Terapia narrativa
Introducción
La terapia narrativa es una escuela de psicoterapias que empezó a desarrollarse en
Oceanía entre Australia y Nueva Zelanda a finales de la década de 1970 y principios de la
década siguiente.
Los dos autores referentes de esta escuela de psicoterapia son :
Michael White :un trabajador social australiano
David Epson: un licenciado en sociología y antropología.
La primera obra de estos autores que a su vez es considerada como la obra fundacional de
esta escuela es un libro que se tradujo en el año 1993 con el título en español de medios
narrativos para fines terapéuticos pero que originalmente se dictó por primera vez en el año
1980 en Australia.
La terapia narrativa va a tomar influencia de diversos autores como Beatson, Bruner
Foucault y Derrida.
📌 Nosotros trabajamos dos materiales de esta escuela:
📍 Reescribir la vida de Michael White que básicamente es una entrevista que le realizan a
📍 Medios narrativos para fines terapéuticos capítulo 1 y 2
él.
Medios Narrativos Para Fines Terapéuticos Cap 1
Antecedentes:
Beatson:
Método interpretativo:
White nos comenta que fue a partir de Beatson cómo llegó a conocer el método
interpretativo, no en términos psicoanalíticos, sino haciendo alusión a que cuando los
expertos de las ciencias sociales estudian los procesos por los cuales se descifra el mundo
lo hacen a partir del método interpretativo. La posibilidad de interpretar los hechos que se
están estudiando está basada en un contexto que sirve de marco de inteligibilidad a lo que
está sucediendo. Dado que no podemos conocer la realidad objetiva todo conocimiento
requiere un acto de interpretación.
Bateson afirmaba que no era posible acceder a la realidad objetiva, por ende afirma que la
comprensión que tenemos de un hecho, o el significado que le atribuimos está determinado
por su contexto.
Por su parte, White nos dice que en relación a la terapia familiar el método interpretativo
sostiene que el significado que los miembros atribuyen a los hechos es lo que determina el
comportamiento. Es a partir de esto que este autor se interesó en observar cómo las
personas organizan su vida alrededor de ciertos significados y cómo al hacerlo contribuyen
inadvertidamente a la supervivencia del problema. De esta manera, propone que las
respuestas de la familia a las exigencias del problema constituyen inadvertidamente el
sistema de apoyo a la vida del problema. Propone entonces la externalización del
problema como un mecanismo para ayudar a los miembros de la familia a apartarse de las
descripciones saturadas por el problema de sus vidas y relaciones
Dimension temporal:
Además, White nos dice que la obra de este autor lo llevó a prestar atención a una
dimensión que en general no tiene demasiado eco en la terapia que es la dimensión
temporal. Al afirmar que toda información es necesariamente la noticia de una diferencia y
que es la percepción de la diferencia lo que desencadenan todas las nuevas respuestas en
los sistemas vivos, demostró que situar los eventos en el tiempo es esencial para la
percepción de la diferencia, y por ende del cambio.
Bruner:
Analogías:
Otro aporte importante que toma esta escuela son algunos conceptos de la obra de Bruner
Gran psicólogo del siglo 20 y 21. Una de ellas es la idea de que las ciencias sociales
avanzan siempre produciendo analogías para interpretar sus objetos, no siendo la
psicología una excepción a esto.
La llamada analogía del mapa es común en las perspectivas psicológicas, por ejemplo, es la
que emplea la perspectiva freudiana que plantea una tópica del aparato psíquico a modo de
mapa. Sin embargo, White y Epson plantean los límites de esta analogía para explicar el
ciclismo y el funcionamiento anímico y proponen reemplazar la analogía del mapa por la
analogía del texto. Pues la analogía del texto permite incorporar algo que el mapa no dos
puntos la dimensión de la temporalidad, porque la estructura narrativa destaca el orden y la
secuencia en un sentido formal mientras que el mapa es un registro gráfico estático que
permite ver una tópica congelada.
La analogía del texto:
La analogía del texto permite considerar la interacción de las personas como la interacción
de los lectores respecto del texto.
Dado que no poseemos un conocimiento directo del mundo es necesario que para poder
entender nuestras vidas y expresarnos la experiencia deba relatarse y es justamente el
hecho de relatar lo que determina el significado que se atribuirá a la experiencia. Para poder
darle un sentido a su vida las personas deben organizar su experiencia en secuencias
temporales para así obtener un relato coherente de sí mismos y del mundo que los rodea
esta narración que se arma puede decirse que es un relato o autorrelato. Los relatos tienen
un comienzo (una historia), un medio (un presente) y un fin (un futuro).
El relato que construimos acerca de nuestras vidas es en términos de Beatsonianos el
marco de inteligibilidad, de comprensión que utilizamos para entender las reacciones que
tenemos, las cosas que hacemos, lo que pensamos, lo que sentimos etcétera. Este relato
de lo que es nuestra vida es lo que permite articular nuestra forma de ser, de pensar, de
relacionarnos etcétera.
Vale resaltar que una narrativa no puede abarcar jamás toda la riqueza de nuestra
experiencia vivida. En la estructuración de una narración se selecciona un conjunto de
hechos de nuestra experiencia quedando un bagaje de nuestra experiencia sin relatar.
De esta manera los relatos son constitutivos, moldean las vidas y las relaciones. Todo lo
dicho está recién nos lleva a señalar que la analogía del texto se diferencia a aquella
analogía que propone que en las personas o familias hay una estructura o patología
subyacente
Fragmento sacado de lal entrevista pero que se vincula:
Los seres humanos son seres interpretantes, pues interpretamos activamente nuestras
experiencias a medida que vamos viviéndolas. En este sentido, los autores sostienen que
sólo es posible esa interpretación a partir de tener cierto MARCO DE INTELIGIBILIDAD
que contextualice nuestra experiencia y posibilite que atribuyamos significados a esa
experiencia.
Justamente, lo que él llama “relato” es lo que constituye este marco de inteligibilidad. Este
relato da a las personas un sentido de continuidad y significado en sus vidas. Es decir, estos
relatos son constitutivos: modelan las vidas y las relaciones.
Sin embargo, el sentido de significado y continuidad que se logra a través de la narración de
las experiencias tiene un precio: ninguna narración puede abarcar TODA nuestra
experiencia vivida. Por eso, la estructuración de una narración requiere la utilización de un
PROCESO DE SELECCIÓN por medio del cual dejamos de lado aquellos hechos de la
experiencia que no encajan en los relatos dominantes que nosotros y los demás
desarrollamos acerca de nosotros mismos. Así, a lo largo del tiempo, gran parte de
nuestro bagaje de experiencias vividas queda sin relatar y nunca es “contado” o expresado.
Entonces, la analogía del texto propone la idea de que los relatos o narraciones que
viven las personas determinan su interacción y su organización, y que la evolución
de las vidas y de las relaciones se produce a partir de la representación de tales
relatos o narraciones.
El autor también habla de una “relativa indeterminación” de todos los textos. Puesto que la
presencia de significados implícitos, la diversidad de perspectivas de los lectores, la amplia
gama de metáforas disponibles para la descripción de los eventos, etc. confiere siempre a
todos los textos cierto grado de ambigüedad. Y esta indeterminación o ambigüedad exige
que las personas se comprometan en la generación de significados. En este sentido, los
relatos están llenos de lagunas que las personas deben llenar con determinados
significados para que sea posible representarlos.
La analogía del texto y la terapia
Las personas dan sentido a sus vidas y relaciones relatando su experiencia. Al interactuar
con otros en la representación de estos relatos, modelan sus propias vidas y relaciones. Si
aceptamos esta propuesta ¿Cómo explicamos entonces la experiencia que una persona
tiene sus problemas y la presentación de estos para la terapia?
White dirá que las personas experimentan problemas, para los que a menudo acuden
a terapia, cuando las narraciones dentro de las que relatan su experiencia, o dentro
de las que su experiencia es relatada por otros, no representan suficientemente sus
vivencias. Por lo tanto, suponemos también que en estas circunstancias, habrá
aspectos significativos de su experiencia vivida que contradigan estas narraciones
dominantes.
De esta manera la meta de la terapia se vincula con la generación de relatos alternativos
que le permitan a la persona representar nuevos significados, aportando con ellos
posibilidades más deseables, nuevos significados, que la persona experimenta como más
útiles, satisfactorios y con final abierto.
La experiencia vivida y los relatos alternativos
White nos va a decir que las personas tienen muchas experiencias vividas, pero solamente
una fracción de esta experiencia puede relatarse y expresarse en un determinado momento.
De esta manera, una gran parte de la experiencia vivida va a quedar por fuera del
relato dominante acerca de las vidas y las relaciones de las personas. Estos aspectos
de la experiencia que quedan por fuera del relato dominante constituyen una fuente rica y
fértil para la generación o regeneración de relatos alternativos.
Siguiendo a goffman white llama a estos aspectos de la experiencia vivida que caen por
fuera del relato dominante acontecimientos extraordinarios.
Estos acontecimientos extraordinarios incluyen toda la gama de sucesos, sentimientos,
intenciones, pensamiento, acciones etcétera que tienen una localización histórica que
puede ser presente o futura y que el relato dominante no puede incorporar.
La identificación de los acontecimientos singulares puede facilitarse mediante la
externalización de la descripción dominante, saturada de problemas, de la vida y de las
relaciones de una persona. La externalización del relato saturado de problemas puede
iniciarse fomentando primero la externalización del problema y rastreando después la
influencia del problema en la vida y las relaciones de la persona.
Se empieza por preguntar a la persona cómo ha estado el problema afectando a sus vidas y
sus relaciones. Al lograr separarse de la descripción de la vida saturada por el problema, es
decir de la lectura habitual del relato dominante, las personas están en mejores condiciones
para identificar los acontecimientos extraordinarios.
Una vez identificado los acontecimientos extraordinarios se le puede pedir a la persona que
les atribuya significado. Para que esta asignación de significado se pueda realizar es
importante que estos acontecimientos extraordinarios se organicen en un relato alternativo.
Se pueden utilizar diversas preguntas para ayudar a las personas a comprometerse en esta
adscripción de nuevos significados, preguntas que las involucren en la reescritura de sus
vidas y de sus relaciones. Al considerar la terapia como un contexto para la reescritura de
las vidas y las relaciones, he propuesto una terapia de mérito literario.
La renarración de la experiencia va a requerir de un compromiso activo de las personas en
la reorganización de su experiencia.
La narración dominante como conocimiento dominante y unidad de poder.
Un aspecto útil que la analogía del texto nos brinda es que nos ayuda a analizar los relatos
que proporciona el contexto sociopolítico de la experiencia de la persona. Hay que tener en
cuenta que los relatos de las personas que acuden a terapia siempre están
enmarcados en un contexto más amplio. La analogía del texto no solamente nos brinda
un marco que nos permita tener en cuenta el contexto sociopolítico de las personas sino
que también nos permite estudiar la acción y los efectos del poder sobre las vidas y las
relaciones.
Esto es importante ya que la dimensión del poder se ha pasado frecuentemente por alto en
la literatura terapéutica en general y sobre todo en la benévola visión que solemos tener de
nuestra propia práctica.
En este sentido White nos dice que hay que tener siempre presente el espectro más general
del poder, no solo sus aspectos represivos sino también sus aspectos constitutivos para
todo ello va a retomar a Michael Foucault
Michael Foucault:
El conocimiento y el poder como constitutivos
Generalmente se afirma que el poder es represivo en su acción y en sus efectos y negativo
en su fuerza y en su carácter. Sin embargo Foucault sostiene que nosotros experimentamos
sobre todos los efectos positivos y constitutivos del poder, que estamos sujetos al poder
por medio de verdades normalizadoras que configuran nuestras vidas y nuestras
relaciones. Estas verdades a su vez se construyen o producen en el funcionamiento del
poder.
Cuando Foucault habla de los efectos positivos del poder no hace alusión a lo positivo en el
sentido de algo deseable o beneficioso. Se refiere más bien a que el poder es constitutivo
o determinante de la vida de las personas. La idea de un poder cuyos efectos son
positivos conduce a una teoría acerca de su papel en la construcción de la vida de las
personas. Para Foucault no existen hechos objetivos o intrínsecos respecto a la
naturaleza de las personas, sino más bien ideas construidas a las que se les asigna
un estatus de verdad. Estas verdades son normalizadoras en el sentido de que
construyen normas en torno a las cuales se insta a las personas a moldear sus vidas.
Según Foucault un efecto primario de este poder a través de la verdad es la especificación
de una forma de individualidad. Es por esto que en vez de afirmar que esta forma de
poder reprime sostiene que subyugan: Forja a las personas como cuerpos dóciles y las
hace participar en actividades que apoyan la proliferación de conocimientos globales y
unitarios así como también las técnicas del poder.
Poder/ conocimiento
Al considerar la dimensión constitutiva del poder Foucault llega a la conclusión de
que poder y conocimiento son inseparables ya que un dominio de conocimiento es
un dominio de poder y un dominio de poder es un dominio de conocimiento.
Al situar conjuntamente a estos dos conceptos Foucault se opone a esta idea del poder y
del conocimiento que sugiere que el conocimiento se hace solamente problemático cuando
es ejercido por aquellos que tienen poder para alcanzar sus propios fines. Por el contrario,
va a argumentar que todos nosotros actuamos coherentemente dentro y a través de un
determinado campo de poder/conocimiento.
Todos estamos presos en una red o tela de araña de poder conocimiento, no es
posible actuar fuera de este dominio, y todos sufrimos simultáneamente los efectos
del poder y ejercitamos este poder en relación a los otros. Sin embargo, esto no
quiere que todas las personas sean iguales en el ejercicio del poder ni que unos no
sufran más que otros sus efectos de dominación.
Poder ascendente versus poder descendente
El análisis del poder que propone fucó es ascendente y no descendente. O sea, en
vez de decir que las técnicas del poder son activadas desde arriba para transformar a
los que están abajo, él propone que el origen de estas técnicas se producen el nivel
local.
Conocimientos subyugados
Fuco xD propone Dos clases de conocimientos subyugados. Uno está constituido por los
conocimientos eruditos previamente establecidos, que han sido excluidos por la revisión de
la historia llevada a cabo a partir de la aparición de un conocimiento más global unitario.
Para fuco estos conocimientos han estado enterrados, ocultos y disfrazados en una
coherencia funcional de sistematizaciones formales que busca enmascarar los efectos de
ruptura del conflicto y la lucha. Solo se pueden resucitar estos conocimientos por medio de
una erudición cuidadosa y meticulosa, y en esta resurrección se hace visible una vez más la
historia de la lucha y se cuestionan las pretensiones de verdad unitaria.
La segunda clase de conocimiento subyugado está constituida por aquellos que fucó
denomina conocimientos populares locales o indígenas, es decir, los conocimientos
regionales que están actualmente en circulación, pero a los que se niega el espacio en el
que podrían representarse adecuadamente. Se trata de conocimientos que sobreviven en
los márgenes de la sociedad y que se consideran de bajo Rango, insuficientes entre otros.
Para foucault es a través de la recuperación de estos conocimientos qué podemos
redescubrir la historia de las luchas y los conflictos puntos
Relatos alternativos y discursos culturalmente disponibles.
¿Cuáles son las implicaciones prácticas para la terapia del expuesto hasta recién?
Habíamos señalado que las personas experimentan problemas que con frecuencia
llevan a la terapia cuando las narraciones en las que cuentan su experiencia o en las
que su experiencia es narrada por otros no representan suficientemente bien su
experiencia vivida y, por ende, habrá aspectos de sus vivencias que contradigan esa
narración dominante. Ahora bien, a la luz del análisis del foucault, guay supone que
aquellas narraciones dominantes están significativamente influidas por los discursos
de verdad de los conocimientos unitarios.
Fragmento sacado de la entrevista pero que se vincula:
White señala siguiendo a Foucault que en nuestra cultura hay un relato dominante acerca
de qué significa ser una persona moralmente valiosa. Este relato puede exaltar por ejemplo
la seguridad en sí mismo, la autonomía, la realización personal, etcétera. Desde la posición
que estamos discutiendo aquí, se considera que estas ideas prescriben una manera de
decir y de pensar que moldea eso que llamamos individualidad. Esta individualidad es una
manera de ser que en realidad no es más que una manera culturalmente preferida de ser.
Por ende, para White, este relato dominante no representa un modo de vida auténtico o una
expresión real o genuina de la naturaleza humana, sino más bien, una especificación o
prescripción de preferencias culturales. Y estas mismas descripciones o relatos de cómo
sería una vida si fuera correcta moldean nuestras vidas, nuestros pensamientos, nuestras
relaciones con nosotros mismos y con los demás, incluso la relación con nuestros cuerpos.
Todo eso al servicio de reproducir el modo de ser predominante una cultura específica.
De este modo la idea sería la siguiente: existen múltiples relatos y la propuesta es de
qué manera podríamos incorporar esos múltiples relatos alternativos en el trabajo
terapéutico que critiquen o pongan en duda o pausa el relato cultural dominante que
Martín esas otras formas y las mantiene fuera o al margen.
PODER Y ASPECTO POLITICO EN LA TERAPIA
Si aceptamos la idea de que poder y conocimiento son inseparables, y si aceptamos que
estamos inmersos en redes de poder/conocimiento que hace que ejerzamos poder sobre
otros y sobre nosotros mismos, entonces hay que tener un visión crítica sobre nuestras
prácticas. Pues para White debemos suponer que siempre estamos participando
simultáneamente en ámbitos de poder y de conocimiento, y en vez de pensar que la
terapia nada tiene que ver con el control social, tenemos que suponer que esa posibilidad
siempre está presente.
Para un terapeuta es muy fácil imponer alguna verdad porque existe un desequilibrio
de poder en las relaciones con las personas que solicitan la ayuda del terapeuta. Y
sostiene que si somos capaces de tener en cuenta esto, es posible que se tomen
medidas para evitar la imposición de ciertas verdades.En este sentido, es importante la
identificación y la crítica de aquellos aspectos de nuestro trabajo que podrían
vincularse con las técnicas de control social, y es justamente lo que hace que
estemos comprometidos inevitablemente con una actividad política.
Pues se trata de una actividad política no en el sentido de presentar propuestas
ideológicas alternativas, sino de una actividad política que CUESTIONA las técnicas de
poder por medio de las cuales se someten a las personas a una ideología dominante.
Por ello, por ejemplo, la técnica de la “externalización del problema” que propone
White ayuda a las personas a identificar los conocimientos unitarios y
los discursos de verdad a los que están sometidas para así liberarse de ellos. A
partir de la externalización las personas pueden cuestionar las verdades que especifican
sus vidas, es decir, NO DEJARSE SUBYUGAR por los conocimientos unitarios, abriendo
a la posibilidad de la circulación de conocimientos alternativos o subyugados (aca White
hace analogías con las consideraciones de Foucault sobre los conocimientos
subyugados).
Así las personas pueden adoptar una perspectiva reflexiva y pueden considerar nuevas
opciones para cuestionar las verdades que experimentan como definidoras y
especificadoras de ellas mismas y de sus relaciones.
En este sentido, White plantea que las prácticas externalizadoras pueden ser
consideradas como “contraprácticas”, en el sentido de que abren a la posibilidad
de que las personas puedan “deconstruir” (lo toma de Derrida) significados
anclados en relatos dominantes y reescribir relatos alternativos en torno a sí
mismos y sus relaciones.
Con esta propuesta, lo que los White propone es justamente la no contribución por
parte de los terapeutas a reproducir los relatos dominantes y, por el contrario, a su
cuestionamiento. En este sentido, rescata el aspecto político de la terapia.
Externalización del problema y técnicas de la terapia narrativa
La primera parte del trabajo consiste en tratar obtener conocimiento acerca de aquello por lo
que han estado atravesando. En este sentido, lo primero sería intentar comprender a las
personas que acuden a terapia y que ellas sepan de este entendimiento, así se podría
construir una confianza entre ambas partes.
En segundo lugar, se intenta crear una atmósfera diferente en relación al problema, a través
de lo que White denomina una “conversación externalizadora” o “externalización del
problema”.
A veces los problemas les presentan a las personas lo que ellas toman como verdades
inamovibles sobre su carácter, sus formas de ser, de vincularse, etc. de modo que esas
verdades terminan por tener un efecto totalizante en sus vidas. La idea de que los
problemas son intrínsecos a las vidas de las personas lo único que genera es un
REFUERZO de esas verdades y perpetúa el problema. Así como también generan que sea
más difícil para las personas experimentar posibilidades alternativas.
Justamente, las conversaciones externalizadoras cuestionan esto, pues generan que
las personas vean al problema no como intrínseco a ellas sino como algo que está
actuando sobre ellas desde el exterior.
Entonces: White y Epston proponen la externalización como un abordaje terapéutico que
insta a las personas a cosificar y, a veces, a personificar, los problemas que las
oprimen. En este proceso, el problema se convierte en una entidad separada, externa
a la persona o la relación a la que se atribuía.
Yo Michael White inicié mis intentos sistemáticos en este sentido hace aproximadamente 10
años. Estas primeras aproximaciones tuvieron lugar principalmente en el trabajo con
familias que acudían a terapia por problemas identificados en los hijos.
(Ejemplo: es común oír a padres decir “El problema ES Johnny”. En respuesta a esto, el
terapeuta debe formular preguntas que introducen una conversación más externalizadora
acerca de lo que resulta problemático: “¿de qué modo está el problema afectando la vida de
Johnny? ¿qué le está haciendo a sus amistades? ¿Cómo interfiere en la relación con
ustedes como padres? ¿cómo afecta el problema la imagen que Johnny tiene de sí mismo?”
etc.)
Al ayudar a la familia a separarse y separar sus relaciones del problema, la externalización
habría la posibilidad de que se pudieran describir a sí mismo y a sus relaciones de
una perspectiva nueva, no saturada por el problema. Desde esta nueva perspectiva
las personas eran capaces de descubrir hechos acerca de su vida y relaciones que
anteriormente, desde el relato saturado por el problema, no estaban en condiciones
de percibir.
Luego de esto, White, vuelve a postular lo que ya había postulado previamente de que
cuando las personas experimentan problemas por los que van a terapia se debe a que las
narraciones con la que están relatando su vida y o en las que otros otros están contando su
experiencia no representan suficientemente su experiencia vivida y, que en este caso, habrá
aspectos significativos y vitales de su experiencia que contradigan estas narraciones
dominantes.
La externalización del problema permite a las personas separarse de los relatos
dominantes que han estado dando forma a sus vidas y sus relaciones. Al hacerlo,
recuperan la capacidad de identificar aspectos previamente ignorados, pero cruciales, de la
experiencia vivida coma aspectos que no hubieran podido ser predichos a partir de la
lectura del relato dominante. Y de esta manera, siguiendo a goffman, él va a llamar a estos
aspectos de la experiencia acontecimientos extraordinarios.
Una vez que se identifican los acontecimientos extraordinarios puede estimularse a las
personas a que desarrollen nuevos significados en relación con ellos. Para esto es
necesario que estos acontecimientos extraordinarios pasen a formar parte de una historia
alternativa de la vida de la persona. Denominando entonces guay como relato extraordinario
a esta historia alternativa. Además nos comenta que ha elaborado un modo de plantear
preguntas que alienta a las personas a localizar, generar, o resucitar historias alternativas
que expliquen los acontecimientos extraordinarios. Al tomar en consideración estas
preguntas y responderlas, las personas obtienen redescripciones extraordinarias y nuevas
de sí misma y de sus relaciones. Las preguntas de redescripción pueden también ayudar a
las personas a revisar su relación consigo misma.
entonces se pueden introducir preguntas que lleven a las personas a profundizar en estas
historias alternativas. Estas preguntas llevan a investigar alguna de las posibilidades
extraordinarias y nuevas que suelen acompañar a los relatos extraordinarios y a las redes
descripciones extraordinarias de la persona y sus relaciones. Es llamado a estas preguntas
de difusión extraordinaria.
De esta manera güey plantea que la terapia inspirada en la externalización de problemas
facilita la reescritura y va a describir alguna de las prácticas asociadas a la externalización
del problema
Prácticas asociadas a la externalización de problemas
Preguntas de influencia relativa.
White nos dirá que se ha dado cuenta que estás preguntas son eficaces a la hora de ayudar
a las personas a externalizar el problema.
Este proceso se pone en marcha al inicio de la primera entrevista, consiguiendo que las
personas se involucren y inmediatamente en la tarea de separarse del problema.
Las preguntas de influencia relativa se componen de dos conjuntos de preguntas. El
primero anima a las personas a trazar el mapa de la influencia del problema sobre sus vidas
y sus relaciones, mientras que el segundo las insta de escribir su propia influencia sobre la
vida del problema.
Estas preguntas los arranca de un mundo fijo y estático en el que los problemas son
intrínsecos a las personas y las relaciones.
Describir la influencia del problema
Se realizan preguntas que animan a las personas a rastrear la influencia del problema sobre
sus vidas y relaciones. Estas preguntas ayudan a identificar la esfera de influencias del
problema, que pueden abarcar el ámbito conductual, emocional, físico, interaccional y
actitudinal.
Así se identifica la descripción saturada por el problema de la vida familiar, una descripción
mucho más extensa que la que se ofrece habitualmente del problema en sí, esto abre un
campo muy amplio para la posterior búsqueda de acontecimientos extraordinarios
Describir la influencia de las personas
Una vez que se ha obtenido una descripción de la esfera de influencias del problema se
pasa a plantear un segundo conjunto de preguntas que invitan a los clientes a describir su
propio influencia, así como la influencia de sus relaciones sobre la vida del problema. Estas
preguntas brindan información que contradice la descripción saturada del problema de la
vida familiar y ayuda a las personas a identificar su competencia y sus recursos ante la
adversidad. generalmente a las personas les cuesta encontrar ejemplos de su propio influjo
sobre la vida del problema. Pero, a estas alturas, la identificación de la influencia del
problema ha preparado el terreno para la identificación de la influencia de las personas.
White también menciona ciertas “subcategorías” de los acontecimientos extraordinarios,
en función de si son pasados, actuales o futuros. Los acontecimientos extraordinarios
pasados son aquellos que se identifican a partir de una revisión histórica de la influencia
de las personas sobre el problema. Es decir, el recuerdo de hechos o sucesos que
contradigan los efectos que el problema tiene sobre sus vidas y relaciones.
Por otro lado, los acontecimientos extraordinarios actuales son los que se producen
en el transcurso de la terapia.
Por último, los acontecimientos extraordinarios futuros son aquellos que se
identifican revisando las intenciones o planes que tiene la persona para escapar de la
influencia del problema.
White y Epston resaltan el hecho de que, aunque la externalización del problema permite
a las personas separarse de estos problemas, esta práctica no las releva de su
responsabilidad en el mantenimiento de los mismos. De hecho en la medida en que
estas prácticas ayudan a las personas a hacerse conscientes de y describir su relación
con el problema, les permite asumir su responsabilidad con respecto al problema que
antes no estaba a su alcance.
Las prácticas asociadas a la externalización del problema permiten:
a. Liberar a las personas de las descripciones saturadas del problema al separarse
de él como algo “externo”.
b. Fomentar la generación de relatos alternativos más gratificantes al encontrar
acontecimientos extraordinarios que contradicen el problema presentado
como relato dominante.
c. Que las personas desarrollen una nueva relación con el problema, fomentando
así una nueva sensación de agencia personal. Con ello, las personas son
capaces de asumir su responsabilidad en la búsqueda de nuevas posibilidades
para su vida.
PROCESO DE RE-NARRACIÓN
En este proceso de reescritura existe una colaboración constante entre terapeuta y familia.
Esto es importante, a saber, destacar la participación activa de la familia, puesto que si bien
el terapeuta puede hacer preguntas que privilegien a los sub-relatos y a aspectos
desatendidos de la experiencia, nunca puede completar los detalles de la reescritura
alternativa de la vida. Por ejemplo, el terapeuta puede sentir mucha curiosidad acerca de
determinados acontecimientos, acerca de cómo determinados eventos podrían estar
vinculados con otros, pero en realidad no puede establecer de qué manera o cómo están
vinculados, sino que ese trabajo de ensamble lo hace la familia.
Quizá el terapeuta podría preguntar: “¿es posible que haya alguna conexión entre este
acontecimiento y este otro de hace dos meses?”... Uno de los resultados de este proceso es
que las personas comienzan a situar estos otros acontecimientos alternativos de sus vidas
en SECUENCIAS específicas de acontecimientos A LO LARGO DEL TIEMPO.
Se genera así el objetivo de que la familia formule una “contra-trama” o “trama alternativa”
que posibilita que los integrantes de la familia puedan dar sentido a una diversidad de
OTRAS experiencias que se ajusten a esta nueva trama.
Esta formulación de una trama alternativa facilita la adscripción de significado a toda una
serie de experiencias que anteriormente no habían sido tenidas en cuenta.
PAISAJES DE LA ACCIÓN Y PAISAJES DE LA CONCIENCIA (esto aparece en la
entrevista)
White tomó estos términos de Jerome Bruner. La idea es que los relatos tienen
paisajes duales: paisajes de la acción y paisajes de la conciencia o de significado.
● El paisaje de la acción está constituido por experiencias de acontecimientos
que están reunidos en secuencias temporales. Si eliminamos algunos de
estos tres elementos (las experiencias de los acontecimientos, las secuencias y
el tiempo) no tendríamos relato. En este sentido, el paisaje de la acción
proporciona la estructura rudimentaria de los relatos.
Generalmente, cuando las personas van a terapia y hablan sobre lo que los
llevó ahí, lo que hacen es describir el paisaje de acción de un relato dominante.
● El paisaje de la conciencia o paisaje de significado tiene que ver con las
interpretaciones que se hacen por medio de la reflexión sobre los eventos
que se suceden en los paisajes de acción. Entonces, las personas que acuden
a terapia, además de la descripción del paisaje de acción de los relatos
dominantes, también van a hacer una descripción del paisaje de la conciencia, es
decir, determinar por medio de la reflexión lo que los eventos DICEN acerca de los
deseos,preferencias, cualidades, características, motivos, objetivos, anhelos,
metas, valores, creencias y compromisos de diversas personas.
En el trabajo de reescritura, White sostiene que se invita a las personas a practicar un
intercambio entre ambos paisajes. Con ello quiere indicar la naturaleza recursiva de
estos paisajes, pues se trata de procesos zigzagueantes. En este sentido, si el paisaje
de acción cambia, pero la manera en que es interpretado no lo hace, entonces no hay una
verdadera diferencia.
De lo que se trata en el trabajo de reescritura es de generar que las personas reflexionen
sobre los significados (o sea, sobre el paisaje de conciencia) de ciertos acontecimientos
alternativos en el paisaje de acción y que determinen cuáles de esos eventos presentes
en los paisajes de acción reflejan mejor las descripciones preferidas de características,
motivos, creencias, etc. De manera que generen paisajes alternativos de la acción y
la conciencia.
Por ejemplo, que el terapeuta diga: “Al revisar los eventos que sucedieron en aquel
entonces (p. acción), ¿que le dicen acerca de lo que usted creía (p. cc.) que era
realmente importante en su vida?” De esta manera, al referir un paisaje al otro, se genera
un salto del paisaje de acción al de conciencia. O inversamente: “¿Tiene usted conciencia
o registro de otros acontecimientos en su vida que reflejan esta creencia específica
acerca de lo que usted considera importante?” y así estamos de nuevo en el paisaje de
acción.