Parroquia San Ignacio de Loyola
CORPUS CRISTI
MONICIÓN DE ENTRADA
(Buenos días hermanos) o bien (Buenas noches hermanos) Les damos una
cordial bienvenida a esta celebración especial, la Solemnidad del Cuerpo y la
Sangre de Cristo. La fiesta del Corpus - que ahora se llama mejor «del Cuerpo y
Sangre de Cristo»— ha arraigado hondamente en el pueblo cristiano, desde que
nació en el siglo XIII. Es una celebración que nos hace centrar nuestra atención
agradecida en la Eucaristía como sacramento en el que Cristo Jesús ha
pensado darnos como alimento para el camino, haciéndonos comulgar con su
propia Persona, con su Cuerpo y Sangre, bajo la forma del pan y del vino.
Puestos en pie para iniciar nuestra celebración Eucarística, entonamos el
canto de entrada.
LITURGIA DE LA
Hermanos: asiento.
Primera parte de nuestra celebración: Liturgia de la Palabra.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
La lectura del libro del Génesis nos presenta a Melquisedec, quien, siendo
sacerdote y rey de Jerusalén, ofrece pan y vino y bendice a Abraham. Esta es
una figura del sacerdocio de Cristo, que nos ofrece su cuerpo y su sangre en la
solemnidad que hoy celebramos. Escuchemos con atención la primera
lectura.
SALMO RESPONSORIAL
R. Tu eres sacerdote eterno, señor Jesús.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
Pablo nos acerca más explícitamente al motivo de la fiesta de hoy: la Eucaristía.
Él lo recibió de la tradición y nos lo deja plasmado en la lectura que hoy
escucharemos, para que lo sigamos celebrando en memoria de Jesús.
Escuchemos con atención la segunda lectura.
MONICIÓN AL EVANGELIO
Como quiera que el relato de la institución de la Eucaristía, en la Última Cena,
ya lo hemos escuchado de labios de Pablo, en el evangelio de Lucas se ha
preferido recordar la escena de la multiplicación de los panes, que era como una
promesa y figura de lo que iba a ser la Eucaristía para la comunidad cristiana.
Hermanos: puestos en pie para escuchar la proclamación del Santo
Evangelio, entonamos el canto del Aleluya.
LITURGIA EUCARÍSTICA
Hermanos: asiento.
Segunda parte de nuestra celebración: Liturgia Eucarística.
MONICIÓN PARA LA PREPARACIÓN DE LAS OFRENDAS:
Señor, te presentamos el pan y el vino que luego se convertirán en el
Cuerpo y la Sangre de Cristo; y también recibe el fruto de nuestro
trabajo y de nuestra vida.
Todos se ponen en pie …
SACERDOTE: Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y suyo,
sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
EL PUEBLO: El Señor reciba de tus manos este sacrificio,
para alabanza y gloria de su nombre,
para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
Luego el sacerdote, con las manos extendidas, dice la oración sobre las ofrendas. La oración sobre las
ofrendas termina siempre con la conclusión breve.
EL PUEBLO: Amén.
PLEGARIA EUCARISTICA:
El sacerdote comienza la plegaria eucarística. Con las manos extendidas dice:
SACERDOTE: El Señor esté con ustedes.
EL PUEBLO: Y con tu espíritu.
SACERDOTE: Levantemos el corazón.
EL PUEBLO: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
SACERDOTE: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
EL PUEBLO: Es justo y necesario.
MONICIÓN PARA EL MOMENTO DE LA COMUNIÓN
Hermanos, ¡Qué fiesta tan grande la que celebramos hoy! ¡Qué
momento más especial para compartir este banquete! Cantemos.
Hermanos los que estamos preparados Acerquémonos con mucha
alegría a recibir el Cuerpo y Sangre de Cristo, que nos da la vida eterna
los demás toman asiento y acompañamos con el canto de comunión.