0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas16 páginas

Diseño Curricular con Perspectiva de Género

Este documento presenta una propuesta de diseño curricular centrada en la inclusión de la perspectiva de género en la educación superior para combatir la violencia de género. Plantea analizar cómo la socialización diferencial entre varones y mujeres influye en las desigualdades y discriminación, y propone incorporar saberes sobre este tema en las universidades para reconocer y eliminar estas prácticas. El marco teórico se basa en los estudios de género y la noción de que el género debe analizarse de forma inter

Cargado por

Linda Peres
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas16 páginas

Diseño Curricular con Perspectiva de Género

Este documento presenta una propuesta de diseño curricular centrada en la inclusión de la perspectiva de género en la educación superior para combatir la violencia de género. Plantea analizar cómo la socialización diferencial entre varones y mujeres influye en las desigualdades y discriminación, y propone incorporar saberes sobre este tema en las universidades para reconocer y eliminar estas prácticas. El marco teórico se basa en los estudios de género y la noción de que el género debe analizarse de forma inter

Cargado por

Linda Peres
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ENFOQUES Y METODOLOGÍA DEL DISEÑO CURRICULAR

ARGELIA ALEJANDRA PEREZ TORRES

SEGUNDO SEMESTRE

DISEÑO CURRICULAR EN RELACIÓN A EQUIDAD DE


GÉNERO

14 MAYO 2022
INDICE

1) PLANTEAMIENTO 3

2) VARIABLES 5

3) CONTEXTO 5

4) MARCO TEORICO 6

5) ESTADO DE LA CUESTIÓN 8

6) PREGUNTAS 10

7) DISEÑO CURRICULAR 12

8) PERFIL 13

9) PROPUESTAS 14

10) REFLEXION 15

11) REFERENCIAS 16
1) Planteamiento:

Ante la inminente alza de violencia hacia las niñas, adolescentes y mujeres


prácticamente en cualquier etapa de su vida; y ante la falta de empatía y sensibilidad de la
sociedad ante esta problemática, se vislumbra a la Educación, en general, como el mejor
medio e instrumento para combatir las desigualdades entre ambos géneros y la
construcción de una cultura de paz.

Para dar solución al problema anterior, debemos pensar en planear la formación y


educación de la sociedad con perspectiva de género. La perspectiva de género nos lleva
a reconocer que, históricamente las mujeres han tenido oportunidades desiguales en el
acceso a la educación, la justicia y la salud, aún hoy con mejores condiciones, según la
región en la que habiten sus posibilidades de desarrollo siguen siendo disparejas e
inequitativas.

Ésta visión es un comienzo para identificar desigualdades de derechos y oportunidades


entre mujeres y hombres; así como aprender a reconocer que las diferencias en razón de
orientación sexual, raza o ideología, lejos de verse como un obstáculo para el diálogo
deben ser vistas como oportunidades para la escucha y la reflexión orientada a que
estas perspectivas de vida distintas suman en el concepto del buen vivir.

Estamos conscientes que esta cultura de paz debe comenzar desde la educación básica
y media superior.

No obstante, al vivir el contexto de la Educación Superior, nos damos cuenta que las
personas continúan en el proceso de desarrollar todas las dimensiones que componen al
ser humano. El proceso de convertirse en la mejor versión de persona que podemos ser
continúa aún en este nivel.

Tristemente podemos plantear innumerables ocasiones en donde las aulas universitarias


son escenarios de violencia académica, deserción en los estudios universitarios de las
mujeres y jóvenes, que debido al rol que la sociedad les ha impuesto, se ven obligadas a
abandonar sus estudios.

La Universidad, es pues un excelente contexto para hablar de universalidad. En donde


todos y todas tengan los mismos derechos y oportunidades de realizarse en el plan de
vida que se han personal y profesional que se han planteado y que solo debería ser
interrumpido por decisiones personales y no culturales.

Es importante mencionar que pese a la violencia sufrida por jóvenes mujeres, podemos
afirmar que la eficiencia terminal de un programa académico universitario es mayor en
mujeres y hombres. Es decir, pese a las circunstancias adversas que enfrentan, muestran
una fortaleza probablemente explicable a partir de que saben que ser profesionistas e
independientes en este país, puede ser la diferencia entre estar en condiciones
vulnerables de supervivencia o bien tener una vida plena.

Pregunta:

¿Cómo podemos aprender a reconocer y combatir la violencia, aun cuando ha sido


normalizada en los contextos familiares, sociales e incluso académicos?

¿Por qué ha sido tan difícil construir una cultura que reconozca las desigualdades de
derechos y de oportunidades en razón de género?

¿Cuál es la mejor forma de combatir la violencia de género en México?

Objetivo General:

 Incluir el concepto de perspectiva de género a nivel de Educación Superior, no


sólo en el contexto legislativo, sino también en los procesos de formación
profesional.

Objetivo Específico:

 Incorporar un conjunto de saberes sobre la socialización diferencial entre varones


y mujeres dentro del contexto universitario.
 Analizar la influencia en formas de desigualdad y prácticas de discriminación,
reivindicando el derecho de las mujeres universitarias a tener las mismas
oportunidades de vivir el entorno universitario en un ambiente de paz y respeto.
2) Variables

A mayor educación en cultura de construcción de paz, menor violencia de género.

A mayor violencia de género, menos posiblidades de desarrollo humano.

3) El contexto del problema (a nivel micro, meso y macro) que necesita


resolverse a través de la propuesta curricular.

Para hablar sobre la inclusión de la perspectiva de género en la educación


superior mediante el diseño curricular, conviene preguntarnos, cómo impulsar,
desde el currículo universitario, procesos de reflexión, sensibilización y toma de
conciencia respecto a la igualdad de oportunidades y la equidad entre hombres y
mujeres, de modo que sea posible generar transformaciones en las prácticas
universitarias tendientes a eliminar la violencia de género en la universidad y en la
sociedad. La pregunta resulta a la vez profunda y retadora, y por lo tanto no se
puede responder a la ligera; invita a varias reflexiones y a afrontar el problema
desde diferentes lugares. Uno de éstos es pensar la categoría “género” como un
objeto de estudio multidisciplinario e interdisciplinario, es decir, que puede y debe
ser analizado desde diversas disciplinas del conocimiento. No es posible
circunscribir el estudio del género a una o a unas cuantas disciplinas, porque las
relaciones entre los seres sexuados anidan en todo, en cualquier rincón de la vida,
y emergen en cualquier momento, invadiendo la realidad social en sus distintas
facetas.

Por eso, la perspectiva de género busca, incesantemente, no ser adoptada en la


educación formal como una mínima parte de la formación académica, sino estar
presente durante todo el desarrollo de la misma. Por esta razón, el enfoque de
género, como eje transversal de la educación, no puede compartimentarse al estilo
de las disciplinas científicas, sino que debe plantearse de manera global, evitando
dar un tratamiento restringido a los contenidos curriculares de un área que pudiera
considerarse afín, para convertirla en una parte sustancial del proyecto educativo
del que es responsable toda la comunidad educativa. En otras palabras, la
transversalización implica un esfuerzo cotidiano de todos los niveles de la gestión
educativa pues, en última instancia, es la sistematización de esfuerzos
fuertemente unidos por el mismo compromiso.

Retomando las recomendaciones en materia de equidad entre los sexos de las


conferencias mundiales de la UNESCO sobre educación superior, se puede
deducir que éstas estarían encaminadas a favorecer un currículo transversal pues,
como en su momento se mencionó, sugieren que los planes y programas de
estudio trabajen en favor de eliminar las disparidades y los sesgos entre mujeres y
hombres, al mismo tiempo que aseguren una representación equilibrada entre
ambos sexos. Sin embargo, es probable que las Universidades no interpreten lo
mismo, y consideren que basta con abrir cursos, diplomados, talleres o seminarios
sobre estudios de género o sobre la mujer para combatir la inequidad sexual.

MICRO.- Se centra en las personas, mujeres y hombres. Identifica sus


necesidades y prioridades específicas en relación con su contexto, así como
examina el grado de importancia de los roles de género, las relaciones y las
cuestiones culturales

MESO Se centra en las instituciones (ONG, organizaciones para el desarrollo), su


modo de funcionamiento en materia de prestación y ejecución de servicios y su
grado de influencia en la política nacional. Auditoría de Género. Instituciones
universitarias

MACRO Las actividades de gobierno de las políticas nacionales en el país,


incluyendo la legislación y las normativas. Así como también en instituciones
mundiales como la UNESCO.

4) El marco teórico que fundamenta tu propuesta curricular.

Este campo de estudio ha experimentado un importante desarrollo a lo largo de


los últimos treinta años, pudiéndose hablar del logro de una institucionalización
de los Estudios de Género. Así, están presentes en universidades de todo el
mundo, en centros de investigación, comienzan a implantarse a nivel curricular,
etc. Lo que hoy día conocemos como Estudios de Género, ha ido recibiendo
diferentes denominaciones, dejando atrás el de Estudios de la Mujer o Estudios
sobre las Mujeres (Women’s Studies). Con estos cambios terminológicos, se
ha reforzado la idea de que el objetivo no es, exclusivamente, atender a una
parte de la población mundial que, hasta hace poco, era ignorada por el
análisis científico, sino que, fundamentalmente, el objetivo es constituirse en un
auténtico reto para las formas de conocimiento científico admitidas
universalmente, los conceptos empleados e incluso lo que, hasta época
reciente, se ha tenido por verdad incuestionable

Según Pierre Bordieu, no es sólo que el científico comparta los prejuicios y


estereotipos de género predominantes en su sociedad, sino sobre todo que
“enfrentado a una institución que se encuentra inscrita desde hace milenios en
la objetividad de las estructuras sociales y en la subjetividad de las estructuras
mentales, suele emplear como instrumentos de conocimiento categorías de
percepción y pensamiento que debiera abordar como objetos de conocimiento
(bordieu, 2000) (bordieu, 2000)

Otro punto a destacar es que, a diferencia de lo que muchas veces se supone, debe
aclararse que “la categoría de género es adecuada para analizar y comprender la
condición femenina y la situación de las mujeres, y lo es también para analizar la
condición masculina y la situación vital de los hombres. Es decir, el género permite
comprender a cualquier sujeto social” (Lagarde, 1996)

Por principio de cuentas, explica Fernando Rey Martínez, un reconocido académico


español, en El derecho fundamental a no ser discriminado por razón de sexo (Colección
Miradas, número 1, México, CONAPRED, 2005), la igualdad tiene que ver con el Estado
social y democrático de derecho. En pocas palabras, la igualdad tiene que ver con todo:
con la protección de derechos fundamentales al prohibir tratos arbitrarios e injustificados,
con la democracia, al incorporar a grupos desfavorecidos, como las mujeres, en la toma
de decisiones y al legitimar acciones de carácter positivo que promuevan la igualdad de
oportunidades de los grupos sociales en desventaja.

Este hecho visibilizó por primera vez en todas las esferas, las condiciones de
discriminación, opresión, subordinación, segregación y maltrato a que eran sometidas
miles de mujeres en el planeta; además de poner en evidencia la necesidad y la exigencia
moral y económica de sumar a las mujeres a los procesos de desarrollo y democráticos
de los países (Lamas, 2007).
La historia del concepto de género fue inicialmente concebida como una especie de
difusión de la historia de las mujeres, permitiendo según Natalie Zemon Davis (1976),
redefinir sus objetivos en el sentido de ''descubrir las variaciones de los papeles y
significados de los roles sexuales en diferentes sociedades y períodos, comprender lo que
representaban y cómo funcionaban para mantener el orden social o promover su cambio''.

La francesa Simonne de Beauvoir (1949) había ya expresado que ''no se nacía mujer,


sino que se convertía en ello''. De esta manera advirtió que el sexo está más ligado a la
esfera biológica, a aquello que se trae al nacer, y que la noción de género tiene más bien
un carácter sociocultural, que es construida dentro de la sociedad en particular donde se
desenvuelve el individuo, y es aquí donde se vuelve o no efectiva, intentando regular el
orden de las cosas y el comportamiento de las personas (Álvarez, 2007).

5) Estado de la cuestión

BUQUETCORLETO, ANA GABRIELA, Perfiles educativos vol.33 spe Ciudad de


México ene. 2011versión impresa ISSN 0185-2698
https://search.scielo.org/static/image/authorIcon-orcid.png
BUQUETCORLETO, ANA GABRIELA, Perfiles educativos vol.33 spe Ciudad de
México ene. 2011versión impresa ISSN 0185-2698
https://search.scielo.org/static/image/authorIcon-orcid.png
MARTHA ANGELICA RUIZ GONZALEZ, MONICA TERESA ESPINOZA
ESPÍNDOLA, ADOLDO MACEDA MAENDEZ, RIDE. Rev. Iberoam. Investig.
Desarro. Educ vol.9 no.17 Guadalajara jul./dic. 2018, RIDE. Rev. Iberoam.
Investig. Desarro. Educ vol.9 no.17 Guadalajara jul./dic. 2018, RIDE. Rev.
Iberoam. Investig. Desarro. Educ vol.9 no.17 Guadalajara jul./dic. 2018, versión
On-line ISSN 2007-7467, RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el
Desarrollo Educativo
Imanol Ordorika, Rev. educ. sup vol.44 no.174 Ciudad de México abr./jun. 2015,
versión impresa ISSN 0185-2760, vista de la educación superior ,
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_serial&pid=0185-
2760&lng=es&nrm=iso
Karla Mayorga,
file:///C:/Users/Lic.%20Argelia/Documents/CUALITATIVA%20II/FICHA%205.pdf

Indiscutiblemente, las Universidades han comenzado a realizar cambios en cuanto


a la discriminación hacia las mujeres tanto a través de sus planes y programas de
estudio, como mediante políticas de acceso. En el primer caso, se han creado
especialidades, maestrías, seminarios, diplomados, cursos, talleres o contenidos
que abordan la temática; sin embargo, todas estas acciones no han logrado
interpelar la cotidianidad de las instituciones en la profundidad de sus
concepciones sobre lo masculino y lo femenino, es decir, la perspectiva de género
aún no ha sido incorporada. Es obvio que no se puede descargar en el diseño
curricular toda la responsabilidad de incorporar el enfoque de género en el sistema
de educación superior; ciertamente, es un medio favorable. El diseño curricular
como estrategia para la incorporación… ello, pero se necesita mucho más que el
establecimiento en papel de los nuevos paradigmas para ponerlos en práctica de
verdad. Esto se debe a que el género –como la raza, la clase o la etnia– es una
categoría que problematiza la misión y la función de la escuela como institución
social y, por lo tanto, también todos los procesos gestados en torno a ella, incluido
el diseño curricular. Por ese motivo, la incorporación del enfoque de género en el
ámbito académico conduce, necesariamente, a replantear la finalidad y los
objetivos de las agencias educativas formales e informales, y de los procesos
emanados de ambas, en tanto que, la puesta en práctica de una perspectiva de
género en las Universidades no puede quedarse en el nivel de la retórica, sino en
una serie de expresiones concretas que permitan evaluar si dicha perspectiva se
ha incorporado institucionalmente al mundo universitario. Es responsabilidad de
toda la comunidad académica buscar dichas expresiones, y retomar para ello lo
establecido en las dos conferencias mundiales de la UNESCO sobre la educación
superior es un punto de partida, aunque la búsqueda de estrategias para
implementarlo depende de cada institución. Las problemáticas que enfrentan las
Universidades al intentar incorporar la perspectiva de género en su vida cotidiana.
El currículo transversal se propone como una herramienta para incluir el enfoque
de género en la educación superior, aunque se reconoce que éste es insuficiente
para modificar de fondo la inequidad entre los sexos, y asegurar la igualdad de
oportunidades a mujeres y hombres. Sin embargo, reconocer los obstáculos no
significa descartar posibilidades, sino pensar mejor las estrategias. En este
sentido, corresponde a la educación superior y a la sociedad en su conjunto la
tarea de estructurar vías que eliminen el sexismo.

6) Preguntas
Porque y para que enseñar y aprender equidad de genero?
Porque las escuelas son el mejor lugar para hablar de la idea de género y sus
implicaciones sociales de una forma amigable que ayude a las personas a
formarse una concepción más igualitaria de cómo construimos lo que
entendemos como masculino y femenino. No tienen que ser ideas complejas ni
lecturas que involucren temas que podrían considerarse sensibles, como los
que manejan de Beauvoir o Stroller.
La educación desempeña un papel fundamental que determina cómo se vivirá
en la edad adulta, tener un mayor nivel de educación significa que se tendrán
ingresos más altos, una mejor salud y una vida más larga. En el mismo tenor,
los costos financieros y sociales de largo plazo del fracaso educativo son
elevados. La gente sin las aptitudes para participar social y económicamente
genera costos más altos para la salud, el apoyo al ingreso, el bienestar de la
infancia y los sistemas de seguridad social. Así que un sistema justo e
incluyente que permita que todos dispongan de las ventajas de la educación es
una de las palancas más eficaces para que la sociedad sea más equitativa. La
educación se ha ampliado considerablemente en los últimos cincuenta años,
pero las esperanzas de que eso originara automáticamente una sociedad más
justa se han hecho realidad sólo en forma parcial. Las mujeres han logrado
avances espectaculares, pero la movilidad social en general no ha aumentado
y en algunos sitios las desigualdades en ingresos y riqueza han aumentado.
Como siempre, más estudiantes van a la universidad o tienen una educación
profesional; muchos siguen quedándose rezagados
Que enseñar y aprender?
Debemos empezar con lo mas simple los conceptos que enmarcan la equidad de género
y hacer que las personas los entiendan en su totalidad como pueden ser algunos de
estos:
Corresponsabilidad doméstica, discriminación de género, estereotipo sexual,, género,
igualdad de género, igualdad de oportunidades, lenguaje sexista, machismo, prejuicio, rol
de género, violencia de género, etc etc etc. Partiendo de esta base todos podríamos
hablar de lo mismo y de esta manera sería mucho mas sencillo el aprendizaje.
En general, los valores asignados a las mujeres se consideran inferiores, por lo tanto, la
cultura produce una inferiorización de ellas; en cambio, a los hombres se les representa
como superiores y la cultura produce una superioridad de ellos en la visión dicotómica
patriarcal. La construcción de género es aprendida y por ende modificable, pero, se sabe
que cambiar los aspectos culturales no es tarea sencilla, requiere compromiso tanto de
mujeres como de hombres. Sin embargo, son las mujeres quienes se han involucrado
más en trabajar para la resolución de la desigualdad entre los géneros

Como enseñar y aprender?


Atendiendo y capacitando a todos os maestros de todas mas materias para que en cada
una de ellas de desnaturalice la diferencia de los sexos nos permite interrogar las
condiciones históricas, sociales y culturales que determinan la presencia y/o la exclusión
de algún género de determinados ámbitos, así como  analizar las repercusiones que esta
exclusión  genera en ambos sentidos, esto es, hacia los miembros del género excluido y
hacia las propias instituciones o ámbitos que permiten o promueven esta situación.

Se han dado pasos firmes y certeros que deben valorarse y ponerse en perspectiva a
efecto de poder definir las tareas y los retos que aún quedan por afrontar, entre los que se
pueden enumerar:

 Recuperar, valorar y potenciar el capital cultural producido desde los programas y


proyectos de género y desde la perspectiva de género.
 Promover el ingreso de las mujeres a las instituciones y programas de
investigación.
 Impulsar la transformación del conocimiento acumulado, así como la creación y
difusión de conocimiento desde una epistemología situada que permita considerar
las condiciones sociales, históricas, políticas, culturales y de género.
 Promover la creación de planes y programas de estudio desde la perspectiva de
género.
 Incluir en los programas de estudio las aportaciones de las teóricas e
investigadoras del mundo académico.
 Promover la diversificación de la matrícula femenina a diferentes áreas del
conocimiento.
 Impulsar las trayectorias académicas y administrativas de las mujeres para que
accedan a cargos de responsabilidad.             
 Elaborar e implementar un “Protocolo de Buenas Maneras para la Docencia”
elaborado desde la perspectiva de género.

Que cuando y como evaluar?

Se tendría que continuar con los mismo muestreos, encuestas, estudios, que se han
venido haciendo hasta ahora, para verificar que exista un avance en dicho tema, de lo
contrario no tendríamos un punto de partida en el cual podamos compararnos y medirnos
de manera adecuada.

7) Modelo Curricular

Se elegirá el Método Díaz, ya que los individuos se verán afectados con la


implementación de este programa. El empleo de los conocimientos serán
sistemáticos y organizados, y se encuentran en un marco jurídico que respalda
dicho programa.
Es necesario establecer la fundamentación por medio de la investigación de las
necesidades del ámbito en que laborará el profesionista a corto y largo plazo. La
detección de estas necesidades también sitúa a la carrera en una realidad y en un
contexto social. Una vez detectadas las necesidades, se analiza si la disciplina es
la adecuada para solucionarlas y si existe un mercado ocupacional mediato o
inmediato para el profesional.

Después de establecer una sólida fundamentación de la carrera que se va a crear,


es
necesario fijar las metas que se quieren alcanzar en relación con el tipo de
profesionista que se intenta formar. Esto se determina con base en la
fundamentación establecida.
La segunda etapa de esta metodología consiste en la elaboración de un
documento donde se contemplen las habilidades y conocimientos que poseerá el
profesionista al egresar de la carrera. A este documento se le denomina perfil
profesional.
Para construir el perfil profesional se debe realizar una investigación de los
conocimientos, técnicas y procedimientos disponibles en la disciplina, los cuales
serán la base de la carrera. Posteriormente, se determinan las áreas de trabajo en
que laborará el profesional, con base en las necesidades sociales, el mercado
ocupacional y los conocimientos, técnicas y procedimientos con que cuenta la
disciplina.

8) Perfil
Los perfiles docente y técnico docente muestran, por medio de dominios,
criterios e indicadores, rasgos característicos que se espera del trabajo
cotidiano de las maestras y los maestros, considerando las condiciones en que
se encuentran las escuelas y los planteamientos de la nueva legislación en
materia educativa. Por ello, se ha propuesto que estos perfiles respondan a la
excelencia, basada en la importancia que tiene la educación pública para
promover la justicia, democracia y equidad, así como a los elementos que las
maestras, los maestros y técnicos docentes consideran más relevantes de su
labor, y el contexto y necesidades de la población universitaria en nuestro país.
En este sentido, los perfiles responden a una docencia enfocada a la atención
personal y desde una visión humanista de la formación de los alumnos, así
como en el logro de aprendizajes relevantes para su vida presente y futura, al
tiempo que reconoce que la enseñanza supone una gran responsabilidad y
compromiso ético al favorecer a hombres y mujeres por igual, al fortalecimiento
de sus conocimientos, habilidades, actitudes y valores conforme a lo señalado
en el currículo vigente, con la finalidad de que se desarrollen de manera
integral y tengan acceso a un servicio educativo con equidad, inclusión,
excelencia e interculturalidad.
Se basa en las mejores prácticas de las maestras y maestros del país, quienes
han demostrado que es posible contar con profesionales comprometidos en
lograr que todos los alumnos aprendan, tienen confianza en que todos ellos
pueden y saben, y los colocan en el centro de sus acciones en el aula y en la
escuela. Es personal docente y técnico docente consciente de su
responsabilidad educativa y social; es un profesionista preparado, competente,
honesto, sencillo, sensible y atento a las situaciones de vida de los alumnos,
sus familias, así como de sus contextos sociales, culturales y lingüísticos. Esta
maestra o maestro inspira a otros para actuar y buscar mejores condiciones de
desarrollo y bienestar, principalmente en zonas de alta marginación, pobreza y
con bajos índices educativos; es valorado por la competencia didáctica que
posee, por la cercanía con sus alumnos y la comprensión de sus condiciones
particulares, así como por el trato amable y respetuoso que les da, y por las
decisiones que toma cotidianamente en su labor educativa basadas en la
justicia, el respeto, la inclusión y la equidad.

9) Propuesta

Propone cambios en las personas que forman parte del proceso educativo, por
ejemplo, el profesorado debe ejercer autoridad y no autoritarismo, deben orientar y
guiar en función de los intereses de los alumnos. Se propone que el alumnado sea
activo y responsable de su propio auto conocimiento, con una apertura mental y
una voluntad para construir posturas conscientes de la realidad que pueden pasar
desapercibidas, para elaborar crítica constructiva de los problemas del entorno
social e histórico que les tocó vivir. Por ejemplo, problemas de orden político,
educativo, laborales, pobreza, represión, impunidad, violencia, concentración de la
riqueza, pérdida del poder adquisitivo, deterioro ecológico, contaminación,
desigualdad, exclusión e inequidad en las relaciones entre hombres y mujeres,
entre otros.

Desde esta propuesta, la Epistemología del conocimiento debe basarse en la


enseñanza de capacidades de análisis, comparación, elección, confrontación, así
como en la la posibilidad de sustentar la elección personal y los proyectos con
argumentos racionales.

El pensamiento respecto a las mujeres tiene tintes feministas, propone que se


concedan a las mujeres los mismos derechos y la misma protección de las leyes.
Los grandes temas en una agenda de equidad de género siguen siendo el acceso
de las mujeres a los mismos derechos otorgados a los hombres, obtener la misma
protección legal e igualdad en el acceso de oportunidades.

Modelo educativo con perspectiva de género debe de tomar en cuenta lo siguiente:


1) redistribución equitativa de las actividades entre los sexos, en la esfera pública y
privada, 2) justa valoración de los distintos trabajos que realizan las mujeres y los
hombres, 3) modificación de las estructuras sociales, reglas, horarios,
mecanismos, prácticas y valores que reproducen desigualdades, y 4)
fortalecimiento del poder de gestión y decisión de las mujeres.

El diseño de la escuela como espacio educativo, la selección del conocimiento, el


logro de sus fines y alcances se han hecho desde el androcentrismo, porque es
desde esta postura ideológica que se construye el mundo. El androcentrismo se
refiere al punto de vista de los hombres, no de todos, solamente de aquellos que
se encuentran en las cúpulas del poder, punto de vista que se convierte en la
medida de todas las cosas y trata de convencer que las mujeres están incluidas y
representadas, sin ser eso verdadero, como ya ha sido señalado por medio de
investigaciones con perspectiva de género.

10) Reflexión
La educación formal, sistemática, se caracteriza por definir y planificar en qué
sentido y de qué manera va a ejercer su influencia en la orientación del
desarrollo de las personas. De acuerdo a las metas que se deseen alcanzar,
los educadores seleccionan las actividades de enseñanza y aprendizaje.
Diseñar el currículo es decidir y organizar el conjunto de actividades formales
de aprendizaje puesto a disposición de los alumnos, de acuerdo a objetivos
previamente seleccionados. En términos generales, el currículo es un conjunto
de situaciones, estímulos y modelos que se ofrecen a los estudiantes. El
cambio curricular es un proceso de transformaciones que alcanzan a las
instituciones e impacta en los recursos humanos docentes.
Como todo es esta vida aquello que conlleva un orden, diciplina, seguimiento y
es medible tiene éxito, además de darnos una guía a todos de como trabajar y
cuales el objetivo final .

11) Referencias

P. Bordieu (1995). La dominación masculina. Barcelona: Anagrama. 2000.

M. Lagarde (1996). Op. cit. Pág. 29.

También podría gustarte