El Corán: Palabra Sagrada del Islam
El Corán: Palabra Sagrada del Islam
El Corán (del árabe القرآنal-qurʕān, ‘la recitación’, [qurˈʔaːn], persa: [ɢoɾˈʔɒːn]), también
transliterado como Alcorán, Qurán o Korán, es el libro sagrado del islam, en el que
representa la palabra de Dios (en árabe Allāh, )اهلل, revelada a Mahoma ( محمدMuhammad),
quien se considera que recibió estas revelaciones por medio del arcángel Gabriel (جبريل
Ŷibrīl).[1]
Corán
Durante la vida del profeta Mahoma, las revelaciones eran transmitidas oralmente o
escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc.[2] A la muerte del profeta,
en 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas revelaciones, que durante el Califato
de Uthmán ibn Affán ( )عثمان بن عفانtomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos
(azoras, )سورة, cada uno dividido en aleyas.([)آية3]
El Corán menciona muchos personajes que aparecen en los libros sagrados del judaísmo
y el cristianismo (Tanaj y Biblia) y en la literatura devota (por ejemplo, los libros
apócrifos), con muchas diferencias en detalle. Personajes del mundo hebreo y cristiano
muy conocidos como Adán, Noé, Abraham, Moisés, María de Nazaret, Jesús de Nazaret y
Juan el Bautista aparecen mencionados como profetas islámicos.[1]
Los musulmanes afirman que el Corán es la palabra «eterna e increada» de Dios. Por
ello, su transmisión debería realizarse sin el menor cambio en la lengua originaria, el
árabe clásico.[4] El Corán ha sido traducido a muchos idiomas, principalmente pensando
en aquellos creyentes cuyas lenguas no son el árabe. Aun así, en la liturgia se utiliza
exclusivamente el árabe, ya que la traducción únicamente tiene valor didáctico, como
glosa o instrumento para ayudar a entender el texto original. De hecho, una traducción
del Corán ni siquiera se considera un Corán[5] auténtico sino una interpretación del
mismo.
Historia
La primera revelación de
Mahoma, Surah Al-Alaq, luego se
ubicó en el puesto 96 en las
regulaciones del Corán, en el
estilo de escritura actual.
El origen del Corán ha generado mucha controversia porque los especialistas islámicos
parten de la presunción de que el Corán es un texto incorrupto y divino,[nota 1] mientras
que los académicos lo ven como un texto humano semejante a cualquier otro.[10]
El texto del Corán reta a los lectores a que encuentren alguna contradicción o
divergencias en él y les enfatiza que no la encontrarán, puesto que al suponerse de
origen divino no debería haberlas.
Corán como «doctrina eterna»
Las variedades más extendidas de la teología islámica consideran que el Corán es eterno
y que no fue creado. Tomando en cuenta que los musulmanes creen que figuras bíblicas
tales como Moisés y Jesús predicaron el islam, la doctrina de la revelación inmutable y no
creada del Corán implica que los textos más antiguos –como el Tanaj o la Biblia– se
debieron a la «degeneración humana».
Entre las razones ofrecidas por la crítica de la doctrina del "Corán eterno" se encuentra su
implicación en «la unicidad de Dios». El pensamiento de que el Corán es la palabra
eterna y no creada de Alá y que siempre ha existido junto a Él podría llevar a pensar en
un concepto plural de la naturaleza de dicha deidad. Preocupados de que esta
interpretación parezca hacerse eco del concepto cristiano de la «palabra eterna de
Yahvé» (Logos), algunos musulmanes, y particularmente los mutazilíes rechazaron la
noción de la eternidad del Corán. Sin embargo, buena parte de los musulmanes actuales
opinan que esta visión de los mutazilíes es producto de la no comprensión profunda de la
naturaleza misma del Corán y de su relación con el tawhid.
Manuscritos encontrados en
Sana'a. Los "subtextos"
revelados usando luz
ultravioleta son muy
diferentes del Corán de hoy.
Gerd R. Puin creía que esto
significaba un texto en
evolución.[11] Lawrence
Conrad usa una frase similar
para la biografía de Mahoma.
Porque, según sus estudios,
la visión científica islámica
sobre la fecha de nacimiento
del Profeta hasta el siglo II de
la Hégira había exhibido una
diversidad de ochenta y cinco
años.[12]
Una tradición documenta que la primera recopilación completa del Corán fue hecha
durante el mandato del primer califa, Abu Bakr as-Siddiq. Zayd ibn Thábit, que había sido
uno de los secretarios de Mahoma, «reuniendo el Corán a partir de varias piezas de
hueso y de los pechos (es decir, ‘los recuerdos’) de los hombres». Esta recopilación fue
conservada por Hafsa bint Úmar, hija del segundo califa Úmar y una de las viudas de
Mahoma.
Durante el califato de Utmán ibn Affán, hubo disputas relativas a la recitación del Corán.
En respuesta, Utmán decidió codificar, estandarizar y transcribir el texto. Se dice que
Utmán comisionó a un comité (que incluía a Zayd y varios miembros prominentes de
Quraysh) para poder producir una copia estándar del texto.
Según algunas fuentes, esta recopilación se basó en el texto conservado por Hafsa. Otras
versiones indican que Utmán hizo esta recopilación de manera independiente y que el
texto de Hafsa habría sido llevado adelante y que, al final, se encontró que los dos textos
coincidían perfectamente. Sin embargo, otros documentos omiten por completo
referencias a Hafsa.
Los eruditos musulmanes afirman que si el califa hubiera ordenado la recopilación del
Corán, este nunca habría sido relegado al cuidado de una de las viudas del profeta.
Cuando terminó el proceso de recopilación, entre los años 650 y 656, Utmán envió
copias del texto final a todos los rincones del imperio islámico y ordenó la destrucción de
todas las copias que difirieran de la nueva versión.
En lo que respecta a las copias que fueron destruidas, las tradiciones islámicas aseguran
que Abdallah Ibn Masud, Ubay Ibn Ka'b y Alí, primo y yerno de Mahoma, habían
preservado algunas versiones que diferían en algunos aspectos del texto utmánico que es
considerado ahora por todos los musulmanes. Los especialistas musulmanes registran
determinadas diferencias entre las versiones, las cuales consisten casi totalmente en
variantes léxicas y ortográficas o diferentes conteos de versos. Se ha registrado que los
tres (Ibn Masud, Ubay Ibn Ka'b y Alí) aceptaron el texto utmánico como la autoridad
definitiva.
La versión de Utmán se compuso según un viejo estilo de escritura árabe, que no incluía
vocales, razón por la cual se puede interpretar y leer de varias formas, sin contar los
significados supuestamente "profundos". Este escrito utmánico básico se ha llamado
rasma y, con algunas diferencias menores, es la base de varias tradiciones orales de
recitación. Para fijar estas recitaciones y prevenir cualquier error, los escribanos y
eruditos comenzaron a anotar las rasmas utmánicas con varias marcas diacríticas —
puntos y demás— para indicar la forma en que las palabras debían ser pronunciadas. Se
cree que este proceso de anotación comenzó alrededor del año 700, poco tiempo
después de la compilación de Utmán, y que terminó aproximadamente en el año 900. El
texto del Corán más usado en la actualidad está basado en la tradición de recitación de
los Hafsa, tal y como fue aprobado por la Universidad Al-Azhar de El Cairo, en 1922.
Según la investigación
Aunque algunos eruditos concuerdan con varios de los aspectos señalados por las
tradiciones islámicas relativas al Corán y sus orígenes, el consenso religioso considera
que Mahoma compuso los versos que integran el texto, las cuales fueron memorizadas
por sus seguidores y puestas por escrito. Estos estudios cuestionan la creencia islámica
de que todo el Corán fue enviado por Dios a la humanidad; ya que notan que en
numerosos pasajes se alude a Dios en tercera persona o la voz narrativa jura por varios
entes sobrenaturales, incluyendo a Dios. Se acepta también que numerosas versiones de
estos textos circularon después de su muerte en el año 632; hasta que Utmán ordenó la
recopilación y el ordenamiento de esta masa de material entre 650 y 656, tal cual lo
describen los eruditos islámicos. Otros especialistas tienden a atribuir el Corán entero a
Mahoma, arguyendo que hay una verdadera prueba de que el texto ha sido compilado
bajo el mandato de Utmán, puesto que las más viejas copias conservadas del Corán
completo datan del 1300 años de antigüedad (la más vieja copia existente del texto
completo fue encontrada en Reino Unido, universidad de Birmingham, según el análisis
de radiocarbono). Otros alegan que el islam se formó lentamente, durante los siglos
transcurridos tras las conquistas musulmanes y en la medida en que los conquistadores
islámicos iban elaborando sus propias creencias en respuesta de los desafíos judíos y
cristianos. Sin embargo, está idea contradice el mismo Corán, pues cabe recalcar el
Corán afirma que los buenos creyentes Judíos o Cristianos, también tendrán el paraíso
prometido por "Allah" (Dios).
Otra investigación literaria explica las numerosas similitudes entre el Corán y las
escrituras hebreas argumentando que Mahoma enseñaba a sus seguidores lo que él
pensaba que era historia universal, tal y como lo había escuchado de las bocas de judíos
y cristianos que había encontrado en Arabia y durante sus viajes.
Una propuesta influyente en este punto de vista fue la del Dr. John Wansbrough, un
académico inglés. Sin embargo, los escritos de Wansbrough estaban redactados en un
estilo denso, complejo y casi hermético y han tenido una gran influencia en los estudios
islámicos a través de sus estudiantes, Michael Cook y Patricia Crone y no tanto por sí
mismos. En 1977, Crone y Cook publicaron un libro llamado Hagarism, en el que se
sostiene que:
Básicamente, el Corán
carece de una
estructura central,
frecuentemente es
oscuro e inconsecuente
tanto en lengua como
en contenido; es
superficial en su
concatenación de
materiales dispersos y
muy dado a la
repetición de pasajes
enteros en versiones
que presentan
variantes. Partiendo
de todo esto, se puede
argumentar
plausiblemente que el
libro es el producto de
la edición imperfecta y
morosa de materiales
provenientes de una
pluralidad de
tradiciones
Crone y Cook (1977,
p. 18)
Algunos aseguran que los hallazgos arqueológicos de 1972 pueden arrojar luz acerca de
los orígenes del Corán. En ese año, durante la restauración de la Yemen, en los obreros
hallaron un «cementerio de papeles» que contenía decenas de millares de papeles en
donde se leían fragmentos del Corán (los ejemplares del Corán todavía se desechan de
esta manera, pues se considera impiedad tratar el «texto sagrado» como si fuera basura
ordinaria). Se creyó que algunos de esos fragmentos eran los textos coránicos más
antiguos que se han encontrado. El especialista europeo Gerd R. Puin ha estudiado estos
fragmentos y ha publicado no solamente un corpus de textos, sino también algunos
descubrimientos preliminares. Las variantes de los textos descubiertos parecen coincidir
con ciertas variantes reportadas por algunos eruditos islámicos en sus descripciones de
las variantes del Corán, que una vez estuvieron en posesión de Abdallah Ibn Masud, Ubay
Ibn Ka'b y Alí, y que fueron suprimidas por órdenes de Utmán, por lo tanto hay textos
coránicos anteriores a la norma actual.
Contenido
El barco de Noé,
Zubdetü't-Tevarih. Según
los eruditos liberales, el
mito del diluvio de
Gilgamesh está tomado
de los babilonios[20] y
reinterpretado en la Torá
y en el Corán.[21]
Universo centrado en la Tierra o
sobre el suelo. C. Flammarion,
Holzschnitt, París 1888, Se cree
que el Universo se define como
un modelo de universo centrado
en la Tierra (sobre el suelo) en el
Corán.[22]
Los contenidos del Corán tienen que ver con las creencias islámicas básicas incluyendo la
existencia de Dios y la resurrección. También aparecen en el Corán historias de los
antiguos profetas, temas éticos y legales, eventos históricos de la época de Mahoma,
caridad y oración. Los versos del Corán contienen exhortaciones generales en relación
con el actuar bien o mal y se conectan con eventos históricos para señalar lecciones
morales más generales. Los versos relativos a los fenómenos naturales han sido
interpretados por los musulmanes como señal de la autenticidad del mensaje Coránico. El
estilo del Corán ha sido denominado "alusivo," y se requieren comentarios para explicar a
lo que se refiere. Hay referencia a los eventos, pero estos no son narrados; los
desacuerdos son debatidos sin ser explicados; se mencionan personas y sitios, pero rara
vez se nombran.
Monoteísmo
̩Eltema central del Corán es el monoteísmo. Dios es descrito como viviente, eterno,
omnisciente y omnipotente (ver p. ej., Corán 2ː20, 2ː29, 2ː255). La omnipotencia de Dios
aparece por encima de todo en su poder para crear. Es el creador de todo, de los cielos y
la tierra y lo que hay entre ellos (ver, p.e.j, Corán 13ː15, 2ː253. 50ː38, etc.). Todos los seres
humanos son iguales en su total dependencia de Dios y su bienestar depende de que
reconozcan ese hecho y vivan de acuerdo con él.
Escatología
La doctrina del final de los días y la escatología (el destino final del universo) pueden
considerarse la segunda gran doctrina del Corán. Se estima que aproximadamente un
tercio del Corán es escatológico, relacionado con la vida después de la muerte en el otro
mundo y con el día del juicio al final de los tiempos. Hay una referencia a la vida después
de la muerte en la mayoría de páginas del Corán y la creencia en ello es mencionada a
menudo junto con la creencia en Dios, como en la expresión común "Cree en Dios y en el
último de los días." Un número de suras como el 44, 56, 75, 78, 81 y 101 están
directamente relacionados con la vida después de la muerte y sus preparaciones.
Algunos suras indican la cercanía del evento y advierten a la gente a estar preparados
para la fecha inminente. Por ejemplo, los primeros versos del Sura 22, que tratan del
poderoso terremoto y las situaciones de la gente en ese día, representan este tipo de
admonición divinaː ¡Oh, gente! Tengan temor de su Señor. El terremoto que ocurrirá
cuando llegue la Hora (del Juicio) será algo terrible."
El Corán generalmente describe de manera vívida lo que sucederá al final de los tiempos.
Watt describe la perspectiva Coránica del Tiempo Finalː
"El clímax de la historia, cuando el mundo actual llegue a su fin, es llamado de distintas
maneras. Es 'el Día del Juicio,' 'el Último Día,' 'el Día de la Resurrección,' o simplemente 'la
Hora.' Con menos frecuencia se le llama 'el Día de la Distinción' (cuando los buenos serán
separados de los malos), 'el Día de la Asamblea' (de los hombres ante la presencia de
Dios) o 'el Día del Encuentro' (de los hombres con Dios). La Hora ocurre de repente. Es
precedida por un grito, por trueno, o el sonido de una trompeta. Una agitación cósmica
tiene lugar luego. Las montañas se disuelven en polvo, los mares hierven, el sol se
oscurece, las estrellas caen y el cielo se enrolla. Dios aparece como Juez, pero su
presencia es sólo sugerida y no descrita [...] El interés central se encuentra, desde luego,
en la reunión de la humanidad entera frente al Juez. Los seres humanos de todas las
épocas, resurrectos, se unen a la multitud. Ante la objeción burlona de los no creyentes
con respecto a que las generaciones anteriores han estado muertos mucho tiempo y son
ahora sólo polvo y huesos decrépitos, la respuesta es que Dios es capaz en cualquier
caso de regresarles a la vida."
El Corán no afirma una inmortalidad natural del alma humana, pues la existencia del ser
humano depende de la voluntad de Diosː cuando lo desee, hace que el hombre muera, y
cuando lo desea le devuelve la vida en una resurrección corporal.
Los profetas
De acuerdo con el Corán, Dios se comunicó con el hombre e hizo que su voluntad fuera
conocida a través de señales y revelaciones. Los profetas, o "Mensajeros de Dios,"
recibieron revelaciones y se las enseñaron a la humanidad. El mensaje ha sido idéntico y
para la humanidad entera. "Nada se te ha dicho que no se haya dicho a los mensajeros
antes de ti, que tu señor tiene a su cargo el perdón así como el castigo más severo." La
revelación no viene directamente de Dios a los profetas. Los ángeles actuando como los
mensajeros de Dios les entregan a ellos la revelación divina. Esto aparece en el Corán
42ː51, en el que se enunciaː "Dios no habla a las personas excepto por inspiración o tras
un velo o enviando un Mensajero (el ángel Gabriel) para transmitirle por Su voluntad lo
que Él quiera de la revelación."
Según una leyenda de Urfa, Abraham rompe ídolos y discute con Nemrod. Nemrod tiene
una gran catapulta construida y ordena que se encienda un fuego. Con esta catapulta
arrojan a Abraham al fuego, pero con una orden en ese momento, el dios de Abraham
convierte el fuego en agua y la quema de leña en pescado.[24] [25] La declaración sobre
el tema en el Corán: "¡Oh fuego! '¡Sé fresco y seguro para Abraham!' dijimos."(21: 66-70)
Conceptos ético-religiosos
La creencia es un aspecto fundamental de la moralidad en el Corán y los especialistas
han intentado determinar los contenidos semánticos de "creencia" y "creyente" en el
Corán. Los conceptos y exhortaciones ético-legales que tienen que ver con la buena
conducta están relacionados con una profunda conciencia de Dios, y por tanto enfatizan
la importancia de la fe, responsabilidad y la creencia en el encuentro último de cada
persona con Dios. Se invita a la gente a cometer actos de caridad, especialmente hacia
los más necesitados. A los creyentes que "gastan su fortuna de noche y día, en secreto y
en público" se les promete que "tendrán su recompensa con su Señor, no caerá miedo
sobre ellos, ni se lamentarán." También afirma la vida familiar legislando sobre temas de
matrimonio, divorcio y herencia. Un número de prácticas, como la usura y las apuestas,
son prohibidas. El Corán es una de las fuentes fundamentales de la ley Islámica (sharia).
Algunas prácticas religiosas formales reciben atención significativa en el Corán,
incluyendo las oraciones formales (salat) y el ayuno en el mes de Ramadán. En cuanto a
la forma en que se debe conducir la oración, el Corán se refiere a la postración. El
término usado para la caridad, zakat, significa literalmente purificación. La caridad, de
acuerdo con el Corán, es una forma de auto-purificación.
Qisas (por delitos de matar y herir): es una práctica entendida como represalia en el
"orden social tribal" y realizada sobre la base de la "equivalencia social". Dependiendo de
si la persona asesinada era (hombre, mujer, esclava, libre, élite o común), se mató a
alguien de la tribu del asesino (que es socialmente equivalente a la persona asesinada).
Por ejemplo, solo un esclavo puede ser asesinado por esclavo y una mujer por mujer.[27]
La condición de "igualdad social" en qisas significa que; "si una persona socialmente
inferior mata a alguien de la clase alta, se aplicará qisas", mientras que "si alguien de la
clase alta mata a alguien de la clase baja, no se puede aplicar".
La moneda que
representa a Alejandro
Magno como el
conquistador de Egipto
con los cuernos de
Amon. Alejandro es el
hijo del dios Amón y es
un dios en Egipto. Según
la mayor parte del
Corán, interpretación, la
persona Zu-al-Karnayn
significa Alejandro.[30]
[31]
Por todas estas razones, fue extremadamente importante para los comentadores explicar
cómo fue revelado el Corán, cuando y bajo qué circunstancias. Muchos comentarios o
tafsir, concernían a la historia. Los primeros tafsir son unas de las mejores fuentes de la
historia islámica. Algunos comentadores famosos son al-Tabari, al-Zamakhshari, al-
Tirmidhi e Ibn Kathir. Generalmente estos comentarios clásicos incluían todas las
interpretaciones comunes y aceptadas, mientras que los comentarios de los
fundamentalistas modernos, como el escrito por Sayyed Qutb tienden a dar solo una de
las interpretaciones posibles.
Los comentadores se sienten muy seguros de las exactas circunstancias que motivaron
algunos versos, como la azora Iqra o las aleyas 190-194, de la azora al-Baqara. Pero en
algunos casos (como la azora al-Asr), lo más que se puede decir es en qué ciudad estaba
viviendo Mahoma en ese momento. En otros casos, como con la azora al-Kawthar, los
detalles de las circunstancias están en disputa, pues diversas tradiciones entregan
versiones diferentes.
Las más importantes «ayudas exteriores» que se han usado para interpretar los
significados del Corán son las hadith, la colección de tradiciones en las que algunos
eruditos musulmanes (los ulemas) basaron la historia y las leyes islámicas. Los
especialistas han inspeccionado los miles de páginas de los hadices, intentando descubrir
cuáles eran ciertas y cuáles eran fabricaciones. Un método muy utilizado era el estudio
de la cadena de narradores, el isnad, a través de los cuales fue transmitida la tradición.
Obsérvese que aunque se dice que ciertos hadiz —los hadiz qudsí— registran las palabras
no canónicas que según la tradición Dios le dirigió a Mahoma, o el sumario de estas, los
musulmanes no consideran que esos textos sean parte del Corán.
Similitudes entre el Corán, el
Tanaj y la Biblia
Los musulmanes creen que la Torá (Al Tawra - )التوراةdel profeta Moisés (Musa - ٰ )ُم وسٰی,
los salmos (Al Zabur - )َز ُبوُرdel Profeta David (Dawud - َد اُو ْو د) y el Evangelio (Injil - )إنجيل
del Profeta Jesús (Isa Ibn Mariam - )ِع يَس ى ٱْبُن َم ْر َي َم, son libros revelados por Dios, pero han
sido corrompidos por judíos y cristianos.[34] [35] Por ello, el Corán retoma las historias de
muchos de los personajes y eventos que aparecen en los libros sagrados de los judíos y
los cristianos (El Tanaj, La Biblia) y la literatura devocional (Los libros apócrifos y el
Midrásh), aunque difiere de estos en muchos detalles. Ciertos personajes bíblicos muy
bien conocidos, como Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Juan el Bautista y Jesús
son mencionados en el Corán como profetas del islam. Sin olvidar a María (Maryam en
árabe), madre de Jesús, quien es nombrada numerosas veces y siempre de manera
elogiosa.[36]
Los episodios son los mismos con diferencias de detalle, unas menos trascendentes que
otras, y los fragmentos se encuentran dispersos entre las aleyas de las suras. Narra
detalles de los episodios sobre la creación del hombre al que se da el nombre de Adán en
el Jardín, la desobediencia del ángel Iblis ante el mandato de Dios Alláh de postrarse ante
Adán, y cómo Dios llama Demonio (Shaytan) a Iblis; la expulsión del Jardín; una mención,
indirecta, a Caín y Abel; Noé (Nuh), el arca (la nave) y el diluvio con la destrucción del
pueblo de Noé y la muerte de uno de sus hijos, así como la condenación de su mujer por
traición; el arca se posa en el Chudi (los montes de Ararat según el Génesis de la Tanaj);
la fecundidad de la mujer de Abraham, el nacimiento de Ismael e Isaac y la prueba de
Dios a Abraham (Ibrahim) pidiéndole sacrificar a Ismael; la destrucción del pueblo de Lot
(Sodoma) y la condenación de su mujer por traición; la estancia de los israelitas en
Egipto, el nacimiento de Moisés, su competencia con los magos del Faraón, los nueve
signos (las diez plagas según la Tanaj), el paso del mar, el encuentro de Moisés con Dios
al ver un fuego (en ángel del Señor en una llama de fuego en medio de una zarza, según
la Tanaj), las tablas de la ley, el ternero (el becerro de oro); David, que mata a Goliat, etc.
Homosexualidad
Las opiniones islámicas sobre la homosexualidad son variadas. El Hadiz contienen
condenas expresas de los actos sexuales entre personas del mismo sexo. El Corán
menciona en dos suras la historia del "pueblo de Lot" (también conocidos como
sodomitas), quienes fueron destruidos por participar en actos malvados, corrupciones,
violaciones (a viajeros), y entre eso, practicaban la homosexualidad, era un Pueblo que
"excedía los límites", según el Corán.
Recitación del Corán
La palabra «Corán», generalmente, es traducida como 'recitación', en indicación de que
no puede existir como un simple texto. Siempre ha sido transmitido oralmente al mismo
tiempo que gráficamente. Para al menos ser capaz de realizar una salat (oración), una
obligación indispensable en el islam, un musulmán tiene que aprender al menos algunas
azoras del Corán (generalmente, empezando con la primera azora, al-Fatiha, conocida
como «Los siete versos repetidos», y luego avanzando hasta las más cortas que están al
final del libro).
Una persona que pueda recitar todo el Corán se llama qāri' ( )َق اٍرئo hāfiz (términos que se
traducen como 'recitador' o 'memorizador', respectivamente). Mahoma es recordado
como el primer hāfiz. El canto (tilāwa )تالوةdel Corán es considerado por algunos
religiosos una de las bellas artes del mundo musulmán.
Las narraciones más usadas son las de Hafs ()حفص عن عاصم, Warsh ()ورش عن نافع, Qalun
( )قالون عن نافعy Al-Duri a través de Abu `Amr ()الدوري عن أبي عمرو. Los musulmanes creen
firmemente que todas las recitaciones canónicas fueron hechas por el Profeta mismo,
citando la respectiva cadena de narración isnad canónica y las aceptan como válidas para
la adoración como una referencia para las leyes de Sharía. Las recitaciones no canónicas
son llamadas «explicativas» por su papel de darle diferentes perspectivas a un verso o
aleya dada. Hoy varias personas poseen el título de «Memorizador de las diez
recitaciones», lo cual se considera el máximo honor en las ciencias del Corán.
Consideraciones de estilo
Según algunos lingüistas no musulmanes, el orden decreciente de las azoras del Corán
está inspirado probablemente en el tipo de ordenación de los divanes poéticos. El
resultado final responde, más o menos, a un orden cronológico invertido: las más largas,
del periodo medinés, al principio del libro; las más cortas (correspondientes al inicio de la
Revelación), del periodo mecano, al final.[41]
A pesar de esto, a veces ocurre que unos versos prohíben una práctica determinada
mientras que otros la permiten. Esto es interpretado por los musulmanes a la luz de la
cronología relativa de los versos: debido a que el Corán fue revelado durante el curso de
23 años, muchos de los versos fueron clarificados o relacionados (mansūkh) con otros
versos. Los comentadores musulmanes explican esto afirmando que Mahoma fue dirigido
de manera tal que pudiera liderar a un pequeño grupo de creyentes por el camino recto,
en vez de revelarles de una sola vez el rigor total de la ley. Por ejemplo, la prohibición del
alcohol fue llevada a cabo de forma gradual, no de inmediato. El verso más antiguo les
dice a los creyentes “No se aproximen a las oraciones con una mente nublada, a menos
que puedan entender todo lo que dicen” (4:43), se trata entonces de una prohibición de
la ebriedad, pero no del consumo de alcohol: «Si piden consejo sobre el vino y el juego,
diles: ‘Hay algún provecho en ellos para los hombres, pero el pecado es más grande que
el provecho’» (2:219).
Mohammed apuntando
a la Luna. siglo 16.
falname
El Corán fue uno de los primeros textos redactados en árabe. Se halla escrito en una
forma temprana del árabe clásico, que se conoce en español como árabe “coránico”. No
hay muchos otros ejemplos de la lengua árabe de aquella época (algunos especialistas
consideran que las Mu'allaqat u Odas suspendidas son ejemplos de árabe preislámico;
otros consideran que fueron escritas antes de Mahoma; de cualquier manera, solo
sobreviven cinco inscripciones en árabe preislámico).Poco tiempo después de la muerte
de Mahoma, en 632, el islam se expandió más allá de Arabia y conquistó mucho de lo que
era entonces el mundo «civilizado». Había millones de musulmanes en el extranjero con
quienes los gobernadores árabes tenían que comunicarse. Por consiguiente, la lengua
cambió rápidamente en respuesta a la nueva situación, perdiendo los casos y el
vocabulario oscuro. Unas cuantas generaciones después de la muerte del profeta,
muchas palabras usadas en el Corán ya se habían vuelto arcaísmos. Debido a que el
lenguaje beduino había cambiado a un ritmo mucho más lento, los primeros lexicógrafos
árabes recurrieron al beduino para explicar palabras o dilucidar cuestiones gramaticales.
En buena medida debido a las necesidades religiosas de explicar el Corán al pueblo, la
gramática y la lexicografía árabes se convirtieron en ciencias importantes, y el modelo
para el lenguaje literario sigue siendo hasta el día de hoy el árabe usado en los tiempo
coránicos, y no las variantes habladas en la actualidad.
Los musulmanes aseguran que el Corán destaca por su poesía y por su belleza y que su
perfección literaria es una evidencia de su origen divino. Debido al hecho de que esta
perfección solo es perceptible para los que hablan árabe, se considera que el texto
original en árabe es el «verdadero Corán». En general, las traducciones a otras lenguas,
aunque realizadas siempre por eminentes arabistas, son tenidas como simples glosas, en
tanto interpretaciones, de las palabras directas de Dios. La lectura en otro idioma, sin la
cadencia de la recitación en árabe, puede resultar confusa, tediosa y reiterativa:
Limitándonos aquí a
un juicio meramente
literario, no podemos
negar la impresión de
caos y al mismo
tiempo de monotonía y
fatiga que su lectura
continuada suscita.[41]
Francesco Gabrieli
Existen numerosas traducciones del Corán a lenguas occidentales, llevadas a cabo por
conocidos estudiosos islámicos. Cada traducción es un poco diferente de las otras y
muestra la habilidad del traductor para verter el texto de una forma que sea al mismo
tiempo fácil de entender y que mantenga el sentido original.
Prácticamente, todos los eruditos islámicos son capaces de leer y comprender el Corán
en su forma original y, de hecho, la mayoría se lo sabe de memoria íntegramente.
Género literario del Corán
El Corán mezcla la narrativa, la exhortación y la prescripción legal. Por lo general, las
azoras combinan estos tres tipos de secuencias textuales y no siempre de maneras que
resultan obvias para el lector, sino algunas veces de formas inexplicables. Los
musulmanes señalan que el estilo único del Corán es un indicio más de su origen divino.
Existen muchos elementos que se repiten en el Corán: epítetos («Señor de los cielos y la
tierra»), oraciones («Y cuando dijimos a los ángeles: 'Postraos ante Adán', todos se
postraron»), e incluso historias, como la historia de Adán. Los especialistas musulmanes
explican estas repeticiones como una forma de enfatizar y explicar diferentes aspectos
de temas importantes. Asimismo, los académicos señalan que las traducciones a las
lenguas occidentales demandan grandes cambios en la redacción y en el orden para
poder mantener la explicación y el significado específicos.
El Corán en ocasiones utiliza rima asonante entre los versos sucesivos; por ejemplo, en el
inicio de la azora Al-Faǧr:
Wa-l-faǧr(i),
Wa layâlin ʿašr(in),
Wa-š-šafʿi wa-l-watr(i)
Wal-layli 'iḏâ yasr(î),
Fa-ǧaʿalahum ka-ʿaṣfin
ma'kûl(in).
Obsérvese que las vocales finales de verso se dejan sin pronunciar cuando estos se
pronuncian de manera aislada, se trata del fenómeno regular de las pausas en el árabe
clásico. En estos casos, «î» y «û» riman a menudo y hay una cierta búsqueda de
variación en las consonantes en posición final de sílaba).
Algunas azoras también incluyen un refrán que se repite varias veces, por ejemplo «ar-
Rahman» («¿Entonces cuál de los favores de vuestro Señor negaréis?”) y «al-Mursalat»
(«¡Reproches ese día a los que repudien!»).
Del mismo modo, las azoras de Medina tienden a ser más largas; entre estas se
encuentra la más larga del Corán: Al-Baqara.
El Corán y la cultura
islámica
Antes de poder tocar una copia del Corán o mushaf, un musulmán debe realizar un wudu
(la ablución o ritual de limpieza con agua). Esto se basa en una interpretación literal de la
sura «Pues Este es en verdad el Honorable Corán, el Libro bien conservado, que nadie
podrá tocar salvo quienes son limpios».[43]
Véase también
Arabista
Arabia
Islam
Mahoma
Alá
Azora
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Obtenido de
«https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Corán&oldid=159743521»
Esta página se editó por última vez el 27 abr
2024 a las 14:32. •
El contenido está disponible bajo la licencia CC
BY-SA 4.0 , salvo que se indique lo contrario.