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Caricatura: Definición y Contexto Histórico

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GUIA DE CLASE DE LENGUA CASTELLANA

SEGUNDO PERIODO ACADÉMICO 2024

INSTITUCIÓN EDUCATIVA TÉCNICA


MUNICIPIO DE PAIPA
AGRÍCOLA IETA SEDE _CENTRAL__

DOCENTE: FLOR ESTHER GARCÍA VEGA ÁREA: LENGUA CASTELLANA

GRADO: DÉCIMO
CONTENIDO: La caricatura

La caricatura
1. Observa y discute la siguiente imagen:

Una caricatura (del italiano caricare: cargar, exagerar) es un retrato que exagera o distorsiona
la apariencia física de una o varias personas. Es en ocasiones un retrato de la sociedad
reconocible, para crear un parecido fácilmente identificable y, generalmente, humorístico.
También puede tratarse de alegorías. Su técnica usual se basa en recoger los rasgos más
marcados de una persona (labios, cejas, etc.) y exagerarlos o simplemente para
causar comicidad o para representar un defecto moral a través de la deformación de estos, en
tal caso es una forma de humor gráfico.
La caricatura también se usa abundantemente en la historieta, pero sin limitarse a un género
concreto, pudiendo aparecer en hagiografías como el Buda de Osamu Tezuka o en relatos
costumbristas como los de Daniel Clowes.
Característica:
La caricatura como género artístico suele ser un retrato, u otra representación humorística que
exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos comportamentales o los
modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto grotesco. La caricatura
puede ser también el medio de ridiculizar situaciones e instituciones políticas, sociales o
religiosas, y los actos de grupos o clases sociales. En este caso, suele tener una
intención satírica más que humorística, con el fin de alentar el cambio político o social. La forma
más común de las caricaturas políticas y sociales es la viñeta. Si bien el término caricatura es
extensible a las exageraciones por medio de la descripción verbal, su uso queda generalmente
restringido a las representaciones gráficas.
Existen caricaturistas de muy distintas índoles, temas y estilos, ya que la caricatura, con muy
pocas palabras (en algunos casos, sin palabra alguna) permite también hacer
comentarios políticos en clave de humor verdaderos chistes visuales, y por ello casi todos
los diarios del mundo suelen incluir una o más caricaturas en su sección de opinión, también
suelen observarse caricaturas exentas en otros mass media, por ejemplo en ciertas revistas de
historietas, generalmente de índole satírica.
La caricatura en su sentido moderno, nació en Bolonia a finales del siglo XVI, en la escuela de
arte fundada por una familia de pintores, los Carracci. Los estudiantes de esta academia se
divertían haciendo retratos de los visitantes bajo la apariencia de animales u objetos
inanimados, esto llegó a ser compartido por Gianlorenzo Bernini. El grabador Pier Leone
Ghezzi, que trabajaba en Roma, continuó esa tradición y, por un módico precio caricaturizaba a
los turistas. Lo que estos artistas italianos hacían eran retratos humorísticos para uso privado y
casi nunca resultaban satíricos o maliciosos, en este sentido Giandomenico Tiepolo también
incursionó en el género de la caricatura.
En España ciertos trabajos de Goya tienen visos de fuerte caricatura. A pesar de que sus
principales iniciadores de la caricatura española no se mostrarían hasta hace más de un siglo.
Sus decanos fueron Tomás Padró Pedret, Francisco Ortego Vereda (1833-1881) y José Luis
Pellicer, el segundo fue un excelente cronista humorístico de los tipos de su época y autor de
sátiras políticas en el periódico El Fisgón. Sigue la pléyade de humoristas de las publicaciones
del último momento del reinado de Isabel II y de las etapas sucesivas (La Gorda, La Flaca, Gil
Blas), en los que la intención política, evidente, priva sobre la entidad artística del dibujo. Ya a
comienzos del siglo XX, el gran caricaturista madrileño es Ramón Cilla (1859-1937), de
indudable estilo. Después se abre en la prensa española, diaria o semanal, toda una rica etapa
de caricaturistas, ya que es en la primera mitad del siglo XX en la que se consolida una especie
de escuela española de caricatura teniendo entre sus exponentes a Luis Bagaría, quien trabajó
junto a Opisso y Junceda en la revista ¡Cu-Cut!.
En tanto género la caricatura política nace en Inglaterra; la sátira impresa evidenció las luchas
entre el Papado y Lutero, e incluso Luis XIV fue víctima de tempranas caricaturas. Sin embargo,
el género de caricatura política solo se estableció hasta 1770, cuando en Inglaterra se tomó
como un arma de defensa contra quienes manejaban asuntos de Estado. El pintor William
Hogarth entre los siglos XVII y XVIII realizó ilustraciones burlonas de crítica social, decididamente
dedicados a la caricatura estuvieron George Cruikshank (siglo XVIII-XIX), James
Gillray ( siglos XVIII-XIX) y su coetáneo Thomas Rowlandson, Max Beerbohm (siglo XIX), Henry
Mayo Bateman y el célebre John Tenniel quien, a más de hacerse mundialmente conocido por
las ilustraciones dedicadas a Alicia en el País de las Maravillas fue uno de los más destacados
caricaturistas de la revista "Punch".
Posiblemente el caricaturista político estadounidense más notable del siglo XIX fue Thomas
Nast, creador de los símbolos de los partidos Republicano y Demócrata, el elefante y el asno,
respectivamente. En ese siglo también destacaron Joseph Keppler, fundador (en 1826) y editor
del semanario humorístico "Puck", y su socio Bernhard Gillam, quienes atacaron la corrupción
de los dirigentes políticos, así como a los muchos empresarios adinerados de la época, a estos
se sumó el también estadounidense Garry Trudeau, en el siglo XX se destacaron David
Levine, Sam Viviano y Al Hirschfeld.
Sin dudas el máximo exponente de la caricatura ha sido el francés decimonónico Honoré
Daumier quien trabajó junto a Achille Devéria, Raffet y Gérard este último más conocido por su
seudónimo Grandville en las revistas Le Silhoutte y Le Charivari; la maestría genial de Daumier
es alcanzada también por Gustave Doré, siendo dignos de mencionar Gavarni (Guillaume
Sulpice Chevalier), André Gill y sus trabajos en la revista Le Père Duchêne illustré. Tanto
en Toulouse-Lautrec como en Juan Gris, que actuaron en las revistas Le Rire y L'Assiette au
Beurre, respectivamente, encontramos también elementos de caricatura, mientras el crítico y
escritor Jules Husson Champfleury escribía la primera Historia de la caricatura.
En la Italia de la primera mitad de siglo XX el pintor Ottone Rosai recurrió a formas
caricaturescas, y cabe destacar los nombres de Umberto Tirelli, Galantara y Scalarini, así como
la sátira de Mario Sironi ya entrado el siglo.
En la Austria de fines de la Belle Époque, sobresalieron los ilustradores de la revista
satírica Simplicissimus.
Durante la República de Weimar en Alemania, los integrantes de la Nueva Objetividad (por
ejemplo Grosz) realizaron obras pictóricas e ilustraciones de fuerte estilo caricaturesco, algo
semejante realizó el pintor expresionista belga James Ensor y también en muchas de sus
xilografías el grabador Frans Masereel. En la Alemania actual sobresale
el hiperrealista Sebastián Kruger.
En México desde el siglo XIX descollaron valiosos caricaturistas: José Guadalupe
Posada, Eduardo del Río, Constantino Escalante y los contemporáneos Miguel
Covarrubias y Ángel Boligan. En los países centroamericanos, entre los más notables en el
siglo XX, destacan en El Salvador, Toño Salazar y en Nicaragua, Roger Sánchez con sus
caricaturas de tema político y erótico.
Venezuela actualmente tiene como gran exponente a Hermann Mejía y como el más
conocido Pedro León Zapata, para solo mencionar dos.
En Argentina y Uruguay desde fines de siglo XIX se han venido destacando valiosos artistas de
la caricatura: José María Cao Luaces, Alberto Breccia, Landrú, Oski, Caloi, Hermenegildo
Sábat, Andrés Cascioli, Crist, Lucas y Carlos Nine, Jorge Sanzol, Daniel
Paz, Rudy, Lang, Napo,23 Faruk,4 Langer,56 Mordillo y Quino entre muchos otros que se han
destacado en la caricatura sociopolítica, mientras que Calé, Florencio Molina Campos y Lino
Palacio se destacaron por sus entrañables ilustraciones caricaturescas de tipos y costumbres,
siendo célebres por sus caricaturas los periódicos El Mosquito y Don Quijote (fines de siglo XIX)
y las revistas Caras y Caretas (inicios de s. XX), Tía Vicenta (años 1960) y Humor
Registrado (años 1980).
El Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires posee una completa colección de
originales de estos autores y publicaciones, además de una amplia cantidad de grabados de los
autores europeos y norteamericanos del siglo XIX, que expone habitualmente en sus muestras
temáticas.
El Día de la Caricatura es el 17 de julio y se fundó en el 2010

Caricatura literaria

En el ámbito literario también es frecuente hablar de "caricatura" y, en tal sentido "caricaturas


literarias" son en cierto aspecto las obras de Cervantes, Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo o
las del chileno contemporáneo Jenaro Prieto
Ya en el siglo IV a. C. Aristóteles se preocupó de clasificar las obras literarias, según unas
determinadas características, en su obra “ Poética”, punto de referencia hasta que durante el
Romanticismo surgió un grupo de autores que crearon libremente, y desde entonces, durante el
siglo XX, la experimentación ha sido una constante. En cualquier caso, hay acuerdo en cuanto a
la consideración de los tres grandes grupos: la lírica, la épica y la dramática, aunque también en
algunas épocas tuvo importancia el género didáctico. Fuente.
[Link]
Caricatura política:
La caricatura política nace propiamente en Francia, tras las ilustraciones alusivas a temas
controvertidos y de personajes como Napoleón III y Luis Felipe, que ponían en tela de juicio su
credibilidad ante la opinión pública. Estas ilustraciones fueron impulsadas gracias a la difusión
de la litografía que permitió la fundación de periódicos ilustrados en un mayor número. La
caricatura política es desde entonces un sistema de lucha dirigido con virulencia contra
personajes de la vida pública, con el ánimo de ridiculizarlos para resaltar sus errores. Además
aporta una visión no formal a la opinión pública, permitiendo revivir el pasado gracias a la
facultad del hombre de integrar elementos heterogéneos a la visión histórica y retórica.
Este grabado es una caricatura política en forma de una parodia de la crucifixión de Jesús de
Nazaret, firmado Gabriele Castagnola e impreso en la revista republicana y mazziniano genovés
satírica La Strega el Jueves Santo de 1850. La personificación de Italia, identificado por su
corona mural, toma el lugar de Jesús. Los dos ladrones son interpretados por Carlos Alberto (el
rey anterior de Cerdeña, a la izquierda del espectador) y Fernando II de las Dos Sicilias.
Garibaldi se encuentra a los pies de Italia; Mazzini se encuentra junto a él. Longino es retratado
como Pío IX a caballo, y el soldado que ofrece la esponja empapada en vinagre es La Marmora.
Francisco José, emperador de Austria, lleva un martillo y una canasta de uñas. Cavour y
Rattazzi juegan a los dados para la ropa de Italia.

Fuente.[Link]
Archivo:Gabriele_Castagnola,_Il_calvario_dell%E2%80%99Italia_(La_Strega_28.3.1850).jpg

Ejemplo:

Actividad.

1. De acuerdo con la lectura realizada, se puede decir que la caricatura es un texto:

A. Literario continuo
B. Literario discontinuo
C. Informativo continuo
D. Informativo discontinuo
2. Responder:

a. ¿Qué es la caricatura?
b. ¿Para qué sirve este tipo de texto?

3. Elije un personaje y crea su caricatura, realizalo en una hoja blanca o en un octavo


de cartulina.

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