UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL
ESTADO DE MÉXICO
TEMA
UNIVERSIDAD DE IXTLAHUACA CUI, A.C.
DEPRESIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE
PSICOLOGÍA
EN ADULTOS
MAYORES
P R E S E N T A N:
NOMBRES:
Mariana Bautista Isidro 2260925
Mariadna Iglesias Guerrero 2260962
Daiana Ayelen Leon Granados 2260965
Shesly Paulina López Aniceto 2260967
Síntomas depresivos
Angel Misael en adultos mayores
Maldonado que asisten a “Casa de día” en
Molina 1942707
Ixtlahuaca
ASESOR: Dr. Juan Carlos Angeles de Jesús
Objetivo IXTLAHUACA, MÉXICO; AGOSTO DE 2024
AGOSTO 2017
Identificar síntomas depresivos en adultos mayores que asisten a “Casa de día” en
Ixtlahuaca
Contenido
Resumen
Presentación
Contenido
INTRODUCCIÓN..................................................................................................... 3
PLANTAMIENTO DEL PROBLEMA.........................................................................5
Pregunta de investigaciónn......................................................................................8
Tipo de estudio.........................................................................................................8
Definición de variables.............................................................................................8
Definición del universo de estudio............................................................................9
Definición de muestra.............................................................................................. 9
Instrumento:............................................................................................................. 9
Diseño de la investigación: No experimental de tipo transversal descriptivo.........11
Especificación de la captura de información..........................................................12
[Link] esperados............................................................................................2
CAPITULO 1 CONCEPTUALIZACIÓN DE LA DEPRESIÓN EN ADULTOS EN
ADULTOS.................................................................................................................3
¿Qué es la depresión?.............................................................................................3
¿Qué son los adultos mayores?...............................................................................5
Síntomas de la depresión.....................................................................................5
Efectos de la depresión........................................................................................ 6
Deterioro de la depresión......................................................................................7
CAPÍTULO 2 CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS Y SOCIALES DEL ADULTO
MAYOR.................................................................................................................... 7
Factores psicosociales que intervienen en la depresión del adulto mayor..............7
Rol de la familia en el cuidado del Adulto mayor..................................................8
Factores de riesgo (general).................................................................................9
Factores de protección......................................................................................... 9
Aislamiento social............................................................................................... 11
Impacto del apoyo social....................................................................................12
Papel de las enfermedades crónicas en la depresión del adulto mayor.............12
CAPÍTULO 3 EPIDEMIOLOGPIA DE LA DEPRESIÓN EN ADULTOS MAYORES13
Estadísticas de depresión en adultos mayores en México.................................13
Estadística de abandono al adulto mayor en México..........................................14
CAPITULO 4 MODELO BIOPSICOSOCIAL..........................................................15
Factores Biológicos.............................................................................................18
Factores Psicológicos.........................................................................................18
Factores Sociales............................................................................................... 19
CAPITULO 5 MÉTODO..........................................................................................19
REFERENCIAS......................................................................................................19
INTRODUCCIÓN
El envejecimiento ha sido estudiado y descrito por varios autores a lo largo de la
historia. Aquí te presento algunas definiciones y perspectivas de diferentes
autores:
Según Erikson, la última etapa psicosocial es Integridad vs Desesperación. Esta
etapa incluye, “un recuento retrospectivo de la vida de uno hasta la fecha;
cuánto abraza la vida como haber sido bien vivida, a diferencia de lamentar
haber perdido oportunidades” (Erikson, 1982, p. 112). Aquellos en la edad adulta
tardía necesitan lograr tanto la aceptación de su vida como la inevitabilidad de su
muerte (Barker, 2016). Simone de Beauvoir: En su libro "La vejez", Beauvoir
explora las implicaciones sociales, culturales y filosóficas del envejecimiento,
argumentando que la sociedad margina a los ancianos.
Según la perspectiva biológica, el envejecimiento es el proceso natural de
deterioro de las funciones fisiológicas del organismo, que conduce a una
disminución de la capacidad para adaptarse al medio ambiente y aumentar el
riesgo de muerte (Carlino, 2015; Romero, 2018) por otro lado, desde la
perspectiva psicológica, el envejecimiento se refiere a los cambios cognitivos,
emocionales y sociales que ocurren a medida que las personas envejecen,
influyendo en su bienestar y calidad de vida (F. R., & Daniel, 2019).
La salud mental de los adultos mayores es una preocupación creciente en el
ámbito de la atención geriátrica, especialmente en comunidades como Ixtlahuaca,
donde la estructura social y cultural tiene un impacto significativo en el bienestar
de esta población (Abaunza, 2002). A medida que las sociedades envejecen, se
vuelve cada vez más crucial comprender y abordar las complejidades asociadas
con la salud mental de los mayores. En este contexto, la "Casa de día" emergen
como instituciones clave en la provisión de apoyo y cuidado durante el día para
adultos mayores, ofreciendo un espacio que combina actividades recreativas,
sociales y terapéuticas.
A pesar de los esfuerzos para promover la salud y el bienestar en estos centros, la
depresión sigue siendo un desafío significativo para muchos adultos mayores. Los
síntomas depresivos en esta población pueden manifestarse de manera sutil o
intensa, y a menudo están vinculados a factores como la soledad, la pérdida de
independencia, el duelo por la pérdida de seres queridos y problemas de salud
crónicos. Estos factores pueden impactar profundamente en la calidad de vida y
en la capacidad de los individuos para disfrutar de una vida plena y activa.
La depresión en adultos mayores es un problema común que puede ser
desencadenado por cambios en la vida, como la pérdida de un ser querido, la
disminución de la independencia o la aparición de enfermedades crónicas.
- Sentimientos de tristeza, inutilidad, angustia, ansiedad e irritabilidad.
- Pérdida de interés en las actividades cotidianas que antes eran
placenteras.
- Alteraciones del sueño o del apetito.
- Deterioro de las funciones físicas.
- Dificultad de concentración y olvidos
El entorno de una "Casa de día" ofrece múltiples beneficios, tales como la
socialización y el acceso a actividades estructuradas que pueden mitigar algunos
de los riesgos asociados con la depresión. Sin embargo, la interacción social y la
estructura no siempre son suficientes para prevenir o tratar los síntomas
depresivos. Por lo tanto, es esencial evaluar cómo estas instituciones pueden
enfrentar y manejar efectivamente los síntomas depresivos para garantizar que los
adultos mayores reciban el apoyo necesario.
El análisis de los síntomas depresivos en estos centros no solo contribuirá a la
mejora de los servicios de atención para los adultos mayores, sino que también
proporcionará una base para futuras investigaciones y políticas públicas que
aborden de manera integral la salud mental de esta población vulnerable. En
última instancia, el objetivo es promover un envejecimiento saludable y apoyar a la
detección de síntomas depresivos en adultos mayores en el municipio.
Este estudio se enfoca en los síntomas depresivos entre los adultos mayores que
asisten a una "Casa de día" en Ixtlahuaca, el objetivo será Identificar síntomas
depresivos en adultos mayores que asisten a “Casa de día” en Ixtlahuaca
PLANTAMIENTO DEL PROBLEMA
En el estudio nacional realizado por (Juárez 2020), titulado "Frecuencia de la
sintomatología depresiva y tratamiento", se investigó la prevalencia de la
depresión en personas mayores afiliadas a instituciones de seguridad social de
salud en México. El objetivo principal fue determinar la frecuencia de síntomas
depresivos y su tratamiento en esta población. Se trató de un estudio descriptivo
que abordó variables como la depresión en adultos mayores y su relación con la
afiliación a servicios de salud.
La investigación incluyó una muestra de 3114 adultos mayores de siete estados
del país. Se utilizaron instrumentos como la escala de depresión geriátrica de
Yesavage (GDS), los índices Barthel y Lawton para evaluar la funcionalidad, y el
estado cognoscitivo fue medido mediante el Minimental de Folstein. El análisis de
los datos se realizó con el paquete estadístico SPSS (Statistical Package for the
Social Sciences), incluyendo también datos sociodemográficos de los
participantes.
Los resultados mostraron que el 88.5% de la población estaba cubierta por
servicios de salud. La prevalencia de depresión fue del 27.4%, pero
alarmantemente, el 96.8% de quienes padecían depresión no recibía tratamiento.
Además, el 18.9% presentaba dependencia funcional, el 16.2% deterioro
cognoscitivo y el 7.4% había sufrido al menos una caída con lesiones. Solo el
11.2% de los pacientes con depresión había sido diagnosticado en su clínica de
salud
En 2012, Sánchez llevó a cabo una investigación estatal titulada "Frecuencia de
los síntomas depresivos entre adultos mayores de la Ciudad de México". El
estudio tuvo como objetivo determinar la frecuencia de síntomas depresivos (SD)
en ancianos derechohabientes de la Ciudad de México. Se trató de un estudio
descriptivo que se centró en la depresión en adultos mayores.
La investigación incluyó una población de 7,749 adultos mayores de la Ciudad de
México. En la primera fase del estudio, se utilizó la Escala de Depresión Geriátrica
de Yesavage (GDS) de 30 ítems para evaluar la presencia de síntomas depresivos
significativos. Aquellos con un puntaje de 11 o más fueron considerados positivos
y, por lo tanto, se incluyeron en la segunda fase del estudio.
Los resultados mostraron que, en la primera fase, la prevalencia de síntomas
depresivos significativos fue del 21.7% (n=1,616) con un intervalo de confianza del
95% (IC-95%, 20.4-23.0). En la segunda fase, la muestra incluyó a 2,923 adultos
mayores, con una media de edad de 70.8 años, de los cuales el 61.7% eran
mujeres. En esta fase, el 12.0% (IC-95%, 9.2-15.3) presentó síntomas depresivos
significativos de depresión mayor, el 7.5% (IC-95%, 6.3-8.9) fue calificado como
probable, el 17.2% (IC-95%, 13.0-22.3) como posible, el 2.6% (IC-95%, 2.2-3.1)
presentó un episodio de depresión sub-umbral, y el 60.7% (IC-95%, 56.2-65.1) no
mostró síntomas depresivos significativos de episodios de depresión mayor.
Además, la frecuencia de síntomas depresivos significativos de depresión mayor
utilizando tanto el GDS como el CESDR fue de 6.5% (IC-95%, 3.3-12.4).
En 2022, Rodríguez llevó a cabo una investigación internacional titulada
"Depresión en adultos mayores", cuyo objetivo fue determinar la frecuencia de
depresión en adultos mayores que residen en las casas de abuelos del municipio
de Holguín. Este estudio descriptivo se enfocó en analizar la depresión en esta
población específica.
La investigación incluyó una muestra aleatoria de 84 adultos mayores de dichas
instituciones. Para la recolección de datos, se utilizaron diversos instrumentos,
como entrevistas semiestructuradas, el mini-examen del estado mental, la escala
de depresión geriátrica de Yesavage, el índice de Katz, la escala de Lawton, y la
revisión documental. Los resultados obtenidos se procesaron utilizando los
programas Epidat 3.1 y MedCalc.
Los resultados mostraron que un porcentaje menor de los sujetos estudiados
presentó depresión. Los mayores porcentajes de depresión se observaron en
hombres, en el rango de edad de 71 a 80 años, de raza blanca, con nivel de
escolaridad primario, viudos, con hijos, que vivían solos, con enfermedades
crónicas, antecedentes personales de trastornos mentales y sin deterioro
cognitivo.
Los estudios muestran que ciertos factores de riesgo, como la soledad, el
deterioro cognitivo, las enfermedades crónicas y los antecedentes de trastornos
mentales, están estrechamente relacionados con la aparición de la depresión en
los adultos mayores. Es crucial que las instituciones de salud, tanto públicas como
privadas, prioricen la atención psicológica y el acompañamiento integral de esta
población.
Brindar atención adecuada a los adultos mayores no solo mejorará su calidad de
vida, sino que también podría prevenir complicaciones adicionales como el
deterioro funcional y el aumento del riesgo de lesiones físicas, que a menudo
acompañan a la depresión no tratada. Por lo tanto, es esencial que los sistemas
de salud desarrollen estrategias efectivas para la detección temprana y el
tratamiento oportuno de la depresión en adultos mayores, asegurando que esta
población reciba el cuidado y apoyo que necesita.
Pregunta de investigaciónn
¿Cuales son los síntomas depresivos en adultos mayores que asisten a “Casa de
día” en Ixtlahuaca?
Tipo de estudio
Se realizara el tipo de investigación descriptiva la cual se encarga de puntualizar
las características de la población que está estudiando. Esta metodología se
centra más en el “qué”, en lugar del “por qué” del sujeto de investigación.
En otras palabras, su objetivo es describir la naturaleza de un segmento
demográfico, sin centrarse en las razones por las que se produce un determinado
fenómeno. Es decir, “describe” el tema de investigación, sin cubrir “por qué”
ocurre.
Definición de variables
Variable conceptual (según Beck, 1996):
La depresión es descrita como un trastorno afectivo que se manifiesta mediante
un estado de ánimo continuamente bajo, acompañado de sentimientos de tristeza
intensa, desesperanza, disminución de la autoestima, fatiga crónica y una
marcada pérdida de interés o satisfacción en actividades cotidianas
Variable operacional:
La depresión será evaluada mediante el Inventario de Depresión de Beck II
(BDI-II), un instrumento de 21 preguntas diseñado para determinar la gravedad de
los síntomas depresivos
Definición del universo de estudio
La investigación se llevará a cabo en "Casa de Día", una asociación perteneciente
al DIF, donde asisten aproximadamente 20 adultos mayores de entre 60 y 85
años. Esta asociación ofrece espacios de estancia temporal, de lunes a viernes,
de 8:00 a 15:00 horas. En "Casa de Día" se brinda atención gerontológica integral
con el objetivo de promover un envejecimiento saludable y garantizar el ejercicio
de los derechos humanos y libertades fundamentales de los adultos mayores, en
condiciones de igualdad e inclusión.
Definición de muestra
En la prueba BDI el tipo de muestreo es no probabilístico con criterio por
convivencia el cual deberá ser aplicado en una población de 20 personas que
deberán cumplir con una edad de 60 a 80 años de cualquier género con o sin
diagnóstico de depresión El muestreo no probabilístico es un método de selección
de muestra en el que no todos los elementos de la población tienen la misma
probabilidad de ser seleccionados. Esto significa que la selección de la muestra se
basa en criterios subjetivos, como la conveniencia, la accesibilidad o el juicio del
[Link] el muestreo no probabilístico, la muestra se selecciona de manera
intencional, es decir, el investigador elige específicamente a los participantes que
considere más adecuados para el estudio. Esto puede ser útil cuando se busca
obtener información de un grupo específico o cuando se trabaja con poblaciones
difíciles de alcanzar.
Se deberán tener algunas consideraciones éticas como proporcionar un
consentimiento informado a los participantes al igual que garantizar la confiabilidad
y el anonimato.
Instrumento:
Ficha técnica de instrumento
▪ Nombre: Inventario de Depresión de Beck (BDI-II)
▪ Nombre Original: Beck Depression Inventory-Second Edition (BDI-II)
▪ Autores: Aaron T. Beck, Robert A. Steer y Gregory K. Brown.
▪ Autor de la adaptación española: Jesús Sanz y Carmelo Vázquez, en
colaboración con el Departamento de I+D de Pearson Clinical and Talent
Assessment España: Fréderique Vallar, Elena de la Guía y Ana Hernández. ▪
Fecha de la publicación de la adaptación española: 2011
▪ Área de Aplicación: Psicología clínica, forense y Neuropsicología
▪ Administración: Individual y colectiva.
▪ Duración: Entre 5 a 10 minutos
▪ Aplicación: 13 años en adelante.
▪ Formato de Aplicación: Tipo Likert
Confiabilidad: Presenta una consistencia interna excelente (coeficientes
alfa superiores a 0.90), lo que indica que sus ítems miden de forma
coherente los síntomas de depresión. Además, su confiabilidad test-retest
es sólida, mostrando estabilidad en las puntuaciones a lo largo del tiempo
(coeficientes entre 0.73 y 0.96).
Validez: El BDI-II tiene una validez de constructo comprobada,
correlacionándose fuertemente con otras medidas de depresión. También
demuestra una validez concurrente alta, coincidiendo con evaluaciones
clínicas y otros instrumentos similares, y una buena validez discriminante,
permitiendo diferenciar adecuadamente entre personas con y sin depresión.
▪ Número de Ítems: 21. Cada pregunta se puntúa en una escala de 0 a 3, según la
intensidad de los síntomas mencionados por el individuo en las dos semanas
previas. La puntuación global oscila entre 0 y 63, donde:
0-13 refleja una depresión mínima,
14-19 refleja una depresión leve,
20-28 refleja una depresión moderada,
29-63 refleja una depresión grave.
▪ Finalidad: Medir la severidad de depresión en adultos y adolescentes, a
través de la evaluación de los síntomas correspondientes a los criterios
diagnósticos de los trastornos depresivos en el Manual Diagnóstico y
Estadísticos de trastornos Mentales – Cuarta Ediciónn.
Diseño de la investigación: No experimental de tipo transversal
descriptivo
Es aquel que se realiza sin manipular deliberadamente variables. Se basa
fundamentalmente en la observación de fenómenos tal y como se dan en su
contexto natural para después analizarlos. Según Hernández, Fernández y
Baptista (2014), "el investigador no tiene control directo sobre las variables
independientes porque ya ocurrieron los hechos o porque son intrínsecamente no
manipulables. El diseño transversal descriptivo tiene como objetivo indagar la
incidencia y los valores en que se manifiestan una o más variables en un grupo de
personas" (p. 151
Pasos para el desarrollo de la investigación
1. Selección del tema .
2. Revisión bibliográfica.
3. Elaboración del proyecto.
4. Conformación del marco teórico.
5. Solicitud para la aplicación del proyecto
6. Aplicación de instrumentos
7. Calificación de instrumentos.
8. Análisis de resultados
9. Elaboración de conclusiones.
10. Integración en proyecto de investigación.
Especificación de la captura de información
Después de la aplicación del instrumento, se calificará y procederá a recopilar los
datos obtenidos para registrarlos en una base de datos en Excel. Esto incluirá la
organización de la información en bases de datos y la verificación de la precisión
de los datos. Posteriormente, se analizarán los resultados para identificar las
tendencias de síntomas depresivos y se prepararán informes detallados que
reflejen los hallazgos de la investigación.
Procesamiento de la información
La estadística descriptiva es la rama de la estadística que formula
recomendaciones de cómo resumir, de forma clara y sencilla, los datos de una
investigación en cuadros, tablas, figuras o gráficos. Antes de realizar un análisis
descriptivo es primordial retomar el o los objetivos de la investigación, así como
identificar las escalas de medición de las distintas variables que fueron registradas
en el estudio.
Calendario de actividades
Actividad Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Enero
Selección del tema
Revisión bibliográfica
Elaboración del proyecto.
Conformación del marco
teórico.
Solicitud para la aplicación del
proyecto
Aplicación de instrumentos
Calificación de instrumentos.
Análisis de resultados
Elaboración de conclusiones.
Integración en proyecto de
investigación.
Recursos necesarios
Durante el desarrollo de este proyecto de investigación los recursos humanos, materisles y
económicos jugaron un papel crucial para garantizar loa correcta ejecución y finailizacion
del mismo. A continuación ser enlistan algunos de ellos
Recursos humanos
El proyecto de investigación se llevo a cabo por un equipo multidisciplinario,
preparado en el área de estudio, cada miembro aporto habilidades y
conocimientos para la finalización de la investigación
Mariana Bautista Isidro
Mariadna Iglesias Guerrero
Daiana Ayelen León Granados
Shesly Paulina López Aniceto
Angel Misael Maldonado Molina
Materiales Se utilizo diversos materiales, herramientas y programas para el
procesamiento y captura de los datos
Lápiz
Test BDI
Goma
Sacapuntas
Programa Excel.
Económicos: Se
$200 aproximadamente
$160 lápices
$40 copias
Beneficios esperados
En la presente investigación buscamos identificar los síntomas de depresión en la
institución de casa de día de Ixtlahuaca para detectar aquellos adultos mayores
que la presenten, así mismo para que estén más pendientes de ellos y que
próximamente se haga una posible intervención. Mejorando el bienestar
emocional de tal modo que se prevenga para evitar que la depresión avance
Límites del proyecto
De acuerdo con el proyecto realizado, el primer límite al que nos
presentamos fue no poder realizar una osiviles intervención, por cuestiones
administrativas de “casa de día del adulto mayor”, así como también ya
mencionado anteriormente, las limitaciones físicas y limitaciones en la
lectoescritura.
Dificultades Previstas
Algunos de los límites que se podrán presentar en la aplicación del Inventario de
Depresión de Beck, serán que algunos de los adultos mayores presentan
dificultades visuales, así como también, dificultades en la lectura y escritura.
Bibliografía
CAPITULO 1 CONCEPTUALIZACIÓN DE LA DEPRESIÓN EN ADULTOS
EN ADULTOS
¿Qué es la depresión?
La depresión es un trastorno de salud mental que afecta a la persona tanto a nivel
psicológico como fisiológico, y se caracteriza por un estado de ánimo triste, vacío
o irritable, acompañado de cambios físicos, fisiológicos y cognitivos que impactan
significativamente en la calidad de vida del individuo, manifestándose de forma
persistente. Según Rodríguez-Vargas (2022), la depresión ha sido reconocida
como un síndrome geriátrico de gran relevancia, especialmente en la población de
adultos mayores, debido a su prevalencia y su impacto en la morbilidad y
mortalidad, donde es crucial prestar atención al riesgo de suicidio.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la depresión afecta a más
de 300 millones de personas en todo el mundo, y diversos estudios han
identificado factores de riesgo y grupos vulnerables, entre los cuales se
encuentran los adultos mayores. En esta etapa de la vida, interactúan múltiples
factores biológicos, sociales y psicológicos que pueden llevar tanto a un
envejecimiento saludable como a uno patológico. En el caso de los adultos
mayores, los síntomas depresivos pueden superponerse con otros problemas de
salud, como el dolor crónico, afecciones psicosomáticas, y enfermedades
cardiovasculares, entre otros.
De acuerdo con Sendra et al. (2017), la depresión en los adultos mayores
presenta características particulares, como quejas somáticas, dificultades de
concentración, alteraciones en el apetito y el sueño, lentitud psicomotora o mayor
agitación, e ideas hipocondríacas. Además, se ha encontrado una alta prevalencia
de la depresión en personas mayores, tanto a nivel nacional como internacional,
donde factores de riesgo como el sexo femenino, el dolor crónico, el abuso de
sustancias, el aislamiento social, y problemas socioeconómicos juegan un papel
crucial. Por otro lado, el estado civil, un buen estado de salud psicofísica y el
contacto social pueden actuar como factores protectores.
En términos generales, para que un episodio depresivo sea considerado como tal
según el DSM-5, los síntomas deben estar presentes durante al menos dos
semanas, y dependiendo del tipo de depresión, deben presentarse síntomas
específicos durante un tiempo determinado. El diagnóstico y tratamiento oportuno
de la depresión es esencial para prevenir las graves consecuencias que este
trastorno puede provocar en la vida de las personas, especialmente en los adultos
mayores.
¿Qué son los adultos mayores?
El concepto de adulto mayor es un término reciente que se le da a las personas
que tienen más de 60 años, que también pueden ser llamadas de la tercera edad.
Este adulto mayor por naturaleza ha alcanzado rasgos que se adquieren desde un
punto de vista biológico, social y psicológico (esfera biopsicosocial), que van
desde experiencias, circunstancias, entorno social y familiar enfrentadas durante
toda su vida. Sin duda alguna un concepto que considero ideal, apropiado y por lo
tanto utilizo a diario en mi vida y desarrollo profesional.
Síntomas de la depresión
La depresión mayor es un trastorno mental que se manifiesta a través de una
profunda tristeza y una pérdida significativa de interés en las actividades diarias,
acompañada de una variedad de síntomas que afectan las emociones, el
pensamiento, el cuerpo y el comportamiento. Entre los síntomas emocionales, se
incluyen el llanto frecuente, la irritabilidad y el aislamiento social. Físicamente, las
personas pueden experimentar fatiga extrema, disminución de la actividad, y una
pérdida del deseo sexual. Además, la depresión mayor conlleva una pérdida de
interés y disfrute en las actividades que antes se consideraban placenteras.
Los aspectos cognitivos y emocionales de la depresión mayor son igualmente
debilitantes. Las personas afectadas a menudo sufren de sentimientos intensos de
culpa e inutilidad, lo que contribuye a una drástica disminución de la autoestima y
la confianza en sí mismas. Estos sentimientos de impotencia pueden ser tan
profundos que, en muchos casos, llevan a la ideación suicida. Un porcentaje
considerable de quienes padecen depresión mayor llegan a contemplar el suicidio
o intentan autolesionarse, lo que subraya la gravedad del trastorno y la urgente
necesidad de una intervención adecuada.
Es importante destacar que la depresión mayor no solo afecta a la persona que la
padece, sino que también tiene un impacto significativo en su entorno familiar,
social y laboral. Las relaciones personales pueden verse seriamente afectadas, y
la capacidad de la persona para cumplir con sus responsabilidades cotidianas
puede disminuir notablemente. Además, la depresión mayor es un trastorno
crónico y recurrente, lo que significa que, sin el tratamiento adecuado, los
síntomas pueden persistir durante largos periodos o reaparecer después de un
tiempo. Por ello, es crucial que quienes sufren de depresión mayor reciban un
diagnóstico temprano y acceso a un tratamiento integral, que incluya apoyo
psicológico, médico y social para mejorar su calidad de vida y prevenir
consecuencias más graves.
Efectos de la depresión
estado de ánimo persistente de tristeza, ansiedad o "vacío";
sentimientos de desesperanza, culpabilidad, inutilidad o impotencia;
irritabilidad, inquietud o dificultad para quedarse quieto;
pérdida de interés en actividades que alguna vez fueron placenteras,
incluido el sexo;
disminución de energía o fatiga:
mayor lentitud al moverse o hablar;
dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones;
problemas para dormir, despertarse demasiado temprano en la mañana o
quedarse dormido;
aumento o pérdida de peso no planificados que generalmente acompaña el
comer mayor o menor cantidad de lo habitual;
pensamientos de muerte o suicidio, o intentos de suicidio.
Deterioro de la depresión
CAPÍTULO 2 CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS Y SOCIALES DEL
ADULTO MAYOR
Factores psicosociales que intervienen en la depresión del adulto mayor
Se encontró que los factores psicosociales que inciden en la depresión geriátrica
de los adultos mayores fueron: integridad del yo; desesperanza; envejecimiento
exitoso; trabajo y retiro; situación financiera; arreglo de vivienda; contacto social y
apoyo social; y relaciones matrimoniales.
Predominó el sexo femenino en un 64.38%, siendo el grupo de 75 a 79 años el de
mayor incidencia, para el 26,04%, el factor psicológico que más influyó en la
depresión fue el temor a la muerte, con un 78, 08%, el factor social, la necesidad
de comunicación social, para un 56, 85%, entre los síntomas psicosomáticos se
encontró la desesperanza, para 86.98%, predominando la depresión establecida,
en un 50.69 %. Son múltiples los factores psicosociales de la depresión en el
adulto mayor combinándose los factores psicológicos y sociales que están
presentes en la convivencia familiar como la inadaptación a la jubilación y la
comunicación social, siendo típico la desesperanza que los lleva a una depresión
mayor.
Se han evaluado 220 personas, 129 (58,6%) mujeres. El diagnóstico de depresión
según la GDS es positivo en 76 (34,5%) pacientes, mientras que en la historia
clínica (HC) está presente en 46 (20,9%) pacientes. Existe prescripción de
fármacos antidepresivos en 60 (35,5%) pacientes, benzodiacepinas en 66 (36,8%)
y antipsicóticos en 10 (4%). La depresión se asocia con deterioro de actividades
básicas e instrumentales, deterioro cognitivo, agotamiento, prescripción de
psicótropos y menor actividad física. Finalmente, persisten asociados a depresión
la menor práctica de ejercicio físico y peor autopercepción de energia.
Rol de la familia en el cuidado del Adulto mayor
La familia desempeña un papel fundamental en la vida del adulto mayor. Con su
apoyo, acompañamiento y expresiones de afecto, favorece el envejecimiento
activo y saludable, y, a su vez, le permite tener una mejor calidad de vida en la
última etapa del ciclo vital humano. Los adultos mayores enfrentan etapas
familiares distintas, desde el matrimonio, nacimiento de hijos, hasta el proceso de
separación, pérdida de su cónyuge o la disolución, jubilación y soledad los cuales
son factores estresantes que provocan depresión y para los cuales la familia se
convierte en la fuente principal de apoyo.
Los adultos mayores viven en su mayoría con un familiar. En 6 millones 247 mil
827 hogares, de los 28 millones 159 mil 337 que hay en México, vive un adulto
mayor como jefe de familia. De ellos, 2 millones 792 mil 636 hogares están
compuestos por el adulto mayor jefe y sus hijos, es decir, la familia nuclear. Otros
2 millones 226 mil 8 son hogares compuestos.
En estos tipos de hogares el adulto mayor se puede enfrentar a problemas en los
que no se respeta su toma de decisiones, se les impide participar en situaciones
que tienen que ver con su patrimonio, con su salud o con su futuro. Los hijos
tienen la firmeza de que el abuelo no está capacitado para tomar sus decisiones y
entre todos le excluyen de ellas dándole las decisiones ya tomadas.
La familia se ha convertido con el paso del tiempo en el sistema de la sociedad
fundamental para la vida de todo ser humano, debido principalmente al vínculo de
convivencia y protección que se crea entre un grupo de personas; a pesar de que
la familia debería expresar felicidad y seguridad para toda la vida, en las
sociedades actuales se evidencia el abandono de los adultos mayores de muchas
familias que por diferentes motivos los alejan intempestivamente, creando en ellos
problemas psico-sociales que afectan negativamente en la manera de percibir la
vida de este grupo tan vulnerable.
Factores de riesgo (general)
La depresión en la vejez produce un impacto negativo en la calidad de vida del
adulto mayor provocando ansiedad y variaciones en el estado de ánimo, pudiendo
convertirse en una gran problemática a nivel mundial si no se trata a tiempo.
Dentro de los principales factores predisponentes a depresión en el adulto mayor
se encuentran: la familia, la presencia de enfermedades, algunos fármacos,
alteraciones ambientales, circunstanciales, sexo femenino, aislamiento social,
viudez, divorcio o estado de separación marital, enfermedades médicas
asociadas, enfermedad medica incapacitante reciente, polifarmacia, nivel
socioeconómico bajo, dolor crónico, trastornos del sueño (Insomnio), abatimiento
funcional, duelo familiar, económico o funcional, deterioro cognoscitivo,
institucionalización, dependencia a alcohol, benzodiacepinas, etc.
Dentro de los factores de riesgo más importantes para desarrollar depresión está
el insomnio no solo como un factor de riesgo, también está asociado a la
persistencia y recurrencia de la depresión. Otro factor de riesgo importante es la
ocurrencia de un infarto del miocardio ya que el riesgo de presentar depresión se
incrementa 4 veces, así mismo posterior a un evento vascular cerebral hay 3.4
veces más probabilidades de morir en los siguientes 10 años. Algunos otros
factores que intervienen en la depresión del adulto mayor son: aislamiento social y
soledad; falta de ejercicio o actividad física; limitaciones funcionales que dificultan
la participación en las actividades de la vida diaria; adicción o alcoholismo,
incluyendo el trastorno depresivo inducido por sustancias.
Factores de protección
Los factores de protección son aquellos recursos o condiciones que favorecen el
desarrollo saludable de una persona o un grupo, y pueden contrarrestar los
efectos negativos de los factores de riesgo. Estos factores pueden ser
individuales, familiares, comunitarios o culturales, y actúan como un escudo
protector que promueve la salud mental y el bienestar emocional.
Algunos ejemplos de factores de protección pueden ser el apoyo social, el acceso
a servicios de salud mental, la educación de calidad, la resiliencia, la autoestima,
entre otros. Estos factores pueden fortalecer la capacidad de una persona para
hacer frente a los desafíos y adversidades de la vida, y promover su bienestar
emocional. Lin y Ensel (1989): Señalan que una red social sólida, que incluye
amigos, familiares y miembros de la comunidad, actúa como un factor de
protección contra la depresión, especialmente en adultos mayores.
LOS PRINCIPALES FACTORES DE PROTECCIÓN SON:
• Tener capacidad para afrontar situaciones de estrés.
• Tener una red social estable de apoyo.
Mantener relaciones estrechas con la familia que ésta esté cohesionada.
Practicar ejercicio físico de manera regular.
Participar en actividades de voluntariado o de beneficio a favor de la
comunidad.
• Tener creencias espirituales o religiosas.
Promover el bienestar personal:
Expresar los sentimientos con las personas cercanas.
• Apoyarse en familiares y amigos.
• Hacer ejercicio regularmente.
Establecer unas rutinas diarias y marcarse objetivos realistas.
Mantener una dieta saludable.
• Mantener una buena rutina de sueño y descanso.
Evita la ingesta de alcohol y drogas.
Practicar actividades que nos hagan sentir mejor.
• Positivizar pensamientos y desarrollar la autoestima
Aislamiento social
El aislamiento social es la falta de contactos sociales y de relaciones
satisfactorias con otras personas. Puede manifestarse como una reducción de la
actividad social, dormir más y levantarse tarde, o pasar más tiempo en casa
utilizando el móvil, Internet, videojuegos o redes sociales, puede causar soledad
en algunas personas, pero otras pueden sentirse solas sin estar socialmente
aisladas. La soledad es la experiencia subjetiva de sentir que las relaciones
sociales son insuficientes en cantidad y/o calidad.
El aislamiento social y la soledad pueden influir en el bienestar y la calidad
de vida de las personas, especialmente de los ancianos. Se ha demostrado que el
aislamiento social y la soledad se relacionan con una mayor morbimortalidad y con
la aparición de demencia.
El aislamiento social en adultos mayores es la falta de contactos sociales y
de tener pocas personas con las que interactuar regularmente. Puede
manifestarse de diferentes maneras, como:
● Reducción de la actividad y participación social total o parcial
● Dormir más y levantarse tarde
● Aumentar el uso del móvil en casa, Internet, videojuegos o redes sociales
sin salir
● No salir, salir poco o quedarse los fines de semana en casa
El aislamiento social puede tener un impacto negativo en la salud y el
bienestar de los adultos mayores, pudiendo causar: Sentimientos de tristeza o
episodios de depresión o ansiedad, Pérdida de memoria progresiva, Sedentarismo
y deterioro físico, Enfermedades, Discapacidades.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el aislamiento
social y la viudez impactan sobre la salud física y mental, reduciendo los años de
vida.
El riesgo de experimentar soledad o aislamiento social es mayor para
personas con uno o más de los siguientes factores:
● Vivir solo, sin tener cerca de amistades, familiares o una red de apoyo
comunitaria
● Ingresos bajos o recursos económicos limitados
● Problemas de movilidad o discapacidad sensorial
Impacto del apoyo social
Existe una relación significativa entre el apoyo social percibido y la presencia de
depresión en los adultos mayores, en la que el apoyo afectivo juega un papel
primordial para que el adulto mayor se sienta apoyado (Rivera 2018). Es decir, la
convivencia de los adultos mayores en un centro gerontológico integral con
compañeros ayuda para tener un apoyo social percibido como normal, aunque
parece no ser suficiente para evitar caer en depresión, ya que es necesario que
ellos perciban el apoyo social de su familia y amigos cercanos (Castro 2020). Los
adultos mayores deben tener contacto con sus seres más allegados para percibir
un apoyo social suficiente y no presentar una depresión grave.
Papel de las enfermedades crónicas en la depresión del adulto mayor
Las enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades cardíacas o la
diabetes pueden aumentar la probabilidad de tener o desarrollar una afección de
salud mental. No es nada raro sentirse triste o desanimado después de sufrir un
ataque cardíaco, recibir un diagnóstico de cáncer o cuando se intenta controlar
una afección crónica como el dolor. Es posible que se enfrente a nuevos límites
sobre lo que puede hacer y que se sienta estresado o preocupado por los
resultados del tratamiento y el futuro. Puede ser difícil adaptarse a una nueva
realidad y hacer frente a los cambios y al tratamiento continuo que conlleva un
diagnóstico de estos. Algunas de sus actividades favoritas, como el senderismo o
la jardinería, pueden resultar más difíciles de realizar.
Es normal tener sentimientos temporales de tristeza, pero si estos y otros
síntomas duran más de un par de semanas, es posible que tenga depresión. La
depresión afecta su capacidad para seguir con su vida diaria y disfrutar de la
familia, los amigos, el trabajo y los momentos de esparcimiento. Los efectos de la
depresión en la salud van más allá del estado de ánimo
CAPÍTULO 3 EPIDEMIOLOGPIA DE LA DEPRESIÓN EN ADULTOS
MAYORES
Estadísticas de depresión en adultos mayores en México.
Entre la población de 60 años y más que padeció COVID-19, se identificó un
aumento en la prevalencia de sentimientos de depresión. En 2018, 26.4 % de
estas personas adultas mayores se identificó con depresión y en 2021, aumentó a
35.5 por ciento. De la población de 60 años y más que no enfermó de COVID-19,
29.3 % se identificó con sentimientos de depresión en 2018. En 2021, el
porcentaje fue de 26.9 por ciento.
De la población de 53 años y más, 25.0 % tenía, entre sus actividades, cuidar a
un menor de 12 años y 18.4 % cuidaba a una persona adulta.
La Encuesta de Evaluación Cognitiva3 reveló que, de la población de 58 años y
más, 94.3 % señaló correctamente el día de la semana de la entrevista, 90.6 % se
ubicó en el mes, 84.5 % en el año y 67.9 % acertó el número de día del mes.
En la ENASEM se indagó sobre nueve síntomas depresivos. Se preguntó a la
persona si se sintió deprimida; si sintió que todo lo que hacía era un esfuerzo; que
su sueño era intranquilo; si se sintió infeliz; se sintió solo; si sintió que no
disfrutaba de la vida; se sintió triste; se sintió cansado y si sintió que no tenía
mucha energía. Presentar cinco o más de estos sintomas es una situación de
alerta e indicador de riesgo del estado emocional de la o del adulto mayor.
En el levantamiento de 2021, el porcentaje de la población de 53 años y más que
refirió presentar cinco o más síntomas depresivos en los últimos siete días, fue de
25.3 por ciento. Los síntomas depresivos más frecuentes fueron: cansancio,
tristeza y sueño intranquilo.
Con base en los datos de los levantamientos de 2012, 2018 y 2021, se percibe
una tendencia a la baja en el porcentaje de población con cinco o más síntomas
depresivos a lo largo del
tieros (31.6%).
Nueve de cada diez personas de 53 años y más refirieron estar satisfechas con la
vida. Esta
frase, junto con haber conseguido cosas que son importantes en su vida fueron las
dos de satisfacción más frecuentes. Este resultado no presentó diferencia
significativa entre hombres y mujeres. En 2021, con respecto al levantamiento de
2018, se presentó un incremento en todas las frases de satisfacción.
Estadística de abandono al adulto mayor en México
Un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o
la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación
basada en la confianza. Puede adoptar diversas formas, como el maltrato físico,
psíquico, emocional o sexual, y el abuso de confianza en cuestiones económicas.
Siguiendo a Margarita Maass Moreno, integrante del Centro de Investigaciones
Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM encontramos que en
México, el 16% de los adultos mayores sufre de abandono y maltrato. De ellos, el
20% vive en soledad y olvidados, no sólo por el gobierno, también por sus
familias, así lo señala. Explica que para 2025 se prevé que existan unos 14
millones de personas en estas condiciones, por lo que es urgente diseñar e
implementar programas preventivos en todas las áreas, y desde todas las
especialidades de atención para adultos mayores, se señala que de acuerdo a la
Encuesta de Salud y Nutrición 2012, casi el 10% de la población está conformada
por adultos mayores, de los cuales, el 25% viven en condiciones bajas de
bienestar y el 20% en muy bajas. De hecho, se estima que hay 5 millones de
personas que carecen de los ingresos suficientes que les permitan adquirir bienes
y servicios para vivir dignamente.
Factores demográficos: Considera cómo el género, nivel socioeconómico
y educación pueden influir en la aparición de síntomas depresivos
CAPITULO 4 MODELO BIOPSICOSOCIAL
El modelo biopsicosocial fue propuesto por George L. Engel en 1977 como una
respuesta al enfoque limitado del modelo biomédico tradicional. Engel argumentó
que, para comprender y tratar las enfermedades de manera efectiva, es necesario
considerar la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Según
Engel (1977), el modelo biopsicosocial ofrece una perspectiva más holística,
considerando que la salud y la enfermedad son el resultado de una interacción
compleja entre el cuerpo, la mente y el entorno social【Engel, 1977】
La depresión en los adultos mayores se origina a partir de factores psicológicos,
sociales y biológicos. Según el Comité de Expertos en Gerontología de la OMS, la
depresión es el problema de salud más común entre las personas mayores,
siendo más prevalente en mujeres que en hombres y, a menudo, difícil de detectar
debido a que puede estar oculta o disfrazada. En los ancianos, la depresión puede
llevar a errores diagnósticos, ya que puede manifestarse de manera atípica con
síntomas somáticos, hipocondríacos, pérdida de peso, dolores persistentes,
trastornos conductuales y abuso de sustancias. Se observan también efectos
psíquicos como tristeza, inhibición psicomotriz, delirios, ideas o intentos de
suicidio, y en el ámbito corporal se manifiestan síntomas como anorexia, insomnio,
y angustia expresada a través de palpitaciones, llanto, dolores y contracturas. A
nivel social, la depresión puede conducir al aislamiento, la ausencia de proyectos
de vida y reacciones psicosomáticas. Además, pueden presentarse pérdida de
interés, problemas de sueño, dificultades de atención y memoria, una actitud
negativa hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el entorno, una baja
autoestima, sentimiento de culpa, auto-reproches, irritabilidad, conducta de
aislamiento y disminución de la validez.
La depresión en gran medida está influida por las fuentes de estrés, entendidas
como un proceso interactivo entre el estímulo estresante y la respuesta del
individuo. Por lo tanto, no se puede analizar de manera aislada el ambiente o el
individuo, sino que se debe considerar la relación entre ambos. El estrés es la
respuesta del organismo ante cualquier cambio, preparando al individuo para
enfrentar las posibles demandas de la situación, lo que involucra tanto la situación
misma como la valoración cognitiva del individuo y sus recursos de afrontamiento.
El estrés y las estrategias de afrontamiento son especialmente relevantes en las
enfermedades crónicas no transmisibles y durante el envejecimiento, dado que el
envejecimiento conlleva numerosos cambios en un corto periodo. Este proceso
tiene tres dimensiones: la psicológica, influenciada por la personalidad del
anciano; la biológica, reflejada en los sistemas y enfermedades que afectan al
individuo; y la social, vinculada al entorno macro y microsocial del individuo.
Las principales fuentes de estrés en los ancianos se relacionan con la pérdida de
capacidades, estatus, familiares y amigos, así como con aspectos socioculturales,
estilos de vida y el apoyo emocional que reciben de su familia y redes de apoyo
social. Una familia disfuncional puede ser la principal fuente de estrés para los
ancianos.
El proceso de envejecimiento varía según el sector social, nivel educativo, grado
de autonomía, género, cargas de trabajo previas y el contexto cultural y social en
el que vivieron los individuos. El ajuste social se define como la interacción
adecuada entre el individuo y su entorno, y la falta de contacto social puede limitar
su salud funcional y su capacidad para enfrentar las adversidades.
A nivel macrosocial, se deben considerar factores como la pérdida del cónyuge,
amigos o familiares; el aislamiento debido a la soledad física o emocional; la
ausencia de un confidente, importante para la salud emocional; la inactividad
física, que puede conducir a frustraciones, vida sedentaria y enfermedades
crónicas; la inadaptación a la jubilación, que puede afectar la situación económica,
el estado emocional y la participación social; la insatisfacción con las actividades
cotidianas; la pérdida de roles sociales y la institucionalización, que puede generar
alteraciones emocionales como ansiedad o depresión. Las condiciones materiales
de vida, como la vivienda y los recursos económicos, también influyen en el
bienestar y la calidad de vida, al igual que la edad avanzada, que aumenta la
morbilidad y disminuye la salud.
A nivel microsocial, la familia desempeña un papel crucial en la adaptación a las
necesidades del anciano y en la aceptación de sus deseos, mediante ajustes en el
estilo de vida que les permitan participar en cuestiones familiares. La comprensión
y protección que la familia puede brindarles, dependiendo de sus limitaciones
funcionales, contribuirán a su bienestar.
La familia cubana promedio ha experimentado cambios que afectan
negativamente a los ancianos, como la disminución de personas jóvenes para
cuidar de ellos, el aumento de la longevidad, la industrialización que reduce la
comunicación familiar, problemas de vivienda que resultan en el desplazamiento
del anciano, y la emigración que deja a los ancianos solos.
Otro aspecto importante es el maltrato a los ancianos, con los grupos de mayor
riesgo siendo aquellos que viven solos y son dependientes, que conviven con
alcohólicos, que tienen deterioro mental, que están al cuidado de personas
estresadas, o que tienen familiares con antecedentes de violencia.
En la vejez, los síntomas psicosomáticos se intensifican y son más evidentes en
comparación con personas más jóvenes, involucrando aspectos biopsicosociales.
Estos trastornos tienen su origen en conflictos psíquicos no resueltos, que pueden
estar relacionados con experiencias traumáticas recientes o de larga duración,
familiares, laborales, pérdidas, separaciones, entre otros, y se manifiestan a través
de síntomas somáticos como la hipertensión, neuralgia, dolores, paresias,
parálisis, problemas digestivos, insomnio, anorexia, entre otros.
Para un diagnóstico probable y diferencial, se recomienda el trabajo en equipo,
con entrevistas tanto al anciano como a sus familiares, y un análisis individual del
trauma psíquico desencadenante, que puede estar disfrazado y provocar
reacciones afectivas y un recrudecimiento de los síntomas.
Factores Biológicos
Los factores biológicos incluyen aspectos genéticos, neuroquímicos y fisiológicos.
Por ejemplo, Kendler et al. (2006) discutieron cómo la predisposición genética
interactúa con factores ambientales para aumentar el riesgo de depresión,
subrayando la importancia de considerar tanto los componentes biológicos como
los contextos en los que estos operan【Kendler, Gardner, & Prescott, 2006】.
Factores Psicológicos
Los factores psicológicos abarcan el estado emocional, los patrones de
pensamiento y los mecanismos de afrontamiento. Beck (1967), en su teoría
cognitiva de la depresión, resaltó la importancia de los patrones de pensamiento
disfuncionales y su contribución al desarrollo de la depresión, lo que encaja
perfectamente en el enfoque biopsicosocial al vincular la mente y el
comportamiento con la salud mental【Beck, 1967】.
Factores Sociales
Finalmente, los factores sociales incluyen el entorno, las relaciones
interpersonales y el apoyo social. Brown y Harris (1978) mostraron cómo los
factores sociales, como el aislamiento y los eventos estresantes de la vida,
pueden desencadenar la depresión, subrayando la importancia del entorno social
en el modelo biopsicosocial【Brown & Harris, 1978】.
REFERENCIAS