SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA
SUBSECRETARIA DE EDUCACIÓN SUPERIOR
DIRECCIÓN DE FORMACIÓN DOCENTE
ESCUELA NORMAL SUPERIOR FEDERALIZADA DEL ESTADO DE PUEBLA
CLAVE: 21DNL0006L
Licenciatura en Enseñanza y Aprendizaje del Español en Educación
Secundaria.
Sexto semestre - Tercer grado
Docente en Formación: Rodolfo Martell Campos.
Curso: Literatura mexicana.
TEMA: ¿Cuál es la importancia de la enseñanza de la literatura en la
educación básica secundaria?
Responsable del curso: Mtra. María del Rosario Almaraz Yáñez.
Fecha de entrega: 20 de junio 2021.
Ciclo Escolar 2020 – 2021.
Plan de estudios 2018.
ESCUELA NORMAL SUPERIOR FEDERALIZADA
DEL ESTADO DE PUEBLA
LICENCIATURA EN ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DEL ESPAÑOL EN EDUCACIÓN SECUNDARIA
Sexto Semestre
CURSO: “LITERATURA MEXICANA”
NOMBRE DEL DOCENTE EN FORMACIÓN: Rodolfo Martell Campos.
TITULO DEL TRABAJO: ¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA DE LA ENSEÑANZA DE LA LITERATURA
EN LA EDUCACIÓN BÁSICA SECUNDARIA?
“El libro es fuerza, es valor, es alimento; antorcha del pensamiento y
manantial del amor”.
Rubén Darío.
Yo quisiera partir desde la realidad, jugando con el tiempo pasado y presente, culminando
con una visión al futuro utópico tal cual es; la literatura y el educando ¿se llevan para bien
o para mal? (…) Desde tiempos muy remotos, durante la evolución del hombre y al mismo
tiempo la transformación radical de la comunicación social, el ser humano por necesidad ha
ejercido no solo la habilidad del habla, sino que también, la inteligencia de poder NARRAR
las cosas que se vivían día con día. La acción de narrar tiene una complejidad profunda, es
un arte de hablar, de observar, de transmitir lo vivido, es un estilo único que hace
perfectible al lector, al escritor, al humano. Weinrich, (erudito clásico alemán, de la
filología románica y filósofo) bien dice que, “Al principio de todo, fue la narración” y ante
cualquier narración, existe un núcleo que lo hace todo posible, la NARRATOLOGÍA.
La narratología en pocas palabras, es el fruto y elemento principal dentro de diferentes
culturas y tradiciones orales, que les da vida a los relatos. Como uno se puede dar cuenta, el
ser humano, gracias a su expansión oral, cultural y social, la narración ha sido una
herramienta para entender la vida, las cosas, los alrededores y, sobre todo, para poder
sentirse vivo.
Las preguntas que genero en mi cabeza son; ¿para qué nos servirá leer? y ¿por qué la
lectura es invisible para unos y un tesoro para otros? Claramente enfocadas hacia un
panorama general de la humanidad. Quise encontrar la importancia tan relevante que tiene
la lectura dentro de la sociedad y dentro de la humanidad misma. Encontré el motivo
principal; la lectura es una llave funcional para abrir muchas puertas en este mundo, la
lectura, sin saberlo ni sentirlo, te brinda conocimientos y aprendizajes contundentes para
ponerlos en práctica dentro de una sociedad, una ciudadanía que está hambrienta y sedienta
de enseñanza compartida. Para mí, la literatura es UNIVERSAL, está inmersa en el universo
de las ideas, pero, sobre todo, en el universo de los ideales. Se encuentra en todos lados, la
literatura no sólo son los libros, letras, o en la simple acción de leer y escribir. Literatura es
sinónimo de versatilidad, está en el ámbito y contexto habituado por el hombre, la
encontramos en el deporte, en la música, en la religión, dentro de un asilo o en el
supermercado, es tan diversa que desde cualquier recóndito lugar del mundo puede yacer y
emerger un tema, una idea, un conocimiento y podrá ser así transformado en verdad, en
literatura misma.
Ahora bien, sabiendo ya en términos generales qué es la literatura y cómo se expresa en su
dimensión procesual, es momento entonces de entender ¿cómo se introduce la cultura y el
conocimiento literario en la educación básica secundaria? En mi opinión, todo funciona
gracias a una herramienta imprescindible del maestro; ‘LA DIDÁCTICA’. Se sabe que, la
didáctica es el ‘arte de enseñar’, es el conducto, instrumento, método, canal que el maestro
utiliza para comunicar conocimiento, teoría y práctica. Pero, ¿qué sucede si fusionamos el
término “didáctica” con la terminología “literatura”? ¿será una propuesta de solución para
fomentar la actividad lectora en la escuela?
Etimológicamente, la palabra “didáctica” parte del griego “didaktikós” que significa
ENSEÑANZA. La didáctica parte de la pedagogía, que estudia las técnicas y métodos de
enseñanza. Etimológicamente también, la palabra “literatura” parte del verbo latín
“litterae” que significa letra o escrito. La literatura es el conjunto de escritos de una época,
región, o movimiento, que los diferencia e independiza de otras corrientes.
Analizando estos dos términos, se puede entender por inercia propia, que la didáctica de la
literatura se enfoca en la diversificación de estilos para poder enseñar literatura dentro del
campo educativo. La terminología anteriormente mencionada tiene mucho trasfondo, la
literatura es un catálogo de diferentes tipos de textos, con estilos propios que los
“distinguen” de algunos otros, la literatura existe gracias al conjunto de obras literarias
creadas por personas ilustres, provenientes de diferentes partes del mundo, compartiendo
cultura extravagante, lenguaje, pensamientos ocultos, figuras latentes. Y qué decir de los
‘géneros literarios’ que prácticamente de la misma literatura madre se subdividen doctrinas
individuales de caracteres distintos, con el fin de especificar tanto el contexto como la
función de la misma.
¿Por qué y para qué entonces es indispensable integrar toda la variedad de lectura y
actividad literaria en el contexto escolar, -específicamente en secundaria-? Yo creo que no
importa el nivel escolar, desde el nacimiento, el ser humano ya está comenzando su vida
literaria, pero en el contexto educativo siempre será importante el ámbito literario, pues la
lectura se fomenta, sí, pero hay formas de hacerlo, si en casa se tiene la inquietud de tener
hijos con una cultura lectora, entonces el fomento de la misma debe de ser sano, sin
presiones, con ritmo fructífero, sobrepasando niveles, pero sobre todo NO DEBE DE SER
DE CARÁCTER OBLIGATORIO (error más común tanto en escuelas como en hogares).
La lectura nunca debió ser forzada, desde tiempos remotos en épocas barrocas y
renacentistas, la lectura se volvió un requisito en el hombre para formar parte de algo,
después la lectura tomó posesión en el campo capitalista. La lectura costó, y cuesta en
nuestros tiempos, la lectura fue exclusiva y elitista, para el hombre y para el rico, fue
precaria en la época virreinal, y es precaria en las escuelas públicas en nuestros días.
Jorge Luis Borges (célebre escritor argentino, considerado uno de los más destacados de la
literatura del siglo XX), hizo una crítica hacia la calidad lectora muy cierta y cruda. Dijo;
“Creo que la frase lectura obligatoria es un contrasentido, la lectura no debe ser
obligatoria. ¿Debemos hablar de placer obligatorio? ¿Por qué? El placer no es
obligatorio, el placer es algo buscado. ¿Felicidad obligatoria? La felicidad también la
buscamos”.
La lectura debe ser como un hobbie, para chicos y grandes, se debe entender que la lectura
es un mundo existente entre hojas de papel, es un aliado y confidente. La lectura es lo que
cura el alma del ser humano, como dijo Rubén Darío; “es alimento para el cerebro”.
México debe de dejar el prejuicio a un lado, tratar de encontrarse uno mismo en la lectura,
encontrar respuestas de la vida que no se dan fácilmente, vivir gracias al libro.
En el cuento de Jorge Luis Borges titulado “La biblioteca de Babel”, dice el siguiente
pensamiento;
“De esa verdad cuyo colorario inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente
razonable puede dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o
de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos
enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario
sentado, sólo puede ser obra de un dios. Para percibir la distancia que hay entre lo divino
y lo humano, basta comparar estos rudos símbolos trémulos que mi falible mano garabatea
en la tapa de un libro, con las letras orgánicas del interior: puntuales, delicadas,
negrísimas, inimitablemente simétricas”. (Borges, J. (1944). La biblioteca de Babel.
Buenos Aires, Argentina: Editoriales Cambridge).
La biblioteca existe, está viva gracias al ser humano y su mente imaginativa. Va más allá de
escribir y buscar un autor. La biblioteca es la encarnación del libro y es el medio menos
visitado por el ciudadano y por el estudiante promedio. Creo que, si la logística, la cultura,
la interacción que practica la comunidad escolar entre sí, si es enfocada hacia un mundo
lector, podríamos mejorar muchísimas cosas.
La escuela es el lugar donde supuestamente la mayoría del tiempo se practica la lectura, sea
de la manera que sea. Principalmente se buscan lectores resurgidos dentro del aula escolar,
se buscan maestros aprendices y exponentes al tratar con textos comunes y nivelados para
su audiencia, se busca también, que los alumnos logren, (gracias a la lectura), describir su
entorno, su contexto social, analizarlo y poder interpretarlo utilizando un juicio personal,
reflexionando, pensando, dando críticas constructivistas, aportando algo positivo a la
sociedad misma y que eso mismo logre repercutir en un futuro.
Puedo afirmar entonces, que, la enseñanza de la literatura a nivel básico secundaria (y en
cualquier otro nivel escolar), se halla actualmente ante el reto de crear una nueva
representación estable de la educación literaria que responda a un acuerdo generalizado
sobre la función de la literatura, formulando preguntas dirigidas al estudiante, tales como;
“¿para qué sirve la literatura en mi corta vida? ¿con qué se come? ¿cómo puedo
explotarla a mi favor?”. Generando una reflexión interna, con el objetivo último de formar
un JUICIO CRÍTICO en cada educando, un juicio lector, donde el alumno aprenda a
diferenciar lo útil, beneficioso, productivo, de lo inútil, benévolo, basura.
Tener un juicio lector los llevaría a un nivel demasiado profundo y real, que muchos no lo
entienden, es saber detectar lo falso, lo irreal, lo verdadero, lo real, es tener un portal de
reflexión sin metodología, lo que se necesita es simplemente saborear la letra, procesarla en
el pensamiento crítico y reflexivo para que así podamos aterrizar y accionar. Dejando algo
en claro, -esto no hace más o menos pretencioso al estudiante-, pero es lo que necesita
México. En fin, la respuesta es que sí, es necesaria la enseñanza del ámbito literario en la
escuela para transformar una realidad, mejorar una nación, y, finalmente, encontrar una
plenitud de vida.