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3er Punto Doctrinal

La salvación es el estado de liberación espiritual y perdón al que somos conducidos por Dios a través de la fe en Jesucristo. El hombre necesita salvación debido al pecado, pero Dios prometió un Salvador, Jesucristo, quien murió en la cruz y resucitó para redimir a la humanidad. La única forma de salvación es a través de la fe y el arrepentimiento en Cristo.
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3er Punto Doctrinal

La salvación es el estado de liberación espiritual y perdón al que somos conducidos por Dios a través de la fe en Jesucristo. El hombre necesita salvación debido al pecado, pero Dios prometió un Salvador, Jesucristo, quien murió en la cruz y resucitó para redimir a la humanidad. La única forma de salvación es a través de la fe y el arrepentimiento en Cristo.
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3er punto doctrinal

Cristo el salvador de las almas


La salvación es el estado de liberación espiritual y de gracia y
perdón al que somos conducidos por el Dios único, cuando por
medio de la fe en el Señor Jesucristo somos aceptados en Él y
hechos hijos de Dios 1 Corintios 15:1-2; Efesios 1:5-7; 1 Juan 3:1-
2.
La salvación viene de Dios y fue provista para el hombre por medio
de Jesucristo desde antes del principio de los siglos, Jonás 2:9; 1
Pedro 1:18-20; Apocalipsis 13:8. La razón por la cual el hombre
necesita la salvación es que está condenado a causa del pecado
que ha cometido, que le agobia y que es un hecho rotundo, pues el
hombre desobedeció a Dios en el principio de la historia, y desde
entonces se hizo un ser corrupto que, al ser culpable ante su
Creador, no puede dar satisfacción a la Justicia Divina por su
pecado ni redimirse a sí mismo ni tampoco escapar de la
condenación que merece. Génesis 2:16-17, 3:6-7, 22-24; Salmos
49:6-9; Ezequiel 18:4; Efesios 2:1-3; Romanos 3:10-19, 23. El
pecado es la gran tragedia universal; así pues, el hombre necesita
un Salvador si es que ha de ser salvo.
La verdad más consoladora para el hombre es que hay un
Salvador, Cristo Jesús el Hijo de Dios, el cual fue enviado al mundo
por el Padre Celestial de acuerdo con la promesa que había sido
dada al hombre caído, lo cual revela el inmenso amor redentor de
Dios, y por cuyo motivo esa promesa fue cumplida, Génesis. 3:15;
Mateo 1:21, 18:11; Lucas 2:11,19:10, 1 Timoteo 1:15; 1 Juan 4:14;
Romanos 5:8; Juan 3:16. Todos estos escritores testifican que Dios
ha dado a su hijo único por causa de su amor, y por ningún otro
medio podrán ser salvos los hombres.
No por las buenas obras Efesios 2:8-9, ni por los santos hombres
de Dios, sino como ellos lo dicen: Únicamente por Cristo, Juan
1:29, Hechos 4:12, Efesios 1:7; Juan 3:18, 36.
Para poder salvarnos el Señor Jesucristo tuvo que morir en la cruz
para consumar la redención del hombre como lo dicen las
Escrituras. Mateo 27:50; Lucas 23:43; Juan 19:30; Hechos 9:12-15.
El Señor resucitó de entre los muertos al tercer día lo cual da
validez y poder salvador a su muerte. Lucas 24:5; Hechos 2:22-
24,26:23; 1 Corintios 1:18, 15:1-4.
¿De qué nos salva?
1. Del castigo que merecemos o sea de las consecuencias
del pecado. Romanos 6:23; Sofonías 3:15; Lucas 19:10;
Ezequiel 33:11.
2. De la servidumbre del pecado, Romanos 6:19-22. Por lo
tanto, lo único que se necesita para ser salvos es el
arrepentimiento, y la fe en el Señor Jesucristo, Mateo
4:17; Marcos 1:14-15; Hechos 17:30; Marcos [Link] Juan
3:18; Hechos 10:43, 16:31.
Como consecuencia de ello se obtiene:
1° La justificación, Romanos 3:21-26, 4:5-8, 5:18-19: 2 Corintios
5:21; en la justificación hay dos elementos:
a) Absolución divina. Es el acto por el cual nuestro Dios dictamina
que aquel que ha sido lavado en la sangre de Cristo es libre de
culpabilidad y somos presentados justos ante el Padre celestial. Y
por lo tanto libres del castigo de nuestras culpas.
b) El atribuir o imputar Justicia. En otras palabras, la justicia del
Señor Jesús nos es dada cuando creemos para hacernos justos
ante Dios. Si todos pecamos, no podemos reconciliarnos con Dios
por nuestra cuenta, y la consecuencia de nuestro pecado es la
muerte y la separación eterna de Dios en el infierno, nuestra única
esperanza es una fuente externa que nos haga justos. Por eso se
necesita la justicia de nuestro Señor Jesús. Cuando creemos en
Jesús, entonces confesamos nuestros pecados y recibimos su
perdón: " Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para
perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. " 1 Juan
1: 9.
2° El Nuevo Nacimiento concedido por el Espíritu Santo mediante
la instrumentalidad de la Palabra de Dios, Juan 3:3, 6; Efesios 5:25-
26; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:3. El Nuevo Nacimiento consiste en la
comunicación e implantación de la vida de Dios en la naturaleza
humana, lo cual resulta en una transformación completa del
carácter y de la vida, Romanos 6:4; 2 Corintios 5:17. Así es que
antes que nada el creyente en Cristo Jesús debe estar bien seguro
de que en él se ha efectuado la experiencia del Nuevo Nacimiento.
3° Después de que el hombre ha sido salvo, debe, hacer buenas
obras para cumplir la voluntad de Dios y testificar la realidad de la
salvación, Efesios 2:8-10; Hechos 16:32-34; Santiago 2:14-26.

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