Muy buenos días,
- Hna. María del Carmen Barrios (Directora general)
- Licenciada Norma Machuca (Directora del tercer ciclo y nivel
medio)
- Docentes de la institución
- Hermanas de la comunidad teresiana
- Queridos Padres, invitados, compañeros y amigos.
Es un gran privilegio para nosotras poder dirigirnos a ustedes como
mejores egresadas y representantes de la promoción 2022 del
colegio Santa Teresa de Jesús.
Sin darnos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, hoy nos
encontramos en uno de los días más importantes y esperados desde
pequeños, nuestra graduación.
La mayoría de nosotros hemos pasado gran parte de nuestras vidas
en el Colegio Santa Teresa de Jesús, algunos desde 2007. Es más,
se podría decir que hemos pasado más tiempo en el interior del
colegio que dentro de nuestras propias casas. Nos hemos esforzado
arduamente para llegar hasta aquí, y, ciertamente, llegar a la meta
es algo muy importante, y por sobre todo, satisfactorio. Pero mayor
relevancia adquiere disfrutar del camino hasta llegar a ella. Y en este
colegio, nuestro querido y amado colegio teresiano, hemos
caminado, hemos reído, disfrutado, hemos cometido errores y hemos
logrado aprender de ellos para ser mejores personas. Y no solo eso,
en esta pequeña gran familia, la familia Teresiana, que todos
formamos, hemos conocido a personas que nos acompañarán en la
vida durante el resto de nuestros días. Este es un hecho que, sin
lugar a dudas, cambia nuestro destino. Todas esas experiencias que
hemos vivido hasta el día de hoy entre estas paredes son recuerdos
que perdurarán en nuestra memoria para siempre. Y eso es un
regalo que nadie nos puede quitar, es irremplazable.
Antes que nada, queremos agradecer y por sobre todo felicitar a
todos nuestros compañeros presentes en este día tan importante,
estamos seguras que cada uno de ustedes deja su marca y su legado
en este colegio; de las cosas más lindas que nos regala este lugar,
son las amistades que forjamos desde pequeños y quedan por
siempre en nuestras vidas. A partir de hoy, a pesar que ya no, nos
veamos todos los días, y no pasemos tanto tiempo juntos, no
significa que los lazos que creamos desde ya tantos años, se
rompan; ahora, es momento que estos lazos sean más fuertes que
nunca, y tengamos presentes todos los recuerdos y memorias que
creamos y disfrutamos en nuestra segunda casa; para así poder
comenzar a crear momentos nuevos, ya como amigos de toda la vida
y ex compañeros de colegio. (Betha)
Llegar a este punto, nuestra graduación, ha sido posible gracias a
nuestros esfuerzos, a los sacrificios que hemos hecho, y a la
determinada determinación de no parar hasta llegar tal como lo diría
nuestra querida Santa Teresa de Jesús, que en todo este camino
nos guío y sirvió de consejera ante cualquier situación o adversidad.
La educación en el Colegio Teresiano ha dejado una huella en
nuestras vidas, una forma diferente de ver al mundo y otras
realidades.
De la mano de nuestra Santa, Enrique de Ossó, las Hermanas
Teresianas y todos los educadores teresianos, nos ayudaron a
descubrir la riqueza y potencial que tenemos en nuestro interior y a
desarrollarlo con responsabilidad.
El conocimiento propio, la verdad, la vivencia de la interioridad y de
la relacionalidad, la fortaleza y el compromiso social son algunos
valores que nos modelaron como persona y nos orientaron hacia la
realización de nuestro proyecto de vida. Todo ello, unido a una
formación académica sólida y de calidad, nos permitieron
desenvolvernos asertivamente en los distintos ámbitos de la vida, y
así, somos capaces de ser transformadores sociales y ciudadanos
enraizados en su propia cultura, democráticos, inclusivos y
solidarios. (Ana T)
Primeramente queremos agradecerle a Dios, quien fue y seguirá
siendo nuestro apoyo más grande e incondicional, tenemos que
tener presente que podemos acudir a él en cualquier ocasión de
nuestras vidas, sean estas buenas o malas, a través de uno de los
más lindos momentos que nos enseñó y regaló este colegio “el
cuarto de hora”, que a pesar de no seguir en el colegio tenemos que
seguir dedicando unos minutos de oración y conexión con el Señor
quien no fuerza nuestra voluntad, toma lo que le damos y nos
devuelve el doble. (Maia)
Gracias a nuestros profesores, que con infinita paciencia nos han
estado aguantando y prácticamente llevando de la mano a lo largo
de nuestra trayectoria en el colegio. Ellos hoy también son
protagonistas porque somos la prueba de su éxito. Su inestimable
apoyo nos ha hecho madurar, progresar y superarnos a nosotros
mismos día tras día. Nuestro respeto y admiración como maestros
no se puede expresar con palabras, tuvieron un gran impacto en la
vida de cada estudiante que lo recordaremos para siempre. Sin
embargo, no solo a ellos se lo debemos agradecer, sino también a
los demás trabajadores del colegio: las limpiadoras que siempre
dejaban impecables las aulas, los porteros que nos recibían en las
entradas y nos despedían en las salidas, las directoras que nos
motivaron y orientaron, secretarias por el compromiso y la atención
irreprochable, los trabajadores de la cantina por recibirnos siempre
con los mejores alimentos y muchas más personas, que han estado
permanentemente involucradas en nuestro correcto desarrollo y en
proporcionarnos los medios y las facilidades con las que a lo largo
de estos años hemos contado. Por todo esto, vivimos el presente
agradecidos con todas las personas que han puesto su granito de
arena para formarnos y hacernos ser las personas que somos hoy.
(Joely)
Gracias a nuestros padres y madres, que sin ellos no estaríamos
aquí presentes, fueron ellos los que libremente eligieron este colegio
para nuestra formación académica y humana, lugar que se convirtió
en nuestro hogar y terminó regalándonos una segunda familia.
Trabajaron sin descanso para brindarnos una educación de primer
nivel y formándonos con los valores de nuestra querida santa.
Fueron ellos quienes creyeron desde el comienzo en nosotros y en
nuestro potencial; apostaron toda su vida para vernos crecer y llegar
a este momento enseñándonos el significado del amor incondicional.
Es gracias a ellos que nos llevamos tantos recuerdos y experiencias
lindas vividas con personas que nos regaló el colegio, tanto dentro
como fuera del mismo. Así también, fueron ellos quienes nos
formaron desde un principio ya que la familia es un pilar de la
sociedad y la primera escuela de los hijos, así que cómo no
agradecerles por el sacrificio económico y moral que hicieron por
nosotros, por el apoyo y contención incondicional que nos brindaron
y nos siguen brindando todos los días y por todas las enseñanzas y
lecciones que nos regalaron, si somos quienes somos hoy en día es
en gran parte gracias a ustedes, por lo que decir solamente un
“gracias” queda corto.
Muchísimas gracias por todas las veces que hicieron de peluqueras
y maquilladoras, por todas las veces que nos subieron entre 24
compañeras a sus camionetas para choferearnos, por hacer de
profesores y psicólogos, por todas las veces que organizaron con
tanto amor actividades para nosotros, por hacer hasta de cantantes
en fechas importantes como el uud y la primera comunión y por
incontables cosas más les expresamos nuestra gratitud porque no
estaríamos hoy en día parados acá sin ustedes. (Jime)
Gracias a nuestros padrinos, quienes de todos los excelentes
profesores que tuvimos a lo largo de los años, fueron ellos quienes
supieron destacarse y lograron ganarse un lugar especial en el
corazón de todos nosotros sus alumnos; son pocas las personas que
se inclinan para educar a otros, y son menos las que lo hacen con
amor, profesionalidad y dedicación; tanto Deida como Roly en el área
de Batán, Rocío al igual que Juanra en Básicas, Nathalie y Lore en
el área de Diseño y tanto Mariza como Guille en sociales, ustedes,
marcaron y dejaron su esencia en cada uno de los bachilleratos, con
cada profesor nombrado logramos crear un lazo único que perdurará
siempre en nuestros recuerdos. Muchas gracias por su dedicación,
paciencia y afecto al enseñar, por transmitirnos cariño en todas sus
clases, ustedes son la frase viviente de Santa Teresa de Jesús que
dice “Todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor”.
Nos demostraron resiliencia, constancia y por sobre todo un inmenso
amor a su profesión y a sus alumnos. Esperamos enorgullecerles
siempre como persona, ya que, para muchos de nosotros, nuestros
padrinos son un ejemplo a seguir en este nuevo camino que
tomaremos, el camino a nuestro futuro soñado. (Flopi Luzko)
Gracias a nuestras profesoras guías, Nathalie Vallet y Deida Ríos,
ya que si bien por un lado estamos promoviendo una nueva vida. Por
otro lado, nos estamos moviendo detrás de nuestro lugar favorito, de
nuestras personas favoritas, y por sobre todo, las dos personas que
nos guiaron en este último año, queremos agradecerles por
demostrarnos que la paciencia todo lo alcanza, ya que desde el día
uno nos transmitieron el amor que tienen a su profesión y a todos
nosotros. Las huellas que dejaron en cada uno de nosotros son
permanentes ya que tuvieron un papel vital en la configuración de
nuestras vidas, nos enseñaron cómo formarnos como personas y lo
más importante, como ser buenos teresianos. Un “gracias” por todo
lo que hicieron y causaron en nosotros, puede no ser suficiente. Pero
eso es lo menos que podemos hacer para expresar nuestra eterna
gratitud. En la vida hay personas que nos marcan, que despiertan
algo especial en nosotros, que abren nuestros ojos irreversiblemente
y transforman nuestra forma de ver el mundo, estas para nosotros
fueron ustedes. Nuestro respeto y admiración hacia ustedes no se
puede expresar con simples palabras. La infinita paciencia que
tuvieron con cada uno de nosotros, la voluntad que tuvieron de
ayudarnos en todo momento, hasta cuando capaz no merecíamos.
Las enseñanzas que dejaron en nosotros fueron mucho más allá de
las de un profesor, ya que nos impregnaron verdaderamente los
valores teresianos (Dani)
Gracias a nuestro querido colegio, nuestro segundo hogar, el lugar
en donde uno nunca está solo y duele menos todo, en donde
pasamos la primera y más importante etapa de nuestras vidas, la
etapa en donde uno se forma como persona. Nos faltan las palabras
para hablar bien de este lugar.
Como personas sabemos que la primera educación que recibimos
es la de nuestros hogares mediante nuestras familias, pero creo que
puedo hablar por todos mis compañeros de promoción y decir con
seguridad y certeza que acá, en nuestro querido colegio teresiano,
cada uno forjó su verdadera personalidad, porque esta es una
institución que no sólo le forma a uno con excelencia a nivel
académico sino que instruye y construye a cada uno de sus alumnos
en base de valores, desde los rebañitos de Jesús, cada uno de los
cuartos de hora, las meriendas compartidas, las misas, los
voluntariados, el MTA, la acción social, las actividades del centro de
estudiantes, Teresianos en las Calles, las semanas culturales, CJT,
campamentos, retiros, entre otras miles de actividades que sólo en
este colegio podemos encontrar.
Gracias a estas únicas e inigualables oportunidades brindadas, el
colegio nos enseñó a involucrarnos y a participar de forma activa y
cooperativa, creando así a personas de bien, que verdaderamente
van a aportar de forma positiva a la sociedad a la que vayamos a ser
parte el día de mañana, ya no como estudiantes, sino que como
adultos y trabajadores. Personas que no busquen únicamente el bien
propio, sino que también el del prójimo, personas honestas a las que
les importe el medio y no sólo el fin, personas resilientes que saben
que la paciencia todo lo alcanza y que sólo el amor le da valor a todas
las cosas.
El colegio Santa Teresa de Jesús no es un colegio como los otros,
este colegio se volvió para mí y para cada uno de todos mis
compañeros, como dije antes, un hogar cuyas paredes nos vieron
crecer física, académica y espiritualmente. Como teresianos todos
sabemos que acá siempre hay alguien dispuesto a escuchar,
aconsejar y apoyar en lo que sea.
Esto no se termina acá, como ex alumnos de la institución nos
sentimos comprometidos y responsables de seguir manteniendo en
alto el nombre de nuestro querido colegio, en donde cada uno de
nosotros desarrolló el verdadero sentido de pertenencia. Gracias una
vez más por abrirnos las puertas desde el día uno y permitirnos ser
las personas que somos hoy en día.
Estamos orgullosos y felices de poder decir que no fuimos, sino que
somos teresianos porque, así como dijo San Enrique de Ossó: "Una
vez teresiano, teresiano serás para siempre". (Giuli)
Nos despedimos de nuestro colegio, pero con un hasta pronto,
porque las amistades que se forjaron entre estas paredes perduran
para siempre, y el amor a Santa Teresa de Jesús y San Enrique de
Ossó nos volverán a encontrar en el camino de la vida.
Una vez más, Felicidades Ex alumnas y alumnos teresianos y les
deseamos el mejor y más exitoso de los futuros. (Luly)