IGNACIO WARNES
BIOGRAFÍA
BIANCA MENDOZA ALVAREZ
CURSO 2DO “C”
COLEGIO NACIONAL FLORIDA
Tabla de contenido
IGNACIO WARNES................................................................................................................................ 2
FAMILIA ............................................................................................................................................... 3
INICIOS Y CARRERA MILITAR ............................................................................................................... 3
SANTA CRUZ DE LA SIERRA .................................................................................................................. 4
MUERTE EN COMBATE ........................................................................................................................ 5
IGNACIO WARNES
Nacido en Buenos Aires, un 27 de noviembre de 1770, fue
un militar y político porteño rioplatense que dirigió las principales batallas en
la provincia de Santa Cruz de la Sierra. Participó en el bando realista durante la
defensa hispánica contra las invasiones inglesas, pero luego se pasó al bando
revolucionario y jugó un rol destacado en la guerra de Independencia de la
Argentina (según el actual margen territorial, también en la de Bolivia).
Es considerado uno de los grandes próceres de la Independencia de Santa
Cruz entre 1813 y 1816, esto a pesar de haber realizado una controvertida campaña
en la que se destruyó el patrimonio histórico de las misiones jesuíticas chiquitanas.
Monumento de bronce a Ignacio Warnes en Santa Cruz de la Sierra.
Murió en la batalla de El Pari, una de las más sangrientas de la guerra de la
independencia, derrotado por el realista Francisco Xavier de Aguilera. En
consecuencia, la cabeza de Warnes fue exhibida en una pica.
FAMILIA
Era hijo del comerciante Manuel Antonio Warnes y Ana García de Zúñiga,
perteneciente a una de las familias más ricas del virreinato. Entre algunos de sus
hermanos se encontraban el sargento Martín Warnes, Manuela Warnes, primera
dama de Chile por ser cónyuge del general José Joaquín Prieto, y Martina Warnes,
una de las primeras "patricias argentinas".
Era sobrino de los estancieros Juan Francisco García de Zúñiga y Esteban García
de Zúñiga, y primo hermano del político rosista Victorio García de Zúñiga y del
militar Tomás García de Zúñiga, de activa participación en la Banda Oriental.
INICIOS Y CARRERA MILITAR
De joven se volcó a las milicias e ingresó como cadete en el Cuerpo
de Blandengues de Montevideo, destinado a cuidar las fronteras. El 2 de enero de
1799 fue nombrado alférez del Cuerpo de Blandengues de Buenos Aires. Entre
1806 y 1807 combatió en las Invasiones Inglesas bajo bandera del cuerpo de
caballería de frontera del que formaba parte. En 1810 se adhirió a la Revolución de
Mayo y se alistó en los ejércitos de la emancipación. Forjó una estrecha amistad
con el general Manuel Belgrano. Así fue que Belgrano lo puso a su mandó y pasó a
ser uno de sus principales hombres de confianza en batalla. Tal era la cercanía, que
revistó como su lugarteniente y secretario privado durante la expedición al
Paraguay.
En esa campaña fue comisionado como embajador parlamentario. El capitán
Warnes llevó el parlamento, pero fue apresado por Pablo Thompson, jefe de un
destacamento paraguayo apostado en la margen opuesta del río y remitido
engrillado a Asunción, desde donde fue enviado a Montevideo. Tras ser liberado,
se incorporó a las fuerzas del Ejército del Norte y fue promovido al grado de teniente
coronel.
Fue nombrado jefe del Regimiento N° 6 de Infantería, conocido como 6 del Perú.
Se destacó en las batallas de Tucumán y Salta, luego de las cuales el Ejército del
Norte reintentó la liberación del Alto Perú.
SANTA CRUZ DE LA SIERRA
Tras estos sucesos, Belgrano lo comisionó en 1813 desde Potosí, para que
avanzara por el Chaco Boreal y ocupara la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, de la
que fue nombrado Gobernador por el mismo general. Asumió el gobierno bajo la
autoridad de las Provincias Unidas del Río de la Plata, pero en la práctica se manejó
con absoluta independencia.
Organizó allí un ejército formal, instruyendo personalmente a sus hombres y
fabricando su propio armamento. Mientras el resto del Ejército se retiraba
a Salta logró mantener el control de su provincia. Se mostró como un brillante
organizador militar; reforzó tanto la caballería como la artillería, y aumentó la
infantería creando el batallón de "Pardos y Morenos", al estilo de los de Buenos
Aires, decretando la libertad inmediata de todos los esclavos de la provincia.
Mantuvo un gobierno autónomo y no coordinó sus acciones con el jefe de la región
de La Laguna, Manuel Ascensio Padilla, esposo de Juana Azurduy.
A pesar de presentarse conflictos en la relación con Juan Antonio Álvarez de
Arenales, gobernador de Cochabamba, se mostró decisivo y se apuró en ayudarlo
cuando este debió evacuar la ciudad, luego de ser vencido por el coronel José
Joaquín Blanco en el combate de Angostura. Juntos derrotaron a los realistas en
la batalla de La Florida, el 25 de mayo de 1814. En esa batalla, Arenales fue
alcanzado por una partida enemiga, y dejado por muerto con varios cortes de sable
en la cabeza, pero salvó la vida. Por ello, cuando la batalla estaba casi terminada,
Warnes desafió y mató en duelo de sables al comandante, coronel Blanco.
A su retorno a Santa Cruz, se presentaron problemas políticos internos y Warnes
optó por presentar su renuncia. Sin embargo, sus allegados pidieron que regrese a
su cargo en agosto de 1815. Fue posesionado con la ceremonia de rigor y los
simpatizantes de la Revolución en el vecindario costearon la campaña a Chiquitos,
donde se encontraban los realistas Udaeta y Altolaguirre con 5000 hombres
armados.
Regresado el Ejército del Norte, entró en contacto con el general José Rondeau,
ofreciéndole caballos y tropas de caballería, además de servicios de mensajes y
coordinación. Rondeau rechazó el ofrecimiento y decidió enviar al
exgobernador cordobés Santiago Carrera a reemplazarlo en el gobierno de Santa
Cruz. Warnes estaba en la zona selvática de Chiquitos, persiguiendo a una división
realista, por lo que Carrera pudo entrar en la ciudad. Pero los partidarios de Warnes
provocaron una revuelta, en que Carrera fue muerto con varios de sus
acompañantes.
Mientras tanto, Warnes alcanzaba y derrotaba a los realistas de Chiquitos, el 7 de
octubre, en la batalla de Santa Bárbara (hoy ubicada cerca de San Rafael, en la
provincia Velasco al noroeste de Santa Cruz, que limita con Brasil)
MUERTE EN COMBATE
Pocos días más tarde, derrotado Rondeau en la Batalla de Sipe Sipe, quedó Warnes
nuevamente a cargo de Santa Cruz "hasta que, repuestas sus fuerzas, pueda este
Ejército volver...", como le dejó dicho Rondeau. Pero el Ejército del Norte nunca
regresó, y Warnes y Padilla se vieron cada día más presionados por el avance de
los realistas.
El general Pezuela puso sus ojos en el centro del continente, y en diciembre
desplazó al batallón Fernando VII en persecución de los patriotas, instruyendo su
aumento y reforzamiento en la marcha.
En 1816 se reunió en San Miguel de Tucumán el Congreso en el mes de julio
declaró la "Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica". El general
Belgrano envió copia del Acta al gobernador Warnes en Santa Cruz, como consta
en su correspondencia dirigida a Güemes.
En septiembre de 1816, el coronel realista Francisco Javier Aguilera, nacido en
Santa Cruz, derrotó y ejecutó a Padilla en La Laguna, junto a 700 de sus hombres,
que murieron con las armas en la mano. En noviembre avanzó hacia su ciudad natal
con 1600 hombres.
Warnes salió con más de 1200 soldados al encuentro de Aguilera en la batalla de
El Pari. La caballería realista fue vencida y perseguida hasta el pueblo de Peji, y la
división de Aguilera perdió la mayor parte de sus hombres, pero Warnes fue
alcanzado por una bala de cañón y muerto. La infantería patriota siguió el combate
hasta caer la noche. Cuando la victoriosa caballería, comandada por el coronel José
Manuel Mercado, llegó al campo de El Pari, ya no era posible combatir y la falta del
líder mermó los ánimos del comandante de la infantería Saturnino Salazar. Fue la
batalla más sangrienta de la emancipación y una de las más largas, pues comenzó
a las 11 de la mañana y continuó hasta la noche. El propio comandante realista
escribió: “…después de la más sangrienta batalla… violenta y rigurosa hasta las
seis de ella, y subsiguiente sin intervalos toda la noche…” (Aguilera).
En vano se intentó definir la batalla a bayoneta. En el Campo del Pari quedaron
tendidos más de 2000 hombres, de ambos bandos, y varias mujeres cruceñas que
asistían como auxiliares. Allí sucumbió totalmente el famoso batallón Fernando VII,
en manos de los Pardos Libres de Santa Cruz, del que sobrevivió solo un soldado.
También fue aniquilado gran parte del batallón Talavera de la reina, frente a la
infantería de los Voluntarios de Santa Cruz.
Aguilera entró a su ciudad dos días después con sólo 200 sobrevivientes y un solo
comandante de apellido Rocabado. Ordenó clavar la cabeza de Warnes en
una pica, y colocarla en la plaza de Santa Cruz de la Sierra. No obstante, el retraso
causado por la campaña de Aguilera y la pérdida de casi todos sus hombres, en
esta batalla se frustraron los planes de Pezuela de invadir Salta y las provincias del
sur por ese flanco.
En los siguientes meses vinieron los fusilamientos y la persecución de mujeres por
parte de los "tablas", pese a las prohibiciones del nuevo gobernador. Aquellas
valientes viudas de El Pari, se habían refugiado en la campiña y ante el acoso de
los soldados los fueron matando uno a uno, quedando solo 13 con vida. Así el
ejército invasor acabó en Santa Cruz y Aguilera dedicó más tiempo a obras de
desarrollo.
La caballería y el resto de la infantería patriota sobreviviente sumaron 350 hombres,
quienes se refugiaron en el fuerte de Saipurú (provincia Cordillera) y desde allí
continuaron la lucha hasta vencer y tomar la plaza de Santa Cruz el 14 de febrero
de 1825. Semanas después se realizó el sepelio de Warnes con honores.
Aguilera logró escapar y fiel a sus ideales intentó un levantamiento a favor de la
corona en 1828. Fue ejecutado y su cabeza colocada en una pica en la plaza
de Vallegrande.