Enanitos de Primavera
Rompompon y Tatín son dos enanitos que viven en mi jardín.
Cuando llega la primavera hacen su casita en el tronco de esta vieja higuera.
Se levantan uno por uno, primero Tatín que es quien hace el desayuno.
Después de tomarse un té y un rico pan con levadura empiezan sus aventuras.
Salen a descubrir que nuevas flores hoy se han querido abrir,
Dicen “hola” a las amapolas,
A las unas y a las otras.
Saludan a los pastos y a las margaritas,
Siempre tan bonitas,
Miran de cerca a la cara de doña Cala.
De tanto en tanto se sientan en la pradera,
Para ver los brotes de las plantas nuevas
Y siguen su camino juntando frutos y hierbas silvestres,
Para hacer medicinas y preparar sus banquetes.
Rompompon encontró una gran fresa
Y Tatín ricas frambuesas,
Pronto es hora de poner la mesa.
Después de un trecho,
Comen y luego reposan
En las hojas verdes de un helecho.
En primavera uno de sus trabajos es conversar con las flores,
Con las coloridas mariposas
Y con los escarabajos;
Pero como no todo es trabajo,
Trepan por las plantas
Para arriba y para abajo
Y juegan a las escondidas
Entre las flores de doña María.
Esta tarde los encontró mi perro
Y montados en su lomo regresan ligeros.
Al llegar a casa Rompompón va a la alacena
Y preparan la cena
Con verdurita tierna y buena.
Luego se van a dormir felices y contentos,
Por el día que han vivido,
Por todos los bellos momentos,
Con las plantas, con las flores, los insectos y colores.
FIN
Autor: Tamara Chubarovsky, 2020