LAS ARMAS DEL REINO
Romanos 13: 11 – 12 “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del
sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La
12
noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y
vistámonos las armas de la luz”.
Introducción.
Hacer un breve relato de las armas que tiene cada reino o país y cuá l es el propó sito
detenerlas.
En el universo y desdelos inicios del hombre y a través de toda su historia, han
existido y existen dos reinos: El debilitado, agrietado, destruido e incinerado reino
de las tinieblas, pero también existe el majestuoso, sublime, poderoso, grande,
maravilloso, extra ordinario, sempiterno reino de los cielos, cuyo rey tiene nombre
propio, Jesucristo, el cual está en esta mañ ana en medio nuestro.
Cuerpo del Mensaje.
Cada reino posee sus elementos, sus herramientas o sus armas, con las cuales
debe defenderse de los atacas de sus reinos enemigos. Es un honor para nosotros
en esta mañ ana recordar que por un momento hicimos parte del derrocado reino
de las tinieblas, pero un día el Rey de este hermoso reino, llamado el reino de
Dios, nos mando uno de sus embajadores con un mensaje llamado la palabra de
Dios y creímos a ese mensaje. Nos arrepentimos y nos bautizamos en el ú nico
nombre por el cual hay perdó n de pecados, y desde ese día comenzamos hacer
parte de este nuevo reino llamado el reino de Dios.
A partir del momento en que comenzamos hacer parte del reino de Dios, la
guerra esta declarada para nosotros, pues si algo les duele a los del reino de las
tinieblas, es que alguien salga de allí, para comenzar hacer feliz, disfrutando de
las bendiciones de parte de Dios. Así que todos tenemos la guerra declarada, es
por eso que en Efesios 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino
contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de
este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Estamos en lucha, en batalla, en guerra, pero Dios no ha dejado este pueblo sin
que defenderse, sin armas, Aquí es diferente (hacer paralelo entre un rey terrenal
en la guerra y Dios) Pues nuestro rey va delante de nosotros, como poderoso
gigante, con paso firme y fuerte, abriendo caminos, abriendo puertas, quebrando
cadenas, librando batallas y dá ndonos enormes victorias en Cristo Jesú s, Señ or
nuestro.
Primer Arma que Dios nos dejó: La oración.
Mateo 6: 5-7 “Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en
las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de
cierto os digo, que ya tienen su pago. 6 Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y
cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te
recompensará en público. 7 Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan
que por su parlería serán oídos”.
Leonard Ravenhill, un gran autor de varios libros sobre la oració n dijo, “La oració n
no es prepararse para la batalla...¡la oració n es el campo de batalla!” Segú n aprendas
a orar estará s tomando autoridad y dominio (prometido a ti como hijo de Dios)
sobre los espíritus inicuos que plagan tu nació n, tu ciudad y sobre todo tu familia.
La oración acerca tu espíritu mas a tu Rey, Santiago 4:8 “Acercaos a Dios, y
él se acercará a vosotros”. Segú n te acercas má s a É l, será s hecho conforme a
SU semejanza.
La oración Cambia nuestra Actitud: Tú no puedes permanecer en la
presencia de Dios y guardar odio, envidia, contienda, etc. É l es amor y cuando
tú oras, ese amor afecta tus pensamientos y tus acciones.
La oración afecta a nuestro enemigo, Tus oraciones tienen un gran impacto
en el reino del mal. ¡Con la oració n tenemos poder sobre los demonios! Aú n el
demonio má s poderoso tiene que salir cuando los elegidos de Dios oran.
Daniel 10.
La oración cambia las decisiones del cielo, Ezequías oró y cambió la mente
de Dios. É l iba a morir pero su oració n le añ adió quince añ os de vida. Tus
oraciones afectan la manera que Dios trata contigo y aquello por los que oras.
La oración afecta a otro, Tus oraciones tocan el corazó n de otros. Tus
oraciones hacen que Dios se mueva a llenar las necesidades de otros, algunos
no oran por sí mismos; y tus oraciones son lo ú nico que está entre ellos y el
diablo.
Segunda arma que Dios nos dejó: la Palabra de Dios.
Mateo 4: Nos dice que cuando el señ or termina su ayuno de 40 días y 40 noches, se le
acerca el tentador (el se acerca cuando usted se siente débil), pero él no se sentía débil,
tenia hambre, desde su humanidad le daba hambre, y el diablo le dice si eres hijo de Dios,
di que esta piedras se conviertan en pan y es allí donde el señ or hace uso de esta Arma,
“No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sal, que brota de la boca de Dios”.
Entonces el diablo le lleva a la santa ciudad y el diablo también sabe la palabra y le dijo
“É chate abajo, tírate, porque escrito esta, que a sus á ngeles enviará para que tu pie no
tropiece con las piedras, tírate.
Pero sabe algo en esta mañ ana, no importa que el diablo sepa la palabra, porque,
porque cuando el la declara no pasa absolutamente nada, pero cuando la declara el
dueñ o de la palabra o en este caso los herederos, es decir sus hijos, nosotros, la iglesia,
cuando esta iglesia la declara algo tiene que pasar. Escrito esta, le dice el señ or “no
tentaras al señor tu Dios”. Permítame ilustrar esta escena (el diablo no es omnisciente…
¿El señ or tu Dios?, pero este no tiene pinta de Dios, yo conocí a Dios… Miremos a ver
porque al padre de la fe, Abraham le falto fe y durmió con la esclava, lo tumbe, porque al
hombre conforme al corazó n de Dios, le falto corazó n, porque al hombre má s manso sobre
la tierra le faltó mansedumbre, porque levanto su mano y mato a un egipcio, y el hombre
de fuego, el profete de fuego, alias le falto convicció n porque se encerró en la cueva, así
que los he acorralado, este también cae por que cae, así que vamos a ofrecerle lo mejor y
lo llevo al momento má s alto le dijo… Vete sataná s, te muestro la credencial, porque
escrito esta, al Señ or tu Dios adoraras y al solo servirá s, sataná s tiene Dios y el cual se
llama Jesucristo. Llevarlo a hoy.
Tercera arma que Dios nos dejó: El Espíritu Santo.
El señ or les dice a sus discípulos que se quedasen en Jerusalén para ser investidos de
poder, ya tienen la palabra, ya tenemos la palabra, ahora necesitamos el poder para
declarar la palabra, porque los espíritus inmundos, no se reproducen, ellos son los mismos
de hace dos mil añ os, por eso cuando el rey se ponía de pie y los reprendían ellos salían
huyendo, por eso cuando un hijo de É l se para y declara la palabra con el poder del E.S. los
mismos demonios que salieron huyendo hace dos mil añ os hoy siguen huyendo porque es
la misma palabra.
Los embajadores de este reino que realmente han conocido a su rey no permiten
alabanzas para él, hacen lo de Juan. Yo a la verdad los bautizo en agua para
arrepentimiento, pero… Escena de Juan el Bautista: su congragació n le creció muy
rá pido, porque la biblia dice que venían multitudes a él para ser bautizados (escena
cuando ve al señ or). Les presento al que bautiza con espíritu santo y juego. Testimonio
joven apartado sin empleo… él es tan grande y poderoso y bueno que pasa hoja de vida
por nosotros.
Cuarta arma que Dios nos dejó: El Nombre de Jesus
Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado
a los hombres, en que podamos ser salvos”.
Filipenses 2:10-11 “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el
Señor, para gloria de Dios Padre”.
En este nombre se condensa toda la majestad de Dios, todo el señ orío de É l.
Testimonios: suegro, Hno. Á lvaro.
Testimonio de Juan Manuel.