(Deuteronomio 8:2-10)
8:2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu
Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte,
para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus
mandamientos.
8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná,
comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para
hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que
sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.
8:4 Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado
en estos cuarenta años.
8:5 Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre a
su hijo, así Jehová tu Dios te castiga.
8:6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando
en sus caminos, y temiéndole.
8:7 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de
arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y
montes;
8:8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de
olivos, de aceite y de miel;
8:9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada
en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás
cobre.
8:10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la
buena tierra que te habrá dado.
ILUSTRACION:
Un soldado anónimo escribió lo siguiente hace casi un siglo:
· Pedí a Dios que me hiciera fuerte para sobresalir… me hizo débil para
que aprendiera a obedecer humildemente.
· Pedí ayuda para hacer obras más grandes… se me dieron dolencias
(Carencias) para hacer obras mejores.
· Pedí riquezas para obtener la felicidad… se me dio pobreza para que
fuera prudente.
· Pedí de todo para poder gozar de la vida…se me concedió la vida
para que gozara de todo.
· No recibí nada de lo que pedí… pero sí todo lo que podía esperar.
· Y en mí propio despecho, fueron oídas mis oraciones, soy entre todos
el hombre más bienaventurado.
INTRODUCCION:
· Hasta ahora, el período de Israel en el desierto sólo se ha visto como
un castigo.
· Aquí se presenta desde otro ángulo; es decir, como una oportunidad
para desarrollar la fe.
· La disciplina constituye el otro lado del amor de Dios para con
nosotros.
· Las bendiciones de Dios generalmente son proporcionales nuestra
fidelidad y perseverancia.
· El Señor en esta noche no quiere que te sientas mal, te quiere
advertir a cerca de ciertos peligros que puede conllevar la prosperidad.
· Si estas en un desierto es porque cuenta contigo. (Algo bueno te
viene)
· El propósito de Dios es tratar con nuestras vidas para que no te
quedes en el desierto.
· La cuestión no es ¿Por qué estoy en el desierto?, la cuestión es ¿Por
qué Dios permite que pase por el desierto? (Él tiene el control)
· Engañarnos con la prosperidad y la ambición personal es un error
que solemos llegar a cometer cuando empezamos a vernos con un
poco de ventaja sobre cualquier adversidad.
· La idea es no llegar a sentirse satisfecho en nosotros mismos y
pensar que por nuestra fuerza logramos estas cosas.
· El plan de Dios tienen un propósito: Prepararnos para las
bendiciones.
· Porque para ver el Arco Iris, primero tenemos que soportar la lluvia.
· Tenemos que comprender el propósito que tiene Dios con las
pruebas y de qué manera, podemos aprender y beneficiarnos porque
son la antesala de las bendiciones.
· Por su infinito poder y amor, recibimos provisión, no solo en medio
de las pruebas sino cuando hemos atravesado exitosamente los
desiertos.
· Si nos apartamos, la infidelidad a Dios nos robará las bendiciones.
DESARROLLO DEL MENSAJE:
(Dt 8:2) Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios
te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para
humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si
guardarías o no sus mandamientos.
· Te acordarás:
El recuerdo de las experiencias vividas en el desierto ofrece un nuevo
motivo para despertar los recuerdos de la bondad de Dios.
· Para humillarte:(Afligirte)
Esta humillación no es un castigo, sino que tiene valor educativo, es
amor de Padre.
· Para probarte:
La fidelidad al Señor no se demuestra hasta que no pasa por la prueba
de la adversidad.
Ahí se ve si es autentica esa fidelidad.
· Para saber lo que hay en tu corazón:
Él quiere saber cómo está tu corazón y tu actitud.
Sabemos que el corazón es propenso a seguir sus propios designios.
(Caminos)
Te pone al límite de tus posibilidades para saber si puede contar
contigo.
Ya sabemos que tenemos libre albedrío.
La obediencia a Dios es un asunto voluntad y de corazón.
Las pruebas revelan lo que hay en nuestro corazón y nos preparan
para las bendiciones.
· Si guardarías sus mandamientos:
En los momentos difíciles, es difícil llevar una vida de obediencia
absoluta.
(Dt 8:3) Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el
maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte
entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo
que procede de la boca del SEÑOR.
· La palabra “humillarte” en hebreo significa estar literalmente
“pasando hambre, sin nada”.
· La humillación de Israel fue su pobreza, su falta de recurso
económico y es el problema de mucha gente hoy en día.
· Israel aprendió a confiar en Dios y depender de la provisión divina.
· Cada día tenían que creer que Dios iba a proveer el pan, fue una
gran prueba.
· Dios le permitió experimentar el hambre.
·
Siempre en medio de las pruebas Dios nos provee.
· Jesús citó este texto en (Mt 4:4) cuando confrontó las tentaciones de
Satanás en el desierto.
A Moisés lo sacó Dios del desierto, para gobernar a su pueblo. (Ex 3:1-
10), y fue conocido como el hombre más humilde de la tierra.
Elías anduvo por el desierto y luego Dios habló con Él. (1R 19:4-15),
estando en el desierto deseó morirse hasta que el ángel del Señor lo
alimento, y fue conocido como el profeta de fuego.
David estuvo mucho tiempo en el desierto antes de ser Rey. (1S
23:14-18), (2S 5:3), después de estar mucho tiempo exiliado por el
desierto, fue el rey más grande de Israel, y a Jesús se le dice “hijo de
David”, no hijo de Abraham, o hijo de Jacob.
Jesús antes de comenzar su ministerio pasó por el desierto. (Mt 4:1-
11), y después comenzó un ministerio que aun dura (más de 2000
años), redimiéndonos de la muerte con el acto de amor más grande
jamás conocido.
· Muchos vamos a tener que pasar por la prueba del desierto.
· Cuando hablamos de maná, hablamos de alimento espiritual, la
palabra de Dios, el alma no puede vivir sin la cantidad diaria de la
palabra de Dios.
· En (1P 2:2) declara que la Palabra de Dios es tan esencial para el
creyente como la leche para un niño.
(Dt 8:4) Tu ropa no se gastó sobre ti, ni se hinchó tu pie durante estos
cuarenta años. (Bendiciones silenciosas)
· A veces no nos damos cuenta pero no se nos rompen las cosas
materiales.
· Casi nunca notamos ni agradecemos a Dios cuando nuestro
automóvil no se descompone, nuestras ropas no se desgarran, ni se
rompen nuestras herramientas.
· Recuerde agradecer a Dios estas bendiciones silenciosas.
· Dios provee todo lo que necesitas:
Dios marcha junto a nosotros.
Dios nos protege.
(Dt 8:5) Por tanto, debes comprender en tu corazón que el SEÑOR tu
Dios te estaba disciplinando así como un hombre disciplina a su hijo.
· Dios te estaba disciplinando:
La palabra “disciplinar” en el hebreo, quiere decir “educar”.
Por medio de las pruebas, Dios nos disciplina.
(Dt 8:6) Guardarás, pues, los mandamientos del SEÑOR tu Dios, para
andar en sus caminos y para temerle.
"Guardaras los mandamientos", "andaras en sus caminos" y "temeras
al Señor", en este versiculo enfatiza antes de recibir las bendiciones lo
que ha de ser normal en nuestra vida y a veces no lo es, tres
condiciones que cuando las pasamos por alto, nos pueden llevar a un
desierto en nuestra vida, por eso hace enfasís en este versiculo que si
hacemos esto parte de nuestra vida disfurtaremos de lo que viene del
versiculo 7 al 10, las bendiciones de ser aprovado por Dios.
(Dt 8:7) Porque el SEÑOR tu Dios te trae a una tierra buena, a una
tierra de corrientes de aguas, de fuentes y manantiales que fluyen por
valles y colinas
· Esta abundancia de “agua=Bendición”.
· Cuando pasamos con éxito la prueba que Él Padre nos ha puesto,
dejaremos atrás la pobreza tanto física como espiritual, y
disfrutaremos de las riquezas de la nueva tierra.
· Las bendiciones no pueden llevarnos a olvidar el propósito que tuvo
Dios con las pruebas.
· Tierra de corrientes de aguas, de fuertes y manantiales:
Gran variedad de bendiciones te van a llegar.
Comunión con Dios.
Trabajo.
Felicidad con los tuyos.
Fortaleza espiritual.
Las cosas se te pondrán de cara sin saber cómo.
En fin las cosas te vendrán como si las empujara un torrente de agua.
(Dt 8:8) una tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados;
una tierra de aceite de oliva y miel;
Estos frutos son producto de la bendición y se consiguen cuando pasas
el desierto, porque en el desierto no hay fruta ni flores.
(Dt 8:9) una tierra donde comerás el pan sin escasez, donde nada te
faltará; una tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes puedes
sacar cobre.
La palabra en heb. traducida escasez se traduce como “pobreza”.
"Pan sin escasez" y "nada tefaltara", sin problemas de ninguna clase.
(Dt 8:10) Cuando hayas comido y te hayas saciado, bendecirás al
SEÑOR tu Dios por la buena tierra que El te ha dado. (Formas verbales
que te aseguran que lo tendrás, lo disfrutarásy lo recibirás)
· Las pruebas en el plan de Dios están ligadas a las bendiciones
· Siempre las bendiciones de Dios sobrepasan nuestras expectativas
· Buena tierra:(Cuando sales del desierto)
La palabra declara que el Señor te trae una buena tierra.
Con esto quiero decir que el Señor después de la prueba, te trae un
tiempo de importantes bendiciones de la tierra buena salen buenas
cosechas.
PROPOSITO:
· Acuérdate que el desierto pasará y que gozaras de lo que Dios te
prometió.
· Porque en el desierto se curten los buenos soldados.
· Porque en el desierto aprenderás a valorar lo poco como si fuera
mucho.
· Cuando conquistes alguna meta en tu vida no te olvides que es por la
Gracia de Dios, por lo tanto debes de agradecerle esa bendición.
· Recordar en las oraciones la bondad de Dios para con ustedes.
· La experiencia de Israel en el desierto fue una prueba de fe que
sirvió para humillarla como te puede servir a ti para aprender a confiar
en Dios.
· Dios tiene un propósito en medio de las pruebas que nos
sobrevienen:
Atravesar el desierto.
Doblegar el orgullo.
Aprender de los periodos de escasez.
· Él es fiel en cada momento de nuestra vida (Mt 6:25-30).
· Cuando hayamos sido abundantemente bendecidos, no podemos
olvidar quién fue el que lo hizo: Nuestro Padre celestial.
· Recuerda que aunque estés cansado y lleno de arena, Jesús también
paso por eso.
· Y te dice en esta noche:
(Ap 3:19) Yo reprendo y disciplino a todos los que amo; sé, pues,
celoso y arrepiéntete.
(Fil 4:19) Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a
sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.