Daddy Kink
Daddy Kink
- Observar
- Hablar
- Tener sexo
Pero Kim Taehyung resulta mucho mas envolvente de lo que puede llegar
a imaginar.
Baby boy
Realmente ya no aguanto esto.18
No he tenido sexo en más de tres meses, la verdad es que no es porque no
haya nadie, por ejemplo, siempre hay personas buscando sexo en la
universidad, pero eso del sexo fácil y de una noche no es para mi.
La vida que llevo, en particular mi estilo de vida sexual, puede
considerarse algo distinta a la de un hombre promedio de 22 años. Soy
una persona muy autoexigente, me satisface ser lo mejor de lo mejor, lo
cual requiere una disciplina y control propio superior a los que
generalmente tienen los de mi rango etario.
Eso ha tintado cada ámbito de mi vida desde que fui un niño hasta el
presente, y con eso también incluyo mi vida sexual con mi fetiche o
también se le puede llamar forma de vida.
Daddy Kink.
Consiste en tener prácticamente el control de un sumiso, en mi caso me
gusta llevar al límite a mis pequeños, no suelo ser tierno, pero si
complaciente y por eso espero total sometimiento al momento de estar en
mis manos.
Lamentablemente el último chico no lo aguantó, empezó a buscar
sentimentalismo donde no lo había, por lo que terminamos nuestro
acuerdo por su bien.4
Daddy Kink
Mi trato consiste en sexo, placer y los cuidados que conlleva tener un
sumiso, eso todo lo que tendrán de mi, nada de citas, ni flores, mucho
menos amor.21
Todos estos pensamientos cruzados recorrían mi mente en tanto el agua
tibia de la regadera caía sobre mi piel. Terminé de enjuagar los restos de
jabón sobre mi cuerpo, salí de la ducha y me vestí para ir a la condenada
universidad.1
Ya listo ordené un poco mi habitación, odio el desorganización, así que me
aseguré de dejar todo impecable y salí del departamento, vivo aquí solo
desde que tengo 20 años, esto gracias a mis ahorros y la poca parte de lo
que mis padres me dan porque no me gusta depender de ellos, o de nadie
realmente.6
Me dirigí al estacionamiento, subí a mi auto y sin darme cuenta ya estaba
en la institución, todo funciona en modo automático y lo odio, odio estar
distraído, la falta de sexo no puede afectarme así.
Vamos Jeon tienes 22 no 15.5
Caminé hacía mi salón, siempre mirando hacía adelante porque me
mantiene enfocado, pero repentinamente sentí un cuerpo chocar contra el
mío y en consecuencia caí al suelo.
¡¿Pero que mier...?!
Cuando baje la mirada al sentir un peso sobre mi cuerpo vi a un chico de
cabello negro prácticamente azabache y algo largo, parecía ser unos
pocos centímetros de altura menor que yo.3
Observándolo mejor él quedó a horcajadas sobre mi, gracias a eso mi
entrepierna rozaba con su pomposo trasero. Moví un poco la cabeza hasta
Daddy Kink
que vi su rostro de piel acanelada, ojos color chocolate, nariz recta que se
ajustaba perfectamente a sus delicadas pero masculinas facciones, labios
algo gruesos color rosas y quijada marcada.4
—L-lo siento— su voz era grave pero tierna, sincersmente me estaba
provocando una erección gracias a la posición.—Debo ir a clases— dijo
levantándose y ofreciéndo su mano para ayudarme.
—No deberías correr por los pasillos— hablé totalmente serio, desde los 16
no tenía una erección por un simple roce.—Pero comprendo— traté de
sonar más suave, ya que se sonrojó y bajó la mirada apenas hablé, si
seguía actuando así el problema en mis pantalones iba a aumentar.—Jeon
JungKook, un placer— tuve un pensamiento fugaz con respecto a que el
chico tenía potencial para ser un sumiso, en particular uno de los míos, ya
que cumplía con varios de mis requisitos hablando de lo físico.
Le extendí mi mano.
—Kim TaeHyung, igualmente— se sonrojó aún más.
Cuando tomó mi mano sentí algo extraño y un millón de pensamientos
lujuriosos e inapropiados bastante gráficos con el chico inocente pasaron
por mi mente.6
—Al igual que tu debo ir a clases Taehyung, nos volveremos a ver— y eso
era un hecho.
Me alejé rápidamente retomando mi camino al salón.
Kim TaeHyung podría ser mío.5
Ese pensamiento rondo por mi cabeza todo el día, solo tenía que estar un
par de horas en la universidad porque este era mi penúltimo año y tenía
menos materias.
Daddy Kink
Cuando llegué a mi departamento decidí hacer un par de llamadas
importantes que podían ayudarme en esta nueva aventura.
—Hola, TaeMin, necesito información de alguien— Lee TaeMin es un amigo
de la familia, trabajó varios años en la empresa de mi padre en asuntos de
seguridad, por lo que tiene varias redes de contacto, podía encontrar toda
la información de cualquiera.39
Solo es un poco de ayuda.
—Dígame nombre y apellido—6
—Kim TaeHyung, estudia en mi universidad— suficiente para la
investigación.
—Jeon, le llegará la información por correo en algunos minutos ¿No necesita
nada más?—
—No, gracias Lee—
Bien, estaba en la cocina y llegó el correo con toda la información del
tierno azabache.
—————————————————
De: leetm@[Link]
Para: jjkook@gmail.com180
Asunto: Kim TaeHyung
*24 años.
*Originario de Daegu, con actual domicilio en Seúl.
*Actual estudiante de Literatura en la Universidad Nacional de Economía y
Humanidades.
Daddy Kink
*Trabaja en la tienda de ropa Vintage Hoseok's, en el centro comercial XXXX.
-Horarios:
Lunes a Jueves: Depende del horario universitario.
Viernes: Vintage Hoseok's: 15:00 a 20:00 hrs.
Fin de Semanas: 11:00 a 20:00 hrs
Si necesita más información solo llámame.18
—————————————————
Para mi sorpresa este chico resultó ser mayor que yo, pero, a pesar de eso,
sus reacciones en esa breve interacción que tuvimos me dicen que sería un
perfecto bebé.1
Nunca he intentado meter a alguien en mi mundo, no he tenido la
necesidad porque quienes pertenecen a la comunidad siempre frecuentan
los mismos lugares, por lo tanto, siempre ha encontrado a alguien que ya
sabe que significa estar conmigo.+
Pero este chico tiene algo y quiero saber qué es.
Daddy Kink
I see you
Lo he estado vigilando.10
Como parte de mi naturaleza tengo que calcular cada movimiento a la
hora de acercarme a TaeHyung, y para eso debo aprender cada detalle de
su rutina diaria.
Ha sido un mes muy difícil desde que lo vi por primera vez, pero he tenido
el suficiente resguardo y he tomado la distancia necesaria para aprender
cada detalle de este chico.
Parece ser una persona bastante tranquila e inocente, mi instinto siempre
tiene la razón. Sus días de lunes a jueves consisten en ir de su casa a la
universidad y vice versa, exceptuando pequeños desvíos cuando la pareja
Park y Min lo invita a tomar un café o a comer. Los viernes por la tarde se
dirige directamente de la universidad a su trabajo y los fin de semanas iba
de su casa al trabajo, donde solo comparte con el dueño de la tienda, Jung
HoSeok, no es un problema, él es heterosexual. Lo he seguido el paso
hasta su casa de vez en cuando y vive con sus tíos.11
Investigué su entorno y relaciones familiares, todo está limpio, su vida solo
es un ciclo entre su hogar, los estudios y el trabajo, bastante simple, ahora
con todo eso presente solo queda una cosa para llevar a cabo el plan.
Presentarme.
Daddy Kink
Hoy es ese día, al fin podré deleitarme correctamente con ese pequeño
adorable o al menos eso espero. Por ello, nada puede salir mal, las
instrucciones eran fáciles y claras:1
-Entrar a la tienda
-Pedir su ayuda para elegir alguna prenda (idealmente alguna parte
superior)
-Acercarme para ver su reacción
-Coquetear con él
-Comprar la prenda7
-Preguntar su nombre9
-Decirle el mío16
-Finalmente que recuerde nuestro primer encuentro11
Me estaba arreglando para ir a su lugar de trabajo, tiene que ser ropa que
usaría para cualquier ocasión, pero que causa una buena impresión, por
eso una camisa grisácea y pantalones negros con zapatos del mismo color
seria suficiente.3
Realmente quiero que esto funcione, ese inocente chico se ha metido
hasta en mis sueños sin dificultad alguna, gracias a él tengo que lidiar con
una erección todas las mañanas.6
Que tome responsabilidad.
Con eso en mente terminé mi café y bajé al estacionamiento del edificio,
para subirme al auto. Hoy es sábado así que TaeHyung debe de estar en la
tienda a partir de las 11.
Daddy Kink
A las 12 en punto ya estaba parado frente al local con una postura casual
pero firme, con el objetivo de que me preste atención.
Entré de manera lenta mirando casualmente las prendas, para mi suerte
TaeHyung era el único encargado y su jefe llega a las 13 hrs.
—Hola ¿Busca alguna prenda en especial?— escuche su voz grave detrás
de mi, logrando que me pusiera algo nervioso.
Maldición Jeon, tu tienes el control.
—Si, busco una camisa, idealmente negra— lo miré fijamente mientras
hablaba con la idea de buscar sus ojos.
—Hm, venga conmigo, creo que hay algo que puede gustarle— me habló
dulcemente.
¿Por qué es tan tierno?77
Él guiaba el camino, gracias a eso podía observar su lindo trasero, o así fue
hasta que se detuvo y giró para mirarme.1
—Aquí hay varias camisas ordenadas por talla y color— me señaló con una
mano los colgadores repletos de la prenda, de repente me observó como
recordando algo.
—¿Qué pasa?— joder.6
Este chico es aún más atractivo e inocente de cerca, podía ver su rostro
con más detalle y la tensión se acumulaba en mi vientre bajo.
—¿N-no nos hemos visto antes?— las primeras palabras le salieron
atropelladas y se ruborizó intensamente.
Recordó la caída.
Daddy Kink
—¡Oh! En la universidad— tenía que al menos verme sorprendido.
—¿Tu nombre es JungKook verdad?— que emoción, recuerda mi
nombre.132
Sonreí internamente pero mantuve una mirada impasible.6
—El mismo— dije con un tono amigable.
—Lamento lo de esa vez, a veces soy muy torpe— fue bajando la voz
mientras un intenso rojo explotaba en sus mejillas canelas.
Espero que ese color tome su trasero cuando lo castigue.22
—No te preocupes— le quite importancia.—¿Podrías elegir una camisa
para mi?— mi mirada seguía sobre él.
—Bu-bueno— pasó a mi lado haciendo que nuestros cuerpos rozaran.
Mierda, hoy tendré que hacerlo de nuevo solo.2
Miró cada camisa con mucha atención, tomando una que otra y
midiendola mentalmente con mi cuerpo. En un momento se quedó más de
lo necesario mirandome y se volvió a ruborizar repentinamente.
Pequeño sucio ¿Te gusta lo que ves?112
—Creo que esta te irá muy bien— me mostró una camisa negra con
pequeños puntos amarillo pastel muy distanciados el uno del otro.
—Bien, iré al probador— me metí al cubículo cerrando la puerta, saqué la
prenda que cubría mi parte superior y me puse rápidamente la
seleccionada por TaeHyung.
Debo admitir que tiene buen gusto.
—¿Cómo le fue?— me pone que me trate de usted, es algo innato en él.5
Daddy Kink
Al salir del pequeño cuarto pude ver a mi dulce azabache con los ojos y los
labios sumamente abiertos.1
—¿Cómo se ve?— pregunté inocente.39
El pobrecito estaba anonadado, sentí como su respiración se aceleró y su
rostro volvió al rojo vivo.
Este pequeño vivirá sonrojado conmigo.
—S-se ve muy guapo— maldición, si no deja de mirarme así tendré que
saltarme todo el resto del plan.14
—¿Puedes ayudarme a acomodarla? Es que me molesta en los hombros—
mentí, en realidad quería sentir la tensión de nuestro primer encuentro.54
Lentamente se puso detrás de mi, sentí su respiración en mi cuello y
comencé a sentir el pantalón demasiado ajustado.
Al alejarse bajo la mirada y se puso frente a mi.
—Listo— me miré nuevamente en el espejo.
—La llevo— dije seguro.
Volví al probador para sacarme la prenda y pagar.
A continuar con el plan.
Lo seguí hasta la caja, agradeciendo la oportunidad de ver nuevamente su
precioso trasero pomposo oculto bajo el pantalón de tela.
Me dijo el precio de la camisa y le pase el dinero.
—TaeHyung ¿Cierto?— pregunté mientras doblaba la prenda.
—Exactamente— dijo con una sonrisa sin dientes.
Daddy Kink
—¿Te gustaría salir por la noche?— no podía aguantar más tiempo
resolviendo mis erecciones solo.4
—¿Q-qué?— su rostro de sorpresa era un poema.
—No me gusta repetir las cosas— dije casi en un susurro firme.—Te
pregunté si quieres salir más tarde— repetí ocultando la mala gana en mi
voz.1
—Hm— lo estaba pensando, no me rechazó de primeras.—Salgo a las 8
pm— susurró.
—Entonces a las 8 estaré aquí— lo miré con una sonrisa seductora.—Hasta
luego Tae—
Tomé la bolsa con mi compra y vi como se le caía la boca nuevamente.
Saldré al fin con mi bebé.
Daddy Kink
Be mine
Al fin podré estar más cerca.
Estoy ordenando mi departamento, más de lo que ya está, lo ideal sería
que después de cenar vengamos para conocernos más y me insinuaré,
quiero captar sus reacciones, su olor, sus expresiones, en fin, quiero todo.
Sé que estoy siendo impulsivo.
A los 17 comencé a meterme en este mundo porque quería tener el control
de todo en mi vida, incluyendo mis deseos sexuales, y esta fue la manera
de obtenerlo. Desde niño fui algo maniático con la disciplina y el orden,
tanto la mía como con la del resto, por eso no tengo amigos, a esta edad
suelen ser adolescentes en cuerpos adultos.
Patético.
Terminé de acomodar todo, fui a tomar una baño de tina para relajarme y
bajar la tensión acumulada que significó tener a ese azabache respirando
en mi cuello. Eran las seis de la tarde, por lo que aún tengo tiempo para
satisfacerme.
Puse algo de jabón para hacer espuma en el agua en la que me encontraba
sumergido casi por completo exceptuando mi cabeza. Lentamente bajé mi
mano a mi erección, se había calmado un poco pero seguía latente. Pase
mi pulgar por la punta cerrando mis ojos imaginando que era TaeHyung
quien se encontraba ahí.
Daddy Kink
Mi inocente bebé.
Ese pensamiento provocó que mi pene se pusiera totalmente duro, tomé
toda el glande juntando mi dedo indice y el pulgar solo para acariciar esa
zona, imaginaba que era él conmigo en su linda boquita.
Esto era la gloria.
Solté la cabeza y comencé a cerrar la palma de mi mano en todo el tronco
de miembro, imaginé que el Kim se lo metía completo en la boca con
algunas arcadas.
23 centímetros no son para menos.60
Comenzaba a acelerar el ritmo de su movimiento, mientras yo tomaba sus
suaves hebras azabaches. Mi mano se movía frenéticamente y después de
unos 30 minutos salió mi semen confundiéndose entre el agua con la
espuma ya casi inexistente.43
Cuando me levanté de la tina sentí el cuerpo mucho más liviano. Ya eran
las siete, comencé a elegir mi ropa quería algo semi formal, pero que me
beneficiara, tengo que tener es este chico en mis manos esta noche.
Debido a los nervios volví a ver todo el lugar que había ordenado
anteriormente. En eso me dieron pasado las siete treinta, así que le di un
ultimo vistazo al lugar, apague las luces, tome las llaves de mi auto y salí.
Camino a ver a mi bebé.
Llegué rápidamente al centro comercial, me estacione, baje del vehículo y
caminé en dirección a la tienda aceleradamente. Faltaban 10 minutos para
las ocho, en 5 ya estuve afuera del local observando al chico de hebras
negras arreglando todo y despidiéndose de su jefe.
Daddy Kink
—¡Oh era verdad!— dijo un TaeHyung bastante sorprendido.
—¿Por quién me tomas?— me estaba picando la mano.—Todo— dije
bastante claro.—Lo que digo lo cumplo— espero que te quede claro desde
hoy pequeño.
—Bien ¿A donde iremos Señor todo lo cumplo?— empezó a decir con un
tono burlón pero al notar que no me hacía ni un poco de gracia se calló y
quito la sonrisa de su cara.—Era una broma, no me mires así— hizo un
puchero.80
Creo que me derrito.4
—Iremos a un restaurante italiano que está a unas cuadras— lo mire y
comencé a caminar, al notar que no me seguía me di vuelta para mirarle,
note que estaba examinándome detalladamente con ojos
lujuriosos. Pequeño sucio.—¿Por qué no caminas TaeHyung?— le pregunté
con calma para esconder mi excitación al ver su mirada.1
—Ya voy— aceleró el paso para quedar a mi lado y ambos comenzamos a
caminar al mismo ritmo.1
Lo guié hasta mi auto, abrí la puerta del copiloto donde el se metió de un
salto y a continuación pase por la parte delantera del vehículo para
subirme rápidamente.
—Es importante el cinturón— dije mientras me acerqué peligrosamente a
su rostro, pude notar nuevamente esa tensión y el aceleramiento de su
respiración. Su nariz se encontraba casi pegada a mi mejilla, mientras yo
tomaba la cinta de seguridad para pasarla por su cuerpo rozando
levemente su cuello y cintura, respiraba pesado.—Seguridad ante todo—
volví a hablar, mi tono involuntariamente era más grave, tomé desde
Daddy Kink
arriba el cinturón tirándolo para que hiciera presión contra su pequeño
cuerpo, gracias a eso TaeHyung dio un pequeño salto en el asiento.21
Ninguno emitió palabra en el camino mas se podía sentir la tensión, no era
incómoda, de hecho era placentera.
Al fin será mío.
Llegamos al restaurante llamado Piola, me gustaba el ambiente no tan
formal que tenía el lugar. Me bajé y abrí la puerta del chico que me
acompañaba.43
—Aquí es— esperé a que bajara y comenzara a caminar hacia el local.
Ya no llevaba su uniforme de la tienda, se veía muy tierno con un sweater
gris, los mismos pantalones que utilizaba cuando nos vimos en la tienda y
zapatos negros.
Debido a la observación a distancia que había hecho el último tipo sabía
que ese era su estilo, por lo general unos pantalones anchos de colores
neutros y alguna camisa o sweater de color no tan brillante, era muy único
y llamativo.
Al notar que me estaba esperando para entrar salí inmediatamente de mis
pensamientos y le abrí la puerta. En la entrada había una señorita que nos
guío a una mesa para dos algo escondida.5
Perfecto.1
—Creo que debemos presentarnos formalmente TaeHyung— siempre en
tono firme.
—Ya me presente— me miraba como si fuera obvio. 5
Este chico no estaba entendiendo.
Daddy Kink
—No basta con solo saber tu nombre Kim— estábamos uno frente al otro,
el de cabello negro fue el primero en bajar la mirada.
Fantástico, de naturaleza sumisa69
—No tengo mucho que contar, mi vida es estudiar y trabajar— dijo como si
no fuera nada mientras miraba el menú.
—Podrías decirme tu edad, qué estudias, tus gustos— le di un par de ideas
mirándolo fijamente.—Lo que quieras— ya lo sabía todo pero él no tenía
que notarlo.5
—En vista de que tu invitaste, creo que tu deberías comenzar— dijo con
una sonrisa inocente.
Pequeño astuto.
—Me parece un trato justo— pase la lengua por mis labios, sentí
nuevamente esa tensión.—Me llamo Jeon JungKook, tengo 22 años y
estudio administración de empresas— lo miré con suficiencia.89
—Soy Kim TaeHyung, tengo 24 años y estudio literatura— dijo cediendo.2
—Que preciso— excesivamente preciso.
—Soy un chico bastante corriente— subió los hombros quitándose
importancia.
—¿Estás soltero?— ya lo sabía, pero quiero que lo diga.
—JugKook, mírame ¿A quién le voy a gustar?— dijo cabizbajo.—Además,
me van los hombres y los de nuestras edades son demasiado infantiles—
129
¿No se ha visto en un espejo?22
Daddy Kink
Al menos le gustan los hombres más serios, al menos hay una luz de
esperanza.
—TaeHyung no quiero que pienses mal de mi pero eres muy atractivo y
sexy— no iba a ceder ante su discurso de auto sabotaje.—Tenemos
bastante en común, también estoy soltero y me van los hombres— dije
mirándolo fijamente.49
No era tanto, pero lo intenté.
—¿Qué van a desear?— se acercó una mesera para pedir la orden.27
—Una pizza greca mediana— pedí por ambos sin si quiera mirarla. Vi que
Tae me miró sorprendido.—Tomaré una coca cola—
—¿Y usted?— estaba embobada mirando a TaeHyung.1
¿Cómo se atreve?24
—Yo una cerveza por favor— dijo amablemente dándole una sonrisa a la
chica cuando tomó las cartas y se fue.
No me gusta que tomen alcohol.
Lamentablemente aún no somos nada, no tengo derecho a alegato, pero
cuando sea mío algunas cosas van a cambiar.81
—¿Por qué elegiste por ambos?— dijo con un tono algo exigente.2
—¿Sabías que pedir?— negó con la cabeza.—Entonces no le veo
problema— lo hice inconscientemente.—Acostumbro a hacer lo que
quiero cuando quiero, no tengo que dar explicaciones a nadie, y me gusta
que hagan lo que digo— admití. 22
Tengo que aclarar todo desde un principio, además las relaciones de
Daddy Kink se basan en la confianza y el respeto mutuo.6
Daddy Kink
—Así que ¿Un maniático del control?— preguntó algo burlón.18
—No sabes cuanto amo el control— dije más para mi que para él. Pude ver
como se sonrojó al ver mi mirada seria y escuchar mi voz aún más grave.—
¿Tienes algún secreto que nadie sepa Tae? ¿Te puedo decir así?— lo mire
con una sonrisa ladina, confiado.
—Si puedes y realmente no tengo secretos, soy un libro abierto— me sentí
complacido cuando me dio su permiso.
—Yo si lo tengo— la idea era hacerlo sentir intrigado, que gracias a la
curiosidad cayera en mis redes de dominación.
—Aquí están sus bebestibles, de inmediato llegará la pizza— nuevamente
la chica interrumpió nuestra lucha de miradas.12
Estoy empezando a odiar a esta mujer53
—Bueno, gracias— ambos nos quedamos en silencio mirándonos
fijamente de nuevo mientras nos servían los líquidos.
Apenas la chica se dio vuelta llegó la pizza. Con todo ya servido no
tendríamos más interrupciones y podíamos continuar con nuestra
conversación.
—¿Cuál es tu secreto? No quiero parecer entrometido pero me pareces
muy misterioso— tenía un brillo distinto en los ojos.
Las dudas lo carcomían por dentro.
—La curiosidad mató al gato Tae— es tu momento para correr pequeño.52
—Pero el gato murió sabiendo Jeon— eso fue directamente un desafío.16
—Bien jugado Kim— tengo la impresión de que este chico será una cajita
de sorpresas.
Daddy Kink
—Entonces...¿Cuál es tu secreto?— ahora es cuando Jeon.
—En mi departamento te lo mostraré— fui impulsivo.
—No te conozco, sería irresponsable ir— tiene razón.11
—Bueno, cuando estés listo te mostraré— necesito su confianza para
hacerlo.3
—Está bien— y se acabó la conversación, solo nos dedicamos a comer.
Cuando terminamos pedí la cuenta, pagué y salimos en dirección al auto.
—¿Cuál es tu dirección?— obviamente ya la tenía más que memorizada,
pero él no debe saber eso.10
—Dame tu número— espera ¿Qué está pasando?7
—¿Para qué?— no me molestó su petición? pero se me hizo repentina.
—Para compartir ubicación, es más fácil— fue agachando la mirada.
Eso parece una excusa para conseguir mi número.
Comencé a dictar los dígitos, y me llamó para que quedara registrado en
mi celular. Ya con eso listo nos dirigimos a su casa lentamente. Después de
unos minutos nos encontramos afuera.
—Gracias JungKook— me dio una tierna sonrisa mientras salía del auto y
se quedó parado en la acera sin cerrar la puerta.—Espero que nos veamos
más seguido— se despidió con la mano y se dio vuelta para tomar camino
a su casa, dejándome ver su perfecta espalda y relleno trasero.3
Aunque la noche no terminó como esperaba, ya estoy un paso más cerca
de TaeHyung.
Creo que este pequeño será mi perdición.
Daddy Kink
In my hands
Ya está cayendo.
Han sido las peores 3 semanas de mi vida, estar cerca de él y no poder
tocarlo como me gustaría es parte de un suplicio.1
Debido a que estamos en la misma universidad y que me dio su número
hemos podido establecer una relación, algo débil aún, pero es un inicio. En
este lapso de tiempo he pasado por él para ir a la institución, voy a la
tienda de vez en cuando para admirarlo y salimos a caminar si no estamos
ocupados. Deseo que se acostumbre a tenerme a su lado, que me necesite
con él.
Sinceramente suelo reprenderme por llevar todo esto tan lejos, si
embargo, me siento tan cómodo con TaeHyung y puedo pensar que él
siente lo mismo conmigo, solo se siente intimidado cuando quiero que lo
haga, no vive atemorizado de mi y es algo que aprecio bastante.
Hemos compartido algunas caricias inocentes, de mi parte para poder
apreciar si reacción, sensibilidad y expresiones, no puedo negar que es
una maravilla. Cuando lo tomo por la cintura o respiro en su cuello su
respiración se aceleró de inmediato, es bastante receptivo, eso también ha
llevado a la conclusión de que necesitará más entrenamiento, pero será
divertido.
Me encanta.
Daddy Kink
Hoy nuevamente cenaremos juntos, mas esta vez me aseguraré de que la
noche termine en lo que planeo.
Kim TaeHyung no se me escapara de nuevo.
En este momento lo espero en mi automóvil afuera de su casa ya que es
viernes, por lo que si acepta el trato tendremos todo el fin de semana para
comenzar.
Un leve golpe en el vidrio me sacó del estado de ensañamiento, al bajarlo
puedo ver a un sonriente azabache de ojos achocolatados.
—Si abres la puerta tal vez pueda entrar— la hermosa sonrisa no dejaba su
rostro.
Saqué el seguro de la puerta y se subió de un salto.
—¿Puedo decidir donde vamos hoy?— hizo un puchero, se veía
peligrosamente inocente.
Es un pequeño ideal.
—¿Qué gano yo?— pregunté coquetamente.
—Lo que quieras— te metiste solo en la boca del lobo.64
—Bueno si es así ¿Dónde es?— comenzó a ver la dirección en su celular y
me la envió.—¿Panda Express?— asintió orgulloso.—Realmente eres un
bebé— dije más para mi que para él.33
Pero al ver el rubor sobre sus mejillas y escuchar si risita nerviosa entendí
que me escuchó. A pesar de que llevo un tiempo diciéndole así no ha
dejado de sonrojarse, por lo que no he podido aguantarlo.
—¿Iremos o no?— preguntó exigente cruzando los brazos en su pecho en
tanto me mira.
Daddy Kink
—Bien— no dije más y comencé a manejar.
El camino fue silencioso pero cómodo, aunque siempre con la tensión
agradable, eso no ha disminuido para nada. Llegamos al lugar, me
estacioné en el parking para clientes y apenas detuve el auto Tae se bajó
sin prestar atención a los otros vehículos alrededor.
—Hey con calma— al escuchar mi tono más grave se detuvo de inmediato.
Buen chico.
Cuando ya estuve a su lado tomé su mano y nos dirigimos hacía el
pequeño local. Ya adentro ambos ordenamos.
—Yo pago hoy— TaeHyung se adelantó y ya tenía su tarjeta en la mano, lo
mire con desaprobación y se encogió en su lugar, esto no me gusta para
nada.—Es lo justo Jeon— dijo bajito dándome explicaciones, se veía
ridículamente tierno, pero no di mi brazo a torcer.4
—Ve a buscar mesa, yo llevo la comida— iba a decir algo, sin embargo, se
arrepintió apenas vio mi expresión seria.
Cuando al fin me entregaron la bandeja comencé a buscarlo, hasta que
localicé a un pequeño de cabello negro distraído en su celular con un
puchero en los labios. Me dirigí hacia él.
—¡Oh, viva la comida!— estaba realmente emocionado.
—¿Es tu comida favorita?— pregunté pero ya lo tenía más que asumido, de
todas formas me lo confirmó con un frenético asentimiento.
Después de eso comimos con calma, es adorable incluso al comer, solo lo
observé hasta que rompió el silencio.1
—¿Qué quieres a cambio?— preguntó mirándome desconfiado.
Daddy Kink
—¿Recuerdas que tengo un secreto que nadie sabe?— vi su cara llena de
dudas.
—Si, pero ¿Qué tiene que ver eso?—
—Quiero que vayamos a mi departamento para mostrártelo, y en vista de
que es tarde puedes quedarte a dormir si quieres— lo mire inocente
mientras dejaba caer la insinuación.
—Ah, bueno, pero debo llamar a mis tíos para que no se preocupen— que
obediente cariño.
—Bien— ya no hay retorno.58
Apenas terminamos de comer llamó a su casa pero nadie contestó, así que
decidió enviar un mensaje a ambos familiares en caso de cualquier cosa.
—¿Listo?— sabía que este día podía cambiarlo todo tanto positiva como
negativamente. Al contarle existían 2 posibilidades, que saliera corriendo
aterrorizado o que lo llenara la curiosidad y se mantuviera a mi lado.1
—Adelante Kook— dijo moviendo los hombros hacía arriba.
Con eso botamos los desechos, salimos del local para dirigirnos al
estacionamiento y nos subimos al automóvil con una atmósfera siempre
llena de misterio. Maneje con calma, observándolo de vez en cuando, ésta
podría ser la última vez que me quisiera cerca.
Ese pensamiento me dolió.
Fueron aproximadamente unos 10 minutos hasta mi departamento,
cuando llegamos me bajé y fui a abrir su puerta.
—Tae mírame— llamé su atención y me miró fijamente.—Si no te sientes
cómodo después de ver puedes quedarte en la habitación de huéspedes,
Daddy Kink
no tienes que sentirte obligado a nada ¿Sí?— tomé su mentón ya que no
respondió.—¿Quedó claro?— asintió lentamente.36
Tomamos el ascensor y la tensión fue aún peor, en este momento era
como si una nube llena de lujuria nos rodeara.
Jeon respira.
Cuando finalmente llegamos a mi piso tome su mano para dirigirlo a mi
departamento, apenas estuve en la puerta puse el código para entrar.
Hoy podría ser mío.
—Que grande y elegante lugar— fue lo primero que dijo.—¿Vives solo?—
asentí, aún tenía su mano enlazada con la mía.—¿Cuál es el secreto
entonces?— esa pregunta es lo que estaba esperando.40
—Primero ¿Quieres algo para beber? Tengo vino, cerveza— me cortó.
—Vino estará bien— fui a buscar una botella y 2 copas, las serví con calma
y me fui en su dirección nuevamente para entregarle su trago.
—JungKook, muéstrame tu secreto— estaba entusiasmado.1
—Bien— le extendí mi mano y la tomó sin dudar mientras deje mi copa en
la mesa y me dio la suya para hacer lo mismo.
Camine hacía la habitación que tenía destinada para mi fetiche y saqué la
llave de mi pantalón.32
—TaeHyung, quiero que tengas la mente abierta ¿Si?— por favor no te
vayas.10
—Abre la puerta Jeon— dijo exigente.33
Al entrar prendí las luces.22
Daddy Kink
113
Desire
Estaba más que excitado.5
El hecho de que TaeHyung estuviera presente en mi habitación era algo
surrealista, se veía aún más pequeño e inocente de lo usual.
—Quiero que te relajes, esto es para nuestro placer, para el tuyo
especialmente— hablé con confianza.
Comencé sacando su polera por la apertura inferior, finalmente
deslizandola por sus brazos, logrando ver su pecho y abdomen
ligeramente marcado.
—Eres precioso— murmure con la voz más grave debido a la lujuria.
Lo observé pidiendo permiso para besarlo, cuando asintió sin quitar sus
ojos de los míos uní nuestros labios.
Fue la mejor sensación del mundo.
Le abracé por la cintura para acercarlo a mi, sus labios eran tan suaves
como la seda. Tae de forma tímida lamió mi belfo inferior con su lengua,
dejé que nuestros músculos se entrelazaran en una dulce lucha que
ninguno quería perder.
Mis manos hicieron más fuerte el agarre sobre su cintura bajando a sus
caderas para presionar nuestras erecciones que rozaban a través de la
ropa. Mis belfos bajaron a su cuello lamiendo y besándolo con delicadeza.
Daddy Kink
—Mmg...JungKook—
Creí que estaba en lo máximo de mi excitación, pero al escuchar mi
nombre salir de esa linda boca sentí una corriente de erotismo recorriendo
cada parte de mi cuerpo.
—¿Te gusta pequeño?— mi voz denotaba mando.
—Si JugKook— suspiró haciendo su cabeza hacia atrás dándome más
acceso a su tierna piel.
Mordí la superficie de su cuello provocando que largara algunos chillidos
placenteros.
—Se mío— pedí con la respiración y labios pegados a su cuello.
Fue inevitable que succionara la piel virgen dejando varias marcas que
tardarían semanas en desaparecer, cada vez que lo hacía se le escapaban
gemidos cortos y satisfactorios.
Tan receptivo.
Cuando la zona estuvo totalmente marcada bajé entre besos y chupones
por su cuello y estómago, lamiendo con lentitud la sutil linea que
separaba sus abdominales hasta la orilla de su pantalón.
—¿Lo deseas bebé?— quería escucharlo, he soñado tantas veces con
tenerlo así, pidiendo más.
—Te deseo— jadeo de excitación.
Con eso dicho me arrodillé para abrir el botón y deslicé el cierre de su
pantalón, dejando ver su boxer negro manchado por el pre-semen con su
erección oculta. Baje su pantalón lamiendo por encima de la fina tela
Daddy Kink
escuchando un gemido salir de lo más profundo de su garganta. Me paré
para quedar frente a él.
—Siéntate en la orilla de la cama— de inmediato siguió las instrucciones.
Caminé hacía el arrodilladome nuevamente cuando estuve frente a él,
retiré por completo sus pantalones y calcetines, deslicé mis falanges por la
parte interna de sus muslos volviendo a ver como hacia su cabeza hacia
atrás disfrutando del tacto.
—¿Quieres algo pequeño?— quiero que ruegue un poco.
—A ti— bajó su mirada con lo ojos opacados de lujuria.
—Párate— lo hizo de inmediato.
Baje su ropa interior liberando su polla, era grande y tenía el glande rojo
brillando por el pre-semen que había escurrido. Lamí la punta probando
los restos de su excitación, tomé su falo con mi mano para comenzar a
masturbarlo.
—¿Quieres más bebé?— tengo una obra de arte frente a mi. 1
Su cuerpo se veía perlado gracias a la delgada capa de sudor que cubría su
piel, su mirada salvaje seguía cada uno de mis movimientos y los sonidos
guturales salían involuntariamente de su garganta.
—Por favor JungKook—
Justo como soñé.
—Dime que deseas— la comunicación es fundamental.
—Tócame— gimió cuando hice más fuerte mi agarré en su polla.
—Buen chico— me levanté para desvestirme.
Daddy Kink
—¿P-puedo hacerlo yo?— a pesar de su notoria lujuria seguía siendo
adorable.
—Si bebé— me dejé hacer.
Se acercó lentamente con resguardo, cuando estuvo frente a mi me besó
demandante al mismo tiempo que desabotonaba mi camisa quitandola
completamente de mi cuerpo.
Tocaba mi abdomen marcado, bajando su tacto hasta encontrar el botón y
el cierre del pantalón para abrirlo y bajarlo de inmediato.
—Ve a la cama— ordené nuevamente.
Siguió la orden y volvió a estar sentado con su gran polla hinchada en
dirección a su abdomen, observaba detenidamente como terminaba de
quitar mis prendas.1
Su cara de sorpresa y miedo al ver mi miembro fue un poema. Hice que se
recostara en la cama para abrir sus piernas metiéndome entre ellas.10
—Tae, ahora solo debes relajarte— tenía que prepararlo.—Esta vez seré
suave, pero si me pides más, te daré lo que quieres— sentí como tragó
duro al mirar mi rostro.
Salí de entre sus piernas para ir a buscar el bote de lubricante y condones.
Espero utilizar varios.
Puse una gran cantidad del líquido en mis manos y dejé el envase sobre la
mesa de noche.
—Ponte en el centro de la cama— se movió rápidamente siguiendo todo lo
que yo hacía con su mirada.
Daddy Kink
Me posicione encima de él arrodillado con sus piernas rodeándome,
acerqué mi rostro al suyo mientras separaba más sus piernas quedando
con su rosada y pequeña entrada totalmente expuesta para mi.
Besé su quijada introduciendo un dedo y comenzando con el vaivén,
cuando vi su cara pasar de la incomodidad al placer metí el segundo dedo.
—¡Aah JungKook!— gimió sorprendido.45
—¿Te gusta bebé?— cuestioné lascivamente con mi mirada fija en sus
expresiones.
TaeHyung era un lío de gemidos y temblores debajo de mi, en el momento
que subió el volumen de sus placenteras quejas metí el tercer dedo
logrando que gritara de placer.
—¿Quieres más TaeHyung?— deseo que lo diga.
Comencé a mover mis dedos juntandolos y separandolos en su interior.
Estaba jodidamente apretado.2
—¡Por favor JungKook!— rogaba entre gemidos.
—Hm, no entiendo lo que quieres bebé— claro que entendía, pero no
podía ser todo tan fácil.
—¡Hazme tuyo!— gritó con los ojos cerrados y la cabeza hacia atrás
dejándome ver su cuello lleno de mis marcas.24
—Tus deseos son ordenes— sonreí juguetonamente.
Saqué mis dedos de su interior, alejándome para sacar un condón y puse
más lubricante en mi mano.
Daddy Kink
—¿P-por qué el condón?— preguntó con sus codos en la cama y su cabeza
en mi dirección.25
—Lo haremos sin él cuando seas mío— dije desafiante.
Se puso serio, pero aún con los ojos oscuros.
—Mírame, ya lo soy— habló pasando la mirada por todo su cuerpo y
después por el mío.—Quiero sentirte— susurró con un rojo chillón en sus
mejillas.52
—¿Eres mío?— me acerqué a la cama volviendo a la posición anterior
mientras masturbaba mi polla con el lubricante.4
—S-si— jadeo cuando tomé sus piernas haciendo que su trasero quedara
en mis muslos y sus piernas alrededor de mis caderas.
Metí mi glande ya húmedo e hinchado en su roja y ceñida entrada.
—¿Duele?— pregunté al ver su rostro.
—N-no, sigue Kook— tomó una grande bocanada de aire.
Me introduje lentamente en él y esperé a que se acostumbrara a mi
tamaño.
—Pu-puedes moverte— habló entrecortado manteniendo los ojos
cerrados tratando de absorber todas las sensaciones.
Inicié un vaivén lento mientras lamía y mordía uno de sus pezones y el otro
lo atendía con mi mano.
Esto era el paraíso.
Mis estocadas eran lentas pero duras, sintiendo por completo sus paredes
rodeando mi falo.
Daddy Kink
—¡Aah ahí!— gritó cuando hubo contante roce con su punto sensible.—Más
Kook, necesito más— imploraba como si la vida se le fuera en ello.
—Te lo advertí bebé, mañana no podrás quejarte— dicho eso comenzaron
las penetraciones rápidas y bruscas dando contra su punto dulce una y
otra vez.
Tae arqueaba su espalda dirigiendo sus manos hacía su miembro brillante
gracias al líquido pre-seminal. Me adelanté a él y tomé su espalda para
hacer que estuviera sentado en mis muslos y tomé su miembro,
masturbándolo al ritmo de las estocadas.
Gracias a esta nueva posición mi polla llegaba aún más profundo, con mi
mano libre tomé una de sus caderas para ayudarle a moverse, al mismo
tiempo puso ambas manos en mis hombro.
Sus perfectas uñas se incrustaban en mi piel y a medida que las
embestidas se hacían aún más frenéticas juntó nuestras frentes y bajó sus
manos a mi espalda rasguñamdome, descargando su excitación.
—¡JungKook!— gritó dejando salir su semen en tiras, manchándonos a
ambos.
Al correrse pude sentir como su entrada se ajustaba aún más a mi polla.
Provocando que me corriera en su interior con un sonido gutural saliendo
de mi boca.
Nos quedamos en la misma posición, con mi miembro aún en su interior,
TaeHyung puso su rostro en mi hombro y todo su cuerpo se desmoronó.
—Vamos a dormir cariño— lo tomé como a un bebé, como mi
bebé, finalmente sacando mi polla de él viendo como caía mi semen por
sus muslos.
Daddy Kink
Lo acosté debajo de las sábanas, al dejarlo podía ver como se le caían los
parpados involuntariamente, mantenía su aura angelical prácticamente
intacta.
—¿A dónde vas?— preguntó adormilado al ver que me alejaba de la cama.
—Iré a buscar algo de ropa para ti— no quiero que sw enferme.1
Fui al armario rápidamente encontré una polera negra varias tallas más
grande que yo, volví a su lado y al notar que estaba demasiado cansado lo
ayudé a ponérsela.
Se veía endemoniadamente tierno.1
Cayó rendido en la cama dándome la espalda, me puse detrás de él
atrayendolo hacía mí tomando su cintura finalmente entrelazando
nuestras piernas. A pesar de estar desnudos, al menos de la cintura para
abajo, algo hizo que mi corazón se sintiera lleno y cálido. Quería admirar a
ese pequeño en mi cama y hacerle mimos mientras dormía.
Como si fuera una costumbre de mucho tiempo, acaricié su cabello, su
cintura y sus manos, sin notarlo también caí rendido abrazándolo,
aferrándome a él.+
¿Qué me está haciendo este chico?
Daddy Kink
Begin
Que cálida sensación.
Abrí lentamente los ojos al sentir la tenue luz que lograba traspasar las
cortinas de la habitación, frente a mi se encontraba el sereno rostro de
TaeHyung con su cabello oscuro revuelto. No pude evitar llevar mis manos
a su delicada piel, con mis falanges acaricié sutilmente sus pestañas, cejas,
nariz, pómulos y belfos, con el deseo de memorizar hasta el más pequeño
detalle del ser a mi lado.
Poco a poco abrió sus ojos brindándome una adorable sonrisa sin mostrar
sus dientes.
—Buenos días pequeño— salude mientras ponía mi mano en su cintura
acercándolo aún más a mi.
—Buen día JungKook— respondió somnoliento.
—¿Dormiste bien?—pregunté interesado.—Yo hace mucho no dormía tan
bien— gracias a tus apariciones en mis sueños.
—Dormí excelente— en tanto el rubor llegaba a sus mejillas, llevó una de
sus manos a mi rostro acercándose para dejar un tierno beso sobre mis
labios.—¿Qué hora es?— preguntó repentinamente.
—Las 9 ¿Por?— contesté mirando el reloj de la pared.
—Hoy trabajo, debo llegar a las 10.40 a la tienda— se levantó con
dificultad, dejándome ver parte de sus piernas gracias a la polera.
Daddy Kink
—¿Por qué tiemblan tus piernas?— pregunté mirándolo desde la cama,
levantando ambas cejas y le sonriendo coquetamente.
Estoy de buenas, quiero jugar.
Un rojo intenso llegó a sus mejillas de manera inmediata.
—Sabes perfectamente la razón Jeon— susurró bajando la mirada.
Me posicioné a su lado tirando de su brazo para que nuevamente quedara
en mi pecho con el objetivo de abrazarlo.
—¿Por qué me dices Jeon aún?— pregunté en su cuello mientras lo
besaba.
—¿Debo decirte de otra forma?— puso su cabeza a un lado para darme
más acceso a la superficie de su piel.
—Si— mi voz salió más grave.—Deberías decirme daddy desde ahora—
mordí su cuello.—Por fin eres mío— succione la dermis acanelada
haciendo otro chupón.
TaeHyung jadeaba, por lo que decidí que era el momento para alejarme, a
decir verdad, bastante satisfecho cuando pude ver claramente la marca
violeta.
—Debo ir a casa— murmuró con la respiración agitada y la mirada llena de
lujuria.
—¿Por qué?—
—Tengo que bañarme, desayunar y vestirme para ir al trabajo— me
observaba como si estuviera preguntando una tontería.
—Puedes hacer todo eso aquí— le devolví la mirada.—Compré algo de
ropa para ti en caso de que aceptaras—36
Daddy Kink
Una expresión pensativa se apoderó de todo su rostro.
—Bueno— aceptó apartando sus ojos.—¿Dónde está el baño? Tengo que
ducharme—
—Ven, lo haremos juntos— tiré de su mano nuevamente para sacarlo de la
cama.
Me siguió callado y a paso lento, en tanto, miraba mi cuerpo desnudo
frente a él. Sin mucho más llegamos al baño rápidamente.
—¿Te gusta lo que ves?— pregunté socarronamente, sintiéndome algo
halagado.
Adoro que se ruborice a la más minima acción, en particular si yo soy la
causa de ese tierno rosa en sus mejillas.
—S-si— habló mientras le quitaba la polera, quedando con su hermosa
piel canela al aire.
Trataba de esconderse con las manos y mantenía la mirada gacha. Por
ello, tomé su mentón para ver sus bellos ojos chocolates.
—Quiero que te sientas cómodo conmigo bebé, no te escondas, eres
hermoso— dejé un beso gentil en su frente para después pasar mis manos
a su cintura.2
Di el agua caliente de la llave para llenar la tina, mientras caía el líquido
agregué algo de jabón para hacer burbujas.
—¡JungKook!— me llamó en voz alta, ya que se encontraba en la parte del
lavamanos.—¡¿Qué le hiciste a mi cuello?!— me di vuelta y vi como miraba
su cuerpo sorprendido frente al espejo.
—Te marqué— alcé los hombros quitándole importancia.23
Daddy Kink
—Tardaran semanas en desaparecer— habló más para sí mismo que para
mi.
—¿Cuál es el problema?— me posé tras él, dejando que mi polla rozara su
trasero.
—Atiendo a público, van a pensar que vivo con un vampiro— se quejó
molesto.2
Ignorándolo un poco, comencé a besar la unión entre su cuello y hombro.
—Eres mío, puedo hacerlo— marqué su hombro y vi como cerró sus ojos,
apoyando su cabeza en el mio.—Y lo seguiré haciendo—
Me separé de él metiéndome en la tina, me siguió y lo ayude para que se
pusiera entre mis piernas apoyando su espalda en mi pecho.
Puse jabón en mis manos para comenzar a masajear su cuerpo, volvió a
poner su cabeza en mi hombro.
—¿Te puedo marcar yo?— interrogó tranquilamente.
—Si te portas bien, sí—
¿Cómo negarme a él?1
—¿Qué significa eso?—
—Ser obediente, no quejarse por mis marcas y llamarme como
corresponde— bajé la mano y roce su entrepierna logrando que se
retorciera delicadamente.—Deberías partir por lo último— continué la
caricia.
—Aún no me hago la idea— susurró bajando la mirada.
—Bien, te ayudaré con eso— tomé su polla con mi mano.
Daddy Kink
Subía y bajaba lentamente por su falo mientras mordía su oreja.
—Aah...más rápido por favor— jadeo con los ojos cerrados, totalmente
perdido en el momento.
—¿Quién soy bebé?— seguí moviendo la mano lentamente.30
—Mhg...¡JungKook!— gimió.
—Respuesta incorrecta pequeño— besé su cuello.
—¡Mgh por favor!— lloriqueaba para que aumentara el ritmo.
—Dilo TaeHyung—
—¡Aah daddy!— salió un gemido de lo más profundo de su garganta.—¡Por
favor!—
—Buen chico— aceleré el ritmo de mi mano.
El azabache temblaba y mantenía sus ojos cerrados, tomé su rostro
girándolo para besarnos bruscamente en tanto pasaba mi pulgar por su
glande. Arqueó la espalda mientras su semen quedaba en mi mano y su
abdomen.
—Viste que no era tan difícil— besé su frente y terminé de asearlo.
Después de que su respiración se hizo regular, tomé su mano y me paré
ayudándolo a repetir mi acción. Ambos salimos de la tina, él aún tenía las
piernas temblorosas. Cubrí su cuerpo con una toalla y puse una en mis
caderas, posteriormente volviendo a tomar su mano para llevarle a la
cama.
—Iré a buscar ropa— salí hacia la habitación donde se encontraban sus
prendas.
Daddy Kink
Elegí una polera blanca, un chándal burdeo, un bóxer y calcetines. Ya con
todo me devolví al cuarto y desde el marco de la puerta pude ver que
estaba hablando por celular.
—Si, estoy bien— miraba sus pulcras uñas mientras hablaba.—Nop, iré
directo al trabajo— al verme entrar sonrío.—Tengo que colgar, adiós— y
dejó el aparato en la mesa de noche.
—Toma— le entregué las prendas y me dirigí al guardarropa para vestirme
escuchando como se movía rápidamente.
—Listo—
Me gire para verlo y concluir que definitivamente hice una buena elección
de ropa.
—Gracias por la ropa— se acercó extendiendo su brazos para abrazarme
tiernamente.
—De nada bebé, más tarde podrás ver el resto— lo miré y besé su frente.—
Ahora a desayunar, ya son las 10— dije mirando el reloj que puse en mi
muñeca.
Nos alejamos y me acerqué a la puerta esperando que me siguiera, ya a mi
lado lo dejé pasar primero y tomé su mano para guiarlo a la cocina.
—Siéntate aquí pequeño— le mostré uno de los taburetes.—¿Tomas
café?— asintió.46
Comencé a freír dos huevos, ya listos los dejé en la isla, busqué pan,
calenté agua en el hervidor, busqué dos tazas, puse el azúcar y el café
frente a él.
Daddy Kink
Hizo su café y a comió tranquilamente, cuando ya se calentó el agua la
serví en ambas tazas y me senté a su lado.
—Tengo algunas preguntas— habló revolviendo el líquido.
—Dime— no tengo nada que esconder.
—¿Cómo partiste en esto?— fue bajando su voz y miraba sus manos con
demasiada atención.
—Si no me miras no respondo ninguna pregunta— dije firme, logrando que
me mirara de inmediato.—Siempre me ha gustado tener el control,
cuando comencé en el tema del sexo noté que también me gustaba tener
en mis manos al otro, con el tiempo fui alimentado eso y me fui metiendo
en este mundo— hable tranquilo.
—¿Puedo decirte JungKook ahora?— se ruborizó, pero no desvió su
mirada.
—Bebé, si te sientes más cómodo así, hazlo— tal vez le estoy dando
muchas libertades, mas es imposible resistirme a él.—Pero apenas
entremos a una habitación seré tu daddy, lo que significa que puedo
hacerte mío cuando y como quiera— tomé su mano.
—¿M-me quieres solo por sexo?— cuestionó apenado.
—¿Por qué crees eso?— contrariare sorprendido.
—Tengo un poco de miedo— hizo un puchero.—Quizás solo eres bueno
conmigo por eso— agachó su mirada.
—TaeHyung, mírame— ordené.—Eres el primero con el que quiero que
esto funcione, el primero al que busqué porque realmente no sé como lo
hiciste pero te metiste en mi cabeza— estábamos con nuestras frentes
Daddy Kink
pegadas.—De verdad siento que no puedo alejarme de ti, quiero hacer
esto contigo y solo contigo, te enseñaré todo lo que tiene que ver con mi
mundo, no tengas miedo—54
—E-esta bien JungKook, pero debes tener paciencia— se sonrojó pero no
se alejó.—Y-yo soy nuevo en todo esto, pero quiero complacerte—
Al escuchar eso lo besé suavemente.1
—Tranquilo Tae— acaricie su cabello.—Debemos irnos, son las 10.30—
recordé lo de su trabajo.
—Me había olvidado de la tienda— abrió sus ojos y se levantó para ir al
cuarto a buscar sus cosas.—Listo, vamos— se paró entre mis piernas.5
Lo abracé y me paré también, fui a buscar las llaves del auto y mis
pertenencias.
—Vamos— me acerqué a la puerta para abrirla y lo dejé pasar.
El comienzo de mi vida con Kim TaeHyung.
Daddy Kink
Possessive
Finalmente lo volveré a ver.1
Conducía en dirección al centro comercial para ir a buscar a TaeHyung.
Apenas lo vea tengo que comentarle la idea de que se quede conmigo por
lo menos de viernes a domingo.
En lo que fue cosa de minutos ya había llegado al lugar, me metí al
estacionamiento, dejé el vehículo en uno de los lugares asignados, me
bajé y caminé a la tienda.
Desde afuera pude ver como reía con un hombre de cabello castaño
oscuro que no conozco y este tocaba uno de sus hombros con bastante
confianza.
Esto no me gusta.
Entré a paso fuerte, algo molesto con tanta cercanía que dejaban ver
ambos, Tae levantó la mirada con duda al ver mi cara sin expresión
alguna.
Caminé hacia ambos y me puse al lado de mi pequeño.
—Hola TaeHyung— lo alejé del chico sutilmente pasando mi brazo por su
cintura.
—Hola JungKook— saludó sonrojándose. Nos quedamos en silencio
mientras el desconocido y yo teníamos un guerra de miradas que era
ridículamente evidente, cuando Kim lo notó volvió a hablar.—Él es Park
Daddy Kink
HyungSik— miró al chico.—Él es Jeon JungKook— me miró a mi, a forma
de presentación.4
—¿Ustedes dos como se conocen?— ignore la mano que me extendía el
castaño.
No tengo tiempo para esas estupideces.
—Soy amigo de Tae desde primaria— miraba al de cabello azabache con
ternura.
Ya lo odio.5
—Soy el novio de Tae, un gusto— apegue más a Kim a mi cuerpo,
depositando un beso en su cuello para después mirar al otro chico.
—No me habías dicho que tenías novio pequeño travieso— habló con voz
burlona tratando de ocultar su molestia.
—Yo tampoco sabía que tenía novios— susurró para que solo yo lo
escuchara.
—Bebé, creo que está por terminar tu turno— lo abracé por la espalda
ignorando la presencia de Park.1
—Tienes razón, esperen aquí— nos dejó solos para buscar sus
pertenencias.
Ninguno hablaba, pero nos amenazábamos con la mirada, en tanto se
escuchaban sonidos de casilleros detrás de la tienda.
—Ya volví— nos sacó de nuestra discusión.—Salgamos para que pueda
cerrar— TaeHyung esperó que ambos camináramos, ya afuera le puse
llave a la tienda.
Daddy Kink
Se giró para hablarle al castaño, casi haciendo caso omiso de mi
presencia.
¿Ah?
—Sik realmente fue un placer volver a verte— se acercó para abrazarlo y al
instante se separó.—Espero que nos volvamos a encontrar, adiós— se giró
y tomó mi mano con una tímida sonrisa.
—Le gustas a ese chico— hablé muy molesto mientras nos alejábamos.
—¿Y qué?— preguntó tomando mi brazo con un tono despreocupado.
—No me gusta ese chico— no lo miré en ningún momento.
Tae dejó de caminar y tiró suavemente de mi mano para que me diera
vuelta.
—JungKook le dijiste que somos novios, creo que eso fue suficiente para
alejarlo— me estaba algo irritado.
—Sigue sin gustarme— me acerqué a su rostro.—Me molesta que te miren
así—
—JungKookie— tomó mis mejillas con ambas manos para mirarlo a los
ojo.—No somos novios, aunque si me lo pidieras no me negaría— se
sonrojó.—Sabes que no tienes competencia...daddy— me besó
suavemente.
Nuestras frentes se juntaron, logrando que compartiéramos la respiración.
—Vamos— tomé su mano para seguir avanzando.
Nos subimos al auto al llegar al estacionamiento, el camino fue bastante
tranquilo. Y ya en el departamento lo abracé por atrás.
Daddy Kink
—¿Quieres jugar?— susurre en su oreja para después morder su lóbulo.35
—¿C-cómo?— su cuerpo temblaba.
No respondí e hice que fuéramos al cuarto de juegos, al interior de la
habitación me puse frente a él.
—Empezaré a educarte en mi mundo bebé— lo besé exigente.
Con nuestras bocas juntas tomé su trasero entre mis manos provocando
que gimiera, gracias a eso logré entrelazar nuestras lenguas. TaeHyung
pasó ambos brazos por mi cuello para retenerme y saltó para abrazar mis
caderas con sus piernas.
—¿De quién eres bebé?— aprovecharé de dejar las cosas claras.
—Tuyo JungKook— habló con la respiración agitada en tanto nuestras
narices rozaban.
—Incorrecto Kim— le di una nalgada provocando que diera un saltito.—Ya
sabes la palabra mágica— caminé hacia la cama para sentarnos. Comenzó
a mover su trasero en mi entrepierna, y bajó con besos por mi cuello.—
TaeHyung— llamé su atención.—Dime de quién eres— tomé la orilla de su
polera para deshacerme de ella y metí la mano bajo su pantalón para rozar
su erección por encima del bóxer.
—Mgh...de daddy— tiró su cabeza hacia atrás dándome mejor acceso a su
cuello lleno de marcas.
—Eres un buen chico TaeHyung— sonreí en esa zona erógena.—Acuéstate
boca abajo— ordené alejando mi tacto.
Obediente siguió las instrucciones.
Daddy Kink
—¿Quieres jugar bebé?— me levanté para sacar mi sudadera y pantalón,
puso su mirada en mi.—Responde— le di otra nalgada.
—¡Aah si daddy!— gimió.
Separé sus piernas y lo desvestí, dejando su pomposo trasero algo rosado
a la vista. Me levanté para ir a buscar unas esposas, debo partir con algo
suave.28
Esto es lo básico.1
—Estira tus brazos— con algo de duda lo hizo.
Chilló cuando sintió el frío metal en sus muñecas. Me volví a poner detrás
de él, levanté sus caderas para que quedara en cuatro y roce mi polla, aún
en el bóxer, con su trasero .
—¡Daddy!— gimió desde lo más profundo de su garganta.
Besé su nuca y baje con mis labios por su espalda para morder sus glúteos.
—Tan perfecto bebé— hablé con devoción.
Tomé su erección para comenzar a masturbarlo lentamente y dirigí mi
boca a su rosada entrada. Comencé a lamerla mientras Tae se retorcía
gimiendo. Ya bien lubricado me alejé y dejé de tocarlo.
Lo tomé del cabello para que su espalda quedara en mi pecho y mi polla
quedara entre sus nalgas.
—¿Qué quieres bebé?— respiraba irregular y mantenía sus ojos cerrados.
—Hazme tuyo...por favor daddy— susurró con la voz temblorosa.
Daddy Kink
—Me encanta escucharte así— puse dos de mis dedos en sus labios.—
Lámelos como si fuera mi polla— comenzó a lamerlos y meterlos
completamente en su boca.
Cuando hizo eso metí mi glande en su lubricada entrada, ahogando su
grito con mis dedos.
—¿Quieres más?— pregunté seductor en su oído.
—Mu-muévete daddy por favor— sollozó con su cabeza en mi hombro.
—Así me gusta—
Comencé a penetrarlo encontrando rápidamente su punto p provocando
que Tae fuera solo una mezcla de temblores y gritos de placer.
—¡Mgh d-daddy!— estaba totalmente en mis manos.—Ma-más duro—
—No puedes quejarte después— advertí para comenzar a moverme duro y
rápido en su interior.
A veces sentía como su cuerpo quería ceder por lo que tuve que pasar mi
mano por su estómago.
—¡Daddy!— sentí sus paredes apretar mi polla al llegar a su orgasmo.
No pude aguantar más y me corrí en su interior.
Al soltar su cuerpo cayó lentamente en la cama poniéndose de lado
debajo de las sabanas. Me paré a buscar las llaves de las esposas, liberé
sus muñecas y las acaricie. Me acosté abrazándolo por la espalda
quedando mi cabeza encima de la suya.
—JungKook, mañana debo ir a casa— habló dándose vuelta.
—¿A qué hora?— no quería que este sueño acabara.
Daddy Kink
No tan pronto.
—Debe ser antes del trabajo, así que a las 10 estaría bien— se acurrucó en
mi pecho.
—Bien, te iré a dejar a esa hora— hablé relajado.
—Hm— se quedó pensativo.—¿Te gustaría pasar y conocer a mis tíos?—
preguntó con la mirada iluminada.
—TaeHyung yo no hago esas cosas— vi su cara de desilusión y me sentí
como un idiota.—Es muy pronto bebé, ahora hay que dormir—28
No salió otra palabra de su boca y se dio la vuelta.
Cuando desperté Tae ya no estaba a mi lado, lo busqué por todo el
departamento, pero no apareció, me acerqué a la cocina y pude ver un
mensaje en una de las servilletas.1
"Me fui antes para no despertarte, gracias por estos días, y por ser tan claro.
Por favor no vuelvas a decir que somos novios.
Pd: el lunes me iré en el autobús a la universidad, no pases por mi.
- TaeHyung"161
No entiendo nada, ayer estaba todo bien y hoy me deja así.17
Comienzo a hacer memoria para ver de donde provenía todo eso y recordé
su pregunta y mi negación de pasar a su casa.2
Comprendí el problema. No quiere ilusionarse y fue un golpe bajo mi
respuesta al tratar de mostrarme más de él.2
Realmente soy un idiota.
Daddy Kink
Bad baby
No responde mis mensajes.4
Ya era lunes, así que por fin tendría una oportunidad para aclarar las cosas
o al menos hablar con él, con ese objetivo en mente me levanté más
temprano de lo normal.
Ayer dejé pasar el día para calmar la situación al menos un poco, nunca he
visto a Tae molesto así que no sé cual es su reacción y qué tan dispuesto
está a arreglar esto.
Me encuentro en mi auto casi frente a su casa esperando a que salga,
habían pasado 15 minutos y nada, así que decidí bajarme e ir a buscarlo.
Toque la puerta y me recibió un hombre de unos 27 años de pelo
decolorado y piel canela.11
—¿Qué necesita?— preguntó amablemente.
—¿Está TaeHyung?— cuestioné algo desesperado.
—¿Eres su amigo?—
—Si, nos conocimos en la universidad, soy el chico que lo lleva hace un
tiempo—
—Tae se fue hace media hora— habló un hombre de cabello azabache de
unos 30 detrás de él.1
Sé que son sus tíos gracias a la investigación exhaustiva que me envió Lee.
Daddy Kink
—Oh, bueno gracias, adiós— me despedí y me dirigí al auto sin
entrometerme más.
Encendí el motor del vehículo para dirigirme a la universidad con
bastantes dudas en la cabeza ¿Tanto quería evitarme? ¿Tan predecible
soy? ¿Tanto le dolió?, sinceramente, sé las respuestas, pero hoy voy a
aclarar este asunto si o si.2
Eso lo tenía más que claro.
Llegué a la institución, me bajé de inmediato del auto y caminé hacia la
facultad de letras.
Tae se encontraba en la puerta de una de las salas hablando con Park, el
rubio que es su mejor amigo, este último se encontraba de espalda, por lo
tanto al acercarme el de cabello azabache pudo verme y tomó el brazo del
otro para entrar al salón.
—¡TAEHYUNG!— alcancé a gritar a la distancia advirtiéndole que saliera.1
No lo hizo, escuché el timbre sonar y me fui a mi facultad irritado, tenía
que aclarar las cosas, pero eso no significaba que iba a dejar de lado mis
otras responsabilidades.
De todas formar, merece un castigo.11
Me pasé todo el día concentrado en las clases para no pensar en Kim y la
situación en la que estamos metidos tan pronto.
Al fin llegó la hora de salida, el profesor se despidió y yo salí casi corriendo
para ir nuevamente a la facultad de letras, prometiéndome que esta vez
no escaparía.
Daddy Kink
Llegué y pude verlo a la distancia de espaldas con Park y Min, el novio de
cabello blanco del rubio, los tres se dirigían hacia el estacionamiento.
—¡KIM!— se dio vuelta algo dudoso y al verme se quedó como una estatua
logrando que sus acompañantes también me miraran.
Corrí hacia él hasta quedar frente a frente.
—¿Qué haces aquí JungKook?— su mirada era inexpresiva, no mostraba ni
enojo, ni molestia, ni tristeza.19
Me quedé en silencio por su fría expresión.
—¿Hay algún problema Tae?— preguntó el de cabello blanco mirándome
mal.
—¿Podemos hablar?— ignoré a los otros hombres y me acerqué para
acariciar su rostro, pero se apartó.
—Chicos avancen, tengo que resolver esto— miró a la pareja y asintió con
seguridad, después pasó a mi lado, sin decir nada, para que lo siguiera
hasta un árbol que se encontraba en el patio.—¿Qué quieres Jeon?— se
sentó frente a mi.
—Te fuiste antes— traté de acercarme, sin embargo, volvió a alejarse.
—No quería molestar más— ni siquiera se dignaba a mirarme.—Si solo
quieres sexo deberías decirlo, no aparentar otras cosas—
—¿Esto es porque no quise pasar a tu casa?— dije burlonamente algo
irritado.16
—No quieres involucrarte, lo entiendo— ignoró mi pregunta.—Por lo
mismo deberías dejar de comportarte como una novio— seguía sin
Daddy Kink
mirarme.—No quiero sufrir— le tembló la voz y pude ver una gota resbalar
por su mejilla.43
Estaba llorando por mi culpa, nunca me había provocado nada el llanto
ajeno, pero verlo así hizo que mi estómago se encogiera de angustia. Me
acerqué para tomar su mentón y dejarme verlo, esta vez no se alejo.
—Hacerte sufrir es algo que jamás se me pasaría por la cabeza— hice una
pausa para pensar bien mis palabras.—Es solo que yo no acostumbro eso
de conocer las familias, tener citas o cosas de parejas— hablé como si me
estuviera dirigiendo a un niño pequeño.—No sé como reaccionar a ti
TaeHyung, me haces sentir cosas que ni sabía que podía sentir, das vuelta
mi mundo perfectamente ordenado— me callé y junte nuestras frentes.4
—Lo siento— susurró.
—¿Por qué bebé?— las lágrimas desaparecían poco a poco.
—Tu me gustas, sé que nos conocemos poco, pero no quiero que esto sea
solo ir a tu casa hacer lo que quieras, tener sexo y ya, no estoy dispuesto a
eso— habló rápido, pero muy convencido.
—Lo entiendo— obviamente lo hago, es un chico maravilloso no un
juguete sexual.—TaeHyung, para mi esto de sentir algo tan emocional por
otro es nuevo— nuestros ojos se encontraban conectados.—Para ti mi
mundo es nuevo y para mi el tuyo también lo es— nuestras respiraciones
se mezclaban.
—Al menos yo lo estoy intentando, tu de lleno te negaste— susurró con voz
molesta.—¿Podrías al menos pensarlo para la próxima?— preguntó
inocente.2
Daddy Kink
—Lo intentaré, no puedo asegurar nada— sonreí tratando de aligerar el
ambiente.
—Eres un daddy malo, haces que tu bebé se enoje— su era voz suave y su
mirada juguetona.3
—Creo que no estas en posición de decir nada en este momento— me miró
con duda.—Bebé ignoraste mis mensajes y llamadas, además de evitarme
saliendo más temprano de tu casa— quedó atónito.
—¿Co-cómo sabes eso?— su expresión resultaba graciosa.
—Te recuerdo que yo doy las ordenes, así que de todos modos fui a tu casa
temprano a buscarte pero ya no estabas, por cierto, tus tíos son
agradables— se le cayó la mandíbula.
—¿Cómo te presentaste?— su voz estaba como ida.
—Como tu amigo, no les podía decir que soy tu daddy— se ruborizó al
escuchar lo último.—De todas formas mereces un castigo, ya van dos días
desobedeciéndome— tomé su mentón con algo de fuerza.
—¿Cuándo acepté eso?— apartó mis manos, estaba bastante desafiante
hoy.
No juegues con fuego bebé.
—¿Quieres que te lo recuerde?— susurré en su oído sensualmente y
asintió.—Cada vez que decías que eras mío mientras te follaba— antes de
alejarme mordí el lóbulo de su oreja.
—¿D-de qué tratan los castigos?— estaba sonrojado y sentí que la
temperatura comenzaba a subir entre ambos.
Daddy Kink
—Depende de que tan mal te hayas portado bebé— hablé sobre sus
labios.—Vamos a mi departamento— ordené.
—¿Por qué debería?— yo me levanté y extendí mi mano para ayudarlo, la
tomó y repitió mi acción.1
—¿No me extrañas?— lo acerqué a mi cuerpo para que nuestras crecientes
erecciones rozaran.
—Puedo aguantarlo— y sin más se fue, pero antes de alejarse mucho se dio
media vuelta para mirarme.—Iré si me invitas a cenar—
Oh este chico me va a conocer de verdad hoy.1
—Bien, cenaremos en mi departamento— corrí hasta llegar a su lado
caminando hacia el estacionamiento.1
Quedaban pocos autos, en uno de ellos estaban apoyados Park y Min. Tae
tomó mi mano y se acercó a ellos.
—Te presentaré a mis mejores amigos— susurró.
Caminamos hasta estar a su lado y saludarlos, esto no me parecía tan
extraño cómo lo imaginaba.
—Minie, Yoonie, él es Jeon JungKook— señaló con su mano.—JungKook,
ellos son Park JiMin y Min YoonGi— esta vez ofrecí mi mano cordialmente.
El rubio la recibió con una sonrisa y el de cabello aún más claro con cara
de pocos amigos.1
—Tae debemos ir a casa ¿Vienes con nosotros?— preguntó Park después
de un breve silencio incómodo.
—Iré a cenar con él— me miró y yo le asentí a los otros dos chicos.
Daddy Kink
—Kim, ten el teléfono a mano en caso de cualquier cosa— habló Min
mirándome amenazante.—Ya sabes, si se sobrepasa lo golpeas y
escapas— finalizó al subirse en el asiento del conductor.47
—No le hagas caso JungKook, Tae es como su hermano pequeño— habló
JiMin al ver mi cara de sorpresa.—Nos estamos viendo— se despidió con
una tierna sonrisa y sus ojos hechos unas líneas dirigidos al azabache, para
después subirse al vehículo al lado de Min.1
—Park me parece más agradable—guie a TaeHyung al auto.
—YoonGi solo me cuida, es un buen tipo— se dirigió al asiento del copiloto.
—Yo igual lo soy— hablé ofendido.
—Si Jeon, como tu digas— solo miró hacia el frente.—¿A dónde iremos?—
ahora si puso su rostro hacia mi.
—Pediré pizza cuando lleguemos a casa— sin más puse en marcha el auto.
El camino fue tranquilo, noté a Kim relajado tarareando una que otra
canción que sonaba en la radio. Repetimos la misma rutina del otro día
hasta que llegamos a mi departamento, ahí llamé al local de comida y pedí
antes de que el azabache lo notara, teníamos media hora de espera.
Es suficiente tiempo.
—Quiero mostrarte algo— sin esperar respuesta tomé la mano de Tae
encaminándolo a mi cuarto.
—Me da miedo cuando dices eso— se burló mientras se sentaba en la
cama.
Daddy Kink
No respondí, fui a mi armario a buscar una corbata y lubricante, el
pequeño estaba distraído y no notó ninguno de los artículos que traía en
las manos.
—No recuerdo ver miedo en tus ojos esa noche— le devolví con la voz más
grave de lo normal. Aprovechando su posición me paré frente a él bajando
mi rostro para quedar a la altura del suyo.—Te recuerdo gritando de todo
menos de miedo bebé— mordí el lóbulo de su oreja y lo acosté
completamente en la cama.
—Kook...— no pudo decir más porque ataqué sus labios vorazmente.
Tomé la parte baja de su sudadera para desvestirlo, lo acomodé de
manera que quedara con su cabeza en dirección al respaldo conmigo
entre sus piernas.
—Dame tus muñecas— ordené.
Cuando escuchó mi tono vi sus ojos oscurecerse y me obedeció casi de
inmediato. Las tomé, subiéndolas sobre su cabeza, agarré la corbata que
estaba en mi bolsillo trasero y lo até al respaldo.
—Mhg...JungKook— jadeo alzando sus caderas al sentir mi erección.
—Dime como corresponde bebé— simulé penetraciones logrando que
cruzara sus piernas en mis caderas.
Bajé con besos y chupones por su cuello hasta sus pezones, mientras
mordía uno y el otro era estimulado con mis dedos.
—¡Aah daddy!— sus movimientos estaban buscando más roce, comenzaba
a desesperarse.
El toque del timbre me sacó de la situación.
Daddy Kink
—Debo ir por la comida bebé— me separé de él, escuchando algunas
protestas de su parte, y fui lo más rápido posible a buscar la comida.
La recibí, pagué, la deje en la isla de la cocina y volví a paso rápido con mi
pequeño.
Al entrar al cuarto se podía sentir la atmósfera caliente y ver a TaeHyung
así en un espacio que anteriormente solo era para mi fue como llegar al
éxtasis de mi existencia. Mantenía los ojos cerrados tratando de forcejear
con las ataduras en sus muñecas, la piel canela de su pecho descubierta se
encontraba repleta de mis marcas y la notable erección en sus pantalones
me llamaba a tocarlo.
Maldición, no sé si esto es el cielo o el infierno.
Daddy Kink
Punishment
Es una obra de arte.1
—¿Por qué tan desesperado bebé?— me acerqué a la cama mientras
seguía luchando con las ataduras.
Volví a posicionarme entre sus piernas, con una mano tome la unión de
sus muñecas y con la otra tomé uno de los lados de sus caderas.
—TaeHyung, detente y mírame— abrió sus ojos casi negros y paró sus
movimientos.—Te has portado muy mal bebé— abrí el botón y baje el
cierre de su pantalón.—¿Sabes que le pasa a los chicos que se portan
mal?— puse ambas manos en el borde de su pantalón y los saqué por
completo.—Responde— volví a subir y tomé bruscamente su erección por
encima de su bóxer.
—Mgh...N-no lo sé daddy— alzó las caderas para aumentar el roce con mi
mano.
—Se les castiga bebé— bajé su bóxer por completo dejando libre su polla
con el glande hinchado y rojo brillando a causa del pre-semen.—Ahora
sabrás lo placentero que es que te posean por completo— me paré para ir
a buscar un vibrador.
Se veía tan perfecto atado, sometido y sediento de más.
—¿Q-qué es eso?— estaba sorprendido al ver el objeto negro en mis manos
cuando volví a mi lugar.
Daddy Kink
—Tu castigo— lo dejé a un lado de la cama junto al lubricante.
Lo besé exigente metiendo mi lengua en su cavidad y entrelazándola con
la suya, en tanto tomaba su polla masturbándolo lentamente, ahogando
sus gemidos.
Me alejé para observar su expresión, mantenía los ojos cerrados, la cabeza
hacia atrás tratando de absorber las sensaciones. Aceleré el ritmo de mi
mano.
—¡Aah daddy!— jadeó y alzó sus caderas para aumentar el roce.
—¿Te gusta bebé?— cambie el ritmo a uno más lento.
—Si-si daddy— se veía tan sumergido en el placer, tan tentador con su
cabello oscuro desordenado y su piel perlada por la delgada capa de
sudor.
—Que lástima— detuve el movimiento de mi mano, por lo que me dio una
mirada de reprobación, y me aleje para sacar mi camisa. Tomé el vibrador
sin que Tae lo notara.—Bebé elige un número del 1 a 10— hablé tranquilo
acercándome para besar su nariz y después pasar a su cuello, al no
escuchar respuesta alcé la mirada viendo la duda en su rostro.—Elige—
ordené y mordí su cuello.1
—¿10?— dijo con inseguridad.160
—Buena elección pequeño— posicione el vibrador rozando con su glande
y lo encendí en el nivel 10, el nivel más alto.
—¡DADDY!— gritó y se sacudió en la cama, apretando sus ojos y queriendo
soltar sus manos.
Daddy Kink
—Quieto bebé— tomé sus caderas con mi mano libre para frenar sus
temblores y me acerqué a su rostro para darle un beso brusco, mordiendo
su labio inferior logrando que abriera su boca y se mezclaran nuestras
salivas.
Kim era un desastre, su cabello azabache se pegaba a su frente, de su
garganta salían sonidos guturales sumamente excitantes y mojaba el
objeto con sus fluidos sin parar.
—Me-me vo...— no dejé que terminara la frase y alejé el vibrador.
Me dio una mirada asesina y me paré de la cama para terminar de sacar
mis prendas quedando desnudo frente a él.
—¿Se te perdió algo?— pregunté al ver su mirada perdida bajando de mi
rostro hasta mi polla que estaba igual o más hinchada que la suya.17
—No-no daddy— su voz temblaba por la lujuria, apartó sus ojos volviendo
a luchar con las ataduras.
Volví a ponerme entre sus piernas, tomé el lubricante y puse una cantidad
considerable en mi mano, lo cerré y alcancé el vibrador para untarlo con el
líquido viscoso, ya lo suficientemente mojado lo dejé en mi mano y
acerqué un dedo a su entrada.
—Abre las piernas pequeño— obedeció de inmediato dándome mejor
acceso.5
Apenas introduje el dedo, Tae gimió y volvió a temblar, estaba
extremadamente excitado por lo que de inmediato metí el segundo dedo
haciendo una especia de tijera en su interior.
—¡Aah!..más, por favor daddy— movía sus caderas para que mis dedos
llegaran más profundo.
Daddy Kink
—¿Quieres más bebé?— saqué ambos dedos al notar que estaba bien
dilatado y acerqué el vibrador a su entrada.—Mírame cuando hables—
exigí.
—Si-si— Tae abrió los ojos, pude verlos hermosos y llenos de excitación.
—Como tu quieras— volví a encender el vibrador en la máxima potencia y
lo hundí en su hendidura sin ningún problema.
Antes de que gritara me posicione con los brazos a ambos lados de su
cabeza y volví a atrapar sus belfos rojos e hinchados. Moví una de mis
manos a su polla y comencé a masturbarlo con un ritmo rápido ahogando
sus gemidos y suplicas. Mi pequeño temblaba desesperadamente, ya
estaba al borde, así que decidí sacar el vibrador y detener mi mano
nuevamente.
—JungKook basta— escuché su voz débil mientras marcaba su cuello.
—¿Cómo me dijiste?— le di una mirada amenazante y vi como se encogió
en la cama con los ojos húmedos.
—Da-daddy— no podíamos separar nuestros ojos.
—Eso creí bebé— tomé sus caderas haciendo que la atadura en sus
muñecas se hicieran más tirante.—Te correrás cuando yo decida— abrí sus
piernas aún más, dejando mi necesitada polla en su entrada.
—Ha-hazlo daddy por favor— suplicó en voz baja.
Sin más puse su trasero en mi regazo y metí mi erección bruscamente, no
espere que se acostumbrada y comencé a penetrarlo duro.8
—¡Aah daddy!— gritó mientras tomé uno de los costados de sus caderas
para hacer los movimientos más firmes logrando encontrar su punto
Daddy Kink
dulce, lo que provocó una sacudida en el bonito cuerpo.—¡Me voy a
correr!— tomé la base de su polla entre mis dedos para evitarlo.—Déjame
daddy...¡Por favor!— imploró lloriqueando al notar mi intención.
—¿De quién eres?— detuve mis movimientos dejando solo mi glande en su
interior.
—De daddy— apenas habló lo penetré con fuerza, dando en su punto p
sacándole un fuerte gemido.
—¿Está bien ignorar a daddy,bebé?— volví a dejar solo mi punta en él.
—No-no daddy— repetí la acción viendo como salían lagrimas de
excitación por sus ojos fuertemente cerrados.
—No— volví a penetrarlo.—Volverás— repetí la acción.—A ignorarme—
nuevamente lo hice.—¿Entendido bebé?— asintió perdido en la lujuria.28
Cada vez que lo llenaba acariciaba certeramente ese punto débil en su
interior, provocando que TaeHyung gimiera desde el fondo de su
garganta. Finalmente liberé su erección y volví a moverme duro y rápido.
—Ahora puedes correrte— tomé su polla y comencé a masturbarlo al
mismo ritmo de las penetraciones con el objetivo de sobreestimularlo.
—¡Aaah daddy no pares!— sentí como sus paredes apretaban mi miembro
y supe que estaba apunto.
Con un grito en seco Tae se liberó, saliendo tiras blancas y densas de
semen en dirección a su estómago y pecho. Casi de inmediato llegó mi
orgasmo dejando mi semen por completo en su interior.
Salí de él, provocándole un jadeo involuntario, y me acerqué a sus
muñecas para desatarlo, besé las marcas rojas, lo tomé como a un bebé
Daddy Kink
para llevarlo al baño y limpiarnos, ya listos fuimos a la cama para dormir
con él en mi pecho, aprisionándolo entre mis brazos.5
Cuando desperté nuevamente no estaba a mi lado.
No de nuevo por favor.12
Salté de la cama para buscar un chándal y salí de la habitación
desesperado, prácticamente trotando. Por suerte escuché su voz
proveniente de la cocina, así que me dirigí hasta allí.
—Estoy bien Minie— lo vi de espalda, con mi camisa cubriendo hasta un
poco debajo de su trasero, hablando por celular.—Si Park, ya le avise a mis
tíos no te preocupes— decía con tono burlón.—No sé que pensar, a veces
creo que le gusto, pero es bastante...complicado— ¿Está hablando de
mi?—Lo sé JiMin, también te quiero, adiós— colgó.
Me acerqué silenciosamente para abrazarlo por la espalda.
—¡JungKook! me asustaste— tomó mis manos.
—Yo me asusté al no verte— hablé con un puchero agradeciendo que no
viera mi rostro.2
—Después de eso dudo que pueda irme solo— se sonrojó haciendo
evidente su vergüenza.
—¿Era JiMin?— pregunté ignorando lo anterior.
—Sip— estaba tranquilo, pero pude notar que se tenso a los instantes.—
¿Escuchaste la conversación, chismoso?— trató de parecer relajado.
—No es chisme si se trata de mi— hablé con algo de gracia, no me gusta
que este incómodo.—Cariño— lo di vuelta quedando cara a cara, apoyé mi
Daddy Kink
frente en la suya.—Realmente no quiero que te vuelvas a ir así— dije
suavemente.—Quiero que esto funcione— afirmé.
—Yo también Kookie, podemos ir lento, prometo no volver a dejarte—
besó mi nariz tiernamente.39
—Haré lo posible por intentarlo— le di un dulce beso en los labios.
—Está bien— dijo sonriendo.—Jeon ahora debes cuidarme— lo miré con
duda.—Creo que mis piernas siguen temblando— sonrió sensualmente.
—Si no quieres que te tiemblen aún más tendrás que dejar de mirarme
así— le amenacé.
—¿Quién dijo que no quiero?— su tono era juguetón.
—Te lo advertí bebé— lo tomé desde los muslos para subirlo a mi hombro
y caminar en dirección a mi habitación.—Ahora suplicarás de verdad— le
di una nalgada al llegar al cuarto.4
Siento algo fuerte por TaeHyung y eso me da miedo.
Daddy Kink
Know you
Tae es una caja de sorpresas.
—¿Realmente hiciste eso?— estaba atónito.
—Mi padre fue a la armada y me enseñó defensa personal, como mínimo
tenía que romperle la cara a ese tipo— estaba orgulloso.
Comentábamos algunas de las experiencias más raras de nuestras vidas.
Kim me contaba como una vez un tipo se propasó con él en una fiesta y
prácticamente le rompió todo.
—No te puedo imaginar así— nos dirigíamos por la universidad al
comedor.
Después de la reconciliación, hace poco más de un mes, nos empezamos a
conocer a un nivel más íntimo. La verdad es que quiero saber cada
pequeño detalle de TaeHyung, aunque aún hemos evitado los temas
familiares.
—Ahí está Minie— lo vio y señaló apenas entramos al lugar.
—Ve a sentarte, voy a comprar— ordené.
—¿Por qué siempre compras tu?— cuestionó irritado.
Ay dios.
A pesar de que Tae se veía bastante sumiso, no lo era para nada. De hecho,
tiene convicciones muy claras y suele ser bastante terco cuando quiere,
Daddy Kink
aunque eso también tiene su encanto, es como parte de su esencia. Pero
para aclarar las cosas con él, solo me acerqué y susurré en su oído.
—Porque soy tu daddy y es una orden— me alejé y besé su nariz.—Así que
ve con Park y dime que quieres pedir— aunque las semanas pasaran, cada
vez que decía daddy en un ambiente no sexual Tae se ruborizaba.
—Bi-bien— agachó la mirada.—Quiero un sándwich— susurró y se dio
vuelta lo más rápido posible para caminar hacia el rubio.
La verdad YoonGi y JiMin eran tipos agradables pero muy melosos, no
podían estas alejados por mucho tiempo. A veces me da lástima TaeHyung
porque los mira tan ensoñado, y yo hago lo posible por mostrarle afecto,
sin embargo, no es lo mío.
Además estaba lo de Min, quien trataba de no mirarme mal, pero no lo
lograba, era como si me amenazara constantemente. En cambio, Park
trataba de hacer todo lo posible por integrarme. Esta pareja era como
juntar el sol y la luna.5
Cuando compré nuestra comida me dirigí a la mesa donde se
encontraban. Admiré a Tae, que hoy se ve especialmente atractivo.
Daddy Kink
24
Games
¿Qué hago aquí?18
TaeHyung y yo nos encontramos sentados esperando a que sus tíos
trajeran la cena a la mesa en medio del comedor, no permitieron que
ayudáramos.
—Y...¿Cómo se conocieron?— frente a mi se sentó NamJoon sirviendo un
plato a cada uno.
—TaeHyung cayó sobre mi en la universidad...— mire hacia mi lado
observando a un sonrojado Tae.
—Dime Nam— dijo con una sonrisa amable.1
—Tae ¿Qué te he dicho de andar distraído?— SeokJin le dio una sonrisa
compasiva a Tae.
—JungKook me chocó primero, yo solo caí— se defendió y empezó a
comer.
Obviamente sé los nombres, edades, ocupaciones e intereses de sus tíos
pero debo pasar desapercibido. Kim SeokJin, un hombre de cabello negro
y piel clara con una personalidad bastante brillante, es extrovertido,
risueño, tiene 30 años y tiene su propio local de comida llamado Eat Jin.
Kim NamJoon, comparte su tono de piel con Tae, su cabello es grisáceo y
tiene 27 años, es tímido pero muy lógico, trabaja como productor en una
pequeña compañía llamada Bit Hit.
Daddy Kink
—Bueno JungKook, cuéntanos más de ti— el mayor de los cuatro habló
mientras ponía más comida en su plato.
—Tae ¿Qué digo?— susurré acercándome a él mientras la pareja estaba
distraída.
—Tu edad, que estudias, lo básico tu sabes— me miró como si fuera
evidente.
Pero para mi no lo era.
—Veo que eres muy callado eh— habló NamJoon con una pequeña
sonrisa.—No te preocupes, di lo que sea, aquí no juzgamos— me miró
condescendiente.
—Hm...tengo 22 y estudio administración de empresas— no sé que más
decir.
—¿Por qué?— mire con duda al de cabello gris, quien había cuestionado.—
Estudias eso— aclaró.
—Bueno...mi familia tiene una empresa y debo hacerme cargo de ella en
algún momento— dije como quien no quiere la cosa.1
—Oh...interesante— los tíos de Tae me miraban con toda su atención.—¿Y
te gusta?— interrogó SeokJin.
—Siempre me llamaron la atención los números— alcé los hombros
quitándole importancia.—Además mis padres han dedicado su vida a la
empresa, desde niño sabía que ese era mi destino— seguí comiendo.3
Hablar de mis padres no es algo que me agrade, nunca fueron padres
presentes porque estaban preocupados de darme todo lo necesario en lo
Daddy Kink
material, la relación no es muy estrecha, pero de todas formas los quiero,
no los culpo.
—¿Sabes por qué Tae estudia literatura?— preguntó el de cabello oscuro.
Negué con la cabeza.
—TaeHyung tiene una manera interesante de percibir el mundo, los libros
son su vida— me contaba con la mirada ensoñada.—Aunque sus padres no
lo apoyaron él vino con nosotros, ganó una beca y costea sus gastos con
su trabajo— mire al lindo chico sonrojado que se encontraba junto a mi.—
Estamos felices porque hará algo que ama tal como nosotros— miró a
NamJoon y tomó su mano por encima de la mesa.—Así que debes
cuidarlo— sonrió y volvió a comer.2
No me esperaba eso.
Terminamos de comer entre amigables conversaciones más triviales
mientras anochecía.
—Yo creo que debo irme, es peligroso andar por ahí a estas horas— miré el
reloj en mi muñeca.
—Nada de eso, te vas quedar— habló SeokJin decidido.
—Pero...—
—Pero nada Jeon— me cortó Tae inocente y calmado.—Puedes dormir
conmigo y te presto ropa mañana—
Se veía tan malditamente tierno y sexy con ese puchero.
—Bien, me quedaré— me rendí, no puedo luchar contra los Kim.9
—Más les vale que no escuchemos sonidos extraños— se burló Nam
cuando Tae tomó mi mano para guiarme a su habitación.
Daddy Kink
Subimos las escaleras hasta su cuarto. Era bastante acogedor, de paredes
color verde pastel, un enorme estante lleno de libros y la muro donde se
encontraba el respaldo de su cama king estaba llena de fotos.7
Algunas de ellas llamaron mi atención.
—¿Soy yo?— pregunté bastante sorprendido.9
Eran dos imágenes mías impresas que nunca había visto.
Sabía que Tae me tomaba fotos cuando estábamos en casa o salíamos a
cenar pero nunca me las mostraba y mucho menos pensé que las tuviera
en un lugar tan íntimo.7
11
Daddy Kink
—Ahí están todas las personas que tienen un lugar importante en mi vida—
dijo mientras me abrazaba por la espalda con su cabeza sobre mi
hombro.—Siéntete afortunado— me giré para mirarlo y besé su frente.
Daddy Kink
—Mi bebé es tan tierno— baje con pequeños besos por su nariz hasta sus
labios. De un momento a otro sentí como tomaba mi nuca para
profundizar el beso y juntó nuestras caderas, se alejó para respirar.—Y tan
sexy— lo giré para pegar mi creciente erección a su trasero.
—¿Realmente me quieres?— pasó sus manos sobre las mías.
—Si bebé— besé su cuello.
—¿Podríamos probar algo?— preguntó con un tono tierno cambiando de
tema.—Daddy— dijo al no escuchar respuesta.2
—¿Qué es bebé?— mi polla se puso dura al escuchar sus palabras.
Tomó mis manos, se alejó para ir a uno de sus armarios y se arrodilló
buscando en el último nivel del mueble.
—Quiero que uses esto en mi— me mostró un largo dildo rosa y un
lubricante de cereza desde su posición.—Por favor daddy— comenzó a
gatear hacia mi con ambos objetos en las manos.53
Quedó frente a mi entrepierna y comenzó a acariciar mi erección sobre la
ropa. La semanas de entrenamiento estaban dando buenos y placenteros
frutos.
—Bebé ¿Desde cuando tienes esos juguetitos?— interrogué mientras
observaba sus ojos chocolates y como relamía sus labios, sacó el botón de
mi pantalón al mismo tiempo que bajaba cierre.
—Cuando no estoy con daddy y quiero sentirme bien— dijo risueño para
después pasar la lengua por la ropa donde se ocultaba mi polla.
—¿Quieres jugar bebé?— pregunté tomando su sedoso cabello para
alejarlo de mi entrepierna y chocar nuestras miradas.4
Daddy Kink
—Si daddy— asintió enérgico.—Demuestra cuanto me quieres— su voz
estaba sumida en la lujuria.16
—Desnúdate y ve a la cama cariño— ordené mientras lo ayudaba a
levantarse.
Obedeció de inmediato y dejó los objetos en la mesa de noche a un lado
de la cama, dándome tiempo para ir a la puerta y ponerle seguro. Al darme
vuelta pude ver la obra de arte ante mis ojos.12
Tae estaba completamente desnudo boca arriba en la cama con su cabeza
en un cojín y su polla erecta en dirección a su rostro.3
—Estas son las reglas pequeño— lo miré fijamente aún parado a la orilla de
la cama.—Cualquier sonido que salga de esa boquita es una nalgada— vi
como sus ojos se oscurecían.—¿Entendiste?—
—Si daddy— dijo firme.
Tae es mi perdición.
Saqué las prendas quedando solo con mi ropa interior negra. Me
posicioné entre sus piernas y tomé su erección para masturbarlo.
—¿Te gusta bebé?— mi voz sonaba más grave.3
—Si daddy— tenía los ojos cerrados y se mordía los labios para no emitir
sonido.
Cuando comenzó a expulsar pre-semen dejé de tocarlo para quitar lo que
me quedaba de ropa y volver a estar entre sus piernas.
—Dame tu mano— ordené.
Hizo caso y la puse en mi polla.
Daddy Kink
—Repite lo que hago— volví a mover mi mano sobre su erección a un ritmo
lento pero duro y TaeHyung repitió mi acción.
Era tan excitante tenerlo de esta forma, sumiso, obediente y manejable.
—Mgh...daddy— salió un pequeño gemido de sus labios rojos e hinchados
por las mordidas.
—Bebé tendré que castigarte— advertí y aumente el ritmo viendo como se
hundía en la cama y cerraba sus ojos con fuerza pero sin dejar de
masturbarme.
Se acomodó sentándose frente a mi, puso su mano libre en mi cabello
para atraerme a él y besarme bruscamente, ambos aumentamos el ritmo
de nuestras manos ahogando los jadeos en la boca del otro.
—Da-daddy....me voy a c-correr— jadeó cuando baje mis labios a su cuello
para hacer lindas marcas violáceas.
—Hagámoslo juntos bebé— volví a besarlo y con mi pulgar roce su glande,
acción que repitió.
Tae mordió mi labio mientras salían las densas hebras blancas y yo lo
seguí gracias a su fuerte agarre.
—Ponte en cuatro bebé— Tae me miro con ojos de perrito suplicando.—Tu
querías jugar, así que eso haremos— el tono era firme.
Con algo de dificultad se dio vuelta con su pecho pegado en la cama y su
trasero alzado con su pequeña entrada a la vista.
—Recuerda bebé cada sonido que salga de esa sucia boquita es una
nalgada— me posicione detrás de él con mi polla nuevamente despierta
Daddy Kink
rozando su entrada y choqué mi mano con su hermoso trasero.—
¿Entiendes TaeHyung?— bajé para morder su apetitosa piel canela.1
—Mgh...si daddy— apenas pudo armar la frase.
Tomé el lubricante, puse en mis dedos para después rozar su entrada y
meter uno. Tae ahogó el gemido en la cama y alzó aún más su trasero.
—¿Te gusta pequeño sucio?— antes de que respondiera metí el segundo
dedo logrando que gimiera.—Supongo que es un si— le di otra nalgada
mientras él volvía a hundir su rostro en las sabanas.17
Abrí mis dedos en su interior para expandirlo y los saqué para lamer su
entrada, notando como su cuerpo temblaba.
—Mm...cereza— me alejé y separé aún más sus piernas y volví a darle un
gran lametón.—Siempre tan delicioso bebé—24
Me alejé para poner lubricante en mi mano y untar el dildo para que entre
con facilidad en el frágil cuerpo.
—Bebé mírame y arrodíllate— siguió la orden con el cuerpo tembloroso.
Pude ver sus ojos llenos de excitación, su polla hinchada y el glande rojo,
sus labios rojos y el pelo revuelto.—Enséñame que puedes hacer con esa
linda boquita— puse el dildo entre sus belfos.
Sacó la lengua para lamer la punta y después pasarla por todo el objeto,
cuando volvió a la punta lo metió todo a su boca mientras me miraba
angelicalmente. Comenzó un vaivén donde sacaba casi todo el juguete y lo
volvió a introducir en su boca, a pesar de las arcadas nunca separo sus
ojos húmedos de los míos.
Daddy Kink
—Suficiente, vuelve a tu posición— alejé el dildo de su boca y él, muy
obediente, volvió a pegar su pecho a la cama y separó sus piernas para
alzar lo más posible su trasero
No esperé más y metí la punta del objeto en su fruncida entrada
provocando que diera un saltito y gimiera.
—Pequeño si te corres estarás en problemas— le di otra nalgada y metí el
juguete por completo en su interior, ahogó su quejido entre las sabanas.
Comencé a mover el dildo frenéticamente sin darle descanso alguno, sus
piernas comenzaban a temblar y tuve que tomar una de sus caderas para
que no cayera.
—Da-daddy te necesito— al escuchar sus palabras saqué casi por
completo el objeto y lo metí con fuerza.—¡Aah daddy!...por favor— gimió,
por lo que le di otra nalgada.13
Saqué el objeto al ver que ya estaba llegando a su límite.
—Bebé mírame— hizo caso y apoyando sus manos en la cama me observó
sollozante.—¿Me quieres?—
—S-si daddy— su voz salió temblorosa.
—Quiero que esta vez digas mi nombre cariño— pedí, quiero que sepa que
esto no es solo sexo.4
Este chico no es un juguete sexual como los otros.
Tome mi polla para alinearla con su entrada, introduciéndola lentamente,
sintiendo como sus paredes me abrazaban, encajábamos como dos piezas
perfectas. Volvió a hundir su cuerpo en la cama, pero esta vez lo quiero
Daddy Kink
escuchar y sentir su tacto, así que pase mi brazo por su cintura y lo levante
para que su espalda quedara en mi pecho.
—Tae, te quiero— susurré en su oído, mordí su oreja y volví a penetrarlo
lentamente.6
Quería ser gentil, que sintiera mi cariño, esta es la única manera en que sé
hacerlo. Bajé con besos por su mandíbula y cuello mordiendo y
succionando.
—Ju-Jung-Kook yo también— comenzó a mover sus caderas haciéndome
entender que estaba listo.—Más...más duro— suplicó jadeando.
—Tus deseos son ordenes bebé— comencé a moverme más brusco pero en
un ritmo lento, disfrutando de cada sensación.
Nuestras pieles rozando, su mano en mi cabello, mis labios en su tersa
piel.
—¡JungKook!— chilló cuando tomé su polla para masturbarlo al mismo
ritmo.2
Taehyung se retorcía bajando sus caderas para chocar más bruscamente
por lo que aceleré el ritmo de mis penetraciones y mi mano.
—M-me vengo Jung-Kook...— apenas dijo la frase salió su semen
quedando parte en mi mano y otra en su pecho.
Gracias a su orgasmo sus paredes abrazaron aún más mi polla dejando mi
viscosidad en su interior.
Volví a besar su cuello y labios para salir de él. Cayó rendido en la cama,
por suerte tiene un baño en su habitación, fui a buscar una toalla para
humedecerla y limpiarlo.
Daddy Kink
Ya listo lo tomé, saqué las sabanas para acostarlo y lo cubrí para hacer lo
mismo conmigo, apenas terminé deje la toalla en la mesa de noche y me
metí con él en la cama para pasar mi mano por su cintura.
—Kookie, gracias— lo miré con duda.—Por quererme— se hizo pequeño y
se hundió en mi pecho mirándome a los ojos.
—Bebé, te agradezco lo mismo— besé su frente y acaricié su cabello.
—Espero que no nos hayan escuchado— dijo con una sonrisa traviesa.2
—¿Me dejarían sin descendencia?— pregunté bromeando.1
—No...pero nos molestaran toda la mañana— se sonrojó y hundió su rostro
en mi cuello dándome pequeños besos.—Buenas noches Kookie— susurró
y se durmió.
—Buenas noches cariño— besé su cabello y me dormí.+
TaeHyung es la conexión con mis sentimientos.
Daddy Kink
Fuck
No quiero despertar de este sueño.
Sentía la ligera luz del sol traspasando las cortinas, pero también noté que
TaeHyung no estaba a mi lado, por lo que abrí los ojos de inmediato y me
senté en la cama buscándolo por todas partes. Sé que no se ha ido porque
es su casa, sin embargo, es una reacción natural desde la vez que
discutimos.
—¿Qué pasa JungKook?— escuché su bella voz saliendo del baño de la
habitación.
Me gire para verlo, tenia su cabello húmedo, su parte superior algo
marcada y con una toalla en sus caderas.
—¿Por qué no me despertaste para ir contigo?— pregunté casi susurrando
mientras lo admiraba.
—Te veías tan tranquilo, no quise molestarte— se fue acercando a la cama
hasta sentarse frente a mi para después darme un beso en los labios.—
Además aún es temprano, son apenas las 7.30— acarició mi cabello y se
paró para ir a vestirse.4
—Bueno, iré a ducharme— me estiré, después me levanté y caminé hacia
el baño.
—Hay toallas abajo del lavabo— escuché a Tae antes de cerrar la puerta.
Daddy Kink
Me di una ducha rápida y salí, al igual que mi bebé, con una toalla en la
cintura.
—Te dejé la ropa en la cama— dijo mientras arreglaba su mochila.
Un sweater negro y unos pantalones del mismo tono, bastante bien para
mi, aunque todo me quedaba más ajustado que a él.
—¿Cómo me veo?— pregunté juguetón.
—Muy sexy— dijo risueño aún mirando hacia otro lado.3
Me acerqué por detrás para juntar nuestras caderas.
—¿De qué te ríes?— susurré en su oído.
—Na-nada Koo— habló nervioso pegando su trasero más a mi
entrepierna.—Debemos bajar a desayunar...daddy— maldito
TaeHyung, movió sus caderas.
—Tu no eres mi bebé ¿Dónde está Kim?— pregunté fingiendo miedo.
—Te recuerdo que tu me corrompiste cariño— se giró y me dio un beso
exigente apoyando sus manos en mis pectorales. Por falta de aire se alejó
y fue a la puerta de la habitación con su mochila en las manos como si
nada hubiera pasado.—Vamos a comer Jeon— y sin más salió.2
Nunca habían sido tan atrevidos conmigo, los chicos antes de Tae solo
debían obedecer y si no lo hacían merecían un castigo, pero como con
todo él es la excepción. De hecho para mi sorpresa su actitud provocativa
me pone bastante.
Salí de mis pensamientos al notar que mi chico bajaba las escaleras, así
que no esperé mucho y me dirigí al primer piso. Ya ahí vi a Tae en la sala de
estar y me puse a su lado.
Daddy Kink
—¿Durmieron bien chicos?— preguntó Nam desde la cocina.
—Dudo que hayan dormido Joonie— habló Jin burlonamente.15
—SeokJin silencio, no queremos que JungKook se incomode— regañó el
de cabello grisáceo.
Solo salió una risita de mis labios y vi como Tae se sonrojaba.
—Al parecer no escucharon bebé— susurré al azabache.
—Su habitación está aquí, en el primer piso— dijo tranquilo pero aún
ruborizado.
—Chicos vengan a desayunar, no pueden irse a la universidad con el
estómago vacío— alzó la voz Jin.
Ambos nos dirigimos a la cocina, comimos en un ambiente muy agradable
y hogareño. Nuevamente me sorprendí a mi mismo, estaba muy cómodo y
pude participar relajadamente en la conversación de los Kim.
No estoy acostumbrado a esta calidez, desde pequeño solo tuve a
sirvientes compartiendo conmigo y cuando entré a la escuela los demás
me veían demasiado hostil por lo que no se me acercaban. Al crecer la
situación no mejoró, estaba completamente solo y comencé a descargar la
tensión peleando con otros chicos que se creían más, fue un desastre, ahí
entendí que debía disciplinarme a mi mismo.
Pero eso es pasado, un pasado que es mejor mantener oculto.
—Koo debemos irnos— escuché a TaeHyung frente a mi con su mochila en
la espalda.—¿Pasa algo cariño?— se acercó preocupado.
—No no Tae, vamos— tomé su mano para salir de la casa, nos despedimos
de los mayores en voz alta y salimos.2
Daddy Kink
Nos subimos al auto y rápidamente llegamos a la institución.
—Nos vemos más tarde JungKook— me dio un pequeño beso y se alejó
dirigiéndose a la facultad de literatura.
El día pasó rápidamente, almorcé con Tae y con la pareja Park-Min como
era desde hace unas semanas.
YoonGi se notaba más alegre y Park menos preocupado porque su novio
metiera la pata con el interés amoroso de su mejor amigo.
Este almuerzo fue distinto, le di de comer a Tae, lo besé, abracé, acaricié y
reímos tranquilamente. Realmente estoy comprometido con esto de ser
mejor y más abierto, no quiero perderlo porque eso significaría volver a
cerrarme y esta vez sería aún peor.25
La hora de colación terminó, por lo que nuevamente tuvimos que
alejarnos despidiéndonos cariñosamente.3
Al paso de las eternas horas el día termino y decidí ir a buscar a TaeHyung
sin aviso para sorprenderlo, pero el que se llevó la sorpresa fui yo cuando
vi a Park solo con Min.
Me acerqué trotando hacia la pareja.
—¡JiMin!— alcé la voz logrando que se diera vuelta dándome una sonrisa
amable.
—¿Qué pasa JungKook?—
—¿Dónde está Tae?— pregunté algo molesto.
Esto no me da buena espina.
—¿No te dijo?— negué.—Se fue con un chico hace unos 5
minutos— mierda.
Daddy Kink
Sentí mi interior arder, ahora sé que son los celos.8
—¿Cómo era? ¿Dijo su nombre?— pregunté rápido, debo buscarlo.
—Era castaño y algo alto— dijo dudoso.—Amor ¿Recuerdas su nombre?—
preguntó mirando a Min.
—HyungSik creo que era— recordó.3
Más mierda, era ese imbécil otra vez.
—¿Te dijo donde iban?— traté de sonar como si no estuviera asesinando
en mi mente de 50 formas distintas, pero todas muy dolorosas, a ese
maldito.9
—Al centro comercial para recordar viejos tiempos— dijo Min sonriendo
burlonamente.—O algo así escuché— se hizo el tonto.2
Maldito Min.
Si antes sentía mi interior arder ahora derechamente era fuego, mis puños
se apretaron y me fui a paso firme al auto para ir a buscarlo.
Mierda, realmente quiero matar al tal Sik
Daddy Kink
Jealousy
Le voy a romper la cara a este tipo.
Conduje lo más rápido que pude, no me importaban los demás, ese no
puede estar con TaeHyung.
Llegué al centro comercial en unos 10 minutos, me baje del auto
cerrándolo de un portazo y corrí al ascensor, tardaba demasiado en llegar
así que preferí subir por las escaleras a pasos rápidos y agigantados.1
Ve a la tienda.
Le hice caso a mi consciencia, tenía una corazonada. Llegué y pude ver al
señor Jung, el jefe de Tae, en la caja, así que entre.
—Hola Jeon— saludó con una sonrisa.
Ya me conocía, a menudo venía a hacerle compañía a mi bebé.
—Hola señor Jung— saludé con la mano.—De casualidad...¿TaeHyung
estuvo por aquí?— pregunté tratando de ocultar mi desesperación.
—Estuvo hace unos minutos con un chico— sentí mi rostro arder.—¿Por
qué?— se notaba dudoso.
—Por nada— traté de relajarme.—¿Le dijo dónde estaría?—
—Lo siento JungKook— me miró apenado.—No me dijo nada—
Daddy Kink
—Oh, bueno señor, gracias de todos modos— hablé decaído y salí del lugar
sin esperar respuesta.
Decidí entrar a cada maldita tienda del centro comercial, no importaba el
tiempo que me llevara. Lamentablemente no puedo llamarlo porque no
tengo batería en el celular, esto se siente horrible.
Mi problema no es que este con un hombre, el problema es ESE tipo. El
imbécil quiere a mi chico y TaeHyung no hace más que ayudarlo.
Comencé con mi búsqueda pero ya van alrededor de cuatro horas y es
como si se hubieran esfumado, quizás se fueron y solo estoy perdiendo el
tiempo.
Ya rendido estaba camino al estacionamiento pero al pasar por una de las
tiendas reconozco el perfil de Tae hablando con un castaño, aunque el
chico tenía el cabello rubio. Pasé mis manos por mis ojos para saber si era
verdad lo que estaba viendo y al parecer si, así que decidí acercarme al
chico para confirmarlo.
—¿Kim TaeHyung?— pregunté ya a poca distancia, vi como dio un salto y
me miró.
Si es él
Daddy Kink
28
Affraid
No he podido ver a Tae en todo el día.
Está comenzando la temporada de exámenes y ya ni siquiera puedo
almorzar, lo que significa que tampoco puedo encontrarme con el sexy
rubio, no pude pasar a buscarlo porque teníamos clases diferidas.
Lo que hace aún peor la situación es que es viernes y no lo podré ver ni en
la tarde ni en la noche, este día no puede ser más horroroso. De hecho salí
hace 3 horas de clases, pero estoy atrapado en la biblioteca adelantando
tareas para estudiar tranquilamente en mi departamento.
Pude ver como el día se oscureció y decidí salir del lugar con algunos
libros. Me subí al auto, antes de partir vi si tenía algún mensaje pero nada,
así que solo encendí el motor y avancé.
Me detuve a mitad de camino para bajarme y comprar una pizza para mi
solitaria cena. Regresé y nuevamente revisé mi móvil viendo una
notificación de mensaje, lo abrí.
Bebé
Hola Kookie, lamentablemente no nos pudimos ver,
pero quería avisarte que ya voy camino a la fiesta.
Te quiero, nos vemos cariño ♡
21: 02.
Daddy Kink
New me
Pobre pequeño.
Cuando desperté nuestros cuerpos estaban entrelazados, TaeHyung me
abrazaba con fuerza y al momento de moverme su agarré fue aún peor.
—No me dejes— susurró aún dormido.
Acaricie su cabello observando las malditas marcas de nuevo.
Fue relajando sus brazos poco a poco, apenas pude me levanté, debo traer
algo para el dolor cuando despierte y el desayuno.
Besé su frente y salí del cuarto hacia la cocina. Aún era temprano pero ya
estaban Jin y NamJoon en el primer piso.
—¿Cómo está?— preguntó el peli negro por Tae.
—Aún está durmiendo— respondí.—Vengo a buscar algo para el dolor y
llevarle desayuno— vi al peli blanco sacar unos pastillas, algodón y alcohol
del botiquín de ayer.
—Ven JungKook, Jin le hará algo de comer a Tae mientras te curo esa
herida— se acercó con las tres cosas en la mesa al mismo tiempo que Jin
sacaba unos huevos para freír.
Me quedé quieto dejando que pasara el algodón con liquido por mi rostro,
cerrando los ojos sin quejarme por el ardor.
Daddy Kink
—Ya llamé a Hoseok, el jefe de TaeHyung— escuché al peli negro.—Se
preocupó mucho por Tae y le dio el fin de semana—6
Solo asentí mientras Nam terminaba. Me entregó las pastillas mientras Jin
me entregaba una bandeja con el desayuno y dos tazas de café.
—Hoy trabajamos hasta tarde— me miró el peli blanco guardando las
cosas en el botiquín.—¿Podrías quedarte con él?— sus ojos no tenían ese
brillo alegre usual.
Volví a asentir observando a ambos mayores, se veían cansados y
envejecidos gracias a las oscuras bolsas debajo de sus ojos.
—Gracias, de verdad— habló el mayor de los cuatro.—Curalo después de
desayunar— sentenció.
Los dos tomaron sus maletines y salieron de la casa camino a sus lugares
de trabajo.
Subí con todo en las manos agradeciendo que no deje la puerta cerrada.
Ahí estaba él, hecho un ovillo en la cama con la respiración calmada, dejé
las cosas en la mesa de noche y me puse a su lado abrazándolo, así
quedando con su espalda en mi pecho.
—Bebé, despierta— susurré suavemente.
Se movió pero de inmediato salió una queja y comencé a escuchar
sollozos, apoyé mi mano en la cama para ver su rostro.
Caían lagrimas mientras sus ojos seguían cerrados, pero su postura y
respiración ya no eran relajados, se sacudía con fuerza mientras trataba de
ocultarse entre las sabanas.5
—Bebé— lo llamé pero siguió escondiéndose.
Daddy Kink
Me levanté, para ponerme de rodillas a su lado de la cama, quedando
frente a él. Tomé su delicado cuerpo deteniendo sus movimientos y
acariciando su cabello tratando de calmarlo.
—M-me si-siento su-cio— hablaba entre sollozos con los ojos fuertemente
cerrados.—Me due-duele— 46
—Tranquilo bebé— los sollozos fueron regulándose.—Por favor, mírame—
separó sus parpados lentamente, haciendo el dolor aún más notorio a
través de su mirada.—¿Quieres comer?— me rompió el corazón su imagen.
Solo asintió aún con las lagrimas cayendo pero su respiración estaba más
calmada. Se acomodó entre quejas y muecas de dolor, mientras yo volví a
mi anterior posición dejando la bandeja en mis piernas.
—Toma esto— le entregué las pastillas y las tragó con ayuda del café.10
Tenía la cabeza gacha mientras comía, tenia un aire nostálgico y triste.
—TaeHyung— llamé su atención logrando que me mirara.—¿Quieres
hablar de lo que pasó?— pregunté en un susurró.
Negó con la cabeza, sus ojos volvieron a humedecerse, se volvió a encoger
acercando sus rodillas al pecho y ocultando su rostro, los sollozos
volvieron a ser fuertes.
—Bebé— dejé todo sobre el mueble nuevamente, lo tomé para sentarlo en
mi regazo y lo abracé con cuidado.—No fue tu culpa, respira, ese idiota
recibirá lo que merece— susurré en su oído suavemente calmándolo.—
Dime como te sientes, quiero ayudarte—
—Me du-ele mu-cho— hablaba entrecortado.—Si-si no hu-bieras llega-do
me ha-bría...— hipaba, no pudo terminar la oración y lloró con más fuerza.
Daddy Kink
Entendí a que se refería.
Lo habría abusado.
—Es-toy sucio JungKook— se limpió el rostro y se dio vuelta para mirarme
con los ojos irritados.—Yo lo si-ento—
—No— lo miré preocupado dirigiendo mi mano a su rostro dolido.—Esto
no es culpa de nadie más que de ese imbécil— sentí la rabia hervir en mi
cuerpo, pero me calme a ver la pequeña criatura que me necesitaba.—
Desde ahora te protegeré siempre, no importa el día ni la hora, o si
seguimos en esto o lo dejamos, estaré aquí...siempre— comencé a ver
nublado gracias a las lágrimas acumuladas.9
Me destroza la imagen frente a mi.
TaeHyung llorando como un pequeño, lleno de marcas y moretones,
adolorido, sintiéndose culpable y sucio por algo que no fue su
responsabilidad.
Lo acerqué a mi y lo abracé cubriendo todo su cuerpo con el mio,
transmitiéndole calor y calma mientras mis lagrimas salían
silenciosamente, nuestras respiraciones se coordinaron y sus sollozos
fueron disminuyendo.
—JungKook— me llamó en un susurro por lo que pegué nuestras frentes.—
No me odies— lo miré con duda, iba a hablar pero me cortó.—Es-toy lleno
de mar-cas que...que no son tuyas— agachó la mirada.—Yo no-no quería
pero él no escuchaba— suspiró.—Aún si-siento su asquerosa cercanía, es-
estoy sucio— 37
—No vuelvas a decir eso— mis ojos se volvieron duros cuando alcé su
rostro y chocaron nuestras miradas.—Esto no es tu culpa, entiendo lo que
Daddy Kink
pasó— lo miré buscando respuesta logrando que asintiera.—Jamás podría
odiarte, mucho menos por algo así— acaricié sus mejillas sonrosadas.—Me
duele verte y escucharte así...te quiero mucho más de lo que me gustaría
admitir, estamos juntos en esto Tae— solo nos admirábamos
mutuamente.2
Pasaron los segundos, minutos, tal vez horas en un silencio cómodo lleno
de calidez con un toque de tristeza.
—Hoy debo ir a la tienda— susurró más para si mismo.
—Jin llamó a tu jefe— agrandó sus ojos.—Te dio el fin de semana— asintió
y dejó de lado el tema.
—Quiero darme una ducha— habló en voz baja nuevamente.
Se paro entre quejas y muecas de dolor, lo seguí para alzarlo con cuidado
y llevarlo al baño, lo deje sentado en el amplio lavabo mientras regulaba el
agua y llenaba la tina.
—Puedo hacerlo solo— me giré y vi un puchero en su rostro.
—Déjame ayudarte— mi tono sonó a suplica, al no recibir respuesta volví a
hablar.—Por favor—
Solo vi su cabeza moverse afirmativamente.
Ya con la tina a un nivel aceptable de agua a una temperatura ideal volví
con Tae para sacar sus prendas con cuidado y suavidad, notando como se
estremecía con cada movimiento reaccionando temerosamente.
Lo volví a tomar para llevarlo a la bañera, al meter su cuerpo al agua se
encogió pero logró relajarse a medida que pasaban los minutos.
Daddy Kink
Comenzó a ver su cuerpo lleno de moretones, mordidas y rasguños
horrorizado.
Tomé una esponja echándole jabón apenas rozando la piel de mi
pequeño, gracias al suave tacto fue cerrando los ojos, olvidando el dolor,
la tristeza y la tensión.
—¿Mejor bebé?— pregunté al terminar.
—Si— respondió más relajado.
Lo saqué de la tina y lo cubrí con una toalla, como si fuera un pequeño y
frágil niño, lo alcé llevándolo a la cama y buscando una crema para el
dolor en el botiquín, puse una gran cantidad en mis manos masajeando
suavemente su piel para disminuir la incomodidad. Al finalizar lo ayude a
vestirse, y yo fui a darme una ducha rápida para volver con él lo antes
posible, me puse algunas de sus prendas. Ya listo me uní a él en la cama.
—¿Qué haremos?— nuestros pechos chocaban.
—Deberíamos denunciarlo— dije seriamente.27
—No quiero problemas— negó con la cabeza.—Me refería a qué haremos
hoy—8
—Lo que tu quieras— le di una pequeña sonrisa.
—Abajo podemos ver películas— apoyó su codo en la cama y su cabeza en
su mano.
—Entonces eso haremos—
Nuestro día pasó entre películas y suaves caricias, relajando el ambiente y
disminuyendo el dolor del otro, sin segundas intenciones.
Daddy Kink
Al anochecer llegó NamJoon y a los pocos minutos Jin. Ambos se
dirigieron a la cocina para preparar la cena, apenas estuvo lista nos
llamaron a comer.
—¿Cómo estás?— preguntó el mayor de todos mirando a Tae.
—JungKook me ha cuidado bien, no te preocupes— alzó los hombros
quitándole importancia.
—Deberíamos denunciarlo TaeHyung— habló el peli blanco.— Ese tipo te
pudo haber violado, lo merece— su tono denotaba su rabia.
—No quiero volver a verlo— susurró con la cabeza gacha.—No quiero nada
que nos una, por favor, dejemos esto atrás— sus ojos se humedecieron y
su voz se quebró.
Tomé su mano dándole un suave apretón para darle mi apoyo.
—Bien, pero si se vuelve a acercar a ti yo mismo lo doy su merecido— dijo
NamJoon.8
Todos asentimos y cenamos en silencio.
—JungKook quédate por favor— habló Tae al finalizar la comida.
Lo pensé, y lo confirme al momento de ver su rostro suplicante.
—Debo ir al departamento a buscar algunas cosas y vuelvo— le di un beso
en la frente y me levanté para ir al lugar.
Elegí rápidamente algunas prendas y volví con mi bebé, ya era bastante
tarde así que apenas estuve en casa nos acostamos y caímos rendidos en
un profundo sueño con nuestros cuerpo fuertemente entrelazados.
TaeHyung no merece sexo violento, ni marcas, ni castigos.1
Daddy Kink
Este pensamiento estuvo todo el día rondando mi cabeza, mis
sentimientos han crecido de una forma que jamás imaginé, él caló tan
profundamente en mi, puedo sentir su dolor, su tristeza y eso me da
miedo.
No volveremos a ser los mismos después de esto, debo ser lo que merece,
ganarme su corazón con estos sentimientos puros que nunca pensé tener.
Estoy aterrorizado, la vida basada en el sexo es lo único que conozco, pero
sé que no es suficiente. Él es una frágil criatura que hay que proteger y
amar, ya no habrá sexo, al menos hasta que él lo decida, nada de juegos
bruscos, ni malas palabras.
Mi bebé merece a un nuevo yo.
Daddy Kink
Jerk
Podría acostumbrarme a esto.
Ya es lunes por la mañana, he pasado todo el fin de semana en casa de los
Kim acompañando a Tae.
La luz traspasaba suavemente las cortinas, nuestros cuerpos se mantenían
cálidos y juntos.
—No quiero ir— susurró mi pequeño rubio con los ojos aún cerrados.
—Debemos ir— acaricié su cabello.—Estaré contigo, Park y Min también—
abrió sus parpados aún adormilado.—Pobre el imbécil que se atreva a
decir algo— pasé mi mano por su rostro y roce mi pulgar con su labio
inferior.
—Tienes razón— asintió.—No sé que le diré a los chicos— su voz sonó
preocupada.
—La verdad bebé, ellos te apoyaran y YoonGi también querrá romperle la
cara— dije tono bajo.
—Eso lo sé, pero no quiero ver el dolor en sus ojos— lo miré con el ceño
fruncido.—Me van a mirar como tu, con lástima y tristeza— ahora él tocó
mi rostro suavemente.
—No te preocupes por eso amor, es lo...—51
—¿Qué dijiste?— me cortó Tae con los ojos muy abiertos.
Daddy Kink
—Que eso no debería preocuparte— repetí.
—Me dijiste amor— vi su hermosa sonrisa rectangular después de tres
días.7
—Yo...¿Hice eso?— mierda.
—Si lo hiciste— sus ojos brillaban.—Ahora si quiero ir a la universidad— se
levantó de un salto, tomó mi mano para sacarme de la cama.
Me guió al baño para que tomáramos una ducha juntos, nada de índole
sexual, nos acariciamos solo con cariño y suavidad.
A los minutos salimos, nos vestimos y bajamos a desayunar con los
mayores.
—¿Cómo están?— preguntó el peli negro.
—Bien Jin— contestó Tae mientras ambos asentimos y nos sentamos con
ellos.
La comida fue tranquila, a medida que pasaron los días las marcas se
fueron haciendo menos visibles, la tensión disminuyó y las sonrisas
volvieron, pero nunca sería lo mismo.
Todos nos despedimos y salimos a nuestros respectivos lugares. Camino a
la universidad noté a Tae tenso, las moretones seguían violetas y sus
muñecas rojizas, su rostro no había sido tan maltratado, prácticamente ya
no tenia nada.
Lo acompañé hasta la facultad de letras donde lo esperaban con una
sonrisa Min y Park, pero a medida que nos acercábamos su rostros
cambiaron al horror.
—¡TaeHyung! ¡¿Qué te pasó?!— JiMin corrió a nuestro lado.
Daddy Kink
—¡¿Fuiste tu maldito?!— YoonGi me tomó desde el cuello de la camisa.2
—¡Yoon sueltalo fue en la fiesta!— habló Tae en voz alta.—El chico de la
otra vez...él me tocó y— su voz se quebró y sus ojos se humedecieron.
Min me soltó y Park abrazó al pequeño de postura débil, ambos se
mantuvieron así por unos mientras el peli blanco se acercó a mi lado.
—¿Qué le hizo el imbécil?— susurró para que solo yo escuchara.1
—Trató de abusar de TaeHyung— hablé al mismo volumen.—Él tipo lo
embriagó, cuando llegué lo tenía aprisionado, pero pude evitar lo peor—
—¿Le partiste la cara?— lo miré y tenía el rostro rojo de rabia.
—Tae no me dejó, estaba muy mal— suspiré.—Está lleno de marcas y
rasguños—
—¿Lo denunciaron?—
—No, no quiere ni saber de su nombre— negué con la cabeza.
Nos callamos mientras JiMin tranquilizaba a mi pequeño, era su momento.
Cuando tocaron el timbre Tae ya había dejado de llorar y no se notaba la
tensión en su cuerpo, me despedí besándolo en la mejilla.
Él día pasó rápido, nos volvimos a ver al almuerzo y aclaramos que iríamos
a mi departamento después de la universidad.
Volvimos a nuestras clases, hoy me enteré de que Min estudia música y
cómo conoció a los chicos, tratamos de mantener el tema de Tae a ralla,
muchos lo miraban aterrorizados pero él no lo notaba y yo los amenazaba
con la mirada.
Daddy Kink
Finalizó el día y me dirigí hacia la facultad de letras, mi semblante cambio
al ver a un castaño siendo acorralado por Min, había un ramo de flores en
el piso.5
Este idiota de nuevo.
Me acerqué prácticamente trotando llegando al lado del peli blanco
—¡¿Tú le hiciste eso a TaeHyung?!— escuché la fuerte voz rasposa de
YoonGi.
—Él me provocó— tenía una sonrisa socarrona.65
—¡Te voy a partir!— Min estaba a punto de lanzarse sobre HyungSik, pero
alcancé a tomar su brazo.1
—Yoon— miré al castaño con odio.—Una mierda así no lo vale—
El peli blanco soltó a Park de mala gana, nos dimos la vuelta para esperar
a los chicos, pero escuche esa voz molesta.2
—Marqué a tu zorra y no harás nada al respecto—70
Te vas a arrepentir de haber nacido.
Todo se volvió rojo, no sé en que momento comencé a golpearlo contra la
pared, en el rostro, en las costillas y en el estómago, no había nada más a
mi alrededor, solo ese imbécil con una estúpida sonrisa.
—¡JUNGKOOK!— escuché la cálida voz de Tae y solté al tipo.
Se arrastró por la pared sentándose en el piso aún con una sonrisa.
Quiero matarlo
—Tengo miedo— nuevamente su voz pero ahora sus brazos pasaban por
mi cintura mientras me abrazaba por detrás.
Daddy Kink
—No lo tengas bebé, estoy aquí— me di vuelta pero no lo toque con mis
manos por la sangre en ellas.
Tae se escondió en mi pecho mientras sollozaba.
—Llamaré a la policía— la voz de JiMin se escuchó a lo lejos.—Este tipo ya
tuvo suficiente— lo atendieron después de varios minutos.—YoonGi, cuida
que no se vaya, iremos a la estación y TaeHyung hará la denuncia— dijo
apenas cortó.
Había algunas personas mirando disimuladamente, pero se fueron apenas
escucharon las patrullas, la estación quedaba a unas cuadras de la
universidad.1
Tae no me soltaba.
—Estaremos bien pequeño— susurré en su oído.—Debes hacerlo para que
reciba lo que merece—
Sentí como asintió mientras se alejaba mi sacando unos pañuelos de su
mochila para limpiar mis manos y rostro.
—Ve-ve al baño Koo— habló entrecortado.
Tome su mano y nos dirigimos al baño, lavó su rostro y yo mis manos, más
calmados volvimos al lugar a esperar a los oficiales.
Al rato estábamos en la estación Min, JiMin y yo esperando a Tae mientras
le hacían los exámenes físicos, ya habíamos testificado y el tipo estaba en
custodia, era causa probable para una orden de alejamiento.
Debo llamar a NamJoon y Jin, por suerte el pequeño rubio me dejó sus
cosas, cuando prendí el móvil pude ver una foto mía comiendo como
fondo de bloqueo.5
Daddy Kink
18
Mi bebé está sufriendo tanto, me recuerdo que debo ser como mínimo lo
que merece esta alma tan pura e inocente.
Daddy Kink
Al desbloquear el aparato me encontré una foto de ambos tomada por
otra persona.5
7
Daddy Kink
No lo merezco.1
Mi mente no puede jugarme una mala pasada en este momento, necesito
estar fuerte para él.
Saqué ese pensamiento de mi cabeza y volví al móvil para llamar a los
mayores. Le marqué primero a NamJoon.
—Hola Tae— dijo amable.
—Soy JungKook— avise rápidamente.6
—¿Dónde está TaeHyung? ¿Está bien?— su tono cambió completamente.
—Estamos en la estación de policía a unas cuadras de la universidad— dije
tratando de transmitirle calma.
—Paso por Jin y nos vemos allá, no se vayan— no me dejó explicar porqué
estábamos aquí y cortó.
No pasaron ni 30 minutos y ya estaban entrando a paso rápido al lugar
nuevamente envejecidos 10 años.
—¿Qué pasó? ¿Dónde está Tae?— preguntó Jin.
—Están examinándolo, ya testificamos— habló YoonGi.
—¿Lo denunció?— cuestionó Nam.
—Fue a buscarlo a la universidad— los miré seriamente.—Probablemente
establezcan una orden de alejamiento— sonreí sin ganas.
Asintieron y se quedaron de pie esperando a Tae, después de unos
minutos pudimos ver su linda cabellera rubia saliendo con tranquilidad.
Daddy Kink
Todos nos reunimos a su alrededor calmadamente, nos contó que quien lo
examinó confirmó que asegurarían que no se acercara a nosotros
nuevamente, estaba sonriendo y eso era una buena señal.
Todos nos dirigimos al hogar de los Kim con menos tensión en el cuerpo.
Creo que Tae se sentía más cómodo sabiendo que ya no corría peligro y
eso me tenía muy feliz, verlo bien me hace bien.1
Cenamos entre conversaciones poco profundas, al atardecer Min y Park
tuvieron que irse, yo nuevamente me quedé, ya tenía una buena cantidad
de pertenencias y prendas en este lugar.
Fuimos a la cama muy temprano, había sido un día intenso y largo.
Estábamos frente a frente, yo acariciaba su cintura y Tae rozaba mi rostro
con sus suaves manos, provocandome escalofríos.
—¿Te gusta esto?— susurró mientras sonreía con los labios cerrados.
—No podría estar mejor bebé— besé su frente.—Eres como un ángel— me
acomodé en su cuello y cerré los ojos.
—Gracias— escuché otro susurro mientras acariciaba mi cabello y pasaba
a mi cuello.
—¿Por qué?— pregunté sin salir de su cuello.
—Por quedarte conmigo— besó el lóbulo de mi oreja.
Apegué nuestros cuerpos mientras rozaba su cintura.
—Siempre lo haré, o al menos hasta el día que te canses de mi— sentí un
suave golpe en mi nuca.—Auch—2
Daddy Kink
—No digas eso tontito— suspiró.—Nunca pasará— besó mi cabello.—Te
quiero—12
—Yo también— rocé mis labios con su cuello.—Debemos dormir—
Asintió, se acomodó en mi pecho y mi cabeza sobre la suya.
Al fin ese imbécil salió de nuestras vidas.
Daddy Kink
Touch me
Las suaves caricias eran suficiente .
Ya habían pasado unas semanas desde el último incidente HyungSik. Tae
mejoró más rápido de lo que esperaba, hace algunos días habíamos vuelto
a mi departamento teniendo la confianza de los tíos del rubio, ya estaban
acostumbrados a mi y no tenían problema con que Kim menor durmiera
fuera de su casa entre semana.
No había nada del índole sexual, solo caricias y besos tiernos, estaba
bastante cómodo así, me di cuenta de que la simple compañía de
TaeHyung era suficiente para relajarme. Ya no pensaba en poseer a mi
bebé, solo pensaba en como mimarlo inocentemente, me tenía hechizado
esa sensación de satisfacción al verlo sonreír y sonrojarse por nada.
Pero Kim ya no se veía muy contento solo con los mimos, el mismo día que
volvimos a mi piso comenzó a insinuarse muy directamente diciendo que
estaba listo, pero yo no lo estoy.
—¡JungKook!— volví a la realidad viendo como Tae movía la mano frente a
mis ojos.—¿Qué piensas tanto?—
—En lo que debo estudiar para mañana— mentí encogiendo los
hombros.—No podremos pasar la tarde juntos—
Daddy Kink
—No hay problema Koo— se acercó a mi quedando en mi oído.—Daddy
debe estudiar tranquilo— susurró para que la pareja frente a nosotros en
la mesa de la cafetería no escuchara.
—TaeHyung— obtuve su atención de inmediato con unos ojos inocentes
en el rostro.—¿Me estás provocando?— hablé en voz baja.
Por suerte Min y Park estaban bastante distraídos en su conversación
sobre la mudanza a su nuevo hogar.
—Hm...tal vez si— puso la mano izquierda en mi muslo interno bastante
cerca de mi entrepierna.—Tal vez no— subió la mano estando a pocos
centímetros de mi miembro.2
Cuando la levantó alcancé a tomar su muñeca para que no tocara su
objetivo.
—No te atrevas— lo miré amenazante notando que hace mucho no
ocupaba este tono.
—¿Me vas a castigar daddy?— volvió a susurrar en mi oído.
—Aléjense ahora— escuché la voz de YoonGi y Tae se movió quedando a
mi lado.26
El de cabello blanco después de todo me había aceptado, pero bajo sus
términos. Es como el padre de Kim, lo que me consuela de cierta forma, el
día que el de piel canela deje de quererme a su lado contará con Min,
como siempre lo ha hecho.
—No soy un bebé Yoon— se quejó mi bebé con una mueca digna de niño
de pequeño.4
Daddy Kink
—Me importa un carajo— habló con un deje de gracia el peli blanco.—
Estaban demasiado cerca—6
—Gatito relájate, no estaban haciendo nada malo— al fin habló Park,
abriendo los ojos hacia Tae para que siguiera la corriente.1
—Exactamente— asintió Kim.—De hecho, JungKook me decía que hoy no
podríamos irnos juntos— me miró para seguir hablando.—Así que pensaba
que podíamos salir a algún lado— Min miró al rubio y después a su novio.—
Si pueden y quieren claramente— finalizó con una sonrisa.
—Necesito ir al centro comercial— añadió JiMin.—Ven con nosotros—
Tae miró a Min asentir a la invitación que realizó Park, así que aceptó entre
saltitos de emoción, a veces realmente parecía un niño pequeño y lograba
que mi corazón se derritiera.
El almuerzo terminó al poco rato entre risas y conversaciones
superficiales.
En mis 4 años de universidad esta es la primera vez que tenía compañía
por gusto propio, ya era parte de mi día a día.
Las clases continuaron y el día terminó como siempre, esperé a Tae en la
salida de la facultad de literatura venía con su gran sonrisa rectangular y
cabello rubio acompañado de la misma pareja de siempre.
—¿Estarás bien?— dije estando frente a él, gracias a todo lo del tipo las
últimas semanas pasábamos prácticamente todo el tiempo juntos, hoy
sería el primer día después de todo que dormiríamos separados.
¿Por qué dolió decir eso?
Daddy Kink
—Claro que estaré bien— pasó sus manos por mi cuello mientras yo lo
tomaba por la cintura.—Tengo un guardaespaldas llamado Min YoonGi y
una ternura hecha persona llamada Park JiMin— se rió de su propia broma
y lo seguí porque es muy contagiosa.
—Tienes razón bebé— besé sus labios suavemente.—Llámame o manda un
mensaje cualquier cosa— le recordé.
Afirmó con la cabeza.
—Debemos irnos Tae— escuché la voz de JiMin detrás de mi.
Kim se alejó agitando la mano para después subirse al auto de Min.
Yo hice lo mismo para tomar el camino hacia mi solitario departamento y
encerrarme, solo tenía que avanzar el estudio de los exámenes y quiero
utilizar el tiempo para aclarar mi mente.
Llegué al lugar, me hice algo para comer y comencé con la materia, las
horas pasaron rápidamente, no recibí ninguna mensaje ni llamada de Tae,
así que sabía que estaba bien con los chicos.
Terminé de hacer resúmenes, dejé todo lo relacionado a la universidad de
lado y me concentré en la persona que ha dado vuleta mi vida.
Kim TaeHyung.
¿Que siento? ¿Por qué no quiero tener sexo? ¿Qué quiero de él? ¿Esto era
solo sexo?
Las respuestas eran claras pero difíciles de expresar.
Siento que Tae es un elemento central y constante de mi vida a este punto,
desde lo ocurrido con ese idiota siento la necesidad de protegerlo y estar a
Daddy Kink
su lado, además de llamarlo amor simplemente porque hablo sin pensar,
dejándome en vergüenza.
No quiero hacerlo porque temo perder el control, ser demasiado brusco y
recordarle esa horrible experiencia, no podría estar tranquilo viendo como
sufre solo por complacerme.
Ya no es suficiente, de hecho, nunca fue suficiente este acuerdo de sexo y
posesión, TaeHyung fue especial desde el primer momento, yo solo pude
confirmarlo cuando lo vi en peligro y desconsolado, verlo destrozado me
destrozó, soy parte de su vida y él de la mía, fue un proceso lento pero
seguro.
Kim TaeHyung llegó hasta mi alma.
Salgo de mi mente al escuchar una notificación, con el sonido especial que
deje para mi bebé, proveniente de mi móvil. Lo encendí.
Bebé ha enviado un imagen.
No me llamó la atención,Tae suele mandarme fotos de lo que está
haciendo.
Decidí meterme al mensaje, pero lo que vi hizo que casi se me cayera la
mandíbula.
Bebé
Daddy Kink
Hola daddy ♡3
20:05.
Me quedé pasmado, TaeHyung no suele ser atrevido, de hecho, nunca lo
es y esperaba que nunca lo fuera después de todo.8
Bebé
Daddy...no me dejes en visto, no seas malo :(4
20:07.
Daddy Kink
Yo
Hola bebé
¿Qué haces?...lindo pijama por cierto
20:07
Bebé
Estoy pensando en daddy...
En lo bien que me hace sentir ♡
20:08.
Yo
Tae
¿Qué estás intentando?9
20:08
Bebé
No me llamo Tae, para ti me llamo bebé.
Y no intento nada...solo que recordé como se sentían las grandes manos de
daddy sobre mi cuerpo
20:09.
Yo
TaeHyung me estás provocando
Basta, no seas un bebé malo
20:10
Daddy Kink
Bebé
22
Daddy ya no me quiere :(
20:11.
Yo
¿Por qué dices eso?
Lindo cuello bebé7
20:11.
Bebé
Daddy no me marca, ni me toca, ni me hace sentir rico :(66
20:12
Daddy Kink
Yo
Que no tengamos sexo no significa que no te quiera
Solo quiero que no te sientas obligado a hacerlo...yo estoy bien así
20:13.
Bebé
Daddy yo si quiero...
Koo, extraño tus besos, tus manos, tu polla y como me lo haces
Eres adictivo y ahora debes hacerte cargo de mi calentura.6
20:14.
Tae suena algo desesperado, pero no lo culpo, en el fondo sé que es mi
culpa.
Estoy pensando que responder pero veo que la pantalla toma un color
azul mostrando una llamada entrante de mi bebé, la acepto sin dudar.
—Mgh...daddy— escuche gemidos desde el otro lado de la línea.14
—TaeHyung— sale como un suspiro de mis labios.
—Ya que daddy no me quiere ayudar tendré que tocarme yo— su tono era
suave y tembloroso.—Da-daddy lo hace tan rico—
—Bebé— llamé.
—Si-si dime—
—¿Que haces?— no me tocaré.
—Me es-estoy masturbando mientras pienso de ti— su voz era apenas
audible.—¡Daddy!— se escuchaban sonidos obscenos de fondo.10
—¿Estás usando un juguetito?— mi voz se agravó debido a la excitación.
Daddy Kink
—Si-si daddy— estaba tan sumido en la llamada.—Pe-pero no es tan grande
como la polla de daddy— dijo entre suspiros.—Solo daddy sabe como
complacerme— con lo último ya caí.2
Sin cortar la llamada me vestí más decente, tomé las llaves de mi auto y
salí hacia el estacionamiento.
—¡Da-daddy!— escuché a un Tae sollozante.
—No te corras— ordené.
—¿Qu-qué?— su voz seguía lujuriosa.
—Haré que te corras como nunca antes— y colgué.
Confiando en que me obedezca manejé lo más rápido posible en dirección
al hogar de los Kim.
Estacione como pude el auto y me baje tratando de ocultar mi gran
erección, no esperé ni un segundo y ya tenía a Tae frente a mi con el pecho
al aire y unos shorts de rayas azules y blancas.
No dije nada y lo besé como hace semanas no lo hacía, brusco,
demandante y lujurioso.
—Estoy solo— dijo apenas nos separamos.
—Bien, no quiero que escuchen tus gritos— tomé sus piernas para que las
entrelazara en mi espalda baja.1
Tae gimió al sentir nuestras erecciones rozar.
—Tócame Koo, te lo ruego— mordió mi lóbulo, bajó besando y
succionando mi mandíbula y cuello.
Daddy Kink
—No me llamo Koo, para ti me llamo daddy— tomé sus labios y los
mordí.—Ahora te harás cargo de mi polla sin reclamos—
—Si daddy, haré lo que desees— adoro su sumisión en el sexo.
No dije más y lo llevé hacia su habitación para hacerlo como nunca antes.
Había tantas sensaciones, placer, brusquedad, amor, necesidad y entrega.
Ya no es solo sexo lo que hago con Tae.
Daddy Kink
Into you
Es un sueño.
Tener a TaeHyung dormido sobre mi pecho parece irreal, se ve tan
tranquilo, puedo apreciar sus lindas pestañas azabache, el lunar en su
mejilla, sus labios rojizos y algo hinchados por la tarde noche que
acabamos de pasar.2
Una completa obra de arte.
Acaricio su cabello al ritmo de su suave respiración, son las 11 pm y
desperté porque me dio hambre, pero no me quiero mover de esta
posición, me siento como en casa cuando nuestros cuerpos están
entrelazados.6
Fije mi mirada en el techo para comenzar a pensar como este pequeño
cambió mi vida, no sé si fue el destino, la suerte o su torpeza, pero
agradezco cada vez más que haya caído sobre mi aquél día.3
Sentí unos suaves dedos tocando mi mandíbula y unos besos inocentes en
mi cuello.
—Hola Koo— escuché la voz de Tae a mi lado, me puse de lado al igual que
él para ver su sonrojo.
—Hola bebé— le devolví el saludo con una sonrisa.—¿Qué haces
despierto?—
—Dejé de sentir tus manos y desperté— habló casi en un susurro.—¿Y tu?—
Daddy Kink
—Tengo un poco de hambre pero no quiero alejarme de ti— mi tono era
firme, ya no tengo nada que ocultar.
—Nam y Jin se fueron de vacaciones, me dejaron solo por la semana— lo
miré con duda.—Así que puedes andar como si fuera tu casa— me miraba
con los ojos brillantes como esperando una respuesta.
—¿Te dejaron aquí solo?— asintió.—¿Por qué no lo dijiste antes Tae?—
—Porque puedo cuidarme solito— fingió una cara de chico malo.
—Entonces creo que no me necesitas aquí— me iba a mover para
sentarme en la cama pero sentí los suaves brazos canela pasando por mi
espalda.
—Ay JungKookie— dijo en tono burlón.—No te vayas— susurró dándome
un pequeño beso en el hombro.—Pero si quieres puedes irte, tendré que
llamar a otra persona que quiera cuidarme— se alejó para volver a la
cama.
Sabe mi punto débil, a pesar de que sé que está bromeando mi yo
posesivo y celoso se asoma.
Lo veo estirado en el colchón y me pongo encima de él tomando sus
manos sobre la cabeza, freno sus caderas con la mía y nuestros rostros
quedaron frente a frente.
—Sabes que no lo permitiría— su postura cambio a una sumisa.
—Lo sé daddy— habló y se mordió el labio.—Pero estoy cansadito— hizo
un puchero entendiendo mis intenciones.
—¿Puedo comer algo primero?— pregunté mientras volvía a ponerme de
lado.
Daddy Kink
—Vamos— Kim se sentó y tomó mi mano para dirigirnos a la cocina.
Comimos algo de chatarra y volvimos a la cama para dormir, tenemos
clases mañana.
Desperté y Tae nuevamente no estaba a mi lado, últimamente esa
sensación de vacío iba disminuyendo si no despertaba con él a mi lado
porque tenía más confianza en nuestra relación, aunque no somos nada
oficial me gustaría proponerselo.8
Lo que me detiene es el posible rechazo que sufra de su parte, me da
temor que diga que no, además debo pedirle ayuda a alguien y esa
persona es JiMin, pero están todo el día pegados, así que solo me queda
hablar con YoonGi.
Si, hoy hablaré con él para poder consolidar esta relación, quiero poder
sinceramente decir que somos novios, no como lo hice antes solo por
celos, sino porque nos aceptamos y queremos abiertamente.
Baje, ahí estaba el rubio preparando el desayuno en la cocina, estaba
delicioso y al terminar nos fuimos a vestir para ir a la universidad.
Al llegar nos encontramos con Park y Min en el estacionamiento como
siempre, Tae y JiMin se adelantaron lo que me dejó la vía libre para hablar
con el peli blanco.
—Min— susurré estando a su lado mirando hacia el frente.
—¿Qué quieres Jeon?— tampoco me miro pero habló en tono normal.
—Hm...yo necesito tu ayuda— volví a susurrar.
YoonGi dejó de caminar.
Daddy Kink
—¿Yo?— se señaló a sí mismo, asentí.—¿Para qué?— tenía el ceño fruncido
pero continuó caminando.14
—Quiero pedirle noviazgo a Tae— dije aún más bajo.
—¿No son novios aún?— ahora también estaba susurrando, negué con la
cabeza.—Okay, ayudaré— dijo dándome su celular.—Dame tu número,
también le diré a JiMin, él puede sernos de más ayuda— comencé a poner
los dígitos.1
Alcancé a entregárselo antes de que Park y mi bebé se dieran vuelta a
mirarnos, se despidieron con la mano y entraron a su salón mientras Min y
yo nos dirigíamos en direcciones contrarias.
Los días son más llevaderos desde que conocí a Tae, ya no me siento tan
tenso y frío, poco a poco la barrera de hielo en mi corazón se ha ido
derritiendo gracias a él.
Aunque hay temas que prefiero no tocar como mi familia y mi pasado.2
—¿Qué piensas Koo?— íbamos saliendo de la universidad tomados de las
manos.
—En lo que me estás haciendo— lo miré con una sonrisa de labios.
Me miró con duda frunciendo el ceño.
—Y...¿Eso es bueno o malo?— casi susurró agachando la mirada.1
—Me has hecho bien bebé— me puse frente a él y tomé su mentón.—Eres
como una estrella que llegó a iluminar mi noche siempre negra— no sé de
donde salió eso pero logré que se sonrojara.12
—¿Desde cuando eres poeta Jeon?— tenía una amplia sonrisa
rectangular.9
Daddy Kink
—No lo sé— me acerqué para besar su frente.—Te quiero Tae— susurré en
su oído para después morder su lóbulo.
—También te quiero Kookie— estiró sus brazos para pasarlos por mi
cuello, acercó sus caderas a las mía y sutilmente comenzó a moverse.—
Podrías demostrarmelo de otra forma daddy— dijo en mi cuello.2
—TaeHyung— llamé con la voz algo más grave.—Estoy tratando de ser
romántico y me sales con eso— tomé sus caderas para frenarla.35
—Tu creaste a este monstruo adicto al sexo— tocó mis manos para
ponerlas en su espalda baja al inicio de su pomposo trasero.—Ahora
daddy debe hacerse cargo de su bebé— nuevamente se acercó a mi
cuello.1
—¡HEY SEPÁRENSE!— nuevamente escuchamos a Min gritando a la
distancia.37
—Ya me está cansando su actitud de papá— habló Tae poniéndose a mi
lado mientras YoonGi se acercaba.
Me reí por la expresión de irritación en el rostro de Tae, parecía un niño
pequeño a punto de tener un berrinche.
—Ya estaremos en casa— tomé su mano para besarla.—Pero si quieres
jugar debes obedecer en todo a daddy— Tae asintió frenéticamente con
los ojos brillantes.6
—Jeon, te veo una vez más así de cerca a TaeTae y te despides de tu
descendencia— Min ya estaba a nuestro lado amenazandome con la
mirada y JiMin venía riéndose por la actitud de su novio.
Daddy Kink
—Amor, déjalos— Park lo tomó de la mano.—Nosotros éramos iguales al
principio, parecíamos pegatinas— nos contó mientras tiraba hacia atrás al
peli blanco.
—¿Cómo te fue Minnie?— preguntó Tae.
—Bien, me faltan algunos papeles pero va todo bien encaminado—
respondió sonriendo.
JiMin estaba aplicando a algunos trabajos, por eso lo esperamos, Kim
quería darle apoyo moral.1
—Que bien cariño— habló Min.—Ahora podemos irnos, no quiero ver como
Jeon sigue corrompiendo a Tae— arrastró a Park hacia su auto mientras
este se carcajeaba y alzaba la mano despidiéndose.
Choqué la mirada con el lindo rubio frente a mi para negar con una sonrisa
en el rostro.
Nos subimos al auto y nos dirigimos a mi departamento. Debido a que Tae
estaría solo esta semana decidimos que se quedaría conmigo, así que trajo
suficiente ropa para estos días y sus materiales de estudio.
Kim decidió poner de su música para hacer más entretenido el camino.
Comenzó a escucharse por los parlantes una voz melodiosa, encima
cantaba Tae acertando cada palabra y tono que utilizaba la cantante.
Llegó el coro, me señaló y guiñó un ojo dándome a entender que me la
estaba dedicando.9
...So baby, come light me up and baby I'll let you on it
A little bit dangerous, but baby, that's how I want it
A little less conversation, and a little more touch my body
Daddy Kink
'Cause I'm so into you, into you, into you
Got everyone watchin' us, so baby, let's keep it secret
A little bit scandalous, but baby, don't let them see it
A little less conversation and a little more touch my body
'Cause I'm so into you, into you, into you, oh...22
Le puse atención a la letra y definía bastante bien nuestra situación.
Terminó la canción y se puso a buscar otra.
—Cantas muy lindo cariño— hablé aprovechando el silencio.
—Debes estar sordo— me miró.
Solo me reí y él eligió otra canción. Así fue el camino hasta mi piso,
tranquilo y agradable, realmente me estaba acostumbrando a esto.
Llegamos y ayude a bajar las cosas de Tae, que al parecer trajo la mitad de
su guardarropa, mientras el sacaba sus cosas de la universidad.
Subimos y me ayudó a abrir la puerta, fuimos se inmediato a mi habitación
para dejar las cosas. Y ponernos más cómodos.
—¿Tienes hambre bebé?— Tae estaba en mi pecho recostado.
—Quiero tomar leche— apoyó su mano en mi pecho mientras me miraba
seductoramente.—Pero solo puede darmela una persona— comenzó a
bajar la mano hasta mi entrepierna.62
—¿Desde cuando eres adicto al sexo?— pregunté mientras lo miraba bajar
quedando su rostro frente al inicio de mi pantalón.
—Ya te lo dije— abrió en cinturón, saco el botón y bajó el cierre rozando
con mi miembro.—Esto es culpa de daddy— acarició mi erección por sobre
la tela del bóxer.
Daddy Kink
Levanté las caderas para que pudiera sacar toda la ropa. No dijo más y
liberó mi polla para empezar a subir y bajar la mano.
—Daddy la tiene tan grande— besó el glande rojizo.11
Sentí un escalofrío cuando lamió toda mi polla y se concentró en la punta
para después meterlo todo.
—Bebé...— tomé su cabello para que llegara hasta tu garganta haciendo
que se atragantara.14
Repitió el movimiento unas cuantas veces, pude ver como le salían
lagrimas y sacó mi polla de su cavidad.
—¿Te gusta daddy?— me miró inocente.4
—Si, sigue bebé— aún tenía su cabello en mis dedos y lo acerqué dejando
mi glande entre sus labios.
Siguió moviendo su boca con mi polla en ella, sentir la humedad y la
lengua rozando mis venas, era la gloria pero aún no quiero correrme.
—Basta— Tae no me hizo caso, siguió succionando y masturbaba lo que no
entraba en su boquita.3
Lo tomé bruscamente del cabello para que parara y choque nuestras
miradas.2
—Debes ser obediente— lo miré duro.—Debes ser un buen chico— solté su
cabello para ponerme de rodillas frente a él y tomándolo para que
quedara igual. Saqué su camisa y baje sus pantalones y su ropa interior.—
Termina de desvestirte— ordené y lo hizo torpemente para volver a estar
frente a mi.
Daddy Kink
—Daddy— me llamó acercándose a mi.—Juguemos— se sonrojó y siguió
mirándome.
—¿A qué bebé?— sé a que se refiere pero quiero que lo diga.2
—Usa cositas en mi— pasó sus brazos por mi cuello y rozó nuestras
erecciones.
Tomé sus caderas para hacer el movimiento más brusco y succioné la piel
de su cuello.1
—¿Estás seguro bebe?— estoy caliente pero eso no quita que sea
consciente de que aún puede ser demasiado para Tae después del
incidente Sik.5
—Juguemos brusco daddy— acarició el cabello de mi nuca mientras
seguía marcando su piel.1
No necesite más, comencé a besarlo mordiendo sus labios y adentrando
mi lengua en su boca, él trataba de seguirme el ritmo pero estaba muy
perdido entre las caricias.
—En cuatro bebé— susurré en sus labios.3
Obedeció alzando su trasero, hundiendo su pecho y parte del rostro en la
cama.13
Me bajé de la cama para ir al cuarto que se supone sería de Tae, busqué
unas esposas de cuero, lubricante y un condón.
Vamos a jugar como se debe
Volví al cuarto y Tae seguía en la misma posición, dejé el lubricante y el
condón en la mesa de noche, volví a estar de rodillas detrás de él rozando
mi polla con su entrada.
Daddy Kink
—Estira los brazos— siguió la orden.
Lo cubrí con mi cuerpo para alcanzar sus muñecas y pegarlas a las barras
de la cama pasando las esposas entre ellas sobre la suave piel.
Volví a mi posición, tomé el lubricante y puse una buena cantidad en mis
dedos rozando con la pequeña entrada de Tae.
—Da-daddy...— oí el jadeo.
—Hoy jugaremos mucho bebé— e introduje dos dedos bruscamente
logrando que gritara.—¿Te dolió pequeño?— no los moví.
—No-no daddy— hablaba entrecortado.—Muevelos por favor— hice caso,
comencé a penetrarlo con mis falanges duro y cada tanto hacia un
movimiento de tijeras en su interior.8
El rubio solo gemía y movía sus caderas hacía atrás.
—¿Cómo se siente bebé?— puse mi pecho en su espalda y susurré en su
oído, no contestó.—Responde— le di una nalgada.
—¡Aah!— dio un pequeño grito.—Me-me encanta daddy— gimió y volvió a
mover sus caderas.
Mordí el lóbulo de su oreja y volví a mi posición anterior, seguí moviendo
los dedos y sentí la presión de sus paredes en mis dedos, por lo que supe
que se correría y saqué mis dedos.3
—Aún no bebé— volví a estar sobre él, saqué las esposas, lo di vuelta para
que quedáramos frente a frente y volví a ponerlas.
Tomé en condón, abrí el sobre y la puse sobre mi erección.
—¿Qu-qué haces?— preguntó Tae levantando la cabeza.
Daddy Kink
—Ya verás— me puse sobre él, tomé su cabello y lo tiré para morder su
cuello, rozando nuestras pollas.1
—¡Daddy!— sollozó alzando sus caderas.1
Tomé la apertura del condón para extenderla y meter la erección de Tae.
Mi mano mantenía el látex en su lugar y comencé a mover mis caderas
para hacer el toque más placentero.16
Tae mordía su labio y también comenzó a moverse de manera torpe pero
frenética.
—Que rico bebé...— con mi mano libre tomé su cadera y hice el ritmo más
lento.
—¡Me voy a correr!— mientras sollozaba saqué el condón y dejé libre
nuestras pollas rojizas e hinchadas por la excitación.—¡JungKook deja que
me corra!— habló con tono irritado.
—¿Cómo me dijiste?— me puse encima de él enfrentando nuestras
miradas.
—Da-daddy— agachó la mirada.
—Eso pensé bebé— volví a tomar el lubricante y puse sobre mi mano para
masturbarme con ella.
Alinee mi polla en su entrada y lo penetre solo con el glande.
—Mgh...daddy— jadeó tratando de soltar su mano.—Sácame las esposas
por favor— me miró a los ojos.
Seguí moviéndome haciendo más rápido y duro el ritmo, apenas saqué las
esposas, las manos de Tae se dirigieron a mi espalda para rasguñarme y
sus piernas se entrelazaron en mi espalda baja.
Daddy Kink
—Más daddy...por favor— movía las caderas, tomaba mi cabello y
rasguñaba mi espalda.
—Estás tan apretado amor— estábamos entre el cielo y el infierno.9
Ninguno bajaba la intensidad, los gritos y sollozos llenaban la habitación.
El cabello rubio de Tae se pegaba a su frente, el sudor perlaba su piel y
mantenía los ojos cerrados tratando de absorber todas las sensaciones.
—Me-me vengo daddy— gimió en mi cuello.15
—Juntos bebé— mi tono era grave debido a la lujuria.
Hice el ritmo más lento pero brusco, sentía las paredes perfectamente
ajustadas a mi polla.
—¡Daddy!— me corrí en su interior mientras Tae eyaculaba manchando
nuestros estómagos y pechos.4
Seguía abrazado a mi disfrutando la sensación post orgasmo, me puse de
rodillas quedando el rubio en mi regazo.2
Nuestras respiraciones y el ritmo de nuestros latidos se acompasaron, al
rato sentí suaves besos en mi cuello y hombros.
—Lo haces tan bien Koo— susurró en el lugar.-Te quiero- suspiró.
—Yo no— Tae se alejó y miró mi rostro buscando algún rastro de risa en mi
expresión seria, bajó la mirada triste.—Hago más que solo quererte— alcé
su mentón y mi mirada se enterneció al ver el brillo en sus ojos.31
—¿En serio?— preguntó ilusionado.
—Si...amor— dije y por primera vez en años me sonroje.23
Daddy Kink
Me besó, fue un toque suave y cariñoso, me di vuelta para acostarme, Kim
quedó sobre mi pecho y se alejó para poner su rostro sobre mi corazón.
—Yo también siento lo mismo— me miró y sonrió.
Volvió a poner su rostro en mi pecho y su respiración se hizo aún más
tranquila haciéndome notar que se estaba durmiendo.
Acaricie su cabello y lo besé para dormirme con la imagen de unos lindos
ojos oscuros y una hermosa piel canela.+
Kim TaeHyung ya eres aparte de mi.
Daddy Kink
Plan
Estoy tan jodidamente nervioso.
Llevamos dos semanas planeando la propuesta, nunca imaginé que fuera
más estresante que un examen de cálculo.4
Lamentablemente no he podido pasar mucho tiempo con Tae, la última
noche que pasamos juntos fue cuando volvieron sus tíos.
Después de la declaración nos pusimos más melosos y Min más irritable,
pero estaba aportando bastante con el plan y lo agradezco de
sobremanera.
—Jeon— escuché la voz rasposa de YoonGi.
—¿Qué?— alcé la vista y lo miré.
—Mañana debes distraer a TaeTae hasta las 9 cuando salga del trabajo—
habló Park moviéndose por el lugar.
Estábamos los tres en el departamento ordenando algunas cosas.
Tuvimos la suerte de que los exámenes de Kim tocaban esta semana así
que se mantenía ocupado entre sus cuadernos y papers, además de que
los viernes sale a las 8 de la tienda.
—Llegaremos tipo 6 para ayudarte— habló Min.
Asentí y seguí con mi labor de organizar fotos.
Daddy Kink
Sentí mi celular vibrando en el bolsillo trasero de mi pantalón, lo saqué
viendo la pantalla iluminada con el identificador diciendo Bebé.
La pareja me miró e hice un gesto con mi índice para que hicieran silencio.
—Hola bebé— dije al aceptar la llamada.
—Hola Koo— se escuchaba su voz cansada.—¿Estás ocupado?—
—Hm...algo así— miré la mesa llena de fotografías y a los chicos en el
sillón.—¿Por qué?—
—Porque estoy llegando a tu departamento— mierda.1
—¿Ahora?— pregunté poniéndolo en alta voz.
—Ya estoy en la puerta— sentí unos toques en la puerta.
Mierda mierda mierda
—Dame algunos minutos para ordenar— Park y Min escondieron las cosas
en sus mochilas y mientras yo tomaba los papeles frente a mi y los
escondía en un cuarto desocupado del piso.
—Te espero— y cortó la llamada.
—¡¿Qué vamos a hacer?!— susurró JiMin exaltado.
—Escondanse en esa habitación— señalé el lugar donde deje las fotos
antes.—Llevaré a Tae a mi habitación y ustedes saldrán— asintieron
ambos.12
Vi como se metieron al escondite y fui a abrir la puerta.
—Ya estaba por irme— entró al departamento calmadamente.
Daddy Kink
—Lo siento bebé— me acerqué y besé suavemente sus labios mientras
tomaba sus caderas.—¿Cómo estas?— acaricie su rostro.
—Cansadito daddy— se escondió en mi cuello.—Pero ya no tanto— besó
mi cuello y sentí como succionaba mi piel.9
—Bebé...— salió un jadeo gracias a sus acciones.
—Te extrañe tanto JungKook— levantó su rostro para besarme y cruzar los
brazos detrás de mi cuello.
Nuestras caderas chocaban provocando fricción en ambas entrepiernas.5
Tomé sus muslos haciendo que las pasara por mi cintura cruzando sus
tobillos en mi espalda baja.
—Yo también te extrañe— comencé a caminar en dirección a mi
habitación.
Ya adentró puse a Tae en la pared, cerré la puerta con el pie y pude
distinguir el sonido de la salida principal.
—¿Qué fue eso?— se pegó a la pared y abrió mucho los ojos.
—¿Qué cosa?— me hice el tonto mientras besaba su cuello.
—El sonido que vino de la sala— puso sus manos en mis hombros para
mirar mi rostro.
—Cerré la puerta de aquí, pudo haber sido eso— besé su frente y acaricie
su cabello para que se calmara.—Ahora...¿Seguimos?— pregunté y
asintió.10
Nos hundimos en una atmósfera de toqueteos, gemidos y placer.
Daddy Kink
Ahora todo se sentía el doble, las manos del chico rubio hacían cosquillas
en mi piel, amo sentir su contacto, su entrega...a quién engaño.
Amo su todo.1
La horas pasaron y claramente Kim se quedaría, estábamos agotados Tae
sobre mi regazo mientras yo tenia la espalda apoyada en la cómoda de la
cama, con sus suaves labios sobre mi hombro y yo rozaba mis manos por
su cintura.
—Me encanta estar así Kookie— se puso frente a mi.
—¿Te gustaría que fuera por mucho tiempo así bebé?— entrelace nuestras
manos y las puse a los lados de sus caderas.
—Si cariño— asintió frenéticamente.
—Así será bebé— dije para mi mismo.
—¿Qué dijiste?— frunció el ceño.
—Que te quiero mucho bebé— solté sus manitos y tomé su rostro para
besarlo.—Eres lo mejor que me ha pasado— le di otro pequeño beso en los
labios y moví mis manos a su estomago para hacerle cosquillas.2
—¡JungKookie!— se sacudía mientras reía.—¡Jeon basta!— gritó y trató de
tomar mis muñecas pero no podía detenerme.
—¿Cómo se dice?— moví las manos más rápido.
—Por-por favor— se le cortaba el aire.
—No es eso bebé— seguí mientras le daba pequeños besos en su rostro.
—Por-por favor daddy— paré el movimiento y lo miré.
Daddy Kink
—Eres tan...— miré hacia otro lado pensando en la palabra perfecta.—
Angelical— volví a observarlo.
Tae se sonrojó y volvió a esconderse en mi cuello.
—Tengo sueño daddy— besó suave mi cuello.
—Debes dormir pequeño— lo puse en la cama y lo seguí para ponernos de
frente.
—Buenas noches Kookie— me dio un beso en la nariz para después
hundirse en mi pecho.
—Buenas noches bebé— besé su cabello mientras aspiraba su aroma.
Ambos caímos en los brazos de morfeo.
El amor se siente bien.
Daddy Kink
Boyfriend
Hoy es el día.
Desperté con más ánimo del normal para salir de la cama y hacerle el
desayuno a Tae.
—Quédate conmigo— tomó mi muñeca antes de que pudiera levantarme.
—Bebé tengo que hacer el desayuno antes de que vayas al trabajo— besé
su frente y soltó su agarre.
Me dirigí a la cocina para hacer unos huevos revueltos y unas tazas de café
para ambos. Lo puse todo en la bandeja y volví a la habitación donde Tae
ya estaba sentado en la cama.4
—Me volveré un bebé mimado por tu culpa— sonrió al ver la comida y me
dio una mirada de cuerpo completo sin vergüenza alguna.
—¿Te gusta lo que ves?— caminé hasta quedar a su lado y poner la
bandeja en sus piernas.—Mis ojos están aquí pequeño pervertido— tomé
su mentón alzando su rostro.
—No puedes regañarme si andas así, los ojos son para mirar— dijo para
después darme un pequeño beso y empezar a comer.
—¿Ahora no puedo andar con boxers por mi propia casa?— reí mientras
tomaba algo de café.—Y también espero que esos ojos solo me miren a
mi— frunci el ceño.
Daddy Kink
—Debería ser ilegal verte solo así— volvió a mirarme.—Solo tengo ojos
para ti Koo— se sonrojó mientras seguía comiendo.
Besé su mejilla y seguí tomando café.
El rato pasó entre silencios cómodos, cuando terminamos nos fuimos a
duchar entre toqueteos y sonrisas, estábamos tan relajados.
Salimos para vestirnos y apenas estuvimos listos salimos del
departamento ya que íbamos algo tarde.
—¿Quieres escuchar algo en especial?— que TaeHyung ponga música en
mi auto ya es una costumbre.
Se sentía tan bien verlo tan risueño y libre, las ideas que tenía cuando lo
conocí parecían tan lejanas en estos momentos. Pero no me arrepiento de
nada, tener algo más allá que sexo es lo mejor que me pudo haber pasado.
Cuando oficialmente estemos juntos arreglaré el resto de mis problemas.
—JungKook...— el rubio me sacó de mis pensamientos.
—Quiero escuchar Want de Taemin— lo miré con una sonrisa socarrona.1
—Que sexy— se comenzó a escuchar el ritmo lento.
—Esta canción me recuerda a ti— dije mientras seguía con la vista al
frente.
Vi de reojo como sus mejillas tomaban un lindo color rojo y tenía un
pequeña sonrisa.
Ya estábamos entrando al estacionamiento y la canción iba terminando.
Me estacione, nos bajamos del auto y nos dirigimos al ascensor para ir a la
tienda.
Daddy Kink
—Hola Jeon— me saludó el señor Jung mientras entrábamos a la tienda.
—Ahora estoy pintado— Tae pasó a un lado de él rápidamente sin mirarlo.
Observé como se metía en una de las puertas que daba hacia la parte
trasera del local para ponerse su uniforme.
—Señor Jung, necesito un favor— susurré frente a él.
—Ay JungKook ya te dije que me llamaras HoSeok, solo tengo 35— me dio
una mirada asesina.—¿Qué necesitas?—3
—¿Puede mantener ocupado a Tae hasta más tarde?— volví a susurrar.
—¿Para qué?— cruzó ambos brazos en su pecho.
—Hoy le pediré noviazgo y necesito tiempo— por favor por favor.
—Está bien, Tae me odiará— comenzó a negar con una gran sonrisa en el
rostro.
—Muchas gracias— me callé apenas vi a Kim volviendo hacia nosotros.
Parecía un pequeño berrinchudo cuando se puso a mi lado.
—¿Vas a venir a buscarme?— me abrazó por la cintura.
—Si bebé, como siempre— besé su cabello y me despedí de ambos.
Volví al departamento a limpiar y dejar todo listo para cuando llegaran Min
y Park.
Las horas haciendo aseo y con la música a todo volumen pasan volando,
no me di cuenta cuando el timbre sonó.
Apenas abrí me llegó un puñetazo no tan fuerte en el estómago.19
Daddy Kink
—Nunca más toques así a TaeTae en mi presencia— habló YoonGi
mientras pasaba.
—Min YoonGi disculpate con JungKook— JiMin estaba a mi lado con cara
de preocupación.
—No te preocupes Park, ni me dolió— tal vez si me dolió pero es el peor
momento para discutir.—Debemos empezar a ordenar— esperé que el
rubio entrara y se sentara al lado de su violento novio en el sillón de la
sala.
—Trajimos las cosas que faltaban— habló YoonGi tranquilamente sacando
las cosas de su mochila.—Cinta adhesiva, frutillas y crema, velas y
encendedor— enumeró los objetos.
—Las rosas van a llegar en unos minutos— hablé mientras iba sacando las
fotos del escondite de ayer.
—Manos a la obra— finalizó Park para comenzar con la decoración.
Nuevamente pasó todo tan rápido, eran las 8 y el departamento ya tenía
un aura distinta.
Las luces eran calidas, pero también encenderia las velas cuando
llegáramos, las frutillas estaban servidas sobre la mesa central con la
crema a un lado, mi habitación también se sentía cálida gracias a la misma
iluminación con petalos de rosas en el piso y la cama con sabanas de color
carmín.
Los pasillos llenos de fotos cada uno con su fecha y el momento que
significaba a su lado.
Mientras daba una vista panorámica al lugar sentí mi celular vibrar, lo mire
y el identificador mostraba a la persona más apreciada de mi vida.
Daddy Kink
—Hola bebé— respondí tranquilo con cuatro ojos encima de mi.
—Hola Koo— sonaba cabizbajo.
—¿Pasó algo?— sé que pasa.
—Hoseok me dejó trabajo extra— susurraba molesto.
—Oh...¿A qué hora saldrás?— traté de hacer una voz triste.
—8:30 tal vez, en el mejor de los casos— podía sentir la frustración en su
voz.
—Estaré allá a esa hora— dije con una sonrisa que sé que no verá.
—Bueno cariño, te quiero— se despidió.
—También te quiero— colgué.
Deje el móvil en la encimera y volví los ojos hacia los dos chicos.
—¿Ya acabó?— preguntó Min.
—No, pero debo ir a arreglarme—
—Espero que todo salga bien— habló JiMin mientras ambos se levantaron
para ir en mi dirección.
—Espero lo mismo— hablé asintiendo.
—Si llega a decir que si, te corto si le haces daño— dijo YoonGi.
Nadie dijo nada, Park tomó de los hombros a Min mientras me daba una
sonrisa incómoda sacando a al otro con fuerza.3
Apenas se fueron tomé una ducha, salí y me puse un traje, tomé la caja con
la ropa que compré para Tae, vi la hora y ya eran las 8;15.
Daddy Kink
Bajé al subterráneo, metí el regalo en la parte trasera y me subí en
dirección al centro comercial.
El camino fue tranquilo pero sentía los latidos acelerados y muchas
imágenes pasaban por mi cabeza.
Espero que diga que si.
Llegué al lugar más rápido de lo que quería, tengo miedo y estoy nervioso,
no estoy acostumbrado a este tipo de sensaciones, tampoco quiero volver
a sentirlas, pero esto tiene que salir bien.
Saqué la caja del auto, subí a la tienda y entre mientras el salía de la
bodega.
—¿Hola?— preguntó Tae entre risas cuando me vio.—¿Qué es eso?—
apuntó a la caja.
—Toma— no dije más, le entregué la caja.
La abrió risueño y sus ojos se agrandaron.
—¿Ten-tengo que...?— no pudo terminar la oración así que solo apuntó
hacia el lugar donde se cambiaba.
Asentí con una sonrisa completa, se dirigió entre saltitos hacia allá.
Olvide como respirar.1
El traje completamente negro, con la camisa de detalles coloridos y la tela
que hacia de gargantilla en su cuello hacían que pareciera un príncipe
moderno, no había otra forma de expresarlo.
—Me-me quedó bien— se sonrojó.—¿Cómo me veo?—
—Wow— no pudo salir nada más de mis labios.
Daddy Kink
Se rió y se acercó tomando mi mano mientras me entregaba la caja. La
tomé y nos dirigí al auto.
—¿Que está pasando?— Tae me miraba extrañado con una pequeña
sonrisa.
—Es una sorpresa— no dije más y encendí el auto para ir al departamento.
Kim se acomodó en el vehículo. El camino fue tranquilo, compartíamos
miradas cada tanto y las palabras sobraban.
Llegamos, estacione en el lugar, rápidamente fui a abrir su puerta para
tomar su mano y llevarlo a nuestro piso.7
Saqué las llaves e iba a abrir la puerta pero me detuve gracias a un
pequeño pensamiento.
—Bebé, quiero que tengas la mente abierta ¿Si?— sonreí.3
—Esa frase me trae muchos recuerdos— me dio una linda sonrisa
rectangular.9
Reí y abrí la puerta, por suerte todo seguía en orden, las luces, las frutillas
y la crema, las fotos.
—¿JungKook?— se dio la vuelta y me miró sospechoso.
—Ve a la mesa— mi tono era suave e hizo lo que le pedí.
Le seguí el paso lentamente prendiendo las velas bien resguardadas sobre
la mesa.
—¿Puedo comer una?— estaba frente a las frutas en la mesa.
Negué con la cabeza, terminando el asunto de la ñiminaria? me senté a su
lado acercando una frutilla y echándole crema a la punta.
Daddy Kink
La aceptó gustoso y así pasó nuestra cita en casa, los minutos pasaban
entre sutiles coqueteos.
Tae miraba hacia su alrededor algo conmovido, al terminar de comer
comenzó a ver las fotos.
—Koo— llamó mi atención mientras me miraba.—¿Qué está pasando?—
tocó una de las fotos.
—Ven, tengo que mostrarte algo— me paré y tomé su mano para guiarlo a
la habitación.
Me siguió a paso lento observando sumergido en la calidez del lugar.
Lo hice entrar al cuarto, abrazandolo por la espalda.
—Está hermoso JungKook— apoyó su cabeza en mi hombro para
mirarme.—Aún así, ¿Podrías decirme que está pasando?— se rió bajito.
—Tengo que preguntarte algo bebé— lo di vuelta y tomé sus caderas.
—Dime cariño— me sonrió acariciando los cabellos de mi nuca.
—Quiero hacer algo bien contigo al menos una vez— pasaba mis manos
por su cintura.—Sé que esto partió de una manera extraña, pero desde el
primer momento supe que serías especial— suspire y roce nuestras
narices.—Amo tu sarcasmo, tu tranquilidad, tu libertad, tu compañía, tu
todo. No sé si te merezco, dudo hacerlo de hecho, pero si sé que no quiero
estar ni un segundo sin ti, me falta el aire cuando no veo tu sonrisa, tus
ojos, tu lindo cabello y piel, sentirte es una de las mejores cosas que me
pudo pasar— comencé a ver que sus ojos se humedecían.—Quiero ser
alguien que merezca ser tu compañero, por favor, déjame aprender a
serlo, enséñame a amar y sentir como tu lo haces, sé mi novio Kim
Daddy Kink
TaeHyung— terminé de hablar y me separé para sacar una pequeña caja
de mi chaqueta.—¿Me darías la oportunidad?— y la abrí.10
Sus ojos sonreían mientras dejaban salir pequeñas lagrimas.
—Acepto Jeon JungKook— me besó pasando los brazos por mi cuello.—Te
amo como no imaginas— volvió a besarme.25
Cuando nos separamos tomé el anillo de la cajita y lo puse en su dedo
anular mientras le mostraba el mío.5
—Van a pensar que estamos comprometidos— se rió mientras limpiaba
sus propias lagrimas.
—Lo estaremos, pero es muy pronto aún— dio un saltito cuando me
escuchó.
—Estás loco, pero así te amo— me dio otro beso.
—También te amo bebé— tomé sus caderas y lo besé más exigente.
—Hagamos el amor, por favor— susurró entre nuestros labios.5
—Desde ahora solo haremos eso amor— volví a besarlo y esta vez no nos
detuvimos.
Las caricias, los besos, las miradas, todo era más intenso, somos perfectos
en esta gran habitación entre las suaves sabanas y pétalos.+
Kim TaeHyung es mi novio, al fin.
Daddy Kink
Pleasure
Todo es igual, pero mejor.
Desperté sin Tae a mi lado pero tengo la seguridad de que está por algún
lugar del departamento curioseando.
En este mes hemos aprendido mucho del otro.
Su color favorito es el verde, su cumpleaños es el 30 de diciembre,
capricornio, de verdad es fan de Panda Express, le gusta la fotografía, es
un pequeño en cuerpo de adulto, sus padres son homófobos y están en
contra de lo que está estudiando, pero agradece mucho a sus tíos por ser
unos verdaderos padres, le gustan las canciones relajantes, siempre ha
sido tímido, entre muchas otras cosas.9
—¿Qué pasa amor?— escuché desde la puerta.
Me dijo amor.
Me senté en la cama mirando al lindo rubio que se acercaba a la cama con
una bandeja en la mano, los ojos brillantes y mi camisa cubriendo su
cuerpo.
—Nada bebé— comenté apenas se sentó a mi lado y dejo el desayuno en la
cama.—Oye— lo llamé para que dejara de tomar café.
—Dime— me sonrió con los labios cerrados.
—Te amo bebé— acaricie su cabello y le di un pequeño beso.
Daddy Kink
—Yo también Koo— me dio otro beso para después volver a comer.
El rato paso en un cómodo silencio y risas, al terminar nos volvimos a
acostar para mimarnos. Por suerte era feriado, así que teníamos cuatro
días para estar juntos cada minuto. No sé si es bueno o malo, pero se me
están pegando algunas costumbres de Tae como dormir mucho,
morderme el labio, quedarme acostado en lugar de hacer cosas
productivas, aunque nada es mejor que estar a su lado.9
—Amor tu celular está vibrando— señaló hacia la mesa de noche que
estaba a mi lado.
Tomé el aparato sin ver el identificador.
Grave error
—¡Hola cariño!— escuché la voz de aguda del otro lado.
—¿Ma-mamá?— respondí con la mente en blanco.
—¿Estás bien cariño?— preguntó algo alarmada.—¿Sigues ahí?—
—Si si ma— Tae me miraba risueño al no tener palabras.—¿A qué se debe
tu llamada?— siempre fui muy respetuoso con mis padres.
—Mal agradecido, no he sabido de ti en meses— me regañó algo burlona.—
Te llamaba para avisarte que hoy vas almorzar con nosotros— no era una
pregunta.
—Ho-hoy no puedo— el rubio a mi lado frunció el ceño.—Estaré ocupado—
no sé que pasó por la cabeza de Tae pero se puso a horcajadas sobre mi
cuerpo.
—Jeon JungKook sé que tienes estos días libres— cuando se acercó al móvil
entendí porque estaba encima mio, quería saber que estaba pasando.—
Daddy Kink
Debes venir o te iré a buscar, sin rechistar— mi madre es demasiado
frustrante, ni siquiera intentare discutir contra ella.1
—Es que— no quiero dejar a Tae solo.
—¿Es que qué Jeon?—
—Hay algo que debo decirte— si me va a obligar iré solo con él.
—Cariño sabes que puedes contarme todo— realmente era así, creo que si
no hubieran estado tan enfocados en su trabajo nuestra relación sería
totalmente distinta para mejor.—Hijo cuéntame— me la imagine con una
mirada condescendiente.
—Estoy en una relación— debo pavimentar el camino.5
—¿Es guapo? ¿Cómo se llama? Tiene que venir al almuerzo— me
bombardeó a preguntas.15
Me quedé en silencio, Kim se carcajeó al ver mi expresión, podría jurar que
tenia los ojos muy abiertos y estaba sonrojado.
—¿Co-cómo sabes que es un chico?— solo eso pudo salir de mi boca.
—Cariño una madre lo sabe todo, solo me faltaba confirmarlo pero nunca
quisiste relacionarte con nadie, así que debo conocer a ese chico y saber
como descongeló tu corazón— dijo amablemente.
No pude responder, me quedé mirando a un punto perdido en la pared
frente a mi hasta que sentí como Tae tomaba el móvil y hablaba en mi
lugar.
—Ahí estaremos señora Jeon, me aseguraré de eso— afirmó con una
sonrisa.—Me llamo Kim TaeHyung, pero dígame Tae por favor— le quité el
aparato antes de que mi madre se largara a hablar.
Daddy Kink
—Mamá— llamé su atención para que supiera que soy yo el que habla
ahora.—¿A qué hora es?—
—A las 12 deben estar aquí, tu padre va a estar tan feliz— pude imaginar
como daba saltitos mientras hablaba.—Te amo Kookie, nos vemos— colgó
sin dejarme responder.
Mire al rubio con cara de duda, mientras este seguía a horcajadas sobre
mi.
—¿Qué hora es?— pregunté algo preocupado.
—Las 10:30 Koo— dijo mientras miraba su móvil.—Debemos ir— me
regañó.
—Lo sé— asentí para sentarme a la orilla de la cama con él sobre mi aún.—
Tomemos un baño bebé— no dejé que hablara, agarré sus muslos y me
paré en dirección al lugar dejando sus pies en el piso.
Sin decir nada comenzó a quitarse la ropa mientras yo llenaba la bañera
con agua caliente en el punto ideal, cuando ya estuvo media llena lo ayude
a entrar en ella, yo me quite el bóxer y entré siguiéndolo para sentarme
con él entre mis piernas.
Compartir estos espacios íntimos con Tae era la octava maravilla del
mundo, la tensión sexual era distinta, más placentera y reconfortante,
amaba la sensación de su piel contra la mía, su dulce aroma a vainilla, su
suave cabello, su hermosa mirada que me llenaba totalmente.7
—Estás muy pensativo hoy— nuevamente me sacó de mi mente.
—Tal vez— comencé a susurrar en su oído.—Bebé— llamé su atención con
la voz más grave.
Daddy Kink
—¿Si daddy?— su cuerpo se estremeció al momento de poner ambas
manos sobre los respectivos pezones.
—¿Quieres jugar?— mordí el lóbulo de su oreja.12
Asintió sin emitir palabra alguna, pero se alejó cerrando mis piernas,
volvió a posicionarse sobre mi, su trasero quedó sobre mi polla y comenzó
a rozarnos moviendo sus caderas.
Últimamente estaba más atrevido lo que me encanta, pero pronto debo
darle una lección para que recuerde quien manda.
Tomé sus caderas para controlar el movimiento mientras llevaba mi boca
a su cuello.
—Si quieres jugar debes parar ahora— de mala gana detuvo los
movimientos y se levantó para salir de la tina.—Que pequeño más
impaciente— le sonreí burlón ganándome una mirada asesina.—Controla
esos ojitos si no quieres que te castigue— hizo un puchero y esperó que
saliera de la bañera para tenderle la mano y ayudarle.
Nos secamos superficialmente para tirar las toallas en el piso del baño al
salir del lugar, volvimos a la habitación, Tae se puso sobre la cama boca
arriba desnudo siguiéndome con una atenta mirada mientras yo me dirigía
al armario, saqué ropa interior y algo de ropa semi-formal para el
almuerzo.
—Saca el lubricante que está en la mesita de mi lado— ordené
acercándome a la cama, hizo lo que dije, quedando con el bote en las
manos.—Abre las piernas y prepárate para mi— hablé a centímetros de su
boca, no emitió sonido alguno.—Volveré en algunos minutos y más te vale
estar listo— mordí su labio y me alejé dejando la ropa a un lado de la
cama.2
Daddy Kink
Me dirigí a la habitación que se supone sería de Tae pero nunca fue, me
acerqué al gran mueble empotrado en la pared y saqué un vibrador negro
algo grande con su respectivo control negro.11
Hoy nos vamos a divertir.1
También fui al lugar donde había ropa para mi lindo novio, de vez en
cuando él sacaba ropa de aquí pero solo en casos de emergencias, busque
algo semi-formal salí con todas las cosas volviendo al cuarto.
Antes de entrar podía escuchar ligeros gemidos provenientes de la
melodiosa voz.
—¡Aah!...daddy!— al entrar pude ver como penetraba su brillante entrada,
gracias al lubricante, con dos dedos.1
Se retorcía tratando de profundizar los embistes de sus falanges, dejó su
cuello expuesto en el momento que sollozó e hizo su cabeza atrás.
Una imagen digna de pintar.
—Detente bebé— hablé poniéndome entre sus piernas tomando su mano
para quitarla de ese lugar y dejando todos los objetos en la mesa de
noche.
—¿Haremos el amor daddy?— puso esa maldita mirada inocente que sabe
que es mi debilidad.
Joder Jeon, no caigas.
—No pequeño— pude distinguir la duda en su expresión.—Pero haremos
un juego— sonrió con los ojos llenos de ilusión.
Definitivamente corrompiste a Kim TaeHyung.
Daddy Kink
—¿Qué es daddy?— se mantenía hundido en la cama con mis ojos fijos en
él y su esculpido cuerpo.
—Pondré un lindo juguetito aquí— roce con mi dedo su entrada expuesta,
provocando un gemido de su parte.—Y lo tendrás ahí hasta que yo
ordene— su rostro cambio a uno de vergüenza.7
—Pe-pero JungKook la comida con tus padres— se sonrojó.
—¿Cómo me llamaste?— lo di vuelta levantando sus caderas para darle un
par de nalgadas algo fuertes.
—Da-daddy— se autocorrigió.
—Así me gusta— recorrí su espina dorsal con besos y una que otra
succión.—Se un bebé bueno y has caso— no dejé que hablara, tomé el
juguete lubricandolo y metí la mitad en su entrada.
—¡Mgh...daddy!— sollozó tomando con fuerza las sabanas bajo su cuerpo.
—Avísame cuando sea demasiado bebé— terminé de introducirlo y volví a
ponerlo boca arriba ayudando a que se levantara.
Dejó salir un gemido tratando de caminar de forma normal con el objeto
en su interior. A los instantes me miró inseguro pero no dijo nada.
—Ahí tienes algo de ropa bebé— señalé su mesa de noche mientras me
vestía, él solo asintió y comenzó a ponerse las prendas.
Nuevamente le he acertado al conjunto.
Daddy Kink
Daddy Kink
—¿Co-cómo me veo?— preguntó con algo de incomodad.
Aún no viene la mejor parte.
—Como una obra de arte bebé, o sea, como siempre— me acerqué para
besar las comisuras de sus labios.
—Tu-tu no te quedas atrás amor— cruzó sus brazos por detrás mi cuello.
No es tan distinto de mi ropa diaria, pero si él lo decía. Al quedarme
admirándolo recordé que hoy conocería a mis padres.
—Bebé debo advertirte que mis padres son algo invasivos, si te incomodan
dime— advertí, sabía lo que podían hacer.
—No te preocupes cariño, tu mamá se escuchaba buena persona— dijo
con una sonrisa ya acostumbrándose al objeto en su interior.1
Besé su frente y me alejé para ver la hora, aprovechando de tomar el
control del vibrador sin que Tae lo notara.
—Ya son las 11:20, debemos ir saliendo para llegar a tiempo— tomé su
mano para salir de la habitación.
Bajamos a estacionamiento, nos subimos al auto y Tae aprovechó el
camino para llamar a sus tíos y responder mensajes, mientras tarareaba
algunas de las canciones que salían de los altavoces del auto proveniente
de mi celular.
Cuando noté que a mi novio le hacía muy feliz cantar fui descubriendo sus
artistas, géneros y canciones favoritas. De hecho gracias a él he
descubierto nueva música que me distrae bastante.
Daddy Kink
El largo camino estaba finalizando mientras sonaba Daechwita de Agust D
y el pequeño Kim movía su cabeza dando la impresión de que le dolería en
un par de horas, bueno, su cuello y otras partes de su cuerpo.22
El rubio tratada de disimular que había un objeto en su interior haciendo
movimientos suaves para que el vibrador no se volviera a acomodar y
provocara estragos en su interior.
Apenas detuve el auto frente al gran portón de color negro con
decoraciones doradas éste se abrió, dándome a entender que mis padres
estaban atentos, volví a avanzar.
—Wow— Tae hizo una pequeña o con sus labios.—No pensé que fueran
tan...— dejó las palabras en el aire al ver el basto terreno y la casona de
color ladrillo.
—¿Asquerosamente ricos? Sí, lo son— dije suavemente con una sonrisa
socarrona.2
—No es asqueroso si es por medio de su trabajo y esfuerzo Koo— habló
observando sorprendido la orilla de la entrada de autos llena de rosales
rojos y rosados.—Son hermosas— quitó la vista de la ventana para
mirarme con un brillo infantil en sus ojos.
—Lo es bebé— apenas frené frente a la casa tomé su mentón y lo acerqué a
mi.—Recuerda decirme si ya fue suficiente— hablaba tanto de mis padres,
como del objeto en su interior.
—Si daddy— me besó antes de abrir la puerta de su lado y salir del
vehículo.
Daddy Kink
Yo hice lo mismo, nos juntamos frente al auto y nos dirigimos a la puerta
principal, pero no alcanzamos ni a tocarla cuando mi madre abrió la
puerta.
—¡Hola cariño!— me abrazó como si no me hubiera visto hace años, solo
atiné a sobar su espalda.
—Hola ma— me reí, apenas se alejó de mi comenzó a mirar a Tae con una
gran sonrisa.—El es Kim TaeHyung, mi novio— tomé su mano pero mi
madre lo alejó de mi para abrazarlo igual que a mi.
—Hola señora Jeon— él si devolvió el abrazo como correspondía.
Por lo que sé la madre de Tae lo rechazó cuando supo acerca de su
sexualidad y lo que eligió para vivir, tiene mucho sentido que tomé estos
gestos de manera tan linda.3
—Hola Tae, es un placer conocerte y dime JanDi, señora me hace sentir
vieja— dijo al alejarse para después darme una mirada amenazante.—Y tu
jovencito, tienes mucho que explicarme— me ruboricé logrando que
suavizara su expresión.16
—¡Querida!— se escuchó un grito con la grave voz de mi padre desde
adentro.—¡No lo dejes entrar si no vino con el chico!— mi madre me dio
una mirada burlona, Tae trataba de no reírse y yo solo podía mantener
una mueca tratando de ocultar mi vergüenza.11
Esta será una larga tarde.
Daddy Kink
Parents
Esto fue una pésima idea.
Mi madre hablaba sobre mi vida de pequeño, contando cada ridiculez que
hice en esos años hasta mi adolescencia.3
Tae me miraba con ternura carcajeandose de vez en cuando mientras yo
estaba sonrojado a más no poder.2
Por suerte, o tal vez no tanta, la comida no demoró mucho en estar por lo
que nos sentamos yo a un lado de Tae y mamá frente a nosotros,
esperamos a mi papá para comenzar.
—¿Es él?— escuché un susurro que venía detrás de nosotros, me di vuelta
para ve a mi padre señalando al rubio.
Mi madre asintió.
—Hola— se puso a un lado de ella extendiendole la mano a mi novio.
—Hola señor Jeon— la recibió con una amable sonrisa.
—No me digas así, solo JunPyo— terminó de sentarse a un lado de
mamá.—Y tu jovencito ¿Cuándo pensabas contarnos esto?— su mirada
risueña se dirigió a mi mientras cada uno tomaba su tenedor.59
—Hm...yo...ah— nunca creí verme en esta situación así que no sé como
actuar, además de que los meses con Tae han logrado que me ablande.
Daddy Kink
—Koo siempre me habla de ustedes, pero aún no habíamos encontrado la
ocasión, yo estaba lleno de exámenes y él también— el lindo rubio a mi
lado salvó el incómodo silencio.
—Me alegra— mi madre le sonrió.—Espero no sonar metiche pero me
gustaría saber más de ti Tae—
—Estudio literatura en la misma universidad de JungKook, soy de Daegu
pero planeo hacer toda mi vida aquí— dijo alzando los hombros para
quitarle importancia.
—Que interesante carrera— asintió mi padre.—¿Cómo se conocieron
chicos?— al escuchar eso recuerdo la cena con los tíos de Kim, la
diferencia es que él si sabe manejarlo.
Sentí la mano de Tae deslizarse sobre la mía dándome confianza para que
hablara.
—Chocamos un día en la universidad y nos seguimos encontrando
casualmente por algunas semanas, digamos que lo invite a salir al
tiempo— claramente así ni habían pasado las cosas17
Los encuentros no eran tan casuales porque yo sabía parte de sus
horarios. Y no lo había invitado a salir, lo invite a ser mi baby boy, pero
terminé con un novio que es un ternura, algo aún mejor.4
—Se te nota muy cálido Tae— él se sonrojó.—¿Cómo hiciste para que el
frío Jeon se descongelara?— mi madre preguntó burlona.
Genial mamá, nótese el sarcasmo.2
—En realidad...— mis padres dejaron su comida de lado, al igual que yo,
para ponerle total atención.—Éñ es muy cariñoso cuando quiere, solo
hacia falta alguien que sacara ese lado— me miró con vergüenza.
Daddy Kink
Los mayores asintieron con una sonrisa ligera y continuaron con su
comida.
Terminamos el almuerzo en una conversasión más relajada, notaba a Tae
cómodo y en un ambiente seguro para él, adoro verlo así.
—Koo— escuché un susurro a mi lado y una fina mano en mi muslo.—Me
duele— lo mire con duda al principio, pero después recordé que tenía un
vibrador en su interior.
Se arrepentirá de haberme recordado.
—Aún no bebé— entrelace nuestras manos, mientras que con la otra tomé
el control en mi bolsillo y encendí el vibrador.
Tae me dio una mirada asesina asumiendo que tengo algo que ver con la
corriente en su interior.
—¿Te sientes bien Tae?— ambos volvimos a mirar hacia el frente por el
llamado de mamá.—Estás muy rojo— su expresión era de extrañeza.
—Si-si JanDi— trataba de no cerrar los ojos y formular alguna frase.
La contrario asintió y ambos mayores se levantaron para ir a buscar algo
de helado como postre.
—Jeon JungKook, apaga eso de inmediato— Tae hablaba entre jadeos.
—Bajame el tono Kim si no quieres que lo ponga al máximo— lo mire
amenazante.
—No te atreverías— habló desafiante.
—¿Quieres probarlo?— mi sonrisa era socarrona.
Daddy Kink
—Mejor no— cerró sus ojos y dejo salir un pequeño gemido aprovechando
que aún estábamos solos.1
A los segundos volvieron a aparecer mis padres con unos pocillos en las
manos, los repartieron y comenzamos a sacar cucharadas de cremoso
helado.
Siguieron las anécdotas, pero Tae estaba algo intranquilo y se removia
suavemente sobre la silla tratando de desquitar algo de las sensaciones en
su interior.
Decidí subir la potencia de las vibraciones provocando que el rubio se
atorara.
—¡¿Estás bien TaeHyung?!— preguntó mi padre alarmado, apague el
aparato en su interior mientras yo acariciaba su espalda.
—Si, ahora si— me dio una fea mirada mientras yo solo le sonreía.14
Volví a prender el objeto pero en un nivel mínimo, Tae se mordía el labio y
de vez en cuando salían jadeos casi imperceptibles de sus labios.
Cuando acabamos el postre mis padres fueron a dejar los trastes sucios.
—Daddy...ayúdame— aprovechó el momento a solas para susurrar en mi
oído mientras subía su manos por mi muslo hasta mi casi erección.
—¿Mi bebé está necesitado?— también lleve mi mano a su entrepierna que
estaba más que dura.—Dime lo que quieres pequeño— hice el agarre más
duro.
—Que daddy me folle ahora— mordió el lóbulo de mi oreja alejándose
apenas escuchó los pasos volviendo al comedor.
Joder, ya estoy duro.
Daddy Kink
—JungKook, podrías mostrarle la casa a Tae— habló mi madre
amablemente.
—Podrían quedarse aquí hoy, ya es tarde y tu habitación es lo
suficientemente grande— complementó mi padre.
Perfecto.
—Creo que estaría bien— me levanté dándole las gracias a mis padres por
la comida y le extendí la mano al rubio.
La recibió e hizo una reverencia a mis padres para comenzar a recorrer la
enorme casona.
—Daddy...— sentí que me tiro hacia un lado del pasillo.—Follame por
favor— tenía su espalda pegada a la pared, nuestras erección chocaban
mientras me besaba y lamia mi cuello.—Necesito que tu polla me llene— el
aparato seguía encendido pero en el mínimo.5
Escuché que la puerta principal estaba siendo cerrada entendiendo que
mis padres se habían ido, tomé en brazos al de piel canela y lo dirigí a mi
habitación de adolescencia que estaba al final del pasillo.
Su boca reposaba en mi cuello y movía sus caderas logrando que su
pomposo trasero rozara con mi erección.
No espero nada cuando entramos a la habitación cerrando la puerta con
llave para empotrarlo en ella.
—Ya no puedo más...— habló Tae suspirando.
Pude ver la lujuria en sus ojos, me invitaban a besarlo bruscamente, no me
pude negar. Al momento de corresponde el movimiento de mis labios
Daddy Kink
supe que lo haríamos duro en la casa de mis padres, no importaba nada y
el lindo rubio estaba fuera de si.
Lo llevé a la cama dejandolo sobre las sabanas verdosas de seda, su piel
resaltaba y sus expresiones no hacían más que pedirme más.
Quite su pantalón junto con su ropa interior rápidamente, tomé el control
del vibrador y subí la potencia mientras tocaba su polla.
—¡Daddy!— sollozaba en la cama debido a la sobre-estimulación.
Dejé de masturbarlo para desvestirme y terminar de sacar las prendas del
delicado cuerpo de Tae.
Me posicione de rodillas entres sus piernas dejando ver la entrada dilatada
con el objeto en el interior, volví a tomar el falo y saqué el juguete sin
previo aviso.
—¡Aaah!...daddy— me miro con algo de enojo pero cerro los ojos cuando
puse el objeto sobre su glande lubricado con pre-semen.
—¿Te gusta bebé?— seguía tocandolo mientras susurraba en su oído.
—Si-si daddy...me encanta— hundía su cabeza entre las sabanas y las
tomaba con tanta fuerza que sus nudillos se volvían blancos.—Me-me voy
a correr...— jadeo alejando su cuerpo de la cama buscando más contacto.
—Aún no pequeño— me alejé quitando todo tacto de su cuerpo, por lo que
me gane una mirada asesina.
—Daddy malo— hizo un puchero mientra llevaba la mano a su erección,
alcancé a tomar su muñeca mientras sacaba el sobre de lubricante de mi
pantalón.
Daddy Kink
—Pequeño travieso— volví a ponerme entre sus piernas tomando sus
muslos para que parte de ellos quedara sobre mi regazo.—Hoy lo haremos
muy duro bebé— abrí el paquete con mis dientes dejando que cayera
sobre mis manos.—Quiero que grites mi nombre— ordené mientras me
masturbaba.—No te guardes nada Tae— al sentir que ya estaba lo
suficientemente lubricado lo tomé de la cintura y alinee mi polla con su
entrada entrando bruscamente.
—¡Daddy!— gimio al sentirme tan profundo.
—No bebé— le di una nalgada para después tomarla con fuerza, me moví
buscando su punto y cuando gritó supe que toque su punto p.—Quiero
que grites mi nombre— besé sus labios para bajar por su quijada y cuello.6
Seguí moviendome tomando su cintura para que saltara sobre mi
haciendo las estocadas más profundas, sentía como sus paredes
abrazaban mi polla, era el paraíso.
—Mierda JungKook...me llenas tan bien...— le di otra nalgada
provocándole un sollozo.
—Los bebés buenos no dicen malas palabras TaeTae— susurre en su oído
sin parar las penetraciones.
—Hoy no quiero ser bueno Jeon— tomó mis hombros impulsandose para
hacer más duros los movimientos.
—Tu lo pediste Kim— tome sus caderas para sacar mi polla de su interior,
deje su pecho sobre la cama y alcé su lindo trasero rozando mi miembro
con la entrada muy abierta.2
Daddy Kink
Volví a penetrarlo con fuerza pegando mi pecho a su espalda mordiendo el
lóbulo de su oreja, su cuello, sus hombros y espalda, dejándole lindas
marcas rojizas que se harían violetas.
—Más JungKook...por favor— tomé su cabello para que quedara de perfil y
pudiera besarlo.
Salía casi por completo de él, dejando solo parte del glande en su interior
para hacer una estocada certera dando en su punto dulce.
Tomé su erección entre mis manos para estimularlo aún más, dejando su
cabello para agarrar su cuello color canela con poca de fuerza.
—¿Quién soy Tae?— gruñí en su oído.2
—¡Daddy!— movía sus caderas para que no existiera espacio alguno entre
nosotros.
—¿Qué más pequeño?— no solté su cuello e hice los movimiento más
rápidos siguiendo el mismo ritmo mientras lo masturbaba.2
—¡Novio!— no podía siquiera formular una pequeña frase.
—¿Me amas bebé?— su piel estaba perlada por el sudor, su aroma dulce
llenaba la habitación y sentía como sus paredes apretaban cada vez más
mi erección.1
—¡Si-si mucho!— sus ojos de mantenían cerrados tratando de absorber las
sensaciones.—Amor...me corro— apenas habló sentí su semen en mi mano
mientras se estremecía.
—Te amo— gemí con la voz agravada en su oído al eyacular en su interior.
Espere unos segundos, Tae abrió los ojitos y salí de su interior con
cuidado.
Daddy Kink
Se desplomó en la cama, tomé su cuerpo como si fuera una princesa para
dejarlo bajo las sabanas, fui a buscar toallas humedad para limpiarnos a
ambos, al terminar las deje en la mesita de noche y me puse frente a él,
pasando mi brazo bajo su cabeza protegiéndolo con mi pecho.
—Koo— escuché la débil voz de Tae.—Mis caderas— alzó el rostro
achinando los ojos haciendo una mirada acusatoria.—Me vengare— al
finalizar volvió a esconder su rostro en mi pecho.
—Claro bebé— besé su cabello haciendo burla de su amenaza.—Te amo
cariño— susurre antes de cerrar los ojos para dormir.11
—Te amo Kookie— escuché en mi cuando Tae acomodó su mentón en mi
hombro.
Nuestras respiraciones se amenizaron en un ambiente amoroso y
relajado.+
Una atmósfera llena de Tae.
Daddy Kink
Say so
¿Por qué no puedo moverme?8
Supe que aún era de noche al notar que la oscuridad cubría la habitación,
Tae no estaba a mi lado, me quise levantar para ir a buscarlo pero mis
brazos estaban atados sobre mi cabeza en la cómoda de la cama.17
-¡¿Pero qué mier...-
-¿Qué pasa daddy?- distingui la voz de Kim a la distancia.
Vi como las luces se encendían, Tae estaba a los pies de la cama con una
de mis camisetas cubriendo parte de sus muslos.
Tiré de las ataduras mirando al rubio, éste tenía una sonrisa burlesca, mi
mente se puso a trabajar.
-TaeHyung sueltame- ahora me resulta obvio que él me hizo esto.
-Dime como corresponde amor- comenzó a deslizar sus manos por la
cama quedando con su trasero alzado y su rostro acariciando mi polla.
Me di cuenta de que estaba desnudo, atado y sin nada de control en la
situación.4
Jodido Kim.
-No estoy jugando- mi mirada amenazante chocaba con sus ojos
inocentes.3
Daddy Kink
-Pues yo si daddy- besó mi glande y tomó con sus manos mis testículos.-
Me duele mucho el trasero por tu culpa- mordió con poca fuerza la punta,
gracias a eso mi erección creció de 0 a 100.-Debo castigarte por ser un
daddy malo- lamió el pre-semen y acarició con suavidad mis testículos.
Mierda, mierda, mierda.
-Bebé, te lo advierto...-- lamió todo mi falo y siguió con sus manos más
abajo.
-Te escucho daddy- ahora sus ojos me desafiaban.
-Te estas ga-ganando el castigo de tu vida...- no pude terminar bien la
oración cuando sentí la humeda cavidad abrazando mi polla.
-Si claro- habló con mi miembro en su mejilla y volvió a introducirlo en su
boca.
Se movía con torpeza tomando toda mi erección, la punta chocaba son su
garganta y sus labios rozaban la base, nunca en la jodida vida me habría
imaginado estar así.
-Be-bebé...sigue así- moví las caderas hacia arriba para llegar aún más
profundo.
-Hoy no haremos lo que daddy quiera- tomó con sus largos dedos el falo y
se puso de rodillas.-¿Cómo se siente amor?- se mordía los labios rojizos
viendo como el pre-semen chorreaba por el glande.-Responde daddy- sus
manos se movían con dureza, yo fingía estocadas para hacer el roce aún
más placentero.
-Mu-muy rico bebé- suspire entrecortado.
Daddy Kink
Dejó de tocar mi polla para sacar la única prenda que lo cubría, su
erección llegaba casi a su ombligo, estaba hinchada y con la punta
brillante por la viscosidad transparente, su piel canela perlada por el
sudor, su cabello despeinado y sus ojos sumidos en la lujuria.
Una jodida obra de arte.
-Daddy- su voz salió como un gemido cuando rozó su propio miembro,
nuestros ojos chocaron provocando tensión en mi parte baja.-¿Me amas?-
sonaba inocente mientras seguía con sus manos en ambas erecciones.
-Si-si cariño...- tiré mi cabeza hacia atrás tratando de absorber las
sensaciones.
Soltó su polla para tomar un pequeño sobre que estaba a un lado de su
cuerpo, lo abrió dejando casi todo en sus falanjes, dejó de atender mi
miembro y junto ambas manos esparciendo el lubricante.
-¿Quieres que te suelte daddy?- volvió a masturbarme, se acomodó
abriendo las piernas frente a mi dejando ver su entrada sin soltar mi polla.
-Quiero tocarte- quién diría
que Jeon Jodidos JungKook estaría suplicando que lo desataran.
-Aún no amor- me dio una sonrisa burlesca. Pude ver como introducía un
dedo en su estrechez.-Mgh...daddy- cerró los ojos y metió otra, el ritmo de
las auto-penetraciones y su mano en mi erección era el mismo.
-Jo-joder bebé...- sentía la tensión crecer en mi vientre.
-No daddy- tomó la base de mi erección para evitar que eyaculara, lo miré
amenazante.-Cuidado con esos ojos- salió una sonrisa juguetona de sus
labios.
Daddy Kink
Seguía con sus falanges al interior gimiendo para mi y podría haberme
corrido con esa sola imagen pero su tacto me lo impedía.
-TaeHyung basta...- tiraba de las ataduras quería tocarlo y follarlo de una
vez por todas.
-¿Qu-qué quieres daddy?- gimió penetrándose duramente.
-Sueltame- traté de seguir firme.
-¿Qué quieres JungKook?- sacó los dedos de su interior.-Dilo daddy- se
puso a horcajadas sobre mi dejando mi polla entre sus nalgas mientras
lamia sus dedos.
-Quiero follarte- no aguantaba más, todo era sumamente caliente, el
ambiente, mi novio, como nuestras pieles se rozaban.
Ahora si que no se podrá sentar por semanas.
Tae no dijo nada, a los segundos tomó mi erección y la alineó con la
entrada ya dilatada por sus falanges.
-Amo tu polla daddy- bajó lentamente sintiendo como sus paredes
abrazaban mi falo.-Me-me llenas tan bien...- alzó sus caderas para seguir
con movimientos frenéticos posando sus menos en mi pecho para no
perder el equilibrio.
Quería tomar sus caderas, marcarlo, darle nalgadas, besarlo, pero no
podía porque esta atado.
Odio esto.
Lo que si puedo hacer es mover mi pelvis provocando estocadas más
profundas, Tae gemía cada vez que tocaba su punto al momento que mi
base chocaba con su entrada.6
Daddy Kink
-Bebé...- gemí con tono grave cuando chocó nuestros pechos para lamer y
succionar mi cuello.
Al mismo tiempo rozó sus delicadas manos por los músculos de mis brazos
hasta las muñecas para desatar la suave tela que me retenía.
-No me rompas Jeon- susurró risueño en mi oído mordiendo el lóbulo para
dejarme por fin libre.
-Te lo advertí TaeHyung- tomé sus caderas con fuerza para alejar nuestras
cuerpos.-Ahora te aguantas bebé- nos di vuelta y lo dejé con el pecho
pegado a las sabanas, conmigo arrodillado detrás de él.
Lo penetré con fuerza acertando en su punto p logrando sollozos del lindo
rubio, pegué mi pecho a su espalda y tomé su nuca con una mano para
que su rostro se mantuviera fijo en la cama.
-¡Mierda daddy!- Kim estaba fuera de si mismo, le di una nalgada y agarré
con fuerza la piel canela.
-Estás siendo un bebé muy malo- las estocadas eran duras, mis dedos
fueron a su cabello y alcé nuestros cuerpo para quedar ambos de rodillas,
mi mano libre se movió a su polla latente.-¿Sabes lo que le pasa a los
bebés malos?- susurré en un tono firme.
-Se-se les cas-castiga- sollozó gracias al fuerte agarré que ejercí en su
erección.-Da-daddy me voy a...- no deje que terminara, saqué mi polla de
su interior y deje de masturbarlo.
-Más te vale no correrte- hablé en su oído y me puse frente a él.-Primero
tomaras la leche de daddy, bebé- tomé mi erección viendo al lindo chico
de piel canela con los ojos oscurecidos y una sonrisa traviesa.
Daddy Kink
-Como daddy ordene- se puso a la altura de mi miembro mientras alzaba
su trasero.
Se lo metió por completo a la boca sin caricias ni lamidas previas, llevé mi
mano a su cabello tirando de las suaves hebras claras para volver a tocar
las paredes de su garganta.
-Me encanta follar tu boquita- moví las caderas penetrando la húmeda
cavidad, sentí unas vibraciones cuando tuvo arcadas al no dejar que
tomara respiro.-Trágate toda la leche de daddy, amor- dicho eso dejé que
se apartara de mi polla, Tae dejó su lengua expuesta y tomó mi falo
logrando que todo el semen cayera en ella.
-Daddy...- llamó mi atención aún con mi miembro entre sus dedos.-¿Puedo
correrme ahora?- nuevamente se puso a mi altura, pasó sus brazos por
detrás de mi cuello.-Por favor- susurró en mis labios.
No dije nada, solo lo recosté sobre la cama, mi polla volvió a estar erecta
por completo al ver a Kim tan inocente al ocultar sus perversas
intenciones.
Nos besábamos mientras entraba en él y lo masturbaba, el sobre-estimulo
lograba que Tae alzara sus caderas recibiéndome perfectamente. No duró
mucho debido al rato que su cuerpo llevaba esperando su liberación.
Espesos chorros blanquecinos cubrían nuestros estómagos, mi bebé
trataba de recuperar la respiración mientras yo me daba vuelta para que
quedara en mi regazo, aún con mi polla en su interior, recostado en mi
pecho.
-Te amo Koo- escuché un último susurró de parte de Tae.
Daddy Kink
-Te amo TaeTae- dije en voz baja notando como una débil luz traspasaba
las cortinas.
¿En qué momento amaneció?1
Me quedé con ese pensamiento rondando cuando decidí salir de mi lindo
chico porque mañana le dolería aún más, aproveché de tomar mi camiseta
para ponerla en el delicado cuerpo acanelado con cuidado de que no
despertara.
Vi la hora en mi móvil.
¡¿7 am?!
No pudo dormirme, así que soló acaricie el delicado cabello contrario
dejando pasar los segundas, minutos y horas.
Al rato de estar despierto sentí como la puerta principal se habría y supe
que mis padres habían llegado, no sé donde jodidos se habían metido,
pero agradezco que nos hayan dejado solos.1
Tomé mi celular para pasar el tiempo mientras disfrutaba de la suave
respiración de Tae, me metí a instagram, gracias a mi novio ahora tenía
esa red social, cuando me aburrí entré a mi galería y se me ocurrió una
maravillosa idea.
Fotografiar a mi bebé.
Me acomode en la cama cuidadosamente para obtener la foto más tierna
que he visto.
Daddy Kink
17
Travel
Nuestro primer viaje juntos.
Había llegado el día de ir a Daegu.
Para mi sorpresa YoonGi también es originario de esa ciudad e iría con
JiMin, por lo que Tae les ofreció alojo pero lo rechazaron ya que sus padres
si aceptan su relación y como cualquiera dentro de sus cabales aman a
Park.4
Lo que si aceptaron es ir en el mismo vehículo, de cierta forma sería como
un viaje familiar.
Ellos son mi familia.
Además es una buena idea para repartir mejor los turnos de conducción.
—¡Chicos!— escuché la voz de Jin a la distancia, ya habíamos cargado el
auto de Min, decidimos ir en él porque es más grande.
Me quedé solo fuera del hogar de los Kim deseando que todo salga bien.
Me tiene particularmente preocupado la reacción de mi bebé en caso de
que sus padres, nuevamente, demuestren odio hacia él, hacia mi y hacia
nosotros como pareja.
—¡Ya vamos!— gritó el rubio acercándose.—¿Por qué tan solito amor?—
preguntó frente a mi dirigiendo sus manos al cabello de mi nuca para
acariciarlo.
Daddy Kink
—Estaba pensando— mi tono era reflexivo.
—¿En qué?— hizo su rostro a un lado viéndose más tierno de lo normal.
—En ti, como siempre en realidad— pase mis manos por sus caderas para
pegar nuestros cuerpos totalmente.
—Espero que no hayan sido cosas sucias eh— nuestras narices rozaban
tiernamente.4
—¡Hasta cuando los tendré que separar!— la voz del de cabello blanco se
escuchó a las espaldas de Tae.
—Jodido Min— maldije mientras alejaba un poco a mi novio para tomarlo
de la cintura.—¿Ya están todos adentro?— pregunte con una tranquilidad
fingida.
—Exactamente, SeokJin quiere decirnos algo— su semblante era serio.—
Más les vale entrar ahora, si no yo mismo los arrastrare— amenazó
mientras se giraba volviendo al interior de la casa.
—Vamos Koo— Kim me dio una sonrisa completo al momento de tirar mi
mano para que ingresaramos al lugar.
Para decirlo de alguna forma el interior de la vivienda estaba hecho un
desastre.
La cocina estaba rodeada de trates sucios debido a que los tíos de Tae
decidieron prepararnos una gran cantidad de snacks para el viaje, el living
tenía ropa por todos lados porque mi bebé decidió sacar ciertas cosas a
último minuto, además estaban nuestras mochilas para llevar cosas
personales como nuestros documentos, entre otros.
Daddy Kink
—JungKook ¿Pasa algo?— mire con duda a JiMin por la pregunta que me
había hecho.—Es que tienes cara de asco— se río en mi rostro cuando me
sonroje.
Jodido compulsivo.
—Minnie lo que pasa es que Jeon es obsesivo con el orden— TaeHyung se
río al verme aún más ruborizado.—Oh eso es nuevo cariño— acarició mis
mejillas rojas.
—Hm— NamJoon aclaró su garganta logrando que todos prestaramos
atención.
—Chicos sientense que esto da para largo— habló el mayor de todos con
una pequeña sonrisa.
La pareja Min-Park se sentó en el sillón principal, con mi rubio decidimos
sentarnos en el suelo frente a la mesita llena de comida y sus tíos se
sentaron en el pequeño sillón, Jin en el mueble en sí y Nam en el brazo del
objeto.
—¿Llevan todo?— preguntó Joon, todos asentimos.
Esto es algo gracioso, a pesar de que nos lleváramos pocos años aún nos
trataban como niños, esto se explica claramente porque son más maduros
y estables que nosotros.
Aunque en un principio me parecía una estupidez y conmigo no lo hacían,
ahora me parece algo destacable, se hacen cargo de chicos que no tienen
nada que ver con ellos, exceptuando a Tae, porque saben algo más de la
vida, dan lo que ellos no tuvieron a nuestra edad, apoyo y cariño
incondicional.
Daddy Kink
—Chicos esperamos que tengan un buen viaje, saben que estaremos aquí
en caso de cualquier cosa— habló Jin seriamente.—JungKook— su mirada
se dirigió hacia mi con una expresión más relajada.—Espero que los padres
de Tae los entiendan y acepten, pero si no es así no dejen que les afecte y
por favor cuídalo, sabes que el tema es bastante sensible— sus ojos
mostraban ternura al ver al menor de los Kim.
Al rubio se le tiñeron las mejillas de rosa y se escondió en mi cuello.
—Gracias Jin, por todo— dije levantandome con TaeHyung entre mis
brazos.
—Ahora ustedes dos, saben que las puertas también están abiertas— miró
a YoonGi y a JiMin.—Minnie, cuida a Min por favor— finalizó Nam con una
sonrisa que mostraba sus hoyuelos.
—Tranquilo, me encargaré de él— respondió Park riendo en la cara del peli
blanco mientras éste lo miraba amenazante.
—Ahora deberíamos irnos para almorzar allá— habló Tae a mi lado.—O al
menos antes de que YoonGi mate a Minnie— dijo entre dientes al
momento de ir por su mochila.
Todos comenzaron a levantarse para buscar sus cosas.
Nos dirigimos al vehículo con nuestras pertenencias y los snacks que
prepararon los mayores.
El primer turno de conducir me tocó a mi, así que subí al asiento del
conductor y Tae al del copiloto mientras la otra pareja se acomodaba en la
parte trasera del auto.
—¿A nadie se le queda nada?— volvió a preguntar el rubio por última vez.
Daddy Kink
Todos respondimos que no, encendí el motor y nos despedimos entre
gritos de los tíos de mi novio.
Dos semanas solo con mi bebé.
El viaje es tranquilo, el camino no es peligroso, Kim va poniendo canciones
a su antojo mientras JiMin canta con él a todo pulmón y Min duerme
plácidamente como si no hubiera una especie de concierto en el auto.3
Después de varios minutos ambos se cansaron, TaeHyung cambió las
canciones enérgicas por unas más lentas, algo tristes para ser sincero, él
miraba por la ventana y de vez en cuando observaba mi perfil, no podía
despegar la vista de la carretera pero cada vez que lo hacía le sonreía para
que supiera que lo había pillado.
La atmósfera al interior del vehículo era calmada, se podían escuchar los
bajos ronquidos de los dos chicos en los asientos traseros dando a
entender que ambos habían caído rendidos.
Parecía que no existía el tiempo.
Llamó mi atención el sonido que salía por los parlantes, la canción partía
con un suave instrumento de cuerdas y la voz era muy conmovedora.
Esta canción la he escuchado.
—Bebé— hablé para obtener la mirada de Tae.
—¿Qué amor?— respondió llevando sus delicados dedos a mi cabello.
—¿Esta canción es de la película que vimos el otro día?— gracias al rubio
mi amor por las películas a aumentado exponencialmente.
Él veía todo de maneras tan distintas, de vez en cuando me parecían
incorrectas sus interpretación lo que nos llevaba a largas discusiones
Daddy Kink
sumamente interesantes. Pero cuando su punto de vista era totalmente
otro que ni siquiera había pasado por mi mente me entretenía escuchando
como expandía sus pensamientos.
Lo mismo con la literatura y el arte en general, él me abre tantos mundos
de diversas maneras y sin siquiera intentarlo, el arte lo llena totalmente.
Porque él es arte.
—Si cariño es de Call me by your name— asintió para después tararear la
música.21
...River of unhappiness
Hold your hands upon my head
'Til I breathe my last breath...9
La letra me golpeó de una manera que no puedo expresar, simplemente la
sentí en mi corazón, las palabras estrujaron ese órgano de una manera
bastante desagradable, casi dolorosa a decir verdad.
La canción acabó y su tacto siguió en mi cabello, puso otra para continuar
con la atmósfera del auto, haciendo el viaje bastante agradable.
Noté que ya había pasado el tiempo para cambiar de conductor, para mi
suerte a mitad de camino se encontraba una gasolinera y YoonGi ya había
despertado, porque de seguro si yo hubiera tenido que despertarlo, él no
dudaría ni un segundo en asesinarme.
—Amor— llamé al chico a mi lado que recién había cerrado sus bellos ojos
para tomar una siesta.
—Mgh...— hizo el pequeño ruido para que supiera que me está
escuchando.
Daddy Kink
—¿No quieres ir al baño?— susurre en su oído ya sin el cinturón mientras
JiMin y Min salían del auto para estirar las piernas.
—Ñaa— se dio vuelta para acomodarse y dormir.
—Bebé— hablé en voz baja a sus espaldas logrando que levantara su
rostro y lo girara para mirarme con los ojos apenas abiertos.—Debemos
cambiarnos de lugar— le di una sonrisa tierna.
Hizo un puchero, volvió su rostro hacia el frente y se un hizo ovillo en el
asiento. Me baje del vehículo dirigiéndome a su lado, abrí la puerta
tomándolo como un koala para moverlo a la cabina trasera.
Lo deje delicadamente para abrir la otra puerta y sentarme a su lado, volví
a tomar su cuerpo para dejarlo en mi regazo, sus labios rozaban con mi
cuello.8
Siempre será mi pequeño.
Saqué algunos de los snack que Jin nos había hecho, realmente no tengo
hambre pero se ven tentadores y el tío de Tae cocina muy bien.
—Daddy— escuché el susurro apenas saqué un poco de la comida.
—¿Qué cariño?— pregunté mientras alzaba su rostro quedando frente a
frente con el refrigerio como obstáculo.
—Alimentame— ordenó con una tierna voz.
—Bájame el tonito— advertí con la mirada divertida.3
—Daddy, por favor dame de comer— hizo un puchero.
No dije nada y dirigí la comida a su boca, estuvimos así hasta que Park y
Min volvieron al vehículo.
Daddy Kink
Al momento de entrar le ofrecí las llaves al peli blanco, éste las aceptó de
inmediato, baje al rubio de mi cuerpo dejándolo a mi lado para que
apoyara su rostro en mi hombro, pase el cinturón por su cuerpo e hice lo
mismo con el mío.
YoonGi prendió el motor dando continuación al viaje, aún el ambiente era
tranquilo por lo que Kim y yo nos quedamos dormidos.1
Gracias a esto no nos dimos cuenta cuando llegamos a Daegu.
Ambos despertamos al sentir como el auto se detenía, JiMin nos avisó que
ya estábamos en la casa que sería nuestro nido de amor por estas
semanas. Decidimos almorzar todos juntos, ya que, como habíamos
planeado, llegamos a las 2 de la tarde, por lo que nos comimos
prácticamente todo lo que nos preparó Jin.
Al terminar la pareja nos ayudó a bajar las maletas y bolsos que nos
pertenecían.
—TeTe, llama cualquier cosa, si este tipo hace algo y no quieres verlo ya
sabes donde vivo— dijo Mim como si no estuviera justo a su lado.7
—No te preocupes Yoonie, estaré bien— río Tae entrelazando nuestras
manos.
—Lo lamento JungKook— Park palmeó mi hombro.—Nos vemos chicos—
se despidió con la mano de nosotros.
—Más te vale comportarte Jeon— el peli blanco me amenazó por última
vez y siguió a su novio hasta la salida.
Mire a Kim algo asustado, creí que las advertencias habían quedado en el
pasado, pero al parecer al estar alejados por varios días la sobreprotección
de YoonGi aumentaba en bastantes niveles.
Daddy Kink
Me parece totalmente respetable.
El rubio tomó su mochila y maleta dirigiéndose a una puerta al final del
pasillo. La casa era bastante grande como para dos personas, a pesar de
eso tenía un aspecto hogareño de colores terracota, con varias
habitaciones y solo un piso, perfectamente ordenada pero sin verse
impersonal.
Después del pequeño análisis que hice mentalmente también tomé mis
pertenencias para seguir al rubio.
Al entrar vi una gran cama tamaño matrimonial cubierta de sabanas
amarillo pastel combinando con la pared color ladrillo, era una habitación
espaciosa con uno que otro cuadro y una gran ventana que daba al jardín
cubierto de flores.
Después de dejar mis cosas en el suelo sentí como desde atrás unos brazos
rodeaban mi cintura.
—¿Te gusta daddy?— Tae utilizó su tono inocente.
—Es muy bonita bebé— me gire para poder observar sus delicadas
facciones.
—Daddy— susurró bajando la mirada.
—Dime cariño— tomé su mentón y alcé su rostro.
—¿Podemos jugar?— su pregunta me descolocó de una buena manera.
—¿A qué quieres jugar?— tomé sus caderas para acercar nuestros cuerpos,
en tanto Tae dejó sus manos en mi pecho.1
—Quiero mostrarte algo— se sonrojó ligeramente.5
Daddy Kink
Comenzó a acercar su rostro al mío moviendo sus ojos desde los míos
hasta mis labios, cuando la distancia fue casi nula lamió mis belfos para
después besarme lentamente.1
Correspondí llevando mis manos a su trasero tomándolo con fuerza
rozando nuestras crecientes erecciones por sobre la ropa, mientras él me
apegaba más a sí mismo con sus manos en mi cuello.
—Bebé...— cuando tuvimos que recuperar el aire llamé su atención.—
Muéstrale lo que compraste a daddy— le di una suave nalgada para
después soltar su cuerpo.
El rubio tomó su mochila y la llevó al baño, entre tanto saqué mis prendas
para quedar solo en ropa interior sentándome en la cama a su espera.5
Ha pasado tiempo.
Eran días sin sexo, ya que estuvimos demasiado ocupados con el cierre del
semestre y la organización del viaje, además, mi preocupación por su
tristeza me tenía alerta día a día, por lo que dejé de lado lo sexual para
concentrarme en mimarlo apenas pudiera.
Eso no quiere decir que no lo desee como el único ser que puede alimentar
mi hambre de sexo porque lo es.
—Daddy— salí de mis pensamientos alzando la mirada hacia el piel canela.
Creo que estoy en el paraís.o
—Be-bebé— traía puesta una falda azul cielo que apenas cubría su trasero
y un top del mismo color bastante ajustada que decía Angel en el medio.24
—¿Te gusta daddy?— preguntó mientras se acercaba a mi.—¿Amor?—
preguntó al no obtener respuesta.
Daddy Kink
—Bebé te ves maravilloso— me levanté quedando a pocos centímetros de
él.—Me encanta— acaricie su rostro con la mano derecha mientras mi
izquierda estaba en su trasero, por lo que pude notar que no llevaba
bóxer.
—Mgh...daddy— jadeó cuando toqué la piel bajo la falda, tomó los
falanges que estaban en su mentón y los metió en su boca dándome una
mirada inocente.—Quiero pedirte algo— susurró en mis labios apenas sacó
mis dedos de su cavidad.
—Dime pequeño— nuestras respiraciones se mezclaban.
—Háblame sucio daddy— su mirada era totalmente oscura.31
No pude contenerme más, lo besé exigente, mordí su belfo inferior para
que abriera su boca e introducir mi lengua para jugar con la suya.
Bajé mis labios a su cuello para hacerle lindas marcas rojizas mientras mis
manos agarraban su trasero con fuerza.
—¿Qué quieres bebé?— susurre en su oído para después morder el lóbulo
de su oreja.
—To-tócame daddy— sus falanges se dirigieron a mi erección sumamente
dura, el único obstáculo era la tela de mi ropa interior.
Subí su falda para tocar la totalidad de su pomposidad, su polla alzaba
ligeramente la tela por delante. Al sentir su miembro lleve una de mis
manos a su glande, mi pulgar rozaba la hendidura mientras mordía su
cuello y él tironeaba mi cabello.1
—Pequeño me pones tanto— dije en su cuello masturbandolo lentamente.
—Mgh...más daddy— echó su cabeza hacia atrás disfrutando del tacto.1
Daddy Kink
—Siéntate en la cama— ordené dándole una nalgada lo suficientemente
dura como para enrojecer su piel.
Siguió la instrucción de inmediato quedando a la orilla de la cama, quité
mi ropa interior para ponerme frente a él.
—¿Daddy puedo tocarlo?— alzó los ojos casi tocando mi erección que
rozaba mi ombligo.—¿Por favor?— volvió a preguntar poniéndose de
rodillas, quedando con sus tobillos a los lados de sus caderas.
—Hazlo bebé— tomé su mentón para darle una mirada a sus labios
hinchados y a sus ojos llenos de lujuria.
A los segundos tomó mi miembro con ambas manos para lamer la
hendidura de la punta, las movía aumentando el ritmo mientras
succionaba el glande.
Tomé sus muñecas para quitarlas de mi polla, las retuve con una mano y
con la otra guiaba los movimientos de su cabeza frenéticamente hasta
sentir como llegaba a su garganta.
Solté sus muñecas, las posó en mis muslos para sacar mi miembro de su
boca.
—Da-ddy— se levantó quedando su rostro frente al mío.—¿Lo hago bien?—
llevó su falanges nuevamente a mi erección.
En lugar de responder tomé sus finas hebras para rozar nuestras frentes,
logrando que el agarre de su mano se hiciera duro.
—¿Me estás provocando Kim?— nuestros ojos chocaban directamente.—
Responde— tire con algo de fuerza su cabello.
Daddy Kink
—Si-si daddy— soltó mi polla para tomar mi mano libre y llevarla a la
suya.—Quiero que daddy me castigue— gimió cuando moví mi mano en su
falo.
—¿Quieres que te folle duro bebé?— con mis dedos tomaba el pre-semen
que su glande dejaba salir.
—¡Por favor!— sollozó cuando solté su cabello y agarré una de sus nalgas.
—Entonces debes ser paciente cariño— lamí sus labios hinchados gracias a
las mordidas.—¿Te portarás bien pequeño?— pregunté moviendo mi
mano con dureza sintiendo como se ponía aún más dura su entrepierna, la
tela de la falda rozaba su polla generando más fricción.
Sus pezones se notaban bajo el top, cerraba sus ojos moviendo sus
caderas fingiendo penetraciones, el sudor perlaba ligeramente su piel y el
color de la ropa la resaltaba.
—Sa-sacame esto daddy...— trataba de alcanzar el cierre de la prenda
superior.
Tomé el ziper para bajarlo ayudándolo para quitarlo de su cuerpo, ya sin el
top pasó las manos por mi cuello y la mía volvió a su nalga.
Bajé mi boca para morder sus pezones y marcar su pecho sin duda alguna,
amo el contraste rojizo-morado con su piel canela.
Es simplemente encantador.
—Sabes tan bien bebé— bajé por su abdomen casi marcado subiendo la
falda.—Ni te atrevas a tomar mi cabeza— advertí arrodillándome para
lamer su polla por completo.
Daddy Kink
—¿Y qu-qué si lo ha-go?— sus palabras salieron entrecortadas cuando lo
metí a mi boca.
Sentí el ligero roce de sus manos en mi cabello, alcancé a tomar sus manos
e impedir el tacto.
—Te partiré en dos Kim— me levanté tirando de su muñeca para que se
bajara de la cama.—Tu lo quisiste así— susurré en su oído alejándonos del
centro de la habitación.
Lo llevé a la pared que estaba frente a la cama, pegué su delicado cuerpo a
ella, separé sus piernas y tiré sus caderas hacia atrás dejando parte de su
pecho y rostro en la lisa muralla.
—El lu-bricante está en mi mo-mochila— gimió con mis dedos rozando su
entrada y mi pecho en su espalda.
—Tengo una mejor idea bebé— mordí su cuello y llevé tres de mis dedos a
su boca metiendolos sin cuidado alguno.
Quiere jugar, vamos a jugar.
Los lamía y succionaba con fuerza dejando que saliera algo de saliva por la
comisura de sus labios, su trasero rozó intencionalmente mi polla que
goteaba pre-semen al ver al rubio sonrojado y totalmente sumiso.
Cuando sentí mis falanges lo suficientemente lubricados los saqué de su
cavidad, me arrodille quedando a la altura de su trasero, quite la pequeña
falda, separé su nalgas y lamí la entrada palpitante debido a la excitación.
—¡Aah daddy!— gimió apegándose a mi rostro.
Daddy Kink
Introduje mi lengua ensalivando su interior mientras le daba una
placentera sensación, su cuerpo tembló e intentó cerrar las piernas lo cual
no permití reteniendolas con mis manos.
Al sentir algo más de presión por parte de sus paredes decidí pararme e
introducir dos dedos bruscamente.
—¿Te gusta como te follan mis dedos cariño?— susurré volviendo a pegar
nuestros cuerpos.—Contesta TaeHyung— gruñí en su oído haciendo el
vaivén de mi mano más rápido y proporcionándole una nalgada.
—¡Me encanta!— sollozó moviendo sus caderas en dirección contraria a
mis dedos para hacer ls estocadas más profundas.
—Masturbame bebé— ahablé en su cuello guiando su mano a mi polla.1
Sus dedos repetían el ritmo de los míos en su interior, nuestras pieles
brillaban, se escuchaban los sonidos húmedos que generaban un
ambiente sumamente caliente, el rubio sollozaba mientras yo gemía
profundamente en su oído.
—Ma-más daddy...por favor— jadeó apoyando su cabeza en mi hombro
entregándose al placer.
Saqué mis falanges de su interior, alejé su mano de mi polla para alinearla
con su entrada.
—¿Esto quieres pequeño?— tomé su cuello con algo de fuerza acercando
mi rostro a su perfil al mismo tiempo que mi glande rozaba su pequeño
agujero.
—¡Si-si daddy!— llevó sus manos a la pared para no caer gracias al temblor
de sus piernas.
Daddy Kink
—Quiero escucharte bebé— hablé penetrándolo inmediatamente.3
Tae sollozó alzando las caderas mientras movía las mías hacia atrás y
chocandolas provocando fuertes golpes entre nuestros cuerpos.
—¡A-ahí ahí!— supe que toqué su punto dulce al escucharlo sollozar.
Seguí con las certeras estocadas, una de mis manos se dirigió a su cadera
para tomarla dejando mis dedos marcados mientras con la otra tomé su
mandíbula para ver su perfil.
—¿De qui-en eres be-bé?— jadee exigente sintiendo como sus paredes me
abrazaban perfectamente.
—¡De daddy!— gimió llevando su mano a mi cabello tirándolo
suavemente.
—Di mi nombre pequeño— susurré en sus labios.
—¡JUNG-KOOK!— mi agarré seguía en su rostro mientras sollozaba.3
—Abre tu linda boquita— llevé mi mano de su cadera a su polla para
masturbarlo.
Hizo caso dejando sus labios separados, acerqué mi boca y deje caer una
gran cantidad de saliva en su cavidad mientras hacía más duro en agarre
en su mandíbula, al finalizar tomé sus belfos con fuerza mordiéndolos
para retener sus gritos.57
—¡Mierda si-si!— gimió con lágrimas cayendo por su sonrojado rostro
deformado debido a las expresiones de placer.
Nos movíamos sin control alguno, sentía la presión de su interior, los
jalones de mi cabello, nuestros cuerpos deslizándose gracias a los bruscos
Daddy Kink
movimientos, el rubio ponía sus ojos en blanco mientras lo masturbaba
con su prpio pre-semen.
—Quie-ro verte cuando te corres— dije para después salir de él ganando
un gruñido de su parte y tomándolo como un bebé, ahora pegando su
espalda a la pared y entrelazando sus piernas en mi cintura.1
Pasó su mano por mi polla para introducirla en su interior, se apoyaba en
mis hombros para alzar su cuerpo y autopenetrarse con dureza, atrapé sus
caderas para ayudarlo en sus erráticos movimientos.
Puso su rostro en mi cuello lamiendo, succionando y mordiéndolo
enseguida, lo hacía con la suficiente fuerza como para dejar profundas
marcas moradas, nuevamente dirigí una mano a su hinchada erección
para estimularlo aún más.
—Da-daddy...— jadeó en mi cuello.
—¿Qué bebé?— alcé su mentón mientras seguía con las duras estocadas.
—¿Me-me pue-do correr?— sus palabras no concordaban para nada con su
expresión sumamente erótica que provocó un tirón en mi vientre.
Joder TaeHyung.
—Si-si cariño— alzó su rostro para darme un beso, pero a diferencia de los
anteriores este era lento, buscaba demostrar nuestros sentimientos más
puros.—Hagamoslo juntos amor— mi tono se dulcificó entre nuestros
labios.2
La estocadas se hicieron profundas pero calmadas, queríamos sentir cada
centímetro de la piel del otro.
Daddy Kink
—¡Koo!— sollozó antes de correrse en grandes chorros blanquecinos entre
nuestros abdómenes.
—¡Bebé!— gruñí antes se seguirlo en su orgasmo gracias a la forma en que
me presionaba su interior.
Su rostro volvió a caer rendido en la unión entre mi cabeza y hombro, nos
lleve a la cama alzando las sabanas antes de meternos bajo ellas saliendo
de él con cuidado.
Lo atraje a mi pecho posicionandonos a ambos de lado quedando frente a
frente, lo abracé acariciando su espalda para relajar su respiración al igual
que la mía.
—A-amor— escuché el suave murmullo proveniente de Tae.
—Dime cariño— nuestras narices rozaban, sus ojos aún estaban oscuros
pero su mirada era tierna mientras hacía formas en mi pecho.
—Decidí que no importa lo que pase mañana— su expresión era relajada y
su voz era apenas un susurro.—Amo todo de ti y eso nadie lo puede
impedir— se escondió en mi pecho como un niño pequeño.
—Bebé, no permitiré que nadie nos aleje— susurré en su oído.—Te
protegeré, construí mis muros alrededor de ti y no los podrán derribar, te
amo— alcé su rostro para besarlo con amor, con todo lo que mi corazón
quería llevar a palabras y no podía.8
Nuestros cuerpo estaban entrelazados en esta maravilla que parecía
detener el espacio-tiempo, me sentía lleno como nunca, todo gracias al
lindo chico que tengo entre mis brazos.+
Bendito sea el misterio del amor.
Daddy Kink
Así es el traje que lleva Tae.
Daddy Kink
Daegu
Realmente estamos aquí.
Nos encontramos a pasos de la puerta del hogar de los padres de Tae,
siento como su respiración se acelera.
—N-no puedo— agarró mi brazo para no seguir avanzando.
Tome su cuerpo para abrazarlo, escondió su rostro en mi cuello.
—Si puedes bebé— alcé su mentón para que mirar su rostro.—Sé lo fuerte
que eres, te sentirás mejor después de decirlo— besé su nariz.—TaeTae,
pase lo que pase estaré contigo, siempre— rozó nuestros labios.
—Y-yo— sus manos estaban en mi pecho.—Quédate conmigo por
favor— susurró tomando mis manos.
—Lo haré amor— hice más firme el agarré.—Vamos— besé su frente.
Se alejó, tomó una gran bocanada de aire y siguió caminando conmigo a
su lado.
Llegamos a la puerta, Tae golpeó la madera suavemente mientras
inhalaba y exhalaba.
A los segundos se abrió dejando ver a una señora de pelo grisáceo.
—¿TaeHyung?— preguntó como si estuviera frente a un fantasma.
Daddy Kink
—¿Quién es, MiSuk?— escuché la voz grave de un hombre que apareció
detrás de la mujer abriendo aún más la puerta.—¿Qué haces aquí?—
preguntó hostil ignorando totalmente mi presencia.
El rubio estaba sumamente pálido, estaba en estado de shock.
—Y-yo debo hablar con ustedes— su voz comenzó temblorosa y se hizo
firme al paso de la frase.
—Pasa— su madre por fin volvió a hablar, pero de manera cortante.
Se hizo a un lado dejando la entrada libre, ambos caminos hacia el interior
de la casa con nuestras manos unidas.
No lo soltaré.
El hogar no era ni grande ni pequeño, era perfecto para una familia de tres
personas.
—¿Qué quieres?— el señor Kim no hacía nada más que intimidar a Tae.
Su mirada era de asco y no lo llama por su nombre.
—¿Cómo están? Yo estoy bien, gracias por preguntar— su sonrisa era agria,
sus ojos rojizos se humedecian.
La señora Kim se encontraba callada en un rincón de la casa
manteniéndose ajena a la situación, miraba al piel canela como si
estuviera loco, paseaba sus ojos entre la unión de nuestras manos y mi
rostro con desprecio.
Jodidos homofóbicos.
—No tenemos tiempo para esto— se puso rojo su padre.—¿Vas a seguir con
tus estupideces?— la tensión en la habitación era asfixiante.
Daddy Kink
—Vine para admitir que irme de esta jodida casa fue la mejor decisión de
mi vida— su tono era normal, no concordaba con lo que estaba diciendo.—
Soy feliz, amo lo que estudio y conocí a personas que me aman por lo que
soy— me miró apretando mi mano.—Les venía a presentar a mi novio Jeon
JungKook— se calló mientras pequeñas lágrimas salían de sus ojitos
chocolates.
Todo pasó tan rápido, no me di cuenta cuando la palma de la mano del
señor Kim golpeó la mejilla de Tae.40
—¡Sal de mi casa!— gritó el hombre.—¡Eres un maldito enfermo!— iba a
golpear con su puño a Tae pero esta vez alcancé a tomar su muñeca.
—No vuelva a tocarlo— gruñí empujándolo sin fuerza, dejando a mis
espaldas al rubio para resguardarlo.—No merecen a Tae— hablé en
dirección a su madre con asco.—Usted no es capaz de defender a su
propio hijo, realmente lamento que sea una mujer sometida— no dijo
nada, a los segundos me dirigí al hombre que estaba rojo de rabia.—Puedo
apostar que TaeHyung es más hombre que usted si es eso lo que le
preocupa— si no fuera su padre ya lo habría golpeado.—Me da asco, me
dan asco ambos y espero que nunca volvamos a verlos— volví a tomar su
mano para salir del lugar.19
Siento tanto rechazo hacia estas todas personas tan cerradas y llenas de
odio.2
—JungKook, espera— estaba sorprendido, Tae no lloraba ni tocaba la
marca rojiza en su rostro, de hecho, no tenía expresión alguna.—Debo
decir algo más— dijo antes de que yo tomara la manilla para salir.
—¿Estás seguro?— a este punto sé que sus padres no lo escucharán.
Él asintió y se giró al lugar donde aún estaban petrificados sus padres.
Daddy Kink
—Me duele su rechazo porque son mis padres, se supone que me querían
incondicionalmente— volvieron a salir las lágrimas.—¡Pero ustedes solo se
quieren a sí mismo y a su imagen de mierda!— alzó su voz dejando a su
madre atónita y a su padre casi hirviendo.—A partir de hoy su hijo murió—
su madre iba a hablar.—Ya es muy tarde para hablar MiSuk— la cortó con
una risa sin ganas.—Espero que sean conscientes de que esta decisión la
tomaron ustedes y su supuesta moral de mierda— hablaba con rabia.—
SeokJin y Namjoon han sido más padres estos años que ustedes en toda
mi vida, adiós señor y señora Kim, olviden que alguna vez tuvieron un hijo
llamado TaeHyung— dijo lo último con la voz temblorosa y finas lágrimas
cayendo por su rostro.15
No dijo más, se acercó a la puerta aún con nuestras manos unidas y
salimos sin escuchar ninguna objeción de parte de sus padres.
El rubio cerró la puerta con suavidad, nos alejamos de la casa sin mirar
atrás , no emitimos palabra alguna y a mitad de camino el cuerpo de Tae
comenzó a verse pesado, como si no pudiera dar otro paso.
—Ju-JungKook...— escuché mientras los sollozos se hacían más audibles.
—Bebé— tomé su cuerpo y lo hice a un lado de la vereda para abrazarlo
con todo el amor que podía transmitir.
—Y-yo estoy ta-an— suspiró tratado de limpiar sus lágrimas.—Aver-
gonzado, la-lamento to-do eso— lloró con más fuerza.7
Acaricie su cabello su cabello y espalda para que se calmara.
—Cariño, tranquilo yo estoy bien— tome su mentón para que nuestros
ojos se encontrarán.
Daddy Kink
—¿Pue-puedes cargarme?— hizo un puchero pasando sus brazos por mi
cuello.—Es-estoy cansado— trataba de calmar su respiración.
—Vamos bebé— tomé sus muslos para que pasara sus piernas por mi
cintura.
Su respiración se fue relajando a medida que avanzábamos hacia nuestro
hogar temporal.
Al llegar abrí la puerta sacando la llave del bolsillo trasero de Tae, el cual
seguía respirando pesadamente pero dejaba salir sus lágrimas en silencio.
Entre con él entre mis brazos, lo dejé suavemente en la cama, vi como
quitaba su pantalón para quedar más cómodo, hice lo mismo pero
también saqué mi sudadera para sentirlo totalmente.
Esto no tenía ninguna índole sexual, no nos desvestíamos para tener sexo
o algo por el estilo, lo hacíamos porque sé que después de esto el lindo
rubio preferiría estar acostado todo el día tratando de controlar sus
emociones y ordenando sus pensamientos, todo eso mientras nos
acurrucábamos.2
Me metí en la cama para abrazar su delicado cuerpo y apoyarlo en mi
pecho, aún sollozaba desconsoladamente, pero mantuve el silencio
dejando que liberara cada una de las cosas que se guardó tanto tiempo.
Acariciaba su columna de arriba a abajo haciéndole saber que estoy aquí,
que siempre estaré con él, no importa cuándo, cómo, dónde o por qué,
contará conmigo toda su vida.
Mis ojos se nublaron cuando la pena me atrapó, nuevamente lo veía frágil
y destrozado.
Como la madrugada de ese sábado.
Daddy Kink
En casa de esos ancianos se controló bastante, dejó salir todo, cada
palabra y maldición que se había guardado la liberó, pero también su
padre lo abofeteó y los eliminó de su vida definitivamente, no estaba en
discusión.
—Bebé, mírame— lo llamé.
Logré que alzara sus ojos hinchados y rojos, me acerqué rozando nuestros
rostros con suavidad.
Debo ser su lugar seguro porque él ya es el mío16
—Koo-koo— susurró cerrando los ojos al tratar de calmarse.
—Eres tan valiente, eres la persona más fuerte que he conocido— hablé
bajito entre nuestros labios que solo se separaban por pocos
centímetros.—Siempre habrá gente que no sabrá valorarte , pero créeme
cuando digo que eres tan especial que dejas marca en todos a los que
conoces— tomé su derecho y la puse en mi corazón.—Yo entre ellos, me
siento tan vivo junto a ti, me siento como alguien de mi edad con el amor
de su vida, porque lo eres Kim TaeHyung— puse mi mano sobre la suya
que aún estaba en mi pecho.—Fuiste, eres y serás el único que ha podido
sacarme de esa burbuja sin vida en la que me escondí por tanto tiempo,
sacas lo mejor de las personas— susurré sin notar como lágrimas
comenzaban a recorrer mi rostro.7
Tae limpió la humedad en mi piel mientras aparecía una pequeña sonrisa
en sus labios.
—Gracias por quedarte, por abrirte a mi y por amarme— besó suavemente
mis labios, era un beso amoroso.—Te amo JungKook— besó el camino de
lágrimas en mi rostro.
Daddy Kink
—Te amo TaeHyung— acaricie su cabello cuando volvió a esconderse en
mi pecho.—¿Sabes amor?— pregunté sintiendo como el aire dejaba de
sentirse tan pesado poco a poco.
—Dime— volvió a mirarme.
—Siento que a mi me podrían dañar de cualquier forma y no me
importaría en lo más mínimo— frunció el ceño con duda, ya no
sollozaba.—Pero todo cambia cuando se trata de ti, me duele verte sufrir—
acaricie su suave piel.—No merece vivir el idiota que te haga daño—dije
más para mi que para él.
—Sonaste a asesino cariño— rió tranquilamente.—No mates a nadie ¿Si?—
sonrió abrazando mi cuello.8
—No te preocupes, lo tengo bajo control bebé— el ambiente se estaba
aligerando.
Tomé su cuerpo y volví a abrazarlo tratando de protegerlo, ninguno volvió
a hablar, aún era temprano. Habíamos ido a ese lugar horas después del
almuerzo, por lo tanto ahora eran aproximadamente las 6 pm, no era la
hora de dormir, pero estábamos agotados.
La mezcla de sentimientos, especialmente por parte de Tae, tratar con
ignorantes y estar en una cama tan mi pequeño calidamente entrelazados
nos llamaba a dormir.
Nuestras respiraciones se acompasaron, ambos cerramos los ojos y nos
relajamos en los brazos ajenos, dejándonos en el sueño.+
TaeHyung es todo lo que está bien en este mundo.
Daddy Kink
Fix you
Duele, duele mucho.
Los días pasaban tranquilamente y, a pesar de que no quisiera
demostrarlo, Tae se encontraba bajo una nube negra.
Su piel no tenía tan brillo y lo mismo sus ojos, casi no salíamos de la casa
debido a su estado de animo, de todas formas no lo culpo.
Porque no es su culpa.
Nos la hemos pasado en la cama viendo películas acompañados de largas
sesiones de mimos que le brindaba al rubio.
Todo esto me ha hecho reflexionar sobre mi situación familiar, aunque mis
padres se la hayan pasado trabajando en mi infancia y no fueran una
figura totalmente presente, me aman incondicionalmente.
Siempre velaron por mi bien de la manera que pudieron, se preocupaban
de mi y se siguen preocupando, aceptaron mi sexualidad sin siquiera
decirles, son buenos padres después de todo.1
Los que son pésimos padres son las personas que tienes así a mi novio, la
imagen que tengo de ellos es digna de desprecio, progenitores que
buscaban la imagen perfecta, según sus estándares, en su hijo y
desecharlo cuando no las cumplió.1
Daddy Kink
Ellos no saben lo especial que es TaeHyung, lo que es lamentable a decir
verdad, pero como dijo mi lindo chico, tomaron su decisión y nadie puede
hacer nada al respecto.
El pequeño duerme a mi lado, aún es temprano y el clima es algo frío en el
exterior, sin embargo, en la casa está bastante cálido.
Admiro su rostro tranquilo, paso una de mis dedos por la linea recta de su
nariz.
Su piel es tan suave.
Adoro como se mueve suavemente mientras respira, sus oscuras pestañas
descansan sobre sus pómulos, su cabello estaba algo desordenado y
nuestras piernas estaban entrelazadas.8
—Daddy— me hice hacia atrás cuando escuché su voz somnolienta.
—¿Qué bebé?— pregunté volviendo a acercarme para besar su frente.
—Buenos días— abrió sus ojitos lentamente, en tanto llevó sus falanges a
mi rostro.
—Buenos días cariño— saludé sonriendo al sentir su tacto.—Quiero hablar
contigo— me acomode en la cama para sentarme apoyando mi espalda en
la cómoda.—Ven bebé— palmeé mi muslo.
Se sentó en mi regazo a horcajadas quedando frente a frente.
—¿De qué quieres hablar?— preguntó pasando sus brazos por mi cuello
con un puchero en sus labios.
—Quiero preguntarte algo y que respondas sinceramente— le di una
sonrisa amable al notar como su cuerpo se tensó.
—Siempre lo hago, dime amor ¿Qué pasa?— estaba nervioso.
Daddy Kink
—¿Cómo estás?— pregunté firme acariciando su cintura sobre la camiseta
que traía puesta.
—Hm...¿Bien?— respondió con el ceño fruncido.—¿Esa era tu pregunta?—
me miró risueño.
—TaeHyung, estoy hablando en serio— mi voz no dejaba lugar a dudas.—
Estás deprimido, tus ojitos no brillan y no quieres salir, estoy preocupado
pero no puedo hacer nada si no me dices la verdad— acaricie su espalda al
ver como sus ojos se humedecen.
—Y-yo...no— habló con la voz temblorosa.—E-es por e-llos— estaba
aguantando el llanto.8
Sus jodidos padres.
—Amor, solo quiero ayudarte— no pudo contenerse más.—Por favor, habla
conmigo— mi corazón se parte al verlo tan frágil.
Como un niño cuando cae.5
—E-llos me odi-an y-y...— sollozó.
—Tu puedes cariño— limpié sus lágrimas con mis ojos humedecidos.
—Du-duele JungKook, m-e duele mu-mucho— se escondió en mi cuello.—
Y-y no pue-do odiarlos— su voz era apenas audible.1
Tomé su cuerpo para acercarlo lo más posible al mío, paso mis dedos por
su columna en un intento de calmarlo.
—Mi bebé— susurre en su oído con la misma intención.—No tienes porqué
odiarlos, sé que tu corazón no puede hacer eso— sus sollozos se fueron
calmando.—Es normal que te sientas así amor, esas personas deberían
amarte sin importar qué, pero así habrá más espacio para mi amor, el de
Daddy Kink
Jin, Nam, JiMin e, incluso, el de YoonGi— escuché su ligera risa entre los
sollozos cada vez más tranquilos.—No te desgastes con quien no te
merece Tae— abrazó con fuerza mi cuello.
—T-te amo— susurró en mi oído, se alejó de mi cuerpo permitiendo que
nuestros ojos chocaran.—La-mento no decirte— limpió la humedad de su
rostro.
—También te amo— besé sus labios con cariño.—Eso significa que te
escucharé, mimaré, aconsejaré y amaré en todo momento, confía en mi
cariño— posé mi frente sobre la suya. 2
—Si lo hago— hizo un puchero.—Es solo que no me gusta que me mires
como si fuera de cristal, me recuerda a ese día— su mirada se perdió al
decir lo último.
Maldito HyungSik.
—Sé que no lo eres, pero no puedo evitarlo amor— sonreí tratando de
aligerar el ambiente.—Eres la pieza de arte más delicada que he visto y
tocado en mi vida, a veces me gustaría cuidarte del mundo porque tu alma
es demasiado pura para él— reí al ver su sonrojo.3
—Gracias por venir conmigo Koo— su rostro poco a poco volvía a su brillo
natural.—Trabajaré en mi comunicación— besó mi mejilla.
—Ese es mi pequeño— mi sonrisa se amplió.
La atmósfera de la habitación había mejorado, la tensión ya no estaba y
todo se sentía más cálido.
Más Kim TaeHyung.
Daddy Kink
La expresión de Tae había mejorado notablemente, sus ojos ya no estaban
perdidos, se le notaba más animado y la nube negra había desaparecido.
Pasamos así varias horas probablemente, entre suaves caricias y besos sin
intenciones sexuales.
Hasta que frotó nuestras cuerpos.
—Daddy— jadeo al sentir nuestras erecciones rozando sobre la ropa.15
—Basta bebé— tomé sus caderas para frenarlo.
Hace un rato estaba llorando en mi regazo y ahora se encontraba listo
para hacerlo.
Su dualidad.5
—Bueno daddy— posó sus manos sobre las mías.—Iré a bañarme— quitó
mis manos de su cuerpo para levantarse alejándose de la cama.
Admiré sus largas piernas color canela con pequeñas succiones antiguas
hechas por mi.
Es la definición de sensualidad.
Sacó la camiseta que cubría hasta su trasero, se giro dejándome ver su
abdomen apenas marcado y después tomó el elástico de su bóxer.
—Ni se te ocurra Kim— amenace sutilmente al ver su mirada lujuriosa.
—¿No qué?— preguntó desafiante alzando una ceja acercándose a la
cama.
—Te castigare si sigues provocandome— alcé un poco mi voz.
Jodido juego de poder, me pone tanto.
Daddy Kink
—Castigame daddy— susurró en mi oído.
Volvió a su posición y se quitó la ropa interior con sus ojos pegados en mi
rostro.
Se lo advertí.
15
¿Cómo es posible?
—Koo— salí de mi ensoñación cuando estuvo frente a mi.
—Nada de Koo ni mierdas, súbete al auto Kim— el novio de Park tomó la
mano de Tae para sacarlo de la casa.
Daddy Kink
Era una situación digna de grabar, le abrió la puerta trasera del auto y él se
sentó en el asiento del conductor, JiMin se sentó a su lado en el copiloto y
yo me senté dejando el asiento de en medio libre.
El camino fue tranquilo, Min se relajó a medida que pasaba el rato y
después de varios minutos ya estaba estacionando el vehículo en el lugar
designado por el local.
Me bajé caminé rápidamente para abrir la puerta de mi novio y que se
bajara tomando mi mano de inmediato.
Entramos al lugar lleno de luces neones, gente restregando sus cuerpos al
ritmo de la pegajosa música y otros alcoholizados hasta la médula.2
—No te alejes bebé— susurré en su oído pegando nuestros cuerpos para
que nadie más rozara con él.
—Si amor— se hizo hacia atrás para besar mi mejilla.
—JungKook, Tae— nos llamó la pareja de YoonGi.—Nos juntamos en la
entrada a las 3, adiós— se despidió con una gran sonrisa siendo guiado por
el peli blanco perdiéndose en la multitud.
Yo soy el conductor asignado por lo que no puedo beber, el rubio tomó mi
mano para llevarme al bar.
—Toma con cuidado cariño— susurré en su oído.
—No te preocupes— sonrió, a los segundos el barman se le quedó mirando
como idiota.
—¿Qué quieres bonito?— te jodiste.18
Daddy Kink
—Quiero vodka con jugo de naranja, por favor— Kim quitó la sonrisa de su
rostro al ver mi expresión.—¿Qué pasa amor?— me preguntó poniéndose
de lado para abrazarme.
—Nada bebé— me acerqué a su cuello para succionarlo, al alejarme pude
ver una linda marca violácea.—Te amo mucho príncipe— dije fuerte y claro
besando su frente.15
—Yo también cariño— besó mis labios suavemente mientras el tipo del bar
le entregaba el trago con mirada disgustada.
Se alejó de inmediato al ver como tomé el cuerpo de Tae y lo pegué a mi,
sé que los celos son malos, pero solo yo puedo mirarlo así.1
Mi obra de arte.
Se tomó el vaso de un trago y me llevó a la pista de baile, se pegó de
espaldas a mi cuerpo dejando su trasero en mi entrepierna, se movía
deliciosamente posando sus manos en mi nuca no dejando espacio entre
ambos, en tanto agarré sus caderas para movernos juntos en medio de las
luces y la gente.5
Jodidamente provocador.
—Mgh...daddy— jadeo dándose vuelta sin despegarnos.
Su mirada era seductora, se acercó a mi lentamente para besarme con
lujuria, mordíamos nuestros labios y ambas lenguas jugaban mientras
nuestros cuerpos seguían balanceándose al compás del sonido ambiental.
Tal vez pasaron segundos, minutos u horas, no lo sé sinceramente, pero si
sé que estoy sumido en TaeHyung, todo gira en su alrededor.
Estoy hipnotizado por él.1
Daddy Kink
Nuestros rostros brillaban gracias al sudor, su aliento de alcohol y naranja
sabía jodidamente bien, nuestras pieles se encontraban furtivamente con
cada movimientos y las luces no hacían más que aumentar el deseo, no
importaba que pasara a nuestro alrededor, sólo existía el maravilloso
rubio.1
Supe que era tarde cuando el local comenzó a vaciarse y fuimos de las
pocas parejas que quedaron en la pista.
—Bebé— lo llamé, posó sus ojos de inmediato en los míos.—¿Qué hora
es?— era el único que traía reloj.
—Pronto serán las 3— habló claramente.
—Vamos a la salida pequeño— susurré tomando su mano para salir del
club.
Para nuestra suerte no hacía mucho frío y a los pocos minutos apareció la
pareja que vino con nosotros con la ropa mal acomodada.5
—No sabía que les iba el exhibicionismo— rió Tae al ver las recientes
mordidas en ambos cuerpos.7
—Calla Kim— lo regañó Min.
Ambos reímos al ver el sonrojo en sus rostros.
Implícitamente nos pusimos de acuerdo para ir al auto, caminos y nos
subimos rápidamente en él.
El camino fue en un silencio cómodo, cada tanto se escuchaban sonidos
de besos en la parte trasera del auto, los cuales solo yo escuchaba, ya que
TaeHyung se quedó dormido apenas salimos del parking.
Daddy Kink
La primera parada fue en el lugar donde ellos estaban alojando, se bajaron
con calma, antes de alejarse Min susurró que me llevara el vehículo para
no despertar al rubio.
Si que es como un padre.
Cuando entraron a la casa seguí el camino hacia nuestro hogar temporal,
fueron pocos minutos los que seguí conduciendo para aparcar frente al
lugar.
Me bajé en silencio hasta llegar a su puerta, abrirla con cuidado y tomar su
delicado cuerpo de forma nupcial para meternos al interior de la vivienda.
Kim dormía plácidamente entre mis brazos, con delicadeza lo metí entre
las sabanas, quite su ropa dejandolo con su ropa interior, yo también me
desvestí quedando de igual forma, pero le puse mi camiseta porque sé que
se siente más cómodo durmiendo así.
Me acosté tomando su cuerpo siendo la cuchara grande y él la pequeña, se
acomodó acurrucándose contra mi cuerpo, pasé mis manos por su fina
cintura y nuestras piernas se entrelazaron.
Tan maravillosamente cálido.
—Koo te amo— escuché el murmuró, por lo que me levanté para ver si
estaba despierto, no lo estaba.
Está soñando conmigo.
—También te amo príncipe— susurré en su cuello dejando que mi cuerpo
cediera al sueño.
Lo tengo todo si estoy con él.
Daddy Kink
Wanna be yours
Hola Seúl.
Ya habian pasado unas cuantas semanas desde que habíamos entrado
nuevamente a la universidad, o sea, en teoría, ya que Tae está en sus
práctica pagadas.
Lo extraño tanto.
Al volver todo el resto de vacaciones la pasamos juntos, nos quedábamos
en su casa los fin de semana y en la mía entre semana, pero al iniciar el
segundo semestre tuvimos que alejarnos.
Debido a que su trabajo quedaba más cerca de la casa de sus tíos había
vuelta a dormir allá, lo que me tenía un poco deprimido pero se me
pasaba al verlo tan feliz cada noche por videollamada.1
No aguanto un día sin verlo.
Cuando él no tenía tanto trabajo para el fin de semana venia a visitarme
con comida chatarra bajo su mano, compartíamos la noche
cariñosamente viendo películas, series o videos, no pasábamos más allá
de eso.
Mi mano se ha vuelto mi mejor amigo.3
Es verdad que nuestra relación es más que sexo, lo amo y respeto, pero
eso no significa que no lo desee de igual forma que el primer que lo vi.
Daddy Kink
Es una obra de arte compuesta de diferentes piezas que se mezclan en
armonía dando un resultado que nadie merece ver.11
Kim TaeHyung.
Se supone que debería estar relajándome mientras espero su mensaje
para conectar la videollamada, llevamos dos semanas así y ya se está
haciendo insoportable.
No solo es triste el hecho de que no nos veamos, sino que también me
había acostumbrado tanto a su cercanía, a nuestros almuerzos y mimos
que me duele un poco recordarlos.
Me siento como un niño.
Actualmente en la universidad almuerzo con YoonGi porque JiMin, al igual
que mi rubio, está en su práctica. Viéndolo por el lado positivo nos hemos
conocido a más profundidad y nos hemos hecho buenos amigos, aunque
sigue con sus celos de hermano mayor.
Salí de mis pensamientos al sentir la vibración de mi móvil, lo saqué de mi
bolsillo y prendí la pantalla, la notificación tenía el nombre Bebé.
Al fin.
El mensaje decía que estaba listo para conectarse, por lo que prendí mi
laptop para iniciar la sesión de Skype, le envié la invitación, esperé pocos
segundos y apareció su bello rostro en mi pantalla.
—¡Koo!— escuché su alegre voz desde el parlante.
—Bebé, te extraño tanto— no pude aguantarlo.
Daddy Kink
—Yo igual amor— hizo un puchero con sus belfos.—Me encantaría que
estuvieras a mi lado en esta cama mimandome— se sonrojó al decir lo
último.
Al observarlo bien noté que sus piernas estaban desnudas, simplemente
traía su bóxer y una camisa blanca que caía por sus brazos.
Joder Kim.
—Bebé— jadee al ver como la tela rozaba su piel canela.
Parezco un adolescente hormonal.
—Daddy te extraño— susurró mirando fijamente a mis ojos.—Quiero
decirte algo— se puse recto en la cama dejándome apreciar su pecho
desnudo.
—Adelante cariño— mi voz se agravó al ver como sus dedos rozaban toda
su piel.
Quiero tocarlo.
—Mañana tengo el día libre, la editorial cumple 20 años y solamente los
ejecutivos celebran junto al directorio— explicó tranquilamente.
—Que bien bebé— sonreí completamente al escucharlo.—¿Y qué tengo
que ver yo en todo eso?— pregunté burlón.
El rubio enrojeció cuando no tomé su invitación implícita de inmediato.
Quiero que lo diga.
—Ya sabes JungKook— se quejó como un niño pequeño.
—No sé amor— reí al ver como se cruzaba de brazos.
Daddy Kink
—Te odio— hizo un puchero acercándose más al computador.—Llamaré a
BoGum para que me acompañe en mi noche libre— dijo entre dientes.14
Quiere que lo parta.
—Repitelo— ordené alzando las cejas.—Dilo de nuevo TaeHyung, ahora—
mi voz no era la risueña de hace unos segundas.
Lo partiré.
—Llamaré a BoGum para que tengamos una pijamada— susurró
cambiando su postura a una sumisa.—Pero no sería así si mi novio
entendiera indirectas— su puchero se hizo más notorio.2
—Voy para allá— dije fríamente.
—JungKo— corté la videollamada.3
Tomé mi móvil, de inmediato me dirigí al cuarto lleno de juguetes sexuales
y prendas le irían de maravilla al rubio. Abrí el armario que escondía un
arsenal de objetos eróticos, tomé un anillo para frenar la eyaculación, un
dildo con adherencia en la base y una cuerda rojiza.30
Salí de la habitación para ir a la sala donde estaba el bolso que suelo llevar
cuando me quedo en su casa, eché los elementos, fui a buscar algo de
ropa para mañana y también los tiré en el interior.
Tomé la bolsa y las llaves del auto, baje rápidamente por las escaleras, no
hay tiempo para esperar el ascensor, abrí el vehículo cuando pise el
estacionamiento y salté a su interior dejando el bolso en el asiento del
copiloto.
Daddy Kink
Para mi suerte era lo suficientemente tarde como para que no hubiera
trafico, por lo que a los pocos minutos estaba con todas mis cosas tocando
la puerta principal de los Kim.
—¿JungKook?— preguntó NamJoon al abrir la puerta.
—Déjalo pasar cariño, Tae mañana tiene libre— dijo Jin a sus espaldas.
Me dejaron pasar, nos saludamos de una manera más tradicional y me
hicieron las preguntas básicas de cuando no ves a alguien por un tiempo.
—¿Puedo subir?— pregunté algo acelerado.
Mis manos pican.
—Claro Koo— dijo el de cabello negro después dirigiéndose al cuarto
principal.
—¿No tienes clases mañana?— preguntó Joon antes de que subiera las
escaleras.
—No, es mi día libre— los viernes no tengo clases.
—Está bien, que duerman bien— rió para después seguir al azabache hacia
su habitación.
Al fin.
Subí al cuarto de Tae en silencio, la excitación y los celos quemaban mi
vientre, sé que no hará nada con nadie que no sea yo, pero el solo
pensamiento de que otro lo toque me pone de mala leche.13
Toque a su puerta, sé que no ha escuchado porque los sonidos del primer
piso no traspasan al segundo, lo que era perfecto para esta ocasión.
Daddy Kink
No escuché ningún ruido antes de entrar, supe que fue porque ni se enteró
de que llamaron a su habitación, ya que estaba sentado frente a su
escritorio mirando su móvil con los audífonos juntos.
Dejé el bolso con cuidado en el piso mientras me acercaba a paso lento,
cuando estuve trás él puse mis manos en sus hombros, comencé a
masajearlo con algo de dureza gracias a esto dio un pequeño salto y trató
de girarse, pero no lo permite.
—Hola TaeHyung— hablé con mi tono grave apenas quite los audífonos.4
—Jung-JungKook— su voz tembló al sentir mi respiración en su cuello.
—Daddy para ti cariño— mordí levemente su cuello.—Párate— ordené
susurrando al tiempo que soltaba sus hombros. Hizo lo que dije, noté que
aún tenía la camisa y el bóxer cubriendo su hermoso cuerpo.—
Desnúdate— hablé a cierta distancia para que pudiera sacar la ropa con
comodidad, la camisa cayó por sus brazos y bajó su ropa interior.—Mírame
bebé— aprecia su delicado pecho desnudo, sus brazos con los músculos
levemente marcados de igual forma que su abdomen, sus elegantes
piernas y su entrepierna ligeramente erecta.
Una pieza de arte digna de admiración.
—¿Me vas a castigar?— preguntó sin vergüenza pero sonrojándose.
—Date vuelta y deja las manos en tu espalda— ignore su pregunta.
Siguió la orden dejando que nuevamente apreciara la hermosa piel canela
de su espalda y su pomposo trasero de algunos tonos menos que el resto
de la piel, pasó sus brazos hacia atrás y pegó la parte delantera de su
mano a su columna. Me alejé en dirección al bolso sacando con calma la
Daddy Kink
cuerda, volví a mi lugar, alejé los brazos de su piel dejando las muñecas a
la misma altura y lo até con tranquilidad.
—Da-ddy— jadeo cuando me puse frente a él y tomé su erección.—E-era
una bro-ma...— dijo entre cortado cuando pase el pulgar por la hendidura
de su glande.6
—¿Parece que estoy bromeando TaeHyung?— susurré en su oído soltando
su polla, negó con la cabeza.—Ve a la cama— lo hizo sin titubear.
Fui al bolso para terminar de sacar los juguetes que traje, el tentador rubio
abrió más de lo normal sus ojos al verlos. Me arrodille quedando a la altura
de su miembro e introduje la punta rojiza a mi boca dejando los objetos a
su lado en el colchón.
—Mgh...daddy— cuando alzó sus caderas lo saqué, ganándome una
mirada asesina.
—Te irá peor si sigues así— mi voz era grave, mis pantalones apretaban,
mis pensamientos estaban nublados debido a la excitación y el enojo.
Hace tanto no hago esto.
Llevé el anillo a su glande ya hinchado y lo baje hasta la base, Kim se
estremeció sintiendo la presión en su falo.
—Tu pecho en la cama y tu trasero alzado— dije parándome para besar sus
labios.
Con algo de torpeza se posicionó en la cama con su parte inferior en
dirección a la cómoda y la superior hundida en la cama.
Tan jodidamente perfecto.
Daddy Kink
Me dirigí a la mesa de noche con el dildo en mi derecha, saqué el bote de
lubricante con sabor a cereza que era el favorito de Tae, lamí la base para
adherirla inmediatamente en la pared a la altura de su trasero, abrí el
contenedor de la viscosidad y eché en mi mano bastante como para mojar
el objeto de plástico. 1
—¡Daddy!— gimió cuando introduje dos dedos bruscamente con e líquido
restante.
Los moví lentamente en su interior como tijeras para dilatarlo, el dildo es
bastante realista, casi del tamaño de mi polla y quiero que lo recuerde
pero no que duela.
—Ahora bebé— susurré en su oído derecho ahora penetrandolo con tres
dedos.—Te moveré hacia atrás— agarré sus caderas y lo moví lentamente
quedando la punta del juguete.—Empuja hacia atrás TaeHyung— ordené
con firmeza apreciando como metía el objeto en su interior con calma.—
No te muevas— 1
Desabotoné mi camisa lo más rápido que pude, subí las mangas hasta mis
codos, dejé mi pecho y abdomen al aire, saqué el botón de mi pantalón y
baje el cierre sacando la prenda sin cuidado alguno, quedé con mi bóxer y
la notable erección en su interior, el negro de las prendas contrastaba con
mi piel.1
Me subí a la cama arrodillándome frente a él, tomé las ataduras en sus
muñecas y lo alcé dejando su rostro frente a mi ropa interior.
—Bebé— llamó su atención, agarré su cabello y solté la cuerda, tiré su
cabeza hacia atrás logrando que nuestros ojos chocaran.—¿Serás un buen
chico para daddy?— asintió frenéticamente.—Me la chuparas hasta que
me corra TaeHyung— su mirada era jodidamente inocente y
Daddy Kink
provocadora.—Si lo logras consideraré si premiarte o no— le di una sonrisa
socarrona.3
Me excitaba sentirme superior en este momento, estaba totalmente
dominado y sumiso en mis manos, era como los días de su entrenamiento
cuando aún me negaba a mi mismo el cariño que le tenía.
Pero que idiota Jeon.
Con mi mano libre bajé el elástico de la prenda sacándolo despacio
haciendo que mi polla saliera liberada pegándose a mi estómago, los bajé
hasta mis rodillas y observé como Tae se relamió los labios con su vista
pegada en mi entrepierna como si estuviera mirando el elixir de la vida.
—¿Lo quiere cariño?— tiré su cabello con fuerza para que me mirara,
volvió a asentir.—Entonces tómalo— jadee cuando tomé mi erección y la
puse entre sus labios, los cuales se perlaron gracias a mi pre-semen.—
Puedes moverte príncipe— besé su frente con cariño.
Con torpeza lo metió a su boca por completo, al llegar a su garganta tuvo
un par de arcadas por la profundidad, comenzó un vaivén con su cabeza al
igual que con sus caderas, provocando que cuando no fuera penetrado
por mi miembro en su boca, fuera el juguete en su maravillosa entrada.
Con la ayuda de mis dedos se movía rápidamente, recorría las venas de mi
falo con su lengua, succionaba mi punta al casi salir de su cavidad,
ahogaba los gemidos dejando salir bastante saliva por la comisura de sus
labios, no despegaba sus ojos de mi rostro cada vez que entraba
completamente, al mismo tiempo, se auto-penetraba con dureza, movía
su pelvis circularmente encontrando a los minutos su punto p, por lo que
cerró sus ojos en un intento por absorber el placer.
Daddy Kink
—¡Aah!...Daddy no pue-do más— lloriqueó quedándose quieto con el pene
de plástico en su interior y el mío apoyado en su mejilla.
—Vamos cariño, daddy aún no se corre en ese lindo rostro— sonreí
alzando su mentón.—Si no termino, tu tampoco lo harás TaeHyung—
mordí su labio inferior ejerciendo más fuerza en su cabello, casi raspando
la piel de esa zona soltando su barbilla.—Sigue mi amor— lo besé
delicadamente contrastando el efecto de mis dientes en su belfo.
Siguió con sus movimientos cada vez más rudos, sus ojos dejaban salir
lágrimas de frustración y placer al no poder llegar a su orgasmo gracias al
anillo en su miembro, su piel brillaba gracias al sudor y su cabello estaba
despeinado gracias a mis dedos. Tomé su mandíbula con amabas manos
para follar su boca sin precaución alguna, buscando mi orgasmo.
—Daddy está tan cerca bebé— gemí sacando mi polla mi polla de su
boca.—Cierra los ojos y saca la lengua príncipe— jadee al borde del placer
máximo.
Tan obediente como siempre, hizo lo que le pedí, al verlo tan entregado no
pude contener más mi semen, cayendo sobre su lengua, mejillas y parte
de sus ojos.9
—Por fa-vor— su voz salió más ronca de lo normal.
—¿Qué quieres cariño?— pregunté sumergido en la satisfacción del clímax.
—Fo-follame daddy, de-ja que me corra...por favor— movió su cuerpo para
sacar el juguete de su interior.
No dije nada, pase mis dedos por todos los lugares que tuvieran mi semen
y le metí en su boca, lo tragó todo sin rechistar, abrió sus ojos suplicantes.
—Arrodíllate y ponte de espalda amor— dije cariñosamente.
Daddy Kink
Cuando lo hizo pude ver su pene goteante de pre-semen, se dio la vuelta
dejando la atadura a mi vista, lo desate y le di un masaje a sus muñecas
algo rojas, lo gire para quedar frente a frente, al ver sus labios hinchados y
rojizos lo besé con devoción, al separarnos saqué el dildo de la pared y
acosté con delicadeza al destrozado rubio sobre las suaves sabanas.
Abrió sus piernas apenas mis muslos chocaron con sus pies, terminé de
sacar mi bóxer y camisa para tirar las prendas en cualquier parte, posé mi
brazo a un lado de su rostro, con la mano libre alinee mi miembro en su ya
dilatada entrada.
—Sa-sácame esa co-sa por favor...— jadeo cuando metí el glande.
—A-ún no príncipe— susurré en su oído penetrándolo por completo.
Llevó sus manos a mi espalda para rasguñarla desquitándose, mientras
sus piernas se entrelazaron en mis caderas para que no saliera de su
interior.
Me movía con dureza pero también con amor, no puedo hacerlo de otra
forma, hundía su cabeza entre los cojines cuando alcanzaba su punto
dulce y gemía con fuerza cuando lo llenaba totalmente.
—Se mío— susurré en sus labios mientras las estocadas y el movimiento
de su pelvis aumentaba.—Qui-ero ser tuyo— besé sus labios, en tanto
nuestras pieles chocaban con fuerza.2
—Mgh...L-lo soy Koo— gimió besando mi cuello y después
succionandolo.—Lo e-res amor— besó mi rostro cuando sus piernas
hicieron más profundas las penetraciones.
Los movimientos siguieron entre gruñidos y gemidos de parte de ambos,
eran duros pero cariñosos, torturantes pero consoladores.
Daddy Kink
Estoy tan jodidamente enamorado.
—¡JungKook!— gritó eyaculando en mi pecho y parte de su estómago.1
Lo seguí al sentir su interior aún más abrazador, cálido y lleno de mi
semen.
Mío, mío y solamente mío.1
—Te amo, te amo tanto— me puse a su lado saliendo de él y atrayendo su
cuerpo hacia mi.—Quiero ser tan tuyo como sea posible, déjame ser todo
lo que desees y necesites, no puedo ocultar que estoy completamente en
tus manos, tu mandas en mi vida TaeHyung— susurré suavemente frente a
frente en la oscuridad levemente iluminada por la luna.9
—Lo siento amor— lo mire con el ceño fruncido.—Por la bromita de antes,
era solo eso Kookie— sus ojos estaban húmedos.—Y también lo soy,
pertenecemos al lugar en el que este el otro, cuando se trata de ti todo es
tan distinto— salieron pequeñas lágrimas de sus ojos.—Te amo, mucho
JungKook— se acercó a mi hasta dejar un leve beso en mi boca.
Esto está tan bien, tan correcto.
—Bebé— acarició mi mentón apenas escuchó.—Vive conmigo— dije
ilusionadamente.5
—Lo hago cariño— me miró con una ceja alzada.
—Me refiero a algo permanente— bajé mi mano a su cintura.—Todos los
días dormiría y despertaría a tu lado, podría mimarte todos los días,
escuchar todos tus problemas y pensamientos— sonreí ante la imagen que
mi mente me mostró.2
—Pero el trabajo— hizo un puchero.
Daddy Kink
—Me levantaría todos los días para llevarte y pasaría por ti de igual
forma— rozaba su suave piel inocentemente.—Por favor— mi mirada se
nubló.—Te extraño mucho, mi corazón duele cuando no te veo al menos
una vez por día— dejé caer la humedad de mis ojos.—Y-yo me siento vacío
si no escucho tu voz, quiero estar en cada uno de los días de tu vida...por
favor— limpió mis lágrimas.29
—Amor no llores— pegó nuestras frentes.—Aceptó tu invitación— sonrió
sin mostrar los dientes.—Pero no hay devoluciones— advirtió risueño
besando el recorrido de las gotas en mi rostro.3
—Gracias príncipe— tomé su cuerpo, me acosté de espada en la cama y lo
posicione sobre mi pecho.—Gracias por todo tu amor Tae— mi voz era
apenas audible.
Besé su cabello, él hacía círculos en mi pecho logrando relajarme y
rendirme ante el cansancio con un último pensamiento en la mente.+
Pertenezco a la vida de Kim TaeHyung.
Daddy Kink
Home
Mientras este contigo cualquier parte es mi hogar.
Hoy era el gran día, Tae por fin se iría a vivir conmigo de manera oficial,
pasaron dos semanas desde que aceptó mi propuesta.
Estábamos en la casa de Kim, prácticamente nuestro centro de juntas, la
pareja Min-Park nos ayudaría, al igual que sus tíos y, obviamente, yo.
Es sábado por lo que tenemos todo el fin de semana para trasladar y
acomodar las cosas, que a decir verdad, son bastantes.
Ropa, libros, fotos, sus aparatos electrónicos y todas sus pertenencias.
Siempre me sentí solo en mi gran departamento, era un lugar impersonal y
me gustaba mantenerlo así, pero adoro que poco a poco se fuera notando
la presencia de mi rubio.
Al pasar del tiempo fue dejando prendas, una que otra foto suya, algunos
pendientes y así hasta que se hizo parte de mi piso. Sin embargo, este es
un nuevo nivel dentro de nuestra relación, ahora tendrá su espacio en el
mío.
Y me encanta.
—¡Amor!— escuché el grito de mi novio desde el segundo piso.
Trote casi corrí para ver que ocurría o ayudarlo en lo que necesitara,
mientras los Kim mayores y la otra pareja terminaban de desayunar, ya
que era bastante temprano aún.
Daddy Kink
Empujé la puerta suavemente, pude observar como miraba su pared llena
de recuerdos, fotos de los chicos, de sus tíos, de él versión pequeña y mías.
—¿Qué pasa bebé?— me acerqué, lo abracé por la espalda y apoyé mi
mentón en su hombro derecho.
—¿Puedes creer que han pasado más ocho meses desde que chocamos
ese día?— echó su cabeza hacia dejándola en mi cuerpo.10
—El tiempo pasa muy rápido príncipe— hablé en su oído dejando un tras
su lóbulo.2
—Así es— asintió cerrando sus ojos.—Aún no entiendo como terminé en
tus brazos, pero no me arrepiento de nada— rió ligeramente.18
—Era inevitable amor— besé su mejilla con cariño.—¿Quieres que te
cuente un secreto?— ya es hora de confesar Jeon.10
—Te escucho cariño— su postura era muy relajada.
—Puede que yo haya investigado sobre ti antes de conocernos bien— por
su perfil vi que abrió bastante sus ojos y se giró para mirarme.
—¿Cómo?— su expresión era de total impresión.6
No me mires así.
—Llamaste mucho mi atención ese día y para mi suerte tengo una
excelente memoria— me sonrojé al ver su ceño fruncido.—Ya sabes de mi
estilo de vida antes de tu llegada— asintió ligeramente.—Quería
acercarme a ti, pero no tenía como— susurre.
—Ay JungKook— pasó sus brazos por mi cuello.—¿Qué haré contigo?— rió
y besó la comisura de mis labios.—¿Y que es eso de "investigarme"? ¿Viste
mis antecedentes y todo eso?— se burló haciendo comillas con sus dedos.
Daddy Kink
—Es algo complicado— alcé los hombros quitandole importancia.—Y
puede sonar extraño— lamí mi labio al considerar retractarme.
—Tengo tiempo y no sera así— acariciaba los cabellos de mi nuca.
—¡Jeon, Tae ya estamos listos!— la voz rasposa de YoonGi llegó al cuarto
desde el primer piso.
Te la debo Min.4
—Maldito Yoon— maldijo por primera vez Kim en voz baja, me reí al ver su
frustración.—No creas que te salvaste Jeon— su expresión era seria.
—Como sea bebé, tengo toda una vida para contarte— hablé para que solo
él me escuchara.
—Suenas muy seguro cariño— acarició mi rostro, me pegué más a su suave
tacto.
—Es un hecho TaeTae— alzó una ceja risueño.—Estaré siempre contigo, o
al menos hasta que tu decidas lo contrario— nuestros ojos no podían
alejarse.—Espero que eso no pase— me escondí en su cuello.
—Deseo pasar cada día de mi vida contigo Koo, te amo— susurró sobre mi
hombro.
—También te a—
—¡Hey!— me cortó una voz algo aguda.—Muevan sus enamorados traseros
antes de que Yoonie venga y lo haga por ustedes— JiMin rió al ver nuestras
caras de decepción por no poder terminar nuestro momento.2
Antes de que nos alejáramos, el mejor amigo de Tae ya estaba bajando
alguna de las cosas ya guardadas en cajas, el rubio aún entre mis brazos
me dio un pequeño beso en los labios y se acercó a la pared para sacar las
Daddy Kink
fotografías cuidadosamente, yo camine en dirección contraria para tomar
sus bolsos con ropa. Apenas el peli blanco me vio bajar subió para seguir
moviendo objetos.
Estuvimos un par de horas haciendo esto para después meter todo a los
autos, tuvimos que utilizar el mío, el de YoonGi y el de Jin par llevar todo
hoy.
Cuando terminamos con esto llegó la hora de que Tae se despidiera de la
casa, la observaba con devoción, paseaba la mirada entre sus tíos y la
vivienda, en tanto yo estaba a su lado.
—Gracias por todos estos años— hablaba hacia la casa y hacia ambos
mayores.—Gracias por aguantarme y por ser parte de mi vida
incondicionalmente— el rubio se acercó a ambos y los abrazó.—Los amo,
gracias por ser mis padres— su voz temblaba.
—Tae, tranquilo— el mayor de todos acaricio su cabello.—Sabes que
siempre podrás venir y estaremos para ti sin importar qué— le dio una
sonrisa amable.
—Ay TaeHyung— Nam rió ligeramente al ver a su sobrino tan
emocionado.—No es un adiós, nos veremos los fin de semanas y cuando lo
necesites— se marcaron sus hoyuelos al sonreír con cariño.1
Todo esto porque los chicos se tenían que ir inmediatamente al terminar
de dejar las cosas en mi edificio, por lo que tenían que depedirse bien
ahora, todos sabemos que es difícil coordinar horarios en estas
circunstancias, así que comprendo toda la emoción.
Besó la mejilla de ambos, limpió las lágrimas de su rostro y se subió a mi
vehículo en silencio.
Daddy Kink
Mi bebé.
Todos lo seguimos y nos subimos al auto correspondiente, el camino fue
más largo de lo normal gracias al tráfico y los suspiros tristes de mi novio.
—Amor— lo llamé y me miró.—¿Estás seguro de esto?— pregunté al ver su
puchero y ojos aún aguados.
—¿Te estás arrepintiendo?— preguntó irónico.
—Para nada— negué con mi mirada fija en el camino.—Es solo que te ves
muy...triste— mi tono era suave.
—Siento muchas cosas cariño— posó su mano en mi nuca.—Estoy triste
porque esa casa tiene muchos recuerdos, Nam y Jin me aceptaron como
parte de su hogar a los 19 años cuando mis padres me rechazaron— tomó
aire.—Pero también feliz porque no pensé que llegaríamos tan lejos—
sonrió con la mirada perdida.—Al principio tenía tanto miedo, nunca había
sentido las cosas que sentía contigo— las caricias en mi piel eran
delicadas.—Y pasamos por tanto, me enamoré y tu también— rió
mirándome fijamente.—¡Domé a Jeon JungKook y ahora viviré con él!—
gritó en el auto con un tono risueño.6
Sonreí al escucharlo, su risa es el mejor ruido que existe y su imagen en la
totalidad es lo mejor que el mundo puede tener.15
Llegamos al edificio, los dos autos que me seguían se estacionaron frente
a él mientras yo me metí en el subterráneo del lugar. Subimos
rápidamente para descargar el auto de los mayores, subimos a mi
departamento por el ascensor, lo abrí y dejaron las cajas en el salón. Al
estar listos se despidieron definitivamente.
Daddy Kink
Hicimos lo mismo con las pertenencias restantes, subimos y bajamos la
construcción por otro par de horas, cuando terminamos mi piso estaba
lleno de cajas y bolsos, la pareja Park-Min también estaba ocupada por el
resto del día por lo que también se fueron apenas terminaron.
Nos quedamos los dos rodeados de sus pertenencias en el departamento.
En nuestro hogar.
—¡Koo!— escuché su chillido y sentí el peso de su cuerpo en mi espalda.
—Bebé— pasé mis manos por sus muslos para tomarlo con mayor firmeza.
—Tengo hambre daddy— susurró en mi oído sensualmente.
—Aún es temprano para eso pequeño— lo regañe con cariño al notar sus
intenciones.
Mi Tae ya no es tan inocente.
—¿Hay hora definida para amarnos daddy?— su tono era tierno.
—No príncipe, pero tenemos que ordenar tus cositas— mi posición era
firme.
Aunque mi obsesión por el ordené y la disciplina ha disminuido, sigue ahí.
—No seas aburrido— besó mi cuello succionandolo cada tanto.
—¿Dónde quedó tu inocencia TaeTae?— pregunté entre risas.
—Tu te la llevaste JungKook— se bajó de mi espalda y se puso frente a
mi.—Desde la primera vez que me tocaste— susurró en mis labios.—Desde
que me llamaste bebé cuando aún eramos nada— me besó suavemente.—
Desde que comencé a gemir tu nombre cada vez que llegaba al orgasmo—
jadeó mientras bajaba sus labios por mi quijada hasta mi cuello.1
Daddy Kink
Muy sucio.
—¿Qué quieres bebé?— tomé su mentón para que nuestros ojos se
encontraran.
—Follame, hazme el amor— tocó mi pecho con sus suaves manos.—
Estrenemos nuestro hogar como se debe daddy— se lanzó a mi cuerpo con
un beso exigente.1
Joder...si.
—Va-vamos a nuestra habi-tación— dije a medida que sus labios bajaban
por mi cuerpo.
No dijo más y tomó mi mano para llevarlo al cuarto.
Al llegar al lugar nuestras prendas fueron desapareciendo, nuestras pieles
rozaban suavemente resbalando gracias al sudor.
Tal vez pasaron segundos, minutos u horas, no lo sé pero nuestros
movimientos fluían como si fuéramos uno.
Somos uno.
Sentía su interior abrazandome, nuestros labios chocando con amor, las
caricias sumamente delicadas pero firmes, cada estocada, mordida,
succión, beso y toque significa amor.
Estar como dos piezas de rompecabezas que encajan perfectamente me
tenía al borde, al igual que a él.
Su cabello claro remarcaba sus dulces facciones llenas de placer, gemía y
sollozaba sin control alguno, en tanto yo gruñía, rozaba su piel acanelada
y ahogaba sus excitantes sonido con mi boca.
Mucho amor del bueno.1
Daddy Kink
Sentir su interior presionandome con más fuerza, la tensión en mi vientre
bajo y los rasguños en mi espalda lograron que llegara a mi placer máximo
liberándome en su interior.
Al sentirse tan lleno de mi me siguió con su eyaculación a los segundos,
manchando nuestros vientres de su gloriosa esencia.2
Cayó rendido en mi pecho levantando sus caderas para sacar mi miembro
de su interior.
Besaba mi pecho ligeramente mientras acariciaba su cabello, la calidez de
su piel me mantenía en las nubes complementándose con el reciente
orgasmo.
—Te amo TaeHyung— mi voz salió grave.
Apoyó su mentón en la zona que besaba recientemente.
—Te amo JungKook— afirmó somnoliento.
Las caricias se hicieron suaves y apoyo una de sus mejillas en mi corazón,
su respiración se fue relajando al igual que la mía.
Mi novio, mi bebé, mi hogar, mi obra de arte, mi único y fuerte TaeHyung.+
Fin
Daddy Kink
Epilogue
Ya han pasado cinco años.1
Espero a Tae afuera del instituto para el que trabaja hace un par de años
como profesor de literatura.
El mundo editorial le pareció muy frío al momento de hacer la práctica,
por lo que buscó otro camino, lo que terminó en enviar su currículum a la
escuela de artes de Seúl y salió bien.
Es un sexy profesor de 29 años.
En cambio, el año de mi práctica comencé un proyecto con mi padre. El
trabajo no era exigente así que me daba el tiempo perfectamente para
ambas cosas.
Actualmente trabajo con él, aún con el proyecto de ambos en medio, el
que trata sobre apoyo a personas homosexuales rechazadas por sus
familias, tratando de aportar nuestro grano de arena a la sociedad
coreana.
Todo gracias a Tae.
—¡Wow que auto!— escuché a poca distancia una voz casi infantil.
Gracias a eso baje la mirada y pude observar a un mar de adolescentes
saliendo de la institución.
Daddy Kink
A lo lejos pude ver una cabellera sumamente oscura, piel acanelada y
postura bastante elegante.
Mi TaeHyung.
Estaba hablando con BoGum, gracias a él Kim supo que podía trabajar
haciendo clases, con los años incluso se hizo amigo mío.16
Se despidió con la mano y sonrió al verme, caminó relajadamente hacia
mi.
—Koo— abrí mis brazos para abrazarlo.
Escondió su rostro en mi cuello cuando pase mis manos por su cintura.
—Hola bebé— susurre apretando un poco su cuerpo contra el mío.
—Te ves tan bien en traje— puso su rostro frente al mío.—Daddy—
murmuró en mis labios.
El juego seguía entre nosotros, pero con más amor y atrevimientos de su
parte.
Me dio pequeños besos en el rostro pasando sus manos al cabello sobre
mi nuca.
—Tranquilo amor— reí al sentir como se pegaba aún más a mi.
—Te extrañé mucho Koo— susurró en mis labios después formando un
puchero con los suyos.
Tan adorable.
—Yo también bebé— lo besé con calma tratando de sentirlo por
completo.—Recuerda que hoy cenamos con los chicos— seguíamos
abrazados a la salida del instituto.
Daddy Kink
Asintió dándome una sonrisa dulce, nos separamos otra entrar al auto y
seguir con nuestro camino.
Hoy JiMin y YoonGi nos invitaron a comer para hacernos un importante
anuncio, aunque nosotros ya suponemos que es. Llevan más de siete año
de noviazgo, es algo obvio que puede ser tan importante como para gastar
alguno de sus viernes libres con nosotros.2
Park al igual que mi novio, siguió el camino de la enseñanza para trabajar,
estaba castaño y mantenía su actitud tierna como si no pasaran los años.
En cambio, Min si había cambiada a través de los años, fue calmando sus
celos de papá con Tae pero seguía amenazandome de vez en cuando, su
cabello estaba gris oscuro y siguió con el tema de la producción, creando
Genius Lab para traer música con críticas sociales.
Después de varios minutos llegamos a nuestro departamento, seguimos
en el mismo piso en donde empezó todo, pero ahora si era nuestro hogar
de manera oficial, había cuadros de ambos en las paredes, cumpleaños,
navidades y años nuevos.
—Quiero tomar un baño cariño— me abrazó por la espalda aún en la
entrada de la casa.—¿Quieres acompañarme?— me gire ligeramente
llegando a ver la expresión risueña del azabache.
—Vamos TaeTae— tomé su mano para dirigirnos al baño de nuestro
cuarto.
Acaricie el anillo de pareja que llevábamos a juego en nuestro anular, aquí
no hay matrimonio para nosotros así que esto simbolizaba nuestra unión
por siempre.
A Tae le quedan tan bien los anillos.
Daddy Kink
Llegamos a la habitación y nos desnudamos sin vergüenza, ya conocíamos
el cuerpo del otro prácticamente de memoria. La piel de Kim seguía de un
canela brillante, sus músculos estaban algo más marcados ya que
comenzamos a hacer ejercicio juntos, sus ojos mantenían un brillo
constante y su sonrisa seguía siendo la cosa más bella del mundo.
—¿Te gusta lo que ves?— preguntó acercandose sensualmente pasando
sus manos por mi cuello.
Nuestros cuerpos rozaban piel con piel, es tan cálida la sensación. Me besó
con lujuria pero lentamente, nuestros labios rozaban tratando de
mezclarse con el otro, nuestras lenguas bailaban al interior de su boca.
Mis manos paseaban por su cuerpo, tocaba su cintura, sus caderas hasta
su hermoso trasero que estaba igual de pomposo, en tanto nuestras pollas
rozaban totalmente erectas, con su mano bajo a nuestros miembros y
comenzó a masturbarnos mezclando el pre-semen.21
Se sentía como el paraíso.
Tomé sus muslos logrando alzar su cuerpo, siguió con su mano en
nuestros falos mientras con la otra se tomaba con fuerza de mi hombro. Lo
empotré contra una de las paredes del cuarto, introduje dos de mis dedos
en su linda boquita al bajar con succiones y besos por su cuello.
—Chupalos bien bebé— jadee cuando los tomó para succionarlos
bruscamente.
Esto sería rápido, no teníamos mucho tiempo para hacerlo, ya que
tenemos la dichosa cena.
TaeHyung introducía mis dedos en la cavidad húmeda dejando que la
saliva saliera por la comisura de sus labios. Soltó nuestras pollas ya
Daddy Kink
lubricadas con el pre-semen de ambos, pasó sus brazos por mi cuello y lo
ayudé a acomodarse logrando que mi polla quede entre sus nalgas, en
tanto lleve mis falanges húmedos a su pequeña entrada.
—Mgh...daddy— gimió en mi cuello al introducirlos sin cuidado alguno.
Seguía tan estrecho como el primer día, abría y cerraba mis dedos para
dilatarlo, mientras él succionaba mi piel y tiraba del cabello de mi nuca en
un intento de descargar las sensaciones de placer. Su miembro con el
glande ya hinchado rozaba ambos abdomdenes dejando restos de pre-
semen.
—¿Te gusta bebé?— gruñí en su oído para después morder el lóbulo.—
¿Quieres que sea muy duro TaeHyung?— apreté su muslo con algo de
fuerza.
—M-más JungKook...¡Aah!— le di una nalgada sacando mis falanges de su
interior al mismo tiempo.
—No aprendes cariño— alinee mi falo en su entrada.—Para ti— introduje el
glande logrando que se estremeciera.—Me llamo— bajé sus caderas para
penetrarlo con la mitad de mi polla.—Daddy— la estocada fue profunda.
—¡Si-si daddy!— sollozó cuando comencé a moverme sin esperar que se
acostumbrara.
Tomé sus caderas para hacer los movimientos más bruscos, salía casi por
completo de él y alzaba sus caderas para después dejarlo caer chocando la
base de nuestros cuerpos logrando un tacto totalmente intimo.
—Me tomas tan bien bebé— susurré en sus labios aprovechando para
después besarlo.
Daddy Kink
Sus labios son tan suaves, nuestras lenguas se acarician, mis manos
recorren su cuerpo reclamando su piel, sus uñas rasguñan mi espalda y las
estocadas son profundas.
Tomé su polla para darle más placer masturbandolo al mismo ritmo de las
penetraciones, chorreaba pre-semen y mi falo se siente sumamente
apretado.
Tan delicioso.
Nuestras pieles brillaba gracias a la ligera capa de sudor que nos cubría, su
piel acanelada se veía majestuoso, su cabeza se pegó a la pared en la que
se apoyaba su espalda, tenía una sonrisa torcida mientras gemía y sus ojos
dejaban salir lágrimas de placer.
—Da-daddy...— tomó mi rostro para volver a besarme ligeramente.—Me
en-cantas— jadeo después mordiendo mis labios.
Nuestros movimientos se hicieron más fuertes, la habitación estaba llena
de gemidos y aroma a Tae.
Totalmente paradisíaco.
—Tan mío— hable en sus labios rojizos.—¿Se siente bien amor?— con mi
pulgar roce la hendidura de su glande.
—¡Mgh s-si!— sus paredes internas se estrecharon aún más.—Da-ddy
me...¡Aah!— liberó su semen manchando mi estómago y pecho.
—Bebé...— jadee llenándolo de mi esencia al sentir el abrazo de su piel en
mi falo.
Su frente quedó pegada a la mía mientras nuestras respiraciones se
calmaban.
Daddy Kink
—Yo solo me quería dar un baño— rió Tae abrazando mi cuello con algo de
fuerza.—Pero no quejo— mantuvo la sonrisa mientras murmuraba.
—Entonces vamos cariño— tomé sus muslos y me dirigí al baño.—
Bañemos a este hermoso bebé— besé su delicada nariz al ver como se
ruborizaba.
Al entrar salí de su interior para sentarlo en el lavabo, prendí el agua
caliente para llenar la tina, en tanto esperaba volví a posicionarme entre
las piernas de mi lindo novio para mimarlo.
Cuando estuvo a un buen nivel de agua, lo tome de forma nupcial para
dejarlo en la bañera y me senté detrás de él.
Tomé el jabón echando una buena cantidad en mi mano y masajee su
cuerpo lentamente para limpiarlo, al terminar con él hice lo mismo
conmigo disfrutando de la calma de tenerlo a mi lado.
Ya ambos listos nos recostamos, él apoyado en mi pecho mientras yo
acariciaba su cabello.
—Me gusta esto— susurró Kim en mi piel.—Estar contigo, vivir contigo,
hacerlo todo contigo— alzó su rostro para mirarme.—Te amo JungKook—
besó suavemente mi labios.
—A mi también me gusta amor— volví a rozar nuestros labios.—Me
encanta— acaricie su espalda transmitiendo calma.
Dejamos pasar los minutos entre caricias, suaves besos y conversaciones
sobre nuestro día.
Soy feliz, muy feliz hace 5 años.
Daddy Kink
Salimos del baño para vestirnos al notar que se estaba haciendo tarde
para la cena con Park y Min, también irían los tíos de Tae, era algo como
una reunión familiar de los presentes en Seúl.
SeokJin y NamJoon también se volvieron como un modelo para mi, me
aceptaron en su pequeña familia de tres personas desde el primer
momento, nos apoyaron en momentos duros y siempre lo harían.
—¿Me veo bien amor?— escuché a mis espaldas en tanto me ponía las
prendas.
Estaba totalmente de blanco y un lindo cardinal celeste hacia un bonito
contraste, además de resaltar el tono de su piel y cabello azabache.
—¿Me quieres matar Kim TaeHyung?— me acerqué a él aún acomodando
mis prendas.—Te ves lo siguiente a bien, pareces un ángel recién caído del
mismo edén— besé ligeramente todo su rostro.—¿Cómo me veo yo?—
pregunté pasando mis manos por su cintura.
—El día que te pongas algo de color se acabar el mundo Koo— dijo
mirando todo mi cuerpo solo con prendas grisaceas y negras.—Aunque no
puedo negar que te ves muy lindo— me abrazó con ganas.
Reí al escucharlo y le devolví el abrazo manteniendo nuestros cuerpo
juntos por unos minutos.
Al soltarnos cada uno buscó sus pertenencias para salir del departamento
e ir al hogar de la pareja porque ya nos atrasamos unos minutos.
Al llegar al estacionamiento Tae se subió de un salto al asiento del copiloto
y yo lo seguí saltando al lugar del piloto.3
—¿Quieres escuchar alguna canción en especial?— me preguntó
conectando su móvil al auto.
Daddy Kink
—Drip Drop, por favor— llevaba mucho tiempo pegado con esa canción
porque me siento identificado con ella.
—Buena elección cariño— besó mi mejilla, encendí el motor y puse el
vehículo en marcha.
Vivimos relativamente cerca de los chicos, en auto son unos 10 minutos,
así que entre música y la hermosa voz de Tae llegamos a su departamento,
con el anochecer como paisaje.
Estacionamos frente al edificio, saludamos al conserje que ya nos conocía
y pasamos al ascensor para ir al piso correspondiente. Nos subimos,
marcamos el número y en poco segundos ya estábamos frente a la puerta
tocando para que nos abrieran.
—Hola Tae, hola Jeon— saludó YoonGi con su rostro sereno al abrir.—Ya
llegaron Nam y Jin— entrecerró los ojos regañandonos indirectamente por
llegar algo tarde.
—No seas así Yoonie, deja pasar a los chicos— se escuchó la voz risueña de
JiMin desde el interior del lugar.
Entramos con una sonrisa para saludar a todos los que estaban en el salón
principal, ha que el departamento era bastante grande como para dos
personas.
Todos se encontraban sentados en alrededor de la mesita en el centro de
la sala, Tae se sentó al lado de Park y yo quedé entre él y Nam.
—Ahora que todo están aquí— el castaño rió mirandondonos y luego a su
pareja.—Queremos decirles que la próxima semana nos iremos a las vegas
por un mes— la sonrisa de JiMin brillaba y llegaba a sus ojos.2
—Eso es bastante tiempo— dijo Jin con una expresión confusa.
Daddy Kink
—Lo es— afirmó Min.—Nos casaremos en uno de esos lugares y será
nuestra luna de miel— sonrió mirando a Park.
—Que bonito— susurró el menor de los Kim con ilusión en los ojos.—
¡Felicidades chicos!— se levantó para abrazar a sus mejores amigos.
Todos repetimos su acción felicitando ahora a la pareja comprometida
hace ya una semana.
Después de la efusividad volvimos a nuestros asientos entre preguntas y
expectación sobre cómo fue la propuesta y un pequeño berrinche de mi
azabache porque no supo nada hasta hoy, a los minutos se le pasó gracias
a mis mimos.
Comíamos de lo que había sobre la mesa central, las horas pasaron entre
conversaciones casuales y anécdotas de la juventud de los chicos.
—¿Recuerdas cuando conociste a JungKook?— preguntó JiMin riéndose.
—Ni me lo recuerdes— escuché murmurar a Tae.
—¿Qué no quieres que te recuerde?— pregunté sonriendo socarronamente
al ver como se sonrojaba.
—Tae llegó a la sala hiperventilado diciendo que creía estar alucinando
porque se encontró con un dios griego— Kim menor miró al castaño
tratando de asesinarlo con los ojos.
—Que lindo amor— lo tomé de la cintura para abrazarlo y besar todo su
rostro.
Así siguió la noche, Park poniendo en evidencia al azabache y yo riendo al
verlo tan avergonzado.
Daddy Kink
—JungKook no sé queda atrás— escuché la voz de Joon cobrando
venganza de parte de su sobrino.
—¿Qué hice yo?— mi expresión se volvió nerviosa.
Tengo miedo de lo que vaya a decir.
—Un domingo hace años, cuando recién estaba conociento a este chico—
revolvió mi cabello.—Tae llegó a casa las 8 de la mañana dando portazos
quejándose de un idiota que no sabía lo que quería— la sonrisa de ambos
mayores era totalmente burlesca.—Apenas pudo se fue al trabajo y
cuando volvió tenía una sonrisa de lado a lado porque el idiota no paraba
de marcar a su móvil— seguía con la misma expresión.—El lunes llegó y se
fue muy temprano a la universidad, entendimos que el idiota era Jeon
cuando tocó desesperado y con el rostro pálido, como un papel, la puerta,
buscando a Tae diciendo que era su amigo— miré a TaeHyung algo
avergonzado porque recordaba esa situación como si hubiera sido ayer.
—No me mires así— se rió al ver mi indignación.—Fuiste un idiota y lo
admitiste ese mismo día— acarició mi cabello logrando que relajara mi
expresión.
Joder era mi turno de ser avergonzado.
Ya iban a ser las dos am cuando decidimos volver al departamento, los tíos
de Tae hicieron lo mismo. Después de ordenar un poco el lugar cada uno
volvió a su hogar.
El camino de vuelta fue tranquilo, Kim me hacia cariño en el cabello
mientras pasábamos por la noche oscura iluminada de luces artificiales y
estrellas.
Daddy Kink
Llegamos al departamento en poco tiempo, casi no había tráfico gracias a
la hora, estacione el vehículo en el subterráneo y subimos por el ascensor
en unos segundos.
Al entrar a nuestro cómodo hogar pasamos directamente a nuestra
habitación.
Ahora el espacio era más cálido, TaeHyung había puesto un toque de su
personalidad en las cortinas y sabanas, las paredes tenían cuadros de
tonalidades azuladas y verdes, había fotos de ambos en los muros sin
pinturas, por lo que todo era más intimo.
—Amor— el azabache abrazó mi cuerpo por detrás.—¿Pasa algo?— besó
mi nuca.
—Eres muy especial Kim— me di vuelta para abrazar a su delicado cuerpo
ya con una simple camiseta negra y un bóxer.
—Tu también Koo— se escondió en mi cuello.
—Te amo bebé— mi vista se nublo al recordar el primer momento que lo
vi.—No sabes cuanto agradezco que hayas caído sobre mi ese día, en ese
momento, tu y solo tu, solo te necesitaba a ti— deje que cayera la
humedad por mis ojos.—Y-yo aprendí mucho gracias a ti— mi voz tembló.
—No llores cariño— limpió con besos mis lágrimas.—Yo también
agradezco que hayas llegado a mi— su sonrisa era tierna, como si hablara
con un niño.—Te amo mucho— me abrazó con fuerza.
Tan cálido, tan agradable, tan TaeHyung.
El agarre duro hasta que nos cansamos de estar parados. El azabache me
soltó y se acostó en la cama abriendo las sábanas para que me metiera a
su lado. Apenas quedé solo con bóxer me posicione a su lado, nuestros
Daddy Kink
cuerpos totalmente pegados, las frentes y narices rozando, mis brazos en
su cintura y los suyos en mi pecho, nuestra piernas entrelazadas y
nuestros corazones más que unidos.
—Buenas noches amor— besó mis labios y quijada.
—TaeHyung— lo llamé antes de que cerrara sus hermosos ojos
achocolatados.
—Dime— su atención estaba totalmente en mi.
—Casemonos— murmure.22
—¿Qué?— me dio una sonrisa con el ceño fruncido.
—Se mi prometido y esposo— repetí con la vista fija en él.
—Pero aquí no es legal cariño— su tono era amable mientras acariciaba mi
rostro.
—Vamos a las vegas— se rió ligeramenge al escucharme.—Hablo en serio
Kim— mi expresión era sumamente seria.2
—Koo eso solo seria simbólico— miraba enternecido mi puchero.—Mejor
hacemos algo simbólico aquí— propuso con los ojos brillantes.
—¿Aquí? ¿Seúl, Corea?— pregunté ladeando el rostro por la confusión.
—Si amor— asintió listo para explicarme.—Con nuestras familias y una
ceremonia formal— me miraba risueño.
—Bien bebé— sonreí totalmente consentido.—Entonces...¿Es un si?—
pregunte para asegurarme.
—Si JungKook, es un si— rió al ver mi cara iluminada gracias a su
respuesta.
Daddy Kink
Nos abrazamos con más fuerza, la atmósfera era relajada y poco a poco
caímos en un profundo sueño en el que podía ver a mi, ahora, prometido
vestido de traje grisáceo esperándome en un altar lleno de rosas y flores
en tonalidades duraznos.
Gracias Kim TaeHyung, gracias por caer sobre mi, por aceptar mi trato y por
enamorarme, nunca podré agradecerte lo suficiente, amor.7
♡
Daddy Kink
Extra I : Marriage
Hoy Kim TaeHyung será mi esposo.
Han pasado cuatro meses desde la poca romántica propuesta realizada
por mi.
Decidimos contarles a mis padres al otro día, mi madre me regaño como a
un niño pequeñitos impulsivo, en cambio mi padre nos felicitó. También
les contamos a sus tíos y la pareja Min-Park el mismo día, también nos
desearon lo mejor.
No tenía ni la menor idea que planear una boda era tan complicado, el
centro de eventos, la comida, los trajes, los invitados, entre otras cosas.
Peor que dirigir una empresa.
Pero no fue tan malo después de todo, mi madre de inmediato ofreció la
mansión como el lugar para llevar la ceremonia a cabo, Jin propuso
ocuparse del buffet, de los invitados nos preocupamos ambos, aunque
solo seria algo familiar y algún que otro amigo intimo.
A pesar de todo lo ocurrido en Daegu, Kim invitó a sus padres, como una
vía de reconciliación, todo quedaba en sus manos.3
Está demás de decir que sus tíos, la pareja que siempre estuvo con
nosotros, BoGum y el señor Jung van a estar en primera fila, este último de
parte de Nam y Jin. Por mi parte mi madre se encargo de invitar a la parte
cercana de la familia y yo invite al único amigo que tuve en la secundaria,
Daddy Kink
con el cual me reencontré hace un par de años por cosas de negocios, Kim
MinGyu.
Anoche dormí con Tae, pero esta vez fue diferente. Sentía aún más cálido
nuestro cuarto, nos mirábamos en silencio y tantas cosas pasaban por mi
cabeza.
La primera vez que nos encontramos, las citas, el sexo, HyungSik, los
celos, el cariño, el amor que sentí y siempre sentiré, los nervios de verlo, la
necesidad de tenerlo en mis brazos que no ha cambiado al pasarde los
años.
Estoy totalmente en sus manos.
Ahora me encuentro en el cuarto de mi infancia, ordeno la corbata frente
al gran espejo recién puesto en el lugar. Lo único blanco del traje es la
camisa, mientras la chaqueta, pantalón y corbata son totalmente negras,
mi cabello estaba algo más corto porque ya estaba algo rebelde.
—Hola Jeon— escuché desde la entrada de la habitación la voz de
YoonGi.—¿Cómo estas?— avanzó para sentarse en la cama.1
—Que amable Min— reí al darme vuelta para mirarlo.
—No te pases, estoy preocupado de que te desmayes en el altar— se
levantó caminando hacia mi.—Creo TaeTae huirá— asintió con una sonrisa
resignada.—Ya tengo el auto preparado en caso de que se arrepienta— su
tono era burlesco.12
—Que divertido— le di una mirada asesina provocando una risa burlona de
su parte.
—Relájate JungKook, trate de separarños por un año y nada funcionó, ya
es muy tarde para correr— palmeó mi hombro.—Espero que todo salga
Daddy Kink
muy bien— sonrió sinceramente.—Al principio pensé que Tae era un
simple capricho para ti, no quería que rompieran su corazón— miró un
punto fijo de la pared.—Pero cuando pasó el tiempo me di cuenta de que
ibas en serio, aunque eso no quitaba que siguiera protegiéndolo— sé que
se refiere a Kim.—Gracias por aguantarme solo por él— me abrazó
golpeando levemente mi espalda.—De todas formas, llegas a hacerle algo
y te parto la cara— dijo al separararse.
—No te preocupes Yoon, eso no pasará— sonreí feliz porque por fin me
sentí totalmente aceptado por él.
Me tomó 6 años que viera que realmente amo a TaeHyung.
Este día solo puede mejorar.
—¿Estás listo Jeon?— entró MinGyu a paso rápido.—Ya es hora— asintió
con una sonrisa.
El castaño estaba ayudando a mi madre a recibir a los pocos invitados y
ordenar el lugar. Los dos chicos en el cuarto son los padrinos, Tae quiso
que los suyos fueran sorpresa pero es obvio quienes serán.
—Estoy más que listo— acomode mi cabello por última vez.—Vamos— me
dirigí a la salido con ambos a mis espaldas.
Observe cada pared, cuadro y particula en el ambiente, todo mundo
moviéndose de acá para allá ordenando los últimos detalles.
Observaba a los invitados saliendo en dirección al altar, esperé que saliera
en cúmulo de gente para pasar sin que estropearan mi traje.
Min y Kim salieron para encontrarse con sus parejas antes de la
ceremonia.
Daddy Kink
No debería sorprenderme.
—Creí que este día nunca llegaría hijo— mi padre se puso a mi lado
pasando su brazo por mis hombros.—Fue una agradable sorpresa cuando
cruzaste esa puerta con TaeHyung a tu lado, realmente le debemos
mucho— su mirada era risueña.
—Le debemos mucho— dije más para mi asintiendo lentamente.
—Ya es hora hijo— mi madre se puso frente a mi tomando mi rostro.
Volví a asentir ya observando a los pocos meseros en la cocina
descansando de la entrega de cócteles.
JanDi tomó mi brazo y JunPyo caminó a su lado hacia el patio decorado
con rosas de colores cálido, rojas, duraznos y rosado claro.
Caminamos por el sendero de pastelones grisáceos claros, en tanto
miraba a los invitados con ligeras sonrisas amables en su rostro.
—Todo saldrá bien— susurró mi madre cuando llegamos al altar.
Se alejó después de besar mi mejilla y soltar mi brazo, mientras mi padre
palmeo suavemente mi hombro dándome una mirada tranquilizante.
Me paré derechamente en el lado izquierdo con YoonGi, MinGyu y
NamJoon a mis espaldas.
Vi que mi pequeño primo SooBin de cinco años salió de la mansión con un
pequeño traje blanco con un cojín rosa claro en las manos.7
Los anillos, joder viene Tae.
El infante caminaba lentamente, a los minutos vi como Kim con un traje
celeste muy claro opaca saliendo con un ramo de rosas de los mismos
colores que la decoración.
Daddy Kink
Creo que me está dando un ataque.
No noté cuando ya estaba frente a mi, el chiquillo estaba entre ambos aún
con el cojín en sus manitos esperando las palabras de la persona que nos
casaría simbólicamente.
—Te ves muy guapo amor— escuché su susurro.
Nos mirábamos directamente, con la misma intensidad y amor que la
primera vez.
—Parece un ángel— se sonrojó llenando su rostro con su sonrisa
rectangular clásica.
La señora de unos 50 años frente a nosotros aclaró su garganta llamando
nuestra atención para comenzar con la ceremonia.
—Hoy estamos reunidos en esta fiesta donde dos almas se encontrarán
simbólicamente por toda la eternidad— suspiró antes de continuar.—
TaeHyung y JungKook se encontraron hace más de cinco años por primera
vez en la universidad, tal vez fue el destino, el hilo rojo, el amor o lo que
sea que este arriba de nosotros— se escucharon sutiles sonrisas de todos
los invitados.—Todos los presentes pueden asegurar que terminaron de
madurar junto al otro, vieron crecer el amor entre ellos— nos miro a
ambos asintiendo.—Quizás algunos desconfiaron de la relación al
principio, mientras otros pusieron sus manos a fuego por ellos— mire a
Yoon y a Nam.—Pero finalmente estamos aquí todos los que los aman y
han acompañado en este hermoso proceso— empezamos a escuchar
sollozos desde la espalda de Kim.—Ahora a lo importante, TaeHyung, tus
votos—
SooBin extendió el cojín con sus pequeñas manos hasta el azabache, éste
tomó la joya de oro blanco.1
Daddy Kink
—Jeon JungKook— sonrió al hablar.—Caí sobre ti un día en mi última año
de universidad, pensé que eras realmente guapo, pero intimidante— me
miró risueño.—Y no me equivoque— se escucharon risas nuevamente.—La
verdad llevo agradeciendo ese día desde que volví a verte en la tienda de
HoSeok, he aprendido mucho de ti— tomó mi mano con la suya libre.—
Gracias por los años de mimos y amor, sé que fue duro al inicio pero lo
logramos— besó mi mejilla.—Siempre lo lograremos si estamos juntos—
puso el anillo en mi anular.19
—Ahora tus votos JungKook— la señora de pelo casi blanco me señaló.
—Kim TaeHyung, mis pensamientos no fueron románticos desde el primer
momento, pero tenía más que claro que mis sentimientos por ti iban más
allá que una simple atracción— mis ojos se humedecieron.—Agradezco
cada segundo a tu lado, haces mis días más luminosos y siempre será así,
gracias por aceptarme en tu vida— tomé el anillo y su mano.—Te amo— y
lo puse en su anular mientras me perdía en sus ojos.
—Los declaro marido y marido, pueden besarse— habló risueña la
mujer.21
Tomé su delicada cintura, en tanto el cruzó los brazos por mi cuello con
cuidado de no maltratar mas rosas. Nos acercamos lentamente hasta
chocar nuestros labios como si fuera la primera vez que nos besamos,
sonreímos en medio del suave tacto al escuchar los vítores de los invitados
y padrinos.
—Te amo Koo— susurró aún con nuestras narices pegadas.
—Te amo Tae— sonreí sintiendo el corazón lleno de emociones positivas.
Tomé su mano y caminamos por el camino de vuelta a la mansión
mientras los que estaban a los lados de lugar aplaudían.
Daddy Kink
En el salón principal sería la fiesta, ya que era enorme. Mi madre y Jin se
encargarían de guiar a los invitados hacia ese lugar, mientras mi
esposo, joder que bien se siente, nos cambiábamos de ropa para estar más
cómodos.2
Lo guié hasta mi habitación para modificar los atuendos.
—Por fin amor— lo abracé por la espalda al cerrar la puerta.—Ya extrañaba
tenerte entre mis brazos— susurré en su oído para después morder el
lóbulo.
—Basta cariño— rió al notar mis intenciones.—Debemos volver abajo—
aún sostenía el ramo de flores.—Podemos divertirnos más tarde— su
mirada era totalmente coqueta.
—No me provoques Kim— mi voz se agravó cuando pegó sus caderas más
a las mías.
—Mgh...daddy está duro— jadeó moviendose ligeramente.—Pero debemos
volver— se alejó dejando las flores con delicadeza sobre la cama.
Se dirigió al armario para colgar su chaqueta y ponerse unas zapatillas,
casi zapatos, más cómodas para bailar. Yo con desgano saqué mi corbata,
chaqueta y zapatos para hacer lo mismo.
No lo mire en ningún momento mientras me cambiaba.
—Amor— llamó, pero no presté atención.—Koo— sentí su cercanía,
también lo ignore.—JungKook— se puse frente a mi con una mirada de
perrito herido.—No te puedes enojar con tu esposito— murmuró con un
puchero.—Si es por lo de antes, te tengo una sorpresa en casa— frunci el
ceño al escucharlo.—Te va a encantar, te lo aseguro, pero necesito que
seas paciente— se escondió en mi pecho al decir lo último.
Daddy Kink
—Bien bebé, lo seré— besé su coronilla para tomar su mano, las flores y
salir del cuarto.
Si no salíamos pronto lo empotraria en la pared.3
Al llegar al salón ya varios se encontraban en la pista, no queríamos
discursos en nuestro matrimonio, preferimos las muestras íntimas de
afecto, por lo que cada uno podrá comer, beber y actuar como quisiera en
este lugar.1
Observábamos todo desde la entrada del lugar risueños al ver como
algunos ya estaban haciendo el ridículo, por ejemplo, MinGyu y WonWoo,
su pareja.4
—Tae— escuchamos la voz de mi madre.
—Dígame— nos dimos vuelta para mirarla.
—Te busca una señora— nos miramos los tres con incertidumbre.—Está en
la cocina—9
—Vamos a ver cariño— me llevó hasta el lugar mencionado por mi madre.
¿La señora Kim?
Al azabache se le humedeciaron los ojos al ver a la mujer más envejecida
que hace 5 años. Su cabello casi blanco, las arrugas de expresión aún más
marcadas que ese día en Daegu, pero esta vez sonrió al vernos.11
—Ma-mamá— TaeHyung tapó su boca al acercarse hasta quedar a
centímetros de ella.
—¿Puedo decirte hijo?— derramó lágrimas cuando cortó la distancia entre
ambos y lo abrazó.—Perdóname por favor, fui tan tonta al dejarte ir—
sollozó ocultándose en Kim al ser más pequeña.
Daddy Kink
—Si puedes madre— le sonrió acariciando su rostro.—¿Cómo está él?—
hizo la pregunta rápidamente.
—Terco, como siempre— negó con la cabeza al recordar a su marido.—
Pero vive lamentándose— miró a su hijo a los ojos.—Vengo de parte de
ambos, por favor— su tono era suplicante.
—¿Algo ha cambiado?— preguntó Tae algo sorprendido por lo dicho.
—No te preocupes por eso ahora— me sentía como un intruso.—Ahora
presentame a tu marido— me sonrió calidamente.
Hasta yo estaba sorprendido por la nueva disposición de sus padres.
—Él es Jeon JungKook, el amor de mi vida— se acercó a mi para tomar mi
man.
—Hola señora Kim, un gusto— ofrecí mi mano, ella la recibió gustosa.
Nos quedamos unos minutos mas hablando hasta que apareció JiMin
diciendo que se repartiría el pastel.
Todos nos dirigimos al salón, al entrar Jin y Nam casi botan sus copas de
champagne al ver a la madre del azabache, los dejamos a solas para
comenzar con la división del ansiado dulce.1
Después de terminar bailamos, bebimos, coqueteamos como si
volviéramos a ser unos universitarios que se estaban conociendo,
omitiendo la parte del daddy kink claramente.
Nos separamos a media noche para que por fin lanzara el ramo,
sentenciando quienes serían los próximos novios.
—Aquí va— lo tiro con algo de fuerza.
Daddy Kink
Lo recibió Jin entre risas y reclamos porque se había puesta en la primera
fila siendo que era de las personas más altas en la boda.1
Volvimos a reunirnos en la pista para seguir festejando nuestra unión más
formal.
Todo estaba tan bien.
Pasaron aproximadamente dos horas cuando sentí como Tae tiraba de mi
muñeca.
—¿Qué pasa bebé?— pregunté al ver sus mejillas rojas.
—Vamonos a casa daddy— susurró en mi oído con un tono sensual.
—Pero aún quedan invitados— me burle de él.
—JiMin se encargará— se alejó volviendo a tirar de mi cuerpo.
No dije más, salimos al estacionamiento de la casa ya con las llaves de mi
auto en las manos. Nos subimos casi de un salto para llegar rápidamente
al departamento.
—¿Me dirás de qué trata la sorpresa?— pregunté acelerando ya a pocos
minutos del edificio.
—Prefiero que daddy vea— se acomodó en el asiento del copiloto para
lamer mi cuello.—Le va a encantar— susurró en la superficie de mi piel.
Aceleré aún más llegando en un tiempo récord al subterráneo del
inmueble, estacione sin importar como haya quedado, salí del auto para
dirigirme a la puerta de Kim, la abrí y lo tomé de forma nupcial para
llevarlo al departamento.
Con algo de fuerza logró bajarse de mis brazos para abrir la puerta del
piso, nuestras manos se mantenían unidas.
Daddy Kink
Al entrar movía sus caderas sensualmente, su mirada era socarrona y
mordía su labio como ocultando algún sonido poco inocente.7
—Daddy— llamó mi atención al entrar a la habitación.
—Bebé— le respondí quedando frente a frente.
—Quiero probar un juego— se acercó para sacar los botones del ojal de mi
camisa.
—Dime de qué trata pequeño— pase mis manos por su cintura.
—Quiero que veas como me tocó mientras tu haces lo mismo— un ligero
sonrojo acompañó sus mejillas.—No podemos tocar al otro pero si estar
frente a frente— pasó la lengua por sus belfos rosados.—Gana el que no se
corre y puede hacer lo que quiera con el otro— se alejó sacando mis
manos de su cuerpo.—¿Podemos jugar?— sus ojos eran joviales.2
El mismo brillo de siempre.
—Bien amor— asentí sacando mi camisa con lentitud.
Él hizo lo mismo con la suya, saqué mis zapatos y pantalones rápidamente
para sentarme en la parte inferior de la cama.
Mi erección se marcaba perfectamente en el bóxer blanco que traía
puesto.
Admire como caía cada prenda de su cuerpo, en tanto se acercaba a mi.
—¿Te gusta daddy?— dejó caer su pantalón dejando ver la lencería de
color rosa pastel, prácticamente transparente.
Se dio una vuelta, el pequeño pedazo de tela cubría la mitad de sus nalgas
y su miembro se asomaba.1
Daddy Kink
—Ven aquí Kim— le tendí mi mano para que se sentara frente a mi sobre
las sabanas azuladas.
Apoyó su espalda en la cómoda abriendo las piernas lo suficiente para que
ver parte de su trasero.
Comenzó a bajar la mano, pasó sus largos dedos por los labios, el cuello,
sus pezones tomándolos con algo de fuerza sacando suaves gemidos, los
dejó en paz al estar totalmente erectos y continuo con el camino, su
abdomen marcado hasta su erección.
—¿Puedo tocarme daddy?— su mano rozaba su polla por sobre la tela
clara ya manchada gracias al pre-semen.
—Hazlo bebé— bajó la lencería dejando libre su miembro, yo le seguí a los
segundos.
—Mgh...— jadeo al rozar la hendidura del glande con su anular.
Comencé a subir y bajar la mano por mi miembro a un ritmo lento
disfrutando de las expresiones de placer de Tae.
Su frente estaba algo sudorosa, tenía chorros de pre-semen que bajaban
por su falo provocando sonidos pecaminosos al masturbarse, sus se
encontraban sonrojadas y sus ojos se tornaban blancos al acelerar el
ritmo.
Yo seguía moviendo con suavidad los dedos sobre mi polla, disfrutando de
la obra de arte que significaba Kim.
—Bebé— gruñí al ver como metió dos de los falanges de su mano libre a la
boca para lubricarlos.
Daddy Kink
—Qui-quiero más daddy— dijo dejando salir saliva por la comisura de su
boca.
—Hazlo cariño— mi voz sonaba más grave, mi miembro estaba
sumamente hinchado gracias a la erótica imagen.
—¡A-ah daddy!— sollozó al introducir ambos dedos en su pequeña
entrada, en tanto seguía tocando su falo.—S-se siento muy bi-en— la
humedad bajaba hasta mojar su entrada.
—Joder Tae...— jadee al ver como su cuerpo se estremecía gracias al
placer.—Más rápido bebé— ordené al acelerar el ritmo de mi mano.
Tiró su cabeza hacia atrás al igual que sus ojos cuando dejó salir la esencia
blanquecina con un fuerte gemido de por miedo.
Relajo su cuerpo con el semen sobre su abdomen acaramelado, dejó
ambas manos a su lado en la cama, su expresión estaba tranquila, como si
estuviera en el paraíso.
—Kim—llamé su atención, logrando que abriera lentamente los ojos
somnolientos.—Perdiste amor— me posicioné a su lado, apoyando mi
espalda en el respaldo y alcé su cuerpo para dejarlo a horcajadas sobre mi
polla aún más hinchada.—Tienes que ayudar a daddy— susurré en su oído.
Tomó mi falo, lo alineó en su aún dilatada y húmeda entrada para auto-
penetrarse.
—Aah...JungKook— tomé sus caderas con fuerza para marcar el ritmo de
las estocadas.
Bajé por su cuello entre succiones, lamidas y besos, posó sus manos sobre
mis hombros para comenzar a saltar sobre mi, dejando que mi polla casi
saliera de él y bajando bruscamente hasta la base.
Daddy Kink
Se alejó ligera buscando mis labios para besarme con dureza, nuestras
lenguas luchaban mientras los movimientos seguían.
—Tan mío bebé— susurré en sus labios cuando nuestras frentes chocaron.
—¡Si-si!— tiró del cabello de mi nuca.—Ma-más daddy— mordió mi labio
con poca fuerza.
Tomé el cuerpo de Tae para bajarlo de mi regazo, pegar su pecho a la
cama y alzar sus caderas, dejando su entrada totalmente expuesta.
Me arrodillé tras él volviendo a penetrarlo sin cuidado alguno. Agarré sus
nalgas con fuerzas dejando mis dedos marcados en la suave piel.
—Tan per-fecto bebé— tomé su cintura para apegar su espalda a mi
pecho.—¡Mierda!...me to-mas tan bien— gemí gravemente en su oído,
bajando con mordiscos por su piel.
Me encanta.
Su cabello se pegaba a la frente, nuestro sudor se mezclaba, los sonidos
del choque entre nuestros cuerpos era sucio pero fantástico, el calor en mi
vientre cada vez aumentaba más.
—Da-ddy no puedo...— sollozó liberando lágrimas sobre su expresión de
placer.
—Un po-co más cariño— aceleré el ritmo de las estocadas buscando la
nueva liberación de ambos.
El gemidos de Tae resonaron por toda la habitación cuando tomé su polla
y comencé a masturbarlo nuevamente al ritmo de las penetraciones.
—¡JungKook!— gritó apoyando su cabeza en mi hombro.
Daddy Kink
Volvió a manchar su abdomen y mi mano con su semen. Sus paredes
apretaron mi falo logrando que dejara el líquido en su interior.
—T-te amo Jeon TaeHyung— hablé saliendo de él, mientras nuestras
respiraciones se relantizaban.3
—Te amo— murmuró casi susurrando.
Me metí bajo las sabanas tomando su cuerpo para hacer lo mismo.
Limpiaremos mañana.
—¿Qué es eso de Jeon TaeHyung?— se coló una sonrisa en su expresión
somnolienta.
Estábamos de frente acariciando el rostro del otro.
—Ahora es oficial, eres un Jeon— lo acerqué a mi cuerpo rozando nuestras
narices.
—Pero me gusta Kim— hizo un puchero conservando la diversión en su
mirada.—Kim JungKook— susurró para ambos.
—¿Te gusta?— sonreí al ver su inocente y aún sonrojado rostro pensativo.
—Llámame por tu apellido y yo te llamaré por el mio— habló algo serio.15
—Amor, eso lo sacaste de una película— acaricie las suaves marcas recién
hechas en su cuello.
—Pero es bonito cariño— movió su nariz contra la mía dándome un beso
esquimal.—Por favor— hizo un puchero con los labios hinchados y rojizos.
—Bien pequeño— besé su frente.—Te amo Jeon— susurré con mis ojos
cerrándose debido al cansancio.
Daddy Kink
—Te amo Kim— escuché a la distancia sintiendo un beso humedo en mi
nariz.
Se acomodó en mis brazos por última vez, asumí que se durmió al sentir la
suave respiración.
Tae es mi sueño hecho realidad.
Daddy Kink
Extra II : Secrets
(1 año de relación)
No puedo creer que dure tanto su enojo.
Todo gracias a que confesé lo de la investigación, cuando aún no lo
conocía. Le dije que sabía todo sobre él antes de que me contara, sus tíos,
que estudiaba, donde trabajaba, todo el tiempo que lo observé a la
distancia, entre otras cosas que es mejor no mencionar.2
Lleva una semana sin hablarme, me evita, duerme en el cuarto que estaba
destinado a él cuando tenía la idea de llevar una relación netamente
sexual, ocupaba la ropa que estaba en ese lugar, se iba temprano por las
mañanas.
Parecía una broma de pésima gusto.
Nuevamente estoy acostado a punto de dormir, solo en el frío cuarto que
día a día iba perdiendo el encanto de TaeHyung.
Sinceramente estoy un poco asustado de que esto se salga de control y él
realmente no quiera volver a mi lado.
Antes muerto que sin mi bebé.
—Te extraño— susurré al cojín que mantenía el olor cada vez más
sutilmente de Kim.
Daddy Kink
Me dormí con el pensamiento de que despertaría con él entre mis brazos,
como normalmente era y correspondía.
Estaba teniendo un sueño muy agradable en el que besaba y acariciaba el
delicado cuerpo de mi novio, hasta que sentí un peso sobre mi cuerpo, fue
cambiando de lugar la sensación hasta sentir una respiración en mi
entrepierna, sacaron mi bóxer y sentí algo mojado pasar sobre la
hendidura del glande.
Quise bajar mis manos para sentir que era lo que estaba dándome tanto
placer en este momento, pero no pude ya que algo que se sentía como una
cuerda, por lo que abrí mis ojos de inmediato pudiendo admirar como el
ahora azabache daba largas lamidas a mi polla.
No de nuevo por favor.1
—Hola JungKook— su sonrisa era burlona.
—No me digas así— jadee cuando introdujo todo mi falo en la húmeda
cavidad bucal.
—No tienes derecho a exigir nada Jeon— su expresión era oscura.—Esto te
lo ganaste con esa mierda de examinarme— pude ver que solo traía un
choker rosa claro con un corazón de metal en medio.
—Y-ya dijo que lo lamento— cerré los ojos al sentir mi cuerpo tan sensible
a su tacto.
—Mírame— lamió los chorros de pre-semen que comenzaron a salir.—
¿Sabes que pasa con los niños malos, cariño?— preguntó inocentemente
girándose, dejando su trasero a mi vista, mientras tomaba algo que estaba
en el colchón.—Responde JungKook— apretó con algo de fuerza la base
de mi miembro.
Daddy Kink
—Ha-hay que castigarlos— gemí al sentir como posicionaba algo de
plástico sobre mi glande.5
—Que inteligente, Jeon— se acomodó quedando en cuatro, exponiendo
totalmente su pequeña entrada, mientras bajaba el objeto de goma.
Un jodido anillo.
—Bebé, piénsalo bien por favor, hay otras maneras de arreglar esto—
realmente mi cuerpo está cayendo a su tacto.
Me sentía como un adolescente teniendo su primera vez, llevábamos un
tiempo sin sexo, una semana es bastante para una pareja que lo hace
todos los días.2
—TaeHyung, hoy soy TaeHyung— aclaró volviendo a estar frente a mi a
horcajadas, mi falo quedó entre sus nalgas.
Él también tenía una erección con la punta brillante gracias al pre-semen,
su cabello caía en su frente de una manera sumamente sensual, su aura
inocente había sido reemplazada por una dominante y salvaje, casi
animal.
—Joder...— eché mi cabeza hacia atrás al sentir la humedad.—E-estuviste
jugando— declaré, bajó su cuerpo logrando que nuestros pechos choquen.
Sus labios estaban a nada de los míos, la ligera capa de sudor nos cubría a
ambos y me besó bruscamente moviendo sus caderas causando una
deliciosa fricción entre nuestros cuerpos.
—No es asunto tuyo si lo hice o no— mordió mi labio bajando su mano con
suavidad.—Estoy muy enojado Jeon— bajó entre succiones por mi cuello
hasta mi pecho, lamió mi pezón derecho.—Mereces que te destroce, pero
te amo demasiado como para hacerlo así que lo haré como me has
Daddy Kink
enseñado— tiró del montículo de piel con sus dientes provocandome un
grave gemido.—Con sexo duro, muy duro— cambió su tortura al otro
pedazo de carne para morderlo de inmediato.
—Es-está bien— gruñí al sentir como bajaba con más succiones a través de
las lineas de mis abdominales.—Lo merezco— asumí las consecuencias.7
¿Quién hubiera dicho que esto pasaría un año atrás?
—No te pregunté— mordisqueó la piel de mi cadera.—Pero gracias de
todos modos— sonrió mirándome burlonamente de nuevo.
Tomó un pedazo de tela negra que estaba sobre el colchón junto con un
vibrador y un lubricante que no me parecía conocido. Volvió a dejar
nuestros rostros frente a frente, tapó mis ojos con la improvisada venda y
volvió a poner su boca en mi polla.
Tiraba bruscamente de mis pezones mientras era llenado por mi falo, dejó
mi piel y supe que ahogaba sus gemidos con mi miembro, al sentir las
vibraciones en el glande.
Se está masturbando.
Le dio un beso a la hendidura de mi glande para nuevamente sentarse a
horcajadas sobre mi regazo, unas vibraciones intensas recorrieron mi
polla.
El jodido vibrador.
—¿Te gusta, cierto?— eché mi cabeza hacia atrás al sentir que el aparato
subía su potencia.
—Si-si TaeHyung— gruñí en respuesta.
Daddy Kink
—Me encantaría que me follaras como solo tu sabes, daddy— gimió en mi
oído.—Tu polla en mi interior ha hecho falta estos días— susurró
seductoramente, las vibraciones tenían a mi cuerpo totalmente a sus
pies.—Tus manos sobre mi cintura, tus labios sobre los míos, tus marcas
sobre mi cuello y tu erección en mi culo, tan delicioso— los temblores se
detuvieron y sacó la venda.
—Mierda bebé...— solo gracias al anillo en mi pene no se ha liberado mi
semen.1
—Daddy, soltaré tus manos— sonreí apenas escuché lo que salió de sus
labios rojizos.—Pero solo puedes tocar mi polla, si no cumples, esto se
acaba aquí— su mirada era coqueta.
¿Es esto un sueño o una pesadilla?
—Si-si bebé— asentí frenéticamente al ver como alzaba su cuerpo para
sacar las amarras.
Sobre las sabanas azul marino dejó las cuerdas poco gruesas de color rojo.
Aprovechó el movimiento para tomar el lubricante.
—Este lindo gel nos hará sentir genial daddy— su sonrisa fue inocente al
abrirlo.—Recuerda, solo mi polla— tiró de mis muñecas hasta quedar
frente a su abdomen.
Echó una buena cantidad sobre mis manos, al igual que las suyas. Llevó su
largos dedos a mi miembro ya totalmente hinchado, sus movimiento eran
bruscos y descuidado, hice lo mismo con el suyo sentándome
correctamente sobre la cama.
—Es-está caliente TaeHyung— el lubricante provocaba mucho calor en mi
falo.
Daddy Kink
—Eso de-be hacer daddy— ambos movíamos las caderas buscando mayor
placer en la mano del otro.—¿Qui-quieres más Koo?— susurró en mi oído,
después lamiendo mi cuello.
—Po-por favor be-bé— no podía sacar una oración correcta de mi
garganta.
Me sentía al límite solo con su mano, la imagen del azabache sobre mi
mordiendo sus labios rojizos, su piel acanelada brillaba gracias al sudor,
sus pezones totalmente erectos solo para mi y todo él.
Mi irreal obra de arte.
Sacó el anillo de mi falo, rápidamente llevó su derecha a mi hombro y su
izquierda volvió a mi erección.
—Pue-des tocarme, cariño— besó todo mi rostro alineando mi miembro en
su entrada.—Follame duro— murmuró y se auto-penetró de inmediato.
Llevé una de mis manos a su cadera, mientras la otra la deje en su polla
para seguir masturbandolo. Nuestras caderas se movían hacia direcciones
contrarias, mi glande apenas rozaba su entrada y al bajar su cuerpo
llegaba hasta el fondo.
—Te ex-trañaba tanto bebé...— jadee en su cuello besándolo y
succionandolo.—Me to-tomas tan bien— gemí gravemente cuando
comenzó a hacer círculos con sus caderas.
Sus paredes me abrazaban, el calor solo podía aumentar, las cortas uñas
de ambas manos se clavaban en mi espalda, provocando una sensación
tanto dolorosa como placentera.
—¡Daddy!— chilló al sentir el choque de mi mano con su nalga.
Daddy Kink
Su piel, su aroma, su cabello, labios, ojos, trasero, su todo me tenía en el
paraíso. Volver a sentirlo es increíble, poder marcarlo y ser uno me hacía
falta.
Mis manos se resbalaban por su cuerpo y polla, nos besábamos
desquitandonos con el cuerpo del otro.
Las estocadas eran bruscas, a ninguno le importaba que hora era, solo
estábamos ambos en nuestro cuarto volviendo a encontrarnos después de
una semana.
¡Joder si!
—Y-yo...¡Mgh JungKook!— sollozó cuando apreté la base de su pene.—Ma-
más daddy...— jadeo buscando mi cabello con su manos y tirando de él
con fuerza.
Dejé su miembro de lado para tomar ambas caderas y hacer los
movimientos aún más duros, nuestras bases chocaban sonando
eroticamente, mordía toda superficie de mi piel que estuviera a su
disposición, sus chillidos y las lágrimas que caían de sus hermosos ojos
gracias al placer me tenían hipnotizado.
—¡Bebé!— gemí grave al correrme en su interior después de tanto
preámbulo.
No salí de su interior para llenarlo completamente de mi esencia, llevé una
de mis manos nuevamente a su polla para buscar su culminación.
—¡Aah daddy!— sentí como sus paredes se aferraron a mi miembro,
corriendose casi de inmediato.
Su semen manchó parte de mi pecho, abdomen y mano.
Daddy Kink
Pegamos nuestras frentes, dejamos que el tiempo pasara aún con la unión
intima de por medio.
Aquí pertenezco.1
Nuestras respiraciones se fueron calmando y las caricias relajaron al
cuerpo del otro haciendo figuras inexactas.
—JungKook— escuché su murmullo.
—Dime, amor— no despegabamos la mirada del otro.
—¿Por qué me investigaste?— susurró.
—Yo...— cómo decirlo para que no suene mal.—Antes de ti yo funcionaba
muy fríamente, era más fácil eso que conocerte a través de ti— mi voz era
firme pero baja.
Como si estuviera contándole un secreto.
—¿No me ocultas nada más?— hizo un puchero con la mirada algo
perdida.
Alcé su rostro para besar su nariz esperando darle seguridad.
—No cariño, no hay nada más— sonreí amablemente al ver su expresión
alegre.
—Y-yo lo lamento— apenas susurró, frunci el ceño al no saber a que se
refería.—Por estar tan distante, quería pensar sobre todo lo que me dijiste
ese día— acariciaba mi cabello con cariño.
—¿Y qué concluiste?— la curiosidad me estaba matando.
Daddy Kink
—Me hizo sentido— asintió lentamente.—Cuando nos conocimos eras el
señor del control, también eras muy frío— rió nostalgicamente al recordar
esos momentos.
—¿Extrañas a ese Jeon?— pregunté algo alarmado al notar su expresión
perdida.
—Para nada— negó rápidamente con la cabeza.—No quiero que creas que
no me gustabas así— dijo rápidamente.—Pero me gusta que seas abierto
conmigo, me mimes y me digas que me amas todo el tiempo, me gusta
creer que fui parte de esa evolución para bien— movió su nariz rozando la
mía.
Perfecto beso esquimal.
—Los eres TaeHyung— mi voz salió bastante firme.—Fuiste una de las
principales razones de mi cambio de actitud— acaricie su mejilla al ver su
sonrisa geométrica clásica.—Jamás podré agradecerte lo suficiente—
murmure en sus labios.
Paso sus brazos por mi cuello, acortando la distancia entre nuestros labios
para besarme amorosamente, volviendo a mover sus caderas conmigo en
su interior.
—En ese caso...— volvió a ese tono sensual del principio.—Conozco una
manera muy buena de agradecerme mientras puedas— saltó logrando
auto-penetrarse.
—¿Si, bebé?— asintió con su expresión inocente.—No puedes quejarte
mañana Kim— mordí su labio inferior.
Alcé sus caderas para salir de él, pegué su pecho a las sabanas oscuras y
alcé su trasero dejando ver a su entrada totalmente dilatada.1
Daddy Kink
Creo que hoy no saldremos de la habitación.
Daddy Kink
Extra IV : Yoonmin
La relación de JiMin y YoonGi empezó de una forma bastante normal en
comparación a la de Jeon y Kim.
Min YoonGi siempre fue el hermano mayor de Kim TaeHyung. Ambos
originarios de Daegu, se llevaban un par de años y se volvió su protector,
sabía la relación del azabache con sus padres, especialmente con el señor
Kim.1
Se conocieron en la escuela local cuando el mayor tuvo que guiar a los
recién llegados a la secundaria, entre ellos estaba Tae, bastante callado y
con algún que otro moreton. Min al saber que pasaba en su hogar tomó
esa actitud y de ahí en adelante nunca se alejaron, exceptuando cuando
éste se tuvo que ir a Seúl, para seguir con su educación superior.
Nunca perdieron el contacto, chateaban día a día y pasaron dos años. El
menor sabía que iría a la misma universidad de su hyung, era algo claro,
pero su camino era la literatura.
La tercera persona con la que se reencontró en la capital fue YoonGi y
estaban muy felices.
A las semanas Kim comenzó con sus clases, casi de inmediato conoció a un
chico rubio, algo bajo de estatura y sumamente adorable.
Con los meses ese chico, Park JiMin, se volvió su alma gemela, su mejor
amigo en las buenas, en las malas y en las más o menos.
Daddy Kink
Las salidas entre los tres se hicieron comunes, el frío pero amable corazón
de Min poco a poco fue derretido por el ser angelical.
Podía estar horas y horas admirando como sus rellenos labios se movían al
hablar, sus delicados movimientos que eran naturales, su piel sutilmente
bronceada y brillante.
Park se perdía en la mirada gatuna del mayor, en su pasión al hablar sobre
la música, la piel pálida al sol y la dureza que guardaba solo ternura en su
interior.
TaeHyung lo notó, veía las miradas tontamente enamoradas y perdidas
entre ambos.
Sabía que no era normal que YoonGi se ruborizara por un simple cumplido
sobre su talento con la música, sabía que el nuevo guardarropa y estilo de
JiMin tenía por razón conquistar a alguien.
Kim pensaba que eran tan tontos por no declararse de una vez por todas.
Cuando pasó un año entre tensión romántica y sexual se hartó.
Tenía que unirlas...¡Ya!
Con la ayuda de sus tíos y su ingenio armó un plan para que por fin fueran
algo más.
Y, admitamoslo, a Tae el 99,9% de las veces las cosas le salen tal como
quieren.
Después de ese día tan extraño, pero en un buen sentido, ellos se
volvieron la pareja Min-Park. No se volvieron a separar y se aceptaban
totalmente, eran compañeros, amigos, confidentes y amantes.
Eran la relación con la que cualquiera soñaba.4
Daddy Kink
Y el azabache estaba tan feliz por ellos, podían salir y hablar, sin embargo,
sabía cuando darle sus espacios.
Él estaba enamorado del amor.
Hasta que llegó Jeon JungKook y todo valió.12
O al menos así lo vio YoonGi, lo odiaba y lo demostraba sin vergüenza
alguna, su lado protector de hyung volvió con más fuerza que antes.
Odiaba ver a su hermanito llorar por alguien que ni siquiera sabía quien
era, a veces se prometía a sí mismo asesinar al tal Kook por todo lo que
estaba provocando
En cambio, JiMin veía lo feliz que se encontraba su mejor amigo, las
sonrisas genuinas y marcas en su cuello hablaban por si solas. Él sabía que
a veces no todo es como queremos pero veía algo en Jeon que le daba
confianza, tal vez era el brillo en los ojos de ambos al estar juntos o como
cambiaba su actitud seria cuando los miraba a lo lejos.
Así que hoy hablaría con su novio para que dejara de ser tan padre con
Kim y lo dejara vivir su primera relación seria.
Por favor, que lo entienda.
-Yoonie, tenemos que hablar- estaban en el apartamento que compartían
hace meses.-Ahora Min- estaba sentado en el sillón de la sala de estar y su
tono era serio.
YoonGi se asustó y se dirigió de inmediato al lugar donde JiMin se
encontraba.
-¿Qué pasó amor?- si la había jodido al menos tenía que intentar que Park
se relajara.
Daddy Kink
-Quiero que seas más amable con JungKook y dejes a TaeHyung decidir
por él mismo- declaró sin ninguna pizca de duda.-Tu y yo sabemos mejor
que nadie que él merece todo el amor del mundo- relajó su postura y tomó
la pálida mano.
-De nuevo con esa mierda- susurró para sí mismo, pero supo que había
sido escuchado cuando sintió el fuerte apretón de mano.-Sabes que no
puedo, no voy a dejar que algún imbécil venga y rompa su delicado
corazón- no estaba enojado, simplemente estaba decidido.-Lo cuido
desde que tiene 15 años, sabes lo de sus padres y cuanto ha sufrido, él
merece algo mejor- su tono también era duro.
-¡No eres su padre Min!- el rubio se levantó del sillón para posarse frente al
peli blanco.-Es un adulto, tiene 24 años, tienes que dejarlo vivir- se sentó a
horcajadas sobre el regazo de su novio.-Nosotros estaremos aquí si su
corazón se rompe, pero debes dejarlo tener experiencias- sus narices
rozaban.
YoonGi lo pensó, en su cabeza admitía que de vez en cuando se
sobrepasaba en la dureza con JungKook, que últimamente se portaba
educatamente con él y mimaba bastante a Kim.
-Lo intentaré- susurró abrazando al más bajo y escondiéndose en su
cuello.-Pero tenme paciencia ¿Si?- volvió a apenas murmurar sobre la
bronceada piel.
-Gracias amor, sé que él estará bien- acarició el cabello sumamente claro
del mayor.-Eres un tierno gatito- rió ligeramente en su oído.
El espacio del pequeño piso era íntimo, Park llevaba una gran camiseta
negra de la cual no era dueño, sobre un bóxer del mismo color, en tanto
Min tenía puesta un chándal gris oscuro y una camiseta blanca.
Daddy Kink
Era sábado por la mañana, no sabían que hora exactamente, pero sabían
que era demasiado temprano para estar despiertos.
Ambos se abrazaban disfrutando de la cercanía del otro, despues de haber
llegado al mutuo mutuo acuerdo.
El rubio adoraba que el peli blanco fuera tan duro por fuera pero en su
interior solo se preocupara demasiado por los demás. Agradecido de por
fin haya cedido a su petición acariciaba su cabello y le susurraba halagos
amorosos logrando que la piel blanquecina en la zona de los pómulos
tomara una tonalidad rojiza.
-Te amo Minie- besó el cuello suave de su amante.-Eres un ángel tan puro-
rozó nuevamente sus labios con la superficie cálida.
-Te amo Yoonie- echó ligeramente su cabeza hacia el otro lado, dejando
espacio para que el peli blanco siguiera con el suave tacto.-No sé si sea tan
puro a decir verdad- sonrió al recordar la noche anterior.
-¿En qué piensas, cariño?- se alejó un poco para admirar el bello rostro del
rubio.
-Hm- se hizo el pensativo.-En ayer- nuevamente sus rostros se
enfrentaron.-Y en lo bien que se sentía- movió sus caderas, causando
fricción entre su trasero y en el ahora despierto miembro de YoonGi.
-A veces creo que eres un sátiro- rió levantándose, tomando los gruesos
muslos de JiMin, éste abrazando por el cuello al mayor.-Pero eres mi
sátiro, así que todo bien- le dio un beso exigente.
-Y te encanta Yoon- habló bajo entre los labios de ambos.
Se aferró al cuerpo de su amante para volver a besarse, mientras sacudía
sus caderas buscando más tacto entre ambos cuerpos.
Daddy Kink
Llegaron a su cuarto y las prendas volaron, sus cuerpos y almas estaban
entrelazadas.
El sudor de ambos se mezclaba, sus ojos se encontraban perdidos como
fue desde el primer día, los chasquidos de sus bocas y los sonidos que
provocaban sus cuerpo le sumaban erotismo al lugar.