LAS HOJAS Y EL VIENTO
Los sauces bailan al son
de la música otoñal
que en cada hoja ejecuta
el amigo viento austral.
Ellas salen según él
venga del norte o del sur
del oeste las saluda
del este les dice adiós.
Ahora las acaricia,
o en un gran remolino
como un mago las envuelve
en su manto cristalino.
Las abraza en danza eterna
de verde y amarillo
el viento siempre a su antojo
les cambiará sus caminos.
Como un presagio de aquel
que en junio se acercará
con su blanco plumaje
a todas cobijará.
Las hojas vuelan felices
como avecillas sin alas
irisadas por los rayos
que la tarde le enviaba.
Es el viento señoreando
sobre los árboles verdes
entona su sinfonía
y lentamente se pierde.
Limpia el éter de la Tierra
lleva consigo el clamor,
es el viento otoñal
un gran músico y pintor.
Se lleva también la muerte
pero vendrá con más vida
de mano de la Natura
Madre Creadora y Divina.