Maestría en Dirección de Negocios y Desarrollo Empresarial
Materia: Derecho Corporativo y Propiedad Intelectual
Alumno: Emmanuel Pichardo García
Profesor: Mtro. Manuel Soriano Lara
Trimestre: 1er
Mi empresa tiene un giro Biomédico, ofreciendo servicios de mantenimiento
preventivo, mantenimiento correctivo, venta, compra de aparatos médicos,
especialmente de anestesia. Nuestro propósito es proporcionar soluciones
tecnológicas innovadoras para contribuir a mejorar la calidad de vida de las
personas. Y tenemos como visión Para el 2025, convertirnos en una empresa
afianzada en la innovación, líder y confiable para nuestro mercado; ser el proveedor
favorito para nuestros clientes, ser una institución financieramente sólida y un lugar
extraordinario para trabajar. En mi empresa como bien ya lo dije usaría el Pagare
ya que permite aplazar el pago pudiendo así acumular recursos y evitar
endeudamiento. También me puede permitir utilizar esos recursos para invertir
antes de la fecha de vencimiento del pagaré; Mientras tenemos un pagare también
podría usar el dinero que tengo en un Certificado de Depósito, esto nos ayudaría a
crecer nuestros ahorros de una manera más rápida que una inversión a plazo, en
esta opción invertiría escalonadamente 1 año, 2 años, 3 años, 4 años, 5 años.
Cuando cada Certificado de Depósito vence, reinvierto mi dinero a las tasas de
interés actuales o si ya tengo que realizar el pago del Pagare lo realizo y lo demás
se sigue invirtiendo. Si reinvierto mi dinero, podría elegir un nuevo Certificado de
Depósito a 5 años, el cual me aseguraría tener uno que venza cada año mientras
se siga haciendo la escalera. Paralelamente a esto se añadiría el Bono de Prenda
lo cual en caso de haber liquidado el Pagare y no tener más fondos, me permitiría
el financiamiento con la garantía específica de mis bienes antes depositados.
Sabiendo que a propiedad intelectual es un elemento constante de la realidad que
nos rodea. Todo producto o servicio que utilizamos en nuestra vida cotidiana es el
resultado de una larga cadena de innovaciones, grandes o pequeñas, como las
mejoras que hacen que un producto tenga la apariencia que tiene hoy o funcione de
la manera en que lo hace. Tomemos un simple producto, por ejemplo, el bolígrafo.
La famosa patente de Ladislao Biro por la invención del bolígrafo supuso un avance
sensacional en un producto de uso cotidiano. Sin embargo, al igual que en su caso,
muchos otros han mejorado el producto y su diseño, y han protegido legalmente sus
mejoras mediante la adquisición de derechos de propiedad intelectual. Las marcas
que figuran en los bolígrafos también constituyen propiedad intelectual y
contribuyen a que el fabricante comercialice el producto y establezca una clientela
fiel. Éste es el caso de casi todos los productos o servicios que se hallan en el
mercado. Tomemos el caso del reproductor de discos compactos. La empresa que
ha fabricado el disco compacto habrá obtenido la protección por patente de distintas
partes técnicas del aparato, mientras que su dibujo o modelo habrá sido protegido
por los derechos correspondientes a los dibujos y modelos industriales. Asimismo,
es probable que la marca del aparato esté protegida por los derechos de marcas y
la música que suena en el aparato esté (o ha sido) protegida por el derecho de autor.
La Propiedad Intelectual se divide en dos ramas: la Propiedad Industrial y el
Derecho de Autor. En la primera quedan comprendidas figuras como: patentes,
marcas, diseños industriales, modelos de utilidad, avisos comerciales, secretos
industriales, nombres comerciales, entre otros; por su parte, el Derecho de Autor
protege las creaciones literarias y artísticas, entre las que se encuentran los dibujos,
programas de cómputo, música, pintura, escultura, fotografía, obras
cinematográficas, etcétera. Ahora bien, por lo que respecta a la Propiedad Industrial,
en la mayoría de los casos se requiere de un título o registro expedido por el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial para poder utilizar la invención o el signo
distintivo de que se trate, tal es el caso de las patentes y las marcas; mientras tanto,
el Derecho de Autor se otorga a las obras desde que son fijadas en un soporte
material, sin necesidad de obtener un título o registro; no obstante, siempre será
recomendable registrar la obra, u obras, porque con ello se tendrá un documento
expedido por una autoridad gubernamental (el Instituto Nacional del Derecho de
Autor) por el cual se presume autor y titular de los derechos morales y patrimoniales
de autor quienes figuran en las inscripciones. ¿Por qué en el ámbito empresarial es
importante la protección de todas las figuras arriba mencionadas? Existen diversas
respuestas a esta interrogante. Todas estas figuras pueden formar parte del capital
de una empresa, puesto que son activos intangibles; pueden tener un alto valor en
el mercado y generar beneficios económicos, por ejemplo, hay marcas que se
valúan en cientos de millones de dólares; también se pueden otorgar licencias de
patentes u otras invenciones, marcas y obras artísticas, por las que se puede
obtener ingresos considerables gracias al cobro de regalías. Además, es relevante
tomar en consideración que para hacer valer un derecho de Propiedad Intelectual
ya sea dentro de un proceso penal, civil o administrativo, el documento expedido
por una de las dos autoridades previamente referidas es prácticamente un requisito.
Supongamos que una empresa ha utilizado una marca diseñada por ellos durante
años, no obstante, no la han registrado; si alguien más la registra, éstos podrían
impedir que los primeros la utilicen y la empresa que utilizó la marca en primer lugar
tendría que iniciar un procedimiento para nulificar el registro, lo que además de las
pérdidas económicas, también podría significar un cambio en la imagen corporativa,
por mencionar sólo algunos escenarios posibles. Con esto en mente, la protección
de la Propiedad Intelectual otorga seguridad jurídica a las empresas e incrementa
su capital, por lo que su registro, explotación y gestión, son de suma trascendencia
para cualquier persona física o moral que se dedique al comercio. ¿Cómo influye
todo esto en mi empresa? Independientemente de los productos que fabrique o de
los servicios que suministre, es probable que mi empresa utilice y cree
habitualmente una gran cantidad de activos de propiedad intelectual. Por lo tanto,
debería considerar sistemáticamente las medidas necesarias para la protección,
gestión y observancia de sus derechos, con el fin de obtener los mejores resultados
comerciales posibles gracias a su titularidad. En caso de que utilice activos de
propiedad intelectual que pertenecen a otros, usted debería considerar la posibilidad
de comprar o adquirir los derechos para su uso por medio de una licencia, con el fin
de evitar controversias y los correspondientes litigios onerosos. Generalmente, los
activos de la empresa se dividen en dos categorías: activos físicos, incluidos los
edificios, la maquinaria, los activos financieros y la infraestructura, y activos
intangibles, que van desde el capital humano y los conocimientos técnicos hasta las
ideas, las marcas, los dibujos y modelos, y otros frutos intangibles de la capacidad
creadora e innovadora de la empresa. Sucede cada vez con mayor frecuencia que,
principalmente como consecuencia de la revolución que se ha producido en las
tecnologías de la información y el crecimiento de la economía del sector servicios,
las empresas son conscientes de que a menudo los activos intangibles pasan a ser
más valiosos que los activos físicos. Ya verifique y seguiré los siguientes pasos:
Una vez que tienes idea de la empresa que quieres registrar, debes dirigirte
al Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) a quienes pedirás tu solicitud
de patente y entregarás a ellos mismos. Se deben agregar los documentos que
expliquen de manera detallada la creación de tu patente, los elementos físicos o
químicos que la componen, los detalles de su funcionamiento y cualquier
característica particular que es indispensable en su creación, desarrollo o uso.
También deben ser incluidos todos los dibujos, esquemas y descripciones que se
tengan de manera independiente. Esperar seis meses hasta que se conozca el
resultado del estudio realizado por el IMP y saber si te otorga la licencia, la cual
contendrá todos los derechos y obligaciones que debe cubrir el creador o inventor.
Proceso a seguir con patentes que ya han iniciado el mismo proceso en otro país
Si la patente ya ha sido solicitada en otro país es necesario darlo a conocer a través
de la solicitud de patente desde el primer momento, siguiendo los siguientes pasos:
Señalar el país y la fecha en que se hizo la primera solicitud de patente. La solicitud
de patente en México no nos debe exigir más derechos de los que se han
establecido en el primer país donde se solicitó la patente. Las solicitudes de patente
en México que reclamen ciertos derechos extra deben esperar a ser consideradas,
aunque no se les dará prioridad sobre ningún otro proceso. Se tienen tres meses
para cumplir con todos los requisitos solicitados en los Tratados Internacionales,
la Ley de Propiedad Intelectual de México y cualquier otra que sea aplicable al caso
en concreto. Los tres meses comienzan a correr a partir del momento en que se les
presente la dicha solicitud. Proteger la Propiedad Intelectual en México es sencillo,
sin embargo, existe una gran cantidad de personas que no desean esperar
demasiado tiempo y deciden omitir este paso. Con toda esa omisión lo único que
se puede llegar a conseguirse es permitir que surjan un gran número de copias
contra las cuales no se pueda hacer absolutamente nada. También buscando un
poco del tema de día la tarea de estudiar los errores más frecuentes al momento de
registrar una marca, para no caer en ellos, los que pude detectar son: No realizar
una búsqueda de todos los antecedentes registrales, a efectos de hacer la
verificación de la existencia o no de los signos distintivos similares o los signos
idénticos al que se desea registrar. También no identificar y clasificar
adecuadamente los productos o los servicios que se buscan distinguir con la
marca cuyos registros se les solicita. No verificar si la marca incurre en alguna de
las prohibiciones del registro.