UNIVERSIDAD SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
CURSO DE SOCIOLOGÍA
CATEDRÁTICO LICENCIADO MARIO ALCIDES POLANCO PEREZ
IV SEMESTRE
LOS DISCURSOS DE ODIO COMO AMENAZA A LOS
DERECHOS HUMANOS
GRUPO 11
201800122 Vivian Paola Ochoa Chacón 5/5
202100588 María José Dubón Samayoa -Coordinadora- 5/5
202100799 Valeria Mariana Santos Morales 5/5
202101137 Jandy Javier Anzueto Ruiz -Subcoordinador- 5/5
202102344 Pablo Andreé Corona Flores 5/5
202102531 Diana Susely Camey Rivas 5/5
202102561 Carlos Andres Lopez Melendez 5/5
202102682 Sandy Elizabeth Lux Juárez 5/5
202102972 Bryan Regilson Mac Pacay -Relator 1- 5/5
202103055 Rodolfo Joaquín Ochoa Tillit 5/5
202103438 Esteban Andre Gutierrez Lopez 5/5
202103724 Katherine Vanessa Chávez Monterroso 5/5
202104785 María Belén Coronado López 5/5
202104989 Andrea Viviana Cacacho Martinez 5/5
202105585 Stephany Carolina Rodriguez Sanchez 5/5
202107426 Ana Victoria Chuy Ramos 5/5
202109044 Yeslin Alessandra Sic Tzoc 5/5
202109225 Keila Stefany Carias Ordóñez 5/5
202109372 Enio Josué Gutiérrez Ronquillo 5/5
202112266 Karen Nicole Rodriguez Sanchez 5/5
En Guatemala, todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. Y, entre
estos derechos se encuentra el derecho de la libertad de expresión y locomoción, que se ven regulados
por la Constitución Política de la República de Guatemala, en la que se establece que toda persona
tiene derecho a hacer lo que la ley no prohíbe en su libertad según el artículo 5. Es por esto que los
ciudadanos guatemaltecos, pueden hacer uso de su libertad de expresión utilizando los diversos
medios existentes como lo es el discurso. El discurso es una manera de expresión social, formal y
verbal, que tiene una finalidad comunicativa y de convencimiento sobre una idea a un grupo. Las
ideas de un discurso son libres, por tanto, pueden tener un enfoque negativo o positivo, en el que
podemos afrontar los discursos sociales de odio. Estos tienen como objetivo promover y alimentar un
dogma de connotaciones discriminatorias, que atentan contra la dignidad de un grupo de individuos,
ya que incentivan el acoso, humillación, segregación, entre otros, que genera un ambiente que
conlleva a la intolerancia y la discriminación, y, en algunos casos, puede pasar de la discriminación a
la violencia. Logrando socavar la cohesión social retrasando la estabilidad, el desarrollo sostenible y
la dignidad humana. Es por esto que, los discursos en ciertos casos pueden representar una amenaza
hacia la dignidad y derechos de los ciudadanos regulados por la ley.
Se abordará la problemática sobre cómo los discursos de odio representan una amenaza a los
derechos humanos de la población. Además, se abarcará si ésta problemática puede aplicar a una
sanción por incumplimiento de ley y violación a los derechos humanos, fundamentados por la ley
suprema de Guatemala (CPRG).
El odio, sentimiento profundo e intenso cuyo fin es lastimar por cualquier método o manera a
un individuo, en algunos casos, va más allá de la expresión individual, y se enfoca en una
colectividad. Las diferencias de opiniones crean en ocasiones discrepancias intensas que pueden
convertirse en ideologías, estas, a su vez, adentrarse en una sociedad de manera profunda. Y como
falta de gestión de las diferencias de opinión, y de la expresión de las mismas, las confrontaciones
desde distintos puntos -sociales, políticos, económicos, religiosos, entre otros- se hacen presentes.
Un discurso social es la narrativa y la argumentación de momentos a lo largo de la historia
con ciertas reglas contextuales. La “doxa” o predicción dóxica funciona como punto de vista u
opinión que regula la negación de derechos o aplicación de violencia llevada a cabo. Los discursos de
odio llegan a imponer una idea totalitaria, en donde únicamente un pensamiento es correcto. Las
principales personas afectadas por esto son los grupos minoritarios, disidentes o vulnerables con un
contexto histórico basado en el temor y los prejuicios. El discurso de odio, basa su idea dominante de
2
forma principal sin la búsqueda de incorporar o aceptar otra corriente de pensamiento, haciendo de
esta una idea hegemónica superior sobre cualquier otra.
Se entiende el discurso social y el discurso de odio como generadores de un público social
adherente a sus ideas expuestas, ya que la privatización limita al discurso de odio de conseguir un
espacio de debate entre el público.
Identificar uno de estos comprende la regularidad y sistematización que estos demuestran.
Dentro de las primeras aportaciones en el tema se encuentra el “Artículo 19. Los principios de
Camden sobre la libertad de expresión y la igualdad”; explica que ya sea explícitamente o mediante
interpretación autoritativa, el “odio” y “hostilidad” se refieren a emociones intensas e irracionales de
oprobio; promoviendo públicamente el odio contra el grupo objetivo; ya sea racial o religioso que
puedan crear un riesgo inminente de discriminación.
En el año 2013, la ONU dio a conocer el “Plan de acción de Rabat” este plan de acción fue
impulsado por el Comité para la eliminación de la discriminación racional (CERD), y permite
distinguir tres tipos de discursos:
● Expresiones que constituyan un delito.
● Expresiones que no son sancionables penalmente, sin embargo, que podrían justificar un
proceso civil o sanciones administrativas.
● Expresiones no sancionables que generan preocupación en términos de la tolerancia, el
civismo y el respeto de los derechos de los demás.
El 18 de junio de 2019, trabajando junto a organizaciones civiles, medios de comunicación,
etc. Se presenta la Estrategia y el Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre el Discurso de Odio,
con su principal objetivo de contrarrestar el odio, dando lugar al derecho de libre expresión. En junio
de 2021, la Asamblea General de la ONU llevó a cabo la presentación de la situación actual con
discursos de odio. Dándoles el reconocimiento de negación de los valores, principios y falta de
respeto por la igualdad y la paz. Y el 18 de junio 2022, la ONU proclamó (ese mismo día) como el
primer día para contrarrestar el discurso de odio, el cual se conmemoró el 20 de junio del mismo año
en la sede de las Naciones Unidas.
La prioridad del marco político es el entendimiento de todos los fenómenos que caracterizan a
los discursos de odio. Contradicciones sociales, autocensura y marginar el debate público, son claros
ejemplos de la amenaza que viven ciertos sectores. Aun existiendo prohibiciones de circulación, estas
no contrarrestan estos comportamientos. En el año 2015 la OEA (la Comisión y la Relatoría Especial
para la Libertad de Expresión) presentaron en su informe, donde señalaron que para combatir
3
efectivamente los discursos de odio se “requiere de un comprensivo y sostenido que vaya más allá de
las medidas legales y que incluya la adopción de mecanismos preventivos y educativos”.
El desarrollo de mecanismos de prevención de Discursos de odio profundiza en el
conocimiento del tema, creando educación escolar que promueva la comprensión y la lucha contra la
discriminación o actitudes relacionadas.
En relación con el marco jurídico, las represiones por los discursos de odio se dan por
sanciones de grado Civil o administrativo. En base con el “Artículo 13.5 de la Convención
Americana 1998.” Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología
del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción
ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los de raza,
color, religión, idioma u origen nacional.
En vista del marco jurídico internacional frente a los discursos de odio, la libertad de
expresión es tomada como un factor clave para identificarlos y tratarlos. El derecho a expresar
cualquier tipo de idea y generar una conversación en la población y de garantizar que se cumpla la
igualdad, es por lo que se conoce oficialmente como la libertad de expresión. Para generar la
convivencia que se propone se crean los tratados de derechos humanos, que contienen artículos
específicos que combaten jurídicamente actitudes que puedan amenazar con dañar la integridad física
y moral de las personas. La PIDCP (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos), la CEDH
(Convención Europea de Derechos Humanos) y la CADH (Convención Americana sobre Derechos
Humanos) han expuesto diferentes artículos que dan pie a los discursos de odio en la libre expresión.
Eje:
• PIDCP, art.19, 23 de marzo de 1976, “entraña deberes y responsabilidades especiales” “o
asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás, la protección de la seguridad
nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.”
A través de la historia los discursos de odio han tomado un papel de amenaza a los derechos
humanos, una de las mayores representaciones se dio en 1993 cuando Hitler llega al poder. Desde los
inicios del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes se caracterizó que los discursos
iban orientados al Nacionalismo extremo y el antisemitismo. El principal derecho que se violentó por
parte de los nazis fue el de la vida, en el Holocausto asesinaron a casi seis millones de judíos
europeos; además también se reprimía la libertad de emisión del pensamiento ya que tenían como
ideal absoluto un discurso racista por lo cual también se deriva que se violentó el derecho de igualdad.
4
Hitler, el líder del partido nazi llegó a la conclusión de que la mejor manera de alcanzar el poder era a
través de la vía parlamentaria, por lo que su carisma y los discursos de Odio se volvieron unas de sus
armas más letales, tales como:
● Krolloper, 11 de diciembre de 1941: Hitler declara la guerra a Estados Unidos.
● Berlín, 6 de abril de 1941: Orden del día.
● Berlín, 30 de enero de 1939: Profecías de la aniquilación del judío europeo.
La lucha contra el racismo, la discriminación y la intolerancia forman parte más allá de la
defensa de la libre expresión. Estas, por su parte, son la marginación de una búsqueda constante de la
igualdad entre derechos humanos. La distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en
motivos de raza, color, linaje u origen étnico o nacional, que tenga por objeto el anular o minimizar el
reconocimiento u ejercicio de sus derechos, es reconocida como discriminación racial. En el marco
internacional, la protección de la libertad de expresión y lucha contra el racismo tiene como referencia
el PIDCP y las convenciones contra la discriminación racial contra las mujeres. Eje:
• Mujeres: Vistas por la sociedad como inferiores, las mujeres han tenido un papel secundario
debido al discurso e ideología machista. Esto ha provocado que las mujeres tengan que luchar por sus
derechos y tomar acción con activismo social, político y público. En 1932 se aprobó la ley 8.927
donde se autorizaba el derecho al voto a las mujeres y en Guatemala no fue sino hasta 1944 que se les
permitió participar en elecciones presidenciales.
• Comunidad LGBTQIA++: La ideología heterosexual a y domina el pensamiento de lo
aceptable socialmente, viendo a la homosexualidad como una enfermedad y silenciando cualquier tipo
de ese comportamiento. En 1972 se hace oficial que la homosexualidad no es un trastorno mental y en
1977 se celebra la primera marcha del orgullo en Barcelona con 400 personas, siendo estas
dispersadas por la policía.
• Pueblos Indígenas: El pueblo indígena ha sido uno de los más masacrados a lo largo de la
historia, teniendo más de 56 millones de muertos en el periodo de la conquista y siendo estos
esclavizados y humillados por la raza española. En 1821 Guatemala se libera de la Corona Española,
haciendo que el pueblo indígena pase a ser controlado por la raza criolla del país.
5
Conclusiones
1. La evidencia que se presenta anteriormente demuestra que los discursos de odio no tienen una
definición exacta. Específicamente, se diferencian de otros discursos porque van más allá de
discriminar, llegan a violentar a un grupo determinado. Se debe recordar que estos discursos
tienen como fin “convencer a otros de realizar lo mismo”. Ya sea en forma de acoso,
hostigamiento, aplicación de violencia, etc. Debido a esto, los discursos de odio amenazan los
derechos humanos de esas personas.
2. Tal y como se ha comprobado los discursos de odio son expresiones, que pueden o no ser
delitos, dependiendo de la gravedad del contenido de los mismos. Pero ya sea en menor o
mayor medida siempre tienen el objetivo de negar los derechos civiles de los individuos
afectados. El odio y la hostilidad contenidos en estos discursos promueven el oprobio y de
ningún modo pueden ser permitidos por una sociedad que está en constante búsqueda de paz e
igualdad.
3. Al finalizar la lectura se puede inferir que los grupos que mayormente se ven afectados por
estos discursos son minorías. Ya sea que son vistas de esta forma por su género, raza, color,
etnia o preferencia sexual. Por lo cual es importante concientizar y educar sobre el tema no
solo a las generaciones actuales sino a las que están por venir. La lucha contra el racismo, la
discriminación y la desigualdad solamente puede ser combatida con educación y cero
tolerancia hacía los discursos de odio.
Referencias
López, E. M. (31 de enero de 2013). Discurso. Obtenido de Diccionari de Lingüística:
[Link]
Naciones Unidas Derechos Humanos . (1996). Discurso de Odio . Obtenido de Naciones Unidas
Derechos Humanos : [Link]
Victor Abramovich, M. J. (2021). El Límite Democrático de las Expresiones de Odio. (TESEO,
Ed.) Obtenido de Principios constitucionales modelos regulatorios y políticas públicas.