Gobierno de Raúl Alfonsín
1983-1989
“Con la democracia se come, se cura y se
educa”
Alfonsín comienza a participar activamente en la política en 1946, cuando se afilia al Partido de
Unión Cívica Radical con el movimiento de intransigencia y renovación, luego durante el conflicto
interno dentro de la UCR se mantiene fiel a Ricardo Balbín en la unión cívica radical del pueblo.
Para 1958 fue electo como diputado provincial de la legislatura bonaerense bajo el gobierno de
Frondizi y en 1963 ya era diputado nacional por Buenos Aires en el gobierno de Illia.
En 1966 con la Revolución Argentina y la política prohibida, Alfonsín fue arrestado por Onganía
después de haber luchado para reabrir el comité radical de la provincia de B.A y oponiéndose al
golpe de estado.
En septiembre de 1972 lanzó en Rosario su precandidatura en alianza con Storani por el movimiento
Renovador, pero fueron derrotados por Balbín. Entonces para Julio de 1983, designan la fórmula
Alfonsin-Martinez. Cabe aclarar que para esta época luego de la caída del gobierno de facto por la
derrota en Malvinas y el llamado a elecciones del 83. Los grandes líderes políticos como Perón y
Balvin ya habían fallecido.
La propuesta de Alfonsín planteaba al radicalismo como una alternativa del peronismo, sin ser
antiperonista. Su principal promesa entonces, era la de investigar y castigar a aquellos involucrado
en el terrorismo de estado del último golpe militar.
Presidencia Aspecto Político
Alfonsín de la mano del radicalismo derrotó por primera vez en la historia de la Argentina al
Peronismo, de la mano de ítalo Luder, de manera legítima mediante la vuelta de la democracia.
Defendía la corriente interna de Movimiento de renovación y cambio y mantenía una postura con
tendencias al progresismo.
El 10 de diciembre de 1983 asume como presidente de la nación. Esta primera presidencia
democrática debía afrontar dos grandes problemas establecidos tanto por el pasado del terrorismo
de estado de la argentina que no solo dejó quebrada a la sociedad, sino que también a las
instituciones democráticas y a la economía del país. Y la adaptación al nuevo rumbo mundial, el
Neoliberalismo y la economía de mercado.
Como primer acto político simbólico el 10 de diciembre Alfonsín decide convocar al pueblo argentino
al balcón del Cabildo, para dejar bien en claro que su presidencia es la adecuada para erradicar esta
crisis post-militar.
Como primeras acciones políticas, Raúl sancionó los decretos 157/83, el cual ordenaba enjuiciar a
los dirigentes de las organizaciones guerrilleras, y el 158/83 que buscaba procesar a las tres juntas
militares. También creó la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (conadep) con el fin de
relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para poder
enjuiciar a los militares. Y hay que destacar que sancionó la primera Ley en época de democracia
que declaraba nula la Ley de autoamnistía, Ley N°23.040. Esta ley forma parte, entre otras, de los
métodos de justificación que los militares emplearon para que en un futuro no se revise el pasado
histórico y no se los condene ya que no lograron negociar con la multipartidaria una liberalización o
democratización la cual favorezca a ambos y que no perjudique a ninguno, buscando justamente
que no se los condene por todas las acciones de represión realizadas las cuales violaron los
derechos humanos. Estos documentos fueron expuestos el 29 de abril como “documento final” luego
de fracasar con la negociación de intereses con la multipartidaria, los militares buscaban cerrar el
debate y justificar sus acciones militares.
El 20 de septiembre de 1984, la CONADEP produjo el informe denominado “nunca más” que
recopiló testimonios y pruebas documentales que revelaron la magnitud del terrorismo de estado y
evidenciaron la violación sistemática de derechos humanos, este fue entregado a Alfonsín. Ese
mismo año, el 4 de octubre el tribunal civil decidió desplazar al tribunal militar que hasta entonces
estaba encargado de someter a juicio a las juntas militares, pero este no quiso condenar a sus
camaradas. Por eso mismo la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de
Buenos Aires tomó cargo del juicio.
Los juicios a las Juntas Militares se realizaron entre el 22 de abril y 14 de agosto de 1985. Fueron
tratados 281 casos y escuchados más de 800 testigos y así mismo, condenados Videla, Maserra,
Viola, Lambruschini y Ramon Agosti.
El mismo gobierno de Alfonsín fue permanentemente amenazado por sectores de la fuerza que
negaban aceptar el enjuiciamiento por las violaciones realizadas, por este motivo Alfonsín debió
intervenir personalmente para que finalmente se sancionara la Ley de Punto Final y Obediencia
Debida.
23 de diciembre de 1986, la Cámara de Diputados aprobó la primera ley de impunidad para los
responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado. Esto
significó para muchos sectores políticos y la totalidad de las organizaciones de defensa de los
Derechos Humanos, que repudiaban el proyecto de ley del oficialismo, una puerta abierta para la
impunidad para la inmensa mayoría de los responsables de los crímenes.
El artículo 1 de la ley de Punto Final declara: “Se extinguirá la acción penal respecto de toda
persona por su presunta participación en cualquier grado, en los delitos del artículo 10 de la Ley
N°23049, que no estuviere prófugo, o declarado en rebeldía, o que no haya sido ordenada su
citación a prestar declaración indagatoria, por tribunal competente, antes de los sesenta días
corridos a partir de la fecha de promulgación de la presente ley”
Definiendo con otras palabras ponía un plazo para imputar a los genocidas y ya pasados esos 60
días, la justicia no los podría tocar.
Otra Ley sancionada durante el mismo periodo y, en respuesta a las fuertes amenazas de los
militares hacia el gobierno de Alfonsín debido a los 500 procesados dentro del periodo de 60 días de
la ley de punto final, fue la ley de Obediencia Debida, esta misma declara la extinción a las acciones
penales a los militares considerados que habían actuado bajo coerción, en virtud de órdenes
superiores a las que no tuvieron posibilidad de inspección, oposición ni resistencia en cuanto a su
oportunidad ni legitimidad. Al igual que con la otra ley, generó muchas controversias en la sociedad
y quienes buscaban justicia, ya que implicaba eximir a los militares de rango medio de sus
respectivas condenas.
Presidencia Aspecto Social
La civilidad vivió la euforia y la ilusión de que la democracia por sí sola resolvería los problemas
económicos y sociales imponiéndose pacíficamente a los poderosos intereses establecidos que se
le oponían. Se propendió la libertad de expresión, la libertad de opinión, se buscaba una sociedad
de participación, el pluralismo y el rechazo del dogmatismo. Asimismo, se realizó un programa de
alfabetización masiva, el congreso pedagógico, la eliminación de la censura de las actividades
artísticas. También hubo grandes transformaciones en las universidades y en el sistema científico,
buscando la vuelta de los intelectuales. Este periodo fue caracterizado como la “primavera
alfonsinista o primavera democrática”.
Fue interrumpido por la relación de la presidencia con los militares. Durante el mandato de Raúl
Ricardo Alfonsín, se sucedieron constantes modificaciones en la cúpula de las tres Fuerzas
Armadas, especialmente en el Ejército Argentino.
La Armada de la República Argentina fue la más estable de todas. Titular de la Fuerza Aérea en
manos del brigadier general Ernesto Horacio Crespo, quien acompañó a Alfonsín hasta el final de su
gestión. Al contrario, la fuerza más inestable fue Ejército Argentino, ya que se sucedieron cinco
titulares durante el gobierno.
Carapintadas - Alfonsín sufrió tres levantamientos militares en Argentina entre 1987 y 1989
autodenominados Carapintadas debido al hecho de que se presentaban con la cara pintada como
en la guerra, desobedecieron las instituciones constitucionales y la cadena de mando. Estas son las
consideradas fuerzas que presionaban a las decisiones de Alfonsín por el juicio a los militares y
buscaban que no se los condene.
Presidencia Aspecto Económico
Al retirarse del poder el gobierno militar dejó una herencia económica catastrófica. El país estaba en
plena recesión económica, con una desocupación creciente, una inflación de más del 400% anual y
una deuda externa de 46.200 millones de dólares, casi el 70% del PBI.
En base a la situación Alfonsín al asumir la presidencia planteó las siguientes políticas económicas.
El plan Keynesiano de Grinspun: Bernardo Grinspun quien ejerció como ministro de economía en el
periodo 1983 y 1985 implementó un plan que se basaba en expandir la producción, aumentar los
salarios reales, controlar la inflación y acordar con los acreedores externos y la implementación de
las “Cajas PAN” del plan alimentario nacional destinado a los más necesitados. También disminuyó
el gasto militar, pero aun así la crisis económica siguió aumentando ya que los nuevos grupos
económicos, los sindicatos, que no querían que se sancione la “Ley Mucci” y que se controlen sus
fondos, el déficit fiscal y los obstáculos en la negociación de la deuda externa impidieron el
verdadero fin de este plan. Debido a la ineficiencia del ministro de economía en llevar a cabo lo
prometido renunció a su cargo en 1985.
Plan Austral de Sourrouille: Debido a los índices de inflación descontrolados, se imponía lo que fue
un plan de shock que tuvo un “éxito” inicial en frenar el proceso inflacionario cambiando el signo
monetario, introduciendo el Austral, al cual le sacaron cuatro ceros. Generando así el congelamiento
de los precios, las tarifas, los salarios y el tipo de cambio. En un principio el plan tuvo un efecto
positivo ya que incrementó las exportaciones y permitió el crecimiento de reservas del Banco Central
bajando la inflación y el déficit fiscal, pero estos efectos positivos no duraron en el tiempo y se buscó
una reforma del plan implementando la apertura económica, la privatización de las empresas
públicas, el control de los contratos estatales con privados y los regímenes de promoción industrial.
El Plan Primavera de 1988 fue lanzado como último intento para evitar una hiperinflación, pero sin
atacar los problemas estructurales o de base, siendo así que termina por fracasar. Los intereses de
la deuda externa se pagaban con más deudas ya que la balanza comercial no permitía la
acumulación de reservas; y por otro lado la puja de los sindicatos por un mayor salario, el reclamo
de los bancos extranjeros para el pago de la deuda externa y la baja de un 40% en el precio de la
exportación de granos dificulta mucho más el rendimiento del plan y la economía argentina.
Un año después 1989, debido al disparo de la cotización del dólar y los precios se colapsó la
economía, ocurrió el asalto al regimiento de infantería de la tablada por el movimiento “Todos por la
Patria" que finalizó con represión, numerosos muertos y las detenciones intelectuales del
copamiento. Estas fueron las causas del llamado a elecciones adelantadas en las cuales Alfonsín, 5
meses antes finalizar su mandato, entregó la presidencia a Carlos Menem.