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Calidad de semillas de Cratylia argentea

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INTRODUCCIÓN

Venezuela es un país tropical con alto potencial para la producción de


semillas de especies forrajeras por presentar diversidad de condiciones ecológicas
y zonas favorables para la cosecha, con periodos bien definidos de lluvia y sequia.
Las leguminosas tienen potencial de producción en cualquier zona del país ya que
su floración ocurre a finales de año en plena época seca no representando
dificultad en su cosecha.

En nuestro país la producción de semillas de leguminosas forrajeras esta


reducida a dos especies: Stylosanthes capitata cv. Capica y Pueraria phaseoloides
(Kudzu tropical). La producción nacional de semillas, originalmente fue muy
primitiva con cosecha manual y bajo nivel tecnológico, donde las personas
colectaban las semillas al borde de las carreteras, barridos del suelo y en potreros,
sin aplicación de prácticas culturales; dando como resultado materiales de baja
calidad, baja pureza, baja germinación, alto contenido de tierra y con el peligro de
ser transporte de plagas y enfermedades (Cordero y Flores, 1997).

Ante las nuevas realidades de la economía, la alimentación de los rebaños


tiene que enfocarse hacia nuevas alternativas, como son las leguminosas
forrajeras. Estas constituyen una fuente nutritiva de alto valor por su contenido de
proteínas y calcio (Rondón y Méndez, 2015).

Las leguminosas forrajeras arbustivas constituyen un gran potencial para


mejorar los sistemas de producción de rumiantes, porque producen mas biomasa
que las herbáceas, toleran mejor el mal manejo y tienen la capacidad de rebrotar y
ofrecer forraje de buena calidad en la época seca o de menor precipitación,
cuando las gramíneas pierden su calidad y disminuyen su producción, lo cual
repercute en la producción (Gutiérrez, 2010).

Las especies forrajeras tropicales tienen baja sincronización floral y por lo


tanto, el periodo de floración y consecuentemente el de maduración se extiende
sobre un periodo largo de tiempo, el cual puede durar desde una a varias

1
semanas. Esta característica es de importancia ecológica en la persistencia de la
especie, pero es desventajosa en el sentido de precisar el punto óptimo de
cosecha para maximizar rendimientos (Silva, 1997).

La especie Cratylia argentea es una leguminosa forrajera introducida en


nuestro país desde la época de los 90, con sus primeros estudios en el estado
Anzoátegui, específicamente en la Mesa de Guanipa; en los que se determina que
se adapta a las condiciones ambientales y puede ser incorporada como
componente alimenticio en los sistemas de producción ganaderos, por su alto
rendimiento en forraje de gran valor nutritivo (Rodríguez, 1999; 2002).

Conociendo que C. argentea es una especie que debido a su floración poco


sincronizada, la maduración de sus frutos no es uniforme. En la sucesiva
investigación se busca conocer el comportamiento en fase de vivero de las
plántulas obtenidas al cosechar vainas de la leguminosa en estado de madurez
fisiológica (pintonas) vs. semillas provenientes de vainas obtenidas en cosecha
oportuna en un mismo periodo de fructificación, con el fin de evaluar la calidad de
la semilla.

El progreso de la investigación se estructuró en capítulos, los cuales se


desglosan de la forma siguiente:

Capítulo I: El Problema, contextualiza el planteamiento del problema, los objetivos


de la investigación y la justificación del estudio.

Capítulo II: Marco teórico, expone una revisión documental y bibliográfica en


apoyo teórico a los objetivos de la investigación. Contempla los antecedentes de
la investigación, bases teóricas y glosario de términos claves sobre aspectos
relacionados al estudio.

Capítulo III: Marco metodológico, incluye la metodología empleada en la


investigación, próximamente se especifica los métodos, procedimientos y
materiales para lograr su desarrollo, se presentan los caracteres evaluados para
conseguir los resultados buscados y se muestra el diseño del experimento

2
conjuntamente con el análisis de los datos estadísticos obtenidos en la
recolección de información.

Capítulo IV: Análisis e interpretación de resultados: en este se presentan los


resultados alcanzados, tomando en cuenta los objetivos específicos señalados en
la investigación.

Capítulo V: Conclusiones y Recomendaciones: señala las conclusiones en función


a los objetivos específicos designados en el trabajo y presentan una serie de
recomendaciones para los productores en función a los resultados conseguidos.

3
CAPÍTULO I: EL PROBLEMA

1.1 Planteamiento del Problema

Las leguminosas forrajeras representan una alternativa de alimentación para el


ganado ovino, caprino y/o bovino, es decir, rumiantes, debido al alto valor
nutricional presente en su follaje y semillas, por esta razón los productores han
optado por el establecimiento de bancos de proteína en sus unidades de
producción, tomando como alternativa la siembra de Centrosema macrocarpum y
C. argentea, ambas leguminosas de fácil establecimiento, adaptación a suelos
ácidos y resistencia a los periodos de sequias presentes en el país.

Las leguminosas forrajeras arbustivas tienen gran potencial para mejorar


los sistemas de producción de rumiantes, particularmente en zonas subhúmedas
(4 a 6 meses de sequía) del trópico. En este caso la C. argentea es una
leguminosa arbustiva, que alcanza una altura de hasta 3 m, se adapta a las
condiciones de fertilidad de suelos de la zona, de texturas arenosas y franco-
arenosas, bien drenadas, de naturaleza ácidos y de baja fertilidad (Navarro et al,
1992) del tipo últisol y óxisol (Argel y Lascano, 1998) y a alturas bajas a medias
cercanas a 1,200 msnm. Tiene un valor nutritivo superior al de otras leguminosas
arbustivas, además de que sólo tiene pequeñas cantidades o no contiene taninos
(Bernal et al., 2008; Celis et al, 2004; Sturm et al, 2007). Es muy resistente a la
sequía y se mantiene verde y productiva durante la temporada de secas, hasta por
siete meses (Rodríguez y Guevara, 2002; Sosa et al., 2008), produciendo más
forraje que muchas otras leguminosas arbustivas (Suárez et al, 2008), superando
las 9 t/ha/año (Sosa et al., 2008).

Se considera a Cratylia como un género neotropical de origen reciente,


cuya distribución natural se sitúa al sur de la cuenca del río Amazonas y al este de
la cordillera de los Andes, abarcando partes de Brasil, Perú, Bolivia y la cuenca del
río Paraná al nordeste de Argentina. Las diferentes especies se han reportado en
formaciones vegetales tipo Caatinga, Mata Atlántica y Cerrado en Brasil, en Matas

4
nubosas del lado este de los Andes y en Bosques tropicales secos de Perú y
Bolivia (Queiroz y Coradín, 1995).

C. argentea se propaga fácilmente por semilla, la propagación vegetativa no


ha sido exitosa hasta la fecha (Pizarro et al., 1995). El arbusto produce semilla de
buena calidad y sin marcada latencia física (dureza) o fisiológica; por lo tanto, la
semilla no necesita escarificación previa a la siembra y aún más, hay reportes que
indican que la escarificación con ácido sulfúrico reduce la viabilidad de la misma
(Maass, 1995).

La floración de C. argentea que es abundante pero poco sincronizada, se


inicia hacia el final del período lluvioso en condiciones de trópico estacional con
distribución monomodal de la precipitación (i.e. Centroamérica y también en
Venezuela, y particularmente en el sur del estado Anzoátegui donde empezó su
evaluación en el país). Las plantas pueden florecer el primer año de establecidas,
pero los rendimientos de semilla son bajos. La floración se prolonga por uno o dos
meses y es común ver la presencia de abejas (Apis melifera) y otros insectos
polinizadores. La maduración de los primeros frutos ocurre aproximadamente un
mes y medio después de la polinización y se extiende por dos a tres meses más.
Por esta razón la cosecha de semilla es un proceso continuo (cosechas manuales
una vez a la semana), que puede prolongarse durante gran parte del período
seco.

El Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), en su unidad


ejecutora ubicada en El Tigre, estado Anzoátegui, desde el año 1998, realiza
investigación en el área de plantas forrajeras, con especial énfasis en especies de
leguminosas.

La labor desarrollada a lo largo de los años le ha merecido el ser un Centro


de referencia nacional, desde donde se ha distribuido semilla a diferentes regiones
del país. Como logro de la actividad realizada destaca la leguminosa arbustiva C.
argentea, como especie con potencial para la alimentación de bovinos.

5
En vista que esta especie es una alternativa para la alimentación animal por
los contenidos de proteína que posee (18 a 23 %) y sus múltiples bondades, surge
la necesidad de estudiar la calidad de la semilla, con la finalidad de garantizar la
multiplicación en el tiempo de la especie C. argentea, considerando que la
madurez de los frutos de ésta es desuniforme, debido a la poca sincronización en
la polinización de las flores, lo que hace que la cosecha de semillas sea muy
prolongada (de dos a tres meses). Esto trae como consecuencia mayor inversión
de dinero y tiempo en la cosecha. Por esta razón es necesario evaluar las semillas
de esta especie cosechadas en un mismo momento en dos etapas de madurez
(en madurez fisiológica y en cosecha oportuna), con el fin de reducir gastos de
cosecha que derivan de la contratación de mano de obra por un tiempo
prolongado.

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1.2 Objetivos de la Investigación

1.2.1 Objetivo General

 Evaluar en fase de vivero la calidad de las semillas de la leguminosa


forrajera C. argentea, cosechadas en dos estados de madurez, en el
Tigre, estado Anzoátegui

1.2.2 Objetivos Específicos

 Cosechar en un mismo momento semillas de la especie C. argentea en


estado de madurez fisiológica (vainas pintonas) y en estado de cosecha
oportuna (vainas marrones).

 Medir la velocidad de germinación y germinación total de las semillas de la


leguminosa evaluada.

 Medir el comportamiento en fase de vivero de la parte aérea y radical, de


las plántulas de la especie C. argentea, provenientes de semillas
cosechadas en madurez fisiológica y en cosecha oportuna.

7
1.3 Justificación

A nivel mundial, la alimentación de cualquier tipo de ganado (ovino, caprino,


equino y/o bovino) está sujeta casi exclusivamente a la disponibilidad de pastos en
las fincas y estos a su vez, están condicionados por factores como: manejo,
producción y utilización, los cuales limitan de manera determinante la explotación
ganadera.

Tomando en cuenta los recursos forrajeros presentes, estos resultan ser


uno de los elementos precisos en los niveles de productividad, considerando que
la ganadería en los trópicos puede ser una fuente generadora de divisas para el
mundo.

En el estado Anzoátegui, como en el resto del país, la alimentación del


ganado es una de las principales limitaciones para su producción de carne y leche,
debido al tipo de clima presente en la zona. En la ganadería extensiva, que se
explota en condiciones de sabana, sus suelos están caracterizados por ser ácidos,
de baja fertilidad y de texturas gruesas en su mayoría. En tales condiciones
predominan pastos nativos especialmente gramíneas con bajos niveles de
proteína cruda y de energía; pero además, escasos en elementos minerales y
posiblemente vitaminas tan importantes en las funciones fisiológicas relacionadas
con el crecimiento, producción y en la reproducción animal (Navarro et al, 1992).
Por esta razón, es necesario mejorar el tipo de alimentación suministrada a los
animales teniendo en cuenta alternativas forrajeras que complementen el
consumo del pasto nativo presente en la unidad de producción.

Las leguminosas forrajeras como el C. macrocarpum y la C. argentea,


representan una excelente alternativa para la alimentación del ganado, debido a
su alto grado de palatabilidad, contenido de proteína, consumo y aceptación por
los animales. Además, son algunas de las que están mejor adaptadas a los suelos
de sabanas en compañía de Stylosanthes capitata, Leucaena leucocephala,
Gliricidia sepium, entre otras.

8
La C. argentea, figura como alternativa en el mejoramiento de la
alimentación del ganado por su alto contenido de proteína que, en comparación
con las gramíneas, posee un mayor porcentaje. Además, son plantas que ofrecen
buena respuesta en los dos periodos climáticos presentes en la zona y ayudan en
el mejoramiento de las condiciones edáficas del terreno en el cual han sido
establecidos los cultivos, igualmente poseen la capacidad de incorporar nitrógeno
en forma natural al suelo.

Perdomo (1991) indica que las leguminosas forrajeras arbustivas tienen


gran potencial para mejorar los sistemas de producción animal porque su
rendimiento de forraje es mayor que las leguminosas herbáceas, pueden tolerar
mejor el mal manejo y algunas tienen capacidad de rebrotar y ofrecer forraje de
buena calidad en localidades de sequía prolongada.

También, es necesario tomar en cuenta que, en comparación con otras


leguminosas como Centrosema molle y C. macrocarpum (ambas herbáceas de
porte rastrero), la especie arbustiva C. argentea arroja mejores respuestas al
pastoreo directo, debido a que el ganado solo consume hojas maduras y no las
tiernas, quedando así la disponibilidad de un nuevo follaje y un nuevo pastoreo en
menor periodo de descanso, mientras que en el caso del Centrosema el consumo
por parte de los animales en pastoreo es completo y tiende a desaparecer cuando
el pastoreo no es controlado. En observaciones realizadas en campo a vacas en
pastoreo con acceso a un banco de C. argentea consumían mejor el forraje
maduro y en menor grado el forraje inmaduro. Estos resultados indican que una de
las grandes ventajas de la especie es que su utilización por rumiantes se puede
diferir para la época seca en sistemas de pastoreo directo, sin necesidad de otras
prácticas de manejo (Lascano, 1996).

Chacón y Stobbs (1976), indicaron que el pisoteo y el tamaño del bocado


afectan la presencia de la leguminosa en el pastizal. Por lo tanto, las especies
arbustivas producen más biomasa que las herbáceas, toleran mejor el pisoteo, mal
manejo y tienen la capacidad de rebrotar y ofrecer forraje de buena calidad en
localidades con sequias prolongadas (Meza, 2006).

9
Meza (2006), señala que el uso de las leguminosas forrajeras arbustivas, de
alto potencial productivo y alto valor nutritivo, es una de las diferentes alternativas
que se plantean para mejorar la alimentación animal en las explotaciones
pecuarias.

Tomando en cuenta las bondades presentes en estas plantas y el arduo


trabajo al momento de la cosecha de las semillas, bien sea para la perpetuación
de la especie en el tiempo o para ser suministrada como alimento al ganado, el
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) Anzoátegui, desarrolla líneas
de investigación en las que plantea disminuir los gastos generados a los
productores, ocasionados por el período prolongado de la cosecha de semillas,
debido a la desuniformidad en la madurez de las legumbres de C. argentea,
requiriendo la contratación de jornaleros por más de dos meses para llevar a cabo
la actividad de cosecha.

Con la finalidad de reducir el periodo de cosecha, se evaluó la calidad de la


semillas en fase de establecimiento de un compuesto de 4 accesiones de C.
argentea, cosechadas en un mismo momento en dos estados de madurez, es
decir, pintonas y/o maduras.

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CAPITULO II: MARCO TEÓRICO

2.1 Antecedentes de la Investigación

Argel y Lascano (1998), en su trabajo determinan que la leguminosa


arbustiva C. argentea se adapta bien a sitios bien drenados por debajo de los
1.200 m.s.n.m., con suelos ácidos y alta concentración de aluminio. No obstante,
responde a la fertilidad y los mayores rendimientos de MS se reportan en sitios de
trópico húmedo con suelos de fertilidad media. El arbusto florece y forma semilla
de buena calidad en condiciones del trópico bajo; la semilla no tiene latencia, pero
puede perder viabilidad en un período corto de tiempo cuando se almacena en
condiciones ambientales.

Rodríguez et al (1999), indican en su trabajo que la especie florece y


fructifica en forma abundante en la Mesa de Guanipa, la maduración de los frutos
se prolonga a lo largo del período seco lo cual implica una cosecha periódica y el
tamaño de los frutos presenta gran variabilidad. Además, invitan a continuar con
evaluaciones agronómicas y fenológicas acerca de esta leguminosa.

Rodríguez y Guevara (2002), enseñan en su trabajo que la leguminosa


arbustiva C. argentea se mostró bien adaptada a las condiciones edafoclimáticas
de las sabanas bien drenadas del sur del estado Anzoátegui y que en general el
germoplasma evaluado presentó poca variación en la producción de materia seca
foliar, altura de plantas, contenido de proteína cruda y contenido de minerales,
pero si en la emisión de rebrotes después del corte en la época lluviosa.

Sosa et al (2008), en su trabajo apuntan que la especie C. argentea, se


adapta a amplias regiones del trópico americano y, aunado a esto; tiene buena
respuestas a las diferentes épocas o periodos climáticos con respecto al corte, con
excelentes rendimientos de MS y crecimiento, (destacando junto a C.
macrocarpum) en comparación con las gramíneas nativas de la región. También

11
señalan un efecto significativo de la interacción de las especies con la época, y de
estas con la edad del corte, en la producción de MS en la época de lluvia alcanzan
la más alta producción.

Castillo et al (2013), señalan en su investigación que las cuatro accesiones


(CIAT 18516, CIAT 18666, CIAT 18668 y CIAT 18676) de la leguminosa
estudiada (C. argentea), fueron similares en rendimiento de MS de hoja, tallo
comestible y tallo no comestible, así como en valor nutritivo de sus componentes
comestibles, lo cual indica que puede ser un buen suplemento proteínico, dado
fresco o seco, para animales que pastan gramíneas tropicales de baja calidad
nutritiva. Concluyen que ninguna de las accesiones fue superior a las demás.

2.2 Bases Teóricas

2.2.1 Leguminosas

Son un conjunto de especies que forman parte de la Familia botánica de las


Fabáceas, integrada en el Orden Fabales. Las especies de dicha Familia se
denominan también papilionáceas (de papilio papilionis, que en latín quiere decir
mariposa, debido al aspecto característico que presentan sus flores, que
recuerdan a una mariposa; la denominación se aplica así mismo a la Familia)
(Enciclopedia práctica de la agricultura y la ganadería, 1999).

Las leguminosas son especies que por su misma naturaleza son capaces
de sintetizar altos niveles de proteínas, con una menor tasa de disminución de
este componente con la edad de la planta (Sánchez, 1995).

Por su gran diversidad, se pueden encontrar en condiciones naturales o


cultivadas. En la actualidad se tienen identificados 748 géneros y 19.700 especies
de leguminosas dispersas, tanto latitudinal como altitudinalmente en una
diversidad de ecosistemas. Estas son plantas, en su mayoría, de origen tropical,
que se desenvuelven generalmente en regiones de condiciones adversas: altas
temperaturas, precipitación extrema (excesiva o escasa) y suelos de baja

12
fertilidad. Todas estas características las hacen de un alto potencial en la
ganadería como fuente de proteína de bajo costo, la cual incrementaría la calidad
de la dieta de los animales (Sánchez, 1995).

Rondón y Méndez (2015), señalan en su investigación que las nuevas


realidades de la economía, la alimentación de los rebaños tiene que enfocarse
hacia nuevas alternativas, como las leguminosas forrajeras. Éstas constituyen una
fuente nutritiva de alto valor, por su contenido de proteína y calcio, al mismo
tiempo que actúan como mejoradoras del suelo. Pueden utilizarse en asociaciones
con gramíneas y en bancos de proteínas, aunque algunas presentan limitaciones
por su contenido de sustancias tóxicas.

2.2.2 Potencialidades de las Leguminosas Forrajeras en la Ganadería

Las leguminosas arbustivas, constituyen excelentes sumideros de CO2, con


los consiguientes efectos beneficiosos sobre la capa de ozono, reduciendo el
efecto invernadero; también son fuentes de leña, carbón, madera y cercas vivas
entre otros usos, además de incrementar el valor nutritivo y valor alimenticio de las
pasturas (Chacón et al, 2006)
Las leguminosas, ya sean como bancos de proteína o incorporadas en
forma de harinas verdes en bloques multinutricionales constituyen una tecnología
de potencial uso en la producción con rumiantes (Escobar, 1996; Birbe et al, 1998;
Chacón et al., 1998).
Preston y Leng (1989), citados por Botero y Russo (1998) señalan que la
fibra larga contenida en su forraje, todo el nitrógeno no proteico (NNP) y una
cantidad variable de proteína, consumidos en el forraje arbóreo, son fermentados
y utilizados como nutrimentos por la flora ruminal. Una parte de la proteína puede
estar ligada a compuestos antinutricionales, llamados taninos y fenoles
condensados, que le permiten escapar con la grasa a la fermentación ruminal, por
lo cual su forraje puede ser fuente importante de proteína y de energía

13
sobrepasantes, siempre que se logre un balance apropiado de nutrimentos en el
ecosistema ruminal.
Es importante recordar además, que las especies arbustivas y arbóreas
lignifican principalmente en los tallos y no tanto en las hojas, como lo hacen la
gran mayoría de las gramíneas utilizadas para el pastoreo. De allí la mayor
estabilidad en la calidad nutricional del follaje de las especies leñosas a través del
tiempo (Botero y Russo, 1998).

2.2.2.1 Como Fuente Nutritiva: existen muchas experiencias que tratan sobre las
bondades que poseen las leguminosas en la alimentación animal; especies que se
vienen estudiando desde hace más de 45 años, con lo cual se ha comprobado que
su suministro contribuye a aumentar la respuesta en la producción de leche y
carne, así como también a mejorar la eficiencia reproductiva de los rebaños
(Sánchez, 1995).

Sánchez (1995), señala entre las características más resaltantes de las


leguminosas como fuente alimenticia se encuentran:

1. Son una fuente importante de proteínas de buena calidad, dado que poseen
una amplia gama de aminoácidos esenciales que las hacen superiores a las
gramíneas tropicales.

2. Presentan una concentración de nitrógeno en las hojas, superior al de las


gramíneas.

3. Sus contenidos de proteína tienden a disminuir más gradualmente que en las


gramíneas, en lo referente con la edad de la planta.

4. Son plantas ricas en calcio.

5. Presentan bajos niveles de fibras, en comparación con las gramíneas tropicales.

2.2.2.2 Como Mejoradora del Suelo: otra bondad de estas especies es la de


mejorar los suelos desde el punto de vista de fertilidad, pues tienen la propiedad

14
de fijar el nitrógeno gaseoso de la atmósfera, a través de una simbiosis con
microorganismos bacterianos del género Rhizobium. La simbiosis sucede por
medio de los pelos adsorbentes de las raíces que son "infectados" por estas
bacterias, formando conglomerados celulares denominados nódulos (Sánchez,
1995).

La fijación de nitrógeno que se realiza en estos nódulos, es aportado al suelo


una vez envejecidas o muertas las raíces, siendo fácilmente aprovechado por
otras plantas. La cantidad de nitrógeno fijado por algunas plantas leguminosas
puede variar de 20 a 560 Kg/ha/año, dependiendo del suelo y de la humedad
disponible en el medio agroecológico. Esta cualidad de fijar nitrógeno y otros
elementos importantes (fósforo), le dan a las leguminosas la facultad de habitar en
suelos de fertilidad pobre, sin que esto les afecte significativamente en calidad y
cantidad de biomasa (Sánchez, 1995).

2.2.3 Formas de Uso

La forma de usar las leguminosas como elemento mejorador de la alimentación


del rebaño debe corresponder a las necesidades que posean las unidades de
explotación, de acuerdo con la intensidad de la ganadería, de las condiciones
generales de los pastizales y del manejo en general. Existen dos modalidades
importantes para el uso de las leguminosas, que son: las asociaciones con
gramíneas y los bancos de proteínas (Sánchez, 1995).

2.2.3.1 Asociaciones con Gramíneas, se puede definir como la interrelación


armónica y equilibrada entre dos o más especies, siendo en este caso gramíneas
y leguminosas. Estas asociaciones se pueden realizar con leguminosas nativas
que se encuentran presentes en el pastizal o con especies introducidas ya
probadas (Sánchez, 1995).
En ocasiones, las especies naturales se ven amenazadas a desaparecer
por acción del hombre, quien desconociendo sus bondades, realiza prácticas de

15
mantenimiento de potreros como el control químico de malezas, perjudicándolas
gravemente. Esto desmejora significativamente las condiciones nutricionales del
pastizal (Sánchez, 1995).

Las asociaciones con especies introducidas, también son otras vías


factibles. En este caso se jugaría con la agresividad vegetativa, tanto de las
gramíneas presentes como de la leguminosa a usar. Esto es muy importante, ya
que si no existe ese equilibrio, la competencia se hace difícil, persistiendo
finalmente, la más agresiva e invasora de las dos (Sánchez, 1995).

Con estas asociaciones se pretende mejorar la dieta animal, sobre todo en


las épocas críticas, donde decaen drásticamente los niveles proteicos de las
gramíneas a causa del estrés hídrico. También es una alternativa para mejorar
pasturas pobres desde el punto de vista nutritivo (Sánchez, 1995).

Las asociaciones se pueden usar en diferentes formas, estando su


selección particular sustentada en el tipo de especies a emplear (leguminosas -
gramíneas) y manejo del pastoreo (Sánchez, 1995).

2.2.3.2 Banco de Proteínas, no es más que un área de terreno o potrero


destinado al uso exclusivo de una especie vegetal rica en proteínas, el cual puede
ser usado mediante un pastoreo controlado o cosecharse mediante prácticas de
cortes (Sánchez, 1995). Para la implantación de este sistema se requiere de
especies de alta producción de materia seca, un buen desenvolvimiento durante la
época seca y que garantice una buena calidad tanto química como física en el
forraje (Sánchez, 1995).
Una de las plantas promisorias para este tipo de sistema es la C. argentea,
cuyas características de rendimiento, palatabilidad y calidad la hacen una
leguminosa importante para la alimentación bovina (Sánchez, 1995).

16
2.2.4 Limitaciones de las Leguminosas Forrajeras

Las leguminosas forrajeras arbustivas tienen gran potencial para mejorar los
sistemas de producción animal. Sin embargo, muchas de las leguminosas
arbustivas conocidas e investigadas ampliamente, entre ellas; L. leucocephala, G.
sepium y Erythrina poeppigiana están marginalmente adaptadas a suelos ácidos y
regiones con época seca prolongada. C. argentea (Desv) o Kuntze (Cratylia)
sobresalió entre las leguminosas evaluadas en suelos ácidos por el CIAT
(Perdomo, 1991).

Una limitante importante de las leguminosas tropicales es la de presentar


sustancias antimetabólicas que producen efectos tóxicos en el animal. El consumo
excesivo de algunas especies puede causar problemas que llegan a ser severos,
sobre todo cuando se usan como fuente exclusiva (banco de proteínas). En el
caso de las asociaciones se puede presentar con menos frecuencia, ya que el
animal tiende a consumir preferentemente la gramínea presente (Sánchez, 1995).

Los taninos son los compuestos secundarios vegetales más comunes, pero
sus consecuencias en la alimentación animal no son bastante claras. Su mayor
característica es la de formar complejos químicos no solo con proteínas sino
también con varios compuestos como polisacáridos, ácidos nucleicos, esteroides,
alcaloides y saponinas (Rosales, 1998).

En los casos observados de intoxicación por el consumo excesivo de


leguminosas, no ha causado la muerte. La acción puede ser reversible con sólo
suprimir la leguminosa de la dieta diaria (Sánchez, 1995).

Las leguminosas como la L. lecocephala, G. sepium C. argentea y C.


macrocarpum, son altamente recomendadas para el establecimiento de bancos de
proteínas, que requieren de especies de alta producción de materia seca y buena
persistencia durante la época seca. Con estos bancos se asegura una provisión
de recursos alimenticios de alto valor nutritivo en la época de escases (Sánchez,

17
1995). Resultados recientemente obtenidos, indican que el género Cratylia es muy
promisorio (Pizarro, 2005).

En la alimentación del ganado bovino y ovino, principalmente, las leguminosas


(por sí solas o en asociación con las gramíneas forrajeras) presentan una serie de
bondades que incrementan la producción de leche y carne y que, además; tienden
a mejorar la eficiencia reproductiva de los rebaños. Algunas de tales
características o ventajas son las que constituyen una fuente importante de
proteínas de buena calidad, dado que poseen una amplia gama de aminoácidos
esenciales que las hacen superiores a las gramíneas. En este sentido, es de
destacar que presentan una mayor concentración de nitrógeno en las hojas, bajos
niveles de fibras y alto contenido de calcio, en relación comparativa con las
gramíneas. Por todo esto, las leguminosas forrajeras se siembran asociadas con
gramíneas para mejorar la calidad de la oferta alimenticia para el ganado
(Sánchez, 1995)

2.2.5 Cratylia argentea

Es un arbusto nativo de la Amazonia, de la parte central de Brasil, de áreas de


Perú, Bolivia y nordeste de Argentina (Argel y Lascano, 1998).

El germoplasma conocido de esta especie es de 47 accesiones (Cuadro 1),


que fueron recogidas principalmente en los estados brasileños de Mato Grosso y
Goiás en tres misiones de recolección en 1984, 1993 y 1995. Las accesiones son
muestras a granel de tres plantas por accesión, en representación de las
poblaciones en sus respectivos sitios de recolección. Dos accesiones (CIAT
18672 y CIAT 18957) fueron recogidos en el límite norte de la zona de distribución
natural de la especie en los estados brasileños de Pará y Tocantins, al sur del río
Amazonas (03º 45' S y 06º 30' S, respectivamente). El único no erecto, accesión
postrado (CIAT 22397 'Yapacaní') se recogieron en Santa Cruz, Bolivia (Queiroz y
Coradin, 1996).

18
Se caracteriza por su amplia adaptación a zonas bajas tropicales con
sequías hasta de 6 meses y suelos ácidos de baja fertilidad. Bajo estas
condiciones produce buenos rendimientos de forraje bajo corte y tiene la
capacidad de rebrotar durante el período seco debido a un desarrollo radicular
vigoroso. Por otra parte, produce abundante semilla y su establecimiento es
relativamente rápido cuando las condiciones son adecuadas (Argel y Lascano,
1998).

Cuadro 1: Áreas de Colecta de Germoplasma de C. argentea.

ALTITUD
AÑO DE
N° CIAT EMBRAPA N°. ESTADO LATITUD LONGITUD
COLECCION
(MSNM)

18516 167 Goiás 13º 22’S 46º 25’W 800 pre-1980

18667 27 Mato Grosso 15º 43’S 55º 43’W 455 1984

18668 35 Mato Grosso 15º 22’S 56º 13’W 175 1984

18671 60 Mato Grosso 14º 46’S 57º 05’W 230 1984

18672 86 Pará 03º 45’S 55º 14’W 140 1984

18674 116 Mato Grosso 14º 38’S 52º 22’W 320 1984

18675 124 Mato Grosso 14º 54’S 52º 17’W 380 1984

18676 132 Goiás 16º 21’S 51º 20’W 450 1984

18957 175 Tocantins 06º 30’S 48º 37’W 350 pre-1980

22373 591 Goiás 14º 05’S 46º 23’W 780 1995

22374 612 Goiás 13º 16’S 46º 25’W 660 1995

22375 639 Goiás 13º 01’S 46º 36’W 620 1995

22376 655 Goiás 14º 23’S 49º 09’W 550 1995

22377 663 Goiás 13º 54’S 49º 03’W 510 1995

22378 671 Goiás 13º 37’S 49º 02’W 390 1995

22379 680 Goiás 13º 21’S 47º 07’W 380 1995

22380 698 Goiás 13º 14’S 49º 28’W 340 1995

22381 701 Goiás 13º 14’S 50º 40’W 360 1995

22382 710 Goiás 13º 17’S 50º 12’W 330 1995

22383 728 Goiás 13º 51’S 50º 20’W 300 1998

19
22384 736 Mato Grosso 14º 14’S 52º 10’W 360 1995

22386 752 Mato Grosso 14º 34’S 52º 21’W 320 1995

22387 761 Mato Grosso 15º 50’S 52º 25’W 370 1995

22388 787 Mato Grosso 16º 23’S 54º 01’W 330 1995

22389 795 Mato Grosso 16º 26’S 54º 19’W 400 1995

22390 809 Mato Grosso 16º 01’S 54º 55’W 300 1995

22391 817 Mato Grosso 15º 49’S 55º 30’W 400 1995

22392 825 Mato Grosso 15º 58’S 55º 00’W 240 1995

22393 833 Mato Grosso 15º 42’S 56º 42’W 210 1995

22394 868 Mato Grosso 15º 52’S 57º 49’W 200 1995

22395 892 Goiás 16º 25’S 51º 35’W 460 1995

22396 906 Goiás 16º 32’S 51º 03’W 510 1995

Bolivia, Santa
22397 ‘Yapacaní’ 17º 25’S 63º 56’W 350 1998
Cruz

22399 604 Goiás 14º 30’S 46º 24’W 650 1995

22400 621 Goiás 13º 10’S 46º 40’W 660 1995

22401 841 Mato Grosso 15º 51’S 56º 49’W 360 1995

22402 876 Mato Grosso 16º 30’S 54º 36’W 270 1995

22403 884 Mato Grosso 16º 34’S 51º 45’W 600 1995

22404 191 Goiás 13º 01’S 56º 37’W 650 1993

22405 213 Goiás 13º 15’S 46º 28’W 700 1993

22406 221 Goiás 14º 15’S 46º 30’W 780 1993

22407 514 Goiás 14º 54’S 46º 56’W 500 1995

22408 540 Mato Grosso 14º 06’S 46º 25’W 810 1995

22409 566 Goiás 13º 27’S 46º 22’W 540 1995

22410 574 Goiás 13º 17’S 46º 25’W 660 1995

22411 647 Goiás 15º 12’S 46º 47’W 550 1995

22412 779 Mato Grosso 15º 42’S 52º 43’W 400 1995

Fuente: Queiroz y Coradin, 1996; CIAT Forrajes Tropicales de base de datos y


GP da Silva, Embrapa Recursos Genéticos y Biotecnología.

20
A partir de 1994 el INIA Anzoátegui dirigió sus estudios hacia la evaluación de
especies arbustivas, enfocándose en C. argentea. Esta especie ha demostrado
capacidad de adaptación a las condiciones de sabana bien drenada de la mesa de
Guanipa. En cortes realizados cada ocho semanas en el período seco, se han
obtenido rendimientos hasta de 3670 kg/MS, con un promedio de 18% de proteína
cruda. Esto evidencia el potencial que posee la especie como alternativa para
complementar la alimentación del rebaño, particularmente las vacas en producción
y los mautes en crecimiento (Rodríguez y Guevara, 2002).

2.2.5.1 Descripción Botánica

El género Cratylia pertenece a la familia Leguminoseae, subfamilia


Papilionoideae, tribu Phaseoleae y subtribu Diocleinae; crece en forma de arbusto
de 1.5 a 3.0 m de altura o en forma de lianas volubles. Las hojas son trifoliadas y
estipuladas, los folíolos son membranosos o coriáceos con los dos laterales
ligeramente asimétricos; la inflorescencia es un pseudoracimo nodoso con 6 a 9
flores por nodosidad; las flores varían en tamaños de 1.5 a 3.0 cm con pétalos de
color lila y el fruto es una legumbre dehiscente que contiene de 4 a 8 semillas en
forma lenticular, circular o elíptica (Queiroz y Coradín, 1995).

2.2.5.2 Habito de Crecimiento

El hábito de crecimiento de C. argentea es de tipo arbustivo en formaciones


vegetales abiertas, pero puede convertirse en liana de tipo voluble cuando está
asociada a plantas de porte mayor (Sobrinho y Nunes. 1995). La especie ramifica
desde la base del tallo y se reportan hasta 11 ramas en plantas de 1.5 a 3.0 m de
altura (Maass, 1995). Las hojas tienen consistencia papirácea con abundante
pubescencia en el envés en plantas provenientes del Cerrado brasileño, pero
suaves y glabras en poblaciones que se encuentran en Santa Cruz de la Sierra en
Bolivia. Pareciera que en sitios con bajas temperaturas las hojas tienden a tener

21
menor pubescencia de acuerdo a observaciones no publicadas hechas por los
autores (Queiroz y Coradin, 1996).

2.2.5.3 Propagación

C. argentea se propaga fácilmente por semilla, la propagación vegetativa no ha


sido exitosa hasta la fecha (Pizarro, et al 1995). El arbusto produce semilla de
buena calidad y sin marcada latencia física (dureza) o fisiológica; por lo tanto, la
semilla no necesita escarificación previa a la siembra y aún más, hay reportes que
indican que la escarificación con ácido sulfúrico reduce la viabilidad de la misma
(Maass, 1995).

2.2.5.4 Siembra

El sistema más frecuente para el establecimiento de C. argentea es mediante


siembra directa por semillas después de una preparación convencional del suelo
con arado y rastra, o siguiendo prácticas de mínima labranza como la quema de la
vegetación indeseada (malezas) con herbicidas no selectivos. Este último sistema
es común entre pequeños productores de Centroamérica con acceso limitado a
maquinaria y que realizan las siembras por el método tradicional de chuzo o
espeque (Argel et al, 2002). En el caso de siembra directa, es preciso considerar
que debido a su lento crecimiento en la fase de establecimiento, debe ser
protegida contra el ataque de bachacos y la competencia con malezas (Rodríguez,
et al 2009).

Algunos productores pregerminan las semillas de Cratylia en recipientes con


un medio (generalmente papel absorbente) saturado con agua y sólo las colocan
en el campo cuando brota la radícula. Aunque con esa práctica se asegura una
buena emergencia de plántulas es necesario que el suelo se encuentre en buenas

22
condiciones de humedad. Otra forma de asegurar un buen establecimiento es
utilizando almácigos, pero este caso, aunque más seguro, resulta más costoso
(Argel et al, 2002).

Si se elige el establecimiento por trasplante, se debe sembrar en bolsas por lo


menos dos meses antes del inicio del período lluvioso; este período se puede
acortar si el sustrato contiene lombricompuesto y algún material fibroso, con la
ventaja adicional que se disminuye el costo por fertilización y control de malezas
(Rodríguez, 1999). Se sugiere trasplantar cuando las plantas alcancen alrededor
de 25 centímetros de altura.

La siembra se realiza a un (1) metro entre plantas y entre surcos para el


sistema de corte y acarreo (6kg/ha); para pastoreo directo, a dos (2) metros entre
plantas y líneas (3kg/ha) y a cuatro (4) metros de distancia entre plantas y líneas
para el caso de producción de semillas (2kg/ha) (Pizarro, 2005).

La siembra con semilla debe hacerse muy superficial, es decir a no más de


2cm de profundidad ya que siembras más profundas causan pudrición de la
semilla, retardan la emergencia de las plántulas y producen plantas con menor
desarrollo radicular (RIEPT-MCAC, 1996).

2.2.5.5 Floración

La floración de esta leguminosa es abundante pero poco sincronizada (Anexo


A). Se inicia hacia el final del periodo lluvioso en condiciones de trópico estacional
bajo, donde las lluvias ocurren en forma más o menos continúa entre mayo y
noviembre, como ocurre en Centroamérica. Las plantas pueden florecer durante el
primer año de establecidas, pero en este período los rendimientos de semillas son
bajos (Argel, et al, 2002).

23
Se prolonga durante uno ó dos meses. Del mismo modo, la maduración de los
frutos no es uniforme, y la cosecha de semillas se debe realizar durante dos a tres
meses, pudiendo empezar en enero y terminar a finales de marzo. El beneficio de
la semilla es por tanto un proceso continúo, de recolección manual, secado al sol y
trilla (Argel, et a, 2002).

2.2.5.6 Cosecha

La sincronización de la floración en Cratylia es baja, lo que no permite definir


una época de máxima maduración de frutos. Sin embargo, es posible observar
que a medida que avanza la época seca el número de vainas que madura tiende a
aumentar, lo que permite una mayor cosecha de frutos en cada recolección (Argel,
et al 2002).

La ramificación de la planta es, aparentemente, otra característica que influye


en el periodo de cosecha; así, en Puriscal (Costa Rica), se observó que en plantas
con un diámetro basal de 1.2m y 19 ramificaciones, el período de cosecha se
extendió durante 54 días, mientras que en plantas con un diámetro basal de 1m y
10 ramificaciones dicho periodo fue de 74 días (Argel, et al 2002).

Se considera que las semillas están listas para cosecha cuando las vainas
cambian de un color verde pálido a amarillo claro. Bajo condiciones de manejo y
almacenamiento adecuados el color predominante en las semillas es marrón claro;
aunque bajo condiciones de almacenamiento en el ambiente las semillas pueden
tomar una coloración oscura, esta condición no afecta su germinación. Cuando las
vainas alcanzan su madurez total en la planta se abren espontáneamente y puede
ocurrir desprendimiento de las semillas (Argel, et al 2002).

24
2.2.5.6.1 Sistema de Cosecha

La cosecha de semillas de Cratylia se hace recolectando semanalmente las


vainas a medida que van madurando. Las vainas cosechadas en forma manual
son depositadas en bolsas o sacos y posteriormente se esparcen en patios de
cemento para secarlas al sol antes de la trilla (Argel, et al 2002).

La cosecha mecánica de Cratylia aún no es posible, ya que la arquitectura de


la planta y la poca uniformidad en la maduración de los frutos no lo permite. No
obstante, en plantaciones establecidas en surcos y en terrenos planos, existe la
posibilidad de recolectar en forma mecánica las semillas que caen al suelo, pero
en este sentido aún falta más investigación (Argel, et al 2002).

2.2.5.6.2 Manejo de Semillas Poscosecha

1. Desgrane o trilla: para recuperar la trilla y la recuperación de las


semillas es necesario que las vainas cosechadas alcancen niveles bajos
de humedad, lo que se logra mediante su disposición para secado en
patios de cemento, o dentro de los sacos o bolsas utilizados en la
recolección. Las vainas de Cratylia tienden a abrirse a medida que
avanza el proceso de secado. Sin embargo, para la recuperación final
de las semillas es necesario golpearlas con un palo o utilizar una
trilladora de granos que permita su desprendimiento. En ocasiones, las
semillas no se desprende completamente de las vainas durante la trilla y
deben ser recuperadas en forma manual (Argel et al, 2002)
2. Limpieza: tiene por objeto mejorar la calidad, particularmente la pureza
de las semillas. Esta labor se hace utilizando una zaranda para separar
las semillas, los materiales extraños y los residuos de vainas. Para la
limpieza final se puede utilizar un ventilador común exponiendo el
material trillado a una corriente controlada de aire para eliminar los

25
materiales extraños livianos. Estos procedimientos permiten obtener
semillas de Cratylia con una pureza superior a 90% (Argel et al, 2002)
3. Secado: después de la limpieza, las semillas de Cratylia deben ser
colocadas durante 3 o 4 días sobre lona o en sacos en sitios con buena
aireación y expuestos al sol con el fin de reducir el contenido de
humedad durante el almacenamiento. Para un secado uniforme, se
recomienda mover la capa de semillas cada 3 horas con la punta de un
palo o con un rastrillo (Argel et al, 2002)
4. Empaque y almacenamiento: una vez que las semillas han sido
acondicionadas mediante la limpieza y secado adecuados, se procede a
su empaque en bolsas de papel o plástico, o en sacos de polietileno. Si
las semillas van a ser almacenadas por más de 1 año es conveniente
tratarlas con insecticidas para evitar el ataque de gorgojos u otros
insectos de granos almacenados. Las semillas secas se deben empacar
y almacenar en sitios ventilados libres de predadores. Lo ideal es
conservarlas en lugares con temperatura y humedad controladas para
garantizar su viabilidad por un periodo de tiempo más o menos largo,
aunque estas condiciones no siempre son fáciles de alcanzar en
programas de producción artesanal de semillas. Las semillas
almacenadas en condiciones no controladas, pierden rápidamente la
capacidad de germinación a partir del primer año de almacenamiento,
pasando de 87% a 63%; después del segundo año la germinación baja
a 50% o menos (Argel et al, 2002)
5. Latencia: las semillas de Cratylia tienen baja latencia física (dureza) y
fisiológica por lo que pierden viabilidad relativamente rápido, si son
almacenadas en las condiciones ambientales de temperatura y
humedad prevalentes en regiones de trópico bajo. Debido a la poca
pureza, las semillas de Cratylia no requieren escarificación antes de la
siembra (Argel et al, 2002)
6. Pruebas de calidad: en las semillas de Cratylia los niveles de latencia
debidos a la dureza de la testa o el embrión son bajos; por esta razón

26
germinan fácilmente (más de 78% en pruebas de germinación) a partir
de los 2 meses después de la cosecha y el secado. Independientemente
del medio que se utilice, las semillas de Cratylia comienzan a germinar 3
días después del inicio de la prueba, pero el mayor número de semillas
germinadas ocurre 7 días después y se extiende por 21 días más,
siendo este el periodo de tiempo recomendado para medir la capacidad
de germinación en semillas de esta leguminosa (Argel et al, 2002)
7. Costos de producción: los costos de producción de semillas de
Cratylia son variables dependiendo de la disponibilidad de mano de
obra, la forma de cultivo y de los sistemas de beneficio y
almacenamiento (Argel et al, 2002).

2.2.5.7 Producción de Semillas

Los rendimientos de semilla dependen de la edad de la planta, la densidad


de siembra, la época del corte de uniformización y de las condiciones ambientales
durante la floración y la fructificación de la planta. En sitios con vientos fuertes y
secos durante la floración y formación de frutos se presenta un alto porcentaje de
vainas vacías (vaneamiento), lo cual también está asociado con la presencia de
hongos de los géneros Phoma y Cladosporium en las semillas. Para reducir la
incidencia de estos hongos se recomienda la aplicación de fungicidas una vez se
ha iniciado la floración y luego cada 15 días hasta la maduración de los primeros
frutos.
Como se mencionó antes, la época del corte de uniformización afecta el
inicio de la floración y el rendimiento potencial de semillas; así, las plantas
cortadas tardíamente hacia el final de la época lluviosa o dentro del periodo seco,
tienden a florecer poco y a formar un numero bajo de frutos (Argel, et al 2002).
Se han reportado rendimientos estimados alrededor de 500 kilogramos/hectárea,
para densidades de siembra de 10.000 plantas/hectárea (Rodríguez, et al 2009).

27
Según Argel y Maass (1995), la semilla de C. argentea no tiene latencia,
pero puede perder rápidamente su viabilidad en un período de 1 año, si es
almacenada en condiciones ambientales de temperatura y humedad prevalentes
en el trópico bajo.
Los costos de producción de la semilla varían de acuerdo a la disponibilidad
de mano de obra, forma de cultivo y de los sistemas de beneficio y
almacenamiento.
Según Argel, et al 2002, un kilogramo de semilla de Cratylia tiene entre
4000 y 4500 semillas, de manera que si se siembra a una distancia de 1m por 1m
entre plantas y entre surcos, serían necesarias 20000 semillas para una hectárea
de terreno colocando dos (2) semillas por sitio, lo cual se obtiene con 5 kilogramos
de semilla de esta leguminosa.

2.2.5.8 Rendimiento de Materia Seca

Las plantas tienen alta capacidad de rebrote y de retención de forraje verde en


la época seca. La parte aprovechable de la planta, constituida por las hojas y los
tallos tiernos, tiene alto contenido de proteína (entre 21 y 28%) con una
digestibilidad mediana (entre 53 y 65%), dependiendo de la edad del rebrote. La
producción de forraje depende de la densidad de siembra, de la frecuencia de
corte, la altura del corte y del ambiente (Rodríguez et al, 2009).

2.2.5.9 Utilización

La especie se puede ofrecer como forraje fresco, picado o como ensilado


durante la época seca a vacas de medio - alto potencial de producción de leche,
conjuntamente con fuentes ricas en energía como caña de azúcar. Es
especialmente útil en localidades con 5 a 6 meses secos, donde es necesario
suplementar las vacas con concentrado comercial o subproductos como la
gallinaza para mantener niveles aceptables de producción de leche (Argel et al,
2001).

28
2.2.6 Calidad de Semillas

Villa (2010) señala que es evidente que la calidad de las semillas genera
una gran influencia sobre la producción y productividad referente a la economía de
todas las especies vegetales. Pues afecta el establecimiento, desarrollo y
rendimiento del cultivo y en muchos casos su producción.

También indica que una semilla es un ente vivo por lo tanto lo hace sensible
al deterioro con consecuencias graves ya sea en el establecimiento, desarrollo y
rendimiento del cultivo. La semilla encierra el potencial genético determinante en
aspectos agronómicos y comerciales tales como: rendimiento, adaptabilidad,
resistencia a plagas y enfermedades, calidad, entre otros.

La calidad de las semillas, puede subdividirse en cuatro cualidades básicas:


genética, fisiológica, sanitarias y físicas para garantizar su máxima calidad
integral. La debilidad de cualquiera de estas introduce un factor limitante y como
consecuencia plantas poco productivas (Villa, 2010).

Peretti (1994), citado por Lallana et al (2011) señala que una semilla de
calidad es altamente viable, susceptible de desarrollar una plántula normal aún
bajo condiciones ambientales no ideales, tal como puede ocurrir a campo.

La calidad de la semilla a sembrar es esencial para conseguir un buen


establecimiento de las plantas y es el primer paso para lograr un cultivo óptimo
(Lallana et al 2011).

2.2.6.1 Parámetros que Determinan la Calidad de la Semilla

Según Lallana et al (2011), se considera que los atributos de calidad más


importantes son: viabilidad, germinación, vigor y sanidad.

29
1. Viabilidad, cuando hablamos de viabilidad de una semilla, nos
referimos a si su embrión está vivo o no. Es decir que la viabilidad de
la semilla es la capacidad que tiene de germinar y generar una
planta. Un lote de semillas no pierde su viabilidad de forma repentina.
La proporción de semillas capaces de germinar disminuye
progresivamente a lo largo del tiempo. Las condiciones del
almacenamiento (fundamentalmente la temperatura y la humedad)
afectan esta capacidad de mantenerse viables (vivas). Así también la
manipulación durante la cosecha y el transporte pueden afectar la
viabilidad de las semillas en la medida que se daña la testa. Entre las
sustancias químicas más usadas para determinar la viabilidad de las
semillas son las sales de tetrazolio, cloruro y bromo de 2,3, 5 trifenil
tetrazolio (Rodríguez et al, 2008).
2. Germinación, es recomendable utilizar semilla que logre una rápida
y uniforme germinación en el campo, para conseguir una adecuada
emergencia y cobertura del suelo lo antes posible, ganándole a las
malezas y minimizando las pérdidas de semilla por depredadores
(insectos de suelo, roedores, pájaros). En este sentido es importante
que la semilla tenga un alto poder germinativo (% PG es el
porcentaje de semillas que germinó y desarrolló plántulas normales,
cuando se colocó en condiciones ambientales óptimas para su
crecimiento). Entre estas pruebas se encuentran el test de
germinación estándar, siembra directa en mini parcelas en el suelo,
bandejas con papel absorbente o arena o suelo, capsulas de Petri
(Rodríguez et al, 2008).
3. Vigor, es la condición de un lote de semillas con capacidad para
producir plántulas en un amplio rango de condiciones ambientales.
Las semillas deben germinar en situaciones de siembra
desfavorables. El lote debe tener un buen estado sanitario y
viabilidad que asegure un buen comportamiento en el campo. En el
laboratorio la condición de vigor es evaluada mediante diversas

30
pruebas diseñadas específicamente para medir la capacidad de
germinación de una muestra luego de haber sido sometida a un
estrés determinado. Existen varios ensayos que se basan en distintas
características como por ejemplo, el ensayo de crecimiento y
evaluación de plántulas (trigo, cebada, maíz); test de frío (maíz);
conductividad eléctrica, envejecimiento acelerado, entre otros.
4. Sanidad, la buena sanidad es un atributo altamente deseable en un
lote que se planea sembrar. El estado sanitario de un lote de semillas
se determina mediante distintas pruebas de sanidad: identificación
visual, técnicas de papel de filtro (Blotter) y técnicas de medios de
cultivos. El análisis sanitario permite establecer la presencia de
géneros y especies de hongos, bacterias y virus patógenos de
manera tal que constituye una herramienta eficaz para decidir
principios activos y formulaciones adecuadas para su control.

2.2.7 Tipos de Madurez de la Semilla

2.2.7.1 Madurez Fisiológica

Según Popinigis (1985); citado por Criollo y Upegui (2005), es el punto de


máximo peso de la materia seca, coincide con aquel en el cual la semilla alcanza
el máximo vigor y poder germinativo; en este punto, la semilla puede desempeñar
eficientemente todas las funciones fisiológicas propias y se denomina punto de
madurez fisiológica; de este momento en adelante, el peso seco, el vigor y el
poder germinativo tienden a disminuir debido a procesos de deterioro. Es cuando
los granos ya no son nutridos por la planta, es decir que son energéticamente
independientes.
La madurez del fruto y de la semilla constituye la última fase del proceso
reproductivo y se caracteriza por la presencia de profundos cambios físicos y
químicos en ambas estructuras. Después de la fertilización del óvulo, el ovario

31
comienza a aumentar rápidamente de tamaño; este incremento de tamaño va
acompañado de cambios de color, peso, contenido de humedad, así como del
incremento de carbohidratos, ácidos orgánicos, minerales y compuestos
nitrogenados (Lutte et al, 1993).
La cosecha en la etapa adecuada de madurez de la semilla es esencial
para obtener un rendimiento máximo, minimizar el deterioro en el campo, los
daños mecánicos y producir semillas de alta calidad. Las características de
sanidad y vigor de la semilla llegan a su punto máximo en el momento de la
madurez fisiológica y luego comienzan a deteriorarse (Aguirre y Peske, 1988).
La madurez fisiológica (MF) es el momento en el desarrollo de la semilla, en
el que alcanza su máximo peso seco, lo que representa el fin del periodo de
llenado y es allí donde se da la máxima germinación y vigor (Pieta y Ellis, 1991,
citado por Ruíz et al, 2003)

2.2.7.2 Madurez Morfológica

Esta se consigue cuando se alcanza el desarrollo completo de las distintas


estructuras que forman una semilla. Concluye cuando el embrión llega al
desarrollo adecuado. Generalmente, ocurre sobre la planta antes de la dispersión
y no implica la capacidad de germinación (García, s.f.).
También, se la relaciona con la deshidratación de los diferentes tejidos que
forman la semilla. La madurez se suele alcanzar sobre la misma planta, sin
embargo, existen algunas especies que diseminan sus semillas antes de que se
alcance, como ocurre en las semillas de Ginkgo biloba o de muchas orquídeas,
que presentan embriones muy rudimentarios, apenas diferenciados.
Aunque la semilla sea morfológicamente madura, muchas de ellas pueden
seguir siendo incapaces de germinar porque necesitan experimentar aún una serie
de transformaciones fisiológicas. Lo normal es que requieran la pérdida de
sustancias inhibidoras de la germinación o la acumulación de sustancias
promotoras del crecimiento (García, s.f.).

32
2.2.7.3 Madurez Oportuna

También conocida como “cosecha oportuna”, si ésta no se realiza de


manera eficiente, podemos hacer que se pierdan todos los esfuerzos realizados
durante el ciclo de producción en el campo (Giraldo et al, 2000).
Poder determinar el momento apropiado para realizar una cosecha
oportuna, es algo que en la producción de semillas tiene mucha importancia, ya
que de esto depende que se obtengan semillas de alta calidad; en las
leguminosas, se identifica por cambios en coloración del follaje y de las vainas; y
la semilla empieza a tomar el color típico de la variedad (Giraldo et al, 2000).
Giraldo et al (2000) nos indican que a partir de ese momento la semilla
inicia un proceso irreversible de deterioro, pues la planta sólo sirve de almacén; y
la magnitud de su daño depende de muchos factores como: alta humedad de la
semilla, tiempo de exposición en campo, la temperatura, la humedad relativa,
daños por insectos y hongos; y las lluvias que pueden causar germinación y/o
pudrición de las mismas.

2.2.8 Sistema Radicular

En la primera etapa de desarrollo el sistema radical está formado por la


radícula del embrión la cual se convierte posteriormente en la raíz principal o
primaria, es decir, la primera identificable (Debouk e Hidalgo, s.f).
A los pocos días de la emergencia de la radícula es posible ver las raíces
secundarias, que se desarrollan especialmente en la parte superior o cuello de la
raíz principal, se encuentran de 3 a 7 de estas raíces en disposición de corona y
tienen un diámetro un poco menor que la raíz principal. Se denominan
secundarias debido a que su desarrollo ocurre a partir de la raíz principal o
primaria. Existen otras raíces secundarias que aparecen un poco más tarde y más
abajo sobre la raíz principal. Sobre las raíces secundarias se desarrollan las raíces
terciarias y otras subdivisiones como los pelos absorbentes, los cuales además se
encuentran en todos los puntos de crecimiento de la raíz. La raíz principal se

33
puede distinguir entonces por su diámetro y mayor longitud. En general el sistema
radical es superficial ya que el mayor volumen de la raíz se encuentra en los
primeros 20cms de profundidad del suelo (Debouk e Hidalgo, s.f).
Las raíces terciarias aparecen lateralmente sobre las raíces secundarias y
las cuaternarias sobre las terciarias. Con una lupa se puede observar la última
subdivisión constituida por los pelos absorbentes, órganos epidérmicos localizados
principalmente en las partes jóvenes de las raíces, que juegan un papel muy
importante en la absorción de agua y nutrimentos (Debouk e Hidalgo, s.f).
Las raíces son importantes por varias funciones fisiológicas como son: a)
nutrición vegetal, cuya función tiene una relación directa con la cantidad y calidad
de biomasa a cosechar (follaje, frutas, flores, granos, etc.); b) como órgano de
reserva; c) como órgano de sostén; d) como órgano involucrado en la regulación
fisiológica de la planta (Morales, 1997).
El frijol al igual que la mayoría de las dicotiledóneas y leguminosas
herbáceas y arbustivas tiene una raíz principal con una corona de raíces basales
desde las cuales emergen las raíces laterales (Lynch, 1995).
La caracterización de las raíces requiere diversos estudios tanto de
arquitectura, morfológicos, topológicos como de distribución. Las características
morfológicas de la raíz, hacen referencia al diámetro de la raíz, longitud de la raíz,
superficie de la raíz, entre otros (Lynch, 1995).
El sistema radical de las leguminosas está dividido en dos partes:
Una raíz principal, central, pivotante, lignificada, penetrante y profunda. A veces,
llega a profundizar hasta los 2 metros (ej. Medicago sativa)
Un sistema secundario, sobre todo absorbente, formado por un conjunto profuso
(ramificado) de raíces, bastante lignificado pero menos grueso que la raíz
principal, también penetrantes y relativamente profundas. Son las raíces que
tienen la capacidad de asociarse simbióticamente con bacterias del suelo, del
género Rhizobium, que se fijan al sistema radical formando unos nódulos que
permite a la planta aprovecharse del nitrógeno del aire y de fijarlo al suelo (Lynch,
1995).

34
2.2.8.1 Profundización de Raíz

La conformación del sistema radicular de una planta depende en primer


lugar de su constitución genética. En condiciones favorables, una planta puede
desarrollar su sistema radicular característico, sin embargo, en condiciones
adversas, habrá sensibles alteraciones en la manera de distribuir las raíces (Avilán
y Neptune, 1976).

Un sistema radical vigoroso es importante para mantener la absorción de


agua en suelos secos como característica de adaptación (Turner, 1979; Huang y
Gao, 2000). Las raíces profundas y extensas en los perfiles bajos del suelo son
fundamentales para el buen comportamiento de los cultivos en limitaciones de
suministro de agua (Sponchiado et al., 1989; Blum, 2002).

La presencia de estratos compactos limitan la penetración radicular, así lo


afirma Kong (1968) citado por Avilán et al (1977) al estudiar este tejido y su
desarrollo en suelos arcillosos de Taiwán, donde se observo que el peso de los
brotes decrecía en la medida que la densidad aparente se incrementaba hasta
valores de 1,57 g/cc encontrando una correlación negativa entre la densidad
aparente del suelo y el peso seco de las plantas.
Labores correctas de preparación del suelo así como proporcionar la
fertilización adecuada apegada a un análisis de suelo son prácticas que
permitirían un buen desarrollo radicular y una alta productividad del cultivo (Alfaro
y Ocampo, 2015).
La variedad vegetal cultivada es un factor importante que determina la
capacidad de exploración del sistema radicular en el suelo, al respecto Sánchez
(1972), afirma que la tolerancia de algunas variedades a la sequia, puede estar
relacionada con su habilidad para producir pelos absorbentes con una alta
proporción, dentro de la masa de su sistema radicular.

35
2.3 Germinación

Vásquez et al (2011), indican que la germinación, emergencia y


establecimiento inicial de las plantas son fases importantes que controlan la
abundancia y la distribución de plantas maduras/adultas en los ecosistemas de
pastizal. El proceso de germinación está principalmente regulado por varios
factores ambientales, como la luz, temperatura, pH del suelo y humedad
(Chachalis y Reddy, 2000).

Otros factores como la profundidad de siembra también afectan a la


germinación de semillas y emergencia de plántulas (Koger et al, 2004 citado por
Vásquez et al 2011) ya que la variación en profundidad está asociada a una
variación en disponibilidad de agua, fluctuaciones diurnas de temperatura, y
exposición de luz. A nivel de microambiente, todos estos factores tienen potencial
para influir en el comportamiento de las plántulas. Un mejor entendimiento de la
germinación y emergencia de las plántulas facilita el desarrollo de programas de
manejo de pastos, forrajes y restauración de la vegetación (Vásquez et al, 2011).

Es un proceso que consiste en la absorción de agua, la reactivación del


metabolismo y la iniciación del crecimiento del embrión de una semilla (Bidwell,
1990).

2.3.1 Tipos de germinación

La germinación puede ser clasificada en dos tipos: la fanerocotilar, en


donde los cotiledones emergen de la semilla y la criptocotilar, en la cual los
cotiledones no emergen de la semilla, sin embargo esta clasificación no indica si
los cotiledones llegan a emerger o sobresalir por encima de la superficie del suelo
(Castro et al, 1987 citado por Zevallos y Flores, 2003). Por esta razón otros
autores mencionan a la germinación como epigea cuando los cotiledones salen de
las semillas y se exponen fuera del suelo, y la germinación hipogea cuando los

36
cotiledones permanecen dentro de la testa de las semillas y no emergen a la luz
(Zevallos y Flores, 2003).

2.3.2 Índices para expresar resultados en pruebas de germinación


2.3.2.1 Poder germinativo
Es el porcentaje de semillas que germina en las condiciones más favorables
(Côme, 1970 citado por Rodríguez et al, 2008). Se dice que una semilla ha perdido
su poder germinativo cuando es incapaz de germinar, cualquiera que sean las
condiciones de germinación y los tratamientos realizados. Por lo tanto, se trata del
porcentaje de semillas vivas. Este concepto es sumamente importante en la
práctica, especialmente cuando se trata de determinar el valor comercial de un
lote de semillas. No obstante, el poder germinativo resulta muchas veces muy
difícil de determinar con absoluta precisión, ya que las mejores condiciones de
germinación, además de poder variar de un lote a otro, jamás pueden ser
conocidas con antelación. Precisamente por este motivo se prefiere muchas veces
hablar de capacidad de germinación.

2.3.2.2 Capacidad de germinación


Es el porcentaje de germinación máximo que se obtiene en unas
condiciones previamente definidas (Durán y Pérez, 1984 citado por Rodríguez et
al, 2008).

2.3.2.3 Velocidad de germinación


Côme (1970) citado por Rodríguez et al, (2008), define la velocidad de
germinación como el tiempo que necesitan las semillas para germinar. De acuerdo
con diversos autores, la velocidad de germinación puede expresarse con
diferentes índices:

1. Porcentaje de germinación: Porcentaje de semillas germinadas hasta un


momento determinado.

37
2. Período de latencia: Tiempo necesario para que se produzca la
germinación de la primera semilla desde la siembra.
3. Tiempo de germinación: Tiempo necesario para conseguir un porcentaje
de germinación determinado.
4. Tiempo medio de germinación tiempo necesario para alcanzar el 50 %
(T50) o 25 % (T25) de la capacidad germinativa (Rodríguez et al, 2008).

2.3.2.4 Coeficiente de velocidad de germinación (Vg)

Queda definido por la integración de los tiempos de germinación de cada


semilla y se calcula mediante la siguiente fórmula:

Ni = Número de semillas germinadas el día Di.


Di = Tiempo transcurrido desde la siembra, en días.

La velocidad de germinación corresponde al inverso del tiempo medio de


germinación multiplicado por 100 (Rodríguez et al, 2008).

La velocidad de germinación y el T50 son los índices más utilizados. La


interpretación de un ensayo de germinación es la principal tarea del analista de
semillas. Un ensayo de germinación no es solo concluir un porcentaje de
germinación al final del ensayo. Hoy en día, las formulas e índices descritos
permiten describir de forma muy precisa la dinámica de germinación, permitiendo
conocer de una muestra de semillas (Rodríguez et al, 2008).

2.4 Definición de Términos Básicos

 Agresividad vegetativa: refiere a la capacidad de algunas especies


vegetales ser de crecimiento rápido y vigoroso, bien adaptados a los suelos
y ambiente donde se desarrollan.

38
 Almácigos: o semillero, es el sitio donde se siembran distintos tipos de
semillas bajo condiciones controladas y se cuida su desarrollo hasta que las
plántulas alcancen el tamaño adecuado para su trasplante hasta el lugar
definitivo.

 Aminoácidos esenciales: son ácidos orgánicos que contienen un grupo


amino y no pueden ser sintetizados por los animales. Los aminoácidos
esenciales para la mayoría de animales son: arginina, histidina, isoleucina,
leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina. En el
caso de arginina e histidina, el animal puede sintetizarlos, aunque en
cantidades insuficientes para satisfacer los requerimientos corporales,
particularmente durante las etapas tempranas del crecimiento o para los
altos niveles requeridos en la producción.

 Banco de proteínas: Es un sector de campo destinado al uso exclusivo de


una especie vegetal rica en proteínas, que puede ser usada con pastoreo
controlado o cosecharse mediante cortes periódicos. Para la implantación
de este sistema se requiere de especies de alta producción de materia
seca, buen desenvolvimiento durante la época seca y que garantice buena
calidad, tanto química como física, del forraje.

 Bloque multinutricional: es un suplemento alimenticio para el animal, que


permite el suministro de diversos nutrientes de forma lenta y efectiva
incorporando nitrógeno no proteico, carbohidratos solubles, minerales y
proteína. Se suministra en forma sólida y su consumo es regulado a través
del grado de dureza que se le proporcione.

 Capacidad de germinación: Proporción de una muestra de semillas que


ha germinado normalmente en un determinado período de ensayo; suele
expresarse como porcentaje. Sin.: porcentaje de germinación.

39
 Conductividad eléctrica: es la capacidad de los cuerpos que permiten el
paso de la corriente a través de sí mismos. Esta propiedad natural está
vinculada a la facilidad con la que los electrones pueden atravesarlos y
resulta inversa a la resistividad.

 Cosecha: conjunto de frutos, semillas u hortalizas que se recogen de la


tierra en la época del año en que están maduros.

 Ecosistema ruminal: es una comunidad microbiana constituida por una


multitud de microorganismos de diferentes especies que permiten, en una
relación simbiótica de mutualismo, al hospedador (rumiante) acceder a los
nutrientes contenidos en el alimento, ofreciendo este a cambio un hábitat
idóneo para el crecimiento y desarrollo de estas comunidades microbianas.

 Embrión: Organismo inmaduro y no autónomo que se forma a partir del


zigoto por división y diferenciación celulares; la planta rudimentaria
contenida en la semilla.

 Ensayo de crecimiento vegetal: son pruebas que se realiza en semillas


de plantas para determinar su incremento en el crecimiento y los cambios
morfológicos presentes en ellas.

 Envejecimiento acelerado: Proceso acelerado de exposición de un


material a los cambios medioambientales para simular sus efectos a largo
plazo. También llamado ensayo de envejecimiento artificial.

 Escarificación: Perforación de la cubierta seminal, generalmente por


abrasión mecánica o mediante un breve tratamiento químico en un ácido
fuerte, para incrementar la permeabilidad de la semilla al agua y los gases,
o para reducir su resistencia mecánica.

40
 Especies: es la unidad básica de la clasificación biológica, se define a
menudo como el conjunto de organismos o poblaciones naturales capaces
de entrecruzarse y de producir descendencia fértil, pero no pueden hacerlo
(o al menos no lo hacen habitualmente) con los miembros de poblaciones
pertenecientes a otras especies.

 Especies introducidas: es una especie no nativa del lugar o del área en


que se la considera introducida. Las especies introducidas pueden dañar o
no el ecosistema en el que se introducen, alterando o no el nicho ecológico
de otras especies.

 Especies naturales: es el conjunto natural de individuos (seres humanos,


animales, plantas, minerales) que tienen características semejantes o en
común Y proceden de antecesores comunes.

 Evaluación agronómica: es la estimación determinada del desarrollo y


comportamiento de las fases de los cultivos para conocer su
comportamiento y adaptación a los distintos ecosistemas y generar
información confiable y comparable.

 Evaluación fenológica: valoración e la relación existente entre los factores


climáticos y los ciclos e los seres vivos, comprende el estudio y la
observación de los estadios del desarrollo reproductor y vegetativo de
plantas y animales con respecto a los parámetros ambientales en el que se
desarrolla.

 Fabáceas: es una familia de las más numerosas entre las familias de


plantas superiores, agrupando a distintos tipos de especies como árboles,
arbustos, lianas y plantas herbáceas, de extensa distribución mundial.
Muchas de ellas tienen una gran significación económica como alimento

41
humano, por su aporte de proteínas y carbohidratos a la dieta. También
presenta importantes usos forrajero, forestal, ornamental, medicinal, e
industrial.

 Factores edafoclimáticos: son características físico-químicas que le


confieren al suelo sus propiedades, influye en la relación existente entre
éste y los factores climáticos que necesitan los cultivos agrícolas para
conseguir su óptimo desarrollo (temperatura, humedad, precipitación, entre
otros).

 Fenoles: son compuestos orgánicos aromáticos que contienen el grupo


hidroxilo como su grupo funcional. Están presentes en las aguas naturales,
como resultado de la contaminación ambiental y de procesos naturales de
descomposición de la materia orgánica. Junto a los ácidos carboxílicos y a
los taninos, conforman el grupo de los ácidos orgánicos.

 Fermentación ruminal: es la actividad metabólica de los microorganismos


presentes en el rumen. Es la degradación del alimento que es ingerido por
el animal (rumiante) en partículas más pequeñas por la acción de las
enzimas producidas por las bacterias, protozoarios y hongos ruminales.

 Forraje: refiere a los cereales, el pasto seco y la hierba que se emplea


para alimentar al ganado por lo tanto, se compone de las plantas cultivadas
para dar de comer a los animales. Sus características dependen del tipo de
suelo, el clima y la producción ganadera a la cual se destina.

 Germoplasma: se conoce como germoplasma al conjunto de los genes


que, mediante células reproductoras o gametos, son transmitidos a los
descendientes a través de la reproducción. El uso más habitual del término
se encuentra en el terreno de la botánica y de la agricultura.

42
 Glabras: estructura vegetal que no tiene pelos.

 Gorgojo: son coleópteros herbívoros, perteneciente a la familia Bruchidae.


Tienen la cabeza alargada y se alimentan de materia vegetal diversa,
pudiendo causar importantes daños en los cultivos y productos alimenticios
almacenados. Miden alrededor de 30 –60 mm., y son de color marrón o
negro. En la etapa larval, el gorgojo inmaduro es una larva sin piernas que
se desarrolla dentro de los granos y semillas del maíz y trigo, o en otros
cereales.

 Gramíneas: familia de plantas monocotiledóneas de tallo cilíndrico, nudoso


y generalmente hueco, hojas alternas que abrazan el tallo, flores agrupadas
en espigas o en panojas y grano seco cubierto por las escamas de la flor.

 Hojas cotiledonales: son las hojas primordiales que se encuentran en el


germen de la semilla de plantas con flores que envuelven las semillas en el
ovario.

 Latencia: estado fisiológico en el que una semilla predispuesta a germinar


no lo hace, ni siquiera en presencia de condiciones externas favorables.

 Legumbre dehiscente: legumbre que se abre espontáneamente al llegar la


madurez para descargar su contenido.

 Leguminosas forrajeras: son cultivos de plantas leguminosas dedicadas


fundamentalmente a la alimentación animal. Por extensión, se incluyen las
praderas y pastos naturales, estén cultivados o no. Pueden clasificarse
como temporales o permanentes y cosechan como cualquier otro.

 Malezas: son especies vegetales que afectan el potencial productivo de la


superficie ocupada o el volumen de agua manejado por el hombre. Este

43
daño puede ser medido como pérdida del rendimiento agrícola por unidad
de área cultivable o también reflejando la afectación de la productividad de
una empresa comercial. Malezas pueden considerarse todas aquellas
plantas que provocan cambios desfavorables de la vegetación y que
afectan el aspecto estético de las áreas de interés a preservar.

 Poder germinativo: es la aptitud máxima para germinar de un lote de


semillas que puede ser determinado con precisión en un laboratorio de
análisis, por medio de pruebas de germinación.

 Pseudoracimo nodoso: falso racimo floral en forma de nódulos, presente


en plantas leguminosas forrajeras.

 Pubescencia: Botánica, Estado de una superficie cubierta de vello


(pelusilla fina y suave).

 Pureza: Proporción de semilla limpia e intacta de la especie designada que


hay en un lote, expresada generalmente como porcentaje del peso total.

 Raleo: es una práctica cultural que consiste en la eliminación de los frutos y


plantas en exceso por vía manual como forma de regular la densidad.

 Rhizobium: son bacterias tipo bacilos Gram negativos, son aeróbicas y en


muchos casos aeróbicas estrictas. Son mótiles por medio de flagelos
peritricos, y su hábitat natural es el suelo. Son capaces de formar
asociaciones fijadoras de nitrógeno con plantas de la familia de las
leguminosas

 Simbiosis: Asociación íntima de organismos de especies diferentes para


beneficiarse mutuamente en su desarrollo vital.

44
 Sumideros de CO2: proceso o actividad que absorbe gases de efecto
invernadero presentes en la atmosfera y contribuye a reducir las cantidades
de CO2 en el aire.

 Taninos: son metabolitos secundarios de las plantas fenólicas, no


nitrogenados, solubles en agua y no en alcohol ni solventes orgánicos.
Abundan en las cortezas de los robles y los castaños, entre otros arboles.

 Test de frio: ensayo de germinación practicado en condiciones


estandarizadas y óptimas para que las semillas germinen en forma rápida y
uniforme, esta técnica de laboratorio está compuesta de 2 etapas bien
definidas: un primer período de estrés de baja temperatura y un segundo
período de germinación en condiciones óptimas.

 Testa: es la más externa de las dos capas que constituyen el epispermo o


tegumento que rodea a la semilla de las plantas espermatofitas.

 Trilla: Separar por algún medio mecánico, como por ejemplo frotamiento,
sacudimiento, pisado, triturado, golpeado o presión intermitente, los granos
de un cereal de las cáscaras y la paja, especialmente golpeándolo con un
cabo de madera. Se aplica también a la acción de separar las semillas de
los frutos que contienen especies distintas de los cereales.

 Umbráculo: lugar determinado para la siembra de plantas pero que se


encuentra protegido de los rayos directos del sol, así como de la lluvia y del
aire. La protección puede ser a base de láminas traslucidas, así como
también por el follaje de ciertos tipos de plantas trepadoras.

 Unida experimental: unidad a la cual se le aplica un solo tratamiento en la


reproducción de un experimento para obtener una medición o dato
representativo.

45
 Vaina: Fruto superior monolocular, mono o polispermo, dehiscente y de dos
valvas. Se parece al folículo en su dehiscencia y en que se forma a partir de
un solo carpelo, pero difiere de él en que se abre por ambos lados.

 Vaneamiento: es una enfermedad que no permite que las espigas, vainas


o legumbres se llenen de granos o semillas y además afecta la calidad de
los mismos. También puede ser ocasionada por el efecto de insectos
chupadores de la semilla cuando esta en el proceso de llenado.

 Vientos secos: vientos derivados de corrientes de vientos húmedos


oceánicos, capaces de generar daños en los cultivos y erosionar la corteza
terrestre.

 Vigor: Propiedades de la semilla que determinan el potencial de


germinación y desarrollo rápido y uniforme de plántulas normales bajo una
amplia gama de condiciones sobre el terreno.

46
CAPITULO III: MARCO METODOLÓGICO

3.1 Materiales y Métodos

La investigación se realizó en el Instituto Nacional de Investigaciones


Agrícolas, INIA – Anzoátegui; localizado en El Tigre, Estado Anzoátegui, dentro
de las coordenadas latitud 8° 51´ 46” N , longitud 64° 13´ 16” O y altitud 271
m.s.n.m. El clima de la zona es semiárido, con una precipitación promedio anual
de 1200 mm, concentrada entre junio y noviembre, una evaporación promedio
anual de 153,7 mm y temperatura media promedio de 32,4º C (Histórico de datos
climáticos, Estación El Tigre, 2014).

Para obtener el material experimental (semillas) de la especie C. argéntea


que se encuentran establecidas en las parcelas experimentales de INIA
Anzoátegui desde el año 1995, en un bloque al azar con 4 repeticiones, se
seleccionaron dos plantas por cada unidad experimental por bloque, las mismas
se marcaron y se realizó un monitoreo continuó, con el fin de colectar las vainas
en el momento adecuado (Anexo C), y obtener semillas en dos estados
fisiológicos (semilla maduras y semillas pintonas), la colecta de semillas se llevó a
cabo entre los meses enero y marzo de 2015. Realizada la cosecha (Anexo B), se
procedió al desgrane (Anexo D) de las vainas en ambos estados fisiológicos
estudiados, para luego ser sometidas a secado bajo sombra (Anexo F) hasta
obtener la humedad adecuada para la siembra; cuando se alcanzó la humedad
requerida, se almacenaron las semillas en una nevera a 9°C hasta el momento de
la siembra (Anexo J); todo esto para evitar su deterioro y conservar las
características de viabilidad de los embriones.

El ensayo se estableció en un umbráculo (Anexo H) de 75m2, utilizando


bolsas de polietileno de 1 kg cada una; las mismas fueron llenadas con suelo
natural de sabana (Anexo I), colectado en el campo experimental del INIA

47
Anzoátegui (Anexo G), el cual presentaba las siguientes características de
acuerdo al análisis realizado: características físicas: textura arenosa con 94% de
arena, 2% de limo y 4% de arcilla y; características químicas fósforo 11 mg/kg,
calcio 53 mg/kg, MO 0.916% y pH de 5. Observándose que se trata de un suelo
que presenta elementos químicos con contenidos bajos de fosforo, calcio, pH
ácido, con clase textural gruesa por el porcentaje de arena presente, estamos
hablando de un suelo de baja fertilidad, sin embargo la especie en estudio se
adapta perfectamente a estas condiciones.

Dentro del umbráculo se dispusieron dos tratamientos compuestos de 3


bloques de 2 m2 cada uno, donde se estableció lo siguiente:
 Tratamiento 1: semillas cosechadas en madurez fisiológica de la
leguminosa arbustiva C. argentea.
 Tratamiento 2: semillas cosechadas en cosecha oportuna de la leguminosa
arbustiva C. argentea.

Para cada tratamiento se dispusieron 3 bloques y se sembraron un


compuesto de semillas (Anexo J) de la leguminosa C. argentea escogidas del
germoplasma disponible en INIA – Anzoátegui, empleando 60 semillas por bloque
y en cada tratamiento 180, utilizando un total de 360 semillas en el ensayo, en el
cual se sembró 3 semillas por bolsa; enterradas a 2cm de profundidad (Anexo J).
Cada bloque estuvo compuesto por 20 bolsas, alcanzando un total de 60 bolsas
por cada tratamiento, en general 120 bolsas en el ensayo establecido.

Una vez germinadas las semillas (Anexo K, L) y después de la aparición de


las tres primeras hojas verdaderas y culminada la toma de datos para las
evaluaciones de germinación, se realizó raleo (Anexo M) para evitar competencias
en plántulas dentro de una misma bolsa o unidad experimental, dejando así una
sola plántula por bolsa; la planta con mejor vigor. Finalmente a cada tratamiento
se le realizó el mismo manejo agronómico (riego diario, fertilización a los 32 días
después de la germinación, aplicando 3 grs por bolsa de N-P-K (10-20-20), y
control de malezas).

48
Las plantas se evaluaron cada 15 días después de la germinación (DDG). La
recolección de datos de todo el experimento se realizó hasta los 75 DDG mientras
estaban en fase de vivero, debido a que esta leguminosa por su lento desarrollo
en el establecimiento, es preferible sembrar en bolsas y luego ser llevadas al
campo.

3.2 Variables Evaluadas

Se midieron todas las plantas de cada una de las accesiones en cada


tratamiento

3.2.1 Variables de la Germinación

3.2.1.1 Velocidad de Germinación


Se realizó un conteo diario a partir del día 4 después de la siembra, donde
se consideraban semillas germinadas aquellas que tenían emergidas sus hojas
cotiledonales, característica que se tomó para considerar semillas germinadas,
dentro del conteo de germinación, esta técnica se aplicó hasta los 21 días.

Definida como la relación del número de semillas germinadas con el tiempo


de germinación.

M=

Donde:
M: velocidad de germinación.
ni: número de semillas germinadas en el día.
t: tiempo de germinación desde la siembra hasta la germinación de la última
semilla (Pérez, 2007).

49
3.2.1.2 Germinación Total
Calculado como el porcentaje de germinación total al finalizar el ensayo,
con relación a la germinación; tomando en cuenta el número de semillas
establecidas por tratamiento (180 semillas) que representan el 100% (Pérez,
2007).

3.2.2 Variables de la Parte Aérea

3.2.2.1 Altura de Planta


Con una cinta métrica se midió la altura de las plantas (Anexo N) desde el
cuello hasta el ápice de la misma a los 15, 30, 45, 60 y 75 días después de la
siembra (Mujica et al, 2006).

3.2.2.2 Diámetro del Tallo


Se determinó el diámetro del tallo utilizando un vernier electrónico, a dos
centímetros por encima del cuello de las plantas a los a los 15, 30, 45, 60 y 75
días después de la siembra (Mujica et al, 2006).

3.2.2.3 Número de Hojas


Se realizó un conteo manual del número de hojas compuestas de cada
planta a los 15, 30, 45, 60 y 75 días después de la siembra (Mujica et al, 2006).

3.2.3 Variables de la Parte Radicular


Estas variables fueron medidas al final del experimento, empleando
diferentes herramientas y realizando un muestreo destructivo para obtener los
valores correspondientes para cada tipo de semilla.

3.2.3.1 Longitud de la Raíz Principal


Se determinó midiendo la longitud de la raíz desde el cuello de la planta
hasta el extremo de la raíz principal con una cinta métrica (Mujica et al, 2006).

50
3.2.3.2 Diámetro de la Raíz Principal
Se determinó el diámetro de la raíz principal a uno y a cinco centímetros por
debajo del cuello de la planta con el uso de un vernier digital (Mujica et al, 2006).

3.2.3.3 Volumen Radicular


Se ejecutó sumergiendo las raíces de las plantas de cada unidad
experimental en un cilindro graduado (Anexo O), enrazado con un volumen de
agua conocido, el volumen de agua desplazado al sumergir las raíces
correspondió al volumen radical de las mismas (Mujica et al, 2006).

3.3 Diseño Experimental y Análisis Estadístico

El diseño experimental utilizado fue bloques completamente al azar, con


tres repeticiones. Se aplicó como análisis estadístico ANAVAR para el diseño
respectivo y separación de medias por la prueba de Duncan con diferencia
significativa de P<0.05.

51
CAPITULO IV: ANÁLISIS E INTERPRETACION DE LOS RESULTADOS

4.1 Resultados y Análisis

4.1.1 Variables de la germinación

4.1.1.1 Velocidad de Germinación

De las cuatros accesiones que conforman el compuesto evaluado para los dos
tratamientos (semillas pintonas: P; simillas maduras: M), las semillas P (Figura 1),
fueron las que expresaron mayor velocidad de germinación entre los días 7 y 21,
del mismo modo, son estas las que mayor velocidad de germinación presentaron
al final de esta evaluación.

Figura 1. Velocidad de germinación a partir de los 7 DDS en los dos tipos de


semillas evaluados de la leguminosa forrajera en estudio.

Observando que las semillas de Cratylia comienzan a germinar 4 días después


del establecimiento, su mayor número de semillas germinadas ocurre 7 días
después y se extiende por 21 días más (Cuadro 2), siendo este el período de
tiempo recomendado para medir la capacidad de germinación en semillas de esta
leguminosa, estos resultados concuerdan con los obtenidos por Argel et al (2002),

52
en sus estudios, donde considera que las semillas están listas para cosecha
cuando las vainas cambian de un color verde pálido a amarillo claro. Bajo
condiciones de manejo y almacenamiento adecuados el color predominante en las
semillas es marrón claro; aunque bajo condiciones de almacenamiento en el
ambiente las semillas pueden tomar una coloración oscura, esta condición no
afecta su germinación. Cuando las vainas alcanzan su madurez total en la planta
se abren espontáneamente y puede ocurrir desprendimiento de las semillas,
indicando que cuando las semillas son cosechas en madurez fisiológica no se ve
afectado su porcentaje de germinación.

4.1.1.2 Germinación Total

Vásquez et al (2011), señalan que la germinación y emergencia de las


plantas se considera una de las fases más importantes que controlan la
abundancia y la distribución de plantas en los ecosistemas. En la figura 2, se
observa el porcentaje de germinación de las semillas de la especie estudiada en
sus dos momentos de cosecha.

Figura 2. Germinación total (%) a los 21 DDS para los estados de madurez de la
semilla de la especie estudiada en El Tigre, Anzoátegui.

53
En la grafica se observa que el porcentaje de germinación en las Semillas P
es superior a Semillas M (83,89% y 71,67% respectivamente), estos resultados
(Cuadro 3) coinciden con lo descrito por Chachalis y Reddy (2000), ellos señalan
que el proceso de germinación está principalmente regulado por varios factores
ambientales, como la luz, temperatura, pH del suelo y humedad. Este es un
proceso que consiste en la absorción de agua, la reactivación del metabolismo y la
iniciación del crecimiento del embrión de una semilla (Bidwell, 1990). Aguirre y
Peske (1988), revelan que la cosecha en la etapa adecuada de madurez de la
semilla es esencial para obtener un rendimiento máximo, minimizar el deterioro en
el campo, los daños mecánicos y producir semillas de alta calidad. Las
características de sanidad y vigor de las semillas llegan a su punto máximo en el
momento de la madurez fisiológica y luego comienzan a deteriorarse.

4.1.2 Variables evaluadas de la Parte Aérea

4.1.2.1 Altura de Planta

En los resultados de la prueba de media aplicada en el tipo de semillas


evaluadas (Figura 3), para la variable altura de la planta, se puede notar que hay
diferencia significativa entre los tipos de semillas.

54
Figura 3. Comparación de la altura de las plantas de la especie C. argentea según
los tipos de semillas evaluados, en 5 mediciones con intervalos de 15 días entre
cada evaluación; en El Tigre, Anzoátegui.

Se observa que las semillas pintonas obtuvieron el mayor desarrollo en la


variable altura de las plantas (Cuadro 4), notándose que el desarrollo de la parte
área de la planta no se ve afectado cuando las semillas son cosechadas en
madurez fisiológica, Peretti (1994) indica que regularmente se acepta que una
semilla de calidad, es la que tiene buen aspecto (tamaño, forma, color), capaz de
germinar y desarrollar una plántula normal, aún bajo condiciones ambientales no
ideales, tal como suele ocurrir en el campo.

4.1.2.2 Diámetro del Tallo

Al aplicar la prueba de media (P<0.05) para la variable diámetro del tallo


según el tipo de semilla, se observa en la figura 4; para los 45 y 75 días de
estudio, hubo diferencia significativa entre los tipos de semillas evaluados,
obteniéndose mayor desarrollo para las semillas cosechadas con madurez
fisiológica (Cuadro 5). Esto se debe a que el punto de máximo peso de la materia
seca, coincide con aquel en el cual la semilla alcanza el máximo vigor y poder
germinativo y se denomina punto de madurez fisiológica; de este momento en
adelante, el peso seco, el vigor y el poder germinativo tienden a disminuir debido a
procesos de deterioro (Popinigis, 1985).

55
Figura 4. Medición del Diámetro de los tallos (mm) en los tipos de semillas de la
leguminosa estudiada durante 75 días de crecimiento en fase de vivero.

4.1.2.3 Número de Hojas

Al aplicar la prueba de media con 5% de significancia para determinar la


variable número de hojas según el tipo de semillas evaluadas, se determina
(Figura 5) que hasta los 30 días de evaluación los dos tipos presentaron el mismo
comportamiento.

Figura 5. Conteo del número de hojas en los tipos de semillas con descansos de
15 días entre mediciones de la leguminosa arbustiva en estudio en El Tigre,
Anzoátegui.

Sin embargo, a partir de los 45 días y hasta los 75 días, se observa


diferencia en su comportamiento; luciendo mayor número de hojas las plantas
procedentes de semillas pintonas o con madurez fisiológica (10 hojas y 7 hojas
respectivamente) (Cuadro 6), esto se causa debido a que la madurez fisiológica es
el momento que representa el fin del periodo de llenado de las semillas y es allí
donde se da su máximo vigor y germinación (Pieta y Ellis, 1991 citado por Ruíz, et
al 2003).

56
4.1.3 Variables Evaluadas de la Parte Radicular

4.1.3.1 Longitud (cm) de la Raíz Principal

En la evaluación realizada para determinar la longitud de la raíz principal


(figura 6), por medio de la Prueba de Duncan, no se establece diferencias
significativas para esta variable (Cuadro 7).

Figura 6: Longitud (cm) de la raíz principal según el tipo de semilla de la especie


arbustiva estudiada en El Tigre, Anzoátegui; evaluada a los 75 DDS.

Sin embargo, un sistema radicular vigoroso es importante para mantener la


absorción de agua en suelos secos como característica de adaptación (Turner,
1979; Huang y Gao, 2000). Las raíces profundas y extensas en los perfiles bajos
del suelo son fundamentales para el buen comportamiento de los cultivos en
limitaciones de suministro de agua (Sponchiado et al, 1989; Blum, 2002). La
presencia de estratos compactos limitan la penetración radicular, así lo afirma
Kong (1968) citado por Avilán et al (1977) al estudiar este tejido y su desarrollo en
suelos arcillosos de Taiwán, donde se observó que el peso de los brotes decrecía
en la medida que la densidad aparente se incrementaba hasta valores de 1,57
g/cc encontrando una correlación negativa entre la densidad aparente del suelo y
el peso seco de las plantas.

57
4.1.3.2 Diámetro (mm) de la Raíz Principal

En la primera etapa de desarrollo el sistema radicular está formado por la


radícula del embrión la cual se convierte posteriormente en la raíz principal o
primaria (Figura 7), es decir, la primera identificable. A los pocos días de la
emergencia de la radícula es posible ver las raíces secundarias, que se
desarrollan especialmente en la parte superior o cuello de la raíz principal, se
encuentran de 3 a 7 de estas raíces en disposición de corona y tienen un diámetro
un poco menor que la raíz principal (Debouk e Hidalgo, s.f).

Figura 7: Diámetro (mm) de la raíz principal con relación al tipo de semilla de la


leguminosa forrajera evaluada a los 75 DDS.

En la figura 7, con respecto al diámetro de la raíz principal al aplicar prueba


de media (P<0.05) (Cuadro 8), se observa la variación significativa existente entre
el grupo de semillas evaluadas, siendo las raíces de plántulas procedentes de
Semillas P las que alcanzaron mayor desarrollo (2,43 mm). Morales (1997), señala
que las raíces son importantes por varias funciones fisiológicas como son: a)
nutrición vegetal, b) como órgano de reserva; c) como órgano de sostén; d) como
órgano involucrado en la regulación fisiológica de la planta; al observar la figura 7,
se determina que las Semillas P al momento de la cosecha no se ve afectado su

58
sistema radicular al ser sometidas a germinación, por lo que en comparación con
las Semillas M, pueden ser cosechadas en el mismo momento.

4.1.3.3 Volumen (cm3) Radicular

Debouk e Hidalgo (s.f) demuestran que existen otras raíces que aparecen
un poco más tarde y más abajo sobre la raíz principal. Sobre las raíces
secundarias se desarrollan las raíces terciarias y otras subdivisiones como los
pelos absorbentes, los cuales además se encuentran en todos los puntos de
crecimiento de la raíz. La raíz principal se puede distinguir entonces por su
diámetro y mayor longitud. En general el sistema radical es superficial ya que el
mayor volumen de la raíz (Figura 8), se encuentra en los primeros 20cms de
profundidad del suelo.

Figura 8: Volumen radicular (cm3) de la raíz de la especie forrajera estudiada en


correspondencia al tipo de semilla a los 75 DDS.

Al aplicar prueba de media con 5% de significancia, queda en evidencia que el


grupo de semillas estudiados difieren significativamente (Cuadro 9), presentando
mayor volumen radicular las plántulas derivadas de Semillas P; 2,69 cm3, mientras
las plántulas procedentes de Semillas M arrojaron 1,67 cm3. Lynch (1995), indica

59
que la mayoría de las dicotiledóneas y leguminosas herbáceas y arbustivas tiene
una raíz principal con una corona de raíces basales desde las cuales emergen las
raíces laterales. Poder determinar el momento apropiado para realizar una
cosecha oportuna, es algo que en la producción de semillas tiene mucha
importancia, ya que de esto depende que se obtengan semillas de alta calidad; en
las leguminosas, se identifica por cambios en coloración del follaje y de las vainas;
y la semilla empieza a tomar el color típico de la variedad (Giraldo et al, 2000). La
caracterización de las raíces requiere diversos estudios tanto de arquitectura,
morfológicos, topológicos como de distribución. Las características morfológicas
de la raíz, hacen referencia al diámetro de la raíz, longitud de la raíz, superficie de
la raíz, entre otros (Lynch, 1995).

60
CAPITULO V: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

5.1 Conclusiones

La calidad de las semillas de la leguminosa forrajera C. argentea no se ve


afectada cuando estas son cosechas en etapa de madurez fisiológica (pintonas),
más bien incrementa la calidad de la misma y prolonga por mayor tiempo su vigor,
reduciendo los diferentes daños que pueden suscitarse en el campo mientras se
espera la maduración o cosecha oportuna. En tal sentido se pueden cosechar los
dos tipos de semillas en un mismo momento siempre y cuando se cumpla con un
acondicionamiento de manera apropiado y se conserven de modo adecuado.
Logrando cosechar en un mismo momento las semillas de esta especie, permitirá
a los productores ser más eficiente a la hora de producir semillas y se reducirá el
tiempo de cosecha y por ende los costos de producción.

61
5.2 Recomendaciones

1. Cosechar las semillas de los establecimientos cuando estas se


encuentren en su etapa de madurez fisiológica, es decir; cuando
estas tengan coloración amarillo claro, para evitar daños que se
pueden presentar en campo y reducir costos de producción.

2. Proporcionarle condiciones adecuadas de secado y almacenamiento


a las semillas cosechadas para prolongar su vigor.

3. Incentivar a los productores al establecimiento de esta especie, ya


sea sola o en asociación con otros cultivos (gramíneas), como
alternativa de alimentación animal, por ser una leguminosa que
contiene excelentes contenidos de proteína cruda (18 a 23%).

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