Centro de Formación Profesional “Dr.
Enrique Pichón Reviere”
Psicología Social UPE
Módulo: Psicoanálisis
Clase 2:
¿Qué es el aparato psíquico?
El aparato psíquico es el término que utiliza Sigmund Freud para denominar a la mente humana.
El aparato psíquico funciona con energía (también llamada afectos, placenteros y displacenteros) y
representaciones.
Imaginemos que cumplimos años y nos regalaron la torta que tanto queríamos. Al recibirla nos
pusimos muy contentos, sentimos una emoción placentera, por lo tanto, a la idea o imagen de
torta que me quedo hay ligado un afecto placentero. También puede suceder que asociado a las
representaciones queden ligados afectos displacenteros. En este caso podría ser, por ejemplo, la
representación con efecto displacentero :que la torta se cayó al momento de apoyarla en la mesa.
Tanto el placer como el displacer son energía que circula entre las representaciones que están en
el aparato psíquico.
Freud denomina con la palabra aparato a la mente para subrayar la capacidad de la misma para
transformar esta energía psíquica.
A su vez señala instancias o partes que modulan y controlan los recorridos de dicha energía, lo
que denominó como “tópicas” del aparto psíquico.
Tópica viene del griego “topos” que significa lugar. Es decir, Freud va a desarrollar una teoría del
aparato psíquico en donde habría lugares para cada una de las instancias, con reglas y modos de
funcionamiento propios. Aunque no sea un lugar “físico” que pueda observarse.
Freud desarrolló dos tópicas:
Primera tópica:(Año 1913-1915)
Consciente (cc) – Preconsciente (Prcc) – Inconsciente (Icc). → El llamado “esquema del peine”.
Segunda Tópica:(Año 1920 en adelante)
YoEllo Superyó.
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El crear la segunda teoría o tópica sobre el aparato psíquico, Freud no abandona la primera, sino
que la complejiza.
PRIMERA TÓPICA:
Consciente, preconsciente, inconsciente. El esquema en peine
Aquello que no ha sido debidamente simbolizado vuelve a aparecer en lo Real (Jacques Lacan)
Sigmund Freud, publicó en 1900 un texto ya clásico conocido como “Interpretación de los
sueños”. En él Freud explica cómo se construyen las imágenes oníricas en “marcha atrás” de
atrás adelante (del inconsciente al consciente perceptivo) y a través de un constructo que ha
venido en llamarse “esquema en peine”.
P: Polo de la percepción
M: Polo motor
Mn: Huella Mnémica (lo que nosotros llamaríamos representación)
Icc: Inconsciente
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Pcc: Preconsciente
Freud utiliza un esquema, llamado “el esquema del peine” para explicar cómo se usan las
representaciones y el afecto en el aparato psíquico. Este gráfico es parte de lo que se llama la I
tópica Freudiana y en él podemos ver como el aparato perceptivo (izquierda y P) es por donde
entra la impresión sensorial siendo M (en el extremo derecho) por donde sale es decir la
motilidad.
Freud imagina el psiquismo como una serie de barreras o lentes (de ahí la apariencia de peine) a
través de las cuales la impresión sensorial progresa desde lo perceptivo hasta lo motor. La
barreras o filtros (Mn, Mn’,Icc, Pcc) que atraviesa contienen a su vez impresiones mnémicas, es
decir memoria y cada uno de esos filtros está especializado en un tipo de memoria (asociativa,
nominal, imágenes, recuerdos, etc). Las impresiones atraviesan el inconsciente (Icc) y después
el preconsciente (Pcc) que ya es M, es decir motor llegando a la conciencia en el extremo
derecho.
La 1ª tópica freudiana.-
Como se menciona anteriormente, Freud emplea el término “tópica” (del griego topos = lugar),
en sentido metafórico, para indicar que no se puede comprender el psiquismo humano sin un
modelo espacial que nos represente distintas regiones con su modo propio de funcionamiento y
sus mutuas relaciones.
Freud elabora su “primera tópica” en los últimos años del siglo XIX, la cual revisará
nuevamente en 1920 (después de la cual no queda anulada la primera, sino que sería sustituida
por la segunda).Dentro de la primera tópica encontramos: el inconsciente, el preconsciente, y el
consciente.
El Sistema Consciente
Este sistema es el que nos hace relacionarnos en forma directa con la realidad a través de todo
lo que percibimos. Las representaciones conscientes son todo lo que registramos ya sea afuera
nuestro (lo que vemos, escuchamos, hacemos, etc.) como lo que pasa dentro (lo que
recordamos, deseamos, sentimos, etc.).Por medio de la conciencia conocemos las cosas en
forma reflexiva. Sin embargo para la teoría psicoanalítica no sólo el sistema consciente es el
que percibe. También los inconsciente y lo preconsciente están presentes en el momento de
percibir. Esa presencia hace que muchas veces la percepción esté distorsionada por algún deseo
inconsciente que esté incidiendo.
El Sistema Preconsciente
Es el sistema situado entre el inconsciente y el consciente, separándole de aquél, la censura.
Está formado por aquellos sentimientos, pensamientos, fantasías, etc. que no están presentes en
la conciencia, pero que pueden hacerse presentes en cualquier momento. No hay que vencer
gran resistencia para que se hagan conscientes. Cuando decimos por ejemplo: “Lo tengo en la
punta de la lengua” casi siempre estamos haciendo referencia sin saberlo, a algo que está
representado en nuestro preconsciente. El preconsciente funciona de acuerdo con las leyes de la
lógica.
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El Sistema Inconsciente
Es la zona realmente descubierta y en parte explorada por Freud, la cual él explica de la
siguiente manera: “Denominaremos inconsciente a aquellas representaciones latentes de las
que tenemos algún fundamento para sospechar que se hallan contenidas en la vida
anímica…” , más adelante Freud profundiza afirmando: “Una representación inconsciente será
entonces una representación que no percibimos, pero cuya existencia estamos, sin embargo,
prontos a afirmar, basándonos en indicios y pruebas.”.
Partiendo del hecho clínico de la resistencia que mostraban sus pacientes al concientizar ciertos
contenidos representativos de los que no tenían la menor idea, Freud explica: “Nuestra
cotidiana experiencia personal nos muestra ocurrencias cuyo origen desconocemos y
resultados de procesos mentales cuya elaboración ignoramos. Todos éstos actos conscientes
resultarán faltos de sentido y coherencia si mantenemos la teoría de que la totalidad de
nuestros actos psíquicos ha de sernos dada a conocer por nuestra conciencia y, en cambio,
quedarán ordenados dentro de un conjunto coherente e inteligible si interpolamos entre ellos
los actos inconscientes deducidos.”.
La idea original de Freud es que durante el sueño existe un cierre perceptivo y un cierre
motórico, es así que las imágenes solo pueden proceder del inconsciente o del preconsciente,
pero la idea es que entonces las imágenes oníricas siguen un camino contrario al de la
percepción consciente. A este camino le llamó regresión.
La regresión sigue el camino inverso al que he descrito más arriba y va de atrás adelante: del
inconsciente hacia P. Entonces alucinamos imágenes en la pantalla del sueño, imágenes que
proceden del inconsciente y no de la realidad exterior.
Pero se le añade algo más: el efecto de la censura, es decir que en el preconsciente existiría una
especie de policía o guardia urbano que se dedica a disfrazar a las pulsiones (pensamientos,
recuerdos, afectos) que proceden del inconsciente y que se hallan por tanto reprimidos pero que
pugnan por emerger al plano consciente y motórico.
La idea es que todo lo inconsciente retorna pero no lo hace como pensaba Nietzsche como algo
idéntico, sino como algo similar. Algo que se parece a aquello que se reprimió pero no es
exactamente lo mismo.
El concepto se fundamenta en otra idea esencial de la teoría psicoanalítica: para Freudlos
contenidos que se alojan en el inconsciente y que representan a las pulsiones tienen un
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carácter indestructible. Eso significa que la represión nunca es completamente efectiva, en el
sentido de que sólo logra encapsular el contenido, expulsarlo de la consciencia y empujarlo
hacia el inconsciente, pero no consigue jamás aniquilarlo o destruirlo. En el inconsciente, estos
contenidos conservan plena efectividad psíquica, es decir, lo reprimido está siempre activo e
intentando permanentemente retornar.
Resumiendo…
Lo inconsciente está separado, escindido, del pensar consciente.
El inconsciente, es el nivel donde se encuentran todos los contenidos, emociones, deseos, ideas,
vivencias y conflictos reprimidos que no tienen lugar en la conciencia, debido a que la intensidad
que poseen produce displacer (sufrimiento) a la persona cuando los recuerda, por ello los reprime
y permanecen por fuera de la consciencia.
Freud dice: “Una representación inconsciente será entonces una representación que no percibimos,
pero cuya existencia estamos, sin embargo, prontos a afirmar, basándonos en indicios y pruebas.”
Esos indicios y pruebas pueden ser las llamadas formaciones del inconsciente: Síntomas – Actos
fallidos – Sueños – Chistes.
Freud va captando y desarrollando las características distintivas que presentan los contenidos de
ese oculto sistema. Freud lo explica de la siguiente manera: “El psicoanálisis nos ha revelado que la
esencia del proceso de la represión no consiste en suprimir y destruir una idea que (…) sino en
impedirle hacerse consciente.”