Homeóstasis
Fundamentos de Fisioquímica
IMPORTANCIA
“La sabiduría del cuerpo”: “La palabra no implica algo establecido
e inmóvil, un estancamiento. Significa una condición, una
condición que puede variar, pero que es relativamente constante ".
Claude Bernard
❑ La homeostasis fue bien entendida por los fisiólogos,
quienes utilizaron la teoría del control para su
comprensión.
❑ Es un concepto básico y necesario para comprender los
mecanismos reguladores de la fisiología, en este sentido la
definiremos como; mantener un estado estable dentro
de un organismo, independientemente de si los
mecanismos involucrados son pasivos (por ejemplo, el
movimiento del agua entre los capilares y el intersticio,
reflejando un “equilibrio” entre las fuerzas
hidrostáticas y osmóticas) o activos (por ejemplo, el
almacenamiento y la liberación de glucosa
intracelular).
❑ Este “equilibrio” está garantizado gracias a los procesos
fisiológicos que actúan de manera coordinada en el
cuerpo y que impiden que los cambios en el entorno
interfieran en su funcionamiento.
EJEMPLOS DE MEDICIONES HOMESOSTÁTICAS
▪ PH
▪ La temperatura
▪ La osmolalidad del plasma
▪ La glucosa y el calcio
RETROALIMENTACIÓN NEGATIVA Y POSITIVA
Un sistema homeostático funciona de manera que provoca que
cualquier cambio en la variable regulada sea contrarrestado por un
cambio en la salida del efector para restaurar la variable hacia su
valor de punto de ajuste.
Los sistemas que se comportan de esta manera se dice que son de
retroalimentación negativa.
La homeostasis es producto de una resistencia natural al cambio
de las condiciones óptimas, y el equilibrio es mantenido por
muchos mecanismos reguladores.
¿Cómo funciona esto?
Primero, ciertos sensores detectarán la alta
temperatura —principalmente las células
nerviosas con terminaciones en tu piel y
cerebro— e informarán a un centro de
control regulador de temperatura en tu
cerebro. El centro de control procesará la
información y activará efectores, como las
glándulas sudoríparas, cuya función es
oponerse al estímulo y reducir la temperatura
del cuerpo.
Respuestas homeostáticas
en la regulación de la
temperatura
Si tienes mucho calor o mucho frío, sensores
en la periferia y el cerebro le dicen al centro
de regulación de la temperatura en tu
cerebro —una región llamada hipotálamo—
que tu temperatura se ha desviado de su
punto fijo.
Por ejemplo, si has hecho mucho ejercicio,
tu temperatura corporal puede
elevarse sobre su valor de referencia y
tendrás que activar mecanismos para
refrescarte. El flujo sanguíneo hacia tu piel
aumenta para acelerar la pérdida de calor
con tu entorno y además puedes empezar a
sudar de forma que la evaporación del
sudor en la piel puede ayudar a enfriarte.
Jadear también puede aumentar la pérdida
de calor.
Por otra parte, si estás sentado en una
habitación fría y no vistes prendas cálidas, el
centro de la temperatura en el cerebro tendrá
que activar respuestas que ayuden a calentarte.
El flujo de sangre hacia tu piel disminuye y
podrías empezar a temblar para que tus
músculos generen más calor. También puedes
tener piel da gallina, que eriza el vello de tu
cuerpo y atrapa una capa de aire cerca de tu
piel, además de aumentar la liberación de
hormonas que actúan para aumentar la
producción de calor.
menos tres componentes interdependientes para la variable
Todos los mecanismos de control homeostático tienen al
que se regula: un receptor, un centro de control y un
El receptor es el componente sensorial que
controla y responde a los cambios en el
entorno, ya sea externo o interno. Ejemplos
de receptores son los termorreceptores y
mecanorreceptores.
El centro de control establece el rango de
efector. mantenimiento (los límites superior e inferior
aceptables) para la variable en particular
(como la temperatura).
Efector, que puede ser uno o más (como los
músculos, un órgano o una glándula)
Para enfatizar el proceso de estabilización, podemos distinguir dos tipos de
variables una variable regulada (detectada) y una variable no regulada
(controlada).
Una variable regulada (detectada) es aquella para la cual existe un sensor dentro del sistema y que
se mantiene dentro de un rango limitado por mecanismos fisiológicos.
Por ejemplo, la presión arterial y la temperatura corporal son variables reguladas, porque los
barorreceptores y los termorreceptores (estos receptores son los sensores) existen dentro del
sistema y proporcionan el valor de la presión y la temperatura, respectivamente al mecanismo
regulador.
Las variables no reguladas (controladas) son las que pueden ser cambiadas por el sistema, pero
para las cuales no existen sensores dentro de él. Las variables no reguladas se modulan para lograr
una regulación constante de la variable. Por ejemplo, el sistema nervioso autónomo puede cambiar
la frecuencia cardíaca para regular la presión arterial, pero no hay sensores en el sistema que midan
la frecuencia cardíaca directamente. Por lo tanto, la frecuencia cardíaca es una variable no regulada.
¿Todos los sistemas de retroalimentación
negativa son homeostáticos?
Respuesta: Aunque la retroalimentación negativa es un elemento esencial de los mecanismos
reguladores homeostáticos, la presencia de retroalimentación negativa en un sistema no significa
que el sistema tenga una función homeostática. La retroalimentación negativa existe en muchos
sistemas que no involucran regulación homeostática. Por ejemplo, la retroalimentación negativa
desempeña un papel en el reflejo de estiramiento muscular, pero este reflejo no está relacionado
con el mantenimiento de la constancia del medio interno. En otros casos, la presencia de
retroalimentación negativa puede minimizar la oscilación de una variable, aunque esa variable en sí
no se mantiene relativamente constante (es decir, no es una variable regulada). El control de los
niveles de cortisol en la sangre es un ejemplo de los efectos de amortiguación oscilantes de la
retroalimentación negativa.
Retroalimentación negativa
Los sistemas corporales controlados homeostáticamente son mantenidos por asas de retroalimentación negativa en
un intervalo pequeño alrededor de un valor de referencia, y cualquier cambio o desviación de esos valores normales
es contrarrestada. Las desviaciones inician respuestas que llevan la función del órgano de regreso a un valor dentro
del intervalo normal.
Las asas de retroalimentación negativa requieren un receptor, un control central y un efector. El receptor es la
estructura que mide las condiciones internas, como los receptores en los vasos sanguíneos del cuerpo humano que
miden el pH de la sangre. En la mayor parte de los mecanismos homeostáticos el centro de control es el cerebro, que
cuando recibe información sobre una desviación en las condiciones internas del cuerpo, manda señales para producir
cambios que corrijan esa desviación y lleven las condiciones internas de regreso al intervalo normal. Los efectores
son músculos, órganos y otras estructuras, que cuando reciben señales del cerebro u otro centro de control, cambian
su función para corregir la desviación.
El problema de la retroalimentación negativa puede ser entendido más fácilmente comparándolo con la temperatura
en una casa, que es medida con un sensor y controlada por medio de un termostato. Entonces, cuando afuera de la
casa hace frío, este entra por las paredes bajando la temperatura interna de la casa y cuando baja del punto fijado por
el termostato, este prende un calentador mientras continúa midiendo la temperatura conforme sube, de manera que
cuando alcanza la temperatura deseada, apaga el calentador.
Otro ejemplo de retroalimentación negativa es la regulación de la presión sanguínea. Cuando los receptores que
detectan la presión en la pared de los vasos sanguíneos detectan un aumento, mandan un mensaje al cerebro, que a su
vez manda mensajes a los efectores, el corazón y los vasos sanguíneos. Como resultado, la frecuencia del corazón
disminuye y los vasos sanguíneos aumentan su diámetro, lo que hace que la presión sanguínea caiga a un valor dentro
del intervalo alrededor del valor de referencia. Lo mismo ocurre si la presión sanguínea disminuye, ya que los
receptores mandan un mensaje al cerebro, que hace que la frecuencia del corazón aumente y los vasos sanguíneos
disminuyan en diámetro.
La presión sanguínea normalmente aumenta durante el ejercicio y esto es una respuesta del cuerpo al aumento en la
demanda de oxígeno por los tejidos musculares. Cuando los músculos requieren más oxígeno, el cuerpo responde
aumentando la presión arterial y por tanto el flujo sanguíneo a estos tejidos. Este aumento es necesario para cubrir la
demanda de oxígeno por los músculos.
En una forma similar, cuando una persona está hambrienta, el intervalo de referencia de la intensidad metabólica puede
revalorarse abajo del normal. Esta baja en la intensidad metabólica es un intento del cuerpo por detener las lesiones
debidas a la falta de alimentación y mantenerse funcionando a un nivel metabólico más bajo. Por ello, algunas
personas que dejan de comer periódicamente en un intento por perder peso, encuentran que después de una baja inicial
de peso se hace difícil perder más, lo que ocurre debido a la baja en el valor de referencia, ya que el ejercicio puede
aumentar las demandas metabólicas para contrarrestar algunos de esos efectos.
Retroalimentación Positiva
La retroalimentación positiva es lo contrario a la retroalimentación negativa, o sea, un proceso por el que
el cuerpo detecta un cambio y activa mecanismos que aceleran ese cambio. Esto también puede ayudar a
la homeostasis, pero en muchos casos produce los efectos opuestos y pone en peligro la vida.
Un ejemplo de un efecto benéfico de la retroalimentación positiva es la coagulación de la sangre, ya que
parte de su vía metabólica es la producción de una enzima llamada trombina, que forma la matriz del
coágulo, pero también acelera la producción de más trombina. Esto es, tiene un efecto autocatalítico o
autoacelerador, de manera que el proceso de coagulación se va haciendo cada vez más rápido hasta que,
idealmente, la hemorragia se detiene. Así, la retroalimentación positiva es parte de un asa de
retroalimentación negativa que es activada por el sangrado y finalmente lo detiene.
Otro ejemplo de retroalimentación positiva ocurre durante el parto, cuando el feto a término casi no deja espacio
dentro del útero. Entonces la cabeza hace presión sobre el cuello del útero (cérvix), pero el cuerpo de la mujer no
responde tratando de eliminar la presión, sino que el cerebro estimula la producción de la hormona oxitocina, la
que hace que el útero se contraiga para empujar el feto a salir. En este ejemplo se muestra que una
retroalimentación positiva permite un nacimiento relativamente rápido, ya que los nacimientos lentos son muy
estresantes para el feto y la madre.
Otro ejemplo más se ve en la digestión de las proteínas, donde la presencia de una proteína parcialmente digerida
en el estómago estimula la secreción de ácido clorhídrico y pepsina, la enzima que digiere la proteína. Así, una vez
que empieza la digestión, esta se convierte en un proceso auto-acelerado.
Aquí hemos descrito la homeostasis con ejemplos de la fisiología humana, pero esta es una propiedad fundamental
de la vida y una necesidad para la sobrevivencia de todos los seres vivientes. Por ello, la homeostasis también
permite a organismos como bacterias, plantas, hongos y protistas, mantener su estabilidad interna a pesar de los
incesantes cambios en el medio ambiente. Ejemplos en relación al tema de este libro, el Sistema Nervioso, serán
dados en el contexto adecuado más adelante.
Anteroalimentación
Cuando se hacen análisis de circuitos neuronales se toman como base las neuronas, unidades
celulares cuya actividad puede manifestarse por medio de eventos eléctricos que se comunican a
otras neuronas y frecuentemente los circuitos neuronales trabajan por medio de retroalimentación,
utilizando las señales de salida para centrar su foco de actividad. Sin embargo, cuando no tratamos
con circuitos neuronales sino con organismos que tienen sistemas nerviosos, el interés se centra en
el comportamiento y los mecanismos usados para mejorar su adaptación al medio ambiente.
La Figura ilustra las interacciones de retro- y de anteroalimentación que ocurren al tocar un
instrumento musical, como el violín. Los sistemas motores controlan los movimientos finos
necesarios para producir el sonido, que es procesado por los circuitos auditivos y usado a su vez
para afinar las salidas motoras que producen los efectos deseados. Se cree que las señales de
salida de la corteza premotora influyen sobre las respuestas dentro de la corteza auditiva, aún en
ausencia o antes del sonido; también se cree que, en forma inversa, las representaciones motoras
están activas aún en ausencia de movimiento o de sonidos. Por lo tanto, hay una conexión estrecha
entre los mecanismos sensoriales y motores.
En resumen, la retroalimentación es un mecanismo que utiliza eventos que ya han pasado para
mejorar la operación futura de neuronas y circuitos, mientras la anteroalimentación busca eventos
que no han ocurrido y los utiliza para prever el comportamiento. Aunque generalmente este último
ocurre en los organismos, también hay ejemplos a nivel neuronal, como se muestra en la Figura
Alostasis
Alostasis (gr. allos-, otro + stasis, mantener) es una palabra acuñada por Sterling y Eyer (1988) para caracterizar las variaciones
en la presión sanguínea y frecuencia cardíaca durante las experiencias diarias, y también para describir cambios en el nivel de
referencia de estos parámetros durante la hipertensión. Ellos usaron los cambios en el nivel de referencia como el punto principal
que distingue la alostasis de la homeostasis (gr. homeo-, constante + stasis, mantener) y escribieron: "Allostasis emphasizes that
the internal milieu varies to meet perceived and anticipated demand". Esto llevó a Bruce McEwen a definir alostasis en una forma
más amplia que la idea de cambios en el nivel de referencia; esto es, como el proceso que en forma activa mantiene la
homeostasis.
La diferencia entre homeostasis y alostasis es importante porque sistemas que varían de acuerdo a la demanda, como el eje
hipotálamo-hipófisis-glándula suprarrenal (HHS) y el Sistema Nervioso Autónomo (SNA), ayudan a mantener los sistemas que
son realmente homeostáticos. Más aún, variaciones grandes en el eje HHS y en el SNA no llevan directamente a la muerte, como
las grandes desviaciones en la tensión de oxígeno y del pH.
Por todo eso, McEwen propuso que el término alostasis es mucho mejor para describir los mecanismos fisiológicos que resuelven
problemas, reservando el término homeostasis para mecanismos que son necesarios para la sobrevivencia. En esta forma,
podemos decir que alostasis describe los procesos que mantienen el organismo, esto es, mantienen la homeostasis o 'mantienen la
estabilidad a través del cambio' y promueven la adaptación y resolución de los problemas fisiológicos, al menos en el corto plazo.
Entre los ejemplos de alostasis se encuentran las variaciones en la presión sanguínea. Por ejemplo, en la mañana al salir de la
cama el cerebro eleva la presión sanguínea para mantener el flujo y la tensión de oxígeno en el cerebro. Otro ejemplo son las
elevaciones en catecolaminas y glucocorticoides durante la actividad física, que sirven para movilizar y rellenar respectivamente
los almacenes de energía requeridos para las funciones cerebrales y corporales. Estas adaptaciones mantienen el metabolismo
esencial y la temperatura corporal.
Sin embargo, revisando nuevamente la analogía ingenieril, Bruce McEwen propuso el uso de otro término, 'carga alostática', para
referirse a la carga sobre el cerebro y el cuerpo que ocurre después de una experiencia estresante, si es que los cambios no ocurren en
una forma temporal adecuada. Por ejemplo, cada vez que ponemos grandes demandas sobre él, como arrastrar una pesada maleta por
el aeropuerto, el sistema cardiovascular toma un largo tiempo para regresar a las condiciones basales y la carga alostática puede
convertirse en una enfermedad cardiovascular.
Entonces, carga alostática se refiere al precio que tiene que pagar el cuerpo cuando es forzado a adaptarse a situaciones físicas
adversas y representa la presencia de demasiada alostasis, o la operación ineficiente de los sistemas de respuesta alostática, que fueron
prendidos y deben ser apagados después que la situación estresante ha pasado. Por ejemplo, los glucocorticoides tienen la capacidad
de promover la conversión de proteínas y lípidos a carbohidratos útiles, y en el corto plazo rellenan las reservas de energía después de
un periodo de actividad. Sin embargo, estos glucocorticoides también actúan sobre el cerebro para aumentar el apetito y la actividad
locomotora, así como el comportamiento de búsqueda del alimento, regulando en esta forma los comportamientos que controlan la
entrada de energía y su gasto.
Una paradoja semejante puede verse en el caso del corazón, ya que salir de la cama en la mañana requiere un aumento en la presión
sanguínea y una redistribución del flujo de sangre a la cabeza. Además, para proporcionar el flujo que se requiere durante el día, la
presión sanguínea se eleva y cae conforme las demandas física y emocionales cambian. Sin embargo, las elevaciones repetidas en la
presión arterial promueven la generación de placas de aterosclerosis, particularmente cuando se combinan con un suplemento de
colesterol, lípidos y radicales libres, que dañan las paredes de las arterias coronarias. Se sabe que los receptores beta adrenérgicos
inhiben esta cascada de eventos y enlentecen la aterosclerosis, que es acelerada en monos dominantes expuestos a ambientes de
dominancia inestable. Así, además de su importancia en la adaptación a corto plazo, las catecolaminas y la combinación de
glucocorticoides e insulina pueden tener efectos peligrosos para el cuerpo.
Alteraciones en la retroalimentación alteran la
homeostasis.
La homeostasis depende de ciclos de retroalimentación negativa; por lo tanto, todo lo que interfiera con
los mecanismos de retroalimentación puede alterar la homeostasis, ¡y generalmente lo hará! En el caso
del cuerpo humano, esto puede conducir a enfermedades.
La diabetes, por ejemplo, es una enfermedad causada por un circuito de retroalimentación descompuesto
en el que participa la hormona insulina. El ciclo de retroalimentación que se descompuso hace que sea
difícil o imposible que el cuerpo disminuya una glucemia alta hasta un nivel saludable.
La insulina disminuye la concentración de glucosa en la sangre. Después de comer, tu concentración de
glucosa en sangre aumenta, lo que provoca que las células β del páncreas secreten insulina. La insulina
actúa como una señal que activa a las células del cuerpo, como las células adiposas y musculares, para
que tomen la glucosa y la usen como combustible. La insulina también provoca que el hígado convierta la
glucosa en glucógeno, una molécula de almacenamiento. Ambos procesos retiran azúcar de la sangre, con
lo que disminuye la concentración de azúcar sanguínea, se reduce la secreción de insulina y todo el
sistema vuelve a la homeostasis.
LÍQUIDOS CORPORALES
El agua total del cuerpo se distribuye en dos principales compartimientos líquidos: líquido
intracelular (LIC) y líquido extracelular (LEC). El LIC se encuentra dentro de las células y constituye
dos terceras partes del agua total corporal; el LEC está fuera de las células y representa un tercio
del agua corporal total. El LIC y el LEC están separados por las membranas celulares.
•El LEC se puede dividir además en dos compartimientos: plasma y líquido intersticial. El plasma
es el líquido circulante en los vasos sanguíneos y es el más pequeño de los dos sub
compartimientos del LEC. El líquido intersticial es el que realmente baña las células y es el más
grande de los dos sub compartimientos.
•El líquido intersticial es un ultrafiltrado del plasma, formado mediante procesos de filtración a
través de la pared capilar.
MEDIO INTERNO: PLASMA SANGUÍNEO
HOMEOSTASIS DEL
MEDIO INTERNO
Equilibrio, Constancia o Igualdad
de las características del medio
interno. El mantenimiento de
la HOMEOSTASIS permite que la
célula desempeñe sus
funciones de manera adecuada.
Definición: Conjunto de
procesos regulatorios que
mantienen las composiciones del
LIC y del LEC en estado estable.
MECANISMOS DE COMUNICACIÓN
INTERCELULAR
En un organismo multicelular, las células se han
ido especializando y existe un reparto de
actividades funcionales. La coordinación de los
numerosos conjuntos celulares es necesaria
para conseguir el objetivo común que es la
supervivencia del organismo, y para lograrlo
existen sistemas de comunicación muy
efectivos.
COMUNICACIÓN
ENTRE CÉLULAS
ADYACENTES
Con la excepción de unos pocos tipos de células,
que pueden moverse libres e independientes por
el organismo, como por ejemplo las sanguíneas,
la mayoría se encuentran agrupadas y fijas,
formando tejidos y órganos. Las células que se
encuentran en íntimo contacto pueden
desarrollar uniones intercelulares especializadas,
de las que unas van a servir para establecer
fuertes conexiones y proporcionar solidez al
tejido u órgano, (uniones adherentes y
ocluyentes), y otras como vía de comunicación
rápida, (uniones comunicantes o uniones gap).
En una unión tipo gap las dos membranas
plasmáticas de las células se encuentran más
próximas que en el caso de las uniones
ocluyentes, permitiendo conexiones entre
proteínas de ambas. Las que forman la unión son
proteínas integrales de membrana denominadas
"conexinas" y el conjunto estructural en la
membrana se llama "conexón".
COMUNICACIÓN ENTRE CÉLULAS DISTANTES
La señalización entre células distantes se realiza por mediadores
químicos, a través de moléculas específicas liberadas por una
célula y enviadas para producir un cambio en la célula diana. La
comunicación química está formada por tres componentes: las
señales extracelulares o primeros mensajeros, los receptores y las
señales intracelulares o segundos mensajeros.
Señal extracelular (SE) + Receptor Señal intracelular (SI) =
Respuesta fisiológica.
Señales extracelulares:
primeros mensajeros
Según el tipo de célula emisora del mensaje, la naturaleza del mensajero, el medio extracelular a través
del cual se desplaza y la distancia que recorre, se definen diferentes tipos de comunicación: a)
Endocrina: las hormonas son enviadas a la sangre por células secretoras y, a través de ella, van a llegar
a sus células diana.
b) Nerviosa: los neurotransmisores son producidos por células nerviosas.
c) Neuroendocrina.
d) Local: Autocrina, Paracrina y Yuxtacrina.
e) Exocrina.
Según sus propiedades físico-químicas, las señales extracelulares (SE) o primeros mensajeros pueden
clasificarse en dos grandes grupos: señales hidrosolubles y liposolubles. Las hidrosolubles producirán
respuestas rápidas durante cortos periodos de tiempo, y las señales liposolubles se van a usar para
desencadenar respuestas más lentas, pero que se mantendrán durante más tiempo.
Mediadores químicos locales:
comunicación autocrina y paracrina
Algunas señales químicas liberadas por una célula al espacio intersticial van a afectar únicamente a las
células que se encuentran en su vecindad. Estas moléculas se conocen como "mediadores químicos locales"
y se diferencian tres tipos:
a) Mediadores paracrinos que afectan a células próximas (diferentes a las que las producen) y a las que
alcanzan por difusión.
b) Autocrinos que actúan sobre las mismas células productoras y sus iguales.
c) Yuxtacrino donde las moléculas señalizadoras se mantienen ancladas a las células productoras, también
se denomina comunicación por contacto y es la que se produce entre las células presentadoras de antígeno
y los linfocitos T.
Los mediadores locales tienen diferente naturaleza e incluyen entre otros: aminas (histamina, serotonina),
lípidos (eicosanoides), péptidos (angiotensina, cininas, citocinas) y gases (Óxido nítrico). Algunos tipos de
mediadores tienen una influencia muy importante como los factores de crecimiento.
FACTORES DE CRECIMIENTO
Los factores de crecimiento son señales bioquímicas capaces de modificar las respuestas de las células del
organismo. Están involucrados en el control del crecimiento y diferenciación celular. Existen muchísimos
tipos de factores de crecimiento diferentes.
Los factores de crecimiento son péptidos, es decir, secuencias cortas de aminoácidos, que usualmente
transmiten señales entre las células modulando su actividad. Se trata habitualmente de proteínas solubles
que actúan de mediadores biológicos naturales siendo responsables de distintos de funciones tales como
la mitosis, la quimiotaxis (desplazamiento de las células en el medio líquido), la diferenciación celular y la
síntesis de la matriz extracelular entre otros.
Para cada clase de factor de crecimiento existe un receptor o conjunto de receptores específicos de
membrana, para que las células diana puedan responder. El proceso está mediado por un sistema de
segundos mensajeros en el que interviene una proteína tirosínquinasa.
Los principales tipos celulares productores de los factores de crecimiento son: los fibroblastos,
osteoblastos, células endoteliales y leucocitos, especialmente, monocitos y macrófagos. Además existen
lugares de almacenamiento, como son las plaquetas (en sus gránulos alfa) y el hueso (adheridos a la matriz
ósea).
Diferencias en la fisiología del niño y el adulto
Lengua
Es proporcionalmente más grande en el niño que en el adulto, además existe poca distancia entre la
lengua y el paladar duro.
El bebé es respirador nasal, ya que su lengua ocupa gran parte de la orofaringe.
Laringe
Tiene forma de cono o embudo, localizándose la parte más estrecha de la vía aérea a nivel del
cartílago cricoides (C2- C3), debido al desarrollo incompleto de los cartílagos tiroideos y cricoideo, a
diferencia del adulto cuya forma es cilíndrica y la parte más estrecha está a nivel de la glotis (C6- C7).
Cuando desciende, entre los 3 y 6 meses de edad, el niño puede respirar por la boca. La configuración
adulta de la laringe (cilíndrica) se alcanza a los 10 años aproximadamente.
Cráneo
El occipucio es proporcionalmente más grande en el niño, lo que provoca que la cabeza flexione el
cuello en posición supina, pudiendo provocar obstrucción de la vía aérea.
Cuello
Es más corto en el niño, tiene la cabeza sobre el tórax.
Tórax
En el niño es triangular (estrecho y plano arriba, ancho y redondo abajo)
Las costillas están horizontalizadas.
El diafragma tiene menor cantidad de fibras musculares tipo 1, por lo que es menos resistente a la
fatiga.
La distensibilidad diafragmática es alta, el tórax del niño tiene menos resistencia a la deformación y
mayor tendencia a la respiración paradojal. Además hay menor fuerza de retracción elástica que se
apone a la contracción, dando menor estabilidad a las vías aéreas.
El patrón respiratorio es mayormente diafragmático, con poca actividad accesoria.
¿Las respuestas homeostáticas pueden
afectar el comportamiento?
¡Claro que pueden! Por ejemplo, si tu cuerpo se
calienta demasiado, puedes sentir ganas de
acostarte y no moverte —lo que reducirá tu
producción de calor— y tal vez pierdas el apetito.
Por otro lado, si tienes demasiado frío, podría
darte hambre —de forma que comas más— y
tendrás ganas de moverte, ambos
comportamientos aumentarán la producción de
calor.