f (x )

La noción de función inversa puede comprenderse mejor si pensamos a f −1


como la función que deshace lo que f hace. Por ejemplo, la resta deshace lo
que hace la suma, el cociente deshace el producto, la raı́z cuadrada deshace el
cuadrado, etc. En efecto, si consideramos la función f (x) = 3x + 2, entonces
vemos que f comienza con x, multiplica a éste por 3, y entonces añade 2. Para
revertir ese proceso uno comienza con x, substrae 2 y luego divide por 3 a la
operacı́ón anterior. Teniendo en cuenta esta observación, podemos comprobar
sin mucha dificultad la igualdad f ◦ f −1 = f −1 ◦ f , en cada uno de los casos
siguientes.
88 Cap. 2 Funciones

Ejemplo

(1) f (x) = x + b y f −1 (x) = x − b


x
(2) f (x) = ax y f −1 (x) =
a
−1 x−b
(3) f (x) = ax + b y f (x) =
a
(4) f (x) = 1/x y f −1 (x) = 1/x

3 x − 4
(5) f (x) = 3x3 + 4 y −1
f (x) =
3

(1) En efecto, ya sabemos que f es una función lineal, por lo que ella es biyec-
tiva. Su dominio e imagen es R.

f (f −1 (x)) = f (x − b) = (x − b) + b = x para todo x ∈ R


−1 −1
f (f (x)) = f (x + b)= (x + b) − b = x para todo x ∈ R

(2), (3) y 4 son similares. Veamos (4). La función g(x) = x3 es biyectiva, y


en consecuencia también lo es 3g. Ya que f es una traslación hacia arriba de
3g, resulta que f es biyectiva y su inversa es la función f −1 dada, tal como se
comprueba a continuación.

 3
−1 −1 3 3 x−4
f (f (x)) = 3(f (x)) + 4= 3 +4=x para todo x ∈ R
3
 
−1 3 f (x) − 4 3 (3x3 + 4) − 4
f (f (x)) = = =x para todo x ∈ R
3 3

2.6 Funciones hiperbólicas


Ya hemos visto y analizado muy brevemente algunas las funciones
trigonométricas elementales, ası́ como la función exponencial y la función log-
arı́tmica. El tipo de funciones que estudiaremos en esta sección son conocidas
Sec. 2.6 Funciones hiperbólicas 89

como las funciones hiperbólicas, las cuales se definen en términos de las fun-
ciones exponenciales.
La importancia de la funciones hiperbólicas está en el hecho de que ellas
permiten resolver ciertos problemas de ingenierı́a relacionados, por ejemplo,
con la tensión en cualquier punto de un cable suspendido por sus extremos y
colgando bajo su propio peso.

Definición 2.6.1 (Funciones hiperbólicas)


Las funciones hiperbólicas senh x, cosh x, tanh x, sech x, cosech x y cotanh x se
definen, respectivamente, como
ex − e−x
(a) senh x =
2
ex + e−x
(b) cosh x =
2
senh x ex − e−x
(c) tanh x = = x
cosh x e + e−x
1
(d) cosech x =
senh x
1
(e) sech x =
cosh x
1
(f) cotanh x =
tanh x
para cada x ∈ R.1

Analicemos brevemente cada una de las funciones hiperbólicas por separado.

(1) Análisis.
(a) f (x) = senh x
• Su dominio es R.
• Es estrictamente creciente en su dominio, pues ası́ lo son las fun-
ciones ex y −e−x .
• Su imagen es R por ser estrictamente creciente es su dominio.
• Es impar, vale decir, f (−x) = −f (x) para todo x ∈ R.
1 Leemos senh x como seno hiperbólico de x, cosh x como coseno hiperbólico de x y ası́

sucesivamente.
90 Cap. 2 Funciones

x
y= e2
x
x
y= e
2

y = senh x

• Es biyectiva.
• No es periódica.

f : R → R, f (x) = senh x

(b) f (x) = cosh x

y = cosh x

x x
y= e2 y= e 2
x

• Su dominio es R.
• Es positiva; esto es, f (x) > 0 para todo x ∈ R.
• Su imagen es [1, ∞), ya que f (x) ≥ 1 para todo x ∈ R.
• Es par; esto es, f (−x) = f (x) para todo x ∈ R.
• Es estrictamente decreciente en (−∞, 0) y estrictamente creciente
en [0, ∞).
• No es biyectiva.
Sec. 2.6 Funciones hiperbólicas 91

• No es periódica.

f : R → R, f (x) = cosh x

(c) f (x) = tanh x

y = tanh x
x

• Su dominio es R.
• Es estrictamente creciente en R
• Su imagen es (−1, 1).
• Es impar; es decir, f (−x) = −f (x) para todo x ∈ R
• Es biyectiva.
• No es periódica.

f : R → R, f (x) = tanh x

(d) f (x) = cosech x


• Su dominio es R − {0}.
• Es estrictamente creciente en [0, ∞) y estrictamente decreciente
en (−∞, 0).
• Su imagen es R − {0}.
• Es impar; es decir, f (−x) = −f (x) para todo x ∈ R
• Es biyectiva.
• No es periódica.

f : R → R, f (x) = cosech x
92 Cap. 2 Funciones

y = cosech x

(e) f (x) = sech x


• Su dominio es R.
• Es estrictamente creciente en (−∞, 0) y estrictamente decreciente
en [0, ∞).
• Su imagen es (0, 1].
• Es par, vale decir, f (−x) = f (x) para todo x ∈ R
• No es biyectiva.
• No es periódica.

f : R → R, f (x) = sech x

1 y = sech x

(f) f (x) = cotanh x


• Su dominio es R − {0}.
• Es estrictamente decreciente en (−∞, 0) ∪ (0, ∞).
Sec. 2.6 Funciones hiperbólicas 93

y = cotanh x
1

• Su imagen es (−∞, −1) ∪ (1, ∞).


• Es impar, vale decir, f (−x) = −f (x) para todo x ∈ R
• Es biyectiva.
• No es periódica.

f : R → R, f (x) = sech x

(2) Identidades hiperbólicas


Las funciones hiperbólicas poseen identidades muy similares a la de las
funciones trigonométricas. Veamos algunas de ellas.
• cosh 2 x − senh 2 x = 1.

 2  x 2
2 2 ex + e−x e − e−x
cosh x − senh x = −
2 2
2x x −x −2x
e + 2e e + e − e2x + 2ex e−x − e−2x
=
4
4
=
4
= 1.
94 Cap. 2 Funciones

• sech 2 x = 1 − tanh 2 x

senh 2 x
1 − tanh 2 x = 1 −
cosh 2 x
cosh 2 x − senh 2 x
=
cosh 2 x
1
=
cosh 2 x
= sech 2 x.

• cotanh 2 x − 1 = cosech2 x
Estas identidades se usan, entre otras cosas, para demostrar las sigu-
ientes identidades
• senh (x + y) = senh x cosh y + senh y cosh x
• cosh (x + y) = cosh x cosh y + senh x senh y
En particular, si x = y, resulta que
• senh 2x = 2senh x cosh x
• cosh 2x = cosh 2 x + senh 2 x

(3) Relaciones entre funciones hiperbólicas y trigonométricas


Ya hemos visto que la relación cosh 2 x − senh 2 x = 1 se cumple para todo
x ∈ R. Esa identidad establece que si consideramos la hipérbola unitaria
x2 − y 2 = 1, entonces cada punto P (u, v) del plano, donde u = cosh x y
v = senh x, pertenece a dicha hipérbola.
Sea ahora x2 + y 2 = 1 la circunferencia unitaria y sea P un punto de la
hipérbola unitaria con coordenadas (cosh x, senh x) tal como se muestra en
la figura.
Del gráfico vemos que

QP = AB,

es decir,

senh x = tan θ

Por otro lado, ya que cosh 2 x − senh 2 x = 1, entonces cosh 2 x = 1 + senh 2 x


Sec. 2.6 Funciones hiperbólicas 95

B
P (cosh x; senh x)

 x
O A Q

Figura 2.63

y en consecuencia

cosh x = 1 + senh 2 x
= 1 + tan2 θ
= sec θ,

esto es
cosh x = sec θ
Observe que la igualdad anterior establece que OQ = OB.
De modo similar se prueba que

tanh x = sen θ.
96 Cap. 2 Funciones

2.7 Gráficas de algunas funciones especiales


En Matemáticas existen ciertas funciones que por su importancia merecen
distinción aparte. Estas funciones se usan tan a menudo que es fundamental
que el estudiante tenga alguna idea de su comportamiento gráfico tanto global
como localmente; es decir, que posea una visión general de la gráfica ası́ como
su comportamiento alrededor de algún punto que, por lo general, no está en su
dominio pero en cuya cercanı́a la función experimenta cambios interesantes.
Puesto que sólo estamos interesados en las gráficas de algunas funciones
que llamaremos especiales, debemos recalcar una vez más que no diremos cómo
se obtienen dichas gráficas, por lo que sólo nos ocuparemos de una represen-
tación gráfica de ellas un tanto informal. Vamos a comenzar con la función
f (x) = senx
x
para posteriormente presentar las gráficas de otras funciones que
involucran el producto de funciones trigonométricas con funciones polinómicas
o exponenciales.

Ejemplo

sen x
(1) f (x) = .
x
Esta es una función muy interesante, pues ella permite abordar el análisis
de una función cuyo comportamiento alrededor del origen, en donde exis-
te una indeterminación, presenta una notable sorpresa: a medida que nos
acercamos a cero, las imágenes de la función se aproximan a 1. Este
es un hecho fundamental que induce a la prudencia cuando se trata de
analizar funciones alrededor de un punto en donde existe alguna forma de
indeterminación.
El dominio de f es, R−{0} y, tal y como lo muestra su gráfico, Figura 2.64,

a medida que x se aproxima a cero, f (x) se acerca a 1.


La razón de por qué esto es ası́, proviene de la siguiente desigualdad
sen x
cos x < < 1, (†)
x
Sec. 2.7 Funciones especiales 97

1 bc y=
sen x
x

Figura 2.64

la cual es válida para todo x ∈ (−π/2, π/2), x = 0. En efecto, ya sabemos


que cuando x está muy próximo a cero, cos x se aproxima a 1, por lo que,
para tales valores de x resulta, invocando la desigualdad (†), que (sen x)/x
estará muy próximo a 1. Usando dicha desigualdad, y teniendo en cuenta
que f es estrictamente decreciente en el intervalo (0, 3π/2), se prueba que
la imagen de f está contenida en el intervalo [−1, 1]. De hecho, la imagen
de f es el intervalo [(−2/3)π, 1).
Para probar la desigualdad (†), comenzaremos por suponer que x ∈
(0, π/2). La siguiente figura muestra un sector circular encajado entre
dos triángulos.
bB (1;tan x)

Del gra co vemos que el area


del triangulo 0AB es mayor que
b
C

el area del sector circular 0AC


x el cual, a su vez, es mayor que
O
b
A(1;0)
el area del triangulo 0AC :

Figura 2.65
98 Cap. 2 Funciones

área del  0AB ≥ área del sector circular 0AC ≥ área del  0AC

o lo que es lo mismo,
tan x x sen x
≥ ≥ (∗)
2 2 2
Teniendo en cuenta que sen x > 0 para todo x ∈ (0, π/2), resulta que si
multiplicamos la expresión en (∗) por 2/sen x, entonces
1 x
≥ ≥ 1.
cos x sen x
De esto se deduce, tomando recı́procos e invirtiendo las desigualdades, que
sen x
cos x < <1
x
para todo x ∈ (0, π/2). Observando ahora que f es una función par, se
concluye que la desigualdad que acabamos de probar se cumple para todo
x ∈ (−π/2, π/2), x = 0.
Más aún, de la desigualdad
 sen x 
  1
 ≤
x |x|

se sigue que cuando x crece indefinidamente hacia la derecha o hacia la


izquierda, entonces f se aproxima a cero.
cos x
(2) f (x) = .
x
Esta función tiene dominio R − {0} e imagen R. En las inmediaciones del
cero, ella se comporta de forma distinta a como lo hace la función senx x .
En efecto, a medida que x se aproxima al origen por la derecha f crece
indefinidamente, mientras que si x se aproxima al origen por la izquierda,
entonces f decrece indefinidamente, como lo muestra la Figura 2.66. Por
otro lado, f se aproxima a cero a medida que x se aleja permanentemente
del origen. Ella es impar.
Sec. 2.7 Funciones especiales 99

y=
cos x
x

Figura 2.66

1 − cos x
(3) f (x) = .
x
El dominio de f es R − {0} y su imagen el intervalo [−2/π, 2/π]. f es una
función impar. Observemos que como −1 ≤ cos x ≤ 1 para todo x ∈ R,
entonces 2 ≥ 1 − cos x ≥ 0 y, en consecuencia,

2 1 − cos x
≥ ≥0 si x > 0,
x x

2 1 − cos x
≤ ≤0 si x < 0
x x

Ahora bién, ya sabemos que cuando x se aproxima a cero, las funciones


sen x, cos x y sen x/x se aproximan, respectivamente, a 0, 1 y 1. Si ree-
scribimos a (1 − cos x)/x en la forma
100 Cap. 2 Funciones

1 − cos x 1 − cos x 1 + cos x


= ·
x x 1 + cos x
1 − cos2 x
=
x(1 + cos x)
sen 2 x
=
x(1 + cos x)
1 sen x
= sen x · ·
1 + cos x x

resultará que f se aproximará a cero a medida que x se acerque al origen.


Cuando x crece indefinidamente, f tiende a cero.

1 cos x
y=
x

c
b x

Figura 2.67

 
1
(4) f (x) = sen .
x
Una visión parcial de la gráfica de f se muestra a continuación.
El dominio de f es R − {0}, mientras que su imagen es el intervalo [−1, 1].
Sec. 2.7 Funciones especiales 101

y
1
f (x) = sen
x 1
-

-
1

Figura 2.68

Sabemos que,

1 1 1
f (x) = 1 para x = , , ,···
π 2π 3π
1 1 1
f (x) = 0 para x = , , ,···
π/2 π/2 + 2π π/2 + 4π
1 1 1
f (x) = −1 para x = , , ,···
3π/2 3π/2 + 2π 3π/2 + 4π

Nos interesa analizar el comportamiento de f en la próximidades de cero.


Como ya vimos, siempre habrá valores de x, muy cercanos a cero, en
donde f toma el valor 1 y el −1 indistintamente. Sin embargo, si x se hace
inmensamente grande, positiva o negativamente, entonces 1/x se hace muy
pequeño, por lo que sen 1/x tiende a cero.
 
1
(5) f (x) = x sen .
x
Esta función tiene a R − {0} como su dominio. Además, es par; esto es,
102 Cap. 2 Funciones

simétrica respecto al eje y. En efecto, como la función sen x es impar,


 
1
f (−x) = −x sen
−x
 
1
= x sen
x
= f (x).

Teniendo en cuenta que |sen u| ≤ 1 para todo u ∈ R, entonces


     
   
x sen 1  = |x| sen 1 
 x   x 
≤ |x|,

es decir,  
1
−|x| ≤ x sen ≤ |x|
x
para todo x ∈ R, x = 0. Esta desigualdad nos permite predecir cómo
será el comportamiento de f en las cercanı́as del cero. En efecto, de la
desigualdad anterior se deduce que f oscila entre −|x| y |x| para cada
x = 0 y que si los valores de x están muy próximos a cero, entonces los
valores de f (x) también estarán próximos a cero.
Por otro lado, uno puede utilizar el hecho de que sen x/x se aproxima a 1
cuando x se aproxima a 0, para demostrar que x sen (1/x) se aproxima a 1
cuando x crece indefinidamente. En efecto, haciendo el cambio de variable
u = 1/x, resulta que si x se hace inmensamente grande, entonces u = 1/x
se hace sumamente pequeño, por lo que
1 sen u
x sen =
x u
se aproxima a 1 cuando u se hace casi cero o, equivalentemente, cuando x
crece infinitamente. Más aún, es fácil ver que si x > 0, entonces la gráfica
de f corta a la recta y = x en los puntos x = 2/π, 2/5π, 2/9π, . . .. Pero,
¿qué significa que la gráfica de f corte a la recta y = x?, pues que existe al
menos un punto x0 ∈ R en donde la función y la recta coinciden; es decir,
donde  
1
x0 sen = x0 , x0 > 0.
x0
Sec. 2.7 Funciones especiales 103

y
1 -

2


1
f (x) = x sen
x
2
3
c
b | | x
2


y=x y= x

Figura 2.69

Por esto, los puntos de intersección entre la curva y la recta se hallan


resolviendo la ecuación

 
1
x sen = x, x > 0.
x

Cancelando a x, el cual no es cero, de esta ecuación nos queda que


sen (1/x) = 0 para x > 0, cuya solución, como ya sabemos, consta de
los puntos x = 2/π, 2/5π, 2/9π, . . .. Estos hechos nos conducen a afirmar
que la imagen de f está contenida en el intervalo [−1, 1]. Uno puede hilar
un poco más fino y demostrar que en realidad la imagen de f es el intervalo
[− 32 π, 1); es decir, que la gráfica de f está por debajo de la recta y = 1 y
por encima de la recta y = − 23 π.
 
1
(6) f (x) = x cos .
x
Esta función es muy parecida a la anterior. Su dominio es R − {0}, pero
104 Cap. 2 Funciones

es impar ya que

1
f (−x) = −x cos
−x
 
1
= −x sen
x
= −f (x),

y se cumple, además, la desigualdad


     
   
x cos 1  = |x| cos 1 
 x   x 
≤ |x|,

es decir,  
1
−|x| ≤ x cos ≤ |x|
x
para todo x ∈ R, x = 0. De estas desigualdades se sigue que cerca del cero,
la función f se aproxima a cero, pero no ası́ cuando x se hace inmensamente
grande. En efecto, cuando x es muy grande, 1/x es muy pequeño por lo
que cos(1/x) se aproxima a 1. Por esto, x cos(1/x) se hace infinitamente
grande tanto positiva como negativamente siempre que x se comporte de
igual manera. Podemos usar lo anterior para deducir que la imagen de f
es R.
y

1
f (x) = x cos
x

c
b x

y=x y= x

Figura 2.70
Sec. 2.7 Funciones especiales 105

1
(7) f (x) = x2 sen
x
El dominio de f es, de nuevo, R − {0}. Las desigualdades
  
 2 1 
2 
−|x| ≤ x sen ≤ |x|2
x 

se cumplen para todo x ∈ Dom(f ). De allı́ que cuando x está en las


próximidades del cero, sus imágenes f (x) están en muy próximas al cero.
Por otro lado, al ser impar la función seno, resulta que f es también impar,
pues el factor cuadrático es una función par y ya sabemos que el producto
de una función par por una función impar es una función impar.

El comportamiento de f cuando x crece arbitrariamente se muestra en


la figura adjunta; es decir, f también crece arbitrariamente, mantenien-
do el mismo signo de crecimiento que x. Notemos además que el factor
cuadrático delimita la gráfica de f ; esto es, la gráfica de f queda compren-
dida entre las gráficas de de y = x2 y de y = −x2 como se puede apreciar
en la gráfica.
y

1
y=x2 f (x) = x2 sen
x

c
b x

y= x2

Figura 2.71
106 Cap. 2 Funciones

(8) Siguiendo con la saga de las funciones trigonométricas, no podı́amos olvi-


darnos de otra función interesante como lo es f (x) = e−x sen x, cuya gráfica
se muestra a continuación.
y

y=e x sen x

Figura 2.72

El dominio y la imagen de f es R. Puesto que e−x > 0 para todo x ∈ R,


resulta que

 −x   
e sen x = e−x  |sen x|
≤ e−x

o equivalentemente,
−e−x ≤ e−x sen x ≤ e−x
para todo x ∈ R. De estas desigualdades vemos que cuando x crece hacia la
derecha indefinidamente, f (x) se aproxima a cero, mientras que si x crece
hacia la izquierda infinitamente, entonces f (x) también crece y decrece
indefinidamente. Observemos además que la gráfica de f queda delimitada
entre las gráficas de y = e−x y de y = −e−x .
Sec. 2.7 Funciones especiales 107

2
(9) f (x) = e−x
Esta función tiene a R como su dominio y al intervalo (0, 1] como su imagen.
Cuando x crece infinitamente, ya sea hacia la izquierda o hacia la derecha,
ocurrirá que f (x) se aproximará a cero. Ella es estrictamente creciente en
el intervalo (−∞, 0) y estrictamente decreciente en el intervalo [0, ∞).
Esta función es sumamente importante, por ejemplo en Economı́a y la
Teorı́a de Probabilidades donde también se le conoce como la curva de
Gauss o curva de la campana.

y
y=e x2
1 b

Figura 2.73
2 2
(10) f (x) = e−x sen x y f (x) = e−x cos x.
2 2 2
La función f (x) = e−x sen x tiene dominio R e imagen [−e−π /4 , e−π /4 ].

y
y=e x2 sen x

Figura 2.74

Observe que cuando x se hace inmensamente grande, f (x) se hace suma-


108 Cap. 2 Funciones

mente pequeño.
Lo que en realidad ocurre es que a medida que x se aleja del origen en
ambos sentidos, la función comienza a oscilar con amortiguamiento pau-
latino cada vez más pequeño. Una porción de dicha gráfica se muestra en
la siguiente página.
2 2
El dominio de f (x) = e−x cos x es R y su imagen el intervalo [−e−π , 1].
Observe que cuando x se hace arbitrariamente grande, f (x) se hace arbi-
trariamente pequeño.

y
y=e x2 cos x

Figura 2.75

Los siguientes ejemplos sólo involucran potencias y productos de las fun-


ciones seno y coseno.

(11) f (x) = sen 2 x


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [0, 1]. Nótese que el perı́odo
de f es T = π. f es no negativa y es par. En la siguiente gráfica mostramos
a f y a la función sen x con trazos punteados.
Sec. 2.7 Funciones especiales 109

y
f (x) = sen x 2

1 -

| | | | | | | x
 
2

2

1 -

g (x) = sen x

Figura 2.76

(12) f (x) = cos2 x


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [0, 1]. Al igual que la función
sen 2 x, el perı́odo de f es T = π y es par.

y
f (x) = cos x
2

1
-

| | | | | | | x
−π − π2 π π
2
−1 -
g(x) = cos x

Figura 2.77

(13) f (x) = sen 3 x


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [−1, 1]. El perı́odo de f es
T = 2π y es una función impar.
110 Cap. 2 Funciones

y
f (x) = sen 3 x
1 -

| | | | | | | x
 
2

2

1 -

Figura 2.78

(14) f (x) = cos3 x


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [−1, 1]. El perı́odo de f es
T = 2π y por ser cos x una función par también lo es f .

y
f (x) = cos3 x
1
-

| | | | | | | x
 
2

2

1 -

Figura 2.79

(15) f (x) = sen x cos x


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [−1/2, 1/2]. El perı́odo de
f es T = π y por ser el producto de una función impar por una función
par ella es una función impar.
Sec. 2.7 Funciones especiales 111

y
f (x) = sen x cos x
1 -

| | | | | | | x
 
2

2

1 -

f (x) = sen 2x
a, sen 2x = 2 sen x cos x
Como Ud. recordar

Figura 2.80

(16) f (x) = sen x cos2 x √ √


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [− 2/4, 2/4]. Ella es una
función impar por ser el producto de una función impar por una función
par. Tiene un perı́odo de T = 2π.

y
f (x) = sen x cos2 x

1 -
1
2 -
| | | | | | | x
 
2 - 1

2

2
1 -

Figura 2.81

(17) f (x) = cos x sen 2 x √ √


El dominio de f es R y su imagen el intervalo [− 2/4, 2/4]. Ella es
una función par por ser el producto de dos funciones pares. Su perı́odo es
T = 2π.
112 Cap. 2 Funciones

y
f (x) = cos x sen 2 x
1 -
1
2 -
| | | | | | | x
 
2 - 1

2

2
1 -

Figura 2.82

sólo por curiosidad presentamos, para finalizar esta sección, las gráficas de
las funciones y = x sen x y y = x cos x
(18) f (x) = x sen x, y f g(x) = x cos x
El dominio y la imagen de f es R.

y = x sen x

Figura 2.83

Ella es una función par por ser el producto de dos funciones impares y está
delimitada por las gráficas de y = x y de y = −x.
Sec. 2.7 Funciones especiales 113

Por otro lado, el dominio y la imagen de g es R. Ella es una función impar


por ser el producto de una función impar por una función par. Similar a
la gráfica de y = x sen x, la gráfica de g(x) = x cos x queda comprendida
entre las gráficas de y = x y de y = −x.

y=x cos x

Figura 2.84
114 Cap. 2 Funciones
Capı́tulo 3
Aplicaciones

Introducción
Una gran cantidad de problemas diversos que se nos presentan en la vida
diaria pueden ser matematizados convenientemente a través de una función,
de modo que puedan ser resueltos por medio de ciertas técnicas matemáticas.
De particular importancia son los problemas que tienen que ver con los con-
ceptos de maximización y minimización. En definitiva, uno quiere maximizar
cosas agradables y minimizar las indeseables. Dentro de ese panorama existen
ocasiones en la que uno desea minimizar el tiempo, maximizar ganancias, de-
terminar el área o volumen máximo, minimizar costos, maximizar velocidad,
etc.
El objetivo que nos anima en esta parte es la de presentar ciertas técnicas
en la construcción de funciones para resolver algunos problemas que involucran
máximos y mı́nimos. También usaremos la función exponencial y la logarı́tmica
en la solución de algunos problemas cotidianos.

3.1 Funciones en problemas de optimización


En estos tipos de problemas uno debe, por regla general, modelarlo
matemáticamente siguiendo al menos estas tres sugerencias:

115
116 Cap. 3 Aplicaciones

• Hacer una figura, siempre que ello sea posible, del problema planteado
resaltando las partes importantes del mismo, ası́ como las constantes y las
variables involucradas.
• Determinar la ecuación primaria que siempre será la función a maximizar
o minimizar, y la ecuación secundaria que permitirá convertir, después
de hacer el despeje apropiado, a la ecuación primaria en la función que
andamos buscando.
• Hallar los valores adecuados que justifiquen que la función obtenida es la
ideal para esos valores; es decir, determinar el dominio admisible de la
función.

Ejemplo

(a) Estando próxima la cosecha de cebollas, se plantea el problema de recolec-


tar el fruto. Dada la extensión del campo se requiere ahorrar tiempo y
dinero en su recolección, de modo que se necesitan recipientes adecuados.
Se dispone para tal efecto de 320 céntimetros cuadrados de madera para
fabricar una caja rectangular abierta con base cuadrada. Halle la función
que permita determinar las dimensiones de la caja con máxima capacidad
de almacenamiento.

Solución. Siguiendo nuestra recomendación, primero haremos un dibujo


del problema:

Figura 3.1 Caja abierta con base cuadrada

Como el problema plantea determinar el volumen máximo, nuestra


Sec. 3.1 Problemas de optimización 117

ecuación primaria será

V = volumen de la caja = x2 y

Debemos ahora determinar la ecuación secundaria. Para ello haremos uso


de los otros datos involucrados en el problema. Pues bien, como nuestra
caja tendrá una área de 320 cms. cuadrados, vemos que

320 = área de la caja


= área de la base + área de los cuatro lados laterales
= x2 + 4xh

Despejando a h de ésta ecuación, obtenemos

320 − x2
h=
4x
Sustituyendo ahora este valor de h en V , resulta
 
2 2 320 − x2 x3
V =x h=x = 80x −
4x 4
que es la función que queremos.
Nos falta, por supuesto, hallar el dominio de V . En primer lugar debemos
tener en cuenta que como x es una longitud, entonces ella debe ser no
negativa; esto es, x ≥ 0. Por otro lado, ya que el área total de la caja es
320, el área de su base no podrá exceder esa cantidad; es decir x2 ≤ 320.
Por esto, √
0 ≤ x ≤ 320.
En conclusión: La función que permitirá determinar las dimensiones de la
caja con máxima capacidad de almacenamiento es:

x3 √
V (x) = 80x − , x ∈ [0, 320 ]
4
(b) Se desea construir una etiqueta en forma rectangular que contenga 90
cms cuadrados de texto, con márgenes superiores e inferiores de 3 cms de
ancho y los laterales de 2 cms. Determine la función que permita calcular
las dimensiones de la página que minimice la cantidad de papel requerido
para la confección de la etiqueta.
118 Cap. 3 Aplicaciones

2 y 2

3
y

x x

Figura 3.2 Página rectangular

Solución. Procedamos como antes a realizar un dibujo del problema.


Teniendo en cuenta que lo que deseamos es minimizar el área del papel con-
teniendo en su interior los 90 cms cuadrados de texto, entonces la ecuación
primaria será el área de dicho página; es decir (véase la Figura 3.2)
A = base × altura = (y + 4)(x + 6)
La ecuación secundaria estará, por supuesto, determinada por el área im-
presa; esto es
90 = área impresa = xy
Despejando a y de esa ecuación, tenemos
90
y=
x
y la ecuación primaria se transforma en
 
90 540
A= + 4 (x + 6) = 114 + 4x +
x x
¿Qué valores de x son permitidos para que A tenga sentido? Es claro
que la única restricción sobre x es que sea positivo. Por esto, la función
Sec. 3.1 Problemas de optimización 119

buscada es
540
A(x) = 114 + 4x + , x>0
x
(c) Hallar la función que permita determinar el volumen del cono circular recto
más grande que puede ser inscrito en una esfera de radio r.

Solución. Comencemos por hacer un dibujo del problema.

r
y

Figura 3.3

Recordemos que el volumen de un cono circular recto, tal y como se mues-


tra en la siguiente figura, es V = 3π R2 h

h
R

Usando este hecho y amparándonos en la Figura 3.3, vemos que el volumen


a maximizar es
π 2
V = x (r + y) Ecuación primaria
3
De nuevo, de la Figura 3.3, podemos obtener la siguiente relación

x2 + y 2 = r2 Ecuación secundaria
120 Cap. 3 Aplicaciones

Despejando a y de la ecuación secundaria y sustituyéndola en la ecuación


primaria, resulta
π  
V = x2 r + r2 − x2
3
la cual es la función buscada.
¿Cuál es el dominio de V ? Se hace necesario, en primer lugar, imponer
que x ≥ 0 pues x es el radio de la base del cono. Por otro lado, una simple
inspección a la Figura 3.3 nos revela que x varı́a entre cero y r; es decir,
0 ≤ x ≤ r.
(d) Se posee 24 metros de alambre para cercar dos terrenos: uno con la forma
de un cuadrilátero y el otro con la forma de un circulo. Halle la función
que permita determinar qué cantidad de alambre se ha de usar para que
cada una de ellas encierre la máxima área posible.

Solución. El alambre, cuya longitud es de 24 metros, ha de ser cortado


en dos pedazos. Con uno de ellos se construirá un circulo de radio r, por
lo que la longitud de ese trozo de alambre deberá medir 2πr, y con el
restante, el cuadrado cuya longitud será 4x.

2r 4x
|

r
Area: x2 x

Area: r 2

Figura 3.4

El área total es entonces la suma de las áreas del cuadrado y la del circulo:

A = área del circulo + área del cuadrado


= πr2 + x2 Ecuación primaria

Ya que la cantidad de alambre disponible es de 24 metros, tenemos que


Sec. 3.2 Funciones en el comercio 121

(véase la Figura 3.4)

24 = longitud del circulo + perı́metro del cuadrado


= 2πr + 4x Ecuación secundaria

Despejando a r de ésta ecuación, resulta

12 − 2x
r=
π

y en consecuencia, sustituyendo el valor ası́ obtenido de r en la ecuación


primaria, obtenemos la función deseada:
 2
12 − 2x
A=π + x2
π
1 
= (π + 4)x2 − 48x + 144
π

Nos falta determinar el dominio admisible de A. Mirando de nuevo la Figu-


ra 3.4, nos damos cuenta que si la porción de alambre usado para construir
el circulo es muy pequeña, entonces la porción de alambre restante, que
es el perı́metro del cuadrado, será casi igual a la totalidad del alambre; es
decir 4x ≤ 24. Por esto y porque x es una medida de longitud, concluimos
que los valores de x que satisfacen 0 ≤ x ≤ 6, formarán el dominio de A.
En resumen, nuestra función es

1 
A(x) = (π + 4)x2 − 48x + 144 , 0≤x≤6
π

3.2 Funciones en el comercio


En el comercio y la economı́a se definen términos tales como beneficio
marginal, ingreso marginal, costo marginal, etc. En general, son de uso común
los siguientes términos:
122 Cap. 3 Aplicaciones

x es el número de unidades producidas o vendidas


p es precio por unidad o función de demanda
R es el ingreso producido al vender x unidades R = xp
C es el costo de producción de x unidades
Ĉ es el costo medio por unidad Ĉ = C/x
P es el beneficio por la venta de x unidades P =R−C

Ejemplo

(a) Una fabrica de zapatos vende 3500 unidades al mes a un precio de 5000
bolı́vares cada unidad y calcula que sus ventas mensuales crecerán en 350
unidades por cada 700 bolı́vares de rebaja en el precio por unidad. Halle
la función de demanda correspondiente a tal producción.

Solución. Lo que realmente interesa en este problema es el hecho de que


x crecerá en 350 unidades por cada 700 bolı́vares de rebaja que sufra p
a partir de su precio original de 5000 bolı́vares. ¿Cómo, entonces, queda
expresada x? Pues bien, como x representa el número de unidades a
producir, entonces
 
5000 − p 1
x = 3500 + 350 = (12000 − p)
700 2
Despejando p, obtenemos la función de demanda
p(x) = 12000 − 2x
(b) Una compañı́a de hamburguesas determina que la demanda de su producto
viene dada por
60000 − x
p=
20000
¿Cuál es su ingreso al vender x unidades?

Solución. Sabemos que el ingreso total es R = xp, por lo que


 
60000 − x 1
R = xp = x = (60000x − x2 )
20000 20000
Sec. 3.3 Má ejemplos . . . 123

3.3 Funciones en Economı́a, Quı́mica, Biologı́a


y Sismologı́a
Ciertos problemas en Economı́a, Biologı́a, Quı́mica etc., tratan sobre creci-
mientos y decrecimientos, cuyos modelos matemáticos se representan por medio
de ciertas funciones, especı́ficamente, las funciones exponenciales. Esta sección
abordaremos algunos problemas relacionados con el interés devengado por cier-
to capital, crecimiento de bacterias, materiales radiactivos y terremotos.

Ejemplo

(a) El dinero depositado en una cuenta de ahorro crece en progresión geométri-


ca. Por ejemplo, supongamos que se depositan P bolı́vares en una cuenta
de ahorro que paga el 12% de interés anual cada 3 meses. Entonces, el
interés devengado al principio de un periodo de 3 meses es
 
0, 12 r 12
P = P r = 0, 12 = .
4 4 100

Pero como el interés se suma a la cantidad original depositada P , el balance


al final del periodo será de
r  r
P + P = 1+ P.
4 4
Las cantidades al cabo de n periodos sucesivos de interés forman una pro-
gresión geométrica
 r  r 2  r n
P, 1+ P, 1 + P, . . . , 1 + P.
4 4 4
En particular, al cabo de t años el número de periodos de interés es n = 4t,
y el balance final será la cantidad
 r 4t
A= 1+ P
4
124 Cap. 3 Aplicaciones

En resumen, si se abre una cuenta de ahorro con una cantidad inicial de


P bolı́vares en un banco donde se paga el r por ciento de interés anual
(donde r se expresa en forma decimal), y si el interés se va acumulando en
la propia cuenta, entonces el balance A al final de t años será
 r nt
A=P 1+ ,
n
donde n es el número de veces que se compone el interés.

Por ejemplo, si Ud. abre una cuenta de ahorro con un depósito inicial
de 300.000 bolı́vares con una tasa de interés del 15% anual, entonces el
balance, por un año, compuesto n veces al año, se muestra en la tabla
adjunta

n Balance
1 (anualmente) 345.000,00 B s
2 (semestralmente) 346.687,50 B s
4 (trimestralmente) 347.595,12 B s
12 (mensualmente) 348.226,35 B s
365 (diariamente) 348.539,53 B s

Lo importante en este proceso es que, al crecer n, el balance se hace estable;


es decir, no crece indefinidamente, sino que tiende a un valor fijo, el cual
se expresa del modo siguiente
A = P ert
A este valor se le denomina interés compuesto de forma continua. Ası́,
para un depósito inicial de 300.000 B s al 15% de interés anual, compuesto
de forma continua, el balance al final del año serı́a
A = 300.000e0,15(1) = 348.550, 27 B s

Ejemplo. Supongamos que Ud. se gana el premio mayor de la loterı́a


cuyo monto es de 100 millones de bolı́vares y decide abrir una cuenta de
ahorro en un Banco que para el momento paga una tasa de 20% de interés
anual. Calcule el balance al final de 2 años si el interés se compone i)
trimestralmente, ii) de forma continua.
Sec. 3.3 Má ejemplos . . . 125

Solución. i) El balance final, con interés compuesto cada trimestre, es


  4(2)
r nt 0, 20
A=P 1+ = 108 1 +
n 4
= 147.745.544, 37 B s

ii) El balance final, con interés compuesto de forma continua, es

A = P ert = 108 e0,2(2) = 149.182.469, 66 B s

(b) Experimentalmente se ha determinado que el número de ciertas bacterias


en un cultivo en el tiempo t, viene expresada por la ecuación

y = N0 e5t

¿Cuántas bacterias habı́a en el instante t = 0? ¿En qué momento habrá el


doble de la cantidad inicial?

Solución. Para t = 0, tenemos que

y = N0 e0 = N0

por lo que la cantidad de bacterias presentes en el instante t = 0 es N0 .


Por otro lado, para que halla el doble de bacterias de la cantidad inicial
en el instante t deberá ocurrir que

2N0 = N0 e5t ,

es decir,
e5t = 2,
o lo que es lo mismo
5t = ln 2,
de donde
ln 2
t= ≈ 0, 138629 unidades de tiempo.
5
(c) Un cierto material radiactivo se descompone en el tiempo según la ecuación
y = k0 e−0,038t , donde k0 representa la cantidad de material presente en el
instante t = 0. ¿En cuánto tiempo se habrá descompuesto solamente la
mitad de la cantidad original?
126 Cap. 3 Aplicaciones

Solución. Para t = 0, sabemos que y = k0 es la cantidad de material


radiactivo que habı́a. En un tiempo t, que queremos determinar, se supone
que el material se ha descompuesto la mitad de la cantidad original, por
lo que debemos tener
k0
= k0 e−0,038t
2
Despejando t de esta ecuación, obtenemos

−0, 038t = ln(1/2), es decir, t ≈ 18, 24 siglos

(d) Los logaritmos comunes se usan, entre otras cosas, en sismologı́a para
registrar la intensidad de un terremoto en la escala de Richter. La fórmula
viene dada por a
Magnitud de R = log10 +B
T
donde a es la amplitud del movimiento del suelo en micras1, medidas en
la estación receptora, T es el perı́odo de la onda sı́smica en segundos, y B
es un factor empı́rico relacionado con el debilitamiento de la onda sı́smica
con el incremento de la distancia desde el epicentro del terremoto.

Ejemplo. Para un terremoto a 10.000 km de la estación receptora, se


calcula que B = 6, 8. Si el movimiento vertical registrado del suelo es de
a = 10 micras, y el perı́odo es T = 1, entonces la magnitud del terremoto
es  
10
R = log10 + 6, 8 = 7, 8
1
en la escala de Richter.

Observación. Los terremotos con daños apreciables se inician en la mag-


nitud 5, y la destrucción es casi total en la magnitud 8.

Entre otros muchos ejemplos donde intervienen los logaritmos comunes


son en la medición de los decibeles producidos por los sonidos, y en las
mediciones de acidez de ciertas soluciones.

11 micra = milésima de milı́metro


Bibliografı́a

[1] Claro D., M. S.; Leyva M., P.; Miyar Ch., A.; Santos M., N. Matemática
Superior, Ed. Pueblo y Educación, La Habana-Cuba, 1986.

[2] Larson, R. E.; Hostetler, R. P.; Edwards, B. H. Cálculo Vol. 1 y 2,


McGraw-Hill, España, 1995.
[3] Thomas, G. B.; Finney, R. L. Cálculo con Geometrı́a Analı́tica Vol.
1, Addison-Wesley Iberoamericana, S.A., México D.F., 1987.

127
128 BIBLIOGRAFÍA
Índice de Materias

cero de una función, 36 identidad, 38


cociente de funciones, 72 identidad negativa, 39
coeficientes de un polinomio, 82 inclusión, 38
corte con el eje x, 36 inversa, 95
inyectiva, 20
desigualdad triangular, 41 lineal, 81
diferencia de funciones, 72 logarı́tmica, 50
monótona, 35
función negativa, 87
biyectiva, 20 no negativa, 35
cúbica, 42 no positiva, 35
cero, 37 opuesta, 39, 87
compuesta, 75 par, 31
constante, 37 parte negativa de, 92
cosecante, 60 parte positiva de, 92
coseno, 55 perı́odo de una, 36
cotangente, 59 periódica, 36
creciente, 33 polinómica, 82
cuadrática, 41 por parte, 14
decreciente, 34 raı́z cuadrada, 42
definición de, 8 racional, 85
dominio de una, 9 rango de una, 9
estrcitamente creciente, 33 restricción, 12
estrcitamente decreciente, 34 secante, 61
exponencial, 47 seno, 56

129
130 ÍNDICE DE MATERIAS

sobreyectiva, 20 transformaciones elementales, 65


tangente, 58 traslación
valor absoluto, 40 horizontal, 65, 67
función parte entera, 45 vertical, 66
funciones
hiperbólicas, 99 valor absoluto de una función, 90
variable
grado de un polinomio, 82 dependiente, 9
independiente, 9
igualdad de funciones, 69
imagen
de un punto, 8
de un conjunto, 16
inversa de un conjunto, 16
interés compuesto, 140

logaritmo
de una función, 94
neperiano, 50
vulgar, 50

negativa de una función, 72, 87

opuesta de una función, 87

pendiente de una recta, 82


Principio de Arquı́medes, 44
producto
cartesiano, 7
de funciones, 72

raı́z
cuadrada de una función, 88
de una ecuación, 36
radián, 54
relación, 7

sucesión de números, 64
suma de funciones, 71

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