100% encontró este documento útil (1 voto)
1K vistas2 páginas

Versos para Mi Madre

Este poema narra la vida de una mujer llamada Martita desde su niñez hasta convertirse en madre. Describe su crecimiento en el campo, donde disfrutaba jugar y explorar la naturaleza. Cuando era una adolescente, se enamoró de un hombre y se casó con él a pesar de la oposición de su familia, abandonando su vida acomodada para criar a sus hijos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
1K vistas2 páginas

Versos para Mi Madre

Este poema narra la vida de una mujer llamada Martita desde su niñez hasta convertirse en madre. Describe su crecimiento en el campo, donde disfrutaba jugar y explorar la naturaleza. Cuando era una adolescente, se enamoró de un hombre y se casó con él a pesar de la oposición de su familia, abandonando su vida acomodada para criar a sus hijos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

VERSOS PARA MI MADRE

Quiso el sol alumbrar antiguamente


Más allá de la radiante faz de alguna estrella
Y cuando puso su rayo sobre la Tierra
Encontró que existía una niña muy bella.

Y al recorrer la Tierra toda entera


Al contemplar toda esa gran hermosura
Al besar las flores con su suave caricia
Probó su inmenso dosel de dulzura.

Y al comparar las flores con la niña


Encontró que ninguna era tan bonita
Ni los lirios, las fucsias y alelíes
Y por eso le dio el nombre de Martita.

Y Martita crecía con gran premura


Persiguiendo huidizas mariposas
Ya volando por el aire transparente
O detenidas en la corola de las rosas.

Correteaba por el campo a pie descalzo


Recogía los guijarros del estero
Contemplaba la belleza de la tarde
Y hacía sus quehaceres con esmero.

Hizo de la quinta su jardín de juegos


Conquistó la altura del cerezo y el peral
Gozó la sombra de la palma y el manzano
Danzó al compás de la brisa y del trigal.

Y montaba su caballo siempre brioso


Cuando dejó de ser niña, era chiquilla
Y se iba para el pueblo en un momento
A comprar algún brazier o una pastilla.

Y si alguna pena grande la invadía


Y necesitaba que le dieran buen amparo
O simplemente cuando se sentía triste
se iba a jugar a la fragua de don Genaro.

Hasta que un día de tantos, cualquier día


Seguramente un domingo en la mañana
Vio un muchacho de miel y de apostura
Mientras ella observaba en la ventana.

Y llegó el amor con su tremendo encanto


Llegó el amor con sus dichas y tormentos
Se dedicó a él con todos sus sentidos
Con sus días, sus horas y momentos.

Y al hechizo del amor correspondido


Al inflijo de su fuerza arrolladora
Abandonó su vida lujosa y hogareña
Y siendo casi niña se volvió señora.

Así lo quiso Dios, así debió haber sido


Lo que Dios permite, el hombre no rebate
Aunque todo el mundo se haya opuesto
Y se haya generado un familiar debate.

Quedó en recuerdo la niña nacida en la fortuna


Vivió la pobreza con distinción y con decoro
El mecer de sus brazos reemplazó la cuna
Fueron sus hijos su caud..

También podría gustarte