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Tema: SOR JUANA INÉS DE LACRUZ (Lectura - Análisis literario)
BARROCco: movimiento cultural y artistico que se desarrolló en Europa y sus colonias americanas entre finales del
siglo XVlyprincipios del XVIll. El Barroco surgió como una reacción alas estrictas nomas clásicas del Renacimiento,
en las artes plásticas, el Barroco se caracterizó por el gusto por la complicación formal, las formas curvas yla abundancia
de adomos.
La literatura barroca es un estilo literario de la poesía, prosa, narrativa yteatro, en cl cual se hace un uso notable del
lenguaje omamental para describir imágenes, situaciones ysentimientos en los textos, Entre las caracteristicas generales
del arte baroco están su sentido del movimiento, la energia y la tensión. Fuertes contrastes de luces y sombras realzan
los efectos escenográficos de muchos cuadros, esculturas y obras arquitectónicas.
SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
Sor Juana Inés de la Cruz nació San Miguel Nepantla, México, en 1648. Su nombre, fue Juana de Asbaje y
Ramírez ya que fue hija natural de la criolla y un militar. Siendo pequeña, Sor Juana creció con su abuelo materno. A
Jos tres años Sor Juana ya sabía leer, a los siete pedia que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió
una loa para la fiesta de Corpus. En 1656, a la muerte de su abuelo, su madre envió Sor Juana a la capital a vivir a la
casa de su hermana, Maria Ramirez, esposa del acaudalado Juan de Mata. Ahi Sor Juana Inés estudió latín llegando
dominar esta lengua,
Sor Juana leyó mucho durante toda su vida tanto autores clásicos romanos y griegos como españoles.
En 1664 Sor Juana ingresó a la corte como dama de compafiía de la vieina, a la que dedicó algunos sonetos con el
nombre de Laura. Harta de la vida cortesana, Sor Juana decidió entrar a un convento porque, según ella misma dice,
"para la total negación que tenía al matrimonio era lo más decente que podia elegir en materia de la seguridad de mi
salvació[Link] entróal convento de San Joséde las Carmelitas Descalzas en 1667 pero salió de ahí a los tres
meses, por la severidad de la reglay el rigor de la orden. Después ingresó ala mucho más flexible orden de las jerónimas,
en el convento de Santa Paula, donde por fin profesó el 24 de febrero de l669.
Enel convento, donde vivió lo que le quedaba de vida, Sor Juana Inés de la Cruz hizo oficios de contadora y
archivista pero, más que nada, se dedicó al estudio y a la escritura. Dentro de su celda -que era individual y espaciosa
llegó a poseer más de 4,000 volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición y a tener conocimientos
profundos en astronomía, matemáticas, lengua, filosofia, mitologia, historia, teologia, música, pintura y cocina, por citar
solamente algunas de sus disciplinas favoritas.
Sor Juana ganó dos premios en el certamen universitario del Triunfo Parténico y constantemente se le encargaban
villancicos para las festividades religiosas.
El primer libro publicado por Sor Juana Inés de la Cruz fue Inundación Castálida, que reunió una buena parte de
su obra poética y fue publicada en Madrid, antes que en la Nueva España.
Durante mucho tiempo, Sor Juana no tuvo mayores problemas en su vida conventual hasta que, como lo
afima Octavio Paz, escribió "una carta de más". Esa misiva se publicó con el largo titulo de Carta atenagórica de
la madre Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa de velo ycoro en el muy religioso convento de San Jerónimoque
imprime y dedica a la misma Sor Filotea de la Cruz, y era una crítica a un sermón del jesuita portugués Antonio de
Vieyra, muy afamado teólogo de la época. Esta critica tuvo nefastas consecuencias aun cuando su publicación corrió a
cargo de la citada sor Filotea, que no era otro que elobispo de Puebla, Fernández de Santa Cruz, que, finalmente, termina
por reconvenirla y aconsejarle que se dedique a asuntos menos profanos y más santos. Todo el asunto terminó en que
Sor Juana fue obligada a deshacerse de su biblioteca, sus instrum entos musicalesy matemáticos y obligada a dedicarse
exclusivamente al convento.
Sor Juana murióel 17 de abril de 1695 contagiada de la epidemia que azotó al convento de Santa Paula.
Sor juonaInes de laCruz nocLó En Ne
pantio(Mexico, Autodidacta ylectoro
neansabe, tuvo que luchar contra los
prejuicios de la época para producir una
intenso y nutrida obra poétic teotral.
Presionada porias outoridades eclesiás
ticas, obandonósus estudiosy se consa
gro a sus laboresconventuales. Stus obras
fueron publicadas en España, en tres to
mos: Inundoción castalda,Segundo yo
umen, y Famay obras póstumas. Por su
calidad poétiea yliteraria, ha recibido el
podo de decima musa
ARGUYE DE INCONCIENTE EL GUSTO YLA CENSURA DE LOS HOMBRE QUE EN LAS MUJERES
ACUSAN LOQUE CAUSAN
Hombres necios que acusáis Con el favor y desdén
a la mujer sin razón, tenéis condición igual,
sin ver que sois la ocasión quejándoos, si os tratan mal,
de lo mismo que culpáis: burlándoos, sios quieren bien.
sicon ansia sin igual Siempre tan necios andáis
solicitáis su desdén, que, con desigual nivel,
¿por qué queréis que obren bien a una culpáis por crüel
si las incitáis al mal? y a otra por fäcil culpáis.
Combatis su resistencia iPues cómo ha de estar templada
y luego, con gravedad, la que vuestro amor pretende,
decis que fue liviandad si la que es ingrata, ofende,
lo que hiz0 la diligencia y la que es fäcil, enfada?
Parecer quiere el denuedo Mas, entre el enfado y pena
de vuestro parecer loco que vuestro gusto refiere,
el niño que pone el co co bien haya la que no os quiere
y luego le tiene miedo. y quejaos en hora buena.
Queréis, con presunción necia, Dan vuestras amantes penas
hallar a la que buscáis, a sus libertades alas,
para pretendida, Thais, y después de hacerlas malas
y en la posesión, Lucrecia. las quereis hallar muy buenas.
¿Qué humor puede ser más raro ¿Cuál mayor culpa ha tenido
que elque, falto de consejo, en una pasión errada:
él mismo empaña el espejo, la que cae de rogada,
y siente que no estéclaro? oel que ruega de caido?
Dejad de solicitar,
¿O cuál es más de culpar, y despues, con más razón,
aunque cualquiera mal haga: acusaréis la afición
la que peca por la paga, de la que os fuere a rogar.
o el que paga por pecar?
Bien con muchas armas fundo
Pues ¿para qué os espantáis que lidia vuestra arrogancia,
de la culpa que tenéis? pues en promesa e instancia
Queredlas cual las hacéis juntáis diablo, carne y mundo.
ohacedlas cual las buscáis.
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"LA LITERATURA FEMENINA"
Tú ne qieres blanca ,
Túme quieres alba,
me Tú que el esqueleto
quieres de espumas, Conservas intacto
me quieres de nácar. no sé todavía Hombre pequeñito
Que sea azucena
Sobre todas, casta. por cuáles milagros, Hombre pequeñito, hombre pequentto,
me pretendes blanca
De perfume tenue. sueltaa tucanario que quiere volar.
Corola cerrada. (Dios te lo perdone),
me pretendes casta Yo soy el canario, hombre pequenito,
(Dios te to perdone), déjame saltar.
Ni un rayo de luna ime pretendes alba!
filtrado me haya. Estuve ern tu jaula, hombre pequenito,
Ni una margarita Huye hacia los bosques,
se diga mi hermana. vete a la montaña; hombre pequeñito que jaula me das.
Túme quieres nívea, límpiate la boca; Dioo pequeñito porque no me entiendes,
tçme quieres blanca, vive en las cabañas; ni me entenderás.
túme quieres alba. toca con las manos
la tierra mojada;
Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
Túque hubiste todas alimenta el cuerpo
las copas a mano, con raiz amarga; ábreme la jaula, que quiero escapar;
de frutos y mieles bebe de las rocas; hombre pequeñito, te amé media hora,
los labios morados. duerme sobre escarcha; no me pidas más.
Túque en el banquete renueva tejidos
con salitre y agua:
cubierto de pámpanos Alfonsina Storni (Argentina)
dejaste ias carnes Habla con los pájaros
festejando a Baco. y lávate al alba.
Túque en los jardines Y cuando las carnes
negros del Engaño te sean tornadas,
vestido de rojo
corriste al Estrago.
y cuando hayas puesto
en ellas el alma La qve onsna
comprende
Stort
que por las alcobas
se quedóenredada, Con la cabeza negra caita hacia adelante
entonces, buen hombre, Está la mjer bella, la de mediana edad
preténdeme blanca, Postrada de rodillas, yon Cristo agonizante
preténdeme nivea,
Desde su doro leño la mira con piedad.
preténdeme casta. En los ojos la carga de vna enorme tristeza,
En el seno la carga del hijo por nacer,
Al pie del blanco Cristo que está sangrando reza:
-¡Señor, el hijo mío aue no nazca mujer!
«El ilustre amor» de Manuel Mujica Láinez
1797
En el aire fino, mañanero, de abril, avanza oscilando por la Plaza Mayor la pompa fúnebre del quinto Virrey del
Río de la Plata. Magdalena la espía hace rato por el entreabierto postigo, aterrandose a la reja de suventana. Traen al muerto
desde la que fue su residencia del Fuerte, para exponerle durante los oficios de la Catedraly del convento de las monjas
capuchinas. Dicen que viene muy biern embalsamado, con el hábito de Santiago por mortaja, al cinto el espadín. También dicen
que se le ha puesto la cara negra.
A Magdalena le late el corazón locamente. De vez en vez se lleva el panuelo a los labios. Otras, no pudiendo dominarse.
disimulan su
abandona su acecho y camina sin razón por el aposento enorme, oscuro. El vestido eniutado y la mantilla de duelo
figura otoñalde mujer gue nunca ha sido hermosa. Pero pronto regresa a la ventanay empuja suavemente el tablero. Poco falta
ya. Dentro de unos minutos el séguito pasará frente a su casa.
Magdalena se retuerce las manos. ¿Se animará, se animará a salir!
Ya se oyen los latines con claridad. Encabeza la marcha el deán, entre los curas catedralicios y los diáconos cuyo andar se
acompasa con el lujo de las dalmáticas. Sigue el Cabildo eclesiástico, en alto las cruces y los pendones de las cofradías. Algunos
esclavos se han puesto de hinojos junto a la las rnazas del
Cabildo. Tendráque ser ahora. ventana de Magdalena. Por encima de sus cráneos motudos, desfilan
Magdalena ahoga un grito, abre la puerta y sale. Afuera, la Plaza inmensa, trémula bajo el tibio
Sol, esta inundada de gente. Nadie quiso
perder las ceremonias Elatad co
halancea comno una barca sobre el s
despacioso. Pasan ahora los miembros del Consulado v los de la Roal
Casa Hermosa yel secretario de Su Excelencia yel comandante de
Audiencia con el regente de golílla. Pasan e e
Eorasteros los oficiales se turnan para tomal;
reliquias, las telas de bayeta que penden de la caja. Los
última en la lglesia de San Juan. soldados arrastran cuatro cañones viejos. El Virrey va naulo
Magdalena se suma al cortejo llorando desesperadamente. El sobrino de Su Fxcelencia se hace a un
la etiqueta, y le roza un hombro con la mano perdida entre lado, a pesar del rizoe
encajes, para sosegar tanto dolor.
Pero Magdalena no calla. Su llanto se mezcla a los latines litúreicos cuVa mnisica decora el
nombre ilustre: "EXcmo. Dormino
Pedro Melo de Portugal et Villena, militaris ordinis Sancti
Jacobi..."
El Marqués de Casa Hermosa vuelve un poco la cabeza altiva en pos de
quién gime así. Yel secretario virreinal tambien,
sorprendido. Y los cónsules del Real Consulado, Qujenes más se asombran son las cuatro hermanas de
Magdalena, las Cuatro
hermanas jóvenes cuyos maridos desempeñan cargos en el gobierno de la ciudad.
-¿QuétendráMagdalena?
-¿Qué tendráMagdalena?
-¿Cómo habrá venido aquí, ella que nunca deja la casa?
Las otras vecinas lo comentan con bisbiseos hipócritas, en el rumor de los largos rosarios.
-¿Por qué lloraráasí Magdalena?
Alas cuatro hermanas ese llanto y ese duelo las perturban. ¿Qué puede importarle a la mayor, a la enclaustrada, la muete de
don Pedro? ¿Qué pudo acercarla a señorón tan distante, alseñor cuyas órdenes recibían sus maridos temblando, como si
emanaran del propio Rey?
El Margués de Casa Hermosa suspira y menea la cabeza. Se alisa la blanca peluca y tercia la capa porque la brisa se empieza a
enfriar.
Ya suenan sus pasos en la Catedral, atisbados por los santos y las virgenes. Disparan los cañones reumáticos, mientras
depositan adon Pedro en el túmulo que diez soldados custodian entre hachones encendidos. Ocupa cada uno su lugar receloso
de precedencias. En el altar frontero, levántase la gloria de los salmos. El deán comienza a rezar el oficio.
Magdalena se desiliza quedamente entre los oidores ylos cónsules. Se aproxima al asiento de dosel donde el decano de la
Audiencia finge meditaciones profundas. Nadie se atreve a protestar por el atentado contra las jerarquías. iEs tan terrible el
dolor de esta mujer!
Eldeán, al tornarse con los brazos abiertos como alas, para la primera bendición, la ve y alza una ceja. Tose el Marqués de
Casa Hermosa, incómodo. Pero el sobrino del Virrey permanece al lado de la dama cuitada, palmeándola, calmándola.
Sólo unos metros escasos la separan del túmulo. Allá arriba, cruzadas las manos sobre el pecho, descansa don Pedro, con sus
trofeos, con sus insignias.
Chisporrotean, celosas.
-¿Qué le acontece a Magdalena? Las cuatro hermanas arden como cuatro hachones.
no, no, es
-¿Qué diantre le pasa? ¿Ha extraviado el juicio? ¿0 habrá habido algo, algomuy intimo, entre ella yel Virrey? Pero
imposible... ¿cuándo?
gentilhombre
Don Pedro Melo de Portugaly Villena, de la casa de los duques de Braganza, caballero de la Orden de Santiago,
gobernador y capitán general de las Provincias del Río de la Plata.
de cámara en ejercicio, primer caballerizo de la Reina, virrey,
infinito, bajo el escudo que cubre el manto ducal, el
presidente de la Real Audiencia Pretorial de Buenos Aires, duerme su sueño
el ébano, en el oscilar de
blasón con las torres y las quinas de la familia real portuguesa. Indiferente, su negra cara brilla como
las antorchas.
se codean:
Magdalena, de rodillas, convulsa, respondea los Dominus vobis cum. Las vecinas
iQué escándalo! Ya ni pudor queda en esta tierra... iY qué calladito lo tuvo!
Pero, simultáneamente, infíltrase en el ánimo de todos esos hombres y de todas esas mujeres, como algo más recio, más sutil
que suirritado desdén, un
indefinible respeto hacia quien tan cerca estuvo del amo.
La procesión ondula Magdalena no
hacia el convento de las capuchinas de
logra casi tenerse en pie, La sostiene el Santa Clara, del cual fue protector SuExcelencia.
murmura
sobrino de don Pedro, y el IMarqués de Casa Hermosa, malhumorado, le
desflecadas frases de consuelo.
, onermanas jóvenes no osan mirarse. ¡Mosca muertal iMosca muertal iCómo se habráreido de ellas, para sus
ON,Cuando le hicieron sentir, con mil alusiones agrias, su superioridad de mujeres casadas, fecundas, ante la hembra seca,
reseca, Vieja a los cuarenta años, sin vida, sin nada. gue iamás salia del caserón naterno de la Plaza Mayor! ¿lria el Virrey all?
¿Iría ella al Fuerte? ¿Dónde se
encontrarían?
-¿Qué hacemos?-susurra la segunda.
Han descendido el cadáver a su sepulcro, abierto iunto a la reia del coro de las monjas. Se fue don
Pedro, Como un mune
suntuoso. Era demasiado soberbio para escuchar el zumbido de avispas que revolotea en torno de su magnificencia displicente.
Despidese el concurso. El regente de la Audiencia, al pasar ante Magdalena, a quien no conoce, le hace una reverencia grave,
Sin saber por qué. Las cuatro hermanas la rodean, sofocadas. guebrado el oreullo. También los maridos, que se doblan en la
rigidez de las casacas y ojean furtivamente alrededor.
Regresan a la gran casa vacia. Nadie dice palabra. Entre la belleza insulsa de las otras, destácase la madurez de Magdalen a
con quemante fulgor. Les parece que no la han observado bien hasta hoy, que sólo hoy la conocen. Yen el fondo, en el
secretisimo fo ndode su alma, hermanas ycuñados la temen yla admiran. Es como siun pincel de artistahubiera barnizado esa
tela deslucida, agrietada, remozándola para siempre. Claro que de estas cosas no se hablará. No hay que hablar de estas cosas.
Magdalena atraviesa el zaguán de su casa, erguida, triunfante. Ya no ladejará. Hasta el fin de sus días viviráencerrada, como
un ídolo fascinador, como un objeto raro, precioso, casi legendario, en las salas sombrías, esas salas que abandonó por última
vez para seguir el cortejo mortuorio de un Virrey a quien no había visto nunca.
"TÚ
ME QUIERES BLANCA"
1- ¿Quién es Baco?
2- ¿Quéreprocha el yo lírico al tú lírico?
3- Seleccione las palabras que aludan a la pureza
4- ¿Aquién hace referencia el título?
5- ¿Cuál es el reproche?
"HOMBRE PEQUEÑITO"
1- ¿Por quélo llama hombre pequeñito?
2- ¿Qué simboliza la jaulayel encierro?
LA QUE COMPRENDE"
1- ¿Cómo se delata el estado de angustiadel yo lírico?
2- ¿Qué significa el título?
3- Qué denuncia el ruego final?
EL ILUSTRE AMOR9
nombre.
1- Describa a la protagonista. Refiérase a su
2- ¿Cuál es la actitud antes, durante y después del cortejo fúnebre?
3- Describa la reacción de las hermanas de Magdalena en el comienzo v luego en al Fnal
4- Explique las razones por las cuales Magdalena decide simular se amante del Virrey.
5- Explique le título