Biografía:
Nació el 27 de agosto de 1770, Stuttgart, Alemania.
Fue un filósofo del Idealismo alemán, el último de la Modernidad, llamado inclusive
como la "conciencia de la modernidad".
Fue compañero y amigo del poeta Holderlin y del filósofo Schelling. Los tres
participaron por aquel entonces de un vivo entusiasmo por la Revolución francesa y
por la Antigüedad Griega.
Hegelianismo:
Es el sistema filosófico fundado por Hegel, según el cual «lo absoluto», que también
llama «idea», se manifiesta evolutivamente bajo las formas de naturaleza y de espíritu.
Sostiene los mayores logros del intelecto humano (cultura, ciencia, religión y estado)
Se puede encontrar el espíritu objetivo, espíritu absoluto, espíritu subjetivo, lógica y
filosofía de la naturaleza
Su filosofía se basaba en la teología política
Degeneraba la libertad del hombre en racionalidad estatal (El Estado).
Divisiones del hegelianismo:
Izquierda:
No existe una forma política determinada.
Niega el Estado existente.
Representantes: D. Strauss y B. Bauer
Derecha:
Justifica al Estado existente, con sus instituciones y realizaciones económicas y
sociales.
Representantes: Karl Goschel y George Gabler
Obras:
Fenomenología del espíritu
Ciencia de la lógica
Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
Principios de la filosofía del derecho.
Aportes:
Procuró liberar al conocimiento de toda limitación o condicionamiento.
Introdujo un sistema para entender la historia de la filosofía y el mundo mismo,
llamado a menudo «dialéctica».
Crítica al autor:
Mi crítica sobre Hegel es que su base de la concepción es la Idea, por ende, todas las cosas se
deben a su origen, a su realidad y a su esencia al desarrollo o proceso ordenado y progresivo
de ella. También su teoría explica sobre el principio del entendimiento humano de la historia y
la filosofía del derecho para la comprensión de los fenómenos que requieren los hombres que
viven en sociedad y su forma de mantener un orden más allá de lo material y que da forma al
entendimiento de los individuos de esa época, donde la crítica a la razón pura cobra un sentido
apologético del desarrollo de sociedades modernas y la construcción de un orden ideal.