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Arde Troya: La Caída de una Ciudad

El documento narra la historia de la caída de Troya. París se lleva a Helena, esposa de Menelao, a Troya, lo que provoca la ira de los griegos. Agamenón y Aquiles secuestran a dos doncellas troyanas, Criseida y Briseida, para enfurecer a los dioses. Estos envían plagas a los griegos hasta que devuelven a Criseida, pero Aquiles se niega a devolver a Briseida, por lo que se retira de la guerra.

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Arde Troya: La Caída de una Ciudad

El documento narra la historia de la caída de Troya. París se lleva a Helena, esposa de Menelao, a Troya, lo que provoca la ira de los griegos. Agamenón y Aquiles secuestran a dos doncellas troyanas, Criseida y Briseida, para enfurecer a los dioses. Estos envían plagas a los griegos hasta que devuelven a Criseida, pero Aquiles se niega a devolver a Briseida, por lo que se retira de la guerra.

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Arde Troya:

Oráculo: hace mucho tiempo en la antigua Grecia se levantaba una ciudad gloriosa. Asediada
por enemigos feroces, los dioses la defendían con sus grandes murallas. Esta ciudad se llamaba
Troya. Esta es la historia de su caída, así que no se encariñen con ninguno de los personajes.
(Sale narrador entran las diosas a los empujones y compitiendo)
Atenea: ¿ahora este para que nos llama?
Hera: ¿qué se yo?, alguna te mandaste seguro.
Afrodita: para mí que quiere el divorcio.
Hera: que se va a querer divorciar de mi si soy una bomba mi amor... vos estas celosa.
Afrodita: ¡qué voy a estar celosa de vos pata sucia!
Hera: que me dijiste?!
Atenea: no te hagas la sorda que escuchaste re bien.
Afrodita: y vos que te metes, nenita.
Atenea: nenita?! A mí me decís nenita.
Hera: te haces la divina y tenes todo el pelo en pausa.
Zeus: ¡BASTA!
(Entra Zeus)
(Se van callando los gritos)
Atenea: y todo por ese viejo ortiva que se pone siempre la gorra… -lo ve a Zeus-… ¡Ay llegaste
papi! .Como estuvo tu día? Seguiste imponiendo orden?
Zeus: si mi cielo, pero sabes que no me gusta que me digan ortiva..
Atenea: ay, estaba hablando de otro...
Hera: si seguro.
Atenea: cállate vos.
Hera: cállate vos.
Zeus: ¡se callan las tres! De esto justamente quería hablarles. Están todo el día peleando, no
les importa nada… la semana pasada destruyeron un templo, ¿Qué es lo que sigue? Prender
fuego una ciudad? Acá hay hombres que sufren.
Afrodita: no Zeus, ya no vamos a pelear más.
Hera: tenes razón mi amor, quédate tranqui que no nos peleamos más.
Zeus: bueno, eso espero.
(Se va Zeus) (Cae una manzana con la inscripción: “para la más hermosa”)- chistosa
Afrodita: ¿Qué es eso? ¿Una manzana?
Hera: (Con tono sarcástico) ¡No!, es un elefante rojo en miniatura…
Atenea: igualmente, tiene una inscripción…
Hera: Eso, ¿Qué dice?
Atenea: Dice algo así como… “esta manzana es para la persona que tenga la cualidad de
provocar en quien la contempla u escucha un placer sensorial”.
Afrodita: (saca la carta impaciente) dice para la más hermosa.
Hera: es para mí!
Afrodita: ¡que va’ a ser para vos pata sucia! Yo soy la más hermosa.
Atenea: es para mí.
(Se pelean por la manzana)
Hera: bueno basta. ¡No vamos a seguir peleando por esto, vamos a buscar un jurado!
Afrodita: ¿un jurado?
Atenea: alguien que decida por nosotras.
Afodita: ah bueno…y van a arreglar un jurado arreglado
Hera: no, buscamos a alguien al azar… el primero que veamos.
Atenea: mira, ahí está el príncipe París, vamos a preguntarle a él.
Afrodita: ¡hola!
Paris: (se asusta). No gracias… ¡Digo buenas tardes!
Atenea: atenea, ¡tú diosa favorita!
Afrodita. ¡Yo soy su favorita!
Hera: se callan, ¿dónde está la manzana?
Atenea: ¡acá! Escúchame Paris, tenemos un problema… tenes que elegir a quien de las tres le
das esta manzana.
Paris: (lee la inscripción en la manzana) para la persona que tenga la cualidad de provocar a
quien la contemplan.
Atenea: “para la más hermosa” ¡quiere decir!
Paris: ¿y qué? ¿Le tengo que dar esto a una de ustedes?
Hera: es lindo pero no tiene muchas luces…
Atenea: ¡si querido! Quien es la más hermosa de las tres.
(Paris duda)
Hera: ¡si me elegís a mi te prometo mucho dinero y poder!
Atenea: si me elegís a mi te voy a dar sabiduría y fuerza en la batalla.
Afrodita: ¡Yo te prometo en amor de la mortal más linda del mundo!
Paris: a ver pásame su “ig”.- le tira la manzana a Afrodita.
Afrodita: ¡a tu casa!
Atenea. ¡¿Qué hiciste nenito?! Ahora vas a ver lo que te espera.
Hera: no te conviene meterte con nosotras.
Oráculo: después de un tiempo el príncipe troyano París y su hermano Héctor viajan a hacer
negocios a la tierra de Esparta, donde los reciben sus reyes Menelao y Helena.
Menelao: ¡bienvenidos amigos!
Helena: bienvenidos a la tierra de Esparta.
Héctor: ¡Hola Menelao! Helena...
(Paris la ve a Helena y empieza a sonar “pasión de gavilanes”)
Menelao: siéntense
Héctor: gracias por recibirnos amigos! después de tanto viaje!
Helena: ay ustedes vienen de tan lejos… a mí me encantaría viajar…
París: nunca viajaste helena?
Helena: no, no, nunca se me dio la oportunidad
Héctor: mira qué casualidad a mi hermano le encanta viajar..
París: y de que signo sos helena?
Helena: escorpio.
Héctor: es traicionero ese signo… y también es compatible con Cáncer…
París: yo soy de cáncer
Menelao: yo también soy de cáncer…
Helena: cállate que vos sos de tauro.
Héctor: tauro es… el de los cuernos?
Helena: si, exactamente.
París: bueno basta con los signos.
Héctor: propongo que los hombres vallamos a sentarnos a pensar en nuestros negocios.
(Se sientan)
(Paris huye con helena)
Menelao: ¡adiós amigos! ¡Adiós!... ¿Y helena?
Agamenón: ¡hermano! ¡Se llevaron a tu mujer!
Menelao: ¿quién?
Agamenón: ¿quién va a ser? ¡Los troyanos se llevaron a Helena! ¡Vamos a la guerra!

Oráculo: así fue como parís se lleva a helena junto con él a Troya… Héctor, su hermano, se
entera en el barco de que los amantes habían escapado juntos…
(Entra Héctor)
Héctor: uy que frio que está haciendo, voy a buscar mi frazada… (Saca una frazada y helena
está escondida abajo)
Héctor la mira, la saluda sin darle importancia y vuelve a verla sorprendido…
Héctor: (gritando) Paris!!! (salen todos)
Oráculo: Mientras tanto y en el castillo de Troya, la joven Casandra ve llegar a sus hermanos
con Helena y puede ver el futuro pero nadie le cree.
Casandra: bienvenidos a casa hermanos! me trajeron algo del viaje?...
Hector: bueno… parís algo trajo, pero no sé si es un regalo.
París: hermana! No sabes cuánto te extrañe… y como siempre andas sola como loca mala te
traje una amiga. Te presento a tu nueva cuñada!
Casandra: ah, vos debes ser María!
París: eh…
Casandra: ah, no… vos sos Isabela a hija del carpintero… ah, no la hija del carpintero se llamaba
Sofía. ( a parís). Hace rato que no la traes a Sofí.
Helena: helena me llamo! Helena de Esparta.
París: ahora de Troya…
Helena: mmm bueno sí.
Casandra: esta es la esposa de Menelao? No podrías haber elegido a otra?!
Hector: yo le dije lo mismo, pero ahora que esta acá hay que tratarla como familia.
Casandra: no tengo nada que ver con esta…
Helena: ay Casandra, dame una oportunidad de conocerte…
Casandra: (mira a sus hermanos) solo lo hago por ellos… empecemos de nuevo, encantada de
conocerte helena…
Casandra: ¡Metan esta chiruza en el castillo con mercurio retrogrado y nos van a matar a
todos! ¡Veo fuego y sangre! ¡DEVUELVANLA!
Paris: ¿Qué le pasa a Casandra ahora?
Héctor: no sé, está loca. No se entiende bien lo que dice.
Casandra: ¡¡Que nos van a matar a todos por esa chiruza!! Lo veo claramente, los griegos
vienen a buscarnos.
Helena: ¿Me dice a mi chiruza?
París: no debe estar hablando de Sofía… (Salen de escena los dos caminando)
Oráculo: tal como predijo Casandra, Menelao y Agamenón juntan a todo el ejército de griegos
para recuperar la ciudad de Troya. Con sus naves juntan a los mejores guerreros y llegan a la
costa de la ciudad de Aquiles, Patroclo, Odiseo y otros. Enfurecidos contra los troyanos
intentan entrar en la ciudad pero no pueden, por lo que los griegos deciden destruir el tempo
de Apolo y robar a dos doncellas, Criseida, Hija del sacerdote Crises y Briseida. Los reyes más
poderosos Agamenón y Aquiles se las quedan como tesoro de guerra. Enojados por la
destrucción del pueblo Apolo envía a los griegos plagas para castigarlos.
Agamenón: ¡Hermanos griegos! Escuchen al gran rey Agamenón que habla con sabiduría ¡Algo
hemos hecho para que los dioses estén enojados con nosotros!
Aquiles: Y les destruimos un templo y nos robamos a las mujeres…
Agamenón: Calla Aquiles que estoy hablando!... Y como están enojados no nos quieren dar la
victoria y recuperar a Helena.
Menelao: ¡Ay sí, mi Helena!
Patroclo: ¡Compañeros! El oráculo ha hablado y sabemos porque los dioses están enojados con
nosotros.
Aquiles: Si, porque les destruimos el templo… y nos robamos sus mujeres.
Agamenón: calla Aquiles! Patroclo tiene la palabra.
Patroclo: El oráculo nos dice que Apolo está enojado porque le destruimos su tempo y la única
forma de que nos perdone es devolver a la hija de Crises, Criseida, Ya que el sacerdote la
extraña y le pide a Apolo por ella.
Aquiles: también nos robamos a sus mujeres, no te olvides…
Agamenón: No entendí.
Patroclo: porque tenemos secuestrada a Criseida.
Agamenón: entonces que tenemos que hacer?
Aquiles: tenes que devolver a Criseida…
Agamenón: ¿Qué? ¡Yo no pienso devolver a nadie!
Patroclo: Pero Agamenón, es la única forma en la que los dioses nos concedan la victoria,
¡Entrar a la ciudad de Troya y recuperar a Helena!
Menelao: ¡HELENA!
Agamenón: ¡Quien se atreve a sacarle al gran Agamenón su tesoro más preciado!
Aquiles: ¡Los dioses!
Agamenón: ¿Y por qué a vos no te quieren sacar nada? La única forma en la que yo devuelva a
Criseida es que el devuelva a Briseida
Aquiles (Enojado): ¿¡Y yo que tengo que ver!?
Agamenón: ¡Nadie puede ser mejor que yo! Solo devolveré a la chica si la dejas ir a la tuya.
Aquiles: Si me sacan mis trofeos, me retiro de esta guerra. Prefiero verlos arder a mano de los
troyanos.
Patroclo: hay que exagerado…
Aquiles: exagerado! Vos Patroclo peleas para mi ejercito eso significa que vos no peleas
tampoco!
Patroclo: pero Aquiles, los troyanos
Aquiles: nos retiramos de la batalla!
Agamenón: ¡Nadie puede ser mejor que yo! Solo devolveré a la chica si la dejas ir a la tuya.
Oráculo: Enojados, los griegos llegan a un acuerdo, uno en el que Agamenón devolvería a
Criseida pero Aquiles tendría que devolver a Briseida también, esto con el objetivo de ganar la
batalla. Extremadamente enojado por el orgullo excesivo de Agamenón, Aquiles va de visita a
la casa de su madre, la diosa Tetis, en busca de consuelo.
Aquiles: (con un tono triste y enfurecido hasta cierto punto) ¡Mamá! ¡Mamá!
Tetis: ¡¿Qué pasa mi chiquito de mamá?! ¿Hace cuánto que no te veo? Estas más flaco, ¿Están
comiendo bien en Troya?
Aquiles: Y… es una guerra mamá
Tetis: y eso que importa, ¡son solo excusas! ¿Anduviste comiendo tus verduras mi chiquito?
Aquiles: ¡Basta mamá!
Tetis: Y bueno mi chiquito, ya sabes que tu mami se preocupa por vos. Hablando de eso,
¿Necesitas algo vos?
Aquiles: (Con tono de capricho) ¡Agamenón me saco mi juguete! Digo… ¡Me sacó a Briseida! Y
ahora no sé qué hacer, porque estoy enojado y no quiero jugar más!
Tetis (lo corrige): no quieres pelear más…
Aquiles: si, ¡eso! Es lo mismo. Necesito que me ayudes a que los troyanos crean que van a
ganar la guerra, así Agamenón me viene a pedir disculpas de rodillas!
Tetis: no será mucho mi cielito? Vos sabe que la guerra la tienen que ganar loa griegos…
Aquiles: ¡en un rato mama! Ayuda a los troyanos un rato más! Quiero ver arder a los griegos!
Tetis: bueno hijito mío, voy a ver qué puedo hacer…
Oráculo: sin perder tiempo, Tetis se dirige al concejo de los dioses para pedirle a Zeus que
ayude un poco los troyanos en la batalla, para que Aquiles pueda cobrar su venganza.
Tetis: amadísimo Zeus, sabes bien que siempre he sido buena y servicial con vos.
Atenea: algo te viene a pedir papi.
Zeus: hija, no seas tan mal-llevada y deja hablar a la buena diosa Tetis.
Tetis: ¡vengo a pedir que ayudes a los troyanos a ganar la batalla!
Hera: ¡¿estás loca nena?!
Atenea: ¡ahí está el traidor de Paris! ¡Troya va a arder! Tienen el destino marcado.
Tetis: sé que Troya tiene que caer, pero mi hijo Aquiles, tiene que cobrar venganza y quiere ver
a los griegos asustarse ante el avance de los troyanos.
Atenea: Ah, si es por Aquiles podemos ayudar.
Zeus: Tetis, podemos favorecer a los troyanos, pero solo temporalmente, tu hijo volverá a la
pelea, y no por una buena noticia… alguien muy querido va a morir si esto pasa.
Tetis: lo que sea para vengar a mi hijo y que recupere su honra.
Oráculo: Con la ayuda de Zeus, los troyanos toman coraje y empiezan a avanzar al campo de
batalla enemigo… Ante la ausencia de Aquiles, el guerrero más poderoso poco a poco va
arrinconando a los griegos contra sus tiendas y naves. Preocupado por la situación, Patroclo va
a pedirle a Aquiles que se levante a pelear para poder terminar con el sufrimiento de los
griegos.
Patroclo: Amigo, Aquiles, tenemos que regresar al campo de batalla… ¡Los troyanos están
prendiendo fuego las tiendas!
Aquiles: ¡ya dije que hasta que Agamenón no me venga a pedir disculpas NO voy a pelear!
Patroclo: ¡¡¡Pero son nuestros compañeros los que mueren!!! Si no vas a pelear al menos
dame tu armadura para que los troyanos me confundan con vos para imponer miedo.
Aquiles: ¿Pero quién puede ser tan tonto como para creérselo?
Patroclo: Y… Acordate que estamos viviendo cerca del 800 antes de cristo, y en esta época la
gente no tenía tantas luces de inteligencia.
Aquiles: ¿Pero quién es crist…? No importa, la cosa es que vos no podes pelear, bueno pero
nadie de me ejercito puede pelear, ya hablamos de esto!
Patroclo: pero Aquiles, hasta dónde vas a llevar tu enojo! No escuchas los gritos? Se acercan
cada vez más!
Aquiles: no me importa! No pienso moverme.
Patroclo: confía en mi plan Aquiles, préstame tu armadura para que los troyanos piensen que
volviste a pelear… vos t quedas acá y no te moves.
Aquiles: lo único que vas a hacer es ir ahí y hacerles creer que soy yo, no vas a pelear.
Patroclo: Esta bien… te lo prometo
(Patroclo empieza a marcharse)
Aquiles: ¡¡¿¿Me entendiste??!! Que nomás te vean y volves.
Gritos fuera de escena: ¡Es Aquiles! ¡Retírense!
Patroclo: ¡¡Funciono!! ¡JaJaJa…!
(Héctor lo asesina por la espalda)
Héctor: ¡Muere Aquiles! Con esto ya ganamos la guerra.
(En este momento Héctor se da cuenta del hecho de que a quien mato no fue a Aquiles si no
que a su primo Patroclo)
Héctor: Oh no…
( Aquiles entra a escena y ve el cuerpo de Patroclo)
Aquiles: ¡Héctor! ¡Guerrero cobarde! Ven y pelea con el verdadero y único Aquiles.
Héctor: Hey, ¿No estabas muerto?
Aquiles: Cobarde, el único muerto sos vos.
(Héctor y Aquiles interpretan una escena de pelea similar a la de la película Matrix en la que
Aquiles asesina a Héctor)
( sacan a los muertos Patroclo y hector)

Oráculo: Tras la muerte Héctor, el valiente Aquiles volvió al campo de batalla, provocando que
el designio de los dioses está a punto de cumplirse: uno en el que Troya caería por el ejército
aqueo. El único inconveniente fue el cómo entrar en la ciudad fortificada por murallas
inmensas. Fue aquí cuando el rey de Italia, Odiseo, con su peculiar ingenio del engaño, tuvo
una increíble idea que no tarde en comunicar con sus compañeros.
Agamenón: ¡Compañeros! Tenemos la posible solución de esta sanguinaria guerra… Ya van 10
años desde que abandonamos nuestras casas, ya es momento de ponerle un definitivo final a
esto. Hoy finalmente la balanza del destino se inclina a nuestro favor.
Aquiles: En resumidas cuentas, Odiseo tuvo una revolucionaria idea, una que consiste en la
construcción de un caballo gigante de madera que contendrá a los mejores guerreros. Lo
dejaremos en la puerta de Troya y lo haremos pasar por regalo así podremos entrar dentro, y
después de eso… ¡¡MUERTE!!
Todos: ¡¡VENGANZA!!
Agamenón: ¿Pero no sospecharan de que el caballo gigante pese más de lo que aparenta?
Aquiles: Y más sospechoso que un caballo gigante de regalo… ¿quién te regala un caballo
gigante de madera?
Agamenón: bueno no le demos más vuelta al asuntó y pongamos manos a la obra. Esto tiene
que funionar.
Oráculo: Una vez terminada la elaboración del engaño, y el caballo en posición, los troyanos
salen y se encuentran con un campo de batalla vacío en el que solo destaca el gran caballo.
Paris: ¿Y esto? (Procede a leer la nota) “En su regreso a la patria, a nosotros los griegos, nos
gustaría darles este caballo como regalo por las condolencias de tantos años de guerra” ¡Se
han ido!
Helena: ¡Deberíamos entrar este regalo para conmemorar esta batalla ganada!
(Entra Casandra en la escena)
Casandra: che a quien se le ocurre esto como regalo? No entra en el living de nadie
Helena: es arte contemporáneo! Tampoco hay que entenderlo tanto!
Casandra: es una porquería que hizo un nene en carpintería!
(París y helena empiezan a empujarlo pero es muy pesado)
París: Casandra esto esta pesadísimo! Ayúdanos a empujar.
(Casandra toca el caballo)
Casandra: ¡NO! ¡NO! ¡NO!... MUERTE, VENGANZA, ¡FUEEEGO!
Paris: Otra vez…
Casandra: ¡Dejen ese caballo ahí! ¡Si entra a la ciudad causara nuestra destrucción!
Paris: Que exagerada, ni que un caballo tan grande fuese tan sospechosamente peligroso.
Helena: Gritas mucho, hermana, ni se entiende lo que decís.
Casandra: ¡El caballo es una trampa, los griegos están adentro! ¡Mira! ¡Ahí esta Aquiles re
incómodo y apretado!
Paris: Uy cállate vos, siempre prediciendo el futuro como queres que te creamos. Yo digo que
pongamos este caballo adentro de las murallas en el punto más táctico para un ataque.

Oráculo: Embriagados a mas no poder de felicidad los troyanos ingresaron el regalo que los
llevaría a su perdición. Mientras todos dormían plácidamente en la noche los griegos salieron
de su escondite incendiando lentamente todo el pueblo. ( audio de gritos y fuego) les dije que
no se encariñen con nadie…
(Ingresan a la escena todos los dioses que aparecieron anteriormente, bebiendo
cómodamente mientras son espectadores de la masacre)
Hera: Uy… Ta’ jodido esto.
Zeus: Deci que les dije que no se pelearan… Pero igual que se le va a hacer.
Tetis: Y eso que solo mire por la felicidad de mi chiquito.
Zeus: Me parece que tu “chiquito” tampoco término de la mejor manera.
Atenea: ¡Todo por culpa de la chiruza! Siempre se hace la linda.
Afrodita: (Con tono burlesco) ¿Pero quién se quedó con la manzana?
Hera: Hey hey hey, eso no significa nada. Yo soy la más bella.
Atenea: Chiruzas ustedes dos, ¡YO SOY LA MAS BELLA!
(Se pelean las diosas mientras el “telón” baja)
FINAL GLORIOSO

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